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Idea · Crisis y narcotráfico

Colonización

Proceso permanente de expansión de la frontera agraria colombiana mediante el cual el Estado y las élites terratenientes externalizaron en el campesinado pobre el desmonte de la selva y la habilitación productiva de tierras marginales, reproduciendo en cada ciclo la estructura bimodal latifundio-minifundio y desplazando al colono hacia fronteras más remotas.

4.187 palabras55 documentos72 fragmentos citados
Colonización

Trayectoria de una idea

  1. 1850

    Colonización antioqueña: el primer gran ciclo republicano

  2. 1874

    Ley 61 de 1874: el marco jurídico del sesgo

  3. 1900

    Estructura bimodal consolidada: balance del siglo XIX

  4. 1936

    Ley 200 de 1936 y la vía judicial del latifundio

  5. 1953

    La Violencia como motor colonizador: piedemonte amazónico

  6. 1959

    Plan Nacional de Rehabilitación y Socorro: primer intento de colonización dirigida

  7. 1961

    Ley 135 de 1961 y el INCORA: la promesa incumplida

  8. 1964

    Operación Soberanía y nacimiento de las FARC: colonización armada institucionalizada

  9. 1970

    Fracaso redistributivo: reforma sin reforma

  10. 1978

    Colonización cocalera: el ciclo del narcotráfico reconfigura la frontera

03

La lectura

La colonización colombiana no fue una epopeya de pioneros libres sino un dispositivo de larga duración que transfirió al campesinado pobre el costo de abrir territorio para que, al valorizarse la tierra, el gran propietario o el especulador se apropiara del resultado. Cada ciclo —antioqueño, violentado, institucional, cocalero— repitió la misma secuencia: el colono desmontaba, el latifundio llegaba, el colono avanzaba hacia una frontera más remota. El Estado participó activamente en ese dispositivo: primero con leyes de baldíos que premiaban al capital, luego con una reforma agraria que prefirió mover al campesino a la selva antes que redistribuir la tierra del interior. Cuando el INCORA abandonó vías, crédito y asistencia técnica en los territorios que había abierto, dejó al colono sin más opción que la coca como economía de subsistencia, cerrando el círculo entre exclusión agraria, narcotráfico e insurgencia. El coeficiente de Gini de concentración de la tierra pasó de 0,86 en 1970 a 0,905 en 2014: el balance de medio siglo de política agraria fue, en términos redistributivos, el opuesto al declarado.

En Colombia, la colonización no fue un episodio fundacional resuelto en el siglo XVI ni un capítulo cerrado en el XIX: fue —y sigue siendo— un proceso permanente de expansión de la frontera agraria mediante el cual el Estado y las élites terratenientes externalizaron en el campesinado pobre el desmonte de la selva y la habilitación productiva de tierras marginales. Bajo esta lógica, un mismo dispositivo reaparece con variaciones a lo largo de siglo y medio: la colonización antioqueña que pobló el Eje Cafetero entre 1850 y 1900, las oleadas empujadas por La Violencia hacia el piedemonte amazónico en los años cincuenta y sesenta, la colonización dirigida por el INCORA en los sesenta y setenta, y la colonización cocalera que a partir de finales de los setenta reconfiguró el Guaviare, el Caquetá y el Putumayo. Cada ciclo transfirió al colono el costo de abrir territorio y, al valorizarse la tierra, lo desplazó hacia una frontera más remota. Esta pieza recorre esa maquinaria de larga duración, con foco en las colonizaciones tardías del ciclo Crisis, Narcotráfico y Apertura, cuando el encuentro entre coca, guerrilla y ausencia estatal alteró el guion clásico y produjo un territorio con lógica propia.

La forma del dispositivo: baldíos, ley y estructura bimodal

El punto de partida jurídico está en la legislación republicana sobre baldíos, que el Estado colombiano usó desde la Independencia como herramienta simultánea de poblamiento y de premio a la gran propiedad. La Ley 61 de 1874 reconocía al colono que ocupara y cultivara terrenos baldíos el derecho a una porción adyacente gratuita igual a la cultivada, pero condicionaba el acceso a extensiones adicionales —o a 30 hectáreas tras cinco años de posesión ininterrumpida— a quienes tuviesen plantaciones permanentes de exportación (cacao, café, caña) o dehesas de ganado. La letra pequeña favorecía al capital: el pequeño cultivador de pancoger quedaba fuera de la ampliación, mientras el hacendado o el especulador con capacidad de siembra comercial podía acumular. La propia legislación era parcialmente contradictoria, y esa ambigüedad se convirtió en materia prima para el litigio, el fraude y la usurpación.

Los números del período 1827-1900 dibujan el sesgo con crudeza. Los predios de más de 5.000 hectáreas fueron apenas el 6,62% de las adjudicaciones —75 de 1.132— y sin embargo concentraron la mayor parte del área adjudicada. En el otro extremo, la franja de 1 a 20 hectáreas rondó el 7% de las adjudicaciones y no alcanzó siquiera el 0,04% del área total: casi nada de tierra repartida en muchas manos, casi toda la tierra en muy pocas. Aunque las grandes concesiones cedieron algo entre 1870 y 1900, el patrón de fondo no se movió. El resultado fue una estructura tendencialmente bimodal: latifundio en un extremo, minifundio campesino en el otro, y muy poco en el medio.

A ese sesgo legal se sumó una práctica silenciosa pero decisiva: la mayoría de las tierras ocupadas hasta la década de 1920 provenían probablemente de usurpaciones ilegales. Cuando en 1926 la Corte Suprema exigió a los propietarios demostrar el acto original por el cual la tierra había salido del dominio estatal, muchos hacendados descubrieron que no podían hacerlo. La Ley 200 de 1936 intentó ordenar el pantano, pero terminó ofreciendo a la gran propiedad una vía judicial paralela: buena parte de los títulos sobre fincas mayores de 500 hectáreas fueron sentencias de pertenencia obtenidas ante jueces civiles en los años posteriores, con las que el latifundio consolidó lo que la ocupación no había legitimado.

Solo la política liberal entre 1930 y 1946 corrigió parcialmente el sesgo: las adjudicaciones pequeñas (menores a 20 hectáreas) llegaron al 13% del área y las medianas (hasta 1.000 hectáreas) al 55%, lo que aflojó tensiones y sostuvo el crecimiento de una clase media rural. Fue un paréntesis. La estructura bimodal —diseñada en el XIX, no corregida en el XX— quedó como matriz de fondo sobre la cual se desplegarían todos los ciclos posteriores.

La colonización antioqueña: matriz del ciclo

Antes de que el Estado nombrara "colonización" a nada, ya estaba en marcha el primer gran movimiento colonizador republicano. La expansión antioqueña había comenzado antes de la Independencia, empujada por hambruna, sequías y sobrepoblación de las montañas alrededor de Medellín. Siguió una lógica autogenerada: la parcela desmontada bastaba para una familia, pero al crecer los hijos migraban más al sur para repetir el ciclo. En unas décadas, esa dinámica pobló Caldas, Quindío y Risaralda, y sentó el sustrato humano del que emergería, hacia finales del siglo XIX, la caficultura de ladera que definiría la economía nacional.

De ese movimiento quedó fijado un imaginario preciso: el hacha, la trocha, la familia numerosa, la parcela abierta al machete. Pero bajo el mito de la colonización democrática convivieron, y chocaron, al menos tres figuras: empresarios-especuladores que combinaban prácticas capitalistas con clientelismo político; terratenientes ausentistas que parcelaban tierras valorizadas por el trabajo ajeno; y colonos campesinos pobres expulsados por presión demográfica y hambre.

Los enfrentamientos entre esas figuras marcaron la época. La familia Aranzazu, titular de una vasta concesión, protagonizó uno de los pleitos más notorios entre colonos y grandes terratenientes antioqueños. La Concesión Burila —con sede en Manizales y fundada en una merced real de 1641— reclamaba unas 130.000 hectáreas que cubrían la mitad sur del Quindío y parte del norte del Valle del Cauca, y libró durante décadas batallas jurídicas y físicas contra colonos antioqueños que habían habilitado esas tierras. La colonización, vista de cerca, no era una epopeya de pioneros libres sino una guerra de baja intensidad por el control de la valorización.

El desenlace fue característico y anticipa todo lo que vendrá después: la mayor parte del área quedó en manos de un número reducido de grandes propietarios, mientras la mayoría de la población colonizadora se instaló en pequeñas propiedades campesinas. En el Valle del Cauca, incluso, la colonización antioqueña se limitó a la vertiente occidental con poblamiento disperso en ladera, evitando el choque con los propietarios de la zona plana; la fisonomía regional del Valle prácticamente no varió durante el siglo XIX, y las transformaciones efectivas solo se produjeron en las primeras décadas del XX. La lección de fondo: aun cuando la colonización lograba producir un campesinado propietario, no alteraba la estructura bimodal; la reproducía a otra escala.

La Violencia como motor: hacia el piedemonte amazónico

El segundo gran ciclo colonizador del siglo XX no fue empujado por hambre ni por sequía sino por miedo y bala. La Violencia —que costó cerca de 200.000 vidas en los años cincuenta— desplazó a cientos de miles de campesinos desde el interior andino hacia las periferias selváticas. Nariño y Tolima registraron entre 1950 y 1960 las más altas tasas de expulsión, y sus pobladores terminaron como colonos en Putumayo y Caquetá. Boyacá se sumó como gran expulsor. Meta se convirtió en el destino preferido de los migrantes en los Llanos Orientales, y su población creció con velocidad hacia 1964.

Las rutas del desplazamiento fueron a la vez geográficas y políticas. Campesinos que escapaban de la persecución del Estado y de las fuerzas conservadoras huyeron de zonas como El Pato, Riochiquito y Marquetalia hacia el Guaviare, el Caquetá y Norte de Santander, con derivaciones al Ariari, al Guayabero y al macizo de Sumapaz. En 1953, campesinos expulsados por el Ejército abrieron camino desde el Caquetá hasta la Sierra de La Macarena, constituyendo uno de los primeros frentes documentados de colonización en esa serranía. Tras la ofensiva contra Villarrica, las guerrillas comunistas y sus bases campesinas fundaron colonizaciones en el Guayabero, el Ariari y El Pato, en un patrón que fusionó resistencia armada y apertura de frontera.

El Partido Comunista formalizó parte de ese movimiento con las llamadas "columnas de marcha", que abrieron frentes de colonización en La Macarena. Y en mayo de 1964, la Operación Soberanía contra Marquetalia —la ofensiva militar sobre el enclave campesino comunista en el Tolima— produjo la salida de autodefensas que iniciaron marchas hacia el sur. De ese éxodo salió, primero, la I Conferencia del Bloque Sur en Riochiquito (1965), que unificó destacamentos dispersos, y luego la II Conferencia (1966), donde se adoptó el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. La geografía guerrillera de las siguientes cinco décadas nació, así, del mismo movimiento que fundó pueblos en el piedemonte amazónico. Colonización e insurgencia fueron, desde el principio, un mismo proceso visto desde ángulos distintos.

La amnistía de 1953 en los Llanos había producido la rendición de unos 3.220 guerrilleros liberales, y los comunistas llenaron el vacío con una estrategia de autodefensa campesina. Ese sustrato explica por qué las regiones a las que llegó la colonización armada de los sesenta ya tenían tradición de organización política ligada al conflicto: no eran territorios vírgenes, sino espacios donde el ciclo violencia-desplazamiento-colonización se había activado dos décadas antes.

El Estado dirige: INCORA, Ley 135 y la promesa incumplida

Frente al desbordamiento espontáneo, el Estado quiso ordenar. El antecedente fue la Ley 20 de 1959, el Plan Nacional de Rehabilitación y Socorro, que asignó a la Caja Agraria la responsabilidad de dirigir colonias oficiales en tierras baldías, seleccionando zonas en Caquetá y Meta. Su alcance fue modesto: apenas tres mil personas adquirieron parcelas bajo ese esquema, cifra insignificante frente a la magnitud del desplazamiento producido por La Violencia. Y ya entonces apareció un problema estructural que se repetiría: muchas de las zonas escogidas por el programa estaban ya ocupadas por colonos de oleadas anteriores, quienes, al encontrarse formalmente en baldíos, quedaban en un limbo jurídico.

La Ley 135 de 1961 —promulgada en el marco del Frente Nacional— creó el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria, INCORA, junto con los procuradores agrarios, el Fondo Nacional Agrario y mecanismos de clarificación, recuperación y adjudicación de tierras. El INCORA dirigió durante los años sesenta la colonización del piedemonte de la cordillera Oriental, el Magdalena Medio, la altillanura entre el oriente del Meta y Vichada, el sur de Córdoba y varias subregiones de Antioquiabajo Cauca, nordeste y Urabá—. En Arauca, entre 1961 y 1973, adjudicó 85.830 hectáreas; había previsto la llegada de dos mil familias para 200.000 hectáreas y llegaron más de cinco mil, en una demostración clásica de que la demanda de tierra superaba con creces la oferta institucional.

Pero la colonización dirigida arrastró desde el inicio problemas que la vaciaron de sentido. En Arauca, la comunicación era predominantemente fluvial, los desplazamientos tomaban días y el abastecimiento dependía de una única ruta aérea comercial inaugurada en 1959. Sin vías, el colono podía sembrar pero no comercializar. Hacia 1971, en la región del Ariari-Macarena, el INCORA abandonó los programas de vías, crédito y asistencia técnica y conservó únicamente la titulación de baldíos fuera del área reservada de La Macarena: en la práctica, se retiró de todo lo que hacía viable una economía campesina.

El resultado global fue una reforma sin reforma. Al final de 1970 solo el 2% del total de tierra agrícola había sido expropiado, y entre 1962 y 1978 menos del 1% de la superficie total fue afectada por la Ley 135. Solo una pequeña fracción de la tierra reformada llegó efectivamente a manos campesinas. El impulso reformista perdió fuerza hacia la década de 1970, y los acuerdos posteriores priorizaron la colonización sobre la redistribución: se prefirió mover al campesino a la selva antes que tocar el latifundio del interior. El coeficiente de Gini de concentración de la tierra pasaría de 0,86 en 1970 a 0,905 en 2014, con lo cual el balance de casi medio siglo de política agraria fue el opuesto al declarado.

Ese fracaso no fue accidental. La Asociación Nacional de Usuarios Campesinos —ANUC—, creada durante el gobierno de Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) como aliada del Estado para movilizar apoyo a la reforma, terminó desbordando el guion oficial y radicalizándose. Cuando la coalición política que sostenía la reforma se resquebrajó en los setenta, la ANUC perdió respaldo estatal y la promesa redistributiva se desvaneció. En su lugar quedó la colonización como sucedáneo: el Estado no podía —o no quiso— repartir la tierra del interior, y usó la frontera selvática como válvula de escape.

Enclaves y economías extractivas: los precursores espaciales

La frontera amazónica hacia la que se empujaba a los desplazados no era, sin embargo, un espacio virgen. Amazonas y Putumayo llevaban décadas siendo territorio de economías extractivas de enclave que habían dejado infraestructura, rutas y una población marcada por la violencia extractiva. Desde finales del siglo XIX, la explotación del caucho y la quina había estructurado el poblamiento del piedemonte y de las cuencas del Putumayo y el Caquetá. La "saca" de indios como fuerza de trabajo tenía antecedentes documentados desde los siglos XVII y XVIII, vinculada a las misiones franciscanas, y se reactivó con brutalidad durante el auge cauchero de finales del XIX y comienzos del XX.

El petróleo agregó otra capa. En 1933, el gobierno colombiano concesionó el territorio ancestral del pueblo barí, en Norte de Santander, a la Colombian Petroleum Company, y se comprometió a usar la fuerza pública para repeler a los indígenas en favor de la compañía. La lógica era clara: los derechos ancestrales quedaban subordinados al interés económico. En 1963, la Texas Petroleum Company llegó al Putumayo, estableció campamentos cerca de Puerto Asís y concentró su explotación en Orito, Valle del Guamuez y San Miguel, conectados al Pacífico por el oleoducto transandino de 200 kilómetros hasta Tumaco. La región recibió migración, dinero y expectativas, pero cuando en 1979 los campos revirtieron al Estado y Ecopetrol reemplazó a la Texas, buena parte de la economía local se desmoronó.

El Putumayo quedó así configurado como un territorio de bonanzas sucesivas —caucho, quina, pieles, petróleo, maderas y, en un momento, coca— con presencia estatal intermitente o subordinada a intereses económicos y de seguridad, y con abandono sistemático de la población colona e indígena. La literatura de viajes de finales del XIX había representado la región como espacio "vacío" o "salvaje", una operación discursiva que fomentó el abandono y creó condiciones para su posterior configuración como zona de conflicto armado. Cuando la coca llegó a finales de los setenta, cayó sobre un territorio ya organizado por el ciclo extractivo: campamentos, trochas, mano de obra migrante, ausencia de instituciones civiles, memoria de bonanza y de despojo.

El ciclo Crisis, Narcotráfico y Apertura: la coca reordena la frontera

El ciclo reunido bajo la etiqueta de Crisis, Narcotráfico y Apertura —los años ochenta y noventa colombianos— se ancla en la frontera agraria de manera decisiva. La reversión de los campos petroleros del Putumayo al Estado en 1979 coincidió con la introducción de la coca en el departamento, en un proceso de expansión que también alcanzó al Guaviare y al Caquetá. La coca se insertó en la economía campesina de las zonas de colonización en un contexto de empobrecimiento, ausencia de infraestructura y abandono estatal. No llegó como imposición externa sino como oportunidad económica en regiones donde ninguna otra actividad daba renta: los altos costos de transporte y de insumos hacían que la agricultura campesina no compitiera en el mercado nacional, y la coca era el primer producto que resolvía por sí solo el problema logístico —pequeño volumen, alto valor.

El período 1977-1987 marcó la introducción del cultivo en el piedemonte amazónico, con un nuevo auge colonizador que atrajo migrantes de todo el país. El Putumayo recibió, especialmente entre 1988 y 1990, población de Nariño, Cauca, Valle, Huila, la zona cafetera y Ecuador. Campesinos sin tierra del Cauca y de Nariño llegaron como jornaleros —los raspachines— a las plantaciones del piedemonte. Se dibujó una geografía humana nueva: comunidades multirregionales, códigos improvisados de convivencia, economía de bonanza con precios que subían y bajaban al ritmo de la lucha antinarcóticos. Entre 1988 y 1990 los precios cayeron y se intensificó la presión estatal, un primer aviso de que la bonanza tendría ciclos.

La diferencia con la bonanza marimbera de los años setenta fue cualitativa. La marihuana fue un episodio efímero del perfil económico colombiano; la cocaína se convirtió en un aspecto permanente. La producción de un kilogramo de cocaína requiere más de 200 kilogramos de hoja de coca, lo que implica extensos cultivos y abundante mano de obra: la economía de la cocaína necesitaba territorio y gente, y encontró en la frontera colonizada de la Amazonia y de la Orinoquia exactamente lo que buscaba. Para miles de campesinos de Guaviare, Caquetá y Putumayo, la coca fue durante las décadas de 1980 y 1990 la única alternativa económica viable ante la ausencia estatal y las escasas oportunidades del mundo rural.

Sobre ese territorio se articuló el actor armado. Las FARC —cuya génesis estaba entretejida con la colonización de los cincuenta y sesenta— ejercieron en el Caguán, la Macarena y el bajo Caquetá funciones de regulación territorial y social: controlaron la acumulación de tierras, promovieron redistribución a nuevos colonos y desarrollaron liderazgos políticos regionales. La articulación entre colonización, coca y guerrilla se identificó como fenómeno articulado desde mediados de los ochenta, y la economía de la droga ofreció oportunidades significativas a las FARC en ese período. La frontera no era, en este ciclo, un espacio ingobernado: estaba gobernada por otros.

Aquí ocurre el matiz decisivo. La colonización cocalera no fue solo la repetición del dispositivo decimonónico. Introdujo una ruptura: en Guaviare, Caquetá y Putumayo, el campesino colono dejó de ser solo víctima pasiva del ciclo tierra-mejoras-desplazamiento y se convirtió en actor de una economía política propia, en la que negociaba —entre la coerción guerrillera, el despojo paramilitar y la ilegalidad— márgenes de subsistencia que el Estado nunca ofreció. La coca reconfiguró la agencia campesina, y esa agencia fue a la vez política, económica y armada. Las trochas, los caseríos improvisados, los raspachines llegando en camiones, las asambleas comunitarias reguladas por comandantes, la fragilidad de la vida cotidiana entre el fumigador, el guerrillero y el paramilitar: ese fue el mundo que la coca alumbró en el piedemonte.

La "ley de tres pasos" y la máquina del despojo

Un ciclo espacial atraviesa toda la colonización colombiana con precisión de mecanismo: la llamada ley de tres pasos. El colono desmonta la selva, habilita la tierra con cultivos de maíz y plátano, y luego vende sus mejoras a bajo precio a un contratista o finquero, quien a su vez las cede o pierde ante un gran terrateniente que monta ganadería extensiva. El campesino que se arruina no tiene más opción que vender sus mejoras e intentar colonizar más lejos, o regresar a su lugar de origen. La apertura y habilitación de tierras en beneficio de terratenientes se realizó, así, a través de colonos que trabajaban a costo bajísimo para los grandes propietarios: el latifundio no tuvo que financiar el desmonte, se lo hicieron gratis.

Este patrón se repite con puntualidad en todos los ciclos. En el Eje Cafetero decimonónico, en el piedemonte llanero de los años sesenta, en el Urabá antioqueño, en el Magdalena Medio, en Caquetá y en Guaviare. A medida que las áreas colonizadas se incorporan a la red de infraestructura —una carretera, un puente, un puesto de salud—, los grandes compradores concentran la propiedad para ganadería extensiva y desplazan a los colonos iniciales. La violencia política fue empleada, en zonas como el Caquetá, para intimidar a colonos recién llegados y apoderarse de potreros trabajados. El ciclo se cierra y se abre de nuevo un poco más adentro, en tierras cada vez más marginales.

Vista en conjunto, la colonización opera como una dinámica estructural del desarrollo agrario colombiano: mecanismo de reproducción ampliada de la desigualdad, no de su corrección. Las cifras acompañan la interpretación. En 2016, Colombia ocupaba el primer lugar en el ranking de desigualdad en la distribución de la tierra en América Latina según Oxfam: el 1% de las explotaciones de mayor tamaño controlaba más del 80% de la tierra, mientras el 99% restante se repartía el 20% que quedaba. Entre 2000 y 2015, el coeficiente de Gini rural aumentó en 21 de los 31 departamentos. La participación de los predios mayores de 1.000 hectáreas en el área total pasó del 30,4% en 1970 al 61,2% en 2014: en 44 años, la gran propiedad casi duplicó su participación.

Ese aumento se concentró en las zonas más distantes del centro del país, donde confluyen el conflicto armado y la extracción histórica de recursos. En otras palabras: en las zonas de colonización. La frontera abierta por los colonos terminó absorbida por la gran propiedad, y el proceso escaló en las últimas décadas del siglo XX gracias a un actor nuevo.

Paramilitares, despojo y el cierre violento del ciclo

Desde los años ochenta, el paramilitarismo se instaló como agente principal del despojo en zonas de colonización tardía. Su articulación con el narcotráfico, con sectores políticos y económicos y con parte del Estado le permitió operar con impunidad relativa. Entre 1989 y 1994, en zonas de colonización cocalera —posiblemente el Guaviare y el Putumayo—, 1.115 personas fueron asesinadas por motivos políticos; la mayoría eran colonos, pequeños campesinos e indígenas sometidos a desplazamiento forzado en un contexto de revalorización especulativa de la tierra. Élites regionales aprovecharon la existencia de guerrillas como coartada para bloquear reformas agrarias y concentrar tenencia mediante desplazamiento y despojo.

Los paramilitares respaldaron congresistas y políticos locales, legitimando su poder territorial. Y tras las desmovilizaciones parciales de los 2000, sus legados —redes económicas, corredores de narcotráfico, tierras despojadas, capital acumulado— permitieron el surgimiento de Grupos Armados Pos Desmovilizados que reprodujeron la lógica territorial en los mismos escenarios. El Catatumbo, Urabá, el bajo Cauca y el Magdalena Medio quedaron marcados por esa continuidad. La colonización, en su fase tardía, se cerró con un despojo violento que consolidó lo que la ley y el mercado habían iniciado.

Resistencia: organizaciones campesinas y Zonas de Reserva Campesina

Frente a esa maquinaria, el campesinado colonizador ensayó formas propias de organización. La ANUC había sido el gran experimento de los setenta; su declive dejó un vacío que se llenó tardíamente. La primera Zona de Reserva Campesina se creó en la región de El Pato, Huila, en noviembre de 1997, como figura jurídica destinada a proteger la economía campesina en zonas de colonización frente a la concentración latifundista. El Coordinador Nacional Agrario y la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina —Anzorc— se constituyeron en medio de las dificultades de los años noventa; la Anzorc casi desapareció desde 2004 y resurgió, junto con el CNA y Fensuagro, a partir de 2011.

En el Catatumbo, la ZRC operó como espacio de reconstrucción del tejido social roto por el Bloque Catatumbo de las AUC y de defensa de derechos humanos de una población atrapada entre guerrilla, paramilitares, fuerza pública y economía coquera. Detrás del ruido del conflicto, las formas de asentamiento y parentesco de esas zonas de frontera sostenían la vida cotidiana con sus propios códigos de familia, vecindad y trabajo, moldeados por décadas de migración y precariedad institucional.

Las tensiones no cesaron. En zonas de colonización amazónica donde coexisten campesinos colonos y Entidades Territoriales Indígenas, los ritmos desiguales de reglamentación de ZRC y ETI generan fricciones sobre el mismo territorio, y las políticas públicas colocan alternativamente a uno u otro grupo en posición más favorable. La frontera, incluso en su fase de reconocimiento jurídico, sigue siendo espacio de disputa.

Huella y disputa

La colonización dejó a Colombia una geografía humana característica y un problema irresuelto. En lo humano: cadenas migratorias que unen Boyacá con el Ariari, Nariño con el Putumayo, Tolima con el Caquetá, Antioquia con Urabá y Caldas. Una toponimia de pueblos jóvenes —muchos fundados en el siglo XX— cuyos nombres repiten los del interior de donde vinieron sus fundadores. Una cultura de frontera que combina machete, motosierra, radio, escuela improvisada y, según la época, café, ganado o coca.

En lo estructural: una concentración de la tierra que en 2014 llegaba a 0,905 de coeficiente Gini y que sigue creciendo. Una frontera agraria que se sigue moviendo hacia adentro de la selva amazónica, con costos ambientales que el país apenas empieza a medir. Un conflicto armado cuyas raíces territoriales están tan enredadas con la colonización que resulta imposible entender uno sin la otra: las FARC nacieron literalmente de una marcha de colonos armados, y las AUC crecieron en las zonas donde el ciclo tierra-mejoras-desplazamiento se aceleró.

El proceso admite lecturas superpuestas y no excluyentes: epopeya trágica y crónica del abandono desde la voz del colono; conflicto entre actores desiguales por el control de la valorización del baldío; fenómeno cultural antioqueño de expansión regional en su matriz decimonónica; dispositivo estructural de reproducción de la desigualdad en su lógica de larga duración. La palabra misma, tan asociada en Colombia a la épica del hacha y del machete, encubre lo que en realidad describe: la externalización sistemática de los costos de expansión de la frontera agraria sobre el campesinado más pobre del país. Reconocerlo no borra la agencia de los colonos —que fue enorme, y que en el ciclo cocalero adquirió formas nuevas—, pero permite ver la estructura dentro de la cual esa agencia se ejerció. En cada frente abierto —desde el Quindío de 1870 hasta el bajo Guaviare de 1995—, la misma pregunta quedó pendiente: quién se queda con la tierra que el colono desmontó. La respuesta, con matices y excepciones, casi siempre fue la misma.

04

En el archivo

328 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

01Prehispánicoantes de 14999
  1. -3000Vacío demográfico volcánico del Eje Cafetero en el Holoceno medioHecho
  2. 800Agricultura intensiva de los cacicazgos de Araracuara (800–1200 d.C.)Hecho
  3. 900Cacicazgo muiscaFicha
  4. 1000El DoradoFicha
  5. 1200Confederación MuiscaFicha
  6. 1300Intercambios indirectos muisca-tairona mediados por grupos intermediosHecho
  7. 1400Circuitos de intercambio interregional y microverticalidad muiscaHecho
  8. 1450Conflictos caribe-muisca y presiones territoriales en vísperas de la Conquista (1450–1500)Hecho
  9. 1493Primeros contactos hispano-indígenas en el Caribe (1493–1499)Hecho
02Conquista1499–159943
  1. 1499La Conquista del territorio colombianoÉpoca
  2. 1499Primeras expediciones al Caribe y fundación de Santa María la Antigua del Darién (1499–1510)Hecho
  3. 1500Rodrigo de BastidasFicha
  4. 1513Vasco Núñez de BalboaFicha
  5. 1514Pedrarias DávilaFicha
  6. 1520CapitulaciónFicha
  7. 1525Fundación de Santa Marta y Cartagena y conquista del Caribe neogranadino (1525–1533)Hecho
  8. 1525Intercambio colombinoFicha
  9. 1530Colapso demográfico indígenaFicha
  10. 1535Servicio personalFicha
  11. 1536Carlos VFicha
  12. 1536Conquista del altiplano muisca y encuentro de las tres huestes (1536–1539)Hecho
  13. 1536Expansión hacia Popayán, Antioquia y los Andes occidentales (1536–1546)Hecho
  14. 1536Resistencia indígena a la Conquista (1536–1544)Hecho
  15. 1537La contradicción del conquistador-evangelizadorPregunta
  16. 1537Sebastián de BelalcázarFicha
  17. 1537Tributo indígenaFicha
  18. 1538Gonzalo Jiménez de QuesadaFicha
  19. 1538Implantación de la encomienda en el Nuevo Reino de Granada (1538–1560)Hecho
  20. 1540Hernán Pérez de QuesadaFicha
  21. 1540La GaitanaFicha
  22. 1541Expedición de Hernán Pérez de Quesada a El Dorado por los Llanos (1541-1543)Hecho
  23. 1541Jorge RobledoFicha
  24. 1542Bartolomé de las CasasFicha
  25. 1543Pedro Cieza de LeónFicha
  26. 1544Visita frustrada de Miguel Díez de Armendáriz al Nuevo Reino (1544-1550)Hecho
  27. 1550Catástrofe demográfica y reorganización del mundo indígena en el Nuevo Reino de Granada (1550–1580)Hecho
  28. 1550Derecho indianoFicha
  29. 1550EncomiendaFicha
  30. 1550EvangelizaciónFicha
  31. 1550GanaderizaciónFicha
  32. 1550Pueblo de indiosFicha
  33. 1550Resistencia indígenaFicha
  34. 1551San Sebastián de MariquitaFicha
  35. 1553Juan de los BarriosFicha
  36. 1560Política de reducciones, resguardos y pueblos de indios (1560–1599)Hecho
  37. 1570Cronistas y construcción del pasado prehispánico (1570–1599)Hecho
  38. 1570Juan de CastellanosFicha
  39. 1578Gaspar de RodasFicha
  40. 1580CalarcáFicha
  41. 1580Esclavitud africanaFicha
  42. 1591Cédula de composición de tierras de El Pardo (1591)Hecho
  43. 1599Represión final tairona y descuartizamiento del cacique Cuchacique (1599-1600)Hecho
03Colonia1600–178024
  1. 1591Composiciones de tierras (1591–1642)Hecho
  2. 1600Cimarronaje y formación de palenques en el Caribe neogranadino (1600–1700)Hecho
  3. 1600Colonia (1600–1780)Época
  4. 1600Consolidación del régimen minero-esclavista del Pacífico y crisis de la encomienda en la Nueva Granada (1600–1650)Hecho
  5. 1615Juan de BorjaFicha
  6. 1627Alonso de SandovalFicha
  7. 1630Pedro ClaverFicha
  8. 1636Letras criollas del barroco neogranadino (1636–1688)Hecho
  9. 1650Excavación del Canal del Dique (1650–1660)Hecho
  10. 1650Minería aurífera colonialFicha
  11. 1650PalenqueFicha
  12. 1680Esclavitud mineraFicha
  13. 1680Expansión minera esclavista tardía en el Chocó (1680–1730)Hecho
  14. 1688Lucas Fernández de PiedrahitaFicha
  15. 1700Los títulos de resguardo de Juan Tama (1700–1708)Hecho
  16. 1700Sociedad de castasFicha
  17. 1713Pacto del obispo Cassiani con los palenques de los Montes de MaríaHecho
  18. 1715Las misiones jesuitas del Orinoco (1715–1742)Hecho
  19. 1728Insurrección de Barule en el Chocó (1728)Hecho
  20. 1745Derrota del palenque de El Castigo y fundación de San Miguel de Patía (1745–1749)Hecho
  21. 1750Rochelas del Caribe interior neogranadino (1750–1780)Hecho
  22. 1757José Solís Folch de CardonaFicha
  23. 1774Campañas de poblamiento forzado de Antonio de la Torre y Miranda (1774–1780)Hecho
  24. 1776Antonio de la Torre y MirandaFicha
04Pre-independencia1780–18097
  1. 1778Simplificación censal borbónica de 1778–1782Hecho
  2. 1780Pacto colonialFicha
  3. 1781CapitulacionesFicha
  4. 1785Reforma agraria antioqueña de Juan Antonio Mon y Velarde (1785-1788)Hecho
  5. 1787Juan Antonio Mon y VelardeFicha
  6. 1790Antonio de Narváez y la TorreFicha
  7. 1793Bautizadores negros esclavizados en las minas del Chocó (c. 1793)Hecho
05Independencia1810–18315
  1. 1810Francisco José de CaldasFicha
  2. 1810Uti possidetis iurisFicha
  3. 1816PacificaciónFicha
  4. 1821Disolución liberal de los resguardos indígenas y despojo comunal (1821-1828)Hecho
  5. 1821Ley de Haberes Militares de 1821Hecho
06Nueva Granada1831–186212
  1. 1840Navegación a vaporFicha
  2. 1845Historiografía y ciencia nacional en Nueva Granada (1845–1862)Hecho
  3. 1848Joaquín AcostaFicha
  4. 1849Epidemia de cólera de 1849 en el Caribe neogranadinoHecho
  5. 1850Agustín CodazziFicha
  6. 1850Cartografía nacionalFicha
  7. 1850Comisión CorográficaFicha
  8. 1850Disolución de resguardosFicha
  9. 1850Geografía políticaFicha
  10. 1850La Comisión Corográfica (1850–1859)Hecho
  11. 1854La Comisión Corográfica (1850-1859)Pregunta
  12. 1864Modelos regionales de acumulación en el siglo XIX: Antioquia y el Valle del CaucaPregunta
07Estados Unidos de Colombia1863–188512
  1. 1845Introducción masiva de pastos africanos y expansión ganadera (1845–1880)Hecho
  2. 1863Artículo 78 de Rionegro y el régimen de territorios nacionales (1863)Hecho
  3. 1870Abolición sistemática de resguardos indígenas bajo el Olimpo Radical (1870-1875)Hecho
  4. 1870Civilización-barbarieFicha
  5. 1870La colonización antioqueña y la fábrica del pionero (1870–1880)Hecho
  6. 1870Vapor en el Magdalena y reorganización racial del trabajo fluvial (1870-1885)Hecho
  7. 1871Discursos raciales y civilizatorios en Colombia (1871–1875)Hecho
  8. 1874Ley 66 de 1874 y delegación misional del gobierno de indígenasHecho
  9. 1876Aquileo ParraFicha
  10. 1880Concesiones masivas de baldíos en la Orinoquia (1880-1900)Hecho
  11. 1882Extinción del resguardo de El Rosal por ocupación de hecho (1882)Hecho
  12. 1885Las guerras civiles colombianas de 1863–1903Pregunta
08Regeneración1886–192915
  1. 1890Consolidación cafetera del centro-occidente colombiano (1890–1910)Hecho
  2. 1890Ley 89 de 1890Ficha
  3. 1900Sindicalismo agrarioFicha
  4. 1902El Convenio de Misiones de 1902Hecho
  5. 1905La excepción colombiana: ¿por qué Colombia no fue tierra de inmigrantes entre 1880 y 1930?Pregunta
  6. 1907El escándalo del caucho del PutumayoHecho
  7. 1907Julio César AranaFicha
  8. 1909Walter Ernest HardenburgFicha
  9. 1910Alejandro López RestrepoFicha
  10. 1910La quintinada: insurgencia indígena por los resguardos (1910–1922)Hecho
  11. 1911Roger CasementFicha
  12. 1913Expedición de Konrad Theodor Preuss a San Agustín (1913-1914)Hecho
  13. 1918Luchas por baldíos y movimiento campesino costeño (1918–1928)Hecho
  14. 1924José Eustasio RiveraFicha
  15. 1924José Gonzalo SánchezFicha
09República Liberal1930–194615
  1. 1928La Colonia Agrícola del Sumapaz y el autogobierno campesino (1928–1936)Hecho
  2. 1930Colapso de la hacienda cafetera de Cundinamarca y Tolima (1930–1936)Hecho
  3. 1931Ley 80 de 1931 y la soberanía delegada en los enclaves petrolerosHecho
  4. 1932El conflicto colombo-peruano por Leticia (1932–1934)Hecho
  5. 1932Frontera amazónicaFicha
  6. 1932Soberanía amazónicaFicha
  7. 1934Movilización agraria y conflictos por la tierra en Sumapaz, Tolima y Cundinamarca (1934–1936)Hecho
  8. 1935Erasmo ValenciaFicha
  9. 1936ColonatoFicha
  10. 1936Ley 200 de 1936Ficha
  11. 1936Ligas campesinasFicha
  12. 1936Populismo agrarioFicha
  13. 1938EtnobotánicaFicha
  14. 1938Fracaso de la izquierda autónoma colombiana, 1930-1948Pregunta
  15. 1939Antonio García NossaFicha
10La Violencia1946–195711
  1. 1948Cuestión agrariaFicha
  2. 1949Guerrillas liberales y autodefensas campesinas (1949–1953)Hecho
  3. 1950Acumulación originariaFicha
  4. 1950Conflicto agrarioFicha
  5. 1951Urbanización aceleradaFicha
  6. 1952Gerardo Loaiza AldanaFicha
  7. 1952Migración forzadaFicha
  8. 1953Dumar Aljure NassifFicha
  9. 1954Guerra de Villarrica y Columnas de Marcha (1954–1955)Hecho
  10. 1955VillarricaFicha
  11. 1958Urbanización colombiana de 1948–1985Pregunta
11Frente Nacional1958–19749
  1. 1959Ley 2 de 1959 y las Reservas Forestales nacionalesHecho
  2. 1961Alianza para el Progreso, Ley 135 de Reforma Agraria e INCORA (1961–1962)Hecho
  3. 1962Acción cívico-militarFicha
  4. 1962El Instituto Lingüístico de Verano en territorios indígenas colombianos (1962-1980)Hecho
  5. 1962Virginia Gutiérrez de PinedaFicha
  6. 1964Migración rural-urbanaFicha
  7. 1967Decretos 157 y 158 de 1967: concesiones extraordinarias a Texas Petroleum en el PutumayoHecho
  8. 1971Trino MoralesFicha
  9. 1972Pacto de ChicoralFicha
12Crisis y narcotráfico1974–19907
  1. 1977Construcción estatal de la categoría 'cocalero' y criminalización campesina (1977–1990)Hecho
  2. 1978Bonanza marimberaFicha
  3. 1983Paro cívicoFicha
  4. 1984La UribeFicha
  5. 1985Hacienda ganaderaFicha
  6. 1985Puerto BoyacáFicha
  7. 1989La RochelaFicha
13Constitución de 19911991–20027
  1. 1991EtnocidioFicha
  2. 1991Pentecostalización rural en zonas de conflicto (1991–2002)Hecho
  3. 1994Colonización campesinaFicha
  4. 1996Las marchas cocaleras y la frontera agraria (1996–2000)Hecho
  5. 1996Sustitución de cultivosFicha
  6. 1997MapiripánFicha
  7. 1997Urbanización forzadaFicha
14Posconflicto2016–presente1
  1. 2016Reforma Rural IntegralFicha
15Transversal150
  1. -500Sabana de BogotáFicha
  2. 500San AgustínFicha
  3. 600TierradentroFicha
  4. 1000Altiplano cundiboyacenseFicha
  5. 1000Sierra Nevada de Santa MartaFicha
  6. 1000SogamosoFicha
  7. 1500Macizo ColombianoFicha
  8. 1510DariénFicha
  9. 1510UrabáFicha
  10. 1533Caribe colombianoFicha
  11. 1533Cartagena de IndiasFicha
  12. 1537Cordillera OrientalFicha
  13. 1537PopayánFicha
  14. 1538Nueva GranadaFicha
  15. 1538SantaféFicha
  16. 1539TunjaFicha
  17. 1545RiohachaFicha
  18. 1549PamplonaFicha
  19. 1550ExtractivismoFicha
  20. 1550IbaguéFicha
  21. 1550Origen colonial de la debilidad estatal colombianaPregunta
  22. 1563QuitoFicha
  23. 1600Costa CaribeFicha
  24. 1612NeivaFicha
  25. 1640La trata negrera por Cartagena y el régimen esclavista neogranadinoPregunta
  26. 1675MedellínFicha
  27. 1680Regímenes de trabajo coercitivo en la Nueva GranadaPregunta
  28. 1700CimarronajeFicha
  29. 1700MadridFicha
  30. 1700MestizajeFicha
  31. 1700MompoxFicha
  32. 1713San Basilio de PalenqueFicha
  33. 1750HondaFicha
  34. 1767Fronteras coloniales y marginalidad periférica en ColombiaPregunta
  35. 1781ZipaquiráFicha
  36. 1800ChocóFicha
  37. 1800El resguardo y la política indígena tardocolonial en la Nueva GranadaPregunta
  38. 1800Río MagdalenaFicha
  39. 1800Valle del PatíaFicha
  40. 1819CasanareFicha
  41. 1819Llanos OrientalesFicha
  42. 1821BaldíosFicha
  43. 1823Doctrina MonroeFicha
  44. 1828OcañaFicha
  45. 1840VillavicencioFicha
  46. 1850Colonización antioqueñaFicha
  47. 1863PereiraFicha
  48. 1863RionegroFicha
  49. 1867Jorge IsaacsFicha
  50. 1880La colonización antioqueña democráticaPregunta
  51. 1880La colonización antioqueña y el mito de la democracia ruralPregunta
  52. 1886ColombiaFicha
  53. 1886Fragmentación territorial de Colombia: ¿destino geográfico o decisión de élite?Pregunta
  54. 1886La DoradaFicha
  55. 1887Roma en la historia de ColombiaFicha
  56. 1889ArmeniaFicha
  57. 1900BarranquillaFicha
  58. 1900BucaramangaFicha
  59. 1900Eje CafeteroFicha
  60. 1900Frontera internaFicha
  61. 1900Frontera porosaFicha
  62. 1900Hacienda cafeteraFicha
  63. 1900Las periferias colombianas y la exclusión territorial deliberadaPregunta
  64. 1900ManizalesFicha
  65. 1900MocoaFicha
  66. 1900Modernización agraria y científica en Colombia (1850–1953)Pregunta
  67. 1900PutumayoFicha
  68. 1900TumacoFicha
  69. 1902El Concordato de 1887 y el Convenio de Misiones de 1902Pregunta
  70. 1904NariñoFicha
  71. 1905CaldasFicha
  72. 1905CatatumboFicha
  73. 1905HuilaFicha
  74. 1907BrasilFicha
  75. 1907La ChorreraFicha
  76. 1910AmazoníaFicha
  77. 1910Norte de SantanderFicha
  78. 1910Santiago de CaliFicha
  79. 1910Valle del CaucaFicha
  80. 1913VichadaFicha
  81. 1922BarrancabermejaFicha
  82. 1928AracatacaFicha
  83. 1928CiénagaFicha
  84. 1928Presencia diferenciada del Estado en las periferias colombianasPregunta
  85. 1928Zona BananeraFicha
  86. 1930SibundoyFicha
  87. 1930SumapazFicha
  88. 1932AmazonasFicha
  89. 1932LeticiaFicha
  90. 1940AparceríaFicha
  91. 1940IndigenismoFicha
  92. 1947QuibdóFicha
  93. 1950CaquetáFicha
  94. 1950Frontera agrícolaFicha
  95. 1950OrinoquíaFicha
  96. 1950PalmiraFicha
  97. 1950Río SinúFicha
  98. 1950San Vicente de ChucuríFicha
  99. 1952Córdoba (Colombia)Ficha
  100. 1952YacopíFicha
  101. 1954Fuerte Militar de TolemaidaFicha
  102. 1959MetaFicha
  103. 1960Concentración de la tierraFicha
  104. 1960FlorenciaFicha
  105. 1960Frontera agrariaFicha
  106. 1960LatifundioFicha
  107. 1961Reforma agraria en ColombiaFicha
  108. 1964ChaparralFicha
  109. 1964Geografía del conflictoFicha
  110. 1964Sur del TolimaFicha
  111. 1965SimacotaFicha
  112. 1966QuindíoFicha
  113. 1967CesarFicha
  114. 1967ValleduparFicha
  115. 1969Puerto GaitánFicha
  116. 1970Magdalena MedioFicha
  117. 1971ANUCFicha
  118. 1971ANUC (Asociación Nacional de Usuarios Campesinos)Ficha
  119. 1973Germán ColmenaresFicha
  120. 1975El CaguánFicha
  121. 1975Larga duraciónFicha
  122. 1975Urbanización colombiana del siglo XXPregunta
  123. 1980CimitarraFicha
  124. 1980MonteríaFicha
  125. 1980TibúFicha
  126. 1983AraucaFicha
  127. 1984La MacarenaFicha
  128. 1985Alfredo Molano BravoFicha
  129. 1985Ciudad BolívarFicha
  130. 1985Economía cocaleraFicha
  131. 1985Oriente antioqueñoFicha
  132. 1985Puerto TriunfoFicha
  133. 1985SoachaFicha
  134. 1990Bajo CaucaFicha
  135. 1990El Carmen de ChucuríFicha
  136. 1990El CastilloFicha
  137. 1990El movimiento campesino colombiano y la política agrariaPregunta
  138. 1990Norte del ValleFicha
  139. 1991GuaviareFicha
  140. 1991Resguardo indígena en ColombiaFicha
  141. 1991Soberanía territorialFicha
  142. 1991VaupésFicha
  143. 1993AtratoFicha
  144. 1993Pacífico colombianoFicha
  145. 1995Sur de BolívarFicha
  146. 1997San José de ApartadóFicha
  147. 1998MitúFicha
  148. 1999El PlacerFicha
  149. 2000AltillanuraFicha
  150. 2000San Vicente del CaguánFicha
05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

Relaciones editoriales

  1. 01Baldíos: sustrato jurídico sobre el que operó cada ciclo colonizador, convertido en arena de litigio, fraude y usurpación
  2. 02Frontera agraria: espacio en permanente expansión producido por la colonización y reproducido por el fracaso redistributivo
  3. 03Latifundio: estructura que la colonización reproducía en cada ciclo al desplazar al colono pionero una vez valorizada la tierra
  4. 04Reforma agraria: promesa que el Estado sustituyó por colonización como válvula de escape, sin tocar el latifundio del interior
  5. 05Economía cocalera: fase tardía de la colonización en que la coca reemplazó a la ganadería como motor de valorización en el piedemonte amazónico
  6. 06Colonización antioqueña: primer gran ciclo republicano que fijó el patrón dispositivo reproducido en todos los ciclos posteriores
  7. 07INCORA: institución creada en 1961 para dirigir la colonización y la reforma agraria, cuyo fracaso redistributivo consolidó la colonización como sucedáneo de la redistribución
  8. 08La Violencia: motor del segundo gran ciclo colonizador, que fusionó desplazamiento forzado, apertura de frontera e insurgencia armada
  9. 09Alfredo Molano: investigador que documentó con mayor profundidad los ciclos de colonización armada y cocalera en el piedemonte amazónico
  10. 10Catherine LeGrand: historiadora que analizó la estructura de adjudicación de baldíos y el sesgo bimodal del siglo XIX
  11. 11Guaviare: territorio emblemático de la colonización cocalera tardía y de la presencia guerrillera derivada de los desplazamientos de los años cincuenta
  12. 12Caquetá: destino central de los colonos expulsados por La Violencia desde Nariño y Tolima, y epicentro de la colonización dirigida del INCORA
06

Documentos y fragmentos citados

55 documentos · 72 fragmentos

01Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 581 cita
[1]

el manejo del problema de tierras y baldíos se con figuró una estructura institucional en la que compartían responsabilidades varias instancias del Ejecutivo, generando una descoordinación y confusión, que en algunos casos condujo a serios conflictos entre empresas beneficiarías de concesiones de tierras baldías. 5 6…

p. 58
02Tierras y conflictos rurales: Historia, políticas agrarias y protagonistasRocío Londoño (coord.), Carolina Castro, Álvaro Delgado, Jaime Landinez · 2016 · p. 36, 482 citas
[2]

individuo que ocupe terrenos incultos pertenecientes a la Nación, a los cuales no se les haya dado aplicación especial por la ley, y establezca en ellos habitación y labranza, adquiere dere- cho de propiedad sobre el terreno que cultive, cualquiera que sea su extensión [Énfasis agregado]. Adicionalmente, el colono…

p. 36
[4]

uno por cien- to al 7 por ciento. 49 Asignación de tierras y evolución de la propiedad agraria en Colombia En resumen: el reconocimiento de los derechos de propiedad a los cultivadores de tierras baldías se expresó en el crecimiento de las adjudicaciones de menos de 500 hectáreas y el decreci- miento relativo de las…

p. 48
03El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 279, 2872 citas
[3]

aclarar que la ley estableció que aquellos que tuvieran cul- tivos permanentes recibirían gratuitamente una extensión adicional del mismo tamaño de la cultivada o 30 hectáreas, en el caso de que demostraran una posesión ininterrum- pida por más de cinco años. Este principio de conceder 30 hectáreas adicionales se…

p. 279
[12]

ascenso económico y social y en busca de este objetivo aplicaron una combinación de prácticas capitalistas mercantiles con instrumentos políticos de tipo clien- telista. b) Después vienen los terratenientes ausentistas que, tan pronto la migración se expande, crean sociedades comerciales para parcelar y vender lotes…

p. 287
04Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 2331 cita
[5]

de crear una tradición legal sobre ellas, etc. El hecho de que probablemente la mayoría de las tierras ocupadas hasta la década de 1920 se originaban en usurpaciones ilegales explica por qué los propietarios consideraron imposible y “diabólico” mostrar en sus títulos el acto original por el cual la tierra había salido…

p. 233
05Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950)Catherine LeGrand · 2016 · p. 631 cita
[6]

distintas en años recientes y en nuevas regiones fronterizas. Contribuyó, por ejemplo, a La Violencia, esa guerra civil anárquica que costó 200 000 vidas en los años cincuenta, y dio pábulo a los movimientos guerrilleros que actúan hoy en las zonas fronterizas de Colombia. La interpretación del desarrollo de la…

p. 63
06Tierras. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoAlejandro Reyes Posada · 2018 · p. 211 cita
[7]

títulos de las fincas superiores a 500 hectáreas eran sentencias judiciales de pertenencia obtenidas ante los jueces civiles en los años que siguieron a la Ley 200 de 1936 (Reyes Posada, 1976). Las adjudicaciones de baldíos durante el periodo liberal de 1930-1946 tendieron a corregir el sesgo a favor de las grandes…

p. 21
07Historia de la vida cotidiana en ColombiaBeatriz Castro Carvajal (editora) · 2016 · p. 2001 cita
[8]

Central, en donde se encontraron con las grandes migraciones rumbo al corredor antioqueño que ya llevaba en proceso más de cien años. La movilización de los antioqueños se había iniciado muchas décadas antes de la Independencia, huyendo de la hambruna, las sequías y la sobrepoblación de las zonas montañosas de los…

p. 200
08Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 2781 cita
[9]

dinero por todo el país, diversificando sus carteras para reducir riesgos y, al mismo tiempo, desplazando capital de donde era abundante (Antioquia) hacia lugares en donde era relativamente escaso (Bogotá, la Costa Caribe). Las observaciones anteriores, sin embargo, distan mucho de probar que Antioquia era una región…

p. 278
09Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 3091 cita
[10]

Después de la primera fase de la colonización siguió un proceso autogenerado, consistente en que la parcela primeramente desmontada servía por un tiempo para albergar y dar trabajo a la familia, pero luego, al crecer esta, se tornaba insuficiente y algunos hijos se marchaban cada vez más hacia el sur a constituir su…

p. 309
10La colonización antioqueña: una empresa de caminosEduardo Santa · 2016 · p. 691 cita
[11]

la vista del investigador a medida que se va inter- nando en el interesante mundo de los archivos locales. Un memorial dirigido al gobernador de la Provincia, con fecha de 27 de agosto de 1789, es muy elocuente y preciso sobre este particular. Dice así, en su parte pertinente: Nosotros, los suscritos vecinos de la…

p. 69
11Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 1142 citas
[13]

apropiación de la tierra por parte de nuevos terratenientes se iba haciendo relativamente más moderada, como sucedió en las regiones de Caldas y Quindío, con excepción del valle de Risa- ralda que es también ocupado en grandes extensiones. Uno de los enfrentamientos más espectaculares entre los colo- nos y los grandes…

p. 114
[14]

apropiación de la tierra por parte de nuevos terratenientes se iba haciendo relativamente más moderada, como sucedió en las regiones de Caldas y Quindío, con excepción del valle de Risa- ralda que es también ocupado en grandes extensiones. Uno de los enfrentamientos más espectaculares entre los colo- nos y los grandes…

p. 114
12A History of Colombian Economic Thought: The Economic Ideas that Built Modern ColombiaAndrés Álvarez, Jimena Hurtado · 2024 · p. 2181 cita
[15]

explained this Antioqueño exceptionality? This is precisely the question that James J. Parsons asked in his dissertation. Parson’s book is divided into 12 chapters. The first six relate to the region’s geography and the colonial period. In Chapter six, he refers to Antioqueño colonization. The narrative centerpiece of…

p. 218
13"Patrones" y campesinos: tierra, poder y violencia en el Valle del Cauca (1960 – 2012)Absalón Machado Cartagena, John Jairo Rincón García · 2014 · p. 411 cita
[16]

vertiente occidental recibió la mayor in fl uencia antioqueña durante el siglo XIX con un poblamiento disperso en la zona de ladera, que evitó el choque con los propietarios de la zona plana. Sin embargo, la colonización no estuvo exenta de con fl ictos entre colonos y propietarios. En esta región fue famoso el con fl…

p. 41
14Antropología hecha en Colombia. Tomo IIEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · p. 296, 5092 citas
[17]

y conflicto La extrema pobreza en muchas regiones campesinas y sectores urbanos, así como la exagerada concentración de tierras en nuestro país, alimentaron el alto número de personas que se aventuraron a colonizar el piedemonte amazónico desde mediados del siglo XX. Dicha ocupación ha consistido en un largo proceso…

p. 509
[71]

entre indígenas y campesinos colonos, también lo es que el avance o el estancamiento relativo en la legislación y reglamentación, ya sea de las ETI o de las ZRC, puede generar tensiones entre los dos grupos.6 La dinámica de los procesos políticos puede ser tal que sean esta vez los campesinos quienes se encuentren de…

p. 296
15Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 372, 3872 citas
[18]

y de sus intereses particulares. Comenzaban a articularse las bases de un mercado nacional a la par con el proceso de uni- ficación política y cultural. Este pro- ceso, sin embargo, ha ocupado el siglo entero sin agotarse y ha sido desigual, espontáneo, discontinuo y con carac- terísticas diferenciales. Distintas…

p. 372
[26]

Atlas de economía colombiana, 1960. Capítulo 14 387 388 Nueva Historia de Colombia. Vol. III Danza indígena, ilustración a la novela "Toá", de César Uribe Piedrahíta, publicada en 1933, con denuncias sobre matanzas de indígenas organizadas por los caucheros de la selva amazónica. apreciaba un movimiento interno de…

p. 387
16Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 58, 612 citas
[19]

niveles y la magnitud de esta resistencia dependieron, asimismo, del tipo de relaciones de producción que caracterizaban a cada región: relaciones y estructura de clase, contingencia política, ritmo de inte- gración de la región al sistema capitalista global y función de las insti- tuciones del Estado. Colombia…

p. 58
[50]

la renta que cobraban por concepto de protec- ción a las multinacionales e impedir su influencia política entre el cam- pesinado. Entre 1989 y 1994, 1.115 personas fueron asesinadas por motivos políticos (los índices más altos de la región). La mayoría de las víctimas eran colonos, pequeños campesinos e indígenas,…

p. 61
17A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · p. 372 citas
[20]

f r e d o M o l a n o Perseguidas por tierra y aire por las ff. m m., lograron en seis meses escapar de la ofensiva e instalarse en las regiones altas del macizo de Sumapaz. Otras fueron evacuadas y fun daron colonizaciones en las vertientes del río Guayabero, del Ariari y de El Pato. Toda la vertiente del Orinoco.…

p. 37
[21]

f r e d o M o l a n o Perseguidas por tierra y aire por las ff. m m., lograron en seis meses escapar de la ofensiva e instalarse en las regiones altas del macizo de Sumapaz. Otras fueron evacuadas y fun daron colonizaciones en las vertientes del río Guayabero, del Ariari y de El Pato. Toda la vertiente del Orinoco.…

p. 37
18Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 2281 cita
[22]

titular de El Tiempo: ((E l Regreso a la Norma- lidad en el Llano* y abajo una fotografia panorámica a ocho colum- nas con este pie: <<... con la Cordillera al fondo y la inmensidad de la región en torno s uyo, las guerrillas caminan en fila india hacia el puesto de las autoridades militares en Tauramena para deponer…

p. 228
19Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 1001 cita
[23]

destacamentos embrionarios y los grupos guerrilleros liberales, comandados por Gerardo Loaiza; se creó el Comando del Davis en lo alto del cañón del Cambrín, y se conformó un estado mayor unificado. Entre 1949 y 1964, el PCC, en consonancia con los cambios de la situación política nacional, va a desarrollar una…

p. 100
20Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · p. 591 cita
[24]

colombiano en el marco de la guerra fría. Las operaciones de mayo de 1964 conocidas como Operación Soberanía, ocasionaron la salida de campesinos que organizados en grupos de autodefen- sas, iniciaron una marcha hacia el sur del país en columnas, este proceso per- mitió la consolidación política y militar con la…

p. 59
21¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 771 cita
[25]

34 31. Véanse: Pizarro Leongómez, Las F ARC (1949-1966), 188-189; y Pizarro Leongómez, Una democracia asediada, 168. 32. Manuel Bonnet Locarno, “Operación Marquetalia. Surgen las FARC ”, en Hablan los generales. Las grandes batallas del conflicto colombiano contadas por sus protagonistas, comp. Glenda Martínez…

p. 77
22Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 60, 1002 citas
[27]

assistance, the Caja de Crédito Agario was authorized to make up to 5 million pesos available in loans to colonos, and on September 26, the commission received 300,000 pesos to begin the process. 24 According to historian Myriam Jimeno Santoyo, “The magnitude of coloni- zation produced by the destabilization of rural…

p. 60
[29]

excess population from the Departments of Santander, Norte de Santander, and Boyacá was the piedmont region on the eastern side of the Andes, or, in other words, the territories of Caquetá, Arauca, and the Depart- ment of Meta. Lleras Camargo accepted Lebret’s recommendations and began to implement them. 30 The first…

p. 100
23Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 57, 622 citas
[28]

El llanto del arpa», 25. 125 Molano, Fragmentos de la historia del conflicto armado, 38. 126 Medina Gallego, FARC-EP y ELN. 127 Entrevista 150-PR-03306. Compareciente. Bloque Sur FARC, Columna Teófilo Forero. 58 fiflćflThffifffj fjfl. flffflfj Tercera oleada: colonización dirigida o institucional Un tercer tipo de…

p. 57
[63]

cercano al poder, y quien fuera uno de los más grandes tenedores de tierra del conti- nente, llegó a poseer para principios de la década del sesenta entre 35.000 y 72.000 hectáreas en el Caquetá, incluyendo varias decenas de miles en los llanos del Yarí 139. Un campesino relata: «Coparon prácticamente todo el…

p. 62
24El orden desarmado. La resistencia de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare (ATCC)Gonzalo Sánchez Gómez, Mario Aguilera Peña · 2011 · p. 231 cita
[30]

A ésta lle- garon oleadas migratorias espontáneas procedentes de diferentes regiones del país. A las márgenes de los ríos Carare-Opón, Cimi- tarra y Minero llegaron campesinos procedentes de Tolima, Cal- das, Antioquia, Boyacá y Santander. 60 La “Violencia”, sin embargo, también generó dinámicas migratorias internas,…

p. 23
25Guerreros y campesinos. Despojo y restitución de tierras en ColombiaAlejandro Reyes Posada · 2016 · p. 66, 3452 citas
[31]

total del país vive en la gran región oriental de la Amazonía y la Orinoquía. La colonización es conflictiva porque los grupos iniciales de campesinos que desmontan la selva o los bosques de galería llaneros son desplazados por los grandes compradores de mejoras, que concentran la propiedad para la ganadería extensiva…

p. 66
[69]

paz. Este giro hacia la negociación política para poner fin al conflicto armado abre grandes oportunidades al país para resolver, por vías democráticas, sus conflictos sociales acumulados. Es previsible que aumente la expresión abierta de conflictos, sobre todo en el campo, pues las élites regionales han aprovechado…

p. 345
26Gente negra en Colombia. Dinámicas sociopolíticas en Cali y el PacíficoOlivier Barbary, Fernando Urrea · 2004 · p. 3721 cita
[32]

que a través de esta toma inician un "proceso de recuperación de territorios" (Urrea y Hurtado, 2002). La hacienda fue negociada por el Incora'? con los propietarios y cedida en con- dición de préstamo fiduciario a los ocupantes, mediante la Ley 135 de 1961, Y luego fue adjudicada en la modalidad de propiedad mixta,…

p. 372
27Estado crítico de la propiedad colectivaDelgado Castaño, P. · 2018 · p. 92 citas
[33]

Fondo Nacional Agrario; la clarificación desde el punto de vista jurídico de la situación de las tierras rurales del país, incluso las de carácter -privado; la promoción y la ejecución de labores de recuperación de tierras; y la promoción de la colonización, a través de la prestación de ayuda técnica y financiera en…

p. 9
[34]

Fondo Nacional Agrario; la clarificación desde el punto de vista jurídico de la situación de las tierras rurales del país, incluso las de carácter -privado; la promoción y la ejecución de labores de recuperación de tierras; y la promoción de la colonización, a través de la prestación de ayuda técnica y financiera en…

p. 9
28Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 461 cita
[35]

Departamentos en los que la ANUC tenía una fuerza muy importante. En aplicación de la Ley 135 de 1961 el Incora dirigió durante los años sesenta la colonización del piedemonte oriental de la cordillera Oriental, el Magdalena Medio, la altillanura entre el oriente del Meta y Vichada, el sur de Córdoba y en varias…

p. 46
29Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 511 cita
[36]

El proceso de colonización fue asumido por el Incora 66. Entre 1961 y 1973 se adjudicaron en la intendencia de Arauca 85.830 hectáreas 67, con el propósito de incor- porarlas a la producción agropecuaria nacional 68. Aparte de brindar asistencia técnica y créditos a los pequeños productores campesinos, la ley incluía…

p. 51
30Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. AmazoníaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 48, 622 citas
[37]

colonización cultural y territorial, que implicaron formas de violencia tanto físicas como simbólicas. 128 Becerra, «Las relaciones entre misioneros», 17. presentación 63 De la crisis de la economía campesina a la economía de la cocaína (1972—1980) 64 fiflćflThffan nexosfl. nThnflon P ara la década del 70, la promesa…

p. 62
[62]

con las amazónicas 86 y desarro- llaron «ganaderías vacunas y cultivos de plátano y hortalizas» 87, dando comienzo a la reconfiguración territorial y productiva. Un colono campesino le contó a la Comisión su origen y el de su familia: «[Soy] un hijo de colonos por parte de mi padre, quien nació aquí en Florencia,…

p. 48
31Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · p. 461 cita
[38]

de la carre- tera entre San Juan de Arama y Piñalito hubo tendencia hacia la concentración de mejoras (Molano, 1989, p. 297). El Incora, más o menos en 1971, abandonó los programas de vías, crédito y asistencia y conservó solamente la titulación de baldíos fuera del área reservada de La Macarena (Molano, 1989, p.…

p. 46
32Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · p. 831 cita
[39]

130,000 people (Lindqvist, 1979: 102; see also INCORA, 1972). Scholars analytically studying Law 135 came to a different conclusion. They discovered that these numbers were not just greatly misleading, they contradicted the real conditions. Tad Szulc (1964: 245) noted that in its first year, the achievements of Law…

p. 83
33Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 171, 1782 citas
[40]

su marginalidad. Para permitir y justificar la violencia se acuerdan derechos y reglas fuera de las leyes estatales. Hoy, los habitantes del Putumayo se remiten a este periodo histórico para explicar el por qué de la “barbarie” que según sus dirigentes, caracteriza la violencia en el departamen- to (Plan de Desarrollo…

p. 171
[49]

5,15% Tolima: 4,9% Cundinamarca: 5,15% Otros: 4,9% Otros: 4,12% Caquetá: 2,4% Cauca: 3,78% Cundinamarca: 2,4% Caldas: 3,09% Meta 1,6% Quindío: 2,41% Huila 0,8% Boyacá: 2,41% Período de vinculación Período Putumayo Caquetá 1930 - 1946 0,80% 2,90% 1947 - 1967 23,20% 34,60% 1968 - 1977 19,20% 34,60% 1978 - 1986 37,60%…

p. 178
34El desplazamiento en Colombia. Regiones, ciudades y políticas públicasMartha Nubia Bello, Marta Inés Villa Martínez · 2005 · p. 3321 cita
[41]

de poder, es decir, las zonas de colonización y las zonas de frontera co- C ODHES 332 lombiana, han tenido una economía propia centrada en la extracción de recursos. En el departamento del Caquetá, y las zonas del piedemonte llanero, el Sarare, el Ariari y el Magdalena medio, por ejemplo, dicha economía estuvo muy…

p. 332
35El desplazamiento en Colombia: Regiones, ciudades y políticas públicasMartha Nubia Bello, Marta Inés Villa Martínez (editoras) · 2005 · p. 3321 cita
[42]

de poder, es decir, las zonas de colonización y las zonas de frontera co- C ODHES 332 lombiana, han tenido una economía propia centrada en la extracción de recursos. En el departamento del Caquetá, y las zonas del piedemonte llanero, el Sarare, el Ariari y el Magdalena medio, por ejemplo, dicha economía estuvo muy…

p. 332
36Petróleo, coca, despojo territorial y organización social en PutumayoEdinso Culma Vargas, Juliana Guerra Rudas, Rocío Londoño Botero · 2015 · p. 281 cita
[43]

región en las últimas dos décadas del siglo XX. Igual ocurre al revi- sar estudios académicos e institucionales que, de una parte, se concentran en una configuración territorial a partir de la eco- nomía ilegal de la coca y su relación con los grupos armados y el narcotráfico (Ramírez, 2001; Observatorio de Derechos…

p. 28
37El Placer: Mujeres, coca y guerra en el Bajo PutumayoMaría Clemencia Ramírez, María Luisa Moreno R., Camila Medina A. · 2012 · p. 272 citas
[44]

Una vieja guerra en un nuevo contexto. Conflicto y territorio en el sur de Colombia. (Bogotá: Universidad Javeriana/ Cinep/ Odecofi/ Colciencias/ Cerac, 2011), 184, 190. 27 Capítulo 1 y político, en permanente competencia con Mocoa. Los campamen- tos de la Texas Petroleum Company, a su llegada en 1963, se esta-…

p. 27
[45]

Una vieja guerra en un nuevo contexto. Conflicto y territorio en el sur de Colombia. (Bogotá: Universidad Javeriana/ Cinep/ Odecofi/ Colciencias/ Cerac, 2011), 184, 190. 27 Capítulo 1 y político, en permanente competencia con Mocoa. Los campamen- tos de la Texas Petroleum Company, a su llegada en 1963, se esta-…

p. 27
38Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 6481 cita
[46]

de esto son los casos de persecución de los pueblos indígenas awá, kofán, siona, koreguaje, uitoto (murui), inga, kamëntsá y kichwa, en Putumayo, que fueron afectados por la «fiebre» del caucho. En la década de los treinta el pueblo indígena motilón-barí, en Norte de Santander, sufrió algo similar. El Gobierno…

p. 648
39Colombia's Forgotten Frontier: A Literary Geography of the PutumayoLesley Wylie · 2013 · p. 451 cita
[47]

beyond documented the potential of this ‘empty’ frontier zone for exploitation and development and surrounding nations scrambled for control of its wealth of tropical products. As mentioned in the introduction, Serje has argued that Colombia’s wild natural expanses, including the Putumayo, have often been conceived of…

p. 45
40Putumayo: la vorágine de las caucherías. Memoria y testimonio. Primera parteAugusto Javier Gómez López (relator y compilador); Centro Nacional de Memoria Histórica · p. 341 cita
[48]

de hombres, mujeres y de niños, porque dicha trata ha sido, quizá, la que mayor destrucción ha generado en el conjunto de la región. En ocasiones, tanto la trata humana como la sujeción y el cautiverio se han camuflado en re- laciones paternalistas y de servidumbre, lo mismo que bajo la apa- rente legalidad del pago…

p. 34
41Los retos de la Colombia contemporánea. Miradas disciplinares diversas en las ciencias socialesMauricio Nieto Olarte (edición académica y compilación), Luis Javier Orjuela, Alix Catalina Rojas, Carlos Felipe Cantor, Juan Carlos Rodríguez, Andrés Guhl, Sandra Borda G., Mateo Morales, Ángela Iranzo Dosdad, Alejandro Castillejo Cuéllar, Juan Ricardo Aparicio, Alhena Caicedo, Pablo Jaramillo, Carlos A. Manrique, Laura Quintana · 2017 · p. 772 citas
[51]

y demo - gráficos se articulan para transformar los bosques. En el caso de la frontera agrícola, la situación en la Amazon í a es ilustrativa de esta dinámica. Al mirar el mapa de Colombia en Google Earth, la zona amazónica aparece de un verde oscuro (bosque), pero a medida que uno se acerca a la cordillera oriental,…

p. 77
[52]

y demo - gráficos se articulan para transformar los bosques. En el caso de la frontera agrícola, la situación en la Amazon í a es ilustrativa de esta dinámica. Al mirar el mapa de Colombia en Google Earth, la zona amazónica aparece de un verde oscuro (bosque), pero a medida que uno se acerca a la cordillera oriental,…

p. 77
42Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 1631 cita
[53]

el deporte, los medios de comunicación, la banca, miembros del Ejército y miles de campesinos y de comerciantes. La corrupción del narcotráfico llegó a tal nivel que, incluso, un presidente de la República (Ernesto Samper) fue acusado de recibir enormes cantidades de dinero del cartel de Cali para financiar su campaña…

p. 163
43Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Nariño y sur de CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1001 cita
[54]

1987. El quinto periodo (1988-1990) está marcado por la disminución del precio de la coca, la intensificación de la lucha contra el narcotráfico y el inicio de una nueva oleada migratoria proveniente de zonas como Huila, Cauca, Valle del Cauca, Nariño, la zona cafetera y del Ecuador. Ramírez, Entre el Estado y la…

p. 100
44Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 742 citas
[55]

cocaína por la misma razón que había entrado en el negocio de la marihuana. Llegaron extranjeros que buscaban esta mercancía ilegal y ofrecían pagar muy bien por ella. Más allá de esto, ha- bía notables diferencias entre el negocio de la marihuana y el de la cocaína en Colombia, que conjuntamente explican por qué la…

p. 74
[56]

cocaína por la misma razón que había entrado en el negocio de la marihuana. Llegaron extranjeros que buscaban esta mercancía ilegal y ofrecían pagar muy bien por ella. Más allá de esto, ha- bía notables diferencias entre el negocio de la marihuana y el de la cocaína en Colombia, que conjuntamente explican por qué la…

p. 74
45Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 1541 cita
[57]

amenazas de los narcotraficantes, promovieron nuevos procesos de colonización, 95 tendieron a con- trolar la acumulación de tierras en un solo propietario, o replan- tearon las magnitudes de las posesiones existentes, para que estas les fueran entregadas a nuevos colonos. Los recortes de tierras para entregar…

p. 154
46Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 50, 582 citas
[58]

“país en el medio” que, contrariado con el teatro del Caguán, acogió con entusiasmo la Política de Seguridad De- mocrática del presidente Uribe y cambió los balances previos (Palacios, 2006). Un tópico del conflicto colombiano señala la proclividad de los colonos a involucrarse, como quedó demostrado en esa amalgama…

p. 58
[59]

clientelismo, colonizaciones inte riores y contrabando) que contribuyeron a mantener y enredar el conflicto. A mediados de 1980 se había formado el tejido apropiado para que el despe gue de la economía de la droga implicara grandes dosis de violencia; ofrecía oportunidades a las farc, el m -19, el e pl y el e l n, a…

p. 50
47El Desarrollo de la Agricultura en ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1982 · p. 1141 cita
[60]

se ha descrito en el primer capítulo de este trabajo, los pastizales fueron abiertos en gran medida por colonos, en la forma de aparcerías de relativo corto plazo. Según Fals Borda, los campesinos colonos espontáneos llamaron a esta institución la "ley de tres pasos": el colono tumbaba el monte, habilitaba la tierra…

p. 114
48Colombia amargaGermán Castro Caycedo · 2015 · p. 291 cita
[61]

año, algo más de 250 mil hectáreas de bosques. El resto de la historia no se ha escrito aún, pero ya comenzó con el empobrecimiento de unas tierras en las cuales, a medida que caen los árboles, comienza a avanzar la gangrena del desierto. Entonces los colonos, desterrados de los mejores suelos —sobre el lomo de las…

p. 29
49La tierra no basta. Colonización, baldíos, conflicto y organizaciones sociales en el CaquetáCentro Nacional de Memoria Histórica, Erika Andrea Ramírez Jiménez · 2017 · p. 381 cita
[64]

hablo de garantías para la colonización, debo signifi- carle que el artículo 2 del contrato celebrado entre el señor mi- nistro de Obras Públicas y los señores Cano, Cuello y compañía y Pedro Antonio Pizarro, sobre mejoramiento y conservación de las vías que conducen al Caquetá, etc., firmado en Bogotá 15 Sobre las…

p. 38
50Sufrir la guerra y rehacer la vida. Impactos, afrontamientos y resistenciasSaúl Franco Agudelo · 2022 · p. 991 cita
[65]

desigualdad no ha dejado de aumentar 223. En 2016, s egún esta organización, Colombia se situaba en primer lugar en el ranking de desigualdad en la distribución de la tierra en Latinoamérica, seguido por Perú, Chile y Paraguay. En el país, el 1 % de las explotaciones de mayor tamaño controlaba más del 80 % de la…

p. 99
51Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 2681 cita
[66]

50 a 100 has 2,4 98 5,9 21 100 a 500 has 1,7 99,7 12,6 33,6 500 a 1.000 has 0,2 99,9 4,8 38,4 >1000 has 0,2 100,1 61,2 99,6 Sin contar los territorios étnicos del censo agropecua- rio, el Gini de 2014 se reduce a 0, 905, bastante mayor que el de 1970 que alcanzó 0, 86, reflejo de la concentración de la propiedad que…

p. 268
52La crisis agraria en Colombia, 1950-1980Santiago Perry · 1983 · p. 911 cita
[67]

la creciente presencia del capital monopólico internacional, usurero y comprador, configuran los rasgos característicos del semifeudalismo colombiano. 93 Cuadro No. 2. 1 CONCENTRACION DE LA TIERRA EN COLOMBIA 1960 - 1970 0-10 has + 500 has TOTAL 1960 SUPER (miles # EXPLOT. has) 2.403.7 1 1.052 27.337.8 925. 750 6.902…

p. 91
53Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · p. 541 cita
[68]

una unión laxa de grupos y organizaciones con profundos problemas de acción colectiva. • Su involucramiento con el narcotráfico coincidió con una estrategia deliberada de influir en procesos políticos y respaldar a congresistas y políticos locales para legitimar su poder. • Hubo fuertes vínculos de los grupos…

p. 54
54Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 5121 cita
[70]

- pesinado del Catatumbo ante las violaciones de derechos humanos que se dieron por 1017 Informe 1306-CI-01879 Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro), Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina (Anzorc), Coordinador Nacional Agrario de…

p. 512
55Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1631 cita
[72]

a cabo. Obviamente, esto se produjo en el contexto de un avance determinante durante esta década, resultado de la Constitución, en la aplicación de los derechos territoriales 337 Congreso de la República de Colombia, Ley 1448 de 2011. 164 fiflćflTh fl. ć fiThfl ć étnicos y del establecimiento de un marco de derechos…

p. 163