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Idea transversal

Soberanía

La soberanía es, en la historia colombiana, menos un atributo estable del Estado que un litigio permanente: desde 1810 hasta el presente, la pregunta sobre dónde reside el poder supremo —en el pueblo, en las provincias, en la nación o en el Estado central— ha estructurado guerras civiles, constituciones, pérdidas territoriales y conflictos diplomáticos.

4.220 palabras77 documentos80 fragmentos citados
Soberanía

Trayectoria de una idea

  1. 1810

    Invocación fundacional en las juntas provinciales

  2. 1811

    Primera fractura: federalistas contra centralistas

  3. 1821

    La Gran Colombia y la soberanía supranacional

  4. 1863

    Rionegro: la soberanía disgregada

  5. 1903

    Panamá: la soberanía perdida por asimetría imperial

  6. 1934

    Leticia: la soberanía defendida por las armas

  7. 1991

    La Constitución de 1991 amplía la definición de soberanía territorial

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La lectura

La soberanía en Colombia no es un principio resuelto sino una pregunta que cada generación ha tenido que responder con constituciones, guerras o tratados. Su primera formulación, en 1810, ya contenía la tensión que la definiría: afirmada en nombre del pueblo, ejercida de hecho por minorías ilustradas que invocaban la ley de la necesidad. A lo largo del siglo XIX, la disputa entre soberanía nacional y soberanía subnacional estructuró el ciclo de constituciones federales y unitarias, desde el Acta de 1811 hasta la Regeneración de 1886, pasando por el experimento radical de Rionegro que disolvió el monopolio estatal de la violencia y permitió que estados intentaran separarse o cambiar de bandera. En el siglo XX, la soberanía se midió en mapas: la pérdida de Panamá en 1903 demostró que defenderla nominalmente podía significar perder el territorio, mientras que la recuperación de Leticia en 1934 mostró que también podía ganarse con recursos improvisados en geografías desconocidas. La Constitución de 1991 amplió su definición hacia el mar, el subsuelo y el espacio, pero no cerró los litigios: las disputas marítimas con Nicaragua y la crisis diplomática de 2008 con Ecuador y Venezuela confirmaron que la soberanía colombiana sigue siendo, dos siglos después de su proclamación, un territorio en disputa.

La soberanía en la historia de Colombia

La soberanía es, en la historia colombiana, menos un atributo estable del Estado que un litigio permanente. Desde que los cabildos criollos la invocaron en julio de 1810 para desconocer al virrey, la palabra ha servido para fundar repúblicas y para disolverlas, para legitimar el poder de las élites letradas y para armar la resistencia de trabajadores, comunidades étnicas y regiones enteras. En dos siglos, Colombia ha sido federal y unitaria, ha cedido un istmo y disputado un puerto amazónico, ha visto empresas extranjeras operar como Estados dentro del Estado y guerrillas refrendar pasaportes en cinco municipios del Caquetá. Cada uno de esos episodios reabrió la misma pregunta: dónde reside la soberanía, quién la ejerce, sobre qué territorio y con qué límites. Lo que sigue no es una historia general del país, sino la biografía de un concepto que en Colombia nunca terminó de asentarse.

La palabra y su peso

En rigor jurídico moderno, soberanía designa el poder supremo de una comunidad política para darse leyes, administrar su territorio y decidir sin subordinación externa. En la Colombia real, la palabra se ha dicho en varios registros a la vez: soberanía popular, cuando se discute quién es titular del poder; soberanía nacional, cuando se defiende la unidad del Estado frente a otras potencias; soberanía provincial o estatal, cuando las regiones reclaman autonomía; soberanía territorial, cuando se dibujan fronteras; soberanía económica, cuando se discute el control sobre recursos y enclaves; soberanía étnica, cuando pueblos indígenas y comunidades negras demandan gobierno propio. Todos esos registros conviven, y con frecuencia se contradicen. La historia colombiana de la soberanía es la historia de esas contradicciones y de cómo se resolvieron —casi siempre a favor de quienes tenían la pluma o el fusil— dentro de un territorio que ningún actor ha logrado dominar por entero.

Los hombres de luces y la ley de la necesidad

El problema apareció completo en el momento fundacional. Entre 1810 y 1821, cuando las juntas provinciales del antiguo Virreinato de la Nueva Granada debatieron cómo organizar el poder, las preguntas clave no fueron abstractas: si los representantes del pueblo debían ser los cabildos o diputados elegidos directamente por los vecinos, si la representación había de ser igual o proporcional a la población, quiénes tenían derecho al voto y cómo podía ejercerse en la práctica la soberanía popular en una sociedad de castas, analfabetismo mayoritario y comunicaciones precarias.

Cartagena de Indias respondió con más radicalidad de la que suele recordarse. En diciembre de 1810, para formar su Junta Provincial, se invitó a participar a todos los vecinos libres, otorgando el voto a mestizos y castas —excepto esclavos—. Los analfabetos podían participar siempre que tuvieran casa poblada o fueran padres de familia y contaran con ingreso independiente sin servidumbre asalariada. Fue un umbral amplio para la época: la soberanía popular se ensayaba como voto de vecinos libres, no como privilegio letrado.

Pero la generalidad del debate corrió por otro cauce. Un autor de la época, defendiendo la conveniencia de un Congreso Supremo, escribió con desarmante franqueza que en situación revolucionaria la soberanía popular resultaba en la práctica imposible de ejercer directamente, por lo que ciertos hombres de luces y crédito se apropiaban legítimamente de una parte de la soberanía para dar los primeros pasos, invocando la ley de la necesidad. La frase condensa el gesto fundacional: la soberanía del pueblo se afirmaba en el papel al tiempo que se delegaba de hecho en una minoría que se autorizaba a hablar en su nombre. Esa delegación —presentada como transitoria, luego perpetuada— sería el patrón recurrente de la política colombiana.

Federalistas contra centralistas: la primera fractura

Apenas proclamada la ruptura, los criollos se dividieron sobre la escala en que debía residir la soberanía. El Acta de Federación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, firmada el 27 de noviembre de 1811, rechazó cualquier autoridad emanada de España o sin apoyo del pueblo neogranadino, aunque —detalle revelador— no renunció formalmente a la soberanía de la Corona. La firmaron cinco provincias: Antioquia, Cartagena, Neiva, Pamplona y Tunja. El congreso comisionó a Camilo Torres Tenorio, su presidente, para redactar una constitución federal inspirada en la de los Estados Unidos.

Cundinamarca, bajo la influencia de Antonio Nariño, se negó a adherirse. La Constitución de Cundinamarca de 1811 reservó la soberanía provincial "en toda su plenitud para las cosas y casos propios de la provincia en particular", reconociendo su derecho a negociar con otras provincias o estados: paradójicamente, la provincia centralista frente a las Provincias Unidas afirmaba una soberanía provincial casi plena hacia adentro. La contradicción no era retórica. En 1812, dos años después del 20 de julio, ya había tensión armada entre centralistas y federalistas: los federalistas de Tunja, capitaneados por Antonio Baraya, se enfrentaron militarmente a los centralistas de Bogotá. La Patria Boba fue, entre otras cosas, la primera guerra civil por la escala de la soberanía.

La Constitución de Antioquia de 1812 añadió un matiz radical: condicionó cualquier retorno al orden realista a que los ciudadanos de la provincia participaran en la sanción de una constitución. Incluso la posibilidad de volver a la Corona quedaba sujeta al consentimiento popular expreso. En pocos años, provincias con menos de un siglo de imprenta habían formulado con claridad el principio moderno de que ningún régimen es legítimo sin el asentimiento de los gobernados.

Bolívar, Angostura y el sueño supranacional

La derrota militar de 1815-1816 barrió con las primeras repúblicas. La reconstrucción, entre 1819 y 1821, se hizo sobre otra escala: la de un Estado supranacional. Simón Bolívar propuso al Congreso de Angostura, en diciembre de 1819, el nombre República de Colombia —homenaje al descubridor— y la unión, en un solo Estado, del territorio del antiguo Virreinato de la Nueva Granada, extendido desde el alto Amazonas hasta el norte de Veraguas. El proyecto, concebido originalmente por Francisco de Miranda, encontraba en Bolívar al político capaz de convertirlo en realidad. En mayo de 1821, el Congreso Constituyente reunido en la Villa del Rosario de Cúcuta reunió a diputados de las antiguas provincias del Nuevo Reino de Granada y de la Capitanía General de Venezuela para dotarla de constitución, con la incorporación anunciada del territorio de Quito.

En Cúcuta se libró de nuevo la batalla de la escala. Los centralistas —entre ellos Vicente Azuero, Francisco Soto, Pedro Gual y Fernando Peñalver— propugnaban una república unitaria con gobierno fuerte, indispensable para consolidar la independencia frente al imperio en repliegue. Los federalistas defendían la autonomía provincial como sistema más adaptado a la realidad americana. Ganó el centralismo, y el modelo, cuyo origen se remonta al Congreso de Angostura, gobernaría a la Gran Colombia hasta su disolución.

La unidad se sostuvo, en buena medida, sobre el prestigio personal del Libertador. Desde 1826 las diferencias se agudizaron: la tensión entre centralistas y federalistas se reavivó, y el distanciamiento entre Bolívar y Francisco de Paula Santander erosionó la coalición fundadora. En mayo de 1830 Bolívar renunció a la presidencia; en diciembre murió sin haber conservado la unión. Venezuela se separó por el Acta de Caracas encabezada por Páez, quien declaró la independencia amenazando con la guerra a cualquier impugnador; Ecuador siguió un proceso análogo, y hacia 1830-1831 la Gran Colombia se descompuso en tres Estados. En 1831, algunas provincias neogranadinas llegaron incluso a proclamar su anexión a Venezuela o a Ecuador. La soberanía supranacional bolivariana había durado poco más de una década. Intentos posteriores de resucitarla bajo el nombre de Patria Grande fracasarían: los intereses nacionales de los Estados sucesores se opondrían siempre a reactualizar aquella experiencia.

La mención bolivariana en 1821 de un posible cuarto departamento —Pamplona, Mérida y Maracaibo— apuntaba a una visión sociogeográfica de cuencas compartidas, por encima de las fronteras formales heredadas del uti possidetis juris de 1810. La huella de ese principio, que congeló los límites coloniales, marcaría todos los litigios fronterizos posteriores.

Rionegro o la soberanía disgregada

A mediados del siglo XIX, la disputa entre soberanía nacional y soberanía subnacional volvió a partir el país. El proceso de federalización se aceleró desde 1855, cuando el Congreso reformó la Constitución para dotar a Panamá de estatuto federal y permitir que por ley ordinaria se crearan otros estados. Antioquia, Santander, Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Bolívar y Magdalena obtuvieron pronto esa categoría, vaciando el esquema unitario desde adentro. La Confederación Granadina consagró la fórmula: república federal integrada por ocho estados, con el gobierno general reducido a crédito nacional, ejército y marina, relaciones exteriores, hacienda, comercio exterior y moneda; todo lo demás —incluidos los asuntos mercantiles terrestres— quedaba en manos de los estados.

La Constitución de Rionegro, en 1863, llevó el principio al extremo. Creó los Estados Unidos de Colombia, confederó "a perpetuidad" nueve estados soberanos, redujo el poder del ejecutivo central, otorgó amplias libertades individuales, permitió que cada región adoptara sus propios códigos —minero, de tierras, electoral, civil— y, en un gesto de calibre casi filosófico, eliminó en la práctica el monopolio estatal de la violencia. Fue, además, la primera constitución colombiana que no comenzó "En nombre de Dios": el encabezado laico marcaba un cambio de época. La Ley 20 de 1867 completó el diseño: obligaba al gobierno de la Unión a observar "la más estricta neutralidad" cuando en algún estado se levantara una facción contra el gobierno existente. El Estado central quedaba impedido de intervenir en las guerras internas de sus propios miembros.

El experimento fue coherente y desastroso. Un país sin ejército nacional, con nueve legislaciones civiles, con estados que reclamaban soberanía plena, se hundió en guerras casi permanentes entre liberales radicales, liberales independientes y conservadores apoyados en la Iglesia. Desde 1882, Rafael Núñez advertía con lucidez fría: si el pueblo se persuadía de que las instituciones liberales no aseguraban los beneficios prometidos, se abriría camino a una poderosa reacción. La reacción llegó con la Constitución de 1886, la Regeneración y un modelo unitario, confesional y centralista que duraría más de un siglo. La Ley 20 fue derogada en 1880; la ficción de la neutralidad estatal cesaba.

La disputa de la escala atraviesa así todo el siglo XIX y estructura sus tragedias mayores: la disolución de la Gran Colombia en 1830, las guerras civiles decimonónicas, la Guerra de los Mil Días y la separación de Panamá en 1903. Bajo Rionegro, Antioquia y Panamá intentaron separarse o anexarse a otro país; la Constitución de 1858 tuvo que prohibirles usar bandera o escudo de otra nación. La fragmentación no fue una patología sino la forma estructural que adoptó el Estado colombiano en su primer siglo de vida.

Panamá: la soberanía cedida

En 1879, Colombia otorgó a la compañía francesa de Ferdinand de Lesseps el derecho exclusivo condicional por 99 años para construir un canal interoceánico en el istmo, reteniendo plena soberanía sobre el territorio. El proyecto colapsó hacia finales de la década de 1880 en un escándalo financiero. Cuando Estados Unidos retomó el interés en el canal, la negociación se hizo en las peores condiciones posibles para Colombia: el país estaba inmerso en la Guerra de los Mil Días, con comunicaciones deficientes con sus ministros en Washington y una capacidad negociadora seriamente limitada.

Theodore Roosevelt fue explícito. En comunicación con su secretario de Estado, se refirió a los funcionarios de Bogotá como "despreciables criaturas". Desde Washington se advirtió que el rechazo del tratado abriría dos caminos: la ruta por Nicaragua o la construcción por Panamá tras una eventual separación bajo protección estadounidense. El ministro estadounidense Beaupré presionó al gobierno de José Manuel Marroquín sobre las consecuencias de no ratificar el tratado.

El Senado colombiano lo rechazó de todos modos. En un debate memorable, el senador Miguel Antonio Caro y el senador panameño Pérez y Soto argumentaron que una concesión por 99 años prorrogable solo a opción de Estados Unidos equivalía, en la práctica, a la pérdida de la soberanía colombiana sobre el istmo. Tenían razón en el fondo, pero la negativa se pagó cara. En noviembre de 1903, Panamá se separó de Colombia y formó una república independiente con apoyo estadounidense, y el territorio colombiano se redujo respecto a su superficie original. La segunda parte del episodio se firmó tarde: el Tratado Urrutia-Thompson, del 6 de abril de 1914, no fue ratificado y canjeado hasta el 1 de marzo de 1922.

Panamá dejó a Colombia una lección amarga sobre soberanía en condiciones de asimetría imperial: defender la soberanía nominal podía significar perder el territorio.

Leticia, San Andrés y la soberanía por el mapa

El siglo XX puso a prueba las fronteras heredadas. El 1 de septiembre de 1932, un grupo de aproximadamente 250 peruanos tomó la ciudad de Leticia, izó la bandera del Perú y apresó a las autoridades colombianas. Colombia no estaba preparada militarmente: el conflicto se libró con recursos improvisados en un país que apenas conocía su propia geografía amazónica. El armisticio del 24 de octubre de 1933 y, sobre todo, el Protocolo de Río de Janeiro del 24 de mayo de 1934, otorgaron plena soberanía a Colombia sobre Leticia. La guerra, además de ratificar una frontera, aceleró un giro de política interna: la administración impulsó el poblamiento de zonas fronterizas —el Caquetá especialmente— como estrategia de defensa. La soberanía territorial, se comprendía, se sostenía con población, no solo con tratados.

En el Caribe, la disputa era otra. Desde 1916, el canciller Marco Fidel Suárez había protestado formalmente el Tratado Bryan-Chamorro entre Estados Unidos y Nicaragua, por considerar que ponía en riesgo el control colombiano sobre las Islas Mangles, integradas al archipiélago de San Andrés y Providencia. La disputa con Nicaragua no cesaría. El archipiélago, con apenas 44 km² de territorio emergido, genera hoy una zona económica exclusiva que contribuye a una extensión total cercana a 300.000 km²; Colombia limita marítimamente con nueve países, varios de ellos en el Caribe, y esa cifra explica por qué unas islas pequeñas concentran una batalla soberana de siglo largo.

La Constitución de 1991 amplió, en su artículo 101, la definición del territorio soberano más allá del suelo continental. La norma incorporó el subsuelo, el mar territorial, la zona contigua, la plataforma continental, la zona económica exclusiva, el espacio aéreo, el segmento de la órbita geoestacionaria y el espectro electromagnético, todo de conformidad con el derecho internacional. La soberanía ya no se agotaba en el mapa físico.

Persistía, sin embargo, la fragilidad. El 1 de marzo de 2008, cuando el ejército colombiano abatió al dirigente de las FARC Raúl Reyes en territorio ecuatoriano, la crisis diplomática entre Colombia, Ecuador y Venezuela recordó que la soberanía fronteriza sigue tensa, casi dos siglos después del uti possidetis.

La United Fruit y el Estado dentro del Estado

La disputa por la soberanía no se libraba solo en los bordes del mapa. Mientras el gobierno defendía sus fronteras exteriores, dentro del país operaban actores que la erosionaban a otra escala: no la del límite internacional, sino la del enclave productivo. La United Fruit Company creó una zona bananera entre Ciénaga y Fundación, cerca del puerto de Santa Marta. En 1921 ya era dueña del 59% de la tierra productiva e improductiva de la región. Hacia 1928 empleaba a unos 30.000 trabajadores y obtenía una ganancia del 100% por cada racimo vendido. El enclave se consolidó controlando el ferrocarril y el transporte marítimo, acaparando tierras, pagando en vales canjeables en comisariatos propios y enganchando a los trabajadores mediante contratistas intermediarios. Construía hospitales, viviendas, escuelas, iglesias, zonas de entretenimiento: era un Estado dentro del Estado, autosuficiente e independiente en la práctica de la sociedad colombiana circundante.

La huelga de diciembre de 1928 mostró cómo el Estado colombiano se relacionaba con ese poder paralelo. Los pliegos de peticiones exigían el pago de salarios atrasados, mejoras de vivienda, servicios médicos, la abolición del pago en vales y el fin de los contratos indirectos mediante los cuales la compañía evadía el seguro colectivo. En vez de arbitrar, el gobierno militarizó la zona. El general Carlos Cortés Vargas ordenó disparar contra los huelguistas reunidos en la plaza de Ciénaga. La cifra exacta de muertos quedaría para siempre en disputa, pero la escena fijó el patrón: cuando la soberanía del Estado se ejerció, fue contra los trabajadores nacionales y a favor del enclave extranjero. Jorge Eliécer Gaitán construiría buena parte de su capital político denunciando la posición del gobierno.

Barrancabermeja había pasado por experiencias parecidas en 1924 y 1927 con la Tropical Oil Company. En 1920 el café representaba cerca del 70% de los ingresos por exportaciones colombianas; el banano, introducido a principios del siglo XX vía la United Fruit, se convirtió en ejemplo mayor de inversión extranjera en la agricultura de exportación. Las grandes huelgas de los años veinte se produjeron en plena expansión económica, en zonas dinámicas donde operaban firmas multinacionales, y expresaron la contradicción central del modelo: crecimiento por enclave, soberanía cedida sobre las mejores tierras y trabajadores fuera del Estado. Tras la Segunda Guerra Mundial, la United Fruit perdió su monopolio, se retiró de la producción directa y abandonó la zona a principios de los años sesenta, dejando un modelo cuya lógica —enclave, intermediación, ambigüedad estatal— sobreviviría en otras industrias y otras regiones.

Guerrilla, paramilitarismo y la soberanía fragmentada

La segunda mitad del siglo XX profundizó la fragmentación. El Estado colombiano nunca ha conseguido monopolizar el uso legítimo de la violencia ni ejercer dominio directo sobre todos sus territorios, y ha recurrido en su lugar a intermediarios que operan en la frontera entre lo legal y lo ilegal. El espíritu que Rionegro codificó en 1863 —la neutralidad del centro frente a los conflictos de sus periferias— persistió en formas nuevas.

Nada lo mostró con más nitidez que la zona de despeje del Caguán, concedida por el gobierno de Andrés Pastrana entre 1998 y 2002 para dialogar con las FARC. Allí la guerrilla ejerció funciones cuasi-estatales sin ambigüedad: refrendaba "pasaportes" de finqueros cada tres meses, condicionaba a los alcaldes, obligaba a los funcionarios judiciales a pedirle permiso para desplazarse por zonas rurales, regulaba cultivos de coca y cobraba peajes a comerciantes. Cinco municipios contiguos —una porción considerable del hábitat guerrillero— quedaron durante casi cuatro años bajo una soberanía distinta a la del Estado colombiano.

En paralelo se expandía otro poder armado. Los paramilitares pasaron de tener presencia en 109 municipios en 1994 a 343 en 1998, y a 722 en 2002; en el mismo tramo, las FARC realizaron acciones militares en 419 municipios en 1998 y en 452 en 2002, cuando se rompió la Zona de Distensión: un aumento notablemente menor que la expansión paramilitar. Los primeros grupos de autodefensas habían surgido durante las negociaciones de paz del gobierno de Belisario Betancur, entre 1982 y 1986; la apertura política de 1988 y las primeras elecciones populares de alcaldes coincidieron con el aumento de la violencia política, y desde 1995 la expansión paramilitar propiamente dicha se aceleró.

El paramilitarismo no fue solo el efecto de una ausencia estatal. Expresó también la debilidad del Estado para regular conflictos, su ambivalencia frente a la autoridad propia, la existencia de población fuera de la institucionalidad y los bajos incentivos para castigar a quienes delinquían. En muchas regiones, la soberanía la ejercía quien podía —guerrilla, paramilitar, narcotraficante— y el Estado llegaba después, si llegaba.

El Plan Colombia, lanzado bajo la presidencia de Andrés Pastrana y continuado por Álvaro Uribe Vélez, fue presentado como estrategia antinarcóticos, pero su origen respondía a la preocupación por las derrotas del Ejército colombiano ante la guerrilla; como el gobierno estadounidense no podía ayudar directamente al Ejército, lo hizo indirectamente colaborando con la erradicación de cultivos ilegales. La soberanía militar del Estado colombiano se reconstruyó, en los años dos mil, con financiación, tecnología y asesoría estadounidenses. Una recuperación de soberanía interna que dependió, en parte, de reducir soberanía externa.

1991: la refundación y sus grietas

La Asamblea Constituyente de 1991 fue el intento más ambicioso de refundar la soberanía colombiana. La nueva carta reconoció el carácter pluriétnico y multicultural del Estado, y abrió espacios de participación y reconocimiento para pueblos indígenas, negros, afrocolombianos, raizales, palenqueros y rrom hasta entonces invisibilizados o marginados. Introdujo mecanismos de participación directa —iniciativa popular— y de acceso judicial —acciones populares, tutela— sin precedentes. Creó una circunscripción especial que reservó dos escaños al Senado para representantes indígenas, sumados a los cien de la cámara alta.

Buscaba, además, poner límite al Ejecutivo. Entre 1958 y 1990, más del 80% del tiempo había estado vigente alguna forma de estado de sitio: un abuso continuo que los constituyentes se propusieron cerrar. La acción de tutela, sobre todo, permitió a millones de ciudadanos reclamar ante los jueces el cumplimiento de derechos fundamentales. La Corte Constitucional y la rama judicial se convirtieron en el espacio donde la Constitución creció y mostró su maleabilidad, más allá de las casi cuarenta reformas explícitas al texto.

Pero la refundación cargó también sus grietas. La Asamblea guardó silencio sobre el estatuto de los militares y la policía y sus relaciones con el poder civil. El contexto era elocuente: entre 1985 y 1990 el gasto militar se había quintuplicado y el pie de fuerza del Ejército se había duplicado. La soberanía civil sobre las armas quedó, otra vez, en penumbra. Simultáneamente, el país abrazó la apertura económica neoliberal, que acentuó la precariedad de las poblaciones rurales y entró en tensión con los propósitos de mejorar sus condiciones de vida. El Estado Social de Derecho fue proclamado con generosidad, pero sin un Estado de bienestar que lo aplicara administrativamente: los ciudadanos debieron recurrir a la tutela para hacer efectivos, uno a uno, los derechos formalmente reconocidos.

Territorios colectivos: la soberanía étnica

La dimensión más innovadora de 1991 fue la territorial-étnica. El Artículo Transitorio 55 y la Ley 70 de 1993 establecieron que la propiedad en territorios de comunidades negras e indígenas es comunitaria, con carácter inalienable, inembargable e imprescriptible: no puede venderse, gravarse, expropiarse ni limitarse en su dominio.

Los efectos territoriales fueron considerables. Una década después de la Constitución, las comunidades negras habían accedido a cerca de 2.600.000 hectáreas reconocidas como territorios colectivos, y los resguardos indígenas englobaban aproximadamente 1.575.000 hectáreas. Sumadas a las áreas de parques naturales del Pacífico biogeográfico —unas 600.000 hectáreas bajo ciertas exclusiones—, la región concentraba alrededor de 5.000.000 de hectáreas excluidas del mercado de tierras. Una porción considerable del país quedaba, en el papel, fuera de la lógica mercantil.

La Corte Constitucional fue más lejos. Determinó que, en materia de planes de desarrollo, inversión y explotación de recursos naturales, no basta con la consulta previa: debe obtenerse el consentimiento libre, informado y previo de las comunidades indígenas según sus usos, costumbres y tradiciones. La soberanía étnica adquirió, jurisprudencialmente, poder de veto sobre proyectos que afectaran sus territorios.

La realización práctica fue, sin embargo, incompleta. Las Entidades Territoriales Indígenas, previstas para garantizar autonomía territorial y presupuestal, no habían sido reglamentadas treinta años después de la promulgación de la Constitución. La Ley 70 tampoco fue reglamentada en su totalidad más de veinte años después de expedida, con consecuencias sobre las dinámicas culturales de las comunidades y su capacidad de gestión autónoma. Y sobre los territorios recién reconocidos cayó la violencia. El conflicto armado, los megaproyectos agroindustriales y la expansión de actores armados hacia regiones de presencia étnica generaron desplazamientos masivos. Para muchos líderes afrocolombianos, aquella violencia mostró una intención de revertir los logros de 1991. Yolanda Cerón, integrante de la Pastoral Afrocolombiana, comprometida con la reivindicación territorial en Tumaco, fue asesinada por grupos paramilitares. Los asesinatos selectivos de líderes territoriales se volvieron rutina de un país que había proclamado, en su carta, ser pluriétnico.

La perspectiva multicultural de 1991 abrió espacios reales para indígenas y afrodescendientes, pero otorgó un reconocimiento limitado a los campesinos como sujetos políticos, dejando una asimetría que las políticas neoliberales agravaron. La soberanía étnica se conquistó por texto y jurisprudencia; se ejerció, cuando pudo ejercerse, contra la corriente.

Huella y disputa

Dos siglos de historia dejan, sobre la palabra soberanía, una acumulación de sentidos que ya no puede separarse. Cuando un colombiano invoca hoy la soberanía, arrastra la ley de la necesidad de 1810, el federalismo de Rionegro, la humillación de 1903, los muertos de Ciénaga, los pasaportes del Caguán, los territorios colectivos del Pacífico y la tutela como puerta trasera para acceder a derechos escritos. La palabra puede significar la defensa del mapa frente a Nicaragua, o la autonomía del resguardo frente a la petrolera, o la resistencia del sindicato frente a la multinacional, o el discurso presidencial contra la injerencia extranjera. Todos esos usos son legítimos y ninguno agota el concepto.

La contradicción primaria no fue tanto la presión imperial como la incapacidad de las élites criollas para acordar en qué escala territorial residía el poder legítimo: municipio, provincia, estado federal, nación, gran república. Esa indefinición, más que cualquier interferencia foránea, explica por qué Colombia disolvió una república grande en 1830, perdió un istmo en 1903 y sigue discutiendo, en el siglo XXI, quién manda en cada vereda. Las élites la invocaron desde 1810 para concentrar poder y hablar en nombre de un pueblo al que rara vez consultaron; los actores subalternos la reapropiaron para arrancar reconocimientos y territorios; los poderes externos y paraestatales la erosionaron sistemáticamente.

La ficha de este concepto, en un país como este, no puede cerrarse. Solo puede dejarse en el estado en que la historia la entrega: parcialmente conquistada, continuamente disputada, abierta al litigio de la siguiente generación.

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En el archivo

102 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

01Conquista1499–15999
  1. 1520CapitulaciónFicha
  2. 1536Carlos VFicha
  3. 1537La contradicción del conquistador-evangelizadorPregunta
  4. 1542Bartolomé de las CasasFicha
  5. 1542Las Leyes Nuevas y el debate sobre los derechos indígenas (1542–1551)Hecho
  6. 1542Leyes NuevasFicha
  7. 1550Derecho indianoFicha
  8. 1550Guerra justaFicha
  9. 1550Real Audiencia de SantaféFicha
02Pre-independencia1780–180913
  1. 1780Pre-independencia neogranadina (1780–1809)Época
  2. 1781CapitulacionesFicha
  3. 1781La Revolución de los Comuneros y las Capitulaciones de ZipaquiráHecho
  4. 1785Ilustración criollaFicha
  5. 1789La impresión y persecución de los Derechos del Hombre en la Nueva Granada (1793-1794)Hecho
  6. 1793Atlántico revolucionarioFicha
  7. 1793Derechos del HombreFicha
  8. 1794Productividad política inversa de la coerción borbónica en la Nueva GranadaPregunta
  9. 1795Patriotismo criolloFicha
  10. 1808Crisis monárquica de 1808 y Memorial de AgraviosHecho
  11. 1808Soberanía indígenaFicha
  12. 1810Antonio Amar y BorbónFicha
  13. 1810Cabildo abiertoFicha
03Independencia1810–183133
  1. 1808Crisis juntista y 20 de julio de 1810Hecho
  2. 1810Antonio VillavicencioFicha
  3. 1810Francisco José de CaldasFicha
  4. 1810Independencia (1810–1831)Época
  5. 1810Patria Boba: federalismo, centralismo y primeras repúblicas (1810–1816)Hecho
  6. 1810Soberanía popularFicha
  7. 1810Uti possidetis iurisFicha
  8. 1811FederalismoFicha
  9. 1811José María García de ToledoFicha
  10. 1811La Primera República de Cartagena (1811–1815)Hecho
  11. 1811Manuel Rodríguez ToricesFicha
  12. 1812La Patria BobaPregunta
  13. 1812Patria BobaFicha
  14. 1813Guerra a MuerteFicha
  15. 1815Realismo popularFicha
  16. 1816José Fernández MadridFicha
  17. 1816La ReconquistaFicha
  18. 1819Constitución de Cúcuta y fundación de la Gran ColombiaHecho
  19. 1819Patronato republicanoFicha
  20. 1819Simón BolívarFicha
  21. 1820La prensa y la Gran ColombiaPregunta
  22. 1821Gran ColombiaFicha
  23. 1821Pedro GualFicha
  24. 1822Deuda externaFicha
  25. 1822Reconocimiento internacional de la Gran Colombia (1822–1825)Hecho
  26. 1825Antonio José de SucreFicha
  27. 1825Reconocimiento diplomáticoFicha
  28. 1825Vicente AzueroFicha
  29. 1826El fracaso del proyecto bolivariano: Gran Colombia y Congreso de PanamáPregunta
  30. 1826La Cosiata, la Convención de Ocaña y la crisis de la Gran Colombia (1826–1828)Hecho
  31. 1828Conspiración Septembrina de 1828Hecho
  32. 1829Disolución de la Gran ColombiaHecho
  33. 1830La Gran ColombiaPregunta
04Nueva Granada1831–18623
  1. 1831Fundación de la República de la Nueva Granada y administración Santander (1832–1837)Hecho
  2. 1835Reconocimiento diplomático de la Nueva Granada por la Santa Sede (1835)Hecho
  3. 1855Federalización y Confederación Granadina (1855–1858)Hecho
05Estados Unidos de Colombia1863–18856
  1. 1861Tuición de cultosFicha
  2. 1863Estados SoberanosFicha
  3. 1863Federalismo istmeño y la cuestión de Panamá (Arosemena)Hecho
  4. 1863Federalismo radicalFicha
  5. 1863Soberanía estatalFicha
  6. 1867Orden públicoFicha
06Regeneración1886–192911
  1. 1886Canal interoceánico por el Istmo de PanamáFicha
  2. 1887El Concordato de 1887Hecho
  3. 1903ImperialismoFicha
  4. 1903PanamericanismoFicha
  5. 1903Separación de Panamá (1903)Hecho
  6. 1903Theodore RooseveltFicha
  7. 1905Industrialización antioqueña y concesiones petroleras (1905–1919)Hecho
  8. 1909Caída de Rafael Reyes y jornadas cívicas contra los tratados con Estados Unidos (1909)Hecho
  9. 1909Walter Ernest HardenburgFicha
  10. 1914El respice polumPregunta
  11. 1918Respice PolumFicha
07República Liberal1930–19462
  1. 1931Ley 80 de 1931 y la soberanía delegada en los enclaves petrolerosHecho
  2. 1932Soberanía amazónicaFicha
08La Violencia1946–19571
  1. 1948Huelga de la USO de 1948 y creación de Ecopetrol (1948–1951)Hecho
09Crisis y narcotráfico1974–19902
  1. 1984Narcoterrorismo, extradición y guerra contra el Estado (1984–1990)Hecho
  2. 1985La toma y retoma del Palacio de Justicia (1985)Hecho
10Constitución de 19911991–20024
  1. 1991Sistema Interamericano de Derechos HumanosFicha
  2. 1991Soberanía fragmentadaFicha
  3. 1996Soberanía limitadaFicha
  4. 1998El Plan Colombia (1999–2002)Hecho
11Seguridad Democrática2002–20162
  1. 2000Plan Colombia y soberaníaPregunta
  2. 2002ProhibicionismoFicha
12Posconflicto2016–presente1
  1. 2021Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos (2021)Hecho
13Transversal14
  1. 1550Origen colonial de la debilidad estatal colombianaPregunta
  2. 1574Patronato regioFicha
  3. 1823Doctrina MonroeFicha
  4. 1823Estados UnidosFicha
  5. 1887PatronatoFicha
  6. 1900Frontera porosaFicha
  7. 1902El Concordato de 1887 y el Convenio de Misiones de 1902Pregunta
  8. 1903Washington en la historia de ColombiaFicha
  9. 1932LeticiaFicha
  10. 1957PlebiscitoFicha
  11. 1971Guerra contra las drogasFicha
  12. 1984Extradición en ColombiaFicha
  13. 1991Asamblea ConstituyenteFicha
  14. 1991Soberanía territorialFicha
05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

Relaciones editoriales

  1. 01Antonio Nariño — defensor del centralismo, se opuso al federalismo y su enfrentamiento con las Provincias Unidas derivó en conflicto armado entre neogranadinos
  2. 02Simón Bolívar — propuso la soberanía supranacional de la Gran Colombia en el Congreso de Angostura (1819) y la sostuvo hasta su renuncia en 1830
  3. 03Rafael Núñez — desde 1882 cuestionó la viabilidad de la Constitución de Rionegro y lideró la Regeneración que impuso el modelo unitario de 1886
  4. 04Theodore Roosevelt — presionó a Colombia para ceder soberanía sobre el istmo de Panamá y apoyó la separación panameña en 1903 ante el rechazo colombiano
  5. 05Panamá — territorio cuya separación en 1903 ilustró el costo de defender la soberanía nominal frente a la asimetría imperial estadounidense
  6. 06Leticia — ciudad amazónica cuya disputa con Perú (1932-1934) puso a prueba la soberanía territorial colombiana en sus fronteras más remotas
  7. 07Constitución de Rionegro (1863) — instrumento que llevó la soberanía subnacional a su máxima expresión, fragmentando legislación, ejército y monopolio de la violencia entre nueve estados soberanos
  8. 08Federalismo — modelo de organización que disputó con el centralismo la escala adecuada de la soberanía a lo largo de todo el siglo XIX colombiano
06

Documentos y fragmentos citados

77 documentos · 80 fragmentos

01Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 1031 cita
[1]

ó n. Para formar un gobierno com ú n, si la soberan í a resid í a en el pueblo, ¿ sus representantes deb í an ser los “ cabildos ” o diputados elegidos por los vecinos?, ¿ la representaci ó n de los cabildos deb í a ser igual o proporcional a la poblaci ó n? Si el pueblo estaba formado por los ciudadanos (o vecinos) y…

p. 103
02El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 2071 cita
[2]

un Congreso Supremo, decía lo siguiente, respecto a la elección popular de los representantes: «En el estado re- pentino de revolución, se dice que el pueblo asume la sobe- ranía; pero en el hecho, ¿cómo es que la ejerce? Se responde también que por sus representantes. ¿Y quién nombra estos representantes? El pueblo…

p. 207
03Gran Bretaña y la Independencia de Venezuela y ColombiaD. A. G. Waddell · 1983 · p. 1521 cita
[3]

paña en contra de Lozano y los federalistas, que culminó con la renuncia del presidente, y la nominación de Nariño en el cargo de mando supremo. Pero por ese entonces ya se había reunido un nuevo con greso en Santa Fe, el 15 de septiembre de 1811, al que habían asistido representantes de todas las provincias que se…

p. 152
04Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1121 cita
[4]

padres de familia de cada parroquia, para que el 11 de fe- brero de 1811 eligieran diputados al Colegio Electoral Constituyente. La Constitución, de cor- te monárquico-republicana, fue aprobada el 30 de marzo de 1811 y promulgada por el presiden- te Jorge Tadeo Lozano el 4 de abril de ese año. Mediante el Acta de…

p. 112
05Historia de Colombia. La Independencia II. Tomo 8Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); Ricardo Martín (dir. de la obra); German Arciniegas y otros colaboradores · 1988 · p. 341 cita
[5]

compuesto por representantes de las provincias de Antioquia, Cartagena, Casanare, Chocéd, Cundinamarca, Neiva, Pamplona, Socorro y Tunja, adopté el sistema fe- deral y comisioné a su presidente, el doctor Camilo Torres, para redactar una constitucién basada en la de los Estados Unidos de América. El acta o pac- to de…

p. 34
06La elección de la República. Historia del sufragio en Colombia entre 1809 y 1838Nhora Patricia Palacios Trujillo · 2022 · p. 731 cita
[6]

su soberanía. Reser- vándose “la soberanía en toda su plenitud para las cosas y casos propios de la provincia en particular, y el derecho de negociar o tratar con las otras provincias o con otros Estados”. 24 En la Constitución de Antioquia de 1812, ante la mis- ma inquietud, los constitucionalistas decidieron que…

p. 73
07Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 171 cita
[7]

del mando de Castro de la nación para combatir a los federalistas de Tunja, capitaneados por Antonio Baraya, cuyos enfrentamientos con los centralistas ponían en peligro las todavía endebles conquistas logradas por los patriotas, dos años después de los hechos del 20 de julio. Manuel Benito de Castro 21 22 Presidentes…

p. 17
08Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de ColombiaRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); con colaboración de Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Fernán González, Margarita González, Alfredo Iriarte, entre otros · 1988 · p. 991 cita
[8]

de integracion politica de la Gran Colombia, con la unién de Venezuela, Nueva Granada y Quito. Los centralistas defendieron la integracion en una republica unitaria e indivisible, con un gobierno fuerte, adaptable a la realidad americana, de carac- ter discolo y anarquico, y con una administracion centralista para el…

p. 99
09Recentralisation in ColombiaJulián D. López-Murcia · 2022 · p. 731 cita
[9]

it requires the majority of the members of each chamber (not merely the majority of participants in the debate). This, of course, increases the veto power of the opposition. a b rief H istory of C olombia ’ s s ubnational i ssues Since the independence from Spain in 1810, the (re) design of subnational institutions…

p. 73
10Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 1131 cita
[10]

de la cual se había llegado al número de 36 provincias para el momento de ex- pedición de la nueva Constitución, dio paso a partir de este año a un proceso inverso, de agru- pación de las provincias en entidades de mayores dimensiones y capacidades, que fueron la antesala del federalismo. El vigoroso impulso federal…

p. 113
11Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · p. 171 cita
[11]

del Beebe ¢ Ae tee batndoe Ue mstrs Critvrtrrmoe gus tfervetla, Ka rensde en dectetuas 4 ta “goin ai fillicd c @. Bfilitle a4 eZ a Wtieele te.S oe Go elarter Lobes aped dé Poliagata Blaine, Lb nen! See Fon dintaciesen, Mag datiun, Pannva: Doerlar dor ¢ Blhiorra, ried doe peyperlen a sereele fers tor aelee Ae ape…

p. 17
12Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · p. 1101 cita
[12]

la Constitución de la Confederación Granadina dice: “Art. 15. Son de la competencia esclusiva del Gobierno jeneral los objetos siguientes…][… “[t] odo lo concerniente a la legislación marítima i a la del comercio esterior i costane - ro…][… “El mantenimiento de la libertad del comercio entre los Estados…” 109 El…

p. 110
13Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 1071 cita
[13]

texto: «[estas] se unen y confederan a perpetui- dad consultando su seguridad exterior y recíproco auxilio y forman una Nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia». En los poco más de cincuenta años que transcurrieron entre la conformación de la junta de Gobierno de 1810 y la…

p. 107
14Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 1971 cita
[14]

y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…

p. 197
15La Religión en ColombiaCarlos Arboleda Mora · 2010 · p. 1391 cita
[15]

auxilio, [para formar] una nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de ‘Estados Unidos de Colombia” 184. Es la primera Constitución del país que no comienza “En nombre de Dios” 185 sino “En nombre y por autorización del 183 Véase para toda la historia de la laicidad en Francia, Assemblée générale du…

p. 139
16La miseria en ColombiaJames A. Robinson · 2016 · p. 371 cita
[16]

de que sería bueno tener este monopolio. Esto no siempre ha sido así. Después de la Constitución de Rionegro de 1863, no había un ejército nacional y el Estado nacional no tenía el derecho de intervenir en las cuestiones de los departa- mentos que lo constituían. De hecho, la Ley 20 de 1867 declaraba: Artículo 1.…

p. 37
17Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 951 cita
[17]

la Union y constituirse en republi- cas independientes o anexarse a otro pais, como lo intentaron Antioquia y Panama. Pero por algo la Constitucién de 1858 les prohibié usar bandera o escudo de otra nacién. Aquella conducta no era nueva, pues recordemos cémo en 1831 algunas provincias proclamaron su anexi6n a…

p. 95
18Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 5631 cita
[18]

y 1860 ». Conviene anotar, ante algunas afirmaciones que hace el señor Samper, que toda Constitución —decisión polí- tica— sólo puede ser adoptada por un partido político que imponga sus teorías en torno al Estado y al Derecho, y que en tal virtud reorganice la sociedad y la economía. Las deci- siones políticas que…

p. 563
19Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · p. 172 citas
[19]

popular cada cuatro años. Su denominación como República de Co- lombia fue propuesta por el general Simón Bolí- var durante el congreso de Angostura en 1819, como homenaje al descubridor Cristóbal Colón. Desde esa fecha hasta 1831 la República de Co- lombia comprendía todo el territorio que abarca- ba el antiguo…

p. 17
[20]

popular cada cuatro años. Su denominación como República de Co- lombia fue propuesta por el general Simón Bolí- var durante el congreso de Angostura en 1819, como homenaje al descubridor Cristóbal Colón. Desde esa fecha hasta 1831 la República de Co- lombia comprendía todo el territorio que abarca- ba el antiguo…

p. 17
20Colombia and World War I and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 11 cita
[21]

ONE Colombia in 1914 In 1914 the republic of Colombia, located in the northwest corner of the South American continent with an area of 461,606 square miles and a population of 5,476, 604, seemed poised to embrace the twentieth century with a period of rapid development. 1 Having put aside the unstable poli- tics and…

p. 1
21Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 331 cita
[22]

bélico y unos aviones capturados. El 25 de junio, tras la retirada peruana, la guerra terminó y Leticia quedó en manos de la Liga de Naciones. El 24 de octubre de 1933 se pactó un armisticio y se iniciaron negociaciones diplomáticas; el conflicto terminó con la firma del tratado de paz a través del Protocolo de Río de…

p. 33
22Colombia's Forgotten Frontier: A Literary Geography of the PutumayoLesley Wylie · 2013 · p. 41 cita
[23]

region floundered by the late 1910s, Peru’s and Colombia’s continued to grow. By 1917 the Peruvians were reported to control the portion of the Putumayo from the Brazilian border to the strategic settlement of Güeppí,19 later the site of a key battle during the 1932/33 Peruvian-Colombian war which broke out over the…

p. 4
23La tierra no basta. Colonización, baldíos, conflicto y organizaciones sociales en el CaquetáCentro Nacional de Memoria Histórica, Erika Andrea Ramírez Jiménez · 2017 · p. 1121 cita
[24]

los procesos de distribución de la propiedad rural son bastante inequitativos. Vemos que las adjudicaciones en los rangos de 501-1.000 hectáreas y de 1.001-2.500 hectáreas con- trolan el 93,10 % de la superficie asignada y representan sólo el 26 % del total de adjudicaciones, mientras que los predios de peque- ña…

p. 112
24Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 201 cita
[25]

of the efforts of some dedicated individuals, however, ~LEGEND~ SCALE kilometers 0 100 200 400 Intendancies Comisarías Amazon Frontier Capitals National Capital N C a r i b b e a n S e a Panama Venezuela GUAJIRA Uribá MAGADLENA BOLÍVAR ATLÁNTICO SANTANDER NORTE de SANTANDER ANTIOQUIA CHOCO CALDAS BOYACÁ ARAUCA Arauca…

p. 20
25Colombia and World War I: The Experience of a Neutral Latin American Nation during the Great War and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 691 cita
[26]

America as its Caribbean archipelago of San Andrés and Providencia lay within maritime boundaries claimed by Nic- aragua and Honduras. When the Bryan-Chamorro Treaty was signed on August 5, 1914, the United States acquired the rights to any canal built in Nicaragua in perpetuity, a renewable ninety-nine-year option to…

p. 69
26Antropología hecha en Colombia. Tomo IIEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · p. 3551 cita
[27]

que contribuyen a controlar y securitizar los territorios. Región Archipiélago El archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina comprende una extensión de 44 km2 de territorio emergido, incluyendo los bancos y cayos de Roncador, Serrana, Bolívar y Quitasueño, rodeados por una gran extensión marina que…

p. 355
27Gran Enciclopedia de Colombia: Geografía 1Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Eufrasio Bernal Duffo, Melania Kowalewska (Textos complementarios) · 2007 · p. 401 cita
[28]

se muestran en el mapa de la siguiente pagina. En total, Colombia limita con 11 paises (4 suramericanos, 4 centroamericanos y 3 del Caribe). La frontera terrestre la comparte con 5 pai- ses (Venezuela, Brasil, Peru, Ecuador y Panama); y la maritima, con 9 (Venezuela, Haiti, Republica Do- minicana, Jamaica, Islas…

p. 40
28Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 711 cita
[29]

mar territorial y la plataforma submarina, la Constitución co- lombiana de 1991, artículo 101, pre- ceptúa en el título 1, capítulo 4, que junto con el suelo «también son parte de Colombia, el subsuelo, el mar terri torial, la zona contigua, la Forma continental, la zona exclusi- vi, el espacio aéreo, el segmento de…

p. 71
29Nueva Geopolítica de ColombiaJulio Londoño Londoño · 1965 · p. 391 cita
[30]

o m o el único medio recto y juste que podía guiar en ese laberinto a los nuevos estados". En esta situación caótica en materia de límites y ir i r.eras llegamos nosotros a la independencia. En el moment mismo de ella el Virreinato está constituido por una extensiór. >:rri- (1) Imagen del Mundo hacia 1570 -Gonzalo…

p. 39
30Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 1521 cita
[31]

de la so- beranía colombiana en la Zona del Canal. Caro y su colega el senador pa- nameño Pérez y Soto proclamaron y demostraron en discursos llenos de pa- triotismo y a la vez de sarcasmos, que la fijación del término de noventa y nueve años para la concesión a los Es- tados Unidos, si era prorrogable a op- ción…

p. 152
31Biografía del CaribeGermán Arciniegas · 2016 · p. 7001 cita
[32]

del tratado abriría dos caminos: o la construcción del canal por Nicaragua… o la construcción por Panamá después de la separación y declaración de independencia del istmo bajo la protección de los Estados Unidos, como sucedió en Cuba…». Se inflama el debate en Bogotá. Las notas del secretario de Estado caen como una…

p. 700
32Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 2321 cita
[33]

p. 32. 214 Part Three. The Winning of the Peace reform forces, especially prominent dissident Conservatives, found themselves on the losing side of the canal treaty debate, they were ultimately able to tum the issue of the loss of Panama, which occurred soon after the Senate's rejection of the treaty, to great…

p. 232
33Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · p. 271 cita
[34]

of sovereignty in the department, rejected a treaty that would have allowed the United States to build the passageway. The following year, a second agreement faltered in the U.S. Senate, which was busy investigating allegations of corruption surrounding the Ulysses S. Grant administration. When Americans turned their…

p. 27
34Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 661 cita
[35]

ringleader of both the successful and illegal coup of July 31, 1900, and of the unsuccessful and also illegal coup attempt of August 31, 1901. In spite of all that, Marroquín had the forbearance and good sense to make Martínez Silva head of the diplomatic mission charged with negotiating a Panama canal treaty with the…

p. 66
35War in Colombia: Made in U.S.A.Teresa Gutierrez, Sara Flounders, Rebeca Toledo, Andy McInerney (eds.) · 2003 · p. 391 cita
[36]

Railroad Company was a steady supplier of such merchandise, and the proceeds were enough to pay for the company's own small hospital at Colon." In 1879, under the leadership of Ferdinand de Lesseps, the driving spirit in the successful construction of the Suez Canal which was completed in 1 869, a company of French…

p. 39
3630 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 1611 cita
[37]

de veintidós de diciembre de mil novecientos veintiuno, por las presentes ratifico y confirmo dicho Tratado ya modificado, en todos y cada uno de sus artículos. En fe de lo cual, he dispuesto que se fije en las presentes el sello de la República. Firmado y sellado de mi mano, en la ciudad de Bogotá, hoy primero de…

p. 161
37Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950)Catherine LeGrand · 2016 · p. 721 cita
[38]

EL ESCENARIO 22 importancia. En ese momento el centro geográfico del cultivo se desplazó una vez más hacia occidente. Aunque se siguió cultivando en las laderas del occi- dente de Cundinamarca, su principal expansión en el siglo xx se produjo en la Cordillera Central, en Antioquia, Caldas, el norte de Tolima y de…

p. 72
38Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · p. 691 cita
[39]

(aunque con un solo aparato) y se entregaron cinco proyectos de ley sobre aspectos varios, incluido uno para hacer más efectivo el servicio militar obligatorio. Ciénaga y Líbano Los dos hechos históricos que sintetizan la fuerte y constante movilización obrera, popular y campesina y la respuesta militar del Estado en…

p. 69
39Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 1221 cita
[40]

de estos delitos. En el Magdalena funcionaba la United Fruit Company, un enclave agrícola que ocupaba extensos terrenos entre las poblaciones de Ciénaga y Fundación para el negocio del cultivo y la exportación del banano. En 1928, la Yunai obtenía una ganancia de 100% por cada racimo que vendía, contaba con unos…

p. 122
40Historia de Colombia. La República de Colombia IISalvat Editores (Juan Salvat, Roberto García Rojas, directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico); con colaboraciones de Arturo Alape, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Marco Palacios, Álvaro Tirado Mejía, entre otros · 1986 · p. 641 cita
[41]

sus actividades independientes al margen de la plantacion bananera, actuaban como una reserva de fuerza laboral. El sistema de contra- tistas implementado por la U.F.C., contratistas que a su vez enganchaban trabajadores, permitid el uso del trabajo parcial de estos campesinos. Y ademas, en la medida que la compajiia…

p. 64
41Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 361 cita
[42]

petróleo en Barrancabermeja (1924 y 1927) y en la zona bananera del Magdalena (1928) permiten hacerse una idea acerca de la situación del proleta- riado, de sus reivindicaciones, del papel desempeñado por los intelec- tuales y de la actitud de las élites. Esas grandes manifestaciones obreras, mucho más ambiciosas que…

p. 36
42At the Margins of the Global Market: Making Commodities, Workers, and Crisis in Rural ColombiaPhillip A. Hough · 2022 · p. 1591 cita
[43]

that threatened com- pany pro fi ts and domestic government legitimacy, the banana companies used both carrots and sticks. On the one hand, the wages offered to enclave workers were typically higher than those available to them in their local labor markets. And because the banana enclaves were geographically isolated…

p. 159
43Mujeres que hacen historia. Tierra, cuerpo y política en el Caribe colombianoGrupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación · 2011 · p. 1321 cita
[44]

maleza, la opro- biosa cerca que separaba el mundo de sus protegidos del resto de la población se conserva intacta. Pero del paso de la United por la zona bananera no sólo quedan esos registros arquitectónicos. También, como lo anuncia la pri- mera frase que abre el testimonio de Margarita, queda una huella traumática…

p. 132
44Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 2191 cita
[45]

condiciones impuestas por la guerra obligaron a la compañía a suspender totalmente las exportaciones de ba- nano desde Colombia, por cinco años. Después de la segunda guerra mun- dial, la United Fruit Company perdió su monopolio en la región de Santa Marta y se retiró de la producción, vendiendo o alquilando muchos de…

p. 219
45Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 2521 cita
[46]

zona. 134 El Gobierno declaró terminadas las negociaciones y concedió un plazo de 48 horas a partir del 14 de enero de 2002 para aban- donar la zona de despeje. Frente a ello, los guerrilleros argumenta- ban, con razón, que ellos entregarían los cascos urbanos, pero que no se irían del área rural porque en ella…

p. 252
46Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 1611 cita
[47]

pidió excusas, pero insistió en que tenía derecho a definir las sanciones a los responsables, y que en este caso los indigenistas habían entrado a la “zona de distensión” controlada por las FARC sin pedirles permiso. Posteriormente, en 2008, lograron que el presidente Chávez le pidiera a la Asamblea de Venezuela que…

p. 161
47Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 1201 cita
[48]

inep, (1990); Medina Gallego & Téllez Ardila, (1994); Medina Gallego, (1990, pp. 127-231). 128 GUERRA A LAS DROGAS, ESCALAMIENTO Y GUERRA SUCIA La zona de despeje del Caguán, ¿una radiografía territorial de las FARC? La imagen fabricada y autofabricada de unas farc poderosas militarmente, entreverada con los vaivenes…

p. 120
48Detrás de la guerra en ColombiaAriel Ávila · 2019 · p. 191 cita
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grandes incursiones militares en 1996, las tomas a cabeceras municipales en 1994, llegando a su punto más alto en 1998, un año antes de la Zona de Distensión. La resistencia militar que hicieron las Farc-EP una vez termina la Zona de Distensión se deriva del impulso que traían desde 1994. Claramente, los diálogos le…

p. 19
49Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 422 citas
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del paramilitarismo, 1982-2002 Coyunturas entre 1982 y 2002 3 1 Impacto en crecimiento y expansión paramilitar Las primeras negociaciones de paz con las guerrillas durante el gobierno de Belisario Betancur (1982-1986) Coincide con el surgimiento de los primeros grupos de autode- fensas y paramilitares. Apertura…

p. 42
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del paramilitarismo, 1982-2002 Coyunturas entre 1982 y 2002 3 1 Impacto en crecimiento y expansión paramilitar Las primeras negociaciones de paz con las guerrillas durante el gobierno de Belisario Betancur (1982-1986) Coincide con el surgimiento de los primeros grupos de autode- fensas y paramilitares. Apertura…

p. 42
50Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 2501 cita
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versión, en septiembre de 1999, el Plan Colombia fue presentado siempre como un proyecto de ayuda exclusiva a la lucha contra el narcotráfico (García, 2001), aunque es claro que en su origen estaba la preocupación por las derrotas sufridas por el Ejército a manos de la guerrilla. Como en aquel momento el gobierno…

p. 250
51Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 651 cita
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concebido por el propio Andrés Pastrana, el 8 de junio de 1998, se trataba de una iniciativa nuclear de su Plan de Desarrollo, resultando acogida por el presidente estadounidense Bill Clinton, en diciembre de 1998, cuando prometió destinar más ayuda militar a Colombia a fin de combatir las drogas y fortalecer la…

p. 65
52Mayorías sin democracia. Desequilibrio de poderes y Estado de derecho en Colombia, 2002-2009Mauricio García Villegas, Javier Eduardo Revelo Rebolledo · 2009 · p. 241 cita
[54]

franja en Cúcuta y otra en Ipiales, el resto de la frontera sur-oriental ha sido tierra de nadie, por la que circulan armas, cocaína y di- nero ilegal a discreción. 7 La territorialidad difusa hace imposi- ble la soberanía del Estado sobre su territorio y es una garantía para que los intermediarios operen en la…

p. 24
53Paramilitarismo. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoTeófilo Vásquez Delgado, Víctor Barrera · 2018 · p. 1401 cita
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paramilitares, alimen- tados en buena medida por el narcotráfico 73. El paramilitarismo surgido en los primeros años de la década del ochenta, destaca el informe, no solo fue resultado de la ausen- cia o precariedad estatal, sino de: Factores como la debilidad estatal en la regulación social de con- flictos, la…

p. 140
54Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · p. 821 cita
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pude. No me percaté de que alguien dentro del público filmaba la escena. Por ese tiempo, había ocurrido el estallido de una bomba en Bogotá. El noticiero dedicó 29 minutos a desmenuzar esa noticia. En el minuto final, la presentadora dijo: “Mientras los bogotanos sufrían las consecuencias de las bombas, el candidato…

p. 82
55Resistir no es aguantar. Violencias y daños contra los pueblos étnicos de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 341 cita
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étnicos afectados por el conflicto armado que aborda el capítulo tres. Los siguientes tres anexos presentan diferentes casos de profundización específicos documentados por la Comisión para cada pueblo étnico en el marco del conflicto armado: el anexo 4, de los pueblos indí- genas; el anexo 5, de los pueblos negro,…

p. 34
56La guerra vino de afuera. El Bloque Pacífico en el sur del Chocó: una herida que aún no cierraCentro Nacional de Memoria Histórica, Laura Bibiana Escobar García, Laura Catalina Tovar Bohórquez, Esteban de Jesús Caviedes Alfonso · 2022 · p. 571 cita
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de organizaciones sociales a través de los consejos comunitarios, para la protección y utilización sustentable de los recursos naturales (Grueso, 2000). Estos consejos comunitarios son las instancias de organización de los pobladores dentro de un área delimitada del terri- torio que han ocupado de acuerdo a sus…

p. 57
57Histories of Perplexity: Colombia, 1970s–2010sLina Britto, A. Ricardo López-Pedreros · 2024 · p. 1391 cita
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understanding of campesino that goes beyond the rhetoric of the peasant as an economic subject, devoid of ethics of rootedness and care for their territory. This gradual change came about as a result of the limited recognition of campesinos as political subjects in the Constitution of 1991, which opened unprecedented…

p. 139
58Etnización de la negridad: La invención de las 'comunidades negras' como grupo étnico en ColombiaEduardo Restrepo · 2013 · p. 161 cita
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una serie de procesos de los cuales trata este libro. Lo que hoy parece ser obvio en el imaginario académico y político, tiene una historia que ya ha empezado a contarse. Sobre el movimiento organizativo de ‘comunidades negras’ existe un creciente número de artículos, algunas tesis doctorales 1 Esta acta fue publicada…

p. 16
59Bojayá: La guerra sin límitesGrupo de Memoria Histórica, Martha Nubia Bello Albarracín, Pilar Riaño Alcalá, Gonzalo Sánchez G. · 2010 · p. 1541 cita
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2009. Sobre el despojo de tierras, ver: Machado, Absalón, et al. 2009. El Despojo de Tierras y Territorios: aproximación conceptual. Bogotá D.C.: Línea de Investigación Tierra y Conflicto, Área de Memoria Histórica, Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación - CNRR -. Instituto de Estudios Políticos y Relaciones…

p. 154
60Raza y derechos humanos en Colombia: Informe sobre discriminación racial y derechos de la población afrocolombianaCésar Rodríguez Garavito, Tatiana Alfonso Sierra, Isabel Cavelier Adarve · 2009 · p. 1161 cita
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55 de la Constitución Política de 1991 y, posterior- mente, fue desarrollado en la Ley 70 de 1993. Esta última fue reglamentada por el Decreto 1745 de 1995, en lo relativo a los requisitos y procedimientos para la titulación colectiva de los territorios ancestrales en la cuenca del Pacífico y en otras regiones del…

p. 116
61Panorámica afrocolombiana. Estudios sociales en el PacíficoMauricio Pardo Rojas, Claudia Mosquera, María Clemencia Ramírez · 2004 · p. 3311 cita
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multiculturalidad propia al nuevo modelo de Estado que la Constitución inaugura. Luego de una década de expedida la Constitución, las comunidades negras acceden a 2’600.000 hectáreas reconocidas como territorios colectivos 1, cifra que adquiere relevancia al momento de pensar la dinámica regional, si a ella se le…

p. 331
62Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. AmazoníaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 921 cita
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pluricultural: «El Estado reconoce y protege la diversidad étnica de la nación colom- biana» 219. También dispuso la creación de los departamentos, distritos y municipios, estos últimos definidos como la «entidad fundamental de la división político-admi- nistrativa del Estado» 220. Respecto de los territorios…

p. 92
63Sufrir la guerra y rehacer la vida. Impactos, afrontamientos y resistenciasSaúl Franco Agudelo · 2022 · p. 1251 cita
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negras contemplados en la L ey 70 de 19 93, una ley que, a pesar de tener más de 20 años, aún no ha sido reglamentada en su totalidad. Este desconocimiento tuvo consecuencias en las dinámicas culturales de estas comunidades 315, que fueron violentadas al negarles la capacidad de gestionar y ordena r su vida con…

p. 125
64Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. PacíficoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 911 cita
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Afrocolombiana, enfocada en asesorar y acompañar la reivindicación del territorio de las comunidades negras. La conformación de la Pastoral Afro fue incentivada por la eventual llegada de megaproyectos a la zona, y entre sus objetivos estaba la protección del territorio y el reconocimiento de la etnicidad 257. ACAPA,…

p. 91
65Estado crítico de la propiedad en ColombiaDelgado Castaño, P. · 2018 · p. 192 citas
[67]

de la Corte Constitucional, que determinan que más que una consulta, en materia de planes de desarrollo de inversión y de explotación de recursos naturales, debe obtenerse el consentimiento libre, informado y previo de las comunidades indígenas según sus usos, costumbres y tradiciones. A las comunidades indígenas,…

p. 19
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de la Corte Constitucional, que determinan que más que una consulta, en materia de planes de desarrollo de inversión y de explotación de recursos naturales, debe obtenerse el consentimiento libre, informado y previo de las comunidades indígenas según sus usos, costumbres y tradiciones. A las comunidades indígenas,…

p. 19
66Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 3361 cita
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política, creó una circunscripción nacional para elegir un senado de numerus clausus: 100 miembros, más dos indígenas. Antes de esbozar las grandes líneas de la constitución de 1991, conviene subrayar el silencio en relación con el estatuto de los mi- litares y de la policía y sus relaciones con el poder civil. Las…

p. 336
67Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesMartha Nussbaum, Sara Victoria Alvarado (ed.), Eduardo A. Rueda Barrera (ed.), Pablo Gentili (ed.) · 2016 · p. 701 cita
[70]

Respecto al litigio incluyente, porque para lograr la eficacia de tales derechos y ante la ausencia de un Estado de bienestar que ad- ministrativamente los aplique, las personas tienen que hacer uso de acciones constitucionales como la tutela, acciones populares, recursos de petición, de grupo, entre muchas más que…

p. 70
68Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesSara Victoria Alvarado, Eduardo A. Rueda Barrera, Pablo Gentili (editores) · 2016 · p. 701 cita
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Respecto al litigio incluyente, porque para lograr la eficacia de tales derechos y ante la ausencia de un Estado de bienestar que ad- ministrativamente los aplique, las personas tienen que hacer uso de acciones constitucionales como la tutela, acciones populares, recursos de petición, de grupo, entre muchas más que…

p. 70
69Desafíos de la gobernabilidad democrática. Reformas político-institucionales y movimientos sociales en la región andinaMartín Tanaka, Francine Jácome · 2010 · p. 491 cita
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a los ciudadanos. La Constitución de 1991 consolidó el proceso de descentrali- zación política y administrativa que comenzó en el año de 1986 con la refor- ma que permitió la elección popular de alcaldes. Al igual, creó mecanismos de participación directa, como la iniciativa popular, y de comunicación directa con la…

p. 49
70Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · p. 1521 cita
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Venezuelan nationalism in a way that was a warning for the future. But their victory was only temporary, for the news of Boyacá was already undermining the rebellion. Bolívar landed at Angostura on 11 December, and although it was three o’clock in the morning he was welcomed to cries of ‘Viva Bolívar’ and backslapping…

p. 152
71Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1121 cita
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the rest of New Granada except the Caribbean coast and far southwest. Bolivar organized a provisional patriot government at Bogota, naming Santander to head it. Then, in December 1819, he was in Angostura (present-day Ciu- dad Bolivar), temporary capital of patriot Venezuela, where at his behest the Venezuelan…

p. 112
72Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 171 cita
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distintas. Algunos políticos de tiempos posteriores suspiraron por ese legado e intentaron, infructuosamente, insuflarle una segunda vida llamándola ‘Patria Grande’, pero los intereses nacionales de las patrias que condujeron los diádocos del Libertador presidente de Colombia siempre se opusieron, y sospecho que…

p. 17
73Peregrinación de AlphaManuel Ancízar · 2016 · p. 5751 cita
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su ejemplo y la enseñanza perfecciona el alma de 17 jóvenes, tan modes - tas como entendidas. Si la concurrencia del comercio ha dado a San José la supremacía de las riquezas, el esmero por la instrucción pública y privada, afianzará la supremacía intelectual del Rosario, más noble y duradera que la otra. El día 6 de…

p. 575
74Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · p. 631 cita
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organizado el Congreso se Mapa de Colombia, trazado en 1828 por H. S, Tanner y que se conserva en el Archivo Nacional. Todas las provincias que constituéan la Republica enviaron, en 1821, sus delegados al Congreso de Cticuta. procedié a elegir al presidente y al vicepresidente del mismo; la eleccién recay6 en José…

p. 63
75Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 661 cita
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the civil war fought between 1830 and 1831. The territory that Gran Colombia called Cundinamarca be- came the Republic of New Granada. Following Simón Bolívar’s resignation of the presidency in May 1830 and his death in December of that year, Rafael Urdaneta assumed leadership of New Granada’s national military and…

p. 66
76Uniting States: Voluntary Union in World PoliticsJoseph M. Parent · 2011 · p. 61 cita
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happen, and he tried the same tired remedies, expecting better outcomes. Four years before, he was the adored liberator of South America—now Bolívar’s charisma was spent; everything he touched turned hostile or futile. Another of his former ocers, José María Córdova, took up arms against him; Bolívar earned not a…

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77El socialismo raizal y la Gran Colombia bolivarianaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 441 cita
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la Gran Colombia bolivariana /// Orlando Fals Borda 44 guerra y la ocupación desordenada y explotación ilegal de la tierra. Colombia carga con buena parte de la culpa porque todas esas aguas se originan en los Andes colombianos. No sería difícil pensar en corporaciones ambientales binacionales autónomas en esos…

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