Huelga de la USO de 1948 y creación de Ecopetrol (1948–1951)
La huelga de la Unión Sindical Obrera en la refinería de Barrancabermeja en 1948, que paralizó el suministro de gasolina en Bogotá y elevó la soberanía petrolera a bandera política, convergió con la reversión contractual de la Concesión De Mares para que el gobierno conservador de Laureano Gómez fundara la Empresa Colombiana de Petróleos el 25 de agosto de 1951, en plena Violencia bipartidista.
Ficha del acontecimiento
Síntesis
- Cuándo
- 1948–25 de agosto de 1951
- Dónde
- Barrancabermeja, Magdalena Medio, Santander, Bogotá, Catatumbo, Colombia, Río Magdalena
- Protagonistas
- Laureano Gómez, Mariano Ospina Pérez, Jorge Eliécer Gaitán, Rafael Reyes, Unión Sindical Obrera (USO), Tropical Oil Company (Troco), Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol), Roberto de Mares
Lectura causal
Causas, hecho y consecuencias
Causas
- La Concesión De Mares, firmada el 7 de marzo de 1906 por treinta años y operada por la Tropical Oil Company (filial de la Standard Oil), incluía una cláusula de reversión que hacía inevitable la transferencia de la infraestructura al Estado colombiano en 1951, convirtiendo la fecha en un horizonte político tanto como contractual.
- Décadas de desigualdad estructural en el enclave petrolero de Barrancabermeja —donde los trabajadores colombianos ganaban 1,50 pesos diarios sin alojamiento frente a los 3,50 pesos con beneficios de los extranjeros— y la organización sindical acumulada desde 1923 en la USO dotaron al movimiento obrero de capacidad de presión y de un lenguaje de soberanía nacional sobre el subsuelo.
- Las reformas laborales de 1936 bajo López Pumarejo reconocieron jurídicamente a la USO y la obligaron a negociar con la Tropical, creando el marco institucional desde el cual el sindicato pudo plantear en 1948 no solo demandas salariales sino la nacionalización del recurso.
- El contexto de La Violencia bipartidista y el debilitamiento del movimiento sindical tras el 9 de abril de 1948 —con la represión de dirigentes de la USO, la división de la CTC y la promoción de la UTC oficialista— paradójicamente aceleró la decisión estatal de absorber la concesión, al eliminar la presión obrera como factor de negociación y dejar al gobierno conservador como único actor con capacidad de definir el destino de la infraestructura petrolera.
- El anticomunismo de la Guerra Fría, instrumentalizado por el gobierno de Ospina Pérez para denunciar la huelga de la USO como 'plan de violencia y subversión con apoyo exterior', y la desconfianza del laureanismo hacia el capital extranjero en sectores estratégicos, confluyeron en un cálculo pragmático que hizo de la empresa estatal la opción menos riesgosa políticamente.
Consecuencias
- El 25 de agosto de 1951 se fundó la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol), que recibió los activos, la refinería y la infraestructura de la Tropical Oil Company en Barrancabermeja, convirtiéndose en la principal empresa pública de Colombia y en el instrumento central de la política energética nacional durante el resto del siglo XX.
- Las petroleras norteamericanas afiliadas a la ANDI, que habían asegurado por diez años más el monopolio de la refinación, orientaron su estrategia a demostrar la ineptitud de Ecopetrol antes que a participar en una empresa fuera de su control absoluto, lo que condicionó el desarrollo técnico y financiero de la nueva entidad en sus primeras décadas.
- La represión de la huelga de 1948 —con despidos, encarcelamiento de dirigentes y restricción del derecho de huelga— debilitó estructuralmente a la USO y a la CTC, profundizando la división del movimiento sindical colombiano entre la central oficialista UTC y las centrales de orientación liberal-izquierdista, fractura que perduró durante décadas.
- La creación de Ecopetrol estableció un precedente de capitalismo de Estado en Colombia que articuló, de manera duradera, el nacionalismo económico con la administración conservadora del recurso, disociando la soberanía sobre el subsuelo de las reivindicaciones laborales que la habían colocado en la agenda política.
- El episodio consolidó a Barrancabermeja como epicentro de la conflictividad social y política del Magdalena Medio, condición que se prolongó a lo largo del siglo XX y que la CEV documentó como factor estructural de la violencia territorial en la región.
La clave interpretativa
Por qué importa
La fundación de Ecopetrol en 1951 demuestra que el anticomunismo laureanista y la Guerra Fría no impidieron una nacionalización estratégica cuando el cálculo político la hacía inevitable, revelando que el capitalismo de Estado colombiano nació menos de una convicción ideológica que de la convergencia entre una cláusula contractual de 1906, décadas de presión sindical y la eliminación de todas las demás opciones en el filo de La Violencia. El episodio conecta tres hilos que el relato oficial tiende a separar: el extractivismo de enclave heredado del porfiriato concesionario, el sindicalismo petrolero como laboratorio del conflicto social colombiano, y la paradoja de un Estado que reprimió a los trabajadores que exigían la soberanía sobre el subsuelo y luego se apropió de esa misma soberanía sin reconocerles el mérito.
Desarrollo histórico
La historia completa
Huelga de la USO de 1948 y reversión de la Concesión De Mares: nacimiento de Ecopetrol (1948–1951)
Entre enero de 1948 y el 25 de agosto de 1951 se cerró un ciclo que había empezado cuarenta y cinco años antes, cuando el gobierno de Rafael Reyes entregó a Roberto De Mares el derecho a explotar el petróleo del Magdalena Medio. La huelga de la Unión Sindical Obrera en Barrancabermeja, estallada semanas antes del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, empujó el debate petrolero al centro de la política nacional; la reversión contractual de la Concesión De Mares, prevista desde 1906, se convirtió entonces en el acto fundacional de la Empresa Colombiana de Petróleos. Que la firma de nacimiento la pusiera un gobierno conservador, presidido por Laureano Gómez —anticomunista militante y escéptico de la capacidad técnica nacional—, es la paradoja que ordena este episodio: la principal empresa pública del país nació en el filo de La Violencia, hija de una presión sindical de décadas y de un cálculo pragmático del laureanismo que descartó, por descarte, todas las demás opciones.
Un subsuelo que ya había sido negociado
La historia de Ecopetrol no arranca en 1948 ni en 1951, sino el 7 de marzo de 1906, cuando Roberto De Mares —yerno del presidente Rafael Reyes— firmó el contrato que le otorgaba durante treinta años el derecho a explotar el petróleo en la región de Infantas, en la confluencia de los ríos Colorado y Oponcito, provincia de Zapatoca, cerca de Barrancabermeja. La concesión, descrita en la documentación de la época como "la tercera concesión", había sido tramitada en 1905 por el ministro de Obras Públicas Modesto Garcés en el marco del quinquenio de Reyes. Simultáneamente se otorgó a Virgilio Barco la concesión que llevaría su nombre, en el Catatumbo.
El marco legal era el Código Fiscal de 1873, que declaraba propiedad de la nación los tesoros del subsuelo del dominio nacional. Sobre ese principio se construyó, a lo largo de las décadas siguientes, un pulso constante entre el Estado colombiano y las compañías que fueron adquiriendo los derechos originales por traspaso. La Concesión Barco, tras un proceso de caducidad y reactivación, terminó bajo el control de la Compañía Colombiana de Petróleos —cuyos accionistas eran los estadounidenses Wilson Griffiths, Carl McFadden y Jorge Du Bois—, que la cedió a la Colombian Petroleum Company de Delaware, formada en 1918 con los mismos propietarios, y de allí pasó a la South American Gulf Oil en una cadena de traspasos entre entidades vinculadas a idénticos intereses. La explotación implicó, en el terreno, la invasión y el destierro del pueblo Barí: la propia legislación comprometía al Estado a proteger militarmente a las compañías contratantes frente a la resistencia indígena mediante fuerza pública, lo que en la práctica autorizó el uso de la violencia estatal contra las comunidades que se opusieran.
La Concesión De Mares siguió otra ruta, convergente. Fue traspasada a la Tropical Oil Company —la Troco—, filial de la Standard Oil, que se convirtió en la operadora efectiva del campo de Infantas y de la refinería de Barrancabermeja. El contrato original establecía un plazo definido, tras el cual la infraestructura debía revertir al Estado colombiano. Esa fecha —agosto de 1951, contando desde la firma de 1906 más las prórrogas contractuales— fue durante décadas un horizonte lejano y luego una cuenta regresiva.
Sobre esas concesiones pesó desde el comienzo un factor externo decisivo. La separación de Panamá en 1903 había roto las relaciones con Estados Unidos, y la negociación del Tratado Thomson-Urrutia —firmado el 6 de abril de 1914 y ratificado por Washington solo en 1922— convirtió el petróleo en moneda de cambio diplomática. Mientras el diferendo no se resolvía, el gobierno de Vicente Concha coqueteó con la casa británica Pearson y la Standard Oil aguardaba. La inestabilidad de la industria petrolera mexicana durante la Revolución (1910–1917) intensificó el interés anglosajón por Colombia como fuente alternativa. La caducidad declarada de las concesiones De Mares y Barco fue, entre otras razones, una carta para facilitar la ratificación del tratado, y su reactivación posterior en manos norteamericanas selló el vínculo entre canal, petróleo y presión diplomática. Theodore Roosevelt había advertido que el canal podía ser atacado desde territorio colombiano y que sería deber de Estados Unidos prohibir alianzas de Bogotá con potencias europeas o asiáticas: una amenaza velada de intervención que operó como telón de fondo durante toda la negociación. El presidente Marco Fidel Suárez reconoció, sin ambages, que Estados Unidos se convertiría en el líder económico y político del hemisferio tras la Primera Guerra Mundial, y su postura conciliadora se explicaba por esa lectura del nuevo orden.
En 1928 —año en que se confirmó la caducidad definitiva de la Concesión Barco— una circular del Departamento de Comercio estadounidense puso fin a los empréstitos a Colombia. La coincidencia temporal alimentó la percepción, dentro y fuera del país, de que el nacionalismo petrolero incipiente se pagaba con presión financiera. Cuando Enrique Olaya Herrera anuló, en 1931, las decisiones sobre la Concesión Barco tomadas por sus antecesores, lo hizo de común acuerdo con el Departamento de Estado, lo que provocó protestas callejeras y dejó, por un tiempo, a la derecha antioqueña, a Los Leopardos y al Partido Comunista con el monopolio de las banderas antiimperialistas. La Ley de Petróleos de 1931, aprobada bajo el mismo Olaya, prohibió otorgar concesiones a empresas estatales extranjeras, medida que perjudicó a los intereses británicos y favoreció a los norteamericanos: el nacionalismo económico, desde el comienzo, tuvo geometría variable.
Barrancabermeja: el enclave que fabricó su propio sindicato
Mientras el andamiaje legal se tejía en Bogotá y Washington, Barrancabermeja se convertía en el enclave petrolero más grande del país y en la escuela más dura del sindicalismo colombiano. La Tropical Oil Company operaba los campos de Infantas y El Centro, la refinería y los oleoductos que bajaban el crudo hasta el río Magdalena. Antes de la llegada española, los pueblos Yariguíes, Carares y Opones habitaban la región; en 1536, la expedición de Gonzalo Jiménez de Quesada llegó al poblado de Latora, hoy Barrancabermeja, y desde entonces la zona fue territorio de resistencia y despoblamiento. Entre 1860 y 1925, la población indígena del Magdalena Medio pasó de unos 15.000 individuos a apenas dos docenas, arrasada por la fiebre de la quina, los quineros, los cazadores y las compañías de colonización; en 1924, El Tiempo reseñó una masacre de indígenas en el Opón perpetrada por una de esas compañías. Sobre ese vacío se instaló la industria, y hacia 1920–1930 el Magdalena Medio santandereano tenía unos 100.000 habitantes campesinos, en un territorio que se cartografiaba mientras los indígenas desaparecían.
La desigualdad social del enclave era brutal. En abril de 1922, los trabajadores colombianos de la Tropical ganaban 1,50 pesos al día sin alojamiento ni comida; los extranjeros en los mismos empleos, 3,50 pesos con alimentación y vivienda. Los obreros vivían en barracas insalubres, cobraban parte de sus salarios en vales redimibles solo en los almacenes de la compañía y carecían de servicios médicos dignos. El imperialismo, en Barrancabermeja, no era una abstracción retórica sino la forma cotidiana del contraste.
De ese suelo salió, hacia 1923, la organización obrera que primero se llamó Unión Obrera y luego Unión Sindical Obrera. En marzo de 1924, el ministro de Industrias viajó a Barrancabermeja para intentar mediar entre la Troco y sus trabajadores, señal de que el conflicto había llegado a un punto explosivo. El Partido Socialista Revolucionario participó en la organización sindical y apoyó las luchas obreras a lo largo de los años veinte. La segunda huelga petrolera se declaró el 5 de enero de 1927, precedida por la visita de Ignacio Torres Giraldo el 26 de diciembre de 1926 para hablar a los obreros durante los preparativos. Los pliegos incluían salarios atrasados, mejoras en vivienda, servicios médicos y abolición de los vales.
La respuesta estatal fue de manual: la Troco contó, en forma casi invariable, con el apoyo incondicional del Estado colombiano. La ley de octubre de 1928 —aprobada semanas antes de la masacre de las bananeras de diciembre— estableció un marco represivo cuyo eje era prohibir la formación de organizaciones populares y sindicales de oposición e impedir la difusión de ideas socialistas; jerarcas de la Iglesia católica felicitaron por telegrama a los congresistas que la aprobaron. El patrón se repitió: las protestas fueron encuadradas como alteraciones del orden público que justificaban medidas de excepción, y la represión de los trabajadores petroleros de Barrancabermeja y de los bananeros de Santa Marta durante los años veinte contribuyó a moldear una mentalidad castrense orientada hacia la represión interna.
La República Liberal introdujo un giro. Las reformas laborales y agrarias de 1936, impulsadas por Alfonso López Pumarejo, tuvieron un impacto profundo en las zonas petroleras. La reforma laboral reconoció y reglamentó la actividad sindical, y sobre esa base el gobierno otorgó a la USO el mismo estatus jurídico que a la Tropical, obligando a la compañía a negociar los pliegos. El sindicato pasó, formalmente al menos, de proscrito a interlocutor.
El estallido de 1948
Cuando llegó 1948, la USO había acumulado un cuarto de siglo de organización, tres décadas de agravios y una lectura política precisa del momento. En febrero se registraron un conflicto laboral en el río Magdalena, un atentado contra el gerente de la Tropical Oil Company y sabotajes al oleoducto de Cantimplora: la conflictividad se acumulaba en la zona petrolera semanas antes del estallido nacional. Ya en 1946 se había registrado una huelga de trabajadores petroleros; la huelga general de la CTC de mayo de 1947, que buscaba desestabilizar al gobierno de Mariano Ospina Pérez, había fracasado y contribuido a debilitar al movimiento obrero. El terreno estaba, sin embargo, cargado.
La huelga de la USO se declaró en la refinería de Barrancabermeja con un pliego que combinaba las demandas históricas de condiciones laborales con una consigna que la distinguía de todas las anteriores: el petróleo como asunto de soberanía nacional. El objetivo era luchar porque el recurso fuera explotado de forma nacionalista y puesto al servicio de los colombianos, especialmente de los territorios productores. La palabra clave era soberanía: no salarios apenas, no vivienda apenas, sino el control público del subsuelo. Era, en esencia, la reversión de la Concesión De Mares que ya el contrato contemplaba para 1951, pero elevada de trámite administrativo a bandera política.
La huelga obtuvo respaldo en mítines y paros de solidaridad en Tunja y otras ciudades. Su efecto material, sin embargo, fue el que le dio dimensión nacional: al paralizar la refinería, provocó el racionamiento de gasolina en Bogotá. Los trabajadores del transporte afiliados a la CTC, de orientación liberal-izquierdista, bloquearon las calles del centro de la capital en protesta por el racionamiento. En el Paro Cívico de Bogotá se movilizaron aproximadamente 25.000 personas bajo la consigna nacionalista de la USO. Por primera vez, un conflicto laboral de Barrancabermeja tocaba la vida cotidiana de la capital de manera visible e inmediata, y lo hacía con un lenguaje —el del petróleo colombiano para los colombianos— que rebasaba el marco sindical.
El Ministerio del Trabajo denunció la huelga como pretexto para ocultar un plan de violencia y subversión organizado con apoyo exterior: la fórmula de siempre, ahora inscrita en el idioma incipiente de la Guerra Fría. El ala gaitanista del Partido Liberal, por su parte, presionó desde adentro del sistema para que se creara una empresa estatal de petróleo. Gaitán, que representaba una fuerza popular capaz de unir a campesinos, obreros y pequeños propietarios, encontraba en la reivindicación petrolera de la USO una convergencia natural con su discurso de la restauración moral y de la oligarquía como enemigo del pueblo.
El 9 de abril y el reordenamiento del tablero
El 9 de abril de 1948, mientras la IX Conferencia Panamericana sesionaba en Bogotá y la huelga de la USO seguía activa, Jorge Eliécer Gaitán fue asesinado en la carrera 7ª. El levantamiento espontáneo —el Bogotazo o "colombianazo"— se extendió a Barranquilla, Cartagena, Sincelejo, Buenaventura, Manizales, Cartago, Puerto Tejada y decenas de ciudades más, con saqueos, tomas de emisoras, quemas y muertes de gravedad variable según la localidad. Parte de la prensa —como El Relator de Cali— atribuyó los disturbios a una insurrección comunista, narrativa que se instaló también en la interpretación oficial.
El asesinato de Gaitán no fue el inicio de La Violencia, sino el comienzo de una nueva fase de una violencia política que ya venía acumulándose desde la crisis de la hegemonía liberal y el tránsito al gobierno conservador en 1946. Pero sí reordenó todo el tablero. Para la USO, el 9 de abril fue una catástrofe estratégica: el gobierno de Ospina Pérez intensificó una ofensiva patronal-estatal contra el movimiento sindical que incluyó despidos, purga y encarcelamiento de dirigentes, restricción del derecho de huelga y destrucción sistemática de la relativa unidad sindical mediante la promoción de la Unión de Trabajadores de Colombia (UTC) —afín al gobierno y al laureanismo— como sindicato paralelo. La división interna de la CTC entre liberales y comunistas se agudizó; el propio Gaitán había propiciado en 1946, en alianza con sectores conservadores, la constitución de la Central Nacional de Trabajadores (CNT) en el marco de una campaña anticomunista. La huelga petrolera, que había puesto la soberanía sobre el subsuelo en la agenda nacional, terminó reprimida y su liderazgo perseguido.
Y sin embargo, la consigna quedó en el aire. La reivindicación de la USO no desapareció con la derrota del sindicato: pasó al vocabulario político común, adoptada por el ala gaitanista liberal huérfana de su caudillo, por los Leopardos conservadores nacionalistas, por sectores del Partido Comunista y por la propia derecha antioqueña. El nacionalismo petrolero se había vuelto transversal a las trincheras bipartidistas.
La cuenta regresiva del contrato
En 1949, Ospina Pérez cerró el Congreso y declaró estado de sitio en varias regiones, poniendo fin al entendimiento mínimo entre los partidos tradicionales. El Partido Liberal se retiró del gobierno por falta de garantías. La policía fue instrumentalizada como cuerpo del Partido Conservador. La Violencia bipartidista se extendió por los campos con matanzas, desplazamientos forzados y una geografía del terror que iba de los Llanos a Boyacá, del Tolima a Antioquia. En 1950, Laureano Gómez llegó a la presidencia en una elección sin oposición liberal efectiva.
Y en 1951, en medio de esa crisis institucional, se cumplía el plazo de la Concesión De Mares. La reversión no era una decisión que el gobierno pudiera tomar o no tomar: era una obligación contractual pactada en 1906. Lo que sí era decisión era qué hacer con la infraestructura revertida —los campos de Infantas y El Centro, la refinería de Barrancabermeja, los oleoductos hasta el Magdalena—: entregarla a otra compañía extranjera, ofrecerla al capital privado nacional o crear una empresa estatal. Tres caminos, cada uno con costos políticos distintos.
Laureano Gómez no era un nacionalista al estilo de Lázaro Cárdenas. Consideraba, con claridad, que la industria petrolera colombiana requería participación de capital y tecnología extranjeras, dado que la exploración, la perforación, la refinación y la distribución de derivados estaban más allá de la capacidad nacional. No tenía convicciones antiimperialistas y su anticomunismo lo hacía instintivamente cercano a Washington. Pero tampoco creyó que los capitalistas de Medellín estuvieran en condiciones de asegurar el porvenir de la operación revertida, y descartó por incapacidad interna al capital privado nacional.
Quedaba, entonces, el Estado como única opción por descarte. La reversión de la Concesión De Mares se formalizó el 25 de agosto de 1951 y ese mismo acto dio nacimiento a la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, que asumió los campos, la refinería y los oleoductos que habían sido de la Troco. El Campo Shanon en Barrancabermeja —formado por los campamentos de la antigua empresa— pasó a manos de la nueva compañía estatal; los oleoductos de El Centro-Galán y Ayacucho-Barrancabermeja se convirtieron en infraestructura pública. Nacía la principal empresa pública colombiana, y nacía por la mano de un gobierno conservador en plena Violencia.
La forma de una nacionalización acotada
La creación de Ecopetrol se ha contado a veces como un acto de soberanía comparable a la nacionalización mexicana del petróleo de 1938, y otras veces como un simple trámite contractual sin contenido nacionalista real. Ninguna de las dos lecturas se sostiene ante el material.
No fue una nacionalización a la mexicana porque no expropió: solo administró un vencimiento contractual previsto desde el origen. Las petroleras norteamericanas, afiliadas a la ANDI, tenían más interés en demostrar la ineptitud de Ecopetrol que en participar en una empresa fuera de su control absoluto, y habían asegurado —en paralelo a la reversión— el monopolio de la refinación por diez años más. La soberanía formal sobre el subsuelo coexistió, desde el primer día, con la dependencia tecnológica y con el poder efectivo del capital extranjero sobre segmentos estratégicos del negocio. La condición legal de las tierras baldías, además, seguía dificultando la inversión de compañías competidoras de la Troco: era excepcional tener saneados los títulos de propiedad, y los fraudes en la especulación sobre tierras baldías con potencial de hidrocarburos —como la conversión de una adjudicación original de 435 fanegadas en el Carare, hecha en 1937, en 150.000 fanegadas mediante escrituras falsas, parte de las cuales fueron vendidas a la británica Lobitos Oilfields Limited— mostraban que el sector operaba con una legalidad porosa.
Pero tampoco fue un trámite vacío. La decisión de crear una empresa pública en lugar de subastar los activos revertidos a otra compañía extranjera fue política, y esa decisión hubiera sido impensable sin la presión sindical y nacionalista acumulada durante décadas y cristalizada en la huelga de 1948. La USO no ganó su huelga —fue reprimida, sus dirigentes perseguidos, su central sindical desmantelada— y sin embargo su consigna se impuso en el marco de opciones del gobierno tres años después. Laureano Gómez, que no compartía las convicciones del sindicato, adoptó su solución operativa porque las alternativas —capital antioqueño insuficiente, capital extranjero total inaceptable— habían sido cerradas por una combinación de factores estructurales y de clima político nacionalista transversal. Ecopetrol nació, en ese sentido, no por convicción del laureanismo sino por presión de un consenso incipiente que atravesaba las trincheras bipartidistas y al que hasta un anticomunista militante debía responder.
Es en esa paradoja donde la pieza cobra su forma histórica precisa. Ni gesto soberano puro ni administración contractual neutra: convergencia entre una presión sindical de largo aliento, un vencimiento contractual inaplazable y un cálculo pragmático de un gobierno conservador que descartó todas las demás salidas. El nacionalismo económico colombiano de mediados del siglo XX —desde los Leopardos hasta el gaitanismo, desde el Partido Comunista hasta ciertos sectores conservadores— produjo su institución más duradera en el momento menos previsible: bajo Laureano Gómez, en plena Violencia, con la USO reprimida y su central sindical destruida.
Después del acto fundacional
En 1953, dos años después del nacimiento de Ecopetrol, el golpe militar del 13 de junio llevó al poder a Gustavo Rojas Pinilla. El Partido Comunista fue declarado ilegal, la crisis de la CTC se extendió a la UTC y surgió la Central Nacional de Trabajadores (CNT) auspiciada por la dictadura, consolidando un sindicalismo economicista y apolítico en detrimento del sindicalismo político y contestatario que la USO había encarnado. La empresa recién nacida heredó, así, un sector obrero descabezado y una industria petrolera todavía en gran medida controlada, en la refinación y en la tecnología, por el capital norteamericano.
Los años siguientes irían llenando el andamiaje operativo. Ecopetrol consolidó la operación de los oleoductos, asumió gradualmente la refinación cuando expiró el monopolio pactado, y con el tiempo pasó de administrador de un contrato revertido a operador estatal integral. Pero la marca de origen —una empresa creada por descarte político, en el filo de una guerra civil no declarada, sobre la infraestructura entregada por una compañía extranjera y con el monopolio refinador todavía en manos privadas por una década— quedó inscrita en su código.
Por qué sigue importando
Lo que ocurrió entre enero de 1948 y agosto de 1951 no fue solo el nacimiento de una empresa. Fue la prueba de que en Colombia, incluso en el momento más polarizado del siglo XX, existía un consenso mínimo sobre el subsuelo que cruzaba a los partidos, a los sindicatos, a las élites regionales y a la izquierda extraparlamentaria. Ese consenso no era antiimperialista en el sentido cardenista ni socialista en el sentido soviético: era una idea difusa, pragmática y compartida de que el petróleo debía tener un pie en el Estado. Ecopetrol es el nombre que ese consenso encontró.
La huelga de la USO de 1948 —derrotada en el terreno inmediato, absorbida en sus consignas por el sistema político que la reprimió— es una de las pocas victorias póstumas del sindicalismo colombiano del siglo XX. Sus dirigentes no vieron el 25 de agosto de 1951 desde una posición de fuerza; muchos lo vieron desde la cárcel o el exilio interno. Pero la empresa que nació ese día, con todas sus limitaciones y ambigüedades, materializó la consigna que ellos habían puesto en el centro del debate nacional. Que la firma final la pusiera Laureano Gómez es, más que una ironía, la forma exacta que toma en Colombia la victoria de los perdedores: nunca por cesión del poder, siempre por descarte de las demás opciones. Y así, en el filo de La Violencia, con el país partido en dos y el Congreso cerrado, se fundó la empresa pública que hoy sigue siendo el mayor patrimonio industrial del Estado colombiano.
La época alrededor
Este hecho no ocurrió solo
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
01Colombia and World War I and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 531 cita
[1]fifty years. Control of this concession passed first to the Colombian Petroleum Company formed in 1918 by Barco and representatives of the Carib Syn- dicate Carl McFadden, W.E. Griffiths, and George DuBois, who then transferred it to South American Gulf Oil. 34 On November 28, 1905, Minister of Public Works Modesto…p. 53
02Colombia and World War I: The Experience of a Neutral Latin American Nation during the Great War and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 65, 752 citas
[2]produc- tion. In this situation the cultivator had no choice but to sign the contract with the Company in order to receive aid. In view of the scandalous tactics employed by UFCO, Escobar urged the Colombian government to contact the Ministry of Foreign Relations in Washington and ask it to demand that the Company…p. 65
[13]War. Despite his disappointment over the Senate’s failure to ratify the Panama Treaty, Suárez clearly saw that the United States would become the economic and political leader of the Western Hemisphere once the war was over. With the decline of European trade, U.S. entrepreneurs increased their presence in Colombia…p. 75
03Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 3071 cita
[3]of History established 1903 Panama separates from Colombia with U.S. backing Gold standard established for currency Carlos Cuervo M á rquez publishes Apuntaciones sobre los orígenes del pueblo Chibcha Colombian Chronology, 1810–2022 291 Year Politics Society and Economy Culture and Science 1904 Rafael Reyes is…p. 307
04Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · p. 51, 692 citas
[4]bajo la dirección del coronel Efraín Rojas Acevedo. Las concesiones petroleras Aunque las concesiones petroleras De Mares, en Barrancabermeja, y Barco, en el Catatumbo, habían sido declaradas caducas por las autoridades por razones de política internacional –entre las cuales estaba lograr la firma del Tratado con…p. 51
[58](aunque con un solo aparato) y se entregaron cinco proyectos de ley sobre aspectos varios, incluido uno para hacer más efectivo el servicio militar obligatorio. Ciénaga y Líbano Los dos hechos históricos que sintetizan la fuerte y constante movilización obrera, popular y campesina y la respuesta militar del Estado en…p. 69
05Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 3591 cita
[5]comerciales que Colombia tenía con Europa se vieron súbitamente interrumpidos. Nuestros productos no encontraban fácil mercado, las di- visas bajaban y, para colmo de males, muchas de las in- dustrias europeas se transformaban en factorías de gue- rra, desatendiendo el consumo de nuestra elite. Mientras Colombia…p. 359
06Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 131, 1662 citas
[6]n mundial busc ó el presidente una que otra ventaja t á ctica, pero el resultado final era insoslayable. Ventajas, -por ejemplo, como las derivadas de la rivalidad estrat é gica y comer 94 Citado por C arlos E. R estrepo, ibid., p á g. 141. 95 F. E. C hadwiok, “ The Present Day Phase of Monroe Doctrine ”, en Lat í n…p. 131
[28]momento, un hombre moderno: un hombre del capita lismo en el pa í s que, iniciando esa etapa, empezaba a convertirse ai una naci ó n. Mas con un fundamento material apenas palpable, es decir, sin una fuerza social suficiente contenida en su forma jur í dica, el decret ó fue declarado inexequible por ü n ó rgano judi…p. 166
07Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 451 cita
[7]Vivienda 2018, DANE. 45 Tapias Cote, «De la concesión de Mares y La Troco hasta Ecopetrol»; Mayorga García, «La industria petrolera». 46 Soriano, «Petróleo y Soberanía en México y Colombia 1905-1942», 83. 46 fiflćflThff fl. fl flflć el proceso de exploración y explotación. Así, de acuerdo con la mencionada ley, el…p. 45
08Arrogant Diplomacy: U.S. Policy Toward Colombia, 1903-1922Richard L. Lael · 1987 · p. 229, 3672 citas
[8]have brought tension between the United States and Colombia near its formal end. The Wilson and Restrepo administrations had negotiated in one year an agreement that had eluded their predecessors. Although lacking diplomatic experience as he entered the presidency, Woodrow Wilson had evoked an idyllic vision of…p. 229
[11]Nuevo Tiempo, 14 September 1919. 95. La Cuestión Petrolera," ibid., 8 September 1919. 96. Lansing to ALB, 28 August 1919, RG 59, SD 711.21/482. Drafted in consultation with Senator Fall in order to obtain the true sentiment of the Foreign Relations Committee. 97. Philip to Lansing, 12 August 1919, RG 59, SD…p. 367
09Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 2482 citas
[9]con Estados Unidos una serie de reparaciones pecuniarias, así que el gobierno de Vicente Concha negoció con la casa Pearson, de Inglaterra, algunas concesiones petrolíferas, pero las empresas norteamericanas, en particular la Standard Oil, debían esperar y presionar, a su manera, para que se solucionara de alguna…p. 248
[10]con Estados Unidos una serie de reparaciones pecuniarias, así que el gobierno de Vicente Concha negoció con la casa Pearson, de Inglaterra, algunas concesiones petrolíferas, pero las empresas norteamericanas, en particular la Standard Oil, debían esperar y presionar, a su manera, para que se solucionara de alguna…p. 248
10Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 179, 2792 citas
[12]de Industrias no eran suficientes para apaciguar las críticas de una oposición que encontraba incongruente su na- cionalismo en el régimen del doctor Abadía Méndez. En 1928, un año crucial para la le- gislación petrolera y para la definición Recepción del presidente Abadía Méndez al cuerpo diplomático en el palacio…p. 279
[14]el derecho de tránsito no fuera igual en tiempo de paz y en tiempo de guerra, para las na- ves colombianas. Fue así como se mo- dificó el texto, omitiendo la dicha ex- presión, pero conservando, en cam- bio, la versión según la cual el paso, en todo tiempo, sería libre. ¿Libre de ponerse en práctica o libre de peaje?…p. 179
11Historia del sindicalismo en Colombia, 1850-2013Miguel Urrutia Montoya · 2016 · p. 60, 1052 citas
[15]fue la culminación de un largo proceso de frustración e injusticia. En abril de 1922, los trabajadores de los campos de la Tropical ya se estaban quejando de sus condiciones de trabajo. Había pocos hos~itales en la región petrolera, a pesar de las condiciones en, ext:emo.ms~lubres~ y mientras los colombianos ganaban…p. 60
[35]liberales de Bogotá, Cali y otras áreas. Estas huelgas le dieron al presidente Ospina la excusa para declarar, por primera vez durante su administración, el estado de sitio. Entre el Congreso Obrero de Medellín, de agosto de 1946, y el1x Congreso de Cali, reunido en diciembre de 1947, el movimiento obrero continuó su…p. 105
12Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Magdalena MedioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 42, 452 citas
[16]sucesivas olas migratorias de personas buscando ocupación en oficios varios y abrir oportunidades comerciales. Mientras que los rendimientos de las empresas se multiplicaban y sus empleados extranjeros gozaban de comodidades y beneficios, los obreros y sus familias vivían en condiciones muy difíciles. Fue en esta…p. 42
[29]otros sindicatos, fortalecieron el Paro Cívico de Bogotá, en el que 25.000 personas se movilizaron bajo la consigna nacionalista de la USO 55. Hubo mítines y paros de apoyo de otros sindicatos en Tunja y otras ciudades. Al respecto, un exdirigente de la USO afirmó ante la Comisión que el objetivo de la huelga era…p. 45
13El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · p. 1461 cita
[17]ú nica ciudad en el curso medio del Magdalena, Barrancabermeja. Tal como los trabaja dores y peque ñ os campesinos de la zona bananera, estaban sometidos a condiciones extremadamente duras de explotaci ó n y enfrentados adem á s a sociedades extranjeras que en forma casi invariable contaron con el apoyo incondicional…p. 146
14El desplazamiento en Colombia: Regiones, ciudades y políticas públicasMartha Nubia Bello, Marta Inés Villa Martínez (editoras) · 2005 · p. 287, 2922 citas
[18]en la defensa de la vida, en la desmilitarización de las regiones campesinas y sólo en un tercer lugar la tierra y los servicios públicos. Ello debido a la persecución y el asesinato consecutivo en forma individual y en masacres de los dirigentes campesinos por la acción de los grupos paramilitares que ya se habían…p. 292
[51]para referirse al dominio de carácter político y a la imposición de modelos de desarrollo que resultan favorables a unos sectores en perjuicio de otros, aún cuando estos últimos puedan aparentemente verse inicialmente favorecidos. D ESARRAIGOS E IMAGINARIOS RELIGIOSOS EN LA... 287 En 1536 arribó la invasión española…p. 287
15El desplazamiento en Colombia. Regiones, ciudades y políticas públicasMartha Nubia Bello, Marta Inés Villa Martínez · 2005 · p. 287, 2922 citas
[19]en la defensa de la vida, en la desmilitarización de las regiones campesinas y sólo en un tercer lugar la tierra y los servicios públicos. Ello debido a la persecución y el asesinato consecutivo en forma individual y en masacres de los dirigentes campesinos por la acción de los grupos paramilitares que ya se habían…p. 292
[52]para referirse al dominio de carácter político y a la imposición de modelos de desarrollo que resultan favorables a unos sectores en perjuicio de otros, aún cuando estos últimos puedan aparentemente verse inicialmente favorecidos. D ESARRAIGOS E IMAGINARIOS RELIGIOSOS EN LA... 287 En 1536 arribó la invasión española…p. 287
16Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 192, 2322 citas
[20]naciente clase obrera colom- biana no tenía un componente de trabajadores in- dustriales fuertes; para 1930 sólo 15.000 obreros laboraban en fábricas; la mayoría de ellos, las dos terceras partes, eran mujeres; las formas de orga- nización sindical tuvieron carácter esporádico. Los sectores que presentaron mayor grado…p. 192
[42]a las características regionales asumió sus propias modalidades. Sin em- bargo, al igual que en Bogotá, los movimientos carecieron de una or- ganización y dirección adecuadas; los espontáneos líderes se quedaron esperando la decisión radical de las altas esferas del liberalismo aposen- tadas en Bogotá o las…p. 232
17La tierra en ColombiaEstanislao Zuleta, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) · 1973 · p. 841 cita
[21]los arrendatarios y jornaleros de las grandes fincas de la región. Al comenzar la década del treinta el'movimiento campesino había adquirido una gran importancia po lítica; de su seno habían surgido un gran número de revolucionarios y todos los grandes luchadores de la época.tuvieron alguna relación con él movimeinto…p. 84
18Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 237, 2752 citas
[22]de Noviembre, de Barrancabermeja, Ignacio Torres Giraldo habla a los obreros, el 26 de diciembre de 1926, durante los preparativos de la huelga petrolera que será declarada el 5 de enero de 1927. 236 Nueva Historia de Colombia. Vol. III mostró algunos triunfos obreros. Pri- mero fueron los braceros de Girardot y luego…p. 237
[63]propicio para el triunfo electoral del partido conser- vador que se había fortalecido en la oposición a López y que concurrió unificado alrededor de Mariano Os- pina Pérez a las elecciones de 1946. La campaña electoral acentuó la cri- sis de la CTC. Su organismo directivo apoyó, con una precaria mayoría, la…p. 275
19Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 361 cita
[23]petróleo en Barrancabermeja (1924 y 1927) y en la zona bananera del Magdalena (1928) permiten hacerse una idea acerca de la situación del proleta- riado, de sus reivindicaciones, del papel desempeñado por los intelec- tuales y de la actitud de las élites. Esas grandes manifestaciones obreras, mucho más ambiciosas que…p. 36
20Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 140, 1832 citas
[24]Una l ey de petró leos expedida en 193 1 prohib ió oto r ga r co n ces ione s a e mp resas estata le s ex tranj era s, lo que afectó a l os británicos y favoreció a l os norteam erican os. La co ndición legal de las tierras baldía s, te ma esp in oso de s de la déc ad a an t erio r, e ntor- pecía la inv ers ión de las…p. 140
[27]a los colonos asentados en los campos de la empresa. De su parte, las petrolera s norteamericana s (afiliadas a ANDI) tenían má s int erés en demo strar la ineptitud de ECOPET ROI ~ qu e en partic ipar en una empresa por fu era de su co ntrol ab so lut o. Además, habían asegurado por diez año s más el monopolio de la…p. 183
21Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 130, 2282 citas
[25]con los baldíos. Aprile Gniset menciona estafadores que convirtieron una adjudicación original de 435 fanegadas en Carare, hecha en 1937, en 150.000 fanegadas (escrituras falsas) de las cuales vendieron una parte a una compañía petrolera británica, la Lobitos Oilfields Limited (se conoce como el Título falso del…p. 130
[43]el ambiente de la república” (Henderson, 2006: 392), Ospina reaccionó tratando de convertir a la policía en un cuerpo uniformemente conservador y declaran do el estado de sitio en varias regiones del país. i A partir de 1947 se conservatizaron no solo los organismos de control del orden público, sino también las…p. 228
22En medio del Magdalena MedioAlfredo Molano Bravo · 2009 · p. 24, 282 citas
[26]una industrialización creciente condujeron a las reformas laborales y agrarias del año 1936. Ambas tuvieron un profundo impacto en el Magdalena Medio, especialmente en las zonas petroleras. La reforma laboral tuvo como una de sus consecuencias el reconocimiento y la reglamentación de la actividad sindical. Cuando la…p. 28
[54]motivo de la fiebre de la quina o cascarilla. El despoblamiento de nativos hecho por quineros y cazado- res fue, según Rodríguez Plata, (citado en Jacque April-Gniset, 1997, p. 11) alarmante: "De 15.000 en 1860 a 10.000 en 1880, a 5.000 en 1900, a 1.000 en 1910, a 500 en 1920, y dos docenas en 1925". Todavía en 1924,…p. 24
23When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 1203 citas
[30]the heated exchange that took place late that evening in President Ospina's outer office. Early in the day} transportation workers associated with the leftist} Liberal-sup- ported Confederaci6n de Trabajadores Colombianos (Colombian Workers Confederation) or CTC) had blocked several downtown streets} tied up traffic}…p. 120
[31]the heated exchange that took place late that evening in President Ospina's outer office. Early in the day} transportation workers associated with the leftist} Liberal-sup- ported Confederaci6n de Trabajadores Colombianos (Colombian Workers Confederation) or CTC) had blocked several downtown streets} tied up traffic}…p. 120
[32]the heated exchange that took place late that evening in President Ospina's outer office. Early in the day} transportation workers associated with the leftist} Liberal-sup- ported Confederaci6n de Trabajadores Colombianos (Colombian Workers Confederation) or CTC) had blocked several downtown streets} tied up traffic}…p. 120
24La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · p. 32, 372 citas
[33]para una organización más técnica y resuelta del movimiento" 9. 8 Semana, Vol II. N? 26 (abril 19, 1947). 9 Azula Barrera, op. cit., p. 271. HISTORIA Y GEOGRAFIA DE LA VIOLENCIA 31 El mismo Ministro del Trabajo, doctor Blas Herrera Anzoáte- gui, denuncia la huelga petrolera como pretexto para ocultar un vasto plan de…p. 32
[34]resistencia civil. La prensa liberal recrimina al gobernador tildándolo de débil e inoperante. El periodista "Ca- libán", de El Tiempo, con cabeza fría escribe en la "Danza de las Horas" que la causa de la violencia "es necesario buscarla también en las campañas de prensa que la estimulan sostenien- do todos los días…p. 37
25Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · p. 3251 cita
[36]144–45; partnership with Cuba, 175; at San Francisco Conference (1945), 45–46 Special Survey Team, U.S., 193–96 Spinney, Russell G., 192 Sputnik, 174 Stalin, Josef, 72 Standard Oil Company, 130, 167 Stanley, USS, 157 Stasson, Harold, 142 Stettinius, Edward R., 45 Stone, David L., 18 Strategic Materials, 38, 39, 40,…p. 325
26No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 531 cita
[37](1920-1958) 53 Los testimonios recogidos en comunidades por la Comisión de la Verdad permiten afirmar que efectivamente Gaitán y su movimiento, que incluía a sectores campesinos, obreros y pequeños propietarios, fueron objeto de una persecución implacable en varios de los municipios del centro del país. El asesinato…p. 53
27Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 1421 cita
[38]masas que haya conocido la política colombiana. El crimen repercutió en todo el territorio nacional. Una revolución había comenzado. ¡A la carga! Gaitán no se equivocó cuando sentenció en uno de sus grandilocuentes discursos en la plaza pública: “Ninguna mano del pueblo se levantará contra mí y la oligarquía no me…p. 142
28Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 401 cita
[39]economic elites that dominated both polit- ical parties (Pearce 1990, 44). His candidacy expressed the frustration of mil- lions of Colombians disappointed with the failed reformist efforts of the López-Pumarejo government. In April 1948 Gaitan was assassinated in the streets of Bogotá. His death set off an incredible…p. 40
29Nueva Historia de Colombia. Vol. VI: Literatura y Pensamiento, Artes, RecreaciónÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Andrés Holguín Holguín, Juan Gustavo Cobo Borda, Luis Antonio Restrepo Arango, Enrique Santos Calderón, Eduardo Serrano Rueda, Alberto Saldarriaga Roa, Lorenzo Fonseca Martínez, Carlos José Reyes Posada, Luis Alberto Álvarez Córdoba, Otto De Greiff Haeusler, Hernando Caro Mendoza, Gloria Triana Varón, Daniel Samper Pizano, Mike Forero Nougués, Boris De Greiff Bernal · p. 691 cita
[40]prontitud en el des- monte de los aparatos liberales y al li- beralismo que pugna por pasar el cua- trenio con los menores golpes posi- bles, antes de recuperar la presiden- cia. El país se caldea y en los campos y pueblos comienza la Violencia. Jor- ge Eliécer Gaitán, dirigente indiscuti- do del partido, hace vibrar…p. 69
30Of Beasts and Beauty: Gender, Race, and Identity in ColombiaMichael Edward Stanfield · 2013 · p. 1161 cita
[41]on the cover. The violence sparked by “el nueve de abril” (April 9) made the streets and the public sphere, which had shaped Gaitán into a popular icon, dangerous terrain to tread.36 Once the Cali daily El Relator restarted printing its newspaper on April 12, reports tracked and interpreted the violent fallout of…p. 116
31Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 1701 cita
[44]a scale that made cities the decisive centers of power and capital, as well as of electoral results, and Gaitán was directing his appeal to the middle sectorsto shopkeepers, artisans, and industrial and service workersto that whole stratum that the Bogotá aristocracy called "the lower depths of society." These middle…p. 170
32Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 1341 cita
[45]pidos sindicales, purga y encarcela- miento de dirigentes, escamoteo a la huelga como instrumento legítimo de reclamación, destrucción sistemática de la relativa unidad sindical (promo- ción de la UTC y sus filiales), son par- te de esta nueva avalancha que intro- duce un puente de continuidad con las tareas que desde…p. 134
33Presencia de las mujeres en la violencia del Tolima 1948 - 1964. Casos en los municipios de Chaparral, Planadas y RoviraMyriam Moreno Patiño · 2019 · p. 411 cita
[46]del movimiento sindical, lo que llevó a la destrucción del sindicato más combativo del país en ese momento: FEDENAL. Pero no era el fin de la lucha, ya que Bogotá, Cali y Medellín, que eran en ese momento los centros urbanos más grandes del país, fueron escenarios de resistencias que se prolongaron hasta 1949, lapso…p. 41
34Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · p. 5331 cita
[47]terminio. Sintraminercol. Tapias, C. G. (2012, febrero 7). De la Concesión de Mares y la Troco hasta ECOPETROL. Recuperado 20 de enero de 2020. http://www.revistacredencial. com/credencial/historia/temas/de-la-concesion-de-mares-y-la-troco-hasta- ecopetrol Unidad para la Atención y Reparación a las Víctimas.…p. 533
35Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · p. 2021 cita
[48]chalupas para el trasporte fluvial de pasajeros. La comunicación de Barrancabermeja con Bucaramanga tomaba mínimo seis horas por San Vicente de Chucurí, con una carretera destapada y con frecuentes derrumbes y zonas pantanosas. De la zona de Puerto Berrío a Medellín no existía carretera directa, sino solamente la vía…p. 202
36Colombia: bosquejo de su geografía tropical vol. IIErnesto Guhl · 2018 · p. 5331 cita
[49]los de Palagua-Velásquez y Cocorná-Vasco- nia. Por este sistema se transporta el petróleo obtenido de los campos del valle del Magdalena a las refinerías de Ba- rrancabermeja y Cartagena, y los excedentes al terminal de Mamonal para su exportación. Los oleoductos de El Centro-Galán y Ayacucho- Barrancabermeja…p. 533
37Hacer la guerra y matar la política. Líderes políticos asesinados en Norte de SantanderCarlos Andrés Pallares Rincón · 2014 · p. 711 cita
[50]cambio, las tesis que tenían que ver con temáticas como petróleos, carbón y combustibles resultaban más bien escasas, lo que resulta- ba comprensible por ser una industria aún incipiente. Al terminar el sexto año de ingeniería y sin haberse gradua- do, Argelino realizó prácticas en la compañía multinacional anglo…p. 71
38Rugidos entre los Andes: una historia del jaguar en la región andina (1820-1910)José Arturo Jiménez Viña · 2015 · p. 1081 cita
[53]en la cuenca del río Magdalena se encuentran gran número de ecosistemas diferentes 291. Entre estos ecosistemas se encuentran las selvas tropicales ubicadas en las pendientes húmedas desde cerca del nivel del mar hasta 1000 metros de altitud. Estas por lo general se ubicaban en las cercanías de las orillas del río.…p. 108
39Guerra y violencias en Colombia: herramientas e interpretacionesJorge A. Restrepo, David Aponte · 2009 · p. 5061 cita
[55]y la expansión de la ganadería extensiva. Históricamente, el Magdalena Medio ha sido una frontera de colonización interna y se ha mantenido como una región periférica, con débil y precaria presencia del Estado, tanto física como en términos de servicios sociales y públicos (Rudqvist y Van Sluys, 2005: 15). La…p. 506
40Huellas y rostros de la desaparición forzada (1970-2010)Federico Andreu-Guzmán (relator); Carlos Miguel Ortiz (coordinador); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2014 · p. 1111 cita
[56]Caldesa S.A. Puerto Nare ha sido uno de los municipios de mayor explotación de mármoles y calizas en el distrito minero que com- prende también los municipios de Puerto Berrío, Maceo y Puerto Triunfo. El Magdalena Medio es una región geográ fi ca que se encuentra ubicada en el centro de Colombia, entre las cordilleras…p. 111
41Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 411 cita
[57]D E U N C O N F L IC T O A R M A D O IN C O N C L U S O 47 1903). La mentalidad castrense se coció a fuego lento en la represión a los trabajadores petroleros de Barrancabermeja y de la zona bananera de Santa Marta en la década de 1920; en la represión de los masivos motines del 9 de abril de 1948, achacados nacional…p. 41
42El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 392 citas
[59]en octubre de 1928, y que marcó la pauta en la concretización de un marco teórico altamente represivo. Colombia se adelantaba al Ministerio de la Defensa estadounidense —el Pentágono— en la formulación de doctrinas para combatir a lo que muchos años después se cono- cería como “enemigo interno”. Su eje central era…p. 39
[60]en octubre de 1928, y que marcó la pauta en la concretización de un marco teórico altamente represivo. Colombia se adelantaba al Ministerio de la Defensa estadounidense —el Pentágono— en la formulación de doctrinas para combatir a lo que muchos años después se cono- cería como “enemigo interno”. Su eje central era…p. 39
43Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 3911 cita
[61]caracterizaron por estar fundamentadas en la consideración de que las protestas y manifestaciones de traba - jadores, estudiantes, indígenas y campesinos eran alteraciones del orden público que requerían medidas de excepción 739. La respuesta a estas reivindicaciones fueron las medidas autoritarias dirigidas,…p. 391
44Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 2341 cita
[62]un sindicalismo conciliador, apo- lítico y economicista en sus reivindicaciones. La división interna en la ctc entre liberales y comunistas se agudiza tras la muerte de Jorge Eliécer Gaitán en 1948. Tras el golpe militar de 1953, se declara ilegal al Partido Comunista y la crisis de la ctc se extiende a la utc, de…p. 234