Washington en la historia de Colombia
“Washington no es en la historia de Colombia una capital extranjera más: es el nombre colectivo de una maquinaria plural —Departamento de Estado, Casa Blanca, Capitolio, Pentágono, DEA, CIA— que ha operado durante dos siglos como segunda cancillería…”
Tipo de relación: bilateral asimétrica, Estado-Estado.
Actores principales: República de Colombia (desde 1819) y Estados Unidos de América, con sede diplomática en Washington D. C.
Inicio del vínculo: gestiones de reconocimiento hacia 1822; primer tratado de fondo, Mallarino-Bidlack, 12 de diciembre de 1846.
Hitos: doctrina Monroe (1823); Congreso Anfictiónico de Panamá (1826); separación de Panamá (3 de noviembre de 1903); Tratado Hay-Bunau-Varilla (18 de noviembre de 1903); Tratado Urrutia-Thompson (1914); Misión Kemmerer y Ley 5 de 1923; envío de tropas a Corea (1951); Alianza para el Progreso (1961); Plan Lazo y Operación Marquetalia (1962-1966); Ley de Certificación (1986-2002); descertificación de Samper (1996-1997); Plan Colombia (1999-2000); Directiva 18 y Plan Patriota (2002-2003); respaldo al proceso de La Habana (2012-2016).
Doctrinas colombianas asociadas: Respice Polum (Marco Fidel Suárez, 1918-1921).
Washington ha sido, durante dos siglos, el interlocutor externo más constante y desigual del Estado colombiano. Desde que la República de Colombia se proclamó en diciembre de 1819 y buscó reconocimiento internacional hasta las conversaciones actuales sobre paz, drogas y migración, ninguna capital extranjera ha tenido tanto peso en las decisiones territoriales, financieras, militares y jurídicas de Bogotá como la ciudad a orillas del Potomac. La relación fue al principio buscada por élites colombianas que veían en la joven república norteamericana un modelo hemisférico; luego padecida en 1903 con la separación de Panamá; más tarde institucionalizada en misiones financieras, alianzas de Guerra Fría y planes antinarcóticos. Contar esa historia no es requisitoria ni celebración: es reconocer que la biografía del Estado colombiano se escribe también en clave de tratados firmados, misiones recibidas y condiciones aceptadas frente al norte.
Un vecino distante que nunca lo fue
Washington no es solo la sede formal del gobierno estadounidense: en la historia de Colombia funciona como personaje colectivo. Bajo ese nombre caben el Departamento de Estado en Foggy Bottom, la Casa Blanca, el Capitolio con sus mayorías cambiantes, el Pentágono y el Comando Sur, la DEA, la CIA y una embajada en Bogotá que en momentos decisivos ha operado como una segunda cancillería. La relación bilateral se ha ejercido a través de esa maquinaria plural, no de un actor único, y esa pluralidad explica parte de sus contradicciones: mientras un presidente ofrecía respeto mutuo, un secretario de Estado imponía condiciones; mientras la CIA descartaba en 1992 que las FARC fueran los principales narcotraficantes, el Congreso legislaba como si lo fueran.
El peso de Washington sobre Colombia no se mide solo en tratados firmados. Se mide en un canal interoceánico que dejó de ser colombiano, en un banco central diseñado por un profesor de Princeton, en un ejército entrenado en Fort Benning, en una moneda anclada al dólar, en helicópteros Black Hawk sobrevolando el Caguán y en un proceso de certificación anual que durante dieciséis años obligó al gobierno colombiano a rendir cuentas de su política antidrogas ante un Congreso extranjero. Cada uno de esos hechos tiene fecha, nombre propio y un acto de negociación detrás. Ninguno se impuso en el vacío: todos encontraron interlocutores colombianos que los solicitaron, los negociaron o los amplificaron porque resolvían un problema doméstico. La asimetría se sostuvo tanto tiempo porque combinó presión externa con demanda interna.
Los orígenes: reconocimiento, doctrina Monroe y las primeras ilusiones
Antes de que Washington fuera potencia, ya era referencia. Cuando el Congreso colombiano encomendó en 1820 a Francisco Antonio Zea, recién elegido vicepresidente, entablar relaciones diplomáticas con Europa —Holanda entre otras cortes— para obtener reconocimiento y fondos, Estados Unidos figuraba en el horizonte de manera distinta: no como acreedor ni como interlocutor imperial, sino como república hermana con la que se compartía la experiencia reciente de independencia. Zea, y luego José Rafael Revenga como agente diplomático ante Gran Bretaña, buscaban el reconocimiento internacional que consolidara la existencia de la República.
En ese contexto llegó el mensaje del presidente James Monroe. La fórmula "América para los americanos" —que rechazaba toda intervención política y militar de los regímenes europeos en el continente— fue acogida con entusiasmo en los altos círculos del gobierno colombiano. La Gaceta de Colombia publicó en febrero de 1824 los principales párrafos del mensaje presidencial, precedidos de un artículo atribuido al general Francisco de Paula Santander. La doctrina Monroe parecía entonces una promesa de escudo continental contra las coronas europeas, no un anuncio de tutela. La misma Colombia bolivariana convocó dos años después el Congreso Anfictiónico de Panamá, con la ambición de una organización internacional americana; ninguno de sus tratados fue ratificado, pero sus actos serían recordados como precursores de esa idea.
Simultáneamente, otras misiones tejían la red exterior: Ignacio Sánchez de Tejada representó los intereses del país ante la Santa Sede en Roma en un esfuerzo prolongado por asegurar reconocimiento eclesiástico. Con Washington, en cambio, se instaló pronto un vínculo comercial: entre 1825 y 1838 el intercambio fue activo, coincidiendo con los años inmediatamente posteriores a la independencia. Nada anunciaba todavía la tormenta.
La primera pieza jurídica de fondo llegó el 12 de diciembre de 1846. El Tratado Mallarino-Bidlack garantizaba a ciudadanos, buques y mercancías estadounidenses privilegios e inmunidades equivalentes a los de la Nueva Granada, junto con el derecho de tránsito sin gravámenes por el istmo de Panamá. A cambio, Estados Unidos se comprometía a garantizar la neutralidad del istmo, el libre tránsito y —cláusula que resultaría central medio siglo después— la soberanía de la Nueva Granada sobre ese territorio. El tratado también aseguraba condiciones favorables para una eventual construcción y explotación de un canal interoceánico. Nadie en Bogotá, al firmar, imaginó que ese mismo instrumento se convertiría en el marco jurídico invocado y desbordado por Washington en 1903.
Los hitos que definen la relación
1903: la amputación
El siglo XX se abrió con la herida fundacional. La construcción del canal interoceánico había pasado, tras el fracaso francés de Ferdinand de Lesseps, a manos estadounidenses. El presidente Theodore Roosevelt impulsó las negociaciones con Colombia y en 1903 se firmó el Tratado Herrán-Hay, cuyas cláusulas eran percibidas en Bogotá como una imposición unilateral que comprometía la soberanía colombiana sobre el istmo. El Senado colombiano lo rechazó. La respuesta de Roosevelt fue intensa: mostró abierto desprecio hacia los negociadores colombianos, a quienes en algún momento calificó de "despreciables criaturillas", y ordenó al ministro Beaupre presionar al gobierno de Bogotá.
Cuando la presión diplomática no bastó, Washington comenzó a contemplar abiertamente la separación de Panamá como vía alternativa. El 3 de noviembre de 1903 el departamento se declaró independiente con apoyo estadounidense. Los esfuerzos militares y diplomáticos colombianos para recuperarlo fracasaron, bloqueados por unidades navales estadounidenses apostadas frente a las costas y por decisiones tomadas en Washington. Quince días después, el 18 de noviembre de 1903, el francés Philippe Bunau-Varilla —designado ministro plenipotenciario de la recién proclamada república— firmó en Washington el Tratado Hay-Bunau-Varilla, por el cual Estados Unidos garantizaba la independencia panameña y la neutralidad del canal, y obtenía a cambio amplios derechos, poderes y autoridad sobre la zona canalera, con exclusión del ejercicio soberano de Panamá. Ningún panameño firmó.
Roosevelt admitiría después, con la frase "tomé Panamá", lo que había hecho. La expresión condensa la brecha entre la retórica y la acción que caracterizaría medio siglo de relaciones. Colombia perdió el 3% de su territorio, la ruta interoceánica y, durante casi dos décadas, cualquier posibilidad de indemnización.
La reparación llegó, parcial y tardía, con el Tratado Urrutia-Thompson, firmado en Bogotá en abril de 1914. Por él Colombia reconocía la soberanía de Panamá y Estados Unidos se comprometía a pagar una indemnización de 25 millones de dólares. La ratificación estadounidense tardó años y ocurrió en un contexto en que los intereses petroleros estadounidenses en Colombia habían adquirido peso considerable y los inversionistas extranjeros controlaban sectores clave de la economía colombiana. Roosevelt, Taft y Wilson gestionaron la crisis entre 1903 y 1922 sin lograr cerrar la brecha entre su retórica de respeto mutuo y sus acciones, sin advertir que esa contradicción socavaba sus propios objetivos hemisféricos. La dollar diplomacy de Taft prometió reemplazar el obús por los dólares, pero los marines y la fuerza armada siguieron disponibles ante cualquier riesgo. En 1912 Taft habría expresado que todo el hemisferio sería de Estados Unidos "de hecho", invocando la superioridad racial como justificación.
Respice Polum: la reorientación de los años veinte
El trauma panameño no clausuró la relación: la reformuló. Marco Fidel Suárez, presidente entre 1918 y 1921, acuñó la expresión latina Respice Polum —"mirar al Polo", al Norte— como divisa de política exterior. La frase, tomada como consigna doctrinal, reconocía que Colombia debía reforzar sus vínculos con Estados Unidos como potencia mundial dominante. Era realismo tras la derrota: aceptar la asimetría y buscar dentro de ella el mejor lugar posible.
Los hechos económicos daban la razón a Suárez. Durante y tras la Primera Guerra Mundial, la participación estadounidense en las importaciones colombianas pasó de 27,1% en 1913 a 72,4% en 1919. Gran Bretaña, hasta entonces principal proveedor, quedó desplazada casi por completo. El café colombiano tenía en Estados Unidos su mercado natural, y la crisis cafetera de 1918-1920 —que provocó la quiebra de las grandes empresas exportadoras nacionales y transfirió el control monopsónico del sector a manos norteamericanas, sin que la intervención estatal lograra revertirlo— consolidó esa dependencia estructural.
Sobre ese terreno llegó la Misión Kemmerer. Durante el gobierno de Pedro Nel Ospina, y en parte gracias a los 25 millones de la indemnización panameña que fluyeron como crédito e inversión, se contrató al profesor Edwin Walter Kemmerer, de Princeton, para presidir una misión financiera destinada a reorganizar las finanzas públicas, el sistema monetario y bancario, y a promover el desarrollo económico. La misión materializó su recomendación central en julio de 1923, cuando la Ley 5 creó el Banco de la República, con moneda única, billete convertible y reservas de oro centralizadas. La Superintendencia Bancaria, la Contraloría y una arquitectura fiscal moderna nacieron en esos mismos años.
Kemmerer adoptó la ortodoxia del patrón oro y comprometió a Colombia a mantener la convertibilidad de su moneda en oro a contracorriente de la mayoría de países capitalistas, que habían abandonado dicho patrón tras la guerra. Fue una elección de disciplina extrema, funcional para atraer capital estadounidense: los años veinte se conocieron en Colombia como la danza de los millones, con préstamos extranjeros destinados en parte significativa a obras públicas de transporte y a otros servicios. La modernización tenía patrocinador. Cuando el crash de Wall Street de 1929 secó el crédito y Colombia enfrentó serias dificultades para servir su deuda externa, Kemmerer volvió, convocado por segunda vez en 1931, para asesorar en la crisis. La danza había durado exactamente lo que Nueva York quiso.
Guerra Fría: Corea, Alianza para el Progreso y Marquetalia
La segunda gran alineación fue militar. Laureano Gómez, presidente entre 1950 y 1953, virulentamente anticomunista y gran aliado de la política estadounidense de Guerra Fría, convirtió a Colombia en el único país latinoamericano que envió tropas de combate a la Guerra de Corea, incluyendo la fragata Almirante Padilla. Entre los oficiales que participaron figuraron Alberto Ruiz Novoa y Álvaro Valencia Tovar, nombres que reaparecerían en la lucha contraguerrillera de las décadas siguientes. La recompensa fue tangible: millones de dólares en ayuda militar y entrenamiento para tropas y oficiales, y una alineación con Estados Unidos que ninguna administración posterior desharía.
La Revolución Cubana de 1959 reordenó las prioridades. En 1961 el presidente John F. Kennedy lanzó la Alianza para el Progreso como respuesta hemisférica al desafío castrista, orientada a promover desarrollo y estabilidad en América Latina para bloquear el contagio revolucionario. Colombia, bajo el Frente Nacional, fue uno de sus laboratorios preferidos. Alberto Lleras Camargo había sido interlocutor natural, y el propio Kennedy visitó Bogotá.
Sobre ese doble carril —desarrollo y anticomunismo— se montó el Plan Lazo, entre 1962 y 1966, que introdujo la doctrina de acción cívico-militar en las Fuerzas Armadas colombianas y buscó acercar a los militares a la población civil como parte de una estrategia contrainsurgente. En su marco, y con asesoría del gobierno norteamericano, se ejecutó en mayo de 1964 la Operación Soberanía contra Marquetalia, zona controlada por autodefensas campesinas vinculadas al Partido Comunista. Una operación previa de 1962 había involucrado cerca de 7.000 efectivos como ensayo, y el gobierno de Valencia empleó más de 16.000 hombres en sus operaciones contrainsurgentes generales, con cerca de un tercio del ejército comprometido y más de 17 millones de dólares invertidos. El efecto histórico fue mayúsculo: Marquetalia es hito fundacional del proceso que llevaría a la creación formal de las FARC, cuyo nombre se adoptó en la II Conferencia de 1966. La guerra que Colombia libraría durante medio siglo tuvo, en su origen, huellas de asesoría washingtoniana.
Certificación, extradición y la guerra contra las drogas
Desde finales de los años setenta, con la administración Nixon como precedente lejano —bajo la cual la política antidrogas incorporó una dimensión de política exterior al identificar países fuente y presionar a sus gobiernos—, Washington exigió que Colombia militarizara la lucha antinarcóticos e introdujera reformas penales. La cocaína había reemplazado al café como mercancía transnacional de mayor rentabilidad, y los carteles de Medellín y Cali se convirtieron en objetivos prioritarios de la política estadounidense.
El instrumento decisivo llegó con la Ley contra el Abuso de Drogas de 1986, que estableció el Proceso de Certificación. A más tardar el 1 de marzo de cada año, el presidente de Estados Unidos debía enviar al Congreso una lista de países productores o de tránsito calificando su cooperación. Si un país no obtenía certificación, perdía la asistencia bilateral y enfrentaba sanciones financieras y comerciales. El mecanismo, vigente entre 1986 y 2002, convirtió la política antidrogas colombiana en materia de rendición anual ante un Congreso extranjero.
El caso paradigmático fue el gobierno de Ernesto Samper (1994-1998). Señalado de haber recibido financiación del Cartel de Cali para su campaña electoral, Samper vio a Colombia descertificada. Washington usó la crisis como palanca concreta: la embajada estadounidense informó al presidente en 1996 que Estados Unidos quería "mantener la presión del escándalo como arma para obtener mayores resultados en la guerra contra las drogas". Esa presión llegó a imponer al gobierno colombiano la designación del director de la Policía Nacional, favoreciendo al general Rosso José Serrano sobre el candidato inicial de Samper. Con Serrano al frente, el Cartel de Cali cayó entre 1994 y 1995. La descertificación operaba así como herramienta de microgestión: definía prioridades estratégicas y nombres específicos en el aparato de seguridad colombiano.
Samper sobrevivió políticamente, pero su gobierno quedó marcado por la vigilancia externa. La elección de Andrés Pastrana en 1998 permitió retomar la colaboración, deteriorada durante el interregno.
El Plan Colombia: de proyecto de paz a operación contrainsurgente
Andrés Pastrana concibió el Plan Colombia el 8 de junio de 1998, dentro de su Plan de Desarrollo, con una orientación inicial que no era abiertamente militar: incluía componentes de desarrollo económico, social y de paz, y complementaba el diálogo con las FARC en la zona de distensión del Caguán. El presidente Bill Clinton acogió la iniciativa en diciembre de 1998 y prometió mayor ayuda militar para combatir las drogas y fortalecer la democracia. En septiembre de 1999, el Plan se presentó públicamente como una suerte de Plan Marshall para Colombia, apoyado principalmente por Estados Unidos y la Unión Europea.
El proceso legislativo estadounidense lo transformó. Los actores clave del establishment de política exterior —mayoría del Congreso, think tanks, mando militar— convergieron en que la crisis colombiana era ante todo un problema de narcotráfico que exigía militarización antes que ayuda al desarrollo institucional. Lo que Pastrana había pensado como instrumento de paz salió de Washington convertido en paquete predominantemente militar. Se crearon batallones antinarcóticos, se fortalecieron las Fuerzas Armadas con ayuda estadounidense, se entregó equipamiento —helicópteros, sistemas de comunicación, entrenamiento— y la coordinación quedó a cargo del Comando Sur, con base en Florida, a través de un grupo militar encargado de acompañar, formar, asesorar y fortalecer a las Fuerzas Armadas colombianas.
La fusión conceptual entre lucha antinarcóticos y contrainsurgencia fue el cambio estratégico central. Sus defensores argumentaban que actuar contra el cultivo ilícito socavaba las fuentes de financiación de la guerrilla y del paramilitarismo. Pero tanto la CIA, en un informe secreto de 1992, como la DEA habían rechazado la caracterización de las guerrillas como los principales narcotraficantes. El informe de la CIA reconocía que las FARC se habían involucrado crecientemente en el negocio mediante el cobro de impuestos al comercio en zonas bajo su control y la protección de infraestructura de tráfico, pero no las identificaba como los principales traficantes. La política pública procedió como si esa distinción no existiera.
El 11 de septiembre de 2001 disolvió cualquier reserva. El presidente George W. Bush firmó la Directiva Presidencial de Seguridad Nacional 18, que amplió explícitamente la misión de Estados Unidos en Colombia más allá de las operaciones antidrogas para incluir operaciones contrainsurgentes contra organizaciones terroristas. Capacitación, equipo y helicópteros pasaron a emplearse abiertamente con fines contrainsurgentes. En 2003, bajo el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, se lanzó el Plan Patriota, descrito como la operación contraguerrillera más grande desde la década de 1960, dirigida contra las FARC en la antigua zona de distensión del Caguán y en el sur del país, dentro del discurso antiterrorista y del propio Plan Colombia. La ayuda estadounidense fortaleció significativamente las capacidades militares colombianas, aunque generó críticas de organizaciones de derechos humanos por el historial del Ejército.
La Habana: Washington como aval del proceso de paz
La última gran inflexión llegó con el proceso de paz. En agosto de 2012 se anunció públicamente el inicio de las conversaciones entre las FARC y el Gobierno de Juan Manuel Santos, que se desarrollarían en La Habana. El gobierno de Barack Obama apoyó el proceso, y los negociadores acogieron ese respaldo como influencia benéfica: un Washington favorable al diálogo era un cambio de época respecto de las administraciones que habían impulsado la militarización. Obama avanzó simultáneamente en otros frentes regionales que ampliaron el margen de maniobra hemisférico. La extradición como recurso permanente del sistema penal binacional seguía teniendo consecuencias vivas: Simón Trinidad —Ricardo Palmera—, comandante guerrillero y antiguo negociador de las FARC en los diálogos del Caguán, capturado en Ecuador en 2004, deportado a Colombia y extraditado a Estados Unidos, cumplía allí una condena de 60 años por el secuestro de tres ciudadanos estadounidenses. Su figura se volvió punto de reclamo simbólico de las FARC durante La Habana, recordatorio de que la relación jurídica bilateral pesaba sobre la mesa décadas después.
En Colombia, el expresidente Uribe se convirtió en el crítico más vocal de Santos desde el inicio de su mandato, lo atacó por negociar con las FARC a través de redes sociales y lideró la oposición al proceso. El respaldo de Washington al acuerdo se mantuvo, y los Acuerdos de La Habana se firmaron en 2016.
Los rostros de dos siglos
Los diplomáticos de la primera hora
La biografía de la relación puede leerse a través de los nombres que la encarnaron. En los albores están Francisco Antonio Zea y José Rafael Revenga, buscando reconocimiento europeo mientras Washington era todavía referencia lejana; Santander, que propaga la doctrina Monroe desde la Gaceta de Colombia en 1824; Rafael Reyes, que a comienzos del siglo XX intenta reconstruir el vínculo tras el desgarro panameño con una diplomacia de reparación que tardaría en dar fruto.
La generación de la reformulación llega tras 1918. Marco Fidel Suárez formula el Respice Polum como cálculo lúcido de asimetría; Enrique Olaya Herrera, embajador en Washington antes que presidente, consolida el eje financiero que dará continuidad a la obra de Kemmerer; Alfonso López Pumarejo y Eduardo Santos administran la relación durante la Segunda Guerra, cuando Colombia rompe con el Eje y se integra al sistema hemisférico estadounidense.
Los presidentes de la Guerra Fría y del ciclo antidrogas
La Guerra Fría trae otros protagonistas. Laureano Gómez ancla al país en el bloque anticomunista con el envío del batallón a Corea. Alberto Lleras Camargo recibe a Kennedy en Bogotá y convierte al Frente Nacional en vitrina de la Alianza para el Progreso. Julio César Turbay Ayala firma la primera cooperación antidrogas de fondo, cuando la cocaína comienza a reordenar las prioridades bilaterales. Virgilio Barco y César Gaviria administran la guerra contra el Cartel de Medellín y la caída de Pablo Escobar en 1993, con extradición y cooperación policial como ejes.
Después vienen los presidentes del Plan Colombia y del proceso de paz. Pastrana concibe el Plan; Uribe lo militariza y lo convierte en operación contrainsurgente abierta; Santos negocia con las FARC bajo aval de Obama y firma en 2016; Iván Duque vuelve a la línea dura; Gustavo Petro, desde 2022, ensaya un lenguaje de política antidrogas distinto al del último medio siglo.
Del lado estadounidense, los presidentes marcan las inflexiones y casi cada uno deja una capa. Monroe traza la doctrina; James K. Polk firma Mallarino-Bidlack; Roosevelt toma Panamá; Taft ensaya la dollar diplomacy; Wilson ratifica Urrutia-Thompson; Kennedy inaugura la Alianza; Nixon abre la guerra contra las drogas; Reagan instala la certificación; Clinton negocia el Plan Colombia; Bush lo fusiona con la guerra antiterrorista; Obama avala La Habana. Detrás de ellos operan secretarios de Estado, embajadores en Bogotá, jefes de misiones militares y directores de la DEA cuyos nombres cambian pero cuyas funciones se sedimentan.
Cuatro figuras intermedias
Los personajes intermedios son los más reveladores, porque muestran dónde se apoya realmente el eje. Philippe Bunau-Varilla, el francés que firmó por Panamá sin ser panameño y entregó a Washington una zona canalera sobre la que ningún panameño deliberó, es la figura fundacional de la asimetría. Edwin Walter Kemmerer, el profesor de Princeton, rediseñó la moneda colombiana, fundó el banco central que aún opera y comprometió al país con un patrón oro que casi nadie sostenía; su firma está, en última instancia, en la macroeconomía colombiana del siglo XX. Rosso José Serrano, general impuesto por presión externa como director de la Policía, terminó desmantelando el Cartel de Cali y encarnó el modo en que Washington microgestionaba nombramientos sensibles. Simón Trinidad, guerrillero extraditado y convertido en emblema de la conversación pendiente, mostró que la relación jurídica bilateral podía sentarse a la mesa de La Habana sin estar invitada. En cada uno de esos cuatro nombres se ve mejor que en los discursos presidenciales cómo funcionaba la relación.
Los lugares y las ideas
Los lugares también hablan. Foggy Bottom, donde se redactan las directivas; el Capitolio, donde se aprueban los paquetes; Fort Benning, donde se entrenaron oficiales colombianos durante décadas; Cartagena, sede de cumbres bilaterales; San Andrés, isla cuya soberanía Colombia defendió con especial celo tras Panamá; el Canal, cicatriz permanente. Y las ideas —doctrina Monroe, Respice Polum, Alianza para el Progreso, doctrina de seguridad nacional, guerra contra las drogas, guerra contra el terrorismo— que fueron los marcos conceptuales donde se ejerció la relación.
Qué dejó Washington en Colombia
Huellas institucionales
Dos siglos después, la huella se lee en piezas concretas del Estado. Territorialmente, Colombia perdió Panamá en 1903 con apoyo activo de Washington, y esa pérdida definió su geografía política contemporánea. Financieramente, el Banco de la República —columna vertebral de la macroeconomía nacional— nació de la Misión Kemmerer en 1923 y opera con lógica de banca central que Kemmerer contribuyó a diseñar. Militarmente, las Fuerzas Armadas colombianas se profesionalizaron en gran medida en clave estadounidense, desde Corea hasta el Plan Colombia, con doctrinas de contrainsurgencia, acción cívico-militar y guerra antinarcótica importadas o coproducidas.
Jurídicamente, la extradición y la certificación convirtieron a Colombia en un sistema penal parcialmente subordinado a los tribunales y al Congreso estadounidenses durante décadas. Económicamente, el desplazamiento británico durante la Primera Guerra Mundial fijó una dependencia comercial y financiera con Estados Unidos que ninguna diversificación posterior —con Europa, con Asia, con Suramérica— ha revertido plenamente. Culturalmente, la orientación Respice Polum impregnó a las élites de una manera que trascendió a Marco Fidel Suárez y se instaló como sentido común de política exterior durante casi todo el siglo XX.
El margen colombiano
Sería falso, sin embargo, presentar esa huella como resultado de imposición pura. En cada gran inflexión, actores colombianos encontraron en Washington recursos, legitimidad o supervivencia que no podían obtener de otro modo. El Senado colombiano rechazó el Herrán-Hay en 1903, en un ejercicio de soberanía que Washington castigó con la separación panameña, pero que muestra que la asimetría no fue nunca aceptación pasiva. Suárez formuló el Respice Polum como cálculo lúcido, no como sumisión. Kemmerer llegó porque Pedro Nel Ospina lo llamó. Laureano Gómez envió tropas a Corea porque le convenía anclarse ideológicamente al bloque anticomunista. La Alianza para el Progreso encontró en el Frente Nacional un interlocutor entusiasta. El Plan Colombia fue concebido en Bogotá antes de ser militarizado en Washington. Y Samper, aun descertificado, no cayó.
Ese margen de agencia colombiana no cancela la asimetría: la matiza. La relación combinó subordinación y negociación, con costos territoriales, soberanos y sociales precisos, pero también con episodios de reencuadre desde Bogotá. Washington operó como pieza estructural en la formación del Estado colombiano, no como aliado ocasional, y su eficacia dependió siempre de que en Bogotá hubiera quien la solicitara o la instrumentalizara. Las inflexiones importantes no ocurrieron cuando Washington cambió de doctrina, sino cuando en Bogotá alguien decidió cómo traducirla: el Senado que rechazó Herrán-Hay, Suárez que aceptó la asimetría por realismo, Pastrana que concibió un plan que otros militarizarían.
El bicentenario y el reencuadre
La conmemoración del bicentenario de las relaciones diplomáticas —fijado convencionalmente en 1822, cuando la Gran Colombia buscó formalizar el vínculo— llegó en un momento de reencuadre. La presidencia de Gustavo Petro, desde 2022, plantea un lenguaje distinto sobre política antidrogas y una diversificación de socios internacionales que rompe, o intenta romper, con dos siglos de Respice Polum. Que esa reorientación sea coyuntural o estructural queda por verse. Lo cierto es que la moneda, el ejército, la geografía, el código penal y la política exterior colombianos llevan, cada uno, la marca de doscientos años de conversación desigual con la ciudad a orillas del Potomac.
El territorio en el archivo
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Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
70 documentos · 79 fragmentos01Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · p. 23, 262 citas
[1]y comercio, en septiembre de 1849, y además obtuvieron la cesión provi- sional de la isla. Previamente el país del norte había logrado firmar con Colombia el Tratado Mallarino-Bidlack, de amistad, comercio y navegación, el 12 de diciembre de 1846, mediante el cual se aseguraban ventajas en la eventual cons- trucción y…
p. 23
[7]Su pasado. Su presente. Su Porvenir: Deseaba evitar toda participación de soberanía en la zona del canal […] Esa partici- pación era la debilidad del Tratado Herrán-Hay. Hice entonces una innovación en el derecho internacional. Decidí conceder a los Estados Unidos, en el interior de la zona, todos los derechos,…
p. 26
02War in Colombia: Made in U.S.A.Teresa Gutierrez, Sara Flounders, Rebeca Toledo, Andy McInerney (eds.) · 2003 · p. 391 cita
[2]Railroad Company was a steady supplier of such merchandise, and the proceeds were enough to pay for the company's own small hospital at Colon." In 1879, under the leadership of Ferdinand de Lesseps, the driving spirit in the successful construction of the Suez Canal which was completed in 1 869, a company of French…
p. 39
03Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 741 cita
[3]namé, aunque, claro esta, bajo sus propias condi- ciones. En situaciones normales, el rechazo de un tra- tado internacional no cierra la posibilidad de pro- ceder a otra negociacion y llegar posteriormente a una férmula equitativa. Asi lo sugirié el gobierno y el propio Congreso colombianos. Pero aqui se tra- taba de…
p. 74
04Biografía del CaribeGermán Arciniegas · 2016 · p. 7001 cita
[4]del tratado abriría dos caminos: o la construcción del canal por Nicaragua… o la construcción por Panamá después de la separación y declaración de independencia del istmo bajo la protección de los Estados Unidos, como sucedió en Cuba…». Se inflama el debate en Bogotá. Las notas del secretario de Estado caen como una…
p. 700
05¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 711 cita
[5]la presión militar estadounidense sobre el istmo, cuyo comercio no po día detenerse, también los hizo retroceder. Los conservadores históricos, por su parte, hacían su propia lucha al deponer al presidente Manuel Sanclemente en favor del vicepresidente José Manuel Marroquín en julio de 1 900, logrando así recuperar el…
p. 71
06Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 270, 2802 citas
[6]el inicio de una guerra civil, en 1899. La “regeneración” política de Colombia inauguró un periodo de hegemonía conservadora durante la presidencia de Rafael Núñez y de Miguel Antonio Caro, quien como vicepresidente estuvo al mando durante las ausencias frecuentes de Núñez, y hubo de reemplazarlo cuando enfermó, en…
p. 270
[37]virulentamente anticomunista del presidente Laureano Gómez, un político de ultraderecha conocido por sus detractores como “el Monstruo”. Gómez, que saldría del Gobierno en 1953 por un golpe militar, una rareza en la Colombia del siglo XX, 77 esperaba recibir asistencia militar de los Estados Unidos como pago por los…
p. 280
07Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 2361 cita
[8]the New Panama Canal Com- pany and the backing of the United States government. Colombian military and diplomatic efforts to recover the lost department ended in failure, thwarted by United States naval units and Washington policy makers. The loss of Panama was partly a consequence of the War of the Thousand Days, for…
p. 236
08Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · p. 172 citas
[9]popular cada cuatro años. Su denominación como República de Co- lombia fue propuesta por el general Simón Bolí- var durante el congreso de Angostura en 1819, como homenaje al descubridor Cristóbal Colón. Desde esa fecha hasta 1831 la República de Co- lombia comprendía todo el territorio que abarca- ba el antiguo…
p. 17
[10]popular cada cuatro años. Su denominación como República de Co- lombia fue propuesta por el general Simón Bolí- var durante el congreso de Angostura en 1819, como homenaje al descubridor Cristóbal Colón. Desde esa fecha hasta 1831 la República de Co- lombia comprendía todo el territorio que abarca- ba el antiguo…
p. 17
09Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · p. 431 cita
[11]facilitated subsequent interventions. The United States initiated its military interventions in Colombia in the 1850s, in support of the U.S. owners and users of the Panama Railroad, lo - cated in what was then still part of Colombia. After the United States “took Panama” from Colombia, in the words of Theodore Roo se…
p. 43
10Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 3071 cita
[12]of History established 1903 Panama separates from Colombia with U.S. backing Gold standard established for currency Carlos Cuervo M á rquez publishes Apuntaciones sobre los orígenes del pueblo Chibcha Colombian Chronology, 1810–2022 291 Year Politics Society and Economy Culture and Science 1904 Rafael Reyes is…
p. 307
11Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 1751 cita
[13]norteamericanas. Lo que vino lue- go, la pérdida de Panamá, tuvo suficiente elo- cuencia para hablar por sí mismo. Dicho sector del territorio patrio había hecho parte desde los tiempos del virreinato de la Nueva Granada y se había integrado voluntariamente a Colombia desde la tercera década del siglo XIX. Tras la…
p. 175
12Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 1771 cita
[14]esta elecci ó n (un candidato disidente tuvo unos pocos votos), aun que muchos, como los liberales Benjam í n Herrera y Alfonso L ó pez l ’ umarejo y los republicanos Eduardo Santos y Luis Eduardo Nieto t Caballero, apoyaron a un conservador disidente, el poeta Guillermo Valencia. Al terminar la Primera Guerra…
p. 177
13Historia de Colombia. La República de Colombia IISalvat Editores (Juan Salvat, Roberto García Rojas, directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico); con colaboraciones de Arturo Alape, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Marco Palacios, Álvaro Tirado Mejía, entre otros · 1986 · p. 331 cita
[15]ademas de los beneficios de mercado. En el plano de las consideraciones la cuestién parecia presentarse como una especie de alternativa entre la negativa a la negociacion o la aceptacién de ésta con el riesgo de caer en la politica de protectorado. Pero frente a estas alternativas se crefa posible llegar a un acuerdo…
p. 33
14Arrogant Diplomacy: U.S. Policy Toward Colombia, 1903-1922Richard L. Lael · 1987 · p. 3761 cita
[16]based on mutual respect, understanding, and friendship. The United States, in dealing with Colombia between 1902 and 1922, sometimes deviated from this rhetorical vision, but its leaders justified those very deviations by citing that same vision. Had Colombians shared that benign perspective of the United States, such…
p. 376
15La Gran Colombia y la Gran Holanda, 1815-1830. Una relación entre sueño y realidadSytze van der Veen · 2018 · p. 1111 cita
[17]Alejandro que apoyar a los rebeldes griegos promovía la revolución internacional y se oponía diametralmente a los objetivos de la Alianza. Mientras el zar ya estaba reuniendo los fondos necesarios entre banqueros amsterdameses, supieron evitar a última hora que declarara la guerra a Turquía. 11 La misión de Zea Una…
p. 111
16Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · p. 511 cita
[18]«América para los ame- ticanos». Esta filosofia rechazaba toda intervencién politica y militar de los regimenes europeos en los asuntos de este continente y tuvo una acogida en- tusiasta en los altos circulos del gobierno colom- biano. Asi, por ejemplo, en la Gaceta de Colombia, de febrero de 1824, se publicaron los…
p. 51
17Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 701 cita
[19]con los Estados Unidos fue activo en- tre 1825 y 1838, reducido entre 1839 y 1847, vigoroso en la década de 1850, y se mantuvo en un nivel alto, pero fluctuante, desde la mitad de la década de 1860 hasta el final de la década de 1880. El patrón cíclico muestra una duplicación aproximada del comercio (con amplias fluc-…
p. 70
18Historia de Colombia. La Gran Colombia II. Tomo 10Juan Salvat, Roberto García Rojas (directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico) · p. 461 cita
[20]mapa de la Gran Colombia que se conserva en el Archivo Jacinto Jijon y Caamano de Quito. De acuerdo con su carta fundacional, Colombia se form6 con el antiguo virreinato de Santa Fe y la Capitania General de Venezuela. A la derecha, una imagen poco corriente de Simén Bolivar en ese lienzo de Tito Salas. El sueno…
p. 46
19Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 151 cita
[21]entre 1918 y 1922, buscó la normalización en las relaciones con Washington y la consi- guiente apertura de créditos y de in- versión norteamericana para Colom- bia. La eventual explotación de petró- leos se encontraba en un momento de- cisorio a la cual aspiraban varias em- presas norteamericanas e inglesas, teniendo…
p. 15
20Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 1041 cita
[22]terrestres internos, en el arancel aduanero y en la tasa de interés bancaria. A la rigidez de la oferta de dinero se añadía la falta de unidad monetaria: de un circulante de 24 millones de pesos oro, en 1918, el42 % todavía co nsistía del papel moneda regenerador -que cier- tamente se había cambiado por billetes…
p. 104
21Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 471 cita
[23]82.4 72.8 77.8 Otros (1) 26.0 18.6 14.1 21.4 24.7 9.1 15.9 8.6 9.1 10.4 12.2 14.9 20.5 12.6 (1) Incluye principalmente España, Ecuador, Perú, Venezuela, Antillas, Italia y otros países de Europa y América. Fuente: 1885-1910, José Antonio Ocampo (1984). 1913-1922, Anuario de comercio exterior. Capítulo 1 47 Cuadro 10…
p. 47
22Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 3501 cita
[24]se encargara de reorganizar las finanzas públicas en franco deterioro, del sistema monetario y bancario y, sobre todo, de la promoción del desarrollo económico desde el Estado. En julio de 1923 se expidió la Ley 5, que creaba el Banco de la República, el cual se encargó inicialmente del reordenamiento del caótico…
p. 350
23Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 3681 cita
[25]así una de las presidencias más letradas, pero más erráticas que haya tenido el país. "La danza, de los millones", pero al debe... En las elecciones de 1922 el país se debatió entre dos figuras que encarnaban los ideales políticos del momento: el general Benjamín Herrera, adalid radical, y el también - general Pedro…
p. 368
24Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 521 cita
[26]dirección de un joven profesor de Princeton, Edwin Walter Kemmerer, experto en 60. Kalmanovitz, Salomón, López Enciso, Enrique, La agricultura colombiana en el siglo XX, Bogotá, Fondo de Cultura Económica, Banco de la República, 2006, p. 73. historia de colombia contemporánea (1920-2010) 52 cuestiones económicas y en…
p. 52
25Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 1331 cita
[27]presiden- tial chair at the precise instant when his entrepreneurial skills could be of Money Comes to Colombia | 115 greatest benefit to the country. Ospina belonged to that generation of Colom- bians imbued with the certainty that progress was inevitable and that they knew exactly how to achieve it. And as a man of…
p. 133
26Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 2722 citas
[28]en equilibrio con la de otros países de patrón monetario de oro y dicho patrón se conserva". 77 75 Leyes presentadas al gobierno de Colombia por la misión de expertos financieros y exposición de motivos de estas, Bogotá, 1923. 76 Palacios, op. cit., p. 293. 77 Leyes presentadas... p. 55. 278 ECONOMÍA Y NACIÓN A pesar…
p. 272
[29]en equilibrio con la de otros países de patrón monetario de oro y dicho patrón se conserva". 77 75 Leyes presentadas al gobierno de Colombia por la misión de expertos financieros y exposición de motivos de estas, Bogotá, 1923. 76 Palacios, op. cit., p. 293. 77 Leyes presentadas... p. 55. 278 ECONOMÍA Y NACIÓN A pesar…
p. 272
27Coffee in Colombia, 1850-1970: An Economic, Social and Political HistoryMarco Palacios · 1980 · p. 2201 cita
[30]a recent study, imports as a percentage of domestic demand were in 1927—8 as follows: textiles, 81; paper, 81; rubber, 99; chemicals, 52; non-metallic minerals, 75; basic metals, 97; metal products, 82; non-electrical machinery, 88; electrical machinery and transport equipment, 100. 22 The Kemmerer Mission of 1923,…
p. 220
28Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 3611 cita
[31]temas de cable aéreo para sacar el café de la Cordillera Central y bajarlo a los ríos Magdalena y Cauca. A partir de 1919 entró en servicio el trans porte aéreo con el fin de unir a las principales ciudades colombianas. La ·construcción en gran escala de sistemas de transporte y de otros prQYec tos financiados con…
p. 361
29Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950)Catherine LeGrand · 2016 · p. 1921 cita
[32]El crecimiento económico extremadamente rápido de los años veinte provenía de dos fuentes principales: el influjo de capital extranjero y el aumento de las exportaciones cafeteras. Si previamente la inversión extranjera había des- empeñado un papel relativamente insignificante en la economía colombiana, enormes…
p. 192
30El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 4051 cita
[33]después de la primera gue- rra21, el incremento de la demanda agregada como consecuencia de la extraordinaria expan- sión de las exportaciones cafeteras se pudo satisfacer básicamente con importaciones. Según un estudio reciente, en 1927-1928 las importaciones como porcentaje de la demanda interna fueron: textiles,…
p. 405
31El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 4121 cita
[34]el primer trimestre de 1919 el precio se mantuvo alto: en el semestre que va de abril del mismo año a agosto vuelve a subir 21 % y empieza allí una baja gradual y sostenida: en junio de 1920 está casi de nuevo en el mismo nivel de abril de 1919, pero en los cuatro meses siguientes baja en un 45%: para esta emergencia…
p. 412
32Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · p. 2561 cita
[35]Apertura by law when the current expenditures exceeded total revenues. Kemmerer was recalled in 1931 to lead another mission to advise the government on financial and monetary affairs, when Colombia was suffering from the effects of the 1929 Wall Street crash and the world recession. Coffee prices had fallen…
p. 256
33Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 2921 cita
[36]nivel de endeudamiento externo del país era de los más bajos de la región en 1909, tal como se muestra en la Gráfica 65, lo que revela su enorme aislamiento internacional. Gráfica 65 Deuda externa de América Latina en 1909. (Libras esterlinas). Fuente: Junguito (1995). El inicio del siglo también se vio marcado por la…
p. 292
34Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 341 cita
[38]con un Estado Mayor en el que participaban el teniente general Alberto Ruiz Novoa y el capitán Álvaro Valencia Tovar, posteriormente oficiales destacados en la lucha contraguerrillera y ministros de Guerra en gobiernos siguientes; los militares se asomaban como una rama del poder público, con participación ya no solo…
p. 34
35Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 891 cita
[39]fueran al Asia a luchar por la democracia, mientras acá se limi- taban las libertades y se buscaban for- mas no propiamente democráticas de gobierno. Tradicionalmente, Colombia no ha- bía tenido muchos vínculos militares con los Estados Unidos. La acción ar- bitraria de fuerza ejercida por Teo- doro Roosevelt en…
p. 89
36Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 611 cita
[40]GINI para Bogotá y la Región», 11-12. 118 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 337. 119 Misas Arango, Regímenes de acumulación y modos de regulación: Colombia 1910-2010, 62. 120 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 90. 121 Helg, La educación en Colombia: 1918-1957. Una historia social, económica y…
p. 61
37Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · p. 1101 cita
[41]juego su propia seguridad. 221 Camilo Dangun, “La integración y el crecimiento económico en Amêrica Latina”, Revista Desarrollo Económico 4 (1964): 14-15. 222 Carlos Figueira y Andrés Peri, América Latina: Los rostros de la pobreza y sus causas determinantes (Santiago: CEPAL, 2004),…
p. 110
38De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 611 cita
[42]“en la que participaron casi 7.000 miembros 62 DE LOS GRUPOS PRECURSORES AL BLOQUE TOLIMA (AUC) INFORME No. 1 del Ejército, algunos con formación antiguerrillera. El operati- vo fue respondido con tácticas guerrilleras, pero fue levantado al poco tiempo, quizá porque se trataba de un ensayo para la operación militar…
p. 61
39Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 641 cita
[43]la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…
p. 64
40Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 641 cita
[44]defender exclusivamente las fronteras nacionales para empezar a enfrentar a los armados en el país, lo que exigía el abandono del apoliticismo y la neutralidad de la institución castrense. En tanto que se planteaba combatir el comunismo no solo desde una clara estrategia militar, sino también que su freno debía…
p. 64
41Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · p. 2241 cita
[45]Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…
p. 224
42Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 cita
[46]para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…
p. 29
43Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 cita
[47]para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…
p. 29
44Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · p. 291 cita
[48]the Colombian state had devoted over US$17 million alongside one-third of its entire army to defeat Marulanda and the network of self-defense communities (Alejandro and Billon, 1999; de la Peña, 1989: 354; Gott, 1970: 249; Lartéguy, 1970: 148). Using general infla- tion rates, the operation would today total almost…
p. 29
45Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · p. 591 cita
[49]colombiano en el marco de la guerra fría. Las operaciones de mayo de 1964 conocidas como Operación Soberanía, ocasionaron la salida de campesinos que organizados en grupos de autodefen- sas, iniciaron una marcha hacia el sur del país en columnas, este proceso per- mitió la consolidación política y militar con la…
p. 59
46Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 2371 cita
[50]Escobar, Inform es ¿ e l D epartam ento de E stado de E stados U nidos sobre la si tuación de los derechos hum anos en C olom bia, tesis de grado, Bogotá, Facultad de Ciencias Jurídicas, Pontificia Universidad Javeriana, 2005. 309 El Proceso de Certificación de las Drogas fue establecido mediante la Ley contra el…
p. 237
47Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 2251 cita
[51]for troops to move toward the Colombian border, but Colombia’s president Álvaro Uribe refused to take the bait, and the tensions diminished over time without what many feared might become a three-country war in northern South America. The 1990s were certainly hectic for Colombia. It was a decade that saw the demise of…
p. 225
48¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 1051 cita
[52]fin del narcoterro- rismo. La prohibición constitucional de la extradición abrió el camino para la salida a la guerra del narcotráfico contra el Estado y viabilizó la implementación de la figura jurídica del sometimiento a la justicia como ruta para el desmantelamiento del Cartel de Medellín. Este aspecto será…
p. 105
49Guerreros y campesinos. Despojo y restitución de tierras en ColombiaAlejandro Reyes Posada · 2016 · p. 181 cita
[53]extradición y al día siguiente se entregó a la justicia Pablo Escobar Gaviria, cabeza del cartel de Medellín y autor de innumerables asesinatos y varios atentados terroristas en lugares públicos. Su fuga de la cárcel de lujo que había acondicionado con sus propios recursos, seguida por su persecución y muerte a manos…
p. 18
50Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 931 cita
[54]Reform and Oversight, Washington, DC, February 14, 1997). The use of “decertification” as leverage was known by Samper, as the Colombian desk officer in the U.S. embassy in Colombia, Denise Malczewsky, informed Samper in 1996 that the U.S. “wanted to maintain the pressure of the scandal as a weapon... in order to…
p. 93
51Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 1051 cita
[55]varios ministros. En ese momento, Co lombia ya era conocida en Estados Unidos por la alta calidad de su marihuana gracias, en parte, al efecto “colchón de aire”, es decir, a la fuerte represión a los cultivos en México. Pese a todo esto, el gobierno y las élites empresariales colombianas no se percataron del cambio de…
p. 105
52Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 3072 citas
[56]Tal como se lo presentó inicialmente, el programa no era abiertamente militar. Los funcionarios civiles del Departamento de Planeación del país lo habían redactado, con la ayuda de militares y de civiles que trabajaban en el Ministerio de Defensa. Dado a conocer al público en septiembre de 1999, fue presentado 307…
p. 307
[57]Tal como se lo presentó inicialmente, el programa no era abiertamente militar. Los funcionarios civiles del Departamento de Planeación del país lo habían redactado, con la ayuda de militares y de civiles que trabajaban en el Ministerio de Defensa. Dado a conocer al público en septiembre de 1999, fue presentado 307…
p. 307
53At the Margins of the Global Market: Making Commodities, Workers, and Crisis in Rural ColombiaPhillip A. Hough · 2022 · p. 2921 cita
[58]And as Pastrana ’ s plan cycled through the US policy establishment in 1998 and 1999, the majority of representatives in US Congress, the heads of US foreign policy think tanks, and military leaders all converged on their views that Colombia ’ s social and political crisis at the time was an illegal narcotics problem…
p. 292
54Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 281 cita
[59]de toque de la política estadounidense en el país. En efecto, Washington ha considerado el Plan Colombia el programa clave en su estrategia antinarcóticos para la región andina. En éste se combinan las medidas antinarcóticos precedentes —fumigación de cultivos ilícitos, control de precursores químicos, destrucción de…
p. 28
55Narcotráfico en Colombia: Economía y ViolenciaGustavo Duncan, Ricardo Vargas, Ricardo Rocha, Andrés López · 2005 · p. 2141 cita
[60]llamada “zona de distensión”, un territorio de más de 42 mil kilómetros que el gobierno cedió al control de la guerrilla. El gobierno y las FARC se reunieron durante más de dos años sin obtener ningún resultado concreto, hasta que en febrero de 2002, pocos meses antes de culminar su gobierno, Pastrana declaró el fin…
p. 214
56America's Other War: Terrorizing ColombiaDoug Stokes · 2005 · p. 1072 citas
[61]the containment of insurgents allegedly linked to international communism to the contain- ment of insurgents allegedly linked to international drug traffickers. In this way there remained continuity in the targets of US policy, but a discontinuity in its publicly stated rationale. Alongside this justification,…
p. 107
[62]the containment of insurgents allegedly linked to international communism to the contain- ment of insurgents allegedly linked to international drug traffickers. In this way there remained continuity in the targets of US policy, but a discontinuity in its publicly stated rationale. Alongside this justification,…
p. 107
57Marijuana Boom: The Rise and Fall of Colombia's First Drug ParadiseLina Britto · 2020 · p. 2571 cita
[63]bloc but exacerbated them with the Third World. Détente and the “war on drugs” were thus two sides of a single effort to demonstrate a renewed determination to defend US interests at home and abroad. Mexico became the first laboratory for Nixon’s “all-out offensive.” 17 The report that the task force on drugs released…
p. 257
58Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 651 cita
[64]concebido por el propio Andrés Pastrana, el 8 de junio de 1998, se trataba de una iniciativa nuclear de su Plan de Desarrollo, resultando acogida por el presidente estadounidense Bill Clinton, en diciembre de 1998, cuando prometió destinar más ayuda militar a Colombia a fin de combatir las drogas y fortalecer la…
p. 65
59Los procesos de paz en Colombia, 1982-2014 (documento resumen)Álvaro Villarraga Sarmiento · 2015 · p. 1471 cita
[65]de los programas planteados en el marco de la política de paz, el Plan Colombia fue el más importante y abarcó el mayor esfuerzo del gobierno: El Plan Colombia se desarrollará, principalmente en zonas críticas del conflicto. Aquellas regiones del país que han tenido presencia continua, durante varios años, de actores…
p. 147
60"Falsos positivos" en Colombia y el papel de la asistencia militar de Estados Unidos, 2000-2010Movimiento de Reconciliación (FOR), Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) · 2014 · p. 571 cita
[66]Bush firmó una directiva que de forma explícita amplió la misión de Estados Unidos en Colombia más allá de las operacio- nes antidrogas, para incluir operaciones dirigidas a las organizaciones terroristas, expandiendo así el uso de los recursos (capacitación, equipo, helicópteros) para fines contrainsurgentes. La…
p. 57
61La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · p. 286, 2872 citas
[67]los siguientes hechos esenciales: 259 Andrés Pastrana “En noviembre de 2000 hubo elecciones presidenciales en los Estados Unidos y resultó vencedor, después de largos y complejos escrutinios, el candidato republicano y hasta entonces gobernador de Texas, George W. Bush. Fue entonces cuando comenzaron a dar réditos los…
p. 286
[69]el gobierno Bush”, contó con lujo de detalles los siguientes hechos esenciales: 259 Andrés Pastrana “En noviembre de 2000 hubo elecciones presidenciales en los Estados Unidos y resultó vencedor, después de largos y complejos escrutinios, el candidato republicano y hasta entonces gobernador de Texas, George W. Bush.…
p. 287
62¡Adiós a las FARC! ¿Y ahora qué? Construir ciudadanía, Estado y mercado para unir las tres ColombiasClaudia López Hernández · 2016 · p. 2491 cita
[68]contra el terrorismo". Tanto sus alocuciones como los documentos gubernamentales y oficiales sobre el conflicto político o armado en Colombia se hablaba exclusivamente de la "amenaza narcoterrorista". Este discurso se profundizó con los atentados del 11 de septiembre en los Estados Unidos, que alinearon más…
p. 249
63Paramilitarism and Neoliberalism: Violent Systems of Capital Accumulation in Colombia and BeyondJasmin Hristov · 2014 · p. 1101 cita
[70]la Paz, la Prosperidad y el Fortalecimiento del Estado), known as Plan Colombia, 34 was put in place by the administration under Colombian President Pastrana and US President Clinton. This was a six-year strategy (1999–2005) for eliminating drug-trafficking and organized crime, strengthening institutions, and…
p. 110
64Los retos de la Colombia contemporánea. Miradas disciplinares diversas en las ciencias socialesMauricio Nieto Olarte (edición académica y compilación), Luis Javier Orjuela, Alix Catalina Rojas, Carlos Felipe Cantor, Juan Carlos Rodríguez, Andrés Guhl, Sandra Borda G., Mateo Morales, Ángela Iranzo Dosdad, Alejandro Castillejo Cuéllar, Juan Ricardo Aparicio, Alhena Caicedo, Pablo Jaramillo, Carlos A. Manrique, Laura Quintana · 2017 · p. 1152 citas
[71]el contrario, ha contribuido a dilatar el proceso, lo que a la vez ha generado un precedente negativo para Colombia a nivel internacional. El Estado colombiano aún no ha comprendido del todo los verdaderos alcances del fallo y tampoco ha logrado crear una estrategia adecuada para frenar la pretensión de Nicaragua…
p. 115
[72]el contrario, ha contribuido a dilatar el proceso, lo que a la vez ha generado un precedente negativo para Colombia a nivel internacional. El Estado colombiano aún no ha comprendido del todo los verdaderos alcances del fallo y tampoco ha logrado crear una estrategia adecuada para frenar la pretensión de Nicaragua…
p. 115
65Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 651 cita
[73]mundo. El Consejo está integrado por cinco miembros permanentes: China, Francia, Federación Rusa, Reino Unido y Estados Unidos.Y por 10 no permanentes: Angola, Egipto, España, Japón, Malasia, Nueva Zelandia, Senegal, Ucrania, Uruguay, y Venezuela. El día 27, los 33 gobiernos de la Comunidad de Estados Latinoamericanos…
p. 65
66Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 6191 cita
[74]indebida, una presión benéfica para el tema de la paz, los países amigos nuestros, ellos lo que estaban haciendo era, más o menos la consigna era “todo para la paz, nada para la guerra”, o sea, “les ayudamos a ustedes para el diálogo, para la paz, pero no les ayudamos para la guerra”. […] Había un gobierno de los…
p. 619
67La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 3151 cita
[75]proceso, e incluso llegó a reunirse en un par de ocasiones con el expresidente Uribe para explicarle las bondades del proceso, y con el presidente Maduro en Venezuela. Un verdadero diplomático y hombre de acción que se la jugó por la paz de Colombia. EL CASO DE SIMÓN TRINIDAD Un tema que siempre estuvo en la mente de…
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68Colombia: Background and U.S. RelationsJune S. Beittel · 2018 · p. 141 cita
[76]the right, such as the Conservative Party, that contained both Uribe and Santos supporters. In a tight but decisive contest, President Santos won reelection in a June 2014 runoff with 51% of the vote to his CD opponent’s 45%, with about 4% of voters casting blank ballots, suggesting some disillusionment with both…
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69El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 352 citas
[77]Taft, se sentía con derecho a expresar en 1912: “Todo el hemisferio será nuestro de hecho, como en virtud de nuestra superioridad de raza, ya es nuestro moralmente”. Taft supo entender que la política del “Gran Garrote”, que había adelantado Roosevelt, no era tan necesaria, que iguales resultados daba la del dollar…
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[78]Taft, se sentía con derecho a expresar en 1912: “Todo el hemisferio será nuestro de hecho, como en virtud de nuestra superioridad de raza, ya es nuestro moralmente”. Taft supo entender que la política del “Gran Garrote”, que había adelantado Roosevelt, no era tan necesaria, que iguales resultados daba la del dollar…
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70Pa que se acabe la vainaWilliam Ospina · 2013 · p. 711 cita
[79]no forma parte de la estrategia de los Estados Unidos apoyar cuartelazos, como a mediados del siglo pasado. Que el país más celoso de la libertad, la democracia y los derechos ciudadanos, fuera el que apoyaba a Trujillo en República Dominicana, a Duvalier en Haití, a Somoza en Nicaragua, a Batista en Cuba, el que puso…
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