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Idea · Seguridad Democrática

Plan Colombia

Programa bilateral de cooperación entre Colombia y Estados Unidos (2000-2016) que movilizó más de 10.000 millones de dólares y redefinió la guerra interna colombiana, la política antinarcóticos hemisférica y la relación estratégica entre Bogotá y Washington. Concebido como iniciativa de desarrollo social, fue ejecutado como una arquitectura predominantemente militar-antinarcótica con un componente contrainsurgente creciente.

4.058 palabras63 documentos86 fragmentos citados
Plan Colombia

Trayectoria de una idea

  1. 1998

    Concepción original del Plan Colombia

  2. 1999

    Presentación pública y metamorfosis del plan

  3. 2000

    Aprobación del paquete financiero estadounidense y lanzamiento operativo

  4. 2002

    Ampliación contrainsurgente tras el 11-S y llegada de Uribe

  5. 2003

    Lanzamiento del Plan Patriota

  6. 2007

    Visita de Uribe a Bush y tensiones en el Congreso estadounidense

  7. 2016

    Cierre del programa y legado en el proceso de paz

03

La lectura

El Plan Colombia representa uno de los experimentos más costosos y contradictorios de la política exterior estadounidense en América Latina: nació como propuesta de paz y desarrollo regional, y fue transformado por la lógica de Washington en una arquitectura de guerra subsidiada. Su paradoja central reside en que el componente que más recursos consumió —la fumigación con glifosato y la erradicación forzada— fue también el que menos resultados estructurales produjo, pues el efecto globo desplazó los cultivos en lugar de eliminarlos, y la adaptación técnica del narcotráfico compensó cada hectárea destruida con mayor rendimiento por planta. En cambio, el componente contrainsurgente, formalmente secundario en la versión original, resultó el más eficaz en términos operativos: las FARC pasaron de cerca de 20.000 combatientes a unos 8.000 hacia 2012, y su repliegue territorial creó las condiciones para la negociación de La Habana. El plan consolidó además un modelo de 'intervención por invitación' que convirtió a Colombia en el mayor receptor de asistencia militar estadounidense en América Latina, con consecuencias duraderas sobre la autonomía de la política de seguridad colombiana. Su legado es, en suma, el de un programa que ganó la guerra que no se propuso ganar —la contrainsurgente— y perdió la que sí se propuso ganar —la antinarcótica—, dejando sin resolver las condiciones agrarias y sociales que alimentaron ambos conflictos.

El Plan Colombia fue el programa bilateral de cooperación entre Colombia y Estados Unidos que, entre 2000 y 2016, redefinió la guerra interna colombiana, la política antinarcóticos hemisférica y la relación estratégica entre Bogotá y Washington. Concebido en 1998 por Andrés Pastrana Arango como una iniciativa de desarrollo social para regiones históricamente abandonadas, terminó ejecutado como una arquitectura militar-antinarcótica con un componente contrainsurgente creciente, coordinada operativamente desde el Comando Sur en Florida. Movilizó unos 10.000 millones de dólares en sus seis años iniciales, de los cuales al menos 3.500 millones fueron aportados por Estados Unidos. Convirtió a Colombia en el mayor receptor de asistencia militar estadounidense en América Latina y en uno de los diez principales del mundo. Dejó tras de sí resultados operativos innegables —repliegue territorial de las FARC, reducción del secuestro, base militar para la posterior negociación de La Habana— junto con costos humanos, ambientales y diplomáticos que la memoria oficial ha tendido a minimizar.

La metamorfosis de un plan de paz en un plan de guerra

Cuando Andrés Pastrana anunció el 8 de junio de 1998 la iniciativa nuclear de su Plan de Desarrollo, la propuesta se llamaba Plan Colombia y tenía otra fisonomía. Redactada en el Departamento Nacional de Planeación con apoyo de funcionarios civiles y militares del Ministerio de Defensa, se pensaba como una estrategia de redistribución social y presencia estatal en regiones marcadas por décadas de abandono. En el otoño de ese mismo año el énfasis era inequívocamente civil: sustitución de cultivos, infraestructura, apoyo al campesinado, acompañamiento del proceso de paz que Pastrana había abierto con las FARC mediante la concesión de una zona de despeje de 42.000 kilómetros cuadrados en el suroriente del país. El presidente lo presentaría públicamente en septiembre de 1999 como una especie de Plan Marshall para Colombia, y viajaría a Europa a solicitar cofinanciación bajo una fórmula que quedaría célebre: "80% social, 20% militar".

Entre ese otoño de 1998 y el otoño de 1999, el plan cambió de piel. Tres fuerzas convergentes lo empujaron hacia la militarización. Primero, la promesa de Bill Clinton en diciembre de 1998 de aumentar la ayuda militar a Colombia para combatir las drogas y fortalecer la democracia y la paz, que abrió la puerta a la llamada "intervención por invitación": un proceso mediante el cual Washington pasó a ser actor directo del conflicto armado interno. Segundo, el deterioro del proceso de paz, agravado en marzo de 1999 por el asesinato a manos de las FARC de tres activistas estadounidenses de derechos indígenas, que erosionó el respaldo inicial de la Casa Blanca a las negociaciones del Caguán y consolidó el escepticismo sobre la zona desmilitarizada. Tercero, y decisivo, la convergencia del establishment estadounidense —Congreso, directores de think tanks de política exterior, cúpula militar— alrededor de una lectura común: la crisis colombiana no era un problema económico que exigiera cooperación al desarrollo, sino un problema de narcotráfico que exigía militarización.

El resultado fue un giro sustantivo. Las consultas con representantes del gobierno estadounidense reorientaron el plan hacia tres ejes que apenas figuraban en la versión original: ataques militares a las regiones cocaleras, estrategia neoliberal de atracción de inversión extranjera y fortalecimiento de las fuerzas armadas. Pastrana mantuvo el envoltorio social en su discurso europeo, pero la financiación estadounidense —1.300 millones de dólares iniciales, canalizados mayoritariamente como asistencia militar— fijó el perfil real del programa. La mayoría de países europeos se abstuvo de comprometerse precisamente por ese sesgo militarista; solo España aportó una cifra apreciable, 100 millones de dólares.

El desfase entre lenguaje social hacia Europa y contenido militar hacia Washington definió al Plan Colombia desde el primer día. El propio Pastrana reconocería después haber fortalecido significativamente las fuerzas armadas colombianas. La coordinación contrainsurgente quedó anclada, desde el inicio, en un grupo militar establecido por el Comando Sur en Florida —informalmente conocido como Organización de Asistencia en Seguridad— que acompañaba, formaba y asesoraba al Ejército colombiano. El plan generó escaso debate público en Colombia, pese a ser ampliamente discutido en el extranjero.

Arquitectura financiera y la palanca de Washington

La estructura financiera del Plan Colombia contempló una inversión aproximada de 7.500 millones de dólares en seis años. De esa cifra, 4.000 millones fueron aportados por Colombia —principalmente mediante privatización de servicios públicos— y 3.500 millones por Estados Unidos. Sumando años posteriores y programas asociados, el gasto total superó los 10.000 millones de dólares. La distribución interna revela el perfil real del programa: el 57,5% se destinó a operaciones contra el narcotráfico y el crimen organizado, mientras que solo el 16% fue asignado a desarrollo social y económico. La retórica del "80% social" nunca tuvo correlato presupuestal.

La palanca estadounidense operó en varios registros. En lo político, la promesa de Clinton de diciembre de 1998 estableció el marco. En lo diplomático, el Departamento de Estado y figuras como Thomas Pickering y la embajadora Anne Patterson tejieron los términos de la cooperación. En lo militar, el general Barry McCaffrey —zar antidrogas de la Casa Blanca— y el Comando Sur bajo el mando del general Wesley Clark estructuraron el aparato operativo. En el Congreso, el subsecretario Rand Beers acompañó la aprobación del paquete inicial. Colombia se convirtió así en el receptor prioritario de asistencia estadounidense en el hemisferio, con un flujo que a lo largo de los años acumularía más de 8.000 millones de dólares en cooperación militar.

La aritmética estadounidense se combinó con una condición colombiana de fondo. Colombia atravesaba entre 1998 y 2000 la peor recesión de su historia reciente: el PIB cayó 4,5% y el desempleo trepó al 22%. En ese contexto, el ingreso de más de 1.300 millones de dólares —aunque destinados mayoritariamente a asistencia militar— contribuyó, junto con otros factores, a restaurar gradualmente la confianza económica. En su primera fase, el Plan Colombia funcionó como un salvavidas fiscal y político para un gobierno acorralado por la recesión y por el estancamiento del proceso de paz.

La visita de Pastrana a la Casa Blanca el 27 de febrero de 2001 —fue el cuarto jefe de Estado recibido por George W. Bush, después de los mandatarios de México, Canadá y el Reino Unido— consolidó la relación bilateral y encuadró la agenda para el nuevo gobierno republicano. La continuidad estaba asegurada, y la coyuntura mundial estaba a punto de acelerar el viraje contrainsurgente.

Del combate a las drogas al combate a la insurgencia

El Plan Colombia fue concebido, en su versión aprobada por el Congreso estadounidense, como programa antinarcótico: la ayuda militar debía dirigirse a la lucha contra la producción y el tráfico de cocaína, no contra la guerrilla. Esa distinción resultó insostenible en la práctica —las FARC gravaban con impuestos de guerra a los narcotraficantes en sus zonas de influencia y protegían cultivos y laboratorios— y quedó formalmente abandonada uno o dos años después del lanzamiento.

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 aceleraron el desplazamiento discursivo y jurídico. En agosto de 2002, la ley de asignaciones suplementarias HR 4775 amplió formalmente la misión de la cooperación en Colombia más allá de las operaciones antidrogas, incluyendo explícitamente operaciones contra organizaciones terroristas. Bush firmó una directiva presidencial de seguridad nacional en el mismo sentido, permitiendo que entrenamiento, equipos y helicópteros suministrados originalmente para interdicción antinarcótica se emplearan contra las FARC, el ELN y las AUC. Esa ampliación quedó como lenguaje estándar en toda la legislación posterior de ayuda militar a Colombia.

La llegada de Álvaro Uribe Vélez a la Presidencia en agosto de 2002 alineó el discurso colombiano con la nueva gramática global. La Política de Defensa y Seguridad Democrática, formulada ese mismo año, definió cuatro objetivos estratégicos —entre ellos, la consolidación del control territorial del Estado y la eliminación del narcotráfico y los cultivos ilícitos— y sustituyó la categoría de "guerrilla" o "insurgencia" por la de "amenaza narcoterrorista". El conflicto armado interno quedó reencuadrado dentro de la guerra global contra el terrorismo, y el respaldo estadounidense pudo entonces canalizarse sin las cortapisas jurídicas de la etapa anterior.

En 2003, con esa cobertura, se lanzó el Plan Patriota: la operación contraguerrillera más grande desde los años sesenta. Alrededor de 15.000 soldados agrupados en la Fuerza de Tarea Conjunta Omega fueron desplegados principalmente en el sur del país —incluida la antigua zona de despeje del Caguán— con el objetivo declarado de destruir el liderazgo de las FARC y arrebatarles el control de sus retaguardias históricas en Meta, Caquetá, Guaviare y Putumayo. La operación se apoyó en la infraestructura militar consolidada en Tres Esquinas, Larandia y Tolemaida, y en la asesoría técnica y de inteligencia estadounidense.

El balance operativo fue desigual. Entre 2003 y 2008 se documentaron destrucciones concretas de estructuras guerrilleras: los Frentes 22 y 42 en Cundinamarca quedaron desarticulados; múltiples frentes —55, 54, 53, 52, 25, Policarpa Salavarrieta, Manuela Beltrán— se replegaron desde zonas periurbanas y de colonización reciente hacia retaguardias más profundas, como el complejo del Duda; en Tolima, el Frente 50 fue diezmado y el Tulio Varón reducido a la mitad. Las FARC, que a comienzos de la década contaban con cerca de 20.000 combatientes, pasaron hacia 2012 a unos 8.000. Al mismo tiempo, la ofensiva encontró límites estratégicos claros: en tres años no logró destruir la cúpula guerrillera, la obstaculizaron enfermedades tropicales y campos de minas antipersona, y adoleció de la ausencia de consolidación territorial posterior al desplazamiento de las unidades guerrilleras. La guerra se movió, pero no terminó.

Uribe visitó a Bush en su rancho de Crawford, Texas, en marzo de 2007, y obtuvo el compromiso de 750 millones de dólares de ayuda para ese año. Los congresistas demócratas —que habían recuperado el control legislativo en las elecciones de 2006— recortaron el paquete un 15% y exigieron una mayor proporción de programas sociales, señal temprana de que el modelo puramente militarizado empezaba a incomodar incluso en Washington.

Las fumigaciones y el fracaso estructural del componente antinarcótico

La política antinarcótica del Plan Colombia se organizó alrededor de un instrumento central: la aspersión aérea con glifosato. Ejecutada por contratistas privados con supervisión estadounidense, la fumigación se dirigió sistemáticamente a los grandes bolsones cocaleros del Putumayo, Caquetá, Meta, Guaviare y, más tarde, Nariño y el Catatumbo. Los resultados a corto plazo fueron visibles: los cultivos en Putumayo pasaron de aproximadamente 66.000 hectáreas en el año 2000 a cifras significativamente menores hacia 2004, y el total nacional se redujo de manera medible entre 2001 y 2003.

La reducción tuvo tres reveses estructurales que terminaron minando la lógica de la política. El primero fue el llamado efecto globo: la fumigación no eliminó los cultivos, los desplazó. Las hectáreas erradicadas en Putumayo y Caquetá reaparecieron en el Pacífico nariñense, en el Catatumbo, en zonas fronterizas con Ecuador y Venezuela, y en regiones antes marginales del negocio. El segundo fue la adaptación técnica del narcotráfico: expertos al servicio de las organizaciones desarrollaron al menos catorce variedades de coca más resistentes, más productivas y adaptables a distintos climas y altitudes, lo que compensó la pérdida de hectáreas con mayor rendimiento por planta. El tercero fue el cálculo económico del campesinado: erradicar una hectárea mediante fumigación costaba al Estado alrededor de 72 millones de pesos, mientras que apoyar a una familia cultivadora para reconvertir su actividad costaba unos 40 millones. La política prefirió sistemáticamente la fumigación sobre la sustitución.

Detrás de esos tres reveses había una historia agraria más larga. Las hectáreas de coca pasaron de unas 34.000 en 1988 a 136.200 en el año 2000; en 1997 Colombia se convirtió en el primer productor mundial de hoja de coca. El desplazamiento respondió en parte a la interdicción exitosa en Perú y Bolivia, que empujó los cultivos hacia el país donde ya operaban los grandes carteles de procesamiento y exportación. La eliminación de subsidios a cultivos de trigo y cebada en los años noventa —parte del ajuste neoliberal que también daría sustento discursivo al Plan Colombia— empobreció al campesinado de la cordillera de Nariño, lo endeudó y provocó migraciones hacia Caquetá y Putumayo. En el sur de Bolívar, guerrillas y paramilitares incentivaron activamente la siembra desde mediados de la década, enseñando técnicas de cultivo y garantizando compradores. Las FARC, el ELN y el EPL sostenían que no podían prohibir el cultivo mientras el Estado no ofreciera alternativas estables de subsistencia, y afirmaban haber propuesto reiteradamente al gobierno programas de sustitución que quedaron desatendidos por los compromisos con Washington y la banca multilateral. Actores armados que suplían funciones estatales, uso ganadero extensivo, débil presencia institucional en las periferias: esas condiciones hicieron de la coca no una elección sino una salida racional para amplios sectores del campesinado. El Plan Colombia respondió con fumigación y erradicación forzada, no con reforma agraria.

El costo humano y ambiental de las aspersiones quedó documentado en múltiples zonas. En el Catatumbo, la Defensoría del Pueblo registró afectaciones a la salud, seguridad alimentaria y contaminación de fuentes hídricas; el gobierno reconoció parcialmente los impactos entregando mercados. En 2002, tras la aspersión de más de nueve mil hectáreas en la región, Tibú se convirtió en el primer municipio expulsor de población de Norte de Santander: 13.571 personas huyeron y más de nueve mil cruzaron la frontera hacia Venezuela. El Departamento de Estado estadounidense certificó, según lo exigido por el Congreso hasta el año fiscal 2012, que el glifosato utilizado no representaba riesgos irrazonables para la salud o el medio ambiente, respaldado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA); numerosas ONG internacionales criticaron esa certificación por analíticamente insuficiente, y los reclamos de las comunidades afectadas se multiplicaron.

La política de aspersión también abrió un frente diplomático. En 2008 Ecuador demandó a Colombia ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por los daños de la deriva de las fumigaciones sobre su territorio fronterizo; el caso se cerró a finales de 2013 mediante un acuerdo extrajudicial. En octubre de ese mismo año 2013, el gobierno suspendió el programa de aspersión aérea tras el derribo de dos pilotos contratistas estadounidenses.

Los indicadores de fondo terminaron por confirmar el fracaso estratégico. Según estimaciones del propio gobierno de Estados Unidos, Colombia produjo 495 toneladas métricas de cocaína pura en 2015, con niveles de cultivo que habían vuelto a crecer desde 2013. Quince años después del inicio del Plan Colombia, la producción de cocaína no había disminuido de manera sostenida. La razón era estructural: la coca ofrecía rendimientos ocho veces superiores al café y veinticinco veces al cacao en el valle alto del Santa Ana, se adaptaba a suelos pobres y erosionados y tenía pocos enemigos naturales; a ello se sumaban el abandono estatal en las zonas de frontera agrícola, la ausencia de infraestructura y crédito para cultivos legales y la alta concentración de la propiedad de la tierra. Ningún volumen de fumigación conseguiría revertir esa ecuación económica.

Impactos humanitarios: desplazamiento, masacres y falsos positivos

El costo humano del Plan Colombia se distribuyó desigualmente. El año 2001 marcó el máximo global de victimización de civiles en el conflicto colombiano, coincidiendo con la fase más intensa de las masacres paramilitares —desplegadas como estrategia contrainsurgente en la que la violencia contra la población no combatiente fue el principal instrumento—. En el bajo Putumayo, la llegada del Plan Colombia en 2000 coincidió con un incremento de la violencia que no dejaría de aumentar hasta 2008, en paralelo al fortalecimiento paramilitar. Las cifras acumuladas del conflicto —aproximadamente 300.000 muertos, 6,9 millones de desplazados, 7 millones de hectáreas despojadas, un récord mundial de sindicalistas asesinados— no se explican únicamente por el Plan Colombia, pero se produjeron durante su vigencia y bajo su marco de seguridad.

El escándalo de los falsos positivos —ejecuciones extrajudiciales de civiles presentados como guerrilleros abatidos en combate para inflar los indicadores operativos de las unidades militares— estalló en septiembre de 2008 con la revelación de que once jóvenes desaparecidos de Bogotá y Soacha habían sido asesinados y presentados como bajas guerrilleras en Santander y Norte de Santander. Las investigaciones posteriores documentaron miles de casos, y la práctica se asoció directamente al sistema de incentivos —permisos, ascensos, recompensas— establecido en el marco de la Seguridad Democrática, cuyo componente militar ofensivo se financiaba en parte con la cooperación estadounidense.

La respuesta institucional estadounidense a las violaciones se canalizó principalmente a través de la Ley Leahy, que prohíbe la utilización de fondos estadounidenses por unidades militares con acusaciones creíbles de violaciones de derechos humanos y cuyo ámbito se extendió progresivamente a todos los programas de cooperación militar. La ley tuvo un efecto colateral relevante: convirtió a las ONG colombianas más creíbles —CINEP, la Comisión Colombiana de Juristas, la Plataforma Colombiana de Derechos Humanos— en instancias de facto de certificación, al ser consultadas para evaluar la credibilidad de las acusaciones contra unidades específicas. Tras la masacre de Bojayá en mayo de 2002, el Congreso estadounidense intensificó el escrutinio y exigió progresos verificables en el enjuiciamiento de violadores de derechos humanos, incluyendo a quienes auxiliaran a los paramilitares.

Las fumigaciones agregaron un componente adicional de desplazamiento y afectación transfronteriza. Los éxodos desde el Catatumbo hacia Venezuela y desde el Putumayo hacia Ecuador tensaron las relaciones diplomáticas con los vecinos y añadieron un frente regional al debate sobre el modelo antinarcótico.

El componente social: promesa incumplida

El Plan Colombia mantuvo, en su arquitectura formal, un componente social. Bajo el gobierno Pastrana, el Fondo de Inversiones para la Paz canalizó recursos hacia 242 municipios y dio origen a programas emblemáticos —Familias en Acción, Jóvenes en Acción, Empleo en Acción— con objetivos de reducción de desnutrición, aumento de escolaridad y generación de empleo temporal. Bajo Uribe, el programa Familias Guardabosques buscó vincular a comunidades rurales a la conservación ambiental a cambio de compensaciones económicas, condicionadas a la ausencia de cultivos ilícitos en sus territorios.

La ejecución chocó con las tensiones estructurales del programa. En el Bajo Atrato, la Asociación de Consejos Comunitarios y Organizaciones del Bajo Atrato denunció que Familias Guardabosques operó sin respetar la unidad organizativa de las comunidades afrodescendientes, promovió repoblamientos con personas ajenas al territorio y trabajó con organizaciones que, según los propios consejos comunitarios, mantenían relaciones directas con bloques paramilitares. En el Putumayo, los acuerdos firmados entre el gobierno y los campesinos movilizados en las protestas cocaleras se incumplieron sistemáticamente: las fumigaciones no se suspendieron y las obras de infraestructura quedaron limitadas a asignaciones presupuestales preexistentes.

La comparación numérica revela el desequilibrio: 57,5% del gasto total para operaciones contra el narcotráfico y el crimen organizado, frente al 16% para desarrollo social. La brecha no fue accidental sino de diseño. Las élites colombianas y sus contrapartes estadounidenses coincidieron en un orden de prioridades donde la militarización antecedía y condicionaba cualquier inversión social, y donde la sustitución voluntaria de cultivos —pese a ser económicamente más barata que la fumigación— quedó subordinada a la erradicación forzada.

Debilitamiento de las FARC y camino a La Habana

La conjunción entre el Plan Colombia, la Seguridad Democrática y el Plan Patriota produjo, hacia el final de la década de 2000, un debilitamiento militar cuantificable de las FARC. La organización pasó de aproximadamente 20.000 combatientes a unos 8.000 hacia 2012; los secuestros nacionales cayeron de 3.550 en el año 2000 a 188 en 2016; comandantes históricos como Manuel Marulanda Vélez, Raúl Reyes, Iván Ríos, Mono Jojoy y Alfonso Cano murieron entre 2008 y 2011 por causas naturales o en operaciones militares apoyadas por inteligencia y tecnología provenientes de la cooperación estadounidense.

El gobierno de Juan Manuel Santos, iniciado en agosto de 2010, capitalizó ese debilitamiento en una dirección que Uribe no había contemplado. Utilizando el apoyo estadounidense del Plan Colombia —junto con asesorías del MI6 británico y de exmiembros del Mossad israelí—, Santos reestructuró la inteligencia militar y creó la Jefatura de Operaciones Especiales Conjuntas (JOEC), que permitió abatir a comandantes de alto nivel de las FARC en operaciones quirúrgicas. Al mismo tiempo, abrió en Oslo y La Habana, a partir de 2012, negociaciones de paz con la guerrilla debilitada, negociaciones que culminaron en el Acuerdo Final de 2016. El aparato militar construido por el Plan Colombia sirvió, en su fase final, no para derrotar a las FARC sino para forzarlas a la mesa.

Ese giro convirtió al programa en algo distinto de lo que había sido bajo Uribe. La visita de Santos a Barack Obama en febrero de 2016 selló la transición: el Plan Colombia se reformuló como Paz Colombia, con un renovado énfasis en desarrollo rural, sustitución voluntaria de cultivos, desminado humanitario, atención a víctimas y consolidación estatal en los territorios más afectados por el conflicto. Washington aportó un nuevo paquete de asistencia orientado a acompañar la implementación del acuerdo.

Legado regional: de receptor a exportador

Uno de los efectos menos advertidos del Plan Colombia fue transformar a Colombia de receptor a proveedor de asistencia de seguridad. Ya en 2006, el Departamento Nacional de Planeación había comenzado a elaborar un documento de seguimiento —denominado ocasionalmente Plan Colombia II— que proyectaba actividades hasta 2013 e invitaba a gobiernos extranjeros y ONG a permanecer involucrados. El gobierno Santos formalizó posteriormente una "Estrategia de cooperación internacional en seguridad integral" que ofreció a países receptores un menú de actividades en distintas áreas.

Colombia comenzó entonces a exportar capacidades acumuladas durante más de una década de cooperación bilateral: entrenamiento a fuerzas policiales y militares de países de la región y de fuera de ella, en programas que en muchos casos se estructuraron en cooperación con Estados Unidos. La lógica del arreglo era eficiente para Washington —contar con un socio latinoamericano con experiencia contrainsurgente y antinarcótica que llevara la asistencia a terceros países, con menor costo político que un despliegue directo— y estratégica para Bogotá, que convirtió su condición de país intervenido en un activo de política exterior. En 2013, el país firmó un acuerdo de cooperación estratégica con la OTAN, un movimiento sin precedentes para un Estado latinoamericano, y consolidó su perfil como pieza articuladora del paradigma de seguridad hemisférica.

Ese giro coexistió con tensiones regionales que revelaban los costos externos del modelo. Durante los mandatos de Uribe, Venezuela llegó a movilizar tropas hacia la frontera colombiana; el conflicto no escaló porque Colombia se negó a responder militarmente. El caso ante la Corte Internacional de Justicia por las fumigaciones fronterizas expresó, en el terreno jurídico, el precio diplomático de una política diseñada sin atender adecuadamente a los vecinos. Y en 2015, Colombia comenzó a pedir mayor autonomía en política de drogas: incluso el país modelo del paradigma prohibicionista empezaba a mirarlo con reserva, en un momento en que la producción de cocaína volvía a crecer y las certezas del ciclo anterior se resquebrajaban.

Balance

El Plan Colombia fue una arquitectura de tutela militar-antinarcótica diseñada en Washington y administrada en Bogotá. No fue imposición unilateral sino intervención por invitación: Pastrana la solicitó y la vendió al público como plan social; Uribe la alineó voluntariamente con la guerra global contra el terrorismo y la puso al servicio de la Seguridad Democrática; Santos la reorientó hacia la negociación de paz en La Habana y, al final del ciclo, la convirtió en Paz Colombia. Colombia terminó, además, exportando como proveedor las capacidades que había recibido como receptor.

El saldo combina éxitos operativos y costos tangibles. Del lado del éxito: el repliegue territorial de las FARC, la caída del secuestro de 3.550 a 188 casos anuales, el debilitamiento militar que hizo posibles las negociaciones de La Habana, la modernización del aparato de seguridad y la restauración de la confianza económica tras la recesión de fin de siglo. Del lado de los costos: 6,9 millones de desplazados durante el periodo del programa, el máximo global de victimización civil en 2001, el escándalo de los falsos positivos, los daños documentados de las fumigaciones sobre salud y seguridad alimentaria de comunidades campesinas, el desplazamiento transfronterizo hacia Ecuador y Venezuela, y la producción de 495 toneladas métricas de cocaína en 2015 tras quince años de guerra antidrogas.

Lo que el Plan Colombia no consiguió es tan revelador como lo que consiguió. No redujo la producción de cocaína de manera sostenida, porque no tocó las condiciones agrarias que empujan al campesinado hacia el cultivo ilícito. Debilitó a la guerrilla, pero en paralelo se expandió el paramilitarismo. Y en las zonas de frontera agrícola no llegó el Estado que el desarrollo institucional debía haber traído. La reformulación de 2016 como Paz Colombia fue un reconocimiento implícito de esos límites, y una apuesta por invertir la ecuación entre seguridad y desarrollo que había definido al programa durante quince años.

04

En el archivo

38 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

01Constitución de 19911991–200212
  1. 1995Apertura económica de 1990-91 y auge cocaleroPregunta
  2. 1996Asimetría mediática: hipervisibilidad de las FARC e invisibilización paramilitar (1996–2002)Hecho
  3. 1996Las marchas cocaleras y la frontera agraria (1996–2000)Hecho
  4. 1996Soberanía limitadaFicha
  5. 1996Sustitución de cultivosFicha
  6. 1997Bill ClintonFicha
  7. 1998Andrés Pastrana ArangoFicha
  8. 1998Diálogos del Caguán y zona de despeje (1998–2002)Hecho
  9. 1998El Plan Colombia (1999–2002)Hecho
  10. 2000El Caguán (1998-2002)Pregunta
  11. 2001Palma aceitera y despojo paramilitar en Colombia (1996–2013)Pregunta
  12. 2002Ruptura del Caguán, masacre de Bojayá y elección de Uribe (2002)Hecho
02Seguridad Democrática2002–201614
  1. 2000Plan Colombia (1999)Pregunta
  2. 2000Plan Colombia y soberaníaPregunta
  3. 2001Fumigaciones aéreas con glifosato, efecto globo y desplazamiento cocalero (2001–2008)Hecho
  4. 2001George W. BushFicha
  5. 2002Auge extractivo y las locomotoras minero-energéticas (2002–2016)Hecho
  6. 2002Cooperación internacional en ColombiaFicha
  7. 2002Política de Seguridad DemocráticaHecho
  8. 2002ProhibicionismoFicha
  9. 2002Seguridad Democrática (2002–2016)Época
  10. 2005Falsos positivos (2002-2008)Pregunta
  11. 2006Seguridad DemocráticaFicha
  12. 2007Óscar Naranjo TrujilloFicha
  13. 2008Falsos positivosFicha
  14. 2008Operación Fénix y la crisis diplomática andina de 2008Hecho
03Posconflicto2016–presente1
  1. 2017Fracaso del PNIS (2017–2022)Hecho
04Transversal10
  1. 1823Doctrina MonroeFicha
  2. 1823Estados UnidosFicha
  3. 1903Washington en la historia de ColombiaFicha
  4. 1954Fuerte Militar de TolemaidaFicha
  5. 1971Guerra contra las drogasFicha
  6. 1985Del país del café al país de la cocaínaPregunta
  7. 1985Economía cocaleraFicha
  8. 1995Lavado de activosFicha
  9. 2000GlifosatoFicha
  10. 2000San Vicente del CaguánFicha
05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

Relaciones editoriales

  1. 01Andrés Pastrana: presidente colombiano que concibió el Plan Colombia el 8 de junio de 1998 y lo presentó públicamente en septiembre de 1999 como un 'Plan Marshall para Colombia', describiendo su orientación como '80% social y 20% militar'
  2. 02Bill Clinton: presidente estadounidense que en diciembre de 1998 prometió mayor ayuda militar a Colombia, transformando el perfil del plan hacia la militarización y configurando la 'intervención por invitación' descrita por Tickner (2007)
  3. 03George W. Bush: presidente estadounidense que firmó la directiva presidencial que amplió la misión en Colombia más allá de las operaciones antidrogas, recibió a Pastrana el 27 de febrero de 2001 y comprometió 750 millones de dólares adicionales en 2007 tras la visita de Uribe a Crawford
  4. 04Álvaro Uribe Vélez: presidente colombiano (2002-2010) cuya Política de Defensa y Seguridad Democrática alineó el conflicto colombiano con la guerra global contra el terrorismo y bajo cuyo mandato se lanzó el Plan Patriota en 2003
  5. 05Juan Manuel Santos: presidente colombiano bajo cuyo gobierno se firmó el Acuerdo de Paz de La Habana en 2016, proceso facilitado en parte por el debilitamiento militar de las FARC logrado durante la ejecución del Plan Colombia
  6. 06FARC: principal objetivo contrainsurgente del plan; sus vínculos con el narcotráfico justificaron la fusión antidrogas-contrainsurgencia; pasaron de cerca de 20.000 combatientes a inicios de la década de 2000 a unos 8.000 hacia 2012
  7. 07Putumayo: departamento epicentro de las fumigaciones con glifosato, donde los cultivos de coca pasaron de aproximadamente 66.000 hectáreas en 2000 a cifras significativamente menores hacia 2004, aunque el efecto globo trasladó los cultivos hacia Nariño y otras regiones
  8. 08Glifosato: herbicida empleado en las aspersiones aéreas como instrumento central de la política antinarcótica, cuya aplicación generó el efecto globo, desplazamiento de cultivos, daños ambientales y costos humanitarios en comunidades rurales
  9. 09Guerra contra las drogas: marco político-discursivo estadounidense que condicionó la financiación del plan y determinó su perfil militarizado, subordinando los componentes de desarrollo social a la lógica de interdicción y erradicación forzada
  10. 10Zona de despeje: concesión territorial de 42.000 km² otorgada por Pastrana a las FARC como incentivo para negociaciones de paz; su existencia generó escepticismo en Washington y fue uno de los factores que aceleró la reorientación militarizada del plan
06

Documentos y fragmentos citados

63 documentos · 86 fragmentos

01Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 65, 692 citas
[1]

concebido por el propio Andrés Pastrana, el 8 de junio de 1998, se trataba de una iniciativa nuclear de su Plan de Desarrollo, resultando acogida por el presidente estadounidense Bill Clinton, en diciembre de 1998, cuando prometió destinar más ayuda militar a Colombia a fin de combatir las drogas y fortalecer la…

p. 65
[15]

la lucha guerrillera como Apiay, en el departamento de Meta, o Tolemaida, en el departamento de Cundinamarca; la base de Putumayo, donde se alojan los batallones de la Brigada XXVII; y la conformación de la Brigada Antinarcóticos del Ejército en el Fuerte Militar de Larandia, en el departamento de Caquetá. Dicho de…

p. 69
02Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 1421 cita
[2]

end the country’s internal conflict involved not only negotiations with the insurgency but also the development of a massive $7.5 billion development plan that would be financed by the Colombian government and international contributors. The original proposal in the fall of 1998 focused upon social redistribution and…

p. 142
03Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 307, 3144 citas
[3]

Tal como se lo presentó inicialmente, el programa no era abiertamente militar. Los funcionarios civiles del Departamento de Planeación del país lo habían redactado, con la ayuda de militares y de civiles que trabajaban en el Ministerio de Defensa. Dado a conocer al público en septiembre de 1999, fue presentado 307…

p. 307
[4]

Tal como se lo presentó inicialmente, el programa no era abiertamente militar. Los funcionarios civiles del Departamento de Planeación del país lo habían redactado, con la ayuda de militares y de civiles que trabajaban en el Ministerio de Defensa. Dado a conocer al público en septiembre de 1999, fue presentado 307…

p. 307
[19]

en combate. 59 Durante 2006, el Departamento Nacional de Planeación colombiano co- menzó a trabajar en un documento que resumía los resultados positivos de la ayuda extranjera durante los años 1999-2005, y a proyectar actividades de seguimiento hasta 2013. En ocasiones llamado Plan Colombia II, invitaba a gobiernos…

p. 314
[20]

en combate. 59 Durante 2006, el Departamento Nacional de Planeación colombiano co- menzó a trabajar en un documento que resumía los resultados positivos de la ayuda extranjera durante los años 1999-2005, y a proyectar actividades de seguimiento hasta 2013. En ocasiones llamado Plan Colombia II, invitaba a gobiernos…

p. 314
04Los procesos de paz en Colombia, 1982-2014 (documento resumen)Álvaro Villarraga Sarmiento · 2015 · p. 147, 1862 citas
[5]

de los programas planteados en el marco de la política de paz, el Plan Colombia fue el más importante y abarcó el mayor esfuerzo del gobierno: El Plan Colombia se desarrollará, principalmente en zonas críticas del conflicto. Aquellas regiones del país que han tenido presencia continua, durante varios años, de actores…

p. 147
[36]

y sociales; iniciativas legislativas sobre reformas asociadas a los procesos de paz o a sus instrumentos; el desarrollo de programas de inversión social en zonas de conflicto; el reconocimiento de la grave problemática humanitaria y la urgente aplicación del DIH y el recurso a formas de facilitación e intermediación…

p. 186
05Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 26, 2502 citas
[6]

versión, en septiembre de 1999, el Plan Colombia fue presentado siempre como un proyecto de ayuda exclusiva a la lucha contra el narcotráfico (García, 2001), aunque es claro que en su origen estaba la preocupación por las derrotas sufridas por el Ejército a manos de la guerrilla. Como en aquel momento el gobierno…

p. 250
[13]

En el proceso de conformación y consolidación de la actual estrategia estadounidense hacia el conflicto armado en el país podemos distinguir tres etapas: Una primera, desarrollada entre 1995 y 1998, que se caracteriza por una prolongación y profundización de la lucha antinarcóticos con un apéndice más bien…

p. 26
06At the Margins of the Global Market: Making Commodities, Workers, and Crisis in Rural ColombiaPhillip A. Hough · 2022 · p. 2921 cita
[7]

And as Pastrana ’ s plan cycled through the US policy establishment in 1998 and 1999, the majority of representatives in US Congress, the heads of US foreign policy think tanks, and military leaders all converged on their views that Colombia ’ s social and political crisis at the time was an illegal narcotics problem…

p. 292
07Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 4371 cita
[8]

cultivations dominated. With the installation of a radar system from the United States in Vichada, aerial interdictions began against suspected narco-trafficking flights. United States-Colombia Security Cooperation and Plan Colombia Although the hardening of Colombia's antidrug policies stemmed from the upsurge of…

p. 437
08America's Other War: Terrorizing ColombiaDoug Stokes · 2005 · p. 1142 citas
[9]

a much broader engagement than just the narcotics issue because all our problems are linked.’ 43 Four billion dollars was supposed to come from Colombia itself, mainly through the privat- ization of publicly owned utilities. 44 Pastrana called upon other countries and international lending organizations to supply the…

p. 114
[10]

a much broader engagement than just the narcotics issue because all our problems are linked.’ 43 Four billion dollars was supposed to come from Colombia itself, mainly through the privat- ization of publicly owned utilities. 44 Pastrana called upon other countries and international lending organizations to supply the…

p. 114
09Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 66, 952 citas
[11]

a usted lo han engañado» sic. Agregando que el Plan Colombia no era una plan contrainsurgente, era un 80% social y un 20% militar y que justamente el se encontraba en una correría por Europa, para solicitar una ayuda financiera que pudiese llegar a la población rural más pobre y lograr la sustitución de cultivos…

p. 66
[34]

artículo de otros tantos artículos plasmados en el libro «Mas allá del Embrujo» (tercer año de gobierno de Álvaro Uribe) editado por Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Bogota, www.plataforma-colombiana.org. 96 Efectivamente, el Plan Colombia, que cuatro años más tarde fue rebautizado Plan Patriota —…

p. 95
10Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 66, 952 citas
[12]

a usted lo han engañado» sic. Agregando que el Plan Colombia no era una plan contrainsurgente, era un 80% social y un 20% militar y que justamente el se encontraba en una correría por Europa, para solicitar una ayuda financiera que pudiese llegar a la población rural más pobre y lograr la sustitución de cultivos…

p. 66
[35]

artículo de otros tantos artículos plasmados en el libro «Mas allá del Embrujo» (tercer año de gobierno de Álvaro Uribe) editado por Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Bogota, www.plataforma-colombiana.org. 96 Efectivamente, el Plan Colombia, que cuatro años más tarde fue rebautizado Plan Patriota —…

p. 95
11Post-conflict Colombia and the Global Circulation of Military ExpertiseManuela Trindade Viana · 2022 · p. 671 cita
[14]

G.; Wills, M. E.; Gómez, G. S. (coords). Nuestra guerra sin nombre: transformaciones del conflicto en Colombia. Bogotá, D.C.: Norma, 2006. Ronderos, M. T. Guerras Recicladas: Una historia periodística del paramili- tarismo en Colombia. Bogotá, D.C.: Aguilar, 2014. Sánchez, G. G. (org). Colombia: violencia y…

p. 67
12Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 1201 cita
[16]

ter- 238 Sistemas de guerra vención militar de Estados U nidos nuevas condiciones la prolongación de un sistema de guerra U-¡;;;_'JJ.J..lL<U,u La consecuencia más obvia de la política actual de Estados Unidos, de comprometer más recursos y para apoyar a los militares (1.300 millones de 80% para fines militares) es de…

p. 120
13Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 4541 cita
[17]

un valor cada uno de 2 millones de dólares), de los cuales treinta fueron asignados al ejército y doce a la Policía. 25 De modo general, el Plan Colombia es un conjunto de acciones que busca acabar con la producción ilícita de narcóticos y el negocio asociado a ella, im- pulsar y fortalecer la presencia del Estado en…

p. 454
14La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · p. 2861 cita
[18]

los siguientes hechos esenciales: 259 Andrés Pastrana “En noviembre de 2000 hubo elecciones presidenciales en los Estados Unidos y resultó vencedor, después de largos y complejos escrutinios, el candidato republicano y hasta entonces gobernador de Texas, George W. Bush. Fue entonces cuando comenzaron a dar réditos los…

p. 286
15Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1891 cita
[21]

clima económico y político entre Washington y Bogotá dispararon una grave recesión que empezó seriamente en 1999 y duró cerca de cinco años. La economía colombiana decreció un 4,5% en este periodo, y el desempleo llegó al 22%. La construcción se detuvo prácticamente del todo en las grandes ciudades, y el panorama se…

p. 189
16Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 4221 cita
[22]

sirvió, entonces, de la militarización de territorios considerados como zonas especiales de orden público y del desarrollo de acciones cívico-militares para atender las necesidades básicas de la población, como medio para ganar su simpatía y, a la vez, realizar labores de inteligencia, obteniendo información a través…

p. 422
17Narcotráfico en Colombia: Economía y ViolenciaGustavo Duncan, Ricardo Vargas, Ricardo Rocha, Andrés López · 2005 · p. 87, 1492 citas
[23]

situación de los cultivos ilícitos y de los resultados en materia de lucha antidrogas para el 2004 en Colombia, el presente texto busca encontrar elementos clave para establecer los costos sociales y políticos de la inscripción de la estrategia antinarcóticos dentro de la política antiterrorista. Si se pudiese valorar…

p. 87
[63]

y el Mundo Fuente: UNODC, Policía Nacional ¿Porqué se expandieron de manera vertiginosa los cultivos de hoja de coca en Colombia hasta el punto de llegar a ser el principal productor de cocaína?. Es una pregunta que surge de mirar los hechos mencionados y cuya respuesta se encuentra recorriendo varios aspectos e…

p. 149
18Conversaciones de honor: Memorias MilitaresMartín Nova · 2020 · p. 1361 cita
[24]

Porque el Plan Colombia fue concebido para combatir el narcotráfico, pero no a la guerrilla. A partir de ese momento, que fue al año o dos años del Plan Colombia, aceptaron el uso de la ayuda del Plan Colombia para utilizarlo también en el combate contra la guerrilla, contra las FARC. Indiscutiblemente la guerrilla de…

p. 136
19¡Adiós a las FARC! ¿Y ahora qué? Construir ciudadanía, Estado y mercado para unir las tres ColombiasClaudia López Hernández · 2016 · p. 237, 2492 citas
[25]

contra el terrorismo". Tanto sus alocuciones como los documentos gubernamentales y oficiales sobre el conflicto político o armado en Colombia se hablaba exclusivamente de la "amenaza narcoterrorista". Este discurso se profundizó con los atentados del 11 de septiembre en los Estados Unidos, que alinearon más…

p. 249
[78]

manera temporal a la población objetivo, el empleo sería para la construcción de infraestructura en zonas de estratos bajos para 78 municipios que contaban con más de 100.000 habitantes. 2. Familias en Acción: este programa estaba enfocado hacia familias de nivel 1 del Sisbén, el cual otorgaría subsidios de nutrición…

p. 237
20"Falsos positivos" en Colombia y el papel de la asistencia militar de Estados Unidos, 2000-2010Movimiento de Reconciliación (FOR), Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) · 2014 · p. 57, 602 citas
[26]

Bush firmó una directiva que de forma explícita amplió la misión de Estados Unidos en Colombia más allá de las operacio- nes antidrogas, para incluir operaciones dirigidas a las organizaciones terroristas, expandiendo así el uso de los recursos (capacitación, equipo, helicópteros) para fines contrainsurgentes. La…

p. 57
[74]

y Colombia. Legis- laciones de EE.UU., tales como la Ley Leahy, utilizaban la zanahoria de la asistencia militar –la mayoría de la cual no se centró en los derechos humanos– para incenti- var las sanciones contra los infractores, con la amenaza de negar la asistencia a las unidades en las que se encontraban los…

p. 60
21Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 7891 cita
[27]

tienen Equipos de Entrenamiento en Planeación y Asistencia (PATTS, por su sigla en inglés) para apoyar el Plan Patriota. Durante la primera fase de la campaña (2A) en 2003, los militares dieron grandes golpes a las FARC en el departamento de Cundinamarca, que rodea a Bogotá, los cuales tuvieron como resultado varios…

p. 789
22Guns, Drugs, and Development in ColombiaJennifer S. Holmes, Sheila Amin Gutiérrez de Piñeres, Kevin M. Curtin · 2008 · p. 1551 cita
[28]

e l o P m e n t i n C o l o m B i a 1 0 mines the success of those sincerely trying to reintegrate: “These gaps are particularly apparent in the fields of health, psychosocial support, and edu- cation, and many former combatants have no possibility of finding work or pursuing productive projects” (oa S 2006a, 4). As…

p. 155
23Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · p. 1041 cita
[29]

restric - tion on U.S. military assistance to counterdrug aid— were removed. Once U.S. assistance formally expanded in 2003 beyond counternarcot - ics programs, a principal focus of its resources, including the provision of he li cop ters, fuel, and maintenance, was a fifteen- thousand- soldier force op - erating in…

p. 104
24Detrás de la guerra en ColombiaAriel Ávila · 2019 · p. 2141 cita
[30]

hablar que entre 2003 y 2008 perdieron cuatro territorios estratégicos. Por un lado, Cundinamarca, Boyacá y el norte del departamento del Tolima. Allí las Farc-EP retiraron al menos seis estructuras y le fueron destruidas otras cuatro. Los frentes 55, 54, 53 y 52 que operaban en el Sumapaz y el oriente del…

p. 214
25Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. PacíficoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1521 cita
[31]

1985-2005, Departamento Administrativo Nacional de Estadística. Proyecciones de población municipal por área 2005-2020, Departamento Administrativo Nacional de Estadística. 602 Entrevista 208-PR-02012. Testigo, mujer, religiosa. 153 fiflćffć́Th́ El repliegue de la insurgencia, los herederos del paramilitarismo y la…

p. 152
26Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Valle y norte del CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1131 cita
[32]

las FARC-EP hasta el 16 de abril. La fuerza pública apenas apareció en la zona diez días después. Aunque la comunidad asegura que más de 100 personas fueron asesinadas, solamente 114 fiflffflćTh fl. ffff fl ff fifi de hecho, ese año registró un pico de desplazamiento forzado que afectó a 24.845 personas. En 2004, como…

p. 113
27Violent Democratization: Social Movements, Elites, and Politics in Colombia's Rural War Zones, 1984-2008Leah Anne Carroll · 2011 · p. 351 cita
[33]

billion in five years. This made Colombia the third most important U.S. military aid reci- pient in the world. 77 By early 2002 Pastrana had abandoned peace initia- tives; he adopted a hard-line approach to counterinsurgency and bombed the FARC demilitarized zone. 78 This trend carried over into the presidential…

p. 35
28Petróleo, coca, despojo territorial y organización social en PutumayoEdinso Culma Vargas, Juliana Guerra Rudas, Rocío Londoño Botero · 2015 · p. 144, 1992 citas
[37]

erradicación de cultivos de coca vía fumigación con glifosato. En su afán por obtener de Estados Unidos la certi- ficación en la lucha contra el narcotráfico, en 1997 la administra- ción Samper había fumigado 516 hectáreas en Puerto Guzmán y, en 1998, 3.950 en todo Putumayo (Ramírez, 2001, página 19; Rivera, 2003,…

p. 199
[40]

de haberse iniciado la ejecución del Plan Colombia en Putumayo, esta situación empezaría a cam- biar, con la erradicación forzada (fumigación o aspersión aérea con glifosato) y la incursión de la fuerza pública, lo cual produjo una disminución sostenida del cultivo de coca hasta el 2004 54. 54 Si bien las fumigaciones…

p. 144
29El desplazamiento en Colombia: Regiones, ciudades y políticas públicasMartha Nubia Bello, Marta Inés Villa Martínez (editoras) · 2005 · p. 3371 cita
[38]

en cinco, la meta relativa a la producción es del 50% en seis años. Por ello, Estados Unidos ha desti- nado para la asistencia antidroga en Colombia más de 2.500 millones de dólares en los años fiscales 2000-2003. El gobierno norteamericano ha insistido en que la fumigación es un medio efectivo para la lucha contra…

p. 337
30El desplazamiento en Colombia. Regiones, ciudades y políticas públicasMartha Nubia Bello, Marta Inés Villa Martínez · 2005 · p. 3371 cita
[39]

en cinco, la meta relativa a la producción es del 50% en seis años. Por ello, Estados Unidos ha desti- nado para la asistencia antidroga en Colombia más de 2.500 millones de dólares en los años fiscales 2000-2003. El gobierno norteamericano ha insistido en que la fumigación es un medio efectivo para la lucha contra…

p. 337
31Etnización de la negridad: La invención de las 'comunidades negras' como grupo étnico en ColombiaEduardo Restrepo · 2013 · p. 2701 cita
[41]

de ‘comunidades negras’. La bonanza de la coca Entre los tipos de empresarios con presencia en el Pacífico se encuentra el de los narcos. Estos constituyen sin duda el factor más perturbador para los supuestos desde los que operan los conceptos de territorio del proceso de etnización de las ‘comunidades negras’. En…

p. 270
32Sus armas no lograrán extinguir nuestra palabra. Informe de riesgos de extinción en 6 Pueblos Indígenas de ColombiaObservatorio por la Autonomía y los Derechos de los Pueblos Indígenas en Colombia (Observatorio ADPI); José Aristizabal G.; Lina María González Correa · 2014 · p. 661 cita
[42]

sobre la situación de riesgo para su supervivencia”. • A principios de 2011, el Foro Permanente de Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas recomendó en un informe “prevenir el genocidio que pudiera perpetrarse allí.” 67 • En marzo de 2011, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas…

p. 66
33Cruzando la frontera: Memorias del éxodo hacia Venezuela. El caso del río AraucaCentro Nacional de Memoria Histórica · 2015 · p. 851 cita
[43]

dos Unidos (CODHES, 2009). Sin embargo, a pesar de la altísima inversión económica, la estrategia militar de erradicación de cul- tivos de uso ilícito por medio de la fumigación aérea no solo no 86 Cruzando la frontera: memorias del éxodo hacia Venezuela. El caso del río Arauca ha sido tan e fi caz como se esperaba,…

p. 85
34No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 318, 4642 citas
[44]

las Naciones Unidas (ONU) el monitoreo del creci- miento y/o disminución de los cultivos. Tres décadas después de que comenzaran las fumigaciones, hay abundante evi- dencia que demuestra que ninguno de los argumentos con los que fueron aprobadas es completamente cierto y, en todo caso, esta estrategia no ha logrardo…

p. 318
[56]

una importante fuente de financiación. Como lo explicó un exfuncionario del área rural de la cordillera nariñense, las transformaciones económicas en Nariño durante los años noventa habían dejado un campesinado empobrecido, migrante, y terrenos abandonados disponibles para el cultivo de coca: «Lo primero que hizo el…

p. 464
35Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 6701 cita
[45]

nacionales y extranjeras como Cargill, Poligrow y Manuelita para explotarlas con proyectos de agroindustria 2239. En otras zonas, la reconfiguración ocurrió por las aspersiones con agentes químicos para erradicar cultivos de coca y marihuana. Las fumigaciones en la Sierra Nevada de Santa Marta habían comenzado desde…

p. 670
36Guerras RecicladasMaría Teresa Ronderos · 2014 · p. 3371 cita
[46]

verle la cara a la guerra que ya desangraba a Urabá, a Córdoba, al Magdalena Medio y a los Llanos Orientales. Pero el gobierno Pastrana había aprobado la fumigación con glifosato por aire de los cultivos de coca de Putumayo y Caquetá, los campeones nacionales en cultivos de coca. Además envió a esas selvas y llanos…

p. 337
37Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 771 cita
[47]

Tiempo. «Con matas de coca gigantes, narcos han incrementado la producción de coca». 113 Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). 114 Pardo. «Por qué en Colombia se está produciendo más cocaína si hay menos cultivos de coca».…

p. 77
38Sufrir la guerra y rehacer la vida. Impactos, afrontamientos y resistenciasSaúl Franco Agudelo · 2022 · p. 1731 cita
[48]

tan riesgoso para la salud y la naturaleza es volver a la aspersión aérea con glifosato?». 502 Nivia y Rapalmira, «Las fumigaciones aéreas sobre cultivos ilícitos sí son peligrosas». 503 Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (Unodc), «Censo de Cultivos de Coca 2014», 97. 504 Programa de…

p. 173
39Con licencia para desplazar. Masacres y reconfiguración territorial en Tibú, CatatumboYamile Salinas Abdala, María Fernanda Pérez Trujillo, Juan Pablo Luque, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 1801 cita
[49]

Pueblo y la Asociación Co- munidad Motilón Barí sobre la contaminación de fuentes de agua de consumo humano y animal, así como las afectaciones en la sa- lud, en los sembrados de palma y en la seguridad alimentaria; lo que fue reconocido por el mismo gobierno mediante la entrega de mercados (Defensoría, 2006-a.…

p. 180
40Colombia: Background and U.S. RelationsJune S. Beittel · 2018 · p. 75, 892 citas
[50]

have played an important role. According to U.S. estimates, Colombia produced 495 metric tons (mt) of pure cocaine in 2015. 22 Between 2009 and 2013, Colombia aerially sprayed roughly 100,000 ha annually. In 2013, however, eradication efforts declined. Colombia aerially eradicated roughly 47,000 ha. It manually…

p. 89
[53]

in the 1980s and early 1990s; however, successful efforts in reducing supply in those countries pushed cocaine production to Colombia, which soon surpassed both its Andean neighbors (see Figure 1). Colombia emerged to dominate the global cocaine trade by the late 1990s. National concern about the crack cocaine…

p. 75
41Colombia: Background, U.S. Relations, and Congressional InterestJune S. Beittel · 2013 · p. 361 cita
[51]

155 With regard to environmental and health consequences, the Secretary of State, as required by Congress until FY2012, has reported that the herbicide, glyphosate, does not pose unreasonable health or safety risks to humans or the environment. In consultation for the certification, the U.S. Environmental Protection…

p. 36
42Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 126, 1302 citas
[52]

previas a la implementación en 1999 del sistema de Monitoreo de Cultivos de Coca coordinado por UNODC, su fuente son estudios realizados por Estados Unidos. 262 Uribe, «Evolución de los cultivos de coca en Colombia: 1986-2017». Razón Pública. tercer ciclo de afectaciones (1991-2020) 127 Miles de hectáreas sembradas…

p. 126
[79]

incumplieron: no se suspendieron las fumigaciones y las obras de infraestructura quedaron limitadas a las asignaciones presupuestales que las entidades estatales ya tenían para el año en curso y los años siguientes 273. La Comisión ha podido establecer que sí hubo una influencia de las FARC-EP en el desarrollo del…

p. 130
43Gran Enciclopedia de Colombia: Geografía 1Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Eufrasio Bernal Duffo, Melania Kowalewska (Textos complementarios) · 2007 · p. 2201 cita
[54]

insumos, por parte de los narcotraficantes. Todo se enmarca en un cuadro de desempleo y pobreza créni- ca de la poblacién campesina, consecuencia de la falta de infraestructura, medios de transporte, crédito, apoyo tecnolégico y facilidades de comercializacién y merca- deo para los productos agropecuarios…

p. 220
44Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 1051 cita
[55]

varios ministros. En ese momento, Co lombia ya era conocida en Estados Unidos por la alta calidad de su marihuana gracias, en parte, al efecto “colchón de aire”, es decir, a la fuerte represión a los cultivos en México. Pese a todo esto, el gobierno y las élites empresariales colombianas no se percataron del cambio de…

p. 105
45El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 2852 citas
[57]

de Washington. ¿“Plan” contra la producción de cocaína? Las FARC no han negado que ellos cobran un “impuesto de guerra”, o “impuesto revolucionario”, al narcotraficante que tiene plantíos en sus zonas de influencia al asumir que es un capita- lista más, al tiempo que le exige pagar y tratar correctamente al campesino.…

p. 285
[58]

de Washington. ¿“Plan” contra la producción de cocaína? Las FARC no han negado que ellos cobran un “impuesto de guerra”, o “impuesto revolucionario”, al narcotraficante que tiene plantíos en sus zonas de influencia al asumir que es un capita- lista más, al tiempo que le exige pagar y tratar correctamente al campesino.…

p. 285
46Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 441 cita
[59]

que controlan las zonas de cultivos. Mapa 2. Presencia de cultivos de coca y capacidad institucional en Colombia Fuentes: Mapa elaborado por Osv aldo Zapata con información del SI MCI y de García Villegas y Restrepo (2012). 12 Otro ejemplo del aislamiento geográfico y del estado de las zonas de cultivo lo ofrece la…

p. 44
47El Estado suplantado. Las Autodefensas de Puerto BoyacáCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque · 2019 · p. 1432 citas
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desplegó la presencia de las FARC. Así analizó la situación del departamento la Comisión de Superación de la Violencia en su informe publicado a inicio de 1992. La problemática (…) del departamento gira sobre dos grandes ejes: por un lado, una colonización de territorio amazónico fuera de control que en los últimos…

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desplegó la presencia de las FARC. Así analizó la situación del departamento la Comisión de Superación de la Violencia en su informe publicado a inicio de 1992. La problemática (…) del departamento gira sobre dos grandes ejes: por un lado, una colonización de territorio amazónico fuera de control que en los últimos…

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48El río: exploraciones y descubrimientos en la selva amazónicaWade Davis · 2017 · p. 8181 cita
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sustitución de cultivos, elemento clave de la campaña norteamericana de erradicación de la coca, era una ilusión. Cosechada a mano cada cuatro meses, o seis si se fertiliza y se fumiga, la coca supera a todos los demás cultivos del valle, con 819 Eí ndi rendimientos por acre ocho veces superiores al del café, y…

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49Doble discurso, múltiples crímenes. Análisis temático de las ACMM y las ACPBCentro Nacional de Memoria Histórica, Camilo Ernesto Villamizar Hernández (coordinador) · 2021 · p. 3582 citas
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FIC-BCB, FRD-ACPB y FHJSJ-ACPB, la siembra de la hoja de coca también habría llegado desde el sur de Bolívar, como cuenta un habitante de Bajo Simacota: Para el sur de Bolívar eso llevaban era por camionados, de aquí para arriba cuando empezaron a meterle la cultura a la gente porque prácticamente aquí en este sector…

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FIC-BCB, FRD-ACPB y FHJSJ-ACPB, la siembra de la hoja de coca también habría llegado desde el sur de Bolívar, como cuenta un habitante de Bajo Simacota: Para el sur de Bolívar eso llevaban era por camionados, de aquí para arriba cuando empezaron a meterle la cultura a la gente porque prácticamente aquí en este sector…

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50Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · p. 511 cita
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disminución no son claras. Desde 1994 y hasta 1997, el número de hectáreas cultivadas osciló entre 2.000 y 2.500, pero a partir de 1998 se produjo un crecimiento sostenido de cultivos hasta el 2000, año en el que se triplica el área cultivada y alcanza su máximo histórico: 5.960 hectáreas (Minjusticia, Unodc, 2016, p.…

p. 51
51Tierras y conflictos rurales: Historia, políticas agrarias y protagonistasRocío Londoño (coord.), Carolina Castro, Álvaro Delgado, Jaime Landinez · 2016 · p. 4111 cita
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citado en CNMH, 2015, página 98). Como ya se ha anotado, el aumento de las cifras de abandono en el primer periodo coincide también con la llegada del Plan Colombia. Con este Plan se presenta un aumento de los comba- tes, principalmente entre el Ejército y las FARC, con una reacción débil por parte de este grupo hasta…

p. 411
52Guerra y violencias en Colombia: herramientas e interpretacionesJorge A. Restrepo, David Aponte (Editores) · 2009 · p. 461 cita
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violencia que aumentó de manera significativa la intensidad del conflicto, en especial la victimización de la po - blación civil. En efecto, el máximo global en la victimización de civiles ocurre en 2001 (gráfico 2) y corresponde a la época más funesta de las masacres perpetradas por grupos paramilitares. Estos…

p. 46
53Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesSara Victoria Alvarado, Eduardo A. Rueda Barrera, Pablo Gentili (editores) · 2016 · p. 1291 cita
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cruzado por el conflicto armado, la práctica de la exclusión política, al lado de la exclusión económica y social, de tratar a quien no comparte las posiciones oficiales como enemigo interno, aún antes de que se em- palmara con las modernas teorizaciones de la doctrina de seguridad nacional, y sus nuevos adjetivos…

p. 129
54Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesMartha Nussbaum, Sara Victoria Alvarado (ed.), Eduardo A. Rueda Barrera (ed.), Pablo Gentili (ed.) · 2016 · p. 1291 cita
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cruzado por el conflicto armado, la práctica de la exclusión política, al lado de la exclusión económica y social, de tratar a quien no comparte las posiciones oficiales como enemigo interno, aún antes de que se em- palmara con las modernas teorizaciones de la doctrina de seguridad nacional, y sus nuevos adjetivos…

p. 129
55Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · p. 1682 citas
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end justifies the means.” Both cases caused additional challenges to the judicial system. In both cases, the questions were, who approved these illegal activi- ties, and more specifically, did President Uribe order them or know about them? Should he have known if he did not? False Positives In Septem ber 2008, falsos…

p. 168
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end justifies the means.” Both cases caused additional challenges to the judicial system. In both cases, the questions were, who approved these illegal activi- ties, and more specifically, did President Uribe order them or know about them? Should he have known if he did not? False Positives In Septem ber 2008, falsos…

p. 168
56Gobernar en medio de la violencia. Estado y paramilitarismo en ColombiaJacobo Grajales · 2017 · p. 1961 cita
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derechos humanos llevó a la aprobación de la Ley Leahy. Se trata de un texto que prohíbe la utilización de fondos estadounidenses por parte de unidades militares si el comportamiento en materia de derechos humanos viene a ser puesto en entredicho de manera creíble (Tate, 2011). El perímetro de la ley se fue…

p. 196
57Bojayá: La guerra sin límitesGrupo de Memoria Histórica, Martha Nubia Bello Albarracín, Pilar Riaño Alcalá, Gonzalo Sánchez G. · 2010 · p. 2571 cita
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paramilitares, así como la propia evolución de la sumatoria debili- dad estatal-degradación del conflicto: Un reporte de inteligencia de la CIA [Central Intelligence Agency] para Altos Oficiales de Estados Unidos de una semana después de Bojayá dijo que la tragedia exponía “la inhabilidad de Bogotá para controlar…

p. 257
58Paramilitarism and Neoliberalism: Violent Systems of Capital Accumulation in Colombia and BeyondJasmin Hristov · 2014 · p. 1101 cita
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la Paz, la Prosperidad y el Fortalecimiento del Estado), known as Plan Colombia, 34 was put in place by the administration under Colombian President Pastrana and US President Clinton. This was a six-year strategy (1999–2005) for eliminating drug-trafficking and organized crime, strengthening institutions, and…

p. 110
59La economía de los paramilitares: Redes de corrupción, negocios y políticaMauricio Romero Vidal (coordinador y editor), Ariel Fernando Ávila Martínez, Vilma Liliana Franco R., Ángela Olaya, Hernán Pedraza Saravia, Bernardo Pérez Salazar, Juan Diego Restrepo E., Diana Torres · 2011 · p. 2181 cita
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nan subordinados a ella. De acuerdo con la Asociación de Consejos Comunitarios y Organizaciones del Bajo Atrato (Ascoas), el programa rompe la unidad organizativa y pone en vulnerabilidad a las comunida- des. Además, promueve el repoblamiento con personas provenientes de otras regiones, fomentando la desconfianza, la…

p. 218
60Los retos de la Colombia contemporánea. Miradas disciplinares diversas en las ciencias socialesMauricio Nieto Olarte (edición académica y compilación), Luis Javier Orjuela, Alix Catalina Rojas, Carlos Felipe Cantor, Juan Carlos Rodríguez, Andrés Guhl, Sandra Borda G., Mateo Morales, Ángela Iranzo Dosdad, Alejandro Castillejo Cuéllar, Juan Ricardo Aparicio, Alhena Caicedo, Pablo Jaramillo, Carlos A. Manrique, Laura Quintana · 2017 · p. 93, 1214 citas
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militar de Estados Unidos hacia Colombia superó los USD 8000 millones, lo que convirtió al país en el mayor receptor de asistencia estadounidense en América Latina y uno de los diez primeros en todo el mundo. Colombia ha logrado pasar de ser receptor de seguridad a brindar actividades de capacitación, asesoramiento y…

p. 93
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militar de Estados Unidos hacia Colombia superó los USD 8000 millones, lo que convirtió al país en el mayor receptor de asistencia estadounidense en América Latina y uno de los diez primeros en todo el mundo. Colombia ha logrado pasar de ser receptor de seguridad a brindar actividades de capacitación, asesoramiento y…

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de la can tras 45 años de conformación (27 de oc - tubre del 2014). La República. Recuperado de http://www.larepublica.co/ colombia-es-l%C3%ADder-exportador-de-la-can-tras-45-a%C3%B1os-de- conformaci%C3%B3n_184986. 105 El estado de la política exterior colombiana Colombia firma acuerdo de cooperación estratégica con…

p. 121
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de la can tras 45 años de conformación (27 de oc - tubre del 2014). La República. Recuperado de http://www.larepublica.co/ colombia-es-l%C3%ADder-exportador-de-la-can-tras-45-a%C3%B1os-de- conformaci%C3%B3n_184986. 105 El estado de la política exterior colombiana Colombia firma acuerdo de cooperación estratégica con…

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61Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 3551 cita
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de secues- tro cayó desde su pico de 3. 550 en el año 2000 a 1. 500 en 2010, reflejando los éxitos de la política de seguridad de la administración Uribe, pero siendo todavía bastante con- siderable. La cifra bajó radicalmente a sólo 188 en 2016, gran logro del proceso de paz del presidente Santos. Como ministro de…

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62Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 2531 cita
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primero que hice fue buscar asesoría internacional para reestructurar este elemento esencial para combatir la criminalidad organizada y los grupos armados ilegales. Incluso antes de posesionarme, y gracias a la recomendación del primer ministro británico Tony Blair, me reuní en Londres con sir John Scarlett, director…

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63Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 2251 cita
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for troops to move toward the Colombian border, but Colombia’s president Álvaro Uribe refused to take the bait, and the tensions diminished over time without what many feared might become a three-country war in northern South America. The 1990s were certainly hectic for Colombia. It was a decade that saw the demise of…

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