Idea transversal
Contrainsurgencia
Doctrina y conjunto de prácticas mediante las cuales el Estado colombiano combatió la guerra irregular interna durante más de medio siglo, articulando influencias francesas y estadounidenses con un sustrato local de violencia, estado de sitio y clasificación ideológica del enemigo. Su hilo conductor —la figura del 'enemigo interno'— explica tanto el Plan Lazo y el paramilitarismo como los falsos positivos investigados hoy por la Jurisdicción Especial para la Paz.
Trayectoria de una idea
- 1959
Primera misión asesora estadounidense en Colombia
- 1962
Misión Yarborough y recomendación paramilitar secreta
- 1963
Diseño del Plan Lazo y creación del Comité Nacional de Acción Cívico-Militar
- 1964
Operación Marquetalia y fundación paradójica de las FARC
- 1965
Decreto 3398: arquitectura legal para armar civiles
- 1978
Estatuto de Seguridad: proyección jurídica de la Doctrina de Seguridad Nacional
- 1979
Manual de operaciones contraguerrillas: militarización de la población civil
- 1987
Reglamento EJC-3-10: codificación del 'enemigo interno' civil
La lectura
La contrainsurgencia colombiana no fue una importación pasiva sino un dispositivo híbrido que articuló la doctrina colonial francesa, el paradigma de seguridad nacional estadounidense y un sustrato local de violencia política preexistente. Su rasgo más duradero y más perturbador fue la figura del 'enemigo interno': al definir al adversario por su afinidad ideológica antes que por su condición armada, la doctrina extendió el campo de operaciones militares sobre sindicatos, movimientos estudiantiles, organizaciones campesinas y comunidades rurales enteras. La paradoja fundacional del Plan Lazo —que la ofensiva contra Marquetalia contribuyó a crear las FARC en lugar de suprimirlas— revela la tensión irresuelta en el corazón del concepto: una estrategia diseñada para aislar a la guerrilla de su base social que, al tratar a esa base como enemigo potencial, la empujó hacia la insurgencia. Los decretos de 1965 y 1968 que autorizaron armar civiles, los manuales que clasificaron a la población en categorías de afinidad y los estatutos de seguridad que criminalizaron la protesta conformaron una arquitectura legal cuyas consecuencias —el paramilitarismo, las ejecuciones extrajudiciales, los falsos positivos— se extienden hasta el presente y son hoy materia de investigación ante la Jurisdicción Especial para la Paz.
La contrainsurgencia es la doctrina y el conjunto de prácticas mediante los cuales un Estado combate una guerra irregular librada en su propio territorio contra actores armados que se confunden con la población civil. En Colombia, más que una teoría importada, fue un dispositivo híbrido: se armó con piezas de la Guerra Fría estadounidense, absorbió la experiencia de la guerra colonial francesa en Argelia e Indochina y las reelaboró sobre un sustrato local hecho de La Violencia, el estado de sitio y una tradición castrense que buscaba redefinirse. De ese cruce salió la arquitectura conceptual, legal y operativa que ha estructurado más de medio siglo de conflicto: el Plan Lazo de 1962, los decretos que autorizaron armar civiles, los manuales que clasificaron a la población según su afinidad con las Fuerzas Armadas, el Estatuto de Seguridad de 1978, la Política de Seguridad Democrática, la doctrina de acción integral. Su hilo conductor —la figura del "enemigo interno", capaz de diluir la frontera entre combatiente y civil— es también el que explica por qué la contrainsurgencia colombiana produjo, con inquietante regularidad, la violencia paraestatal y las ejecuciones extrajudiciales que hoy investiga la Jurisdicción Especial para la Paz.
Qué es la contrainsurgencia y por qué pesa
En términos estrictos, la contrainsurgencia designa la respuesta militar y política a una insurgencia armada interna. Lo que la separa de la guerra convencional es el terreno: no hay frentes ni ejércitos uniformados enfrentados en campo abierto, sino una fuerza estatal que persigue a un adversario disperso, disuelto en la población, sostenido por redes de apoyo civil. De ahí que su objetivo estratégico central no sea la aniquilación del enemigo armado, sino la ruptura del vínculo entre ese enemigo y la sociedad que lo alberga. La fórmula que sintetizó esa lógica en Colombia —"quitarle el agua al pez"— circuló asociada al Plan Lazo desde los años sesenta y condensa una convicción: sin base social, la guerrilla se seca.
Ese planteamiento tiene consecuencias severas. Si el enemigo se define por su relación con la población, la población entera pasa a ser objeto de cálculo militar: hay que censarla, clasificarla, ganarla, controlarla o —cuando se la considera perdida— neutralizarla. La contrainsurgencia colombiana adoptó esa premisa y la llevó a sus consecuencias institucionales: manuales que dividían a los civiles en categorías según su cercanía a las Fuerzas Armadas, decretos que los facultaban para portar armas, políticas que los incorporaban como cooperantes e informantes. En esa expansión del campo de operaciones desde lo militar hacia lo civil reside el peso histórico del concepto: no es un capítulo técnico de historia militar, sino la matriz sobre la que se organizó el conflicto armado colombiano y desde la que hay que leer fenómenos aparentemente distintos —el paramilitarismo, la criminalización de la protesta social, los falsos positivos— como derivaciones de una misma lógica.
La genealogía: Argelia, Vietnam, Fort Bragg
La contrainsurgencia moderna no nació en Washington. Sus principios operativos fueron destilados primero por los estrategas franceses que combatieron en Indochina y Argelia entre las décadas de 1940 y 1960 —Roger Trinquier y David Galula entre los más influyentes—, quienes convirtieron la derrota colonial en un cuerpo doctrinal que teorizaba la "guerra revolucionaria" como enfrentamiento total en el que la política, la propaganda, el terror y las armas eran instrumentos intercambiables. Estados Unidos, durante los años sesenta y setenta, revisó esos principios cruzándolos con su propia experiencia en Filipinas, con la británica en Malasia y Kenya, y con la vietnamita en curso. El resultado fue el desplazamiento del énfasis estratégico occidental: de la defensa hemisférica frente a un adversario estatal a la "seguridad interna" frente a un adversario disuelto en la propia ciudadanía.
El nexo teórico entre desarrollo económico y contrainsurgencia lo fijó Walt W. Rostow, asesor de seguridad nacional de John F. Kennedy, en 1960. Rostow sostuvo que la etapa de "despegue" —el momento en que una economía tradicional inicia su industrialización— encerraba riesgos particulares frente a la amenaza comunista: la modernización, precisamente por dislocar las estructuras rurales tradicionales, abría espacios de subversión. La conclusión práctica era que desarrollo y contrainsurgencia debían operar coordinadamente. Esa idea daría forma a la Alianza para el Progreso, que tuvo desde su origen una doble cara: reforma social visible, doctrina contrainsurgente en el reverso.
La transferencia a Colombia comenzó antes de que la Alianza se formalizara. En 1959, Estados Unidos envió a Bogotá una misión asesora integrada por veteranos de las campañas de Filipinas y Corea, que evaluó durante meses la guerra irregular colombiana —entonces todavía marcada por los remanentes de La Violencia y por la aparición de núcleos comunistas rurales— y produjo un informe de tres volúmenes que abogaba por una red extensa de asesores estadounidenses y por su participación directa en acciones antirebeldes. En los años siguientes, otras misiones profundizaron esa presencia. La más citada es la encabezada por el brigadier general William P. Yarborough, del Centro de Guerra Especial del Ejército estadounidense en Fort Bragg. Su informe traía recomendaciones detalladas sobre equipamiento, estructura y métodos. En un anexo secreto, Yarborough fue más lejos: propuso desarrollar una estructura civil y militar que ejecutara "actividades paramilitares, de sabotaje y/o terroristas contra conocidos proponentes comunistas", con respaldo estadounidense. La recomendación quedaría como una de las piezas fundacionales, incómodas y persistentes, de la contrainsurgencia colombiana.
La formación de los oficiales colombianos consolidó la conexión. Un documento clasificado de diciembre de 1970 registra que, de 31 oficiales colombianos con rango de general de brigada activos en ese momento, 22 se habían formado en Estados Unidos y 4 en la Zona del Canal de Panamá; solo 2 no habían pasado por ninguno de esos circuitos. La "norteamericanización" del Ejército colombiano —el reemplazo gradual del viejo modelo prusiano por el estadounidense, en el que la Guerra de Corea y la presencia posterior de asesores veteranos jugaron un papel de contexto— no fue una operación abstracta: pasó por currículos, por manuales traducidos, por promociones enteras entrenadas bajo un mismo paradigma.
El Plan Lazo y la fundación paradójica del conflicto
La primera aplicación integral de la doctrina en Colombia fue el Plan Lazo, diseñado por el Ejército colombiano bajo la conducción del general Alberto Ruiz Novoa a comienzos de los sesenta. El plan articuló tres componentes en una secuencia estratégica: acción cívico-militar, guerra psicológica y ofensiva armada. La primera se ocupaba de tender puentes con la población rural mediante brigadas de salud, arreglo de escuelas, obras de infraestructura y presencia visible del Estado; la segunda buscaba erosionar la legitimidad de las guerrillas mediante propaganda, información y control del relato; la tercera aplicaría la fuerza contra los núcleos armados una vez aislados de su base social.
Para coordinar el aparato civil-militar, en 1963 se creó el Comité Nacional de Acción Cívico-Militar, integrado por el Ministerio de Defensa junto con ministerios sociales y de gobierno, con apoyo estadounidense. En él confluyeron organismos civiles como Acción Comunal y el Cuerpo de Paz —Colombia fue el primer país latinoamericano en recibir voluntarios de este último, con 61 llegados en septiembre de 1961— y organizaciones norteamericanas como CARE y Cáritas, en un tejido donde la asistencia humanitaria y la inteligencia militar operaban en el mismo terreno. Yarborough había recomendado, entre otras medidas, un programa intenso de registro de civiles con huellas digitales y fotografías, y técnicas de interrogatorio que incluían el uso de sodio pentotal y polígrafos. Décadas después, un testimonio recogido por la Comisión de la Verdad describiría cómo el Grupo de Operaciones Psicológicas realizaba eventos comunitarios, incluidos espectáculos infantiles, con el propósito explícito de "estar cerca del pueblo y conocerlos". La acción cívica no fue concebida como un derecho de las comunidades a mejores condiciones de vida, sino como un medio instrumental para ganar empatía y desplazar al adversario.
La ofensiva armada del Plan Lazo se concentró contra las llamadas "repúblicas independientes", término acuñado en el Senado por el congresista conservador Álvaro Gómez Hurtado para referirse a Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero: enclaves rurales del sur del país donde comunidades campesinas armadas, muchas vinculadas al Partido Comunista, se habían organizado en autodefensa durante los años de La Violencia. Gómez Hurtado las presentó como territorios que desafiaban la soberanía nacional —trasladando quejas de latifundistas y de sectores del clero—, sin recordar que en gran parte de la geografía colombiana ni siquiera existían funcionarios del Estado. En 1962 hubo un primer operativo con cerca de 7.000 soldados, levantado al poco tiempo, probablemente como ensayo. La operación decisiva se lanzó en mayo de 1964, bajo el gobierno de Guillermo León Valencia: la Operación Marquetalia, también llamada Operación Soberanía. Movilizó una fracción sustancial del Ejército colombiano; una revista estadounidense la valoró en 372 millones de pesos, mientras otras cifras hablan de más de 17 millones de dólares.
En octubre de ese mismo año, los parlamentarios Carlos Restrepo Arbeláez y Gerardo Bernal denunciaron en la Cámara de Representantes bombardeos aéreos, torturas con corriente eléctrica y fusilamientos contra la población civil de la zona. Los desplazamientos masivos, muertes por hambre y envenenamiento quedaron registrados en testimonios de época, en un contexto donde no existían mecanismos efectivos de protección de derechos humanos. Y sin embargo, el resultado militar fue el contrario del buscado. Las autodefensas campesinas comunistas, encabezadas por Manuel Marulanda Vélez —conocido como Tirofijo—, sobrevivieron a la ofensiva y se reorganizaron como guerrilla móvil bajo el Bloque Sur, que en 1966 se constituyó oficialmente como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El sociólogo francés Pierre Guilhodes escribiría más tarde que "no es exagerado concluir que en Colombia, desde el punto de vista estrictamente militar, se inventó al enemigo en nombre de una respuesta continental". Jacobo Arenas, ideólogo de las FARC, lo dijo desde el otro lado: si la agresión a Marquetalia no se hubiera llevado a cabo, probablemente no habrían nacido las FARC.
Esa es la paradoja fundacional de la contrainsurgencia colombiana. Concebida para conjurar una amenaza, contribuyó decisivamente a producir el actor armado que dominaría el conflicto durante medio siglo. La doctrina que prometía disolver la insurgencia terminó organizándola.
La arquitectura legal: decretos, manuales y "enemigo interno"
Paralelo al despliegue operativo se levantó un edificio jurídico y doctrinal que institucionalizó la contrainsurgencia. La pieza clave fue el Decreto Legislativo 3398 de 1965, expedido bajo el gobierno de Valencia. Definió la defensa nacional como la organización y previsión del empleo, desde tiempo de paz, de todos los habitantes y recursos del país, y facultó al Ministerio de Defensa —a través de los comandos militares— para autorizar el armamento de civiles en tareas de defensa y preservación del orden público. Tres años después, la Ley 48 de 1968 lo convirtió en norma permanente. Se abrió así una "ventana jurídica" cuyo impacto en sus primeros años fue marginal, pero cuyo potencial siniestro se revelaría en los ochenta con la primera generación de grupos paramilitares contemporáneos.
Los manuales militares tradujeron ese marco legal en doctrina operativa. Desde 1963, y con especial nitidez en los reglamentos de 1979 y 1987, el Ejército colombiano clasificó a la población civil según su afinidad o no con las Fuerzas Armadas y su vínculo real, supuesto o potencial con la guerrilla. El Manual de instrucciones generales para operaciones contraguerrillas de 1979 ordenaba organizar militarmente a la población civil para protegerla de las guerrillas y apoyar operaciones de combate, y contenía una definición formal de "junta de autodefensa". El Reglamento de combate de contraguerrilla de 1987 dividía las fuerzas insurgentes en dos componentes: "población civil insurgente" y "grupo armado", definiendo la primera como una masa heterogénea unificada mediante actividad psicológica. Esa distinción —civil insurgente frente a civil no insurgente— fue el corazón conceptual del dispositivo: al desplazar la definición de enemigo desde la portación de armas hacia la afinidad ideológica, disolvió el estatuto de la neutralidad en zonas de conflicto.
La doctrina del "enemigo interno" no era una elaboración explícita en los primeros textos, pero operaba en la práctica. Había sido ensayada informalmente en Colombia antes de la transferencia formal estadounidense: en los Llanos entre 1952 y 1953, en las guerras de Villarrica entre 1954 y 1955. Con la doctrina de seguridad nacional norteamericana adquirió estructura teórica. Encuadraba el conflicto como una lucha ideológica en la que la subversión operaba simultáneamente en los campos político, económico, educativo, sindical y armado; en consecuencia, sindicatos, movimientos estudiantiles, organizaciones campesinas y campañas electorales de ciertos sectores fueron clasificados como parte del "frente civil" de la estrategia subversiva. Huelgas y paros pasaron a leerse, en la mirada militar oficial, como instrumentos de una guerra librada por otros medios.
La expresión jurídica más contundente de esa mirada fue el Estatuto de Seguridad, expedido bajo el gobierno de Julio César Turbay Ayala mediante el Decreto 1923 de 1978. Su aplicación tuvo efectos represivos severos: según reconocimiento posterior del propio Ministerio de Defensa, más de 5.000 personas solo en Bogotá fueron detenidas y torturadas por militares durante ese período. El Estatuto encarnó en Colombia la doctrina de seguridad nacional en su forma más pura: la subversión definida por su ideología antes que por sus actos, la protesta social criminalizada como manifestación del enemigo, el estado de excepción como régimen ordinario de gobierno.
Del Estado a los ejércitos privados: la deriva paramilitar
La ventana abierta en 1965 permaneció entreabierta durante casi dos décadas antes de convertirse en puerta. Cuatro factores confluyeron en el Magdalena Medio de los años setenta y ochenta para producir la primera generación de grupos paramilitares contemporáneos: la presión guerrillera sobre grandes terratenientes y empresarios rurales mediante vacunas, secuestros y amenazas; la reclamación patronal de garantías al Estado; la irrupción del narcotráfico como fuente masiva de capital; y el marco legal que autorizaba armar civiles. El sociólogo Alejandro Reyes ha identificado en la respuesta institucional a esa presión —la creación de ejércitos privados para defender la propiedad— un error estratégico de la dirigencia colombiana cuyas consecuencias serían de largo alcance.
Entre 1977 y 1991, el Magdalena Medio funcionó como laboratorio de esa deriva. Grupos de escopeteros promovidos inicialmente por el Estado fueron cooptados por estructuras paramilitares. En 1982 esas estructuras ejecutaron múltiples masacres, exterminaron a la organización política Unión Nacional de Oposición (UNO), se aliaron con el narcotráfico y proyectaron su modelo a otras regiones. Los crímenes de connotación nacional entre 1988 y 1989 —masacres, asesinatos de dirigentes, atentados— dejaron ver que aquello ya no era un fenómeno regional sino un actor con vocación estratégica.
La hibridación definió la fase. Las premisas de la doctrina contrainsurgente y de la guerra de baja intensidad se mezclaron con residuos de La Violencia y con la tradición del estado de sitio. De ahí surgió un paramilitarismo de segunda generación cuya variante más siniestra fue el narcoparamilitarismo, consolidado en los años noventa en las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Para las élites regionales ligadas al poder político y a la tenencia de la tierra, el dispositivo funcionó como palanca para recuperar predios perdidos en las luchas campesinas de mediados de siglo, incluidos los vendidos al Estado para procesos de reforma agraria. Para el paramilitarismo mismo, la lógica de control y regulación de la población civil replicó métodos que ya estaban en los manuales militares: no fue una desviación exógena, sino una prolongación reconocible.
El caso emblemático de la contradicción fue la Unión Patriótica. Surgida en 1985 en el marco de los diálogos de paz entre el gobierno de Belisario Betancur y las FARC-EP, la UP fue identificada por sectores del estamento castrense como "enemigo interno" desde su nacimiento, pese a su naturaleza de frente amplio y de acción exclusivamente civil. Su exterminio sistemático —miles de militantes asesinados en pocos años— reveló hasta dónde llegaba la lógica del dispositivo cuando se aplicaba a un actor político legal.
La intervención estadounidense: continuidad y mutaciones
La conexión con Estados Unidos no fue un episodio inaugural sino una constante. La asistencia militar a Colombia en 1962 fue de seis millones de dólares —cifra entonces inferior al gasto en desarrollo— y creció a 8,4 millones en 1963. Los helicópteros, vehículos, equipos de comunicaciones y armamento entregados en el marco del Plan Lazo llegaron acompañados de asesores, cursos y programas de entrenamiento que continuaron durante décadas.
La continuidad de esa presencia más allá de la Guerra Fría se explica por la persistencia de intereses económicos y estratégicos estadounidenses y por la longevidad del discurso contrainsurgente como marco para pensar la guerra en Colombia. Cuando la desaparición del bloque soviético desactivó la coartada anticomunista, la retórica se ajustó: el narcotráfico y, tras 2001, el terrorismo ofrecieron nuevas designaciones para el mismo enemigo. En 2002, una ley de apropiaciones suplementarias de emergencia amplió la autoridad del Ejecutivo estadounidense para combatir de forma unificada el narcotráfico y las organizaciones terroristas colombianas, reconociendo formalmente el vínculo entre grupos armados y comercio ilícito de drogas. El Plan Colombia, formulado a finales de los noventa y ejecutado desde el 2000, fue la expresión más ambiciosa de esa continuidad: miles de millones de dólares en asistencia militar, entrenamiento y equipamiento, y una integración operativa sin precedentes entre las fuerzas de los dos países. La estrategia de asesorías transnacional no era nueva: modelos análogos habían operado en Vietnam, Guatemala y El Salvador durante sus respectivas guerras contrainsurgentes.
De la Seguridad Democrática a la acción integral
En el arranque del siglo XXI, la contrainsurgencia colombiana entró en una fase de mutación importante bajo la Política de Seguridad Democrática del gobierno de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010). Uribe llevó al plano nacional un principio que había ensayado como gobernador de Antioquia: la "neutralidad activa", entendida como la exigencia de que la población civil colaborara activamente con la fuerza pública en la lucha contra la insurgencia. Esa idea se materializó en una amplia red de cooperantes que involucró a la población civil en el conflicto armado, actualizando la vieja lógica del Plan Lazo —incorporar civiles en tareas de inteligencia contrainsurgente— con recursos ampliados y escala nacional.
La Seguridad Democrática se acompañó también de una modernización significativa del poder aéreo militar —25 aviones Súper Tucano, ocho helicópteros Black Hawk, otras plataformas— que produjo la mayor asimetría aérea de la historia del conflicto frente a las FARC-EP. Desde 2004 se implementó el Plan Nacional de Consolidación Territorial, cuya experiencia fue recogida por el gobierno de Juan Manuel Santos y adscrita desde 2011 a la Política Nacional de Consolidación y Reconstrucción Territorial. La continuidad institucional entre gobiernos ideológicamente distintos —Uribe y Santos— mostró que la contrainsurgencia había dejado de ser doctrina de un sector para convertirse en gramática común del Estado.
El nombre bajo el cual esa gramática se enseña hoy en la doctrina militar colombiana es "acción integral". Es, en rigor, la evolución nominal del Plan Lazo: la misma articulación entre acción cívica, presencia territorial, guerra psicológica y operaciones armadas, actualizada con vocabulario y tecnologías contemporáneas.
Los falsos positivos: la doctrina en su forma más brutal
El costo humano de esa continuidad quedó cifrado en un fenómeno que la Jurisdicción Especial para la Paz investiga bajo el macro caso 03: las muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado, popularmente conocidas como falsos positivos. Miles de civiles fueron ejecutados extrajudicialmente por miembros de la fuerza pública y presentados en medios de comunicación como delincuentes o combatientes abatidos, con el propósito de inflar los resultados operacionales y acceder a incentivos institucionales.
Leídos desde la genealogía trazada hasta aquí, los falsos positivos no aparecen como aberración individual ni como excepción, sino como derivación previsible del dispositivo. Sus antecedentes se remontan a los años setenta, cuando el Estatuto de Seguridad masificó el terror oficial. La doctrina del enemigo interno, al clasificar a la población civil según categorías de afinidad y sospecha, había construido durante décadas el marco cognitivo que permitía que un joven pobre de un barrio periférico o un campesino de una zona de conflicto pudiera ser leído —y presentado— como enemigo. La mayoritaria impunidad que ha rodeado estos crímenes indica algo más que negligencia judicial: sugiere una dificultad estructural para procesar como delito una práctica que operaba dentro de los márgenes conceptuales de la propia institución.
Balance de una continuidad
La contrainsurgencia colombiana admite lecturas contrapuestas y ambas conservan parte de verdad. Fue una importación —los asesores, los manuales traducidos, los oficiales formados en Fort Bragg y Panamá, las cifras de asistencia, la asimetría de recursos— que fijó márgenes reales de autonomía nacional. Y fue una reelaboración local —los decretos, las juntas de autodefensa, la particular hibridación con el narcotráfico, la deriva paramilitar— que actores colombianos con agendas propias impulsaron con vigor. Los militares hallaron en el paradigma de seguridad nacional una oportunidad para transformar su papel político, pasando de una institución de prestigio débil a garante de la seguridad del Estado con monopolio sobre la política de seguridad. Las élites regionales lo usaron para recuperar tierras y disciplinar movimientos sociales. El narcotráfico lo aprovechó como infraestructura para blanquear su violencia bajo bandera contrainsurgente.
Lo que sostiene a este dispositivo a través de más de medio siglo no es, entonces, una imposición externa ni un accidente local, sino la manera en que una estructura doctrinal transnacional y una serie de agencias locales se acoplaron. El Plan Lazo produjo su enemigo. Los decretos habilitaron a los civiles armados que devendrían paramilitares. Los manuales elaboraron los marcos que hicieron pensable ejecutar a un civil y llamarlo guerrillero. La acción integral extendió al siglo XXI las categorías nacidas en 1962. Tras la Constitución de 1991, las Fuerzas Militares aceptaron un mayor control administrativo, pero el poder civil mantuvo una interpretación militarista y criminalizante del conflicto, y las Fuerzas Militares conservaron una autonomía significativa. La continuidad, más que ideológica, es institucional: los mismos conceptos operando bajo nombres distintos.
Comprender la contrainsurgencia en Colombia es, por eso, algo más que reconstruir una doctrina militar. Es leer la clave con la que el Estado organizó su relación con amplios sectores de la ciudadanía durante seis décadas —clasificándolos, censándolos, ganándolos, sospechándolos, armándolos, combatiéndolos— y advertir que las categorías forjadas para pensar la guerra terminaron modelando también las formas de la paz. Cualquier tránsito hacia el posconflicto y hacia una comprensión distinta de la seguridad ciudadana tendrá que medirse con esa gramática, todavía vigente bajo nuevos nombres.
En el archivo
128 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
01La Violencia1946–19577
- 1949Misión Currie y Batallón Colombia en Corea (1949–1954)Hecho
- 1951El Batallón Colombia en Corea (1951-1954)Pregunta
- 1951Pacto de Sogamoso (1951)Hecho
- 1953Dictadura militarFicha
- 1953La amnistía de Rojas Pinilla de 1953 y las paces incompletas de ColombiaPregunta
- 1954Guerra de Villarrica y Columnas de Marcha (1954–1955)Hecho
- 1955VillarricaFicha
02Frente Nacional1958–197420
- 1958Colonización armada y frontera agraria (1958–1974)Hecho
- 1960RiochiquitoFicha
- 1961Alianza para el ProgresoFicha
- 1961Alianza para el Progreso, Ley 135 de Reforma Agraria e INCORA (1961–1962)Hecho
- 1961John F. KennedyFicha
- 1961Reforma agraria del Frente Nacional y el Pacto de ChicoralPregunta
- 1962Acción cívico-militarFicha
- 1962Doctrina de Seguridad Nacional y contrainsurgencia en Colombia (1962–1966)Hecho
- 1962Misión Yarborough y el anexo secreto sobre operaciones paramilitares (1962)Hecho
- 1962Plan Lazo y contrainsurgencia territorial diferenciadaHecho
- 1962William YarboroughFicha
- 1964Alberto Ruiz NovoaFicha
- 1964Álvaro Valencia TovarFicha
- 1964El Frente Nacional y el origen de las guerrillas colombianasPregunta
- 1964Guillermo León ValenciaFicha
- 1964Las guerrillas colombianas y el Frente NacionalPregunta
- 1964MarquetaliaFicha
- 1964Operación Marquetalia y el nacimiento de las guerrillas (FARC, ELN, EPL)Hecho
- 1965Decreto 3398 de 1965 y Ley 48 de 1968: andamiaje jurídico de la autodefensa armadaHecho
- 1966InsurgenciaFicha
03Crisis y narcotráfico1974–199028
- 1977Construcción estatal de la categoría 'cocalero' y criminalización campesina (1977–1990)Hecho
- 1978El Estatuto de Seguridad de Turbay (1978–1982)Hecho
- 1978El Estatuto de Seguridad de Turbay Ayala (1978-1982)Pregunta
- 1978Estatuto de SeguridadFicha
- 1979Cantón NorteFicha
- 1982El proceso de paz del gobierno Betancur (1982–1986)Hecho
- 1983Carlos Jiménez GómezFicha
- 1984Fabiola LalindeFicha
- 1984Fernando Landazábal ReyesFicha
- 1984Fundación y exterminio de la Unión Patriótica (1985–1986)Hecho
- 1984Génesis del paramilitarismo en el Magdalena Medio (1984–1989)Hecho
- 1984Pablo Emilio Guarín VeraFicha
- 1985Jesús Armando Arias CabralesFicha
- 1985La toma y retoma del Palacio de Justicia (1985)Pregunta
- 1985La toma y retoma del Palacio de Justicia (1985)Hecho
- 1985Puerto BoyacáFicha
- 1986Genocidio de la Unión PatrióticaHecho
- 1986Gonzalo Rodríguez GachaFicha
- 1986Guerra suciaFicha
- 1986Guerra sucia contra la UP y los defensores de derechos humanos (1986–1990)Hecho
- 1986Henry PérezFicha
- 1987Infiltración del ELN en A Luchar y masacre de Llana CalienteHecho
- 1987Mercenarios extranjeros y consolidación paramilitar (1987–1989)Hecho
- 1988Yair KleinFicha
- 1989La guerra contra la justicia en Colombia (1984–1991)Pregunta
- 1989La RochelaFicha
- 1990Justicia Penal MilitarFicha
- 1991TrujilloFicha
04Constitución de 19911991–200221
- 1988El paramilitarismo del Magdalena Medio (1982-1992)Pregunta
- 1991Fuero militarFicha
- 1994Gobierno Samper, Proceso 8.000 y las Convivir (1994–1998)Hecho
- 1994Nicolás Rodríguez BautistaFicha
- 1995Fundación y expansión de las AUC (1995–2000)Hecho
- 1995Jorge Briceño (Mono Jojoy)Ficha
- 1996Asimetría mediática: hipervisibilidad de las FARC e invisibilización paramilitar (1996–2002)Hecho
- 1996Las marchas cocaleras y la frontera agraria (1996–2000)Hecho
- 1997AutodefensasFicha
- 1997Carlos Castaño GilFicha
- 1997Harold Bedoya PizarroFicha
- 1997Javier Giraldo MorenoFicha
- 1997Operación Génesis y desplazamiento masivo en el Bajo AtratoHecho
- 1997Rito Alejo del Río RojasFicha
- 1998El exterminio del sindicalismo colombiano (1986-2010)Pregunta
- 1998El Plan Colombia (1999–2002)Hecho
- 1998La paradoja del 91: Constitución garantista y expansión paramilitar en ColombiaPregunta
- 1999Asesinato de Jaime GarzónHecho
- 1999Monumento a la Paz de MonteríaHecho
- 2002Comuna 13Ficha
- 2002Ruptura del Caguán, masacre de Bojayá y elección de Uribe (2002)Hecho
05Seguridad Democrática2002–201626
- 1997Salvatore Mancuso GómezFicha
- 2000Plan ColombiaFicha
- 2000Plan Colombia (1999)Pregunta
- 2000Plan Colombia y soberaníaPregunta
- 2001George W. BushFicha
- 2002Control territorialFicha
- 2002Cooperación internacional en ColombiaFicha
- 2002Doctrina militarFicha
- 2002Operación Orión en la Comuna 13Hecho
- 2002Política de Seguridad DemocráticaHecho
- 2002Seguridad Democrática (2002–2016)Época
- 2004Bahía PorteteFicha
- 2005Body countFicha
- 2005Continuidad paramilitarFicha
- 2005Directiva 029 de 2005 y la arquitectura de incentivos para los falsos positivosHecho
- 2005Falsos positivos (2002-2008)Pregunta
- 2005Iván Roberto Duque GaviriaFicha
- 2006Derecho Internacional HumanitarioFicha
- 2006La desmovilización de las AUC y las bacrim/AGC (2003-2006)Pregunta
- 2006Seguridad DemocráticaFicha
- 2007Daniel Rendón HerreraFicha
- 2007Óscar Naranjo TrujilloFicha
- 2008Falsos positivosFicha
- 2008Operación Fénix y la crisis diplomática andina de 2008Hecho
- 2011Alfonso CanoFicha
- 2012Sergio Jaramillo CaroFicha
06Posconflicto2016–presente2
07Transversal—23
- 1900Reclutamiento forzadoFicha
- 1903Washington en la historia de ColombiaFicha
- 1948Autodefensa campesinaFicha
- 1948Guerra FríaFicha
- 1952Chulavitas, pájaros y el origen del paramilitarismo colombianoPregunta
- 1953DesmovilizaciónFicha
- 1954Fuerte Militar de TolemaidaFicha
- 1959MetaFicha
- 1962Doctrina de Seguridad NacionalFicha
- 1964Las FARC: ¿injerto cubano o sedimentación agraria?Pregunta
- 1965El PatoFicha
- 1965Privatización de la seguridadFicha
- 1975Democracia paramilitar vs. dictadura: la Doctrina de Seguridad Nacional en Colombia y el Cono SurPregunta
- 1975Enemigo internoFicha
- 1990El exterminio de la Unión Patriótica (1984–2005)Pregunta
- 1991Rafael Pardo RuedaFicha
- 1993Genocidio políticoFicha
- 1994El viraje del paramilitarismo colombianoPregunta
- 1994NarcoparamilitarismoFicha
- 1997Connivencia militar-paramilitar en Colombia: ¿doctrina de Estado o desviación individual?Pregunta
- 1997Paramilitarismo en ColombiaFicha
- 2000Estado paraleloFicha
- 2000EstigmatizaciónFicha
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01William P. Yarborough — encabezó la misión estadounidense que recomendó en anexo secreto el desarrollo de estructuras paramilitares en Colombia
- 02Alberto Ruiz Novoa — general colombiano vinculado al diseño y conducción del Plan Lazo en los años sesenta
- 03Manuel Marulanda Vélez — líder de las autodefensas campesinas comunistas que, como respuesta directa a la Operación Marquetalia, fundaron las FARC en 1966
- 04Julio César Turbay Ayala — presidente bajo cuyo gobierno se expidió el Estatuto de Seguridad (Decreto 1923 de 1978), expresión jurídica de la Doctrina de Seguridad Nacional
- 05Marquetalia — enclave rural declarado 'república independiente' y objetivo central de la ofensiva contrainsurgente de 1964, cuya operación militar tuvo el paradójico efecto de fundar las FARC
- 06Doctrina de Seguridad Nacional — marco ideológico estadounidense que dotó de estructura teórica a la noción de 'enemigo interno' y orientó la reconfiguración de las Fuerzas Armadas latinoamericanas hacia la seguridad interna
- 07Paramilitarismo — derivación directa de la arquitectura legal contrainsurgente, habilitada por el Decreto 3398 de 1965 y los manuales militares que institucionalizaron el armamento de civiles auxiliares
- 08Roger Trinquier y David Galula — estrategas franceses cuya doctrina de guerra revolucionaria, destilada en Argelia e Indochina, constituyó la fuente primaria de los principios operativos de la contrainsurgencia moderna adoptada en Colombia
Personas
Lugares
Ideas
Documentos y fragmentos citados
47 documentos · 65 fragmentos
01Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 65, 74, 1323 citas
[1]el trasfondo de la guerrilla del e pl, pavimentaría el camino al paramilitarísmo (Romero, 2003, pp. 128-155). La cara antiliberal de la Alianza era la doctrina contrainsurgente elabor a da por diferentes agencias del gobierno estadounidense con el objetivo de for talecer la legitimidad política y la capacidad militar…
p. 65
[2]la invasión a Cuba en 1960. Reelaborar la doctrina fue todavía más apremiante después de aquel fiasco. La doctrina de la contrainsurgencia quitaba todo énfasis a la guerra re- gular interestatal poniéndolo en la guerra irregular interna. En esta direc- ción, había que fortalecer unidades operativas orientadas por una…
p. 74
[48]que, en las condiciones de auge del narcotráfico, dio bríos a un paramilitarismo de segunda generación, de la cual el narco- paramilitarismo de las auc fue una de sus variantes más siniestras y exitosas. A partir de las premisas de la doctrina contrainsurgente y de la guerra de baja intensidad, también conocidas en la…
p. 132
02El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 89, 994 citas
[3]y Nikita Krushev decidió subir el tono de voz contra Estados Unidos, decla- rando que la Doctrina Monroe moría de “muerte natural”. 9 9 Maurice Lemoine: Les 100 portes de l’Amérique Latine, Ob. cit. 89 Capítulo IV Con la Revolución Cubana, la vida política y militar del hemis- ferio no volvieron a ser las mismas. La…
p. 89
[4]y Nikita Krushev decidió subir el tono de voz contra Estados Unidos, decla- rando que la Doctrina Monroe moría de “muerte natural”. 9 9 Maurice Lemoine: Les 100 portes de l’Amérique Latine, Ob. cit. 89 Capítulo IV Con la Revolución Cubana, la vida política y militar del hemis- ferio no volvieron a ser las mismas. La…
p. 89
[21]como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…
p. 99
[22]como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…
p. 99
03More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · p. 761 cita
[5]the doctores in charge were so impressed that they promoted him again, to the position of army commander and later war minister. Although General Ruiz downplays the link, it is clear that Plan Lazo also drew heavily on American ideas that emerged from a seis- mic shift in the way war was waged across the globe, most…
p. 76
04Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · p. 46, 2542 citas
[6]provided by the United States. 16 The light aircraft that Yarborough recommended for the Colombian Air Force were “Helio Couriers,” a lightweight plane used extensively by the cia in operations at that time in Africa and Indochina. The U.S. State Depart - ment had already recommended in 1960 that the Colombian…
p. 46
[57]Doyle, “A Wretched Rec ord of Military Cooperation,” New York Times, April 7, 2013. 53. “Evo sugiere crear una Escuela de las ffaa Sudamericanas,” La Razón, October 13, 2010, http:// www. la - razon. com / index. php? _ url = / nacional / Evo - sugiere - Escuela - FFAA - Sudamericanas _ 0 _ 1266473356. html. 54. The…
p. 254
05Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 641 cita
[7]defender exclusivamente las fronteras nacionales para empezar a enfrentar a los armados en el país, lo que exigía el abandono del apoliticismo y la neutralidad de la institución castrense. En tanto que se planteaba combatir el comunismo no solo desde una clara estrategia militar, sino también que su freno debía…
p. 64
06Post-conflict Colombia and the Global Circulation of Military ExpertiseManuela Trindade Viana · 2022 · p. 1991 cita
[8]was displaced by the U.S. as the main reference for the professionalization of the Colombian military. 5.2 (The Imperative of) Winning Hearts, Minds, and Populations in the Never-Ending Colombian War Discussions about the professionalization of the Colombian military often evoke its close ties with the U.S. in the…
p. 199
07Gobernar en medio de la violencia. Estado y paramilitarismo en ColombiaJacobo Grajales · 2017 · p. 148, 1522 citas
[9]tradición antimilitarista en la que el Ejército desempeña un papel históricamente muy débil. 9 De esa manera lo explica el historiador Fernando Guillén: Al contrario de lo que ocurre en algunos otros países latinoamericanos […] los militares colombianos de carrera no encontraron en su profesión canales de ascenso…
p. 148
[11]con la tropa, para obligarlos a que se descubran; atemorizarlos haciéndoles creer que están comprometidos y que deben abandonar la región” (Colombia, Ejército Nacional, Ayudantía General del Comando del Ejército, 1979, p. 188). Como los habitantes se encuentran en el centro del con fl icto, es necesario incluirlos en…
p. 152
08El Bloque Mineros de las AUC. Violencia contrainsurgente, economías criminales y depredación sexualJuan Esteban Jaramillo Giraldo, José Manuel Hernández, Dairo Correa Gutiérrez · 2022 · p. 651 cita
[10]serie de normas que autorizaron al Ministerio de Guerra para la conformación de grupos de civiles armados para el desarrollo de actividades de con- trainsurgencia, vigilancia y protección, tanto rural como barrial. Así fue como se expidió el Decreto Legislativo No. 3398 de 1965, mediante el cual se reglamentó la…
p. 65
09No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1181 cita
[12]el territorio nacional una guerra irregular. 322 Ibíd., 21. 119 fifl pr ers enptacir r pr ódflllr cfodlóflfafl (mThffiff-mThoff) 12. Armar a los civiles En 1965 el gobierno de Guillermo León Valencia rompió uno de los pilares del acuerdo establecido por su antecesor, Alberto Lleras Camargo, en el discurso del Teatro…
p. 118
10Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 521 cita
[13]la capacidad reivindicativa y de lucha de los campesinos, que se fueron radicalizando hasta desprenderse de la tutela del Estado de forma tal que se convirtieron en un elemento políticamente desestabilizador al adelantar una reforma agraria por su cuenta, de hecho, mediante invasiones, recupera- ción y toma de…
p. 52
11Todo pasó frente a nuestros ojos. El genocidio de la Unión Patriótica 1984-2002Vladimir Melo Moreno (Relator); Andrés Fernando Suárez, Carmen Andrea Becerra (Correlatores); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2018 · p. 195, 2002 citas
[14]convencionales son usadas frecuentemente, el triunfo en el conflicto de baja intensidad rara vez es aquel de la victoria convencional por la fuerza de las armas; frecuentemente el triunfo es medido sólo por evitar ciertos resultados o por cam- bios de comportamiento en un grupo que es el objetivo (Bermú- dez, 1989,…
p. 200
[53]militar alineada con la política militar nortea- mericana y iii) la reapropiación de la Doctrina de Seguridad Na- cional suramericana (Leal, 2006, páginas 55-61). De esta forma, se dio una reconfiguración de un modelo de fuerza para la Defensa Nacional a uno de Seguridad Nacional (Rueda, 1997), que derivó en la…
p. 195
12Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 605, 7522 citas
[15]las fuerzas irregulares, del Comando del Ejército (1962); el Manual de Guerrillas y Contraguerrillas Urbanas - EJC 3-18, adoptado mediante esta guerra está viva. ¿por qué sigue pasando? 753 declaraciones de altos mandos militares 2567 revelan su visión del conflicto armado y quienes forman parte del «enemigo interno».…
p. 752
[18]civil, y sobre todo de aquella considerada base social o sustento de la guerrilla. 1939 Entrevista 185-PR-006008. Hombre, experto, exmilitar. 1940 En el plano estratégico de la seguridad y defensa nacional se creó el concepto de «poder nacional». En este se conjugan cinco frentes (interno, externo, económico, militar…
p. 605
13Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 1701 cita
[16]Ale- jandro Reyes Posada (1991), Carlos Medina Gallego and Mireva Tellez Ardilla (1994), Mauricio Romero (1998, 2003), and Fernando Cubides (1999). 3. On the importance of irregular forces for “weak states” see D. Davis and A. Pereira (2002). 4. A counterinsurgency strategy that utilized paramilitary organizations was…
p. 170
14Huellas y rostros de la desaparición forzada (1970-2010)Federico Andreu-Guzmán (relator); Carlos Miguel Ortiz (coordinador); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2014 · p. 1391 cita
[17]en dos componentes: “población civil insurgente y grupo armado” 244. El mismo manual de fi ne la “población civil insurgente” como “la masa heterogénea conformada por elementos provenientes de diferentes sectores y uni fi cada a través de un proceso de actividad sicológica” 245. Este manual aseveraba igualmente que la…
p. 139
15Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia. Tomo ICentro Nacional de Memoria Histórica; Germán Lozano Villegas; Luz Janeth Forero M. · 2014 · p. 571 cita
[19]o en contra de la nación, nunca neutrales, dada la visión que se hacía a través del prisma de la lucha contrainsurgente. En ese sentido, las huelgas, la manifestación social y las campañas electorales de ciertas condiciones eran consideradas como focos de con fl ictos y, por ende, sujetos de control estatal 64. La in…
p. 57
16"Falsos positivos" en Colombia y el papel de la asistencia militar de Estados Unidos, 2000-2010Movimiento de Reconciliación (FOR), Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) · 2014 · p. 23, 252 citas
[20]6; “De los fines del Estado” (Boletín de Estrategia 001), en el mismo ejemplar, pp. 79 a 82; “Organización básica de la defensa nacional”, (Boletín estratégico 002), en Nº. 89, mayo-junio-julio-agosto 1978, Vol. XXX, pp. 227 a 236; “Generalidades sobre seguridad nacional”, (Editorial), en No.96,…
p. 25
[52]en Colombia a. e jecuciones como expresión de “L a v io L encia ” y L a d octrina de s eguridad n aciona L, 1946-1988 El año de 1946 ha sido definido por parte de los historiadores modernos como el año en que se origina en Colombia un conflicto violento ininterrumpido hasta el día de hoy, en el que la violencia contra…
p. 23
17Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 65, 682 citas
[23]Los habitantes del Pato recuerdan el éxodo masivo como una «marcha de la muerte», pues la gente murió de hambre escondida en la selva, envenenada por aguas y alimen- tos nocivos, por los tiros, por las bombas 159. Los pobladores huyeron y la zona quedó 153 Como afirman organizaciones del territorio, después de las…
p. 65
[32]propias experiencias. El objetivo era realizar acciones civiles y operaciones militares para eliminar cuadrillas de bandoleros y prevenir nuevos focos de antisociales y mantener la paz y la tranquilidad en el territorio nacional 177. La filosofía era quitarle el «agua al pez», es decir quitarle el apoyo campesino a la…
p. 68
18Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 641 cita
[24]la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…
p. 64
19Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 4001 cita
[25]el conflicto armado». 765 El Congreso de Colombia, Ley 1861 de 2017. modelo de seguridad 401 el Plan Lazo en los años sesenta, que evolucionaron en los mecanismos de coordina - ción de la acción integral en los años 2000 y que hoy se mantienen en parte como la «doctrina de la acción integral». En el marco del Plan…
p. 400
20Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · p. 2241 cita
[26]Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…
p. 224
21Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 3211 cita
[27]conducente a la “toma del poder”. Ese grupo era el sobreviviente de las autodefensas campesinas que se habían organizado a comienzos de 1960, bajo un proyecto de economía campesina colectiva y como resultado de la división que había ocurrido en las filas de los antiguos y amnistiados guerrilleros liberales de los años…
p. 321
22De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 611 cita
[28]“en la que participaron casi 7.000 miembros 62 DE LOS GRUPOS PRECURSORES AL BLOQUE TOLIMA (AUC) INFORME No. 1 del Ejército, algunos con formación antiguerrillera. El operati- vo fue respondido con tácticas guerrilleras, pero fue levantado al poco tiempo, quizá porque se trataba de un ensayo para la operación militar…
p. 61
23Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · p. 291 cita
[29]the Colombian state had devoted over US$17 million alongside one-third of its entire army to defeat Marulanda and the network of self-defense communities (Alejandro and Billon, 1999; de la Peña, 1989: 354; Gott, 1970: 249; Lartéguy, 1970: 148). Using general infla- tion rates, the operation would today total almost…
p. 29
24La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 361 cita
[30]Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, como “repúblicas independientes” en las que el Estado no ejercía ningún control. Y se convirtieron en un objetivo militar. En mayo de 1964, bajo el gobierno del también conservador Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó una operación para acabar con el reducto…
p. 36
25La violencia en Colombia. Estudio de un proceso social - Tomo IIGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 2019 · p. 5541 cita
[31]técnico, logrando el éxito patriótico de sacarla de la postración a que la condujeron los políticos cuando la convirtieron en instrumento de sectarismo partidista en épocas, al parecer, afortunadamente superadas. Las campañas cívico-militares se orientan a ganar para las Fuerzas Armadas la confianza de las gentes, y…
p. 554
26Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 2791 cita
[33]las cooperativas agrícolas La María y El Plomo, y en un combate desigual dieron muerte a dieciséis de sus integrantes. Estos, en represalia, conformaron el movimiento armado 26 de Septiembre y, tres meses después, el 29 de diciembre, emboscaron en la vía entre Planadas y Gaitania a una columna de abastecimiento del…
p. 279
27Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2441 cita
[34]el propósito de convertir las autodefensas campesinas en la guerrilla del partido dentro de la estrategia de combinación de todas las formas de lucha (Pizarro, 1991). Uno de estos asentamientos campesinos, Marquetalia, se constituyó en la esencia del mito fundacional de las FARC. Se trataba de una comunidad campesina…
p. 244
28Mujeres e insurrección en Colombia: Reconfiguración de la identidad femenina en la guerrillaMaría Eugenia Ibarra Meló · 2009 · p. 871 cita
[35]ente, se transform an en una guerrilla de orientación com unista. Para el sociólogo francés Pierre G uilhodes y para Jacobo Arenas, el fallecido ideólogo de las FARC, la cam paña m ilitar em prendida por el Ejército colom biano contra la región de M arquetalia constituyó el detonante para la reactiva ción de las…
p. 87
29Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 491 cita
[36]Luna; y el sacerdote Camilo Torres, que ofreció una mediación entre los campesinos y las autoridades, por lo que fue tildado por la prensa conservadora como “crip- tocomunista”. El episodio desencadenó protestas por parte del Movimiento Revolucionario Liberal (mrl) y del Partido Comu- nista, y debates en la Cámara de…
p. 49
30Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 771 cita
[37]la operación Marquetalia, eso fue muy miedoso y en un invierno, ¡dios mío!, que no escampaba de día y de noche. Metieron siete batallones más los aviones. Y le voy a decir, a mí no me da pena, yo no conocía los aviones de guerra y ya me daba miedo ver esos aparatos por aquí, porque eran seis a cuatro aviones,…
p. 77
31No es un mal menor. Niñas, niños y adolescentes en el conflicto armadoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 2821 cita
[38]me lo coloco y digo: “Bueno, ¿cuál es la orden?”, y me dice: “Pues vamos allí que hay un evento grande en el pueblito de Puerto Rico en el Caquetá”. Y listo, me hizo subir a una tarima para entretener a los niños». Juan Jacobo duró cuatro meses usando el disfraz de muñeca. Según le contó a la Comisión de la Verdad, el…
p. 282
32Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 471 cita
[39]la población, y se mejorara la inteligencia. En particular sugería: «Un programa intenso de registro de los civiles... de modo que todos sean registrados en archivos del gobierno incluyendo huellas digitales y fotografías»... También recomendaba este esmerado militar, el procedimiento de técnicas de interrogatorio que…
p. 47
33Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 471 cita
[40]la población, y se mejorara la inteligencia. En particular sugería: «Un programa intenso de registro de los civiles... de modo que todos sean registrados en archivos del gobierno incluyendo huellas digitales y fotografías»... También recomendaba este esmerado militar, el procedimiento de técnicas de interrogatorio que…
p. 47
34Detrás de la guerra en ColombiaAriel Ávila · 2019 · p. 1891 cita
[41]de las demás fuerzas habían logrado una importante capacidad bélica. Se adquirió una flota de 25 aviones Súper Tucano, que se han convertido en la mayor asimetría aérea frente a las Farc-EP. Así se adquirieron: Adquisición 25 nuevos aviones Súper Tucano. Página 189 Adquisición 12 Helicópteros de instrucción Bell 206…
p. 189
35Doble discurso, múltiples crímenes. Análisis temático de las ACMM y las ACPBCentro Nacional de Memoria Histórica, Camilo Ernesto Villamizar Hernández (coordinador) · 2021 · p. 122, 1904 citas
[42]en todos los territorios donde tuvieron presencia. Sin embargo, en los territorios con- solidados (con presencia paramilitar antigua, sin presencia guerrillera y debi- lidad estatal) este control fue más alto y llegó a tener unas lógicas diferentes. El presente capítulo busca identificar cuáles fueron los mecanismos…
p. 190
[43]en todos los territorios donde tuvieron presencia. Sin embargo, en los territorios con- solidados (con presencia paramilitar antigua, sin presencia guerrillera y debi- lidad estatal) este control fue más alto y llegó a tener unas lógicas diferentes. El presente capítulo busca identificar cuáles fueron los mecanismos…
p. 190
[49]de izquierda, integrantes de organizaciones sociales y todo agente perturbador del orden paramilitar deseado: desde librepensadores, población LGTBI, de- lincuentes comunes, trasgresores de los toques de queda, reuniones y trabajos colectivos hasta quienes se alejaran de los estereotipos de la masculinidad y la…
p. 122
[50]de izquierda, integrantes de organizaciones sociales y todo agente perturbador del orden paramilitar deseado: desde librepensadores, población LGTBI, de- lincuentes comunes, trasgresores de los toques de queda, reuniones y trabajos colectivos hasta quienes se alejaran de los estereotipos de la masculinidad y la…
p. 122
36El Estado suplantado. Las Autodefensas de Puerto BoyacáCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque · 2019 · p. 332 citas
[44]y mapas, así como la colaboración con el proceso de edición. Al igual que con todos los informes de esta serie, a la Dirección Técnica de la DAV le correspondió la dirección general en términos de orientación, acompañamiento y revisión detallada del conjunto del texto y de su proceso de consolidación y edición. Álvaro…
p. 33
[45]y mapas, así como la colaboración con el proceso de edición. Al igual que con todos los informes de esta serie, a la Dirección Técnica de la DAV le correspondió la dirección general en términos de orientación, acompañamiento y revisión detallada del conjunto del texto y de su proceso de consolidación y edición. Álvaro…
p. 33
37Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 222 citas
[46]precio propiedades que perdían valorización por estar ubicadas en las llamadas zonas rojas, es decir, de presencia y dominio guerrillero. La sustitución de propietarios rurales tam- bién fue favorecida por el cobro de impuestos (vacunas), secuestros y amenazas de las guerrillas a grandes terratenientes y empresarios…
p. 22
[47]precio propiedades que perdían valorización por estar ubicadas en las llamadas zonas rojas, es decir, de presencia y dominio guerrillero. La sustitución de propietarios rurales tam- bién fue favorecida por el cobro de impuestos (vacunas), secuestros y amenazas de las guerrillas a grandes terratenientes y empresarios…
p. 22
38Tierras y conflictos rurales: Historia, políticas agrarias y protagonistasRocío Londoño (coord.), Carolina Castro, Álvaro Delgado, Jaime Landinez · 2016 · p. 3921 cita
[51]y reconocimiento social y político (ver: Duncan, G., 2007 y Reyes, A. 2009). Para los militares que los formaron, les colaboraron o hicieron parte de ellos, era la manera de combatir a la insurgencia y de conso- lidar los territorios liberados. Y, finalmente, para las élites regio- nales tradicionalmente ligadas al…
p. 392
39Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 841 cita
[54]esos hechos, le argumentaban a los miembros de la guerrilla que, pues, no tenían cómo pagar, pues ellos no generaban, pues, unas acciones en contra [específicamente] de esas familias. Al parecer, les hacían como un estudio socioeconómico a dichas familias y otras sí se iban desplazadas» 228. El exterminio de la Unión…
p. 84
40Walking Ghosts: Murder and Guerrilla Politics in ColombiaSteven Dudley · 2004 · p. 451 cita
[55]countries, got U.S. training in Panama, Georgia, Texas, and North Carolina, where they learned everything about communism anyone would want to know: its economic theory, party structure, organization, recruitment, and strategy. Controlling the communist threat at the time involved what was known then as the National…
p. 45
41Silenciar la democracia. Las masacres de Remedios y Segovia 1982-1997Centro Nacional de Memoria Histórica; Ronald Edward Villamil Carvajal, Vladimir Melo Moreno (relatores); Tatiana Rincón Covelli, Andrés Fernando Suárez (correlatores) · 2014 · p. 2231 cita
[56]se estabilizaron con los arreglos políticos e institucionales derivados de la promulgación de la nueva Constitución Política de 1991. Los militares aceptaron un control administrativo más fuerte y la sanción de miembros de la fuerza por la justicia civil en casos individualizados. En contrapartida, el poder civil…
p. 223
42America's Other War: Terrorizing ColombiaDoug Stokes · 2005 · p. 242 citas
[58]using US military manuals and doctrine and relates it to the evolution of US CI warfare during the Cold War and the way it continues to be mapped on to the Colombian situation. The continued existence of these US economic and strategic interests provides the most plausible account of the continuity of post-Cold War US…
p. 24
[59]using US military manuals and doctrine and relates it to the evolution of US CI warfare during the Cold War and the way it continues to be mapped on to the Colombian situation. The continued existence of these US economic and strategic interests provides the most plausible account of the continuity of post-Cold War US…
p. 24
43Colombia: Background and U.S. RelationsJune S. Beittel · 2018 · p. 481 cita
[60]request for a unified campaign to fight drug trafficking and terrorist organizations as Members of Congress came to realize how deeply intertwined the activities of Colombia’s terrorist groups were with the illicit drug trade that funded them. 91 However, Congress prohibited U.S. 89 Ibid. 90 Cynthia J. Arnson, “Th e…
p. 48
44Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 521 cita
[61]De 31 oficiales de una estrella, 22 estudiaron en Estados Unidos, 4 en Panamá 104 Sistemas de guerra y sólo 2 no lo han hecho>>. Review of U. S. Military Presence in Latín America, Secret Section, 16 de diciembre de 1970, Bogotá, 5767. 37. Véanse, por ejemplo, Francisco Leal Buitrago, El oficio de la guerra; Eduardo…
p. 52
45Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 2211 cita
[62]in early 1962. In- terestingly, and certainly distinct from today’s reality, U.S. military spending in Colombia was far less significant than social and development spending. Only six million dollars was sent to Colombia in military assistance in 1962; that number grew to 8.4 million dollars in 1963. 14 Colombia was…
p. 221
46Sufrir la guerra y rehacer la vida. Impactos, afrontamientos y resistenciasSaúl Franco Agudelo · 2022 · p. 2251 cita
[63]asesinado en Gigante, Huila, después de ser detenido en el Batallón Cacique Pigoanza, en 2007, expresó su ind ignación por lo sucedido con su hijo: «Que digan la verdad porque mi hijo no era así […]. Es que no era así. No era como ellos lo anunciaron, como lo dijeron en los periódicos, en las emisoras: que era el…
p. 225
47Desmovilización y reintegración paramilitar. Panorama posacuerdos con las AUCÁlvaro Villarraga Sarmiento · 2015 · p. 4082 citas
[64]de entendimiento que podía prever acciones coordinadas o conjuntas. Este panorama se agra - vaba con las llamadas “bacrim”, definidas por el gobierno como “estructuras delincuenciales nacionalmente desarticuladas, con un alto poder corruptor, intimidador y armado que han combi - nado la producción y comercialización…
p. 408
[65]de entendimiento que podía prever acciones coordinadas o conjuntas. Este panorama se agra - vaba con las llamadas “bacrim”, definidas por el gobierno como “estructuras delincuenciales nacionalmente desarticuladas, con un alto poder corruptor, intimidador y armado que han combi - nado la producción y comercialización…
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