Idea transversal
Guerra Fría
Marco doctrinario y jurídico que, injertado sobre la violencia partidista colombiana desde 1948, reconfiguró al Estado, al ejército y a las izquierdas del país, convirtiendo al comunismo en enemigo doméstico y catalizando el surgimiento de las guerrillas. No fue la causa única del conflicto colombiano, sino el catalizador institucional que transformó conflictos agrarios y partidistas preexistentes en una guerra de 'enemigo interno'.
Trayectoria de una idea
- 1948
IX Conferencia Panamericana de Bogotá
- 1951
Batallón Colombia en la guerra de Corea
- 1954
Ilegalización del Partido Comunista Colombiano
- 1961
Ruptura con Cuba y visita de Kennedy
- 1962
Plan Lazo y recomendaciones Yarborough
- 1964
Operación Soberanía contra Marquetalia y nacimiento de las FARC
- 1978
Estatuto de Seguridad de Turbay Ayala
La lectura
La Guerra Fría llegó a Colombia no como conflicto externo sino como gramática de orden interno: su vocabulario —enemigo interno, subversión, seguridad nacional— fue adoptado por élites civiles y militares que encontraron en él un instrumento útil para gestionar conflictos agrarios y políticos preexistentes. A diferencia de otros países latinoamericanos donde la DSN derivó en dictadura militar, en Colombia produjo algo más sutil y duradero: una influencia castrense sobre el poder civil en materia de seguridad que las élites políticas encontraron funcionalmente conveniente. La paradoja central del caso colombiano es que la aplicación de la lógica anticomunista —especialmente la operación contra Marquetalia en 1964— contribuyó a crear la insurgencia que pretendía eliminar, transformando autodefensas campesinas defensivas en guerrilla revolucionaria móvil con vocación nacional. Cuando el mundo bipolar se disolvió entre 1989 y 1991, el conflicto colombiano no se extinguió porque sus raíces agrarias y de exclusión política nunca fueron resueltas; la Guerra Fría había sido catalizador, no causa única, y sus efectos institucionales —paramilitarismo, doctrina del enemigo interno, militarización de la seguridad— sobrevivieron largamente al contexto que los había generado.
La Guerra Fría en Colombia
La Guerra Fría no fue en Colombia un telón de fondo lejano ni la traducción tropical del pulso entre Washington y Moscú: fue el marco doctrinario y jurídico que, injertado sobre La Violencia partidista a partir de 1948, reconfiguró desde adentro al Estado, al ejército y a las izquierdas. Entre la IX Conferencia Panamericana de Bogotá y la Constitución de 1991, el país procesó el enfrentamiento bipolar como gramática de orden interno: convirtió al comunismo en enemigo doméstico, tropicalizó la Doctrina de Seguridad Nacional, mandó tropas a Corea, rompió y restableció con Cuba, bombardeó Marquetalia, decretó el Estatuto de Seguridad. En ese trayecto fabricó, en parte, al adversario que decía combatir: la operación militar contra las autodefensas comunistas de 1964 fue reconocida —por críticos externos como Pierre Guilhodes y por el propio Jacobo Arenas— como el detonante del nacimiento de las FARC. La versión colombiana del anticomunismo resultó, por eso, una construcción híbrida y particularmente duradera, que sobrevivió a 1991 porque sus raíces agrarias y de exclusión política nunca se resolvieron con el fin del mundo bipolar.
El concepto y su forma colombiana
La Guerra Fría es, en su acepción más aceptada, el enfrentamiento global entre los bloques encabezados por Estados Unidos y la Unión Soviética entre el final de la Segunda Guerra Mundial y la disolución del campo socialista alrededor de 1989-1991. John Lewis Gaddis, el decano de sus estudios, empuja el origen hasta 1917 y lee la sola existencia del régimen bolchevique como una forma de agresión que, para los gobiernos occidentales, justificaba la respuesta como autodefensa. Esa mirada larga importa para el caso colombiano porque explica por qué, cuando el enfrentamiento se institucionalizó tras 1945, encontró en América Latina élites civiles y militares ya dispuestas a leer cualquier movilización popular en clave anticomunista.
En Colombia, el concepto ha sido disputado entre dos posiciones extremas. Una hace del conflicto armado un producto endógeno —problemas agrarios no resueltos, cabos sueltos del Frente Nacional, tradición de violencia partidista— donde la Guerra Fría apenas rozó los bordes. Otra atribuye a variables exógenas —bipolaridad, doctrina estadounidense, Revolución Cubana— el peso decisivo. Ninguna sostiene bien. La síntesis más útil reconoce que el conflicto colombiano se debió a fenómenos endógenos pero fue afectado por tres cuestiones exógenas encadenadas: la Guerra Fría, la guerra contra las drogas y la guerra contra el terrorismo. Ese es el marco: no la causa única, sino el catalizador institucional que transformó conflictos agrarios y partidistas preexistentes en una guerra de "enemigo interno".
Bogotá, 1948: la institucionalización hemisférica y el disparo de Gaitán
La Guerra Fría entró en Colombia por la puerta principal. Entre marzo y abril de 1948 se celebró en Bogotá la IX Conferencia Internacional Americana, con el secretario de Estado estadounidense George Marshall presente y una agenda cargada: la aprobación de la Carta de la Organización de Estados Americanos y del Pacto de Bogotá, piezas fundacionales del sistema interamericano. El gobierno conservador de Mariano Ospina Pérez había apostado por la conferencia como plataforma internacional del país; Laureano Gómez presidía las sesiones. La tensión entre los intereses latinoamericanos —centrados en el desarrollo económico— y los estadounidenses —centrados en defensa y anticomunismo— se resolvió sin mayor dificultad: América Latina aceptó jugar al anticomunismo como socia de la alianza occidental, aspirando a que Washington pagara un buen precio económico a cambio.
El 9 de abril, en plena conferencia, fue asesinado Jorge Eliécer Gaitán. El estallido de Bogotá —el Bogotazo— y la violencia que se propagó por el país dieron a la conferencia un fondo dramático que fijó en la memoria hemisférica la imagen de Colombia como escenario del choque entre orden y subversión. La OEA quedó institucionalizada en medio de las ruinas; el Pacto de Bogotá fue firmado. Alberto Lleras Camargo, que sería después presidente, elaboró un informe sobre esa conferencia y llegaría más tarde a la secretaría general de la propia OEA. El país había ingresado, en un mismo mes, a la arquitectura jurídica hemisférica del anticomunismo y a un ciclo de violencia interna que se enredaría con esa arquitectura durante cuatro décadas.
El Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, firmado en 1947 y todavía vigente, completaba el andamiaje. Diseñado para enfrentar variadas modalidades de agresión, incorporaba la Zona de Seguridad hemisférica establecida en 1939, de Alaska a la Patagonia, y en su artículo sexto obligaba a los gobiernos a confrontar cualquier hecho que pusiera en peligro la paz de América —un "cualquier hecho" que quedaría, en la práctica, definido por Washington. El alineamiento occidental era casi unánime: en los años cincuenta, apenas Argentina, Uruguay y México, tres de las veinte repúblicas latinoamericanas, mantenían relaciones con la URSS. Colombia, gobernada primero por Ospina y Gómez y desde 1953 por Gustavo Rojas Pinilla, se instaló cómodamente en ese consenso.
Corea, Rojas y la ilegalización del Partido Comunista
El gesto que selló la posición colombiana en el nuevo orden fue militar. Entre 1951 y 1954, el Batallón Colombia combatió en la guerra de Corea bajo mando formal de la ONU y efectivo de Estados Unidos: el único país latinoamericano en enviar tropas. La experiencia coreana fue mucho más que un episodio exterior. Devolvió a Colombia oficiales entrenados en la lógica de un ejército aliado occidental, con contactos directos en la maquinaria militar estadounidense y una identidad institucional reforzada como parte del bloque anticomunista.
En septiembre de 1954, el gobierno de Rojas Pinilla logró que la Asamblea Nacional Constituyente ilegalizara al Partido Comunista Colombiano, aprovechando la creciente aceptación internacional de los elementos que definían la Guerra Fría. El paso importa: el anticomunismo dejó de ser preferencia de gobierno para convertirse en política de Estado codificada. Las autodefensas campesinas formadas en zonas como Villarrica —en el sur del Tolima—, vinculadas al PC, pasaron a ser, por definición legal, enemigos del orden. Rojas ordenó la ofensiva militar contra Villarrica en 1955, primer laboratorio del uso de fuerza regular contra población campesina bajo la bandera anticomunista. Se ensayaba una lógica que se consolidaría diez años después en Marquetalia.
Alberto Lleras, Cuba y el reajuste de la política exterior
El Frente Nacional (1958-1974), pacto de alternancia entre liberales y conservadores para superar la violencia bipartidista, no interrumpió la política de seguridad interna anticomunista: al contrario, delegó el orden público a las Fuerzas Armadas y excluyó del reparto a los sectores comunistas. Bajo la primera presidencia del período —la de Alberto Lleras Camargo, 1958-1962— la política exterior colombiana absorbió el impacto de la Revolución Cubana.
En septiembre de 1960, en la reunión de la OEA celebrada en Bogotá, líderes como José Figueres y Rómulo Betancourt pidieron a Estados Unidos apoyo explícito a los gobiernos democráticos, en un ambiente ya tensado por Fidel Castro. La agenda económica latinoamericana se cruzaba con la agenda de seguridad estadounidense; de esa fricción nacería, un año más tarde, la Alianza para el Progreso, lanzada por la administración Kennedy en 1961 como alternativa reformista al ejemplo cubano. La Alianza reconocía la necesidad de un papel más activo del Estado en la economía y proponía reformas agraria, tributaria y de la administración pública orientadas a mayor equidad y desarrollo.
El 1º de diciembre de 1961 Castro proclamó públicamente su adhesión al marxismo-leninismo. Ocho días después, el 9 de diciembre, Lleras Camargo rompió relaciones diplomáticas con La Habana, alegando intentos de Castro de subvertir el gobierno colombiano. Los temores tenían base: Castro había recibido a visitantes colombianos, entre ellos figuras vinculadas a Alfonso López Michelsen, crítico del Frente Nacional. Ocho días más tarde, el 17 de diciembre, John F. Kennedy aterrizó en Bogotá en visita de Estado. La secuencia —proclamación cubana, ruptura colombiana, visita presidencial estadounidense en apenas dos semanas— condensa el tipo de contingencia con peso causal que caracterizó la Guerra Fría en Colombia: decisiones tomadas en días fijaron trayectorias que durarían décadas.
Doctrina de Seguridad Nacional: el enemigo interno
La pieza que hizo posible transformar el aparato militar colombiano fue la Doctrina de Seguridad Nacional. No era una teoría única ni un manual cerrado, sino un conjunto de principios difundidos entre oficiales latinoamericanos mediante entrenamiento en la Escuela de las Américas —en la Zona del Canal de Panamá— y en instalaciones de Georgia, Texas y Carolina del Norte, donde se estudiaba teoría económica comunista, estructura del PC, técnicas de reclutamiento, organización insurgente y estrategia contrainsurgente. La doctrina enmarcaba el conflicto como una lucha existencial entre el mundo occidental capitalista y el bloque comunista; sus principios tácticos se nutrieron sobre todo de las experiencias colonialistas francesas en Vietnam y Argelia, con revisiones posteriores basadas en las intervenciones estadounidenses en Vietnam y las británicas en Malasia y Kenya.
El desplazamiento conceptual clave era el paso de la guerra regular interestatal a la guerra irregular interna. El "enemigo" ya no era otro ejército sino una insurgencia dispersa, con apoyos civiles, ideológicamente definida. Bajo esta lógica, la categoría de sospechoso se ampliaba mucho más allá del combatiente armado: huelgas, manifestaciones sociales, campañas electorales de ciertos partidos podían leerse como focos de conflicto y sujetos legítimos de control estatal. Se construían identidades excluyentes: quien no estaba con el orden estaba con el enemigo.
En Colombia la DSN encontró un ejército que, pese a la arraigada noción del enemigo interno, había mantenido hasta los años sesenta una organización jerárquica y territorial, un equipamiento y una tradición civilista orientados a la guerra regular. Adoptar el nuevo marco fue una oportunidad institucional: transformar un ejército de existencia precaria, prestigio débil y función casi ornamental en garante de la seguridad del Estado. A diferencia de Argentina, Chile o Brasil, la DSN en Colombia no derivó en dictadura militar, sino en algo más sutil y quizás más resistente: una marcada influencia militar sobre el poder civil en materia de seguridad interior, que las élites políticas encontraron funcionalmente útil para sus propios proyectos de orden.
Marquetalia y el nacimiento de la ola guerrillera
El punto de inflexión ocurrió en el sur del Tolima. En 1961, el senador conservador Álvaro Gómez Hurtado —hijo de Laureano— acuñó la expresión "repúblicas independientes" para designar los enclaves campesinos bajo influencia comunista que habían sobrevivido a La Violencia: Marquetalia, Riochiquito, El Pato, Guayabero. Gómez pedía dar vía libre al Ejército; sus declaraciones tuvieron eco en medios de comunicación y funcionarios estadounidenses, y fabricaron el clima político de la ofensiva. El liberal Víctor Mosquera Chaux usó también el término. La estigmatización era el paso previo a la acción militar.
Entre 1962 y 1966, bajo la presidencia de Guillermo León Valencia, se desplegó el Plan Lazo, operación contrainsurgente diseñada con asesoría estadounidense. En 1962, el general William Yarborough, de la Escuela Especial de Guerra de Estados Unidos, visitó Colombia y elaboró recomendaciones para transformar el aparato de seguridad. En un anexo secreto, Yarborough recomendó el desarrollo de estructuras civiles y militares para ejecutar actividades paramilitares, sabotaje y terrorismo contra comunistas, con respaldo estadounidense. Recomendó además un programa intensivo de registro civil con huellas digitales y fotografías, y el uso de técnicas de interrogatorio como el pentotal sódico y el polígrafo. El anexo Yarborough contiene, en germen, las patologías que se despliegan durante las décadas siguientes: paramilitarismo, guerra sucia, censo poblacional al servicio del control.
El Plan Lazo combinó desarrollismo y anticomunismo. Sus fases iban de la acción cívico-militar —guerra psicológica, programas de ayuda campesina a través de comisiones del Ejército, creación de redes de espionaje e inteligencia— al bloqueo económico y militar del territorio, para culminar en la agresión directa con tropas. En mayo de 1964 se ejecutó la Operación Soberanía contra Marquetalia. Bajo el mando formal de la Séptima Brigada, con asesoría norteamericana, se movilizó una fuerza desproporcionada contra un pequeño núcleo de autodefensas campesinas liderado por Manuel Marulanda Vélez.
Marulanda y sus hombres escaparon del cerco. Redactaron el Programa Agrario de los Guerrilleros y constituyeron el Bloque Sur, marcando el tránsito de autodefensa campesina —territorial, defensiva— a guerrilla revolucionaria móvil con orientación política. En 1966, en la II Conferencia del Bloque Guerrillero del Sur, la organización adoptó el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Pero las FARC ubicarían siempre su nacimiento simbólico en Marquetalia, 1964. Ofensivas militares similares contra Riochiquito, El Pato y Guayabero completaron el desalojo de las llamadas repúblicas independientes y consolidaron la transformación de las autodefensas en guerrilla móvil.
Tanto Pierre Guilhodes —sociólogo francés estudioso del caso— como Jacobo Arenas, ideólogo de las FARC, coincidieron en el diagnóstico: la operación militar fue el detonante. Guilhodes sostuvo que Colombia "inventó al enemigo en nombre de una respuesta continental". Arenas afirmó que sin la agresión a Marquetalia probablemente no habrían nacido las FARC, y señaló el papel de la Doctrina de Seguridad Nacional como factor central. Aquí opera la paradoja constitutiva de la Guerra Fría colombiana: el aparato contrainsurgente fabricó, en buena medida, al adversario que pretendía conjurar.
Hay que matizar el juicio. El Partido Comunista Colombiano había aprobado la tesis de la "combinación de todas las formas de lucha" y tenía el propósito orgánico de convertir las autodefensas campesinas en la guerrilla del partido. Las condiciones estructurales —problemas agrarios no resueltos, exclusión política del Frente Nacional, tradición de violencia rural— apuntaban en la dirección de una insurgencia. La operación contra Marquetalia aceleró, radicalizó y dio forma a un proceso que tenía lógica propia, sin ser su causa única ni suficiente. Pero sin la DSN y sin Marquetalia el conflicto habría tenido otra forma y otro ritmo.
El eco cubano y la proliferación insurgente
Mientras Marquetalia gestaba a las FARC, otras guerrillas nacían con genealogía distinta. En 1965 apareció el Ejército de Liberación Nacional, fundado por estudiantes universitarios insatisfechos —algunos formados en Cuba en 1962— junto con campesinos y remanentes de guerrillas anteriores. El ELN buscaba imitar el camino de Castro al poder en Colombia; los estudiantes tendieron a subestimar las diferencias históricas y culturales entre la isla y el país. El 7 de enero de 1965 el ELN se dio a conocer con la toma del municipio santandereano de Simacota, con veintidós guerrilleros. Su arraigo social fue distinto al de las FARC: más entre sindicatos petroleros del Magdalena Medio y sectores de la Iglesia católica que entre el campesinado.
La incorporación de Camilo Torres Restrepo al ELN en 1965 marcó a la organización. Sacerdote católico, sociólogo, capellán universitario, Torres se sumó a la guerrilla como culminación de una trayectoria pública que había buscado desde el Frente Unido una convergencia de fuerzas populares. Murió en combate el 15 de febrero de 1966, apenas meses después de haber empuñado las armas. Su figura atrajo a jóvenes, estudiantes, sindicalistas y católicos de izquierda a la insurgencia durante las décadas siguientes, y convirtió al ELN en el brazo armado donde confluían cristianismo revolucionario y guevarismo.
Se sumó el Ejército Popular de Liberación, de orientación maoísta, y años más tarde el Movimiento 19 de Abril, nacido en 1974 tras las elecciones presidenciales que dieron el triunfo cuestionado a Misael Pastrana sobre Rojas Pinilla. La ola guerrillera colombiana fue diversa: cada organización combinó de manera propia inspiración cubana, herencia comunista local, catolicismo radical y frustración con la exclusión política del Frente Nacional.
La segunda ola llegó tras el triunfo sandinista en Nicaragua el 19 de julio de 1979, que revivió el "mito guerrillero" en América Latina y generó una nueva insurgencia especialmente virulenta en Guatemala, El Salvador, Honduras, Ecuador, Perú y Colombia. Fue en varios sentidos más álgida que la desatada tras la Revolución Cubana de 1959, aunque menos extensa geográficamente. En Colombia impactó de lleno la trayectoria de las guerrillas existentes, que hacia finales de los setenta habían perdido impulso, y contribuyó a la escalada del conflicto en los años ochenta.
El Estatuto de Seguridad: la DSN hecha decreto
El pico represivo de la Guerra Fría colombiana llegó bajo la presidencia liberal de Julio César Turbay Ayala (1978-1982). El 6 de septiembre de 1978, apenas semanas después de su posesión, Turbay expidió el Decreto 1923 —el Estatuto de Seguridad— bajo la figura del estado de sitio. Fue la traducción jurídica más directa de la Doctrina de Seguridad Nacional en el ordenamiento colombiano.
El Estatuto tipificó nuevas conductas delictivas y amplió las penas para delitos políticos; impuso arresto y prisión a formas de protesta social; entregó a las Fuerzas Armadas facultades amplias sobre el orden público, incluido el juzgamiento de civiles por militares. Buscaba, según sus propios términos operativos, modelar la sociedad conforme a los principios de la DSN, y bajo esos criterios se pretendía legitimar los atropellos que los militares cometían en zonas violentas contra la población campesina.
No apareció de la nada. Lo habían precedido dos decretos que ya ampliaban los poderes represivos del Estado: el Decreto 2578 de 1976, que facultaba sancionar a personas "potencialmente criminales", y el Decreto 0070 de enero de 1978, que otorgaba inmunidad criminal especial a policías y militares en operaciones contra secuestro, extorsión y narcotráfico. El Estatuto fue la formalización sistemática de un giro que venía cuajando.
Bajo su vigencia se generalizaron las detenciones arbitrarias y masivas, la tortura y las restricciones a garantías judiciales, con impacto particular sobre dirigentes sociales y personas consideradas opositoras. Miembros de las Fuerzas Militares practicaron ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas en el marco del combate a las bases sociales de la guerrilla, amparados en decretos que les concedían inmunidad y amplias facultades sobre el orden público. Oficiales como el mayor Alirio Urueña —vinculado más tarde a la Masacre de Trujillo— y el general Farouk Yanine Díaz —después señalado como pieza en la canalización de apoyos anticomunistas a través del Batallón Charry Solano— pasaron por la Escuela de las Américas y por cursos estadounidenses de inteligencia, y sus trayectorias posteriores muestran cómo la formación externa alimentó la maquinaria interna de guerra sucia.
Las denuncias de violaciones a derechos humanos, desapariciones y abusos militares derivados del Estatuto se convirtieron en tema central de la campaña presidencial de 1982. La pérdida de credibilidad del Partido Liberal, que se dividió en dos facciones ese año, favoreció el triunfo del conservador Belisario Betancur, cuya gestión giró hacia una política de paz que rompió, al menos en el discurso, con la lógica del enemigo interno. Pero la maquinaria institucional del Estatuto —los oficiales entrenados, los circuitos de inteligencia, las alianzas con estructuras armadas locales— no se desmontó.
Élites civiles, agencia y tropicalización
Una lectura mecánica de la Guerra Fría en Colombia tiende a atribuir la deriva represiva a la presión estadounidense. Es insuficiente. La agencia de las élites civiles colombianas fue en muchos momentos más determinante que cualquier imposición externa: Lleras Camargo decidió romper con Cuba en 1961 respondiendo a temores propios sobre la izquierda doméstica; Álvaro Gómez Hurtado construyó desde la tribuna conservadora la categoría estigmatizante de las "repúblicas independientes"; Turbay decretó el Estatuto de Seguridad como respuesta a la agitación urbana y al auge del M-19, no como pedido de Washington.
Colombia adoptó y tropicalizó la DSN porque sectores dirigentes la encontraron funcionalmente útil para sus propios proyectos de orden. La delegación del orden público al estamento militar durante el Frente Nacional, la exclusión política de sectores comunistas del pacto bipartidista, el uso del estado de sitio como régimen ordinario de gobierno: todos esos rasgos preexistían a la Guerra Fría, y el marco doctrinario los amplificó sin haberlos creado. La tropicalización operó también sobre el paramilitarismo: mientras en otros países la doctrina se ejerció desde la cúspide del Estado con las Fuerzas Armadas como poder autónomo, en Colombia se descargó parcialmente sobre estructuras civiles armadas —las redes de espionaje e inteligencia recomendadas por Yarborough, las autodefensas ganaderas del Magdalena Medio— que operaron con anuencia militar y respaldo político local.
Nelson Rockefeller, en su informe sobre América Latina de 1969, había cristalizado la visión estadounidense de que las fuerzas armadas latinoamericanas eran actores clave del orden hemisférico y merecían apoyo directo. Ese respaldo doctrinario y material —entrenamiento en Panamá, asesoría en el Plan Lazo, cursos en Georgia y Texas— fue insumo, no causa suficiente. La causa suficiente estuvo en las decisiones tomadas en Bogotá.
El acuerdo de Chicoral y el fondo agrario
La Guerra Fría en Colombia se libró sobre la cuestión agraria irresuelta. La Reforma Agraria de 1961, impulsada bajo el gobierno de Lleras Camargo en sintonía con las recomendaciones de la Alianza para el Progreso, había intentado responder a las demandas rurales con redistribución limitada. Pero el pacto de Chicoral de 1972, firmado entre el gobierno de Misael Pastrana y las élites terratenientes en el Tolima, enterró la reforma y consolidó la estructura agraria concentrada que había alimentado la insurgencia.
Ese cierre tiene peso conceptual: mostró que las élites colombianas estaban dispuestas a asumir el costo de una guerra prolongada antes que aceptar la redistribución rural que la Alianza para el Progreso proponía como alternativa reformista al modelo cubano. La contrainsurgencia militar y la clausura de la reforma agraria fueron las dos caras de la misma respuesta al desafío insurgente. Sin el cierre de Chicoral, la Doctrina de Seguridad Nacional habría tenido menos combustible; sin ella, el cierre habría sido políticamente más costoso. La Guerra Fría permitió que las élites colombianas resolvieran una cuestión estructural doméstica bajo el paraguas de una guerra global.
1989-1991: el final que no fue
El fin de la Guerra Fría global —la caída del Muro en noviembre de 1989, la disolución soviética en 1991— coincidió en Colombia con un intento de reconfiguración política de gran alcance. El gobierno de Virgilio Barco (1986-1990) había abierto negociaciones con el M-19, que se desmovilizó el 9 de marzo de 1990 mediante el Acuerdo de Corinto con cerca de 900 guerrilleros. El acuerdo de paz fue hundido en el Congreso por mayorías liberales y conservadoras vinculadas a intereses mafiosos, provocó la renuncia del ministro de Gobierno y dejó en situación jurídica precaria a los ex guerrilleros desarmados; pero la desmovilización se sostuvo.
Bajo Barco y su sucesor César Gaviria se completaron las desmovilizaciones del Ejército Popular de Liberación, el Movimiento Armado Quintín Lame y el Partido Revolucionario de los Trabajadores. Los ex combatientes se integraron a la Asamblea Nacional Constituyente elegida en 1990, donde obtuvieron en alianza cerca de un tercio de los escaños. La Corriente de Renovación Socialista, disidencia del ELN, se sumó al ciclo en 1993. Fue el intento más ambicioso de traducir el fin de la Guerra Fría en pacificación interna.
Pero en diciembre de 1990, coincidiendo con las elecciones para la Constituyente, se frustró casi por completo la posibilidad de diálogo con la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar —que agrupaba a las FARC, al ELN y a las disidencias del EPL— pese al interés que ésta había mostrado en ampliar su participación en el proceso constituyente. Ese fracaso fue decisivo. Las FARC y el ELN quedaron fuera del pacto constitucional y del cierre negociado del ciclo insurgente.
Las Fuerzas Militares colombianas, mientras tanto, se readaptaron al nuevo orden post-bipolar con notable eficiencia semántica: disolvieron el reconocimiento político a la guerrilla y radicalizaron su discurso, primero hacia la "narcoguerrilla" y luego hacia la "guerrilla narcoterrorista". El anticomunismo se convirtió sin traumatismo en antinarcotráfico y después en antiterrorismo; las mismas estructuras, doctrinas y alianzas locales que la Guerra Fría había construido encontraron nuevos enunciados legitimadores. Los oficiales entrenados en la Escuela de las Américas siguieron siendo funcionales; los circuitos paramilitares heredados del anexo Yarborough se expandieron. La guerra continuó porque sus causas endógenas —cuestión agraria, exclusión política, desigualdad territorial— seguían intactas, y porque el aparato construido durante cuarenta años tenía inercia propia.
Huella
La Guerra Fría en Colombia legó un léxico político que sobrevivió a su marco global. Categorías forjadas entre 1948 y 1991 —el "enemigo interno", las "repúblicas independientes", el "auxiliador de la subversión"— siguieron organizando el discurso de seguridad después de 1991, aplicadas ahora a la Unión Patriótica, a movimientos sociales rurales, a comunidades de paz, a defensores de derechos humanos. El caso de la UP es paradigmático: nacida en 1985 como frente amplio civil producto de los diálogos entre las FARC y el gobierno de Betancur, fue identificada como enemigo interno por el estamento castrense desde su fundación, pese a su naturaleza legal y electoral. La operación de lectura era herencia directa de la Doctrina de Seguridad Nacional: si un partido incorporaba a ex guerrilleros, entonces era el enemigo con otro rostro, y el aparato podía tratarlo como tal. El exterminio sistemático de sus militantes durante los años siguientes fue la demostración práctica de que la categoría doctrinaria sobrevivía a sus condiciones de origen.
Otros rasgos del sistema político colombiano que la Guerra Fría no inventó pero sí consolidó: la institucionalización del estado de sitio como régimen ordinario, la subordinación de la política de seguridad al criterio militar, la coexistencia entre democracia electoral y prácticas represivas de excepción. La Constitución de 1991, con su carta de derechos y sus mecanismos de participación, buscó romper con ese modelo, y en parte lo logró: prohibió el juzgamiento de civiles por militares en tiempos de normalidad, reguló los estados de excepción, creó la Corte Constitucional, incorporó la acción de tutela como garantía cotidiana. Pero la maquinaria material —oficiales, doctrinas, redes de inteligencia, alianzas con estructuras armadas privadas— siguió operando bajo enunciados renovados. La ruptura fue jurídica más que institucional; la letra cambió antes que las prácticas.
La historiografía ha ido matizando el peso relativo de lo endógeno y lo exógeno. La Comisión de la Verdad, en su informe final de 2022, incorporó la Guerra Fría como uno de los factores estructurantes del conflicto sin reducirlo a él, y ubicó la responsabilidad del Estado en el diseño y ejecución de una política contrainsurgente que rebasó ampliamente el marco de un enfrentamiento legítimo con guerrillas armadas. Los debates contemporáneos sobre memoria, reparación y sanción penal a estructuras paramilitares y a agentes del Estado suelen recorrer los mismos escenarios —Trujillo, el Magdalena Medio, Urabá— donde la DSN se materializó primero. La geografía del conflicto reciente calca la geografía del Plan Lazo y de los primeros dispositivos paramilitares.
Queda por saldar la disputa más honda: si Colombia asumió la Guerra Fría o la Guerra Fría asumió a Colombia. Ninguna respuesta tajante hace justicia al proceso. La Guerra Fría no cayó sobre un país inerte; injertó su marco sobre una violencia previa y sobre unas élites dispuestas a usarla. Colombia no fue víctima pasiva ni agente autónomo: fue lugar de encuentro, donde un cuerpo doctrinario global halló condiciones locales fértiles y una historia local encontró en él la justificación de sus peores impulsos. De ese encuentro emergió un país con ejército redefinido, guerrillas engendradas por la contrainsurgencia, paramilitares nacidos del anexo Yarborough, élites civiles capaces de decretar el Estatuto de Seguridad y de sostenerlo durante cuatro años. Ese país siguió existiendo después de 1991, y las guerras posteriores —contra el narcotráfico, contra el terrorismo, contra las FARC hasta 2016 y contra el ELN todavía hoy— fueron continuaciones semánticas de la guerra iniciada en Bogotá en abril de 1948.
En el archivo
2 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
01Frente Nacional1958–19741
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Doctrina de Seguridad Nacional: marco ideológico y operativo difundido por Estados Unidos entre militares latinoamericanos que tradujo la bipolaridad global en guerra irregular interna, definiendo al comunismo como 'enemigo interno' y reorientando a las Fuerzas Armadas colombianas hacia el control de la población civil.
- 02Marquetalia: enclave campesino comunista en el sur del Tolima cuya destrucción militar en 1964, en el marco de la lógica anticomunista de la Guerra Fría, fue reconocida como el detonante del nacimiento de las FARC y símbolo de cómo la Guerra Fría fabricó en parte al adversario que decía combatir.
- 03OEA y sistema interamericano: arquitectura jurídica hemisférica institucionalizada en Bogotá en 1948, que encuadró a Colombia y América Latina en el alineamiento anticomunista occidental y proveyó los instrumentos colectivos —junto con el TIAR— para gestionar las amenazas definidas por Washington.
- 04Revolución Cubana: acontecimiento exógeno que aceleró la adopción de la contrainsurgencia en Colombia, motivó la ruptura diplomática con La Habana en 1961 e inspiró a las guerrillas colombianas de los años sesenta, actuando como catalizador de la versión local de la Guerra Fría.
- 05Frente Nacional: pacto de alternancia bipartidista (1958-1974) que, al excluir a los sectores comunistas del reparto político y delegar el orden público a las Fuerzas Armadas, articuló la lógica de la Guerra Fría con la exclusión política interna, profundizando las causas endógenas del conflicto.
Personas
Lugares
Ideas
- Alianza para el Progreso2 piezas compartidas
- Frente Nacional2 piezas compartidas
- Anticomunismo1 pieza compartida
- Autodefensa campesina1 pieza compartida
- Bipartidismo1 pieza compartida
- Bogotazo1 pieza compartida
- Capital extranjero1 pieza compartida
- Contrainsurgencia1 pieza compartida
- Dependencia1 pieza compartida
Documentos y fragmentos citados
60 documentos · 69 fragmentos
01Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · p. 252 citas
[1]Ejército Popular de Liberación, EPL, con el gobierno 11. Un trabajo de síntesis, pensado como vista panorámica de la política exterior colombiana en el siglo XX, coincide en señalar que el conflicto armado se debió a “fenómenos endógenos” aunque tres “cuestiones exógenas” lo afectaron, a saber, la guerra fría, la…
p. 25
[2]Ejército Popular de Liberación, EPL, con el gobierno 11. Un trabajo de síntesis, pensado como vista panorámica de la política exterior colombiana en el siglo XX, coincide en señalar que el conflicto armado se debió a “fenómenos endógenos” aunque tres “cuestiones exógenas” lo afectaron, a saber, la guerra fría, la…
p. 25
02Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · p. 4331 cita
[3]pero insuficien - te. Sólo si se comprende el entramado de motivos, objetivos, lógicas y sobre todo las transfor - maciones de los actores y el contexto, es posible encontrar el camino para ponerle fin y decir: ¡Basta ya! Origen y dinámicas de las guerrillas. Las guerrillas colombianas nacieron en los años 60 como…
p. 433
03Mujeres e insurrección en Colombia: Reconfiguración de la identidad femenina en la guerrillaMaría Eugenia Ibarra Meló · 2009 · p. 871 cita
[4]ente, se transform an en una guerrilla de orientación com unista. Para el sociólogo francés Pierre G uilhodes y para Jacobo Arenas, el fallecido ideólogo de las FARC, la cam paña m ilitar em prendida por el Ejército colom biano contra la región de M arquetalia constituyó el detonante para la reactiva ción de las…
p. 87
04America's Other War: Terrorizing ColombiaDoug Stokes · 2005 · p. 182 citas
[5]estab- lishment scholars, notably John Lewis Gaddis, regarded as the dean of Cold War scholarship. He plausibly traces the origins of the Cold War | x v i i i to 1917, when Russia broke free of its relations of semi-colonial depend- ency on the West and sought to pursue an independent course. Gaddis…
p. 18
[6]estab- lishment scholars, notably John Lewis Gaddis, regarded as the dean of Cold War scholarship. He plausibly traces the origins of the Cold War | x v i i i to 1917, when Russia broke free of its relations of semi-colonial depend- ency on the West and sought to pursue an independent course. Gaddis…
p. 18
05Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 341 cita
[7]Jorge Eliécer Gaitán y por los disturbios al orden público que le siguieron, se observó el enfrenta- miento de intereses entre Estados Unidos y los países situados al sur del río Grande: para éstos, el punto prin- cipal en la agenda de las relaciones era el económico, mientras para aquél era el de defensa. La América…
p. 34
06Exilio colombiano. Huellas del conflicto armado más allá de las fronterasCentro Nacional de Memoria Histórica, Juan Manuel Zarama Santacruz, Randolf Laverde Tamayo, Juan Pablo Luque · 2018 · p. 771 cita
[8]de la región protegieron a decenas de miles de exiliados europeos –principalmente de orígenes judío, alemán e italiano–, que emigraron de manera masiva a raíz de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Tres años después de que se declarara el fin de la guerra en Eu- ropa, Colombia jugaría un papel determinante en la…
p. 77
07Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 8881 cita
[9]Roosevelt, quien falleció entre las conferencias de Yalta y Potsdam. 8 Rafael Pardo Rueda, Entre dos poderes. De cómo la Guerra Fría moldeó América Latina. Tomo 1, Bogotá, Distribuidora y Editora Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, S. A., 2014, p. 30. 9 Texto del Tratado en:…
p. 888
08El río: exploraciones y descubrimientos en la selva amazónicaWade Davis · 2017 · p. 2361 cita
[10]ora- toria se inflamaba y crecía su fama, la estructura empezó a resquebrajarse. En los barrios del norte, las dueñas de casa empezaron a quejarse de la altanería de las sirvientas. Los hombres de negocios del centro tuvieron que soportar 237 Eí ndi el desdén de los muchachos emboladores. Los mendigos escupían en las…
p. 236
09Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 4401 cita
[11]los asistentes crearon la llamada “Zona de Seguridad”, desde Alaska hasta la Patagonia; en La Habana, en 1940, adoptaron la “Resolución xv ”, la cual fortaleció la llamada asistencia recíproca en caso de agresión; y en Río, en 1942, la mayoría de países rompió relaciones económicas y políticas con el Eje y varios de…
p. 440
10Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · p. 1101 cita
[12]juego su propia seguridad. 221 Camilo Dangun, “La integración y el crecimiento económico en Amêrica Latina”, Revista Desarrollo Económico 4 (1964): 14-15. 222 Carlos Figueira y Andrés Peri, América Latina: Los rostros de la pobreza y sus causas determinantes (Santiago: CEPAL, 2004),…
p. 110
11Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 41, 742 citas
[13]D E U N C O N F L IC T O A R M A D O IN C O N C L U S O 47 1903). La mentalidad castrense se coció a fuego lento en la represión a los trabajadores petroleros de Barrancabermeja y de la zona bananera de Santa Marta en la década de 1920; en la represión de los masivos motines del 9 de abril de 1948, achacados nacional…
p. 41
[16]la invasión a Cuba en 1960. Reelaborar la doctrina fue todavía más apremiante después de aquel fiasco. La doctrina de la contrainsurgencia quitaba todo énfasis a la guerra re- gular interestatal poniéndolo en la guerra irregular interna. En esta direc- ción, había que fortalecer unidades operativas orientadas por una…
p. 74
12Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · p. 3191 cita
[14]Counterinsurgency Battle Group, Colombian, 172, 194, 195–98 Cuba, 74, 93, 94; Colombian relations with, 182; revolution in, 174–75 Currie Commission, 65 Currie, Lauchlin, 65 Czechoslovakia, 141, 144 de Lesseps, Ferdinand. See Lesseps, Ferdinand de Democratic People’s Republic of Korea (North Korea): formation of, 72;…
p. 319
13Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 4201 cita
[15]through Catholic charities and the international program known as CARE. 67 Plan Lazo received great motive force from the Cold War. Relations be- tween Colombia and Cuba had cooled rapidly as Fidel Castro moved leftward after 1959 and turned hostile in late 1961, as Alberto Lleras Camargo pre- pared to receive a state…
p. 420
14Walking Ghosts: Murder and Guerrilla Politics in ColombiaSteven Dudley · 2004 · p. 451 cita
[17]countries, got U.S. training in Panama, Georgia, Texas, and North Carolina, where they learned everything about communism anyone would want to know: its economic theory, party structure, organization, recruitment, and strategy. Controlling the communist threat at the time involved what was known then as the National…
p. 45
15Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · p. 461 cita
[18]provided by the United States. 16 The light aircraft that Yarborough recommended for the Colombian Air Force were “Helio Couriers,” a lightweight plane used extensively by the cia in operations at that time in Africa and Indochina. The U.S. State Depart - ment had already recommended in 1960 that the Colombian…
p. 46
16Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 471 cita
[19]la población, y se mejorara la inteligencia. En particular sugería: «Un programa intenso de registro de los civiles... de modo que todos sean registrados en archivos del gobierno incluyendo huellas digitales y fotografías»... También recomendaba este esmerado militar, el procedimiento de técnicas de interrogatorio que…
p. 47
17Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 471 cita
[20]la población, y se mejorara la inteligencia. En particular sugería: «Un programa intenso de registro de los civiles... de modo que todos sean registrados en archivos del gobierno incluyendo huellas digitales y fotografías»... También recomendaba este esmerado militar, el procedimiento de técnicas de interrogatorio que…
p. 47
18Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 611 cita
[21]GINI para Bogotá y la Región», 11-12. 118 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 337. 119 Misas Arango, Regímenes de acumulación y modos de regulación: Colombia 1910-2010, 62. 120 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 90. 121 Helg, La educación en Colombia: 1918-1957. Una historia social, económica y…
p. 61
19De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 611 cita
[22]“en la que participaron casi 7.000 miembros 62 DE LOS GRUPOS PRECURSORES AL BLOQUE TOLIMA (AUC) INFORME No. 1 del Ejército, algunos con formación antiguerrillera. El operati- vo fue respondido con tácticas guerrilleras, pero fue levantado al poco tiempo, quizá porque se trataba de un ensayo para la operación militar…
p. 61
20Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 641 cita
[23]la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…
p. 64
21Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · p. 2241 cita
[24]Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…
p. 224
22El orden desarmado. La resistencia de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare (ATCC)Gonzalo Sánchez Gómez, Mario Aguilera Peña · 2011 · p. 491 cita
[25]partido conservador. Colombia Nunca Más. Cimitarra. www.dere- chos.org/nizkor/colombia. 178 Voz. Marzo 16 de 1978. 179 Vanguardia Liberal Agosto 28 de 1981. 96 Capítulo 2 97 El orden desarmado La resistencia de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare (ATCC) tuvo efectos bastante negativos para la…
p. 49
23Trujillo: Una tragedia que no cesaGrupo de Memoria Histórica; Álvaro Camacho Guizado (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2008 · p. 1841 cita
[26]in- ternacional, mucho menos cuando las guerrillas comunistas aún continúan en guerra en Colombia y no se avizoraban perspectivas de paz en el corto plazo. La esencia de la doctrina de seguridad era combatir al enemigo interno para contener la expansión del comunismo internacional, sin que se cuestionara necesariamen-…
p. 184
24Guerras RecicladasMaría Teresa Ronderos · 2014 · p. 1411 cita
[27]a Justicia y Paz un testimonio que parecía inverosímil. Aseguró, en noviembre de 2012, que el general Farouk Yanine Díaz, proveniente de la Escuela de las Américas, al igual que muchos otros oficiales de la época, contaba con el apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos para apoyar a los…
p. 141
25Todo pasó frente a nuestros ojos. El genocidio de la Unión Patriótica 1984-2002Vladimir Melo Moreno (Relator); Andrés Fernando Suárez, Carmen Andrea Becerra (Correlatores); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2018 · p. 1951 cita
[28]militar alineada con la política militar nortea- mericana y iii) la reapropiación de la Doctrina de Seguridad Na- cional suramericana (Leal, 2006, páginas 55-61). De esta forma, se dio una reconfiguración de un modelo de fuerza para la Defensa Nacional a uno de Seguridad Nacional (Rueda, 1997), que derivó en la…
p. 195
26Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia. Tomo ICentro Nacional de Memoria Histórica; Germán Lozano Villegas; Luz Janeth Forero M. · 2014 · p. 571 cita
[29]o en contra de la nación, nunca neutrales, dada la visión que se hacía a través del prisma de la lucha contrainsurgente. En ese sentido, las huelgas, la manifestación social y las campañas electorales de ciertas condiciones eran consideradas como focos de con fl ictos y, por ende, sujetos de control estatal 64. La in…
p. 57
27Gobernar en medio de la violencia. Estado y paramilitarismo en ColombiaJacobo Grajales · 2017 · p. 1481 cita
[30]tradición antimilitarista en la que el Ejército desempeña un papel históricamente muy débil. 9 De esa manera lo explica el historiador Fernando Guillén: Al contrario de lo que ocurre en algunos otros países latinoamericanos […] los militares colombianos de carrera no encontraron en su profesión canales de ascenso…
p. 148
28La Rochela: Memorias de un crimen contra la justiciaGrupo de Memoria Histórica, Iván Orozco Abad (Relator), Gonzalo Sánchez G. (Coordinador) · 2010 · p. 2721 cita
[31]miembros de las fuerzas armadas. En 1976, fue expedido el decreto 2578, que le concedía a los mayores del ejército y a inspectores de policía la facultad de sancionar con una multa a personas consideradas potencialmente criminales. El segundo decreto fue el 0070, promulgado en enero de 1978 que concedía a miembros de…
p. 272
29Movimientos sociales, Estado y democracia en ColombiaMauricio Archila, Mauricio Pardo (Editores) · 2001 · p. 3671 cita
[32]se adelantan cap- turas sin orden judicial, se aplica la sanción de arresto hasta por 180 días por alcaldes y gobernadores contra dirigentes sociales, dando como resultado detenciones arbitrarias y masivas, tortu- ras, restricciones a las garantías judiciales y al derecho al babeas corpus. La labor de las ONG de…
p. 367
30Testigos olvidados. Periodismo y paz en ColombiaAndrés Felipe De Pablos, Luisa Fernanda Gómez · 2017 · p. 1, 34 citas
[33]16 I. El gobierno de la paz y los enemigos agazapados (1982-1986) Durante la campaña presidencial para el período 1982-1986 la paz fue tema clave de discusión. Lo fue, sobre todo, por las denuncias de violaciones a los derechos humanos, el abuso y poder desmedido de las Fuerzas Armadas, las desapariciones y demás…
p. 1
[34]16 I. El gobierno de la paz y los enemigos agazapados (1982-1986) Durante la campaña presidencial para el período 1982-1986 la paz fue tema clave de discusión. Lo fue, sobre todo, por las denuncias de violaciones a los derechos humanos, el abuso y poder desmedido de las Fuerzas Armadas, las desapariciones y demás…
p. 1
[67]palabras, determinó que la Constituyente no podía quedar sujeta a los temas impuestos por el Gobierno o el poder político. Con este nuevo impulso para los procesos de negociación, el convocó al XII Pleno del Partido Comunista Marxista EPL Leninista los días 18, 19 y 20 de octubre, en el campamento de Labores. “Este…
p. 3
[68]palabras, determinó que la Constituyente no podía quedar sujeta a los temas impuestos por el Gobierno o el poder político. Con este nuevo impulso para los procesos de negociación, el convocó al XII Pleno del Partido Comunista Marxista EPL Leninista los días 18, 19 y 20 de octubre, en el campamento de Labores. “Este…
p. 3
31La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 361 cita
[35]Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, como “repúblicas independientes” en las que el Estado no ejercía ningún control. Y se convirtieron en un objetivo militar. En mayo de 1964, bajo el gobierno del también conservador Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó una operación para acabar con el reducto…
p. 36
32Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · p. 591 cita
[36]colombiano en el marco de la guerra fría. Las operaciones de mayo de 1964 conocidas como Operación Soberanía, ocasionaron la salida de campesinos que organizados en grupos de autodefen- sas, iniciaron una marcha hacia el sur del país en columnas, este proceso per- mitió la consolidación política y militar con la…
p. 59
33Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 3341 cita
[37]1948; otra, a partir de 1.954; otra, a partir de 1962; otra, a partir del 18 de mayo de 1964 cuando los Altos Mandos declaran oficialmente que ese día empe- zaba la “Operación Marquetalia”; y esta que enfrentamos a partir 1 Actualizado en la VIII Conferencia de 1993. 336 Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las…
p. 334
34Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · p. 2561 cita
[38]cities and became absentee owners (that is, urban-based rural landowners) or “capi- talist entrepreneurs” while aligning with industrialists, thereby changing the rural dynamic of the social relations of production (Sánchez and Meertens, 2001: 11). 25 In the 1950s, Currie was the largest cattle owner in the country…
p. 256
35Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 721 cita
[39]la soberanía del Estado, y agregó: «Hay la República Independiente de Sumapaz. Hay la República Independiente de Planadas, la de Riochiquito, la de este bandolero que se llama Richard». Gómez, además, le pidió al Gobierno que se diera vía libre al Ejército para que operara «a plenitud»; de no hacerlo, «está fomentando…
p. 72
36Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2441 cita
[40]el propósito de convertir las autodefensas campesinas en la guerrilla del partido dentro de la estrategia de combinación de todas las formas de lucha (Pizarro, 1991). Uno de estos asentamientos campesinos, Marquetalia, se constituyó en la esencia del mito fundacional de las FARC. Se trataba de una comunidad campesina…
p. 244
37La dimensión moral del conflicto armado en Colombia. Una lectura a partir de Theodor W. AdornoTulia Almanza Loaiza · 2022 · p. 3461 cita
[41](2004) en: GMH, op. cit. (2013, 112) 565 Paul Oquist, Violencia y conflicto y política en Colombia, 322, en GMH, ¡Basta Ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad. Informe General, 115. 347 A N EX O por el Partido Comunista, y las autodefensas del Sumapaz se negaron a aceptar la amnistía, con lo cual se expusieron a…
p. 346
38¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 941 cita
[42]s ubver s iv os, entre l os que s e des tacó el Movimient o Obrero, E s tudiantil y Campe s ino (MOEC). C o n aquella lógica de la guerra fría, s umada al hech o de que el régimen había delegad o a la s fuerza s armada s el c o ntr o l ca s i ab so lut o de la s eguridad interna, el Gobiern o de Guillerm o León…
p. 94
39Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 1011 cita
[43]como lo habían hecho muchos de los dirigentes de las guerrillas liberales que se habían dejado atraer por la euforia de los primeros meses del gobierno militar, cuando se anunciaba la suspensión de toda forma de persecución basada en razones políticas, y cuando se ofrecieron indultos y amnistías a los guerrilleros que…
p. 101
40Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 2322 citas
[44]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…
p. 232
[45]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…
p. 232
4130 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 2191 cita
[46]de fundación fueron: ELN, 1962; Farc, 1964; EPL, 1967; M- 19, 1970. El M-19 se desmovilizó en 1990, el EPL en 1991 y las Farc-Ep en 2016. Todos fueron producto de la revolución cubana. Y, con alguna excepción, a partir de los años ochenta encontraron en el narcotráfico su fuente de financiamiento y expansión,…
p. 219
42Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 931 cita
[47]Revolucionario (MOIR), hasta las guerrillas, que emergieron en ese contexto de democracia restringida. Las FARC, el Ejército Popular de Liberación (EPL) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tuvieron influencia en ese amplio y plural campo de la izquierda. Eran tiempos revolucionarios en los cuales la lucha…
p. 93
43En medio del Magdalena MedioAlfredo Molano Bravo · 2009 · p. 331 cita
[48]la toma de la población de Simacota en 1964. Dos años después de algunas acciones más espectaculares que militares, como el ataque a un tren, relatado por la revista Sucesos de México, se unió a sus fi- las el cura Camilo Torres Restrepo, que traía tras de sí una larga cola de sindicalistas, estudiantes y católicos de…
p. 33
44Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1541 cita
[49]existencia, de más de medio siglo. L A INTERVENCIÓN DE LA INSURGENCIA El ELN (Ejército de Liberación Nacional) entró en escena en el departamento de Santander a comienzos de los años sesenta. La base del grupo fueron estudiantes universitarios insatisfechos, algunos de los cuales habían viajado a la Cuba de Fidel…
p. 154
45Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Magdalena MedioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 561 cita
[50]per- tenecientes a sectores radicales del movimiento estudiantil fueron fundamentales en el origen del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 1964. El grupo se asentó en la región de Simacota, Santa Helena del Opón y San Vicente de Chucurí, territorios cargados de cacao y cafetales en medio de bosques de robles.…
p. 56
46El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 1052 citas
[51]texto se planteaban reivindicaciones sociales y económicas que se pueden catalogar de reformistas, con muy poco de “comunismo”. 1 El ELN se hizo más popular con el ingreso a sus filas de Camilo Torres Restrepo, sacerdote que rompía con la tradición conser- vadora y reaccionaria de la Iglesia. Torres Restrepo sacudió…
p. 105
[52]texto se planteaban reivindicaciones sociales y económicas que se pueden catalogar de reformistas, con muy poco de “comunismo”. 1 El ELN se hizo más popular con el ingreso a sus filas de Camilo Torres Restrepo, sacerdote que rompía con la tradición conser- vadora y reaccionaria de la Iglesia. Torres Restrepo sacudió…
p. 105
47La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 2051 cita
[53]reaccionaria total en el par - tido liberal, destacando la necesidad de renovar la lucha por los ideales originarios. Mientras tanto, el ala del partido que ingresó al «sistema» se erosionó ideológicamente, al anqui - losarse y petrificarse el Frente Nacional. Al momento crítico de la campaña presidencial de 1965, la…
p. 205
48Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 1001 cita
[54]destacamentos embrionarios y los grupos guerrilleros liberales, comandados por Gerardo Loaiza; se creó el Comando del Davis en lo alto del cañón del Cambrín, y se conformó un estado mayor unificado. Entre 1949 y 1964, el PCC, en consonancia con los cambios de la situación política nacional, va a desarrollar una…
p. 100
49Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 531 cita
[55]Es imposible no hacer alusión al impacto del triunfo de los sandinistas en Nicaragua. Veinte años después de la revolución cubana, el derro camiento del Clan Somoza y la entrada triunfal del fsln a Managua el 19 de julio de 1979 nuevamente revivieron el “mito guerrillero” en el continente. Esta ola, aunque fue menos…
p. 53
50Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 1561 cita
[56]declaró con humor que el presidente López se comprometió a convertir a Colombia en el Japón de Suramérica. “Y miren ustedes que lo cumplió: redujo el CAT y los exportadores quedaron amarillos” 102. En su política exterior, restableció relaciones con el gobierno de Fidel Castro, rotas desde el gobierno de Alberto…
p. 156
51Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 4142 citas
[57]población, por el desem- pleo y la insatisfacción de sus necesidades apremiantes, parecía encontrar en las audaces experiencias de Cuba una solución a sus conflictos vitales". 22 Los norteamericanos, por conducto de la Alianza para el Progreso, y promoviendo políticas de inter- vención económica y de mayor…
p. 414
[58]población, por el desem- pleo y la insatisfacción de sus necesidades apremiantes, parecía encontrar en las audaces experiencias de Cuba una solución a sus conflictos vitales". 22 Los norteamericanos, por conducto de la Alianza para el Progreso, y promoviendo políticas de inter- vención económica y de mayor…
p. 414
52La crisis agraria en Colombia, 1950-1980Santiago Perry · 1983 · p. 981 cita
[59]estratégicos, de los países atrasados; el temor al comu · nismo, las luchas por la independencia nacional dentro del vetusto sistema colonial y la necesidad de salvaguardar los nuevos dominios, lo llevaron al papel de gendarme internacio nal, papel para el cual hubo de extender una complicada red militar por todo el…
p. 98
53Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2551 cita
[60]panameños en 1999. Se firmaron tratados de delimitación de áreas marinas y submarinas con Ecuador, Panamá, Costa Rica, República Do- minicana y Haití. Administración Turbay Ayala A López lo sucedió Julio César Turbay Ayala (1916), uno de los más hábiles políticos de la his- toria de Colombia. Su programa presidencial…
p. 255
54Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 471 cita
[61]personas en la Embajada de la República Dominicana en Colombia (1980) y, sobre todo, la toma del Palacio de Justicia el 6 de noviembre de 1985. Un grupo guerrillero que, por todo lo anterior, va a ser severamente hostigado en los núcleos urbanos y obligado a retirarse a los emplazamientos del suroccidente colombiano,…
p. 47
55Magdalena. Historias de ColombiaWade Davis · 2021 · p. 2001 cita
[62]M -19 eran, de hecho, guerrillas urbanas comprometidas, no muy diferentes a los Tupamaros, de Uruguay o a los Montoneros, de Argentina. En Año Nuevo de 1979, habiendo construido un túnel secreto debajo de una base militar, se robaron más de cinco mil armas del Ejército colombiano. Un año después, se tomaron la…
p. 200
56Una vida, muchas vidasGustavo Petro Urrego · 2021 · p. 1701 cita
[63]para que se privilegiaran las listas únicas. El M-19 pactó con el Gobierno que el acuerdo se volviera ley en el Congreso y que luego se convocaría a un referendo para reformar electoral- mente la Constitución del 86. Pero la mafia actuó por medio de sus congresistas y tumbó el acuerdo con mayorías parlamenta- rias…
p. 170
57¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 1031 cita
[64]la caída del Muro de Berlín en 1989 y el derrumbamiento de la Unión Soviética en 1992 reforzaron esta situación, además del exitoso proceso de paz con las guerrillas del M -19, el EPL, el Quintín Lame y el PRT entre 1990 y 1991 (al que se sumaría la Corriente de Renovación Socialista en 1993, disidencia del ELN). A…
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58Grupos Armados Posdesmovilización (2006 - 2015). Trayectorias, rupturas y continuidadesTeófilo Vásquez Delgado, Víctor Barrera Ramírez, Carlos Andrés Hoyos, Javier Benavides Torres, Jefferson Corredor Uyaban, Mateo Morales · 2016 · p. 421 cita
[65]y continuidades la Constitución de 1991 y la recomposición de la alianza “narco- paras”. En ese momento, como resume María Teresa Ronderos (2014), el ambiente en el contexto de la Asamblea Nacional Cons- tituyente era de optimismo: “Con Escobar preso, la mayoría de las guerrillas en paz y las autodefensas principales,…
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591989María Elvira Samper · 2019 · p. 1351 cita
[66]masacres, 1990 será el de los secuestros que ordena Escobar como seguro de vida y para presionar una negociación y el de la campaña presidencial más violenta de la historia, también será el de la desmovilización del M-19, el EPL y el Quintín Lame, y el de la Convocatoria de la Asamblea Constituyente, el sueño que el…
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60Violent Democratization: Social Movements, Elites, and Politics in Colombia's Rural War Zones, 1984-2008Leah Anne Carroll · 2011 · p. 321 cita
[69]initiatives bifurcated the guerrilla movement, which then re- inforced a bifurcated state policy toward the two halves. Gaviria continued the peace initiatives begun by Barco, o ff ering material incentives and po- litical representation in the Constitutional Assembly to guerrilla groups that would demobilize but,…
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