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Idea transversal

Exclusión política

La exclusión política es, en Colombia, el mecanismo mediante el cual las élites bipartidistas administraron el conflicto durante más de siglo y medio, cerrando el acceso al poder a quienes amenazaran el duopolio liberal-conservador mediante dispositivos institucionales, violencia física y estigmatización del disidente como 'enemigo interno'.

4.215 palabras81 documentos98 fragmentos citados
Exclusión política

Trayectoria de una idea

  1. 1886

    Constitución de 1886: exclusión fundacional

  2. 1946

    La Violencia: exterminio físico como prolongación de la exclusión

  3. 1948

    Asesinato de Gaitán y clausura del populismo

  4. 1958

    Frente Nacional: exclusión constitucionalizada

  5. 1978

    Estatuto de Seguridad: represión institucionalizada

  6. 1985

    Fundación de la Unión Patriótica y comienzo de su exterminio

03

La lectura

La exclusión política en Colombia no es un accidente ni una patología marginal del sistema: es su lógica constitutiva, el dispositivo mediante el cual el orden bipartidista se reprodujo cerrando el acceso al poder a quienes lo amenazaran. Operó en tres registros simultáneos y mutuamente reforzados: el institucional, que va desde la Constitución de 1886 hasta el Frente Nacional; el violento, que va desde La Violencia hasta el genocidio de la Unión Patriótica; y el simbólico, que convirtió al disidente en 'enemigo interno' para justificar su marginación y su eliminación. Ninguno de los tres registros actuó aislado ni desapareció del todo cuando el siguiente tomó protagonismo: la legislación de excepción convivió con la violencia paraestatal, y la estigmatización anticomunista atravesó todos los períodos. Lo que hace singular al caso colombiano en el contexto latinoamericano es la continuidad de ese dispositivo a través de regímenes formalmente distintos —la hegemonía conservadora, la república liberal, el Frente Nacional, los gobiernos post-Frente— y su capacidad para adaptarse a nuevas formas sin perder su función estructural de cierre. La Constitución de 1991 abrió el sistema de forma real, pero no clausuró los mecanismos heredados: el paramilitarismo, la estigmatización y el asesinato selectivo de líderes sociales y políticos continuaron operando como prolongación extralegal de una exclusión que el texto constitucional ya no podía sostener por vía formal.

Exclusión política en Colombia

La exclusión política es, en Colombia, algo más que un déficit de la democracia: es el mecanismo mediante el cual las élites bipartidistas administraron el conflicto durante más de siglo y medio. Desde la Constitución de 1886, redactada sin el liberalismo radical, hasta el Frente Nacional, que ilegalizó las terceras fuerzas, y desde el exterminio del gaitanismo hasta el genocidio de la Unión Patriótica, el sistema cerró el acceso al poder a quien amenazara el duopolio liberal-conservador. Cuando el cierre institucional resultó insuficiente, la violencia física operó como su prolongación: campañas de aniquilamiento sostenidas, asesinatos selectivos de candidatos y dirigentes, estigmatización del disidente como "enemigo interno" y un exilio invisibilizado que afectó a cientos de miles de personas. Ese dispositivo —legal en unos tramos, extralegal en otros— constituye la trama honda del conflicto armado colombiano.

El concepto: qué se excluye y cómo

La exclusión política en Colombia opera en tres registros simultáneos. El primero es institucional: reglas constitucionales, legales y electorales que cerraron formalmente el sistema a ciertos actores. El segundo es violento: eliminación física del adversario mediante guerra civil, represión estatal, paramilitarismo o sicariato. El tercero es simbólico: la estigmatización del disidente como "enemigo interno", "comunista" o "guerrillero", operación de etiquetamiento que justificó tanto la marginación social como la violencia contra líderes sindicales, políticos, campesinos e indígenas.

Ninguno de los tres actuó aislado. La Constitución de 1886 excluyó al liberalismo radical del pacto fundacional, y esa exclusión legal se tradujo, entre 1886 y 1904, en intimidación a la prensa y manipulación electoral sistemática. El Frente Nacional selló constitucionalmente el bipartidismo, y esa clausura empujó a sectores populares fuera del sistema legal hasta el punto de que algunos, como las autodefensas campesinas vinculadas al Partido Comunista, terminaron convertidos en guerrillas revolucionarias. El Estatuto de Seguridad de 1978 combinó legislación de excepción con detenciones masivas, tortura institucionalizada y la etiqueta anticomunista aplicada a un espectro amplio de líderes sindicales, estudiantiles y campesinos. Los tres registros se sostuvieron entre sí y se sucedieron sin que ninguno desapareciera del todo.

Que la exclusión fuese estructural no significa que fuese omnisciente. En momentos clave desbordó a sus propios diseñadores: La Violencia adquirió una dinámica territorial y campesina que trascendió el conflicto entre directorios liberales y conservadores; el paramilitarismo de las décadas de 1980 y 1990 mezcló proyecto contrainsurgente con intereses regionales de acumulación de tierras y control clientelista; y la Constitución de 1991, producto de una movilización imprevista y de acuerdos con guerrillas desmovilizadas, abrió el sistema de forma real aunque no clausurara los mecanismos heredados.

Los orígenes: la Regeneración y la Constitución de 1886

El diseño moderno de la exclusión política nace con la Regeneración liderada por Rafael Núñez desde 1880 y con la Constitución de 1886, que le dio forma jurídica. La carta fue elaborada por el Consejo Nacional de Delegatarios, del que el liberalismo radical quedó fuera. Dentro del cuerpo constituyente descolló Miguel Antonio Caro, exponente del ala más reaccionaria del conservadurismo, cuya impronta ideológica marcaría el sentido del texto y su interpretación posterior. El régimen era centralista y presidencialista, y su modelo institucional se prolongaría, con reformas parciales, durante la Hegemonía Conservadora, extendida de 1886 a 1930.

Lo que hace de 1886 un origen y no un episodio más es la manera en que la Constitución fue leída y aplicada. Predominó una interpretación que la convertía en carta de conquista más que en norma común, lectura que encontró su formulación más clara en Caro cuando ejercía el poder ejecutivo: sostuvo que las elecciones no podían estar abiertas a ciertos grupos. La consecuencia práctica fue una exclusión sistemática del liberalismo entre 1886 y 1904, más firme que en cualquier período anterior, sostenida por la intimidación a la prensa opositora y por la manipulación electoral. A eso se sumó una arquitectura de poder que con el tiempo se volvería hipertrófica: presidencialismo desbordado, centralismo político-administrativo, debilidad del órgano legislativo y un mecanismo de estado de sitio —el artículo 121— que se convertiría en instrumento recurrente de excepción durante todo el siglo XX.

Los cambios institucionales de la primera década del siglo XX atrajeron al Partido Liberal al camino de la legalidad constitucional. Los líderes liberales ya habían declarado el "adiós a las armas" tras la catástrofe de la Guerra de los Mil Días (1899-1902), aunque el partido mantuviera teóricamente abierta una última instancia de recurso a la fuerza. Esa atracción a la legalidad no significó apertura del sistema a otras fuerzas: significó reconocimiento mutuo entre las dos colectividades tradicionales, un pacto de convivencia bipartidista cuya lógica excluyente sobreviviría a las reformas posteriores.

La Violencia: exterminio y desborde (1946-1958)

Si el período 1886-1930 muestra la exclusión legal, La Violencia muestra su prolongación en el exterminio físico. Tras el retorno conservador al poder en 1946 con Mariano Ospina Pérez, en departamentos como Boyacá comenzaron a emplearse técnicas directas de exclusión política: policías conservadores reemplazaron a los liberales, funcionarios liberales fueron despedidos, campesinos liberales fueron desposeídos de sus tierras y en ocasiones asesinados. La represión conservadora tuvo carácter exterminador y se dirigió contra el Partido Liberal y sectores amplios de la población civil considerados liberales, comunistas o proclives a la resistencia.

El evento que precipitó la escalada fue el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948, en la carrera séptima con calle 13 del centro de Bogotá. El magnicidio desató el Bogotazo, que devastó buena parte del centro capitalino y se extendió con rapidez a otras ciudades y regiones. Gaitán fue el único de los grandes líderes populistas latinoamericanos de la época que murió asesinado, y su eliminación cortó de raíz la opción populista en Colombia. No fue un asesino individual el responsable, sino una conspiración con múltiples autores nacionales e internacionales cobijados por el poder, de la que las oligarquías se beneficiaron. Con Gaitán se clausuró el programa que representaba los intereses de las clases populares por vía electoral.

La Violencia no comenzó el 9 de abril; ese día abrió una fase de mayor intensidad dentro de un proceso ya en marcha desde 1946, o incluso desde los años treinta. El período pasó por al menos cuatro fases. La primera, entre 1946 y 1949, fue de desintegración política progresiva y violencia sectaria incipiente, con el asesinato de Gaitán como pivote. La segunda, entre noviembre de 1949 y junio de 1953, fue la más generalizada y de carácter sectario tradicional. Las dos siguientes se asocian al gobierno de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957) y al Frente Nacional.

La dimensión territorial y agraria fue tan importante como la partidista. En Boyacá, los latifundistas aprovecharon la coyuntura para recuperar tierras perdidas tras las reformas agrarias liberales o crear nuevos latifundios. En las zonas cafeteras del centro y norte del Tolima y el antiguo Caldas hubo desplazamientos masivos, pérdidas de parcelas, ventas forzadas, robos de cultivos y animales, y un patrón inequívoco: la intensidad de los desplazamientos y las muertes aumentaba en épocas de cosecha de café. Lo que se presentaba como enfrentamiento entre banderas partidistas era, en muchas regiones, mecanismo de despojo agrario y reorganización violenta de la propiedad rural.

El Frente Nacional: la exclusión constitucionalizada (1958-1974)

Terminada la fase más aguda de La Violencia, las élites de los dos partidos tradicionales tramitaron su reconciliación mediante un pacto que resolvía el conflicto entre ellas al costo de cerrar el sistema a cualquier tercera fuerza. El Frente Nacional fue aprobado mediante plebiscito en diciembre de 1957 —que inauguró el voto femenino en Colombia— y una enmienda constitucional. Estableció alternancia presidencial entre liberales y conservadores durante dieciséis años y distribución paritaria de cargos en el gabinete, las asambleas departamentales y los concejos. Ningún otro partido era legal durante ese período.

El cierre fue tan estricto que la propia Constitución establecía que la elección de un presidente que contraviniera la alternación bipartidista sería nula. No hubo mera dificultad práctica para las terceras fuerzas: hubo imposibilidad jurídica. A ello se sumó una operación política de fondo: el Estado inhibió toda expresión del conflicto social y excluyó de la política a las clases subordinadas. La guerra civil previa ya había bloqueado el camino al populismo con la eliminación de Gaitán en 1948; el Frente Nacional consumó lo iniciado.

La respuesta al cierre fue múltiple. Dentro del bipartidismo surgió disidencia: el Movimiento Revolucionario Liberal (MRL) de Alfonso López Michelsen actuó como oposición durante el primer gobierno del pacto, el de Alberto Lleras Camargo (1958-1962). Fuera de él, Gustavo Rojas Pinilla —sometido a juicio político tras su gobierno— mantuvo presencia política que derivaría en la Alianza Nacional Popular (ANAPO), fuerza opositora al sistema bipartidista que rozaría la victoria electoral en 1970. Y en los márgenes rurales, la limitada capacidad del Frente Nacional para incluir grupos políticos distintos del bipartidismo, combinada con la ofensiva militar contra grupos armados ilegales —como la Operación Marquetalia de 1964—, contribuyó a que algunas autodefensas campesinas vinculadas al Partido Comunista rechazaran la amnistía y se transformaran en guerrillas revolucionarias, entre ellas las FARC. La exclusión legal no eliminó a los excluidos: los empujó a otras formas de organización, algunas armadas.

La crítica al Frente Nacional se afinaría con el tiempo: pacto que legitimó el monopolio del poder de las élites y cerró las puertas a quienes no se identificaban con los partidos tradicionales, régimen que respondió cada vez menos a las presiones populares y prolongó las estrategias militares de contención durante todo el período. Su finalización formal en 1974 no clausuró su lógica: la práctica de la exclusión sobrevivió al pacto que la había constitucionalizado, y la figura del "gobierno de coalición" se prolongó bajo formas atenuadas en las administraciones siguientes.

Doctrina de Seguridad Nacional y Estatuto de 1978

El paso de los mecanismos formales del bipartidismo a los instrumentos represivos de la Doctrina de Seguridad Nacional constituye el siguiente eslabón. El Decreto 1923 de 1978, conocido como Estatuto de Seguridad, fue expedido por el gobierno de Julio César Turbay Ayala (1978-1982) como aplicación colombiana de esa doctrina hemisférica. Bajo su vigencia se convirtió el delito político en delito común, se ampliaron las prerrogativas de los organismos de seguridad para detener sin orden judicial y se institucionalizó de facto la tortura. Meses antes, el Decreto 0070 de enero de 1978 había concedido a miembros de la policía y las fuerzas militares una inmunidad criminal especial en caso de cometer homicidio durante operaciones relacionadas con secuestros, extorsiones o tráfico de drogas.

Aproximadamente 16.000 personas habrían sido detenidas por razones políticas durante la vigencia del Estatuto. Las detenciones y torturas alcanzaron a líderes sindicales, sociales, estudiantiles y campesinos considerados de izquierda, en el marco de estrategias contrainsurgentes que ampliaron la categoría de "enemigo interno" mucho más allá de la insurgencia armada. La doctrina clasificaba a las personas como a favor o en contra de la nación, y consideraba las huelgas, las manifestaciones sociales y ciertas campañas electorales como focos de conflicto sujetos a control estatal.

La represión fue documentada. Amnistía Internacional visitó Colombia en 1980 —sensibilizada por organizaciones colombianas de derechos humanos— y consignó torturas, detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas. La técnica del "submarino" —sumergir la cabeza del detenido en agua por más de treinta segundos para producir sensación de ahogo— aparece en testimonios del período. Se practicaron detenciones ilegales prolongadas en bases militares, negando información a familiares que daban por desaparecidos a los detenidos debido a la duración de la privación de libertad. Las estrategias contrainsurgentes se hicieron más sistemáticas a medida que aumentaron las movilizaciones sociales, lo que —paradoja recurrente en la historia del conflicto— incrementó la credibilidad de los grupos guerrilleros entre los sectores reprimidos.

El paramilitarismo emergió como pieza institucional del diseño. Entre 1965 y 1989 fue legal en Colombia, aunque no lo eran los crímenes cometidos por estos grupos. El Decreto 3398 de 1965, convertido en legislación permanente por la Ley 48 de 1968, autorizó al Ejecutivo a organizar a la población civil en defensas armadas bajo mando militar. Las autodefensas surgieron así de la decisión y el patrocinio estatal, creadas institucionalmente en la década de 1960 como parte de la política de Seguridad Nacional, y se constituyeron en estrategia del Estado que delegó en coaliciones regionales el ejercicio de la violencia en ciertos territorios. La justicia militar aplicada a civiles bajo estado de sitio completó el andamiaje y operó como marco de impunidad para los abusos cometidos por miembros de las fuerzas armadas.

El genocidio de la Unión Patriótica (1984-2002)

Ningún episodio ilustra con más nitidez la trabazón entre exclusión institucional y violencia física que el exterminio de la Unión Patriótica. La UP nació el 28 de enero de 1985 como fruto de los acuerdos de paz entre el gobierno de Belisario Betancur (1982-1986) —que había asumido en un contexto marcado por el desprestigio del Partido Liberal tras los abusos del Estatuto de Seguridad, con la paz como tema central de campaña— y las FARC-EP. Adquirió vida jurídica y política como vía de tránsito de las armas a la política.

Su irrupción electoral fue significativa. En los comicios de 1986-1988 la UP obtuvo 2 senadores propios y 4 en coalición, 3 representantes a la Cámara propios y 6 en coalición, 29 diputados —17 propios y 12 en coalición—, mayoría en los concejos de al menos 30 municipios y 24 alcaldías. Ese éxito, concentrado en zonas de tradición campesina —Urabá, Tolima, Meta, Caquetá, Magdalena Medio, Llanos Orientales—, fue la señal que activó la respuesta violenta. La violencia fue más intensa donde la participación política de la UP fue más exitosa.

El exterminio siguió planes específicos. El "Baile Rojo" y el "Plan Esmeralda" —este último de alcance regional en los Llanos Orientales y Caquetá— tuvieron como finalidad perseguir y dar muerte a miembros de la UP. Un plan de 1993 incluyó el asesinato de dirigentes regionales. La ejecución material corrió principalmente por cuenta de grupos paramilitares, pero hubo indicios reiterados de complicidad o aquiescencia de agentes estatales: retirada del Ejército antes de ataques, negativa de protección policial a dirigentes amenazados. Puerto Boyacá funcionó como epicentro desde el que se coordinó y propagó el exterminio hacia otras regiones —Urabá, Llanos Orientales, Nordeste Antioqueño—, una vez exterminada o desterrada la dirigencia de izquierda en ese municipio y en Cimitarra y Puerto Berrío.

El costo humano tuvo forma sociológica reveladora: el 41% de las víctimas sobre las que se registró ocupación eran campesinos, trabajadores o administradores de finca, incluidos pescadores. Entre los dirigentes asesinados figuran los candidatos presidenciales Jaime Pardo Leal, muerto en 1987, y Bernardo Jaramillo Ossa, muerto en marzo de 1990; Oliverio Molina, presidente de Sintrainagro, asesinado en marzo de 1993; Leonardo Posada Pedraza, suplente a la Cámara de Representantes, asesinado en Barrancabermeja; y Henry Millán, congresista que denunció planes de exterminio. El proceso se extendió hasta 2002.

El reconocimiento judicial e institucional llegó tarde. En diciembre de 2012, en el proceso de Justicia y Paz contra Éver Veloza, alias "HH", exjefe del Bloque Bananero de las AUC, los jueces reconocieron por primera vez que el exterminio de la UP constituye un genocidio político. En septiembre de 2016, el presidente Juan Manuel Santos reconoció públicamente la responsabilidad del Estado colombiano por no haber tomado medidas suficientes para impedir los asesinatos y atentados. La Comisión de la Verdad y múltiples instancias han calificado lo ocurrido como genocidio político: proceso de agresión planificado, sostenido y generalizado en todo el territorio nacional entre 1984 y 2002, dirigido contra personas por su identidad política.

Sicariato y magnicidio: los candidatos asesinados

Paralelo al genocidio de la UP corre otra serie que compone el mismo cuadro: la eliminación de candidatos presidenciales y dirigentes visibles que representaban alternativas al orden establecido. Luis Carlos Galán, líder del Nuevo Liberalismo y candidato presidencial favorito, fue asesinado en Soacha el 18 de agosto de 1989 por sicarios vinculados al Cartel de Medellín en articulación con sectores políticos hostiles a su reformismo. Carlos Pizarro Leongómez, comandante del M-19 recién desmovilizado y candidato presidencial tras el acuerdo con el gobierno, fue asesinado en abril de 1990 por un sicario del paramilitarismo en un avión. Su muerte generó una ola de solidaridad que se tradujo, meses después, en que el AD M-19 obtuviera un tercio de la votación para la Asamblea Constituyente. En el ciclo electoral 1989-1990 fueron asesinados cuatro candidatos presidenciales: Pardo Leal, Galán, Jaramillo Ossa y Pizarro.

La serie de dirigentes asesinados de la UP incluye figuras que ilustran la topografía política del exterminio: Tirso Vélez, alcalde de Tibú; el representante Octavio Vargas Cuéllar, asesinado en ejercicio de sus funciones; Betty Camacho de Rangel, elegida a la Cámara por el Meta y posteriormente asesinada. Del otro polo del conflicto, Diego Turbay Cote, presidente de la Comisión de Paz del Congreso, fue asesinado junto a su madre y miembros de su esquema de seguridad por las FARC en un retén ilegal en Caquetá, en diciembre de 2000.

La violencia no se agotó con el Acuerdo de Paz de 2016. Los asesinatos de líderes sociales y políticos continuaron e incluso aumentaron. Entre 2016 y 2020 fueron asesinados 113 líderes en Putumayo, Caquetá y Guaviare, y los homicidios de líderes afrocolombianos pasaron de alrededor de 10 en 2013 a alrededor de 33 en 2018. El patrón que había construido el exterminio de la UP —violencia focalizada en zonas de mayor organización social y política, ejecutada por actores armados con distintos grados de vínculo con el Estado— se prolongó bajo nuevas formas en la etapa del posacuerdo.

Paramilitarismo, clientelismo armado y control electoral

Entre la Doctrina de Seguridad Nacional y la etapa del posacuerdo se extiende una franja específica: el clientelismo armado. En los departamentos donde el paramilitarismo se consolidó, entre 1988 y 2006, la política local funcionó bajo un régimen mixto en el que las elecciones existían procedimentalmente pero estaban mediadas por intercambios clientelistas y por la violencia en la definición de resultados. Los paramilitares no crearon ese orden político: lo trastocaron y lo instrumentalizaron.

La consolidación de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en 1997 bajo el mando de Carlos Castaño articuló bloques regionales dispersos en una federación con proyecto político explícito, cuya vocación de intervención electoral quedó registrada en el "Pacto de Ralito" firmado en julio de 2001 entre comandantes paramilitares y decenas de políticos regionales. Los mecanismos fueron ostensibles. Líderes sociales que aspiraron a cargos de elección popular sin el aval de las autodefensas fueron asesinados: Hugo López, Aída Cecilia Lazo y Pablo Padilla, entre otros, por no someterse al proyecto paramilitar. La estigmatización operó en dos registros: en algunos contextos, las autodefensas usaron el discurso contrainsurgente para señalar a opositores políticos como simpatizantes de la guerrilla, encubriendo motivaciones políticas reales; en otros casos, los señalaron directamente como contrarios al proyecto paramilitar sin invocar el vínculo guerrillero. Los paramilitares intervinieron además en disputas laborales y judiciales en municipios bajo su control, intimidando a docentes para que desistieran de demandas legítimas contra los municipios o aceptaran conciliaciones con descuentos.

El fenómeno fue antecedente directo de la parapolítica, registrada entre 2006 y 2010 en las mismas regiones donde el clientelismo armado había operado con anterioridad, y que llevó a proceso judicial a más de un centenar de congresistas por sus vínculos con las AUC, entre ellos Mario Uribe Escobar, Álvaro García Romero y varios gobernadores costeños. La sombra se proyectó hacia el futuro: según el mapa de candidatos con nexos ilegales para las elecciones de 2014, el mayor número de aspirantes que representaban riesgo se concentraba en áreas donde habían operado estructuras paramilitares y que, tras la desmovilización iniciada con la Ley de Justicia y Paz de 2005, se convirtieron en espacios de consolidación de las BACRIM. En Arauca se documentan presencia paramilitar, declive de la fuerza electoral de la izquierda, represión y clientelismo político como fenómenos concurrentes.

Exilio, desaparición y estigmatización

La exclusión política tuvo una tercera dimensión menos visible que la legal y la violenta, pero igualmente eficaz: la expulsión del país. El exilio colombiano provocado por el conflicto armado permaneció invisibilizado y sin reconocimiento oficial durante más de cinco décadas, aunque afectó a cientos de miles de personas: líderes políticos, sindicalistas, académicos, operadores de justicia, periodistas y defensores de derechos humanos. Los destinos principales fueron Venezuela, Ecuador, España, Canadá, Suecia y Costa Rica.

Las oleadas se asocian a los picos del conflicto. La primera coincide con el Estatuto de Seguridad, entre 1978 y 1982, cuando dirigentes sindicales y estudiantiles sometidos a detenciones prolongadas o torturas salieron hacia México, Suecia y Canadá. La segunda se abre con el exterminio de la UP a partir de 1984 y con los magnicidios de 1989-1990: dirigentes regionales del partido, familiares de víctimas y militantes amenazados se refugiaron sobre todo en Venezuela y Ecuador por proximidad geográfica, y en España y Suecia por vías de asilo institucional. La tercera oleada corresponde a la expansión paramilitar de fines de los noventa y comienzos de los dos mil, con desplazamientos masivos hacia Ecuador desde Putumayo, Nariño y Caquetá, y hacia Venezuela desde Arauca, Norte de Santander y Cesar. Una cuarta ola, tras la Ley de Justicia y Paz de 2005 y durante el posacuerdo, movilizó a testigos, reclamantes de tierras y líderes sociales amenazados por estructuras sucesoras.

Los mecanismos concretos de expulsión combinaron amenaza, atentado fallido y filtración de listas. En 1988, en el contexto del secuestro de Álvaro Gómez Hurtado, una persona fue exiliada tras ser informada por el abogado de otra víctima de que figuraba en un listado de servicios de inteligencia que amenazaba con desaparecer a varias personas. La desaparición forzada operó como técnica paralela: miles de casos registrados entre los años setenta y los dos mil, con picos regionales en el Magdalena Medio, el Urabá y los Llanos Orientales, y con la particularidad de que el desconocimiento del paradero funcionaba como método de terror sobre familias y comunidades enteras.

La estigmatización operó como sistema. Las etiquetas de "comunista" o "guerrillero" justificaron la violencia, el ostracismo social y la marginación política de opositores, y acompañaron incluso a los exiliados, generando una marca moral que en algunos casos afectó a líderes sociales durante décadas. La práctica de tratar a quien no comparte las posiciones oficiales como "enemigo interno" es anterior a las teorizaciones modernas de la doctrina de seguridad nacional: tiene raíces profundas en la historia colombiana, y esa profundidad explica la eficacia con que la doctrina se implantó cuando llegó desde el hemisferio.

Las cifras acumuladas dibujan el resultado. Colombia ha sido señalada como el país con el mayor número de sindicalistas asesinados en el mundo, además de miles de dirigentes sociales y activistas en derechos humanos muertos o desaparecidos.

1991 y después: apertura parcial, exclusión que persiste

La Asamblea Nacional Constituyente de 1991 constituye la fractura más importante de la lógica excluyente en el siglo XX colombiano, aunque no la clausure. Fue convocada mediante decretos de Estado de Sitio bajo el artículo 121 —el mismo mecanismo de excepción heredado de 1886—, uno en el gobierno de Virgilio Barco y otro en el de César Gaviria, ambos aprobados por la Corte Suprema de Justicia. Su presidencia fue colegiada e integró a Horacio Serpa del Partido Liberal, Álvaro Gómez Hurtado del Movimiento de Salvación Nacional y Antonio Navarro Wolff de la Alianza Democrática M-19: pluralidad de fuerzas que reflejaba el desbloqueo del sistema. La Asamblea funcionó también como incentivo para la integración a la vida civil de grupos guerrilleros desmovilizados: además del M-19, se sumaron el EPL, el PRT y el Quintín Lame.

La Constitución de 1991 introdujo la tutela, la Corte Constitucional, la circunscripción especial indígena y afrodescendiente, el reconocimiento del carácter pluriétnico y multicultural de la nación, y mecanismos de participación como el referendo y la consulta popular. Implicó un reconocimiento significativo de derechos e identidad de los pueblos indígenas, en contraste con una tradición legal que desde 1890 los trataba como "salvajes" a reducir a la vida civilizada y que los había mantenido invisibles en el ordenamiento jurídico. Antonio Navarro Wolff, tras su paso como copresidente, ocupó cargos de ministro, congresista, alcalde de Pasto y gobernador de Nariño: se convirtió en el ejemplo más visible de reintegración política exitosa de exguerrilleros del M-19.

La apertura fue parcial en dos sentidos. Primero, el fracaso previo de la reforma constitucional de 1989 —cuarto intento fallido tras los de 1978, 1981 y 1988— había dejado sin sustento un aspecto crucial del proceso de paz con el M-19, mostrando la resistencia estructural del sistema a cualquier reforma sustantiva. Segundo, la Constitución de 1991 no clausuró los mecanismos heredados: el genocidio de la UP siguió su curso hasta 2002, el paramilitarismo y el clientelismo armado se consolidaron en las mismas zonas donde la izquierda había intentado abrirse paso, y los asesinatos de líderes sociales continuaron después del Acuerdo de 2016. El sistema político colombiano, aunque formalmente democrático, ha excluido sistemáticamente grandes segmentos de la opinión nacional del juego político. Los tres registros —institucional, violento y simbólico— operaron como un dispositivo articulado, y la dimensión económica —recuperación de tierras en Boyacá durante La Violencia, ciclo cafetero de los desplazamientos, reordenamientos agrarios y ganaderos coincidentes con el exterminio de la UP en Urabá y Magdalena Medio— atravesó todo el arco. La Constitución de 1991 y el Acuerdo de 2016 marcan las dos fracturas mayores de esa continuidad, y su avance se mide en la resistencia sedimentada que enfrentan más que en la novedad de sus propuestas.

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En el archivo

109 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

01Pre-independencia1780–18091
  1. 1781La traición a Galán y las Capitulaciones de ZipaquiráPregunta
02Independencia1810–18317
  1. 1811José María García de ToledoFicha
  2. 1811Pedro RomeroFicha
  3. 1815Infraestructura femenina en la guerra de independencia (1815–1819)Hecho
  4. 1815Pardos, Haití y la dimensión afro de la independencia (1815–1821)Hecho
  5. 1819Arte e iconografía de la Independencia colombianaPregunta
  6. 1821El racismo republicano en la Gran ColombiaPregunta
  7. 1828PardocraciaFicha
03Nueva Granada1831–18623
  1. 1847El golpe de José María Melo y la revolución de los artesanos (1854)Hecho
  2. 1853Voto femenino en la provincia de Vélez y su clausura (1853–1863)Hecho
  3. 1856Juan José Nieto GilFicha
04Estados Unidos de Colombia1863–18852
  1. 1861Juan José Nieto, primer presidente afrodescendiente de Colombia (1861)Hecho
  2. 1875Luis A. RoblesFicha
05Regeneración1886–19296
  1. 1887Fidel CanoFicha
  2. 1899Guerra civilFicha
  3. 1899Guerra de los Mil Días (1899–1902)Hecho
  4. 1900Golpe palaciego de Marroquín contra Sanclemente (1900)Hecho
  5. 1900Hegemonía conservadoraFicha
  6. 1902Benjamín HerreraFicha
06República Liberal1930–19465
  1. 1930Emergencia de Gaitán y del gaitanismo popular (1930–1942)Hecho
  2. 1930Feminismo y sufragismo en Colombia (1930–1946)Hecho
  3. 1930Ofelia Uribe de AcostaFicha
  4. 1938CooptaciónFicha
  5. 1940Diego Luis CórdobaFicha
07La Violencia1946–195714
  1. 1948El asesinato de Gaitán y el BogotazoHecho
  2. 1948Juntas revolucionarias provinciales y Junta Provisional Socialista del 9 de abrilHecho
  3. 1948María Currea de AyaFicha
  4. 1949Intento fallido de golpe parlamentario liberal de noviembre de 1949Hecho
  5. 1950Sectarismo bipartidistaFicha
  6. 1952CiudadaníaFicha
  7. 1953La dictadura de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957)Pregunta
  8. 1953Tercera fuerzaFicha
  9. 1954El sufragio femenino en Colombia (1954)Hecho
  10. 1954El sufragio femenino en Colombia (1954)Pregunta
  11. 1954Esmeralda Arboleda CadavidFicha
  12. 1954Josefina Valencia MuñozFicha
  13. 1956Pactos de Benidorm y Sitges: gestación del Frente NacionalHecho
  14. 1957Caída de Rojas Pinilla y Junta Militar (1957)Hecho
08Frente Nacional1958–197424
  1. 1956Pacto de Sitges y fundación del Frente Nacional (1957–1958)Hecho
  2. 1958Alternancia bipartidistaFicha
  3. 1958Diego Montaña CuéllarFicha
  4. 1958El Frente NacionalÉpoca
  5. 1958Frente NacionalFicha
  6. 1958Gonzalo ArangoFicha
  7. 1958ModernizaciónFicha
  8. 1958Nadaísmo y arte moderno en Colombia (1958–1972)Hecho
  9. 1962Eduardo Umaña LunaFicha
  10. 1964El Frente Nacional y el origen de las guerrillas colombianasPregunta
  11. 1964La pluralidad guerrillera colombiana (1964-1990)Pregunta
  12. 1964Las guerrillas colombianas y el Frente NacionalPregunta
  13. 1964Operación Marquetalia y el nacimiento de las guerrillas (FARC, ELN, EPL)Hecho
  14. 1965Camilo Torres RestrepoFicha
  15. 1965Cristianismo radical y teología de la liberación en Colombia (1965–1968)Hecho
  16. 1965FoquismoFicha
  17. 1966Camilo Torres RestrepoPregunta
  18. 1966Ciro Trujillo CastañoFicha
  19. 1966InsurgenciaFicha
  20. 1969Domingo Laín SáenzFicha
  21. 1970ANAPO (Alianza Nacional Popular)Ficha
  22. 1970Fraude electoralFicha
  23. 1970Las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970 y el supuesto fraudeHecho
  24. 1974Cierre formal del Frente Nacional y elecciones presidenciales de 1974Hecho
09Crisis y narcotráfico1974–199015
  1. 1979Álvaro FayadFicha
  2. 1979El M-19Pregunta
  3. 1984Apertura democráticaFicha
  4. 1984Fundación y exterminio de la Unión Patriótica (1985–1986)Hecho
  5. 1985Andrés Almarales MangaFicha
  6. 1985Guerrilla urbanaFicha
  7. 1986Alcaldesas y concejalas de la Unión Patriótica en municipios de frontera (1986–1990)Hecho
  8. 1986Descentralización y elección popular de alcaldes (1986–1988)Hecho
  9. 1986Genocidio de la Unión PatrióticaHecho
  10. 1986Guerra sucia contra la UP y los defensores de derechos humanos (1986–1990)Hecho
  11. 1986Unión PatrióticaFicha
  12. 1987Jaime Pardo LealFicha
  13. 1989Magnicidios y crisis del bipartidismo (1989–1990)Hecho
  14. 1989X Conferencia del M-19 y consulta interna de desmovilizaciónHecho
  15. 1990Bernardo Jaramillo OssaFicha
10Constitución de 19911991–20025
  1. 1989Desmovilización del M-19 y conversión política (1989–1990)Hecho
  2. 1990Carlos Pizarro LeongómezFicha
  3. 1991Antonio Navarro WolffFicha
  4. 1991La Constitución de 1991Pregunta
  5. 1994Manuel Cepeda VargasFicha
11Posconflicto2016–presente5
  1. 2016Polarización política en ColombiaFicha
  2. 2019Paro nacional del 21 de noviembre de 2019 (21N)Hecho
  3. 2021El paro nacional de 2021Pregunta
  4. 2021Estallido socialFicha
  5. 2022Triunfo de Gustavo Petro y Francia Márquez (2022)Hecho
12Transversal21
  1. 1791Opinión públicaFicha
  2. 1810La discontinuidad entre 1781 y 1810Pregunta
  3. 1886Pacto de élitesFicha
  4. 1900Las periferias colombianas y la exclusión territorial deliberadaPregunta
  5. 1948Guerra FríaFicha
  6. 1948La excepcionalidad colombiana ante el ciclo populista latinoamericanoPregunta
  7. 1948PopulismoFicha
  8. 1954Sufragio femeninoFicha
  9. 1958Alberto Lleras CamargoFicha
  10. 1958Democracia restringidaFicha
  11. 1961Combinación de formas de luchaFicha
  12. 1970María Eugenia RojasFicha
  13. 1974Alfonso López MichelsenFicha
  14. 1982Vera GrabeFicha
  15. 1985Aída AvellaFicha
  16. 1990El exterminio de la Unión Patriótica (1984–2005)Pregunta
  17. 1993Genocidio políticoFicha
  18. 1994ConvivirFicha
  19. 2000Piedad CórdobaFicha
  20. 2010Iván Cepeda CastroFicha
  21. 2022Gustavo PetroFicha
05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

Relaciones editoriales

  1. 01Rafael Núñez: líder de la Regeneración cuya Constitución de 1886 instauró el diseño institucional originario de la exclusión política
  2. 02Miguel Antonio Caro: ideólogo conservador que formuló explícitamente la exclusión electoral del liberalismo bajo la Constitución de 1886
  3. 03Jorge Eliécer Gaitán: líder populista cuyo asesinato en 1948 clausuró la opción de representación popular por vía electoral
  4. 04Frente Nacional: pacto bipartidista (1958-1974) que constitucionalizó la exclusión de terceras fuerzas y cerró el sistema a las clases subordinadas
  5. 05Unión Patriótica: partido surgido en 1985 cuyo exterminio sistemático constituye el caso más documentado de genocidio político derivado de la exclusión
  6. 06Estatuto de Seguridad: instrumento legal de 1978 que amplió la exclusión política al campo de la represión contrainsurgente mediante la Doctrina de Seguridad Nacional
  7. 07Paramilitarismo: mecanismo extralegal que operó como prolongación violenta de la exclusión política, legal entre 1965 y 1989 bajo el Decreto 3398 y la Ley 48 de 1968
  8. 08Bipartidismo: estructura política cuyo duopolio la exclusión sirvió para reproducir y proteger durante más de siglo y medio
06

Documentos y fragmentos citados

81 documentos · 98 fragmentos

01Homofobia y agresiones verbales: La sanción por transgredir la masculinidad hegemónica. Colombia 1936-1980Walter Alonso Bustamante Tejada · 2008 · p. 441 cita
[1]

util para hacer Ia lectura de Ia h istoria de Colombia hasta 1 980. El comienzo del siglo E l proyecto de construcci6n de un Estado colo m biano en el siglo x1x estuvo m a rcado por una alta i n esta b i l idad que se ex pres6, entre otras cosas, en Ia abunda ncia de constituciones politicas nuevas y reformadas 8, Ia…

p. 44
02¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 681 cita
[2]

la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…

p. 68
03El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 1261 cita
[3]

perspectiva nacional, extraordinariamente matizada en las localidades, dos regímenes políticos dominaron el periodo. Como veremos en las páginas y capítulos siguientes, tuvieron implicaciones en el modelo económico. Desde 1850 hasta 1885 hay un predominio liberal con breves interregnos entre 1854 y 1861. El régimen…

p. 126
04Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 261 cita
[4]

Constitución de 1886 El liberalismo radical fue exciirido del gobrerao y duramente per ido, Proviamento a la elaboración de Ea Constitación.el Consejo Nacional de Delegatariós expidió un “acuendo so- bre reforma constitucional”, quese sometió a La aprobación de Los conve jos municipales, cuyos miembros provedean —…

p. 26
05Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 681 cita
[5]

Si durante la vigencia de la Constitución del 63 los conservadores fueron víctimas frecuentes del fraude electoral y de la coacción, y en alguna ocasión de restricciones a su prensa, y si sólo lograron una representación minoritaria en el Congreso y las Asambleas de los estados que no con- trolaban, entre 1886 y 1904…

p. 68
06Counting the Dead: The Culture and Politics of Human Rights Activism in ColombiaWinifred Tate · 2007 · p. 551 cita
[6]

generation to the next. Strong clientalist relationships led to intense rural and lower-class identi- fication with parties, as the vertically linked networks of privilege and patronage were the only channel connecting remote rural regions to national politics. One of the few significant differences between the two…

p. 55
07Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 261 cita
[7]

de mayor de- sarrollo y mas completa exposici6n. Por lo mismo, ya al final de estas breves anotaciones sobre el curso histérico del ordenamiento juridico superior del estado colombiano a partir de 1886, apenas si es posible sentar la afirmacién de que hay en él avances positivos (identificables en normas de las…

p. 26
08El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 931 cita
[8]

protestado abiertamente contra las ilegalidades de la Hegemonía y su intento de excluir al adversario; en esto no estuvo solo). Y en efecto los nuevos diseños tuvieron al menos dos consecuencias positivas e importantes. Primero, atrajeron al Parti do l iberal al camino de la legalidad. Aquí es necesario ser un poco…

p. 93
09Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · p. 501 cita
[9]

la sociedad (trabajadores asalariados principalmente, pero también campesinos e indígenas y sectores medios urbanos), el conservatismo perdió terreno político para las cruciales elecciones de 1930. La división en dos candidaturas y el errático comportamiento de la Iglesia --cuyos jerarcas vacilaron en apoyar a uno u…

p. 50
10Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 1191 cita
[10]

entre sus seguidores. Por eso, desde antes de derrocar al “dictador”, ya habían hallado una fórmula para poner fin a las arraigadas luchas bipartidistas: conservadores y liberales se repartirían milimétricamente el poder. Por una parte, alternarían la Presidencia durante dieciséis años, de manera que cada partido…

p. 119
11Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · p. 422 citas
[11]

planning a coalition government; the Catholic Church had lost interest in the Rojas experiment. Leaders of most of the economic interest groups, representing the upper levels of Colombian economic life, had supported the trade unions in general strikes. On May 10, 1957, the top military leaders asked Rojas to leave…

p. 42
[12]

planning a coalition government; the Catholic Church had lost interest in the Rojas experiment. Leaders of most of the economic interest groups, representing the upper levels of Colombian economic life, had supported the trade unions in general strikes. On May 10, 1957, the top military leaders asked Rojas to leave…

p. 42
12Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 4102 citas
[13]

de aquélla a despecho de la modificación "temporal" a la Constitución), con alternación en el mando y una estricta paridad en el gabinete, las asambleas departamentales y los concejos. Paralelamente se restablecieron las libertades públicas y las sindicales —aunque sin restaurar la unidad del sindicalismo —y se…

p. 410
[14]

de aquélla a despecho de la modificación "temporal" a la Constitución), con alternación en el mando y una estricta paridad en el gabinete, las asambleas departamentales y los concejos. Paralelamente se restablecieron las libertades públicas y las sindicales —aunque sin restaurar la unidad del sindicalismo —y se…

p. 410
13Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 362 citas
[15]

5 Los colombianos tienen la capacidad de dejar atrás rápidamente la violencia civil, y eso fue lo que hicieron con la Violencia. Con cada día que desaparecía de la memoria, las deficiencias del acuerdo de poder compartido resultaban más evidentes. El sistema político colombiano adolecía de muchos defectos, y el Frente…

p. 36
[16]

5 Los colombianos tienen la capacidad de dejar atrás rápidamente la violencia civil, y eso fue lo que hicieron con la Violencia. Con cada día que desaparecía de la memoria, las deficiencias del acuerdo de poder compartido resultaban más evidentes. El sistema político colombiano adolecía de muchos defectos, y el Frente…

p. 36
14Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 1361 cita
[17]

a que se refiere este artículo, el cargo de presidente de la República en el período constitucional comprendido entre el siete de agosto de mil novecientos sesenta y dos y el siete de agosto de mil novecientos sesenta y seis, será desempeñado por un ciudadano que pertenezca al partido conservador. ”La elección de…

p. 136
15El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 852 citas
[18]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
[19]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
16Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 281 cita
[20]

de corto alcance, como la que se dio en el primer n1andato de López Pumarejo. Durante el Frente Nacional, el Estado inhibió toda expre- sión del conflicto social y excluyó de la política a las clases subordina- das. Otra consecuencia de la guerra civil fue que bloqueó el camino al populismo en Colombia con la…

p. 28
17Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2471 cita
[21]

doso, el de la paridad entre los dos partidos, y buscó afianzar el poder civil, restringiendo el que tenían las fuerzas militares. Contó con la oposición de sectores disidentes de ambos parti- dos: el Unionismo de Ospina Pérez y Alzate Avendaño y el Movimiento Revolucionario Li- beral (MRL) de Alfonso López Michelsen.…

p. 247
18La dimensión moral del conflicto armado en Colombia. Una lectura a partir de Theodor W. AdornoTulia Almanza Loaiza · 2022 · p. 3461 cita
[22]

(2004) en: GMH, op. cit. (2013, 112) 565 Paul Oquist, Violencia y conflicto y política en Colombia, 322, en GMH, ¡Basta Ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad. Informe General, 115. 347 A N EX O por el Partido Comunista, y las autodefensas del Sumapaz se negaron a aceptar la amnistía, con lo cual se expusieron a…

p. 346
19Colombia: Essays on Conflict, Peace, and DevelopmentAndres Solimano (Editor) · 2000 · p. 1021 cita
[23]

of expert research on Colombia's politi- cal and economic situation allows us to begin to analyze the causes of armed conflict and violence with some confidence. This research should also help in the preparation of proposals for solutions. The Myth of a Political Democracy The ability of democracy in Colombia to…

p. 102
20Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · p. 731 cita
[24]

del sistema social y político que protegía los intereses de la clase adinerada; mientras que el segundo, se presentaba como una alternativa reformadora y en defensa de los intereses de comerciantes y grupos menos favorecidos de la sociedad (…). El enfrentamiento terminó desencadenando en lo que se conoce como el…

p. 73
21Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1491 cita
[25]

zonas del centro de Bogotá saqueadas y reducidas a escombros; el sistema de tranvías quedó afectado, varias iglesias y diversos archivos eclesiásticos fueron quemados, y los negocios, en especial los que parecían simpatizar con los conservadores, fueron presa de asaltos. De los principales líderes populistas de…

p. 149
22Of Beasts and Beauty: Gender, Race, and Identity in ColombiaMichael Edward Stanfield · 2013 · p. 1161 cita
[26]

on the cover. The violence sparked by “el nueve de abril” (April 9) made the streets and the public sphere, which had shaped Gaitán into a popular icon, dangerous terrain to tread.36 Once the Cali daily El Relator restarted printing its newspaper on April 12, reports tracked and interpreted the violent fallout of…

p. 116
23Breve historia de BogotáMarco Forero · 2016 · p. 1111 cita
[27]

Bogotá con numerosas obras de infraestructura, urbanizando la ciudad con la creación de nuevos barrios y generando una amplia oferta de empleos en la ciudad. Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, el Partido Liberal se dividió entre los dos candidatos liberales Gabriel Turbay y Jorge Eliécer Gaitán. Para las…

p. 111
24La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · p. 371 cita
[28]

resistencia civil. La prensa liberal recrimina al gobernador tildándolo de débil e inoperante. El periodista "Ca- libán", de El Tiempo, con cabeza fría escribe en la "Danza de las Horas" que la causa de la violencia "es necesario buscarla también en las campañas de prensa que la estimulan sostenien- do todos los días…

p. 37
25Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 1151 cita
[29]

in 1950, but he was murdered in the center of Bogot á on April 9, 1948, a day that changed the history of the nation, much as the assassination of President Kennedy in 1963 changed U.S. society. The marginalized working class, people who felt that government, laws, and society were stacked against them, were stunned…

p. 115
26La violencia en Colombia. Estudio de un proceso social - Tomo IIGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 2019 · p. 4701 cita
[30]

y se han ejecutado todas las locuras. A la oposición se le silencia con Consacá. Al desastre económico se le muestra el endriago de Consacá. A la disolución de los partidos, se les señala Consacá. A la república lacerada se le abate con los ramalazos de Consacá. Y, a la conciencia civil de Colombia, desfalcada por los…

p. 470
27"Falsos positivos" en Colombia y el papel de la asistencia militar de Estados Unidos, 2000-2010Movimiento de Reconciliación (FOR), Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) · 2014 · p. 231 cita
[31]

en Colombia a. e jecuciones como expresión de “L a v io L encia ” y L a d octrina de s eguridad n aciona L, 1946-1988 El año de 1946 ha sido definido por parte de los historiadores modernos como el año en que se origina en Colombia un conflicto violento ininterrumpido hasta el día de hoy, en el que la violencia contra…

p. 23
28¡Adiós a las FARC! ¿Y ahora qué? Construir ciudadanía, Estado y mercado para unir las tres ColombiasClaudia López Hernández · 2016 · p. 341 cita
[32]

repre- sión puede calificarse como exterminadora (brutal, masiva y homicida): un primer ciclo "conocido como periodo de la Violencia (más o menos desde la segunda mitad de la década de 1940 hasta comienzos de la década de 1960), y [un segundo ciclo] que llamaré periodo de la guerra contrainsurgente que comienza…

p. 34
29When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 243 citas
[33]

population increase, urbanization, advances in communication, and many related factors made Colombia of the bogotazo a quite different place from that of the Frente Nacional. Second, just as the country changed over two decades, so too did the Violencia. In fact, it passed through four distinct phases that were…

p. 24
[34]

population increase, urbanization, advances in communication, and many related factors made Colombia of the bogotazo a quite different place from that of the Frente Nacional. Second, just as the country changed over two decades, so too did the Violencia. In fact, it passed through four distinct phases that were…

p. 24
[35]

population increase, urbanization, advances in communication, and many related factors made Colombia of the bogotazo a quite different place from that of the Frente Nacional. Second, just as the country changed over two decades, so too did the Violencia. In fact, it passed through four distinct phases that were…

p. 24
30Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 34, 452 citas
[36]

the fact of being a Liberal was sufficient motive to place their lives in danger.” 14 In Meta unfulfilled promises of the Revolución en Marcha, widespread, un- controlled banditry on the plains, the high cost of living, and raucous political squabbling between nearly evenly divided Liberals and Conservatives created a…

p. 34
[37]

Valderrama, who immediately set about a revancha of Boyacá for his party using techniques, in the words of historian Richard Sharpless, that were “direct, simple, and brutal”: In swing vote areas the national police ranks were filled with Conserva- tive sympathizers willing to carry out the orders of Conservative…

p. 45
31Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 421 cita
[38]

regiones como el centro y norte del Tolima y el antiguo Caldas. Fueron las zonas cafeteras en regiones centrales del país –aquellas donde se habían concentrado los conflictos entre hacendados y campesinos colonos en las décadas del veinte y treinta– donde fue más cruda la violencia, y donde se produjeron con más…

p. 42
32Presencia de las mujeres en la violencia del Tolima 1948 - 1964. Casos en los municipios de Chaparral, Planadas y RoviraMyriam Moreno Patiño · 2019 · p. 211 cita
[39]

su la Colección del periódico “ El Cronista ”, también, aunque de manera más escasa, se pueden apreciar ciertos sucesos de mujeres que están relacionadas con hechos sobre la Violencia y que resultan ser también importantes para este trabajo. Por último y, marginalmente, se cita la prensa periódica, en la que se…

p. 21
33Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 1421 cita
[40]

masas que haya conocido la política colombiana. El crimen repercutió en todo el territorio nacional. Una revolución había comenzado. ¡A la carga! Gaitán no se equivocó cuando sentenció en uno de sus grandilocuentes discursos en la plaza pública: “Ninguna mano del pueblo se levantará contra mí y la oligarquía no me…

p. 142
34La Rochela: Memorias de un crimen contra la justiciaGrupo de Memoria Histórica, Iván Orozco Abad (Relator), Gonzalo Sánchez G. (Coordinador) · 2010 · p. 2721 cita
[41]

miembros de las fuerzas armadas. En 1976, fue expedido el decreto 2578, que le concedía a los mayores del ejército y a inspectores de policía la facultad de sancionar con una multa a personas consideradas potencialmente criminales. El segundo decreto fue el 0070, promulgado en enero de 1978 que concedía a miembros de…

p. 272
35Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia. Tomo ICentro Nacional de Memoria Histórica; Germán Lozano Villegas; Luz Janeth Forero M. · 2014 · p. 571 cita
[42]

o en contra de la nación, nunca neutrales, dada la visión que se hacía a través del prisma de la lucha contrainsurgente. En ese sentido, las huelgas, la manifestación social y las campañas electorales de ciertas condiciones eran consideradas como focos de con fl ictos y, por ende, sujetos de control estatal 64. La in…

p. 57
36Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 511 cita
[43]

durante más de una década. EL GOBIERNO DE JULIO CÉSAR TURBAY AYALA, 1978-1982 Antes de finalizar este primer capítulo, y aunque ya se han apuntado algunas de las cuestiones en torno a los diferentes gobiernos presidenciales que tienen lugar en Colombia desde los años ochenta, resulta necesario recoger de un modo algo…

p. 51
37En medio del Magdalena MedioAlfredo Molano Bravo · 2009 · p. 371 cita
[44]

del modelo de sustitución de importaciones, y del otro, la crisis agraria. El resultado fue una ola de protestas y ma- nifestaciones en el nivel nacional que desembocaron en el Paro Cívico del 77, que costó la vida a 18 ciudadanos y la privación de libertad a 3.000. Los militares trataron de imponer el llamado…

p. 37
38Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 322 citas
[45]

Estatuto) facilitó “el deslinde entre las acciones militares legítimas y las violatorias de los derechos humanos” (Leal, 2002,p. 27), acorde con los principios doctrinarios clásicos, sobreviniendo en el país las estra- tegias contrainsurgentes que fueron descritas por Daniel Feirstein (2009) como características en…

p. 32
[46]

Estatuto) facilitó “el deslinde entre las acciones militares legítimas y las violatorias de los derechos humanos” (Leal, 2002,p. 27), acorde con los principios doctrinarios clásicos, sobreviniendo en el país las estra- tegias contrainsurgentes que fueron descritas por Daniel Feirstein (2009) como características en…

p. 32
39Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 691 cita
[47]

de septiembre de 1977, la represión contra los partidos de oposición y los movimientos so- ciales se endureció. Los sectarismos políticos se reeditaron y tu- vieron las mismas manifestaciones violentas de años anteriores. Un año después fue expedido el decreto que dio vida al Estatuto de Seguridad Nacional del…

p. 69
40Testigos olvidados. Periodismo y paz en ColombiaAndrés Felipe De Pablos, Luisa Fernanda Gómez · 2017 · p. 14 citas
[48]

16 I. El gobierno de la paz y los enemigos agazapados (1982-1986) Durante la campaña presidencial para el período 1982-1986 la paz fue tema clave de discusión. Lo fue, sobre todo, por las denuncias de violaciones a los derechos humanos, el abuso y poder desmedido de las Fuerzas Armadas, las desapariciones y demás…

p. 1
[49]

16 I. El gobierno de la paz y los enemigos agazapados (1982-1986) Durante la campaña presidencial para el período 1982-1986 la paz fue tema clave de discusión. Lo fue, sobre todo, por las denuncias de violaciones a los derechos humanos, el abuso y poder desmedido de las Fuerzas Armadas, las desapariciones y demás…

p. 1
[87]

63 III. Bienvenidos al futuro (1990-1994) En los últimos días del gobierno de Virgilio Barco ya se habían iniciado diálogos de paz con las guerrillas, y Quintín PRT EPL Lame. Por esta razón, desde la hora cero del gobierno de César Gaviria, se buscó recobrar esos diálogos y reiniciar procesos de desmovilización y…

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63 III. Bienvenidos al futuro (1990-1994) En los últimos días del gobierno de Virgilio Barco ya se habían iniciado diálogos de paz con las guerrillas, y Quintín PRT EPL Lame. Por esta razón, desde la hora cero del gobierno de César Gaviria, se buscó recobrar esos diálogos y reiniciar procesos de desmovilización y…

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41El derecho a la justicia como garantía de no repetición. Volumen 1. Graves violaciones de derechos humanos: luchas sociales y cambios normativos e institucionales 1985-2012Centro Nacional de Memoria Histórica · 2015 · p. 322 citas
[50]

los derechos humanos y para las garantías constitucionales, fueron muy importantes las primeras visitas que Colombia recibió de organizaciones interna- cionales de defensa de derechos humanos, así como de mecanis- mos de protección de derechos humanos del sistema regional y del sistema universal de derechos humanos.…

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[51]

los derechos humanos y para las garantías constitucionales, fueron muy importantes las primeras visitas que Colombia recibió de organizaciones interna- cionales de defensa de derechos humanos, así como de mecanis- mos de protección de derechos humanos del sistema regional y del sistema universal de derechos humanos.…

p. 32
42Autodefensas de Cundinamarca. Olvido estatal y violencia paramilitar en las provincias de Rionegro y Bajo MagdalenaCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Rodrigo Arturo Triana Sarmiento, León Felipe Rodríguez Hernández, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · p. 461 cita
[52]

Seguridad Nacional de 1978. Por tanto, entre 1965 y 1989 el paramilitarismo fue legal aunque no lo eran los crímenes cometidos por estos grupos. Según Francisco Gutiérrez, este contexto histórico e institucional fue la cuna de las autodefensas colombianas. Estas surgieron directamente de la decisión y el patrocinio…

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43Todo pasó frente a nuestros ojos. El genocidio de la Unión Patriótica 1984-2002Vladimir Melo Moreno (Relator); Andrés Fernando Suárez, Carmen Andrea Becerra (Correlatores); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2018 · p. 181 cita
[53]

sin detenerse, dirigidos en específico contra sus militantes debido a su identidad política. Fue genera- lizada porque se presentó en gran magnitud en todo el territorio nacional, con énfasis donde la dinámica de participación política de la UP fue más exitosa y en un extenso periodo de tiempo com- prendido entre 1984…

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44Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 841 cita
[54]

esos hechos, le argumentaban a los miembros de la guerrilla que, pues, no tenían cómo pagar, pues ellos no generaban, pues, unas acciones en contra [específicamente] de esas familias. Al parecer, les hacían como un estudio socioeconómico a dichas familias y otras sí se iban desplazadas» 228. El exterminio de la Unión…

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45Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 201 cita
[55]

el Estado y el establecimiento, era la enorme corrupcion que se percibía en las capas gobernantes de la región, predominantemente liberales. El 28 de enero de 1985, como fruto de los mismos acuerdos de paz, se dio vida jurídica y política a la UNION PATRIOTICA. Su primer congreso finalizó el 16 do noviembre 1985 con…

p. 20
46Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 201 cita
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el Estado y el establecimiento, era la enorme corrupcion que se percibía en las capas gobernantes de la región, predominantemente liberales. El 28 de enero de 1985, como fruto de los mismos acuerdos de paz, se dio vida jurídica y política a la UNION PATRIOTICA. Su primer congreso finalizó el 16 do noviembre 1985 con…

p. 20
47Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 702, 7082 citas
[57]

los sobrevivientes nos tocó volarnos de Puerto Berrío– la mayor parte de militantes [...] llegamos aquí a Barrancabermeja huyendo» 2404. La reconstrucción de la violencia contra la UNO presentada a la Comisión permite establecer que ocurrieron violaciones de derechos humanos contra sus integrantes en por lo menos 23…

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[61]

y el encarcelamiento judicial de los 2423 Prensa Cajar, «Masacre de Caño Sibao». 2424 Corporación para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (Reiniciar), «Base de datos, Víctimas identificadas UP 1984-2006». 2425 Testimonio de Carlos Alfonso Velázquez, coronel (r) del Ejército y catedrático universitario…

p. 708
48Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1131 cita
[58]

Socialista de los Trabajadores (PST), que se agruparon en torno a la idea de construir una propuesta política extra institucional y en oposición a los métodos que ellos mismos consideraban conciliatorios, como los diálogos de paz. Para mayor información revisar el caso sobre la persecución, estigmatización y…

p. 113
49Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1301 cita
[59]

estos por Cundinamarca; en convergencia, fueron elegidos otros seis, entre estos, Julio Enrique Ortiz Cuenca por el Huila (Movimiento de Convergencia Liberal y UP) y Alfonso Gómez Méndez por el Tolima (Movimiento Político Tolima Libre, Liberal Oficial-U, Nuevo Liberalismo, Movimiento Amplio y Democrático-Rescatemos el…

p. 130
50Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1111 cita
[60]

del Estado como su patrimonio natural» 373. El llamado «Baile Rojo» 374 y el «Plan Esmeralda» –este último desarrollado en la región–, tuvieron «la finalidad de perseguir y dar muerte a los miembros de la UP en los llanos orientales y Caquetá» 375, como lo denunció el asesinado congresista Henry Millán. La lucha…

p. 111
51Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 941 cita
[62]

municipios predominantemente campesinos. El campesinado fue una parte importante de las víctimas del genocidio contra la Unión Patriótica. Como se puede evidenciar en el mapa 5, los asesinatos de militantes de este partido se cometieron en zonas alejadas de las grandes ciudades capitales y en los límites de la…

p. 94
52Sufrir la guerra y rehacer la vida. Impactos, afrontamientos y resistenciasSaúl Franco Agudelo · 2022 · p. 215, 2202 citas
[63]

de los más ilustrativos al respecto. Un líder de este partido le dijo a la Comisión: «Allí se produjeron matanzas horribles. Allí fue asesinado el alcalde de Tibú, Tirso Vél ez […], el candidato más opcionado a la Gobernación de Santander […]. En la ciudad de Barrancabermeja, fue asesinado Leonardo Posada Pedraza,…

p. 215
[69]

fueron estigmatizados por no acogerse al proyecto paramilitar 660: Lo anterior permite al ente acusador concluir que los homicidios de Hugo López, A í da Cecilia Lazo y Pab lo Padilla fueron ordenados en razón de su actividad política, pues fueron líderes sociales que aspiraron a cargos de elección popular sin el aval…

p. 220
53Mujeres y guerra. Víctimas y resistentes en el Caribe colombianoGrupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación · 2011 · p. 2261 cita
[64]

Uribe, y sus efectos (2003-2005). Mapa 1. Bloques y frentes de grupos armados ilegales (1980-2006) Fuente: Julio Cortés para MH. 226 Mujeres y guerra - Víctimas y resistentes en el Caribe colombiano Línea de tiempo Fuente: Línea de Género, MH. PERÍODOS MH CONFLICTO ARMADO GOBIERNOS Virigilio Barco Vargas César Gaviria…

p. 226
541989María Elvira Samper · 2019 · p. 481 cita
[65]

y desmoralizar a comunidades enteras. Entre 1984 y 2000, la campaña exterminio adelantada por narcoparamilitares con la complicidad de agentes del Estado, deja por lo menos 4.153 personas asesinadas o desaparecidas, sin contar a las víctimas de tipos de violencia no letal. En diciembre de 2012, dentro del proceso de…

p. 48
55De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 3521 cita
[66]

UP, para la elaboración de este informe se registraron 17 desapariciones forzadas, 36 homicidios y 5 masacres durante el periodo comprendido entre 1998 y 2005. Algunos de los casos representativos de estas graves violaciones a los DDHH, cometi- 121- El carácter anticomunista del Rojo Atá en el Tolima ha sido abordado…

p. 352
56El Estado suplantado. Las Autodefensas de Puerto BoyacáCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque · 2019 · p. 1892 citas
[67]

lo que fuera UP, fuuu. Había que golpearlos. (CNMH, CV, Sepúlveda, 2016, 21 de junio) Exterminada o desterrada la dirigencia de la izquierda en Cimitarra, Puerto Boyacá y Puerto Berrío, el genocidio de la UP se coordina desde Puerto Boyacá hacia las zonas en los que ese partido adquirió alguna presencia y fuerza…

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lo que fuera UP, fuuu. Había que golpearlos. (CNMH, CV, Sepúlveda, 2016, 21 de junio) Exterminada o desterrada la dirigencia de la izquierda en Cimitarra, Puerto Boyacá y Puerto Berrío, el genocidio de la UP se coordina desde Puerto Boyacá hacia las zonas en los que ese partido adquirió alguna presencia y fuerza…

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57Violencia paramilitar en la Altillanura: Autodefensas Campesinas de Meta y VichadaÁlvaro Villarraga Sarmiento (Director general); Centro Nacional de Memoria Histórica · p. 811 cita
[70]

una gente de Boyacá y una gente de la región 82 VIOLENCIA PARAMILITAR EN LA ALTILLANURA: AUTODEFENSAS CAMPESINAS DE META Y VICHADA INFORME N.° 3 (CNMH, persona desmovilizada, entrevista realizada en el marco del Mecanismo de Contribución a la Verdad, Villavi- cencio, 2016, 16 de mayo). Esta relación entre la…

p. 81
58La tierra en disputa. Memorias de despojo y resistencia campesina en la costa Caribe (1960-2010)Absalón Machado, Donny Meertens · 2010 · p. 851 cita
[71]

embargo, las redes cliente- lares en Colombia no son homogéneas, pues en la práctica el clien- telismo se adapta a los diferentes retos que le implanta el sistema político. En ese orden de ideas, en este apartados se muestran las diferentes manifestaciones históricas en las que se ha representa- do el sistema político…

p. 85
59Herederos del mal. Clanes, mafias y mermelada. Congreso 2014-2018León Valencia, Ariel Ávila Martínez · 2014 · p. 1131 cita
[72]

regiones del pais. 0/er anexo 1 matriz con el total de los candidatos). El siguiente mapa muestra la distribucion geografica de estos candidatos. 237. Cita en Avila, Ariel. 2012. 229 Mapa de candidatos con nexos ilegales por departamentos. Senado 2014 leyenda Candidatos criminalizados IZ2'.J 0 m 1-2 1111111 3-4…

p. 113
60Estrategias de guerra y trasfondos del paramilitarismo en el Urabá antioqueño, sur de Córdoba, bajo Atrato y Darién. Tomo IILaura Milena Ballén Velásquez, Ronald Edward Villamil Carvajal, Luisa Fernanda Hernández Mercado · p. 2411 cita
[73]

y era triste cuando uno se quedaba ha- ciendo la protesta: “¡Que van a pagar!”, y llegaba una camioneta, entraba, sacaba unas bolsas negras y… y decía el alcalde… después decía: “Nos sa- caron… ajá, la plata se la acaban de llevar”. (...) Otra anotación era que cuando habían demandas… demandas grandes a estos…

p. 241
61Narcotráfico en Colombia: Economía y ViolenciaGustavo Duncan, Ricardo Vargas, Ricardo Rocha, Andrés López · 2005 · p. 771 cita
[74]

los efec- tos políticos y económicos del narcotráfico en las comunidades bajo dominio de estructuras armadas irregulares, es el referente que precede a su conformación. Antes de la llegada de la gue- rrilla, las autodefensas o cualquier otro grupo violento, no existía una verdadera democracia ni mucho menos un…

p. 77
62Violent Democratization: Social Movements, Elites, and Politics in Colombia's Rural War Zones, 1984-2008Leah Anne Carroll · 2011 · p. 4441 cita
[75]

180– 81, 182, 359n.8 Arauca (cont.) Left electoral strength in, 187, 190, 200, 202, 203, 204, 206, 232, 240– 41, 266– 67 list of social movements in, 256 number of displaced in, 265 and oil boom, 191, 209, 211, 213–14, 236, 245– 46, 262, 301– 2 paramilitaries in, 235, 236– 38, 245, 251 peasant movement in, 195– 96,…

p. 444
63La Colombia fuera de Colombia. Las verdades del exilioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 87, 1212 citas
[76]

huida de líderes sociales y políticos, destacados miembros del sector académico, exguerrilleros y sus familias, sindicalistas y también operadores de justicia que llevaban procesos relacionados con los vínculos entre sectores económicos y militares, así como del paramilitarismo y narcotráfico. 115 El hecho devela…

p. 87
[77]

lideresa de Medellín que mostró su malestar por una pregunta que le hicieron al llegar y que se repitió muchas veces: «Y ¿qué hiciste para tener que salir de tu país?» 186. El estigma supone una marca moral negativa que acompaña a muchas colombianas y colombianos en el exilio y la verdad puede desestigmatizar al poner…

p. 121
64Exilio colombiano. Huellas del conflicto armado más allá de las fronterasCentro Nacional de Memoria Histórica, Juan Manuel Zarama Santacruz, Randolf Laverde Tamayo, Juan Pablo Luque · 2018 · p. 311 cita
[78]

la intelectualidad que sale particularmente a Europa, pero no vemos el exilio de frontera, no vemos el exilio de líderes comunitarios, de gente que tuvo que salir de un barrio, de la gente que sigue siendo exiliada al igual que estos dirigentes (Hombre adulto, exiliado retornado de España, taller de memo- ria, Bogotá,…

p. 31
65Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesMartha Nussbaum, Sara Victoria Alvarado (ed.), Eduardo A. Rueda Barrera (ed.), Pablo Gentili (ed.) · 2016 · p. 1291 cita
[79]

cruzado por el conflicto armado, la práctica de la exclusión política, al lado de la exclusión económica y social, de tratar a quien no comparte las posiciones oficiales como enemigo interno, aún antes de que se em- palmara con las modernas teorizaciones de la doctrina de seguridad nacional, y sus nuevos adjetivos…

p. 129
66Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesSara Victoria Alvarado, Eduardo A. Rueda Barrera, Pablo Gentili (editores) · 2016 · p. 1291 cita
[80]

cruzado por el conflicto armado, la práctica de la exclusión política, al lado de la exclusión económica y social, de tratar a quien no comparte las posiciones oficiales como enemigo interno, aún antes de que se em- palmara con las modernas teorizaciones de la doctrina de seguridad nacional, y sus nuevos adjetivos…

p. 129
67The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 4501 cita
[81]

left dozens wounded and one dead; second, the bombing of Avianca flight 203 in November, which was an attempt to kill then presidential candidate César Gaviria but instead ended the lives of 107 passengers and crew; third, the early December bombing of the das, or Departamento Administrativo de Seguridad (Colombia’s…

p. 450
68La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 451 cita
[82]

los antiguos combatientes regresaron a la vida civil y política, y jugaron de inmediato un papel esencial y constructivo. Su comandante, Carlos Pizarro, fue candidato a la alcaldía de Bogotá el mismo mes de su desmovilización y obtuvo la tercera votación. Luego lanzó su candidatura presidencial, que fue truncada por…

p. 45
69Colombia, así en la guerra como en la pazJorge Giraldo Ramírez · 2018 · p. 341 cita
[83]

a hacer una oposición seria. Replanteó toda la política de paz, en las que ofrecía garantías para la desmovilización a quien quisiera aceptarla y creó un programa especial destinado a superar las inequidades sociales en las zonas rurales, bajo la esquiva enseña de la rehabilitación. En la periferia colombiana no había…

p. 34
70Caquetá: conflicto y memoriaHarley Enrique Gutiérrez Ñustez, Rubén Darío Polo Sierra, Cristian E Paredes González · 2013 · p. 141 cita
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y los miembros de su esquema de seguridad: Da- goberto Samboní Uní, Edwin Angarita y Jamir Bejarano. A la altura de la quebraba La Nemal, entre El Don- cello y Puerto Rico, un retén de hombres armados que vestían prendas militares detuvieron la caravana con un disparo de fusil a la altura del radiador de la camioneta…

p. 14
71Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. AmazoníaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1681 cita
[85]

sus- titución de cultivos, pactada en el Acuerdo, la resiembra llega solamente al 0.8%» 455 y, en los casos de erradicación forzada, la resiembra se incrementa al 50%, según cifras de Indepaz. Respecto a las víctimas del conflicto, la violencia en contra de líderes y lideresas que trabajaron en el propósito de la paz…

p. 168
72Resistir no es aguantar. Violencias y daños contra los pueblos étnicos de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 4211 cita
[86]

de El Tambo, Buenos Aires y López de Micay 984. Por su parte, el proyecto conjunto JEP-CEV-HRDAG, encontró que entre 2016 y 2019, tras la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno nacional y las FARC-EP, aumentaron los asesinatos a líderes afrocolombianos, pasando de alrededor de 10 asesinatos en 2013 a alrededor de…

p. 421
73Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 1931 cita
[89]

el país. A pesar de lo corto del tiempo, su coordinador, Ricardo Santamaría, sostiene que hubo mucho interés, el cual se vio reflejado, por ejemplo, en el Una de las mayores paradojas de la Constitución de 1991 fue que esta nació con base en la controvertida figura del “estado de sitio”. En efecto, el presidente…

p. 193
74Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · p. 821 cita
[90]

pude. No me percaté de que alguien dentro del público filmaba la escena. Por ese tiempo, había ocurrido el estallido de una bomba en Bogotá. El noticiero dedicó 29 minutos a desmenuzar esa noticia. En el minuto final, la presentadora dijo: “Mientras los bogotanos sufrían las consecuencias de las bombas, el candidato…

p. 82
75Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 851 cita
[91]

Era esperanzador ver a los tres copresidentes de la Asamblea, tan distintos, dándose la mano y liderando el proceso con convicción y convivencia. Nada menos que Álvaro Gómez, hijo del gran caudillo conservador Laureano Gómez, sentado al lado de Antonio Navarro, exguerrillero del M-19, la misma organización armada que…

p. 85
76Guerra propia, guerra ajena. Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos. El Movimiento Armado Quintín LameDaniel Ricardo Peñaranda Supelano · 2015 · p. 3351 cita
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democracia, terrenos en los que estamos avanzando muy lentamente 459. b) Los avances del movimiento indígena Contra toda previsión, como lo hemos reiterado, el movi miento indígena colombiano resultó ser uno de los más forta le cidos en las últimas décadas 460. En efecto, pese a sus dife ren cias, los pueblos…

p. 335
779 de marzo de 1990Rafael Pardo Rueda · 2020 · p. 1021 cita
[93]

traste. De nuevo enfrentábamos un bloqueo institucional que había impedido en esta ocasión, por cuarta vez, una reforma a la Constitución de 1886. Ya en 1978, la Corte Suprema había declarado inconstitucional la convocatoria a una constituyente de alcance limitado, presentada por el gobierno de Alfonso López…

p. 102
78Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 3051 cita
[94]

informa- tion. (For further information and complete citations, see Bibliography.) 211 Chapter 4. Government and Politics Top: An indigenous geometric design, C. Jaramillo Collection, Pasto Bottom: An indigenous geometric design, private collection, Pupiales Courtesy Carlos Arturo Jaramillo Giraldo, Murmullos del…

p. 305
79Guerra y violencias en Colombia: herramientas e interpretacionesJorge A. Restrepo, David Aponte (Editores) · 2009 · p. 3231 cita
[95]

resultados los obtienen, también, Elbadawi (1992), Fearon y Laitin (2003) y Sambanis (2004), por ejemplo. 322 Guerra y violencias en Colombia están asociadas con altos niveles de conflictividad social. Aunque conflictos basados en la exclusión grupal son comunes en las sociedades, los conflictos sólo se vuelven…

p. 323
80Colombia complejaJulio Carrizosa Umaña · 2014 · p. 662 citas
[96]

y a las ilusiones. En este punto es importante sintetizar cuatro opiniones recientes de analistas del estado del país: Daniel Pécaut recuerda que la “singularidad” del país consiste en “haber invocado, de manera casi permanente, el Estado de Derecho, así como un sistema de representación pluralista en el campo…

p. 66
[97]

las ilusiones. En este punto es importante sintetizar cuatro opiniones recientes de analistas del estado del país: Daniel Pécaut recuerda que la “singularidad” del país consiste en “haber invocado, de manera casi permanente, el Estado de Derecho, así como un sistema de representación pluralista en el campo político y…

p. 66
81La miseria en ColombiaJames A. Robinson · 2016 · p. 11 cita
[98]

9 desarro. soc. 71, primer semestre de 2013, pp. x - xx, issn 0120-3584 Revista Desarrollo y Sociedad 76 Primer semestre 2016 PP. 9-90, issn 0120-3584 La miseria en Colombia The Misery in Colombia James A. Robinson 1 DOI: 10.13043/DYS.76.1 Resumen Durante la mayor parte de la historia del país, la mayoría de los…

p. 1