Desmovilización del M-19 y conversión política (1989–1990)
Entre marzo de 1989 y marzo de 1990, el Movimiento 19 de Abril negoció con el gobierno de Virgilio Barco su renuncia a las armas, se desmovilizó el 9 de marzo de 1990 en Santo Domingo, Cauca, y se convirtió en partido político legal. El proceso articuló la transición que desembocó en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991.
Ficha del acontecimiento
Síntesis
- Cuándo
- 9 de marzo de 1990 (proceso: marzo de 1989 – marzo de 1990)
- Dónde
- Bogotá, Cauca, Huila, Caquetá, Santander, Santo Domingo (Cauca), Ciudad de México, Soacha, Cundinamarca, San Alberto, Cesar
- Protagonistas
- Carlos Pizarro Leongómez (Comandante General del M-19 y contraparte negociadora), Antonio Navarro Wolff (dirigente del M-19, sucesor de Pizarro), Virgilio Barco Vargas (presidente de Colombia, 1986–1990), Rafael Pardo Rueda (Consejero Presidencial, arquitecto del modelo de paz parcelada), César Gaviria (presidente electo 1990, ratificó la ruta constituyente), Álvaro Gómez Hurtado (secuestrado por el M-19 en 1988, cuyo caso detonó la negociación), Luis Carlos Galán (candidato presidencial asesinado el 18 de agosto de 1989), Monseñor Álvaro Fandiño (representante de la Iglesia Católica como tutora moral del acuerdo), Julio César Turbay (expresidente, firmante del acuerdo final), Luis Ayala (representante de la Internacional Socialista, testigo del acuerdo), Carlos Lemos Simmonds (ministro de Gobierno, renunció tras el hundimiento de la reforma), Jaime Bateman Cayón (fundador del M-19, fallecido antes del proceso)
Lectura causal
Causas, hecho y consecuencias
Causas
- El suicidio político del M-19 tras la toma del Palacio de Justicia el 6 de noviembre de 1985, que dejó cerca de un centenar de muertos, destruyó la simpatía urbana del grupo y lo obligó a replegarse al suroccidente colombiano.
- El secuestro de Álvaro Gómez Hurtado entre mayo y julio de 1988 empujó inesperadamente al gobierno Barco hacia la mesa de diálogo con el M-19.
- El cese unilateral del fuego declarado por el M-19 el 2 de abril de 1988 y las Conversaciones de Usaquén crearon las condiciones para la Iniciativa de Paz del gobierno en septiembre de 1988.
- El asesinato de Luis Carlos Galán el 18 de agosto de 1989 y la escalada narcoterrorista generaron una urgencia política que hizo viable la negociación y la reforma constitucional.
- El diseño del modelo de paz parcelada de Rafael Pardo —desmovilización bilateral, grupo a grupo, con indulto individualizado bajo la Ley 77 de 1989— ofreció un marco jurídico y político viable para la transición.
- El hundimiento de la reforma constitucional en el Congreso a mediados de diciembre de 1989, atribuido a congresistas alineados con el narcotráfico, llevó al M-19 a proponer la Asamblea Constituyente como salida alternativa.
Consecuencias
- La desmovilización de unos 900 combatientes el 9 de marzo de 1990 en Santo Domingo, Cauca, bajo el Acuerdo de Corinto, convirtió al M-19 en partido político legal —la Alianza Democrática M-19— e inauguró el modelo colombiano de paz por desmovilización individualizada.
- El proceso funcionó como bisagra hacia la Asamblea Nacional Constituyente de 1991: la propuesta del M-19 del 14 de diciembre de 1989 y la iniciativa estudiantil de la Séptima Papeleta confluyeron en la convocatoria constituyente avalada por la Corte Suprema.
- El modelo de paz parcelada se replicó con el Ejército Popular de Liberación, el Partido Revolucionario de los Trabajadores y el Movimiento Armado Quintín Lame, consolidando una matriz jurídica para futuras desmovilizaciones.
- Carlos Pizarro fue asesinado el 26 de abril de 1990 por un sicario contratado por Carlos Castaño, sumándose a los asesinatos de Galán y Bernardo Jaramillo Ossa en una campaña presidencial en que fueron eliminados tres candidatos.
- Antonio Navarro Wolff, sucesor de Pizarro, obtuvo el 12,6% de los votos en las presidenciales del 27 de mayo de 1990, la votación más alta lograda hasta entonces por un candidato de izquierda en Colombia.
- La violencia paramilitar y narcoterrorista contra los desmovilizados —ataques en Huila, Santander y Cesar durante el proceso— evidenció que la firma no extinguía el riesgo para los excombatientes convertidos en actores políticos.
La clave interpretativa
Por qué importa
La desmovilización del M-19 fue el primer experimento exitoso del modelo colombiano de paz por desmovilización individualizada y el eslabón que conectó la crisis institucional de los años ochenta con la refundación constitucional de 1991. Demostró que una guerrilla podía transitar a la política legal sin rendición, pero también expuso el costo brutal de ese tránsito: el asesinato sistemático de sus cuadros por actores que la firma no neutralizó. Su legado es, por tanto, doble: abrió una ruta institucional que Colombia repetiría en décadas posteriores y dejó sin resolver la pregunta sobre cómo proteger a quienes deponen las armas en un Estado que no controla su propio monopolio de la violencia.
Desarrollo histórico
La historia completa
La desmovilización del M-19
Entre marzo de 1989 y marzo de 1990, el Movimiento 19 de Abril —la guerrilla urbana que había protagonizado los actos armados más espectaculares de la Colombia contemporánea, del robo de la espada de Bolívar en 1974 a la toma del Palacio de Justicia en 1985— negoció con el gobierno de Virgilio Barco Vargas su renuncia a las armas, se desmovilizó el 9 de marzo de 1990 en el corregimiento de Santo Domingo, municipio de Cauca, y se convirtió en partido político legal. La operación, que dejó fuera de combate a unos novecientos guerrilleros bajo el paraguas jurídico de la Ley 77 de 1989, se articuló casi de inmediato con la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente que produjo la Constitución de 1991. Fue el primer eslabón de lo que se llamaría la paz parcelada del gobierno Barco —un modelo de desmovilización por grupo, con indulto, mesa bilateral y reintegración política— y funcionó como bisagra: sirvió para desatascar una reforma constitucional que el Congreso venía bloqueando desde 1978 y, a la vez, para incorporar a exguerrilleros en el diseño del nuevo orden institucional. El precio, que el proceso reveló muy pronto, fue el asesinato de sus dos candidatos presidenciales sucesivos, Luis Carlos Galán y Carlos Pizarro Leongómez, y la exposición prolongada de sus cuadros a una violencia que la firma no extinguió.
Del Palacio de Justicia al secuestro de Álvaro Gómez
La desmovilización del M-19 no se entiende sin la catástrofe que la antecedió. El 6 de noviembre de 1985, un comando del movimiento tomó por asalto el Palacio de Justicia en la Plaza de Bolívar de Bogotá. La retoma militar dejó cerca de un centenar de muertos, entre ellos once de los veinticuatro magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y consumió el edificio en un incendio que se llevó también los expedientes de la extradición. Para el M-19 fue un suicidio político: quebró la simpatía urbana que había cultivado durante la década, obligó a sus cuadros a replegarse hacia el suroccidente —Caquetá, Huila, Cauca— y clausuró de hecho el proceso de paz ensayado con el gobierno de Belisario Betancur. La guerrilla nunca lo reconoció como más que un error militar; Betancur guardó silencio sobre el tema hasta su muerte, en 2018.
Cuando Virgilio Barco tomó posesión el 7 de agosto de 1986, no anunció una nueva política de paz. Presentó, en cambio, un Plan Nacional de Rehabilitación orientado a atacar la pobreza como caldo de cultivo del conflicto, y designó como Consejero Presidencial a Rafael Pardo Rueda, un economista con estudios en los Países Bajos, profesor de la Universidad de los Andes, sin capital político propio: un tecnócrata más que un operador. Durante casi dos años el M-19 estuvo militarmente hostigado y políticamente aislado.
El giro se produjo por una vía imprevista. Entre mayo y julio de 1988, el M-19 secuestró en Bogotá al dirigente conservador Álvaro Gómez Hurtado, hijo del caudillo Laureano Gómez. La operación —cálculo desbordado por sus consecuencias o maniobra deliberada para forzar la mesa— empujó al gobierno Barco al camino de la negociación. Antes, el 2 de abril de 1988, la guerrilla había declarado un cese unilateral del fuego. Después vinieron las Conversaciones de Usaquén, promovidas por el propio M-19 sin asistencia oficial, y en septiembre de ese año el gobierno formuló su Iniciativa de Paz. El instrumento estaba diseñado, pero permanecería aletargado durante casi un año más, a la espera del sacudón que lo pondría en marcha.
El diseño de Rafael Pardo: la paz parcelada
El modelo que Pardo articuló entre 1988 y 1989 rompía con la lógica betancurista de los grandes diálogos nacionales con verificadores internacionales y treguas vigiladas. Su premisa era otra: negociación bilateral, un grupo a la vez, en zonas de concentración designadas, con desmovilización completa a cambio de reintegración civil y reforma política. El acuerdo descansaba en cuatro pilares: reconocimiento de la legitimidad del Gobierno, reconocimiento del insurgente como interlocutor válido, manifestación expresa de la intención de negociar hasta el desarme y compromiso gubernamental de emprender una profunda reforma política. La Iglesia Católica participó como tutora moral y espiritual, representada finalmente por monseñor Álvaro Fandiño. La Internacional Socialista, a través de Luis Ayala, y algunos observadores vinculados al SIPRI acompañaron como testigos, pero no hubo la verificación internacional robusta que exigirían procesos posteriores. Era, deliberadamente, una operación colombiana.
Los primeros contactos formales tuvieron lugar en el hotel Camino Real de Ciudad de México, los días 3 y 4 de marzo de 1989. Allí se reunieron Pardo y sus asesores con Antonio Navarro Wolff, Gerardo Ardila, Rafael Vergara y Rubén Carvajalino, delegados del M-19. La contraparte principal del grupo era su Comandante General, Carlos Pizarro Leongómez, que había asumido la jefatura tras la muerte de Jaime Bateman Cayón —fundador del movimiento— y de su sucesor Álvaro Fayad. La conducción política del proceso quedó, del lado del M-19, en manos de Pizarro y Navarro; en el gobierno, la línea Pardo–Barco operó con notable autonomía frente a un Congreso escéptico y unas Fuerzas Armadas resentidas por los términos de la negociación.
La escalada narcoterrorista y la reforma hundida
Entre agosto y diciembre de 1989 el proceso atravesó su cuarto de hora más peligroso. El 18 de agosto, el sicario Jaime Eduardo Rueda Rocha, nacido en Yacopí, entrenado en las escuelas de las autodefensas y enviado por la organización paramilitar de Henry Pérez, asesinó en Soacha, Cundinamarca, al precandidato liberal Luis Carlos Galán durante un mitin de campaña. Excomandantes paramilitares atribuyeron después la decisión a Pablo Escobar, Gonzalo Rodríguez Gacha y el propio Pérez. El crimen desató la ofensiva narcoterrorista más violenta que Colombia había conocido, con atentados en cadena, y produjo simultáneamente un efecto inesperado: sacudió a la clase política y creó las condiciones de urgencia que hicieron políticamente viable lo que hasta entonces parecía imposible.
Pardo y su equipo intentaron traducir ese sacudón en reforma constitucional. El proyecto —que incluía un Referendo Extraordinario por la Paz y la Democracia previsto para el 21 de enero de 1990, articulado con los acuerdos con el M-19— llegó al Congreso y allí encalló. Mediante congresistas alineados con los intereses del narcotráfico y con las mayorías liberales y conservadoras que rechazaban la extradición, la reforma fue hundida a mediados de diciembre de 1989. Era la cuarta frustración consecutiva de un intento de reformar la Constitución de 1886, tras los bloqueos de 1978, 1981 y 1988. El ministro de Gobierno, Carlos Lemos Simmonds, renunció. El hundimiento dejó al acuerdo con el M-19 sin sustento jurídico en su elemento crucial —el que requería reforma constitucional—, y a los pocos días se emitieron órdenes de captura contra los dirigentes del grupo.
El 14 de diciembre de 1989 el M-19 respondió con una jugada que reencuadraría todo el proceso: convocó a rehacer el pacto de paz directamente con el pueblo, mediante una Asamblea Constituyente. Fue la primera formulación pública de la salida constituyente como puente entre desmovilización y reforma política, y la primera vez que un actor armado colombiano proponía sortear al Congreso apelando a un poder constituyente originario.
Mientras tanto, la guerra sucia contra el propio proceso no cesaba. En 1989 murieron dos militantes del M-19 en el Huila y otros tres quedaron heridos, entre ellos el mando Marcos Chalita; en Santander, la compañía Zoraida Téllez fue atacada con saldo de cinco muertos; en San Alberto, Cesar, dos educadores del grupo fueron desaparecidos por una patrulla militar. El gobierno derogó ese año la Ley 48 de 1968 —marco de las autodefensas— y expidió el Decreto 1194, que estableció penas para quienes financiaran o promovieran grupos paramilitares. La medida llegó tarde: las estructuras ya estaban implantadas en regiones enteras.
El marco jurídico: la Ley 77
La pieza técnica del proceso fue la Ley 77 del 22 de diciembre de 1989. La norma determinó la situación jurídica individual de cada integrante del M-19 y permitió dictar autos de cesación de procedimiento para quienes no fueran responsables de delitos atroces o de lesa humanidad. Su diseño rompió con la lógica de amnistía general y colectiva que había prevalecido en Colombia: cada guerrillero recibía un tratamiento personal, verificable, individualizado, a cambio de la entrega efectiva de su arma y de su desvinculación de la estructura. La fórmula tenía dos virtudes políticas simultáneas. Permitía al gobierno sostener ante la opinión pública —y ante unas Fuerzas Armadas rejosas— que no había impunidad para los crímenes graves. Y ofrecía al M-19 una garantía tangible: un documento por cabeza, un tránsito legible a la vida civil. Ese dispositivo individualizado se convertiría en la matriz jurídica del modelo colombiano de paz por desmovilización, replicado un año después con el Ejército Popular de Liberación, el Partido Revolucionario de los Trabajadores y el Movimiento Armado Quintín Lame.
Santo Domingo, 9 de marzo de 1990
El acto central se celebró en Santo Domingo, corregimiento del departamento del Cauca, a las 16:37 del jueves 9 de marzo de 1990. La orden de inicio la dio Carlos Erazo, alias Nicolás, con una fórmula seca: "Por Colombia, por la paz, dejad las armas". El instrumento jurídico era el Acuerdo de Corinto. La cifra global de desmovilizados llegaría a novecientos combatientes.
El gesto que fijó la escena en la memoria pública fue el de Carlos Pizarro. Envolvió su pistola calibre 45 en una bandera de Colombia y la depositó pronunciando las palabras que se convertirían en fórmula ritual: "El M-19, en las manos de su Comandante General, hace dejación de la última arma en manos del Movimiento 19 de Abril, por la paz y la dignidad de Colombia". Cerró con una orden militar reconvertida en despedida: "¡Oficiales de Bolívar, rompan filas!". La ceremonia contó con observadores internacionales vinculados al SIPRI y a la Internacional Socialista, pero la recepción, verificación y destrucción del armamento se resolvió en clave nacional, sin una comisión técnica externa formalmente encargada.
La escena importa por lo que hace explícito: la desmovilización no fue un acto de rendición sino un traspaso simbólico. El fusil envuelto en la bandera —imagen que los fotógrafos multiplicarían durante semanas— señalaba que el arma se entregaba a la República, no al enemigo, y que quien la entregaba se reservaba el derecho de seguir haciendo política, ahora por otras vías. Era, en términos rituales, el opuesto exacto de una rendición: un movimiento voluntario, coreografiado, con locutor.
El asesinato de Pizarro y el relevo de Navarro
Menos de dos meses después, el 26 de abril de 1990, Carlos Pizarro fue asesinado a bordo de un avión comercial por un sicario adolescente contratado por el líder paramilitar Carlos Castaño, quien años más tarde declararía que "Carlos Pizarro tenía que morir". La motivación que Castaño esgrimió fue la percepción —difundida en los sectores narcoparamilitares— de que una victoria electoral del M-19 equivaldría a una victoria de Pablo Escobar, dado el vínculo histórico entre el movimiento y el cartel de Medellín. Pizarro era, para entonces, candidato presidencial. Su asesinato se sumó al de Luis Carlos Galán en agosto de 1989 y al de Bernardo Jaramillo Ossa, candidato de la Unión Patriótica, dando forma a una campaña presidencial en la que fueron asesinados tres candidatos.
Antonio Navarro Wolff asumió el liderazgo del M-19 y fue postulado como candidato presidencial en reemplazo de Pizarro. Tomó, según sus propias palabras, la decisión de "enterrar a Pizarro en paz": el movimiento no retomaría las armas. Ese momento —del que el diseño jurídico de Pardo no había previsto contingencia— fue tal vez la prueba más severa del proceso, y la que reveló que su fuerza no residía únicamente en el andamiaje institucional sino en la voluntad política de sus protagonistas. En las presidenciales del 27 de mayo de 1990, Navarro obtuvo el 12,6% de los votos —754.000 sufragios—, la votación más alta conseguida hasta entonces por un candidato de izquierda en Colombia, y una ola de solidaridad popular con lo que ya era la Alianza Democrática M-19.
La Séptima Papeleta y la salida constituyente
El proceso desbordó al gobierno por otra vía, esta vez desde abajo. Tras el asesinato de Galán, un movimiento estudiantil que agrupaba organizaciones como Todavía Podemos Salvar a Colombia y el Movimiento Estudiantil por la Constituyente convocó la marcha del silencio bajo el lema "Por todo lo que nos une y contra todo lo que nos separa". Más de quince mil jóvenes de universidades públicas y privadas de Bogotá marcharon. De esa movilización nació la iniciativa de la Séptima Papeleta: introducir en las elecciones de marzo de 1990 —además de las seis papeletas legalmente previstas— una séptima que expresara el respaldo ciudadano a la convocatoria de una asamblea constituyente. La operación no tenía sustento en la Constitución de 1886, pero produjo un hecho político incontestable.
El gobierno Barco recogió la señal mediante un decreto de estado de sitio que fue avalado por la Corte Suprema de Justicia. César Gaviria, elegido presidente el 27 de mayo de 1990, ratificó la ruta con un segundo decreto de estado de sitio, también avalado por la Corte. La paradoja institucional era completa: la Constitución de 1991, que vendría a limitar los abusos del estado de sitio, fue convocada precisamente mediante esa figura excepcional. El proceso constituyente reunió en un mismo dispositivo tres corrientes que se necesitaban: la demanda de reforma que el M-19 había traducido en propuesta el 14 de diciembre de 1989; la presión ciudadana de la Séptima Papeleta, que le dio legitimidad democrática; y el cálculo gubernamental de Barco y Gaviria, que encontró en la Asamblea la vía que el Congreso había cerrado.
La Asamblea Nacional Constituyente
Las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente, celebradas a finales de 1990, produjeron el resultado que consagró al M-19 como fuerza política mayor: la Alianza Democrática M-19 obtuvo el 26,9% de los votos, unos 992.000 sufragios, más del doble del porcentaje presidencial de mayo. La conmoción por el asesinato de Pizarro, la calidad de la campaña de Navarro y el desprestigio del bipartidismo tradicional se combinaron para producir un pico electoral que ningún grupo de izquierda había alcanzado antes en Colombia.
La Asamblea se instaló el 4 de febrero de 1991 en el salón elíptico del Capitolio Nacional en Bogotá y funcionó con tres copresidencias: Antonio Navarro Wolff por la AD M-19, Álvaro Gómez Hurtado —el mismo dirigente conservador secuestrado por el M-19 tres años antes— y Horacio Serpa Uribe por el Partido Liberal. La composición era, en sí misma, un manifiesto del acuerdo político subyacente: los antiguos enemigos compartían la presidencia del cuerpo que redactaría la nueva Constitución. En la lista misma de la AD M-19 se incluyó a un representante de los sectores narcoparamilitares del Magdalena Medio, hecho poco conocido en su momento y revelador del carácter transaccional de la operación.
La Constitución fue proclamada el 4 de julio de 1991. Institucionalizó los derechos humanos, creó mecanismos como la acción de tutela para asegurarlos, reformó a fondo la rama judicial y amplió el espectro político con figuras como las circunscripciones especiales. Su carácter incluyente respondió tanto a las demandas históricas de las guerrillas desmovilizadas como a los reclamos de sectores indígenas, disidentes religiosos y minorías, incorporados por primera vez al pacto fundacional.
Hubo, sin embargo, una omisión deliberada. Navarro Wolff, como copresidente, optó por dejar casi intacto el capítulo de la fuerza pública heredado de la Constitución de 1886. La decisión, que él justificó como cálculo táctico —consideró inconveniente legislar cambios en política de seguridad en medio de la guerra—, dejaba fuera del pacto refundacional la relación entre el poder civil y los militares. Héctor Pineda, vocero del proceso de paz con el M-19, reconocería años más tarde, en 2011, que uno de los grandes vacíos de la Constituyente fue no haber depurado y reformado las Fuerzas Armadas para ponerlas a la altura de la nueva Constitución, y que esa omisión "se ha pagado caro".
El efecto de arrastre: EPL, PRT, Quintín Lame
La perspectiva de participar en la Constituyente aceleró las negociaciones que otros grupos venían sosteniendo con el gobierno. Entre enero y mayo de 1991, tres organizaciones más se desmovilizaron bajo el mismo modelo individualizado. El Partido Revolucionario de los Trabajadores firmó el 25 de enero de 1991, con unos doscientos combatientes. El Ejército Popular de Liberación —salvo una fracción encabezada por Francisco Caraballo, que se integró a la Coordinadora Guerrillera con las FARC y el ELN para continuar la lucha armada— firmó el 15 de febrero de 1991, con la desmovilización de entre dos mil y más de dos mil quinientos combatientes bajo la conducción de Bernardo Gutiérrez y su tránsito a la estructura política Esperanza, Paz y Libertad. El Movimiento Armado Quintín Lame, que había iniciado su propuesta de paz en julio de 1988 con tres demandas de carácter regional, firmó en Pueblo Nuevo el 31 de mayo de 1991, con 157 combatientes.
Las FARC y el Ejército de Liberación Nacional rechazaron los términos y permanecieron en armas. La paz parcelada mostró así su alcance y su límite: sirvió para incorporar a los grupos dispuestos a jugar en el terreno electoral y a los que compartían la premisa de que la Constituyente valía la pena, pero no logró —ni pretendió, en el corto plazo— resolver el conflicto con las guerrillas mayores. La estructura política surgida del EPL, además, pronto sufriría numerosos asesinatos selectivos, atribuidos principalmente a las FARC —que consideraron la desmovilización una traición— y también a grupos paramilitares que operaban en las mismas regiones.
Un modelo colombiano y sus límites
La desmovilización del M-19 fijó los rasgos de lo que puede llamarse un modelo colombiano de paz: negociación bilateral sin verificación internacional robusta, marco jurídico individualizado tipo Ley 77, zonas de concentración, indulto para delitos no atroces, reintegración vía circunscripción especial y participación electoral inmediata. Ese dispositivo permitió al Estado canalizar hacia la vía institucional una crisis de legitimidad producida por el narcoterrorismo y por el bloqueo parlamentario, y le permitió al M-19 convertir su capital simbólico —el gesto de Pizarro con la bandera, el sacrificio de sus candidatos— en peso constituyente.
Los límites del modelo se hicieron visibles con rapidez. En lo electoral, el pico del 26,9% de 1991 no era sostenible. En las elecciones al Senado de ese mismo año la AD M-19 obtuvo 8,5% y en Cámara 10,1%; para las legislativas de 1994 había caído al 2,7% en Senado; en las locales de 1997 apenas alcanzó el 0,6%. La estructura política no sobrevivió a la normalización electoral: sin la conmoción del asesinato de Pizarro y sin el aura constituyente, el M-19 no logró convertir su momento fundacional en organización partidaria duradera. Navarro Wolff sí sostuvo una larga trayectoria pública —fue ministro, congresista, alcalde y gobernador, y una vez más candidato presidencial—, pero como figura individual antes que como jefe de una máquina electoral.
En lo territorial, el proceso tuvo un costo humano prolongado. En regiones como el Magdalena Medio, Caquetá y el Cauca, exmilitantes del M-19 que habían conquistado espacios políticos durante el auge de la AD M-19 sufrieron atentados, amenazas y desplazamientos al intensificarse el conflicto. La apertura democrática fue real en el orden formal —la Constitución, la tutela, las circunscripciones— y superficial en las periferias, donde el monopolio estatal de la violencia siguió disputado por paramilitares, narcotraficantes y guerrillas activas.
En lo estructural, la desmovilización no tocó las causas de fondo del conflicto. La reforma agraria que el M-19 había reclamado como parte de un capitalismo democrático no ocurrió. El capítulo militar quedó intacto por decisión propia. El paramilitarismo, apenas rozado por el Decreto 1194 de 1989, se expandió durante los años noventa hasta convertirse en el actor armado central de la década siguiente. La paz del M-19 fue, en ese sentido, una paz política más que una paz social: resolvió el problema de legitimidad del régimen —le dio a Colombia una nueva Constitución con exguerrilleros copresidiendo su redacción— sin resolver el problema de la guerra.
Por qué sigue importando
La desmovilización del M-19 sigue importando por tres razones que rara vez se enuncian juntas. La primera es institucional: fijó el molde jurídico —individualizado, contractual, con reintegración política— que Colombia usaría para todos sus procesos de paz posteriores, hasta el Acuerdo Final de 2016 con las FARC, que retomó buena parte de esa gramática. La segunda es política: mostró que era posible convertir a un actor armado en fuerza electoral competitiva sin pasar por una guerra civil ni por la tutela internacional. La tercera es simbólica: el gesto de Pizarro envolviendo su pistola en la bandera antes de ser asesinado fijó una imagen —la del guerrillero que entrega el arma a la República y muere por haberlo hecho— que se convirtió en referencia obligada para todos los debates posteriores sobre paz, garantías y participación política.
Lo que la desmovilización del M-19 no resolvió —el estatuto de la fuerza pública, el paramilitarismo emergente, las causas agrarias del conflicto, la seguridad efectiva de los desmovilizados en los territorios— definió, por omisión, la agenda de los treinta años siguientes. El proceso fue, a la vez, el mayor logro del modelo Barco y su lección más incómoda: probó que Colombia podía firmar la paz con una guerrilla y escribir una nueva Constitución sin dejar de estar en guerra.
La época alrededor
Este hecho no ocurrió solo
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
01Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 43, 472 citas
[1]personas en la Embajada de la República Dominicana en Colombia (1980) y, sobre todo, la toma del Palacio de Justicia el 6 de noviembre de 1985. Un grupo guerrillero que, por todo lo anterior, va a ser severamente hostigado en los núcleos urbanos y obligado a retirarse a los emplazamientos del suroccidente colombiano,…p. 47
[74]tener tanto la Fuerza Pública, especialmente en el departamento de Córdoba, como muy especialmente la acción paramilitar de las embrionarias ACCU en la región de Urabá. Hacia finales de 1990 se comienza a negociar, pues, una desmovilización que se materializa en febrero de 1991, con más de 2.500 combatientes y una…p. 43
02Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · p. 492 citas
[2]increased, culminating on the morning of Novem ber 6, 1985, when the M-19 seized the Palacio de Justicia on the Parque Bolívar in downtown Bogotá. The army reestablished control the following day, but only after more than one hundred deaths, in clud ing eleven of the twenty-four Supreme Court justices, and the gut-…p. 49
[3]increased, culminating on the morning of Novem ber 6, 1985, when the M-19 seized the Palacio de Justicia on the Parque Bolívar in downtown Bogotá. The army reestablished control the following day, but only after more than one hundred deaths, in clud ing eleven of the twenty-four Supreme Court justices, and the gut-…p. 49
03Guerras RecicladasMaría Teresa Ronderos · 2014 · p. 64, 842 citas
[4]al diario El Tiempo, el general retirado Peña Ríos había dicho: «La violencia de los llamados grupos paramilitares viene de la relación transparente entre grupos políticos y grupos guerrilleros. No hubiera surgido si, desde el principio de los acuerdos (de paz), se hubiera hecho responsables a los primeros de lo que…p. 84
[23]lo que sería un nuevo paramilitarismo que llegaría a su pico una década después. El principio del fin de las Autodefensas de Henry Pérez comenzó ese 18 de agosto de 1989, cuando sicarios, encabezados por Jaime Eduardo Rueda Rocha, nacido en Yacopí, Cundinamarca, en el Magdalena Medio, y entrenado en las escuelas de…p. 64
04No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 207, 232, 2523 citas
[5]Palacio de Justicia se perdieron casi cien vidas y se mancilló al poder judicial, en un acto que significó un suicidio político para el M-19, aunque esta guerrilla solo lo admitió como un error militar. A Belisario Betancur le costó el silencio perpetuo hasta su muerte en 2018. Finalmente, por la falta de suficientes…p. 207
[51]con la marcha del silencio titulada «Por todo lo que nos une y contra todo lo que nos separa». Una 685 El Tiempo, «Estuvo 53 días en manos de la guerrilla», El Tiempo. 686 Comisión de la Verdad, Insumo sobre los procesos de paz. 687 Entrevista 456-PR-03576. Hombre, líder político. la búsqueda de la democracia y la…p. 232
[67]la política de seguridad. Pero ponernos a legislar cambios en la política de seguridad y la relación entre el poder civil y el poder militar, en medio de la guerra nos pareció que no era conveniente 740. Al respecto también escribió Humberto de la Calle: Navarro tomó la posición de dejar casi intacto el capítulo de la…p. 252
05Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 204, 207, 2516 citas
[6]del que tuvieron sus dos predecesores. Al mismo tiempo, promovió sig- nificativamente la reforma del sistema político colombiano y dirigió la desmo- vilización del tercer grupo guerrillero más grande del país, el M-19. Cuando tomó posesión de su cargo, el 7 de agosto de 1986, Barco anunció un “plan de rehabilitación…p. 204
[7]del que tuvieron sus dos predecesores. Al mismo tiempo, promovió sig- nificativamente la reforma del sistema político colombiano y dirigió la desmo- vilización del tercer grupo guerrillero más grande del país, el M-19. Cuando tomó posesión de su cargo, el 7 de agosto de 1986, Barco anunció un “plan de rehabilitación…p. 204
[40]presidenciales, la máxima cifra conseguida por un candidato de izquierda. 70 Pero Carlos Pizarro Leongómez no era el candidato de su partido; la persona que obtuvo esta votación sin precedentes era su segundo en el mando, Antonio Navarro Wolf. Pizarro había sido asesinado un mes antes por un adolescente contratado por…p. 207
[41]presidenciales, la máxima cifra conseguida por un candidato de izquierda. 70 Pero Carlos Pizarro Leongómez no era el candidato de su partido; la persona que obtuvo esta votación sin precedentes era su segundo en el mando, Antonio Navarro Wolf. Pizarro había sido asesinado un mes antes por un adolescente contratado por…p. 207
[43]Escobar. Escobar sostuvo que el verdadero problema de la UP no era tanto Rodríguez Gacha, como Fidel Castaño. Agregó que era poco lo que podía hacer para influir sobre el líder paramilitar, a quien Escobar llamaba Dos Mil, por el número de miembros de la UP que estimaba había matado Castaño. 48 A pesar de la…p. 251
[44]Escobar. Escobar sostuvo que el verdadero problema de la UP no era tanto Rodríguez Gacha, como Fidel Castaño. Agregó que era poco lo que podía hacer para influir sobre el líder paramilitar, a quien Escobar llamaba Dos Mil, por el número de miembros de la UP que estimaba había matado Castaño. 48 A pesar de la…p. 251
06Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 138, 142, 147, 1504 citas
[8]los car- teles en el Guaviare y Caquetá y la guerra a muerte que, como se mencionó, estos decretaron contra la UP. Barco y la transición a Gaviria, agosto de 1988-junio de 1994 De mayo a julio de 1988 el M -19 mantuvo en cautiverio al dirigente conserva- dor Álvaro Gómez Hurtado, secuestro que, inesperadamente, puso…p. 147
[9]con el citado Estatuto de Defensa de la Democracia que calificaba de "terroristas” todas 146 PAZ CUATRIENAL sus acciones. La norma se estrenó con el establecimiento de la Jefatura Mili tar en Urabá, baluarte electoral de la UP y del PC. Al mismo tiempo era escan dalosa la permisividad gubernamental con la expansión…p. 138
[56]además, negociar en temas sustantivos, como en tiempos de Betancur: reforma constitucional, doctrina de la seguridad nacional y paramilitarismo; democracia y favorabi- lidad; derechos humanos, democracia y modernización estatal. La descon- fianza de la CGSB no era menor que la del gobierno, aunque sus voceros acudían…p. 150
[57]a b l a i v. 2 Votación porADM-19, 1990-1997 Año Votación Porcentaje Tipo de elección 1990 754000 12,6% Presidente 1991 992 000 26,9% ANAC 1991 454000 8,5% Senado 1991 4 8 3 0 0 0 1 0, 1 % Cámara 1994 140000 2,7% Senado 1997 60000 0,6% Locales FUENTE: Elaboración p r o p i a con base en i n f o r m e s de la…p. 142
07Gobernar en medio de la violencia. Estado y paramilitarismo en ColombiaJacobo Grajales · 2017 · p. 1591 cita
[10]fue la organización de una comisión de estudios sobre la violencia. Así, el ministro del Interior, Fernando Cepeda, encargó a un grupo de diez investigadores para que efectuaran un diagnóstico de los factores de violencia en la sociedad colombiana y los lineamientos de una nueva política de seguridad. La introducción…p. 159
089 de marzo de 1990Rafael Pardo Rueda · 2020 · p. 90, 102, 1833 citas
[11]de negociar. 50 — Delgado fue capturado por el Ejército en Cali en enero de 1995. Hernando Pizarro era hermano mayor de Carlos. Apareció asesinado en Bogotá en 1995. 51 — Tomás Concha, Hernán Hernández, Ricardo Polo, Carlos Enrique Garzón y Juan José Fernández, funcionarios del PNR, asumieron esta peculiar función con…p. 90
[26]traste. De nuevo enfrentábamos un bloqueo institucional que había impedido en esta ocasión, por cuarta vez, una reforma a la Constitución de 1886. Ya en 1978, la Corte Suprema había declarado inconstitucional la convocatoria a una constituyente de alcance limitado, presentada por el gobierno de Alfonso López…p. 102
[34]de pleno cumplimiento a la base guerrillera del M- 19 y de las otras guerrillas; se implementaron unos esquemas de seguridad que con excepciones muy dolorosas y costosas cumplieron con el objetivo de proteger la vida de la militancia y de gran parte de la dirigencia; con fundamento en la ley 77 del 22 de diciembre de…p. 183
09Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 153, 157, 1603 citas
[12]acuerdo. Despeja un camino de reconciliación. Afianza unas condiciones para continuar avanzando en el empeño de la pacificación. Ofrece unos procedimientos e instrumentos para ¡mplementar soluciones políticas. Muestra, en fin, cómo mediante una voluntad cierta de paz de las partes involucradas, traducida en hechos con…p. 160
[27]Entre tanto, uno de los ponentes, Federico Estrada, había in- Toducido una propuesta novedosa para articular el cambio consti- racional en curso con los acuerdos alcanzados en las negociones de paz con el M-19: se trataba de un parágrafo transitorio para convocar a un “Referendo Extraordinario por la Paz y la…p. 153
[32]civiles en Colombia”. Luego depositó su propia arma envuelta en la bandera de Colombia sobre la mesa: “El m -1 9, en las manos de su Comandante General, hace dejación de la última arma en manos del Movimiento 19 de Abril, por la paz y la dignidad de Colombia”, y ordenó: “¡Oficiales de Bolívar, rompan filas!”195. Los…p. 157
10Los procesos de paz en Colombia, 1982-2014 (documento resumen)Álvaro Villarraga Sarmiento · 2015 · p. 621 cita
[13]Alocución televisada del Presidente Virgilio Barco, sobre la Cuarta Declaración Conjunta Gobierno nacional -M-19, marzo 17 de 1989. 111 Declaración suscrita entre el Gobierno nacional y las comunidades indígenas de Tacueyó, Cauca, abril 1º de 1989. Virgilio Barco 1986-1990 63 de consensos. El gobierno y el M-19…p. 62
11Guerra propia, guerra ajena. Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos. El Movimiento Armado Quintín LameDaniel Ricardo Peñaranda Supelano · 2015 · p. 292, 3202 citas
[14]presidente Barco, que en líneas gene- rales habría de mantenerse durante el gobierno de César Gaviria (1990 – 1994), tenía como elementos fundamentales el reconoci- miento de la legitimidad del Gobier no, el reconocimiento de los insurgentes como interlocutores válidos, la manifestación expresa de las partes de su…p. 292
[75]y ya con el PRT se jugó un papel frente a la Cons titu yente y se participó des- pués. Todo eso lo conside ramos como posi tivo, que valió la pena y al mismo tiempo se encontró como un camino más elegante para desmontarse de algo que no estaba produciendo mayo res fru tos 438. 7.5 Las “ceremonias de la paz” El…p. 320
12Testigos olvidados. Periodismo y paz en ColombiaAndrés Felipe De Pablos, Luisa Fernanda Gómez · 2017 · p. 1, 3, 5, 7, 1110 citas
[15]en medio de un replanteamiento de su forma de lucha. El 7 de febrero de 1989 se realizó un encuentro de la Dirección Nacional del M-19, para discutir los pasos a seguir con el Gobierno. El movimiento en conjunto manifestó la cohesión con su comandante general, Carlos Pizarro. Los días 3 y 4 de marzo de 1989, en…p. 5
[16]en medio de un replanteamiento de su forma de lucha. El 7 de febrero de 1989 se realizó un encuentro de la Dirección Nacional del M-19, para discutir los pasos a seguir con el Gobierno. El movimiento en conjunto manifestó la cohesión con su comandante general, Carlos Pizarro. Los días 3 y 4 de marzo de 1989, en…p. 5
[38]el momento. Dentro de ese especial pusimos a cantar a Carlos Pizarro. -Resultó muy mal cantante, muy desafinado. Meses después, el 22 de marzo de 1990 mataron a Bernardo Jaramillo, líder de la, y al mes, el UP 26 de abril, mataron a Pizarro. Cuando murió Jaramillo, Yamid sacó al aire una grabación en la que el…p. 11
[39]el momento. Dentro de ese especial pusimos a cantar a Carlos Pizarro. -Resultó muy mal cantante, muy desafinado. Meses después, el 22 de marzo de 1990 mataron a Bernardo Jaramillo, líder de la, y al mes, el UP 26 de abril, mataron a Pizarro. Cuando murió Jaramillo, Yamid sacó al aire una grabación en la que el…p. 11
[48]63 III. Bienvenidos al futuro (1990-1994) En los últimos días del gobierno de Virgilio Barco ya se habían iniciado diálogos de paz con las guerrillas, y Quintín PRT EPL Lame. Por esta razón, desde la hora cero del gobierno de César Gaviria, se buscó recobrar esos diálogos y reiniciar procesos de desmovilización y…p. 1
[49]63 III. Bienvenidos al futuro (1990-1994) En los últimos días del gobierno de Virgilio Barco ya se habían iniciado diálogos de paz con las guerrillas, y Quintín PRT EPL Lame. Por esta razón, desde la hora cero del gobierno de César Gaviria, se buscó recobrar esos diálogos y reiniciar procesos de desmovilización y…p. 1
[64]palabras, determinó que la Constituyente no podía quedar sujeta a los temas impuestos por el Gobierno o el poder político. Con este nuevo impulso para los procesos de negociación, el convocó al XII Pleno del Partido Comunista Marxista EPL Leninista los días 18, 19 y 20 de octubre, en el campamento de Labores. “Este…p. 3
[65]palabras, determinó que la Constituyente no podía quedar sujeta a los temas impuestos por el Gobierno o el poder político. Con este nuevo impulso para los procesos de negociación, el convocó al XII Pleno del Partido Comunista Marxista EPL Leninista los días 18, 19 y 20 de octubre, en el campamento de Labores. “Este…p. 3
[76]que se sentó justamente detrás de Pizarro, se levantó de su asiento, fue al cuarto de baño, recogió allí una metralleta y regresó para disparar todo el cargador del arma sobre el dirigente de izquierda” (Lozano, 27 de abril de 1990). De otra parte, por la imposibilidad de encontrar puntos en común frente a la decisión…p. 7
[77]que se sentó justamente detrás de Pizarro, se levantó de su asiento, fue al cuarto de baño, recogió allí una metralleta y regresó para disparar todo el cargador del arma sobre el dirigente de izquierda” (Lozano, 27 de abril de 1990). De otra parte, por la imposibilidad de encontrar puntos en común frente a la decisión…p. 7
13Colombia, así en la guerra como en la pazJorge Giraldo Ramírez · 2018 · p. 341 cita
[17]a hacer una oposición seria. Replanteó toda la política de paz, en las que ofrecía garantías para la desmovilización a quien quisiera aceptarla y creó un programa especial destinado a superar las inequidades sociales en las zonas rurales, bajo la esquiva enseña de la rehabilitación. En la periferia colombiana no había…p. 34
14Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 619, 628, 6723 citas
[18]de febrero, los educadores Isidro Caballero y María del Carmen Santana, integrantes del M-19, fueron capturados y desaparecidos por una patrulla militar en San Alberto (Cesar). En el Huila, donde aún permanecía la compañía Gloria Amanda Rincón, se presentaron varios ataques; en el primero de ellos, al finalizar marzo,…p. 619
[33]igual forma, las armas que el M-19 tenía en Bogotá, Medellín y otras partes fueron concentradas en el campamento. A las 16:37 horas de ese jueves, Carlos Erazo, Nicolás, dio una orden perentoria: “Por Colombia, por la paz, dejad las armas”. Con un paso al frente, uno a uno, los combatientes fueron depositando sobre la…p. 628
[73]Número de combatientes desmovilizados Fecha del acuerdo Movimiento 19 de Abril, M-19 900 09-03-90 Ejército Popular de Liberación, EPL 2.000 15-02-91 Movimiento Armado Quintín Lame, MAQL 157 27-05-91 Partido Revolucionario de los Trabajadores, PRT 200 25-01-91 Corriente de Renovación Socialista, CRS 433 09-04-94…p. 672
1525 años de luchas sociales en Colombia 1975-2000Mauricio Archila Neira, Álvaro Delgado G., Martha Cecilia García V., Esmeralda Prada M. · 2002 · p. 271 cita
[19]pareciera oposición. Ello significó la práctica desaparición de la izquierda no ar- mada y de uno de los pocos logros tangibles de los acuerdos de paz 32. Así. para junio de 1987 se hizo explícito el fin de la tregua con las Farc, que de tiempo atrás no funcionaba en la práctica. Ante el recrudecimiento de la ·•guerra…p. 27
16Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 2461 cita
[20]La frase no era cierta: no deseaban ni tumba ni cárcel, su propósito real era vivir en Colombia libremente, disfrutando de sus ganancias, habiendo sometido al Estado a sus dictados. En diciembre de 1986, la Corte Suprema declaró inexequible la Ley 27 de 1980, por la cual se había ratificado el tratado de extradición…p. 246
17El Estado suplantado. Las Autodefensas de Puerto BoyacáCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque · 2019 · p. 2242 citas
[21]Pérez García. El principal autor material fue el sicario de Yacopí, Cundinamarca, Jaime Eduardo Rueda Rocha, enviado 226 EL ESTADO SUPLANTADO LAS AUTODEFENSAS DE PUERTO BOYACÁ por la organización paramilitar de Henry Pérez. (Semana, 1996, 28 de octubre; El Tiempo, 2014, 16 de agosto) Los relatos muestran la…p. 224
[22]Pérez García. El principal autor material fue el sicario de Yacopí, Cundinamarca, Jaime Eduardo Rueda Rocha, enviado 226 EL ESTADO SUPLANTADO LAS AUTODEFENSAS DE PUERTO BOYACÁ por la organización paramilitar de Henry Pérez. (Semana, 1996, 28 de octubre; El Tiempo, 2014, 16 de agosto) Los relatos muestran la…p. 224
18Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1591 cita
[24]cien dólares por asesinar a alguien, incluidos políticos y policías. La guerra entre el Estado y el cartel de Medellín, liderado por Escobar, se intensificó entre 1989 y 1990, periodo al que el historiador Marco Palacios se refiere como “de fuego cruzado”. 34 En agosto de 1989, mientras hacía campaña por la…p. 159
19Una vida, muchas vidasGustavo Petro Urrego · 2021 · p. 161, 166, 1703 citas
[25]para que se privilegiaran las listas únicas. El M-19 pactó con el Gobierno que el acuerdo se volviera ley en el Congreso y que luego se convocaría a un referendo para reformar electoral- mente la Constitución del 86. Pero la mafia actuó por medio de sus congresistas y tumbó el acuerdo con mayorías parlamenta- rias…p. 170
[42]El carro tenía doble tracción, era justo el que necesi- tábamos. El encargado de manejarlo era Gonzalo 'Gordd Suárez, otro viejo anapista que me quería mucho y que había hecho parte del M-19 en Zipaquírá. El Gordo, que murió hace poco, me había colaborado en los días del Bolívar 83. La otra persona que nos acompañaba…p. 161
[45]de trans- formar al país. En términos de la narrativa de entonces, la de hacer la revolución, el movimiento le apostó a la.idea de que las transformaciones sociales que los países de la región necesita- ban se podían lograr por la vía pacífica de la democracia. El proyecto del M-19 no era socialista. Buscaba una…p. 166
20Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 711 cita
[28]en el nuevo pacto social (1989 – 1996) El año 1989 fue determinante en el proceso de adopción del nuevo pacto social a partir del fortalecimiento del movimiento por una Asamblea Constituyente. En ese año, el gobierno de Barco continuó con los acercamientos con los grupos subversivos ten- dientes a su desmovilización,…p. 71
211989María Elvira Samper · 2019 · p. 1351 cita
[29]masacres, 1990 será el de los secuestros que ordena Escobar como seguro de vida y para presionar una negociación y el de la campaña presidencial más violenta de la historia, también será el de la desmovilización del M-19, el EPL y el Quintín Lame, y el de la Convocatoria de la Asamblea Constituyente, el sueño que el…p. 135
22Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 53, 57, 2833 citas
[30]de casi 17 años de lucha, el viernes 9 de marzo de 1990 en Santo Domingo, Cauca, los guerrilleros del M-19, y su comandante Carlos Pizarro León-Gómez, (hijo del almirante Juan Antonio Pizarro), depusieron las armas; él envolvió su pistola en una bandera de Colombia. Nadie mejor que Antonio Navarro Wolf, el único…p. 53
[36]paz sinceramente. Dice: “A pesar de lo que me hicieron, nunca demandé al Estado. ¡Ni por las torturas ni por nada!, esas son cosas de la guerra. Yo dejé todo, dejé lo que tenía en 1974, hasta a mi esposa embarazada, y me fui a cambiar el mundo. No veía otros caminos viables”. Junto con Carlos Pizarro y otros…p. 57
[59]elegir a 70 miembros. El 4 de febrero de 1991, se instaló en el salón Elíptico del Congreso, la Asamblea. Tres constituyentes fueron elegidos como copresidentes: Alvaro Gómez Hurtado, Antonio Navarro Wolf y Horacio Serpa Uribe. El 4 de julio fue proclamada la nueva Constitución, que acentuó temáticamente los derechos…p. 283
23Una Colombia que nos quedaLinsu Fonseca · 2007 · p. 2641 cita
[31]la guerrilla urbana en Colombia, su espectacularidad y consecuencias políticas. El M-19 firmó acuerdos de paz con en el go bierno de Virgilio Barco Vargas. Desmovilizó su estructura militar el 9 de marzo de 1990, cuando hizo dejación de sus armas.* Paila: Olla de gran tamaño. Pantanal: Tierra pantanosa. Paramilitar:…p. 264
24¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 97, 1032 citas
[35]social más amplia, como los de Córdoba o la Sierra Nevada de Santa Marta, liderados por Fidel Castaño y Hernán Giraldo. Pese a la lucha contra la amenaza narcoterrorista, durante el Gobierno Barco se reanudaron las conversaciones de paz con el M -19. Estas se habían iniciado en enero de 1989 tras el secuestro y…p. 97
[71]la caída del Muro de Berlín en 1989 y el derrumbamiento de la Unión Soviética en 1992 reforzaron esta situación, además del exitoso proceso de paz con las guerrillas del M -19, el EPL, el Quintín Lame y el PRT entre 1990 y 1991 (al que se sumaría la Corriente de Renovación Socialista en 1993, disidencia del ELN). A…p. 103
25La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 451 cita
[37]los antiguos combatientes regresaron a la vida civil y política, y jugaron de inmediato un papel esencial y constructivo. Su comandante, Carlos Pizarro, fue candidato a la alcaldía de Bogotá el mismo mes de su desmovilización y obtuvo la tercera votación. Luego lanzó su candidatura presidencial, que fue truncada por…p. 45
26El Palacio de Justicia: una tragedia colombianaAna Carrigan · 2009 · p. 101 cita
[46]Constituyente y el «más 22 PRDHX*» reciente hombre del momento de Colombia»-, su secretaria, una ex guerrillera, me señala con sus uñas rojas una silla distante y me dice con frialdad «espérese allá». Es igual de arrogante y apática que cualquier otro funcionario público bogotano. Navarro viene a la puerta. Detrás de…p. 10
27¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 1011 cita
[47]UP, luego de queJaime Pardo Leal también fuera asesinado; y Carlos Pizarro, excomandante de un M-19 que recogía un respetable apoyo popular tras su conversión en partido político. Al tiempo, el narcotráfico, en alianza con grupos políticos y paramilitares, venía de asesinar a los periodistas Guillermo Cano y Jorge…p. 101
28Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 330, 3362 citas
[50]más de medio sig lo transitando esta espiral de cri men-mo vimiento de opinión-represión-crimen. Pero, ya vi- mos, la repr esión no ha funcionado y ello obedece en alguna me- dida a que la población no confia en sus jueces y menos aún en sus po li cías. Si alguna conclusión se deriva de este último medio sig lo, es el…p. 330
[79]política, creó una circunscripción nacional para elegir un senado de numerus clausus: 100 miembros, más dos indígenas. Antes de esbozar las grandes líneas de la constitución de 1991, conviene subrayar el silencio en relación con el estatuto de los mi- litares y de la policía y sus relaciones con el poder civil. Las…p. 336
29Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Antioquia, sur de Córdoba y Bajo Atrato chocoanoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1111 cita
[52]de desarrollo de carácter extractivista y que diezmaban la posibilidad de tener derechos sociales y territoriales. Y en buena parte de la región la defensa de la vida, la memoria y los derechos humanos cobró fuerza ante la arremetida de la violencia política. La denuncia de las desapariciones forzadas, las detenciones…p. 111
30Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 1731 cita
[53]que sirviera para implantar la paz y afrontar el estudio de temas tan críticos como la reforma a la justicia. El estado de sitio dio para todo. Según Alfonso Gómez Méndez, fue reiterado el abuso que se hizo de la figura y “nunca se adelantó juicio de responsabilidad a presidente alguno por esa violación manifiesta y…p. 173
31Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · p. 361 cita
[54]diversas concausas, una serie de resortes políticos y emocionales que condujeron inicialmente a grupos de estudiantes, y luego a escritores y algunos dirigentes políticos, a promover la idea, y a buena parte de la población a aceptarla con alborozo. Sin duda la muerte de varios candidatos presidenciales, entre ellos…p. 36
32Narcotráfico en Colombia: Economía y ViolenciaGustavo Duncan, Ricardo Vargas, Ricardo Rocha, Andrés López · 2005 · p. 2061 cita
[55]necesidad de consolidar los acuerdos firmados con el M-19, abrieron la puer- ta a una reforma de la Constitución. Recién los narcotraficantes habían reconocido el triunfo del Estado, pero paradójicamente fue en buena medida la violencia generada por ellos lo que permitió el proceso que desembocó en la convocatoria de…p. 206
33Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 851 cita
[58]Era esperanzador ver a los tres copresidentes de la Asamblea, tan distintos, dándose la mano y liderando el proceso con convicción y convivencia. Nada menos que Álvaro Gómez, hijo del gran caudillo conservador Laureano Gómez, sentado al lado de Antonio Navarro, exguerrillero del M-19, la misma organización armada que…p. 85
34Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2641 cita
[60]y judiciales tales como la Fiscalía General de la Nación, la Defensoría del Pueblo y el Consejo Superior de la Judicatura. Además, se puso en marcha la acción de tutela, mecanismo de protección de los derechos funda- mentales. Gobiernos posteriores al Frente Nacional EN Proclamación de la Constitución de 1991. En Pese…p. 264
35¡Adiós a las FARC! ¿Y ahora qué? Construir ciudadanía, Estado y mercado para unir las tres ColombiasClaudia López Hernández · 2016 · p. 3151 cita
[61]expresión la circunscripción nacional en la lla- mada reforma de "equilibrio de poderes". La propuesta original del Gobierno fue volver a la circunscripción departamental que existía antes de 1991, para que cada departamento eligiera dos senadores, con lo cual de los ciento dos Senadores actuales sesenta y cuatro…p. 315
36Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · p. 128, 1292 citas
[62]1991 y abrió un periodo de reformas en todos los órdenes del sistema político y socioeconómico. La Constitución disolvió los bloqueos que desde 1976 habían impedido reformar el régimen político; de manera tácita pero contundente, respondió a las demandas de “apertura democrática” que algunos sectores políticos y…p. 128
[63]1991 y abrió un periodo de reformas en todos los órdenes del sistema político y socioeconómico. La Constitución disolvió los bloqueos que desde 1976 habían impedido reformar el régimen político; de manera tácita pero contundente, respondió a las demandas de “apertura democrática” que algunos sectores políticos y…p. 129
37El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 2202 citas
[66]de la politiquería tradicional de prometer, no cumplir, acomodarse a vivir para su propio beneficio, no confrontar a la oligarquía, y menos luchar por un país mejor. Entonces también recibiría el castigo popular en las elecciones de 1991: apenas 3% de votos, que distanció mucho del 22,5% de la Constituyente. Aunque…p. 220
[82]de la politiquería tradicional de prometer, no cumplir, acomodarse a vivir para su propio beneficio, no confrontar a la oligarquía, y menos luchar por un país mejor. Entonces también recibiría el castigo popular en las elecciones de 1991: apenas 3% de votos, que distanció mucho del 22,5% de la Constituyente. Aunque…p. 220
38Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 941 cita
[68]crea una nueva institucionalidad: para profun- dizar la democracia, se crean mecanismos para hacer valer los derechos, una Corte y una Defensoría para velar por ellos; y para ampliar los procesos de descentralización administrativa y generar mecanismos de control y fiscalización política» 267. Precisamente la…p. 94
39Tomas y ataques guerrilleros (1965-2013)Mario Aguilera Peña (coordinador); Alba Lucía Vargas Alfonso, Luisa Marulanda Gómez, Luis Fernando Sánchez (coautores) · 2016 · p. 891 cita
[69]sus medidas, el incre- mento de acciones militares contra las guerrillas como parte de la persecución al comunismo. En contraste con esto, la Consti- tuyente de 1991 abrió canales institucionales para la apertura y la descentralización democrática que fueron bien recibidos por grupos como el M-19 y el EPL, y por otros…p. 89
40Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 107, 1122 citas
[70]NEGOCIACIÓN A FINALES DEL SIGLO XX. 1 Uno de los más sorprendentes rasgos de la endémica violencia colombiana, es que estuvo acompañada de un permanente (indefinido) proceso de negociación durante las últimas décadas del siglo XX. Después de las primeras pero inconclusas negociaciones que se llevaron a cabo durante la…p. 112
[81]Ya no se habla de rebelión sino de subversión; y este ciclo se alimenta de dos referentes: 1. Las desigualdades sociopolíticas internas: “Es una sociedad por lo menos de tres y dicen que no hay cupo sino para dos”; 2. El contexto internacional, que se abrió con el ciclo de las revoluciones socialistas y el mito…p. 107
41Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1841 cita
[72]cuando la guerrilla, los grupos paramilitares y la fuerza pública fueron responsables del agravamiento de la crisis humanitaria que padeció el país durante más de sesenta años. Algunas guerrillas se desmovilizaron alrededor de la aprobación de la Constitución de 1991, como el Ejército Popular de Liberación (EPL), el…p. 184
42Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 2711 cita
[78]a c ó mo ofrecer a los grupos pol í ticos surgidos de la guerrilla condiciones favorables para el ejercicio democr á tico. La negociaci ó n llev ó, a comienzos de 1990, a la fir ma de la paz con el m -19 y otros grupos guerrilleros (el epl, el prt, el ind í gena Movimiento Armado Quint í n Lame), convencidos ya de la…p. 271
43Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 7911 cita
[80]en nueve masacres, mientras que posterior a la fusión, durante 1996 y 1997, fue responsable de 18 masacres 2734. Desde la unión con los paramilitares, se inició una de las más sangrientas épocas entre los diversos grupos en la zona del Urabá, y los líderes sociales, sindicalistas y miembros del PCC, así como la…p. 791