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Idea transversal

Centralismo

El centralismo es la doctrina y práctica política según la cual el poder del Estado —la ley, la fuerza armada, los impuestos y la designación de autoridades— debe concentrarse en un gobierno nacional único con sede en Bogotá. Nacido en la disputa contra el federalismo durante la Independencia y cristalizado en la Constitución de 1886, ha sido el eje organizador del Estado colombiano durante dos siglos.

3.601 palabras53 documentos58 fragmentos citados
Centralismo

Trayectoria de una idea

  1. 1811

    Patria Boba: primer choque entre centralismo y federalismo

  2. 1812

    Guerra civil entre centralistas y federalistas

  3. 1821

    Congreso de Cúcuta: el centralismo funda la Gran Colombia

  4. 1863

    Constitución de Rionegro: apogeo del federalismo y crisis del centralismo

  5. 1880

    Rafael Núñez desplaza a los liberales radicales

  6. 1886

    Constitución de 1886: fundación del centralismo moderno colombiano

  7. 1887

    Concordato: el tercer eje de la Regeneración centralista

  8. 1991

    Constitución de 1991: descentralización y atenuación del centralismo

03

La lectura

El centralismo colombiano no nació como ideología conservadora sino como argumento revolucionario: fue Antonio Nariño, liberal y traductor de los Derechos del Hombre, quien lo defendió con la fórmula jacobina de la república una e indivisible frente a la amenaza española. Durante el siglo XIX el debate entre centralismo y federalismo organizó las guerras civiles, las constituciones y las alianzas políticas del país, sin que ningún bando pudiera identificarse de manera estable con un solo partido: en 1858 fue una constituyente conservadora la que introdujo el federalismo formal. La Constitución de Rionegro de 1863 llevó el federalismo a su expresión más radical, pero la rivalidad entre estados soberanos, las aduanas internas y la inestabilidad crónica prepararon el terreno para su derrumbe. Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro clausuraron ese ciclo en 1886 con una constitución que suprimió los ejércitos regionales, convirtió los estados en departamentos subordinados y entregó al presidente poderes de emergencia amplísimos, inaugurando un presidencialismo que marcaría todo el siglo XX. El centralismo triunfó como forma de Estado, pero dejó como herencia una asimetría estructural entre Bogotá y las regiones que la Constitución de 1991 intentó corregir sin llegar a desmantelar.

El centralismo en la historia de Colombia

El centralismo es mucho más que un arreglo administrativo: es un programa político deliberado que atraviesa dos siglos de vida republicana. Nombra la doctrina y la práctica según las cuales el poder del Estado —la ley, la fuerza armada, los impuestos, la designación de autoridades locales— debe concentrarse en un gobierno nacional único, con sede en Bogotá, y no repartirse entre entidades territoriales soberanas o autónomas. Nacido en la disputa contra el federalismo durante la Independencia, cristalizado en la Constitución de 1886 bajo la Regeneración de Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro, y apenas atenuado por la descentralización que trajo la Constitución de 1991, el centralismo ha sido a la vez el eje sobre el cual se organizó el Estado colombiano y la fuente de una asimetría persistente entre la capital y las regiones. Su historia es la de un poder formal que aspiró a la unidad de la nación mientras dejaba vastos territorios abandonados a su suerte.

Qué se discute cuando se discute el centralismo

Discutir centralismo es discutir dónde se decide. En un país fragmentado por cordilleras, con tres regiones económicas de escasa cohesión y una población que a mediados del siglo XIX se dispersaba en pueblos medianos —en 1851 solo Bogotá superaba los treinta mil habitantes—, la pregunta por la forma del Estado nunca fue abstracta. Detrás de cada artículo constitucional había una disputa geográfica concreta: si Cartagena podía cobrar sus propias aduanas, si Antioquia podía redactar su código minero, si Panamá tendría un ejército propio, si el cura párroco de Rionegro respondía al obispo o a un funcionario educativo laico enviado desde el altiplano.

El centralismo respondía con una fórmula única: una ley, un ejecutivo, un ejército, una hacienda. Su enemigo histórico, el federalismo, sostenía la fórmula contraria: soberanía de las provincias o estados, con un gobierno común reducido a lo indispensable. Entre ambos polos se jugó, a lo largo del siglo XIX, la legitimidad política del país, en una secuencia de constituciones, guerras civiles y ensayos institucionales que no encontró estabilidad sino cuando Núñez, en 1886, clausuró la alternativa federal.

Una equivalencia repetida con imprecisión asocia centralismo con conservadurismo y federalismo con liberalismo. En la Patria Boba, el centralista más militante fue Antonio Nariño, hombre profundamente liberal, traductor de los Derechos del Hombre, inspirado en la fórmula jacobina de la república una e indivisible. En 1858, en cambio, fue una constituyente de estirpe conservadora la que introdujo por primera vez el federalismo formal en Colombia con la Confederación Granadina. José María Samper trazó la equivalencia en el siglo XIX y desde entonces se repite, pero proyecta hacia atrás categorías que solo adquirieron sentido más tarde. La disputa territorial encubrió muchas veces una pugna entre facciones de la clase dominante por el control de mecanismos económicos regionales —aduanas, tierras, mercados—, más que una diferencia de principios. Ambos bandos coincidían en lo esencial sobre exportaciones, importaciones y mercado interno; disentían sobre quién administraría el reparto.

Patria Boba: el centralismo como razón revolucionaria

El primer capítulo formal del debate se abrió inmediatamente después del 20 de julio de 1810. Camilo Torres Tenorio, comisionado por el congreso de las provincias, redactó un proyecto federalista inspirado en la Constitución de los Estados Unidos. El 27 de noviembre de 1811, los diputados de Antioquia, Cartagena, Neiva, Pamplona y Tunja firmaron el Acta de Federación, que creó las Provincias Unidas de la Nueva Granada y desconoció las autoridades españolas. Cundinamarca, bajo la influencia de Nariño, se mantuvo al margen. Ese hecho —dos capitales, dos gobiernos, dos proyectos— definió el período conocido como la Patria Boba.

Nariño defendió el centralismo con argumentos revolucionarios, no reaccionarios. Su modelo era la Francia jacobina: una república indivisible, capaz de concentrar la fuerza para defender la revolución frente al enemigo español. En un país que aún no había asegurado su independencia, sostenía, la dispersión federal equivalía al suicidio. Los diputados centralistas insistían en que la forma federal era muy bella pero no practicable en pueblos rodeados de peligros. La guerra, no la teoría, dictaba la unidad.

El choque no tardó en volverse militar. En 1812, las fuerzas federalistas de Tunja, al mando de Antonio Baraya, se enfrentaron al gobierno centralista de Cundinamarca. Baraya llegó a formular al pueblo y gobierno de Bogotá una solicitud de rendición. Nariño, que había renunciado temporalmente a la presidencia entre el 20 de agosto y el 12 de septiembre de ese año —cediendo el cargo a Manuel Benito de Castro en un intento de facilitar la paz—, fue llamado de vuelta al mando por decisión de una parte de la representación popular. La confrontación entre las dos formas de organizar el Estado ya no era retórica: se dirimía en el campo.

Mientras tanto, cada provincia ejercía la soberanía que reclamaba redactando su propia constitución: Cundinamarca el 30 de marzo de 1811, Antioquia el 21 de marzo de 1812, Cartagena el 14 de junio del mismo año. El Acta de Federación preveía precisamente esa autonomía. El resultado fue un mosaico jurídico en plena guerra de independencia, que la Reconquista española de 1816 barrería sin dificultad. El primer centralismo colombiano murió con Nariño derrotado y las Provincias Unidas ocupadas; pero el argumento que lo había sostenido —la unidad como condición de supervivencia— sobrevivió a la derrota militar y reapareció, con otro nombre, en la boca de Bolívar.

Bolívar en Angostura y Cúcuta: el centralismo como fundación

En diciembre de 1819, el Congreso de Angostura proclamó la República de Colombia, uniendo Venezuela y la Nueva Granada con la aspiración de incorporar a Quito, aún bajo dominio español. Bolívar llegó a esa asamblea con un proyecto constitucional propio en el que la unión de los antiguos virreinatos era la piedra angular. Dos años más tarde, el Congreso de Cúcuta debatió cómo integrar políticamente esa Gran Colombia. Muchos diputados de provincias venezolanas y neogranadinas apoyaron el modelo centralista con el mismo argumento que había esgrimido Nariño una década antes: la dirección de la guerra, aún incierta contra España, exigía concentración del poder.

Nariño, ya envejecido, llegó a Cúcuta con una propuesta que resumía su pragmatismo: centralismo primero, federalismo después. Cuando el Congreso decidió estudiarla junto con otras en vez de adoptarla, se disgustó y renunció a la vicepresidencia. Pero el modelo centralista prevaleció. La Gran Colombia nació como república unitaria, con capital en Bogotá y presidencia en Bolívar.

Su fragilidad fue estructural, no coyuntural. Venezuela terminó funcionando, en palabras de la época, como un estado dentro de un estado, bajo la autoridad efectiva de José Antonio Páez. Quito resistía la subordinación al altiplano lejano. La autoridad central, medida en su capacidad real de gobierno sobre los territorios, era limitada. Cuando Páez proclamó el Acta de Separación de Caracas, inauguró el desmembramiento de la unión; la disolución de la Gran Colombia dejó a Bolívar expulsado de la Nueva Granada y proscrito en Venezuela. Murió aislado políticamente, con su obra desmontada.

El desenlace tuvo, sin embargo, una consecuencia paradójica: la República de la Nueva Granada, fundada en 1832 tras la disolución, adoptó un régimen unitario y presidencialista. Precisamente lo que venezolanos y quiteños habían rechazado en el proyecto bolivariano se instaló como forma de gobierno del país que quedaba. El centralismo no salió derrotado con la Gran Colombia; salió reducido a su escala neogranadina, y desde ahí gobernó durante veinte años.

El ciclo federal: de 1853 a Rionegro

Hacia mediados del siglo, el modelo unitario empezó a agrietarse. La Constitución de 1853 abrió el espacio para la organización autónoma de las provincias, marcando el inicio de un proceso federal que se aceleraría en la siguiente década. Entre 1854 y 1857 el Estado central se desmontó lo suficiente como para que las provincias, convertidas otra vez en repúblicas, adoptaran normas propias: legalización del divorcio, separación entre la Iglesia y el Estado, códigos regionales. En 1855, el Congreso reformó la Constitución para dar estatuto federal a Panamá y permitir que otros estados se crearan por ley ordinaria. Antioquia, Santander, Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Bolívar y Magdalena obtuvieron pronto esa categoría. En 1858, una constituyente de mayoría conservadora consagró el arreglo federal formal.

El punto más alto del ciclo llegó con la Constitución de Rionegro de 1863, redactada por los liberales radicales tras la victoria militar de Tomás Cipriano de Mosquera. El país pasó a llamarse Estados Unidos de Colombia y se dividió en nueve estados soberanos: Cundinamarca, Antioquia, Magdalena, Santander, Tolima, Bolívar, Cauca, Boyacá y Panamá. Cada uno con su constitución, su congreso, sus impuestos, su burocracia. Cada uno con potestad para dictar códigos mineros, de tierras, electorales, civiles. El poder del Ejecutivo nacional se redujo drásticamente, las libertades individuales se ampliaron y el conjunto se organizó bajo una doctrina inequívoca: el origen popular del poder y la igualdad de derechos con independencia de la condición económica, social o étnica.

Rionegro fue la afirmación más radical del principio contrario al centralismo. También la más paradójica. En un país sin ciudades grandes y con débil integración territorial, los estados soberanos empezaron pronto a imponer aduanas internas que frenaban el comercio interior. Estados costeros como Magdalena, Bolívar, Panamá, Cauca y Antioquia mantuvieron el sufragio universal masculino, mientras varios estados del interior andino suprimieron el voto a los hombres analfabetos o sin propiedad. La federación produjo, en la misma década, ampliación democrática y restricción censitaria, apertura y proteccionismo, autonomía y fragmentación. El país que Rionegro imaginaba como una comunidad de repúblicas iguales terminó pareciéndose a un conjunto de fragmentos rivales.

Ese desgaste interno preparó el terreno para el giro contrario. La rivalidad entre estados durante los años setenta, sumada a la inestabilidad política crónica y a las guerras civiles recurrentes, hizo verosímil el diagnóstico que la propia experiencia federal se encargaba de alimentar. Cuando Rafael Núñez, escritor y político costeño que había sido liberal, formuló en la década de 1870 la consigna regeneración fundamental o catástrofe, encontró un terreno preparado. En 1880 llegó a la presidencia con el respaldo de los conservadores y de los liberales independientes. En 1884 volvió a ella. En 1886 clausuró definitivamente el ciclo federal.

1886: el centralismo como programa

La Constitución de 1886, redactada bajo el liderazgo intelectual de Miguel Antonio Caro —delegatario por el Estado de Panamá en el Consejo Nacional Constituyente— y bajo la autoridad política de Núñez, fue el acto fundacional del centralismo moderno colombiano. Su programa era explícito: centralización política, administrativa y económica; formación de un ejército nacional único; restablecimiento de relaciones armónicas con la Iglesia Católica. Cada uno de esos tres ejes desmontaba una pieza del edificio federal.

La centralización política suprimió a los estados soberanos y los reemplazó por departamentos administrativos, dependientes del gobierno nacional. Los alcaldes ya no eran elegidos popularmente: eran designados por los gobernadores, que a su vez respondían al presidente. La administración pública se concentró en Bogotá, y con ella la decisión sobre educación, obras, justicia, orden público.

La formación del ejército nacional fue una revolución silenciosa. Hasta 1886, cada estado federado organizaba y financiaba sus propias fuerzas; el Estado central solo contaba con una guardia nacional de no más de setecientos hombres. La Constitución disolvió los ejércitos regionales, concentró el monopolio de la fuerza en el gobierno nacional e inició la conformación de un ejército unificado y jerárquicamente organizado. Ese cambio, más que ninguna otra reforma, marcó el fin material del federalismo: sin fuerza propia, los antiguos estados perdieron la capacidad de sostener autónomamente sus decisiones.

El tercer eje fue el Concordato de 1887, firmado con la Santa Sede. Estableció el catolicismo como religión oficial de Colombia. Devolvió las propiedades de la Iglesia confiscadas por gobiernos anticlericales. Otorgó a la Iglesia el control sobre la educación pública y abolió el divorcio civil. La Regeneración leía el laicismo radical de los años setenta —cuando los liberales habían impulsado la educación obligatoria y laica— como fuente de conflicto y de desintegración moral. La reconciliación con Roma era, para Caro sobre todo, no una concesión sino un principio.

A esos tres ejes se sumó una arquitectura institucional que marcó el siglo entero. La Constitución de 1886 inauguró el presidencialismo colombiano: concentró en el jefe del Ejecutivo poderes constitucionales amplios, especialmente en situaciones de emergencia. El artículo 121, sobre el estado de sitio, entregó al presidente la facultad de suspender garantías, gobernar por decreto y aplicar la justicia militar a civiles cuando lo considerara necesario para el orden público. El artículo 28 permitió la retención de personas por orden del gobierno. La retórica de la Regeneración justificaba estos poderes con la doctrina de Sergio Arboleda, pensador conservador que había argumentado que en sociedades nuevas, sin costumbres políticas ni intereses desarrollados, no era posible gobernar poco: había que gobernar mucho, hasta que se desarrollen los intereses y se fomenten hábitos.

La coalición regeneradora —conservadores y liberales independientes bajo el liderazgo de Núñez— derivó pronto en una hegemonía conservadora que gobernaría hasta 1930. La Guerra de los Mil Días, entre 1899 y 1903, fue la respuesta directa del liberalismo radical a las medidas centralistas y autoritarias del régimen. Fue una de las guerras civiles más largas y sangrientas del país, y su desenlace —seguido por la separación de Panamá en 1903— cerró paradójicamente un ciclo: tras la sangría y la pérdida territorial, la oligarquía alcanzó un consenso sobre el modelo de desarrollo económico y las formas de organización estatal. La Constitución de 1886 quedó como la ley fundamental del país, y así se mantuvo, en lo esencial, hasta 1991.

La ficción territorial: la periferia que nunca fue

El centralismo colombiano no fue una máquina omnipresente que asfixió al país entero, sino una construcción fuerte en Bogotá y débil en las márgenes, cuya autoridad se disolvía en la distancia. Las selvas chocoanas y amazónicas permanecieron prácticamente ignoradas por los colombianos hispanohablantes hasta el siglo XX, y aún hoy están apenas parcialmente integradas a la política y la economía nacionales. La pérdida de Panamá en 1903, y la de la Costa de Mosquitos décadas antes, se explican en parte por el desconocimiento y el olvido del centro sobre esos territorios lejanos: Bogotá administraba mapas, no comarcas.

La brecha entre norma central y realidad territorial no era una anomalía sino una condición. La vieja máxima colonial —se obedece pero no se cumple— había expresado la distancia entre las disposiciones centralistas de la Corona y la heterogeneidad americana, y funcionó como principio de realismo político que evitó desaciertos peores. La república heredó la distancia sin el realismo. La Constitución de 1886 dictaba desde Bogotá para un territorio que sus funcionarios no conocían y que su ejército, todavía en formación, no ocupaba.

Ese vacío tuvo consecuencias de larga duración. En el siglo XX, la debilidad estatal en la frontera interna se volvió condición del conflicto armado. La inserción de las guerrillas en territorios periféricos, y los niveles de legitimidad que llegaron a alcanzar en algunas zonas, se explican en parte por la desprotección y el abandono de esas comunidades. Las FARC nacieron en zonas de colonización campesina donde la escuela, el juez, el policía y la carretera llegaban tarde o no llegaban; allí donde el Estado central era una firma en un decreto, no una presencia cotidiana.

Entre 1958 y 1990, alguna forma de estado de sitio estuvo vigente en más del 80 por ciento del tiempo. Presidentes liberales y conservadores lo usaron sin restricción efectiva. Ese hecho revela dos cosas simultáneamente: el poder formal del ejecutivo central era enorme, y esa enormidad no bastaba para gobernar el territorio. El estado de sitio permanente fue, más que una demostración de fuerza, la confesión de que el orden constitucional ordinario no lograba imponerse. El centralismo se sostenía por acumulación de poderes de excepción.

Bogotá era el centro natural del proyecto centralizador desde tiempos coloniales, pero su primacía no dependió nunca del tamaño ni de la riqueza —durante décadas fue más pequeña y menos próspera que Medellín, Cartagena o Barranquilla—, sino de la concentración de la administración, la Iglesia y las funciones simbólicas del Estado. Cartagena, Cali, Medellín, Popayán aportaron regularmente ministros, presidentes, intelectuales y capital; pero fue en Bogotá donde esas trayectorias se consagraban. El centralismo colombiano funcionó, así, menos como imposición de la capital sobre las regiones que como pacto de las élites regionales para consagrar en Bogotá el escenario común de su ascenso.

La descentralización de 1986 y 1991

La primera grieta seria en el edificio centralista se abrió en 1986, cuando el gobierno de Virgilio Barco impulsó la reforma constitucional que estableció la elección popular de alcaldes. Por primera vez desde 1886, los jefes de gobierno local dejaron de ser designados por sus superiores y pasaron a responder a sus electores. La medida, aparentemente técnica, quebraba una cadena de mando que había ordenado la política municipal durante un siglo.

La ruptura mayor llegó cinco años después. La Constitución de 1991, redactada por una Asamblea Constituyente convocada tras años de crisis —narcoterrorismo, magnicidios, colapso del pacto del Frente Nacional—, estableció el Estado social de derecho como fórmula política y profundizó el proceso de descentralización. Los gobernadores departamentales pasaron a ser elegidos popularmente, completando así el ciclo iniciado con los alcaldes. Los constituyentes, marcados por la memoria del abuso de los poderes de emergencia bajo la Constitución de 1886, establecieron fuertes restricciones al uso de decretos legislativos y estados de sitio. Se crearon mecanismos de participación directa —iniciativa popular, acciones populares, acción de tutela— y se amplió considerablemente el catálogo de derechos ciudadanos.

El proceso constituyente fue también un ejercicio de pluralismo político inédito. La Asamblea contó como copresidentes al exguerrillero del M-19 Antonio Navarro, al conservador Álvaro Gómez y al liberal Horacio Serpa. Y sin embargo, el mismo día en que los colombianos votaron por la Asamblea, el 9 de diciembre de 1990, las Fuerzas Militares bombardearon Casa Verde, campamento central de las FARC. El país refundaba su Constitución mientras profundizaba su guerra: la paradoja resume mejor que ningún análisis las condiciones en que 1991 desmontó parcialmente el centralismo de 1886.

Los resultados fiscales de la descentralización fueron considerables. Las transferencias del gobierno central a municipios y departamentos crecieron con fuerza en las dos décadas siguientes, y los gobiernos locales manejaron desde entonces recursos sustanciales, destinados en buena medida a educación, salud y acueducto. Hubo esfuerzo tributario municipal y desarrollo institucional local, aunque con resultados desiguales según región y capacidad administrativa.

Pero la descentralización también reveló su costo. Los mayores recursos hicieron a los gobiernos locales atractivos para actores irregulares —narcotraficantes, paramilitares—, y en varias regiones los operadores electorales locales quedaron subordinados a proyectos político-criminales con mayor capacidad económica que los partidos tradicionales. La distribución de poder que 1991 buscaba democratizar terminó, en las zonas donde el Estado había sido más débil, alimentando la captura del poder local por mafias armadas.

El fenómeno se conoció como parapolítica y estalló pública y judicialmente en la década de 2000. Alrededor de un tercio del Congreso elegido en 2006 terminó investigado por vínculos con grupos paramilitares. Senadores, representantes, gobernadores y alcaldes de departamentos del Caribe, de Antioquia, de Santander y de los Llanos fueron condenados por haber suscrito pactos con comandantes de las Autodefensas Unidas de Colombia para asegurar votaciones, repartir contratos y controlar administraciones locales. El acuerdo de Ralito, firmado en 2001 entre jefes paramilitares y decenas de políticos regionales, funcionó como pieza probatoria de una alianza sistemática. La lección era brutal en su claridad: descentralizar sin ocupar territorialmente el país no producía autonomía democrática sino subrogación armada del Estado. Donde antes el alcalde respondía al gobernador designado desde Bogotá, ahora respondía al comandante del bloque paramilitar de la zona. La cadena de mando cambiaba; la subordinación permanecía.

Una tradición que persiste

El centralismo colombiano no desapareció con la Constitución de 1991. Las reglas fiscales, la orientación estratégica de la inversión pública, la política de seguridad, la administración de justicia siguen concentradas en Bogotá y respondiendo a lógicas nacionales. La Corte Constitucional creada en 1991 opera desde la capital. Los ministerios continúan siendo el centro efectivo de la decisión pública. La elección popular de alcaldes y gobernadores modificó las lealtades políticas, pero no alteró el reparto de competencias ni de recursos. La descentralización colombiana ha sido más administrativa que política, y más fiscal que institucional.

La asimetría centro-periferia tiene, además, una dimensión que ningún acto legislativo modifica por decreto: la desigualdad regional. La jerarquización entre regiones aumentó como resultado del modelo de integración territorial consolidado por el centralismo, y aún hoy sigue pendiente democratizar la toma de decisiones sobre territorios históricamente excluidos. La Colombia del Pacífico, la de los Llanos, la de la Amazonía participan del Estado que se decide en Bogotá con voz siempre menor.

Doscientos años después del Acta de Federación, el mapa institucional del país sigue mostrando la misma cicatriz. Un presidente con facultades que Nariño no habría rechazado y Bolívar habría aplaudido; un territorio donde la firma de un decreto en el altiplano tarda semanas, meses o décadas en volverse presencia concreta en una vereda del Pacífico; una cultura política que sigue tratando la palabra provincia como sinónimo de lo que no es Bogotá. Los debates contemporáneos sobre autonomía territorial, regiones administrativas y de planificación, regalías para las regiones productoras y la manera como el Estado debe hacerse presente en las llamadas fronteras internas son variaciones sobre el mismo problema que Camilo Torres y Antonio Nariño discutieron en 1811. Colombia no ha resuelto todavía si es una nación única con provincias administrativas o una comunidad de regiones con un gobierno común. La respuesta que dio la Regeneración —una nación indivisible con Bogotá como centro— sigue siendo la respuesta legal, y sigue conviviendo con una realidad territorial que la contradice todos los días.

04

En el archivo

281 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

01Prehispánicoantes de 14991
  1. 1500NemequeneFicha
02Conquista1499–15996
  1. 1539El policentrismo fundacional de la Nueva GranadaPregunta
  2. 1549Establecimiento de la Real Audiencia de SantaféHecho
  3. 1550Faccionalismo y violencia interna de la Real Audiencia de Santafé (1550-1564)Hecho
  4. 1550Real Audiencia de SantaféFicha
  5. 1564Andrés Díaz Venero de LeivaFicha
  6. 1592Rebelión de las Alcabalas en Santa Fe (1592-1593)Hecho
03Colonia1600–17809
  1. 1621Establecimiento de la Casa de la Moneda de Santafé (1621)Hecho
  2. 1680CabildoFicha
  3. 1739Restablecimiento del Virreinato de la Nueva Granada y gobierno de Eslava (1739–1750)Hecho
  4. 1741Sebastián de EslavaFicha
  5. 1760Reformas borbónicasFicha
  6. 1767Pedro Mesía de la CerdaFicha
  7. 1769Carlos III de EspañaFicha
  8. 1774Manuel GuiriorFicha
  9. 1778Manuel Antonio FlórezFicha
04Pre-independencia1780–180921
  1. 1776Visita Regia, virreinato de Caballero y Góngora y Expedición Botánica (1776–1789)Hecho
  2. 1780Despotismo ilustradoFicha
  3. 1780Estanco del tabacoFicha
  4. 1780Pre-independencia neogranadina (1780–1809)Época
  5. 1780Reformas borbónicas tardías y reorganización fiscal en la Nueva Granada (1780–1782)Hecho
  6. 1781Colonialismo internoFicha
  7. 1781ComunerosFicha
  8. 1781Juan Francisco BerbeoFicha
  9. 1781Juan Francisco Gutiérrez de PiñeresFicha
  10. 1781La Revolución de los Comuneros y las Capitulaciones de ZipaquiráHecho
  11. 1781La traición a Galán y las Capitulaciones de ZipaquiráPregunta
  12. 1781Las reformas borbónicas en la Nueva GranadaPregunta
  13. 1793Antonio NariñoFicha
  14. 1793Derechos del HombreFicha
  15. 1794Productividad política inversa de la coerción borbónica en la Nueva GranadaPregunta
  16. 1795Patriotismo criolloFicha
  17. 1800Pedro Mendinueta y MúzquizFicha
  18. 1808Semanario del Nuevo Reino de Granada (1808–1810)Hecho
  19. 1808Soberanía indígenaFicha
  20. 1810Antonio Amar y BorbónFicha
  21. 1810Cabildo abiertoFicha
05Independencia1810–183144
  1. 1808Crisis juntista y 20 de julio de 1810Hecho
  2. 1810Antonio VillavicencioFicha
  3. 1810Francisco José de CaldasFicha
  4. 1810Independencia (1810–1831)Época
  5. 1810José Acevedo y GómezFicha
  6. 1810Patria Boba: federalismo, centralismo y primeras repúblicas (1810–1816)Hecho
  7. 1810Soberanía popularFicha
  8. 1811FederalismoFicha
  9. 1811Jorge Tadeo LozanoFicha
  10. 1811José María García de ToledoFicha
  11. 1811Manuel Rodríguez ToricesFicha
  12. 1812Antonio BarayaFicha
  13. 1812La Patria BobaPregunta
  14. 1812Patria BobaFicha
  15. 1813Economía de guerra republicana: préstamos forzosos, papel moneda y expropiación (1813-1819)Hecho
  16. 1816José Fernández MadridFicha
  17. 1816La ReconquistaFicha
  18. 1816PacificaciónFicha
  19. 1818Juan SámanoFicha
  20. 1819Arte e iconografía de la Independencia colombianaPregunta
  21. 1819Constitución de Cúcuta y fundación de la Gran ColombiaHecho
  22. 1819Patronato republicanoFicha
  23. 1819Simón BolívarFicha
  24. 1820José Antonio PáezFicha
  25. 1820La prensa y la Gran ColombiaPregunta
  26. 1821Francisco de Paula SantanderFicha
  27. 1821Gran ColombiaFicha
  28. 1821José Félix de RestrepoFicha
  29. 1821José María del Castillo y RadaFicha
  30. 1821Mariano MontillaFicha
  31. 1822Campañas del Sur: Pasto, Quito y Ayacucho (1822–1824)Hecho
  32. 1822Dependencia financieraFicha
  33. 1825Antonio José de SucreFicha
  34. 1825Las reformas santanderistas y el benthamismo (1825–1828)Hecho
  35. 1825Reconocimiento diplomáticoFicha
  36. 1825Vicente AzueroFicha
  37. 1826El fracaso del proyecto bolivariano: Gran Colombia y Congreso de PanamáPregunta
  38. 1826La Cosiata, la Convención de Ocaña y la crisis de la Gran Colombia (1826–1828)Hecho
  39. 1826Prohibición bolivariana de Bentham y guerra cultural sobre el currículo (1828)Hecho
  40. 1828Conspiración Septembrina de 1828Hecho
  41. 1828La fractura Bolívar-Santander y el origen del bipartidismo colombianoPregunta
  42. 1829Disolución de la Gran ColombiaHecho
  43. 1830La Gran ColombiaPregunta
  44. 1830Rafael UrdanetaFicha
06Nueva Granada1831–186234
  1. 1831Fundación de la República de la Nueva Granada y administración Santander (1832–1837)Hecho
  2. 1831República de la Nueva Granada (1831–1862)Época
  3. 1834Lino de Pombo O'DonnellFicha
  4. 1839Guerra de los SupremosHecho
  5. 1839José Ignacio de MárquezFicha
  6. 1839Resistencia pastusa a la supresión de conventos menores (1839-1842)Hecho
  7. 1840Navegación a vaporFicha
  8. 1843Constitución de 1843 y giro librecambista conservador (1843–1848)Hecho
  9. 1843Pedro Alcántara HerránFicha
  10. 1847El golpe de José María Melo y la revolución de los artesanos (1854)Hecho
  11. 1847Florentino GonzálezFicha
  12. 1847ProteccionismoFicha
  13. 1848Formación de los partidos Liberal y Conservador y elección de José Hilario López (1848–1850)Hecho
  14. 1848Joaquín AcostaFicha
  15. 1848José Eusebio CaroFicha
  16. 1848Josefa Acevedo de GómezFicha
  17. 1849Mariano Ospina RodríguezFicha
  18. 1850Agustín CodazziFicha
  19. 1850Cartografía nacionalFicha
  20. 1850Comisión CorográficaFicha
  21. 1850Geografía políticaFicha
  22. 1850Manuel AncízarFicha
  23. 1851La guerra civil conservadora de 1851Hecho
  24. 1853La Constitución de 1853Hecho
  25. 1854José María MeloFicha
  26. 1854La Comisión Corográfica (1850-1859)Pregunta
  27. 1855Federalización y Confederación Granadina (1855–1858)Hecho
  28. 1855Manuel María MallarinoFicha
  29. 1855Sergio Arboleda PomboFicha
  30. 1856Juan José Nieto GilFicha
  31. 1856La invención cartográfica y literaria de Colombia como 'país de regiones'Pregunta
  32. 1860La guerra civil de 1860-1862 y el triunfo de MosqueraHecho
  33. 1863Liberalismo radicalFicha
  34. 1869José Manuel GrootFicha
07Estados Unidos de Colombia1863–188540
  1. 1861Juan José Nieto, primer presidente afrodescendiente de Colombia (1861)Hecho
  2. 1861Tuición de cultosFicha
  3. 1863Artículo 78 de Rionegro y el régimen de territorios nacionales (1863)Hecho
  4. 1863Constitución de Rionegro y fundación de los Estados Unidos de ColombiaHecho
  5. 1863Estados SoberanosFicha
  6. 1863Estados Unidos de ColombiaÉpoca
  7. 1863Federalismo istmeño y la cuestión de Panamá (Arosemena)Hecho
  8. 1863Federalismo radicalFicha
  9. 1863Guerras civilesFicha
  10. 1863Justo ArosemenaFicha
  11. 1863La Hegemonía del Olimpo Radical (1863–1885)Hecho
  12. 1863Soberanía estatalFicha
  13. 1864Manuel Murillo ToroFicha
  14. 1867Caída de Mosquera y consolidación civilista (1867)Hecho
  15. 1867MasoneríaFicha
  16. 1867Orden públicoFicha
  17. 1867Santos AcostaFicha
  18. 1868Pedro Justo BerríoFicha
  19. 1869SyllabusFicha
  20. 1870Civilización-barbarieFicha
  21. 1870Educación laicaFicha
  22. 1870El Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870Pregunta
  23. 1870El Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870Hecho
  24. 1870Eustorgio SalgarFicha
  25. 1870Olimpo RadicalFicha
  26. 1870Vicente ArbeláezFicha
  27. 1872Aníbal GalindoFicha
  28. 1873Memoria fundacionalFicha
  29. 1875Culto bolivarianoFicha
  30. 1875El colapso del Olimpo RadicalPregunta
  31. 1875Luis A. RoblesFicha
  32. 1875Santiago Pérez de ManosalbasFicha
  33. 1875Solón WilchesFicha
  34. 1876Aquileo ParraFicha
  35. 1876La Guerra de las Escuelas (1876-1877)Hecho
  36. 1880Primera presidencia de Rafael Núñez (1880-1882)Hecho
  37. 1882Cátedra de sociología spenceriana encargada a Salvador Camacho Roldán (1882)Hecho
  38. 1884Guerra civil de 1884-1885 y fin del federalismo radicalHecho
  39. 1885El federalismo radical y la RegeneraciónPregunta
  40. 1886Eliseo PayánFicha
08Regeneración1886–192953
  1. 1878La Regeneración y la Constitución de 1886Hecho
  2. 1885Los ferrocarriles colombianos y la modernización infraestructural (1885–1910)Hecho
  3. 1886Canal interoceánico por el Istmo de PanamáFicha
  4. 1886Catolicismo socialFicha
  5. 1886HispanismoFicha
  6. 1886Identidad regionalFicha
  7. 1886Imaginario nacionalFicha
  8. 1886José Asunción Silva y el modernismo literario (1886–1896)Hecho
  9. 1886La RegeneraciónÉpoca
  10. 1886La RegeneraciónFicha
  11. 1886La Regeneración y el hispanismo católicoPregunta
  12. 1886Mercado internoFicha
  13. 1886Miguel Antonio CaroFicha
  14. 1886Rafael NúñezFicha
  15. 1887El Concordato de 1887Hecho
  16. 1887Fidel CanoFicha
  17. 1887León XIIIFicha
  18. 1890Carlos Holguín MallarinoFicha
  19. 1890Ley 89 de 1890Ficha
  20. 1896Ezequiel Moreno DíazFicha
  21. 1896José Asunción SilvaFicha
  22. 1899Guerra civilFicha
  23. 1899Guerra de los Mil Días (1899–1902)Hecho
  24. 1899Manuel Antonio SanclementeFicha
  25. 1899United Fruit CompanyFicha
  26. 1900Golpe palaciego de Marroquín contra Sanclemente (1900)Hecho
  27. 1900Hegemonía conservadoraFicha
  28. 1902El Convenio de Misiones de 1902Hecho
  29. 1902José Manuel MarroquínFicha
  30. 1903ImperialismoFicha
  31. 1903PanamericanismoFicha
  32. 1903Separación de Panamá (1903)Hecho
  33. 1903Theodore RooseveltFicha
  34. 1904El Quinquenio de Rafael Reyes (1904–1909)Hecho
  35. 1905Fragmentación territorial en 34 departamentos bajo el Quinquenio de Reyes (1905-1908)Hecho
  36. 1905La excepción colombiana: ¿por qué Colombia no fue tierra de inmigrantes entre 1880 y 1930?Pregunta
  37. 1906Rafael ReyesFicha
  38. 1909Caída de Rafael Reyes y jornadas cívicas contra los tratados con Estados Unidos (1909)Hecho
  39. 1909Jorge Holguín MallarinoFicha
  40. 1909Walter Ernest HardenburgFicha
  41. 1910Alfredo Vásquez CoboFicha
  42. 1910Carlos E. RestrepoFicha
  43. 1910La Reforma Constitucional de 1910 y la Unión RepublicanaHecho
  44. 1910Manual de Historia de Colombia de Henao y Arrubla como canon pedagógico oficialHecho
  45. 1916José Vicente ConchaFicha
  46. 1918Marco Fidel SuárezFicha
  47. 1918Respice PolumFicha
  48. 1923Misión KemmererFicha
  49. 1924José Eustasio RiveraFicha
  50. 1925Danza de los MillonesFicha
  51. 1928Miguel Abadía MéndezFicha
  52. 1929Fernando González OchoaFicha
  53. 1930Fin de la Hegemonía Conservadora y ascenso de Olaya Herrera (1930)Hecho
09República Liberal1930–19467
  1. 1930Laboratorios regionales tempranos de violencia bipartidista en Boyacá (1930–1934)Hecho
  2. 1933Cordobismo y liderazgo afrochocoano de Diego Luis CórdobaHecho
  3. 1935Infraestructura y fragmentación territorial en la República LiberalPregunta
  4. 1936Diplomacia culturalFicha
  5. 1936Reforma constitucional en ColombiaFicha
  6. 1936Revolución en MarchaFicha
  7. 1938CorporativismoFicha
10La Violencia1946–19574
  1. 1948Juntas revolucionarias provinciales y Junta Provisional Socialista del 9 de abrilHecho
  2. 1949Cierre del Congreso y elección de Laureano Gómez (1949–1950)Hecho
  3. 1951Proyecto de reforma constitucional corporativista de Laureano Gómez (1952–1953)Hecho
  4. 1952CiudadaníaFicha
11Frente Nacional1958–19741
  1. 1970Fraude electoralFicha
12Crisis y narcotráfico1974–19902
  1. 1986Descentralización y elección popular de alcaldes (1986–1988)Hecho
  2. 1986Estado de excepciónFicha
13Constitución de 19911991–20023
  1. 1991Autonomía territorialFicha
  2. 1991Monopolio de la violenciaFicha
  3. 1991Soberanía fragmentadaFicha
14Posconflicto2016–presente1
  1. 1902Historia oficialFicha
15Transversal54
  1. 1537Cordillera OrientalFicha
  2. 1537PopayánFicha
  3. 1538BogotáFicha
  4. 1538Nueva GranadaFicha
  5. 1538SantaféFicha
  6. 1539Plaza de BolívarFicha
  7. 1539TunjaFicha
  8. 1549PamplonaFicha
  9. 1550Origen colonial de la debilidad estatal colombianaPregunta
  10. 1574Patronato regioFicha
  11. 1600Costa CaribeFicha
  12. 1700CaucaFicha
  13. 1700MadridFicha
  14. 1791Opinión públicaFicha
  15. 1810Mito fundacionalFicha
  16. 1810SoberaníaFicha
  17. 1811CundinamarcaFicha
  18. 1820CaracasFicha
  19. 1827José Manuel RestrepoFicha
  20. 1828OcañaFicha
  21. 1830BolivarianismoFicha
  22. 1830La frontera colombo-venezolanaPregunta
  23. 1840José María ObandoFicha
  24. 1850CaudillismoFicha
  25. 1850Élites regionalesFicha
  26. 1861José María SamperFicha
  27. 1886ColombiaFicha
  28. 1886El panteón heroico colombianoPregunta
  29. 1886Fragmentación territorial de Colombia: ¿destino geográfico o decisión de élite?Pregunta
  30. 1886Identidad nacionalFicha
  31. 1886La Regeneración como matriz penal-excepcional de larga duraciónPregunta
  32. 1886Pacto de élitesFicha
  33. 1887Concordato de 1887Ficha
  34. 1887El Concordato de 1887Pregunta
  35. 1887PatronatoFicha
  36. 1887Roma en la historia de ColombiaFicha
  37. 1896Tomás CarrasquillaFicha
  38. 1900BucaramangaFicha
  39. 1900ManizalesFicha
  40. 1902El Concordato de 1887 y el Convenio de Misiones de 1902Pregunta
  41. 1903La pérdida de Panamá (1903)Pregunta
  42. 1903Panamá en la historia de ColombiaFicha
  43. 1905CaldasFicha
  44. 1910Guillermo ValenciaFicha
  45. 1910HigienismoFicha
  46. 1949Estado de sitioFicha
  47. 1950Laureano GómezFicha
  48. 1954Sufragio femeninoFicha
  49. 1958Democracia restringidaFicha
  50. 1959Orlando Fals BordaFicha
  51. 1973Germán ColmenaresFicha
  52. 1991Asamblea ConstituyenteFicha
  53. 1991DescentralizaciónFicha
  54. 1991Soberanía territorialFicha
05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

Relaciones editoriales

  1. 01Antonio Nariño — principal defensor del centralismo durante la Patria Boba (1811-1816), inspirado en la república jacobina francesa
  2. 02Rafael Núñez — artífice de la Regeneración y autor político de la Constitución de 1886, que consagró el centralismo moderno colombiano
  3. 03Miguel Antonio Caro — líder intelectual del Consejo Nacional Constituyente de 1886 y delegatario por el Estado de Panamá
  4. 04Camilo Torres — principal referente del federalismo opuesto al centralismo; redactó el proyecto constitucional federalista de las Provincias Unidas
  5. 05Constitución de Rionegro (1863) — punto más alto del federalismo y antítesis del centralismo; su fracaso práctico preparó el retorno centralista de 1886
  6. 06Bogotá — sede del poder central y eje de la asimetría persistente entre la capital y las regiones que el centralismo generó
  7. 07Regeneración — programa político de Núñez y Caro que clausuró el ciclo federal y estableció el centralismo como forma definitiva del Estado colombiano
06

Documentos y fragmentos citados

53 documentos · 58 fragmentos

01Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 69, 5862 citas
[1]

También ha interpretado equivocadamente el señor Samper la actitud política de Antonio Nariño. Oigámoslo: «Es incuestionable que cuando Nariño publicaba los Dere- chos del Hombre, a fines del siglo pasado, y conspiraba con otros criollos neogranadinos, por el anhelo de ver emancipada a su patria, pensaba y obraba como…

p. 69
[30]

todo el poder político de la obstinada y terca fracción radical, representa, indudable- mente, la realización de la unidad del pueblo colombiano. Ahora bien, la democracia afirma la unidad del pueblo con- sigo mismo, considerado el pueblo como unidad política. La Regeneración es, pues, un movimiento democrático.…

p. 586
02Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 171 cita
[2]

del mando de Castro de la nación para combatir a los federalistas de Tunja, capitaneados por Antonio Baraya, cuyos enfrentamientos con los centralistas ponían en peligro las todavía endebles conquistas logradas por los patriotas, dos años después de los hechos del 20 de julio. Manuel Benito de Castro 21 22 Presidentes…

p. 17
03Gran Bretaña y la Independencia de Venezuela y ColombiaD. A. G. Waddell · 1983 · p. 1521 cita
[3]

paña en contra de Lozano y los federalistas, que culminó con la renuncia del presidente, y la nominación de Nariño en el cargo de mando supremo. Pero por ese entonces ya se había reunido un nuevo con greso en Santa Fe, el 15 de septiembre de 1811, al que habían asistido representantes de todas las provincias que se…

p. 152
04Historia de Colombia. La Independencia II. Tomo 8Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); Ricardo Martín (dir. de la obra); German Arciniegas y otros colaboradores · 1988 · p. 341 cita
[4]

compuesto por representantes de las provincias de Antioquia, Cartagena, Casanare, Chocéd, Cundinamarca, Neiva, Pamplona, Socorro y Tunja, adopté el sistema fe- deral y comisioné a su presidente, el doctor Camilo Torres, para redactar una constitucién basada en la de los Estados Unidos de América. El acta o pac- to de…

p. 34
05Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1121 cita
[5]

padres de familia de cada parroquia, para que el 11 de fe- brero de 1811 eligieran diputados al Colegio Electoral Constituyente. La Constitución, de cor- te monárquico-republicana, fue aprobada el 30 de marzo de 1811 y promulgada por el presiden- te Jorge Tadeo Lozano el 4 de abril de ese año. Mediante el Acta de…

p. 112
06Idola ForiCarlos Arturo Torres · 2016 · p. 1991 cita
[6]

desaparición privó a la patria del prohombre civil que habría represen- tado en el Norte de América del Sur el sentimiento cívico y la supremacía de ideas que en las afortunadas regiones del Plata tuvo su culminación en la personalidad de Riva- davia. Concedió el hado al argentino lo que al colom- biano negara, y de…

p. 199
07Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · p. 1521 cita
[7]

Venezuelan nationalism in a way that was a warning for the future. But their victory was only temporary, for the news of Boyacá was already undermining the rebellion. Bolívar landed at Angostura on 11 December, and although it was three o’clock in the morning he was welcomed to cries of ‘Viva Bolívar’ and backslapping…

p. 152
08El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · p. 821 cita
[8]

por eso fue figura prominente en ese diciembre de 1819. 46) “ El doctor Roscio (...) — se ñ ala Marx — lo persuadi ó (a Bol í var) de que proclamara a Nueva Granada y Venezuela como ‘ Rep ú blica de Colom bia ” ’. /B,p.87/ No cabe duda de que Bol í var estaba rodeado de una suerte de “ inteligentzia ” que le hac í a…

p. 82
09Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · p. 631 cita
[9]

organizado el Congreso se Mapa de Colombia, trazado en 1828 por H. S, Tanner y que se conserva en el Archivo Nacional. Todas las provincias que constituéan la Republica enviaron, en 1821, sus delegados al Congreso de Cticuta. procedié a elegir al presidente y al vicepresidente del mismo; la eleccién recay6 en José…

p. 63
10Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 1761 cita
[10]

dirección de la guerra requiere concentración”. 97 Los diputados de Barinas, Ramón Ignacio Méndez y Antonio María Briceño recalca - ron que la forma federal era muy bella pero no practicable entre unos pueblos rodeados de peligros y enemigos, y recordaron que esta había sido la opinión de Francisco Antonio Zea, “un…

p. 176
11Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de ColombiaRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); con colaboración de Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Fernán González, Margarita González, Alfredo Iriarte, entre otros · 1988 · p. 991 cita
[11]

de integracion politica de la Gran Colombia, con la unién de Venezuela, Nueva Granada y Quito. Los centralistas defendieron la integracion en una republica unitaria e indivisible, con un gobierno fuerte, adaptable a la realidad americana, de carac- ter discolo y anarquico, y con una administracion centralista para el…

p. 99
12Uniting States: Voluntary Union in World PoliticsJoseph M. Parent · 2011 · p. 61 cita
[12]

happen, and he tried the same tired remedies, expecting better outcomes. Four years before, he was the adored liberator of South America—now Bolívar’s charisma was spent; everything he touched turned hostile or futile. Another of his former ocers, José María Córdova, took up arms against him; Bolívar earned not a…

p. 6
13La Gran Colombia y la Gran Holanda, 1815-1830. Una relación entre sueño y realidadSytze van der Veen · 2018 · p. 2761 cita
[13]

ciudad fronteriza de Cúcuta. Las negociaciones no llevaron a nada. El Congreso Nacional en Bogotá llegó paulatinamente a la conclusión de que la separación era imparable. Conscientes de su propia impotencia, los de- legados decidieron que su nueva constitución no podía imponerse por la fuerza a todas las partes de la…

p. 276
14Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 961 cita
[14]

primera Colombia fue precisamente el rechazo de venezolanos y quiteños a un gobierno centralizado en la Nueva Granada. Luego de la disolución, el régimen a que dio lugar la República de la Nueva Granada en 1832 fue, además de unitario –esto es, centralista–, favorecedor del poder ejecutivo: en otras palabras,…

p. 96
15Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 1131 cita
[15]

de la cual se había llegado al número de 36 provincias para el momento de ex- pedición de la nueva Constitución, dio paso a partir de este año a un proceso inverso, de agru- pación de las provincias en entidades de mayores dimensiones y capacidades, que fueron la antesala del federalismo. El vigoroso impulso federal…

p. 113
16A History of Colombian Economic Thought: The Economic Ideas that Built Modern ColombiaAndrés Álvarez, Jimena Hurtado · 2024 · p. 1151 cita
[16]

into nine states (Cundinamarca, Antioquia, Magdalena, Santander, Tolima, Bolívar, Cauca, Boyacá, and Panama) with autonomy over their constitutions and congresses, taxes, and bureaucratic organization. This constitution arose as a solution to the conflicts that had plagued the territory Fiscal Reform and the Origins…

p. 115
17Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 192, 1972 citas
[17]

y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…

p. 197
[27]

libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…

p. 192
18Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 381 cita
[18]

lución colombiana con la de otros paí- ses latinoamericanos, o si se advierte que la inestabilidad política no fue in- ferior bajo el imperio de constitucio- nes centralistas y autoritarias, el re- sultado no fue tan negativo, y bajo la vigencia de estas constituciones se fue- ron consolidando mecanismos de po- der…

p. 38
19The Work of Recognition: Caribbean Colombia and the Postemancipation Struggle for CitizenshipJason McGraw · 2014 · p. 1501 cita
[19]

as a central paradox of Liberal supremacy under the Rionegro Constitution, an era when Magdalena, Bolívar, Panama, 134 The Rise and Fall of Popular Politics the Cauca, and Antioquia retained universal manhood suffrage, while the country’s interior highland states repealed voting rights for illiterate and propertyless…

p. 150
20Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 1141 cita
[20]

central de intervenir en la política de cada estado soberano en la década de los setenta, y la de unos estados intentando mani- pular la de los vecinos, trajo consigo un resquebrajamiento no sólo de la unidad política sino también del mercado interior, porque las rivalidades llevaron a implantar adua- nas que frenaban…

p. 114
21Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 211 cita
[21]

así como, por muchos años, se consideró que el centralismo era conservador y el federalismo era liberal, pero no hay que olvidar que fue una Constituyente de estirpe conservadora, en 1858, la que promovió por primera vez el federalismo en Colombia. Y, tratándose del tema económico, la apertura, tan condenada hoy día…

p. 21
22Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 3201 cita
[22]

so that state coffers could expand along with public instruction. Radical Liberals understood how the precarious place of the public education network in each state reflected their own tenu- ous hold on political power through client networks. In the wake of the Civil War of 1876 to 1877, political rivalries and…

p. 320
23Homofobia y agresiones verbales: La sanción por transgredir la masculinidad hegemónica. Colombia 1936-1980Walter Alonso Bustamante Tejada · 2008 · p. 441 cita
[23]

util para hacer Ia lectura de Ia h istoria de Colombia hasta 1 980. El comienzo del siglo E l proyecto de construcci6n de un Estado colo m biano en el siglo x1x estuvo m a rcado por una alta i n esta b i l idad que se ex pres6, entre otras cosas, en Ia abunda ncia de constituciones politicas nuevas y reformadas 8, Ia…

p. 44
24De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 411 cita
[24]

papel político se man- tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991,…

p. 41
25De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 411 cita
[25]

tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991, fue notable por el nexo…

p. 41
26Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · p. 431 cita
[26]

(artículo 61); del artículo 62 al 67 se estructura, de manera general, los grandes rasgos de la función administrati - va y lo atiende al empleo público, razón por la cual se conforma como la primera Constitución colombiana que trata la materia en concreto en su vida republicana, situación que ya se había presentado…

p. 43
27Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 76, 962 citas
[28]

unity among all Colombians who have had to learn to live under the guidance and protection of the same institutions. Several forces worked toward this end. We will begin with the armed forces, which began to take shape as a unified and hierarchically organized institution in 1886. Until that date, which represents the…

p. 96
[41]

Drug cartels also gained increasing political power, having won seats in Congress and influence among businesspeople, politicians, and government officials. The economic crisis of the 1980s and innumerable other problems forced a reconsideration of the Colombian state model. Changes came swiftly; in less than a year a…

p. 76
28Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 801 cita
[29]

chosen. Critics immediately emphasized the immoderate age of the Nationalist candidates and one pundit described their choice as an example of "political paleontol- ogy."22 Sanclemente, a native of Buga, Cauca, was eighty-three years old in 1897. Given his age and poor health (critics said he was senile), it was…

p. 80
2930 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 1411 cita
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que éste tome el carácter de Cuerpo Legislativo, se llenarán por designaciones hechas por los Gobernadores de los Departamentos. Artículo *. Esta Constitución empezará a regir, para los Altos Poderes nacionales, desde el día en que sea sancionada; y para la Nación, treinta días después de su publicación en el Diario…

p. 141
30Historia doble de la Costa. Tomo 2: El Presidente NietoOrlando Fals Borda · 2002 · p. 1241 cita
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mismos objeti- vos a nivel nacional. Eran, p u e s, como dos facciones de la misma clase social que luchaban dentro de un mismo marco económico, aunque diferenciadas por regiones. No había muchas divergencias entre estas facciones, en cuanto a la política económica general del país. Ambas estaban de acuerdo en…

p. 124
31El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 1261 cita
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perspectiva nacional, extraordinariamente matizada en las localidades, dos regímenes políticos dominaron el periodo. Como veremos en las páginas y capítulos siguientes, tuvieron implicaciones en el modelo económico. Desde 1850 hasta 1885 hay un predominio liberal con breves interregnos entre 1854 y 1861. El régimen…

p. 126
32Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 261 cita
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de mayor de- sarrollo y mas completa exposici6n. Por lo mismo, ya al final de estas breves anotaciones sobre el curso histérico del ordenamiento juridico superior del estado colombiano a partir de 1886, apenas si es posible sentar la afirmacién de que hay en él avances positivos (identificables en normas de las…

p. 26
33El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 4431 cita
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tranquilidad que infunden la familia y los bienes de fortuna que más que la juventud posee la edad provecta. El viejo quiere conservar el orden existente, y con frecuencia algo más que esto: quisiera volver el mundo a esos tiempos antiguos, que mira, a través de su edad, esmaltados con los gratos recuerdos de esas…

p. 443
34Historia y nación. Tentativas de la escritura de la historia en ColombiaAlexander Betancourt Mendieta · 2020 · p. 31 cita
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la formalización de los dos partidos políticos predominantes en el espectro político colombiano se dio a mediados del siglo. Esta situación se consolidó en torno a las discusiones XIX sobre temas como los modelos administrativos y económicos que debía aplicar la República naciente, la caracterización de las fuerzas…

p. 3
35Desafíos de la gobernabilidad democrática. Reformas político-institucionales y movimientos sociales en la región andinaMartín Tanaka, Francine Jácome · 2010 · p. 491 cita
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a los ciudadanos. La Constitución de 1991 consolidó el proceso de descentrali- zación política y administrativa que comenzó en el año de 1986 con la refor- ma que permitió la elección popular de alcaldes. Al igual, creó mecanismos de participación directa, como la iniciativa popular, y de comunicación directa con la…

p. 49
36Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 2871 cita
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descentralizador (ordenó la elección popular de gobernadores) que se había iniciado con la de alcaldes. Le dio autonomía y funciones a la junta directiva del Banco de la República, lo cual ha tenido importancia en el manejo de la economía nacional. Con la eliminación de la posibilidad de extraditar colombianos por…

p. 287
37Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2761 cita
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público. La coyuntura para estas transformaciones era favorable. Las agencias de desarrollo internacionales como el Banco Mundial y el FMI apoyaban la idea de la descentralización como mecanismo de desarrollo. Asimismo, dentro de la agenda de negociación de guerrillas como el M -19 y el EPL — que se desmovilizaron a…

p. 276
38Recentralisation in ColombiaJulián D. López-Murcia · 2022 · p. 211 cita
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(see Table 10.2). In the book, the recentralisation trends are illustrated mainly using examples from the water supply and sanitation sector. Nonetheless, they also affected education (Eaton and Chambers-Ju 2014; Parra et al. 2021) and health services (Vecino- Ortiz et al. 2020). C olombia ’ s R e C ent R alisation in…

p. 21
39¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 1541 cita
[42]

través del cual se pretendía controlar la desviación que ellos mismos y sus cómplices representaban. 57. Según Mauricio Rubio, en 1999, en juicio sin sumario, la probabilidad de que un 218 INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica La Constitución de 1991, sin embargo, de cuyo nacimiento hablaremos a…

p. 154
40No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 2481 cita
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en Envigado: La Catedral. La esperanza de Gaviria era que una vez en la prisión se podrían endurecer las condiciones de reclusión de Escobar 728. Hasta ese momento, en teoría el Ejército no estaba en guerra contra las drogas, que era un asunto controlado por la DEA y la Policía. De hecho, Escobar escribió en un…

p. 248
41Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 851 cita
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Era esperanzador ver a los tres copresidentes de la Asamblea, tan distintos, dándose la mano y liderando el proceso con convicción y convivencia. Nada menos que Álvaro Gómez, hijo del gran caudillo conservador Laureano Gómez, sentado al lado de Antonio Navarro, exguerrillero del M-19, la misma organización armada que…

p. 85
42Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 2151 cita
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del producto interno bruto (PIB). Según los datos, durante el período 1982-2002, las trasferencias totales pasaron de representar el 1,9% del PIB a ser casi el 6% en el 2002. Sin embargo, este incremento obedece principalmente al aumento en las transferencias municipales, las cuales pasaron de 0,5% a una del 3,1% del…

p. 215
43¡Adiós a las FARC! ¿Y ahora qué? Construir ciudadanía, Estado y mercado para unir las tres ColombiasClaudia López Hernández · 2016 · p. 3521 cita
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definidas a nivel nacional, más que auténticos gestores de su desarrollo, los municipios han demostrado ser mejores proveedores de ciertos bienes públicos que el Gobierno central. 352 Valorar y profundizar la descentralización b. No ha existido pereza fiscal, el esfuerzo tributario de los municipios ha sido notorio y…

p. 352
44La economía de los paramilitares: Redes de corrupción, negocios y políticaMauricio Romero Vidal (coordinador y editor), Ariel Fernando Ávila Martínez, Vilma Liliana Franco R., Ángela Olaya, Hernán Pedraza Saravia, Bernardo Pérez Salazar, Juan Diego Restrepo E., Diana Torres · 2011 · p. 481 cita
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reiterado de promesas por parte de la clase política, propició a partir de entonces la extensa difusión y entronización de la práctica compra de votos por medio de distintas modalidades. En ese escenario, es comprensible que los operadores electorales -locales resultaran fácilmente subordinados a los proyectos con…

p. 48
45Guerra y violencias en Colombia: herramientas e interpretacionesJorge A. Restrepo, David Aponte · 2009 · p. 3431 cita
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se ha expandido en municipios más urbanizados, ricos en recursos naturales y con altos niveles de actividad económica (Bottía, 2003). Además, evidencia reciente muestra que el conflicto interno se ha expandido e intensificado, precisamente, a partir de que la Constitución de 1991 ha exigido más gasto social, más…

p. 343
46Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 27, 312 citas
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las Indias 21, que garantizaba la dominación con intuiciones de control y vigilancia, la uniformidad pretendida seguía siendo trastocada por la realidad heterogénea del terri- torio. A este respecto Jaramillo Uribe anota: Diversas culturas, diversas densidades de población, diferentes territorios geográficos,…

p. 31
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la guerra insurgente-contrainsurgente, cuyo objetivo central es la búsqueda y elimi- nación del enemigo, al que se asimilan las poblaciones y territorios en los nacieron y se insertaron las guerrillas o aquellos que se oponen a la lógica de acumulación de riqueza y poder hegemónicos. La paradoja es que la inserción de…

p. 27
47Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 4921 cita
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y las prácticas son afectados, y con ello fracturan el entramado vital y la dignidad 956. Frente a todas estas realidades, la Comisión hace un llamado a democratizar y hacer realmente participativa la toma de decisiones sobre los territorios históricamente excluidos. Necesitamos un país de regiones, en el que los…

p. 492
48Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · p. 201 cita
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om unidades pequeñas y dispersas tam bién caracterizaron zonas de ecología m uy diferente, com o las selvas chocoanas y am azónicas. Estas últim as perm anecieron prácticam ente ignoradas por los colom bianos hispanohablantes hasta el siglo xx e incluso hoy día tales regiones están apenas parcialm ente inte g ra d as…

p. 20
49Nueva Geopolítica de ColombiaJulio Londoño Londoño · 1965 · p. 1461 cita
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veci- nos, sino naciones muy alejadas de nosotros. Así nos despren- dimos, casi sin saberlo, de la Cosata de Mosquitos; así llegamos a ser dueños solamente de una insignificante porción de esa in- mensa tierra del futuro que se llama Hilea Amazónica; y final- mente, Panamá se perdió más por la ignorancia y el…

p. 146
50Gran Enciclopedia de Colombia - Geografía 2Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Fernando Wills Franco (Dirección de proyecto); Camilo Calderón Schrader, Alberto Ramírez Santos (Coordinación editorial) · 2007 · p. 461 cita
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ferro- carriles llegan hasta el mar, las carreteras unen ciudades y aldeas, se cruzan por el cielo los aviones. Entre el servicio militar, los autobuses, unos afios de violencia y otras dia- bluras semejantes, pasa la capital de las cien mil almas de comienzos del siglo xx a los millones de habitantes de hoy. Lo mismo…

p. 46
51Colombia, así en la guerra como en la pazJorge Giraldo Ramírez · 2018 · p. 341 cita
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a hacer una oposición seria. Replanteó toda la política de paz, en las que ofrecía garantías para la desmovilización a quien quisiera aceptarla y creó un programa especial destinado a superar las inequidades sociales en las zonas rurales, bajo la esquiva enseña de la rehabilitación. En la periferia colombiana no había…

p. 34
52Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · p. 362 citas
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set of liberal politi cal institutions. Except for the War of the Supremes (1839–41), up to midcentury it established a record of out- ward stability superior to that of most of Latin America. Yet the political framework directly touched the lives and affairs of only a small minority of the people. Even among those…

p. 36
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set of liberal politi cal institutions. Except for the War of the Supremes (1839–41), up to midcentury it established a record of out- ward stability superior to that of most of Latin America. Yet the political framework directly touched the lives and affairs of only a small minority of the people. Even among those…

p. 36
53El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 851 cita
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del Estado colombia- no se desenvolvió la lucha política de la segunda mitad del siglo XIX. El equilibrio de las fuerzas hacía inevitables las guerras. Como éstas nunca se llevaban hasta sus últimas conse- cuencias --el aniquilamiento del vencido, debido, entre otras cosas, al alto grado de partici- pación directa de…

p. 85