Idea · Independencia
Federalismo
El federalismo fue la primera arquitectura política con que las élites criollas neogranadinas intentaron gobernarse tras la crisis imperial española de 1808-1810, formalizando jurídicamente la autonomía de provincias, ciudades y cabildos en el Acta de Federación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada (1811) y desencadenando guerras civiles entre centralistas y federalistas hasta el colapso de la Patria Boba en 1816.
Trayectoria de una idea
- 1781
Insurrección de los Comuneros
- 1809
Memorial de agravios de Camilo Torres
- 1810
Proliferación de juntas y soberanías de hecho
- 1811
Acta de Federación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada
- 1812
Guerra civil entre centralistas y federalistas
- 1815
Última constitución provincial y vísperas del colapso
- 1816
Colapso de la Patria Boba y fusilamiento de los dirigentes federalistas
La lectura
El federalismo neogranadino no fue una importación intelectual sino la formalización jurídica de una dispersión del poder que venía gestándose desde la época colonial, cuando cabildos y audiencias operaban bajo la máxima 'se obedece pero no se cumple'. La crisis imperial de 1808-1810 convirtió ese localismo latente en soberanías de hecho, y el Acta de Federación de 1811 intentó darles coherencia sin lograrlo del todo: solo cinco provincias la firmaron, Cundinamarca quedó fuera y el modelo careció de mecanismos coercitivos para imponer su autoridad sobre los miembros. La guerra civil con Cundinamarca entre 1812 y 1814 demostró que la disputa entre federalismo y centralismo no era meramente doctrinaria, sino una pugna sobre dónde debía radicar la soberanía efectiva en un territorio sin tradición de unidad política real. Fusilados sus principales dirigentes en 1816, el federalismo sobrevivió como memoria y como programa, reapareciendo con fuerza renovada en el liberalismo radical del siglo XIX hasta culminar en la Constitución de Rionegro de 1863. Su legado más duradero no fue ninguna constitución concreta, sino la pregunta que dejó sin respuesta definitiva: si en un territorio tan heterogéneo como la Nueva Granada la unidad debía imponerse desde arriba o construirse desde las provincias.
El federalismo neogranadino (1810-1816)
El federalismo fue, en la Nueva Granada de la Independencia, la primera arquitectura política con que las élites criollas trataron de gobernarse a sí mismas tras la crisis de la monarquía española. No fue una teoría abstracta importada de Filadelfia ni un capricho de letrados: fue la formalización jurídica de un hecho que la crisis imperial de 1808-1810 había vuelto irreversible, la existencia de provincias, ciudades y cabildos con élites propias, agravios acumulados bajo el reformismo borbónico y voluntad de gobernarse sin intermediarios. Entre la proliferación de juntas en el segundo semestre de 1810 y la caída de Cartagena en diciembre de 1815, el federalismo neogranadino atravesó cuatro momentos sucesivos: impulso descentralizador espontáneo, pacto jurídico entre cinco provincias, causa de dos guerras civiles con Cundinamarca y, finalmente, factor estructural del colapso militar ante el Ejército Expedicionario de Pablo Morillo. Fusilados en 1816 sus principales dirigentes —Camilo Torres entre ellos—, la idea entró en un letargo del que reemergería, transformada, en las constituciones de 1853, 1858 y sobre todo la de Rionegro de 1863.
Qué se entiende por federalismo en el vocabulario de 1810
Federalismo, en el léxico neogranadino de la Independencia, no designaba una doctrina uniforme sino un espectro. En su extremo más consistente —el que redactó Camilo Torres Tenorio en el Acta de Federación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada del 27 de noviembre de 1811— significaba una unión de provincias «libres, independientes y soberanas» con forma republicana, inspirada en el modelo estadounidense, en la que las competencias del gobierno general quedaban subordinadas a la autonomía de los miembros. En su versión más laxa, empleada por juntas y cabildos entre mayo y agosto de 1810, aludía simplemente a la reivindicación de que cada provincia se gobernara por sí misma en ausencia del rey legítimo, sin resolver aún qué vínculo institucional las uniría después. Frente a él, el centralismo —encarnado políticamente por Antonio Nariño desde Cundinamarca— defendía un gobierno único capaz de imponer una autoridad nacional sobre el conjunto del territorio, en la tradición de la «República una e indivisible» francesa.
El conflicto entre ambas posiciones no fue meramente ideológico. Se libró con constituciones simultáneas, con congresos itinerantes, con ejércitos separados y, finalmente, con guerra civil abierta. Una lectura posterior, hija ya del bipartidismo decimonónico, quiso identificar el federalismo con el liberalismo y el centralismo con el conservadurismo, pero esa equivalencia es anacrónica: los términos «liberal» y «conservador» en su acepción partidista del siglo XIX aún no existían, y los dirigentes de ambos bandos compartían una misma matriz ilustrada, leían a los mismos autores —Montesquieu, Rousseau, Jefferson— y provenían de las mismas familias criollas educadas en el Colegio Mayor del Rosario y en San Bartolomé. Lo que los separaba no era la doctrina, sino la escala de aplicación: dónde debía radicar la soberanía efectiva y qué peso relativo tendrían las provincias frente a la antigua capital virreinal.
Los antecedentes borbónicos: dispersión bajo un centralismo imposible
El virreinato de la Nueva Granada nunca fue el bloque homogéneo que el ordenamiento colonial pretendía. Su heterogeneidad geográfica, demográfica y económica obligó a diferenciar la legislación aplicable a cada región, y las autoridades locales operaron durante siglos bajo la máxima «se obedece pero no se cumple». Cuando una disposición de Madrid resultaba inaplicable, se acataba en la forma y se ignoraba en el fondo. La práctica, más realista que rebelde, otorgó a cabildos y audiencias márgenes de autonomía considerables frente al centralismo metropolitano.
Contra esa autonomía consuetudinaria desplegaron los Borbones, en el siglo XVIII, su programa reformista. Trasladaron al imperio ultramarino las formas centralizadas de administración inspiradas en el modelo francés y buscaron eliminar el ancestral sentimiento localista español que los criollos americanos habían heredado y adaptado. Las audiencias y cabildos configurados bajo los Habsburgo les parecían demasiado independientes. El establecimiento del virreinato en 1739, la visita general de Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres a partir de 1778, la expansión del estanco del aguardiente y del tabaco y la reforma tributaria configuraron un intento sostenido de recuperar para la Corona márgenes de recaudación y de mando que llevaban dos siglos difuminados en la práctica local.
El resultado no fue el pretendido. En vez de disolver el localismo, las reformas lo irritaron. El caso paradigmático fue la Insurrección de los Comuneros en el Socorro en 1781: campesinos y artesanos destruyeron los estancos de aguardiente y tabaco, formaron comités revolucionarios y tomaron el control de la administración local. Sus demandas —reversión de las medidas fiscales y preferencia de los nativos neogranadinos sobre los peninsulares en los nombramientos oficiales— combinaban resistencia tributaria con protesta contra la exclusión criolla de los cargos. Los Comuneros no formularon un programa federalista en sentido estricto, pero ilustraron algo decisivo tres décadas después: la Corona podía imponer decisiones desde Madrid, no disolver los intereses arraigados de las provincias.
A ello se sumaba una condición sociológica peculiar de la élite criolla neogranadina. A diferencia de otras aristocracias americanas, no había podido acumular privilegios ni títulos nobiliarios de la Corona. Quedaba así en una posición estructuralmente semejante a la de los colonos norteamericanos en vísperas de su independencia: dueños de tierra, letrados, con influencia local, pero sin acceso a la cúpula del honor imperial. Esa carencia, más que una supuesta oposición sistemática de la Corona a la formación de una nobleza americana, ayuda a entender por qué los textos constitucionales de Filadelfia —que abolían los privilegios de sangre— hallaron eco entre quienes redactarían las primeras cartas neogranadinas.
La crisis imperial y la proliferación de juntas (1808-1810)
El detonante fue peninsular. La ocupación napoleónica de la península ibérica y el arresto de Fernando VII en Bayona en 1808 generaron una crisis de soberanía sin precedentes. Ante la vacatio regis, tanto las provincias españolas como después las americanas recurrieron a un argumento clásico del derecho de gentes hispánico: en ausencia del rey legítimo, la soberanía revertía al pueblo, y este debía organizarse en juntas de gobierno hasta el retorno del monarca cautivo. A comienzos de 1810 la Junta Central Suprema fue reemplazada por un Consejo de Regencia, cuya legitimidad muchos americanos rechazaron, en parte por el temor —fundado— de que Napoleón consolidara su victoria en España.
El proceso juntista neogranadino se desarrolló en cuatro fases entre septiembre de 1809 y febrero de 1811. Tras una etapa inicial de rebeliones violentas y represión, entre mayo y julio de 1810 estalló la ola decisiva de organización juntista: Cartagena instaló junta el 22 de mayo y consolidó otra el 14 de junio; Cali el 3 de julio; Pamplona el 4 de julio; el Socorro el 10 de julio; y Santafé el 20 de julio. La proliferación continuó en el tercer trimestre con Tunja el 25 de julio, Neiva el 27, Girón el 30 y Mompox el 6 de agosto, esta última con un gesto especialmente radical al proclamar independencia absoluta de España. En menos de noventa días, una decena de ciudades había reasumido de facto una soberanía que hasta entonces se ejercía desde Madrid, y lo había hecho sin coordinación previa, replicando cada una las razones jurídicas de la anterior.
El acta santafereña del 20 de julio, redactada por José Acevedo y Gómez, contenía en germen lo que sería el debate constitucional de los cinco años siguientes. Establecía que la autoridad residiría provisionalmente en la Junta Suprema, que las provincias enviarían representantes y que el sistema de gobierno debía basarse en «la libertad y la independencia respectiva de las provincias, unidas por un sistema federal». La fórmula era ambigua a propósito: guardaba los derechos de Fernando VII, no rompía formalmente con la monarquía y, sin embargo, adelantaba ya el vocabulario federal.
Las juntas no fueron homogéneas. Panamá, Santa Marta, Riohacha, Pasto y Popayán se declararon realistas y reconocieron a la Regencia; otras adoptaron posiciones autonomistas moderadas como Santafé; y algunas, como Mompox, se pronunciaron por la independencia absoluta. Esta división interna —que atravesaba a la misma sociedad colonial— sería el primer indicio de que la Nueva Granada no dispondría de un frente unificado ni siquiera para pelear su emancipación. Entre mayo de 1810 y noviembre de 1811, ciudades y villas principales crearon soberanías de hecho antes de que ningún texto sancionara jurídicamente el federalismo. Este —cuando llegó— no inventaba la dispersión: la reconocía.
El Acta de Federación y el pacto de las Provincias Unidas
El paso del hecho al derecho ocurrió a lo largo de 1811. El 15 de septiembre de ese año se reunió en Santafé un congreso con representantes de las provincias liberadas del control realista —entre ellas Antioquia, Cartagena, Casanare, Chocó, Cundinamarca, Neiva, Pamplona, Socorro y Tunja— que acordó adoptar los principios de un gobierno federalista. Camilo Torres Tenorio, jurista payanés formado en el Colegio Mayor del Rosario y ya conocido por su Memorial de agravios de 1809, fue encargado de redactar la constitución basándose en la de los Estados Unidos.
El resultado fue el Acta de Federación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, firmada el 27 de noviembre de 1811. Sólo cinco provincias la suscribieron: Antioquia, Cartagena, Neiva, Pamplona y Tunja. Fue su rasgo más significativo y la primera señal de las fracturas por venir. Cundinamarca —donde Antonio Nariño había impuesto ya su influencia y una constitución monárquico-republicana promulgada el 4 de abril de 1811 por el presidente Jorge Tadeo Lozano— se negó a adherirse, alegando que Bogotá, capital natural del antiguo virreinato, no podía someterse a una asamblea de provincias periféricas.
El Acta reconocía a cada provincia como libre, independiente y soberana, rechazaba cualquier autoridad emanada de España —aunque sin renunciar formalmente a la soberanía de Fernando VII— y estableció que cada provincia pudiera darse su propia constitución. La medida desató una proliferación constitucional: Tunja se constituyó el 9 de diciembre de 1811, Antioquia el 21 de marzo de 1812, Cartagena a mediados de junio del mismo año, Mariquita el 21 de junio de 1815. Entre 1811 y 1815, los colegios electorales provinciales ejercieron funciones electivas, constituyentes y deliberativas simultáneamente, actuando como poder constituyente y constitutivo a la vez: una superposición institucional que revela la escasa diferenciación entre las funciones del Estado en formación.
Camilo Torres, cabeza intelectual del proyecto, defendió el modelo con argumentos que combinaban la tradición hispánica de los cabildos autónomos con la doctrina moderna de la soberanía popular. Ya en su Memorial de agravios de 1809, escrito antes de que las juntas se generalizaran, había sostenido que el derecho de representación era la idea cardinal del vínculo político entre las provincias americanas y la metrópoli. En mayo de 1810 escribía a su tío Ignacio Tenorio, oidor de Quito, anunciando que estaba próximo el día en que se reconociera que «somos ciudadanos y formamos un pueblo soberano»: la fórmula desplazaba el eje desde la idea de nación hispana hacia la de república fundada en derechos ciudadanos.
El Acta arrastraba, sin embargo, defectos que su propio texto reconocía a medias. No definía con claridad las competencias entre los estados y la Confederación. Dejaba abierta la representación: los santafereños defendían que cada provincia tuviera igual peso, dado que la pluralidad del reino resultaba de la mayoría de provincias. No dotaba al gobierno general de instrumentos coercitivos frente a los miembros. Sobre todo, no incluía a Cundinamarca: no incluía a la capital, ni al núcleo demográfico, económico y político más denso del antiguo virreinato.
La guerra civil entre centralistas y federalistas (1812-1814)
Lo que en otras circunstancias habría sido una discusión constitucional prolongada se convirtió, en la Nueva Granada de 1812, en guerra civil. Cundinamarca, bajo la conducción de Antonio Nariño, no sólo se negó a ceder competencias al Congreso federal sino que sostuvo activamente que su territorio debía comprender los corregimientos de Mariquita, Neiva, Tunja, Socorro y Pamplona. Se negó también a que sus plenipotenciarios tratasen materias de federación, con lo cual el Congreso quedaba privado de legitimidad plena.
Antonio Baraya, oficial enviado inicialmente por Cundinamarca a operar en el norte, terminó pasándose al bando federalista y asumió el mando militar de las tropas del Congreso. La sede provisional se trasladó a Tunja tras el desplazamiento forzado desde Santafé: el Congreso itineró por Ibagué, Villa de Leyva y Tunja, empujado por las anexiones cundinamarquesas. El 2 de diciembre de 1812, en Ventaquemada, las columnas de Cundinamarca chocaron con las del Congreso de las Provincias Unidas: veinte muertos y el inicio formal de la guerra civil.
El 9 de enero de 1813 las tropas federalistas de Baraya atacaron Santa Fe de Bogotá y fueron derrotadas por las fuerzas cundinamarquesas comandadas por Nariño. Entre los prisioneros figuraba el gobernador de Tunja y numerosos oficiales. La victoria consolidó el poder de Nariño en la capital pero no unificó al país: dejó al Congreso federal debilitado pero vivo, sin resolver la cuestión constitucional de fondo.
En 1814 estalló una segunda guerra civil. El presidente centralista de Cundinamarca, Manuel Bernardo Álvarez, clausuró el Colegio Electoral que debía decidir la vinculación de la provincia al Pacto Federal. Las tropas del Congreso —esta vez comandadas por Simón Bolívar, que había llegado a la Nueva Granada tras la caída de la Primera República venezolana— atacaron Santafé, y el 12 de diciembre de 1814 Álvarez renunció. Las Provincias Unidas emergieron victoriosas y lograron por fin una unificación institucional. La victoria, sin embargo, llegaba tarde: en el mismo período, la restauración de Fernando VII en España en 1814 había desatado el envío del Ejército Expedicionario más grande jamás dispuesto por la Corona contra sus colonias americanas.
Bolívar había intentado sin éxito evitar el enfrentamiento entre Cundinamarca y el Congreso, aunque la operación de forzar la incorporación de la capital ofrecía al jefe militar victorioso una posición política decisiva —él mismo y Rafael Urdaneta rivalizaron por asumirla. Cuando finalmente la ejecutó, ya no había tiempo para consolidar la unión: Pablo Morillo desembarcaba en las costas venezolanas.
Ejércitos paralelos y colapso militar (1815-1816)
La dimensión militar del federalismo neogranadino es la que explica su desenlace. Durante la Primera República —la llamada Patria Boba— existieron dos soberanías patriotas con ejércitos separados: el de Cundinamarca, bajo mando centralista, y el de las Provincias Unidas, bajo mando federalista, cada uno con sus propias unidades y cadenas de mando. La fusión de todas las fuerzas patriotas granadinas no se produjo hasta finales de 1814, cuando la reconquista española era ya inminente. En 1813 los dos ejércitos habían operado de forma combinada en la campaña del sur bajo Nariño, pero se trató de una coordinación puntual, no de una integración institucional. Los efectos son medibles: la Nueva Granada de 1815 llegó al momento de la reconquista sin ejército único, sin doctrina común, sin logística centralizada y con dos años de guerra civil recientes en el cuerpo.
Simón Bolívar lo diagnosticó con lucidez desde el Manifiesto de Cartagena de diciembre de 1812. Sostuvo entonces que el federalismo era contrario a los intereses de un Estado emergente porque generaba un gobierno «débil y complejo» cuando lo que América necesitaba para sobrevivir militarmente era «fuerza y unidad». La crítica bolivariana no era meramente doctrinaria: era el juicio de un jefe militar que había visto colapsar la Primera República venezolana bajo un régimen federal.
En Cartagena, la situación se agravó por las disputas internas entre facciones patriotas. Los sitios previos impuestos por Manuel del Castillo y Rada y por el propio Bolívar contra la ciudad —en el marco de rivalidades entre caudillos locales— dejaron a la plaza agotada moralmente y dividida. El 8 de mayo de 1815, en el cuartel de La Popa, Bolívar renunció al mando del ejército del Gobierno general reconociendo que los dirigentes cartageneros habían preferido «la guerra civil, la anarquía y la propia aniquilación» antes que subordinarse a sus órdenes para combatir a los realistas de Santa Marta. Al partir hacia Jamaica, advirtió que su presencia en la Nueva Granada solo servía para dividirla en partidos y que «la guerra doméstica sería eterna».
Los cartageneros enfrentaron solos el sitio del Ejército Expedicionario. El 6 de diciembre de 1815, tras ciento dos días de asedio, Pablo Morillo tomó la ciudad. Aproximadamente un tercio de la población había muerto por hambre y epidemias. En los primeros días de octubre de 1816, Morillo completó la reconquista neogranadina mediante una campaña rápida que barrió los últimos reductos independentistas.
La represión fue sistemática y quirúrgica. El Ejército Expedicionario estableció en Santafé mecanismos como el Consejo de Purificación y los procedimientos de secuestros. En 1816 fueron fusilados los principales líderes independentistas neogranadinos: Camilo Torres Tenorio, autor del Acta de Federación; Francisco José de Caldas, el científico; Jorge Tadeo Lozano, primer presidente de Cundinamarca; José María Carbonell, agitador del 20 de julio. Con ellos cayó una generación entera de letrados criollos, y con esa generación, la primera versión del proyecto federalista.
La red federalista: hombres, ciudades e ideas
Para entender el federalismo neogranadino como institución hay que mirar quiénes lo hicieron. La red federalista tuvo su cabeza en Camilo Torres Tenorio, jurisconsulto payanés y uno de los principales directores del Congreso de las Provincias Unidas. En Cartagena, Manuel Rodríguez Torices y el círculo del periódico El Argos Americano representaron la vertiente más doctrinariamente republicana; en Antioquia, Juan del Corral impulsó reformas radicales como la libertad de vientres decretada en 1814; en el Socorro y Pamplona operaron figuras como Custodio García Rovira, que años más tarde asumiría posiciones de dirección política; en Tunja, Miguel de Pombo hizo circular las traducciones de textos constitucionales estadounidenses. Francisco de Paula Santander, aún joven oficial, sirvió en las filas federalistas y en esos años se formó políticamente al lado de Torres y Rovira.
Frente a ellos, la red centralista tuvo un centro casi personal: Antonio Nariño, traductor de los Derechos del Hombre en 1794, encarnaba en Santafé la tradición revolucionaria francesa —la «República una e indivisible» de la que se sentía heredero. Nariño no era menos ilustrado ni menos republicano que Torres; simplemente entendía que la unidad territorial y el poder ejecutivo fuerte eran condiciones de supervivencia en un continente hostil.
La geografía del conflicto también importa. El federalismo prosperó en las ciudades donde las élites locales tenían intereses económicos y sociales diferenciados de la capital: Cartagena con su comercio atlántico y su fuerza portuaria; Antioquia con su minería y su clase mercantil emergente; Tunja como antiguo centro administrativo colonial; Pamplona como puerta del oriente; el Socorro con su tradición de artesanos y comuneros. El centralismo, en cambio, tuvo su base natural en Santafé, sede del antiguo virreinato, con élites acostumbradas a mandar sobre el conjunto.
Este mapa sugiere una lectura complementaria a la doctrinaria: el conflicto federalismo-centralismo fue también, y quizá sobre todo, una pugna de poder interurbano. Cartagena, Tunja o Antioquia no querían depender de Bogotá, y el federalismo les ofrecía el marco jurídico para no hacerlo. Sin ese sustrato de intereses regionales, la doctrina federal, por elegante que fuera en la pluma de Torres, no habría movilizado ejércitos.
La huella: del silencio de 1816 a los Estados Unidos de Colombia
La reconquista de 1816 pareció, por un momento, cerrar el capítulo federalista. Los cadalsos del Régimen del Terror en Santafé y las provincias eliminaron a la primera generación de dirigentes; la campaña de Bolívar desde 1819, que culminó en Boyacá el 7 de agosto, restauró la independencia bajo un signo distinto: el de la Gran Colombia, república centralizada según la Constitución de Cúcuta de 1821. Nariño había ganado, póstumamente, la discusión constitucional.
La dispersión territorial que el federalismo había reconocido en 1811 no desapareció, sin embargo, con las bayonetas de Morillo ni con la unificación grancolombiana. Disuelta la Gran Colombia en 1830-1831 tras la separación de Venezuela y Ecuador, la Convención Granadina promulgó en 1832 una nueva constitución que instituyó el régimen provincial autónomo en su artículo 156, suprimió los departamentos bolivarianos y devolvió a las provincias su condición de unidad territorial básica, en clara continuidad con las jurisdicciones surgidas durante la Independencia. Las cartas provinciales de 1811-1815 habían delimitado espacios de gobierno, cabildos, tesorerías y lealtades políticas que perduraron como matriz territorial durante décadas, resistiendo los intentos de reordenamiento departamental.
El impulso descentralizador se aceleró a mediados del siglo. La Constitución de 1853, considerada la primera de corte plenamente liberal, introdujo el sufragio universal masculino, la elección directa de gobernadores y la separación absoluta de la Iglesia y el Estado, y abrió la puerta a la autonomía provincial. En 1855, el Congreso reformó ese texto para otorgar estatuto federal a Panamá y autorizar que mediante ley ordinaria se crearan otros estados federales; en los tres años siguientes Antioquia (1856), Santander (1857), Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Bolívar y Magdalena (1857-1858) obtuvieron esa categoría, redibujando el mapa administrativo del país.
En 1858, una Constituyente de mayoría conservadora presidida por Mariano Ospina Rodríguez formalizó el modelo federal bajo el nombre de Confederación Granadina, con ocho estados y un gobierno general de competencias tasadas. El hecho desmiente el relato posterior según el cual el federalismo habría sido patrimonio exclusivo del liberalismo radical: fueron los conservadores quienes le dieron su primera arquitectura constitucional plena, precisamente porque las élites regionales antioqueñas, caucanas y santandereanas —conservadoras y liberales por igual— compartían el interés de sustraerse a la tutela santafereña.
El punto culminante fue la Constitución de Rionegro de 1863, que dio al país el nombre de Estados Unidos de Colombia, consagró el ideario liberal radical, dividió el territorio en nueve estados soberanos, redujo drásticamente el poder del Ejecutivo —al que fijó un mandato de sólo dos años sin reelección inmediata— y entregó amplias facultades a los estados, permitiendo que cada uno adoptara sus propios códigos civil, penal y de procedimiento. Los ocho estados originales de 1861, más Panamá, correspondían con notable fidelidad al mapa provincial de la Independencia. Cartagena, Antioquia, Tunja o Cauca no eran invenciones de los radicales de 1863: eran las mismas comunidades políticas que habían discutido con Camilo Torres el reparto de competencias medio siglo antes.
El federalismo radical arrastraría los mismos defectos que su antecesor de 1811: incapacidad de sostener un ejército nacional, aduanas internas que fragmentaron el mercado interior, rivalidades permanentes entre estados que se tradujeron en más de cincuenta conflictos armados regionales entre 1863 y 1885. La Regeneración impulsada por Rafael Núñez a partir de ese último año, sancionada en la Constitución de 1886, cerró el ciclo con una centralización política, administrativa y económica que se prolongaría por más de un siglo.
La matriz que Torres y sus compañeros formalizaron entre 1810 y 1816 dejó una huella más honda de lo que sugiere el desenlace inmediato de los patíbulos: fue el primer intento colombiano de traducir al derecho constitucional una realidad geográfica, económica y social que no admitía gobierno único fácil. Esa tensión —entre la Bogotá que aspira a mandar sobre el conjunto y las regiones que reclaman su parte— sobrevivió a todas las constituciones que trataron de resolverla, incluida la de 1991, cuya apuesta por la descentralización administrativa recogió, tres cuartos de siglo después de la Regeneración, buena parte del léxico que se ensayó por primera vez en el Acta de Federación del 27 de noviembre de 1811.
En el archivo
139 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
01Conquista1499–15991
02Pre-independencia1780–18093
03Independencia1810–183135
- 1808Crisis juntista y 20 de julio de 1810Hecho
- 1809Camilo Torres TenorioFicha
- 1810Independencia (1810–1831)Época
- 1810Patria Boba: federalismo, centralismo y primeras repúblicas (1810–1816)Hecho
- 1810Soberanía popularFicha
- 1810Uti possidetis iurisFicha
- 1811Jorge Tadeo LozanoFicha
- 1811José María García de ToledoFicha
- 1811La Primera República de Cartagena (1811–1815)Hecho
- 1811Manuel Rodríguez ToricesFicha
- 1812Antonio BarayaFicha
- 1812La Patria BobaPregunta
- 1812Patria BobaFicha
- 1813Economía de guerra republicana: préstamos forzosos, papel moneda y expropiación (1813-1819)Hecho
- 1813Juan del CorralFicha
- 1816José Fernández MadridFicha
- 1816La ReconquistaFicha
- 1819Constitución de Cúcuta y fundación de la Gran ColombiaHecho
- 1819Simón BolívarFicha
- 1820José Antonio PáezFicha
- 1820La prensa y la Gran ColombiaPregunta
- 1821Francisco de Paula SantanderFicha
- 1821Gran ColombiaFicha
- 1821José Félix de RestrepoFicha
- 1821José María del Castillo y RadaFicha
- 1821Pedro GualFicha
- 1825Las reformas santanderistas y el benthamismo (1825–1828)Hecho
- 1825Vicente AzueroFicha
- 1826El fracaso del proyecto bolivariano: Gran Colombia y Congreso de PanamáPregunta
- 1826La Cosiata, la Convención de Ocaña y la crisis de la Gran Colombia (1826–1828)Hecho
- 1826Prohibición bolivariana de Bentham y guerra cultural sobre el currículo (1828)Hecho
- 1828Conspiración Septembrina de 1828Hecho
- 1828La fractura Bolívar-Santander y el origen del bipartidismo colombianoPregunta
- 1829Disolución de la Gran ColombiaHecho
- 1830La Gran ColombiaPregunta
04Nueva Granada1831–186237
- 1821Manumisión gradual: de la Ley de Libertad de Vientres (1821) a la abolición efectiva (1851-1852)Hecho
- 1831Fundación de la República de la Nueva Granada y administración Santander (1832–1837)Hecho
- 1831República de la Nueva Granada (1831–1862)Época
- 1834Lino de Pombo O'DonnellFicha
- 1839Guerra de los SupremosHecho
- 1839José Ignacio de MárquezFicha
- 1839Resistencia laboral de los bogas del Magdalena: sabotaje al vapor Unión (1839) y huelga de 1857Hecho
- 1839Resistencia pastusa a la supresión de conventos menores (1839-1842)Hecho
- 1843Constitución de 1843 y giro librecambista conservador (1843–1848)Hecho
- 1843Pedro Alcántara HerránFicha
- 1845Ezequiel RojasFicha
- 1845Historiografía y ciencia nacional en Nueva Granada (1845–1862)Hecho
- 1845Julio ArboledaFicha
- 1847El golpe de José María Melo y la revolución de los artesanos (1854)Hecho
- 1847Florentino GonzálezFicha
- 1847ProteccionismoFicha
- 1848Costumbrismo y república letrada del medio siglo (1848–1862)Hecho
- 1848Formación de los partidos Liberal y Conservador y elección de José Hilario López (1848–1850)Hecho
- 1850Cartografía nacionalFicha
- 1850Comisión CorográficaFicha
- 1850La Comisión Corográfica (1850–1859)Hecho
- 1850Manuel AncízarFicha
- 1850Publicación por entregas de la Peregrinación de Alpha en El Neogranadino (1850-1852)Hecho
- 1850Reformas liberales de medio siglo y abolición de la esclavitud (1850–1852)Hecho
- 1850Sociedades DemocráticasFicha
- 1851La guerra civil conservadora de 1851Hecho
- 1851Ley de Redención de Censos de 1851Hecho
- 1853La Constitución de 1853Hecho
- 1853Voto femenino en la provincia de Vélez y su clausura (1853–1863)Hecho
- 1854José María MeloFicha
- 1854La Comisión Corográfica (1850-1859)Pregunta
- 1855Federalización y Confederación Granadina (1855–1858)Hecho
- 1855Manuel María MallarinoFicha
- 1855Sergio Arboleda PomboFicha
- 1856Juan José Nieto GilFicha
- 1860La guerra civil de 1860-1862 y el triunfo de MosqueraHecho
- 1863Liberalismo radicalFicha
05Estados Unidos de Colombia1863–188523
- 1861Juan José Nieto, primer presidente afrodescendiente de Colombia (1861)Hecho
- 1861Tuición de cultosFicha
- 1863Constitución de Rionegro y fundación de los Estados Unidos de ColombiaHecho
- 1863Estados SoberanosFicha
- 1863Estados Unidos de ColombiaÉpoca
- 1863Federalismo istmeño y la cuestión de Panamá (Arosemena)Hecho
- 1863Federalismo radicalFicha
- 1863Guerras civilesFicha
- 1863Justo ArosemenaFicha
- 1863Soberanía estatalFicha
- 1867Caída de Mosquera y consolidación civilista (1867)Hecho
- 1867MasoneríaFicha
- 1867Orden públicoFicha
- 1870El Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870Pregunta
- 1870El Ferrocarril en los Estados Unidos de ColombiaFicha
- 1870Eustorgio SalgarFicha
- 1870Olimpo RadicalFicha
- 1875Luis A. RoblesFicha
- 1875Solón WilchesFicha
- 1876La Guerra de las Escuelas (1876-1877)Hecho
- 1877Candelario ObesoFicha
- 1880Primera presidencia de Rafael Núñez (1880-1882)Hecho
- 1885Las guerras civiles colombianas de 1863–1903Pregunta
06Regeneración1886–19298
07República Liberal1930–19461
08La Violencia1946–19571
09Frente Nacional1958–19741
10Constitución de 19911991–20021
11Transversal—27
- 1538Nueva GranadaFicha
- 1550Origen colonial de la debilidad estatal colombianaPregunta
- 1574Patronato regioFicha
- 1700CaucaFicha
- 1781SantanderFicha
- 1791Opinión públicaFicha
- 1810La discontinuidad entre 1781 y 1810Pregunta
- 1810SoberaníaFicha
- 1811CundinamarcaFicha
- 1820CaracasFicha
- 1827José Manuel RestrepoFicha
- 1828OcañaFicha
- 1830BolivarianismoFicha
- 1840José María ObandoFicha
- 1849BipartidismoFicha
- 1850CaudillismoFicha
- 1850Élites regionalesFicha
- 1861José María SamperFicha
- 1886CentralismoFicha
- 1886ColombiaFicha
- 1886El panteón heroico colombianoPregunta
- 1886Identidad nacionalFicha
- 1887PatronatoFicha
- 1896Tomás CarrasquillaFicha
- 1903La pérdida de Panamá (1903)Pregunta
- 1903Panamá en la historia de ColombiaFicha
- 1905CaldasFicha
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Camilo Torres — redactor del Acta de Federación de 1811 e ideólogo principal del federalismo neogranadino
- 02Antonio Nariño — líder centralista de Cundinamarca y principal opositor al pacto federal, cuya negativa desencadenó la guerra civil
- 03Provincias Unidas de la Nueva Granada — entidad política creada por el Acta de Federación de 1811, encarnación institucional del federalismo
- 04Centralismo — concepto opuesto y en tensión permanente con el federalismo durante la Patria Boba
- 05Reformas borbónicas — antecedente estructural que, al irritar el localismo criollo, preparó el terreno para la atracción del modelo federal
- 06Constitución de los Estados Unidos — modelo doctrinal en que Camilo Torres se inspiró para redactar el Acta de Federación
- 07Pablo Morillo — comandante del Ejército Expedicionario español cuya reconquista en 1816 puso fin al experimento federal de la Patria Boba
Personas
Lugares
Ideas
Documentos y fragmentos citados
40 documentos · 67 fragmentos
01Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 311 cita
[1]las Indias 21, que garantizaba la dominación con intuiciones de control y vigilancia, la uniformidad pretendida seguía siendo trastocada por la realidad heterogénea del terri- torio. A este respecto Jaramillo Uribe anota: Diversas culturas, diversas densidades de población, diferentes territorios geográficos,…
p. 31
02Colombia complejaJulio Carrizosa Umaña · 2014 · p. 281 cita
[2]que uno de los principales ilustrados españoles fue José Celestino Mutis, sacerdote y botánico autodidacta que se había instalado en 1761 en la Nueva Granada. A su alrededor se inició la formación de una nueva imagen de nuestro territorio, la de un espacio enormemente rico en recursos naturales que podrían ser…
p. 28
03El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 195, 2142 citas
[3]así en parte por razones muy variadas y no simplemente por espíritu de imitación. El ancestral sen- timiento localista español, que no había desaparecido del todo entre los criollos de las colonias americanas y que los Borbones trataron de eliminar trasladando a la metrópoli y al imperio ultramarino las formas…
p. 214
[27]pág. 79. 196 Jíndi Jícídneer Ucnsi gravamen sale del peculio del rico» 127. Y la Constitución del Estado Soberano de Antioquia dirá que «ningún hom- bre, ninguna clase, corporación o asociación de hombres puede, ni debe ser más gravada por la ley, que el resto de los ciudadanos» 128. En esta forma, en ambos casos se…
p. 195
04Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1081 cita
[4]naval base at Cartagena among other things, and the result was tax increases in New Granada along with irritating new controls to make sure the taxes were paid. Farmers and artisans in the province of Socorro demonstrated their defiance of these measures by destroying the liquor and tobacco belonging to state…
p. 108
05Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 872 citas
[5]dada el área tan inmensa monopolizada por la hacienda y explo- tada en mínima parte. Si bien existieron los ejidos de las ciuda- des, no parece haberse dado un equivalente en la Nueva Granada de aquellos poblados europeos cuyos habitantes eran arrendata- rios de las haciendas. Es más frecuente ver cómo los poblados…
p. 87
[6]dada el área tan inmensa monopolizada por la hacienda y explo- tada en mínima parte. Si bien existieron los ejidos de las ciuda- des, no parece haberse dado un equivalente en la Nueva Granada de aquellos poblados europeos cuyos habitantes eran arrendata- rios de las haciendas. Es más frecuente ver cómo los poblados…
p. 87
06Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 31, 35, 453 citas
[7]mundo cambió para millones de personas que habitaban la América española. En este capítulo se examinan dichas transformaciones ideológicas, políticas, económicas y territoriales para el caso de Colombia, 6 las cuales estaban inextricablemente ligadas a los cambios que ocurrían simultáneamente en el contexto del mundo…
p. 31
[8]Provincias americanas, lo que provocó que muchos americanos no aceptaran su legitimidad para gobernar en nombre de Fernando VII. Tal malestar estaba además motivado por el miedo de que Napoleón estuviera a punto de conseguir una victoria definitiva en España y en Europa. Ante la posibilidad de perder del todo a su…
p. 35
[32]soberanía reside esencialmente en la totalidad de sus ciudadanos”. 11 De este modo, la primera Constitución de Colombia estableció una monarquía limitada e incluyó principios como el de la separación de poderes y los derechos del hombre y del ciudadano, y, en últimas, fue el texto que sentó el precedente para…
p. 45
07Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 33, 402 citas
[9]to Origins 17 the Seville junta. The town councils did much more than merely complain of the Americans’ unequal representation in the junta or offer the familiar protests concerning the abuses of royal authorities. They went on to formu- late enlightened ideas and true programs for governance. Narv á ez y Latorre…
p. 33
[33]other, and both attacked surrounding provinces that remained loyal to Spain to force them into their particular sphere of influence. Conflict diminished in 1815 when the United Provinces emerged victorious 24 Chapter One over Cundinamarca, resulting in the unification of the republic. This unifica- tion did not change…
p. 40
08Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 29, 33, 363 citas
[10]went on to formulate enlightened ideas and true programs for governance. Narváez y Latorre received instructions from the cabildos of Santafé (known as the “Memorial de Agravios,” or “Memorandum of Grievances”), Popayán, Socorro, Tunja, and Loja, among others. Similarly, he received a document written by Ignacio de…
p. 29
[12]Written by José Acevedo y Gómez, the act made clear the purposes and direction of the recently constituted junta: All authority will be placed provisionally in the Supreme Governing Body of this Kingdom, until this same Junta forms the Constitution that assures public happiness. The noble provinces will be counted on…
p. 33
[34]pro-republic provinces and those that remained loyal to Spain. On the contrary, years of violent skir- mishes and political upheaval facilitated the easy triumph of the occupying forces sent from Spain after Ferdinand VII reassumed the throne in 1814. First, the Republic of Cundinamarca was born on February 19, 1811,…
p. 36
09Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 83, 87, 903 citas
[11]acta en la que se declaraba la total independencia de la provincia de Cartagena, en Nueva Granada, histérico documento que se conserva en el Museo Nacional de Bogota. que s6lo esperaba la oportunidad para manifes- tarse, como ocurrié en Cartagena el 22 de mayo y el 14 de junio de 1810, cuando el cabildo depuso al…
p. 83
[57]se suprimieron los departamentos y el territorio quedo dividido en provincias, ratificadas por la Constituci6n de 1832, que fue la que instituy6 el ré- gimen provincial auténomo (articulo 156). A estas provincias pasaron, con el nombre de camara pro- vincial, las camaras de distrito de los extinguidos de- partamentos,…
p. 87
[59]San José, en Barranquilla, en su estado actual. En 1840, unos cantones de la regién de Barranquilla, junto con otros de Cartagena, se proclamaron «estado federal de Barlovento». anos estaban también de moda las utopias socia- listas, con las que sohaban nuestros pueblos, de- jando a sus espaldas el fantastico mundo de…
p. 90
10Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de ColombiaRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); con colaboración de Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Fernán González, Margarita González, Alfredo Iriarte, entre otros · 1988 · p. 941 cita
[13]americanas y acataron las decisio- nes de la Junta Central, la Regencia y las Cortes Es- panolas; otras juntas fueron autonomistas, como la que se organiz6 en Santa Fe de Bogota el 20 de julio de 1810, partidarias de una autonomia de los gobiernos provisionales de Espana y guardadoras de los derechos de Fernando VII.…
p. 94
11¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 50, 512 citas
[14]a establecer en el país un Estado de derecho: la separación de poderes, un ejercicio transitorio del gobierno, la titularidad del poder cedida al pueblo y la consagración de estos principios en una constitu ción. Esas posturas dividieron a los grupos dominantes de cada provincia de la Nueva Granada: los Gobiernos de…
p. 50
[51]biern o esp a ñ o l y fue c a ptu ra d o en 1814 p or l a s guerrill a s de indígen a s, neg r os y mestiz o s qu e defendí a n l o s a lre d ed or es d e P a st o. Con el rest a blecimiento d e 99 ¿Otra historia de Colombia? Fernando VII en el trono, el movimiento realista se fortaleció aún más, al enviar a Venezuela…
p. 51
12Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 112, 114, 1163 citas
[15]padres de familia de cada parroquia, para que el 11 de fe- brero de 1811 eligieran diputados al Colegio Electoral Constituyente. La Constitución, de cor- te monárquico-republicana, fue aprobada el 30 de marzo de 1811 y promulgada por el presiden- te Jorge Tadeo Lozano el 4 de abril de ese año. Mediante el Acta de…
p. 112
[26]constituciones. Camilo Torres defendió la tradición de los cabildos autónomos, pues consideraba justo que las provincias ejercieran su soberanía. 360 AT PTA La Patria Boba vincia de Tunja se separaron Chiquinquirá, Villa de Leiva, Muzo y Sogamoso, y de la provincia del Socorro, Girón y Vélez; posteriormente lo hicie-…
p. 116
[35]paz que se había vivido durante la Colonia, que- brantada solamente por los esporádicos ataques de los piratas y de las potencias extranjeras en las costas, por las incursiones de los indígenas que aún no habían sido sometidos o por los esclavos sublevados. Antonio Nariño, óleo de José María Espinosa. El Precursor se…
p. 114
13Gran Bretaña y la Independencia de Venezuela y ColombiaD. A. G. Waddell · 1983 · p. 152, 1562 citas
[16]paña en contra de Lozano y los federalistas, que culminó con la renuncia del presidente, y la nominación de Nariño en el cargo de mando supremo. Pero por ese entonces ya se había reunido un nuevo con greso en Santa Fe, el 15 de septiembre de 1811, al que habían asistido representantes de todas las provincias que se…
p. 152
[38]tomarse la ciudad en junio de 1815, pero no pudo continuar avanzando.1 2 Tanto en el nor-este como en el sud-oeste del país los bolsones de resistencia realista continuaron amenazando la auto nomía de Nueva Granada y a pesar del inminente peligro que involucraba esa resistencia, durante todo este período, conocido…
p. 156
14Historia de Colombia. La Independencia II. Tomo 8Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); Ricardo Martín (dir. de la obra); German Arciniegas y otros colaboradores · 1988 · p. 34, 392 citas
[17]compuesto por representantes de las provincias de Antioquia, Cartagena, Casanare, Chocéd, Cundinamarca, Neiva, Pamplona, Socorro y Tunja, adopté el sistema fe- deral y comisioné a su presidente, el doctor Camilo Torres, para redactar una constitucién basada en la de los Estados Unidos de América. El acta o pac- to de…
p. 34
[43]de Tunja, don Juan Nepomuceno Nino, y muchos oficiales. Narifo no se envanece con el triunfo, al contra- rio, se muestra humanoy generoso con los prisio- neros y altamente agradecido con los vencedores, para quienes crea, como premio, un escudo para el brazo consistente en una placa circular con la ins- cripcién Nueve…
p. 39
15Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · p. 341 cita
[18]de Indepen - dencia de Socorro (15 de agosto de 1810), de la Federación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada (27 de noviem - bre de 1811), y en las Constituciones de Cundinamarca (30 de marzo de 1811), Tunja (9 de diciembre de 1811), Antioquia (21 de marzo de 1812), Cartagena de Indias (15 de junio de 1812),…
p. 34
16Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · 2004 · p. 1461 cita
[19]the military corps, public officials, and ecclesiastical authori- ties, with the exception of the bishop, swore fidelity to the Act of Indepen- dence (instead of the king). 45 As for the Inquisition, it was forced to shut down, and its officials moved the Holy Office to Santa Marta. On Novem- ber the demonstrators…
p. 146
17Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · p. 1461 cita
[20]the military corps, public officials, and ecclesiastical authori- ties, with the exception of the bishop, swore fidelity to the Act of Indepen- dence (instead of the king). 45 As for the Inquisition, it was forced to shut down, and its officials moved the Holy Office to Santa Marta. On Novem- ber the demonstrators…
p. 146
18Repúblicas en armas. Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · p. 182, 189, 4223 citas
[21]Constitución de Cundinamarca. 40 14 de junio: Antonio Nariño lanza su periódico La Bagatela. 41 19 de septiembre: Lozano es depuesto. Nariño asume la presidencia de Cundinamarca. 42 Octubre: Reunión de un nuevo Congreso de las Provincias Unidas de Nueva Granada. 43 11 de noviembre: Cartagena declara su independencia…
p. 422
[23]a la influencia norteamericana como a la fragmentación de la soberanía en el curso de los primeros meses de transformación política. Cada estado participante es soberano; posee una representación elegida y un ejecutivo. Las provincias se reconocen «libres, independientes y soberanas, [y tienen] una forma de gobierno…
p. 182
[46]regiones del Reino en el seno de los cuerpos que van a operar en Venezuela. El retomo de las fuerzas de la Campaña Admirable, la operación combinada de los dos ejércitos, centralistas y federalistas, en el sur al mando de Nariño en 1813, y luego la fusión final de todas las fuerzas a fines de 1814, amalgama cuerpos y…
p. 189
19Repúblicas en armas: Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · p. 182, 189, 4223 citas
[22]Constitución de Cundinamarca. 40 14 de junio: Antonio Nariño lanza su periódico La Bagatela. 41 19 de septiembre: Lozano es depuesto. Nariño asume la presidencia de Cundinamarca. 42 Octubre: Reunión de un nuevo Congreso de las Provincias Unidas de Nueva Granada. 43 11 de noviembre: Cartagena declara su independencia…
p. 422
[24]a la influencia norteamericana como a la fragmentación de la soberanía en el curso de los primeros meses de transformación política. Cada estado participante es soberano; posee una representación elegida y un ejecutivo. Las provincias se reconocen «libres, independientes y soberanas, [y tienen] una forma de gobierno…
p. 182
[47]regiones del Reino en el seno de los cuerpos que van a operar en Venezuela. El retomo de las fuerzas de la Campaña Admirable, la operación combinada de los dos ejércitos, centralistas y federalistas, en el sur al mando de Nariño en 1813, y luego la fusión final de todas las fuerzas a fines de 1814, amalgama cuerpos y…
p. 189
20La elección de la República. Historia del sufragio en Colombia entre 1809 y 1838Nhora Patricia Palacios Trujillo · 2022 · p. 91, 165, 3083 citas
[25]de la soberanía, a través de las asambleas electivas, con el ejercicio propio de esta. Pero, a pesar de las dificultades para poner en práctica conceptos tan abstractos como la soberanía y la representación política de la moderni- dad, en una sociedad profundamente corporativista y tradicional, los avances logrados a…
p. 308
[29]resultado de individuos que se reúnen en una familia, de familias que se han avecindado en un pueblo, de pueblos que forman una provincia y de provincias que componen un reino. 77 Para los santafereños, cuando se trata de establecer la pluralidad en los negocios públicos del reino, esta resulta de la […] mayoría de…
p. 91
[30]creaba una ralentización del trabajo de un cuerpo que debía ser autónomo y autosuficiente para procurar el bienestar y la seguridad de todas las provincias del reino: Que ni los Ciudadanos Plenipotenciarios del Supremo Congreso están autorizados para tratar de cosa que de federación, ni el Gobierno de Cun- dinamarca…
p. 165
21Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 691 cita
[28]También ha interpretado equivocadamente el señor Samper la actitud política de Antonio Nariño. Oigámoslo: «Es incuestionable que cuando Nariño publicaba los Dere- chos del Hombre, a fines del siglo pasado, y conspiraba con otros criollos neogranadinos, por el anhelo de ver emancipada a su patria, pensaba y obraba como…
p. 69
22Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 521 cita
[31]americanos como una parte diferente de los vasallos legítimos de un “cuerpo nacional” hispano, que Torres menciona. Entre estos, puede seguirse la compleja cuestión de la representación de los americanos a las Cortes, debatida en España en 1812. Momentáneamente, mientras se buscaba la alianza de los criollos contra la…
p. 52
23Idola ForiCarlos Arturo Torres · 2016 · p. 1991 cita
[36]desaparición privó a la patria del prohombre civil que habría represen- tado en el Norte de América del Sur el sentimiento cívico y la supremacía de ideas que en las afortunadas regiones del Plata tuvo su culminación en la personalidad de Riva- davia. Concedió el hado al argentino lo que al colom- biano negara, y de…
p. 199
24Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 17, 222 citas
[37]del mando de Castro de la nación para combatir a los federalistas de Tunja, capitaneados por Antonio Baraya, cuyos enfrentamientos con los centralistas ponían en peligro las todavía endebles conquistas logradas por los patriotas, dos años después de los hechos del 20 de julio. Manuel Benito de Castro 21 22 Presidentes…
p. 17
[44]ocasiones aplicó penas de prisión. Sin embargo, pese a haberse opuesto a incorporar a Cundinamarca a los acuerdos fede- ralistas, proponía que, como estado indepen- diente, se aliara a las demás provincias para de- fenderse de la agresión española. Era tal su resistencia a las citadas tesis, que la posición que adoptó…
p. 22
2530 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 311 cita
[39]y Electoral. Se expidió una nueva constitución, similar a la norteamericana. Se eligió presidente del Congreso a Camilo Torres y como presidente de Cundinamarca a Antonio Nariño. Se intensificaron las tensiones entre Tunja y Bogotá. Mariquita, El Socorro, Chiquinquirá y Muzo se anexaron a Santa Fe. Y ahí estalló la…
p. 31
26Memorias de un abanderadoJosé María Espinosa · 2016 · p. 472 citas
[40]«¡Primero la muerte que entre - gar a nuestro general!». Nariño, en efecto, era el ídolo del pueblo por su afabilidad y política, por su valor, y sobre todo por la unión y concordia que acababa de establecer con la Iglesia y el clero. Nariño, entusiasmado, arengó elo - cuentemente, y concluyó diciendo que éramos…
p. 47
[41]«¡Primero la muerte que entre - gar a nuestro general!». Nariño, en efecto, era el ídolo del pueblo por su afabilidad y política, por su valor, y sobre todo por la unión y concordia que acababa de establecer con la Iglesia y el clero. Nariño, entusiasmado, arengó elo - cuentemente, y concluyó diciendo que éramos…
p. 47
27Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 129, 1322 citas
[42]a favor del Congreso del Reino fracasó, porque no se pudo negociar un consenso para resolver el problema de la representación nacional en este cuerpo, y así las provincias, siguiendo el ejemplo de Santa Fe y Cartagena, prefirieron retener en sí mismas las soberanías que habían reasu - mido en 1810. La afirmación de…
p. 129
[50]247 Pero el 8 de mayo siguiente, al renunciar en el cuartel de La Popa al mando del ejército del Gobierno general, tuvo que reconocer que los dirigentes del Estado de Cartagena habían preferido “la guerra civil, la anarquía y la propia aniquilación”, antes que ponerse a sus órdenes para marchar contra las autoridades…
p. 132
28El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · p. 531 cita
[45]el prop ó sito de Bol í var fu é ir a contrarrestar ante el Congreso de Tunja, con el cual ten í a claros lazos, la Indisposici ó n contra é l, motivada por su fracaso militar reciente a manos de Boves y el descalabro de la ef í mera Segunda Rep ú blica Venezola na 17. Hab í a quiz á tambi é n una rivalidad con…
p. 53
29Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · p. 861 cita
[48]opposition to federalism: it was contrary to the interests of an emerging state, for a federal government was weak and complex, whereas America needed strength and unity. Bolívar appealed for continental collaboration and more immediately for New Granadan support for the liberation of Venezuela. The recovery of…
p. 86
30La independencia de Colombia: olvidos y ficcionesAlfonso Múnera · 2021 · p. 831 cita
[49]regiones más extensas e importantes, el Caribe colombiano y el Cauca grande, en manos de los españoles y vastos territorios, más de dos tercios, en manos de nadie. Uno puede imaginarse el rostro con el que Cartagena recibió al triunfante Morillo y su ejército de reconquista el 6 de diciembre de 1815, luego de todo un…
p. 83
31Breve historia de BogotáMarco Forero · 2016 · p. 57, 612 citas
[52]conjunto de leyes podemos rescatar algunos de sus artículos que se orientan al mantenimiento de las propiedades secuestradas. Mediante los procedimientos de secuestros, el Virreinato de Nueva Granada y su capital Santafé de Bogotá se convirtieron en la región administrativa de mayor fortaleza para la “pacificación”,…
p. 61
[53]Las consecuencias de la intransigencia del gobierno absolutista no se hicieron esperar, tras años de organización en sociedades patrióticas y en las más poderosas sociedades secretas como la masonería, estas que contaban con el apoyo económico de la burguesía, lo cual se tradujo en réplicas constantes pero fallidas de…
p. 57
32Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · p. 1231 cita
[54]neficio de un Gobierno completamente Represen- 1078 Acta de la Independencia de los Estados Unidos de América del Norte en una version facsimil que se conserva en el Museo Bolivariano de Caracas. El ejemplo de la independencia norteamericana y el de su constitucién como nacion libre y soberana influyo en gran manera…
p. 123
33Notas de viaje: Colombia y Estados Unidos de AméricaSalvador Camacho Roldán · 2017 · p. 8651 cita
[55]todas la necesidad de fundar un Gobierno nacional vigoroso que mantuviese la Unión, se sobrepusiese del todo al poderío de los estados y crease una fuerza política capaz de mante- ner el orden en el interior y hacer respetar en el exterior la nueva y primera nacionalidad independiente que surgía de este lado del…
p. 865
34Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 1061 cita
[56]todas las provincias, sobre la base de la Constituci ó n local declararon la independencia abso luta de Espa ñ a. Este proceso ayud ó a definir en cada provincia un espacio regional de gobierno y lealtades pol í ticas, que correspond í a a lazos reales entre sus habitantes, a regiones econ ó micas y sociales m á s o…
p. 106
35Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 1131 cita
[58]de la cual se había llegado al número de 36 provincias para el momento de ex- pedición de la nueva Constitución, dio paso a partir de este año a un proceso inverso, de agru- pación de las provincias en entidades de mayores dimensiones y capacidades, que fueron la antesala del federalismo. El vigoroso impulso federal…
p. 113
36Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 211 cita
[60]así como, por muchos años, se consideró que el centralismo era conservador y el federalismo era liberal, pero no hay que olvidar que fue una Constituyente de estirpe conservadora, en 1858, la que promovió por primera vez el federalismo en Colombia. Y, tratándose del tema económico, la apertura, tan condenada hoy día…
p. 21
37Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 107, 1142 citas
[61]texto: «[estas] se unen y confederan a perpetui- dad consultando su seguridad exterior y recíproco auxilio y forman una Nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia». En los poco más de cincuenta años que transcurrieron entre la conformación de la junta de Gobierno de 1810 y la…
p. 107
[63]central de intervenir en la política de cada estado soberano en la década de los setenta, y la de unos estados intentando mani- pular la de los vecinos, trajo consigo un resquebrajamiento no sólo de la unidad política sino también del mercado interior, porque las rivalidades llevaron a implantar adua- nas que frenaban…
p. 114
38Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 192, 1972 citas
[62]y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…
p. 197
[67]libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…
p. 192
39El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 232 citas
[64]hasta expulsarlas, dando la independencia definitiva a Colombia el 19 de agosto de 1819. Una relativa calma se hizo presente hasta el 4 de septiembre de 1830, cuando tuvo lugar el primer golpe de Estado. Desde esa fecha no se volvió a conocer un día de paz a lo largo del siglo xix, aunque apenas otros dos golpes se…
p. 23
[65]hasta expulsarlas, dando la independencia definitiva a Colombia el 19 de agosto de 1819. Una relativa calma se hizo presente hasta el 4 de septiembre de 1830, cuando tuvo lugar el primer golpe de Estado. Desde esa fecha no se volvió a conocer un día de paz a lo largo del siglo xix, aunque apenas otros dos golpes se…
p. 23
40Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 381 cita
[66]lución colombiana con la de otros paí- ses latinoamericanos, o si se advierte que la inestabilidad política no fue in- ferior bajo el imperio de constitucio- nes centralistas y autoritarias, el re- sultado no fue tan negativo, y bajo la vigencia de estas constituciones se fue- ron consolidando mecanismos de po- der…
p. 38