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Hecho histórico · Nueva Granada · 1831–1862

Reformas liberales de medio siglo y abolición de la esclavitud (1850–1852)

Entre 1850 y 1852, el gobierno de José Hilario López desmanteló jurídicamente dos pilares del orden colonial en la Nueva Granada: la esclavitud —abolida por ley el 21 de mayo de 1851 y efectiva desde el 1° de enero de 1852— y los resguardos indígenas. Ambas reformas proclamaron la igualdad ciudadana pero no entregaron tierra ni recursos a los liberados, reproduciendo la dependencia bajo formas nuevas.

Reformas liberales de medio siglo y abolición de la esclavitud (1850–1852)
21 de mayo de 1851 (sanción); 1° de enero de 1852 (entrada en vigor)
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Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
21 de mayo de 1851 (sanción); 1° de enero de 1852 (entrada en vigor)
Protagonistas
José Hilario López (presidente de la Nueva Granada, impulsor de las reformas y firmante de la ley de abolición), Manuel Murillo Toro (secretario de Hacienda, coordinador del programa reformista), Julio Arboleda (líder de la rebelión conservadora de 1851 en el Cauca contra las reformas), Victoriano de D. Paredes (secretario de Relaciones Exteriores, refrendó la ley de abolición), Juan N. Azuero (presidente del Senado, firmó la aprobación de la ley), José Caicedo Rojas (vicepresidente de la Cámara de Representantes, firmó la aprobación de la ley), Sociedades Democráticas de Artesanos (organizaciones que presionaron la elección de López y respaldaron el reformismo), Élite payanesa (principal afectada por la abolición y las reformas eclesiásticas; encabezó la resistencia conservadora)
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Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. Herencia colonial de la esclavitud y los resguardos como instituciones estructurantes del orden social y económico del occidente y sur andino de la Nueva Granada.
  2. Ascenso del liberalismo radical influido por la revolución francesa de febrero de 1848, que impactó a la juventud universitaria y la clase artesanal de Bogotá y empujó un programa de reformas más audaz que en otros países latinoamericanos.
  3. Presión política de las Sociedades Democráticas de Artesanos y de las burguesías regionales reunidas en el partido liberal, que condicionaron la elección de López y demandaron transformaciones estructurales.
  4. Necesidad económica de desmantelar monopolios, censos y economías de autoabastecimiento para integrar la Nueva Granada al mercado mundial liberal y ampliar la mano de obra y el mercado interno.
  5. Erosión progresiva de la esclavitud por la ley de vientres de 1821 y las contradicciones acumuladas de un sistema que extendió la servidumbre con la ley de 1842, generando presiones sociales crecientes en las regiones mineras del Pacífico y el Cauca.
21 de mayo de 1851 (sanción); 1° de enero de 1852 (entrada en vigor)Reformas liberales de medio siglo y abolición de la esclavitud (1850–1852)

Consecuencias

  1. Cerca de 17.000 esclavos obtuvieron la libertad jurídica el 1° de enero de 1852, pero sin tierra ni herramientas; la indemnización estatal a los propietarios y la ausencia de dotación a los libertos propició el peonaje de negros sin tierra al servicio de sus antiguos amos.
  2. La rebelión conservadora de 1851, encabezada por Julio Arboleda en el Cauca, Eusebio Borrero en Antioquia y Pastor Ospina Rodríguez en Cundinamarca —con apoyo del gobierno ecuatoriano—, fue derrotada en pocas semanas, consolidando el triunfo político del liberalismo reformista.
  3. La disolución de los resguardos indígenas abrió tierras comunales al mercado y liberó mano de obra indígena, beneficiando a la hacienda y a sectores de la élite agraria, aunque la resistencia de comunidades del sur andino y de varias Cámaras Provinciales dilató su aplicación efectiva hasta finales del siglo XIX.
  4. La abolición, combinada con el descenso de la producción minera y las guerras civiles sucesivas, condujo a la economía señorial del Cauca a una crisis estructural profunda durante la segunda mitad del siglo XIX.
  5. La 'revolución del medio siglo' consolidó al liberalismo y al conservatismo como los dos partidos centrales de la vida política colombiana e instaló el sufragio universal masculino, ampliando formalmente la participación política.
  6. La ciudadanía formal proclamada por las reformas llegó sin los recursos materiales que la habrían hecho efectiva, reproduciendo relaciones de dependencia bajo formas contractuales nuevas y postergando la integración real de afrodescendientes e indígenas a la república.
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La clave interpretativa

Por qué importa

La abolición de 1851–1852 y la disolución de los resguardos representan el momento en que la Nueva Granada intentó, por primera vez de manera sistemática, liquidar el orden jurídico colonial en un solo ciclo legislativo. El resultado reveló la brecha entre la emancipación formal y la emancipación material: la ley liberó cuerpos e indemnizó propietarios, pero no redistribuyó tierra ni recursos, convirtiendo la ciudadanía en una promesa sin sustento. Ese patrón —reformas que amplían derechos sin transformar la estructura de la propiedad— marcaría la historia social colombiana durante más de un siglo y sigue siendo un nudo interpretativo central para entender la persistencia de la desigualdad en el país.
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Desarrollo histórico

La historia completa

Las reformas liberales de medio siglo y la abolición de la esclavitud

Entre 1850 y 1852, la Nueva Granada asistió al desmontaje jurídico simultáneo de dos instituciones que habían estructurado su orden social desde la Colonia: la esclavitud y el resguardo indígena. La ley del 21 de mayo de 1851, sancionada por el presidente José Hilario López, declaró libres a los esclavos existentes en el territorio a partir del 1° de enero de 1852; poco antes, en el mismo período de gobierno, se ordenó la partición y libre enajenación de los resguardos comunales. Ambas medidas se presentaron como piezas gemelas de una emancipación liberal: liberar cuerpos, disolver tutelas coloniales, incorporar a todos los habitantes a una república de ciudadanos iguales. La ejecución mostró otra cosa. La abolición indemnizó a los propietarios con dineros del Estado y no entregó tierra ni herramientas a los libertos; la disolución de los resguardos abrió las tierras comunales al mercado y, con ellas, la mano de obra indígena. En el Cauca y el litoral Pacífico —donde se concentraban esclavos, resguardos y la oligarquía payanesa que vivía de ambos—, esa asimetría reconfiguró el orden social: la ciudadanía formal llegó sin los recursos que la habrían hecho efectiva, y las relaciones de dependencia sobrevivieron bajo formas nuevas.

El mundo del que brotan las reformas

En marzo de 1849, tras una tormentosa sesión del Congreso, José Hilario López fue elegido presidente. No había alcanzado la mayoría absoluta, y el desempate se produjo bajo la presión de un pueblo vociferante —tal vez armado— agolpado alrededor del recinto. La imagen es útil: la administración que impulsaría las reformas nació con la calle encima, en un país que había recibido de lleno, apenas doce meses antes, la onda expansiva de la revolución francesa de febrero. En Bogotá, esa onda golpeó sobre todo a dos sectores: la juventud universitaria, permeable al pensamiento radical francés, y la clase artesanal, organizada en Sociedades Democráticas que discutían las cuestiones del día y presionaban directamente al gobierno. López simpatizaba con la Sociedad Democrática de Artesanos de Bogotá y asistió a alguna de sus sesiones.

El país sobre el que iba a legislar seguía siendo, en lo esencial, el heredado del virreinato. La riqueza territorial estaba gravada por censos y diezmos, cargas patrimoniales que se transmitían con las propiedades y drenaban el producto agrícola entre censatarios y censualistas. El tabaco era estanco del Estado; los buques del Magdalena bajaban casi vacíos. Los resguardos indígenas, aunque debilitados por más de dos décadas de legislación republicana, seguían siendo el marco jurídico de amplias zonas del sur andino. Y la esclavitud, aunque erosionada por la ley de vientres de 1821, mantenía su lugar en la economía minera y agraria del occidente.

Ese occidente merece detenimiento. La élite payanesa había construido su fortuna a lo largo de la Colonia mediante un circuito ensamblado con precisión: minería de oro en el Chocó desde finales del siglo XVII, haciendas de producción mixta en el valle del Cauca para abastecer las zonas mineras, y cuadrillas de esclavos —de cincuenta a doscientos, a veces más— trabajando el aluvión en los ríos del Pacífico. La hacienda Coconuco, de unas treinta mil hectáreas y propiedad de la familia Mosquera, contenía dentro de sus confines dos minas de oro; los esclavos se repartían entre el laboreo minero y oficios agrícolas especializados —curtidores, molineros, queseros—, y la unidad se autoabastecía de lo esencial. Ese modelo, forjado en dos siglos, había sobrevivido a la Independencia. Popayán, sede de la élite, conservó su gravitación política durante la primera mitad del siglo XIX.

Los censos de los años 1850 son notoriamente poco confiables, pero sus números dibujan la sociología de la región. En el Gran Cauca, alrededor del veinte por ciento de la población era blanca, concentrada en las ciudades; menos del diez por ciento indígena, sobre todo en los altiplanos de Pasto, Túquerres e Ipiales; cerca del trece por ciento afrodescendiente; más del cincuenta por ciento de herencia mixta. Los propietarios del valle sentían el peso de esa aritmética: se veían rodeados y superados por una población que, esclavizada o libre, mestiza o negra, encarnaba a sus ojos una amenaza latente al orden. En Barbacoas, Buenaventura, Iscuandé y Tumaco, la fisonomía era otra: comunidades afrodescendientes asentadas en la selva pluvial del Pacífico, en un ecosistema poco fértil pero suficiente para la reproducción de la vida.

Sobre la esclavitud misma, la legislación republicana había avanzado con timidez calculada. La ley del Congreso de Cúcuta de 1821 declaró libres a los hijos de esclavas nacidos a partir de su promulgación, pero los sujetó a la tutela del amo de la madre hasta los dieciocho años, como compensación por gastos de crianza. Los esclavos adultos no fueron tocados. La ley del 29 de mayo de 1842 extendió la servidumbre de los libertos entre los dieciocho y los veinticinco años, prolongando la dependencia más allá de lo previsto en 1821. La autocompra, que en principio permitía a los esclavos acumular el valor de su manumisión trabajando parcelas o cascajeros de oro, era casi imposible en la práctica; la manumisión voluntaria, cuando ocurría, solía beneficiar a esclavas concubinas y a sus hijos mulatos. Bolívar había liberado a sus esclavos en dos etapas —condicionalmente en 1814, sin condiciones en 1821—, pero pocos hacendados siguieron el ejemplo.

Ese era el suelo sobre el que iba a operar la administración López: un país de rentas coloniales, resguardos en el sur, esclavitud en el occidente y una élite payanesa cuya riqueza dependía de todo lo anterior.

El gabinete y su programa

El coordinador del programa reformista fue Manuel Murillo Toro, secretario de Hacienda. Murillo, nacido en 1816, era un racionalista antes que un romántico; su Memoria de 1850 expresaba una fe firme en el progreso y en las mayorías democráticas, pero la envolvía en un cálculo económico preciso. El objetivo declarado era sacar a la Nueva Granada del espectro colonial e integrarla a la economía mundial liberal. Eso significaba, en concreto: suprimir monopolios, aliviar la propiedad territorial de cargas heredadas, descentralizar rentas hacia las provincias, ampliar el mercado interno rompiendo las economías de autoabastecimiento y sustituir progresivamente las contribuciones indirectas por gravámenes directos —Murillo consideraba las aduanas una necesidad transitoria.

La ley del 20 de abril de 1850 suprimió el diezmo. Aunque se presentó como una liberación de la propiedad territorial de una carga colonial, en la práctica benefició sobre todo al latifundio, que era quien más diezmo pagaba. En el mismo período se abrió la vía a la redención de los censos que gravaban propiedades urbanas y rústicas. Se suprimió el monopolio estatal del tabaco, medida cuyos efectos fiscales fueron menos catastróficos de lo que a veces se dijo y que tuvo una consecuencia decisiva: permitió asentar sobre bases sólidas las empresas de navegación a vapor por el Magdalena, hasta entonces sostenidas por buques que bajaban casi vacíos. El auge exportador del tabaco de Ambalema empezó a vincular la producción interior con los mercados externos, y con él el librecambismo se instaló como marco de sentido.

La descentralización de rentas transfirió a las provincias buena parte de la recaudación, en un movimiento que redistribuía poder hacia las burguesías regionales. En el Congreso de 1850-1851, esas burguesías —reunidas bajo la bandera del liberalismo— aprobaron el grueso de las leyes de trascendencia. Fue el momento culminante formal del proceso: sobre una misma sesión legislativa se articuló la refundación jurídica del país. Las reformas granadinas fueron, en varios frentes, más radicales que pasos equivalentes tomados por otros países latinoamericanos en la misma década.

Junto a las medidas económicas corrieron las eclesiásticas. En 1850 fueron expulsados los jesuitas. La ley del 27 de mayo de 1851 estableció que los curas párrocos serían elegidos por los cabildos seculares, invirtiendo un orden que atribuía a la jerarquía la disposición de sus ministros. La élite payanesa, católica hasta la médula y ligada por parentesco al clero, vio en estas medidas un ataque frontal a su forma de vida. La abolición de la esclavitud, en ese contexto, no fue una medida aislada: llegó como parte de un paquete que también tocaba altares, diezmos y monopolios.

La ley del 21 de mayo de 1851

El texto era breve. El artículo 1° disponía que, desde el 1° de enero de 1852, serían libres todos los esclavos existentes en el territorio de la República; desde esa fecha gozarían de los mismos derechos y tendrían las mismas obligaciones que la Constitución y las leyes imponían a los demás granadinos. El artículo 2° establecía que el comprobante de libertad sería la carta expedida en favor de cada esclavo con arreglo a las leyes vigentes, previos los avalúos practicados con las formalidades legales. La ley fue sancionada por López con refrendo del secretario de Relaciones Exteriores, Victoriano de D. Paredes, y aprobada por el Congreso bajo la firma del presidente del Senado, Juan N. Azuero, y del vicepresidente de la Cámara, José Caicedo Rojas. El texto original no traía numeración; la denominación de Ley 2 de 1851 fue posterior.

Dos rasgos del texto pesarían más que su brevedad. El primero fue el lapso entre la sanción, en mayo de 1851, y la entrada en vigor, el 1° de enero de 1852. Ocho meses en los que la esclavitud siguió existiendo jurídicamente y en los que se practicaron los avalúos y se expidieron las cartas de libertad, procedimiento sobre el que se asentaba el pago de indemnizaciones a los propietarios. El segundo, más determinante, fue el diseño mismo del mecanismo: el Estado compró a los amos su propiedad esclavista, no entregó tierra ni herramientas a los libertos. La emancipación se concibió como una operación de compensación patrimonial hacia los antiguos propietarios. Cerca de diecisiete mil esclavos fueron liberados al entrar en vigor la ley en 1852; la mayoría estaba concentrada en las provincias mineras del occidente: Antioquia, Barbacoas, Buenaventura, Cauca y Chocó. Salvador Camacho Roldán había estimado que eran esas las regiones que más tenían que perder con la abolición, precisamente porque dependían en mayor medida de la mano de obra esclava.

Al amanecer del 1° de enero de 1852, decenas de miles de personas se despertaron jurídicamente libres, con una carta que lo certificaba y sin el más elemental de los medios materiales para ejercer esa libertad. La ley no había previsto acceso a la tierra, dotación de aperos ni programa alguno de transición. En un territorio como el Cauca y el Pacífico, donde la geografía era ya de por sí un cerco —selva, ríos, cordilleras, distancia a las ciudades—, la libertad formal chocó desde el primer día con la ausencia de las condiciones para volverla efectiva.

Los resguardos: la otra pieza del desmontaje

La legislación sobre resguardos venía de más atrás. La ley del 11 de octubre de 1821 había suprimido la capitación indígena y ordenado la liquidación de los resguardos, pero de momento no tuvo efecto mayor; fue derogada por el decreto dictatorial de Bolívar del 15 de octubre de 1828, que restableció el tributo indio bajo presión de sectores dominantes. A lo largo del siglo XIX, y con notable continuidad transversal a los partidos, la legislación republicana volvió una y otra vez sobre los resguardos con el mismo propósito: extinguirlos. Bajo el gobierno de López, hacia 1850, se ordenó la partición de las tierras comunales, medida que —como la abolición— fue más radical que sus equivalentes latinoamericanos.

El cálculo era explícito. Romper la economía de autoabastecimiento indígena ampliaba la demanda de bienes de consumo y engrosaba el mercado nacional; liberar la tierra comunal ponía en circulación una mano de obra hasta entonces adscrita a sus comunidades, en beneficio de un mercado laboral que las fuerzas económicas en ascenso querían abundante y barato. La eliminación de resguardos permitió, además, que muchos particulares y sectores de la élite agraria accedieran a grandes extensiones de tierra hasta entonces inaccesibles al mercado.

La convergencia con la abolición salta a la vista. Ambas reformas anunciaban emancipación e igualdad ciudadana; ambas producían, como efecto material, una masa de trabajadores sin recursos propios, forzada a vincularse a la hacienda o a la mina bajo formas contractuales nuevas. Pero la convergencia no fue producto de un plan único. La coalición que impulsó la disolución de resguardos reunió a grupos de intereses y partidos muy diversos, no siempre movidos por los mismos objetivos. Y la propia abolición contradecía frontalmente los intereses de los esclavistas caucanos, que no tardaron en rebelarse contra el gobierno que la había decretado.

La resistencia indígena fue más eficaz de lo que se suele reconocer. En las provincias sureñas de Popayán y Pasto, la geografía —cordilleras, cañones, ríos— dio a los resguardos una tregua frente a las políticas de división. Los paeces y otros pueblos del alto Cauca estrecharon lazos, protestaron con violencia cuando fue necesario, dilataron los trámites legales, se aliaron con líderes regionales del liberalismo y negociaron cuando podían. La Legislatura del Cauca terminó oponiéndose a la política nacional de división hasta 1886, cuando el nuevo marco constitucional cambió las reglas. Esa oposición no impidió las invasiones ni las usurpaciones por parte de haciendas de familias poderosas, pero mantuvo en pie una parte sustancial del entramado comunal que la ley había ordenado disolver. Las Cámaras Provinciales de Neiva, Riohacha, Cartagena y el Chocó se dirigieron al gobierno nacional oponiendo argumentos propios a la aplicación uniforme de las leyes sobre resguardos.

La reacción esclavista: julio de 1851

Que la ley de abolición había tocado un nervio profundo lo mostró la rebelión que estalló el 1 de julio de 1851, apenas seis semanas después de la sanción. Julio Arboleda, del Cauca, encabezó el alzamiento en su región; Eusebio Borrero lo hizo en Antioquia; Pastor Ospina Rodríguez en Cundinamarca. Contaron con apoyo del gobierno ecuatoriano. Las motivaciones declaradas fueron dos: revertir las medidas de orden eclesiástico y anular la abolición de la esclavitud.

Arboleda encarnaba con exactitud lo que estaba en juego. La familia Arboleda era propietaria de esclavos, y su patrimonio en el Cauca reposaba sobre haciendas y minas trabajadas por cuadrillas. La ley de mayo, aun con indemnización, disolvía el capital humano que sostenía esa economía. Que su hermano Sergio Arboleda desarrollara luego una obra de pensamiento conservadora sobre el orden social caucano no es dato menor: la resistencia a la abolición no fue solo económica, fue una defensa de un orden completo.

La rebelión fue derrotada a los pocos meses por fuerzas leales al gobierno constitucional. El gobierno de López había alimentado deliberadamente el conflicto de clases en las regiones conservadoras del suroccidente, con nombramientos de gobernadores afines a los artesanos y con una actitud menos contenedora que la que aplicaba en Bogotá, donde tendía más bien a desalentar a las Sociedades Democráticas. En Cali y Palmira se fomentó la hostilidad entre los democráticos y los terratenientes conservadores. Esa política, calculada para mantener a la oligarquía caucana a la defensiva, contribuyó a que la reacción esclavista se estrellara sin conseguir su propósito. La ley entró en vigor puntualmente el 1° de enero de 1852.

El día después en el Cauca y el Pacífico

La derrota militar de los propietarios no significó el desmoronamiento del orden que defendían. Significó que ese orden tuvo que reconfigurarse bajo un marco jurídico distinto. Como la ley no había entregado tierra ni herramientas a los libertos, buena parte de ellos entró al servicio de sus antiguos dueños bajo formas de peonaje. En el Cauca, los empresarios rurales buscaron reemplazar la mano de obra esclava mediante contratos de aparcería que adscribían a los trabajadores a las tierras que trabajaban. Se afianzó el sistema del terraje —pago del arrendamiento de la tierra en especie o en jornadas de trabajo—, que operó junto al peonaje para vincular a los libertos, ahora sin propiedad, a las mismas unidades productivas de las que habían sido propiedad ellos mismos.

Hubo, sin embargo, fuga. Después de la abolición, el movimiento de negros y mulatos hacia tierras baldías aumentó de manera significativa. En el valle del Patía, familias afrodescendientes libres se apropiaron de predios vacíos entre las haciendas ganaderas y formaron pequeñas parcelas —platanares, unidades económicas domésticas— al margen de las grandes propiedades o a orillas de los ríos. Paralelo a la consolidación de la hacienda ganadera patiana, se afirmaron dos palenques que dieron a la región una fisonomía propia: comunidades autónomas nacidas de la cimarronía y prolongadas en la etapa posabolición como espacios de vida al margen del mundo hacendatario. En el Pacífico, la selva absorbió a quienes optaron por el retorno a la minería con batea, único oficio que muchos conocían, complementado con la agricultura de subsistencia que hubo que aprender.

Los hacendados no se resignaron a esa fuga. Entre las estrategias para mantener a los libertos disponibles como fuerza de trabajo estuvieron el aumento deliberado de la distancia física entre las viviendas y los lugares de trabajo, y presiones diversas para excluir de ciertos territorios a los ex esclavos. La legislación posterior, además, dio a los propietarios una herramienta suplementaria: la figura de la vagancia. Miguel Antonio Caro describiría años después un mecanismo perverso: los libertos podían ser reclutados en el ejército como forma de castigo por desobediencia bajo la acusación de vagancia, y la propia dificultad de probar que uno no era vago se tomaba como indicio de vagabundaje. En la práctica, era casi imposible eludir el reclutamiento cuando se lo quería aplicar.

La abolición coincidió, además, con dos procesos que agravaron la crisis de la economía señorial caucana. La producción minera del occidente venía en descenso desde la Independencia, cuando la huida y el reclutamiento de esclavos durante las guerras habían interrumpido el ritmo de las cuadrillas. Y las guerras civiles se sucedieron sin tregua durante toda la segunda mitad del siglo XIX: el Cauca fue el principal teatro de conflicto armado en el país entre la Independencia y la guerra de 1876-1877. Los propietarios se vieron atrapados entre una mano de obra que huía, unos precios internacionales del oro que ya no compensaban, y unos enfrentamientos políticos que cada tanto arrasaban las cosechas. La región entró, tras la abolición, en una crisis estructural que se prolongaría por décadas.

En esos mismos años, grupos liberales con apoyo afrocolombiano protagonizaron disturbios en el Valle del Cauca; el temor de los propietarios a una ruptura del orden social se agudizó cuando los ataques contra propiedad eclesiástica se sumaron a las tensiones sociales heredadas de la abolición. La élite payanesa vivió el medio siglo como una amenaza continua a su lugar en el mundo. La fragmentación del Gran Cauca, décadas después, terminaría de mermar el peso político y territorial que había conservado desde la Colonia.

Las causas

Las razones estructurales del proceso están entretejidas y no admiten separación tajante. En el plano económico, las fuerzas liberales en ascenso —comerciantes de las burguesías provinciales, exportadores, hacendados del oriente vinculados al tabaco— convergían en la necesidad de ampliar el mercado nacional. Ese objetivo exigía dos cosas simultáneas: romper las economías de autoabastecimiento, esclavista y comunal indígena; producir trabajadores disponibles en el mercado libre. La retórica emancipadora del liberalismo no fue una cortina para ese cálculo: fue un lenguaje sinceramente creído por muchos de sus impulsores, pero embonaba con precisión en una economía que necesitaba trabajadores sin adscripción para funcionar.

A ese cálculo se sumó una atmósfera ideológica nueva. La revolución francesa de febrero de 1848 llegó a Bogotá con fuerza. La juventud universitaria bebía del pensamiento radical francés; los artesanos, organizados en las Sociedades Democráticas, importaban vocabulario y consignas de un ciclo revolucionario europeo. El liberalismo neogranadino de medio siglo no fue una copia mecánica de esa ola, pero sí un capítulo suyo. La consigna de igualdad ciudadana ganó una plausibilidad que no había tenido antes.

Y hubo, finalmente, una dimensión de disputa política que atraviesa todo lo demás. El liberalismo era el partido de una coalición heterogénea: burguesías regionales, artesanos, sectores universitarios, comerciantes librecambistas. Sus adversarios eran la oligarquía terrateniente conservadora, especialmente fuerte en el suroccidente, y la Iglesia. Las reformas eran también un instrumento de disputa por el poder regional: golpear a la élite payanesa en su base económica —esclavitud, resguardos, diezmo, monopolios— era, al mismo tiempo, debilitar al enemigo político. La agencia estuvo, en lo esencial, en manos de las élites liberales; los artesanos, los libertos y los indígenas jugaron papeles importantes, pero desde posiciones subordinadas dentro de la coalición.

El detonante fue el propio calendario político. La elección de López en marzo de 1849, bajo presión popular; la conformación de un gabinete con Murillo Toro a la cabeza de Hacienda; el Congreso de 1850-1851, con mayoría reformista; la ola de la revolución de 1848 aún fresca; la organización artesanal en su punto más alto. Fue en ese cruce donde las reformas pasaron del papel a la ley.

Las consecuencias

En el corto plazo, los efectos jurídicos fueron nítidos y los materiales, ambiguos. La esclavitud terminó como institución legal en el territorio granadino el 1° de enero de 1852. Diecisiete mil personas dejaron de ser propiedad de otros. Los resguardos entraron formalmente en proceso de disolución en las provincias donde la legislación se aplicó. El diezmo desapareció; el estanco del tabaco se abolió; los censos empezaron a redimirse; los curas párrocos pasaron a ser electos por cabildos; los jesuitas fueron expulsados. El andamiaje colonial del país recibió, en tres años, el mayor golpe de su historia republicana.

En el mediano plazo, el balance fue más ambiguo. La abolición no fue seguida de un programa de acceso a la tierra, y los libertos entraron al peonaje, al terraje, a los baldíos o a la selva pacífica. La disolución de los resguardos, donde se aplicó, transfirió tierra comunal a manos privadas y produjo la mano de obra barata que las fuerzas económicas necesitaban; donde no pudo aplicarse por resistencia indígena o distancia geográfica, dejó a las comunidades en un limbo jurídico que se prolongaría durante décadas. La economía señorial caucana, golpeada por la abolición, el descenso minero y las guerras civiles, entró en una crisis estructural. Las élites payanesas conservaron poder político por un tiempo, pero su base material se erosionaba.

En el largo plazo, la revolución de medio siglo consolidó al liberalismo y al conservatismo como las dos instituciones políticas centrales del país. Los realineamientos que dejó —artesanos con el liberalismo, oligarquía terrateniente y clero con el conservatismo, regiones enteras marcadas por su posición frente a las reformas— dieron el molde de la política colombiana por el resto del siglo XIX. El sufragio universal masculino, aprobado en el período, amplió la participación política sin resolver las asimetrías materiales que la desigualaban. Y en el Cauca y el Pacífico, la fisonomía social de la posabolición —libertos sin tierra, indígenas resistiendo la disolución de sus comunidades, propietarios en crisis, palenques y comunidades ribereñas afirmándose al margen— se instaló como paisaje duradero.

Coda: lo que dijo la ley y lo que no

La ley del 21 de mayo de 1851 se recuerda a veces como el gran gesto emancipador de la Nueva Granada, y en un sentido preciso lo fue: el Estado declaró jurídicamente libres a decenas de miles de personas y sostuvo esa declaración frente a una rebelión armada. Pero recordarla solo así deja fuera lo que la ley calló. Calló sobre la tierra: no la entregó a quienes durante generaciones la habían trabajado. Calló sobre las herramientas: no dotó de medios de producción a los libertos. Habló, en cambio, del avalúo y la indemnización: puso al Estado a pagar el precio de la mercancía humana a quienes la habían poseído.

Ese silencio tiene una geografía. Se lee todavía en los platanares del Patía y en los palenques que sobrevivieron a la cimarronía, en los ríos del Pacífico donde la batea reemplazó a la cuadrilla, en las tierras del alto Cauca donde los paeces siguieron pleiteando resguardos que la ley había dado por muertos, en los peonajes y terrajes que la hacienda inventó para retener a quienes ya no podía comprar. Se lee en el hecho, no menor, de que la propiedad comunal indígena y afrodescendiente haya tenido que ser reconquistada jurídicamente por vías propias del siglo XX, ciento cuarenta años después de la carta que declaró a sus antepasados iguales ante la ley.

Los redactores de 1851 no diseñaron esa geografía en un pizarrón. La produjeron por acumulación de decisiones y omisiones, entre coaliciones frágiles y resistencias imprevistas; la propia rebelión de julio y la terquedad paez lo prueban. Pero la produjeron. La república de medio siglo emancipó cuerpos y compensó a los amos; a los emancipados les entregó una carta, un nombre nuevo y la intemperie. El resto —el peonaje, el terraje, la vagancia, la fuga a la selva— lo escribieron ellos, sin ley que los amparara.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

50 documentos · 63 fragmentos
01Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 139, 1472 citas
[1]] general José Hilario López (1798-1869) fue elegido presidente de la Nueva Gra- nada, tras una tormentosa sesión del Congreso el 7 de marzo de 1849, para el período 1848- 1853. Durante su mandato, y bajo la coordinación del secretario de Hacienda, Manuel Murillo Toro (1816-1880), se concretaron bue- na parte de las…p. 147
[2]en 1854. Inclusive las mujeres integraron una Sociedad del Niño Jesús. Hasta el presidente López simpatizaba secretamente con la Sociedad Democrática de Artesanos de Bogotá y asistió a una de sus sesiones. Presidencias de López y Obando Sin embargo, fue en la elección del 7 de marzo de 1849, en la cual el Congreso…p. 139
02Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 133, 1392 citas
[3]N DEL MEDIO SIGLO Para 1849 los candidatos presidenciales eran, en el conservatismo gobernante, el vicepresidente Rufino Cuervo, un maestro boya- cense, civilista y antiguo secretario de Hacienda, que representaba el esp í ritu de transacci ó n con el liberalismo que ahora encarna 1 38 HISTORIA M Í NIMA DE COLOMBIA ba…p. 133
[14]presidente L ó pez la vet ó, consider á ndola “ cuasi comunista ” 144 HISTORIA M Í NIMA DE COLOMBIA e inapropiada en un pa í s donde, seg ú n é l, no hab í a concentraci ó n de tierras. En efecto, el Estado, que buscaba igualdad legal y pol í tica de los ciudadanos, no tuvo una pol í tica de tierras que redujera la…p. 139
03La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 114, 1182 citas
[4]su autoridad algunos jefes y personeros notables. Principalmente, el impacto de la ideología liberal se re - gistra en la organización social a través de dos asociaciones de tipo secundario, la Sociedad Democrática y la Escuela Republicana, que se convierten en activos disórganos. Las Sociedades Democráticas, en…p. 114
[11]los curas (27 de mayo de 1851). Así se traducían al formalismo de la ley, algunas de las ideas motoras de la utopía liberal de la época. La última ley mencionada merece destacarse, no solo por - que pretendió atacar las bases tradicionales del control ecle - siástico, llegando «hasta los grupos ecológicos básicos y…p. 118
04El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 4441 cita
[5]tribunales de justicia y redujo en un quinto las tarifas adua- neras. Colombia fue el primer Estado que, bajo la adminis- tración de dicho presidente, permitió el tráfico de buques de naciones extranjeras, por sus ríos y demás aguas, hasta el interior del país. Insistió en la confiscación de los bienes eclesiásticos y…p. 444
05El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 2781 cita
[6]vencedor» 184. Los años comprendidos entre 1850 y 1870, que verán surgir en la Nueva Granada una frondosa literatura política de carácter radical romántico y utópico, están marcados por 184 En Ángel y Rufino J. Cuervo, Vida de Rufino Cuervo y noticias de su época, ed. cit., vol. i, pág. 54. 279 Eí ndicersdita…p. 278
06Historia doble de la Costa. Tomo 2: El Presidente NietoOrlando Fals Borda · 2002 · p. 1731 cita
[7]eran igualmente portentosos para los 4. HACIA LA FORMACIÓN SOCIAL NACIONAL: LA SUPERESTRUCTURA DEPENDIENTE J u a n José Nieto y Adolfo Mier vivieron un perido de siete años entre 1848 y 1854 que los más autorizados historiadores colombianos y extranjeros coinciden en señalar como de cambio revolucionario, el primero…p. 173
07Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 208, 2452 citas
[8]escrito esta frase: «Aprovechemos, pues, esta época de esperanzas y de decisión…». Eso es la época de 1850: una jornada decisionista en la historia de la cultura y de la economía nacionales: la decisión de destruir la eco- nomía colonial. La decisión de realizar una revolución social y plantear una revolución…p. 245
[59]o en cualquier tiempo en que se verifique 209 Eíndnice r ístasóe ld te ogpanóge ml Cntniuge uno de estos dos casos: 1.º Que la subvención nacional lle- gue a producir la suma de diez y seis millones de reales; 2.º Que los productos de la venta de la sal no den al Estado una utilidad líquida de un cincuenta por ciento.…p. 208
08Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850–1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 471 cita
[9]n.p.n.; J. A. Restrepo, Retrato de un patriarca antioqueño. Pedro Antonio Restrepo Escovar,  –  (Medellín, ),  – . immoral and dangerous... [the Jesuits] always leave tears, discord and anarchy behind wherever their ill-fated destiny takes them’. 4 When the Jesuits were again expelled in , El Espía,…p. 47
09Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850-1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 471 cita
[10]n.p.n.; J. A. Restrepo, Retrato de un patriarca antioqueño. Pedro Antonio Restrepo Escovar,  –  (Medellín, ),  – . immoral and dangerous... [the Jesuits] always leave tears, discord and anarchy behind wherever their ill-fated destiny takes them’. 4 When the Jesuits were again expelled in , El Espía,…p. 47
10Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 791 cita
[12]que tanto bien hizo a la nación bajo la orienta- ción del italiano Agustín Codazzi; se firmó el contrato definitivo para la construcción del fe- rrocarril de Panamá. Como se indicó en otro lugar, el partido conservador, teniendo de fondo el disgusto por la autoderrota del 7 de marzo, decidió iniciar un movimiento…p. 79
11Historia del sindicalismo en Colombia, 1850-2013Miguel Urrutia Montoya · 2016 · p. 271 cita
[13]qué el asesino del ~em~crático qu~ quedó muerto en la plaza el 19 de mayo no había s~do JUzgado y €Jecutado, y se contestaba él mismo: "¡Ah, porque ése vtste casaca y mató un artesano!". EL GOBIERNO FOMENTA EL CONFLICTO DE CLASES EN EL OCCIDENTE En el suroeste del país, el bastión del Conservatismo, el conflicto de…p. 27
12Historia de Colombia. La Gran Colombia II. Tomo 10Juan Salvat, Roberto García Rojas (directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico) · p. 81, 842 citas
[15]no conceder la libertad es una bar- barie; darla de repente es una precipitacion. La li- bertad social tiene ciertos grados y necesita cierta disposicién en los que la reciben para que no sea peligrosa. No se pasa repentinamente de un estado al opuesto sin exponerse a grandes inconvenientes. Por otra parte, los…p. 81
[27]resurgieron a to- dos los niveles: provincial, seccional y cantonal. Africa en un mapa del atlas de Blaeuw. El continente africano fue la cantera constante de la que, durante siglos, se sacaron miles y miles de negros para ser condenados a la esclavitud. La captura por parte de los blancos se vio a menudo favorecida…p. 84
13Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 256, 3902 citas
[16]valiera la pena a los resguardos de los indígenas 277, base de su peculiar organización social —en la medida en que ella subsistía— pero la tendencia era a buscar más y más su asimilación al resto de los habitantes. A ello tendió, entre otras medidas, la supresión de la capitación. La libertad de los hijos de los…p. 256
[60]todas las otras existentes, se denomina única 445 ». La supresión de las aduanas era una de las ventajas que veían al impuesto único. También se pensó en su supre- sión como medida independiente del establecimiento de ese impuesto; era una medida evidentemente muy arries- gada 446. Pero era tan tenaz el sentimiento…p. 390
14Historia doble de la Costa. Tomo 4: Retorno a la tierraOrlando Fals Borda · 2002 · p. 1621 cita
[17]tierra de hacienda, además de vivienda y / o comida. 2. Concierto forzoso. El fin de la esclavitud hizo nacer otro concierto que resultó forzoso, aunque teóricamente pudiera verse como una forma de trabajo libre. La ley del 21 de julio de 1821 que dispuso la libertad de vientres (los hijos de esclavos nacidos a partir…p. 162
15Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · p. 1701 cita
[18]He liberated his own slaves, first on condition of military service in 1814, when about fifteen accepted, then unconditionally in 1821 when over a hundred profited. 17 Few hacendados followed his example. Bolívar continued to argue that the creole rulers and property-owners must accept the implications of the…p. 170
16Myths of Harmony: Race and Republicanism during the Age of Revolution, Colombia, 1795–1831Marixa Lasso · 2007 · p. 701 cita
[19]manumitted many slaves but because they associated man' umission with Colombian nationalism, linking slavery to Spanish tyrlinny, and freedom to republican virtue. Prominent citizens were asked to demonstrate their patriotism bv contributing to the juntas' funds. Contributors' names and donations were duly mentioned…p. 70
17Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 1721 cita
[20]hubieran nacido después de 1821. Normalmente los amos habían practicado desde la Colonia el sistema de manumitir esclavos por decisión personal, pero en escala reducida. En la Colonia, por otra parte, los esclavos trabajaban en sus charcas o cascajeros de oro, con cuyos ingresos podían acumular el valor de su…p. 172
18Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · p. 1001 cita
[21]los esclavos fue la posibilidad de autocom pra, pues la m anum isión por los am os fue m enos frecuente que esta. A dem ás, m uchos de los esclavos liberados por sus am os lo fueron por razones personales, que poco tenían que ver con el precio o el valor económico. M uchos de los liberados eran esclavas, frecuentem…p. 100
19Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 98, 1544 citas
[22]los patriarcas esclavistas, la aristocracia sin título de 'los Mosquera, Arboleda, Arroyo y sus parientes", opuestos al "partido de la canalla" que "abu- san de la libertad de prensa" colocando amigos en influencias en el gobierno. Las citas son de la correspondencia de Bolívar. (Halperín Donghi, op. cit., p. 64 a…p. 98
[23]los patriarcas esclavistas, la aristocracia sin título de 'los Mosquera, Arboleda, Arroyo y sus parientes", opuestos al "partido de la canalla" que "abu- san de la libertad de prensa" colocando amigos en influencias en el gobierno. Las citas son de la correspondencia de Bolívar. (Halperín Donghi, op. cit., p. 64 a…p. 98
[33](p. 199), o sea, el ge- neral cuidaba un poco más su capital esclavista, representado en vientres, que a los propios esclavos. Es interesante anotar que como la región se encuentra relativamente aislada de los circui- tos comerciales mundiales, el trabajo necesario es ejecutado por los mismos esclavos en sus lotes de…p. 154
[34](p. 199), o sea, el ge- neral cuidaba un poco más su capital esclavista, representado en vientres, que a los propios esclavos. Es interesante anotar que como la región se encuentra relativamente aislada de los circui- tos comerciales mundiales, el trabajo necesario es ejecutado por los mismos esclavos en sus lotes de…p. 154
2030 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 79, 842 citas
[24]de la verdadera Libertad! CAPÍTULO 10 La piel no tiene color José Hilario López fue presidente en 1850, resultado de una elección disputada. En mayo de 1851, sancionó la ley sobre libertad de los esclavos con la cual puso fin a esta institución inicua. En sus memorias, Salvador Camacho Roldán estimaba que “Las…p. 79
[26]siendo admisibles en pago por su valor nominal. ARTÍCULO 19. Quedan derogadas todas las disposiciones contrarias a las de la presente ley, y el Poder Ejecutivo dictará todos los reglamentos y órdenes del caso a fin de que tenga su más puntual cumplimiento. Dada en Bogotá, a 21 de mayo de 1851 El Presidente del Senado,…p. 84
21Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 2791 cita
[25]abolición, con indemnización. Pero solo desde cuando el Estado garantizara el pago de los esclavos que iban a ser liberados. Aprobaron la ley de manumisión, (liberación), que entró en vigencia el 1° de enero de 1852. Cerca de 17.000 esclavos ganaron el derecho a la libertad; ese día se celebró en todo el país. Los…p. 279
22Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 601 cita
[28]las cadenas que arrastro, el silencio turban De esta soledad eterna Donde ni el viento se escucha... 106. Velásquez, "La esclavitud en la María de Jorge Isaacs" (1957), pág. 98. 107. Mina, op. cit., pág. 145. 108. Palacios, op. cit., pág. 50. [63] NINA S. DE FRIEDEMANN Y MÓNICA ESPINOSA ARANGO Muero sin ver tus…p. 60
23Guerra propia, guerra ajena. Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos. El Movimiento Armado Quintín LameDaniel Ricardo Peñaranda Supelano · 2015 · p. 106, 1152 citas
[29]La evolución de esta enorme y poderosa región hasta finales del siglo XIX estuvo determinada por los ciclos de la producción minera en sus zonas de influencia y por el desa- rrollo de las haciendas, basado en el trabajo de la mano de obra esclava. El poder y la riqueza que alcanzó a acumular hicieron de Popayán y de…p. 106
[38]más importante durante la Colonia y la primera parte de la República, marcó el curso de los pueblos indígenas. Es- tos debieron soportar en buena medida el peso del hundimiento 172 Cieza de León, Pedro. Crónica del Perú, Primera parte, p. 173. 173 González, Margarita (1979). El resguardo en el Nuevo Reino de Granada.…p. 115
24Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 291 cita
[30]Faja Oriental>>permiten apreciar la comple- jidad interna de la s cuatro r eg iones. Por ejemplo, el Gran Cauca era extremadamente di verso por su base racial, sus tradiciones e idiosincrasias, sus ecosistemas y sus bases productivas. En el s ur, los altiplanos agrícolas de Past o, Túquerres e lpiales, pr esentaban…p. 29
25Empresas y empresarios en la historia de Colombia. Siglos XIX-XX. Una colección de estudios recientesCarlos Dávila Ladrón de Guevara (compilador) · 2003 · p. 1891 cita
[31]de la región caucana durante el siglo xix pueden consultarse en Valencia (1993). 2 Cfr. O cam p o (1984), p. 61. Alonso Valencia Llano mineras de la región antes de que entraran en la depresión de finales del siglo xvm. Germán Colmenares resume esta estrategia de inversión en los siguientes aspectos: 1. La inversión…p. 189
26Caña de azúcar en el "espléndido" valle del río Cauca, Colombia: Historia ambiental, conflictos ambientales y acción colectivaHernando Uribe Castro · 2021 · p. 921 cita
[32]minera, en correspondencia con las actividades productivas como la ganadería y el trapiche. La hacienda era una unidad productiva que favoreció, por una parte, el monopolio de la tierra y, por otra, la fuerza de trabajo. Su nivel tecnológico era bajo y costoso frente a sus factores de producción. La incorporación de…p. 92
27Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · p. 2541 cita
[35]sido muy semejantes a los del valle del Magdalena. En el curso del siglo xvii domin ó en el valle del Cauca el latifundio 266 LA ECONOM Í A Y LA SOCIEDAD COLONIALES, 1550-1800 ganadero con propietarios que resid í an en las ciudades de; Cali, Buga, Caloto y Popay á n. El surgimiento de una nueva frontera mi nera en el…p. 254
28Historia de la vida cotidiana en ColombiaBeatriz Castro Carvajal (editora) · 2016 · p. 781 cita
[36]conocimientos especialmente valo- rados por los amos eran los de los carpinteros, las parteras y los curanderos de picaduras de víboras. Las cuadrillas mineras llegaron a estar conformadas hasta por varios cientos de esclavos, aunque lo normal era que el tamaño de una cuadrilla oscilara entre los 50 y los 200…p. 78
29Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 921 cita
[37]Producción de oro Durante el siglo xviii el oro fue el principal producto de exportación de la Nueva Granada y durante el siglo xix esta situación no varió mucho. Fue sólo a finales de ese siglo, ante la aparición de nuevos productos de exportación como el tabaco, la quina y el café, que el oro fue relegado a un…p. 92
30Making the Green Revolution: Agriculture and Conflict in ColombiaTimothy W. Lorek · 2023 · p. 301 cita
[39]Cauca political region harbored a diverse population at that time. Tallies from the 1850s, unreliable as they are on their own, suggest a populace comprised of roughly 20 percent white (scattered in the principal towns), less than 10 percent Indigenous (or “civilized Americans,” mainly in the southern highlands),…p. 30
31Panorámica afrocolombiana. Estudios sociales en el PacíficoMauricio Pardo Rojas, Claudia Mosquera, María Clemencia Ramírez · 2004 · p. 991 cita
[40]y a los disturbios propios de esta época, que en el Valle del Cauca alcanzaron niveles muy agudos. Para el siglo XIX, además de las fuentes notariales, los fondos de manumisión del Archi- vo General de la Nación, el Archivo Histórico de Antioquia, el Archivo Central del Cauca y otros archivos de carácter regional, la…p. 99
32Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 3441 cita
[41]como la cantidad de capital invertido y el número de trabaja dores enrolados en la producción del metal, eran escasos en compara ción con las grandes colonias productoras de plata de Nueva E1ipaña y Perú. Los depósitos colombianos de oro en el alto y medio Valle del Cau ca fueron explotados durante los períodos de la…p. 344
33La tierra en ColombiaEstanislao Zuleta, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) · 1973 · p. 401 cita
[42]pero desplazó una gran masa de campesinos hacia las tierras de vertiente. En la segunda mitad del siglo XIX las fuerzas económicas en ascenso coincidían en la necesidad de ampliar el mercado nacional como la primera con dición de un mejor bienestar. Esta premisa llevó a obtener la libertad de los esclavos y la…p. 40
34Civilization and Violence: Regimes of Representation in Nineteenth-Century ColombiaCristina Rojas · 2002 · p. 1551 cita
[43]the new libertos to conform to the economic system and also allowed recruitment to be used as a form of punishment for disobedience. In Caro’s view, the “legislation does not assign the libertos to the army only for being libertos, but [applies] to the libertos that degenerate into vagabonds, that is, the ones…p. 155
35Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Nariño y sur de CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 381 cita
[44]libre» 48. En este contexto, en el valle del Patía, paralelo al avance de la minería y la consolidación de la hacienda ganadera, se dio la apropiación de predios vacíos entre las haciendas ganaderas por familias afrodescendientes alrededor de los platanares, que eran «pequeñas parcelas o unidades económicas domésticas…p. 38
36Vivir sabroso. Luchas y movimientos afroatrateños en Bojayá, Chocó, ColombiaNatalia Quiceno Toro · p. 1171 cita
[45]creo que tenemos que ver es cómo mitigamos el impacto de la minería sobre los ríos, sobre la ciénaga, sobre el medio ambiente, sobre una cosa, sobre la otra. Todo lo que necesita la nueva generación. Pero que la vamos a parar, no la para nadie. Mira, la historia nos ha dicho: los españoles nos trajeron en cajones aquí…p. 117
37¿Por qué fracasa Colombia?Enrique Serrano López · 2016 · p. 491 cita
[46]por la cual se les dejó libres. Esa condición de esclavos libres, de cimarrones al azar buscando horizonte, les permitió establecerse en este territorio inmenso donde hallaron un entorno suficientemente parecido al de su África nativa, es decir, una zona tropical húmeda con gran pluviosidad, que aunque no era de mucha…p. 49
38Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · p. 741 cita
[47]propiedad privada. Esta disposicion, referente a la poblacién indige- na, lejos de realizarse en los términos dispuestos en 1821, se convirtid en Ultima instancia en una enajenacion de las tierras comunales que pasaron a manos de particulares y no propiamente a las de la comunidad indigena. Dada la persistencia de la…p. 74
39El indio en la lucha por la tierra: historia de los resguardos del macizo central colombianoJuan Friede · 2017 · p. 1831 cita
[48]y antes de cumplirse los cinco años de que habla el art. 2.°». De este modo el problema indio en la República se convierte en el problema de la supervivencia o desaparición del resguardo. A través de toda la República se observa una extraor- dinaria frecuencia en la expedición de leyes y decretos encaminados a…p. 183
40The Struggle for Power in Post-Independence Colombia and VenezuelaMatthew Brown · 2012 · p. 2371 cita
[49]Gómez, “Biografía de Francisco Urdaneta,” in Gaceta Oficial de la Confederación Granadina, April 6, 1861. 65. At the same time as he published Reminicencias, Murray requested (with immediate success) his full salary as a retired officer. See Murray to Ciudadano Presidente, Bogotá, May 29, 1851, in AGNC, HDS, Vol. 57,…p. 237
41¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 591 cita
[50]modernización del sistema productivo. La 115 ¿Otra historia de Colombia? extracción de oro fue importante hasta 1 860, y luego fue desplazada por el tabaco, que venía en auge desde la adopción del librecambio y que tuvo a la población de Ambalema como su epicentro. Incluso productos de extracción silvestre como la…p. 59
42Paramilitarism and Neoliberalism: Violent Systems of Capital Accumulation in Colombia and BeyondJasmin Hristov · 2014 · p. 1981 cita
[51]to forcibly extract a tribute in the form of labour, gold, or other products from a certain number of indigenous people from within a given geographic area. In exchange the colonizer was responsible for converting them to Catholicism and teaching them Spanish. The encomendero had property rights over the labour of the…p. 198
43Estado crítico de la propiedad colectivaDelgado Castaño, P. · 2018 · p. 52 citas
[52]provincias sureñas de Popayán y Pasto, de alta concentración poblacional indígena, donde el aislamiento brindado por las formidables barreras cordilleranas, elevados cañones y caudalosos ríos, permitió que los resguardos tuvieran una tregua. Los principales pueblos indígenas del alto Cauca estrecharon lazos de unión…p. 5
[53]provincias sureñas de Popayán y Pasto, de alta concentración poblacional indígena, donde el aislamiento brindado por las formidables barreras cordilleranas, elevados cañones y caudalosos ríos, permitió que los resguardos tuvieran una tregua. Los principales pueblos indígenas del alto Cauca estrecharon lazos de unión…p. 5
44Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 89, 1902 citas
[54]de la Ley 90 de 1889. No hemos encontrado el Decreto del 30 de enero de 1863 aquí citado. Puede verse Adolfo Triana Antorveza (comp.), Le- gislación indígena nacional: leyes, decretos, resoluciones, jurisprudencia y doctrina, Bogotá: Librería y Editorial América Latina, 1980; y Fabián Díaz Aristizábal, El resguardo…p. 190
[56]que hacían innecesario laborar por un salario miserable. La oligarquía percibió rápidamente que debía establecer "un cinturón de seguridad" alrededor de la población trabajadora para aislarla de las tierras libres. En consecuencia, las políticas agraria y laboral fueron desarrolladas con el propósito de controlar el…p. 89
45La gente de GuambíaRonald A. Schwarz · 2018 · p. 831 cita
[55]El titulo estableció los límites, pero esto fue después de que los blancos ya habían usurpado parte de su territorio. La oposición de la Legislatura del Cauca a la política nacional de la división de los resguardos continuó hasta 1886, cuando se aprobó una nueva Constitución. Esta Constitución, con modificaciones,…p. 83
46Notas de viaje: Colombia y Estados Unidos de AméricaSalvador Camacho Roldán · 2017 · p. 2251 cita
[57]de 200 toneladas y podían llevar de 800 a 1. 000 cargas en cada viaje. La Compañía de Cartagena necesitaba invertir una parte de su capital en trabajos para mejorar el canal del Dique, y probablemente por esta causa, sólo hasta 1859 introdujo a las aguas de este el pequeño vapor Calamar, cuya capacidad no excedía de…p. 225
47Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 2641 cita
[58]de la otra vida, sino por la real coacción del Estado. El diezmo pesaba fuertemente sobre todos los agricultores tanto pobres como ricos y su supresión por la Ley 20, de abril de 1850, en última instancia favoreció el latifundio. El censo: era una carga patrimonal que gravitaba sobre las propiedades territoriales…p. 264
48Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. PacíficoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 381 cita
[61]% del total nacional) y 859.716 descendientes de hombres y mujeres traídos de África esclavizados (19,93% del total nacional) viven en cuarenta y cuatro municipios del Pacífico 34. Estos habitan organizados en territorios colectivos y resguardos indíge- nas que abarcan el 63% de toda la región (7.071.488 hectáreas),…p. 38
49Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · p. 1991 cita
[62]vienen levas militares de población o tributos, o los dos. De to- das maneras, la tendencia de la población será, de 30) aquí en adelante, hacia un crecimiento sostenido. Una de las realidades que se evidencian en el censo de 1778, que inquiere por la pertenencia socio-racial, es el crecimiento de la población…p. 199
50Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 3151 cita
[63]000 50 000 6 3 2 2 3 3 2 2 Cauca 193 200 Popayán y Buenaventura Chocó 171 000 22 200 6 1 4 1 Magdalena 239 300 Cartagena Santa Marta Riohacha 170 000 62 300 7000 6 2 1 3 1 1 Istmo 99 567 Panamá Veraguas 65 604 33 963 2 1 2 0 Guayaquil 90 000 Guayaquil 90 000 3 0 Quito 563 066 Quito Pastos Quijos y Macas Cuenca Jaén…p. 315