Idea transversal
Resguardo
El resguardo es la institución que ha regido la relación entre los pueblos indígenas y la tierra en Colombia durante casi cinco siglos: nació en el siglo XVI como dispositivo colonial de tributo y protección tutelada, sobrevivió los intentos liberales de disolverlo en propiedad privada y obtuvo en la Constitución de 1991 el rango de entidad territorial con autonomía política y jurisdiccional.
Trayectoria de una idea
- 1595
Establecimiento masivo de resguardos coloniales
- 1821
Ley del Congreso de Cúcuta: primera orden de liquidación
- 1849
Reformas liberales de López: impulso a la división de resguardos
- 1890
Ley 89 de 1890: freno conservador y paradoja tutelar
- 1905
Ley 55 de 1905: despojo por adjudicación de baldíos
- 1924
Manuel Quintín Lame y el Supremo Consejo de Indias
- 1948
Extinción del resguardo de Anganoy en Nariño
- 1991
Constitución de 1991: el resguardo como entidad territorial autónoma
La lectura
El resguardo indígena es una de las instituciones más longevas y polisémicas de la historia colombiana: un mismo nombre ha designado, en cinco siglos, un instrumento fiscal colonial, una reliquia amenazada por el liberalismo republicano y una forma contemporánea de gobierno propio. Su núcleo duro —propiedad colectiva, gobierno por cabildo, prohibición de enajenar— sobrevivió porque las comunidades supieron usar en su favor las mismas leyes que pretendían someterlas, convirtiendo la Ley 89 de 1890, redactada para 'civilizar salvajes', en escudo contra el despojo. La geografía fue aliada decisiva: en el macizo colombiano y el suroccidente, el aislamiento físico y la cohesión organizativa de paeces, guambianos y pastos mantuvieron vivos resguardos que la legislación republicana había ordenado disolver. La lucha de Manuel Quintín Lame en el primer tercio del siglo XX articuló por primera vez reclamo jurídico, insurrección y doctrina política indígena, trazando el camino que desembocó en el reconocimiento constitucional de 1991. Hoy el resguardo abarca cerca de 34 millones de hectáreas y constituye la expresión más visible del multiculturalismo constitucional colombiano, aunque la tensión entre autonomía territorial y presiones extractivas, colonas y armadas continúa siendo el eje de su historia presente.
El resguardo indígena en Colombia
El resguardo es la institución que ha regido, con nombres y sentidos cambiantes, la relación entre los pueblos indígenas y la tierra en Colombia durante casi cinco siglos. Nació en la segunda mitad del siglo XVI como dispositivo de la Corona española para agrupar a los indios, extraerles tributo y, de paso, contener los excesos de los encomenderos; sobrevivió los intentos liberales del siglo XIX de disolverlo en propiedad privada; fue reducido a mínimos por la presión latifundista y colona; y volvió a levantarse en el siglo XX como bandera de resistencia indígena hasta obtener, en la Constitución de 1991, el rango de entidad territorial con autonomía política y jurisdiccional. Un mismo nombre —resguardo— ha designado, en distintos momentos, un instrumento de segregación fiscal, una reliquia amenazada de la Colonia y una forma contemporánea de gobierno propio sobre 34 millones de hectáreas del territorio nacional. Su historia es la de una figura jurídica que ha cambiado varias veces de dueño de sentido, siempre en tensión entre lo que el Estado quiso hacer con ella y lo que las comunidades lograron hacer desde dentro.
Qué es un resguardo
En su formulación más sostenida, un resguardo es una porción de tierra adjudicada por la autoridad —primero la Corona, después la República— a una comunidad indígena, sobre la cual esta ejerce propiedad colectiva y usufructo transitorio por familias, administrada por un consejo o cabildo indígena. La tierra no se puede vender: los comuneros solo tienen derecho a cultivar las parcelas asignadas. Esa combinación de propiedad comunal, gobierno propio y prohibición de enajenar constituye el núcleo duro que ha atravesado sus transformaciones, aunque cada época le haya añadido o restado atributos.
En términos jurídicos, el resguardo colonial fue un régimen tutelar articulado al pago de tributo; el republicano temprano lo entendió como propiedad comunal en trance de disolverse en parcelas individuales; el del siglo XX, tras la Ley 89 de 1890 y sobre todo tras la Constitución de 1991, lo reconoce como territorio de una entidad política dotada de autoridades propias, con jurisdicción especial y participación en las rentas del Estado. La continuidad del nombre disimula rupturas profundas; las rupturas jurídicas disimulan una continuidad de fondo, sostenida por las propias comunidades: la tierra fue, y sigue siendo, colectiva.
Los orígenes coloniales: tributo, reducción y protección tutelada
El resguardo se implantó en la segunda mitad del siglo XVI, en el Nuevo Reino de Granada, con una lógica dual que sus defensores contemporáneos —y buena parte de los apologistas posteriores— tendieron a simplificar. Por un lado, la Corona buscaba proteger a los indios del trato de esclavos que les daban los encomenderos, cuya voracidad amenazaba con extinguir la base misma sobre la que se sostenía el imperio en América. Por otro, y no menos importante, aseguraba el tributo: concentrar a la población dispersa en pueblos manejables, censarla, tasarla y cobrarle. Protección y extracción no eran fines opuestos sino caras de la misma operación. Juan Friede observó que el efecto político de este pacto fue convertir a los indígenas en partidarios del rey frente a los abusos locales, matiz que impide leer el resguardo únicamente como maquinaria coercitiva sin ver también la palanca que ofreció a las comunidades para litigar contra sus encomenderos.
La institución operó, pasados sus primeros años, como sistema de reducción: la concentración forzosa de grupos dispersos o numéricamente exiguos en pueblos delimitados. En principio, el resguardo no alteraba la posesión física de los territorios aborígenes, pero en la práctica desplazó a muchas comunidades y liberó tierras que quedaban vacas para ser adjudicadas como mercedes a españoles. La operación fue simultánea: reducir indios, capturar tributo, liberar suelo. En 1601, un oidor de la Audiencia de Santa Fe fusionó 83 comunidades indígenas en 23; al año siguiente, una visita a Tunja redujo 104 comunidades a 41. Muchos indios rehusaron colaborar y regresaron a sus parajes de origen, lo que revela desde muy temprano que la nucleación fue más un ideal administrativo que una realidad efectiva.
La reversión de las encomiendas a la Corona trasladó el poder de recaudación al corregidor de indios o alcalde mayor, un funcionario real que cobraba el tributo y lo repartía entre el tesoro, la Iglesia, los gastos administrativos, la parroquia y, en una porción menguante, el propio encomendero. Los corregidores, mal pagados, compensaron sus bajos salarios con abusos que los archivos coloniales documentaron con crudeza: el remedio, escribieron los cronistas, fue peor que la enfermedad. Los resguardos aportaban también mano de obra al sistema colonial: una cuarta parte de los indios útiles de la Nueva Granada era alquilada a estancieros, mineros y comerciantes, y los salarios se pagaban al cacique o capitán, no al trabajador individual, para engrosar el fondo con que la comunidad cubría sus tributos. La mita y el concierto agrario, dispositivos paralelos, contribuyeron a la desintegración de las comunidades y a la descomposición temprana de la institución.
El grueso de los resguardos neogranadinos se estableció entre 1595 y 1642. Fue un período de reformas administrativas —asociadas a nombres como los del oidor Andrés Díaz Venero de Leiva, del presidente Juan de Borja y, al fondo, de la política toledana que Francisco de Toledo había codificado desde el Perú— que racionalizaron el tributo, redujeron el monopolio de los encomenderos sobre la mano de obra y consolidaron la figura del pueblo de indios con tierras protegidas. El resguardo, así entendido, no fue una concesión graciosa sino el resultado de un cálculo fiscal y demográfico: preservar al indio tributario era preservar la renta.
La segregación y sus grietas
El régimen interno del resguardo estaba pensado para aislar. Las disposiciones reales prohibían la convivencia de los indígenas con esclavos y otros grupos, y buscaban concentrarlos en pueblos separados donde pudieran ser catequizados, tasados y vigilados. La segregación era el instrumento; el tributo, el fin. En algunos resguardos las tierras se dividían por familias, pero la forma dominante fue la propiedad colectiva, con derecho de usufructo intransferible.
Esa arquitectura tenía grietas evidentes. Los mismos indígenas que la Corona quería mantener aislados salían del resguardo a vender su fuerza de trabajo, porque sin salario en moneda no podían cubrir las obligaciones tributarias que los amarraban a la tierra. La institución que aparentaba proteger la comunidad la exponía, en la práctica, al mercado laboral colonial. Y a medida que avanzaba el siglo XVIII, la presión de latifundistas vecinos, la demanda fiscal creciente y la llegada de colonos fueron reduciendo los resguardos a su mínima expresión, en un proceso que la Independencia no interrumpió sino aceleró.
La ofensiva liberal: 1821-1890
La República heredó del reformismo borbónico y del pensamiento liberal la convicción de que la propiedad comunal era un anacronismo. El Congreso de Cúcuta, el 11 de octubre de 1821, suprimió la capitación indígena y ordenó la liquidación de los resguardos: había que convertir la tierra colectiva en parcelas individuales enajenables, y al indio, en ciudadano propietario. La medida no tuvo, de momento, mayor efecto. El 15 de octubre de 1828, en pleno giro autoritario, Simón Bolívar la derogó por decreto dictatorial, restableció el tributo indígena y devolvió por un tiempo al resguardo su forma antigua. La contradicción es reveladora: el mismo proyecto republicano que quería disolver la propiedad comunal necesitaba, cuando arreciaban las urgencias fiscales, la capitación que solo el resguardo permitía cobrar.
La ofensiva volvió con las reformas del medio siglo. Bajo el gobierno de José Hilario López (1849-1853), en el corazón del ciclo liberal que reorganizó las estructuras agrarias del país, se impulsó legislación para dividir y repartir los resguardos, continuando la línea de 1821. La ideología dominante concebía una ciudadanía homogénea —hispanohablante, católica, patriótica— y veía en la propiedad comunal indígena un estorbo para el proyecto de nación. La consecuencia práctica no fue el ascenso del indio a propietario libre, sino la enajenación masiva de tierras comunales a manos de particulares, muchas veces mediante violencia, en un proceso amparado por resoluciones judiciales que, desde 1810, legitimaban la venta de tierras de resguardo a foráneos.
Las comunidades no aceptaron sin más. Resistieron mediante protestas violentas, dilaciones legales, resistencia pasiva y negociación. Las Cámaras Provinciales de Neiva, Riohacha, Cartagena y el Chocó se convirtieron en escenarios donde se elevaron reclamos contra las leyes de reparto. En el macizo colombiano, el aislamiento geográfico y la cohesión de los pueblos indígenas —yanaconas, paeces, guambianos, pastos— permitieron que los resguardos gozaran de treguas prolongadas frente a las disposiciones vigentes. La geografía fue, en muchos casos, el mejor abogado.
La ofensiva liberal se encontró, en 1890, con un freno conservador. La Ley 89 de 1890 —expedida bajo el título revelador de por la cual se determina la manera cómo deben ser gobernados los salvajes que se reduzcan a la vida civilizada— estableció un régimen tutelar sobre los pueblos indígenas y detuvo el proceso de abolición y disolución de la propiedad colectiva. La ley formaba parte del respaldo jurídico al proyecto evangelizador-misional que había crecido tras el Concordato firmado en 1887 entre el Estado colombiano y la Santa Sede. En territorios como la Amazonía, donde el Estado apenas tenía presencia, las misiones católicas encarnaron de facto la función de gobierno bajo el amparo de esa ley.
La paradoja de la Ley 89 es central en la historia del resguardo. Nacida de un lenguaje colonialista y racista —"salvajes", "reducirse a la vida civilizada"— y concebida como instrumento de asimilación tutelada por la Iglesia, resultó en la práctica el escudo jurídico que impidió la extinción total de la propiedad colectiva indígena. Los mismos artículos que legitimaban la tutela religiosa sostuvieron durante casi un siglo la existencia legal de los cabildos y los resguardos. Es uno de los muchos casos en que la historia del resguardo se ha jugado en la brecha entre la intención del legislador y el uso que las comunidades supieron darle.
El despojo persistente: 1890-1960
La Ley 89 frenó la disolución, pero no detuvo el despojo. En 1905, la Ley 55 permitió al Estado adjudicar como baldíos a terceros tierras que en muchos casos eran de posesión ancestral, en un contexto en que los resguardos titulados de origen colonial y republicano —concentrados en las regiones Caribe y Andina— ya habían sido mayoritariamente ocupados por hacendados y colonos. Cuando una comunidad no podía exhibir titulación verificable en notaría, las autoridades declaraban el resguardo extinto, consideraban las tierras baldías y trataban a los indígenas como simples ocupantes o colonos con derecho, si acaso, a lo cultivado.
En Nariño, la extinción se prolongó bien entrado el siglo XX y produjo minifundios antieconómicos: el resguardo de Anganoy fue liquidado en 1948 bajo amenaza de expropiación, y el de Obonuco corrió suerte parecida en la década anterior. Se repartieron tierras entre cientos de familias hasta convertir las parcelas en pedazos incapaces de sostener a una casa. La política de disolución, que los indigenistas de mediados de siglo denunciaron como un contrasentido —Ecuador y Estados Unidos evitaban por entonces dividir tierras comunales—, siguió aplicándose en Colombia impulsada por la valorización que traían las nuevas infraestructuras viales y por el interés de colonos y terratenientes en apropiarse de suelos ahora más rentables.
Solo en la región suroccidental —Cauca, Nariño, macizo colombiano— los resguardos conservaron su vigencia frente a los embates coloniales y republicanos. Es una excepción cargada de sentido: allí el aislamiento físico, la densidad demográfica indígena y una tradición organizativa firme convirtieron la geografía en muralla. En el resto del país, los indios fueron agrupados con otros, trasladados a tierras más distantes y menos fértiles, o simplemente disueltos como comunidades. Un caso ilustrativo del daño y de la creatividad de la respuesta es el resguardo muisca de Cota, cerca de Bogotá: extinguido durante los procesos republicanos, fue reconstituido en 1876 cuando varios comuneros recaudaron dinero para volver a comprar el terreno en el cerro Majuy, que había sido puesto en venta. La memoria comunitaria, allí donde la ley había cerrado, encontró la puerta del mercado para reconstruir lo que la ley había disuelto.
Quintín Lame y la política indígena moderna
En el sur del Tolima y el norte del Cauca, entre la segunda década del siglo XX y mediados de los años cuarenta, se libró una lucha indígena que le dio al resguardo un contenido político nuevo. Manuel Quintín Lame, nacido en tierras paeces, encabezó desde 1910 un movimiento que combinaba reclamo jurídico, insurrección campesina y elaboración doctrinal. En 1924, junto con José Gonzalo Sánchez y Eutiquio Timote, fundó en la región de Natagaima el Supremo Consejo de Indias, desde donde impulsaron la reconstitución de resguardos como los de Natagaima, Velu, Yaguara y Coyaima.
El programa de Lame fue, en retrospectiva, una prefiguración del movimiento indígena contemporáneo: recuperar y ampliar las tierras de los resguardos, fortalecer los cabildos, negarse a pagar el terraje —el arrendamiento que los indígenas debían a hacendados por vivir en sus antiguas tierras—, defender la historia, la lengua y las costumbres. Sus escritos, compuestos en 1939 y no publicados hasta 1971, quedaron como testamento político. Él mismo calculó que fue encarcelado cerca de setenta veces a lo largo de su vida de lucha.
Su relación con la izquierda organizada fue tensa. Cuando algunos de sus compañeros —Sánchez, Timote— entraron en contacto con el Partido Socialista Revolucionario en 1926 y luego con el Partido Comunista en 1930, se multiplicaron las tomas de tierras y el rechazo a las obligaciones en las haciendas, pero Lame permaneció conservador y no adoptó el ideario comunista. El contacto con esas organizaciones generó divisiones internas más que una radicalización unificada. Lame murió en 1967, sin ver publicado su libro y sin que el resguardo hubiera recuperado la centralidad política que él le había atribuido, pero sembrando el vocabulario que retomaría la generación siguiente.
El CRIC, la reforma agraria y las tomas de tierras
En 1971 —con antecedentes en 1970— se fundó en el Cauca el Consejo Regional Indígena del Cauca, el CRIC, que institucionalizó el movimiento indígena en la región y se reconoció explícitamente heredero de las luchas de Quintín Lame. Su nacimiento se dio en el contexto de las movilizaciones campesinas impulsadas por la ANUC, con la cual mantuvo tanto diálogo como diferencias, y en el marco de la política de reforma agraria del Estado, cuya lógica el CRIC supo usar contra sus propios límites.
La Ley 135 de 1961 había creado el INCORA, el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria, con la función de comprar tierras y distribuirlas entre familias campesinas. En la práctica, la política del INCORA fue restrictiva: se enfocaba en latifundios improductivos y evitaba comprometer las explotaciones agroindustriales y las tierras de alta calidad, como las del valle geográfico del río Cauca. Sobre ese terreno, la reforma agraria impulsada por Carlos Lleras Restrepo encontró su freno el 9 de enero de 1972, cuando bajo la presidencia de Misael Pastrana Borrero se firmó el pacto de Chicoral, en Tolima, que revirtió leyes de reforma y facilitó la persecución al movimiento campesino.
En ese cuadro adverso, el CRIC desplegó tres estrategias simultáneas: la vía institucional, presionando al INCORA para que interviniera; la organización comunitaria local, refortaleciendo los cabildos como autoridad efectiva; y la ocupación directa de haciendas mediante acciones de hecho nocturnas, en las que los indígenas se asentaban, dividían el terreno entre el cabildo y los comuneros, y comenzaban a cultivarlo. La combinación fue eficaz. El resguardo de López Adentro, en el norte del Cauca, es un ejemplo emblemático: la hacienda que le dio origen fue negociada por el INCORA con sus propietarios en el contexto de una crisis de administración y de la presión de una alianza indígena-negra; cedida inicialmente como préstamo fiduciario a los ocupantes, terminó adjudicada en modalidad de propiedad mixta —comunal para los indígenas, parcelaria para los afrocolombianos—.
A mediados de los años ochenta, el Gobierno central abandonó su política de apoyo irrestricto a los grandes hacendados y reconoció los argumentos de las comunidades indígenas en la disputa por el control de las tierras comunales. Fue un giro tardío y parcial, pero preparó el terreno para lo que vendría. En esos mismos años, la figura del sacerdote nasa Álvaro Ulcué Chocué, asesinado en Santander de Quilichao en 1984, articuló una versión católica y radical del movimiento indígena en el Cauca, mostrando que la Iglesia —que un siglo antes había sido tutela colonizadora bajo el Concordato— podía también ser aliada de las comunidades.
La Constitución de 1991
Las demandas indígenas que habían madurado desde Quintín Lame y se habían consolidado con el CRIC —recuperar y extender tierras de resguardo, fortalecer la autonomía de los cabildos, defender prácticas culturales, educar en lenguas indígenas, obtener representación en el Congreso Nacional— confluyeron en la Asamblea Nacional Constituyente que redactó la Constitución de 1991. Representantes de organizaciones indígenas participaron en su elaboración; entre ellos, Lorenzo Muelas, líder guambiano del Cauca, fue una de las voces más audibles.
El texto que emergió reconoció a Colombia como nación pluriétnica y multicultural, dio a los resguardos el carácter de propiedad colectiva, inalienable, imprescriptible e inembargable, y los constituyó como entidades territoriales con autonomía política, administrativa y jurisdiccional. Los cabildos pasaron a ser autoridades públicas con capacidad de administrar recursos del Sistema General de Participaciones, ejercer justicia propia en su territorio y gestionar el ordenamiento interno. Es el punto de llegada de un largo movimiento, no su origen: el resguardo llega a 1991 como institución sobreviviente y transformada, con casi cinco siglos de historia detrás, y sale de la Constitución con un rango que ninguna de sus versiones anteriores había alcanzado.
La consagración constitucional se expresó también demográficamente. El censo de 2005 registró un aumento significativo del número de personas que se reconocían como indígenas, fruto del proceso de fortalecimiento identitario iniciado en los setenta y consolidado tras 1991. Ese proceso, sin embargo, no estuvo exento de tensiones: en varias regiones, la reetnización de comunidades antes consideradas colonas generó fricciones con vecinos que veían aumentar la competencia por recursos estatales destinados a los pueblos indígenas.
La geografía actual del resguardo
Hacia la fecha del censo de 2005 existían en Colombia 710 resguardos titulados, distribuidos en 27 departamentos y 228 municipios, ocupando 34 millones de hectáreas —el 29,8% del territorio nacional—. La cifra es engañosa por su magnitud: refleja no una distribución equilibrada de la población sino la geografía específica de la resistencia y la reconstitución. El mayor número de resguardos se concentra en la Orinoquía y la Amazonía colombianas, regiones donde el Estado nunca colonizó de manera efectiva y donde grupos como achagua, guahibos, kurripaco, masiguare, piaroa, piapoco y sikuani conservaron territorios que luego fueron titulados. Los departamentos con mayor porcentaje de población indígena son Vaupés (66,65%), Guainía (64,90%), La Guajira (44,94%), Vichada (44,35%) y Amazonas (43,43%).
En el suroccidente andino —Cauca y Nariño en particular— los resguardos tienen la continuidad histórica más larga, aunque menor extensión: en el Cauca oscilan entre 182.000 y 612.000 hectáreas según las fuentes de medición, y coexisten con una altísima concentración de la propiedad privada y una disputa territorial permanente con comunidades campesinas y afrodescendientes. Los yanaconas del macizo colombiano son un caso singular: perdieron tempranamente su lengua pero defendieron con éxito su condición de indígenas y sus tierras a lo largo de la historia republicana.
En el Chocó, la titulación es reciente y explosiva. En 1979, cuando nació la organización regional Orewa, no existían resguardos constituidos; después se titularon 112, con 39 solicitudes de ampliación y 12 trámites de creación en curso. En la Sierra Nevada de Santa Marta, los pueblos kogi, arhuaco, wiwa y kankuamo han levantado desde sus resguardos una noción de territorio ancestral —la Línea Negra— que trasciende con mucho los límites titulados. En el Catatumbo, de las veintitrés comunidades barí, dieciséis habitan en los resguardos Catalaura y Motilón Barí, cuatro en el Parque Nacional Natural Catatumbo Barí y las demás en territorios aún no reconocidos, lo que muestra que la titulación formal sigue rezagada respecto a la posesión efectiva.
El resguardo bajo las nuevas presiones
El reconocimiento constitucional no clausuró la disputa; en varios frentes la agudizó. El conflicto armado interno se sobrepuso a las geografías indígenas con particular violencia. Según registros oficiales con corte al 31 de agosto de 2013, en 16 municipios con resguardos indígenas la incidencia del desplazamiento forzado superaba el 100% de los indígenas censados —cifra técnicamente posible por la circulación de población—, y 14 de esos 16 municipios estaban en el sur del país, en la Amazonía suroriental fronteriza con Perú, Ecuador y Venezuela. Los efectos del desplazamiento van más allá de la pérdida física del territorio: una indígena inga del resguardo de Calentura, en Puerto Guzmán, Putumayo, afectado por la disputa entre las FARC-EP y grupos paramilitares, describió que al alejarse del resguardo lo que es de medicina tradicional se está perdiendo todo, junto con el acceso a plátano, yuca y chontaduro que sostenía la soberanía alimentaria.
La segunda presión mayor es el extractivismo. En la región del Catatumbo, títulos mineros se han superpuesto a áreas solicitadas para ampliación de resguardos indígenas y a la Zona de Reserva Campesina, agravando un conflicto territorial donde derechos colectivos, economías campesinas e intereses de la industria minera compiten por el mismo suelo. En muchas regiones, los procesos de consulta previa han sido escenario de tensiones entre la autonomía formalmente reconocida y las decisiones económicas que el Estado sigue tomando desde el centro.
La tercera presión, silenciosa pero persistente, es la vieja disputa por la tierra. El departamento del Cauca —corazón histórico del resguardo— registra uno de los índices Gini de concentración de tierra más altos del país, con predominio de la mediana propiedad privada, en un contexto de disputa territorial que involucra a resguardos, comunidades campesinas y hacendados. La reforma agraria pendiente sigue siendo la sombra que atraviesa toda la política de tierras en Colombia, y los resguardos son parte inseparable de ella.
Huella
El resguardo es la institución más antigua del ordenamiento colombiano que sigue viva. Ha atravesado el imperio español, la República en todas sus fases, la Regeneración conservadora, la modernización liberal del siglo XX, el conflicto armado y la Constitución de 1991. Pocas figuras jurídicas del país pueden mostrar semejante continuidad, y ninguna la ha logrado con tantos cambios de contenido.
Su significación histórica se juega en tres registros. Como dispositivo colonial, mostró que el imperio español no gobernaba solo por la fuerza sino por la producción de sujetos tributarios encuadrados en instituciones que combinaban protección y extracción. Como frontera republicana, reveló los límites del liberalismo del siglo XIX: el proyecto de ciudadanía homogénea no supo qué hacer con la diferencia indígena, y su intento de disolverla en propiedad privada terminó alimentando el latifundio. Como institución del siglo XX, se convirtió en el vehículo por el cual los pueblos indígenas colombianos entraron a la política nacional como sujetos colectivos, no como objetos de tutela, hasta lograr en la Constitución de 1991 un reconocimiento que las repúblicas latinoamericanas contemporáneas aún miraban con cautela.
Queda una pregunta abierta que la historia del resguardo obliga a formular sin cerrar: si su supervivencia dependió durante siglos de la resistencia sostenida de las comunidades pero también de marcos jurídicos estatales que, aunque nacieron de lógicas tributarias, tutelares o conservadoras, ofrecieron palancas que las comunidades supieron usar, entonces el reconocimiento de 1991 no es el final del camino sino un punto de equilibrio inestable. El despojo continúa después de la Constitución. Los territorios se reducen bajo el fuego del conflicto y la avanzada del extractivismo. Y sin embargo, el resguardo sigue siendo, casi cinco siglos después de sus primeras cédulas, el nombre bajo el cual una parte sustantiva del territorio colombiano —casi un tercio— pertenece a comunidades que lo defienden como propio. En eso, la institución que la Corona inventó para cobrar tributo se ha convertido, contra todos los pronósticos de sus fundadores, en una de las formas más persistentes de resistencia territorial en la historia del país.
En el archivo
187 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
01Prehispánicoantes de 14997
02Conquista1499–159926
- 1499La Conquista del territorio colombianoÉpoca
- 1525Intercambio colombinoFicha
- 1535Servicio personalFicha
- 1536Carlos VFicha
- 1537Sebastián de BelalcázarFicha
- 1537Tributo indígenaFicha
- 1538Implantación de la encomienda en el Nuevo Reino de Granada (1538–1560)Hecho
- 1538La conquista de la Nueva Granada como empresa mercantilPregunta
- 1550Catástrofe demográfica y reorganización del mundo indígena en el Nuevo Reino de Granada (1550–1580)Hecho
- 1550Derecho indianoFicha
- 1550EncomiendaFicha
- 1550EvangelizaciónFicha
- 1550GanaderizaciónFicha
- 1550Guerra justaFicha
- 1550Pueblo de indiosFicha
- 1550Real Audiencia de SantaféFicha
- 1550Resistencia indígenaFicha
- 1556Felipe IIFicha
- 1560Política de reducciones, resguardos y pueblos de indios (1560–1599)Hecho
- 1560ReducciónFicha
- 1564Andrés Díaz Venero de LeivaFicha
- 1575La encomienda muisca y la desestructuración de la economía moral indígenaPregunta
- 1578Gaspar de RodasFicha
- 1583Obrajes textiles tempranos de Tunja y mercado de mantas indígenas (1583-1600)Hecho
- 1584Diego de Torres y MoyachoqueFicha
- 1591Cédula de composición de tierras de El Pardo (1591)Hecho
03Colonia1600–178025
- 1591Composiciones de tierras (1591–1642)Hecho
- 1600Colonia (1600–1780)Época
- 1600Consolidación del régimen minero-esclavista del Pacífico y crisis de la encomienda en la Nueva Granada (1600–1650)Hecho
- 1615Juan de BorjaFicha
- 1650Composición de tierrasFicha
- 1650ConcertajeFicha
- 1650Minería aurífera colonialFicha
- 1650PalenqueFicha
- 1675HaciendaFicha
- 1680Esclavitud mineraFicha
- 1700Instauración borbónica y reorganización del gobierno neogranadino (1700–1720)Hecho
- 1700Juan Tama de la EstrellaFicha
- 1700Los títulos de resguardo de Juan Tama (1700–1708)Hecho
- 1700Sociedad de castasFicha
- 1750Diferenciación regional y economías campesinas del Oriente neogranadino (1750–1770)Hecho
- 1750Rochelas del Caribe interior neogranadino (1750–1780)Hecho
- 1757José Solís Folch de CardonaFicha
- 1760Reformas borbónicasFicha
- 1764EstancoFicha
- 1770Castellanización, disolución de resguardos y censo de 1778 en el Nuevo Reino de GranadaHecho
- 1772Francisco Antonio Moreno y EscandónFicha
- 1774Campañas de poblamiento forzado de Antonio de la Torre y Miranda (1774–1780)Hecho
- 1774Manuel GuiriorFicha
- 1776Antonio de la Torre y MirandaFicha
- 1782Francisco SilvestreFicha
04Pre-independencia1780–180910
- 1778Simplificación censal borbónica de 1778–1782Hecho
- 1780Estanco del tabacoFicha
- 1781Ambrosio PiscoFicha
- 1781CapitulacionesFicha
- 1781Colonialismo internoFicha
- 1782Virreinato de Caballero y Góngora y pacificación reformista (1782–1789)Hecho
- 1785Reforma agraria antioqueña de Juan Antonio Mon y Velarde (1785-1788)Hecho
- 1800Pedro Mendinueta y MúzquizFicha
- 1804Sedición de Jegua de 1804Hecho
- 1808Soberanía indígenaFicha
05Independencia1810–18314
06Nueva Granada1831–186211
- 1750Hacienda esclavistaFicha
- 1800TerrajeFicha
- 1840Trabajo libreFicha
- 1848Costumbrismo y república letrada del medio siglo (1848–1862)Hecho
- 1849José Hilario LópezFicha
- 1850Disolución de resguardosFicha
- 1850LibrecambioFicha
- 1850Reformas liberales de medio siglo y abolición de la esclavitud (1850–1852)Hecho
- 1853La Constitución de 1853Hecho
- 1854La Comisión Corográfica (1850-1859)Pregunta
- 1863Liberalismo radicalFicha
07Estados Unidos de Colombia1863–18857
- 1863Artículo 78 de Rionegro y el régimen de territorios nacionales (1863)Hecho
- 1870Abolición sistemática de resguardos indígenas bajo el Olimpo Radical (1870-1875)Hecho
- 1870Trabajo asalariadoFicha
- 1871Discursos raciales y civilizatorios en Colombia (1871–1875)Hecho
- 1874Ley 66 de 1874 y delegación misional del gobierno de indígenasHecho
- 1880Concesiones masivas de baldíos en la Orinoquia (1880-1900)Hecho
- 1882Extinción del resguardo de El Rosal por ocupación de hecho (1882)Hecho
08Regeneración1886–19297
- 1890Ley 89 de 1890Ficha
- 1900Sindicalismo agrarioFicha
- 1905Ley 55 de 1905 y la disolución de los resguardos indígenas del CaribeHecho
- 1910La quintinada: insurgencia indígena por los resguardos (1910–1922)Hecho
- 1913Expedición de Konrad Theodor Preuss a San Agustín (1913-1914)Hecho
- 1918Luchas por baldíos y movimiento campesino costeño (1918–1928)Hecho
- 1924José Gonzalo SánchezFicha
09República Liberal1930–19462
10Frente Nacional1958–19744
11Crisis y narcotráfico1974–19903
12Constitución de 19911991–200212
- 1982Ley 70 de 1993 y el Proceso de Comunidades NegrasHecho
- 1991Autonomía indígenaFicha
- 1991Autonomía territorialFicha
- 1991El multiculturalismo de la Constitución de 1991Pregunta
- 1991EtnocidioFicha
- 1991Lorenzo MuelasFicha
- 1991Pluralismo jurídicoFicha
- 1993Resistencia embera-katío contra Urrá y desaparición de Kimy Pernía DomicóHecho
- 1993Titulación colectivaFicha
- 1997Floro TunubaláFicha
- 2001Kimy Pernía DomicóFicha
- 2002BojayáFicha
13Seguridad Democrática2002–20164
14Posconflicto2016–presente5
15Transversal—59
- -500Sabana de BogotáFicha
- 500San AgustínFicha
- 600TierradentroFicha
- 1000Altiplano cundiboyacenseFicha
- 1000Sierra Nevada de Santa MartaFicha
- 1000SogamosoFicha
- 1499La GuajiraFicha
- 1500Macizo ColombianoFicha
- 1538Nueva GranadaFicha
- 1680Regímenes de trabajo coercitivo en la Nueva GranadaPregunta
- 1700CaucaFicha
- 1700MestizajeFicha
- 1767Fronteras coloniales y marginalidad periférica en ColombiaPregunta
- 1800ChocóFicha
- 1800El resguardo y la política indígena tardocolonial en la Nueva GranadaPregunta
- 1821BaldíosFicha
- 1850DespojoFicha
- 1850Los cuatro relatos del siglo XIX colombianoPregunta
- 1851Abolición de la esclavitud y ciudadanía trunca en ColombiaPregunta
- 1886Identidad nacionalFicha
- 1900Modernización agraria y científica en Colombia (1850–1953)Pregunta
- 1900PutumayoFicha
- 1902El Concordato de 1887 y el Convenio de Misiones de 1902Pregunta
- 1904NariñoFicha
- 1905CatatumboFicha
- 1907La ChorreraFicha
- 1910AmazoníaFicha
- 1910Valle del CaucaFicha
- 1913VichadaFicha
- 1927MaicaoFicha
- 1930SibundoyFicha
- 1932AmazonasFicha
- 1932LeticiaFicha
- 1939Manuel Quintín LameFicha
- 1940IndigenismoFicha
- 1950OrinoquíaFicha
- 1960Concentración de la tierraFicha
- 1964Sur del TolimaFicha
- 1966SucreFicha
- 1967CesarFicha
- 1969Puerto GaitánFicha
- 1970TierraltaFicha
- 1971Norte del CaucaFicha
- 1991Consulta previaFicha
- 1991El reconocimiento indígena en la Constitución de 1991Pregunta
- 1991GuaviareFicha
- 1991MulticulturalismoFicha
- 1991Multiculturalismo constitucionalFicha
- 1991VaupésFicha
- 1993AtratoFicha
- 1993Pacífico colombianoFicha
- 1994ConvivirFicha
- 1995Alto SinúFicha
- 1995ToribíoFicha
- 1998El despojo agrario en Colombia, 1985-2010Pregunta
- 1998MitúFicha
- 2000AltillanuraFicha
- 2000Bajo AtratoFicha
- 2000GlifosatoFicha
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Manuel Quintín Lame: líder indígena páez que desde 1910 encabezó la lucha por la reconstitución de resguardos en el Cauca y el Tolima, fundando en 1924 el Supremo Consejo de Indias
- 02Cauca: región suroccidental donde los resguardos conservaron mayor vigencia frente a los embates coloniales y republicanos, gracias al aislamiento geográfico y la resistencia organizada de pueblos paeces, guambianos y yanaconas
- 03Ley 89 de 1890: norma conservadora que frenó la disolución de la propiedad colectiva indígena y sostuvo legalmente los cabildos, convirtiéndose paradójicamente en escudo jurídico de las comunidades pese a su lenguaje tutelar y colonialista
- 04Encomienda: institución colonial cuyos excesos motivaron la creación del resguardo como medida proteccionista, aunque ambas instituciones coexistieron en la extracción de tributo y mano de obra indígena
- 05Constitución de 1991: marco jurídico que transformó el resguardo en entidad territorial autónoma con jurisdicción especial, culminando siglos de resistencia indígena y reconociendo el multiculturalismo constitucional colombiano
- 06Lorenzo Muelas: constituyente indígena guambiano que participó en la Asamblea Constituyente de 1991 y contribuyó al reconocimiento del resguardo como entidad territorial en la nueva Constitución
Personas
Lugares
Ideas
- Encomienda97 piezas compartidas
- Colonización94 piezas compartidas
- Larga duración83 piezas compartidas
- Extractivismo75 piezas compartidas
- Mestizaje71 piezas compartidas
- Latifundio53 piezas compartidas
- Consulta previa52 piezas compartidas
- Reformas borbónicas52 piezas compartidas
- Despojo49 piezas compartidas
- Reforma agraria41 piezas compartidas
Documentos y fragmentos citados
53 documentos · 72 fragmentos
01Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 131 cita
[1]y los resguardos, para organizar la producción agrícola de autoabaste- cimiento, así como la mita, para la extracción del oro y otros metales preciosos. La encomienda La encomienda fue una institución que se caracterizó por el poder otorgado por la Corona a un hidal- go, quien ejercía el control, cuida- do y…
p. 13
02A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · p. 112 citas
[2]Una de las preguntas más inquietantes es por qué el sur del Tolima y el norte del Cauca fueron la cuna de las Farc y por qué son regiones que aún están envueltas en el conflicto. La respuesta está vinculada a dos grandes litigios históricos vigentes en esos territorios: la lucha por la tierra de los indígenas — paeces…
p. 11
[3]Una de las preguntas más inquietantes es por qué el sur del Tolima y el norte del Cauca fueron la cuna de las Farc y por qué son regiones que aún están envueltas en el conflicto. La respuesta está vinculada a dos grandes litigios históricos vigentes en esos territorios: la lucha por la tierra de los indígenas — paeces…
p. 11
03Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 45, 482 citas
[4]acuerdo con las necesidades de cada familia indígena. La característica esencial era la propiedad colectiva sobre las tierras, las ventas, aún con el consentimiento de todo el común, se prohibieron en el siglo XVII. Según Friede, la conciencia de ser propietario no era igual en las comuni dades indígenas de América, y…
p. 45
[20]indígenas acudían a vender su fuerza de trabajo para cubrir los tributos con el salario obtenido; la economía monetaria empezó a introducirse en estos núcleos de economía natural y las ventas de tierra por la Corona a partir del siglo XVIII y el robo descarado de ellas por los terratenientes vecinos fueron reduciendo…
p. 48
04Estado crítico de la propiedad colectivaDelgado Castaño, P. · 2018 · p. 3, 54 citas
[5]existían franjas de terreno de pastos para la cría del ganado menor. En América, el resguardo se implantó como una medida proteccionista que, en principio, no varió la posesión del área física ocupada por los aborígenes, pero sí estableció una limitación para muchos de estos pueblos de tradición nómada.…
p. 3
[6]existían franjas de terreno de pastos para la cría del ganado menor. En América, el resguardo se implantó como una medida proteccionista que, en principio, no varió la posesión del área física ocupada por los aborígenes, pero sí estableció una limitación para muchos de estos pueblos de tradición nómada.…
p. 3
[32]provincias sureñas de Popayán y Pasto, de alta concentración poblacional indígena, donde el aislamiento brindado por las formidables barreras cordilleranas, elevados cañones y caudalosos ríos, permitió que los resguardos tuvieran una tregua. Los principales pueblos indígenas del alto Cauca estrecharon lazos de unión…
p. 5
[33]provincias sureñas de Popayán y Pasto, de alta concentración poblacional indígena, donde el aislamiento brindado por las formidables barreras cordilleranas, elevados cañones y caudalosos ríos, permitió que los resguardos tuvieran una tregua. Los principales pueblos indígenas del alto Cauca estrecharon lazos de unión…
p. 5
05Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · p. 741 cita
[7]ero creciente de m estizos y blancos pobres. De 1590 a 1620, la adm inistración española instituyó cam bios que, com binados, parecían form ar una solución integral a estos problem as. Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, Colombia. U n PGKIA OI- COL.OMBIA. I ’ a I s rR AG M Í…
p. 74
06Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 31, 354 citas
[8]importaciones de esclavos y, aun así, su nivel de pro- ducción se mantendría estancado o se reduciría. La Corona bus- caba concentrar los indígenas en sitios adecuados, revivir la agricultura indígena y asignar una parte de la mano de obra dis- ponible a la agricultura, la minería, los obrajes y el transporte. En los…
p. 31
[9]importaciones de esclavos y, aun así, su nivel de pro- ducción se mantendría estancado o se reduciría. La Corona bus- caba concentrar los indígenas en sitios adecuados, revivir la agricultura indígena y asignar una parte de la mano de obra dis- ponible a la agricultura, la minería, los obrajes y el transporte. En los…
p. 31
[36]de los indígenas en los res- guardos, que fueron agrupados unos con otros, trasladados a tierras más distantes y menos fértiles o simplemente disueltos. Únicamente en la región suroccidental los resguardos mantuvie- ron su vigencia, tanto así que resistirán no sólo los embates de la política colonial sino también los…
p. 35
[37]de los indígenas en los res- guardos, que fueron agrupados unos con otros, trasladados a tierras más distantes y menos fértiles o simplemente disueltos. Únicamente en la región suroccidental los resguardos mantuvie- ron su vigencia, tanto así que resistirán no sólo los embates de la política colonial sino también los…
p. 35
07Historia Económica y Social de Colombia I 1537-1719Germán Colmenares · 1997 · p. 2741 cita
[10]de la estructura institucionalizada de una sociedad dualista. 147 Ibid. Resg. Boy., t. 4. f. 1 r. ss. Especialmente f. 71 v. ss., f. 123 v. f. 186 r. y f. 228 r. ss. 148 Ibid. Cae. e ind., t. 3 f. 383 r. ss. f. 390 r. ss. 149 Ibid. Vis. Boy., 1.16 f. 744 r. ss. 150 Ibid. f. 791 r. ss. 151 Ibid. f. 800 r. „ TIERRA 2 5…
p. 274
08Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · p. 2282 citas
[11]normas que databan del siglo anterior pero 216 Minas de Montuosa ya que escapaban a Baja, en Santander. Los todas las normas de pueblos de minas no fundaciones urbanas eran núcleos formales dictadas en la época. ANOAAREn A que no habían sido puestas en práctica por los en- comenderos —fieles al principio de «se acata…
p. 228
[12]normas que databan del siglo anterior pero 216 Minas de Montuosa ya que escapaban a Baja, en Santander. Los todas las normas de pueblos de minas no fundaciones urbanas eran núcleos formales dictadas en la época. ANOAAREn A que no habían sido puestas en práctica por los en- comenderos —fieles al principio de «se acata…
p. 228
09Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 461 cita
[13]diversa, han sido uno de los rasgos más peculiares y permanentes de las sociedades hispanoamericanas. CONFLICTOS Y REFORMAS Gran parte de los conflictos politicos y sociales posteriores a la Conquista se originaron en los intentos de la Corona española de limitar los privilegios y los abusos de los encomenderos. Las…
p. 46
10Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 2331 cita
[14]r ístasóe ld te ogpanóge ml Cntniuge en la cual no existe la propiedad individual territorial, y sí la posesión colectiva de las tierras. Está íntimamente unida a la economía familiar agrícola. Los resguardos cultiva- ban en régimen de indivisión de la propiedad, las tierras que constituyeran su respectivo territorio.…
p. 233
11Historia de Colombia. El Establecimiento de la Dominación EspañolaJorge Orlando Melo · 1977 · p. 1491 cita
[15]que llevó a prohibir que los últimos vivieran entre aquéllos. La norma de mayo de 1526 de que los esclavos que se casaran con personas libres no obtendrían la emancipación como podía ocurrir en España, trataba de establecer una barrera a posibles matrimonios entre indias (legalmente libres) y esclavos 21. 5. La…
p. 149
12La gente de GuambíaRonald A. Schwarz · 2018 · p. 771 cita
[16]H i s t o r i a: d e s d e l a C o n q u i s t a h a s t a 1 9 7 1 emitidos en 1701 y 1720 determinaron que las encomiendas debían revertir a la Corona a la muerte de su titular (Haring 1947: 67). Bajo esta regulación la encomienda en el territorio guambiano en poder de Manuel de Belalcázar regresó a poder de la…
p. 77
13Paramilitarism and Neoliberalism: Violent Systems of Capital Accumulation in Colombia and BeyondJasmin Hristov · 2014 · p. 95, 1982 citas
[17]to forcibly extract a tribute in the form of labour, gold, or other products from a certain number of indigenous people from within a given geographic area. In exchange the colonizer was responsible for converting them to Catholicism and teaching them Spanish. The encomendero had property rights over the labour of the…
p. 198
[53]pacifying existing militant peasant and guerrilla groups (Rudqvist 1983). The same law also created the Colombian Institute for Agrarian Reform (Instituto Colombiano para la Reforma Agraria, or INCORA). Mostly in the early 1970s, INCORA bought up farms totalling 472,470 hectares and distributed land to 30,000 families…
p. 95
14Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 87, 2572 citas
[18]otros muchos preferían continuar como asalariados, a la terminación de la mita. En suma, muy pocos regresaban y de ellos gran número volvían enfermos e incapacitados. Como el tributo de la encomienda era constante sobre el grupo, al disminuir por causa de la mita el número de sus componentes, el indígena se veía…
p. 87
[35]declaraban que el resguardo de indígenas dejaba de existir por carecer de titulación necesaria, es decir, por ser imposible encontrarla en las notarías; por lo mismo, las tierras se consideraban como baldías y los indígenas como simples ocupantes o colonos a quienes se les podía reconocer lo que tuviesen cultivado y…
p. 257
15Herederos del jaguar y la anacondaNina S. de Friedemann, Jaime Arocha · 2016 · p. 2591 cita
[19]50 % en el número de tributa - rios justificó una serie de modificaciones introducidas por 260 Jfiínd Aicerfi s Nítfi S. ad Fiídadnfitt el oidor Valverde para la administración del tributo real y del trabajo indígena. Ordenó que los indios no paga- ran su tributo a la Corona en metálico sino en trabajo. El encomendero…
p. 259
16Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 44, 2562 citas
[21]sentido cultural—, o para fines de utilidad general: mitas para el transporte de leña, para obras públicas; y —lo que en un tiempo fue particularmente opresivo— para el transporte de perso- nas y mercancías a hombros, para la boga en el Magdalena 5, y para el trabajo de las minas de plata de propiedad fiscal de Las…
p. 44
[27]valiera la pena a los resguardos de los indígenas 277, base de su peculiar organización social —en la medida en que ella subsistía— pero la tendencia era a buscar más y más su asimilación al resto de los habitantes. A ello tendió, entre otras medidas, la supresión de la capitación. La libertad de los hijos de los…
p. 256
17Nueva Historia de Colombia. Vol. I: Colombia Indígena, Conquista y ColoniaÁlvaro Tirado Mejía, Jaime Jaramillo Uribe · 1989 · p. 1251 cita
[22]veces gar- banzos, habas, fríjoles, caña y lino). Fuera de esto, debían dar indios de servicios (un 3 o 4% de los varones adultos) para los aposentos del encomendero, los cuales eran casi siempre tie- rras ocupadas de hecho en las inmediaciones del asentamiento indígena. Además, la obliga- ción del tributo en especie…
p. 125
18Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 501 cita
[23]determinado entonces por un mar- cado descenso de la población tributaria que creó una situación de abundancia de tierras y escasez extrema de mano de obra. La producción de oro colapsó, lo que llevó a que en 1700 casi desapareciera por completo, de un nivel de 2 millones de pesos plata a principios del siglo. Sola-…
p. 50
19Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 89, 922 citas
[24]evolucionó hacia el orden señorial pues: había indígenas que, luego de ser asigna- dos a una hacienda, permanecían en ella, prácticamente en calidad de 9 Ospina Vásquez, Industria y protección en Colombia, 1810-1930, cit., p. 14. lO Relaciones de mando, cit., p. 8. CO'\;TI'\;UDADES E'\; LA POL!TICA SOCIAL AGRARIA,…
p. 92
[25]que hacían innecesario laborar por un salario miserable. La oligarquía percibió rápidamente que debía establecer "un cinturón de seguridad" alrededor de la población trabajadora para aislarla de las tierras libres. En consecuencia, las políticas agraria y laboral fueron desarrolladas con el propósito de controlar el…
p. 89
20Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · p. 741 cita
[26]propiedad privada. Esta disposicion, referente a la poblacién indige- na, lejos de realizarse en los términos dispuestos en 1821, se convirtid en Ultima instancia en una enajenacion de las tierras comunales que pasaron a manos de particulares y no propiamente a las de la comunidad indigena. Dada la persistencia de la…
p. 74
21Managing Multiculturalism: Indigeneity and the Struggle for Rights in ColombiaJean E. Jackson · 2019 · p. 501 cita
[28]1810, the system became, if anything, more repressive: legislation and judicial rulings autho - rizing the sale of resguardo lands legitimized their expropriation by outsiders, often achieved through violence. 5 A great deal of land was lost in this way. The dominant ideology of the era, enacted into law, facilitated…
p. 50
22Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1471 cita
[29]] general José Hilario López (1798-1869) fue elegido presidente de la Nueva Gra- nada, tras una tormentosa sesión del Congreso el 7 de marzo de 1849, para el período 1848- 1853. Durante su mandato, y bajo la coordinación del secretario de Hacienda, Manuel Murillo Toro (1816-1880), se concretaron bue- na parte de las…
p. 147
23Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 167, 1742 citas
[30]including rental agreements with non-indigenous outsiders; lists of rightful tributaries; the history of previous land surveys and partitions; and liens and claims on resguardo lands by priests, cofradias, or renters. Of all possible candidates, Cole- gio Militar graduates possessed sophisticated training that would…
p. 167
[34]aspects of community life that he might need to know, and they were to do so without any com- pensation. 99 The fact that indigenous cabildo members did par- ticipate in this task, despite their lack of compensation, points to the importance of the endeavor to key individuals of indigenous communities. Less…
p. 174
24El indio en la lucha por la tierra: historia de los resguardos del macizo central colombianoJuan Friede · 2017 · p. 2091 cita
[31]haberle quitado una posesión en que no tenía ni apariencia de derecho», etcétera. Poco a poco, bajo la influencia de las adversas leyes de la Nueva Granada y del inminente peligro que conte- nían en sí las disposiciones legales sobre el reparto de los resguardos, y debido a las primeras, aunque infructuosas,…
p. 209
25Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. AmazoníaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 451 cita
[38]entre 1932 y 1933. Al final de la guerra la Casa Arana se retiró al Perú. Sin embargo, la retirada de la Casa Arana –e incluso de otras caucheras que años más tarde cesarían actividades debido al auge del caucho producido en el Sudeste Asiático–, no significó el fin del suplicio para los pueblos indígenas, pues ya se…
p. 45
26Resistir no es aguantar. Violencias y daños contra los pueblos étnicos de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1531 cita
[39]histórico, logró la constitución y el reconocimiento de resguardos de origen colonial y republicano, principalmente en las regiones Caribe y Andina. Si bien los pueblos indígenas contaban con estos títulos, casi en su totalidad fueron ocupados por hacendados y colonos. Esto también sucedió en territorios que no…
p. 153
27Guerra propia, guerra ajena. Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos. El Movimiento Armado Quintín LameDaniel Ricardo Peñaranda Supelano · 2015 · p. 115, 3002 citas
[40]más importante durante la Colonia y la primera parte de la República, marcó el curso de los pueblos indígenas. Es- tos debieron soportar en buena medida el peso del hundimiento 172 Cieza de León, Pedro. Crónica del Perú, Primera parte, p. 173. 173 González, Margarita (1979). El resguardo en el Nuevo Reino de Granada.…
p. 115
[46]ha aprovechado y ha alimentado a la vez importantes transformaciones en la política del Estado, que han tenido enor- mes repercusiones a nivel regional. Para empezar, el nacimiento de la más importante de las organizaciones el CRIC (Consejo Re- gional Indígena del Cauca) en 1970 fue un resultado indirecto de los…
p. 300
28When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames David Henderson · 1985 · p. 751 cita
[41]that the resguardos uhave no reason to exist} given the fact that their inhabi- tants... are all civilized." 1 In 1924 Quintin Lame} acting in concert with two tolimense Indians named Jose Gonzalo Sanchez and Euti- quio Timonte} formed the Supreme Indian Council. Through it} they founded a town named San Jose de…
p. 75
29Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 321 cita
[42]a sus luchas. Desde finales del siglo xix, los indígenas de la región amazónica eran objeto de una terrible explotación por parte de los grandes comerciantes de caucho; en diferentes zonas del país, otras comuni- dades veían peligrar sus resguardos. En los años veinte, la resistencia indígena se hizo más fuerte, en…
p. 32
30Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 1071 cita
[43]la usurpacién de las tierras de los resguardos, lo que le valié ser perseguido im- placablemente por sus enemigos. Eso le llevé a di- tigirse al Tolima, donde se puso al frente de los re- clamos por la recuperacién del gran resguardo in- digena de Ortega y Chaparra, que habia sido di- suelto por la presién de los…
p. 107
31En defensa de mi raza y otros textosManuel Quintín Lame Chantre · 2017 · p. 251 cita
[44]encarcelara como a un ladrón facineroso porque reunía a los míos en los departamentos Nariño, Cauca, capital Po- payán; Huila, capital Neiva; Tolima, capital Ibagué, y el doctor Guillermo Valencia en su carácter de representante en la Cámara Baja, pidió se me desterrara de Colombia; pero el señor presidente de la…
p. 25
32The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 3001 cita
[45]“little republic” of Indians, counterposed to the “big republic” of the whites. A few years after his death, indigenous activists founded the Consejo Regional Indígena del Cauca (Regional Indigenous Council of Cauca), and later, an indigenous armed guerrilla movement took Quintín Lame’s name. Both groups took up his…
p. 300
33Guerra y violencias en Colombia: herramientas e interpretacionesJorge A. Restrepo, David Aponte · 2009 · p. 5651 cita
[47]grupos étnicos del Cauca, pero se sostiene principalmente en los nasas. Fue fundado en 1971, institucionalizando el movimiento indígena en la región y un largo pasado de resistencia indígena en el Cauca a la ocupa- ción de sus territorios y dominación de sus culturas. Brota en el seno de las luchas por la tierra en la…
p. 565
34Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 661 cita
[48]para seguir defendiendo nuestro territorio ancestral». 146 Informe 262-CI-00390. Consejo Regional Indígena de Caldas (Cridec) y Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), «El genocidio silencioso del puebo Embera Chamí de Caldas». de las guerrillas liberales a la efervescencia social (1958-1977)…
p. 66
35Crecer como un río. Jornaliando cuesta arriba por vida digna, integración regional y desarrollo propio del Macizo Colombiano, Cauca, Nariño y Colombia. Volumen 1John Jairo Rincón García, Camilo López Pérez, Nancy Celia Navarro Rojas, Wilder Jamith Meneses Bolaños, Víctor Hugo Buesaquillo, Camilo Ernesto Muñoz Meneses, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2017 · p. 951 cita
[49]está vivo su fundador –era un indígena guambiano−, Javier Calambá se llama él. Él vive en Las Delicias, con él trabajamos, él fue de la ANUC también. Con él trabajamos la parte de la ANUC y él tuvo que ver con la con- formación más adelante del CRIC, y Trino Morales, que también era guambiano, también tuvo que ver…
p. 95
36Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Valle y norte del CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 631 cita
[50]fortalecimiento de las autoridades tradicio- nales y la restauración de valiosos rasgos culturales, como la lengua, las creencias, las costumbres y la historia 98. La lucha indígena por la tierra tuvo tres componentes: primero, uno institucional, bajo el cual se buscó la reforma agraria a través de los marcos…
p. 63
37No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 391 cita
[51]la Verdad ha encontrado que dicha ironía encarna un patrón de comportamiento histórico respecto al despojo de tierras, especialmente de los pueblos étnicos 22. En Tolima y Huila había un levantamiento social liderado desde 1915 por Manuel Quintín Lame y José Gonzalo Sánchez. Era una lucha por la recuperación de los…
p. 39
38Gente negra en Colombia. Dinámicas sociopolíticas en Cali y el PacíficoOlivier Barbary, Fernando Urrea · 2004 · p. 372, 3872 citas
[52]que a través de esta toma inician un "proceso de recuperación de territorios" (Urrea y Hurtado, 2002). La hacienda fue negociada por el Incora'? con los propietarios y cedida en con- dición de préstamo fiduciario a los ocupantes, mediante la Ley 135 de 1961, Y luego fue adjudicada en la modalidad de propiedad mixta,…
p. 372
[70]las tierras que explo- tan libremente desde el derrumbe de las haciendas esclavistas en el siglo XIX, por grupos indígenas, en medio de un desinterés de los representantes del Esta- do por defender los derechos de la gente negra. Así, con la reglamentación de las Entidades Territoriales Indígenas (Ley 160 de 1993 que…
p. 387
39Nuestra vida ha sido nuestra lucha. Resistencia y Memoria en el Cauca indígenaDaniel Ricardo Peñaranda Supelano (coordinador), Graciela Bolaños, Víctor Daniel Bonilla, Jorge Caballero Fula, Myriam Amparo Espinoza, Vianney Judith García, Jorge Hernández Lara, Pablo Tattay, Libia Tattay Bolaños · 2012 · p. 481 cita
[54]Los primeros dos testimonios hacen referencia a los territorios que conforman el actual resguardo de López Adentro, que comenzó a ser recuperado en el año de ')*". Se trata de tierras que han pertenecido históricamente a la gran agroindustria cañera del Valle del Cauca y que, de pronto, se vieron amenazadas por una…
p. 48
40Estado crítico de la propiedad en ColombiaDelgado Castaño, P. · 2018 · p. 72 citas
[55]como resultado de la propia lucha adelantada por el movimiento indígena desde décadas atrás, pero también de una coyuntura internacional que, por razones que van desde el auge del multiculturalismo hasta la crisis ambiental, se inclina hacia la protección de los pueblos aborígenes y de su entorno. Un contexto tal, que…
p. 7
[56]como resultado de la propia lucha adelantada por el movimiento indígena desde décadas atrás, pero también de una coyuntura internacional que, por razones que van desde el auge del multiculturalismo hasta la crisis ambiental, se inclina hacia la protección de los pueblos aborígenes y de su entorno. Un contexto tal, que…
p. 7
41La invención de El Dorado. Museos arqueológicos, imágenes cartográficas y redes de conocimiento en Colombia (1935-1955)Daniel García Roldán · 2022 · p. 1801 cita
[57]de la división de los resguardos (disfrazado con una retórica legalista), obedecía al hecho de que estas tie - rras habían adquirido una nueva valorización gracias a la construcción de una carretera que las pondría en contacto con los mercados del Cauca, Valle del Cauca y Huila. La partida presupuestal aprobada por el…
p. 180
42Movimientos sociales, Estado y democracia en ColombiaMauricio Archila, Mauricio Pardo (Editores) · 2001 · p. 1661 cita
[58]Incora para la constitución del resguardo. De este modo, enfrentan por la vía legal el descrédito que los cabildos de la zona les han im- puesto (Schlenker, 2000: 56). La gente de Descance ha sido testigo del deterioro de las relaciones entre familias que hasta hace poco tiempo compar- tían un mismo territorio y una…
p. 166
43Gran Enciclopedia de Colombia: Geografía 1Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Eufrasio Bernal Duffo, Melania Kowalewska (Textos complementarios) · 2007 · p. 1701 cita
[59]familias linguisticas. Los departamentos de mayor poblacién indigena eran en 1993, en orden: Cauca y La Guajira (mas de 180.000 y 156.000 respectivamente); Narifio (mas de 75.000), Caldas y Chocé (mas de 35.000 cada uno); y Putumayo, Cordoba, Vaupés, Vichada, To- lima y Amazonas (mas de 20.000 cada uno), como se ve en…
p. 170
44Colombia complejaJulio Carrizosa Umaña · 2014 · p. 1702 citas
[60]drenada está localizada entre los ríos Meta y Vichada con un área de casi diez millones de hectáreas. Su clima se caracteriza por la uniformidad de la temperatura media anual y una distribución estacional de lluvias con un período seco entre dos y cinco meses (Andrade 2009). Sobre esta estructura física se han…
p. 170
[61]ríos Meta y Vichada con un área de casi diez millones de hectáreas. Su clima se caracteriza por la uniformidad de la temperatura media anual y una distribución estacional de lluvias con un período seco entre dos y cinco meses (Andrade 2009). Sobre esta estructura física se han establecido diferentes modos de…
p. 170
45Una Colombia que nos quedaLinsu Fonseca · 2007 · p. 481 cita
[62]de Páez. La misma Beatriz asegu ra que a partir de allí “la vara es la que manda”. Con esa expresión indica que los indígenas que viven en este territorio obedecen las leyes de sus gobernadores, máximas autoridades de sus resguardos, quienes cargan un bastón de madera como símbolo de su poder. Las tierras habitadas…
p. 48
46Sus armas no lograrán extinguir nuestra palabra. Informe de riesgos de extinción en 6 Pueblos Indígenas de ColombiaObservatorio por la Autonomía y los Derechos de los Pueblos Indígenas en Colombia (Observatorio ADPI); José Aristizabal G.; Lina María González Correa · 2014 · p. 931 cita
[63]300 mil para los resguardos indígenas. A su vez, el informe de PNUD (2012), también señalado anteriormente, habla de un rango bastante amplio que correspondería a los resguardos en el departamento: una cifra que oscilaría entre las 182 mil y las 531.150 hectáreas. Finalmente, es un estudio referenciado por…
p. 93
47Estudios interdisciplinarios de las élites en ColombiaCatalina Acosta Oidor, Alexander Gamba Trimiño, Verónica Salazar Baena · 2023 · p. 1121 cita
[64]con la reconstrucción histórica de las dinámicas pobla - cionales de los yanaconas hecha por Sodemman y otros, “una nieta de Huáscar, Pascuala Inca, casada con un español de apellido Salazar trajo a los pueblos yana, yanacona y anacona al macizo” (Sodemann, 2014, p. 21). Debido a la temprana pérdida de la lengua por…
p. 112
48El desplazamiento en Colombia. Regiones, ciudades y políticas públicasMartha Nubia Bello, Marta Inés Villa Martínez · 2005 · p. 601 cita
[65]actuar debidamente para proteger y garantizar los derechos de los pobladores del Atrato (Naciones Unidas, 2002). La encrucijada: Encarcelados y desplazados en sus territorios La historia reciente de los pueblos indígenas del departamento del Chocó se caracteriza por ser un proceso de reafirmación de su dignidad.…
p. 60
49El desplazamiento en Colombia: Regiones, ciudades y políticas públicasMartha Nubia Bello, Marta Inés Villa Martínez (editoras) · 2005 · p. 601 cita
[66]actuar debidamente para proteger y garantizar los derechos de los pobladores del Atrato (Naciones Unidas, 2002). La encrucijada: Encarcelados y desplazados en sus territorios La historia reciente de los pueblos indígenas del departamento del Chocó se caracteriza por ser un proceso de reafirmación de su dignidad.…
p. 60
50Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 4301 cita
[67]cada 10 indígenas en Colombia ha sido desplazado. De acuerdo a la informa- ción contenida en el registro oficial, con corte al 31 de agosto de 2103, en 16 municipios con resguardos indígenas, la incidencia del despla- zamiento forzado respecto al porcentaje de indígenas censados supe- 430 Una nación desplazada ra el…
p. 430
51Muiscas: representaciones, cartografías y etnopolíticas de la memoriaAna María Gómez Londoño (editora), Carl Henrik Langebaek Rueda, Jorge Augusto Gamboa Mendoza, Michael J. Francis, Marta Clemencia Herrera Ángel, François Correa Rubio, Óscar Guarín Martínez, Hermann Trimborn, Luis Fernando Restrepo, Mercedes López Rodríguez, Carlos Andrés Durán · 2005 · p. 2551 cita
[68]resguardo se reconstituyó en 1876, cuando varios comuneros recaudaron el dinero suficiente para comprar el terreno en el cerro Majuy, puesto en venta como parte de los procesos de extinción de los resguardos colonia- les (Wiesner Gracia). En estos casos, la creatividad se pone en juego para mantener el territorio,…
p. 255
52Con licencia para desplazar. Masacres y reconfiguración territorial en Tibú, CatatumboYamile Salinas Abdala, María Fernanda Pérez Trujillo, Juan Pablo Luque, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 37, 1642 citas
[69]del territorio, en 1979 los indígenas conformaron Asocbarí dirigida por las autoridades tradicionales, el consejo autónomo de los caciques, los cabildos de las veinti- trés comunidades y los representantes de las cinco asociaciones en los municipios en que tienen presencia (Asocbariteo en Teo- rama, Asocbarielcar en…
p. 37
[72]2013). 164 Con licencia para desplazar Lo anterior se agrava porque algunos de los títulos se refieren a minerales dentro de la Reserva Forestal Serranía de los Motilones, en terrenos que como se señaló antes se superponen con el área solicitada para la ampliación de los resguardos y/o la Zona de Re- serva Campesina…
p. 164
53Mi cuerpo es la verdad. Experiencias de mujeres y personas LGBTIQ+ en el conflicto armadoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 441 cita
[71]eso, porque empezó a privatizarse» 102. Tatiana, indígena inga del resguardo de Calentura, narró la afectación a la naturaleza, la espiritualidad y la soberanía alimentaria 103 por la llegada de la confrontación armada entre las FARC - EP y grupos paramilitares al municipio de Puerto Guzmán (Putumayo): «Ahorita nos…
p. 44