Idea · Colonia
Reformas borbónicas
Conjunto de medidas administrativas, fiscales, militares, eclesiásticas y culturales con que la dinastía Borbón intentó, a lo largo del siglo XVIII, rehacer el gobierno de sus dominios americanos. En la Nueva Granada se aplicaron entre 1717 y 1810, produciendo paradójicamente las condiciones materiales, institucionales e intelectuales que harían pensable la Independencia.
Trayectoria de una idea
- 1700
Entronización de los Borbones en España
- 1717
Primera creación del Virreinato de la Nueva Granada
- 1722
Enjuiciamiento del contador Domingo de Mena
- 1739
Restablecimiento definitivo del Virreinato
- 1759
Reinado de Carlos III: punto culminante de las reformas
- 1767
Expulsión de la Compañía de Jesús
- 1778
Nombramiento de Gutiérrez de Piñeres como regente visitador
- 1781
Revolución de los Comuneros
- 1794
Consolidación de la estratificación étnico-administrativa
- 1810
Fin del ciclo reformista y apertura independentista
La lectura
Las reformas borbónicas no fueron un programa uniforme sino una empresa contradictoria que se desplegó durante casi un siglo sobre un territorio percibido simultáneamente como pobre y como depósito de riquezas por descubrir. Su lógica centralizadora chocó una y otra vez con la diversidad geográfica, cultural y demográfica de la Nueva Granada, donde cada provincia era en cierto modo un país aparte, y donde los bajos salarios de los funcionarios coloniales alimentaban la misma corrupción que se pretendía extirpar. La ofensiva fiscal de Gutiérrez de Piñeres, al triplicar en una generación la presión tributaria y reorganizar los estancos con perjuicio directo para campesinos y artesanos, produjo la mayor revuelta colonial del siglo XVIII neogranadino, cuya represión reveló a su vez la fractura entre las élites criollas negociadoras y las masas plebeyas ejecutadas. La reforma militar, al armar y conceder fuero a los pardos para defender el Caribe, introdujo grietas involuntarias en el orden de castas que la propia Corona sostenía. Así, el proyecto que buscaba hacer del imperio una máquina eficiente y obediente terminó formando, paradójicamente, los cuadros intelectuales, las tensiones sociales y los agravios acumulados que harían pensable y luego inevitable la Independencia.
Las reformas borbónicas en la Nueva Granada
Se llama reformas borbónicas al conjunto de medidas administrativas, fiscales, militares, eclesiásticas y culturales con que la nueva dinastía reinante en España —los Borbones, entronizados con Felipe V en 1700— intentó, a lo largo del siglo XVIII, rehacer el gobierno de sus dominios americanos. En la Nueva Granada esa maquinaria de racionalización imperial se aplicó entre 1717, año de la primera creación del Virreinato, y 1810, cuando la crisis de la monarquía peninsular abrió el ciclo independentista. Durante casi un siglo, la Corona ensayó allí una empresa contradictoria: apretar el control fiscal y burocrático sobre un territorio percibido como pobre pero rico en recursos por descubrir, y a la vez modernizarlo mediante la ciencia, la educación útil y una defensa militar reorganizada. El resultado, involuntario y paradójico, fue la formación de las condiciones materiales, institucionales e intelectuales que harían pensable y luego inevitable la Independencia.
Un proyecto imperial con acento local
Las reformas borbónicas fueron, en su formulación general, un proyecto de racionalización estatal. La dinastía francesa que ocupó el trono español tras la Guerra de Sucesión heredó un imperio gobernado bajo los Habsburgo con notable laxitud: cabildos, audiencias, órdenes religiosas y élites locales habían acumulado autonomías informales que hacían del pacto colonial una red de equilibrios discretos más que una cadena de mando efectiva. Los Borbones se propusieron invertir esa lógica. Querían censos exactos, mapas del territorio, inventarios de riquezas naturales, funcionarios profesionales y, sobre todo, más ingresos para la Corona. La obra de Carlos III, entre 1759 y 1788, marca el punto culminante del programa, y sus decisiones —desde la expulsión de la Compañía de Jesús hasta la reorganización militar y los grandes estancos— configuran la tercera y última etapa de la administración española en América, que se prolongaría hasta la emancipación.
Ese proyecto general encontró en la Nueva Granada un terreno peculiar. Se trataba de un territorio inmenso y quebrado, que llegaría a comprender los actuales Colombia, Ecuador, Venezuela y Panamá, con provincias tan disímiles como Cartagena, Santa Fe, Quito, Popayán, Antioquia, Panamá, Maracaibo y Guayaquil. La propia Corona lo consideraba una de las colonias más pobres del imperio y de infraestructura insuficiente; pero era también, para la imaginación ilustrada del siglo, un depósito de riquezas naturales aún no aprovechadas. En esa doble percepción —pobreza fiscal actual, promesa futura— se decide buena parte del carácter de las reformas neogranadinas: cargas nuevas justificadas por rentas todavía por producir.
A ello se sumaba un dato demográfico que las autoridades peninsulares leían con inquietud. Durante el siglo XVIII, el crecimiento de la población y el avance del mestizaje habían transformado el mapa social: el mestizo se volvía el grupo mayoritario, y una élite criolla cada vez más numerosa reclamaba espacio en los asuntos públicos. Controlar recursos y controlar personas eran, para la burocracia borbónica, dos caras del mismo problema.
La lenta construcción del Virreinato
La reforma administrativa comenzó por lo institucional. El Virreinato de la Nueva Granada fue creado por primera vez en 1717, con Jorge de Villalonga como primer virrey y sede en Santa Fe. La institución virreinal existía ya en Nueva España y Perú desde el siglo XVI, pero su implantación en el norte de Sudamérica fue una innovación específicamente borbónica: solo bajo esta dinastía las administraciones virreinales tuvieron aquí existencia efectiva. El ensayo se juzgó fallido. En 1724, por considerarse la colonia demasiado pobre para sostener el aparato, el Virreinato fue suprimido y el territorio quedó bajo la presidencia de Antonio Manso Maldonado. La segunda creación llegaría en 1739 y se consolidaría con la amenaza inglesa sobre Cartagena en 1741, cuando la defensa del Caribe hizo evidente que Santa Fe necesitaba una autoridad de rango superior.
Ya en el primer intento asomaron los dilemas de la reforma. Villalonga, en cumplimiento de órdenes explícitas de lucha contra la corrupción, enjuició al contador Domingo de Mena en 1722. Los bajos salarios de los funcionarios coloniales —corregidores, recaudadores, escribanos— eran, según reconocería más tarde el virrey Mendinueta, una fuente permanente de abuso: en las regiones apartadas, los alcaldes ordinarios que manejaban la Hacienda ejercían el cargo un año, sin sueldo, entre sus propios paisanos, y la población estaba acostumbrada a vivir del fraude a los derechos reales. Racionalizar la administración exigía romper con esas costumbres, pero la propia estructura salarial las alimentaba.
La respuesta borbónica fue doble. Por un lado, enviar visitadores con amplios poderes para reordenar cuentas y rentas; por otro, sustituir progresivamente a los funcionarios criollos por peninsulares. Para 1794, los principales mandos militares y los gobernadores eran casi todos españoles. Los cabildos, en cambio, permanecieron en manos criollas: una división que resultaría decisiva. La élite americana quedaba concentrada en el gobierno municipal, mientras los cargos de mando superior y los resortes fiscales pasaban a peninsulares recién llegados. La reforma, sin proponérselo como programa antiamericano, produjo una estratificación étnico-administrativa que en las décadas finales del siglo se leería como agravio.
La diversidad geográfica, cultural y demográfica del virreinato frustraba una y otra vez la uniformidad pretendida por la Corona. Incluso dentro de una misma audiencia había que diferenciar legislaciones y prácticas de gestión. El sueño ilustrado de un imperio homogéneo topaba con la realidad de un territorio donde cada provincia era, en cierto modo, un país aparte.
José de Gálvez, Gutiérrez de Piñeres y la ofensiva fiscal
El giro decisivo llegó bajo Carlos III, con José de Gálvez como cabeza del programa reformista en el conjunto de las Indias. Para la Nueva Granada, su brazo ejecutor fue Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres, nombrado regente visitador en 1778. Su misión era clara: aumentar los ingresos de la Real Hacienda. Y la cumplió con una eficacia que se pagaría cara.
Gutiérrez de Piñeres restableció el impuesto de la Armada de Barlovento —una contribución destinada a la defensa naval del Caribe—, extendió la alcabala a productos antes exentos y, sobre todo, reorganizó a fondo el estanco del tabaco. Estableció cuatro zonas oficiales de cultivo —Ambalema, Girón, Pore-Nunchía y Palmira— y seis administraciones o factorías de distribución para todo el virreinato, con normas técnicas estrictas y un aparato policial de control de la comercialización. Numerosos pueblos y regiones que hasta entonces habían cultivado libremente el tabaco quedaron excluidos de la producción legal; a los campesinos autorizados se les redujo el precio de compra y al consumidor se le subió el de venta.
El resultado fiscal fue espectacular. Los estancos de tabaco y aguardiente, en la última década colonial, aportaban por sí solos alrededor de 770.000 pesos anuales, cerca del 32% de los 2,4 millones que la Corona recaudaba en promedio en la Nueva Granada. La carga tributaria total, que antes de las reformas representaba en torno al 2,9% del PIB colonial, alcanzó un pico cercano al 10,4% en el quinquenio más gravoso; para 1810 había cedido al 8,4%, pero el salto —casi triplicar la presión fiscal en una generación— era estructural. El estanco del aguardiente, establecido tras el fracaso de prohibiciones previas que se remontaban al menos a 1697, dejó de administrarse por remate y pasó a explotación directa; sus rendimientos crecieron sin pausa entre 1760 y 1790, hasta que el virrey Pedro Messía de la Cerda pudo describirlo en 1772 como la más útil y pingüe de las rentas. En paralelo, el impuesto a la minería fue reducido del quinto tradicional —el 20%— a apenas el 3%, con la expectativa ilustrada de que estimular la producción rendiría más al fisco que gravarla.
España completaba el cuadro con prohibiciones industriales: no debía producirse en la colonia textil alguno que compitiera con las manufacturas peninsulares, y los estancos permitían controlar precios y volúmenes de los principales productos internos. La lógica mercantilista era transparente: la colonia como productora de materias primas, consumidora de manufacturas metropolitanas y contribuyente fiscal creciente.
1781: la revuelta que casi tomó Santa Fe
El precio político de esta ofensiva se pagó pronto. El 16 de marzo de 1781, en la oficina de impuestos de El Socorro, la comerciante Manuela Beltrán arrancó de la pared el bando que anunciaba los nuevos tributos. El gesto detonó un levantamiento que en pocas semanas reunió a miles de habitantes de la región —criollos, mestizos e indígenas— bajo el mando de Juan Francisco Berbeo, un notable local devenido comandante general. La consigna era inequívoca: ¡Viva el rey y muera el mal gobierno! No se cuestionaba la monarquía, sino a sus funcionarios y a sus impuestos.
La Revolución de los Comuneros fue, ante todo, una revuelta fiscal. Las medidas de Gutiérrez de Piñeres —la extensión de la alcabala, el restablecimiento de la Armada de Barlovento, el aumento de gravámenes sobre sal, textiles y algodón, y sobre todo la reorganización del estanco del tabaco con sus precios adversos para los campesinos productores— habían convergido sobre una región, el Socorro y San Gil, cuyas economías artesanales y agrícolas dependían justamente de esos rubros. El malestar acumulado explotó con velocidad. El ejército comunero avanzó hacia Santa Fe y llegó a Zipaquirá, donde el aparato virreinal, tomado por sorpresa y sin fuerza militar suficiente, envió a negociar al arzobispo Antonio Caballero y Góngora.
Las Capitulaciones de Zipaquirá, firmadas en junio de 1781, recogieron un amplio pliego de demandas: extinción de la Armada de Barlovento, rebajas en los impuestos de la Real Hacienda, fijación de precios del aguardiente y modificaciones a la alcabala sobre frutos y productos. Fueron, en apariencia, una capitulación de la Corona. Pero apenas dispersado el ejército comunero, el virrey las anuló invocando un defecto incorregible: haber sido negociadas bajo amenaza de violencia. La represión cayó luego sobre los líderes populares. José Antonio Galán, que había rechazado los acuerdos por considerarlos aprobados con demasiada prisa e intentó extender el alzamiento a otras provincias, fue capturado y ejecutado el 1 de febrero de 1782 con una sentencia ejemplarizante: ahorcamiento, decapitación y descuartizamiento, con los miembros distribuidos como escarmiento entre Guaduas, El Socorro, San Gil, Charalá y Mogotes. Molina, Alcantuz y Ortiz corrieron suertes similares.
Berbeo, en cambio, disolvió su ejército tras las Capitulaciones y terminó nombrado corregidor con sueldo anual de mil pesos. El contraste entre la ejecución descuartizada de Galán y el ascenso administrativo de Berbeo revela una fractura interna del movimiento que las reformas mismas ayudaron a producir. Las masas plebeyas y campesinas —artesanos, tabacaleros, indígenas resguardados— habían llevado el peso de la acción directa; los notables criollos que las condujeron negociaron su reintegración al orden colonial en cuanto la Corona ofreció una salida. La revuelta comunera no fue, por tanto, un ensayo temprano de independencia, sino una protesta lealista contra un régimen fiscal percibido como abusivo. Su fracaso dejó, sin embargo, sedimentos que la memoria política del siglo siguiente sabría recuperar.
La reforma militar y el problema del pardo armado
La revuelta de 1781 confirmó lo que la caída de La Habana en 1762 y la vulnerabilidad de Cartagena habían enseñado antes: el sistema defensivo colonial, basado en plazas fuertes costeras y un ejército profesional muy pequeño, era insuficiente. La reforma militar de la Nueva Granada, iniciada en las provincias del Caribe y Panamá bajo la dirección del mariscal de campo Alejandro O'Reilly —que había reorganizado antes el ejército de Cuba—, creó milicias disciplinadas en numerosas poblaciones de la costa, sostenidas por vecinos armados y entrenados bajo mando profesional.
El instrumento clave para movilizar a los milicianos fue el fuero militar: un conjunto de privilegios legales que eximía a sus beneficiarios de la jurisdicción ordinaria y les otorgaba estatus corporativo. En una sociedad estamentalmente rígida, el fuero era una moneda de honor. Su generalización trajo una consecuencia inesperada: en Cartagena y otras ciudades caribeñas, las autoridades reconocieron que ninguna reorganización efectiva de la milicia podía prescindir de los pardos —libres de color, mulatos, negros libertos— y que a ellos también había que extenderles el fuero. La Corona, para defenderse mejor, armaba y ennoblecía jurídicamente a sectores que las jerarquías tradicionales excluían. La reforma militar producía, por su propia lógica utilitaria, grietas en el orden de castas.
La política borbónica de frontera completaba el cuadro con expediciones hacia el Darién, destinadas a colonizar la región y someter a los indígenas kuna. Los intentos fracasaron: los kuna rechazaron el vasallaje y mataron a hombres del regimiento real. El sueño de un territorio plenamente controlado, censado y defendido chocaba con los límites del propio poder imperial.
La expulsión de los jesuitas y el regalismo eclesiástico
Ninguna reforma expresó tan nítidamente la voluntad centralizadora borbónica como la que se dirigió contra la Iglesia. Las órdenes religiosas eran percibidas por la nueva burocracia como entidades díscolas: habían disfrutado de gran autonomía bajo los Habsburgo y respondían, además, a autoridades internacionales fuera de España. La Compañía de Jesús concentraba todos los agravios de esa desconfianza. Sus colegios formaban a las élites criollas, sus haciendas —articuladas dentro de la economía colonial para abastecer los principales centros de consumo— sostenían con sus utilidades el aparato educativo de la orden, y sus doctrinas jurídicas, especialmente las asociadas a Francisco Suárez sobre soberanía y límites del poder real, eran leídas por los borbónicos como subversivas del absolutismo.
La expulsión de la Compañía de los territorios de la Corona española llegó a finales de la década de 1760 y afectó a la Nueva Granada como al resto de América. Las haciendas jesuitas pasaron a otras manos, sus colegios cambiaron de dueños y su vasta red educativa dejó un vacío que la propia Corona tuvo que llenar apresuradamente. Poco después, la enseñanza del derecho natural y las obras del propio Suárez habrían de ser prohibidas por el despotismo ilustrado, en coherencia con una política regalista que quería un clero disciplinado y una teoría del poder sin frenos escolásticos.
La medida tuvo efectos que rebasaron con mucho lo previsto. La enajenación de capitales de cofradías, conventos y clero secular, al desconocer las funciones sociales que estas instituciones cumplían —crédito, asistencia, sostenimiento parroquial—, alteró equilibrios locales de largo alcance y modificó de forma duradera las relaciones entre la Iglesia y la Corona. Al mismo tiempo, algunos sectores del clero se mostraron afines al programa reformista y a la ciencia ilustrada, participando en tertulias y proyectos. La política eclesiástica borbónica produjo así, simultáneamente, un clero resentido por la pérdida de sus instituciones y un clero ilustrado dispuesto a colaborar con el nuevo espíritu.
Mutis, la Expedición Botánica y el descubrimiento del territorio
El otro rostro de las reformas fue la ciencia. En 1761 llegó a la Nueva Granada el médico gaditano José Celestino Mutis, y con él una nueva imagen del territorio: no ya una colonia pobre, sino un vasto laboratorio de riquezas naturales por catalogar. En 1774, Mutis expuso y defendió en Bogotá las teorías copernicanas, lo que provocó la denuncia de los dominicos ante la Inquisición y desató un conflicto abierto por el control de la educación superior. El episodio coincidió con el gobierno del virrey Manuel de Guirior, que apoyaba entonces el plan de reforma educativa de Francisco Antonio Moreno y Escandón. Este criollo, defensor de indios y asesor virreinal entre 1764 y 1780, proponía secularizar la universidad y dar mayor peso a las ciencias naturales y al derecho público. La expulsión de los jesuitas, apenas unos años antes, había dejado abierto el debate sobre quién educaría a la élite neogranadina, y Moreno y Escandón —promotor también de la reforma de hospicios y de la renta de salinas— se convirtió en una de las figuras clave del reformismo criollo colaborador.
El 29 de abril de 1783, bajo el gobierno del arzobispo-virrey Caballero y Góngora, se inauguró oficialmente la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, dirigida por Mutis. Entre sus objetivos figuraba descubrir las propiedades comerciales de plantas como la quina, en la lógica utilitaria borbónica de convertir el saber en renta. La Corona no financiaba la expedición para instruir a los criollos, sino para explotar mejor los recursos naturales del virreinato: las ciencias útiles —química, mineralogía, botánica, meteorología— eran, en el proyecto imperial, instrumentos de producción y de fisco.
El efecto sobre la sociedad neogranadina fue de otra naturaleza. La Expedición, con sus dibujantes, sus herbarios, sus corresponsales en las provincias, dio a los criollos ilustrados algo que ninguna administración había ofrecido antes: una cartografía intelectual de su propio territorio. Figuras como Francisco José de Caldas y Antonio Nariño, formadas en ese entorno, empezaron a leer el país como un objeto propio, distinto de la metrópoli, con su geografía, sus climas, sus riquezas específicas. La intelligentsia criolla, entre 1760 y 1800, compartía con la España ilustrada de Carlos III un mismo repertorio de temas —rechazo a la escolástica, entusiasmo por la ciencia moderna, fe en la educación técnica como remedio a los males sociales—, y leía con avidez a autores como Feijóo, cuya influencia sobre el nuevo espíritu intelectual neogranadino fue decisiva.
Los escritos básicos de la Ilustración europea llegaron por los mismos canales que los tratados de historia natural. Su circulación era delicada, porque apoyar públicamente las ideas revolucionarias resultaba peligroso para quienes aspiraban a hacer carrera bajo el régimen colonial. Pero quienes investigaban plantas y calculaban temperaturas leían también, en discreción de biblioteca, sobre soberanía, contrato y derechos. La correlación entre formación científica y participación posterior en el movimiento de independencia es, en la generación de Caldas y Nariño, notoria.
La paradoja criolla
Ese es el nudo de todo el proceso. Las mismas reformas borbónicas que la Corona diseñó para reforzar su dominio proporcionaron a los criollos los instrumentos con los que ese dominio se volvería impensable. La expedición científica que catalogaba la quina para la Real Hacienda enseñaba a los criollos a mirar su territorio como propio. La reforma educativa que buscaba producir funcionarios útiles al imperio les dio herramientas de derecho público con las que discutir la soberanía. Las tertulias y sociedades económicas, promovidas para difundir las ciencias útiles, se convirtieron en espacios de conversación política. El Semanario del Nuevo Reino de Granada, que Caldas editaría entre 1808 y 1811, expresó y consolidó una ideología criolla cuya gestación se remontaba a las décadas anteriores.
La paradoja tenía, además, un componente material. El programa reformista fomentaba las exportaciones, apoyaba la minería y la agricultura con criterios científicos y estimulaba la vida universitaria y cultural. En muchos aspectos, coincidía con los intereses de los criollos, que lo acogieron con entusiasmo. Pero, al mismo tiempo, la burocratización peninsular los desplazaba de los cargos de mando, y la presión fiscal creciente golpeaba tanto a sus economías como al orden social sobre el que descansaban. Los hijos bien educados de inmigrantes peninsulares manifestaban resentimientos ante limitaciones profesionales que sus padres no habían conocido. Una generación entera se formó a la vez en la gratitud por lo recibido y en la queja por lo negado.
El centralismo administrativo borbónico, al romper con la tradición española de libertades locales que los Austrias habían dejado prosperar, generó además un argumento ideológico de resistencia que las protestas coloniales del siglo XVIII —incluida la comunera de 1781— movilizaron antes de que las ideas francesas circularan con fuerza. Era, antes que nada, una defensa de fueros y costumbres contra el despotismo ministerial. En esa lengua vieja se articularon los primeros descontentos; en la lengua nueva de la Ilustración se articularían los desenlaces.
De la queja fiscal al proyecto político
La transición del agravio al proyecto no fue lineal ni inevitable. Durante décadas, el descontento criollo se expresó dentro de los marcos del pacto colonial: peticiones al rey, quejas contra funcionarios, negociaciones locales. El antagonismo entre criollos y peninsulares por los espacios políticos del virreinato se manifestó de forma concreta en el Cabildo de Santa Fe, donde los americanos rechazaron nombramientos virreinales de regidores españoles y resistieron la militarización de la ciudad. Eran tensiones vivas, pero contenidas.
El catalizador vino de fuera. La ocupación napoleónica de España en 1808 y la prisión de Fernando VII disolvieron el referente monárquico que había contenido el descontento. El argumento —presente ya en la tradición jurídica hispánica— de que, ausente el rey legítimo, la soberanía revertía al pueblo, se generalizó con rapidez y encontró en las élites criollas neogranadinas un público preparado por medio siglo de reformas. Lo que había sido queja fiscal, resentimiento profesional y conciencia territorial cristalizó en reclamos de autonomía y, más tarde, de independencia absoluta.
Los estancos siguieron produciendo rentas hasta después de la Independencia: el del aguardiente rendía, en el año vencido en noviembre de 1833, 120.348 pesos, y su conservación se defendía en la república pese a los males sociales que arrastraba. La maquinaria fiscal que los Borbones habían construido sobrevivió a los reyes que la habían inspirado. Sobrevivió también, y por más tiempo, la estructura del territorio virreinal: las provincias que Villalonga había ensamblado en 1717 constituyeron, con las mutilaciones que la geografía y la política irían imponiendo, el mapa inicial de la Colombia independiente.
Herencia
Las reformas borbónicas dejaron una herencia doble y contradictoria, y esa duplicidad es exactamente su lugar en la historia de Colombia. Racionalizaron la administración y aumentaron su alcance fiscal, pero al hacerlo hicieron impopular al régimen entre quienes más habían tolerado su versión anterior. Fomentaron una cultura científica y educativa moderna, pero esa cultura formó a los hombres que declararían la Independencia. Reorganizaron la defensa del territorio, pero al armar a milicias pardas erosionaron las jerarquías raciales que la Corona pretendía preservar. Expulsaron a los jesuitas para disciplinar a la Iglesia, y con ello alteraron sin remedio el sistema educativo y el orden financiero local. Recaudaron más que nunca —hasta triplicar la carga tributaria de la colonia—, y ese éxito fiscal alimentó la revuelta comunera de 1781 y el resentimiento que llegaría hasta 1810.
No hubo, en rigor, una contradicción estructural que condujera desde 1717 a la Independencia por vía necesaria. Hubo una acumulación de agravios, una formación intelectual paradójica y una crisis imperial que, en 1808, disolvió el marco dentro del cual todo aquello podía seguir siendo tolerable. Las reformas borbónicas no buscaron romper el pacto colonial; lo modernizaron con tal energía que, sin proponérselo, lo volvieron irreconocible. Ese es, en la larga duración, su carácter: una empresa imperial que produjo, como resultado indirecto e inesperado de sus éxitos, las condiciones de su propia clausura. La república que nació hacia 1810 heredó de ellas mucho más de lo que sus fundadores quisieron admitir: un aparato fiscal, un mapa territorial, una lengua administrativa, una élite letrada formada en las ciencias útiles y una memoria de agravios que ya no podía volver atrás.
En el archivo
227 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
01Conquista1499–159918
- 1520CapitulaciónFicha
- 1536Carlos VFicha
- 1537Tributo indígenaFicha
- 1538Implantación de la encomienda en el Nuevo Reino de Granada (1538–1560)Hecho
- 1540Fraude masivo en los quintos reales del oro neogranadino (1540-1560)Hecho
- 1542Bartolomé de las CasasFicha
- 1549Establecimiento de la Real Audiencia de SantaféHecho
- 1550Derecho indianoFicha
- 1550EncomiendaFicha
- 1550EvangelizaciónFicha
- 1550Pueblo de indiosFicha
- 1550Real Audiencia de SantaféFicha
- 1551San Sebastián de MariquitaFicha
- 1556Felipe IIFicha
- 1560Política de reducciones, resguardos y pueblos de indios (1560–1599)Hecho
- 1564Andrés Díaz Venero de LeivaFicha
- 1576Luis Zapata de CárdenasFicha
- 1592Rebelión de las Alcabalas en Santa Fe (1592-1593)Hecho
02Colonia1600–178042
- 1569La Cédula de 1569 y la tolerancia colonial de la coca en la Nueva GranadaHecho
- 1600Colonia (1600–1780)Época
- 1621Establecimiento de la Casa de la Moneda de Santafé (1621)Hecho
- 1650Composición de tierrasFicha
- 1650ConcertajeFicha
- 1650Consolidación de la sociedad de castas y el orden barroco neogranadino (1650–1700)Hecho
- 1650El convento femenino en el Nuevo Reino de GranadaPregunta
- 1650El Tribunal del Santo Oficio de Cartagena de IndiasPregunta
- 1650Minería aurífera colonialFicha
- 1650Trata atlánticaFicha
- 1675HaciendaFicha
- 1680CabildoFicha
- 1680Catolicismo colonial y africanos esclavizados en la Nueva GranadaPregunta
- 1680Esclavitud mineraFicha
- 1680Expansión minera esclavista tardía en el Chocó (1680–1730)Hecho
- 1700CompadrazgoFicha
- 1700Instauración borbónica y reorganización del gobierno neogranadino (1700–1720)Hecho
- 1700MayorazgoFicha
- 1700Sociedad de castasFicha
- 1713Pacto del obispo Cassiani con los palenques de los Montes de MaríaHecho
- 1715Las misiones jesuitas del Orinoco (1715–1742)Hecho
- 1728BaruleFicha
- 1728Insurrección de Barule en el Chocó (1728)Hecho
- 1739Restablecimiento del Virreinato de la Nueva Granada y gobierno de Eslava (1739–1750)Hecho
- 1741Blas de LezoFicha
- 1741Sebastián de EslavaFicha
- 1745Derrota del palenque de El Castigo y fundación de San Miguel de Patía (1745–1749)Hecho
- 1750Diferenciación regional y economías campesinas del Oriente neogranadino (1750–1770)Hecho
- 1750Rochelas del Caribe interior neogranadino (1750–1780)Hecho
- 1757José Solís Folch de CardonaFicha
- 1764EstancoFicha
- 1767Expulsión de la Compañía de Jesús del Nuevo Reino de Granada (1767–1775)Hecho
- 1767Pedro Mesía de la CerdaFicha
- 1769Carlos III de EspañaFicha
- 1770Castellanización, disolución de resguardos y censo de 1778 en el Nuevo Reino de GranadaHecho
- 1772Francisco Antonio Moreno y EscandónFicha
- 1774Campañas de poblamiento forzado de Antonio de la Torre y Miranda (1774–1780)Hecho
- 1774Manuel GuiriorFicha
- 1776Antonio de la Torre y MirandaFicha
- 1778Manuel Antonio FlórezFicha
- 1782Francisco SilvestreFicha
- 1783José Celestino MutisFicha
03Pre-independencia1780–180970
- 1770Contrabando atlántico como infraestructura del Caribe neogranadino tardocolonialHecho
- 1770Milicias de pardos y morenos de Cartagena como escuela política afrocaribeñaHecho
- 1776Visita Regia, virreinato de Caballero y Góngora y Expedición Botánica (1776–1789)Hecho
- 1778Sebastián José López RuizFicha
- 1778Simplificación censal borbónica de 1778–1782Hecho
- 1780Despotismo ilustradoFicha
- 1780Estanco del tabacoFicha
- 1780Pacto colonialFicha
- 1780Pre-independencia neogranadina (1780–1809)Época
- 1780Reformas borbónicas tardías y reorganización fiscal en la Nueva Granada (1780–1782)Hecho
- 1781AlcabalaFicha
- 1781Ambrosio PiscoFicha
- 1781CapitulacionesFicha
- 1781Colonialismo internoFicha
- 1781ComunerosFicha
- 1781Conspiración esclava de Antioquia de 1781 y el rumor de la cédula real ocultaHecho
- 1781José Antonio GalánFicha
- 1781Juan Francisco BerbeoFicha
- 1781Juan Francisco Gutiérrez de PiñeresFicha
- 1781La Revolución de los Comuneros y las Capitulaciones de ZipaquiráHecho
- 1781La traición a Galán y las Capitulaciones de ZipaquiráPregunta
- 1781Las reformas borbónicas en la Nueva GranadaPregunta
- 1781Los Comuneros de 1781Pregunta
- 1781Manuela BeltránFicha
- 1781SocorroFicha
- 1782Antonio Caballero y GóngoraFicha
- 1782Ejecución y descuartizamiento de José Antonio Galán (1782)Hecho
- 1782Virreinato de Caballero y Góngora y pacificación reformista (1782–1789)Hecho
- 1783Ciencia ilustrada en la Nueva GranadaFicha
- 1783Historia naturalFicha
- 1783Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de GranadaHecho
- 1785Comuna de Ayapel de 1785Hecho
- 1785Ilustración criollaFicha
- 1785Reforma agraria antioqueña de Juan Antonio Mon y Velarde (1785-1788)Hecho
- 1787Juan Antonio Mon y VelardeFicha
- 1789La impresión y persecución de los Derechos del Hombre en la Nueva Granada (1793-1794)Hecho
- 1789Reformismo judicial borbónico en Nueva GranadaPregunta
- 1790Antonio de Narváez y la TorreFicha
- 1790Manuela Sanz de SantamaríaFicha
- 1790Pedro Fermín de VargasFicha
- 1791El Papel Periódico de la Ciudad de Santafé de Bogotá (1791–1797)Hecho
- 1791Manuel del Socorro RodríguezFicha
- 1793Antonio NariñoFicha
- 1793Atlántico revolucionarioFicha
- 1793Bautizadores negros esclavizados en las minas del Chocó (c. 1793)Hecho
- 1793Derechos del HombreFicha
- 1793La traducción de los Derechos del Hombre y el proceso a Nariño (1793–1795)Hecho
- 1794José de EzpeletaFicha
- 1794Productividad política inversa de la coerción borbónica en la Nueva GranadaPregunta
- 1795El Consulado de Comercio de Cartagena y el pensamiento económico ilustrado (1795–1808)Hecho
- 1795José Domingo Duquesne de la MadridFicha
- 1795Juan Eloy Valenzuela y MantillaFicha
- 1795Patriotismo criolloFicha
- 1795Sinforoso Mutis ConsuegraFicha
- 1795Sociabilidad letradaFicha
- 1795Sombra haitiana, milicias pardas y miedos raciales en el Caribe (1795–1799)Hecho
- 1797Juan Bautista Picornell y GomilaFicha
- 1800Francisco Javier MatísFicha
- 1800Pedro Mendinueta y MúzquizFicha
- 1800Salvador Rizo BlancoFicha
- 1801La visita de Humboldt a la Nueva Granada (1801–1803)Hecho
- 1803Expedición Balmis en la Nueva Granada (1803-1805)Hecho
- 1804José Ignacio de PomboFicha
- 1804Real Cédula de Consolidación de Vales Reales en Nueva Granada (1804)Hecho
- 1804Sedición de Jegua de 1804Hecho
- 1808Crisis monárquica de 1808 y Memorial de AgraviosHecho
- 1808Semanario del Nuevo Reino de Granada (1808–1810)Hecho
- 1808Soberanía indígenaFicha
- 1810Antonio Amar y BorbónFicha
- 1810Cabildo abiertoFicha
04Independencia1810–183140
- 1808Crisis juntista y 20 de julio de 1810Hecho
- 1809Camilo Torres TenorioFicha
- 1810Antonio VillavicencioFicha
- 1810Francisco José de CaldasFicha
- 1810Independencia (1810–1831)Época
- 1810José Acevedo y GómezFicha
- 1810José María CarbonellFicha
- 1810Patria Boba: federalismo, centralismo y primeras repúblicas (1810–1816)Hecho
- 1810Soberanía popularFicha
- 1810Uti possidetis iurisFicha
- 1811FederalismoFicha
- 1811Jorge Tadeo LozanoFicha
- 1811José María García de ToledoFicha
- 1811La Primera República de Cartagena (1811–1815)Hecho
- 1811Manuel Rodríguez ToricesFicha
- 1811Pedro RomeroFicha
- 1812Antonio BarayaFicha
- 1812La Patria BobaPregunta
- 1812Patria BobaFicha
- 1813Economía de guerra republicana: préstamos forzosos, papel moneda y expropiación (1813-1819)Hecho
- 1813Juan del CorralFicha
- 1813Realismo pastuso y lealtad popular al rey (1813-1824)Hecho
- 1814Juan Fernández de Sotomayor y PicónFicha
- 1815La Reconquista española y el Régimen del Terror (1815–1819)Hecho
- 1815Realismo popularFicha
- 1816La ReconquistaFicha
- 1816PacificaciónFicha
- 1817Agustín AgualongoFicha
- 1818Juan SámanoFicha
- 1819Francisco Antonio ZeaFicha
- 1819Patronato republicanoFicha
- 1820Continuidad colonialFicha
- 1821Disolución liberal de los resguardos indígenas y despojo comunal (1821-1828)Hecho
- 1821Gran ColombiaFicha
- 1821José Félix de RestrepoFicha
- 1821José María del Castillo y RadaFicha
- 1821Libertad de vientresFicha
- 1822Dependencia financieraFicha
- 1828PardocraciaFicha
- 1830La Gran ColombiaPregunta
05Nueva Granada1831–186215
- 1750Hacienda esclavistaFicha
- 1834Lino de Pombo O'DonnellFicha
- 1835Reconocimiento diplomático de la Nueva Granada por la Santa Sede (1835)Hecho
- 1840Trabajo libreFicha
- 1847Florentino GonzálezFicha
- 1847ProteccionismoFicha
- 1848Formación de los partidos Liberal y Conservador y elección de José Hilario López (1848–1850)Hecho
- 1849Epidemia de cólera de 1849 en el Caribe neogranadinoHecho
- 1850Cartografía nacionalFicha
- 1850Comisión CorográficaFicha
- 1850Disolución de resguardosFicha
- 1850Geografía políticaFicha
- 1850LibrecambioFicha
- 1851Abolición de la esclavitud en la Nueva GranadaFicha
- 1856AnticlericalismoFicha
06Estados Unidos de Colombia1863–18855
07Regeneración1886–19291
08República Liberal1930–19461
09Transversal—34
- 1533Caribe colombianoFicha
- 1533Cartagena de IndiasFicha
- 1538Nueva GranadaFicha
- 1538SantaféFicha
- 1550La HabanaFicha
- 1563QuitoFicha
- 1574Patronato regioFicha
- 1600Costa CaribeFicha
- 1680Regímenes de trabajo coercitivo en la Nueva GranadaPregunta
- 1700ContrabandoFicha
- 1700MadridFicha
- 1750HondaFicha
- 1767Fronteras coloniales y marginalidad periférica en ColombiaPregunta
- 1776SincelejoFicha
- 1781SantanderFicha
- 1781ZipaquiráFicha
- 1791Opinión públicaFicha
- 1800El resguardo y la política indígena tardocolonial en la Nueva GranadaPregunta
- 1801Alexander von HumboldtFicha
- 1810La discontinuidad entre 1781 y 1810Pregunta
- 1810Mito fundacionalFicha
- 1820CaracasFicha
- 1821ManumisiónFicha
- 1830La frontera colombo-venezolanaPregunta
- 1840VillavicencioFicha
- 1850Colonización antioqueñaFicha
- 1850MaganguéFicha
- 1862AmbalemaFicha
- 1887PatronatoFicha
- 1887Roma en la historia de ColombiaFicha
- 1950Río SinúFicha
- 1965SimacotaFicha
- 1990Resistencia civilFicha
- 1991Soberanía territorialFicha
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Carlos III, cuyo reinado (1759-1788) representa el punto culminante y más significativo de las reformas borbónicas
- 02Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres, regente visitador desde 1778, ejecutor de la ofensiva fiscal que reorganizó estancos y extendió impuestos
- 03Manuela Beltrán, cuyo gesto en El Socorro en 1781 detonó la Revolución de los Comuneros como respuesta directa a las medidas fiscales borbónicas
- 04Juan Francisco Berbeo, comandante general de los Comuneros que negoció las Capitulaciones de Zipaquirá con el arzobispo Caballero y Góngora
- 05Compañía de Jesús, expulsada de los dominios españoles como consecuencia del regalismo eclesiástico borbónico
- 06Nueva Granada, territorio donde las reformas se aplicaron entre 1717 y 1810 con resultados paradójicos que prepararon las condiciones de la Independencia
- 07Virreinato de la Nueva Granada, innovación institucional borbónica creada en 1717, suprimida en 1724 y restablecida definitivamente hacia 1739
- 08José de Gálvez, cabeza del programa reformista en el conjunto de las Indias bajo Carlos III
Personas
Lugares
Ideas
Documentos y fragmentos citados
45 documentos · 58 fragmentos
01Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 85, 882 citas
[1]E 329 Sin embargo, las reformas no sólo tuvieron ese carácter, sino que también pretendieron solucionar los problemas de una sociedad que, como la neogranadina, acusó grandes cambios en el siglo XVII, cuando la población creció rápida- mente, el elemento mestizo pasó a ser el grupo mayoritario de la po- blación, se…
p. 85
[5](1818-1819). tado a través de la aplicación de las llamadas cien- cias útiles, la conciencia de habitar un territorio distinto de la metrópoli y la apropiación de una ideología diferente a aquella que sustentaba el ab- solutismo monárquico, crearon las condiciones para madurar el proceso de Independencia, el cual de…
p. 88
02Colombia complejaJulio Carrizosa Umaña · 2014 · p. 282 citas
[2]que uno de los principales ilustrados españoles fue José Celestino Mutis, sacerdote y botánico autodidacta que se había instalado en 1761 en la Nueva Granada. A su alrededor se inició la formación de una nueva imagen de nuestro territorio, la de un espacio enormemente rico en recursos naturales que podrían ser…
p. 28
[3]de los principales ilustrados españoles fue José Celestino Mutis, sacerdote y botánico autodidacta que se había instalado en 1761 en la Nueva Granada. A su alrededor se inició la formación de una nueva imagen de nuestro territorio, la de un espacio enormemente rico en recursos naturales que podrían ser utilizados…
p. 28
03Nueva Historia de Colombia. Vol. I: Colombia Indígena, Conquista y ColoniaÁlvaro Tirado Mejía, Jaime Jaramillo Uribe · 1989 · p. 168, 1762 citas
[4]fundación de las primeras audien- cias y la promulgación de las primeras Leyes de Indias, particularmente con las de 1542, ex- pendidas por Carlos V, en la Ciudad de Burgos. En este momento es la monarquía, el Estado español, el que asume el control y ejercita sus plenos derechos soberanos sobre los nuevos te-…
p. 168
[10]y de lo mucho que a ellas ocurre, y el que siempre han tenido los alcaldes ordinarios que han ma- nejado la Hacienda en estos lugares retirados, como que lo hacen por un año, sin sueldo y entre sus compatriotas. Pero es menester soste- ner a los puestos y a los que se pusieren; porque es mucho lo que los hacen padecer…
p. 176
04Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 301 cita
[6]Mérida, Maracaibo, Riohacha, Santa Marta, Cartagena, Panama, Veraguas, Chocó, Antioquia, Popay á n, Quito, Cuenca, Guayaquil, Loja, Jaén, Mainas, Neiva, Mariquita, Santafé, Tunja, Pamplona, and Guyana were grouped under a single viceregal government. Gold, mainly, but also silver and emeralds, were the main products…
p. 30
05Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · p. 54, 602 citas
[7]Villalonga, recomendó suprimirlo, en vista de su escasa infraestructura. Era la colonia más pobre del Imperio español. De virreinato volvió a hablarse tiempo después, cuando la poderosa armada inglesa intentó tomarse Cartagena en 1741, hambrienta por colonizar Sur- américa. La Corona española reforzó las defensas de…
p. 54
[39]alumnos lo que ya se discutía en el resto de Europa: la Revolutionibus orbium coelestium de Copérnico, que sostenía que la tierra es otro planeta girando alrededor del sol, y no al revés, como querían las Sagradas Escrituras. La orden de los dominicos se fue lanza en ristre contra Mutis. No pudieron expulsarlo como…
p. 60
06Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · p. 356, 5492 citas
[8]est á tico o posi blemente disminu í a, seg ú n pudieron observarlo para la parte orien tal del virreinato los visitadores reales a partir de 1755. Tal creci miento significaba una mayor participaci ó n de los criollos en los problemas p ú blicos y un mayor grado de conciencia pol í tica y social 29 Relaciones,…
p. 356
[34]franc é s cuyas obras, que penetran lentamente y a menudo de contrabando, influir á n de manera decisiva s ó lo en la generaci ó n siguiente, la que har á la Independencia. En la etapa comprendida entre 1760 y 1800 la intelligentsia criolla se encuentra preocupada por los mismos temas, los mismos problemas y…
p. 549
07Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 228, 2312 citas
[9]la Nueva Granada. José Prieto de Salazar adquiere el cargo de tesorero de la Casa de Moneda de Santafé. Supresión del carácter he- reditario de las encomiendas. 1719 Jorge de Villalonga, nombrado primer virrey de la Nueva Granada. Juan de Herrera: Lamenta- ciones de tinieblas. 1720 Se decreta que el impuesto de…
p. 228
[13]Nueva Gr nada. Nace José María del Castillo y Rada en Car- tagena. Se establece la imprenta en esta ciudad. Construcción de la catedral de Santa Marta, según trazas de Juan Cayetano Chacón. 1777 Muere el ex presidente Rafael Eslava en Santa- fé. Venta de resguardos en Popayán. Primer intento de organización gremial de…
p. 231
08Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 311 cita
[11]las Indias 21, que garantizaba la dominación con intuiciones de control y vigilancia, la uniformidad pretendida seguía siendo trastocada por la realidad heterogénea del terri- torio. A este respecto Jaramillo Uribe anota: Diversas culturas, diversas densidades de población, diferentes territorios geográficos,…
p. 31
09Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 841 cita
[12]a poco el n ú mero de espa ñ oles en los principales cargos, en particular al mando de tropas, como los gobernadores, que ya para 1794 eran casi todos espa ñ oles. Los cabildos, con regidores que casi siempre compraban sus puestos, siguieron en manos de los crio llos, a pesar de algunos intentos de los virreyes de…
p. 84
10Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 651 cita
[14]0,72 1,21 2,74 2,5 Impuesto/pib 2,9 % 4,7 % 10,4 % 8,4 % Fuentes: para los promedios de los quinquenios entre 1761 y 1800 en Meisel (2004); para 1810, Jaramillo, (1987) —cuenta fiscal que está posiblemente incompleta—. Los ingresos de la Corona en la última década de su dominación alcanzaron en promedio la suma de 2,…
p. 65
11Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 1451 cita
[15]distribución en las provincias de Antioquia, Cartagena, Santa Marta y Mompox. El primer rematador de la renta fue el comerciante de Honda José Mesa Armero, quien pagó por ella la suma de 50.000 pesos anuales. Este sistema de administración privada duró hasta 1774, cuando el virrey Solís estableció la administración…
p. 145
12Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 161 cita
[16]entre las colonias y la metrópoli, desarrollar nuevas técnicas para la producción y el control del exce- dente exportado y, al mismo tiempo, fortalecer el Estado. Sin embargo, España prohibía la producción de textiles que podían competir con sus mercancías y continuó ejerciendo control sobre la producción y sobre los…
p. 16
13The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 1991 cita
[17]stipends. Attentive to such misery, then, the total and annual contribution for the Indians shall remain at four pesos, and at two pesos for the mulattoes; priests shall not charge for rights or gratuities on baptisms, burials or weddings, nor require them to name an official for their holy days; if no participant…
p. 199
14Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 142, 1482 citas
[18]1697. La prohibición no tuvo éxito: el consumo continuó extendién- dose y los productores satisficieron la demanda incentivados por las grandes ganancias que obtenían. Se dijo incluso que el aguardiente “se fabricaba en los trapiches o ingenios de azúcar que están en la gente más poderosa y válida del Reyno”. 12 En…
p. 142
[19]cabeceras de las administraciones generales. El establecimien- to del monopolio directo se dio de forma gradual, y entre tanto se permitió la coexistencia de los métodos anteriores, el de arrendamiento y el de asiento por remate del estanco de aguardiente. Las diversas reformas de la renta del aguardiente fueron…
p. 148
15Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 1471 cita
[20]ogpanóge ml Cntniuge provincias sometidas al impuesto. No hay una parroquia por desdichada que sea que no cuente con el estanco de aguardiente una renta comunal aplicable a la subsisten- cia de la escuela; y es más que probable que faltando este ingreso, la escuela no pudiera sostenerse. En poblaciones de más…
p. 147
16Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · p. 46, 752 citas
[21]to simultaneously create disciplined militias in the interior as a means of controlling possible dis- order. In August , after the outbreak of war with Britain, a frustrated Flores delegated most of his authority to Gutiérrez de Piñeres and left Bo- gotá for Cartagena to focus on the defense of the viceroyalty.…
p. 75
[24]the appointment of the uncompromising reformer José de Gálvez as minister of the Indies, throughout its American domin- ions the Crown increasingly relied on the army to pacify and colonize the still sovereign indigenous nations. In New Granada, this new frontier policy targeted the Darién and, to a lesser extent, the…
p. 46
17Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · 2004 · p. 46, 752 citas
[22]to simultaneously create disciplined militias in the interior as a means of controlling possible dis- order. In August , after the outbreak of war with Britain, a frustrated Flores delegated most of his authority to Gutiérrez de Piñeres and left Bo- gotá for Cartagena to focus on the defense of the viceroyalty.…
p. 75
[25]the appointment of the uncompromising reformer José de Gálvez as minister of the Indies, throughout its American domin- ions the Crown increasingly relied on the army to pacify and colonize the still sovereign indigenous nations. In New Granada, this new frontier policy targeted the Darién and, to a lesser extent, the…
p. 46
18Myths of Harmony: Race and Republicanism during the Age of Revolution, Colombia, 1795–1831Marixa Lasso · 2007 · p. 291 cita
[23]slaves r5.7 per' cent; whites, including clergy, 27.o percentl and Indians o. 5 percent. Pardo artisans included shoemakers, tailors, masons, and silversmiths. Some of them became relatively wealthy and could afford to live in two-story houses and own slaves.6 The pardos'demographic weight also made them crucial to…
p. 29
19Historia de la religión en ColombiaJosé David Cortés Guerrero, Juana María Marín Leoz, Leonardo García Rincón · 2022 · p. 101 cita
[26]Las XVIII reformas borbónicas, buscando obtener un clero completamente dócil y controlable por la Corona, concibieron a las órdenes religiosas como entidades díscolas, debido a la gran independencia mostrada durante la época de los Habsburgo (siglos y) y a que eran dirigidas por autoridades XVI XVII internacionales,…
p. 10
20Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · p. 301 cita
[27]las parro- quias; la dotacién de los templos, monasterios y hospitales; la revisi6n de las sentencias de los tri- bunales eclesiésticos; la autorizacién para la circu- laci6én y aplicacién de todas las disposiciones pa- pales y el recibo de los diezmos que la Iglesia re- caudaba para sus atenciones. Por su parte, la…
p. 30
21Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · p. 1901 cita
[28]organización social que, por más que trataban de ser controladas, terminaban por escaparse 2. Las misiones indígenas durante el siglo XIX en Colombia Cuando se hace referencia a las misiones indígenas en Colombia, generalmente se piensa en la época colonial y se asocian principalmente con la obra de los jesuitas en…
p. 190
22Historia de la religión en Colombia, 1510-2021Jose Joaquin Pinto Bernal, Katherinne Giselle Mora Pacheco, Juan David Cascavita Mora, Juan Carlos Jurado Jurado, José Eduardo Rueda Enciso, Fabio Hernán Carballo, Fernanda Muñoz, Darío Arturo Zuleta Gómez, Carlos Arboleda Mora, Rafael Tamayo Franco, Juan Felipe Córdoba-Restrepo, Jeiman David López Amaya, María del Rosario Vázquez Piñeros, Andrés Felipe Manosalva Correa, Gabriel Cabrera Becerra, Gina Marcela Reyes Sánchez · 2022 · p. 141 cita
[29]de los centros educativos americanos y su inmersión en las nuevas corrientes intelectuales de la época. Así mismo, y con el objetivo de fortalecer la figura del rey frente al pontífice, se revisó la política conciliar, la cual se hizo más favorable a las medidas regalistas, y se apostó por limitar la comunicación…
p. 14
23El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 190, 5382 citas
[30]«… no debe guardar el juramento cuando por algún nuevo evento im - premeditado puede venir un peor mal. Si el juramento puede ser contra la salud, es indebido, no tiene fuerza para obligar, como acto que cae sobre indebida materia» 124. Tan claro era el sentido antiabsolutista de esa tradi- ción, que durante el…
p. 190
[37]su pensamiento. Sarrailh revalúa el «españolismo» de Jovellanos y otros contempo- ráneos suyos, su amor a España, su sincero catolicismo, y analiza el conflicto intelectual que en ellos se produjo al querer ser fieles a la tradición nacional y al propio tiempo renovar la cultura española en todos sus aspectos desde la…
p. 538
24Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 1391 cita
[31]más prósperas en el renglón de la manufactura durante el siglo xviii y que poblaciones como Morocote se hicieran famosas por los lienzos que distribuían en los mercados de la Nueva Granada. Las haciendas De gran importancia fueron también las haciendas de los jesuitas, por su valor económico y por las técnicas de…
p. 139
25Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · p. 351 cita
[32]institución eclesiástica sufrió un asalto sin precedentes, iniciado por ministros y funcionarios que se jactaban de sus ideas ilustradas. Sin embargo, esta no es la única interpretación disponible acerca de las relaciones entre Estado e Iglesia, pues también existieron miembros del clero afines a las reformas, incluso…
p. 35
26Magdalena. Historias de ColombiaWade Davis · 2021 · p. 1381 cita
[33]dio más tiempo para ir a presentar sus respetos al hombre por el que había desviado su camino: José Celestino Mutis. La visita se alargó por dos meses. Mutis deleitaba a Humboldt con sus historias de Guatavita y las leyendas de El Dorado; con el recuento acerca de las dificultades técnicas de la extracción de sal en…
p. 138
27Manual de arte del siglo XIX en ColombiaBeatriz González Aranda · 2017 · p. 481 cita
[35]innovación y experimen- tación. La desarrolló únicamente con los recursos que obtuvo de sus distintas disciplinas: médico, mineralogista y profesor. Tuvo un solo pintor de santos, monjas y más adelante, virreyes, Pablo Antonio García del Campo, y alguno que otro ocasional. Este período duró desde 1760 hasta 1783. La…
p. 48
28The Ideal of the Practical: Colombia's Struggle to Form a Technical EliteFrank Safford · 1976 · p. 971 cita
[36]condemned Spain's backwardness in matters scientific and held as his first principle the abandonment of the suppositions and systems of the Peripatetics. Apparently the Dominicans in Bogotá considered Mutis a dangerous challenge to their authority. Taking exception to the public exposition of the Copernican system by…
p. 97
29Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 601 cita
[38]religiones, e incluso con sangre vinculada a árabes o judíos, muestra esta obsesión por la pureza religiosa. Esto se refleja, por supuesto, en el sistema educativo, que en la escuela básica forma a las personas en verdades indiscutibles, y a los pocos adultos que van a la universidad les inculca los principios de la…
p. 60
30Pensar el siglo XIX. Cultura, biopolítica y modernidad en ColombiaSantiago Castro-Gómez (ed.) · 2004 · p. 10, 502 citas
[40]constructor de identidad al reelaborarse su sentido a la luz del pensamiento ilustrado. De hecho, las políticas borbónicas, con el objetivo de desarrollar las riquezas naturales coloniales en beneficio del Estado español, habían patrocinado el estudio de las ciencias útiles a través de la reforma de la educación,…
p. 50
[43]Buitrago 'Yo diré siempre con un filósofo piadoso que más me gusta Keaumur observando las polillas y dándonos remedios para poner a cubierto nuestras telas de la voracidad de estos insectos, que Leibni^ creando mundos" Francisco José de Caldas En el presente texto, haciendo uso de algunos conceptos desarrollados por…
p. 10
31¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 481 cita
[41]en las que se representó la flora de la Nueva Granada. Pero, ya se dijo, además de estimular la formación intelectual de los criollos, los monarcas españoles también deseaban forta lecer su autoridad sobre sus reinos en América, de ahí el apodo de "déspotas ilustrados" con el que se conocería posteriormente a estos…
p. 48
32Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · p. 1221 cita
[42]en las ciencias n atu rales tam bién debió facilitar la introducción d e las ideas políticas de la Ilustración. Esto es difícil de com probar puesto q u e fue peligroso para las elites criollas ap o y ar públicam ente las ideas revolucionarias. Sin em bargo, p u ed e establecerse q u e los escritos bási cos de la…
p. 122
33Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 531 cita
[44]las relaciones comerciales de sus colonias. La población nativa de Colombia probablemente nunca había gozado de mejores condiciones que las existentes al finalizar la prime- ra mitad del periodo borbónico, pues su población iba en aumento y todos los viajeros de la época dan cuenta de su nivel de vida modesto pero…
p. 53
34Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 2351 cita
[45]deseo de participación política. En 1752, en 1764 y en 1767 se realizaron motines contra la corona; y en 1779 una sublevación de 1.000 indígenas. Se incrementaron o crearon impuestos para alimentar la guerra de España contra Inglaterra. Al Regente Visitador Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres, le correspondió ejecutar…
p. 235
35Gran Enciclopedia de Colombia - Geografía 2Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Fernando Wills Franco (Dirección de proyecto); Camilo Calderón Schrader, Alberto Ramírez Santos (Coordinación editorial) · 2007 · p. 2071 cita
[46]la escena. E! gesto de Manuela Beltran comunico su propia audacia a la ira contenida de la multitud y millares de gentes hicieron sentir, entonces, el terrible poder de un pueblo enfurecido. »Los almacenes de los estancos fueron asaltados; los funcionarios perseguidos por las calles y sus casas convertidas en objeto…
p. 207
36Peregrinación de AlphaManuel Ancízar · 2016 · p. 220, 2302 citas
[47]a los principales jefes o capitanes de los comunes, dándoles a entender su comisión, y que los oirían gratos luego que les avisaran el paraje de la reunión. «Mas como la principal fermentación estaba dentro de la capital, donde se cree que formaron los pasquines, y se comunicaban frecuentemente los avisos al cuerpo de…
p. 220
[48]reunían; suponiendo órdenes del rebelde Tupamaro —Tupac-Amaru— 5 y queriéndo - les dar a entender que todos se hallaban exentos de tribu - tos y que habían cesado las contribuciones de diezmos y obligación de cumplir con los preceptos eclesiásticos, para esto, y como el principal motor y cabeza fue un vecino llamado…
p. 230
3730 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 131 cita
[49]se inició el retorno de los comuneros a sus pueblos. Berbeo fue nombrado corregidor, con un sueldo anual de mil pesos. José Antonio Galán no aceptó las negociaciones, pues le parecía que habían sido aprobadas muy rápido. El tiempo acabó por darle la razón. El virrey, que estaba en Cartagena para prevenir un ataque de…
p. 13
38Breve historia de BogotáMarco Forero · 2016 · p. 44, 522 citas
[50]estimó que cerca de cuatro mil personas avanzaban hacia la capital. Cuando llegaban a la actual ciudad de Zipaquirá, el arzobispo español Antonio Caballero y Góngora (designado para negociar la pacificación de la rebelión) se reúne con los líderes del movimiento, siendo el principal Juan Francisco Berbeo; es ahí que…
p. 44
[58]generaron numerosas revueltas que terminaron con el establecimiento en la capital de un regimiento compuesto por centenares de soldados que venían desde Cartagena para proteger su dominio de Santafé de Bogotá. El antagonismo entre las autoridades reales de la capital y los miembros del Cabildo, integrantes de los…
p. 52
39Resistencia en el San JorgeOrlando Fals Borda · 2002 · p. 1611 cita
[51]a la religión y no haber entre ellos asesinatos ni peleas, aún en sus b o r r a c h e r a s ". (En esta tarea misional González Belandres tuvo d e s p u é s sus fuertes encontrones con el p a d r e José Palacios de la Vega, a quien también se le confió, en 1787, la misión de re- ducir a los indios de San Cipriano y…
p. 161
40Con nombre propioDaniel Samper Pizano · 2017 · p. 4051 cita
[52]su nacimiento; y el pie izquierdo en el lugar de Mogotes. Declarada por infame su descendencia, ocupados todos sus bienes y aplicados al real fisco; asolada su casa y sem- brada de sal, para que de esta manera se dé olvido a su infame nombre y acabe con tan vil persona, tan detesta- ble memoria, sin que quede otra que…
p. 405
41Historia abierta del arte colombianoMarta Traba · 2016 · p. 731 cita
[53]en esta obra de pintura-ficción no se oye —o si se oye se desatiende— el ruido de las pisadas de los comuneros que, diez años antes de su estallido, ya comenzaban a volverse perceptibles. El primero de febrero de 1782 un hombre es arrancado a golpes de la cárcel, arrastrado por el suelo, llevado hasta el lugar donde…
p. 73
42Muiscas: representaciones, cartografías y etnopolíticas de la memoriaAna María Gómez Londoño (editora), Carl Henrik Langebaek Rueda, Jorge Augusto Gamboa Mendoza, Michael J. Francis, Marta Clemencia Herrera Ángel, François Correa Rubio, Óscar Guarín Martínez, Hermann Trimborn, Luis Fernando Restrepo, Mercedes López Rodríguez, Carlos Andrés Durán · 2005 · p. 1011 cita
[54]la Independencia fue otro factor que quizá no permitió un campo más fértil para que la élite criolla exaltara las ‘cuali- dades’ de la raza indígena. Además, la ‘defensa’ de América de las calumnias de Buffon y otros ilustrados se dejaba de un lado, porque la nueva élite no estaba del todo interesada en romper los…
p. 101
43When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames David Henderson · 1985 · p. 301 cita
[55]the cry heard often in Tolima during the Revolt of the Comuneros. 14 As major landmarks in the political life of late-eighteenth-century Tolima, the Jesuit expulsion and the Comunero revolt were most significant for the reaction they failed to evoke. Those events did not trigger any popular outcry against the king,…
p. 30
44Historia de la vida cotidiana en ColombiaBeatriz Castro Carvajal (editora) · 2016 · p. 4501 cita
[56]política dentro de sus comunidades, puesto que llegaron a ser regido- res de cabildos y se conectaron con la sociedad criolla, lo que les permitió ser nombrados en los gobiernos locales. Al integrarse en las sociedades provincianas por medio del 285 Archivo Central del Cauca, 1763, libro capitular, tomo 23, folios…
p. 450
45Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 311 cita
[57]mundo cambió para millones de personas que habitaban la América española. En este capítulo se examinan dichas transformaciones ideológicas, políticas, económicas y territoriales para el caso de Colombia, 6 las cuales estaban inextricablemente ligadas a los cambios que ocurrían simultáneamente en el contexto del mundo…
p. 31