Juan Fernández de Sotomayor y Picón
Independencia
1777–1849
La biografía
Juan Fernández de Sotomayor y Picón convirtió argumentos independentistas en una forma pedagógica conocida. Nacido en Cartagena el 2 de noviembre de 1777, ordenado sacerdote en 1801 y cura de Mompox desde 1804, participó en la política de esa villa y fue diputado por Mompox en la Convención constituyente del Estado de Cartagena. Su nombre no figura entre los firmantes del Acta de Independencia del 11 de noviembre de 1811; sí aparece al pie de la Constitución estatal sancionada el 14 de junio de 1812. En 1814 publicó el Catecismo o Instrucción popular, una defensa de la independencia escrita en preguntas y respuestas. Perseguido durante la reconquista, retomó después una carrera eclesiástica y política que lo llevó a ser vicario apostólico con carácter episcopal en 1831 y obispo de Cartagena en propiedad desde 1834 hasta su muerte, el 29 de marzo de 1849.
Línea de vida
- 1777
Nacimiento en Cartagena de Indias
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Nació el 2 de noviembre, hijo de Marcos Fernández de Sotomayor y María Anselma Picón.
- 1801
Ordenación sacerdotal
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Fue ordenado sacerdote en Cartagena el 16 de enero e inició una carrera docente y parroquial.
- 1804
Cura de Mompox
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Asumió el curato de Mompox, desde donde participó en la crisis política de 1810.
- 1812
Convención y Constitución de Cartagena
- 1814
Publicación del Catecismo o Instrucción popular
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Publicó en la Imprenta del Gobierno de Cartagena una defensa de la independencia en formato de preguntas y respuestas.
- 1831
Vicario apostólico con carácter episcopal
- 1834
Obispo de Cartagena en propiedad
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La Santa Sede lo promovió a la sede de Cartagena en el consistorio del 19 de diciembre.
- 1849
Muerte en Cartagena
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Murió el 29 de marzo después de gobernar la diócesis durante la etapa republicana.
Un clérigo criollo entre dos órdenes
Sotomayor fue simultáneamente sacerdote, publicista patriota, representante político y obispo. Esa combinación no exige convertirlo en prócer laico ni borrar su carrera eclesiástica. En la Cartagena de comienzos del siglo XIX, el clero intervenía en educación, predicación, administración parroquial y controversia pública; la crisis de la monarquía dividió a sus integrantes entre fidelidades realistas, posiciones autonomistas y adhesiones independentistas. Su trayectoria permite observar una de esas opciones, no hablar en nombre de todo el clero neogranadino.
El Catecismo o Instrucción popular de 1814 empleó el diálogo de preguntas y respuestas para refutar los títulos de dominio español y presentar la independencia como compatible con la fe católica. No sabemos con precisión cómo circuló entre todas las parroquias ni cómo fue recibido por cada feligresía; sí consta su persecución por autoridades realistas y su presencia en debates posteriores sobre religión e independencia. El mismo autor fue nombrado obispo titular y vicario apostólico en 1831, y solo en 1834 obispo en propiedad de Cartagena. Entre el texto insurgente y la mitra transcurrieron dos décadas marcadas por reconquista, restauración republicana y negociación con la Santa Sede.
Mompox, el río y la biblioteca
Nació en Cartagena de Indias el 2 de noviembre de 1777, hijo de Marcos Fernández de Sotomayor y María Anselma Picón. Estudió en instituciones de Cartagena y Santafé, entre ellas el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, y recibió formación en derecho civil y canónico, teología y moral. Fue ordenado sacerdote en Cartagena el 16 de enero de 1801, enseñó jurisprudencia civil y canónica y ejerció un curato antes de ser designado párroco de Mompox en 1804. La villa del bajo Magdalena, conectada por el comercio fluvial con Cartagena y el interior, se convirtió en el escenario principal de su primera actuación pública.
Sus primeros años no están enteramente en penumbra: las biografías institucionales y los repertorios eclesiásticos permiten reconstruir estudios, ordenación y cargos tempranos, aunque no todos ofrecen el mismo detalle ni idéntica fecha de muerte. Su uso del formato catequístico se inscribe en una tradición de instrucción religiosa bien conocida, pero el contenido político del texto de 1814 debe estudiarse en su contexto específico. Las afirmaciones sobre una pertenencia temprana a logias masónicas proceden de una tradición secundaria y requieren atribución; no bastan para definir toda su formación intelectual.
Como cura de Mompox, ejerció su ministerio durante la crisis de 1810. Una síntesis biográfica del Banco de la República le atribuye una intervención activa en la movilización de comienzos de agosto, mientras la historiografía sobre Cartagena lo sitúa entre los dirigentes de la junta autónoma organizada en Mompox. El 6 de agosto el cabildo rompió con el Consejo de Regencia y proclamó su separación. La forma exacta de su intervención debe formularse con esa atribución: fue un clérigo comprometido con el movimiento, no la causa única de una decisión colectiva.
Del púlpito a la Constitución
El itinerario que lleva a Sotomayor del curato momposino a la Convención de Cartagena pasa por la política del bajo Magdalena y por la disputa entre Mompox y la capital provincial. Los hermanos Gutiérrez de Piñeres participaron en la radicalización de ambos escenarios, pero no formaron con él un bloque familiar o programático perfectamente uniforme. En 1810 Sotomayor encabezó junto con otros dirigentes la junta provincial autónoma de Mompox; en enero de 1812 asistió como uno de los diputados momposinos al Colegio Electoral y Constituyente del Estado de Cartagena.
El 11 de noviembre de 1811 la provincia de Cartagena se declaró Estado libre, soberano e independiente. La lista de signatarios del acta impresa por Ruiz e Hijos no incluye a Juan Fernández de Sotomayor. Su participación formal comprobable corresponde al proceso constituyente siguiente: el Colegio Electoral y Constituyente se instaló el 21 de enero de 1812, lo contó entre los diputados de Mompox y sancionó la Constitución del Estado el 14 de junio. En la reproducción patrimonial de ese texto, su nombre figura entre quienes firman por el departamento de Mompox. La distinción no reduce su compromiso patriota; evita atribuirle un documento que no suscribió.
La declaración de 1811 surgió de una movilización política compleja en la que participaron élites, artesanos, milicias de pardos y otros sectores urbanos, sin que eso equivalga a una ciudadanía socialmente igualitaria. Sotomayor no puede usarse como prueba de la composición de los signatarios porque no aparece entre ellos. Su lugar documentado está en la representación de Mompox dentro de la Convención de 1812, junto a Remigio Márquez, Gabriel y Vicente Celedonio Gutiérrez de Piñeres, Vicente García y Cecilio Rojas. Esa firma constitucional vinculó su autoridad clerical a la organización política del nuevo Estado, pero fue una acción colegiada.
Dos años después publicó el Catecismo o Instrucción popular, no un Catecismo e Instrucción. El impreso salió en Cartagena de Indias en 1814, en la Imprenta del Gobierno a cargo de Manuel González y Pujol; se conoce también una reimpresión de 1820. El texto discutía tres títulos invocados para justificar el dominio español —donación pontificia, conquista y propagación de la religión— y los rechazaba. También exhortaba a párrocos y eclesiásticos a defender la religión frente a la tiranía y a explicar la justicia de la independencia. Esa exhortación política no fue una orden canónica emitida por quien tuviera jurisdicción sobre todo el clero.
La forma importaba. El diálogo breve de pregunta y respuesta remitía a una práctica catequística familiar y permitía ordenar argumentos jurídicos y teológicos en secuencias didácticas. Sotomayor trasladó a ese molde una discusión sobre soberanía, conquista y jurisdicción pontificia. Puede hablarse de una pedagogía política de raíz religiosa; afirmar que toda la feligresía lo memorizó o que el formato produjo por sí mismo adhesión popular excede la evidencia conservada.
El Catecismo de 1814 y la disputa por el clero
Sotomayor no operaba en el vacío. Estudios sobre el clero de la Independencia muestran posiciones variadas y cambiantes. Salvador Jiménez de Enciso, obispo de Popayán, defendió la fidelidad monárquica y actuó como referente realista en el sur; otros sacerdotes y religiosos justificaron la emancipación o participaron en sus instituciones. Esa diversidad no se distribuyó de manera idéntica en todas las diócesis ni permite reducir el conflicto a una jerarquía enteramente realista frente a un bajo clero patriota.
Entre los clérigos favorables a la causa americana hubo trayectorias distintas: Diego Padilla escribió en la prensa; Ignacio Mariño participó en la guerra; Fernando Caicedo y Flórez intervino en debates eclesiásticos y políticos; otros sacerdotes ocuparon curules, predicaron sermones o suscribieron documentos en Santafé y otras provincias. No formaron una orden ni un partido clerical único. El caso de Sotomayor debe compararse con ellos, pero su Catecismo y su actuación en Cartagena y Mompox conservaron rasgos propios.
Dentro de ese mapa, la particularidad de Sotomayor fue reunir en un impreso sistemático argumentos religiosos, jurídicos y políticos a favor de la independencia. El formato era apto para la enseñanza y un informe diplomático posterior afirmó que el gobierno lo hizo usar por un tiempo en escuelas elementales, pero esa noticia tardía debe atribuirse y no convertirse en prueba de circulación uniforme por toda la maquinaria parroquial. El texto es singular en el corpus neogranadino sin ser el único ejemplo hispanoamericano de catecismo político.
Conviene situar esa singularidad con precisión. El Catecismo apareció después de la declaración de 1811 y de la Constitución de 1812 que Sotomayor sí firmó. No inauguró la ruptura política: ofreció en 1814 una justificación sistemática cuando el Estado de Cartagena enfrentaba guerra y divisiones internas. Su aportación puede describirse como traducción doctrinal de argumentos independentistas; no es posible medir con las fuentes revisadas una eficacia social superior a la de todos los demás clérigos patriotas.
La operación tuvo una dimensión polémica inmediata. Frente a quienes asociaban fidelidad religiosa y obediencia a la monarquía, Sotomayor sostuvo que la independencia podía defenderse desde el catolicismo. Su texto y el sermón pronunciado en Santafé en 1815 muestran la intervención de una voz sacerdotal en la disputa por la legitimidad. Fueron contribuciones relevantes al lenguaje político de la época, aunque las fuentes no permiten equiparar causalmente su efecto con el de las campañas militares ni afirmar cuánto persuadieron a la mayoría del clero o de la población.
Logias, redacciones y familias del bajo Magdalena
La relación de Sotomayor con la masonería exige cautela. Estudios secundarios, algunos siguiendo a Américo Carnicelli, lo vinculan con una logia cartagenera de 1809 y con la logia Beneficencia en 1822; otras síntesis destacan su participación posterior en la Sociedad Bíblica y afirman que se apartó de ambientes masónicos. La evidencia revisada no permite fijar una afiliación continua, fechas de ingreso ni el peso causal de esas asociaciones en su pensamiento. Por eso deben presentarse como tradiciones historiográficas atribuidas, no como una clave biográfica autosuficiente.
Juan Nepomuceno Azuero Plata fue otro clérigo activo en la política republicana y participó en debates sobre el patronato eclesiástico. Esa coincidencia ilustra la diversidad de itinerarios sacerdotales después de la Independencia, pero no demuestra que el Catecismo de Sotomayor hubiera abierto o resuelto directamente la legislación de patronato de la década de 1820. Entre una obra de 1814 y esas decisiones institucionales mediaron congresos, gobiernos, autoridades eclesiásticas y negociaciones con Roma.
En Cartagena y Mompox, Sotomayor compartió escenarios políticos con abogados, comerciantes, militares y clérigos, pero no fue firmante del Acta de 1811. Su asociación documental más clara es con los diputados momposinos de la Convención de 1812 y, después, con los cuerpos políticos en los que representó a Cartagena o Mompox. También predicó en Santafé en 1815 y desarrolló allí una carrera como congresista, rector del Rosario, canónigo y vicario general. Esas redes cambiaron con el tiempo y no forman una sola redacción o facción permanente.
Ese mundo político no fue una vanguardia uniforme. Las tensiones entre Cartagena y Mompox, entre facciones locales y entre proyectos federales y centralizadores impiden reducirlo a un programa común. Sotomayor aportó una voz eclesiástica favorable a la independencia, pero no garantizó por sí solo que la ruptura dejara de leerse como apostasía. Su obra muestra que era posible articular catolicismo e independencia; la recepción y el alcance de esa articulación fueron disputados.
1815: el descenso al infierno
El sitio dirigido por Pablo Morillo se extendió desde agosto hasta comienzos de diciembre de 1815, cerca de tres meses y medio. Hambre, enfermedad y combate causaron miles de muertes y precipitaron la evacuación de parte de los defensores durante la noche del 5 al 6 de diciembre. Las fuentes ofrecen cifras distintas sobre población y bajas; por eso no conviene convertir una estimación particular de muertos realistas o una fracción exacta de habitantes en dato indiscutido. Lo seguro es la devastación de la ciudad y el final de la primera experiencia republicana cartagenera.
Antes del cerco realista, Cartagena había sufrido el conflicto con fuerzas de Simón Bolívar en 1815 y tensiones internas acumuladas desde años anteriores. Esas disputas consumieron recursos y dificultaron la coordinación, pero no bastan para explicar por sí solas la victoria de Morillo. En el desenlace concurrieron el bloqueo, la superioridad expedicionaria, el hambre, las enfermedades, la fragmentación política y las decisiones militares de ambos bandos. Ordenarlas como un fracaso primero político y solo después militar es una interpretación, no un hecho establecido por una sola secuencia causal.
La evacuación marítima sacó de Cartagena a cientos de defensores en trece embarcaciones, de las cuales solo algunas alcanzaron destino. No hay evidencia de que Sotomayor estuviera en esa salida. Las biografías revisadas afirman que, perseguido por la Inquisición y por autoridades de la reconquista, se ocultó en Jamaica; no fijan con igual precisión cada etapa del desplazamiento. Su curato de Mompox fue ocupado por otro sacerdote y él permaneció fuera de la vida pública que había ejercido durante la primera república.
La restauración realista produjo ejecuciones, confiscaciones, destierros y procesos contra dirigentes de distintas provincias. En Cartagena fueron fusilados nueve líderes el 24 de febrero de 1816, entre ellos José María García de Toledo y Manuel Rodríguez Torices. Hablar de la ejecución de «la mayoría» de los dirigentes neogranadinos excede lo que permite esa lista. En el caso de Sotomayor, la represión adoptó otras formas: censura de sus impresos, acusaciones eclesiásticas, excomunión y persecución.
La trayectoria de Sotomayor durante la reconquista no debe explicarse por una supuesta inmunidad clerical. El obispo de Cartagena lo declaró reo de alta traición, lo desaforó y excomulgó; sus escritos fueron condenados y quemados, y él se ocultó en Jamaica. Un estudio sobre las retractaciones del período muestra además que tuvo que responder después por sus posiciones. Sobrevivió, pero las fuentes revisadas no demuestran que la condición sacerdotal fuera la causa de esa supervivencia ni permiten reconstruir todas sus negociaciones.
El episcopado: legitimar la república que ayudó a fundar
La carrera episcopal tuvo una secuencia más tardía y compleja. Gregorio José Rodríguez fue expulsado de Cartagena en 1820 y conservó el título hasta su muerte en 1828. El 29 de abril de 1831 Sotomayor fue promovido como obispo titular y nombrado vicario apostólico de Cartagena; recibió la consagración episcopal en Bogotá el 19 de noviembre de ese año. La Santa Sede lo hizo obispo en propiedad de Cartagena en el consistorio del 19 de diciembre de 1834. No ascendió al obispado en 1824 ni tres lustros después de una firma en el Acta de 1811: su firma documentada fue la de la Constitución de 1812.
El contexto romano también requiere fechas exactas. Pío VII expidió el breve Etsi longissimo el 30 de enero de 1816, no en 1814, y exhortó al clero de la América sujeta al rey de España a combatir las rebeliones y recomendar fidelidad a Fernando VII. La relación con los nuevos Estados cambió gradualmente. En la Nueva Granada, la decisión pontificia de establecer relaciones diplomáticas se comunicó el 26 de noviembre de 1835; Gaetano Baluffi fue nombrado internuncio el 9 de septiembre de 1836 y presentó credenciales en Bogotá el 18 de marzo de 1837. Esos pasos no pueden condensarse en una sola fecha ni atribuirse a Pío VIII.
Sotomayor ejerció su episcopado bajo constituciones que daban a la religión católica una posición pública privilegiada. La de 1832 impuso al gobierno el deber de proteger a los granadinos en su ejercicio; la de 1843 declaró que era el único culto sostenido y mantenido por la República. Al mismo tiempo continuaron las disputas sobre patronato, nombramientos, rentas y jurisdicción. Hay continuidad con prácticas regalistas anteriores, pero también cambios de soberanía, interlocutores y normas; no fue una simple reproducción intacta del orden borbónico.
Como obispo, Sotomayor administró una diócesis católica dentro de un Estado que reclamaba facultades de patronato y seguía negociando sus relaciones con Roma. Las síntesis biográficas le atribuyen reapertura o fortalecimiento de estudios eclesiásticos, visitas pastorales, atención a cofradías, capillas, templos, escuelas y cementerios. Sus escritos de la década de 1840 muestran una defensa explícita del clero diocesano. Esos datos permiten hablar de gobierno pastoral y controversia institucional; no prueban que aceptara sin reservas cada intervención estatal ni que su autoridad fuera universalmente obedecida.
Las reformas que abrieron una confrontación más intensa entre Estado e Iglesia pertenecen sobre todo al período posterior a su muerte. La ley que extinguió el fuero eclesiástico fue sancionada el 14 de mayo de 1851; otras medidas sobre elección de párrocos, tuición y bienes eclesiásticos siguieron en los años posteriores. Sotomayor murió en 1849, de modo que no gobernó su diócesis durante esas crisis ni puede describirse como actor de sus prolegómenos sin evidencia específica. Su episcopado debe analizarse en las tensiones concretas de las décadas de 1830 y 1840.
Contradicciones de un ministerio
El paso del publicista patriota al obispo republicano sí plantea una cuestión histórica, pero no demuestra una contradicción personal por sí mismo. El texto de 1814 defendía la independencia desde argumentos católicos; sus escritos y actuaciones posteriores se concentraron en formación religiosa, gobierno pastoral y defensa del clero. La república mantuvo formas de patronato, mientras la Santa Sede regularizó gradualmente la jerarquía. Describir esa continuidad institucional es más sólido que atribuirle a Sotomayor una aceptación silenciosa de toda subordinación estatal.
Tampoco hay base suficiente para afirmar que radicalizó su discurso por conveniencia y después capitalizó ese prestigio para obtener la mitra. Su persecución durante la reconquista, sus cargos políticos republicanos y la reserva con que Roma evaluó su pasado patriota muestran una trayectoria con costos y negociaciones. Puede observarse continuidad en su intento de conciliar catolicismo y orden republicano, pero sus motivaciones íntimas no se desprenden de los cargos que ocupó ni de una lectura retrospectiva del ascenso episcopal.
La tradición masónica añade una pregunta, no una conclusión. Las menciones disponibles son secundarias y dependen en parte de repertorios posteriores; no se localizaron actas de logia o registros contemporáneos que permitieran establecer continuidad, funciones o conflicto personal con la disciplina eclesiástica. Su caso puede ilustrar las redes políticas atribuidas a algunos clérigos patriotas, pero no demuestra por sí solo una convivencia general entre «el altar y la escuadra» dentro del clero neogranadino.
El catecismo como forma política
Sotomayor murió en Cartagena el 29 de marzo de 1849, antes del ciclo reformista que transformó con mayor intensidad las relaciones Iglesia-Estado. La abolición legal del fuero eclesiástico llegó en mayo de 1851 y la desamortización de bienes de manos muertas en 1861. Es legítimo situar su episcopado como antecedente de una historia institucional más larga, pero no presentar aquellas reformas posteriores como desarrollo necesario de su obra ni afirmar que la Iglesia fue «patriotizada» de una vez y para siempre por los clérigos independentistas.
El Catecismo o Instrucción popular de 1814 ocupa un lugar relevante entre los catecismos políticos de la Independencia. Combinó la crítica de los títulos de conquista y donación pontificia, la defensa de la separación y una exhortación al clero en un formato didáctico de preguntas y respuestas. La persecución y destrucción de ejemplares ayuda a explicar su rareza, y una reproducción parcial conservó parte del texto. Su importancia puede establecerse por contenido, contexto y recepción documentada; no requiere atribuirle una influencia uniforme ni inferir cómo moduló personalmente cada posición en décadas posteriores.
La trayectoria documentada resulta más precisa que la figura construida alrededor de una firma errónea. Sotomayor fue cura de Mompox, integrante de su junta autónoma, diputado constituyente y firmante de la Constitución cartagenera de 1812; publicó el Catecismo en 1814, predicó un sermón patriótico en 1815, sufrió persecución durante la reconquista y retomó después cargos eclesiásticos y políticos. Como vicario apostólico y obispo administró la diócesis entre 1831 y 1849. Esos cambios de escenario muestran la articulación histórica entre catolicismo e independencia sin convertirlo en representante único del clero ni en encarnación de una «Ilustración radical» homogénea.
El Museo Nacional conserva una copia litográfica del siglo XIX del Acta de Independencia de Cartagena, no el original, y su página institucional identifica a los signatarios sin incluir a Sotomayor. El documento que sí lleva su nombre es la Constitución política del Estado de Cartagena de Indias: en la edición patrimonial, la página de firmas del 14 de junio de 1812 lo registra por el departamento de Mompox. Ese rastro material ofrece un cierre menos espectacular y más exacto: un sacerdote participó en la organización constitucional del nuevo Estado y, dos años después, formuló una defensa religiosa de su independencia.
Conexiones del archivo
Red histórica
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
24 documentos · 32 fragmentos01Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · Páginas 212, 214, 2163 citas
[1]las controver- sias sobre el patronato, luego del 20 de Jullo de 1810 El cura de Mompós y luego obispo de Cartagena, Juan Fernández de So- tomayor, vinculado a las primeras lo- ¡ms masónicas, publicó en 1814 el Ca- fecismo v Jrstrucción popidar, dedicado a denunciar los que consideró como atrmpellos cometidos por los…
p. 212
[11]1623, año en que el dero enemigo de La - depondencia y algunos criollos su mún confisban en la cansa del emprendieran contra Las Idea ma goblerno, en las po- siciónes más e de la jerarquia militar y, en fin, entre comere e incipientes artesanos, la pertemen- cia a alguna logía masónica era cas| TD e pam s te mar Y rm…
p. 216
[20]religión Católica, Apostólica, Romano es lo res ligión de la República. Es un debor del gobierno, en ejercicio del patro- mato de la Iglesia colombiana, prote- gerda y no tolerar el culto público de ninguna otras, Adquirió asíel Estado un carácter confesional y de intole- rancia hacia cualquier culto que no fuera el…
p. 214
02Historia doble de la Costa. Tomo 2: El Presidente NietoOrlando Fals Borda · 2002 · Página 641 cita
[2]después obispo de Cartagena. 36A EL POLÍTICO Y EL PUEBLO establecidas de tiempo atrás en la ciudad. De ellas aprendió más de Europa y su cultura, especialmente de Francia. Todo lo francés fascinó a J u a n J o s é: trató de aprender el idioma y se puso a leer clásicos como C o m e d i e, Racine, Moliere, Boileau y…
p. 64
03Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · Página 2471 cita
[3]a los gobiernos de la Península, más injusta, más tiránica y opresiva ha sido la de estos contra nosotros. “Declaramos solemnemente, a la faz de todo el mundo, que la provincia de Cartagena de Indias es desde hoy, de hecho y por derecho, Estado libre, soberano e independiente; que se halla absuelta de toda sumisión,…
p. 247
04Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · Página 831 cita
[4]acta en la que se declaraba la total independencia de la provincia de Cartagena, en Nueva Granada, histérico documento que se conserva en el Museo Nacional de Bogota. que s6lo esperaba la oportunidad para manifes- tarse, como ocurrié en Cartagena el 22 de mayo y el 14 de junio de 1810, cuando el cabildo depuso al…
p. 83
05Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · Página 321 cita
[5]dedica en espe- cial a las actividades literarias. Esto le facilitó tener vínculos con los granadinos que alimenta- ban aspiraciones independentistas, sobre todo en la Tertulia del Buen Gusto. También tuvo oportunidad de practicar el periodismo político, tan común en la época: participó en la redacción del Semanario…
p. 32
06Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · 2004 · Páginas 309, 3362 citas
[6], in Spain, AGI, Santa Fe . . On these events, see ‘‘Acta de independencia de la Provincia de Cartagena en la Nueva Granada,’’ November (:–), and ‘‘Defensa hecha por... Toledo’’ (:, , –), both in [Corrales], Documentos; Urueta, Cartagena, Notes to Pages – –; F. de P.…
p. 309
[30] This page intentionally left blank Colombia Archivo del Arzobispado de Cartagena Archivo Eclesiástico de Santa Marta Archivo Histórico de Cartagena Fondo Gobernación Serie Justicia Archivo Histórico Nacional de Colombia, Bogotá…
p. 336
07Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835Aline Helg · Páginas 309, 3362 citas
[7], in Spain, AGI, Santa Fe . . On these events, see ‘‘Acta de independencia de la Provincia de Cartagena en la Nueva Granada,’’ November (:–), and ‘‘Defensa hecha por... Toledo’’ (:, , –), both in [Corrales], Documentos; Urueta, Cartagena, Notes to Pages – –; F. de P.…
p. 309
[31] This page intentionally left blank Colombia Archivo del Arzobispado de Cartagena Archivo Eclesiástico de Santa Marta Archivo Histórico de Cartagena Fondo Gobernación Serie Justicia Archivo Histórico Nacional de Colombia, Bogotá…
p. 336
08Historia doble de la Costa. Tomo 1: Mompox y LobaOrlando Fals Borda · 2002 · Páginas 263, 2812 citas
[8]ahora reñía 16 años de edad, y la pidió formalmente en matrimonio. Y Tomasa, otra hija, se casó con el distinguido cartagenero Lázaro María de Herrera, de impecable proceder durante la revolución. ¿Cómo podían permitir estos caballeros ningún mal a su suegra? Algo parecido le esraba ocurriendo también a los Gutiérrez…
p. 281
[29]escondido cuando yo salgo a alguna p a r t e ". Aunque este capitán le pedía a don Mateo que fuera al hato " p a r a conocerlo", no hay noricia de que el marqués consorte hubiera hecho ese viaje a San Benito. Sus actividades militares y políticas lo tenían más que ocupado en Mompox: en efecto, estaba por estallar la…
p. 263
09Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Página 1031 cita
[9]ó n. Para formar un gobierno com ú n, si la soberan í a resid í a en el pueblo, ¿ sus representantes deb í an ser los “ cabildos ” o diputados elegidos por los vecinos?, ¿ la representaci ó n de los cabildos deb í a ser igual o proporcional a la poblaci ó n? Si el pueblo estaba formado por los ciudadanos (o vecinos) y…
p. 103
10Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · Página 1381 cita
[10]y respuestas al alcance de to- dos. Su uso es antiguo en la vida de la Iglesia y desde fines de la Edad Media aparecieron textos de doctrina cristiana para los niños y el pueblo y fue el Concilio de Trento, con su Catechismus ad Pa- rochos, que inició la obra de los catecismos manuales de uso en todo el m u n d o. En…
p. 138
11Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · Página 341 cita
[12]Espana. Este clero realista defen- dié la estrecha unidad entre la Monarquia y la Re- ligién, con la defensa mutua de los derechos sobre América en lo espiritual y terrenal; lucharon contra los falsos fildsofos de la Ilustracién, responsables del desorden, la anarquia y el anticlericalismo, y pre- dicaron sobre la…
p. 34
12Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · Páginas 35, 382 citas
[13]institución eclesiástica sufrió un asalto sin precedentes, iniciado por ministros y funcionarios que se jactaban de sus ideas ilustradas. Sin embargo, esta no es la única interpretación disponible acerca de las relaciones entre Estado e Iglesia, pues también existieron miembros del clero afines a las reformas, incluso…
p. 35
[19]y patronato estatal sobre la Iglesia lo que generó los primeros conflictos entre ambas potestades. El Estado pretendió seguir controlando a una institución eclesiástica cuya organización, peso social, político y económico, eran enormes, en comparación con la pobreza de sus arcas fiscales. En este escenario, el Estado…
p. 38
13¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · Página 511 cita
[14]biern o esp a ñ o l y fue c a ptu ra d o en 1814 p or l a s guerrill a s de indígen a s, neg r os y mestiz o s qu e defendí a n l o s a lre d ed or es d e P a st o. Con el rest a blecimiento d e 99 ¿Otra historia de Colombia? Fernando VII en el trono, el movimiento realista se fortaleció aún más, al enviar a Venezuela…
p. 51
14La independencia de Colombia: olvidos y ficcionesAlfonso Múnera · 2021 · Página 831 cita
[15]regiones más extensas e importantes, el Caribe colombiano y el Cauca grande, en manos de los españoles y vastos territorios, más de dos tercios, en manos de nadie. Uno puede imaginarse el rostro con el que Cartagena recibió al triunfante Morillo y su ejército de reconquista el 6 de diciembre de 1815, luego de todo un…
p. 83
15Gran Bretaña y la Independencia de Venezuela y ColombiaD. A. G. Waddell · 1983 · Página 1591 cita
[16]no tenían atribuciones en asuntos militares y que los oficiales del ej ército debían obedecer las órdenes del comando nacional, no del gobierno local. Durante el involuntario retraso, el número de soldados de que disponía Bolívar, que a la sazón estaban estacionados en Mompós, comenzó a declinar a causa de…
p. 159
16Historia de Colombia. La Independencia II. Tomo 8Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); Ricardo Martín (dir. de la obra); German Arciniegas y otros colaboradores · 1988 · Página 281 cita
[17]dia a los nativos lares. Como es de suponer, cuando finalmente el ge- neral Morillo y sus tropas penetraron en la ciudad, 859 lo que encontraron fue el mas macabro de los es- pectaculos: cadaveres, ruina, miseria, muerte por todas partes. Don Lino de Pombo, testigo presencial del asedio, y otros coeténeos, como el…
p. 28
17Myths of Harmony: Race and Republicanism during the Age of Revolution, Colombia, 1795–1831Marixa Lasso · 2007 · Página 1011 cita
[18]the Spanish government of New Granada, Nine prominent creoles, including Garcia de Toledo, had been execured. Some pardo and white patriots had escaped death and prison by fleeing Cartagena in thirteen corsair boats. Some managed ro suryive, finding refuge in Haiti.Tr A group of these exiled patriots would accompany…
p. 101
18The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · Página 1331 cita
[21]the deep-rooted political and re- ligious conflict that shaped the institutional relations between Church and state in Colombia—from the Independence period through the late nineteenth century. Since the “discovery” of América, altar and throne had governed jointly, as the pa- pacy conceded to the Spanish Crown…
p. 133
19Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · Páginas 156, 7832 citas
[22]Nueva Granada” (El Aviso, 1-21 y 24-43, 23 y 30 de enero, 6, 13, 20 y 27 de febrero de 1848). 38 Ibid. 115 La ambición política restringida: la República de Colombia obispos: Salvador Jiménez de Enciso (Popayán), fray Gregorio José Rodríguez OSB (Cartagena), Rafael Lasso de la Vega (Mérida de Maracaibo), Leonardo…
p. 156
[32]Centenario, Ministerio de la Presidencia de la República, 2004, volumen II, 63-76. Laurent, Muriel. Contrabando, poder y color en los albores de la República. Nueva Granada, 1822- 1824. Bogotá: Ediciones Uniandes, 2014. Lemos Guzmán, Antonio José. Obando. De Cruzverde a Cruzverde. Popayán: Instituto del Li - bro,…
p. 783
20Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · Página 2652 citas
[23]par- ticipara en el movimiento de emancipación. Sin embargo, en Roma el papa Pío VII publicó una encíclica (1814) exhortando a los hispanoameri- canos a la obediencia y sumisión al gobierno espa- ñol; diez años más tarde, el papa León XII tuvo una actitud semejante. De todas maneras, estos documentos fueron poco…
p. 265
[24]par- ticipara en el movimiento de emancipación. Sin embargo, en Roma el papa Pío VII publicó una encíclica (1814) exhortando a los hispanoameri- canos a la obediencia y sumisión al gobierno espa- ñol; diez años más tarde, el papa León XII tuvo una actitud semejante. De todas maneras, estos documentos fueron poco…
p. 265
21Historia de Colombia. La Gran Colombia II. Tomo 10Juan Salvat, Roberto García Rojas (directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico) · Página 461 cita
[25]mapa de la Gran Colombia que se conserva en el Archivo Jacinto Jijon y Caamano de Quito. De acuerdo con su carta fundacional, Colombia se form6 con el antiguo virreinato de Santa Fe y la Capitania General de Venezuela. A la derecha, una imagen poco corriente de Simén Bolivar en ese lienzo de Tito Salas. El sueno…
p. 46
22Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de ColombiaRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); con colaboración de Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Fernán González, Margarita González, Alfredo Iriarte, entre otros · 1988 · Página 371 cita
[26]Padre una carta del general Santander, que obtuvo respuesta el 3 de octubre. En ésta, su Santidad ofrecia remediar todas las ne- cesidades de la Iglesia y fieles granadinos. Fue asi como el 26 de noviembre del ano siguiente la Santa Sede hizo el reconocimiento de Nueva Granada y designé el primer internuncio, con lo…
p. 37
23La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · Página 1181 cita
[27]los curas (27 de mayo de 1851). Así se traducían al formalismo de la ley, algunas de las ideas motoras de la utopía liberal de la época. La última ley mencionada merece destacarse, no solo por - que pretendió atacar las bases tradicionales del control ecle - siástico, llegando «hasta los grupos ecológicos básicos y…
p. 118
24Breve historia de BogotáMarco Forero · 2016 · Página 571 cita
[28]Las consecuencias de la intransigencia del gobierno absolutista no se hicieron esperar, tras años de organización en sociedades patrióticas y en las más poderosas sociedades secretas como la masonería, estas que contaban con el apoyo económico de la burguesía, lo cual se tradujo en réplicas constantes pero fallidas de…
p. 57