Jorge Tadeo Lozano
Independencia
1771–1816
La biografía
Naturalista, publicista y primer presidente del Estado de Cundinamarca, Jorge Tadeo Lozano de Peralta (Santa Fe de Bogotá, 1771 – 1816) condensa en una sola trayectoria las virtudes y las fallas del criollo ilustrado que hizo la Independencia y no supo conservarla. Aristócrata por cuna, científico por vocación, periodista por convicción y gobernante por circunstancia, promulgó la Constitución de Cundinamarca de 1811 —una de las primeras cartas republicanas del continente—, fue depuesto seis meses después por Antonio Nariño en el arranque de la guerra civil entre federalistas y centralistas, y murió fusilado por el ejército de Pablo Morillo durante el Régimen del Terror. Su vida abarca apenas cuarenta y cinco años, pero cabe entera en el arco que va de la Expedición Botánica a la Reconquista: el arco en el que se fundó, se rompió y se ahogó la Primera República.
Línea de vida
- 1801
Fundación del Correo Curioso
Leer contexto
Junto con su primo el presbítero José Luis de Azuola, fundó el 'Correo curioso, erudito, económico y mercantil de la ciudad de Santafé de Bogotá', primer periódico dirigido por particulares en la capital, que publicó 46 números y fue vehículo de difusión de las ideas ilustradas en la Nueva Granada.
- 1808
Publicación de la Memoria sobre las serpientes e informe al virrey
Leer contexto
Publicó su 'Memoria sobre las serpientes' en el Semanario del Nuevo Reino de Granada de Caldas, y elevó un informe al virrey Amar y Borbón sobre el estado de la ilustración en el Reino, revelando la familiarización de los granadinos con la técnica de la miniatura de la Expedición Botánica.
- 1809
Publicación de la Fauna Cundinamarquesa
Leer contexto
Dio a la imprenta un fragmento de su Fauna Cundinamarquesa en el Semanario del Nuevo Reino de Granada, el proyecto zoológico de mayor aliento que emprendió y que la muerte le impediría concluir.
- 1811
Promulgación de la Constitución de Cundinamarca
Leer contexto
Como primer presidente del Estado de Cundinamarca, promulgó el 4 de abril de 1811 la Constitución aprobada el 30 de marzo, una de las primeras cartas escritas de Hispanoamérica, que establecía una monarquía constitucional con Fernando VII como rey de poderes limitados.
- 1811
Deposición de la presidencia
Leer contexto
El 19 de septiembre de 1811, tras la campaña política y de prensa lanzada por Antonio Nariño desde La Bagatela, fue depuesto o renunció bajo presión, siendo Nariño quien asumió la presidencia de Cundinamarca e impidió la adhesión al Acta de Federación del 27 de noviembre de 1811.
- 1816
Fusilamiento durante el Régimen del Terror
Leer contexto
Fue fusilado por el ejército expedicionario de Pablo Morillo durante la Reconquista española, en el marco del Régimen del Terror que segó la vida de numerosos próceres de la Primera República neogranadina.
El linaje que lo forma
Lozano no llegó a la historia por accidente: lo esperaba un apellido. Era hijo de Jorge Miguel Lozano de Peralta y Caicedo (1731-1793), marqués de San Jorge, uno de los hombres más ricos de la Nueva Granada colonial y titular de un mayorazgo que se extendía por la sabana de Bogotá y sus alrededores. Cuando Jairo Gutiérrez Ramos quiso trazar el ciclo entero de los empresarios coloniales neogranadinos, lo hizo arrancar en 1538, con el conquistador Antón de Olalla, y cerrarlo doscientos cincuenta años más tarde con el marqués: en él se desplegó a plenitud —y se agotó— el ethos empresarial de la colonia.
El padre había construido su fortuna sobre la actividad mercantil antes que sobre la tierra pura. Su primera ocupación conocida fue el comercio, en asocio con comerciantes de oficio como Domingo Romay, que traficaba géneros de Castilla llegados por Cartagena. A esa base añadió el patrimonio rural: entre 1779 y 1783 se conserva correspondencia entre el marqués y el mayordomo de la hacienda El Novillero, una de las propiedades que administraba directamente. Cuando murió en Cartagena de Indias en 1793, tras años de conflictos con la Corona que lo habían llevado prisionero a la costa, dejaba una casa entrenada en la administración del capital, en el uso del apellido y en la conversación con el poder virreinal.
La proyección política del linaje pasaría por Jorge Tadeo, pero también por el flanco materno de otras familias de la élite. Antonio Ricaurte, el héroe de San Mateo caído en 1814 a los veintiocho años, era nieto del marqués por línea materna: el mismo tronco que dio al primer presidente de Cundinamarca dio al mártir venezolano de la campaña bolivariana. La generación independentista neogranadina no fue un asalto de recién llegados a la política; fue, en buena medida, la reconversión de una aristocracia colonial que apenas dos décadas antes había concentrado su ambición en el comercio de géneros y la titulación nobiliaria.
Formación e Ilustración
De la infancia y adolescencia de Lozano se conserva menos rastro que del linaje que lo produjo, pero el perfil intelectual del hombre adulto delata la escuela: la del criollo educado en la doble corriente de la escolástica santafereña y la Ilustración europea que empezaba a filtrarse por Cartagena y Madrid. Cuando reaparece con firma propia, a comienzos del siglo XIX, lo hace ya en pleno dominio del vocabulario naturalista, económico y político de la época.
Su obra científica, aunque dispersa, es sustantiva. En 1808 escribió una Memoria sobre las serpientes, publicada en el Semanario del Nuevo Reino de Granada —la revista dirigida por Francisco José de Caldas que sería el vehículo insignia de la ciencia neogranadina en los albores de la Independencia— y reeditada en 1942. Al año siguiente dio a la imprenta un fragmento de su Fauna Cundinamarquesa, el proyecto zoológico de mayor aliento que emprendió y que la muerte le impediría concluir. En el mismo Semanario aparecerían páginas de Alexander von Humboldt: la publicación de Caldas ponía en pie de igualdad, en su índice, al naturalista prusiano y al criollo santafereño, y ese gesto era también un programa.
Ese año de 1808 dejó otra prueba de la posición intelectual de Lozano: un informe elevado al virrey Antonio Amar y Borbón sobre el estado de la ilustración en el Reino. El documento revela hasta qué punto los granadinos cultivados de la época se habían familiarizado con la técnica de la miniatura desarrollada en la Expedición Botánica de José Celestino Mutis, esa escuela estatal de artistas que había introducido en la Nueva Granada la observación directa del natural, el dibujo científico y una temática naturalista antes desconocida. Lozano no era exactamente un discípulo de Mutis —no aparece en las nóminas centrales de la Expedición—, pero conocía su método, dialogaba con sus resultados y podía informarle al virrey sobre ellos con propiedad.
Su naturalismo, sin embargo, no era neutro. En las páginas que dedicó a la relación entre el clima y la constitución humana, Lozano sostuvo tesis que hoy resultan incómodas y que en su tiempo eran ortodoxia ilustrada: los negros, escribió, al vivir en climas cálidos tenían un carácter moral compuesto de pasiones poco sociables y escaso talento intelectual; y añadió, en un giro típicamente criollo, que el clima benigno de América había moderado significativamente el carácter de los negros nacidos o criados aquí respecto a los africanos. Era la ciencia de su siglo —Buffon, Montesquieu, De Pauw filtrados por la mirada americana—, y era también la ideología de una clase propietaria que necesitaba pensar la jerarquía como orden natural. Nada de esto invalida su obra; sí obliga a leerla en su época.
Al lado del naturalista habitaba el economista político. Lozano participó del debate ilustrado sobre el fomento del comercio activo del Reino, con un estudio en el que rechazaba las tesis del mercantilismo restrictivo sobre el desarrollo económico neogranadino. La ciencia, para él, no era pasatiempo de gabinete: era instrumento de reforma.
El periodista
Antes de ser presidente, Lozano fue algo que en la Santa Fe colonial casi nadie había sido: editor de un periódico privado. En 1801 fundó, junto con su primo el presbítero José Luis de Azuola, el Correo curioso, erudito, económico y mercantil de la ciudad de Santafé de Bogotá, que aparecería en cuarenta y seis números. Fue el segundo periódico de importancia de la capital, después del Papel Periódico de la ciudad de Santafé de Bogotá (1791-1797) que había animado Manuel del Socorro Rodríguez con colaboraciones de Mutis, Francisco Antonio Zea, Salvador Rizo, Caldas y Miguel de Ulloa; pero, a diferencia de aquel, el Correo Curioso fue el primero fundado y dirigido por particulares. La distinción no es menor: marca el nacimiento de una esfera pública neogranadina que ya no dependía de la protección directa del virreinato.
El título anunciaba el programa: curiosidades, erudición, economía, comercio. El periódico solo aceptaba colaboraciones en prosa sobre esos temas —quedaba fuera la poesía, quedaba fuera la crítica política abierta—, y por esa vía respetuosa de las cauciones coloniales fue difundiendo entre los lectores capitalinos las ideas de la Ilustración aplicada al Reino: precios, rutas, cultivos, técnicas, autores europeos. El Semanario de Caldas, que comenzaría a circular en 1808, tomaría el relevo con mayor densidad científica; pero fue el Correo Curioso el que abrió el camino, y fue Lozano —con su primo cura— quien lo abrió.
La República se hace: Cundinamarca, 1811
Cuando la crisis abierta por la invasión napoleónica de España derrumbó, entre 1808 y 1810, las fidelidades virreinales americanas, Lozano ya era un hombre público. Tenía red, prensa, apellido y obra. Cuando el 20 de julio de 1810 Santa Fe destituyó al virrey y comenzó a improvisar instituciones propias, y cuando el 19 de febrero de 1811 el pueblo santafereño decidió convocar un colegio electoral constituyente para dotar de constitución a la provincia, era casi inevitable que el marquesado, la ciencia y la imprenta convergieran en su nombre.
El 30 de marzo de 1811 se aprobó la Constitución de Cundinamarca; el 4 de abril la promulgó, ya en calidad de presidente del Estado, Jorge Tadeo Lozano. Era una de las primeras cartas escritas de Hispanoamérica, y su compromiso ideológico revela mejor que ningún manifiesto la naturaleza del proyecto criollo: establecía una monarquía constitucional y reiteraba a Fernando VII —el rey cautivo en Bayona— como monarca del Estado, aunque con poderes limitados por la ley. Cundinamarca se declaraba autónoma, pero no republicana; ilustrada, pero no jacobina; independiente de hecho, pero no de nombre. Era la posición del patriciado moderado que quería reformar sin romper, y Lozano la encarnaba con exactitud.
El problema es que esa posición tenía enemigos por izquierda y por derecha, y los tenía dentro de la misma élite. A la izquierda, el radicalismo republicano de Antonio Nariño, el traductor de los Derechos del Hombre, que veía en la monarquía constitucional una traición al proyecto emancipador. A la derecha, los realistas todavía fuertes en Popayán, Pasto y Santa Marta. Y en el mismo campo patriota, la fractura mayor: el debate entre centralistas —partidarios de una Nueva Granada unificada bajo Bogotá— y federalistas —que defendían la soberanía de cada provincia y aspiraban a una confederación al modo estadounidense—.
Lozano se alineó con el federalismo. Nariño, con el centralismo bogotano. Ambos hablaban en nombre de la libertad, pero desde arquitecturas incompatibles del Estado.
La caída: junio-septiembre de 1811
La ofensiva contra Lozano fue rápida y quirúrgica, y su instrumento fue —lo cual tiene su ironía— el periodismo. El 14 de junio de 1811, apenas dos meses y medio después de la promulgación constitucional, Nariño lanzó La Bagatela, hoja pequeña, satírica, corrosiva, escrita para desnudar la parálisis del gobierno federalista y ridiculizar a su presidente. El fundador del Correo Curioso era ahora el blanco del pasquín republicano, y las armas de la esfera pública que Lozano había ayudado a inventar se volvían contra él.
El desenlace llegó el 19 de septiembre de 1811. Lozano fue depuesto —o, según se prefiera contar, renunció bajo presión—, y Nariño asumió la presidencia de Cundinamarca. La transición no requirió violencia física de gran escala: bastó la campaña política y de prensa, la movilización de las bases urbanas nariñistas y la evidencia de que el gobierno del marqués-sabio no tenía cómo resistir.
El diagnóstico se impone: Lozano confundió la presidencia con un ejercicio de patronazgo científico y letrado. Trajo al cargo el prestigio del linaje, la autoridad del naturalista, la elegancia del publicista. No trajo aparato militar, no tejió alianzas con los sectores populares santafereños, no supo responder al panfleto con el panfleto. En una república en construcción y bajo amenaza, el poder no reside en la carta constitucional sino en la capacidad de defenderla. Nariño lo entendió y él no.
Habría, sin embargo, que resistir la simplificación biográfica. La debilidad de Lozano no fue solo suya: fue estructural. La disputa entre federalismo y centralismo era irresoluble en los términos en que se planteó, y ningún líder de la Patria Boba —tampoco el propio Nariño, tampoco Camilo Torres Tenorio— lograría superarla antes de la llegada del ejército realista. Bajo la influencia de Nariño, Cundinamarca se negó a adherirse al Acta de Federación del 27 de noviembre de 1811, con la que Antioquia, Cartagena, Pamplona, Neiva y Tunja se unieron en las Provincias Unidas de la Nueva Granada bajo una constitución redactada por Camilo Torres e inspirada en la de los Estados Unidos. Entre enero y agosto de 1812, Cundinamarca declaró la guerra a las Provincias Unidas. En marzo de ese año, el general Antonio Baraya, que había combatido a los federalistas de Tunja, desertó y se pasó al bando del Congreso: la fractura se propagaba también dentro del ejército. La Nueva Granada patriota se desgarraba a sí misma mientras, en el otro lado del Atlántico, España terminaba de expulsar a Napoleón y preparaba una expedición de reconquista.
Lozano, entretanto, había regresado a la vida privada, a los trabajos científicos y a la administración de sus propiedades. La política lo había expulsado; la ciencia lo esperaba de vuelta. No era mal destino, si la historia no hubiera cambiado de página.
Morillo, 1815-1816
La página cambió con la restauración de Fernando VII, con la decisión de la Corona de recuperar por las armas los territorios americanos rebeldes y con el nombramiento del general Pablo Morillo al frente del ejército expedicionario. Morillo desembarcó primero en Venezuela y, tras someterla, dirigió sus fuerzas contra la Nueva Granada. El sitio de Cartagena de Indias duró ciento dos días y terminó con la toma de la ciudad el 6 de diciembre de 1815; en ese asedio murió, por hambre y epidemias, cerca de una tercera parte de su población. Con Cartagena cayó la puerta del interior, y en 1816 las columnas realistas ascendieron el Magdalena hacia Santa Fe.
El paso de Morillo fue, en la memoria neogranadina, sinónimo de terror aplicado con método. Diego Barros Arana y Rafael María Baralt lo describieron como cruel por sistema más que por inclinación, imperioso y frío, con arranques intermitentes de generosidad espontánea. Ya en 1815 había ordenado confiscar y vender las propiedades de los rebeldes sin proceso legal, con una definición amplísima de "rebelde" que abarcaba líderes, simpatizantes, seguidores pasivos y emigrados. En Mompós, a orillas del Magdalena, hizo ahorcar a varios patriotas y, en un gesto que quedó en las crónicas, ordenó decapitar el cadáver del teniente coronel Fernando Carabaño y clavar su cabeza en un palo. El oficial patriota José María Espinosa dejaría testimonio directo de las condiciones a que se sometía a los prisioneros: crueldad extrema, amenazas constantes, vejaciones cotidianas.
En Santa Fe, tomada por el ejército realista, se instalaron el Consejo de Purificación, el Consejo Permanente de Guerra y la Junta de Secuestros. La estrategia era transparente: descabezar a la élite criolla que había protagonizado la Primera República. Fusilamiento por sedición, confiscación por lealtad revolucionaria. El año 1816 sería el más negro de la revolución americana en la Nueva Granada.
Jorge Tadeo Lozano fue uno de los ejecutados de ese año. Cayó junto a Camilo Torres, autor de la constitución de las Provincias Unidas y presidente del Congreso; junto a Francisco José de Caldas, el astrónomo y editor del Semanario; junto a José María Carbonell, el tribuno del 20 de julio; junto a decenas de patriotas más. La lista de fusilados de 1816 es el epitafio colectivo de la Primera República: en pocos meses, España liquidó a la generación que había hecho la Independencia inicial.
La ironía cronológica es cruel. Nariño, el vencedor de septiembre de 1811, había sido derrotado militarmente en la campaña del Sur y estaba prisionero en España cuando Morillo entró a Santa Fe. Lozano, el perdedor de aquella disputa civil, murió fusilado como si hubiera sido el gran dirigente republicano que sus adversarios criollos le habían impedido ser. Para el consejo de guerra realista, la distinción entre federalistas y centralistas era irrelevante: todos habían firmado, promulgado, publicado o proclamado; todos eran patriotas; todos merecían el paredón.
La red
La trayectoria de Lozano no se entiende sin la red que la sostuvo y la enfrentó. En el flanco científico, la sombra tutelar es la de José Celestino Mutis y la Expedición Botánica: fue ella la que fijó el estándar del naturalismo neogranadino, la que formó a los pintores y observadores con quienes Lozano dialoga en su Memoria sobre las serpientes y en el proyecto de la Fauna Cundinamarquesa, la que hizo posible que un aristócrata santafereño pudiera pensar como zoólogo. Alrededor de Mutis se articulaba una comunidad de sabios que incluyó a Zea, Caldas, Salvador Rizo, José Mejía Lequerica y muchos otros, y con esa comunidad —y con el Semanario de Caldas— Lozano compartió páginas y programa.
En el flanco periodístico, la genealogía va del Papel Periódico de Manuel del Socorro Rodríguez al Correo Curioso fundado por él mismo y por José Luis de Azuola, y de allí al Semanario de Caldas y a La Bagatela de Nariño. En una década escasa, Santa Fe pasó de tener un solo periódico oficialista a tener una prensa privada, ilustrada y, hacia 1811, política y beligerante. Lozano ocupa el eslabón medio de esa cadena.
En el flanco político, sus interlocutores son también sus adversarios. Con Camilo Torres Tenorio compartió la opción federalista y compartiría, cinco años más tarde, la muerte. Con Antonio Nariño mantuvo la confrontación decisiva de 1811, y sin embargo ambos hombres —enfrentados hasta la ruptura— pertenecían al mismo mundo cultural, leían los mismos autores, escribían en el mismo tipo de prensa y morirían, con años de diferencia, como símbolos de la misma Independencia. Al virrey Antonio Amar y Borbón, último representante del orden colonial, Lozano todavía le dirigía informes ilustrados en 1808; tres años después promulgaba la constitución que lo destituía. Y sobre todos ellos se cerró, en 1816, la sombra de Pablo Morillo y de su segundo Juan Sámano, el hombre que continuaría el terror en Santa Fe y ante quien caería, en 1817, Policarpa Salavarrieta.
La huella
La memoria republicana rescató a Lozano casi de inmediato, pero lo hizo a su modo. La cultura impresa grancolombiana —la que se construyó en la década de 1820 y se afianzó a lo largo del siglo XIX— utilizó la muerte de los sabios neogranadinos ejecutados durante la Reconquista como argumento fundacional de la nación republicana. En esa operación de memoria, los fusilados de 1816 se volvieron mártires; sus contradicciones internas, sus lealtades monárquicas iniciales, sus disputas civiles se desdibujaron. Caldas, que había firmado documentos de lealtad a Fernando VII, apareció retrospectivamente como precursor de la república. Lozano, presidente de una monarquía constitucional que reiteraba al mismo Fernando VII, quedó incorporado al panteón centralista bogotano que se había construido justamente contra su federalismo.
La operación fue doble: canonización y borradura. Se canonizó el martirio ante España; se borró el conflicto interno. Y cuando la historiografía del último tercio del siglo XIX y los primeros años del XX —entre 1880 y 1910, aproximadamente— fijó el panteón definitivo de próceres, distribuyó las virtudes según función social: a los científicos (Mutis, Caldas, Zea, José Jerónimo Triana) les asignó el saber; a los mandatarios (Lozano junto a Santander, Herrán, Márquez, Mosquera, Trujillo) les asignó el tino político, la habilidad, la prudencia. Que Lozano hubiera sido depuesto a los seis meses de su mandato, que no hubiera podido consolidar un gobierno, que hubiera perdido frente a Nariño la batalla decisiva de la Primera República: nada de eso cabía en el elogio genérico. La memoria oficial prefirió al mártir sereno antes que al gobernante frágil.
El nombre sobrevivió, sin embargo, más allá del mármol. En 1954 se fundó en Bogotá la Universidad Jorge Tadeo Lozano, que a lo largo de la segunda mitad del siglo XX y comienzos del XXI convertiría al primer presidente de Cundinamarca en referente institucional de la vida académica colombiana. Su programa de Biología Marina —guiño evidente, aunque quizá involuntario, al Lozano de la Fauna Cundinamarquesa y de la Memoria sobre las serpientes— ha producido tesis desde al menos 1970. Sus proyectos editoriales han coincidido con los de la Universidad de los Andes, como en el volumen colectivo La invención de El Dorado de 2022. La perpetuación del nombre en una universidad que investiga la naturaleza americana devuelve a Lozano, después de dos siglos, al terreno donde estaba realmente en su casa.
Queda el balance. Jorge Tadeo Lozano no fue un gran gobernante; no lo pretendió y no le dieron tiempo. Fue un naturalista de segunda fila si se lo mide contra Humboldt, y de primera si se lo mide contra sus contemporáneos criollos; un periodista pionero cuya publicación abrió una esfera pública inédita en la capital; un aristócrata que puso su linaje y su prestigio al servicio de un proyecto constitucional moderado, y que pagó con la vida el hecho de haberlo hecho. Su tragedia personal es también la del patriciado ilustrado que hizo la Independencia: una clase que confió en que la cultura, el apellido y la ley bastarían para gobernar, y que descubrió tarde —cuando ya no había tiempo de aprender— que la política es también fuerza, movilización, base social, aparato militar. Nariño lo desplazó en 1811 aplicando esa lección; Morillo lo mató en 1816 clausurando por completo el ciclo. Entre las dos fechas cabe entera la primera República colombiana, y dentro de ella cabe entero Jorge Tadeo Lozano: sabio, presidente, mártir, y, al cabo, universidad.
Conexiones del archivo
Red histórica
Ver las 20 restantes
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
24 documentos · 29 fragmentos01El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · Página 4111 cita
[1]reconocer la nueva Constitución; se hacía inevitable una guerra civil. Bolívar debió someter la ciudad [de Cartagena]. Con dos mil hom- bres se dirigió otra vez a la costa para atacar nuevamente a los españoles. Pero sus fusiles no pasaban de quinientos, 205 Antonio Ricaurte Lozano (1786-1814), militar neogranadino,…
p. 411
02Empresas y empresarios en la historia de Colombia. Siglos XIX-XX. Una colección de estudios recientesCarlos Dávila Ladrón de Guevara (compilador) · 2003 · Páginas 386, 3912 citas
[2]n d e n c i ad e lmayordomo d eE lNo v i l l e r ocon don J o r g eL o z a n o,e n t r e 1 7 7 9 y 1 7 8 3. De a l l íhemos i n f e r i d ot a n t ol a sf u n c i o n e sd e l a d m i n i s t r a d o rcomo del a sh a c i e n d a sas uc a r g o. [313 ] Jairo Gutiérrez Ramos e f i c a zg e s t i ó ndeJ o r g eLozano de…
p. 391
[3]e b e l d e s de l o sc u a l e se r amejor s a l i r.En e lsegundo, podía t r a t a r s ede aprovechar un buen nego c i oo de s u p l i r necesidades de mano de obra en l o st r a p i c h e s 5 9. En cuantoal aa c t i v i d a dcomercial propiamente d i c h a,e sde suponer que e lcono cimiento d i r e c t ode s u sv e…
p. 386
03Pensar el siglo XIX. Cultura, biopolítica y modernidad en ColombiaSantiago Castro-Gómez (ed.) · 2004 · Páginas 32, 542 citas
[4](1942) "Relación territorial de la provincia de Pamplona". En: Semanario del Nuevo Reino de Granada. 3 volúmenes. Bogotá: Editorial Kelly, 2.. (1810) (Memoria 2) Sobre las causas, y curación de los cotos. Bogotá: Colección Biblioteca Nacional. Fernández Madrid, José. (1810) (Memoria 6) Sobre la naturaleza, causas y…
p. 54
[6]embriaguez. Para Lozano, los negros constituían u n a prueba fehaciente de la estrecha relación entre el clima y la constitución física y moral del hombre. De ahí que, viviendo y reproduciéndose en los climas m á s cálidos, su carácter moral estuviera compuesto de las pasiones que convierten al hombre en un ser poco…
p. 32
04Manual de arte del siglo XIX en ColombiaBeatriz González Aranda · 2017 · Página 1201 cita
[5]introdujo en Colombia a partir de la segunda mitad del siglo xviii con la presen- cia del médico gaditano José Celestino Mutis y la creación de la Expedición Botánica. El influjo y los aportes de esta empresa científica al arte colombiano se pueden resumir de la siguiente manera: 1. Observación directa del natural 2.…
p. 120
05Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · Página 1761 cita
[7]habían desempeñado funciones no insignificantes en España y en algunas de sus colonias 162, y de una «Sociedad Patriótica de Comercio». 161 Dio 21.500 habitantes para fines de 1800. 162 También trataba del establecimiento de esa institución el virrey Mendinueta ([R-4], pág. 488) y parece que se llevó a efecto en…
p. 176
06Nueva Historia de Colombia. Vol. I: Colombia Indígena, Conquista y ColoniaÁlvaro Tirado Mejía, Jaime Jaramillo Uribe · 1989 · Página 2791 cita
[8]ilustración neograna- dina: Mutis, Zea, Matiz, Caldas, Ulloa, entre otros, además del mismo Rodríguez. El segundo periódico de importancia y el primero fundado y dirigido por particulares, Jorge Tadeo Lozano y su primo el presbítero José Luis de Azuola, tiene una orientación más específica y recibe sólo colaboraciones…
p. 279
07Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · Página 5551 cita
[9]percusi ó n por el impulso que ella dio al periodismo que por la can tidad o calidad de libros que en ella se imprimieron. El primer peri ó dico bogotano 90 fue de ef í mera duraci ó n pues no lleg ó sino a tres n ú meros; se trata de la Gaceta de Santa] é (1785). El primero de importancia fue el Papel peri ó dico de…
p. 555
08Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Página 1121 cita
[10]padres de familia de cada parroquia, para que el 11 de fe- brero de 1811 eligieran diputados al Colegio Electoral Constituyente. La Constitución, de cor- te monárquico-republicana, fue aprobada el 30 de marzo de 1811 y promulgada por el presiden- te Jorge Tadeo Lozano el 4 de abril de ese año. Mediante el Acta de…
p. 112
09Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · Página 401 cita
[11]other, and both attacked surrounding provinces that remained loyal to Spain to force them into their particular sphere of influence. Conflict diminished in 1815 when the United Provinces emerged victorious 24 Chapter One over Cundinamarca, resulting in the unification of the republic. This unifica- tion did not change…
p. 40
10Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · Página 361 cita
[12]pro-republic provinces and those that remained loyal to Spain. On the contrary, years of violent skir- mishes and political upheaval facilitated the easy triumph of the occupying forces sent from Spain after Ferdinand VII reassumed the throne in 1814. First, the Republic of Cundinamarca was born on February 19, 1811,…
p. 36
11Gran Bretaña y la Independencia de Venezuela y ColombiaD. A. G. Waddell · 1983 · Páginas 152, 1562 citas
[13]paña en contra de Lozano y los federalistas, que culminó con la renuncia del presidente, y la nominación de Nariño en el cargo de mando supremo. Pero por ese entonces ya se había reunido un nuevo con greso en Santa Fe, el 15 de septiembre de 1811, al que habían asistido representantes de todas las provincias que se…
p. 152
[19]tomarse la ciudad en junio de 1815, pero no pudo continuar avanzando.1 2 Tanto en el nor-este como en el sud-oeste del país los bolsones de resistencia realista continuaron amenazando la auto nomía de Nueva Granada y a pesar del inminente peligro que involucraba esa resistencia, durante todo este período, conocido…
p. 156
12Repúblicas en armas: Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · Página 4221 cita
[14]Constitución de Cundinamarca. 40 14 de junio: Antonio Nariño lanza su periódico La Bagatela. 41 19 de septiembre: Lozano es depuesto. Nariño asume la presidencia de Cundinamarca. 42 Octubre: Reunión de un nuevo Congreso de las Provincias Unidas de Nueva Granada. 43 11 de noviembre: Cartagena declara su independencia…
p. 422
13Repúblicas en armas. Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · Página 4221 cita
[15]Constitución de Cundinamarca. 40 14 de junio: Antonio Nariño lanza su periódico La Bagatela. 41 19 de septiembre: Lozano es depuesto. Nariño asume la presidencia de Cundinamarca. 42 Octubre: Reunión de un nuevo Congreso de las Provincias Unidas de Nueva Granada. 43 11 de noviembre: Cartagena declara su independencia…
p. 422
14Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · Página 1711 cita
[16]los hechos en los cuales habían participado, sino las virtudes que caracterizaron su actuación. NOSOTROS Y LOS OTROS 172 De científicos como José Celestino Mutis, Francisco José de Caldas, Francisco Antonio Zea y Jerónimo Triana se rescataba su cultura, erudición, mérito, labo- riosidad y dedicación; de héroes…
p. 171
15Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · Página 691 cita
[17]También ha interpretado equivocadamente el señor Samper la actitud política de Antonio Nariño. Oigámoslo: «Es incuestionable que cuando Nariño publicaba los Dere- chos del Hombre, a fines del siglo pasado, y conspiraba con otros criollos neogranadinos, por el anhelo de ver emancipada a su patria, pensaba y obraba como…
p. 69
16Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · Página 171 cita
[18]del mando de Castro de la nación para combatir a los federalistas de Tunja, capitaneados por Antonio Baraya, cuyos enfrentamientos con los centralistas ponían en peligro las todavía endebles conquistas logradas por los patriotas, dos años después de los hechos del 20 de julio. Manuel Benito de Castro 21 22 Presidentes…
p. 17
17¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · Página 511 cita
[20]biern o esp a ñ o l y fue c a ptu ra d o en 1814 p or l a s guerrill a s de indígen a s, neg r os y mestiz o s qu e defendí a n l o s a lre d ed or es d e P a st o. Con el rest a blecimiento d e 99 ¿Otra historia de Colombia? Fernando VII en el trono, el movimiento realista se fortaleció aún más, al enviar a Venezuela…
p. 51
18Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · Página 1101 cita
[21]hanging, decapitation and shooting, cynically described as ‘pacification’, while peasants were herded into labour gangs to turn the colony into a supply base for Morillo’s army. The year 1816 was the blackest year of the American revolution, the year of the gallows in New Granada and of reaction and retribution…
p. 110
19Historia de Colombia. La Independencia II. Tomo 8Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); Ricardo Martín (dir. de la obra); German Arciniegas y otros colaboradores · 1988 · Página 1151 cita
[22]Hhhong (ss * i presidente de las Provincias Unidas de Nueva Gra- “ ti: nada, Camilo Torres. Morillo volvid a Venezuela de- jando al pais en aparente sumision. La represion fernandina estuvo en el origen de un cambio profundo en la contienda civil, pues forz6 a los americanos a unificar sus esfuerzos, hasta entonces…
p. 115
20Crónicas de BogotáPedro María Ibáñez · 2014 · Página 1031 cita
[23]102 En lo moral era un hombre imperioso y frío, cruel por sistema más que por inclinación, con arranques espontáneos de franqueza y aun de generosidad in- termitente, pero desconfiado y sujeto a accesos de ira que lo ponían fuera de sí 36. El chileno Diego Barros Arana refiere que es- tando Morillo en Mompós, a…
p. 103
21Memorias de un abanderadoJosé María Espinosa · 2016 · Página 1472 citas
[24]en su amarga suerte y en su incierto porvenir. Mis sufrimientos durante mi larga prisión fueron igua - les, si no superiores, a los que había experimentado en tres años de laboriosas y crudas campañas. Es preciso haber sido prisionero de los españoles para saber lo que es sabo - rear el refinamiento de la crueldad, y…
p. 147
[25]en su amarga suerte y en su incierto porvenir. Mis sufrimientos durante mi larga prisión fueron igua - les, si no superiores, a los que había experimentado en tres años de laboriosas y crudas campañas. Es preciso haber sido prisionero de los españoles para saber lo que es sabo - rear el refinamiento de la crueldad, y…
p. 147
22Lista de los Peces Fósiles y Actuales de Colombia: Nombres Científicos Válidos, Distribución Geográfica, Diagnosis de Referencia & Nombres Comunes e IndígenasRicardo Álvarez-León, Ramón Hernando Orozco-Rey, María Eurídice Páramo-Fonseca, Daniel Restrepo-Santamaría · 2013 · Páginas 303, 3082 citas
[26]0DULQD Univ. de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, 91 p. Arroyave, D. 1998. Contribución al conocimiento de la biolo- gía y crecimiento de Eugerres periche (YHUPDQQ \ 5DLGFODIIH HQODFRVWD3DFtÀFDFRORPELDQD7HVLV3URIHVLRQDO)DF de Ciencias. Universidad del Valle, 93 p. Báez, C. E. 1979. La pesca marítima en Colombia. Tesis Eco-…
p. 303
[28]Providencia y Santa Catalina. Tesis Biol. Marina, Univ. de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, 32 p. 0DULxR&3DWURQHVGHPLJUDFLyQHLGHQWLÀFDFLyQGHHV - SHFLHVGHDW~Q JpQHUR Thunnus HQODVFRVWDVGHO3DFtÀFRQRUWH colombiano. Tesis de Biología. Univ. de Los Andes. 0iUTXH]+R\RV-&0HGLDFLyQGHORVSHFHVHQODVLQWH - racciones entre esponjas…
p. 308
23La invención de El Dorado. Museos arqueológicos, imágenes cartográficas y redes de conocimiento en Colombia (1935-1955)Daniel García Roldán · 2022 · Página 11 cita
[27]pi La invencion de El Dorado_final.indd 1 pi La invencion de El Dorado_final.indd 1 31/03/22 9:11 a. m. 31/03/22 9:11 a. m. pi La invencion de El Dorado_final.indd 2 pi La invencion de El Dorado_final.indd 2 31/03/22 9:11 a. m. 31/03/22 9:11 a. m. La invención de El Dorado pi La invencion de El Dorado_final.indd 3 pi…
p. 1
24Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · Página 521 cita
[29]8:31:09 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. Gran Colombian Print Culture 34 under the Spanish Crown to legitimate a centralized Colombian political economy that could most effectively extricate natural wealth. They went further by criticizing any attempts by…
p. 52