Idea · Frente Nacional
Insurgencia
La insurgencia colombiana moderna designa el conjunto de organizaciones armadas de izquierda que, entre mediados de los años sesenta y el Acuerdo de La Habana de 2016, sostuvieron un conflicto armado interno contra el Estado con proyecto político revolucionario, base social campesina o estudiantil y control territorial en zonas periféricas. Su origen se entrelaza con las heridas irresueltas de La Violencia bipartidista, la exclusión política del Frente Nacional y el impulso externo de la Revolución Cubana.
Trayectoria de una idea
- 1946
Raíces en La Violencia bipartidista
- 1948
El Bogotazo agudiza el conflicto
- 1953
Desmovilización liberal y resistencia comunista
- 1958
El Frente Nacional cierra el sistema político
- 1964
Operación Marquetalia y nacimiento del Bloque Sur
- 1964
Fundación del ELN en Santander
- 1966
Fundación formal de las FARC
- 1970
Surgimiento del M-19 tras el fraude electoral
- 2016
Acuerdo de La Habana y fin del conflicto con las FARC
La lectura
La insurgencia colombiana no fue un fenómeno importado ni una anomalía: fue el producto de décadas de despojo agrario, violencia bipartidista y cierre sistemático de los canales democráticos. Sus raíces se hundían en los conflictos entre hacendados y colonos de los años veinte, se nutrieron de la sangre de La Violencia y encontraron su forma definitiva cuando el Frente Nacional selló la paz entre los dos partidos tradicionales dejando fuera a todos los demás. El ataque militar a Marquetalia en 1964, lejos de extinguir el germen insurreccional, lo transformó en guerrilla móvil con proyecto político y mito fundacional: el sociólogo Pierre Guilhodes diría que el Ejército colombiano 'inventó al enemigo' en nombre de la Doctrina de Seguridad Nacional. Durante más de cincuenta años, las FARC, el ELN, el EPL y el M-19 condicionaron la política nacional, reconfiguaron territorios enteros y obligaron al Estado a negociar, militarizarse o ambas cosas; su longevidad excepcional en el hemisferio se explicó, en última instancia, por la persistencia irresuelta de las condiciones que las produjeron.
La insurgencia en Colombia
La insurgencia colombiana moderna —el conjunto de guerrillas armadas que definieron el conflicto interno del país durante más de medio siglo— no nació de una sola causa ni en un solo momento, pero cristalizó en el paso de una década: entre 1958, cuando el Frente Nacional selló la paz entre liberales y conservadores dejando fuera a todos los demás, y 1966, cuando las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia adoptaron formalmente ese nombre en una conferencia guerrillera del sur del Tolima. En ese intervalo, el país heredó las guerras del pasado sin resolverlas y se enfrentó a las guerras del futuro sin verlas venir. Las FARC, el Ejército de Liberación Nacional, el Ejército Popular de Liberación y, más tarde, el Movimiento 19 de Abril fueron los productos de esa transición: guerrillas que combinaron raíces agrarias colombianas —el despojo de La Violencia, la exclusión política del bipartidismo, la ausencia estatal en las fronteras internas— con el aire de época de la Revolución Cubana y la Guerra Fría. Su historia, extendida de 1948 al Acuerdo de La Habana en 2016, es también la historia del Estado colombiano tratando de gobernar un territorio que nunca terminó de integrar.
Semblanza: qué se entiende por insurgencia en la historia colombiana
Insurgencia, en el uso colombiano del término, remite a un fenómeno específico: la existencia continuada, entre mediados de los años sesenta y el segundo decenio del siglo XXI, de organizaciones armadas de izquierda levantadas contra el Estado con proyecto político revolucionario, base social predominantemente campesina o estudiantil, y estructura militar capaz de sostener control territorial en zonas periféricas. No se confunde con el bandolerismo residual de La Violencia, aunque a veces se le entrelazó; tampoco con el paramilitarismo, que se articuló precisamente en su contra. La insurgencia colombiana fue plural en ideología —comunista prosoviética, castrista, maoísta, nacionalista revolucionaria— y desigual en trayectoria: algunas organizaciones se desmovilizaron en los años noventa, otras firmaron la paz en 2016, y el ELN sigue en armas al cumplir más de seis décadas de existencia, una longevidad excepcional en el hemisferio.
Su peso en la historia del país es doble. Condicionó la política nacional: obligó a sucesivos gobiernos a negociar, a militarizarse o a ambas cosas, y modeló la agenda del Estado desde la reforma agraria hasta la Constitución de 1991. Y transformó territorios enteros: el sur del Tolima, el Sumapaz, el piedemonte amazónico, el Magdalena Medio, Urabá, Arauca fueron reconfigurados por la presencia guerrillera, la respuesta militar, el paramilitarismo y la economía del narcotráfico que terminó atravesándolo todo. Comprender la insurgencia colombiana es comprender por qué un país de instituciones formalmente estables tuvo, simultáneamente, la guerra irregular más prolongada del continente.
Los orígenes: La Violencia, las autodefensas comunistas y el pacto que las dejó afuera
El sustrato de la insurgencia se formó antes de que existiera como tal. Cuando el Partido Conservador recuperó la presidencia con Mariano Ospina Pérez en 1946, el país entró en un ciclo de violencia bipartidista que ya no se detendría por más de una década. El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 agudizó una confrontación en curso, y su epicentro más cruento se instaló en las zonas cafeteras del centro —Tolima, Cundinamarca, Caldas, el Valle—, donde los conflictos entre hacendados y colonos venían acumulándose desde los años veinte. Los chulavitas, matones adscritos a la policía y al ejército al servicio del gobierno conservador, hicieron de la represión política una empresa cotidiana. Las cifras del cataclismo se debaten aún: el estudio clásico de Guzmán Campos hablaba de más de 200.000 muertos, estimaciones demográficas recientes de Romero y Meisel las reducen a un rango entre 39.142 y 57.737 para el período 1949-1959, y en cualquier caso los desplazados se contaron por millones.
A fines de 1949, ante el intento de Ospina Pérez de imponer la ley marcial, el Partido Comunista Colombiano ordenó a sus miembros alzarse en armas en autodefensa. El llamado fue imitado por líderes liberales, y en pocos años el campo colombiano se llenó de guerrilleros: hasta 20.000 hombres en armas según algunas estimaciones, con la mitad concentrada en los Llanos Orientales bajo mandos como Guadalupe Salcedo, y núcleos comunistas en el Sumapaz —con Juan de la Cruz Varela— y en el sur del Tolima, donde un joven Pedro Antonio Marín, que pronto sería conocido como Manuel Marulanda Vélez o Tirofijo, iniciaba su vida en la lucha armada junto a Jacobo Prías Alape, Charro Negro. Las dos vertientes —liberal y comunista— operaron con dinámicas propias y mantuvieron distancia entre sí.
La divergencia decisiva llegó con la desmovilización. Cuando el general Gustavo Rojas Pinilla ofreció amnistía en 1953 y la mayoría de las guerrillas liberales entregaron las armas, el Partido Comunista se negó: hacerlo, sostuvo, sería una traición a los combatientes caídos, y la dictadura militar no resolvía los problemas del pueblo. Sus estructuras armadas mantuvieron presencia en el sur del Tolima, el Sumapaz y el Tequendama. Los bombardeos y operaciones militares empujaron a miles de campesinos hacia regiones más remotas —Alto Sumapaz, Duda, El Pato, Ariari, Guayabero, el piedemonte amazónico del Caquetá y Putumayo—, iniciando un patrón de colonización forzada que, entre 1947 y 1962, transformó la geografía humana del país. En esas fronteras internas, comunas agrícolas comunistas organizaron una vida social independiente del Estado central, con sus propias autoridades, economía y seguridad. Fueron ellas las que la política colombiana redescubriría, una década después, con el nombre inquietante de "repúblicas independientes".
Sobre ese suelo llegó el Frente Nacional. El Pacto de Benidorm, firmado en julio de 1956 por Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez, y el Pacto de Sitges de julio de 1957 sentaron las bases de un acuerdo bipartidista que el plebiscito del 1 de diciembre de ese año consagró: liberales y conservadores compartirían el poder, alternándose la presidencia y repartiéndose paritariamente los cargos, durante cuatro períodos entre 1958 y 1974. Sus impulsores lo entendieron como un mal necesario para poner fin a la violencia entre los dos partidos tradicionales, y en ese objetivo tuvieron éxito. Pero el pacto tuvo tres efectos decisivos para el nacimiento de la insurgencia: cerró estructuralmente la competencia a cualquier tercera fuerza política, especialmente a los comunistas; estimuló un clientelismo alarmante que convirtió a los partidos en federaciones de caudillos locales que usaban el presupuesto como maquinaria electoral; y trató de manera superficial las causas profundas de la violencia, empezando por el despojo agrario. La reforma impulsada por Carlos Lleras Restrepo sería saboteada por sectores influyentes de ambos partidos, cerrando también la vía reformista.
Los reductos comunistas del sur del Tolima quedaron, así, doblemente aislados: sin lugar en el sistema político y con las heridas del despojo intactas. Entre 1949 y 1964, el PCC desarrolló, en función de los ciclos de la política nacional, una estrategia oscilante de autodefensa, guerrilla móvil, autodefensa, guerrilla móvil. Faltaba el detonante que la fijara en su forma definitiva.
La trayectoria: de Marquetalia a la diversificación insurgente
El detonante llegó en mayo de 1964. Álvaro Gómez Hurtado había venido denunciando en el Senado la existencia de "repúblicas independientes" —Marquetalia, Riochiquito, El Pato, Guayabero, Sumapaz— que escapaban al control del Estado, transmitiendo en parte quejas de latifundistas y de sectores del clero. Bajo el gobierno de Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó la Operación Marquetalia contra el reducto campesino de Marulanda en el sur del Tolima, destinando cerca de un tercio de sus fuerzas armadas y más de 17 millones de dólares. La operación se enmarcó en el Plan Lazo, articulado con asesoramiento estadounidense en el marco de la Doctrina de Seguridad Nacional, y combinó guerra psicológica, acción cívico-militar —con participación del Peace Corps, CARE y Caritas—, bloqueo económico y ataque armado. Al conjunto siguieron los golpes contra Riochiquito en septiembre de 1964 y contra El Pato y Guayabero, concluidos en diciembre de 1965.
Militarmente, la Operación Marquetalia fracasó en su objetivo inmediato: Marulanda y la mayoría de sus combatientes rompieron el cerco pese a su inferioridad numérica. Políticamente, produjo lo contrario de lo que pretendía. Las autodefensas comunistas, orientadas por el partido, se transformaron en guerrilla móvil con proyecto político. El 20 de julio de 1964, en plena lucha armada, los combatientes proclamaron el Programa Agrario de los Guerrilleros, texto asociado desde entonces al origen de las FARC. La I Conferencia del Bloque Sur, en Riochiquito en 1965, unificó los destacamentos de Marquetalia, Riochiquito, Natagaima, El Pato y Guayabero, con apenas un centenar de combatientes. En la II Conferencia, en abril de 1966, la organización adoptó formalmente el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, constituyó seis nuevos núcleos y asumió una estrategia ofensiva de guerra prolongada.
El sociólogo Pierre Guilhodes lo dijo con claridad: el Ejército colombiano "inventó al enemigo" en nombre de la Doctrina de Seguridad Nacional. El propio Jacobo Arenas, ideólogo de las FARC, sostendría después que sin la agresión a Marquetalia probablemente las FARC no habrían nacido. El ataque se convirtió en el mito fundacional de la organización, que desde entonces situó su nacimiento en esa operación militar y lo utilizó como eje de su discurso legitimador. El crecimiento fue lento —en 1965 apenas un centenar de combatientes— y su actividad se circunscribió por años a esferas locales, pero la estructura estaba fijada: guerrilla campesina, orientada por el Partido Comunista, arraigada en las zonas de colonización forzada de las fronteras internas.
Casi simultáneamente, otras vertientes insurgentes emergieron desde lugares y tradiciones distintas. En 1964, en la región de San Vicente de Chucurí, Santander, se fundó el Ejército de Liberación Nacional, con un núcleo inicial de jóvenes estudiantes y campesinos, varios de ellos entrenados en Cuba tras un viaje realizado en 1962. Su figura fundadora fue Fabio Vásquez Castaño, y su base social se distinguió pronto de la de las FARC: más cercanía con los sindicatos petroleros y con sectores de la Iglesia católica, menos arraigo en el campesinado disperso. En octubre de 1965 se incorporó a sus filas el sacerdote Camilo Torres Restrepo, que moriría en combate en febrero de 1966 cerca de San Vicente de Chucurí. El ELN sufriría un golpe casi mortal en la Operación Anorí de 1972-1973, durante el gobierno de Misael Pastrana Borrero, en la que murieron los hermanos Manuel y Antonio Vásquez Castaño; sus remanentes se replegaron a las montañas de Santander y desde allí, lentamente, se reconstruyeron.
En la misma constelación surgió el Ejército Popular de Liberación, brazo armado del Partido Comunista Colombiano Marxista-Leninista, de orientación maoísta y producto de la ruptura chino-soviética. Adoptó la estrategia de guerra popular prolongada y tuvo, como el ELN, un fuerte componente estudiantil.
El cuarto actor mayor apareció una década después y con otra genealogía. El Movimiento 19 de Abril tomó su nombre de las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970, en las que se denunció fraude en favor del conservador Misael Pastrana Borrero sobre el candidato de la ANAPO, el general retirado Gustavo Rojas Pinilla. El fraude fue leído por sus fundadores como la prueba definitiva de la clausura electoral del Frente Nacional. El M-19 fue una guerrilla predominantemente urbana, integrada por anapistas, universitarios, intelectuales y disidentes de otras guerrillas —entre sus fundadores hubo militantes provenientes de las FARC, como Jaime Bateman Cayón, Ariel Otero, Álvaro Fayad e Iván Marino Ospina—, con acciones de fuerte carácter propagandístico y un discurso diferenciado del marxismo ortodoxo.
La ola no fue exclusivamente colombiana. La emergencia de guerrillas fue parte de un fenómeno continental impulsado por el triunfo de la Revolución Cubana en enero de 1959, que actuó como catalizador para sectores desencantados con la política tradicional en toda América Latina. Pero lo colombiano tuvo dos rasgos propios: la anterioridad del sustrato armado —los reductos comunistas del sur del Tolima existían antes de Cuba— y la longevidad extraordinaria de las organizaciones, que se explicaría por la persistencia irresuelta de las condiciones que las produjeron.
La red: personas, territorios e ideas que la sostuvieron
La insurgencia se construyó sobre nombres, geografías y doctrinas que se entrelazaron durante décadas. Manuel Marulanda Vélez —nacido Pedro Antonio Marín, conocido como Tirofijo— fue la figura de más larga continuidad: guerrillero liberal en La Violencia, comandante comunista en Marquetalia, fundador y jefe militar de las FARC hasta bien entrado el siglo XXI, encarnó como ninguno la línea que va del despojo agrario al proyecto revolucionario. A su lado, en el sur del Tolima, Jacobo Prías Alape, Charro Negro, y luego Jacobo Arenas como ideólogo, articularon la orientación política del Partido Comunista sobre una base campesina cuyos horizontes originales eran, sobre todo, agraristas. Esa distancia entre la dirigencia política y la base social —comunistas orientando a colonos, marxismo maximalista sobre reivindicaciones de tierra— sería una tensión estructural de las FARC durante toda su historia.
En el ELN, Fabio Vásquez Castaño encarnó la primera generación castrista, y Camilo Torres Restrepo la segunda: la del cristianismo revolucionario. Torres era sacerdote de origen burgués, con posgrado en sociología en la Universidad de Lovaina, y había ejercido como capellán de la Universidad Nacional de Bogotá hasta 1962. Su ruptura con la Iglesia fue gradual. Un sermón de mediados de 1962, en el que sugirió que los estudiantes revolucionarios muertos por sus creencias irían al cielo, puso fin a su capellanía. El cardenal Concha le envió el 9 de junio una carta invocando directivas pontificias que vedaban al sacerdote intervenir en actividades políticas. Antes de tomar las armas, Torres creó el Frente Unido, aparato político pluralista que convenció a grandes multitudes de que la vía electoral no era solución a la injusticia social, y fue procesado por dos tribunales especiales bajo cargos de subversión. Su fórmula —"el deber de todo cristiano es ser revolucionario, y el deber de todo revolucionario es hacer la revolución"— articuló una visión que vinculaba fe y compromiso revolucionario, y su muerte en combate en febrero de 1966 la selló como paradigma. Años después, los sacerdotes españoles Manuel Pérez Martínez, Domingo Laín y José Antonio Jiménez se incorporarían al ELN, prolongando la vertiente católica de la insurgencia. Fals Borda señaló que para Torres la violencia era medio para un fin y que él se veía inmerso en ese proceso.
En el M-19, Jaime Bateman Cayón representó una sensibilidad distinta: menos doctrinaria, más nacionalista, con vocación de espectáculo político. La organización surgió, además, de una lectura precisa del sistema: el fraude de 1970 no fue leído como accidente sino como confirmación de que el Frente Nacional había cerrado toda alternativa democrática.
Los territorios importaron tanto como las personas. Marquetalia, en el sur del Tolima, fue el epicentro simbólico y militar; Riochiquito, en el Cauca, sede de la primera conferencia del Bloque Sur; El Pato y Guayabero, zonas de colonización forzada por La Violencia, base social originaria; el Sumapaz, feudo histórico de Juan de la Cruz Varela y bastión comunista; San Vicente de Chucurí, cuna del ELN; Barrancabermeja y su cordón sindical petrolero, sustento urbano de esa misma organización; Arauca, donde campesinos de cooperativas y de Juntas de Acción Comunal se convertirían en cuadros del ELN en municipios como Saravena, Tame, Arauquita y Fortul; la Sierra de La Macarena y el piedemonte amazónico, refugios y retaguardias; Urabá y el Magdalena Medio, escenarios de expansión y de la contra-respuesta paramilitar. El mapa de la insurgencia es el mapa de una Colombia rural donde el Estado no había llegado, o había llegado solo con el fusil.
Las ideas fueron plurales y a menudo enfrentadas: el marxismo-leninismo prosoviético del PCC y las FARC; el foquismo castrista del ELN; el maoísmo del EPL; el nacionalismo revolucionario del M-19; la teología de la liberación que atravesó al ELN y a sectores católicos de base. La Doctrina de Seguridad Nacional, difundida en América Latina a través de la Escuela de las Américas en Panamá —donde se entrenaría, entre otros, el mayor Alirio Urueña en 1976—, fue la contraparte doctrinaria: reconfiguró a las Fuerzas Armadas colombianas para combatir al "enemigo interno", abandonando el apoliticismo y la defensa exclusiva de fronteras.
Estado, contrainsurgencia y la formación del paramilitarismo
La respuesta estatal a la insurgencia se construyó en tres capas superpuestas. La primera fue el tratamiento militar directo: el Plan Lazo y la Operación Marquetalia inauguraron un modelo que combinaba acción cívico-militar, guerra psicológica, bloqueo económico y ofensiva armada, ejecutado bajo el estado de sitio casi permanente que caracterizó al Frente Nacional. El uso continuado del estado de excepción conformó una institucionalidad hermética que se prolongó más allá del pacto bipartidista. El Estatuto de Seguridad expedido en 1978, durante el gobierno de Julio César Turbay Ayala, otorgó amplios poderes represivos a la fuerza pública y autorizó el juzgamiento de civiles por delitos de formulación vaga vinculados a la alteración del orden público, criminalizando formas de protesta como huelgas y manifestaciones. La lógica implícita era la de la Doctrina de Seguridad Nacional: nadie podía ser neutral frente a la lucha contrainsurgente.
La segunda capa fue la habilitación legal de la contrainsurgencia privada. El Decreto Legislativo 3398 de 1965 y la Ley 48 de 1968 autorizaron al Ministerio de Guerra a conformar grupos civiles armados para actividades de contrainsurgencia, vigilancia y protección. Sobre esa base jurídica se levantaría, dos décadas después, el paramilitarismo. A partir de 1982, el Ejército intensificó en el Magdalena Medio tácticas que incluían patrullajes conjuntos de unidades militares y grupos paramilitares, y la capacitación de civiles por oficiales y ex oficiales. Durante el gobierno de Belisario Betancur (1982-1986), mientras se buscaban acuerdos de paz con las guerrillas, sectores radicales de las Fuerzas Armadas promovían de forma clandestina la privatización de la lucha contrainsurgente. El paramilitarismo se articuló con aliados funcionales entre sectores del poder regional, económico y militar; adoptó y circuló un discurso que justificaba la autodefensa como respuesta al abandono estatal frente al problema guerrillero; y con el tiempo pasó de suplir funciones de seguridad para el Estado a cooptarlo y saquearlo, en el fenómeno que la sociedad colombiana llamaría parapolítica.
La tercera capa —a menudo ignorada— fue la negociación política. En 1984, en el municipio de La Uribe, en el enclave conocido como Casa Verde, el gobierno de Betancur y las FARC adelantaron negociaciones de paz de las que surgió la Unión Patriótica, plataforma política amplia que buscaba canalizar la participación de sectores alternativos. Su exterminio posterior, ejecutado por una alianza de paramilitares, narcotraficantes y sectores de la fuerza pública, marcaría para siempre el debate colombiano sobre las garantías políticas a las guerrillas desmovilizadas. Hasta finales de los años setenta, como estableció después la Comisión de la Verdad, el conflicto fue más dinámico en lo social y político que en lo estrictamente armado; la militarización de la respuesta y el saboteo de las reformas cerraron esa ventana.
Un factor externo alteró el equilibrio a partir de los años ochenta: el narcotráfico. Las guerrillas, especialmente las FARC-EP, encontraron en la economía de la coca una fuente central de financiamiento y expansión que las convirtió en actores militarmente mucho más poderosos y, al mismo tiempo, criminalizó progresivamente su acción. El conflicto adquirió una faceta criminal estructural —con guerrillas que se criminalizaron y criminales que adoptaron formas políticas— que dificultaría toda resolución duradera.
La huella: memoria, disputa y trayectoria hacia La Habana
La insurgencia colombiana produjo tres desmovilizaciones mayores y una firma histórica. El M-19 entregó las armas en 1990 y se integró al proceso que desembocaría en la Constitución de 1991, cuyo espíritu pluralista fue, en parte, una respuesta al agotamiento del modelo del Frente Nacional. El EPL se desmovilizó en el mismo período, con disidencias que continuaron en armas. Las FARC firmaron con el gobierno de Juan Manuel Santos, en 2016, el Acuerdo de La Habana, que puso fin a más de cinco décadas de lucha armada de la organización. Como parte de los acuerdos, Santos sancionó el primer estatuto de oposición del país, cumpliendo un mandato de la Constitución de 1991 que hasta entonces no había podido aplicarse. El ELN, en cambio, sigue en armas, con una longevidad que lo distingue en el hemisferio.
La memoria del proceso es materia de disputa activa. La Comisión de la Verdad estableció que el régimen bipartidista no estuvo a la altura de las reformas estructurales —especialmente la agraria— necesarias para evitar la radicalización, y que la militarización de la respuesta contribuyó a fijar como guerrilla lo que pudo canalizarse políticamente. Otras lecturas subrayan que el germen insurreccional preexistía al Frente Nacional, que la Guerra Fría fue condicionante autónomo y que la decisión táctica de atacar Marquetalia en 1964 —no el diseño institucional del pacto bipartidista— fue la causa próxima determinante del nacimiento de las FARC. Ambas cosas son ciertas, y la fuerza del proceso está precisamente en cómo se reforzaron mutuamente: sin el sustrato de La Violencia y el despojo agrario no habría habido comunas comunistas en las fronteras internas; sin la exclusión política del Frente Nacional esas comunas no habrían quedado sin salida institucional; sin el Plan Lazo y Marquetalia no habrían dado el paso de autodefensa a guerrilla móvil con proyecto revolucionario; sin la Revolución Cubana no habría habido, además, un ELN y un EPL emergiendo en paralelo.
El costo humano y territorial fue inmenso. Al desplazamiento y la muerte de La Violencia se sumaron décadas de conflicto que fracturaron la vida campesina, destruyeron tejidos comunitarios, alteraron formas de tenencia de la tierra y multiplicaron desplazamientos hacia regiones cada vez más remotas. La geografía humana de Colombia —su distribución urbana, sus fronteras agrarias, sus enclaves de coca y minería ilegal— es en buena parte producto de esa historia.
Lo que la insurgencia dejó, más allá de la firma de La Habana, es una pregunta que el país sigue tramitando: si es posible construir un Estado democrático moderno sin resolver primero las asimetrías rurales y las exclusiones políticas que produjeron la guerra. El pacto bipartidista de 1958 puso fin a una violencia y engendró otra al postergar esa pregunta. La Constitución de 1991 y el acuerdo de 2016 fueron intentos, incompletos, de responderla. En las zonas donde estuvieron las FARC —Marquetalia, El Pato, Guayabero, La Macarena— y en las que sigue el ELN —Arauca, Catatumbo, Chocó—, la respuesta se juega todavía todos los días, y la historia de la insurgencia, aunque haya cerrado su capítulo mayor, no ha terminado de escribirse.
En el archivo
1 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Manuel Marulanda Vélez — fundador y jefe militar de las FARC, encarnación de la línea que va del despojo agrario al proyecto revolucionario
- 02Jacobo Arenas — ideólogo de las FARC, articuló la orientación política del Partido Comunista sobre la base campesina de Marquetalia
- 03Camilo Torres Restrepo — sacerdote y figura del cristianismo revolucionario, se incorporó al ELN en 1965 y murió en combate en 1966
- 04Jaime Bateman — fundador del M-19, proveniente de las FARC, representó la vertiente urbana y nacionalista de la insurgencia
- 05Frente Nacional — pacto bipartidista (1958-1974) cuya exclusión política estructural contribuyó al surgimiento y consolidación de las guerrillas
- 06Marquetalia — territorio del sur del Tolima donde operó el reducto comunista atacado en 1964, convertido en mito fundacional de las FARC
- 07Violencia bipartidista — sustrato histórico de la insurgencia; el despojo agrario y la represión de La Violencia formaron la base social y los cuadros de las primeras guerrillas comunistas
- 08Revolución Cubana — catalizador externo que proporcionó energía e inspiración a los sectores desencantados con la política tradicional colombiana, influyendo especialmente en el ELN
- 09Autodefensa campesina — forma organizativa previa a la guerrilla móvil; los reductos comunistas del sur del Tolima transitaron de autodefensa a insurgencia revolucionaria tras la Operación Marquetalia
- 10Reforma agraria — causa estructural irresuelta; su fracaso dentro del Frente Nacional, saboteado por sectores de ambos partidos, alimentó la percepción de que el reformismo tenía espacio muy limitado en el sistema
Personas
Lugares
Ideas
Documentos y fragmentos citados
96 documentos · 108 fragmentos
01Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 2322 citas
[1]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…
p. 232
[2]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…
p. 232
02"Falsos positivos" en Colombia y el papel de la asistencia militar de Estados Unidos, 2000-2010Movimiento de Reconciliación (FOR), Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) · 2014 · p. 231 cita
[3]en Colombia a. e jecuciones como expresión de “L a v io L encia ” y L a d octrina de s eguridad n aciona L, 1946-1988 El año de 1946 ha sido definido por parte de los historiadores modernos como el año en que se origina en Colombia un conflicto violento ininterrumpido hasta el día de hoy, en el que la violencia contra…
p. 23
03Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 3011 cita
[4]matriz de los procesos de conformación de las guerrillas campesinas, unas de origen liberal, otras comunistas; que tendrán un notorio protagonismo en algunas zonas del país. Por ello se hace mención de las guerrillas del Llano y sus dos leyes, que buscaban de alguna manera regular y ordenar los procesos agrarios en…
p. 301
04Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 481 cita
[5]cuello.» El segundo «en una profunda herida sobre la garganta, muy cerca del tronco [...] corriendo con fuerza un machete afilado sobre la parte anterior del cuello.». Espejo y Rozo, «El léxico de la Violencia en Colombia en algunas obras de la literatura de violencia», 10. 66 Centro Nacional de Memoria Histórica,…
p. 48
05Autodefensas de Cundinamarca. Olvido estatal y violencia paramilitar en las provincias de Rionegro y Bajo MagdalenaCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Rodrigo Arturo Triana Sarmiento, León Felipe Rodríguez Hernández, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · p. 351 cita
[6]las FARC, sí articuló formas organiza- tivas agrarias, legales e ilegales, constituidas en los años precedentes. En este sentido, la base construida por el movimiento comunista en los núcleos agra- rios cafeteros de Cundinamarca posibilitó la conformación de las estructuras guerrilleras en la década de 1960. 1.…
p. 35
06Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 4301 cita
[7]la Violencia. Durante esta fase el ejército colombiano ·hizo frente a fieras organizaciones de bandidos en las zonas cafeteras centrales y, apoyado por grupos de contramsurgencia de Esta dos UnidoS, emprendió una ofensiva contra las comunidades rurales de orientación marxista en ciertas regiones aisladas y…
p. 430
07La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 32, 362 citas
[8]el Tolima, operaban guerrillas liberales, varias de ellas convertidas en simples grupos de bandoleros, comandadas por hombres recios y crueles cuyos alias —Sangrenegra, Chispas, Desquite, Tarzán— formaban parte de la leyenda popular. Así supe, desde cuando tuve conciencia, que no vivía en un país normal. Que la guerra…
p. 32
[46]Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, como “repúblicas independientes” en las que el Estado no ejercía ningún control. Y se convirtieron en un objetivo militar. En mayo de 1964, bajo el gobierno del también conservador Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó una operación para acabar con el reducto…
p. 36
08La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · p. 66, 672 citas
[9]habían sacrificado su vida y las armas conquistadas al precio de la sangre de muchos combatientes caídos era una traición en la cual no se incurría. Esto hacía la situa- ción de este sector de combatientes guerrilleros extre- madamente difícil. El análisis político que se hacía, a la luz de orientaciones centrales era…
p. 66
[10]Pero la entrega de los hombres que habían sacrificado su vida y las armas conquistadas al precio de la sangre de muchos combatientes caídos era una traición en la cual no se incurría. Esto hacía la situa- ción de este sector de combatientes guerrilleros extre- madamente difícil. El análisis político que se hacía, a la…
p. 67
09Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 221 cita
[11]el comunismo —aún alejado de la toma del poder político y más focalizado en la noción maoísta de guerra popular prolongada —, se va a afianzar sobre dos escenarios que, con posterioridad, serán claves en la emergencia guerrillera de las FARC, ya en la década de los sesenta: Tequendama y Sumapaz en Cundinamarca y el…
p. 22
10Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 421 cita
[12]regiones como el centro y norte del Tolima y el antiguo Caldas. Fueron las zonas cafeteras en regiones centrales del país –aquellas donde se habían concentrado los conflictos entre hacendados y campesinos colonos en las décadas del veinte y treinta– donde fue más cruda la violencia, y donde se produjeron con más…
p. 42
11Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 1771 cita
[13]durante periodos relativamente largos, dada la coexistencia en su estructura productiva de una ganadería inmediatamente disponible para el consumo y terrenos aptos para el sembrado de cultivos de pan coger de retorno inmediato. En su conjunto, estas zonas pudieron haber llegado a albergar hasta 20. 000 hombres en…
p. 177
12Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 631 cita
[14]un grupo armado para comenzar a hacerle frente a esa violencia. Muy pronto corrió el rumor de en qué estábamos nosotros y comenzaron a llegar muchachos dispuestos a la pelea. Fue en poco tiempo que pudimos conformar un núcleo de cincuenta hombres, pero hombres desarmados. Y ese era el próximo paso, conseguirnos las…
p. 63
13La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · p. 471 cita
[15]al- canza de parte y parte máximas expresiones de sevicia como ocurrió en El Líbano en 1952. Se sucede el incendio de El Tiempo, El Espectador, la sede de la Dirección Liberal Nacional y de las residencias de los doctores Alfonso López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo. Policía uniformada interviene directa- mente en…
p. 47
14Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 1751 cita
[16]Anual de Historia “Ernesto Restrepo Tirado” Panel 2 · Colonización, coca y movimiento social: el caso del Putumayo 175 iniciaron esfuerzos para colonizar esta parte de la Amazonia con el fin de ejer- cer su soberanía sobre esta área de frontera. 1947-1962: la colonización de la violencia Durante este periodo se…
p. 175
15La tierra no basta. Colonización, baldíos, conflicto y organizaciones sociales en el CaquetáCentro Nacional de Memoria Histórica, Erika Andrea Ramírez Jiménez · 2017 · p. 441 cita
[17]ya era enemigo. Allá no llegaba a preguntar nadie que si uno era conservador o liberal, allá llegaban a matar. Después nosotros nos enteramos que se hizo una reunión muy grande con todas las guerrillas: las del sur del Tolima, las de Cundinamarca y la de río Chiquito en el Cauca; en la que se plantearon qué hacer,…
p. 44
16Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · p. 10, 292 citas
[18]All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. AN OVERVIEW OF THE FARC-EP 11 social structures independent of centralized state powers (Simons, 2004: 42; Ramírez Tobón, 1981; Gilhodés, 1970; Guzmán Campos, Fals Borda, Umaña Luna, 1964; 1962). At the beginning of the 1950s, increased migrations of peasants and…
p. 10
[44]the Colombian state had devoted over US$17 million alongside one-third of its entire army to defeat Marulanda and the network of self-defense communities (Alejandro and Billon, 1999; de la Peña, 1989: 354; Gott, 1970: 249; Lartéguy, 1970: 148). Using general infla- tion rates, the operation would today total almost…
p. 29
17Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 601 cita
[19]acuerdo político fue la reorganización del país luego del período presidencial del general Gustavo Rojas Pinilla, cuyo mandato se había convertido en un tercer partido capaz de desplazar a los dos tradicionales. Este hecho, unido al deseo de terminar con el periodo conflictivo de la Violencia, generada por la…
p. 60
18Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 2271 cita
[20]con el exiliado dirigente conservador Laureano Gómez. Con él firma, el 24 de julio de 1956, aniversario del natalicio del Libertador, el Pacto de Benidorm que ase- guró la unión de los dos partidos en contra de la administración militar imperante, que sería el primer paso que cristalizaría la no muy larga lucha al…
p. 227
19Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 781 cita
[21]ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. 4 T erritorial Rule during the National Front and Its Aftermath, 1958–1978 The threat posed by Rojas Pinilla’s populist leanings and his increasingly inde- pendent actions proved to be the final outrage that drove Liberal and Conserva- tive leaders to…
p. 78
20Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 1391 cita
[22](1957). Citado por Álvaro Delgado, “Anotaciones a la Política del Partido Comunista” Controversia, n.° 190 (2008). 94 En una decisión posterior, en 1958, se añadió la norma que obligaba a que los presidentes fueran alternativamente liberales y conservadores, y se amplió la duración del Frente Nacional con su…
p. 139
21Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · p. 2001 cita
[23]representative and democratic” systems, countries such as Colombia.18 The National Front, 1958–1960 Colombia’s democratic revival coincided with the remaking of U.S. policy toward Latin America. During the early 1950s, former president Alfonso López proposed a bipartisan power-sharing arrangement as a solution to the…
p. 200
22Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 321 cita
[24]bipartidista ue some- proba copular mediante plebiscito de 1 de die 1957, En adelante, v hasta elañ las curules en las corporaciones pabli- serian repartidas por mitades propa bete ministerial, las diferentes Instan- das de gobierno, la administración publica y lamina judicial. Este sis 3 v fue aplicado Be o la dos…
p. 32
23La dimensión moral del conflicto armado en Colombia. Una lectura a partir de Theodor W. AdornoTulia Almanza Loaiza · 2022 · p. 3461 cita
[25](2004) en: GMH, op. cit. (2013, 112) 565 Paul Oquist, Violencia y conflicto y política en Colombia, 322, en GMH, ¡Basta Ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad. Informe General, 115. 347 A N EX O por el Partido Comunista, y las autodefensas del Sumapaz se negaron a aceptar la amnistía, con lo cual se expusieron a…
p. 346
24Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 cita
[26]para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…
p. 29
25Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 cita
[27]para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…
p. 29
26El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 1021 cita
[28]la ingobernabilidad. Pero, por otro lado, Rojas siguió con el proyecto constituyente autoritario que había ya inicia do Gómez, y que en esencia excluía al Partido Liberal. A medida que las críticas contra su gobierno fueron arreciando se lanzó a una represión abierta, aunque no muy sistemática, que incluía cierres…
p. 102
27Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 4971 cita
[29]los partidos por su capacidad para administrar el clientelismo, fenómeno permanente de la política que tomó ribetes dramáticos en Colombia durante el periodo frentenacionalista. El gamonalismo y el clientelismo obnubilaron por completo la contienda programática y la lucha ideológica, los partidos fueron asimilándose y…
p. 497
28Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 421 cita
[30]nuestra Constitución desde 1991 pero no se había podido aplicar cabalmente por falta de un estatuto de oposición que lo reglamentara. Siempre que se intentaba aprobar en el Congreso, el proyecto se hundía. En cumplimiento de los acuerdos de paz con las Farc, finalmente se aprobó el primer estatuto de oposición de…
p. 42
29Mayorías sin democracia. Desequilibrio de poderes y Estado de derecho en Colombia, 2002-2009Mauricio García Villegas, Javier Eduardo Revelo Rebolledo · 2009 · p. 411 cita
[31]del sentimiento de pertenencia al partido político, y la capacidad cohesionadora que ello implicaba, motivaron un cambio de estrategia en los partidos. La modorra de las ma- sas fue enfrentada con la proliferación de las viejas prácticas clientelistas. En estas nuevas circunstancias, la burocracia del Estado pasó a…
p. 41
30Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 721 cita
[32]tan 1747 importante papel habia tenido en la violencia bipar- tidista, en calidad de brazo armado del partido con- servador, fue despolitizada y militarizada. Pero las verdaderas causas de la violencia politica y social fueron tratadas de una manera totalmente superfi- cial, lo cual condujo a que algunos sectores de…
p. 72
31Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · p. 2931 cita
[33]% de los puestos de mando. Lo que en ese momento fue obvio (aunque pudo haber traído consecuencias indeseables como el ambiente de exclusión y la división de los partidos) es que todo estaba diseñado para funcionar a nivel de coalición previa. La tesis pierde de vista que, en el momento, la urgencia era terminar de…
p. 293
32Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 931 cita
[34]Revolucionario (MOIR), hasta las guerrillas, que emergieron en ese contexto de democracia restringida. Las FARC, el Ejército Popular de Liberación (EPL) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tuvieron influencia en ese amplio y plural campo de la izquierda. Eran tiempos revolucionarios en los cuales la lucha…
p. 93
33Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 1181 cita
[35]elite bipartisan agreement. How would the politically unaligned or disenchanted engage politically after the 1958 102 Chapter Five implementation of the National Front? Part of the answer came in the form of a revolution on the not- so- distant island of Cuba, months after implementation of the National Front. The…
p. 118
34¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 77, 812 citas
[36]bipartidismo y de los canales institucionales diseñados para ello, poniendo incluso en riesgo la fórmula de alternación en el poder en la reñida competencia electoral por la Presidencia de la República entre el candidato oficialista y el de la Alianza Nacional Popular, ANAPO, en 1970. Por su parte, la ampliación…
p. 81
[50]34 31. Véanse: Pizarro Leongómez, Las F ARC (1949-1966), 188-189; y Pizarro Leongómez, Una democracia asediada, 168. 32. Manuel Bonnet Locarno, “Operación Marquetalia. Surgen las FARC ”, en Hablan los generales. Las grandes batallas del conflicto colombiano contadas por sus protagonistas, comp. Glenda Martínez…
p. 77
35Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 100, 2002 citas
[37]destacamentos embrionarios y los grupos guerrilleros liberales, comandados por Gerardo Loaiza; se creó el Comando del Davis en lo alto del cañón del Cambrín, y se conformó un estado mayor unificado. Entre 1949 y 1964, el PCC, en consonancia con los cambios de la situación política nacional, va a desarrollar una…
p. 100
[49]la Segunda Conferencia, en la cual el Bloque Sur se constituye en las FARC y deciden expandir las acciones armadas del grupo a través de una guerra de guerrillas móviles en otras áreas del país. Se constituyen seis nuevos núcleos guerrilleros que cambian su estrategia de reactiva defensiva a una de ofensiva directa,…
p. 200
36El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 99, 1054 citas
[38]como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…
p. 99
[39]como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…
p. 99
[78]texto se planteaban reivindicaciones sociales y económicas que se pueden catalogar de reformistas, con muy poco de “comunismo”. 1 El ELN se hizo más popular con el ingreso a sus filas de Camilo Torres Restrepo, sacerdote que rompía con la tradición conser- vadora y reaccionaria de la Iglesia. Torres Restrepo sacudió…
p. 105
[79]texto se planteaban reivindicaciones sociales y económicas que se pueden catalogar de reformistas, con muy poco de “comunismo”. 1 El ELN se hizo más popular con el ingreso a sus filas de Camilo Torres Restrepo, sacerdote que rompía con la tradición conser- vadora y reaccionaria de la Iglesia. Torres Restrepo sacudió…
p. 105
37Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 641 cita
[40]la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…
p. 64
38Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 721 cita
[41]la soberanía del Estado, y agregó: «Hay la República Independiente de Sumapaz. Hay la República Independiente de Planadas, la de Riochiquito, la de este bandolero que se llama Richard». Gómez, además, le pidió al Gobierno que se diera vía libre al Ejército para que operara «a plenitud»; de no hacerlo, «está fomentando…
p. 72
39Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · p. 2241 cita
[42]Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…
p. 224
4030 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 2191 cita
[43]de fundación fueron: ELN, 1962; Farc, 1964; EPL, 1967; M- 19, 1970. El M-19 se desmovilizó en 1990, el EPL en 1991 y las Farc-Ep en 2016. Todos fueron producto de la revolución cubana. Y, con alguna excepción, a partir de los años ochenta encontraron en el narcotráfico su fuente de financiamiento y expansión,…
p. 219
41Post-conflict Colombia and the Global Circulation of Military ExpertiseManuela Trindade Viana · 2022 · p. 2061 cita
[45]former liberal guerrilleros, such as “Peligro”. We entered Marquetalia without the peasants having to be evac- uated. In December 1965, the last operation in El Pato and Guayabero was undertaken 22 (Ruiz N. 1992 Apud Leal B. 2002: 44) 21 In the original: “Como se ha mostrado cierta extrañeza porque el Ministro de…
p. 206
42Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 491 cita
[47]Luna; y el sacerdote Camilo Torres, que ofreció una mediación entre los campesinos y las autoridades, por lo que fue tildado por la prensa conservadora como “crip- tocomunista”. El episodio desencadenó protestas por parte del Movimiento Revolucionario Liberal (mrl) y del Partido Comu- nista, y debates en la Cámara de…
p. 49
43Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · p. 591 cita
[48]colombiano en el marco de la guerra fría. Las operaciones de mayo de 1964 conocidas como Operación Soberanía, ocasionaron la salida de campesinos que organizados en grupos de autodefen- sas, iniciaron una marcha hacia el sur del país en columnas, este proceso per- mitió la consolidación política y militar con la…
p. 59
44Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombianoCentro Nacional de Memoria Histórica; Katherine López Rojas (coord.); Andrés Felipe Aponte; Carolina Lozano Rodríguez; Linda Lorena Sánchez Avendaño · 2017 · p. 671 cita
[51]joven de 15 años. (…) me dice: Este muchacho y yo hemos decidido que él se va con ustedes, (…). Recordé en seguida (…) que era hermano de un guerrillero muerto (…), -¿Por qué causa te vas con nosotros? –le pregunté–. La explicación, (…): Quiero ser hombre respetado y querido por todos como mi her- mano. Él sabía…
p. 67
45Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 471 cita
[52]students, who received train- ing in Cuba in 1962, returned to Colombia and officially began the ELN’s insurgency struggle in 1964. The FARC emerged under the leadership of the Communist Party and operated with the support of peasants who sought refuge from the repression of La Violencia. The FARC was largely made up…
p. 47
46Mujeres e insurrección en Colombia: Reconfiguración de la identidad femenina en la guerrillaMaría Eugenia Ibarra Meló · 2009 · p. 871 cita
[53]ente, se transform an en una guerrilla de orientación com unista. Para el sociólogo francés Pierre G uilhodes y para Jacobo Arenas, el fallecido ideólogo de las FARC, la cam paña m ilitar em prendida por el Ejército colom biano contra la región de M arquetalia constituyó el detonante para la reactiva ción de las…
p. 87
47Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2441 cita
[54]el propósito de convertir las autodefensas campesinas en la guerrilla del partido dentro de la estrategia de combinación de todas las formas de lucha (Pizarro, 1991). Uno de estos asentamientos campesinos, Marquetalia, se constituyó en la esencia del mito fundacional de las FARC. Se trataba de una comunidad campesina…
p. 244
48¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 941 cita
[55]s ubver s iv os, entre l os que s e des tacó el Movimient o Obrero, E s tudiantil y Campe s ino (MOEC). C o n aquella lógica de la guerra fría, s umada al hech o de que el régimen había delegad o a la s fuerza s armada s el c o ntr o l ca s i ab so lut o de la s eguridad interna, el Gobiern o de Guillerm o León…
p. 94
49Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · p. 44, 4332 citas
[56]pero insuficien - te. Sólo si se comprende el entramado de motivos, objetivos, lógicas y sobre todo las transfor - maciones de los actores y el contexto, es posible encontrar el camino para ponerle fin y decir: ¡Basta ya! Origen y dinámicas de las guerrillas. Las guerrillas colombianas nacieron en los años 60 como…
p. 433
[61]pueblo colombiano en un plebiscito. texto 2 - la guerrilla del eln desde el año 1964 hasta 2019 La guerrilla guevarista del Ejército de Liberación Nacional, ELN, que ha tenido conversacio- nes de paz con casi todos los gobiernos colombianos desde la década de los setentas, está en un punto crítico de los diálogos…
p. 44
50Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Antioquia, sur de Córdoba y Bajo Atrato chocoanoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 541 cita
[57]entre gru- pos insurgentes, como el Ejército Popular de Liberación (EPL), las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que llegaron a Antioquia en los años sesenta; sindicatos obreros de industrias manu- factureras, agroindustriales y madereras asentadas en Urabá;…
p. 54
51Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · p. 1321 cita
[58]the major causes ofa complex problem. The Multiple Dimensions of Violence The change of government in 1946, and the transition from a Liberal to a Conservative hegemony, unleashed a period of civil conflict which exploded with the events of 9 April 1948 and continued through the 1950s and 1960s. This period of…
p. 132
52El modelo paramilitar de San Juan Bosco de La Verde y ChucuríÁlvaro Villarraga Sarmiento, Camilo Ernesto Villamizar Hernández · 2019 · p. 322 citas
[59]de San Vicente–, y fue exterminada por las Fuerzas Militares a comienzos de los años sesenta. Desprendido de la segunda, está el grupo de bandoleros comandado por Polo Millán y que operó como grupo de asaltantes o “matarifes a sueldo”, y que fue exterminado por el Ejército con la muerte de su jefe a fines de los años…
p. 32
[60]de San Vicente–, y fue exterminada por las Fuerzas Militares a comienzos de los años sesenta. Desprendido de la segunda, está el grupo de bandoleros comandado por Polo Millán y que operó como grupo de asaltantes o “matarifes a sueldo”, y que fue exterminado por el Ejército con la muerte de su jefe a fines de los años…
p. 32
53Memoria de la infamia. Desaparición forzada en el Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Liz Yasmit Arévalo Naranjo, Andrés Prieto Ruiz · 2017 · p. 2481 cita
[62]listos para regresar al país con el propósito de dar vida a un singular movimiento guerrillero. Entre ellos había impor- tantes líderes estudiantiles y campesinos como Víctor Medina Morón, Fabio Vásquez Castaño, Heriberto Espitia, Ricardo Lara Parada, Luis Rovira, Mario Hernández y José Merchán. El primer foco…
p. 248
54Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 2621 cita
[63]rojo del presidente Mao•> y a un Che Guevara y a un Ho Chih M in transformados en íconos sicodélicos. Legitimidad elusi va En Co l ombia este \· oluntarismo tocó tan gencialme nte la s uni - versidades, d o nd e apenas es tudiaba un J '3ó de la población entre 1 R y 2 ~ aiios. D e estos ambient es qu edarían una…
p. 262
55Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1541 cita
[64]existencia, de más de medio siglo. L A INTERVENCIÓN DE LA INSURGENCIA El ELN (Ejército de Liberación Nacional) entró en escena en el departamento de Santander a comienzos de los años sesenta. La base del grupo fueron estudiantes universitarios insatisfechos, algunos de los cuales habían viajado a la Cuba de Fidel…
p. 154
56Nueva Historia de Colombia. Vol. VI: Literatura y Pensamiento, Artes, RecreaciónÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Andrés Holguín Holguín, Juan Gustavo Cobo Borda, Luis Antonio Restrepo Arango, Enrique Santos Calderón, Eduardo Serrano Rueda, Alberto Saldarriaga Roa, Lorenzo Fonseca Martínez, Carlos José Reyes Posada, Luis Alberto Álvarez Córdoba, Otto De Greiff Haeusler, Hernando Caro Mendoza, Gloria Triana Varón, Daniel Samper Pizano, Mike Forero Nougués, Boris De Greiff Bernal · p. 1041 cita
[65]mediados de la década se estaban organizando dos grupos de tipo ar- mado: el Ejército de Liberación Na- cional, de inspiración castrista y reclu- tado casi exclusivamente entre estu- diantes de la Universidad Nacional y la de Santander. Como consecuencia de una disidencia dentro del partido comunista, en parte…
p. 104
57En medio del Magdalena MedioAlfredo Molano Bravo · 2009 · p. 331 cita
[66]la toma de la población de Simacota en 1964. Dos años después de algunas acciones más espectaculares que militares, como el ataque a un tren, relatado por la revista Sucesos de México, se unió a sus fi- las el cura Camilo Torres Restrepo, que traía tras de sí una larga cola de sindicalistas, estudiantes y católicos de…
p. 33
58Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 2741 cita
[67]y lo hizo desviar el tiro. Entretanto, algunos campesinos que viven en las proximidades, al escuchar disparos, corrieron al puesto de Policía Nacional y notificaron al personal que ahí se encontraba, el cual lanzó una alerta a través de la red táctica de radio rural recientemente instalada y proporcionada por AID. […]…
p. 274
59Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Magdalena MedioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 561 cita
[68]per- tenecientes a sectores radicales del movimiento estudiantil fueron fundamentales en el origen del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 1964. El grupo se asentó en la región de Simacota, Santa Helena del Opón y San Vicente de Chucurí, territorios cargados de cacao y cafetales en medio de bosques de robles.…
p. 56
60Counting the Dead: The Culture and Politics of Human Rights Activism in ColombiaWinifred Tate · 2007 · p. 591 cita
[69]ANAPO). Rojas Pinilla’s dream of returning to power was denied, however. Many analysts con- tend that Rojas was the winner of the presidential elections of April 19, 1970, but the minister of the interior named Conservative Misael Pastrana Borrero the new president after a suspiciously timed massive power outage.…
p. 59
61Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 1471 cita
[70]de los setenta. A comienzos de ella apareció un nuevo movimiento guerrillero, el M-19, que rápidamente acaparó la atención nacional. Su surgimiento dejó al descubierto la fragilidad de la democracia frentenacionalista. En las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970, la Anapo logró sus mejores resultados,…
p. 147
62Pa que se acabe la vainaWilliam Ospina · 2013 · p. 1461 cita
[71]dirigida por el exdictador Rojas Pinilla, un fraude del que ya nadie duda y que muchos justifican, exasperó a los jóvenes anapistas de la clase media, que decidieron fundar la primera guerrilla urbana de Colombia, el M19. La vieja Colombia murió el 9 de abril de 1948: la nueva no ha nacido todavía. Todos sabemos que…
p. 146
63Leer es resistirMario Mendoza · 2022 · p. 531 cita
[72]fue protagonista de una historia que da para un magnífico guion de un thriller cinematográfico. * En los años setenta surgió el grupo guerrillero M-19. El golpe con el cual se dio a conocer este movimiento fue el robo de la espada de Bolívar en enero de 1974. Hay que recordar que, a diferencia de las FARC, cuyo origen…
p. 53
64Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · p. 721 cita
[73]del país. Cuando el Partido Comunista empezaba a preparar su retorno con nombre propio a las lides electorales a principios de la década de 1970, un grupo de combatientes rasos de las FARC dejó la organización como resultado de la crisis de una guerrilla que no marchaba y la identificación con una alternativa…
p. 72
65Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2501 cita
[74]de dife- rentes tendencias de la izquierda y la política tra- dicional, y sobre todo captó la atención de gran- des multitudes y las convenció de que la vía electoral no era una solución a la injusticia social y que el abstencionismo era una posición revolu- cionaria, de enfrentamiento y de lucha toda vez que «el…
p. 250
66De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 1411 cita
[75]de junio a Camilo, el cardenal Concha le manifestó las principales obje- ciones que tenia frente a sus prioridades y su programa: «Desde el principio de mi CAMILO y GERARDO 144 sacerdocio he estado absolutamente persuadido de que las directivas pontificias ve- dan al sacerdote intervenir en actividades políticas y en…
p. 141
67De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 1411 cita
[76]una carta del 9 de junio a Camilo, el cardenal Concha le manifestó las principales obje- ciones que tenia frente a sus prioridades y su programa: «Desde el principio de mi CAMILO y GERARDO 144 sacerdocio he estado absolutamente persuadido de que las directivas pontificias ve- dan al sacerdote intervenir en actividades…
p. 141
68Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 4291 cita
[77]United States and Belgium, where he undertook graduate study in sociology at the University of Louvain. Returning home in 1959, he was named chaplain of the National University. A Time of Transition, 1957–1965 | 411 Almost immediately he became embroiled in controversy. During his first year he won student sympathies…
p. 429
69Sociology in ColombiaJanneth Aldana Cedeño · 2023 · p. 681 cita
[80]him to join the Ejército de Liberación Nacional (National Liberation Army)— ELN, a guerrilla founded in 1965 with strong influence of the rebel move - ment that was victorious in the Cuban Revolution. He only lasted there four months, as he died in an ambush in February 1966 (Broderick, 2013). It is worth noting that…
p. 68
70La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 2051 cita
[81]reaccionaria total en el par - tido liberal, destacando la necesidad de renovar la lucha por los ideales originarios. Mientras tanto, el ala del partido que ingresó al «sistema» se erosionó ideológicamente, al anqui - losarse y petrificarse el Frente Nacional. Al momento crítico de la campaña presidencial de 1965, la…
p. 205
71Marijuana Boom: The Rise and Fall of Colombia's First Drug ParadiseLina Britto · 2020 · p. 2741 cita
[82]Liberals and Conservatives instituted the National Front in 1958 and made Colombia a wall of contention against Cuba’s influence in Latin America, the doctrine of national security had become foundational to the Colombian state. As in Argentina and Brazil, two pioneers of this doctrine, in Colombia, Liberal and…
p. 274
72Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia. Tomo ICentro Nacional de Memoria Histórica; Germán Lozano Villegas; Luz Janeth Forero M. · 2014 · p. 571 cita
[83]o en contra de la nación, nunca neutrales, dada la visión que se hacía a través del prisma de la lucha contrainsurgente. En ese sentido, las huelgas, la manifestación social y las campañas electorales de ciertas condiciones eran consideradas como focos de con fl ictos y, por ende, sujetos de control estatal 64. La in…
p. 57
73El orden desarmado. La resistencia de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare (ATCC)Gonzalo Sánchez Gómez, Mario Aguilera Peña · 2011 · p. 491 cita
[84]partido conservador. Colombia Nunca Más. Cimitarra. www.dere- chos.org/nizkor/colombia. 178 Voz. Marzo 16 de 1978. 179 Vanguardia Liberal Agosto 28 de 1981. 96 Capítulo 2 97 El orden desarmado La resistencia de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare (ATCC) tuvo efectos bastante negativos para la…
p. 49
74Todo pasó frente a nuestros ojos. El genocidio de la Unión Patriótica 1984-2002Vladimir Melo Moreno (Relator); Andrés Fernando Suárez, Carmen Andrea Becerra (Correlatores); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2018 · p. 1951 cita
[85]militar alineada con la política militar nortea- mericana y iii) la reapropiación de la Doctrina de Seguridad Na- cional suramericana (Leal, 2006, páginas 55-61). De esta forma, se dio una reconfiguración de un modelo de fuerza para la Defensa Nacional a uno de Seguridad Nacional (Rueda, 1997), que derivó en la…
p. 195
75Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 641 cita
[86]defender exclusivamente las fronteras nacionales para empezar a enfrentar a los armados en el país, lo que exigía el abandono del apoliticismo y la neutralidad de la institución castrense. En tanto que se planteaba combatir el comunismo no solo desde una clara estrategia militar, sino también que su freno debía…
p. 64
76El Bloque Mineros de las AUC. Violencia contrainsurgente, economías criminales y depredación sexualJuan Esteban Jaramillo Giraldo, José Manuel Hernández, Dairo Correa Gutiérrez · 2022 · p. 651 cita
[87]serie de normas que autorizaron al Ministerio de Guerra para la conformación de grupos de civiles armados para el desarrollo de actividades de con- trainsurgencia, vigilancia y protección, tanto rural como barrial. Así fue como se expidió el Decreto Legislativo No. 3398 de 1965, mediante el cual se reglamentó la…
p. 65
77Trujillo: Una tragedia que no cesaGrupo de Memoria Histórica; Álvaro Camacho Guizado (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2008 · p. 1841 cita
[88]in- ternacional, mucho menos cuando las guerrillas comunistas aún continúan en guerra en Colombia y no se avizoraban perspectivas de paz en el corto plazo. La esencia de la doctrina de seguridad era combatir al enemigo interno para contener la expansión del comunismo internacional, sin que se cuestionara necesariamen-…
p. 184
78Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 2721 cita
[89]estado de sitio, la designación de alcaldes y gobernadores militares 770. El despliegue de las detenciones arbitrarias se justificó, de nuevo, en las acciones contrainsurgentes. A inicios de la década del setenta, las detenciones arbitrarias ya formaban parte de las modalidades de la fuerza pública. Un antiguo…
p. 272
79More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · p. 841 cita
[90]actions. President Guillermo Valencia legal- ized "self-defense" groups in 1965. He also introduced "state of siege" legislation that authorized troops to arrest and even court martial civil- ians deemed guilty of vague and generalized crimes, such as "altering the peaceful development of social activity." The wording…
p. 84
80Hasta encontrarlos. El drama de la desaparición forzada en ColombiaMartha Nubia Bello Albarracín, Andrés Fernando Suárez, Mónica Márquez Ramírez · 2016 · p. 1001 cita
[91]venían enfrentando un desafío insurgente desde mediados de los años sesenta, con la aparición de las guerrillas de las FARC, el ELN y el EPL, lo que haría suponer que habría un contexto parti- cularmente proclive para la radicalización de los medios en la lucha contrainsurgente, dentro de los preceptos de la Doctrina…
p. 100
81Antropología hecha en Colombia. Tomo IEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · p. 5451 cita
[92]impulsadas, financiadas y operadas desde distintos centros de intereses, encaminadas en lo fundamental a crear generar contradicciones entre los movimientos populares y asegurar su lealtad al status quo de las relaciones económicas y políticas imperantes. A pesar de estas condiciones, en los ámbitos rurales y urbanos…
p. 545
82Antropología hecha en Colombia. Tomo IIEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · p. 5091 cita
[93]y conflicto La extrema pobreza en muchas regiones campesinas y sectores urbanos, así como la exagerada concentración de tierras en nuestro país, alimentaron el alto número de personas que se aventuraron a colonizar el piedemonte amazónico desde mediados del siglo XX. Dicha ocupación ha consistido en un largo proceso…
p. 509
83Siembra vientos y recogerás tempestades. La historia del M-19, sus protagonistas y sus destinosPatricia Lara S. · 2002 · p. 331 cita
[94]los colombianos y signando de desesperanza a la mayoría de las víctimas del horrible flagelo1 6. Hacía tiempo, por otra parte, que el Partido Comunista desarro llaba un dispendioso trabajo político en el campo. La carta que a la 1 6 Eduardo Umaña, La Violencia en Colombia, tomo II, p. 177. INTRODUCCIÓN 35 reina de…
p. 33
84Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 631 cita
[95]liberales y la población civil 142. De acuerdo con el relato, la cercanía se explica en que «en un principio no se dedicaron a matar gente» 143. En últimas, ante la ausencia del Estado, «la guerrilla encontró un discurso social para asentarse» 144. En Arauca, el grupo guerrillero, inspirado en la Revolución cubana y…
p. 63
85Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 2501 cita
[96]é gimen: ten í a el respaldo de una franja m í nima de poblaci ó n, que se expresaba en un apoyo a los partidos de izquierda socialista o comunista que nunca pas ó de 5%. Sin embargo, una incongruencia fundamental la limitaba, la combinaci ó n de luchas legales y de apo yo a las armas. El Partido Comunista actuaba…
p. 250
86Sufrir la guerra y rehacer la vida. Impactos, afrontamientos y resistenciasSaúl Franco Agudelo · 2022 · p. 1271 cita
[97]y con unos conocimientos y formas de sociabilidad que han sido afectad a s especialmente por experiencias como el desplazamiento forzado y el despojo: Recordemos que la dimensión territorial del campesinado fue definida por las relaciones con el espacio, la vida social y la identidad cultural, no obstante, como…
p. 127
87Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 172 citas
[98]los actores en confrontación van modificándose a medida que el con - flicto armado evoluciona y se prolonga su duración. En consecuencia con lo anterior, Mauricio Romero advierte sobre la com- plejidad de poder mantener diferencias claras en la caracterización de los pa- ramilitares y las autodefensas, proponiendo que…
p. 17
[99]los actores en confrontación van modificándose a medida que el con - flicto armado evoluciona y se prolonga su duración. En consecuencia con lo anterior, Mauricio Romero advierte sobre la com- plejidad de poder mantener diferencias claras en la caracterización de los pa- ramilitares y las autodefensas, proponiendo que…
p. 17
88Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 851 cita
[100]están lu- chando contra nuestros enemigos, no tenemos ningún interés en comba- tirlos»25. Está visión se oye dentro de los círculos más altos de los mandos militares 26. De esta manera, las relaciones entre el Estado y los grupos son de colaboración en las zonas es en el terreno, mientras el tar. Este análisis se LOS…
p. 85
89Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 671 cita
[101]las organizaciones subversivas” y “se consideraron obligados a asumir la defensa del establecimiento” (Velásquez, E., 2007, página 138). En esta coyuntura de división ideológica se produjo una pro- funda radicalización política “que se manifestó en la exacerbación de autoritarismos regionales y en una creciente…
p. 67
90Huellas y rostros de la desaparición forzada (1970-2010)Federico Andreu-Guzmán (relator); Carlos Miguel Ortiz (coordinador); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2014 · p. 631 cita
[102]y de control de población de los grupos paramilitares se daría simultáneamente con una intensi fi cación de las operaciones militares del Ejército en el Magdalena Medio. El Grupo de Me- moria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Recon- ciliación (CNRR) constataría que, en el Magdalena Medio, A partir de…
p. 63
91Carne es guerra. Veganismo y conflicto armado en ColombiaColectiva Dostristestigres, La Calderita Vegana · 2021 · p. 311 cita
[103]hasta entonces empiezan a coordinarse alrededor del Clan Castaño en el sur de Córdoba, norte de Urabá y nordeste antioqueño, con intención de expandir el fenómeno a nivel nacional. Así, pasar del control mi - litar al control político, social y económico, intentan - do configurarse como un tercer actor 55 armado del…
p. 31
92Caquetá: conflicto y memoriaHarley Enrique Gutiérrez Ñustez, Rubén Darío Polo Sierra, Cristian E Paredes González · 2013 · p. 91 cita
[104]evitar los efectos inflacio - narios de la bonanza ilegal. Así mismo, ante las dificultades del sistema de justicia para reprimir el delito y mediar en la solución de todo tipo de con- flictos, la guerrilla se abroga sus funciones, condu - ciendo a que la población demande su presencia. Los procesos de paz con la…
p. 9
93La Colombia fuera de Colombia. Las verdades del exilioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1971 cita
[105]militantes y simpatizantes, que no eran miembros de las FARC-EP –antes del Acuerdo de La Uribe, Meta, en 1984–, agraviados, desesperados e indignados por el exterminio que estaba sufriendo este partido y la falta de garantías para hacer política de oposición y 350 La Unión Patriótica fue concebida inicialmente como…
p. 197
94Entre la incertidumbre y el dolor: Impactos psicosociales de la desaparición forzada. Tomo IIICentro Nacional de Memoria Histórica; Liz Arévalo Naranjo (relatora); Carlos Miguel Ortiz (coordinador) · 2014 · p. 1991 cita
[106]a fi anzamiento del sistema capitalista y el neoliberalismo, caracterizado por la reducción del Estado, liberación de importaciones y apertura fi nanciera y de capital En 1984, en el municipio de la Uribe, el campamento de Casa Verde de las Farc, fue el escenario donde se adelantaron las Categoría de análisis…
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95Colombia, así en la guerra como en la pazJorge Giraldo Ramírez · 2018 · p. 181 cita
[107]o del momento estático del sandinismo. Los actos atroces de las guerrillas parecían cancelarse —como en un libro contable— con los de los paramilitares y el Estado, dejándoles a aquellas, todavía, el saldo a favor de una causa justa. Este tipo de simplezas ocultaba un componente definitivo de los agentes del conflicto…
p. 18
96Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 11 cita
[108]Eduardo Pizarro Cambiar el futuro Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016) D E B A T E Eduardo Pizarro Leongómez Es sociólogo de la Universidad de París, magís- ter en Relaciones Internacionales del Instituto de Altos Estudios para el Desarrollo y dea en C ien cia Política del Instituto de Estudios…
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