Juan de la Cruz Varela
Transversal
1902–1984
La biografía
Juan de la Cruz Varela Aldana (Ráquira, Boyacá, 21 de noviembre de 1902–Bogotá, 19 de noviembre de 1984) fue uno de los dirigentes campesinos más duraderos del Sumapaz y el oriente del Tolima. Su trayectoria enlazó la organización agraria iniciada en los años veinte, la autodefensa de la época de La Violencia y, desde el Frente Nacional, la acción electoral y la resistencia civil. Fue concejal, diputado y representante suplente a la Cámara por el Movimiento Revolucionario Liberal. En 1959 una fuente de inteligencia estadounidense, conocida en la historiografía por una transcripción secundaria, retrató el Sumapaz con el lenguaje anticomunista de la Guerra Fría como un enclave socialista bajo su influencia. Ese documento ayuda a entender la vigilancia estatal, pero no prueba que Varela controlara un Estado paralelo ni que su vida y el territorio se expliquen exclusivamente entre sí.
Línea de vida
- 1902
Nacimiento en Ráquira, Boyacá
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Nació el 21 de noviembre, hijo de Dionisio Varela y Vicenta Aldana. Su familia se trasladó al Sumapaz cuando era niño y se estableció como colona cerca de Cabrera.
- 1928
Ingreso al movimiento agrario
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Conoció a campesinos de la hacienda Doa y a Erasmo Valencia, y empezó a organizar una sección del movimiento en el oriente del Tolima.
- 1952
Afiliación comunista y unificación de autodefensas
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Ingresó al Partido Comunista y el 24 de diciembre fue escogido comandante y responsable político de comandos de autodefensa del Sumapaz.
- 1953
Amnistía y entrega de armas
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Aceptó la amnistía del gobierno de Gustavo Rojas Pinilla y depuso las armas el 31 de octubre, aunque conservó influencia política en la región.
- 1955
Ofensiva de Villarrica
- 1958
Diputado de Cundinamarca
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Fue elegido a la Asamblea de Cundinamarca dentro de la estrategia de acción legal y resistencia civil del movimiento agrario.
- 1960
Representante suplente a la Cámara
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Llegó al Congreso como suplente de Alfonso López Michelsen por el Movimiento Revolucionario Liberal y defendió propuestas de reforma agraria.
- 1966
Asesoría al INCORA
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Trabajó como asesor del Instituto Colombiano de la Reforma Agraria y luego se retiró a una parcela en Cabrera.
- 1984
Muerte en Bogotá
La semblanza
Varela fue un organizador campesino y un dirigente político autodidacta. Conoció en 1928 a los cultivadores de la hacienda Doa y a Erasmo Valencia, y desde entonces aprendió a combinar memoriales, litigios, juntas veredales y participación electoral. Después del asesinato de Valencia se acercó al Partido Comunista y se afilió en 1952. La guerra lo llevó a dirigir autodefensas, pero después de 1957 el movimiento agrario que encabezaba privilegió la resistencia civil y la competencia electoral. Su paso posterior por la Cámara, como suplente de Alfonso López Michelsen, confirma esa pluralidad de repertorios; no demuestra una táctica secreta e invariable ni autoriza a reducirlo a la condición de ejecutor armado.
Su lugar en La Violencia no admite un escalafón verificable frente a Guadalupe Salcedo u otros jefes guerrilleros. La particularidad de Varela fue otra: conservó influencia en una organización campesina que volvió a la vida civil, obtuvo representación local y regional y soportó nuevos ataques durante el Frente Nacional. La historia de las autodefensas del Sumapaz comparte actores, lenguajes y desplazamientos con procesos que alimentaron guerrillas posteriores, pero las fuentes revisadas no establecen una línea directa entre el liderazgo de Varela y los frentes de las FARC. Conviene distinguir esa trayectoria de la del Bloque Sur, que adoptó formalmente el nombre de FARC en 1966.
Los orígenes: colonos, baldíos y la escuela de Erasmo Valencia
La biografía política de Varela se formó en los conflictos por la tierra del Sumapaz y el oriente del Tolima. Durante las primeras décadas del siglo XX, viejos títulos de hacienda, ocupaciones campesinas y terrenos reclamados como baldíos se superponían en una región de poblamiento disperso y débil presencia institucional. El páramo y sus vertientes conectaban Cundinamarca, Tolima y los Llanos, pero esa geografía no determinó por sí sola el conflicto: fueron decisivas las relaciones entre propietarios, arrendatarios, colonos, autoridades y organizaciones políticas.
La escala del litigio agrario fue amplia. La Memoria del Ministerio de Industrias de 1933, firmada por Francisco José Chaux, calculó que las controversias comprendían unas 300.000 hectáreas entre municipios de Cundinamarca y el oriente del Tolima. En Sumapaz, muchos colonos impugnaban títulos y alegaban que ocupaban baldíos; en las haciendas cafeteras de Tequendama, arrendatarios reclamaban libertad de cultivos y de comercialización, reducción de obligaciones y pago de mejoras. Eran conflictos relacionados, pero no idénticos, y la cifra ministerial debe leerse como una estimación administrativa de la época, no como un catastro definitivo.
Varela nació en Ráquira, Boyacá, el 21 de noviembre de 1902, hijo de Dionisio Varela y Vicenta Aldana. La familia se trasladó en 1905 a El Tunal, en el Sumapaz, y hacia 1912 se estableció como colona cerca de Cabrera; su escolaridad formal fue breve. En 1928 conoció a campesinos de la hacienda Doa y a Erasmo Valencia, y empezó a organizar una sección del movimiento agrario en el oriente del Tolima. Su trayectoria pública, por tanto, no comenzó hacia 1933 ni en una familia originaria del sur de Cundinamarca: venía de una migración boyacense y de una incorporación política documentada desde finales de los años veinte.
El Partido Agrario Nacional, fundado por Erasmo Valencia, convirtió demandas locales en organización electoral y representación pública. En 1935 eligió concejales en varios municipios del Sumapaz y llevó a Valencia a la Asamblea de Cundinamarca, donde defendió escuelas campesinas, parcelación y protección del trabajador agrícola. Varela se formó en ese ambiente y ejerció después cargos municipales y departamentales. Las fricciones entre Valencia y el Partido Comunista existieron, pero la posterior afiliación de Varela al PCC no debe narrarse como un cruce inevitable de una frontera ideológica: ocurrió en 1952, tras años de violencia y después de la muerte de sus referentes políticos.
En los años treinta coexistieron en la región el PAN, la UNIR gaitanista, el Partido Comunista y distintas redes liberales. La Ley 200 de 1936 dio a campesinos y abogados un nuevo vocabulario sobre función social de la propiedad, explotación económica y derechos de ocupación, aunque no resolvió las disputas. Varela mantuvo vínculos con el gaitanismo y ocupó cargos de elección popular. El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en 1948 y la violencia partidista posterior transformaron ese campo político, pero la resistencia armada no fue una consecuencia automática de la ley, de Gaitán o de una sola organización.
La autodefensa: el Sumapaz en armas (1949-1953)
El Partido Comunista adoptó en 1949 la orientación de autodefensa de masas frente a la violencia conservadora, pero ello no significa que Varela encabezara desde ese año un enclave comunista del Sumapaz. Las reconstrucciones biográficas sitúan su ingreso al PCC en 1952. El 24 de diciembre de ese año fue escogido comandante y responsable político de la unificación de varios grupos de autodefensa de la región. Esta cronología distingue la política nacional del partido, las organizaciones locales ya existentes y la incorporación posterior de Varela a su conducción armada.
La resistencia del Sumapaz se apoyó en décadas de organización agraria, pero también respondió a persecuciones políticas, violencia policial, ataques de grupos armados y disputas locales que variaban de un municipio a otro. Los antiguos conflictos de tierra ayudan a explicar su base social; no bastan para definir toda la guerra como una revancha uniforme de los hacendados. Bajo Varela se articuló una autodefensa campesina con orientación comunista, dentro de un conflicto en el que actuaban el Estado, dirigentes partidistas, propietarios, guerrillas liberales y conservadoras y comunidades rurales.
El golpe de Gustavo Rojas Pinilla en junio de 1953 abrió una política de amnistía y entrega de armas. Las respuestas no fueron uniformes: varias guerrillas liberales se desmovilizaron, mientras sectores comunistas negociaron o mantuvieron organizaciones de autodefensa según la región. Varela aceptó la amnistía y depuso las armas el 31 de octubre de 1953. La posterior prohibición del Partido Comunista y el retorno de la ofensiva militar muestran la fragilidad de la pacificación, pero no permiten afirmar que desde el comienzo hubiera rechazado en secreto el acuerdo.
La entrega de armas de octubre de 1953 no borró la autoridad política y organizativa que Varela había acumulado. Él y otros dirigentes regresaron a actividades campesinas y conservaron capacidad de interlocución en la zona, mientras las estructuras comunitarias sobrevivían. Eso no equivale a probar que la desmovilización fuera puramente simbólica o que mantuviera intacto un aparato armado. La distinción importa: continuidad política, redes sociales y reactivación posterior de la defensa son fenómenos relacionados, pero no son la misma cosa.
La paz fue breve. La ilegalización del Partido Comunista en 1954, las acusaciones contra antiguos guerrilleros, los conflictos por el café y la presión de sectores locales reabrieron la confrontación. Las fuentes registran nuevas persecuciones y preparativos militares antes de la ofensiva de 1955. No todas las denuncias de propietarios pueden darse por ciertas ni toda defensa campesina puede describirse como simple reacción: el paso de la amnistía a la guerra exige conservar la disputa entre versiones y la secuencia regional.
Villarrica: la guerra de 1955 y las columnas de marcha
En abril de 1955 el gobierno de Rojas Pinilla inició una gran ofensiva en Villarrica y zonas vecinas del oriente del Tolima. La reconstrucción del Centro Nacional de Memoria Histórica calcula cerca de cinco mil soldados, con apoyo aéreo y uso de bombas, incluido napalm. La declaración de la zona de operaciones militares restringió la vida civil y produjo combates, destrucción y desplazamiento. Las fuentes consultadas no sostienen con igual firmeza la cifra de más de cincuenta aviones ni permiten atribuir la decisión a una motivación personal única de Rojas; por eso se conserva la escala aproximada y se retira ese detalle.
La ofensiva empujó a combatientes y familias campesinas hacia el Alto Sumapaz, el Duda, El Pato, el Ariari y el Guayabero. El CNMH habla de cerca de cinco mil desplazados; otras reconstrucciones describen cuatro columnas organizadas después de meses de resistencia, con destinos diferenciados hacia Duda, Pato, Guayabero y Altamizal-Pasca. En ellas viajaron población civil y hombres armados. Los desplazados llevaron experiencias de organización y cultivo, pero no puede suponerse que cada colonización reprodujera una misma disciplina política ni que toda persona desplazada integrara un proyecto guerrillero.
Varela y sus seguidores utilizaron el relieve del Sumapaz para retirarse y sostener la resistencia, con movimientos entre El Palmar, Icononzo, Guatimbol y las alturas del páramo descritos en las memorias regionales. La montaña dificultaba las operaciones militares y conectaba distintas vertientes, pero no fue un aliado exclusivo ni incomparable con otras zonas del país. La supervivencia del movimiento dependió también de redes campesinas, conocimiento local, decisiones políticas y cambios en la coyuntura nacional.
En diciembre de 1955, según una reconstrucción regional, Varela participó con los comandantes conocidos como Vencedor y Anzola en una conferencia para organizar la resistencia y orientar desplazamientos hacia La Uribe y El Duda. El episodio muestra que la guerra y la búsqueda de nuevas tierras se entrelazaron después de Villarrica. Sin embargo, una reunión de comandantes no basta para fechar el nacimiento de un proyecto único de «colonización armada», y la documentación disponible no permite examinar ese detalle con mayor precisión.
Villarrica terminó en dispersión y desplazamiento, no en una pacificación estable. En el sur del Tolima sobrevivieron grupos asociados a Jacobo Prías Alape, Manuel Marulanda, Ciro Castaño e Isauro Yosa; en las vertientes orientales crecieron asentamientos de colonos. Esas migraciones forman parte de la historia más amplia de El Pato, Guayabero y Ariari, territorios que luego fueron estigmatizados como «repúblicas independientes». La ofensiva contribuyó a esa reconfiguración, pero las fuentes no permiten presentar a Varela o al Sumapaz como origen único de las colonizaciones ni de las guerrillas que surgieron después.
El enclave bajo la lupa: los años del Frente Nacional
Después de la caída de Rojas Pinilla, el movimiento agrario del Sumapaz entró en una fase marcada por la resistencia civil, la competencia electoral y una vigilancia anticomunista persistente. Darío Villamizar reproduce la caracterización de un informe de inteligencia estadounidense de mayo de 1959 que presentaba a Varela como antiguo líder militar y al Sumapaz como una especie de «estado socialista» en miniatura. Como el original exacto no está disponible, la formulación solo puede leerse como una mirada de inteligencia citada por una fuente secundaria y como evidencia del clima de Guerra Fría, no como descripción neutral de la región.
La estrategia documentada para esos años no fue una expansión armada continua. En 1958 Varela fue elegido a la Asamblea de Cundinamarca y el movimiento obtuvo concejales en varios municipios; la investigación archivística de Laura Varela y Deyanira Duque muestra que sus dirigentes optaron por la acción legal y la resistencia civil. Al mismo tiempo sufrieron hostigamientos y ataques de antiguos guerrilleros liberales conocidos como «limpios». En 1959, la disputa entre Varela y Marcos Jiménez alimentó una nueva espiral de violencia regional. La organización política sobrevivió, pero dentro de un campo fragmentado y coercitivo.
El 25 de octubre de 1961, el senador Álvaro Gómez Hurtado denunció en el Congreso la existencia de «repúblicas independientes» y nombró de manera expresa a Sumapaz, Planadas y Riochiquito, entre otros territorios. El rótulo convirtió zonas campesinas de influencia comunista y débil presencia estatal en un problema de soberanía y seguridad nacional. Fue una intervención política situada en la Guerra Fría, no una categoría administrativa ni la demostración de que el Estado jamás hubiera entrado allí. Las fuentes revisadas no justifican atribuir el origen de esa fórmula también a Víctor Mosquera Chaux ni leer todas las operaciones posteriores como efecto directo de un solo discurso.
El congresista: la alianza con López Michelsen y el MRL
Varela también ingresó a instituciones representativas. En 1960 llegó a la Cámara de Representantes como suplente de Alfonso López Michelsen, dirigente del Movimiento Revolucionario Liberal, disidencia que cuestionaba el reparto bipartidista del Frente Nacional. Su presencia parlamentaria coexistió con la estigmatización del Sumapaz y muestra que la historia del movimiento campesino no transcurrió únicamente fuera del Estado.
La alianza con López Michelsen produjo beneficios políticos para ambos: el MRL obtenía vínculos con organizaciones agrarias y Varela accedía a una tribuna nacional. Desde la Cámara propuso una reforma que contemplaba adjudicar tierras sin indemnización en determinados casos, una posición más radical que la reforma oficial. Un estudio contemporáneo describe los equilibrios retóricos de López frente a la cuestión agraria, pero ese análisis no prueba que Varela actuara como extremo calculado por su jefe ni permite reconstruir intenciones privadas de ninguno de los dos.
La relación fue una coalición electoral, no la prueba de que López utilizara al movimiento como simple «infraestructura» o asumiera su programa. El MRL reunió sectores liberales disidentes y aliados de izquierda con agendas diferentes, y su curso cambió durante los años sesenta. Para Varela, la suplencia parlamentaria formó parte de una estrategia que combinaba acción institucional, organización municipal y defensa de las comunidades frente a nuevas violencias. Las fuentes permiten describir esa convergencia y sus límites, pero no convertirla en un pacto secreto ni fijar un momento único de ruptura.
Su paso por el Congreso confirma que la política agraria comunista y sus aliados también recurrieron a elecciones, asambleas, concejos y proyectos legislativos. Esa inserción no fue meramente oportunista: la investigación sobre el Frente Nacional documenta una decisión explícita de privilegiar la resistencia civil en el Sumapaz. Tampoco anuló la coerción que rodeaba al movimiento. La propuesta de tierras sin compensación debe leerse como una intervención parlamentaria concreta dentro de ese repertorio, no como la voz unívoca de todos los campesinos ni de todo el Partido Comunista.
La red: personas, lugares e ideas
Erasmo Valencia fue el referente decisivo de la primera formación política de Varela. El encuentro de 1928 con Valencia y con los campesinos de la hacienda Doa lo vinculó a una organización que utilizaba juntas, memoriales, litigios y elecciones para disputar la tierra. De ese aprendizaje surgió una práctica persistente de representación local. No se conservan actas suficientes para reconstruir conversaciones, lecciones personales o una psicología política precisa; lo comprobable es la relación organizativa y la continuidad de varios repertorios del PAN en la trayectoria posterior de Varela.
Jorge Eliécer Gaitán fue otro referente, tanto por la presencia de la UNIR en los conflictos agrarios como por el lugar del gaitanismo en la política popular de los años cuarenta. La Ley 200 de 1936, durante el primer gobierno de Alfonso López Pumarejo, modificó el lenguaje jurídico de la propiedad sin resolver las disputas locales. El asesinato de Gaitán el 9 de abril de 1948 y la violencia posterior cerraron espacios políticos y empujaron a numerosos dirigentes campesinos hacia nuevas formas de defensa. En Varela esa radicalización fue gradual: su ingreso al PCC está documentado en 1952, no inmediatamente después del Bogotazo.
Durante la fase armada, Varela encabezó la unificación de comandos del Sumapaz a finales de 1952 y participó en la resistencia de Villarrica. Otros jefes actuaron en el sur del Tolima y en zonas de colonización, entre ellos Jacobo Prías Alape, Manuel Marulanda e Isauro Yosa. Sus trayectorias se cruzaron dentro de redes comunistas y campesinas, pero no fueron una sola cadena de mando. Víctor Merchán aparece en informes de la época como dirigente regional; llamarlo «segundo hombre del enclave» o adjudicarle la administración cotidiana excede la evidencia consultada.
Cabrera, Icononzo, Cunday y Villarrica fueron nodos de organización, representación y guerra en distintos momentos; Fusagasugá y Pasca conectaron la movilización veredal con circuitos municipales; el Alto Sumapaz y el Duda sirvieron de refugio y corredor durante los desplazamientos. Más al sur y al oriente, El Pato, Guayabero y Ariari recibieron colonos expulsados de zonas de combate. Las fuentes permiten trazar esa red regional, pero no confirman detalles como turnos comunitarios decididos en Cabrera o un dominio militar de los accesos a Bogotá. Se conservan los lugares y se retiran esas microescenas.
La trayectoria de Varela reunió influencias diversas: el agrarismo del PAN, el gaitanismo, la militancia comunista, la autodefensa y la representación electoral. Esos lenguajes no formaron capas intactas que él pudiera activar a voluntad, sino respuestas cambiantes a coyunturas de reforma, persecución, guerra y apertura institucional. La defensa de colonos y trabajadores rurales del Sumapaz ofrece una continuidad reconocible, pero no una «unidad interior» demostrable. Hablar de adaptación política resulta más preciso que atribuirle una doctrina secreta o una fidelidad sin fisuras.
La huella: qué dejó Varela
La huella más clara de Varela fue organizativa y territorial. El movimiento campesino del Sumapaz conservó memoria de las luchas por la tierra, capacidad electoral y redes comunitarias después de las guerras de los años cincuenta y de la muerte del dirigente. La investigación sobre memoria y territorio muestra que esa identidad se produjo y renovó colectivamente; no fue una propiedad personal de Varela. Tampoco hay una comparación nacional que permita afirmar que ninguna otra región cafetera mantuvo una continuidad semejante. Su legado fue importante precisamente dentro de una historia campesina más amplia y plural.
La relación con la historia de las FARC exige una cronología separada. Tras la operación contra Marquetalia, los guerrilleros aprobaron el Programa Agrario el 20 de julio de 1964; a finales de ese año realizaron la primera conferencia del Bloque Sur. Entre el 25 de abril y el 5 de mayo de 1966, la segunda conferencia unificó los grupos bajo el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Las autodefensas, los desplazamientos y las colonizaciones de los años cincuenta integran el contexto de esa formación, pero el movimiento de Varela optó desde 1957 por la resistencia civil. Las fuentes revisadas no demuestran que él fundara, dirigiera o hiciera posible de manera necesaria la nueva guerrilla.
Varela no fundó el PAN ni diseñó por sí solo la política comunista, y su vida no resume todas las luchas del Sumapaz. Sí fue un dirigente de larga duración que enlazó organización agraria, cargos públicos, autodefensa en una coyuntura de persecución y retorno posterior a la acción civil. Esa combinación ayuda a explicar su lugar en la memoria regional. Los contrafactuales —que sin él el Sumapaz habría sido un escenario más o que su liderazgo garantizó una continuidad irrepetible— no pueden probarse. Su importancia histórica se sostiene sin ellos: durante más de medio siglo representó y organizó a sectores campesinos en medio de profundas transformaciones de la política y la guerra colombianas.
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Documentos y fragmentos citados
35 documentos · 48 fragmentos01Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · Página 3151 cita
[1]liberales después de 1930 para que se haga un esfuerzo por re- visar las titulaciones de los años an- teriores. La gravedad de estos conflic- tos puede ser atestiguada en el caso del Sumapaz. Ya en su Memoria de Industrias de 1933, Francisco José Chaux muestra los conflictos entre los herederos de títulos coloniales y…
p. 315
02Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · Páginas 183, 3182 citas
[2]Amaneceres. Historia de tos agrarios de Sumapa^j Oriente del Tolima. Alcaldía Local de Sumapaz, Fondo Editorial UAN, Bogotá, 2007. 71 Sobre los conflictos en las haciendas cafeteras ver Absalón Machado (1988), son innumerables las referencias sobre estos conflictos en los treinta; en el libro de Catherine LeGrand hay…
p. 183
[12]agrario del Alto Su- mapaz y Oriente del Tolima, liderado por Erasmo Valencia y Juan de la Cruz Varela, y de las relaciones de ellos con Gaitán, surgieran las guerrillas del Su- mapaz, grupos de autodefensa campesina que enfrentaron la opresión y per secución del régimen conservador y del proyecto de conservatización…
p. 318
03Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950)Catherine LeGrand · 2016 · Páginas 224, 2432 citas
[3]programa de colonización patrocinado por el Gobierno, el Ministerio de Industrias reservó varios miles de hectáreas para una colonia en los municipios de Icononzo.y Cunday. En el decreto por medio del cual se estableció la colonia, el Ministerio estipulaba que todo el territorio dentro de los límites establecidos para…
p. 224
[4]a que desafiaran a los propietarios, sembrando café en sus parcelas de subsistencia y negándose a trabajar en los campos del patrón. Aunque los comunistas decían que tales procedimientos eran <<tomas revolucionarias de tierra», el partido nunca puso en duda la legalidad de los títulos de propiedad de los hacendados.…
p. 243
04Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · Página 4101 cita
[5]a comienzos de los años treinta y, ante todo, lograron articularse con los nuevos movimientos políticos, lo que amplificó considerablemente el impacto de sus luchas. El epicentro de los conflictos fue la zona cafetera de Cundinamarca y Tolima. En efecto, si se mide tomando como punto de referencia los sindicatos…
p. 410
05Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · Página 2391 cita
[6]de los conflictos (sobre lo cual existe, por lo demás, una amplia al campesino cafetero como un héroe nacional. El proceso de renovación, basado en los cultivos de caturra, se iniciaría en los años sesenta, tomando un gran impulso en la década del se- tenta. Cambios en la estructura de la producción Las haciendas…
p. 239
06Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · Páginas 164, 2822 citas
[7]entrado en una franca lu- cha de clases, provocada no por los de abajo sino por las agudas contradiccio- nes que precipitan la agonía de la plu- tocracia de arriba» (13 de abril de 1935). En el mismo editorial, Valencia llama a campesinos y obreros a cerrar filas contra los terratenientes. Como la UNIR, el PAN tenía…
p. 282
[29]jas: la ofensiva terrateniente-militar contra el Sumapaz. Fue esta acción la que más que ninguna otra hizo del pe- ríodo de Rojas, no una simple transi- ción o tregua, sino un capítulo más de la Violencia. El Sumapaz —se señaló al comienzo de este ensayo— había quedado desde fines de 1953 en suspenso, pero vigi- lado…
p. 164
07¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · Páginas 74, 772 citas
[8]estallido re- volucionario en los países latinoamericanos”. Ciertamente, durante la Violencia, la confrontación en algunas zonas del país se entrelazaba con la “revancha terrateniente”, una suerte de venganza por las luchas campesinas de las décadas de 1920 y 1930. 21 La 21. Las reivindicaciones de líderes y…
p. 74
[46]34 31. Véanse: Pizarro Leongómez, Las F ARC (1949-1966), 188-189; y Pizarro Leongómez, Una democracia asediada, 168. 32. Manuel Bonnet Locarno, “Operación Marquetalia. Surgen las FARC ”, en Hablan los generales. Las grandes batallas del conflicto colombiano contadas por sus protagonistas, comp. Glenda Martínez…
p. 77
08Tierras y conflictos rurales: Historia, políticas agrarias y protagonistasRocío Londoño (coord.), Carolina Castro, Álvaro Delgado, Jaime Landinez · 2016 · Página 5251 cita
[9]reclamantes de tierras era su “inscripción en las listas municipales de impuestos” (Legrand, 1988, páginas 97-99). La ocupación de tierras incultas generalmente daba lugar a acciones de desalojo por parte de la guardia departamental, a las cuales los campesinos oponían resistencia, a veces pacífica y a veces violenta.…
p. 525
09La tierra en ColombiaEstanislao Zuleta, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) · 1973 · Página 841 cita
[10]los arrendatarios y jornaleros de las grandes fincas de la región. Al comenzar la década del treinta el'movimiento campesino había adquirido una gran importancia po lítica; de su seno habían surgido un gran número de revolucionarios y todos los grandes luchadores de la época.tuvieron alguna relación con él movimeinto…
p. 84
10Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · Página 4181 cita
[11]constrefiido por la estructura de la eco nomía exportadora de café, ignoran la dinámica tanto progresista como conservadora de la protesta deJos trabajadores en las grandes haciendas cafeteras (que conformaban, el sector más combativo del movimiento obrero a comienzos de 1M años treintas) y no aprecianru la magnitud…
p. 418
11Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Página 1871 cita
[13]de las rebeliones in d í genas en el sur del Tolima y el Cauca, revivieron despu é s de 1920, apoyadas por ligas agrarias o campesinas, por un ef í mero Partido Agrario, por disidencias liberales y por el Partido Socialista Revolu cionario, y estuvieron concentradas en sitios como el Tequendama y Sumapaz. All í…
p. 187
12Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · Páginas 37, 452 citas
[14]la actitud de explotación y represión que a lo largo de la historia ha mostrado la oligarquía como constante” 41. La “segunda guerra” se explica igualmente por un acto injusto del Estado, que respondió a la organización pacífica de los campesinos con un operativo militar. Esa “segunda guerra” se desenvolvió en…
p. 45
[15]a la guerrilla a mediados de los noventa, con 21 Nos referimos al titulado: Qué son y por qué luchan las FARC-EP, mimeografiado (s. f). 22 FARC-EP, Comisión internacional, FARC-EP. Esbozo histórico (1998), 12. 39 Primer Periodo mucho convencimiento, que su padre había estado “peliando” al lado del “guerrillero Erasmo…
p. 37
13Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Páginas 54, 632 citas
[16]Prías Alape alias 96 Coronel del Ejército estadounidense que en la guerra de Corea dirigió la Compañía Ranger del Octavo Ejército, una unidad encargada de acciones de guerra irregular. 97 Martínez Osorio, Hablan los generales, 28. 98 Londoño, Juan de la Cruz Varela. Sociedad y política. 99 Seguido a esto, la actividad…
p. 54
[28]el Frente Nacional, los comunistas retomaron la fuerza del movimiento agrario de los años treinta y cua- renta y se organizaron en sindicatos agrarios que fundaron en diferentes municipios de la región. Era una estructura de organización compleja, pues en su interior se crearon comités de mujeres, núcleos juveniles y…
p. 63
14When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · Página 1603 citas
[17]Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…
p. 160
[18]Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…
p. 160
[19]Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…
p. 160
15Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · Página 1771 cita
[20]durante periodos relativamente largos, dada la coexistencia en su estructura productiva de una ganadería inmediatamente disponible para el consumo y terrenos aptos para el sembrado de cultivos de pan coger de retorno inmediato. En su conjunto, estas zonas pudieron haber llegado a albergar hasta 20. 000 hombres en…
p. 177
16Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · Página 1001 cita
[21]destacamentos embrionarios y los grupos guerrilleros liberales, comandados por Gerardo Loaiza; se creó el Comando del Davis en lo alto del cañón del Cambrín, y se conformó un estado mayor unificado. Entre 1949 y 1964, el PCC, en consonancia con los cambios de la situación política nacional, va a desarrollar una…
p. 100
17Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · Página 221 cita
[22]el comunismo —aún alejado de la toma del poder político y más focalizado en la noción maoísta de guerra popular prolongada —, se va a afianzar sobre dos escenarios que, con posterioridad, serán claves en la emergencia guerrillera de las FARC, ya en la década de los sesenta: Tequendama y Sumapaz en Cundinamarca y el…
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18Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · Página 1011 cita
[23]como lo habían hecho muchos de los dirigentes de las guerrillas liberales que se habían dejado atraer por la euforia de los primeros meses del gobierno militar, cuando se anunciaba la suspensión de toda forma de persecución basada en razones políticas, y cuando se ofrecieron indultos y amnistías a los guerrilleros que…
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19Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · Página 2322 citas
[24]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…
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[25]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…
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20Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · Páginas 51, 642 citas
[26]comu- Barrancabermeja (Santander), Franco en Urrao (Antioquia), Juan de la Cruz Varela en la región del Sumapaz y en el Tolima José María Oviedo Arboleda y Leopoldo García. Todos ellos pactaron la paz y regresaron a la actividad agrícola (Colombia Nunca Más, 2011). 51 Procesos de colonización y semillas del…
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[42]defender exclusivamente las fronteras nacionales para empezar a enfrentar a los armados en el país, lo que exigía el abandono del apoliticismo y la neutralidad de la institución castrense. En tanto que se planteaba combatir el comunismo no solo desde una clara estrategia militar, sino también que su freno debía…
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21Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · Página 851 cita
[27]turned in their arms, the initiative passed to the Communists, who chose not to accept the government’s offer and regarded their resistance as “self-defense.” Juan de la Cruz Varela in the Sumapaz coffee-growing region of Cundinamarca pioneered this strategy. While pledging support for pacification, Varela…
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22Antología de crónicas periodísticasAlfredo Molano Bravo · 2018 · Página 1561 cita
[30]muchos cadáveres, no sólo de animales sino de cristianos. Se andaba por ventiaderos de morte - cino. Los niños llegaron casi los mismos porque por el camino nacieron unos y se murieron otros. Las comisiones caminaban por el lado de afuera, peleando, comidiando, y los niños, las mujeres y la dirección íbamos en el…
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23El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · Páginas 79, 992 citas
[31]irían a encenderlas. Para el general Rojas Pinilla la solución fue realizar un opera- tivo militar inmenso a comienzos de 1955, luego de declarar las regiones como “zona de operaciones militares”, dando inicio a lo que se conoció como la “Guerra de Villarrica”. Después de meses de combates, lo único que consiguió fue…
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[40]como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…
p. 99
24Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · Página 521 cita
[32]hablaba hasta que acabara. Él era muy buena gente (…) era chiquitico, pero era bravo de la lengua” (CNMH, entrevista con abuela, 2012). 1.4. Colonización, continuidad de la Violencia, e influencia del movimiento comunista En este contexto, el municipio de Villarrica, ubicado al oriente del departamento del Tolima,…
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25Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 481 cita
[33]cuello.» El segundo «en una profunda herida sobre la garganta, muy cerca del tronco [...] corriendo con fuerza un machete afilado sobre la parte anterior del cuello.». Espejo y Rozo, «El léxico de la Violencia en Colombia en algunas obras de la literatura de violencia», 10. 66 Centro Nacional de Memoria Histórica,…
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26Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · Página 4031 cita
[34]some peasants from among those driven out of the municipios of Chaparral, El Líbano, and Rovira, in central and northern Tolima (to mention only three localities for which there is data). Military fortification began in these regions before 1953, and political organization solidified between 1953 and 1955, the year in…
p. 403
27A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · Página 372 citas
[35]f r e d o M o l a n o Perseguidas por tierra y aire por las ff. m m., lograron en seis meses escapar de la ofensiva e instalarse en las regiones altas del macizo de Sumapaz. Otras fueron evacuadas y fun daron colonizaciones en las vertientes del río Guayabero, del Ariari y de El Pato. Toda la vertiente del Orinoco.…
p. 37
[36]f r e d o M o l a n o Perseguidas por tierra y aire por las ff. m m., lograron en seis meses escapar de la ofensiva e instalarse en las regiones altas del macizo de Sumapaz. Otras fueron evacuadas y fun daron colonizaciones en las vertientes del río Guayabero, del Ariari y de El Pato. Toda la vertiente del Orinoco.…
p. 37
28La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · Página 1061 cita
[37]sos culminantes: Lucha simultánea de las guerrillas liberales del sur del Toli- ma con los comunistas y con las fuerzas armadas; genocidio de Tetuán por soldados del ejército regular; arrasamiento de Or- ganos y de la zona de Colombia, en el Huila; asalto a Santo Domingo y acción punitiva sobre las regiones de…
p. 106
29No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 671 cita
[38]la colonia agraria comunista, con estrategias de guerra como los bombardeos, desencadenó grandes desplazamientos forzados en regiones como el Sumapaz. El siguiente mapa da cuenta de esos desplazamientos, las distancias entre los lugares de salida y llegada, y estrategias de comunicación y resistencia como la llamada…
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30Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · Página 1571 cita
[39]especie de estado socialista, y los comunistas se establecieron entre ellos; poco a poco lograron una posición de influencia dominante. Esto es cierto, en especial, de Víctor Merchán que, prácticamente, parece dirigir sus asuntos; y de Juan de la Cruz Varela, quien durante la administración Rojas fue el líder militar…
p. 157
31Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · Página 2561 cita
[41]cities and became absentee owners (that is, urban-based rural landowners) or “capi- talist entrepreneurs” while aligning with industrialists, thereby changing the rural dynamic of the social relations of production (Sánchez and Meertens, 2001: 11). 25 In the 1950s, Currie was the largest cattle owner in the country…
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32Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 7811 cita
[43]amnis- tiado, Jacobo Prías Alape era miembro del Comité Central del Partido Comunista Colombiano. El contexto de ocurrencia de estos hechos, que se enmarcan en un proceso de pacificación violenta, fue descrito en una entrevista tomada por la Comisión: «Charro Negro era un indígena de aquí del sur del Tolima, era…
p. 781
33El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · Página 3631 cita
[44]la Cruz Varela a la Cámara de Representantes para atacar el proyecto gubernamental de Reforma Social Agraria y pedir un reparto de la tierra sin com- pensación. Vareta, suplente de López Michelsen, cumplió cabalmente su pape1 60. López Michelsen anticipó un ejercicio de malabarismo político: en tanto atacaba desde La…
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34Autodefensas de Cundinamarca. Olvido estatal y violencia paramilitar en las provincias de Rionegro y Bajo MagdalenaCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Rodrigo Arturo Triana Sarmiento, León Felipe Rodríguez Hernández, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · Página 401 cita
[45]décadas an- teriores. La violencia mutó a una forma bandoleril, que en la región próxima a Cundinamarca encontró lugar en la zona esmeraldera de Boyacá y la figura de Efraín Guzmán (Sánchez, Meertens y Hobsbawm, 1985). La paz duró poco en el país. La confrontación se reactivó en 1955 con la guerra de Villarrica…
p. 40
35Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · Páginas 236, 2372 citas
[47]experimento del partido comunista colombiano”. En Mauricio Archila y otros. Una historia inconclusa: izquierdas políticas y sociales en Colombia. Bogotá: Cinep, 2009. ____. “Juan de la Cruz Varela. Sociedad y política en la región de Sumapaz (1902-1984), de Rocío Londoño Botero”, Revista Colombiana de Sociología, Vol.…
p. 237
[48]experimento del partido comunista colombiano”. En Mauricio Archila y otros. Una historia inconclusa: izquierdas políticas y sociales en Colombia. Bogotá: Cinep, 2009. ____. “Juan de la Cruz Varela. Sociedad y política en la región de Sumapaz (1902-1984), de Rocío Londoño Botero”, Revista Colombiana de Sociología, Vol.…
p. 236