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Hecho histórico · La Violencia · 1946–1957

Guerra de Villarrica y Columnas de Marcha (1954–1955)

Entre 1954 y 1956, el gobierno de Rojas Pinilla lanzó la mayor ofensiva militar hasta entonces contra su propia población rural en el oriente del Tolima y el sur de Cundinamarca, usando cuatro mil hombres, más de cincuenta aviones y bombas de napalm contra autodefensas campesinas comunistas. Lejos de liquidarlas, la ofensiva las transformó en columnas de marcha que colonizaron el piedemonte oriental y fundaron los asentamientos que, tras el cerco a Marquetalia en 1964, darían origen a las FARC.

Guerra de Villarrica y Columnas de Marcha (1954–1955)
1954–1956
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
1954–1956
Dónde
Marquetalia, Villarrica (Tolima), Oriente del Tolima, Cunday (Tolima), Icononzo (Tolima), La Colonia (Tolima), Galilea (Tolima), Sumapaz (Cundinamarca), Viotá (Cundinamarca), El Pato (Caquetá), Guayabero (Meta), Ariari (Meta)
Protagonistas
Gustavo Rojas Pinilla (presidente y jefe del régimen militar), Juan de la Cruz Varela (dirigente campesino comunista del Sumapaz), Jacobo Prías Alape, 'Charro Negro' (comandante comunista del sur del Tolima), Isauro Yosa, 'Mayor Líster' (comandante comunista, organizador en Villarrica), Manuel Marulanda Vélez, Pedro Antonio Marín (combatiente en el sur del Tolima, futuro fundador de las FARC), Partido Comunista Colombiano (PCC), Fuerza Aérea Colombiana, Servicio de Inteligencia Colombiano (SIC), Instituto de Colonización e Inmigración (ICI)
02

Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. Conflictos agrarios estructurales desde los años veinte entre colonos y arrendatarios frente a herederos de títulos coloniales sobre unas 300.000 hectáreas en Sumapaz, Tequendama y sur del Tolima, que generaron décadas de organización campesina comunista.
  2. Negativa del PCC y las autodefensas campesinas comunistas a entregar las armas tras la amnistía de 1953, motivada por la desconfianza en el anticomunismo de Rojas Pinilla y por el incumplimiento de las promesas agrarias: seis meses después de la desmovilización, los campesinos encontraron sus tierras ocupadas o vendidas.
  3. Ilegalización del Partido Comunista mediante el Acto Legislativo Nº 6 del 7 de septiembre de 1954, que impuso penas de uno a cinco años en Colonia Agrícola Penal y confirmó para las autodefensas que la amnistía había sido un compás de espera.
  4. Encuadramiento de la resistencia campesina en la lógica de la Guerra Fría: Rojas Pinilla, convencido anticomunista, creó el SIC a finales de 1953, elogió el franquismo como modelo anticomunista y declaró que sería 'ingenuo' suponer que el comunismo internacional había olvidado a Colombia.
  5. Violencia conservadora previa —chulavitas en Sumapaz, Villarrica y Cunday, con cuerpos arrojados al río Sumapaz desde el puente de Pandi— que había empujado a comunidades enteras a organizarse militarmente para sobrevivir, creando enclaves armados con arraigo social profundo.
1954–1956Guerra de Villarrica y Columnas de Marcha (1954–1955)

Consecuencias

  1. Uso de napalm ensamblado en Colombia contra población campesina: entre el 7 y el 10 de junio de 1955 la Fuerza Aérea arrojó unas cincuenta bombas en la ofensiva sobre La Colonia, marcando un umbral de violencia estatal sin precedente en el conflicto interno.
  2. Formación de las Columnas de Marcha: en lugar de disolverse, las autodefensas evacuaron en cinco contingentes armados que protegían a la población civil, constituyendo una escuela guerrillera móvil que transmitió doctrina de movimiento, rotación de vanguardia y evacuación de civiles.
  3. Colonización forzada del piedemonte oriental: los éxodos desde Villarrica, La Colonia y Galilea fundaron asentamientos en El Pato, el Guayabero y el Ariari (Meta y Caquetá), que en la década siguiente serían denominados 'repúblicas independientes' y que, tras el cerco a Marquetalia en 1964, darían origen a las FARC.
  4. Quiebre definitivo entre el régimen de Rojas Pinilla y los antiguos aliados comunistas: la ofensiva cerró la posibilidad de integración política y convirtió la autodefensa en proyecto de largo plazo, separando irreversiblemente las guerrillas liberales —que colaboraban con el gobierno— de las autodefensas campesinas comunistas.
  5. Liquidación del Instituto de Colonización e Inmigración en marzo de 1956, apenas año y medio después de su creación, que confirmó el incumplimiento estatal de las promesas agrarias y consolidó la desconfianza campesina en cualquier salida institucional al conflicto.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

Villarrica es el punto de inflexión en que La Violencia bipartidista se transforma, sin ruptura visible, en el conflicto armado contemporáneo: la ofensiva militar no liquidó las autodefensas sino que las convirtió en guerrilla móvil con base social y proyecto territorial, trazando la línea directa hacia la fundación de las FARC en 1964. El episodio revela además cómo la combinación de incumplimiento agrario, anticomunismo de Guerra Fría e ilegalización política puede convertir una resistencia defensiva en insurgencia duradera, lección que el Estado colombiano tardó décadas en procesar.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

La Guerra de Villarrica y las Columnas de Marcha

Entre finales de 1954 y los primeros meses de 1956, el gobierno del teniente general Gustavo Rojas Pinilla desató en el oriente del Tolima y el sur de Cundinamarca la ofensiva militar más grande que Colombia había conocido hasta entonces contra su propia población rural. El epicentro fue el municipio de Villarrica, en la vertiente oriental de la cordillera Central, donde núcleos de autodefensa campesina vinculados al Partido Comunista se habían negado a entregar las armas tras la amnistía de 1953. La respuesta del régimen —cuatro mil hombres, más de cincuenta aviones, bombas de napalm ensambladas en el país y la declaración de "zona de operaciones militares"— no liquidó a los alzados: los empujó, en columnas armadas que arrastraban familias enteras, hacia las vertientes del Guayabero, el Ariari y El Pato. Allí, en la selva del piedemonte, esos éxodos fundaron colonizaciones que en la década siguiente serían denominadas "repúblicas independientes" y que, tras el cerco a Marquetalia en 1964, darían origen a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Villarrica es el punto en que La Violencia bipartidista se transforma, sin ruptura visible, en el conflicto armado contemporáneo.

Del Sumapaz a la amnistía: un conflicto agrario que venía de lejos

Los combatientes que en 1954 sostenían las armas en Villarrica no eran advenedizos de la Guerra Fría. Las disputas agrarias del Sumapaz, el Tequendama y el sur del Tolima estaban documentadas desde los años veinte, en litigios entre colonos y arrendatarios de un lado y, del otro, herederos de títulos coloniales que reclamaban unas trescientas mil hectáreas. La Memoria de Industrias de 1933 registra ya esa fricción. En ese paisaje se movieron líderes agrarios como Erasmo Valencia, vinculado al Partido Agrario Nacional, y sobre todo Juan de la Cruz Varela, cuyo nombre aparece por primera vez en los pleitos de Sumapaz durante los años treinta y que terminaría siendo la figura política central del páramo y sus estribaciones.

El Partido Comunista Colombiano organizó desde esa misma década grupos campesinos en Tequendama y Sumapaz, con presencia en focos como Viotá, El Colegio, Fusagasugá y Cunday: las zonas de mayor densidad cafetera y hacendataria de la región. La organización comunista era más reticente al conflicto por baldíos de lo que después le imputarían sus adversarios: su fuerza estaba en la aparcería y en las haciendas, no en las invasiones. Pero dos semanas después del triunfo electoral de Laureano Gómez, en 1949, la dirección del PCC anunció una política formal de "autodefensa de masas" frente a la violencia conservadora, y esa red de décadas se convirtió en el sustrato de tres enclaves armados: Viotá, el Sumapaz y el extremo sur del Tolima.

En el Sumapaz mandaba Juan de la Cruz Varela. En el sur del Tolima, Jacobo Prías Alape, conocido como Charro Negro, miembro del Comité Central del Partido y comandante con arraigo entre los colonos de Chaparral y Rioblanco. La violencia conservadora en la región —los chulavitas de Sumapaz, Villarrica y Cunday— había alcanzado formas de crueldad que quedaron marcadas en la memoria local: cuerpos arrojados desde el puente de Pandi al río Sumapaz, y en los precipicios de Profundos y del alto de Buenavista. Miedo, venganza y fanatismo religioso instrumentalizado desde la dirección conservadora habían empujado a comunidades enteras a organizarse militarmente para sobrevivir. Cuando en el sur del Tolima —en El Davis y sus alrededores— se consolidó otro núcleo armado, allí figuraban ya nombres como los de Isauro Yosa, alias Mayor Líster, y un joven llegado de Génova en Quindío, Pedro Antonio Marín, que empezaba a ser llamado Manuel Marulanda Vélez.

El golpe militar del 13 de junio de 1953 llegó con la promesa de cerrar ese ciclo. Rojas Pinilla, apoyado por sectores conservadores y liberales de Bogotá, ofreció amnistía a las guerrillas. La aceptación fue masiva: entre julio y septiembre, más de diez mil combatientes se acogieron en todo el país; solo en los Llanos, tres mil doscientos veinte entregaron las armas en seis semanas. Pero el Partido Comunista desconfió desde el primer momento del anticomunista Rojas. No aceptó plenamente los términos, exigió amnistía general y levantamiento del Estado de Sitio, y organizó el Frente Democrático.

Juan de la Cruz Varela, el 31 de octubre de 1953, encabezó una entrega simbólica: unificó bajo su mando los comandos guerrilleros del Sumapaz, formalizó la desmovilización, declaró apoyo a la pacificación y, sin perder el control político de la zona, se replegó hacia áreas más remotas del páramo. Las autodefensas de influencia comunista, en su mayoría, no entregaron su armamento: adoptaron una estrategia que el propio Varela fue el primero en enunciar y que el PCC llamaría "autodefensa". Entre 1949 y 1964 el partido oscilaría de manera cíclica entre esa forma defensiva y la guerrilla móvil, según las coyunturas nacionales.

Las promesas de tierra tampoco cambiaron el ánimo. Por decreto 1894 de julio de 1953, el gobierno creó el Instituto de Colonización e Inmigración para dar cumplimiento a las ofertas hechas a los desmovilizados. Seis meses después, los campesinos que habían bajado del monte encontraban sus parcelas ocupadas o vendidas, y los programas de rehabilitación seguían sin arrancar. En marzo de 1956 el ICI fue liquidado y sus funciones —junto con sus deudas— pasaron a la Caja Agraria. La palabra empeñada apenas había durado año y medio, y en ese intervalo la desconfianza campesina se había convertido en certeza.

1954: la ilegalización del comunismo y el marco de la Guerra Fría

Sobre ese incumplimiento cayó, en septiembre de 1954, una decisión que iba a redibujar el mapa político. La Asamblea Nacional Constituyente aprobó, en la sesión de clausura del 7 de septiembre, el Acto Legislativo Nº 6, que prohibió la actividad política del comunismo internacional. El decreto reglamentario fijó penas de uno a cinco años en Colonia Agrícola Penal, interdicción de derechos e incapacidad para ejercer como dirigente sindical a quienes desarrollaran actividad comunista.

La medida se inscribía en un clima global. Rojas Pinilla era un anticomunista convencido: en octubre de 1953 había hablado de vigilancia contra la infiltración comunista, había elogiado a la España franquista como "baluarte contra el comunismo internacional" y la había propuesto como "modelo para toda América Latina". A finales de ese mismo año creó el Servicio de Inteligencia Colombiano, cuyo foco era el espionaje anticomunista y la propaganda negra, con un eco local del macartismo estadounidense. El retorno del Batallón Colombia desde la guerra de Corea añadió un cuerpo de oficiales curtidos en la lógica del combate al comunismo.

La ilegalización tuvo un efecto inmediato sobre el terreno. En el Sumapaz, en Viotá, en el sur del Tolima y en el norte del Cauca, los grupos armados vinculados al PCC vieron confirmada su sospecha: la amnistía del año anterior no había sido más que un compás de espera. La brecha se abrió entre las guerrillas liberales, que colaboraban con el gobierno militar, y las autodefensas campesinas comunistas, que conservaban las armas. Detenciones masivas, consejos verbales de guerra y persecución a dirigentes redujeron la actividad urbana del partido a núcleos clandestinos, mientras el aparato del Estado concentraba su atención en los enclaves rurales. Rojas afirmó que sería "ingenuo" suponer que el comunismo internacional había olvidado a Colombia: la resistencia campesina de Villarrica quedó traducida a los términos de la Guerra Fría.

La ofensiva sobre Villarrica: napalm en el oriente tolimense

La declaración formal llegó a mediados de 1955. Villarrica y los municipios vecinos del oriente tolimense —Cunday, Icononzo, la región conocida como La Colonia— fueron declarados "zonas de operaciones militares" o "zonas rojas". Con ese acto, la ofensiva se legalizó como política de tierra arrasada: bombardeos y ametrallamientos sobre la población campesina.

El operativo tuvo la envergadura de una guerra convencional. Según el testimonio del general Matallana, quien participó directamente, el despliegue involucró alrededor de cuatro mil hombres, apoyo de artillería y más de cincuenta aviones. Entre el 7 y el 10 de junio, en la fase decisiva de la ofensiva, la Fuerza Aérea arrojó unas cincuenta bombas de napalm. Colombia había solicitado el napalm a Estados Unidos, que se negó. El gobierno decidió entonces ensamblarlo en el país con compuestos de origen europeo. Rojas autorizó su uso "discreto", limitado a esa operación. El objetivo fue la captura de La Colonia, centro guerrillero del oriente del Tolima.

Sobre la región del Sumapaz, declarada también zona de operaciones ese mismo año, se replicó la fórmula. "Pacificación" volvió a significar, como en los peores momentos de La Violencia, arrasamiento, ametrallamiento y bombardeo. Entre junio y octubre de 1955, los territorios de Galilea registraron numerosas muertes de civiles: ancianos, mujeres y niños fueron alcanzados por las columnas de aviación durante la marcha de evacuación forzada. Los sobrevivientes coinciden en que los aviones perseguían columnas humanas a lo largo de días.

El efecto militar buscado —la disolución de las autodefensas— no se produjo. Las estructuras campesinas no se rindieron; se transformaron. Bajo el fuego, comandantes como Isauro Yosa —quien había llegado desde El Davis, en el sur del Tolima, y decidido apartarse de la vía pactista para organizar estructuras del PCC en Villarrica—, junto con figuras locales como Charro Negro y jóvenes cuadros del entorno de Marulanda, tomaron la decisión que definiría los quince años siguientes: no dispersarse en huida individual, sino salir en columna, con la población civil dentro.

Las Columnas de Marcha: la escuela guerrillera del éxodo

La organización de los desplazamientos fue militar. Los comandantes ordenaron la evacuación en cinco contingentes que abrieron paso hacia el oriente. El primero iba al mando de Richard, llegado desde El Davis; detrás marchaba el de Diamante; el tercero lo conducía Palonegro y el cuarto Avenegra; el quinto quedó a cargo de Tarzán y de Luis Mayusa, conocido como Gavilán. Cada columna arrastraba combatientes y familias, dispuestos con una geometría precisa: las mujeres, los niños y la dirección política caminaban en el centro, mientras las comisiones armadas cubrían el exterior, combatiendo y protegiendo. Así avanzaba, semanas enteras, una hilera de gente que era a la vez retirada militar, procesión civil y traslado de un país entero de veredas.

La marcha fue mortífera. La memoria de los pobladores de El Pato, que años después escribirían en cuadernos escolares o dictarían lo que habían visto, la llamó "marcha de la muerte". Gente que moría de hambre escondida en la selva. Aguas y frutos envenenados por la vegetación desconocida. Cadáveres en el camino. Niños que no llegaron. Y por encima, siempre, los aviones. La columna había perdido movilidad por la incorporación de la población civil, y ese peso —el peso humano que la justificaba— era también su vulnerabilidad.

Perseguidas por tierra y aire, algunas columnas lograron en seis meses escapar de la ofensiva e instalarse en las regiones altas del macizo de Sumapaz. Otras descendieron hacia el piedemonte y fundaron colonizaciones en las vertientes del río Guayabero, del Ariari y de El Pato. Hubo también tensiones internas: combatientes del oriente del Tolima manifestaron que no querían seguir bajo el mando de Richard, prefiriendo dirigentes propios y una salida civil. La disputa se resolvió en una reunión en Santa Ana, en el Huila, donde los grupos se dividieron y cada uno tomó rumbo.

En diciembre de 1955, en algún punto de la ruta, se reunió una conferencia de comandantes —entre ellos Varela, Vencedor y Anzola— con un propósito doble: organizar la resistencia armada y coordinar la colonización de las nuevas regiones. Fue el momento en que la retirada dejó de ser huida y se convirtió en programa. El tiempo de la marcha, extendido a lo largo de meses y en algunos casos años, se constituyó en una escuela de entrenamiento guerrillero. El movimiento aprendió, sobre el terreno, a moverse en columna larga, a rotar la vanguardia, a evacuar población y a fundar núcleos. Sin esa pedagogía forzada, la fase propiamente guerrillera del ciclo posterior no habría sido posible.

Mientras tanto, en el Sumapaz, Juan de la Cruz Varela se replegaba progresivamente desde El Palmar hacia Icononzo, Guatimbol y las alturas del Nevado, organizando la retaguardia. En el sur del Tolima, los hombres de Charro Negro seguían enfrentados con las guerrillas liberales de Gerardo Loaiza en la disputa que dividía la región desde 1949 entre "limpios" —aparceros y jornaleros de haciendas de gamonales liberales— y "comunes" —jóvenes sin tierra que se enfrentaban a esos mismos gamonales—. Esa fractura, que Villarrica no cerró, iba a persistir hasta comienzos de los sesenta.

Fundar en la selva: Marquetalia, Riochiquito, El Pato, Guayabero

La segunda oleada de colonización del siglo XX en Colombia se explica, en buena medida, por lo que ocurrió en esos años. Campesinos expulsados por la persecución del Estado y de las fuerzas conservadoras huyeron desde el Tolima y sus zonas aledañas hacia Guaviare, Caquetá y el piedemonte oriental. La migración masiva desde La Colonia y Galilea hasta El Guayabero y El Pato, en el Meta y el Caquetá, fue el hecho social más sintomático de la nueva violencia. En El Pato, los bombardeos habían generado el éxodo definitivo de los antiguos colonos; los recién llegados, muchos de ellos combatientes y sus familias, empezaron el proceso de arraigo apoyándose en redes de compadrazgo y solidaridad que hicieron el desarraigo algo menos brutal. Se construía a golpe de machete y de fiebre: la selva se abría con hacha, se sembraba maíz y plátano en claros recién quemados, y las primeras casas se levantaban con horcones de madera húmeda y techos de palma. Nada de aquello estaba en los mapas del Estado.

Los enclaves resultantes no eran campamentos militares: eran comunidades. En Riochiquito, bajo la dirección de Ciro Trujillo, se reconstruyó la autodefensa campesina y se levantaron escuelas, con intercambio cultural entre campesinos mestizos e indígenas paeces —una convivencia que traía sus propias tensiones sobre la tierra, los resguardos y la lengua, pero que produjo, con los años, una forma de vecindad que no existía en el altiplano de origen—. En El Pato, en Guayabero, en Marquetalia, se desarrollaron estructuras de autogobierno con figuras diferenciadas: un líder comunitario con funciones ejecutivas, un parcelador que distribuía la tierra y actuaba como juez, un secretario general responsable de la información. La organización combinaba la lógica de la comuna agraria con las formas del centralismo del partido. Las decisiones importantes —el reparto de un baldío, la sanción a un vecino, la apertura de una trocha— se tomaban en asambleas donde los antiguos comandantes de las columnas conservaban un peso desproporcionado, pero no absoluto.

Al iniciarse la década de 1960, las guerrillas comunistas que no se habían desmovilizado bajo el Frente Nacional vivían en esas comunas agrícolas dispersas, en regiones montañosas y selváticas, con contingentes de pocos cientos de combatientes cada uno. Muchos de sus habitantes eran veteranos de la marcha de 1955-1956 o hijos de veteranos. La continuidad biográfica era directa: el niño que había caminado en el centro de la columna, entre las faldas de su madre y los fusiles de la comisión, era ahora un joven de quince años que aprendía a limpiar un fusil viejo en el mismo caserío donde su padre había levantado el rancho.

Fue Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, quien en un discurso en el Senado bautizó a esos territorios como "repúblicas independientes", señalando a Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero como zonas que escapaban al control del Estado y desafiaban a las Fuerzas Armadas. La expresión, que iba a hacer fortuna, transmitía en realidad las quejas de latifundistas y sectores del clero que no habían podido apoderarse de esas tierras colonizadas por campesinos. Pero el efecto retórico fue devastador: nombrar así a un conjunto de veredas era también autorizar, de antemano, la operación que las clausurara. El Congreso citó a debates, la prensa capitalina retomó la fórmula y los estados mayores comenzaron a estudiar mapas de zonas que hasta entonces apenas tenían nombre en los archivos oficiales.

Del cerco a la fundación: la línea que llega hasta 1964

Entre la ofensiva de Villarrica y la de Marquetalia median nueve años, y en ese intervalo cambia casi todo salvo la lógica de fondo. Rojas Pinilla ha caído en 1957, el Frente Nacional ha instaurado la alternancia entre liberales y conservadores, la Revolución Cubana ha reorientado la percepción hemisférica del comunismo y la Alianza para el Progreso ha convertido a Colombia en laboratorio de la doctrina contrainsurgente estadounidense. Los enclaves del piedemonte, entretanto, no se han quedado quietos: han crecido, han abierto caminos, han enviado hijos a estudiar a Neiva y a Ibagué, han recibido visitas de dirigentes del PCC y han empezado a preocupar a las cámaras de comercio de las cabeceras cercanas. Charro Negro es asesinado en enero de 1960, en Gaitania, en un episodio que Marulanda leyó como aviso: el pacto tácito de dejar en paz a los antiguos combatientes se había roto.

La lógica de la operación que se preparó contra Marquetalia estaba prevista en el llamado Plan Lazo, diseñado bajo el ministerio del general Alberto Ruiz Novoa a partir de 1962 e influido por los manuales de contrainsurgencia que oficiales colombianos habían estudiado en Fort Bragg y en la Escuela de las Américas. El plan contemplaba etapas sucesivas: primero, una fase de acción cívico-militar destinada a ganar información y simpatías en la periferia del enclave, con brigadas de salud, apertura de caminos, alfabetización y presencia de la Acción Comunal, el Cuerpo de Paz e instituciones norteamericanas. Después, un cerco económico y militar que aislara al núcleo armado del abastecimiento y de las veredas vecinas. Finalmente, la agresión armada, con tropas de infantería, apoyo aéreo y unidades especializadas. La secuencia repetía, refinándola, la fórmula de Villarrica; la diferencia estaba en el envoltorio: donde Rojas había hablado abiertamente de "zonas rojas", Valencia y Ruiz Novoa hablaban de desarrollo, de integración regional y de recuperación del monopolio estatal de la fuerza.

La preparación duró meses. Se abrieron carreteras hacia Gaitania, se instalaron puestos de salud en San Antonio y en Planadas, se sobrevoló la zona con aviones de reconocimiento. Los habitantes de Marquetalia —unas cuarenta familias campesinas, con un núcleo armado que oscilaba entre cuarenta y cincuenta combatientes bajo el mando de Marulanda— siguieron la maniobra por la radio y por los correos que llegaban de las veredas próximas. Enviaron una comisión a Bogotá encabezada por Jacobo Arenas, cuadro urbano del PCC destacado a la región para reforzar la conducción política, con una propuesta de diálogo. La comisión no obtuvo respuesta.

En mayo de 1964, bajo el gobierno de Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó la operación. La versión oficial, atribuida al general Ruiz Novoa, presentó la campaña como una intervención que no requirió la evacuación de campesinos y que contó con el apoyo de excombatientes liberales, entre ellos uno conocido como Peligro. El despliegue involucró varios batallones, aviación de apoyo y unidades de la recién creada estructura contrainsurgente. Marulanda, Arenas, Hernando González y un puñado de combatientes rompieron el cerco por trochas que solo ellos conocían y escaparon hacia Riochiquito, atravesando la cordillera Central en una marcha que reprodujo, en pequeño, la geometría de las columnas de 1955.

Riochiquito les dio refugio durante un año. Allí, en 1965, se celebró la Primera Conferencia del Bloque Sur, que unificó los destacamentos de Riochiquito, Natagaima, El Pato, Guayabero y Marquetalia, con cerca de cien combatientes. Un año después, en El Pato, la Segunda Conferencia reunió a delegados de todos los frentes y adoptó el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Sumaban entonces unos trescientos cincuenta hombres en armas y proyectaban, sobre el mapa del piedemonte y de las cordilleras, seis nuevos núcleos guerrilleros para expandirse. Cada uno de esos núcleos era, en la práctica, la promesa de una nueva columna: un comandante, un puñado de fusiles, una vereda de acogida.

El programa fundacional se había dado a conocer antes, el 20 de julio de 1964, desde las montañas de Marquetalia: el Programa Agrario de los Guerrilleros declaraba que sus firmantes luchaban por un cambio de régimen. Los nombres de quienes lo suscribían venían casi todos de un mismo pasado: Marulanda había estado activo en el sur del Tolima desde los años cincuenta; Charro Negro había sido comandante en el enclave del sur tolimense hasta su asesinato en 1960; Ciro Trujillo había reconstruido Riochiquito; Isauro Yosa había pasado de El Davis a Villarrica en 1953 y de Villarrica a la selva en 1955. La conducción política de la naciente organización tenía la biografía de la marcha inscrita en el propio cuerpo.

La campaña de Villarrica no cumplió el objetivo militar con el que fue concebida. La ilegalización del PCC en 1954 y la ofensiva de tierra arrasada de 1955 buscaban clausurar la resistencia campesina comunista. Su efecto fue el contrario: la expulsaron del oriente tolimense y del alto Sumapaz —donde había nacido y donde tenía un siglo de raíces agrarias— y la trasplantaron, con sus cuadros y con su población civil, a territorios donde el Estado no había llegado. En esos territorios, los recién llegados no reprodujeron la aparcería: fundaron comunidades con tierra propia y autogobierno. Y cuando el Estado, quince años después, decidió volver a alcanzarlos, encontró que la escuela guerrillera de la marcha había hecho su trabajo.

Por qué Villarrica sigue importando

El origen formal del conflicto armado contemporáneo suele fecharse en 1964, con Marquetalia y la fundación oficial de las FARC. Y en términos formales lo es: allí se emite el Programa Agrario, allí se rompe el cerco, de allí sale el grupo que en 1966 tomará el nombre definitivo. Pero la trama biográfica y territorial que hace posible 1964 se anuda diez años antes, en Villarrica. Los comandantes que dirigieron la ruptura del cerco eran los mismos —o discípulos directos— de los que habían encabezado las columnas de 1955; las regiones donde nacieron las FARC eran las que aquellos desplazados habían colonizado entre 1955 y 1958; y la fórmula de autodefensa campesina que el PCC ensayó cíclicamente entre 1949 y 1964 encontró en Villarrica la prueba de que la desmovilización sin cumplimiento agrario devuelve a las armas.

La responsabilidad de esa continuidad no es de un solo actor. Los conflictos agrarios del Sumapaz y del sur del Tolima venían de los años veinte, y el anticomunismo de Guerra Fría, con su lógica global, habría producido tensión con o sin Rojas Pinilla. Pero la decisión concreta de declarar zona de operaciones militares un territorio habitado, de emplear napalm ensamblado con sustitutos europeos ante la negativa estadounidense, de bombardear columnas de evacuación con población civil, es del gobierno militar de 1955. Esa decisión no derrotó a las autodefensas: las transformó en el sustrato humano y geográfico de la insurgencia posterior. Villarrica no es un episodio más de La Violencia bipartidista, ni es todavía el conflicto armado contemporáneo. Es el punto exacto en que lo uno se convierte en lo otro, sin ruptura ni cesura.

La marcha de 1955-1956, así vista, no fue una retirada. Fue una fundación.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

47 documentos · 77 fragmentos
01Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 3151 cita
[1]liberales después de 1930 para que se haga un esfuerzo por re- visar las titulaciones de los años an- teriores. La gravedad de estos conflic- tos puede ser atestiguada en el caso del Sumapaz. Ya en su Memoria de Industrias de 1933, Francisco José Chaux muestra los conflictos entre los herederos de títulos coloniales y…p. 315
02Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 187, 2242 citas
[2]de las rebeliones in d í genas en el sur del Tolima y el Cauca, revivieron despu é s de 1920, apoyadas por ligas agrarias o campesinas, por un ef í mero Partido Agrario, por disidencias liberales y por el Partido Socialista Revolu cionario, y estuvieron concentradas en sitios como el Tequendama y Sumapaz. All í…p. 187
[16]ú n partido pol í tico [...] Paz, derecho, libertad, justicia para todos [...] y de manera especial para las clases menos favorecidas de la fortuna, para los obreros y menes terosos. La patria no puede vivir tranquila mientras tenga hijos con hambre o desnudos ”. En este momento la ret ó rica de la paz llegaba a los…p. 224
03El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 3461 cita
[3]255 149 174 7 085 10 314 Fuente: 1 Censo cafetero 1932, op. cit. 2 Revista Cafetera de Colombia, VIII, núm. 102, mayo, 1942, pp. 2865-2 871. Esto quiere decir que la hacienda cafetera cundi-tolimense era en términos de pro- ducción cada vez más marginal a la economía cafetera del país. Puede apreciarse en el cuadro…p. 346
04Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 3181 cita
[4]agrario del Alto Su- mapaz y Oriente del Tolima, liderado por Erasmo Valencia y Juan de la Cruz Varela, y de las relaciones de ellos con Gaitán, surgieran las guerrillas del Su- mapaz, grupos de autodefensa campesina que enfrentaron la opresión y per secución del régimen conservador y del proyecto de conservatización…p. 318
05¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 74, 772 citas
[5]estallido re- volucionario en los países latinoamericanos”. Ciertamente, durante la Violencia, la confrontación en algunas zonas del país se entrelazaba con la “revancha terrateniente”, una suerte de venganza por las luchas campesinas de las décadas de 1920 y 1930. 21 La 21. Las reivindicaciones de líderes y…p. 74
[73]34 31. Véanse: Pizarro Leongómez, Las F ARC (1949-1966), 188-189; y Pizarro Leongómez, Una democracia asediada, 168. 32. Manuel Bonnet Locarno, “Operación Marquetalia. Surgen las FARC ”, en Hablan los generales. Las grandes batallas del conflicto colombiano contadas por sus protagonistas, comp. Glenda Martínez…p. 77
06Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950)Catherine LeGrand · 2016 · p. 2431 cita
[6]a que desafiaran a los propietarios, sembrando café en sus parcelas de subsistencia y negándose a trabajar en los campos del patrón. Aunque los comunistas decían que tales procedimientos eran <<tomas revolucionarias de tierra», el partido nunca puso en duda la legalidad de los títulos de propiedad de los hacendados.…p. 243
07Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 451 cita
[7]la actitud de explotación y represión que a lo largo de la historia ha mostrado la oligarquía como constante” 41. La “segunda guerra” se explica igualmente por un acto injusto del Estado, que respondió a la organización pacífica de los campesinos con un operativo militar. Esa “segunda guerra” se desenvolvió en…p. 45
08When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 160, 2056 citas
[8]Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…p. 160
[9]Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…p. 160
[10]Violencia the concept of class struggle was U above the true level of consciousness and alien to the nature" of most men under arms. 48 Two weeks after it became apparent that Laureano G6mez would win the presidential election of 1949} the Colombian Communist party announced a policy of anned self-defense rAutodefensa…p. 160
[31]simple humanity." In addition, Rojas wrote, the guenillas of Sumapaz had constantly refused his entreaties to lay down their arms. He explained their reluctance to Tolima's Tragedy Deepens 193 sUITender in economic terms. They were Hclosely linked to the Violen- cia and to communist plottings/' he wrote, Hand they…p. 205
[32]simple humanity." In addition, Rojas wrote, the guenillas of Sumapaz had constantly refused his entreaties to lay down their arms. He explained their reluctance to Tolima's Tragedy Deepens 193 sUITender in economic terms. They were Hclosely linked to the Violen- cia and to communist plottings/' he wrote, Hand they…p. 205
[33]simple humanity." In addition, Rojas wrote, the guenillas of Sumapaz had constantly refused his entreaties to lay down their arms. He explained their reluctance to Tolima's Tragedy Deepens 193 sUITender in economic terms. They were Hclosely linked to the Violen- cia and to communist plottings/' he wrote, Hand they…p. 205
09Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 1771 cita
[11]durante periodos relativamente largos, dada la coexistencia en su estructura productiva de una ganadería inmediatamente disponible para el consumo y terrenos aptos para el sembrado de cultivos de pan coger de retorno inmediato. En su conjunto, estas zonas pudieron haber llegado a albergar hasta 20. 000 hombres en…p. 177
10Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 48, 54, 573 citas
[12]que llegaban hasta en pencas de mata de fique y daban plazos para abandonar los territorios. Estas acciones fueron resultado de una combinación de miedo, ánimo de venganza y fanatismo religioso, que fueron instrumentalizados desde la dirección del Partido Conservador. Bajo esta lógica de violencia, varios lugares en…p. 48
[40]potrero, unos 20 o 30 metros, donde lo coja a uno lo deja medio asado 117. Estas bombas de napalm habían sido solicitadas por el gobierno a los Estados Unidos, pero, ante su negativa, fueron ensambladas en Colombia con compuestos pro- venientes de Europa 118. Sobre esto, la investigación de la fundación OjoRojo…p. 57
[66]Prías Alape alias 96 Coronel del Ejército estadounidense que en la guerra de Corea dirigió la Compañía Ranger del Octavo Ejército, una unidad encargada de acciones de guerra irregular. 97 Martínez Osorio, Hablan los generales, 28. 98 Londoño, Juan de la Cruz Varela. Sociedad y política. 99 Seguido a esto, la actividad…p. 54
11Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 100, 2002 citas
[13]destacamentos embrionarios y los grupos guerrilleros liberales, comandados por Gerardo Loaiza; se creó el Comando del Davis en lo alto del cañón del Cambrín, y se conformó un estado mayor unificado. Entre 1949 y 1964, el PCC, en consonancia con los cambios de la situación política nacional, va a desarrollar una…p. 100
[70]la Segunda Conferencia, en la cual el Bloque Sur se constituye en las FARC y deciden expandir las acciones armadas del grupo a través de una guerra de guerrillas móviles en otras áreas del país. Se constituyen seis nuevos núcleos guerrilleros que cambian su estrategia de reactiva defensiva a una de ofensiva directa,…p. 200
12Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · p. 391 cita
[14]población civil que buscaba su seguridad al lado de quienes tenían las armas. Por ello, la columna per- dió movilidad y tuvo que afrontar problemas de protección a la gente que se había sumado a la marcha Ese tiempo se constituyó en una especie de escuela de entrenamiento que hizo posible la etapa propiamente…p. 39
13Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 53, 66, 853 citas
[15]differences between those commanders who identified themselves as Communists and those who were fundamentally Liberals. As a result he withdrew from the meeting, leaving Guadalupe, who supported the law, as jefe supremo de los guerrillas liberales del Llano. Where this new compact might have led can never be known,…p. 53
[18]licize this policy, he sent air force planes over guerrilla strongholds in the Llanos, Antioquia, and Tolima to drop leaflets signed by his minister of war, General Alfredo Duarte Blum, announcing that Gómez had fallen and that the new gov- ernment would extend guarantees to all who wished to lay down their weapons.…p. 66
[26]turned in their arms, the initiative passed to the Communists, who chose not to accept the government’s offer and regarded their resistance as “self-defense.” Juan de la Cruz Varela in the Sumapaz coffee-growing region of Cundinamarca pioneered this strategy. While pledging support for pacification, Varela…p. 85
14Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 2281 cita
[17]titular de El Tiempo: ((E l Regreso a la Norma- lidad en el Llano* y abajo una fotografia panorámica a ocho colum- nas con este pie: <<... con la Cordillera al fondo y la inmensidad de la región en torno s uyo, las guerrillas caminan en fila india hacia el puesto de las autoridades militares en Tauramena para deponer…p. 228
15Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · p. 1731 cita
[19]Rojas invoked Catholic religious and social doctrine to inspire unity. Honoring the legacy of Simón Bolívar, the military government also extolled the ideas of “loyalty, honesty, modesty, strength, and moderation.”31 Together, these virtues would help Colombia move beyond la Violencia, toward some higher, albeit…p. 173
16A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · p. 32, 374 citas
[20]la exi gencia de los campesinos fue un plan de parcelación y de devolución de las tierras despojadas por los conservadores a sus legítimos propietarios. En la entrega de armas apareció Avenegra, que llegó de la región de Natagaima, donde lo habíamos dejado en el capítulo anterior. El Gobierno creó la Oficina de…p. 32
[21]la exi gencia de los campesinos fue un plan de parcelación y de devolución de las tierras despojadas por los conservadores a sus legítimos propietarios. En la entrega de armas apareció Avenegra, que llegó de la región de Natagaima, donde lo habíamos dejado en el capítulo anterior. El Gobierno creó la Oficina de…p. 32
[43]f r e d o M o l a n o Perseguidas por tierra y aire por las ff. m m., lograron en seis meses escapar de la ofensiva e instalarse en las regiones altas del macizo de Sumapaz. Otras fueron evacuadas y fun daron colonizaciones en las vertientes del río Guayabero, del Ariari y de El Pato. Toda la vertiente del Orinoco.…p. 37
[44]f r e d o M o l a n o Perseguidas por tierra y aire por las ff. m m., lograron en seis meses escapar de la ofensiva e instalarse en las regiones altas del macizo de Sumapaz. Otras fueron evacuadas y fun daron colonizaciones en las vertientes del río Guayabero, del Ariari y de El Pato. Toda la vertiente del Orinoco.…p. 37
17Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 54, 652 citas
[22]Canal Encuentro». 107 Semana, «El Tinigua». 108 Molano et al., Yo le digo una de las cosas: la colonización de la Reserva La Macarena. colonización, poblamiento e ímpetu organizativo (1953-1977) 55 Segunda oleada: las columnas de marcha La segunda oleada de poblamiento, iniciada también en los cincuenta, fue prota-…p. 54
[48]Los habitantes del Pato recuerdan el éxodo masivo como una «marcha de la muerte», pues la gente murió de hambre escondida en la selva, envenenada por aguas y alimen- tos nocivos, por los tiros, por las bombas 159. Los pobladores huyeron y la zona quedó 153 Como afirman organizaciones del territorio, después de las…p. 65
18La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · p. 67, 89, 903 citas
[23]Pero la entrega de los hombres que habían sacrificado su vida y las armas conquistadas al precio de la sangre de muchos combatientes caídos era una traición en la cual no se incurría. Esto hacía la situa- ción de este sector de combatientes guerrilleros extre- madamente difícil. El análisis político que se hacía, a la…p. 67
[71]“‘De Marquetalia se puede salir por varias trochas. Se sale para el Huila, se sale para el Cauca, se sale para Caldas. Nosotros teníamos muchas vías de escape. Y nadie lo sabía. Entonces nosotros escapamos por to- das esas trochas. Claro que había una trocha que se lla- maba la trocha central, quizá, es la trocha que…p. 89
[72]a veces las pala- bras de Marulanda: “‘De Marquetalia se puede salir por varias trochas. Se sale para el Huila, se sale para el Cauca, se sale para Caldas. Nosotros teníamos muchas vías de escape. Y nadie lo sabía. Entonces nosotros escapamos por to- das esas trochas. Claro que había una trocha que se lla- maba la…p. 90
19Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 51, 2132 citas
[24]comu- Barrancabermeja (Santander), Franco en Urrao (Antioquia), Juan de la Cruz Varela en la región del Sumapaz y en el Tolima José María Oviedo Arboleda y Leopoldo García. Todos ellos pactaron la paz y regresaron a la actividad agrícola (Colombia Nunca Más, 2011). 51 Procesos de colonización y semillas del…p. 51
[53]se fueron adaptando es- trategias colectivas de afianzamiento para reducir los impactos traumáticos del desarraigo. De esta manera a través de la organi- zación, la solidaridad y los lazos de compadrazgo, se fueron conso- lidando redes comunitarias en todo el Alto Ariari, que hacían de la llegada a los nuevos lugares…p. 213
20Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 1011 cita
[25]como lo habían hecho muchos de los dirigentes de las guerrillas liberales que se habían dejado atraer por la euforia de los primeros meses del gobierno militar, cuando se anunciaba la suspensión de toda forma de persecución basada en razones políticas, y cuando se ofrecieron indultos y amnistías a los guerrilleros que…p. 101
21Tierras y conflictos rurales: Historia, políticas agrarias y protagonistasRocío Londoño (coord.), Carolina Castro, Álvaro Delgado, Jaime Landinez · 2016 · p. 861 cita
[27]lograr la entrega de las guerrillas liberales y comunistas y de los grupos armados conservadores, Rojas Pinilla ofreció, además de una amnistía general, entregar tierra a los campesinos y titular baldíos a los colonos. Para cumplir esta promesa, en julio de 1953 expidió el Decreto 1894 por el cual se creó el ICI…p. 86
22Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 157, 1762 citas
[28]la ANC, que, por mayoría de votos, aprobó en su sesión de clausura el Acto Legislativo Nº 6 del 7 de septiembre de 1954: “Queda prohibida la actividad política del comunismo internacional. La ley reglamentarála manera de hacer efectiva esta prohibición” 187. El decreto reglamentario señaló penas de entre uno y cinco…p. 176
[65]especie de estado socialista, y los comunistas se establecieron entre ellos; poco a poco lograron una posición de influencia dominante. Esto es cierto, en especial, de Víctor Merchán que, prácticamente, parece dirigir sus asuntos; y de Juan de la Cruz Varela, quien durante la administración Rojas fue el líder militar…p. 157
23No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 63, 67, 873 citas
[29]el retorno al país del Batallón Colombia, después de la guerra de Corea y con las posteriores reformas en aspectos como la inteligencia civil. Para finales de 1953 se creó el Servicio de Inteligencia Colombiano (SIC), cuyo foco era el espionaje anticomunista y las cam- pañas de propaganda negra 121; ecos locales del…p. 63
[41]la colonia agraria comunista, con estrategias de guerra como los bombardeos, desencadenó grandes desplazamientos forzados en regiones como el Sumapaz. El siguiente mapa da cuenta de esos desplazamientos, las distancias entre los lugares de salida y llegada, y estrategias de comunicación y resistencia como la llamada…p. 67
[68]1958»). 198 Departamento Nacional de Planeación, «Capítulo 8. Indicadores de violencia». 199 Rempe, «United States National Security and low-intensity conflict in Colombia»; Rempe, The past as prologue?, 119. 200 Entrevista 318-PR-02877. Hombre, mayor del Ejército. 201 Sánchez y Meertens, Bandoleros, gamonales y…p. 87
24Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 3841 cita
[30]new president was also a committed cold warrior who believed that Colombia might fall victim to communist subversion at any moment. He spoke of the need for vigilance against communist infiltration during a ban- 16. Alfonso López Pumarejo (left) and Mariano Ospina Pérez (right), with President Gustavo Rojas Pinilla,…p. 384
25Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 52, 642 citas
[34]hablaba hasta que acabara. Él era muy buena gente (…) era chiquitico, pero era bravo de la lengua” (CNMH, entrevista con abuela, 2012). 1.4. Colonización, continuidad de la Violencia, e influencia del movimiento comunista En este contexto, el municipio de Villarrica, ubicado al oriente del departamento del Tolima,…p. 52
[59]la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…p. 64
26Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 1641 cita
[35]jas: la ofensiva terrateniente-militar contra el Sumapaz. Fue esta acción la que más que ninguna otra hizo del pe- ríodo de Rojas, no una simple transi- ción o tregua, sino un capítulo más de la Violencia. El Sumapaz —se señaló al comienzo de este ensayo— había quedado desde fines de 1953 en suspenso, pero vigi- lado…p. 164
27El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 79, 994 citas
[36]irían a encenderlas. Para el general Rojas Pinilla la solución fue realizar un opera- tivo militar inmenso a comienzos de 1955, luego de declarar las regiones como “zona de operaciones militares”, dando inicio a lo que se conoció como la “Guerra de Villarrica”. Después de meses de combates, lo único que consiguió fue…p. 79
[37]irían a encenderlas. Para el general Rojas Pinilla la solución fue realizar un opera- tivo militar inmenso a comienzos de 1955, luego de declarar las regiones como “zona de operaciones militares”, dando inicio a lo que se conoció como la “Guerra de Villarrica”. Después de meses de combates, lo único que consiguió fue…p. 79
[54]como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…p. 99
[55]como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…p. 99
28La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · p. 106, 1102 citas
[38]sos culminantes: Lucha simultánea de las guerrillas liberales del sur del Toli- ma con los comunistas y con las fuerzas armadas; genocidio de Tetuán por soldados del ejército regular; arrasamiento de Or- ganos y de la zona de Colombia, en el Huila; asalto a Santo Domingo y acción punitiva sobre las regiones de…p. 106
[39]tuvieron que refugiarse en las montañas y selvas de Galilea. Durante la mar- cha de evacuación fueron sistemáticamente agredidos por los aviones con ametrallamiento y bombardeos. Los campesinos si- guieron conociendo las nuevas ediciones de bombas N (incen- diarias). "Durante cinco meses, desde junio a octubre de…p. 110
29Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 4031 cita
[42]some peasants from among those driven out of the municipios of Chaparral, El Líbano, and Rovira, in central and northern Tolima (to mention only three localities for which there is data). Military fortification began in these regions before 1953, and political organization solidified between 1953 and 1955, the year in…p. 403
30Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 951 cita
[45]con la cual se descalifica, se aísla de la sociedad a las personas que se quiere asesinar, para que no haya protestas por su muerte. Pero ya está de moda en el ejército obligar a los soldados a asesinar a los campesinos, cambiarles su ropa civil por prendas mili- tares, sus alpargatas por tenis, ponerle un arma al…p. 95
31La tierra no basta. Colonización, baldíos, conflicto y organizaciones sociales en el CaquetáCentro Nacional de Memoria Histórica, Erika Andrea Ramírez Jiménez · 2017 · p. 44, 642 citas
[46]ya era enemigo. Allá no llegaba a preguntar nadie que si uno era conservador o liberal, allá llegaban a matar. Después nosotros nos enteramos que se hizo una reunión muy grande con todas las guerrillas: las del sur del Tolima, las de Cundinamarca y la de río Chiquito en el Cauca; en la que se plantearon qué hacer,…p. 44
[52]de El Pato, una composición de Ángel González, presidente de la Asociación Campesina del Bajo Pato y Losada (ASABP-L): Señores voy a contarles en un corrido sencillo. Una parte de la historia, que muchos han perecido. Aquí no hay hombres de acero, pero sí de resistencia. No rechazamos al otro, sino lo que él…p. 64
32Antología de crónicas periodísticasAlfredo Molano Bravo · 2018 · p. 1561 cita
[47]muchos cadáveres, no sólo de animales sino de cristianos. Se andaba por ventiaderos de morte - cino. Los niños llegaron casi los mismos porque por el camino nacieron unos y se murieron otros. Las comisiones caminaban por el lado de afuera, peleando, comidiando, y los niños, las mujeres y la dirección íbamos en el…p. 156
33Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 581 cita
[49]niveles y la magnitud de esta resistencia dependieron, asimismo, del tipo de relaciones de producción que caracterizaban a cada región: relaciones y estructura de clase, contingencia política, ritmo de inte- gración de la región al sistema capitalista global y función de las insti- tuciones del Estado. Colombia…p. 58
34Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 1751 cita
[50]Anual de Historia “Ernesto Restrepo Tirado” Panel 2 · Colonización, coca y movimiento social: el caso del Putumayo 175 iniciaron esfuerzos para colonizar esta parte de la Amazonia con el fin de ejer- cer su soberanía sobre esta área de frontera. 1947-1962: la colonización de la violencia Durante este periodo se…p. 175
35Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · p. 101 cita
[51]All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. AN OVERVIEW OF THE FARC-EP 11 social structures independent of centralized state powers (Simons, 2004: 42; Ramírez Tobón, 1981; Gilhodés, 1970; Guzmán Campos, Fals Borda, Umaña Luna, 1964; 1962). At the beginning of the 1950s, increased migrations of peasants and…p. 10
36La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 361 cita
[56]Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, como “repúblicas independientes” en las que el Estado no ejercía ningún control. Y se convirtieron en un objetivo militar. En mayo de 1964, bajo el gobierno del también conservador Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó una operación para acabar con el reducto…p. 36
37Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 2322 citas
[57]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…p. 232
[58]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…p. 232
38Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Valle y norte del CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 661 cita
[60]seguridad. A cargo de Ciro Trujillo, una comisión se movió con el objetivo de establecerse, reconstruir la autodefensa campesina y levantar un movi- miento agrario integrado por guerrilleros y sus familias, campesinos locales y habitantes indígenas. La labor, sin embargo, no era fácil, pues los intereses de unos y…p. 66
39Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 7811 cita
[61]amnis- tiado, Jacobo Prías Alape era miembro del Comité Central del Partido Comunista Colombiano. El contexto de ocurrencia de estos hechos, que se enmarcan en un proceso de pacificación violenta, fue descrito en una entrevista tomada por la Comisión: «Charro Negro era un indígena de aquí del sur del Tolima, era…p. 781
40Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · p. 2241 cita
[62]Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…p. 224
41Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2441 cita
[63]el propósito de convertir las autodefensas campesinas en la guerrilla del partido dentro de la estrategia de combinación de todas las formas de lucha (Pizarro, 1991). Uno de estos asentamientos campesinos, Marquetalia, se constituyó en la esencia del mito fundacional de las FARC. Se trataba de una comunidad campesina…p. 244
42Presencia de las mujeres en la violencia del Tolima 1948 - 1964. Casos en los municipios de Chaparral, Planadas y RoviraMyriam Moreno Patiño · 2019 · p. 1011 cita
[64]comunista una persona que la respaldara. En cuanto a la religión, Puna argumenta que ningún sacerdote hizo presencia en El Davis por negligencia, es decir porque no quisieron. Esto nos da a entender que jamás le negaron la entrada a la organización, simplemente no acudieron ya sea porque era ilegal o quizás por 53…p. 101
43Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombianoCentro Nacional de Memoria Histórica; Katherine López Rojas (coord.); Andrés Felipe Aponte; Carolina Lozano Rodríguez; Linda Lorena Sánchez Avendaño · 2017 · p. 671 cita
[67]joven de 15 años. (…) me dice: Este muchacho y yo hemos decidido que él se va con ustedes, (…). Recordé en seguida (…) que era hermano de un guerrillero muerto (…), -¿Por qué causa te vas con nosotros? –le pregunté–. La explicación, (…): Quiero ser hombre respetado y querido por todos como mi her- mano. Él sabía…p. 67
44Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 531 cita
[69]guerras de «limpios», como se conocía a los liberales, y «comunes», como se denominaba a los comunistas. La vio- lencia se atenuó 95 tras el pacto bipartidista que dio origen al Frente Nacional. Algunos autores señalan una tercera ola desde principios de los años sesenta, con la persecución al campesinado comunista…p. 53
45Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 311 cita
[74]de Abril (M-19), el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) o la guerrilla indigenista Quintín Lame (QL). APARICIÓN E HISTORIA DE LAS FARC, 1964-1998 Como se explicaba, las FARC toman el ataque sobre la República de Marquetalia del 27 de mayo de 1964 como su mito fundacional, si bien esta denominación no aparece…p. 31
46Post-conflict Colombia and the Global Circulation of Military ExpertiseManuela Trindade Viana · 2022 · p. 2061 cita
[75]former liberal guerrilleros, such as “Peligro”. We entered Marquetalia without the peasants having to be evac- uated. In December 1965, the last operation in El Pato and Guayabero was undertaken 22 (Ruiz N. 1992 Apud Leal B. 2002: 44) 21 In the original: “Como se ha mostrado cierta extrañeza porque el Ministro de…p. 206
47Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · p. 682 citas
[76]con las guerrillas liberales y otras se enfrentaron con ellas, como muestra del desorden reinante en la guerra y de la interferencia de muchos elementos que desbarataban las líneas previstas de enemistad. En los años que trascurrieron entre 1958 y 1962, los comunistas no fueron capaces de unificar su orientación para…p. 68
[77]con las guerrillas liberales y otras se enfrentaron con ellas, como muestra del desorden reinante en la guerra y de la interferencia de muchos elementos que desbarataban las líneas previstas de enemistad. En los años que trascurrieron entre 1958 y 1962, los comunistas no fueron capaces de unificar su orientación para…p. 68