Privacidad y medición

¿Nos permite medir el uso del archivo?

Usamos Google Analytics para conocer, de forma agregada, qué páginas se leen y mejorar la navegación. Google Tag Manager no se carga hasta que usted lo acepte. Puede rechazarlo o cambiar su decisión después. Más información sobre privacidad y analítica.

Una historia del territorio

Marquetalia

Marquetalia es, en su dimensión física, una vereda de altura encajonada entre montañas sobre la cordillera Central, accesible solo a caballo o a pie desde Gaitania, con el nevado del Huila como telón de fondo a 5.750 metros.

17 min de lectura67 fuentes

En un pliegue de la cordillera Central, entre las sierras de Atá e Iquira, hay una vereda a la que no llegan la carretera ni la línea eléctrica y a la que solo se entra a caballo o a pie desde la plaza de Gaitania, un corregimiento del municipio de Planadas, en el sur del Tolima, tendido a orillas del río Atá. Ese lugar se llama Marquetalia. Es, en sentido estricto, un topónimo menor: una vereda de altura en un país lleno de veredas de altura. Y es, al mismo tiempo, uno de los nombres más cargados de la historia colombiana del siglo XX. Allí, en mayo de 1964, el Ejército lanzó una operación militar destinada a liquidar un pequeño reducto campesino armado; el reducto sobrevivió, se dio un programa político dos meses después, se refundó al año siguiente como Bloque Sur en Riochiquito y en 1966 tomó el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Marquetalia es, así, tres cosas a la vez: un lugar físico, un episodio militar y un mito fundacional. Este artículo intenta separar y volver a juntar esas tres capas, porque solo entendidas en su superposición se explica por qué medio siglo después, en los Acuerdos de La Habana de 2016, el nombre seguía siendo una referencia obligada.

La vereda y su geografía

La primera capa es la del terreno. Marquetalia se extiende sobre un pequeño altiplano encajonado entre montañas altas, en una región muy elevada del sur del Tolima. Al sur del paisaje que se ve desde Gaitania se recorta, como un gobelino según la descripción del escritor Arturo Álape, el nevado del Huila, con sus 5.750 metros: una de las mayores alturas del país. Todo el corredor es cordillera abrupta, cañones húmedos, filos por los que se avanza con bestia.

Esa geografía no fue casualidad histórica sino condición material. Las guerrillas del sur del Tolima que operaron en la zona entre los años cincuenta y sesenta se extendieron sobre un arco muy amplio: desde Chaparral, en el propio Tolima, hasta Palermo, en el Huila; y desde Belalcázar, en el Cauca, hasta Prado, otra vez en el Tolima. Marquetalia fue el nombre que terminó cubriendo una región mucho más grande que la vereda: un enclave móvil, definido menos por límites municipales que por rutas, trochas y refugios. Cuando el general Matallana reclamó, tras la operación de 1964, haber descubierto la "trocha central" por donde escapó Manuel Marulanda Vélez, los guerrilleros ya habían salido por varias trochas simultáneas hacia el Huila, el Cauca y Caldas. El Ejército conocía una; el enclave, muchas.

Un detalle onomástico marca el juego entre lugar y símbolo. El paraje donde se estableció el comando comunista se llamaba originalmente El Támaro. Fue Jacobo Prías Alape, Charro Negro, quien, desde mediados de los años cincuenta, lo rebautizó como Marquetalia en homenaje a un municipio homónimo —comúnmente identificado con Caldas, aunque hay quien lo ubica en el Quindío—. El nombre importado se fijó a mediados de 1961, cuando el Partido Comunista convocó allí una conferencia de autodefensas y consagró el uso. La Marquetalia del sur del Tolima es, entonces, una vereda con nombre prestado que absorbió y desplazó al referente original: hoy, cuando en Colombia se dice "Marquetalia", casi nadie piensa en el municipio del que Charro Negro tomó el nombre.

Los orígenes: colonos, autodefensas y El Davis

La segunda capa es la del poblamiento. Entre 1948 y 1949, tras el 9 de abril y la ofensiva conservadora de pájaros y policía chulavita contra el campesinado liberal y comunista, comenzaron a llegar al sur del Tolima oleadas de desplazados por la violencia. No era tierra vacía —había ya colonos, cuadrillas, conflictos agrarios previos: en la región se habían registrado, en las décadas anteriores, huelgas de recolectores de café y disputas por tierras que anticipaban la fricción social—, pero fue en ese momento cuando se convirtió en refugio armado.

El primer gran núcleo de concentración fue el campamento de El Davis, en el municipio de Rioblanco. Allí confluyeron dos vertientes que la violencia había empujado a la misma trinchera: las guerrillas liberales comandadas por Gerardo Loaiza y destacamentos de orientación comunista. En El Davis se conformó un estado mayor unificado —el Comando del Davis— y se ensayó por primera vez, en pequeña escala, lo que sería el sello del enclave: un orden campesino armado, con distribución de tierras, resolución interna de conflictos mediante figuras de autoridad propias y una organización de la información comunitaria que hacía las veces de gobierno local. No era el Estado, pero funcionaba como uno.

La convivencia duró poco. La dirección liberal, alineada con las jerarquías del partido, rechazaba la alianza con los comunistas y presionó para romperla. Gerardo Loaiza acató. Reunió a los suyos y pronunció una fórmula que ha quedado como divisa de aquella ruptura: "Los comunistas nos han traicionado con una ideología traída de Rusia. Aquí rompemos". Desde entonces, en el vocabulario del sur del Tolima, los guerrilleros liberales fueron los limpios y los comunistas los comunes. En 1952 el Ejército atacó El Davis; en 1953, cuando Gustavo Rojas Pinilla ofreció amnistía, los liberales acataron mayoritariamente y los comunes desconfiaron y no entregaron las armas. La radicalización comunista del enclave no fue elección de gabinete sino consecuencia acumulada de esas dos decisiones: la ruptura impuesta por la dirección liberal y la desconfianza ante una amnistía que, en su lectura, había sido negociada con quienes acababan de traicionarlos.

Fue en ese momento cuando entró en escena Pedro Antonio Marín, un colono de origen liberal proveniente de una familia campesina desplazada por la violencia. Marín se vinculó al bando de los comunes y, junto con Charro Negro, se opuso a la ruptura. Con el tiempo se lo llamaría Manuel Marulanda Vélez —tomando prestado el nombre de un dirigente sindical asesinado— y, más tarde, Tirofijo. En Marquetalia, y en las conferencias que la sucedieron, se selló su carrera de casi seis décadas al frente de la insurgencia campesina más longeva del hemisferio.

En 1955, la ofensiva militar del gobierno de Rojas contra Villarrica —una operación mayor en el oriente del Tolima— empujó a los núcleos de resistencia armada y a las familias campesinas que los acompañaban hacia el sur del Tolima, El Pato y el Alto Guayabero. Aquellos desplazamientos, mezcla de éxodo agrario y repliegue militar, tejieron por primera vez la red que años después sería el archipiélago de los enclaves comunistas: Marquetalia en el Tolima, Riochiquito en el Cauca, El Pato en el Caquetá, Guayabero en el Meta. En cada uno, la misma lógica: tumbar monte, hacer finca y montar la autodefensa al tiempo.

La ruptura de sangre y el asesinato de Charro Negro

La violencia entre limpios y comunes no fue una discordia de banderas: fue una guerra interna que, en pocos años, se cobró decenas de muertos y modeló el mapa insurgente. El detonante fue menudo. El 11 de enero de 1960, tres hombres de Gerardo Loaiza se presentaron en el cuartel comunista y le dispararon a Charro Negro. El desencadenante inmediato había sido la confiscación, por orden del propio Charro Negro, de un rifle que un guerrillero liberal apodado El Diablo había tomado como botín de guerra. Bajo la fricción cotidiana bullía la ruptura ideológica; el rifle fue apenas la ocasión.

La guerra que siguió dejó unos cincuenta muertos en el bando liberal —entre ellos el propio Loaiza— y unos veinticinco en el bando comunista. De ese balance emergieron nuevos jefes. Entre los liberales, Jesús María Oviedo, Mariachi, quien poco después se reuniría con los indígenas Paeces en San Pedro para argumentarles que no debían seguir a Marulanda porque este había adoptado la línea comunista y ellos eran "netamente liberales". Entre los comunes, la conducción recayó cada vez más claramente en Marulanda.

El episodio tiene consecuencias que van más allá del duelo. La Sexta Brigada del Ejército, ante las emboscadas que Marulanda montaba en la región, decidió armar a los antiguos guerrilleros liberales —los limpios— e instrumentalizar la fractura interna en clave contrainsurgente. La grieta abierta por la dirección liberal en El Davis se convirtió, una década después, en una herramienta militar del Estado. Y prefiguró una lógica que se repetiría: la de los grupos civiles anticomunistas articulados con la fuerza pública, que en el sur del Tolima tuvieron continuidades duraderas —del grupo de Mariachi al de Canario y, más tarde, a los precursores del Bloque Tolima de las AUC—.

La muerte de Charro Negro consolidó, además, a Marulanda como jefe indiscutido de los comunes y empujó al enclave hacia la conferencia de mediados de 1961, cuando El Támaro pasó a llamarse Marquetalia. Allí, con delegados de El Pato, Natagaima y Guayabero, el propio comité central del PCC reprochó a Marulanda sus acciones contra la fuerza pública. La respuesta ha quedado como divisa: no se dejaría liquidar ni por el gobierno ni por los limpios. La frase condensa la geometría del enclave: bajo doble asedio, exterior e interno, la autodefensa se afirmaba en un espacio propio.

Las "repúblicas independientes": la construcción política del enemigo

La tercera clave para entender lo que ocurrió en 1964 no está en la cordillera sino en el Capitolio. Con el Frente Nacional pactado entre liberales y conservadores en 1958, la mayor parte de las guerrillas nacidas en La Violencia se desmovilizaron. Las guerrillas comunistas, cuyos dirigentes habían sido excluidos del reparto de poder, no lo hicieron. A comienzos de los años sesenta, unos pocos cientos de excombatientes vivían en comunas agrícolas dispersas en las regiones montañosas y selváticas más remotas del sur del país. No estaban atacando al Estado; estaban, sobre todo, sembrando y organizándose.

Fue en el Senado, no en la selva, donde ese hecho se convirtió en problema nacional. El senador conservador Álvaro Gómez Hurtado —hijo de Laureano Gómez— y el liberal Víctor Mosquera Chaux acuñaron la expresión que quedaría en la memoria: "repúblicas independientes". Con ella designaron a Marquetalia, Riochiquito, El Pato, Guayabero y otras zonas. El argumento fue soberanista: en esas regiones los habitantes no permitían el control estatal, y ello constituía un atentado permanente contra la soberanía nacional y un desafío directo a las Fuerzas Armadas.

La denuncia era, en su forma, impecable; en su contenido, tramposa. Gómez Hurtado no reveló que canalizaba quejas de latifundistas y de miembros del clero preocupados por el orden agrario en el sur del Tolima, y omitió mencionar que en gran parte de la geografía nacional el Estado colombiano era, sencillamente, inexistente. Los enclaves campesinos no eran anomalías: eran una respuesta al vacío. Al nombrarlos "repúblicas independientes", el discurso parlamentario logró dos operaciones simultáneas: convirtió un problema agrario y de presencia estatal en una amenaza soberana, y subordinó la cuestión de la tierra a la lógica de la contrainsurgencia. Fue la traducción política que hizo pensable, y luego necesaria, la intervención militar.

Ese es el eslabón que suele saltarse. Antes de que el Ejército disparara en Marquetalia, el Congreso había definido el objetivo. La operación de 1964 no descubrió unas repúblicas independientes: fue precedida por una narrativa que las había fabricado.

La Operación Marquetalia

El instrumento militar tenía nombre: Plan Lazo. Operativo entre 1962 y 1966 aproximadamente, bajo la dirección del general Alberto Ruiz Novoa, era un plan contrainsurgente cuya filosofía se resumía en la fórmula clásica de "quitarle el agua al pez": aislar a la guerrilla de su base campesina combinando acción cívico-militar —censos, programas de ayuda, inteligencia— con operaciones militares ofensivas. Sobre su origen existen dos versiones: una que lo atribuye a asesoría estadounidense, y otra que sostiene que fue diseñado por el mando colombiano a partir de un diagnóstico propio; la influencia norteamericana en el marco general está, en todo caso, documentada. El plan preveía tres fases secuenciales: guerra psicológica y acción cívico-militar; bloqueo económico y militar del territorio; y, por último, agresión punitiva con tropas y armamento moderno.

Marquetalia fue el laboratorio de la tercera fase. Los guerrilleros lo sabían con antelación: desde los primeros días de abril de 1964 tenían información de que la ofensiva empezaría en la tercera semana de mayo. Ese margen fue aprovechado por el Partido Comunista, que comisionó a Jacobo Arenas —dirigente comunista, cuadro urbano, futuro ideólogo de las FARC— para reforzar la presencia política en el enclave antes del ataque. La decisión tendría consecuencias enormes: Arenas no llegó a defender un territorio, llegó a construir un relato.

La operación fue declarada oficialmente el 18 de mayo de 1964; en la memoria de las FARC quedó fijada como el 27 de mayo, fecha del primer combate serio. El despliegue militar fue de una magnitud desproporcionada respecto del objetivo aparente. Las cifras están disputadas —hay quien habla de más de 16.000 soldados, hay quien menciona hasta un tercio del Ejército colombiano, y el Centro Nacional de Memoria Histórica cita cerca de 7.000 efectivos—, pero incluso en la cifra más conservadora la operación movilizó recursos monumentales contra un puñado de familias campesinas armadas. Se combinaron fuerzas terrestres —infantería regular, policía, unidades contraguerrilleras—, apoyo aéreo con bombardeos y ametrallamiento, artillería pesada y helicópteros. El costo económico, calculado en más de 17 millones de dólares de la época —cifra que equivaldría a casi 3.000 millones de dólares actuales—, fue objeto de crítica pública desde el momento mismo del operativo.

Y sin embargo, la operación fracasó en su objetivo central. Marulanda no fue capturado ni eliminado. Junto con Jacobo Arenas y Hernando González, escapó del cerco por las trochas que el Ejército ignoraba, con rumbo a Riochiquito, en el Cauca. La mayoría de sus hombres salió con él. La declaración de victoria del mando militar —el hallazgo de la "trocha central" del general Matallana— fue una victoria simbólica sobre una realidad mucho más porosa: había, en el enclave, muchas trochas y ninguna decisiva.

Dos meses después del inicio de la operación, el 20 de julio de 1964, desde las montañas de Marquetalia, los guerrilleros proclamaron su Programa Agrario. No era un documento improvisado: era el acta política que convertía la resistencia militar en proyecto insurgente. El programa sería corregido y ampliado casi tres décadas después, en la Octava Conferencia Nacional de las FARC-EP del 2 de abril de 1993, pero su núcleo se había fijado en aquel julio de resistencia.

De Marquetalia al Bloque Sur: nacimiento de las FARC

Lo que ocurrió entre 1964 y 1966 tiene la lógica exacta de una fundación en tres actos. Primero, la ruptura del cerco y la marcha hacia Riochiquito. Segundo, la Primera Conferencia del Bloque Sur, celebrada en Riochiquito (Cauca), donde se reunieron alrededor de cien combatientes provenientes de los destacamentos de Riochiquito, Natagaima, El Pato, Guayabero y Marquetalia. La conferencia amplió y sistematizó la concepción político-militar que el Programa Agrario apenas había enunciado dos meses atrás en la montaña.

Tercero, en 1966, la Segunda Conferencia Guerrillera, celebrada en la región de El Pato, en el Meta. Allí el Bloque Sur adoptó el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Contaba entonces con unos 350 combatientes y se constituyeron seis nuevos núcleos guerrilleros. En el mismo acto se produjo una reorientación estratégica decisiva: del rol defensivo de autodefensa, la organización pasaba a una estrategia ofensiva de guerrilla móvil. El cambio de nombre acompañaba —aunque no expresaba por sí solo— ese giro.

El estado mayor de la nueva organización era casi enteramente campesino: Manuel Marulanda Vélez, Rigoberto Lozada, Carmelo López, Rogelio Díaz, José de Jesús Rivas, Ciro Trujillo Castaño. La única excepción era Jacobo Arenas, de origen obrero urbano y cuadro comunista, cuya función ideológica sería determinante. La combinación —jefe militar campesino y comisario político urbano; conducción del PCC en la sombra— fijaba el modelo interno de las FARC durante décadas.

Aquí conviene detenerse. La agencia decisiva en la conversión de las autodefensas en guerrilla no fue la del campesinado anónimo, aunque este proporcionara la base social, ni la del Ejército, aunque este proporcionara el detonante. Fue la del Partido Comunista Colombiano. Fue el PCC quien orientó políticamente el proceso, quien convocó la conferencia de 1961 que dio a El Támaro el nombre de Marquetalia, quien envió a Jacobo Arenas antes del ataque, quien dirigió la transformación del Bloque Sur en FARC. Gilberto Vieira, secretario general del partido, influyó de manera directa en la conversión ideológica de Marulanda. La estrategia se llamaba, en el vocabulario interno del PCC, "combinación de todas las formas de lucha": la guerrilla campesina como brazo armado del proyecto comunista dentro de un tablero más amplio. Sin esa conducción partidaria, la respuesta campesina a la agresión militar habría carecido de la arquitectura ideológica y organizativa que hizo posible tanto el mito como la continuidad insurgente. Marquetalia fue producto del vacío estatal, sí, pero fue también proyecto deliberadamente construido.

El mito fundacional

Aquí entra la cuarta capa: la simbólica. El mismo Jacobo Arenas que había sido comisionado para reforzar el enclave se convirtió en el escriba del episodio. En 1974, la editorial Ediciones Abejón Mono publicó su Diario de la resistencia de Marquetalia, testimonio interno del asedio y de la ruptura del cerco. El Diario fijó una versión: los guerrilleros conocían el ataque desde principios de abril; el partido reforzó la presencia; el operativo fue una "guerra de exterminio"; la respuesta fue defensiva y justa.

De ese relato brotó el mito fundacional. Su tesis central es una inversión de la causalidad: las FARC no habrían surgido por iniciativa propia sino como respuesta a una agresión estatal previa; no fue la guerrilla quien declaró la guerra, sino el Estado. La operación desproporcionada de 1964 —miles de soldados, apoyo aéreo, presupuesto monumental— alimentaba perfectamente esa lectura: cómo llamar de otro modo, decía el mito, al despliegue de un tercio del Ejército contra un puñado de campesinos.

El símbolo se cristalizó en pequeños gestos duraderos. El órgano de expresión de las FARC se llamó Resistencia, palabra que remitía directamente al Diario de Arenas y al mito de Marquetalia. Cuando en 1982 la Séptima Conferencia añadió las siglas "EP" —Ejército del Pueblo— para simbolizar el paso a una estrategia ofensiva orientada a la toma del poder, el órgano siguió llamándose Resistencia. El giro estratégico se traducía en la sigla; el mito, en el título.

Ese mito tenía, además, un anclaje territorial. Marulanda pasó a ser, en la narrativa insurgente, el líder campesino revolucionario. Marquetalia dejó de ser una vereda y se convirtió en un acta. Los sobrevivientes del cerco, al migrar hacia las selvas del suroriente, coincidieron con decenas de miles de colonos desplazados por La Violencia que se convertirían, hacia finales de los años setenta, en la base social ampliada de las FARC. El mito no fue solo un relato: fue una herramienta de reclutamiento y de legitimación.

Conviene decirlo con precisión: el mito tenía asideros reales. La operación de 1964 fue efectivamente desproporcionada; el asedio fue real; el cerco militar existió. Pero el mito también ocultaba capas. Ocultaba la conducción del PCC. Ocultaba la guerra interna entre limpios y comunes, la fragmentación campesina, la muerte de Charro Negro por manos de otros guerrilleros. Ocultaba que la autodefensa había sido, desde El Davis, tanto un refugio ante la violencia como un proyecto político con orientación externa. Y ocultaba, sobre todo, que la operación destinada a destruir Marquetalia había sido, en rigor, su acta de fundación: la torpeza estratégica del Estado colombiano —arrasar simbólicamente lo que no pudo destruir físicamente— produjo el nombre, el trauma y la narrativa que ningún manifiesto habría logrado por sí solo.

La huella: de la vereda al Acuerdo de La Habana

Medio siglo después, Marquetalia seguía pesando en la política colombiana. Durante las negociaciones entre el gobierno y las FARC que culminaron en el Acuerdo de Paz de 2016, la delegación insurgente volvió una y otra vez sobre el ataque del 27 de mayo de 1964 como origen legítimo de su lucha. En los ensayos académicos producidos en el marco de esos diálogos se hicieron visibles las narrativas divergentes sobre el conflicto y sus orígenes: el mito de Marquetalia, sostenido por las FARC como su punto cero, coexistió con lecturas estatales que enfatizaban el desafío soberano y con lecturas críticas que subrayaban el vacío institucional y el fracaso agrario. Ninguna de las tres desapareció en la negociación: la ficha simbólica siguió en juego.

Los actores también hicieron su itinerario. Manuel Marulanda Vélez murió en 2008 sin firmar acuerdo alguno, en el monte, tras casi seis décadas de mando ininterrumpido. Jacobo Arenas había muerto en 1990. Ciro Trujillo Castaño, el otro campesino fundador, y los demás nombres del estado mayor originario se fueron perdiendo en el largo tiempo de la guerra. Álvaro Gómez Hurtado, el senador que había acuñado la expresión "repúblicas independientes", fue asesinado en Bogotá en 1995, en un crimen cuya autoría siguió abierta durante décadas.

Marquetalia como lugar sigue ahí. Es todavía una vereda del corregimiento de Gaitania, en Planadas, Tolima, a la que se llega en bestia desde la plaza. El nevado del Huila se sigue recortando al sur como un gobelino. Es un pueblo real, con junta de acción comunal, con presidente que orienta al viajero, con una topografía que no ha cambiado. Y es también un archivo: cada visitante que sube por la trocha carga, sin proponérselo, la triple capa que este nombre ha acumulado en la historia colombiana. La geografía del enclave. El episodio militar. El mito fundacional.

La última paradoja es la más difícil de asimilar. La Operación Marquetalia produjo el efecto contrario al que se propuso: transformó a un grupo pequeño de autodefensas locales en la guerrilla más longeva del continente. La narrativa de las "repúblicas independientes", diseñada para justificar la intervención, terminó siendo interiorizada como acta de nacimiento por quienes debían ser destruidos. Un enclave de unos cientos de campesinos armados, que en 1964 podía haber sido desactivado con política agraria, presencia estatal y diálogo, se convirtió —por decisión del Congreso, por diseño del Plan Lazo y por torpeza estratégica del Ejército— en el mito que sostendría medio siglo de guerra. El Estado colombiano no descubrió a Marquetalia: la fabricó como enemigo. Y al fabricarla, la hizo indestructible.

Conexiones

El territorio en el archivo

Dónde aparece y con qué se relaciona

Aparece en68
Ver las 64 restantes
1948Autodefensa campesinaEntidad1948Guerra FríaEntidad1948Literatura del testimonio de la Violencia (1948–1957)Hecho1949Guerrillas del Llano y autodefensas comunistas del Tolima (1949–1955)Hecho1949Guerrillas liberales y autodefensas campesinas (1949–1953)Hecho1949Jacobo Prías AlapeEntidad1950Conflicto agrarioEntidad1950Juan de la Cruz VarelaEntidad1950Resistencia campesinaEntidad1950TolimaEntidad1950Violencia ruralEntidad1951Escisión entre 'limpios' y 'comunes' en El Davis (1951–1953)Hecho1952Gerardo Loaiza AldanaEntidad1952Isauro YosaEntidad1952Migración forzadaEntidad1953La amnistía de Rojas Pinilla de 1953 y las paces incompletas de ColombiaEnsayo1954Guerra de Villarrica y Columnas de Marcha (1954–1955)Hecho1955VillarricaEntidad1958Colonización armada y frontera agraria (1958–1974)Hecho1958El Frente NacionalÉpoca1958Frente NacionalEntidad1959MetaEntidad1960RiochiquitoEntidad1961Combinación de formas de luchaEntidad1961Repúblicas independientesEntidad1962Acción cívico-militarEntidad1962ContrainsurgenciaEntidad1962Doctrina de Seguridad Nacional y contrainsurgencia en Colombia (1962–1966)Hecho1962La Violencia (1946-1965)Ensayo1962Misión Yarborough y el anexo secreto sobre operaciones paramilitares (1962)Hecho1962Plan Lazo y contrainsurgencia territorial diferenciadaHecho1962William YarboroughEntidad1964Alberto Ruiz NovoaEntidad1964Álvaro Valencia TovarEntidad1964ChaparralEntidad1964Colonización armadaEntidad1964El Frente Nacional y el origen de las guerrillas colombianasEnsayo1964Guillermo León ValenciaEntidad1964Jacobo ArenasEntidad1964La pluralidad guerrillera colombiana (1964-1990)Ensayo1964Las FARC: ¿injerto cubano o sedimentación agraria?Ensayo1964Las guerrillas colombianas y el Frente NacionalEnsayo1964Operación Marquetalia y el nacimiento de las guerrillas (FARC, ELN, EPL)Hecho1964Sur del TolimaEntidad1965Doctrina contrainsurgenteEntidad1965El PatoEntidad1966Ciro Trujillo CastañoEntidad1966InsurgenciaEntidad1966Manuel Marulanda VélezEntidad1975Democracia paramilitar vs. dictadura: la Doctrina de Seguridad Nacional en Colombia y el Cono SurEnsayo1975Enemigo internoEntidad1984Casa VerdeEntidad1984Fernando Landazábal ReyesEntidad1984La UribeEntidad1985Del país del café al país de la cocaínaEnsayo1985Masacre de Tacueyó y purga del Frente Ricardo FrancoHecho1993Pedagogías paramilitares de adoctrinamiento y giro bolivariano de las FARC (1993–2002)Hecho1995Jorge Briceño (Mono Jojoy)Entidad1997San José de ApartadóEntidad1998Zona de despejeEntidad2000San Vicente del CaguánEntidad2008Raúl ReyesEntidad2011Alfonso CanoEntidad2016Rodrigo LondoñoEntidad
Relacionadaspor co-ocurrencia
Fuentes

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

39 documentos · 67 fragmentos
01
Presencia de las mujeres en la violencia del Tolima 1948 - 1964. Casos en los municipios de Chaparral, Planadas y RoviraMyriam Moreno Patiño · 2019 · p. 111, 128
2 citas
[1]

PAPAYO, PASAR AL PALO: Son locuciones que equivalen a dar muerte a fusilar. TOSTAR: Es lo mismo que fusilar, pasar al palo, al papayo. HABLAR PAJARILLA: Hacer promesas falsas, engañar. ENCALETARSE: Vivir en pequeños ranchos rústicos, muy bien disimulados en la maraña. AFORAR: También significa asesinar. MUDA DE ROPA:…

p. 111
[12]

se escribió en la novela de Alirio Vélez Machado Sargento Matacho 80 Meertens también argumenta que las pocas mujeres que estuvieron en la vida de militancia debían tener un marido líder o combatiente, pero al entrar en la maternidad, quedaban por fuera de este derecho, es decir, la maternidad representaba un punto de…

p. 128
02
A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · p. 42, 63, 112
6 citas
[2]

de m u í a yo he querido conocer y mostrar. La Marquetalia de la que poco se oye hablar es un municipio de Quindío al que Cha rro Negro quiso hacerle un homenaje bautizando con ese nombre el lugar donde desde mediados de los años 50, los comunes establecieron su comando. Pero Marquetalia tam bién fue la región donde…

p. 112
[3]

de m u í a yo he querido conocer y mostrar. La Marquetalia de la que poco se oye hablar es un municipio de Quindío al que Cha rro Negro quiso hacerle un homenaje bautizando con ese nombre el lugar donde desde mediados de los años 50, los comunes establecieron su comando. Pero Marquetalia tam bién fue la región donde…

p. 112
[14]

J.G.: Cuando la dirección liberal supo, protestó y le dijo a Gerardo que no admitía ese tipo de socias. Don Gerardo 67 A l f r e d o M o l a n o le hizo caso, reunió a los comunistas, los comunes, y les dijo: “Los comunistas nos han traicionado con una ideología traí da de Rusia. Aquí rompemos”. La asamblea aprobó.…

p. 63
[15]

J.G.: Cuando la dirección liberal supo, protestó y le dijo a Gerardo que no admitía ese tipo de socias. Don Gerardo 67 A l f r e d o M o l a n o le hizo caso, reunió a los comunistas, los comunes, y les dijo: “Los comunistas nos han traicionado con una ideología traí da de Rusia. Aquí rompemos”. La asamblea aprobó.…

p. 63
[26]

Regular, que, según testimonio de Guaracas, fue creada “con la misión de estar patrullan do, previendo cualquier peligro para poder trabajar más tranquilos”. N o obstante, Marulanda montó emboscadas contra el Ejército en las carreteras El Carmen y el Alto, donde les quitó varios fusiles a las tropas del Gobierno. La…

p. 42
[27]

Regular, que, según testimonio de Guaracas, fue creada “con la misión de estar patrullan do, previendo cualquier peligro para poder trabajar más tranquilos”. N o obstante, Marulanda montó emboscadas contra el Ejército en las carreteras El Carmen y el Alto, donde les quitó varios fusiles a las tropas del Gobierno. La…

p. 42
03
Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · p. 142, 143
2 citas
[4]

Elster, La explicación del comportamiento social: más tuercas y tornillos para las ciencias sociales. Barcelona: Gedisa, 2010, p. 70. C APÍTULO 4 L UGARES COMUNES L OS TÓPICOS INTELECTUALES QUE LEGITIMARON UNA REBELDÍA SIN PUEBLO El escritor vallecaucano Arturo Álape (1938-2006) es uno de los principales responsables…

p. 142
[5]

Elster, La explicación del comportamiento social: más tuercas y tornillos para las ciencias sociales. Barcelona: Gedisa, 2010, p. 70. C APÍTULO 4 L UGARES COMUNES L OS TÓPICOS INTELECTUALES QUE LEGITIMARON UNA REBELDÍA SIN PUEBLO El escritor vallecaucano Arturo Álape (1938-2006) es uno de los principales responsables…

p. 143
04
Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 53, 69
2 citas
[6]

una perspectiva de más largo aliento, como parte de un proyecto político y de vida, bien fuese por por una decisión libre y racional, o presos de las circunstancias. Así lo constató ante la Comisión este testimoniante: «Esos eran Pájaros, apoyados por los terratenientes. Ellos no estaban en contra del Estado, ellos…

p. 69
[8]

guerras de «limpios», como se conocía a los liberales, y «comunes», como se denominaba a los comunistas. La vio- lencia se atenuó 95 tras el pacto bipartidista que dio origen al Frente Nacional. Algunos autores señalan una tercera ola desde principios de los años sesenta, con la persecución al campesinado comunista…

p. 53
05
Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 403
1 cita
[7]

some peasants from among those driven out of the municipios of Chaparral, El Líbano, and Rovira, in central and northern Tolima (to mention only three localities for which there is data). Military fortification began in these regions before 1953, and political organization solidified between 1953 and 1955, the year in…

p. 403
06
Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 41, 49, 334
3 citas
[9]

contra el Secretariado de las farc en Casa Verde y de agresión militarista contra el movimiento popular en todo el país” 32. Resulta necesario preguntarse entonces, ¿a qué guerras se están refiriendo las farc, con antelación a su momento de creación? Las “cuatro guerras” que han marcado los orígenes de las farc se…

p. 41
[37]

1948; otra, a partir de 1.954; otra, a partir de 1962; otra, a partir del 18 de mayo de 1964 cuando los Altos Mandos declaran oficialmente que ese día empe- zaba la “Operación Marquetalia”; y esta que enfrentamos a partir 1 Actualizado en la VIII Conferencia de 1993. 336 Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las…

p. 334
[53]

Luna; y el sacerdote Camilo Torres, que ofreció una mediación entre los campesinos y las autoridades, por lo que fue tildado por la prensa conservadora como “crip- tocomunista”. El episodio desencadenó protestas por parte del Movimiento Revolucionario Liberal (mrl) y del Partido Comu- nista, y debates en la Cámara de…

p. 49
07
Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · p. 10, 13, 29, 256
4 citas
[10]

All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. AN OVERVIEW OF THE FARC-EP 11 social structures independent of centralized state powers (Simons, 2004: 42; Ramírez Tobón, 1981; Gilhodés, 1970; Guzmán Campos, Fals Borda, Umaña Luna, 1964; 1962). At the beginning of the 1950s, increased migrations of peasants and…

p. 10
[33]

cities and became absentee owners (that is, urban-based rural landowners) or “capi- talist entrepreneurs” while aligning with industrialists, thereby changing the rural dynamic of the social relations of production (Sánchez and Meertens, 2001: 11). 25 In the 1950s, Currie was the largest cattle owner in the country…

p. 256
[38]

the Colombian state had devoted over US$17 million alongside one-third of its entire army to defeat Marulanda and the network of self-defense communities (Alejandro and Billon, 1999; de la Peña, 1989: 354; Gott, 1970: 249; Lartéguy, 1970: 148). Using general infla- tion rates, the operation would today total almost…

p. 29
[66]

https://www.ebsco.com/terms-of-use. 14 REVOLUTIONARY SOCIAL CHANGE IN COLOMBIA peaceful solution to the internal strife, even offering to surrender himself so as to protect civilians in the communities, Marulanda claimed that no other avenue but armed struggle was available (Braun, 2007: 29; Maullin, 1973: 131n.13).…

p. 13
08
Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 142
1 cita
[11]

veterano diri- gente campesino Isauro Yosa, «Mayor Lister», y el guerrillero de ascendencia indígena Jacobo Prías Alape, «Cha- rronegro», pero en el largo plazo, lo que resultó más significativo fue la evolución de campesinos que prove- nientes de otras regiones (Cauca, Hui- la, Quindío) y habiendo militado en- tonces…

p. 142
09
Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 100, 103, 200
3 citas
[13]

destacamentos embrionarios y los grupos guerrilleros liberales, comandados por Gerardo Loaiza; se creó el Comando del Davis en lo alto del cañón del Cambrín, y se conformó un estado mayor unificado. Entre 1949 y 1964, el PCC, en consonancia con los cambios de la situación política nacional, va a desarrollar una…

p. 100
[56]

historiadores y analistas del fenómeno guerrillero en Colombia. Lo cierto es que, más allá de si el nacimiento de las FARC estaba o no inscrito en la lógica del desarrollo histórico. El PCC y el cerco militar contra Marquetalia le sirvió a la incipiente organización guerrillera para crear un poderoso mito fundacional.…

p. 103
[58]

la Segunda Conferencia, en la cual el Bloque Sur se constituye en las FARC y deciden expandir las acciones armadas del grupo a través de una guerra de guerrillas móviles en otras áreas del país. Se constituyen seis nuevos núcleos guerrilleros que cambian su estrategia de reactiva defensiva a una de ofensiva directa,…

p. 200
10
Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 54
1 cita
[16]

Canal Encuentro». 107 Semana, «El Tinigua». 108 Molano et al., Yo le digo una de las cosas: la colonización de la Reserva La Macarena. colonización, poblamiento e ímpetu organizativo (1953-1977) 55 Segunda oleada: las columnas de marcha La segunda oleada de poblamiento, iniciada también en los cincuenta, fue prota-…

p. 54
11
Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 52, 64
2 citas
[17]

hablaba hasta que acabara. Él era muy buena gente (…) era chiquitico, pero era bravo de la lengua” (CNMH, entrevista con abuela, 2012). 1.4. Colonización, continuidad de la Violencia, e influencia del movimiento comunista En este contexto, el municipio de Villarrica, ubicado al oriente del departamento del Tolima,…

p. 52
[35]

la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…

p. 64
12
America's Other War: Terrorizing ColombiaDoug Stokes · 2005 · p. 92
2 citas
[18]

various armed groups in Colombia’s rural areas left over from the years of la violencia and was principally targeted at the peasant agriculturalists found in Colom- bia’s south. These areas were largely populated by peasants who had either fled the violence of the civil war or were dispossessed through        …

p. 92
[19]

various armed groups in Colombia’s rural areas left over from the years of la violencia and was principally targeted at the peasant agriculturalists found in Colom- bia’s south. These areas were largely populated by peasants who had either fled the violence of the civil war or were dispossessed through        …

p. 92
13
Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 232
2 citas
[20]

inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…

p. 232
[21]

inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…

p. 232
14
Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 74
1 cita
[22]

[...] Mi papá no era tipo de armas y dijo que no. Entonces a raíz de eso le dijeron que no lo querían ahí. […] Él optó por venirse acá, él había nacido acá en el municipio de Nátaga; nos vinimos a vivir acá desde ese tiempo» 186. En el sur del Tolima, la disputa entre Limpios y Comunes generó una ruptura entre…

p. 74
15
De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 61, 65
2 citas
[23]

la estructura del Bloque Tolima de las AUC. 66 DE LOS GRUPOS PRECURSORES AL BLOQUE TOLIMA (AUC) INFORME No. 1 indígenas quedan al margen derecho del río y el campesino a la margen izquierda del río. Entonces, ahí nos dividieron y cuando entra la operación de Marquetalia es cuando el Ejército aprovecha a través de mi…

p. 65
[47]

“en la que participaron casi 7.000 miembros 62 DE LOS GRUPOS PRECURSORES AL BLOQUE TOLIMA (AUC) INFORME No. 1 del Ejército, algunos con formación antiguerrillera. El operati- vo fue respondido con tácticas guerrilleras, pero fue levantado al poco tiempo, quizá porque se trataba de un ensayo para la operación militar…

p. 61
16
Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 423
1 cita
[24]

the redistribution of weapons taken in battle, returned home with a rifle he had liberated. Months later a communist patrol happened on the man, whose nom de guerre was El Diablo, and, acting on Charro Negro’s instruction, confiscated the rifle. That infuri- ated Gerardo Loayza, who vowed to avenge the crime against…

p. 423
17
Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 86, 92, 95
3 citas
[25]

tenía “el respaldo del Partido Comunista”. Añade que “según informaciones de Jorge Arboleda al hacenda- do Tomás Ramos quien confidencialmente las suministró a la Seccional”, el asalto del Charro se prepara en una finca de Neiva. 30 ¿Por qué se enredó el acuerdo? A pesar de las intenciones políticas del liderazgo…

p. 92
[28]

con la cual se descalifica, se aísla de la sociedad a las personas que se quiere asesinar, para que no haya protestas por su muerte. Pero ya está de moda en el ejército obligar a los soldados a asesinar a los campesinos, cambiarles su ropa civil por prendas mili- tares, sus alpargatas por tenis, ponerle un arma al…

p. 95
[59]

tuvimos con las fuer zas oficiales en la otra violencia y ahora no saben que nosotros hemos acumula do muchas experiencias en este tipo de lucha [...]".36 35 Pende un debate bizantino sobre el nombre oficial de la Operación: si Laso (en el marco del Latín American Security Operation, laso) o Lazo con zeta. El primer…

p. 86
18
El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 99
2 citas
[29]

como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…

p. 99
[30]

como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…

p. 99
19
La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 36
1 cita
[31]

Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, como “repúblicas independientes” en las que el Estado no ejercía ningún control. Y se convirtieron en un objetivo militar. En mayo de 1964, bajo el gobierno del también conservador Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó una operación para acabar con el reducto…

p. 36
20
Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 244
1 cita
[32]

el propósito de convertir las autodefensas campesinas en la guerrilla del partido dentro de la estrategia de combinación de todas las formas de lucha (Pizarro, 1991). Uno de estos asentamientos campesinos, Marquetalia, se constituyó en la esencia del mito fundacional de las FARC. Se trataba de una comunidad campesina…

p. 244
21
Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 47
1 cita
[34]

students, who received train- ing in Cuba in 1962, returned to Colombia and officially began the ELN’s insurgency struggle in 1964. The FARC emerged under the leadership of the Communist Party and operated with the support of peasants who sought refuge from the repression of La Violencia. The FARC was largely made up…

p. 47
22
Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 321
1 cita
[36]

conducente a la “toma del poder”. Ese grupo era el sobreviviente de las autodefensas campesinas que se habían organizado a comienzos de 1960, bajo un proyecto de economía campesina colectiva y como resultado de la división que había ocurrido en las filas de los antiguos y amnistiados guerrilleros liberales de los años…

p. 321
23
Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · p. 224
1 cita
[39]

Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…

p. 224
24
Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · p. 46
1 cita
[40]

provided by the United States. 16 The light aircraft that Yarborough recommended for the Colombian Air Force were “Helio Couriers,” a lightweight plane used extensively by the cia in operations at that time in Africa and Indochina. The U.S. State Depart - ment had already recommended in 1960 that the Colombian…

p. 46
25
Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 61
1 cita
[41]

GINI para Bogotá y la Región», 11-12. 118 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 337. 119 Misas Arango, Regímenes de acumulación y modos de regulación: Colombia 1910-2010, 62. 120 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 90. 121 Helg, La educación en Colombia: 1918-1957. Una historia social, económica y…

p. 61
26
No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 102
1 cita
[42]

corto, mediano y largo plazo 262. El objetivo era: [...] emprender y realizar la acción civil y las operaciones militares necesarias para eliminar las cuadrillas de bandoleros y prevenir la formación de nuevos focos o núcleos de antisociales a fin de obtener y mantener un estado de paz y de tranqui- lidad en todo el…

p. 102
27
Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 279, 907
2 citas
[43]

las cooperativas agrícolas La María y El Plomo, y en un combate desigual dieron muerte a dieciséis de sus integrantes. Estos, en represalia, conformaron el movimiento armado 26 de Septiembre y, tres meses después, el 29 de diciembre, emboscaron en la vía entre Planadas y Gaitania a una columna de abastecimiento del…

p. 279
[62]

Véase también “Asesinados dos oficiales en asalto a un helicóptero”, El Tiempo, marzo 4 de 1964, p. 27. “Campesinos en el sur del Tolima. Estudio de caso 1960-1965”, Aurora Moreno Torres, en: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4015139.pdf 294 Jacobo Arenas, Diario de la resistencia de Marquetalia, Bogotá,…

p. 907
28
La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · p. 71, 72, 89, 90
4 citas
[44]

los concep- tos básicos expresados en sus Cuadernos. Es impresionante la for- ma en que evolucionaron sus ideas. Capítulo V JACOBO ARENAS L dirigente comunista Jacobo Arenas, enviado por su parti- do a la más importante zona guerrillera, escribió un intere- sante libro que tituló Diario de la resistencia de…

p. 72
[51]

a veces las pala- bras de Marulanda: “‘De Marquetalia se puede salir por varias trochas. Se sale para el Huila, se sale para el Cauca, se sale para Caldas. Nosotros teníamos muchas vías de escape. Y nadie lo sabía. Entonces nosotros escapamos por to- das esas trochas. Claro que había una trocha que se lla- maba la…

p. 90
[52]

“‘De Marquetalia se puede salir por varias trochas. Se sale para el Huila, se sale para el Cauca, se sale para Caldas. Nosotros teníamos muchas vías de escape. Y nadie lo sabía. Entonces nosotros escapamos por to- das esas trochas. Claro que había una trocha que se lla- maba la trocha central, quizá, es la trocha que…

p. 89
[63]

Cuadernos. Es impresionante la for- ma en que evolucionaron sus ideas. Capítulo V JACOBO ARENAS L dirigente comunista Jacobo Arenas, enviado por su parti- do a la más importante zona guerrillera, escribió un intere- sante libro que tituló Diario de la resistencia de Marquetalia. Es imprescindible para disponer de…

p. 71
29
Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 29
1 cita
[45]

para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
30
Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 29
1 cita
[46]

para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
31
When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 235
3 citas
[48]

suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…

p. 235
[49]

suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…

p. 235
[50]

suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…

p. 235
32
¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 77
1 cita
[54]

34 31. Véanse: Pizarro Leongómez, Las F ARC (1949-1966), 188-189; y Pizarro Leongómez, Una democracia asediada, 168. 32. Manuel Bonnet Locarno, “Operación Marquetalia. Surgen las FARC ”, en Hablan los generales. Las grandes batallas del conflicto colombiano contadas por sus protagonistas, comp. Glenda Martínez…

p. 77
33
Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · p. 59
1 cita
[55]

colombiano en el marco de la guerra fría. Las operaciones de mayo de 1964 conocidas como Operación Soberanía, ocasionaron la salida de campesinos que organizados en grupos de autodefen- sas, iniciaron una marcha hacia el sur del país en columnas, este proceso per- mitió la consolidación política y militar con la…

p. 59
34
30 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 219
1 cita
[57]

de fundación fueron: ELN, 1962; Farc, 1964; EPL, 1967; M- 19, 1970. El M-19 se desmovilizó en 1990, el EPL en 1991 y las Farc-Ep en 2016. Todos fueron producto de la revolución cubana. Y, con alguna excepción, a partir de los años ochenta encontraron en el narcotráfico su fuente de financiamiento y expansión,…

p. 219
35
Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 31
1 cita
[60]

de Abril (M-19), el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) o la guerrilla indigenista Quintín Lame (QL). APARICIÓN E HISTORIA DE LAS FARC, 1964-1998 Como se explicaba, las FARC toman el ataque sobre la República de Marquetalia del 27 de mayo de 1964 como su mito fundacional, si bien esta denominación no aparece…

p. 31
36
Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 56
1 cita
[61]

de sus pue- blos y se reagruparon en el sur del Tolima. COMPOSICIÓN DE CLASE Y DE GÉNERO DE LAS FARC Los comandantes de las FARC de ese entonces eran Manuel Maru- landa Vélez,Jacobo Arenas, Rigoberto Lozada (Joselo), Carmelo López, Rogelio Díaz,José de Jesús Rivas (Cartagena) y Ciro Trujillo. Todos eran de origen…

p. 56
37
More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · p. 80
1 cita
[64]

"Communist efforts at provocation exist, and are made easy by the state of fear, disorganization, and atmosphere of vengeance brought about by banditry and the remains of the politically motivated fighting of past years." Even among the Communists, there were sharp divisions. At Mar- quetalia, some ridiculed the…

p. 80
38
Conversaciones de honor: Memorias MilitaresMartín Nova · 2020 · p. 99
1 cita
[65]

en el monte, escapó. Con el tiempo, tres años después, él se refugió en la ladera oriental de la cordillera Oriental, la parte que llaman La Uribe y esa zona. Terminaron con apoyo comunista, con mucho apoyo de Gilberto Vieira White, que era secretario del Partido Comunista. Él acostumbraba visitar con frecuencia…

p. 99
39
Paramilitarismo. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoTeófilo Vásquez Delgado, Víctor Barrera · 2018 · p. 25
1 cita
[67]

las FARC y el Gobierno colombiano, en la que se rea- lizaron 12 ensayos y dos relatorías. 5 Vistos en su conjunto, es claro que estos ensayos produjeron narrativas divergentes sobre el conflicto armado, que refuerzan la polarización existente en torno a orígenes, factores de persis- tencia e impactos del conflicto…

p. 25