Misión Yarborough y el anexo secreto sobre operaciones paramilitares (1962)
En febrero de 1962, el general de brigada William P. Yarborough visitó Colombia y redactó un anexo secreto en el que recomendó estructurar una organización civil-militar clandestina para 'ejecutar actividades paramilitares, de sabotaje y/o terroristas contra proponentes comunistas conocidos', con respaldo estadounidense. Ese documento constituye la primera constancia escrita con firma institucional de la delegación de violencia clandestina en civiles armados que después se convertiría en política de Estado.
Ficha del acontecimiento
Síntesis
- Cuándo
- Febrero de 1962
- Dónde
- Bogotá, Colombia, Washington, Tolima, Estados Unidos, Fort Bragg (Carolina del Norte, Estados Unidos), Marquetalia (Tolima)
- Protagonistas
- General de brigada William P. Yarborough (jefe del Special Warfare Center de Fort Bragg), Alberto Lleras Camargo (presidente de Colombia, 1958-1962), General Alberto Ruiz Novoa (comandante de la contrainsurgencia colombiana y ejecutor del Plan Lazo), Guillermo León Valencia (presidente de Colombia, 1962-1966, firmante del Decreto 3398 de 1965), John F. Kennedy (presidente de Estados Unidos, impulsor de la Alianza para el Progreso y del Special Group Counter Insurgency), General Maxwell Taylor (encargado por Kennedy de reforzar capacidades contraguerrilleras), Walt W. Rostow (asesor de Seguridad Nacional de Kennedy, arquitecto intelectual del nexo modernización-contrainsurgencia), Manuel Marulanda Vélez (líder guerrillero campesino en Marquetalia), Special Group (Counter Insurgency) (organismo de gabinete estadounidense de coordinación contrainsurgente), Special Warfare Center de Fort Bragg (institución que encabezó la misión), Fuerzas Militares de Colombia, Partido Comunista Colombiano
Lectura causal
Causas, hecho y consecuencias
Causas
- La Revolución Cubana de 1959 y la proclamación pública del marxismo-leninismo por Fidel Castro detonaron una reorientación radical de la política exterior estadounidense hacia América Latina, orientada a prevenir nuevas revoluciones mediante la combinación de desarrollo económico y contrainsurgencia.
- La administración Kennedy creó el Special Group (Counter Insurgency) e instruyó al general Maxwell Taylor para reforzar las capacidades de guerra irregular del Ejército estadounidense, generando la demanda institucional de misiones de evaluación como la de Yarborough.
- Colombia fue identificada por Kennedy como vitrina de la Alianza para el Progreso y socio estratégico privilegiado, lo que intensificó la cooperación militar bilateral y facilitó el acceso de misiones estadounidenses al gobierno de Lleras Camargo.
- La ruptura de relaciones diplomáticas de Colombia con Cuba el 9 de diciembre de 1961, ocho días antes de la visita de Kennedy a Bogotá, consolidó el alineamiento del gobierno colombiano con Washington y creó el clima político para la misión Yarborough.
- La permanencia de guerrillas comunistas armadas en comunas agrícolas remotas del sur colombiano —Marquetalia, El Pato, Riochiquito, Guayabero— era leída por Bogotá y Washington como amenaza simbólica y política que justificaba la sofisticación contrainsurgente.
- La acumulación histórica de prácticas de violencia delegada en Colombia —bandas partidistas, pájaros y sicarios desde los años treinta— proporcionó el sustrato social sobre el que la doctrina estadounidense pudo inscribirse con facilidad, dotando de arquitectura formal a lo que ya existía como práctica informal.
Consecuencias
- El anexo secreto de Yarborough proveyó la arquitectura doctrinal para el Plan Lazo (1962-1966), operado por el general Ruiz Novoa, que combinó acción cívico-militar, guerra psicológica y organización de civiles armados en Comités de Coordinación Cívico-Militar para aislar a la guerrilla de su base social campesina.
- La ofensiva del Plan Lazo contra Marquetalia (mayo de 1964) y las demás 'repúblicas independientes' produjo el efecto inverso al buscado: de la retirada campesina emergió el embrión organizativo que entre 1964 y 1966 se convertiría en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
- La necesidad de dar cobertura jurídica a la práctica de armar civiles en funciones antisubversivas condujo al Decreto Legislativo 3398 del 24 de diciembre de 1965, expedido por el gobierno de Guillermo León Valencia, que formalizó la participación de la población civil en la defensa nacional.
- La lógica civil-militar mixta recomendada por Yarborough tuvo continuidad doctrinal en los manuales militares colombianos, incluido el de 1979, que ordenaba 'organizar en forma militar a la población civil', trazando una línea directa entre el anexo secreto de 1962 y las estructuras paramilitares de las décadas siguientes.
- La misión Yarborough constituye prueba documental de que la genealogía del paramilitarismo colombiano fue diseñada con asesoría estadounidense explícita antes del Decreto 3398 de 1965, desplazando la narrativa de un origen endógeno o reactivo hacia una de diseño institucional con respaldo externo.
- La incorporación de organismos civiles —Acción Comunal, Cuerpo de Paz, CARE, Cáritas— en la red cívico-militar del Plan Lazo creó una zona gris entre ayuda humanitaria e inteligencia contrainsurgente que comprometió la neutralidad de actores civiles y sentó precedente para la instrumentalización posterior de organizaciones sociales.
La clave interpretativa
Por qué importa
El anexo secreto de Yarborough es el documento fundacional que permite trazar una genealogía continua entre la cooperación militar estadounidense de 1962, el Plan Lazo, el Decreto 3398 de 1965 y las estructuras paramilitares que décadas después perpetraron crímenes de lesa humanidad en Colombia. Su importancia no es solo histórica sino jurídica y política: demuestra que el paramilitarismo colombiano no fue una reacción espontánea ni un fenómeno exclusivamente endógeno, sino el resultado de una decisión doctrinal adoptada con asesoría institucional explícita del Estado estadounidense, lo que interpela las responsabilidades de ambos gobiernos. Al mismo tiempo, el caso ilustra cómo la Doctrina de Seguridad Nacional convirtió la disidencia política interna —sindicalistas, campesinos, intelectuales de izquierda— en blanco legítimo de violencia estatal y paraestatal, con consecuencias que el conflicto armado colombiano prolongó durante más de medio siglo.
Desarrollo histórico
La historia completa
Misión Yarborough y anexo secreto sobre operaciones paramilitares (1962)
En febrero de 1962, una misión militar del Ejército de Estados Unidos encabezada por el general de brigada William P. Yarborough, jefe del Special Warfare Center de Fort Bragg, visitó Colombia por invitación del gobierno de Alberto Lleras Camargo. De aquella visita salió un informe con recomendaciones abiertas para la modernización contrainsurgente colombiana y un anexo secreto —el Secret Supplement— en el que Yarborough recomendó al Estado colombiano estructurar una organización civil-militar clandestina destinada a "ejecutar actividades paramilitares, de sabotaje y/o terroristas contra proponentes comunistas conocidos", con respaldo estadounidense. Ese documento es la primera constancia escrita, con firma institucional, de la delegación de violencia clandestina en civiles armados que después se convertiría en política de Estado. No inventó una práctica: la tradición de bandas partidistas, pájaros y sicarios venía de dos décadas atrás. Pero le dio arquitectura doctrinal, respaldo externo y una hoja de ruta transferible a manuales, planes operativos y, en 1965, a un decreto legislativo.
El mundo del que salió la misión
La misión Yarborough no fue una anomalía. Fue una pieza dentro de la mayor reorganización de la política exterior estadounidense hacia América Latina desde la Segunda Guerra Mundial, disparada por la Revolución Cubana de 1959 y por la conversión pública de Fidel Castro al marxismo-leninismo, anunciada apenas semanas antes de que Yarborough aterrizara en Bogotá.
El 17 de agosto de 1961, en Punta del Este, la administración Kennedy había lanzado la Alianza para el Progreso mediante la Carta de Punta del Este: un programa de cooperación económica pensado como alternativa democrático-capitalista al modelo cubano, con reformas agrarias, inversión en infraestructura y modernización institucional. La consigna implícita era demostrar que el capitalismo reformista podía mejorar las condiciones materiales de los latinoamericanos más rápido que el comunismo. Kennedy identificó a Colombia como eslabón vital y el país quedó convertido en vitrina del programa. La visita de Kennedy a Bogotá el 17 de diciembre de 1961, ocho días después de que Lleras Camargo rompiera relaciones diplomáticas con Cuba, selló esa condición de socio predilecto.
La Alianza para el Progreso tenía una segunda pierna, menos visible. En paralelo al componente de desarrollo, Kennedy había instruido al general Maxwell Taylor para reforzar las capacidades contraguerrilleras del Ejército estadounidense y había creado, a nivel de gabinete, el Special Group (Counter Insurgency), encargado de coordinar la respuesta militar y clandestina a lo que Washington leía como una ofensiva revolucionaria del Tercer Mundo. El marco intelectual venía de Walt W. Rostow, asesor de Seguridad Nacional, para quien la modernización económica y la contrainsurgencia eran caras de una misma estrategia: acelerar el "despegue" de las sociedades tradicionales mientras se contenía por la fuerza a quienes quisieran capturar ese tránsito.
La doctrina que empezaba a codificarse desplazaba el énfasis desde la guerra interestatal regular hacia la guerra irregular interna. Sus principios operativos venían de la experiencia colonial francesa en Indochina y Argelia —Roger Trinquier, David Galula— y de la británica en Malasia y Kenia, esta última fuente central del programa de Acción Cívico-Militar que el Pentágono elaboraba como complemento político-táctico de la Alianza. En ese mismo dispositivo se insertaba la School of the Americas, que hasta el final de la Guerra Fría entrenaría a más de cuarenta mil militares latinoamericanos en las técnicas del nuevo repertorio.
En Colombia, la doctrina llegaba a un país que ya sabía delegar la violencia. Desde los años treinta, caciques del Partido Conservador y jerarquías de la Iglesia católica habían organizado bandas armadas contra liberales; los liberales respondieron con bandas propias, aunque sin bendición eclesiástica. Durante La Violencia, esas estructuras se ensañaron especialmente contra gaitanistas y comunistas. Para eliminar a dirigentes guerrilleros desmovilizados se recurrió a los "pájaros", figura de la que derivaría el sicariato colombiano. Curia, conservadores y liberales incorporaron a policías —y, en menor grado, a militares— a esas estructuras, aunque nunca como estrategia estatal formal.
A comienzos de los años sesenta, una parte de las guerrillas comunistas que habían combatido durante La Violencia había depuesto las armas al amparo del Frente Nacional. Otra parte, unos pocos cientos de hombres agrupados en comunas agrícolas remotas, permanecía armada en zonas del sur del Tolima, del Huila y del Cauca. Esa presencia menor, cuya amenaza militar era limitada pero cuyo simbolismo político era grande, sería el argumento con el que Bogotá y Washington justificarían la sofisticación contrainsurgente que se venía.
La visita y el informe
La misión de Yarborough llegó a Bogotá en febrero de 1962. Su composición era la de un equipo de análisis estratégico del Special Warfare Center: oficiales especializados en guerra irregular, inteligencia y operaciones psicológicas. Su encargo era evaluar la situación colombiana y formular recomendaciones para adecuar las Fuerzas Militares y la Policía Nacional a las exigencias de la contrainsurgencia moderna. El presidente que los recibió, Alberto Lleras Camargo, estaba en la fase final de su mandato y era el principal arquitecto colombiano del Frente Nacional, así como el interlocutor privilegiado de Washington en la región.
El informe resultante tuvo dos partes. La primera, pública en su circulación institucional, contenía recomendaciones convencionales: reorganización de unidades, modernización de equipos, formación de oficiales en academias estadounidenses, dotación de aeronaves ligeras. Yarborough recomendó aviones tipo Helio Courier para la Fuerza Aérea Colombiana —los mismos que la CIA usaba entonces en operaciones encubiertas en el sudeste asiático y África—, un programa intensivo de registro civil con huellas dactilares y fotografías en archivos gubernamentales, y técnicas de interrogatorio que incluían el uso de pentotal sódico y polígrafos.
Esta parte del informe ya era significativa. El registro biométrico masivo de civiles y las técnicas farmacológicas de interrogación anticipaban el corazón operativo de la Doctrina de Seguridad Nacional: la conversión del ciudadano en objeto de vigilancia contrainsurgente, con la sospecha desplazándose desde el combatiente armado hacia la sociedad civil desarmada.
La parte decisiva era la segunda: el Secret Supplement, anexo clasificado que no circulaba con el informe principal. Allí Yarborough escribió la fórmula que hoy opera como acta fundacional del paramilitarismo colombiano. La estructura civil-militar recomendada debía cumplir tres funciones. Primero, ejecutar actividades paramilitares, de sabotaje y/o terroristas contra "proponentes comunistas conocidos". Segundo, realizar labores de contra-agente y contra-propaganda. Tercero —detalle que suele olvidarse— presionar "hacia reformas conocidas como necesarias", es decir, ejercer coacción también sobre el propio Estado colombiano para acelerar cambios que Washington consideraba imprescindibles.
Tres rasgos hacen del anexo un documento sin equivalente previo. Primero, la explicitud del vocabulario: "paramilitares", "sabotaje", "terroristas" son palabras técnicas escogidas, no eufemismos. Segundo, la definición del blanco: no combatientes armados en el monte, sino "proponentes comunistas conocidos", categoría deliberadamente amplia que cubre desde militantes clandestinos hasta dirigentes sindicales, académicos o sacerdotes con simpatías por la izquierda. Tercero, la arquitectura mixta civil-militar, con respaldo estadounidense, que rompe de entrada con el principio del monopolio estatal de la fuerza. Lo que en 1962 se recomienda por escrito no es reforzar al Ejército contra la guerrilla, sino crear —al lado del Ejército— una estructura clandestina en la que civiles selectos ejecuten violencia política contra la disidencia interna.
Del papel al plan: Ruiz Novoa y el Lazo
La traducción operativa del informe empezó de inmediato. En 1962, el general Alberto Ruiz Novoa asumió como jefe de la contrainsurgencia colombiana y puso en marcha el Plan Lazo —conocido también como LASO, sigla de Latin American Security Operation—, cuya vigencia se extendió hasta 1966. Ruiz Novoa siempre minimizó públicamente el vínculo entre las recomendaciones de Yarborough y su plan, pero el Lazo se nutrió ampliamente de las ideas estadounidenses sobre guerra irregular difundidas por misiones militares como la de febrero de 1962: allí están las coincidencias de vocabulario, de secuencia táctica, de estructura organizativa.
La filosofía del Plan Lazo la resumió el propio Ruiz Novoa en una frase que hizo escuela: "quitarle el agua al pez". La metáfora, tomada de Mao invertido, sintetizaba el desplazamiento doctrinal. El enemigo ya no era solo la guerrilla armada, sino la población campesina que le prestaba sustento; la victoria consistía en separar a una de la otra mediante una combinación de acción militar, acción cívica, guerra psicológica y organización de civiles armados bajo tutela del Ejército.
Sobre esa filosofía se montaron tres innovaciones operativas encadenadas. Los Comités de Coordinación Cívico-Militar fueron el primer dispositivo: en cada zona sensible, oficiales del Ejército sentaban en la misma mesa a autoridades civiles, notables regionales y agentes de inteligencia para seleccionar, organizar, adoctrinar y armar unidades de autodefensa legal. La preferencia recaía en militares y policías retirados y en "personas sobresalientes" políticamente confiables. Era, sobre el terreno colombiano, la primera aplicación sistemática del principio Yarborough de estructura civil-militar mixta.
La segunda innovación fue la acción cívico-militar propiamente dicha —obras públicas, brigadas de salud, programas de ayuda campesina ejecutados por las Fuerzas Armadas en zonas de precaria presencia estatal—, importada de la experiencia británica en Malasia y Kenia y sistematizada en el Pentágono. En Colombia, esa acción cívico-militar incorporó a organismos civiles como Acción Comunal, el Cuerpo de Paz, CARE y Cáritas en una red híbrida donde la ayuda humanitaria y la inteligencia contrainsurgente resultaban difícilmente distinguibles: el promotor de la brigada de salud y el agente que fichaba a los pobladores podían ser la misma persona, o compartir jerarquía.
La tercera innovación fue el ataque militar frontal contra las llamadas "repúblicas independientes", expresión que Álvaro Gómez Hurtado había acuñado en el Congreso para designar los territorios de asentamiento comunista en el sur colombiano: Marquetalia, Riochiquito, El Pato, Guayabero. El Plan Lazo se propuso desmantelar esos enclaves uno por uno, y allí el legado Yarborough encontró su prueba de fuego.
Marquetalia
La ofensiva contra Marquetalia empezó el 13 de mayo de 1964. El Ejército desplegó bombardeos aéreos y fuego de artillería pesada sobre las posiciones guerrilleras, seguidos de un cerco terrestre con unidades de infantería y policía. Los habitantes del enclave habían tenido conocimiento del ataque desde los primeros días de abril: sabían que se venía en la tercera semana de mayo. El Partido Comunista Colombiano había enviado a Jacobo Arenas para reforzar la presencia política ante la ofensiva. En el mando militar campesino estaba Pedro Antonio Marín, conocido como Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo, cuyo liderazgo se había consolidado tras el asesinato de Jacobo Prías Alape, alias Charro Negro, a manos de guerrilleros liberales.
Antes del ataque, un grupo de académicos y sacerdotes encabezado por el padre Germán Guzmán Campos —autor de la obra de referencia sobre La Violencia—, con Camilo Torres Restrepo y Orlando Fals Borda entre los firmantes, dirigió una carta al ministro de Guerra, Alberto Ruiz Novoa, ofreciendo realizar un estudio socioeconómico de Marquetalia antes de la operación militar. La idea era pausar la fase armada para conocer la realidad social del enclave. La oferta fue agradecida y declinada. La operación continuó.
Los efectos fueron severos. Los parlamentarios Carlos Restrepo Arbeláez y Gerardo Bernal denunciaron en el Congreso, en octubre de 1964, fusilamientos y torturas con corriente eléctrica. Las cifras del gasto militar circularon en la prensa norteamericana como escandalosas. Y de la retirada campesina hacia las montañas emergió, dos años después, el embrión organizativo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Entre 1964 y 1966, la ofensiva se extendió a las otras "repúblicas independientes": Riochiquito, El Pato, Guayabero.
Marquetalia importa en la genealogía Yarborough por dos razones. Materializó en el terreno la doctrina del anexo —aislar al pez del agua, con acción psicológica, cívica y militar articuladas— y, al mismo tiempo, obligó al gobierno a formalizar jurídicamente lo que hasta entonces era práctica militar sin cobertura legal. La respuesta a esa necesidad fue el Decreto 3398 de 1965.
El Decreto 3398 de 1965: la ventana jurídica
El 24 de diciembre de 1965, en pleno estado de sitio, el gobierno de Guillermo León Valencia expidió el Decreto Legislativo 3398, "por el cual se organiza la defensa nacional". El texto definía la defensa nacional como "la organización y previsión del empleo de todos los habitantes y recursos del país, desde tiempo de paz, para garantizar la independencia nacional y la estabilidad de las instituciones". Según la exposición gubernamental, el decreto respondía al bandolerismo residual de La Violencia y a las guerrillas revolucionarias emergentes tras las operaciones contra las repúblicas independientes.
Dos artículos concentran su peso paramilitar. El artículo 25 establecía que "todos los colombianos, hombres y mujeres, no comprendidos en el llamamiento al servicio militar obligatorio" podían ser convocados para actividades de defensa nacional. La disposición borraba la distinción constitucional entre combatientes y no combatientes y convertía a la población civil en reserva movilizable para la guerra. Otra disposición facultaba al Ministerio de Defensa Nacional para amparar como propiedad particular armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas. En la práctica, civiles seleccionados podían portar legalmente fusiles de guerra bajo tutela militar.
La cadena normativa se completó rápido. El Decreto 1667 de 1966 lo complementó. La Ley 48 de 1968, expedida bajo el gobierno de Carlos Lleras Restrepo, elevó ambos decretos a legislación permanente. El Decreto 1355 de 1970, Estatuto Orgánico de la Policía, cerró el andamiaje. Entre 1965 y 1989, el paramilitarismo fue legal en Colombia. Lo que no era legal eran los crímenes que esas estructuras cometieran; el marco general de existencia contaba con respaldo del Congreso.
El Decreto 3398 rompió el principio del monopolio estatal de la fuerza que Alberto Lleras Camargo —el mismo presidente que había recibido a Yarborough— había proclamado en su célebre discurso del Teatro Patria. En menos de cuatro años, el país pasó de la defensa doctrinal del monopolio militar a su desmonte legislativo. Y lo hizo al ejecutar, casi punto por punto, la recomendación del anexo secreto de febrero de 1962: estructura civil-militar mixta, respaldada por el Estado, autorizada para ejercer violencia contra el enemigo interno.
Los manuales militares del período siguiente —el Reglamento EJC 3-10 de 1969, las Instrucciones de 1979, el Manual EJC-3-101 de 1982 y textos posteriores— desarrollaron y detallaron esa arquitectura. Un manual adoptado en 1963 y atribuido a Roger Trinquier, el teórico francés de Argelia, había establecido ya el principio: "el control de la población permitirá obligar a participar a una parte importante de los habitantes en su propia defensa". El manual del Ejército de 1979 lo tradujo al vocabulario colombiano: "organizar en forma militar a la población civil para que se proteja contra la acción de las guerrillas y apoye la ejecución de operaciones de combate".
Del papel a la selva: las primeras autodefensas legales
Durante los años setenta, el marco jurídico abierto por el Decreto 3398 empezó a producir estructuras concretas. En el sur de Córdoba, el Ejército promovió la creación de "juntas de autodefensas" o grupos de defensa civil, dirigidos a ganaderos y terratenientes, para involucrarlos en la guerra contrainsurgente. En el Magdalena Medio —y particularmente en el municipio de Puerto Boyacá— se puso a prueba de manera paradigmática el experimento de organización de autodefensas legales al amparo del decreto.
Los actores de esa primera hornada tenían nombres que la década siguiente haría siniestros. Henry Pérez llegaría a comandar las Autodefensas de Puerto Boyacá. Los hermanos Fidel y Carlos Castaño Gil, futuros fundadores de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá y luego de las AUC, recibieron entrenamiento del Ejército bajo el marco legal del Decreto 3398. Salvatore Mancuso emergería en el mismo circuito ganadero cordobés. La continuidad institucional entre las autodefensas legales de los setenta y los grupos paramilitares contemporáneos no es una hipótesis: es una trayectoria documentada de personas, territorios y patrocinios.
Durante los sesenta y setenta, la "ventana jurídica" del Decreto 3398 tuvo un uso relativamente marginal. Su potencial se reveló en los ochenta, cuando la primera generación de grupos paramilitares contemporáneos —una combinación de estructuras sicariales al servicio del narcotráfico, autodefensas locales de ganaderos y mecanismos legales e ilegales del Ejército en la lucha contraguerrillera— convergió sobre el marco legal disponible. La fluidez entre lo legal e ilegal, entre lo político y lo económico, entre el interés contrainsurgente del Estado y el interés territorial de los cárteles definió esa primera generación paramilitar sin que las unidades civiles de autodefensa dejaran de ser jurídicamente lícitas.
Convergencia entre lo endógeno y lo exógeno
Reducir el paramilitarismo colombiano a una imposición estadounidense es un error simétrico al de negar la responsabilidad de Washington. La cadena documental que va del anexo Yarborough al Decreto 3398 y de allí a las autodefensas de los ochenta muestra dos líneas de fuerza que se encuentran.
La primera es endógena: la tradición colombiana de violencia delegada. Desde los años treinta, el país había desarrollado una gramática política en la que los partidos —conservador principalmente, liberal en respuesta— externalizaban la violencia contra sus adversarios en bandas armadas, pájaros y sicarios, con complicidades variables de policías y militares. Durante La Violencia, esa gramática se sistematizó hasta convertirse en repertorio nacional. La lógica del Frente Nacional, que exigía mantener una fachada democrática mientras se contenía por la fuerza a los excluidos del pacto bipartidista, encontró en la violencia delegada un mecanismo funcional: preservar el orden sin ensuciar al Estado.
La segunda es exógena: la doctrina contrainsurgente estadounidense y su expresión colombiana en la misión Yarborough. Su aporte no fue introducir la práctica paramilitar en un país que la desconocía, sino formalizarla como doctrina, dotarla de vocabulario técnico, integrarla en una arquitectura estratégica y darle respaldo institucional externo. Yarborough convirtió un repertorio informal de violencia partidista en política contrainsurgente moderna, con manuales, planes operativos y cadena de mando.
De esa convergencia salió una arquitectura de largo aliento: una estrategia estatal de delegación del monopolio de la violencia en coaliciones regionales, autorizadas a armarse con patrocinio del Ejército y recursos del gobierno nacional. Esa delegación tuvo doble dirección. Hacia arriba, adoptó recomendaciones de seguridad internacionales —especialmente estadounidenses—; hacia abajo, transfirió funciones de seguridad a grupos privados armados. El anexo Yarborough documenta con precisión el momento en que ambas direcciones se conectaron.
La línea larga
Entre 1962 y 1966 se leen las consecuencias inmediatas de la misión Yarborough: Plan Lazo, Comités de Coordinación Cívico-Militar, ofensivas contra las repúblicas independientes, Decreto 3398, Ley 48 de 1968. En los setenta aparecen las de mediano plazo: primeras autodefensas legales en Córdoba y en el Magdalena Medio, entrenamiento militar de figuras que después comandarían el paramilitarismo de segunda generación, extensión del marco doctrinal a manuales militares sucesivos.
Las de largo plazo han definido el rostro del conflicto colombiano contemporáneo. La primera generación paramilitar de los ochenta —Autodefensas del Magdalena Medio, MAS, los primeros grupos de los Castaño en Córdoba— surgió sobre la ventana jurídica abierta en 1965. La segunda generación —las AUC creadas en 1997 bajo el mando de Carlos Castaño, con Salvatore Mancuso entre sus principales comandantes— consolidó la privatización de la violencia contrainsurgente en asociación con élites regionales, sectores ganaderos, narcotraficantes y con la complicidad activa o pasiva de la Fuerza Pública en decenas de casos judicialmente probados. Las Convivir autorizadas en los noventa, bajo el gobierno de Ernesto Samper y expandidas durante el mandato de Álvaro Uribe Vélez como gobernador de Antioquia, extendieron el modelo con nueva envoltura legal.
Masacres, desplazamientos forzados, ejecuciones extrajudiciales, despojo territorial: sobre esa contabilidad se sostiene el conflicto colombiano contemporáneo. En su base doctrinal —no como causa única, pero sí como pieza indispensable— está la fórmula que Yarborough escribió en febrero de 1962: estructura civil-militar respaldada por el Estado, autorizada para ejercer violencia clandestina contra "proponentes comunistas conocidos".
Por qué este anexo sigue importando
Durante décadas, la historiografía colombiana sobre el paramilitarismo osciló entre dos explicaciones. Una lo presentaba como reacción endógena de sectores rurales acosados por la guerrilla, defensa espontánea que se degradó con el tiempo por contaminación del narcotráfico. Otra lo presentaba como estrategia deliberada del Estado, una privatización planificada de la violencia contrainsurgente. La circulación pública del contenido del anexo Yarborough, en los noventa y dos mil, desplazó los términos del debate.
Lo que el anexo aporta no es una tesis: es un documento firmado. Y ese documento no absuelve a los actores colombianos. La responsabilidad principal por lo que ocurrió en Colombia es colombiana, de sus élites políticas, económicas y militares, de los gobiernos que expidieron los decretos, sancionaron las leyes y toleraron o promovieron las estructuras. Pero cierra una discusión: el paramilitarismo colombiano no fue una reacción defensiva espontánea que se salió de cauce. Nació como política, con doctrina, con respaldo externo, con arquitectura jurídica y con nombres propios en cada eslabón. En el eslabón inicial, en febrero de 1962, están la firma de William P. Yarborough y las palabras del Secret Supplement: "actividades paramilitares, de sabotaje y/o terroristas contra proponentes comunistas conocidos".
La época alrededor
Este hecho no ocurrió solo
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
01El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 94, 2004 citas
[1]en ese territorio. Desde los años treinta del siglo pasado, se hizo notorio el que los caciques del Partido Conservador y la jerarquía católica organiza- ran bandas para agredir y asesinar a los liberales. Estos respondie- ron de manera idéntica, aunque sin el apoyo de la curia. Durante la llamada “época de la…p. 200
[2]en ese territorio. Desde los años treinta del siglo pasado, se hizo notorio el que los caciques del Partido Conservador y la jerarquía católica organiza- ran bandas para agredir y asesinar a los liberales. Estos respondie- ron de manera idéntica, aunque sin el apoyo de la curia. Durante la llamada “época de la…p. 200
[16]L’Empire Americain, Ob. cit. 20 Noam Chomsky: Las intenciones del Tío Sam, Ob. cit. El terrorismo de Estado en Colombia /// Hernando Calvo Ospina 94 A muy poco de nacida la Alianza, el Departamento de Comercio de Estados Unidos reconocía su buen funcionamiento: creó nuevos negocios y fuentes de trabajo para empresas…p. 94
[17]L’Empire Americain, Ob. cit. 20 Noam Chomsky: Las intenciones del Tío Sam, Ob. cit. El terrorismo de Estado en Colombia /// Hernando Calvo Ospina 94 A muy poco de nacida la Alianza, el Departamento de Comercio de Estados Unidos reconocía su buen funcionamiento: creó nuevos negocios y fuentes de trabajo para empresas…p. 94
02"Falsos positivos" en Colombia y el papel de la asistencia militar de Estados Unidos, 2000-2010Movimiento de Reconciliación (FOR), Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) · 2014 · p. 231 cita
[3]en Colombia a. e jecuciones como expresión de “L a v io L encia ” y L a d octrina de s eguridad n aciona L, 1946-1988 El año de 1946 ha sido definido por parte de los historiadores modernos como el año en que se origina en Colombia un conflicto violento ininterrumpido hasta el día de hoy, en el que la violencia contra…p. 23
03Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 182, 2324 citas
[4]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…p. 232
[5]inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…p. 232
[48]independientes” comunistas, comenzando por la más antigua y numerosa: 10 Robert H. Dix, Colombia: The Political Dimensions of Change (New Haven: Yale University Press, 1967), 279-280; Eduardo Pizarro Leongómez, “Revolutionary Guerrilla Groups in Co- lombia”, en Charles Bergquist, ed., Violence in Colombia: The…p. 182
[49]independientes” comunistas, comenzando por la más antigua y numerosa: 10 Robert H. Dix, Colombia: The Political Dimensions of Change (New Haven: Yale University Press, 1967), 279-280; Eduardo Pizarro Leongómez, “Revolutionary Guerrilla Groups in Co- lombia”, en Charles Bergquist, ed., Violence in Colombia: The…p. 182
04Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 692 citas
[6]g e nealogía del p a ramilitarismo e n C olombia Ilustración 2: El Colombiano 1960 El triunfo de la Revolución Cubana detonó acuerdos con los Estados Unidos enmarcados en la denomina “alianza para el progreso” (Lleras, 1963) que incluía acuerdos militares de cooperación durante el periodo de Alberto Lleras Camargo 70…p. 69
[7]g e nealogía del p a ramilitarismo e n C olombia Ilustración 2: El Colombiano 1960 El triunfo de la Revolución Cubana detonó acuerdos con los Estados Unidos enmarcados en la denomina “alianza para el progreso” (Lleras, 1963) que incluía acuerdos militares de cooperación durante el periodo de Alberto Lleras Camargo 70…p. 69
05Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 2801 cita
[8]virulentamente anticomunista del presidente Laureano Gómez, un político de ultraderecha conocido por sus detractores como “el Monstruo”. Gómez, que saldría del Gobierno en 1953 por un golpe militar, una rareza en la Colombia del siglo XX, 77 esperaba recibir asistencia militar de los Estados Unidos como pago por los…p. 280
06Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 2491 cita
[9]States to pay closer attention to Latin American society as a whole, rather than only the eco- nomic, political, and military elites. John F. Kennedy’s election to the presidency in 1960 represented a new era of youthful, creative leadership, and he was admired in Latin America for his charisma, vitality, and Roman…p. 249
07Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 1001 cita
[10]victoriosa en La Habana de las guerrillas de Fidel Castro, en diciembre de 1958 (el comienzo de un proceso revolucionario que pronto tomaria un rumbo socialista), favorecieron la aparicion, en América y en sectores urbanos y rurales tradicio- nalmente marginados, de unos movimientos socia- les que exigian mayor…p. 100
08Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 65, 74, 1323 citas
[11]el trasfondo de la guerrilla del e pl, pavimentaría el camino al paramilitarísmo (Romero, 2003, pp. 128-155). La cara antiliberal de la Alianza era la doctrina contrainsurgente elabor a da por diferentes agencias del gobierno estadounidense con el objetivo de for talecer la legitimidad política y la capacidad militar…p. 65
[14]la invasión a Cuba en 1960. Reelaborar la doctrina fue todavía más apremiante después de aquel fiasco. La doctrina de la contrainsurgencia quitaba todo énfasis a la guerra re- gular interestatal poniéndolo en la guerra irregular interna. En esta direc- ción, había que fortalecer unidades operativas orientadas por una…p. 74
[53]que, en las condiciones de auge del narcotráfico, dio bríos a un paramilitarismo de segunda generación, de la cual el narco- paramilitarismo de las auc fue una de sus variantes más siniestras y exitosas. A partir de las premisas de la doctrina contrainsurgente y de la guerra de baja intensidad, también conocidas en la…p. 132
09Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 4142 citas
[12]población, por el desem- pleo y la insatisfacción de sus necesidades apremiantes, parecía encontrar en las audaces experiencias de Cuba una solución a sus conflictos vitales". 22 Los norteamericanos, por conducto de la Alianza para el Progreso, y promoviendo políticas de inter- vención económica y de mayor…p. 414
[13]población, por el desem- pleo y la insatisfacción de sus necesidades apremiantes, parecía encontrar en las audaces experiencias de Cuba una solución a sus conflictos vitales". 22 Los norteamericanos, por conducto de la Alianza para el Progreso, y promoviendo políticas de inter- vención económica y de mayor…p. 414
10War in Colombia: Made in U.S.A.Teresa Gutierrez, Sara Flounders, Rebeca Toledo, Andy McInerney (eds.) · 2003 · p. 741 cita
[15]Jr., who was staff director of the National Security Council's special group for counterinsurgency during the Kennedy and Johnson administrations. He was also a staff member for the Joint Chiefs of Staff and a naval attache in Latin America. Here is how he describes the original formulation of this policy, which is…p. 74
11America's Other War: Terrorizing ColombiaDoug Stokes · 2005 · p. 792 citas
[18]US interests: the maintenance of pro-US governments and national economies open to US capital penetration. 7 Internally-orientated Latin American national security states wedded to a CI strategy thus formed the bedrock of US policy throughout the Cold War in Latin America. US support took a number of forms, including…p. 79
[19]US interests: the maintenance of pro-US governments and national economies open to US capital penetration. 7 Internally-orientated Latin American national security states wedded to a CI strategy thus formed the bedrock of US policy throughout the Cold War in Latin America. US support took a number of forms, including…p. 79
12Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 4201 cita
[20]through Catholic charities and the international program known as CARE. 67 Plan Lazo received great motive force from the Cold War. Relations be- tween Colombia and Cuba had cooled rapidly as Fidel Castro moved leftward after 1959 and turned hostile in late 1961, as Alberto Lleras Camargo pre- pared to receive a state…p. 420
13Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · p. 461 cita
[21]provided by the United States. 16 The light aircraft that Yarborough recommended for the Colombian Air Force were “Helio Couriers,” a lightweight plane used extensively by the cia in operations at that time in Africa and Indochina. The U.S. State Depart - ment had already recommended in 1960 that the Colombian…p. 46
14More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · p. 761 cita
[22]the doctores in charge were so impressed that they promoted him again, to the position of army commander and later war minister. Although General Ruiz downplays the link, it is clear that Plan Lazo also drew heavily on American ideas that emerged from a seis- mic shift in the way war was waged across the globe, most…p. 76
15Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 471 cita
[23]la población, y se mejorara la inteligencia. En particular sugería: «Un programa intenso de registro de los civiles... de modo que todos sean registrados en archivos del gobierno incluyendo huellas digitales y fotografías»... También recomendaba este esmerado militar, el procedimiento de técnicas de interrogatorio que…p. 47
16Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 471 cita
[24]la población, y se mejorara la inteligencia. En particular sugería: «Un programa intenso de registro de los civiles... de modo que todos sean registrados en archivos del gobierno incluyendo huellas digitales y fotografías»... También recomendaba este esmerado militar, el procedimiento de técnicas de interrogatorio que…p. 47
17Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 611 cita
[25]GINI para Bogotá y la Región», 11-12. 118 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 337. 119 Misas Arango, Regímenes de acumulación y modos de regulación: Colombia 1910-2010, 62. 120 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 90. 121 Helg, La educación en Colombia: 1918-1957. Una historia social, económica y…p. 61
18Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 641 cita
[26]defender exclusivamente las fronteras nacionales para empezar a enfrentar a los armados en el país, lo que exigía el abandono del apoliticismo y la neutralidad de la institución castrense. En tanto que se planteaba combatir el comunismo no solo desde una clara estrategia militar, sino también que su freno debía…p. 64
19Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 641 cita
[27]la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…p. 64
20Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 681 cita
[28]propias experiencias. El objetivo era realizar acciones civiles y operaciones militares para eliminar cuadrillas de bandoleros y prevenir nuevos focos de antisociales y mantener la paz y la tranquilidad en el territorio nacional 177. La filosofía era quitarle el «agua al pez», es decir quitarle el apoyo campesino a la…p. 68
21Isaza, el clan paramilitar. Las Autodefensas Campesinas del Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Camilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · p. 281 cita
[29]amparo de armas y propiciaba el apoyo a líderes de las comunidades a los que investía de atribuciones o funciones pro- pias de la fuerza pública, como vigilancia y captura de los que denominaban co- múnmente como “antisociales”. Era la continuidad de la orientación doctrinal 28 ISAZA, EL CLAN PARAMILITAR LAS…p. 28
22Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · p. 2241 cita
[30]Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…p. 224
23Gobernar en medio de la violencia. Estado y paramilitarismo en ColombiaJacobo Grajales · 2017 · p. 11, 1522 citas
[31]con la tropa, para obligarlos a que se descubran; atemorizarlos haciéndoles creer que están comprometidos y que deben abandonar la región” (Colombia, Ejército Nacional, Ayudantía General del Comando del Ejército, 1979, p. 188). Como los habitantes se encuentran en el centro del con fl icto, es necesario incluirlos en…p. 152
[55]los militares, creados por el Ejército en el marco de su estrategia contrainsurgente. La tesis admitida comúnmente, por muchos autores de la época, fue que los grupos paramilitares eran el fruto de una estrategia estatal de privatización de la violencia. Así, para Carlos Medina Gallego, los paramilitares representaban…p. 11
24Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 2521 cita
[32]desarrollo de organizaciones que brindaban protección a quien pudiese pagarla 326 Una suerte de delegación hacia arriba que se ha manifestado en la adopción de recomendaciones y políticas de seguridad y defensa internacionales, especialmente estadounidenses, para definir y afrontar las responsabilidades estatales en…p. 252
25Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 521 cita
[33]de control directo de las élites políticas locales y regionales. El general Rojas Pinilla dio el primer paso para desestimular a los grupos armados civiles y despolitizar a la Policía y acabar con sus expresiones subnacionales (el Decreto 1814 del 13 de junio de 1953 la trasladó al Ministerio de Defensa y la convirtió…p. 52
26No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1181 cita
[34]el territorio nacional una guerra irregular. 322 Ibíd., 21. 119 fifl pr ers enptacir r pr ódflllr cfodlóflfafl (mThffiff-mThoff) 12. Armar a los civiles En 1965 el gobierno de Guillermo León Valencia rompió uno de los pilares del acuerdo establecido por su antecesor, Alberto Lleras Camargo, en el discurso del Teatro…p. 118
27El Bloque Mineros de las AUC. Violencia contrainsurgente, economías criminales y depredación sexualJuan Esteban Jaramillo Giraldo, José Manuel Hernández, Dairo Correa Gutiérrez · 2022 · p. 651 cita
[35]serie de normas que autorizaron al Ministerio de Guerra para la conformación de grupos de civiles armados para el desarrollo de actividades de con- trainsurgencia, vigilancia y protección, tanto rural como barrial. Así fue como se expidió el Decreto Legislativo No. 3398 de 1965, mediante el cual se reglamentó la…p. 65
28Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 521 cita
[36]la capacidad reivindicativa y de lucha de los campesinos, que se fueron radicalizando hasta desprenderse de la tutela del Estado de forma tal que se convirtieron en un elemento políticamente desestabilizador al adelantar una reforma agraria por su cuenta, de hecho, mediante invasiones, recupera- ción y toma de…p. 52
29Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 9121 cita
[37]con que paramilitares, en connivencia con miembros de la fuerza pública, perpetraron masacres en el nordeste y en el Urabá antioqueño en los años ochenta; 3) el trabajo manco- munado de agentes del Estado, narcotraficantes y paramilitares para lograr la muerte de Pablo Escobar en 1993; 4) el tránsito que…p. 912
30Autodefensas de Cundinamarca. Olvido estatal y violencia paramilitar en las provincias de Rionegro y Bajo MagdalenaCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Rodrigo Arturo Triana Sarmiento, León Felipe Rodríguez Hernández, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · p. 461 cita
[38]Seguridad Nacional de 1978. Por tanto, entre 1965 y 1989 el paramilitarismo fue legal aunque no lo eran los crímenes cometidos por estos grupos. Según Francisco Gutiérrez, este contexto histórico e institucional fue la cuna de las autodefensas colombianas. Estas surgieron directamente de la decisión y el patrocinio…p. 46
31Memoria de la infamia. Desaparición forzada en el Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Liz Yasmit Arévalo Naranjo, Andrés Prieto Ruiz · 2017 · p. 2511 cita
[39]el Decreto 3398 de 1968 como la Ley 48 de 1968 fueron utilizados para promover la promoción de grupos de “autodefensa” para así garantizar la presencia del Estado en todo el territorio nacional. El experimento se puso a prueba en el municipio de Puerto Boyacá. &&&&&&& En 1982 miembros del Ejército Nacional ingresaron…p. 251
32When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 2353 citas
[40]suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…p. 235
[41]suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…p. 235
[42]suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…p. 235
33Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 491 cita
[43]Luna; y el sacerdote Camilo Torres, que ofreció una mediación entre los campesinos y las autoridades, por lo que fue tildado por la prensa conservadora como “crip- tocomunista”. El episodio desencadenó protestas por parte del Movimiento Revolucionario Liberal (mrl) y del Partido Comu- nista, y debates en la Cámara de…p. 49
34La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · p. 71, 722 citas
[44]los concep- tos básicos expresados en sus Cuadernos. Es impresionante la for- ma en que evolucionaron sus ideas. Capítulo V JACOBO ARENAS L dirigente comunista Jacobo Arenas, enviado por su parti- do a la más importante zona guerrillera, escribió un intere- sante libro que tituló Diario de la resistencia de…p. 72
[45]Cuadernos. Es impresionante la for- ma en que evolucionaron sus ideas. Capítulo V JACOBO ARENAS L dirigente comunista Jacobo Arenas, enviado por su parti- do a la más importante zona guerrillera, escribió un intere- sante libro que tituló Diario de la resistencia de Marquetalia. Es imprescindible para disponer de…p. 71
35¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 721 cita
[46]Ejército contra las denomi- nadas “repúblicas independientes” (1964 y 1966). Según otras versiones, el regreso de los grupos comunistas a la lucha armada tuvo inicio, por un lado, en el asesinato de uno de sus jefes principales, Jacobo Prías Alape, alias Charro Negro, por parte de las guerrillas liberales; y, por otro…p. 72
36Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 771 cita
[47]la operación Marquetalia, eso fue muy miedoso y en un invierno, ¡dios mío!, que no escampaba de día y de noche. Metieron siete batallones más los aviones. Y le voy a decir, a mí no me da pena, yo no conocía los aviones de guerra y ya me daba miedo ver esos aparatos por aquí, porque eran seis a cuatro aviones,…p. 77
37Álvaro Uribe: El Caballo de Troya del NeoliberalismoJuan Manuel López Caballero · 2009 · p. 211 cita
[50]de diverso origen y localidades se proclamaran como fuerzas de ‘autodefensa’. 22 Álvaro Uribe: el Caballo de Troya del Neoliberalismo Existe un antecedente. Por decreto de Alberto Lleras, esas orga- nizaciones eran una forma legal de asociación y de acción. En prin- cipio relativamente válidas, pues incluían el…p. 21
38De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 651 cita
[51]la estructura del Bloque Tolima de las AUC. 66 DE LOS GRUPOS PRECURSORES AL BLOQUE TOLIMA (AUC) INFORME No. 1 indígenas quedan al margen derecho del río y el campesino a la margen izquierda del río. Entonces, ahí nos dividieron y cuando entra la operación de Marquetalia es cuando el Ejército aprovecha a través de mi…p. 65
39Grupos Armados Posdesmovilización (2006 - 2015). Trayectorias, rupturas y continuidadesTeófilo Vásquez Delgado, Víctor Barrera Ramírez, Carlos Andrés Hoyos, Javier Benavides Torres, Jefferson Corredor Uyaban, Mateo Morales · 2016 · p. 381 cita
[52]los grupos armados en un complejo rela- cionamiento con los poderes locales y regionales (Pécaut, Daniel, 1987, 2006 y 2013; Palacios, Marco, 2012; González, Fernán, 2014). La primera generación paramilitar 19 fue una combinación de grupos sicariales al servicio de los narcotra fi cantes y autodefensas locales, que…p. 38
40¡Adiós a las FARC! ¿Y ahora qué? Construir ciudadanía, Estado y mercado para unir las tres ColombiasClaudia López Hernández · 2016 · p. 1031 cita
[54]repositorio de esperanzas democráticas y protagonista de paros cívicos que transformaban la sociedad y ponían en cuestión los poderes estable- cidos, la "periferia" territorial se convirtió en escenario de captura del Estado, primero con el fenómeno del narcotráfico y después, en mucha mayor escala, con el del…p. 103