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Idea · Frente Nacional

Frente Nacional

Acuerdo bipartidista colombiano (1958–1974) mediante el cual los partidos Liberal y Conservador se repartieron en partes iguales el poder del Estado, con alternancia presidencial cada cuatro años y paridad en todos los cargos públicos, sellado en los pactos de Benidorm (1956) y Sitges (1957) y ratificado por plebiscito el 1 de diciembre de 1957.

3.403 palabras46 documentos63 fragmentos citados
Frente Nacional

Trayectoria de una idea

  1. 1956

    Pacto de Benidorm

  2. 1957

    Pacto de Sitges y caída de Rojas Pinilla

  3. 1957

    Plebiscito fundacional y primer voto femenino

  4. 1958

    Inicio del Frente Nacional: primer gobierno de Lleras Camargo

  5. 1961

    Ley 135 de reforma agraria

  6. 1964

    Operación Marquetalia y fundación de las FARC

  7. 1968

    Reforma constitucional de Lleras Restrepo: prórroga de la paridad

  8. 1970

    Elecciones del 19 de abril: el despojo que engendró el M-19

  9. 1974

    Fin formal del Frente Nacional

03

La lectura

El Frente Nacional fue, simultáneamente, el mayor éxito y el mayor fracaso del sistema político colombiano del siglo XX: logró desactivar una década de violencia bipartidista que había costado cientos de miles de vidas, pero lo hizo a un precio institucional que el país pagó durante generaciones. Su arquitectura de paridad y alternancia era un mecanismo de paz entre élites, no un proyecto de democratización: reservó el Estado para dos partidos, convirtió la burocracia en moneda clientelar y bloqueó estructuralmente cualquier alternativa política. Las reformas sociales que justificaron el pacto ante la opinión pública —la reforma agraria, la ampliación de coberturas, la modernización del Estado— fueron saboteadas desde adentro por los mismos sectores que habían firmado el acuerdo. La exclusión que el sistema institucionalizó no produjo paz social sino guerrillas: las FARC, el ELN y el M-19 nacieron, en distintas formas, de la imposibilidad de hacer política fuera del duopolio. Cuando el Frente Nacional terminó formalmente en 1974, y la paridad en 1978, los hábitos que había instalado —el clientelismo, la cooptación, la desconfianza hacia la participación ciudadana— sobrevivieron como la herencia más duradera y más costosa del pacto.

El Frente Nacional fue el acuerdo bipartidista mediante el cual los partidos Liberal y Conservador colombianos se repartieron en partes iguales el poder del Estado entre 1958 y 1974, con la presidencia alternándose cada cuatro años y todos los cargos públicos —del gabinete a las alcaldías, pasando por el Congreso, las asambleas y los concejos— distribuidos milimétricamente por mitades. Firmado por Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez en los pactos de Benidorm (1956) y Sitges (1957), y ratificado por plebiscito el 1 de diciembre de 1957, fue a la vez el mecanismo que desactivó una década de violencia bipartidista y el molde que congeló el sistema político colombiano: cerró la puerta a terceras fuerzas, convirtió la burocracia en moneda de cambio clientelar, frustró las reformas sociales prometidas y creó las condiciones institucionales en que las guerrillas de los años sesenta —FARC, ELN, más tarde el M-19— hallaron su justificación. Su vigencia formal terminó en 1974, pero una prórroga constitucional de 1968 extendió la paridad hasta 1978, y las prácticas que instaló sobrevivieron mucho después.

Lo que estaba en juego: el país que se pactó a sí mismo

Colombia llegó a mediados de los años cincuenta agotada. La Violencia bipartidista había desangrado los campos desde 1946, y en 1953 el general Gustavo Rojas Pinilla había tomado el poder con la anuencia inicial de las élites conservadoras y liberales, que veían en él una salida ordenada al caos. El cálculo se les torció. Rojas se aficionó al mando, cortejó a las capas populares con políticas asistenciales —el SENDAS, dirigido por su hija María Eugenia Rojas de Moreno, distribuía alimentos y ropa entre los desclasados— y empezó a insinuar la posibilidad de un tercer partido, una fuerza propia capaz de romper el duopolio Liberal-Conservador. Ese fue el punto en que las élites tradicionales, enfrentadas hasta la víspera a bala y machete, comenzaron a mirarse con otros ojos: el enemigo común dejó de ser el partido rival y pasó a ser el militar populista que amenazaba con desplazarlos a ambos.

De esa reunificación forzada nació el Frente Nacional. No fue, en su origen, un tratado de paz entre bandos ideológicos: fue un mecanismo de restauración del monopolio bipartidista sobre el Estado colombiano, que aprovechó para cerrar también, de paso, el ciclo de La Violencia. Comprender el pacto exige tener presentes ambas cosas: la violencia sectaria que hacía urgente una salida y el populismo militar que hacía imprescindible cerrar filas.

Benidorm y Sitges: la mecánica de la reconciliación

El acuerdo se gestó lejos de Colombia. Laureano Gómez, expresidente conservador depuesto por Rojas en 1953, vivía exiliado en España. Hasta la localidad mediterránea de Benidorm viajó Alberto Lleras Camargo, jefe del liberalismo, y allí, el 24 de julio de 1956, ambos firmaron el pacto que sentaría las bases del entendimiento: un llamado al regreso a la normalidad jurídica y a la construcción de una fórmula compartida de gobierno. Fue un gesto extraordinario. Gómez era el hombre bajo cuya presidencia se había intensificado la persecución liberal a comienzos de los cincuenta; Lleras representaba al partido que Gómez había combatido con toda la máquina del Estado. Que ambos se sentaran a redactar un texto común revelaba la magnitud del giro estratégico.

Un año después, el régimen de Rojas se derrumbó bajo el peso de una huelga nacional. El 10 de mayo de 1957, los altos mandos militares le pidieron al general abandonar el país. Se formó una junta militar de transición encargada de administrar el interregno mientras las élites civiles afinaban su acuerdo. El 20 de julio de ese mismo año, en Sitges —otra localidad costera española—, Lleras y Gómez firmaron el segundo pacto, más concreto: el poder se repartiría por partes iguales entre los dos partidos durante los siguientes cuatro períodos presidenciales, con alternancia estricta cada cuatro años.

El acuerdo se sometió a plebiscito el 1 de diciembre de 1957. Fue aprobado por una mayoría abrumadora e inauguró, de paso, un hecho histórico: las mujeres colombianas votaron por primera vez. El plebiscito no fue solo una consulta: constituyó una reforma constitucional que introducía en la Carta los mecanismos de paridad y alternancia, además de disposiciones como la asignación de al menos el 10% del presupuesto nacional a educación. Una decisión complementaria en 1958 fijó en dieciséis años la duración del sistema, con la alternancia presidencial obligatoria entre liberales y conservadores. La junta militar entregó el poder al primer presidente electo, Alberto Lleras Camargo, el 7 de agosto de 1958.

Las elecciones del 4 de mayo de ese año habían enfrentado a Lleras Camargo, con el respaldo del bipartidismo, contra Jorge Leiva, candidato de sectores conservadores disidentes que rechazaban los términos del acuerdo. Lleras obtuvo alrededor de 2.482.948 votos y ganó cómodamente. Desde el primer día quedó claro, sin embargo, que el pacto no cerraba filas dentro de los partidos: había conservadores que no aceptaban compartir el poder con quienes los habían combatido, y habría liberales que pronto denunciarían el acuerdo como una traición al espíritu competitivo de la democracia.

La arquitectura del reparto

El Frente Nacional fue mucho más que la alternancia presidencial. Su innovación institucional consistió en llevar la paridad al último rincón del Estado. En el Congreso, los escaños se distribuían por mitades exactas entre liberales y conservadores. Lo mismo ocurría en las asambleas departamentales, en los concejos municipales, en el gabinete ministerial, en las gobernaciones y en las alcaldías. No había ministerio, embajada ni contraloría que no estuviera sometida a la aritmética paritaria. La competencia electoral, en la práctica, ocurría dentro de cada partido: entre corrientes liberales que se disputaban la cuota liberal, entre facciones conservadoras que se disputaban la cuota conservadora. El voto ciudadano dejó de decidir cuál partido gobernaría —eso ya estaba resuelto por Constitución— y pasó a decidir quiénes, dentro de cada mitad, ocuparían las sillas asignadas.

El diseño era ingenioso y perverso a la vez. Ingenioso porque neutralizaba de raíz el incentivo a la violencia sectaria: ningún partido podía ya usar el Estado para exterminar al otro, porque el Estado era, literal y proporcionalmente, mitad y mitad. Perverso porque la exclusión de terceras fuerzas era total. Ningún otro partido podía acceder a cargos ejecutivos, y la representación de fuerzas distintas al bipartidismo quedaba bloqueada en la práctica. Alfonso López Michelsen, liberal disidente que se convertiría en el crítico más filoso del sistema, lo describió con exactitud: una especie de régimen de partido único, sin oposición real, donde cualquier propuesta que no contara con el consenso bipartidista era simplemente impensable.

La paridad tuvo una consecuencia no prevista pero decisiva: el clientelismo se convirtió en el mecanismo central de reproducción del sistema. Si los partidos no podían competir por proyectos ideológicos —eran, en el fondo, socios administradores del mismo Estado—, tenían que ofrecer a sus bases algo tangible. Ese algo fue el puesto público. Las candidaturas y los cargos se repartieron entre miembros de familia, subalternos políticos y cuadros partidistas de escasa talla, asegurando la mala calidad de la administración pública y alimentando la corrupción y la venalidad. La burocracia estatal se transformó en la depositaria de la función de reproducción electoral: se votaba por quien conseguía el nombramiento, la beca, el contrato menor, el traslado del maestro. El sectarismo violento del período anterior fue sustituido por una repartición milimétrica de puestos.

Los cuatro gobiernos

Alberto Lleras Camargo (1958-1962) inauguró el sistema con más del 80% de los votos y el respaldo cruzado de liberales, conservadores y del Partido Comunista. Su gobierno intentó cumplir la promesa reformista con la que se había vendido el pacto. Impulsó la construcción de vivienda popular —la Ciudad Techo bogotana, después rebautizada Ciudad Kennedy, se inauguró con la presencia del presidente estadounidense— y promulgó en 1961 la Ley 135 de reforma social agraria, celebrada por Lleras como el momento culminante de su administración. La ley se aprobó en sintonía con la Alianza para el Progreso, el ambicioso programa hemisférico que canalizó a Colombia más de mil millones de dólares en la década siguiente. John F. Kennedy y su esposa Jacqueline se encontraban en Bogotá durante la semana en que se firmó la ley: la fotografía de la firma quedó como el retrato de una promesa modernizadora.

Lleras también intentó cerrar el capítulo de La Violencia con una amnistía a los grupos alzados en armas, que fracasó en parte porque los guerrilleros habían aprendido a desconfiar: los pactos anteriores no se habían cumplido y no había razón para creer que este sí. En política exterior, su gobierno rompió relaciones con la Cuba revolucionaria e incorporó al país a la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio y a la Alianza para el Progreso. La oposición se articuló temprano: el Movimiento Revolucionario Liberal, liderado por López Michelsen, y el Unionismo conservador denunciaban desde dentro de los propios partidos la naturaleza cerrada del pacto.

Guillermo León Valencia (1962-1966), conservador, cerró la primera etapa del Frente Nacional. Bajo su gobierno el bandolerismo residual de La Violencia fue aniquilado o parcialmente transformado en guerrilla de inspiración izquierdista. En mayo de 1964 su gobierno lanzó la Operación Marquetalia, un despliegue militar contra las colonias campesinas comunistas del sur del Tolima que Álvaro Gómez Hurtado —hijo de Laureano— había denunciado como "repúblicas independientes" donde el Estado no ejercía control. La operación no logró liquidar al grupo. Manuel Marulanda escapó con la mayoría de sus hombres, redactó el Programa Agrario que le daría legitimidad discursiva a la nueva etapa, constituyó el Bloque Sur y, en 1966, fundó formalmente las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Hacia 1965 había aparecido, además, el Ejército de Liberación Nacional, fundado por campesinos y líderes estudiantiles. El Frente Nacional había cerrado el ciclo del bandolerismo bipartidista, pero abría otro, más largo y de otra naturaleza.

Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) representó el punto más alto del reformismo frentenacionalista. Liberal, tecnócrata, con una idea clara de para qué quería el poder, impulsó una segunda ola de reforma agraria fortaleciendo el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria y creando en 1967 la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos, la ANUC, con la que buscaba constituir al campesinado como aliado del Estado y no como enemigo. En 1968 promovió una reforma constitucional que reorganizó el manejo económico —introdujo la figura de la emergencia económica como situación de excepción—, prolongó el período de los representantes al Congreso y, decisivamente, extendió la paridad bipartidista cuatro años más allá del cierre formal del Frente Nacional, hasta 1978. Era la manera de asegurar que el desmonte fuera gradual y no traumático, pero también, visto en retrospectiva, la manera de blindar a los dos partidos contra la irrupción de fuerzas nuevas incluso después del final oficial del pacto.

Misael Pastrana Borrero (1970-1974) cerró el ciclo en las elecciones más tensas del período. El 19 de abril de 1970, los primeros escrutinios daban ventaja a Rojas Pinilla, candidato de la Alianza Nacional Popular (ANAPO), sobre Pastrana, candidato oficialista. La noche fue extraordinaria: el presidente Lleras Restrepo suspendió las informaciones parciales y el ministro de Gobierno intervino por televisión en una alocución que sectores de la oposición interpretaron entonces —y siguen interpretando— como el momento en que se cocinó el resultado. López Michelsen, que era ministro esa noche, contó después en sus Memorias políticas que María Eugenia Rojas de Moreno lo llamó para denunciar que "querían embolatarle el triunfo" a su padre y para advertir que "incendiaría el país". El resultado oficial dio a Pastrana 1.625.025 votos contra 1.561.468 de Rojas: un margen estrechísimo que la ANAPO nunca aceptó. De ese sentimiento de despojo electoral nacería, con el tiempo, un grupo guerrillero que tomó como nombre la fecha misma de la elección: el Movimiento 19 de Abril, el M-19.

Bajo Pastrana, además, la reforma agraria impulsada por su antecesor fue enterrada. Sectores influyentes de ambos partidos —liberales y conservadores unidos por el común denominador de la propiedad rural— se coaligaron para frenar la redistribución. Para 1971, menos del 1% de las tierras sujetas a expropiación bajo la Ley 135 habían sido efectivamente distribuidas, y la mayor parte de lo entregado eran baldíos, tierras públicas sin dueño, no latifundios expropiados. La reforma agraria del Frente Nacional pasó a la historia como una promesa incumplida.

Las promesas que no se cumplieron

El balance social del pacto es el capítulo más desalentador de su historia. Al cabo de doce años —para 1970— no se había cumplido ninguna promesa importante de reforma. El único avance de fondo, fuera de los programas de vivienda urbana, fue la ampliación del sistema educativo, impulsada en parte por la cláusula del plebiscito de 1957 que asignaba al menos el 10% del presupuesto nacional a educación. La reforma agraria fue frustrada, la reforma sindical no llegó, la ampliación de coberturas sociales quedó a medias, y las estructuras de propiedad rural que habían alimentado La Violencia sobrevivieron intactas.

Carlos Lleras Restrepo había concebido al campesinado como un aliado del Estado; el sabotaje bipartidista a su reforma le enseñó al campesinado la lección contraria. La crisis de la economía campesina que se aceleró en los años setenta —desplazamientos, minifundio inviable, migración a las ciudades— formó parte del caldo en que se cocinaría, poco después, la economía de la cocaína. No es que el Frente Nacional causara directamente el narcotráfico, pero la ausencia de una respuesta redistributiva al problema agrario dejó desprotegidas a regiones enteras que encontrarían en los cultivos ilícitos una salida.

La lógica del pacto explica el fracaso. Un sistema diseñado para que ningún partido pudiera imponerse sobre el otro tendía naturalmente al consenso mínimo, al denominador común, a la reforma que no ofendiera a nadie. Y como los intereses agrarios estaban repartidos por igual entre las élites liberales y conservadoras, cualquier reforma seria de la propiedad rural chocaba con el veto simultáneo de ambas mitades del sistema. Lo que era una virtud para la paz —el mutuo bloqueo— era una parálisis para la reforma. López Michelsen no exageraba: en un régimen sin oposición externa y sin diferencias internas sustantivas, las grandes transformaciones se volvían impensables.

La oposición: MRL, ANAPO y los que se fueron a las armas

El Frente Nacional generó oposición desde el primer día, y esa oposición se articuló en dos grandes vertientes. Dentro del liberalismo, Alfonso López Michelsen —hijo del expresidente Alfonso López Pumarejo— fundó el Movimiento Revolucionario Liberal como la vía disidente por excelencia. El MRL denunció el pacto como un cierre oligárquico del sistema y albergó, entre otras corrientes, al Partido Comunista, que encontró en él un vehículo semilegal de acción política. Los votos del MRL en la elección de 1962 ni siquiera fueron contabilizados: la mecánica del sistema no permitía sumar por fuera de las dos cuotas oficiales.

Del otro lado del espectro, Rojas Pinilla —retornado del exilio— construyó la ANAPO como el gran vehículo del descontento popular, sobre todo en los centros urbanos. La ANAPO no era propiamente un partido programático: era la aglutinación del malestar de las capas medias empobrecidas y de los pobres urbanos con el pacto de las élites. En 1970 estuvo a punto de romper el sistema por dentro, jugando con sus propias reglas. Su casi triunfo, y el manejo turbio de esa noche, marcaron para muchos el momento en que quedó demostrado que las urnas no ofrecían salida real.

Entre las guerrillas hay que hacer una distinción que suele confundirse. Las FARC no nacieron por el cierre político del Frente Nacional. Nacieron de autodefensas campesinas comunistas que preexistían al pacto —herederas del conflicto de La Violencia en el sur del Tolima— y que se negaron a acogerse a la amnistía porque sus dirigentes habían sido excluidos del poder compartido y porque desconfiaban, con razón, del cumplimiento gubernamental. La persecución militar a esas colonias, culminada en Marquetalia en 1964, y la radicalización subsiguiente fue el proceso concreto que las convirtió de autodefensas locales en guerrilla revolucionaria de proyección nacional. El Frente Nacional no las causó, pero les proporcionó el marco político —la exclusión de los comunistas del sistema legal— y militar —la doctrina de contención al comunismo, en alianza estrecha con Estados Unidos— en que se rearmaron.

El M-19, en cambio, sí es un producto directo del pacto. Nació en el ambiente de descrédito electoral posterior al 19 de abril de 1970, y su tesis fundacional fue que el sistema colombiano no ofrecía espacios reales para la oposición, que las urnas estaban tramitadas, que el bipartidismo era una máquina cerrada. Esa lectura —fuera cual fuera su grado de verdad— fue posible por la arquitectura misma del Frente Nacional.

El desmonte que no terminó

El período formal del Frente Nacional expiró en 1974. Ese año fue elegido Alfonso López Michelsen, el crítico más severo del sistema, y su llegada al poder tenía valor simbólico: el disidente principal se convertía en presidente. Pero López gobernó bajo una contradicción estructural. La reforma constitucional de 1968 lo obligaba a mantener la paridad bipartidista en su gobierno hasta 1978, aunque su elección hubiera representado, políticamente, un mandato por mayor competencia. Entre el mandato constitucional y el mandato electoral, López navegó con lo primero: el gobierno mantuvo la paridad.

En 1978 fue elegido Julio César Turbay Ayala, y con él ocurrió algo que muchos analistas no esperaban. En lugar de aprovechar el fin de la paridad obligatoria para abrir el sistema, Turbay conformó una coalición burocrática que convirtió la disposición constitucional aprobada en 1968 —según la cual al partido derrotado se le ofrecería una "participación adecuada y equitativa" en el gobierno— en una participación casi igualitaria a todos los niveles del Ejecutivo. Daniel Pécaut describió esa configuración con una fórmula certera: un "Frente Nacional de hecho" reemplazó al Frente Nacional de derecho. El pacto formal había terminado; su lógica seguía intacta.

Ese hecho es el más elocuente balance del sistema. Un acuerdo constitucional puede desmontarse por decreto; una cultura política, no. En dieciséis años —o veinte, si se cuenta hasta 1978— el Frente Nacional había producido una manera de hacer política en Colombia: consenso bipartidista, reparto burocrático como pegamento, exclusión pactada de terceros. Esa manera de hacer política sobrevivió a sus fechas.

Balance: lo que resolvió, lo que dejó abierto

Al Frente Nacional se le puede juzgar por dos varas distintas, y los resultados divergen. Como mecanismo de pacificación entre las élites bipartidistas y de contención al populismo militar, fue un éxito. La Violencia se cerró como ciclo bipartidista; ningún militar volvió a gobernar Colombia en el siglo XX; los dos partidos tradicionales lograron una convivencia funcional después de haberse hecho la guerra a muerte. En el contexto latinoamericano de los años sesenta y setenta —marcado por golpes militares y dictaduras—, Colombia mantuvo elecciones regulares y un régimen civil. No es poco.

Como proyecto de modernización democrática y social, en cambio, el Frente Nacional fue un fracaso considerable. Bloqueó estructuralmente la competencia política, degradó los partidos hasta convertirlos en máquinas de reparto, produjo abstención creciente, no cumplió la reforma agraria, no reformó los sindicatos, mantuvo intactas las estructuras de propiedad rural, alimentó el clientelismo como forma dominante de la vida política y deslegitimó las urnas para sectores enteros del país. Al cerrar la puerta a la oposición institucional, empujó a parte del descontento hacia las armas —no lo causó, pero lo justificó ante muchos— y dejó al Estado desprovisto de los instrumentos para responder al conflicto armado que se desataría en los años siguientes.

Hay una tensión que atraviesa todo el balance: el pacto fue diseñado por élites que temían perder el poder tanto como temían la violencia, y esa doble motivación se refleja en el resultado. Se garantizó a sí mismo la supervivencia y logró desactivar la violencia sectaria; no transformó las condiciones sociales que la habían producido. La paz que ofreció fue la paz de arriba, la de los repartos milimétricos; la de abajo —la del campesino sin tierra, la del obrero sin sindicato representativo, la del ciudadano sin opción electoral real— quedó pendiente, y esa cuenta la cobrarían las décadas siguientes.

El Congreso, síntoma final del sistema, entregó voluntariamente desde 1968 su función legislativa al Ejecutivo mediante facultades extraordinarias. Institución diseñada para representar y controlar, terminó convertida en dispensadora de clientelas, debilitada como órgano de deliberación pública. Era la imagen exacta de lo que el Frente Nacional le había hecho a la política colombiana: la había vaciado por dentro conservando las formas. En esa arquitectura hueca —eficaz para las élites, opaca para los ciudadanos, cerrada para los excluidos— se incubaron los conflictos que definirían el resto del siglo.

04

En el archivo

195 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

01República Liberal1930–19469
  1. 1936Frente PopularFicha
  2. 1936La Iglesia colombiana entre la República Liberal y la Violencia (1930–1942)Pregunta
  3. 1936Modernización liberalFicha
  4. 1936Revolución en MarchaFicha
  5. 1938CooptaciónFicha
  6. 1938CorporativismoFicha
  7. 1938Eduardo SantosFicha
  8. 1938Fracaso de la izquierda autónoma colombiana, 1930-1948Pregunta
  9. 1945Adán Arriaga AndradeFicha
02La Violencia1946–195736
  1. 1946La Violencia (1946–1957)Época
  2. 1947Persecución sistemática de protestantes durante La ViolenciaHecho
  3. 1948Cuestión agrariaFicha
  4. 1948El asesinato de Gaitán y el BogotazoHecho
  5. 1948El BogotazoFicha
  6. 1948Jorge Eliécer Gaitán y el populismo colombiano truncadoPregunta
  7. 1948Juntas revolucionarias provinciales y Junta Provisional Socialista del 9 de abrilHecho
  8. 1948Literatura del testimonio de la Violencia (1948–1957)Hecho
  9. 1948María Currea de AyaFicha
  10. 1948Mariano Ospina PérezFicha
  11. 1948Movilización popularFicha
  12. 1950Resistencia campesinaFicha
  13. 1950Sectarismo bipartidistaFicha
  14. 1950Violencia ruralFicha
  15. 1951El Batallón Colombia en Corea (1951-1954)Pregunta
  16. 1951Urbanización aceleradaFicha
  17. 1952CiudadaníaFicha
  18. 1952Guadalupe Salcedo UndaFicha
  19. 1953Dictadura militarFicha
  20. 1953Dumar Aljure NassifFicha
  21. 1953Gilberto Alzate AvendañoFicha
  22. 1953Gustavo Rojas PinillaFicha
  23. 1953La amnistía de Rojas Pinilla de 1953 y las paces incompletas de ColombiaPregunta
  24. 1953La dictadura de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957)Pregunta
  25. 1953Tercera fuerzaFicha
  26. 1954El sufragio femenino en Colombia (1954)Hecho
  27. 1954El sufragio femenino en Colombia (1954)Pregunta
  28. 1954Esmeralda Arboleda CadavidFicha
  29. 1954Josefina Valencia MuñozFicha
  30. 1954Lucio Pabón NúñezFicha
  31. 1956El decomiso de La Habana (1956)Hecho
  32. 1956Pactos de Benidorm y Sitges: gestación del Frente NacionalHecho
  33. 1957Caída de Rojas Pinilla y Junta Militar (1957)Hecho
  34. 1958BandolerismoFicha
  35. 1958Urbanización colombiana de 1948–1985Pregunta
  36. 1962La Violencia (1946-1965)Pregunta
03Frente Nacional1958–197470
  1. 1956Pacto de Sitges y fundación del Frente Nacional (1957–1958)Hecho
  2. 1958Acción ComunalFicha
  3. 1958Alternancia bipartidistaFicha
  4. 1958Colonización armada y frontera agraria (1958–1974)Hecho
  5. 1958Diego Montaña CuéllarFicha
  6. 1958El Frente NacionalÉpoca
  7. 1958Gonzalo ArangoFicha
  8. 1958ModernizaciónFicha
  9. 1958Nadaísmo y arte moderno en Colombia (1958–1972)Hecho
  10. 1958Radio Sutatenza y Acción Cultural Popular (1958–1974)Hecho
  11. 1959Ley 2 de 1959 y las Reservas Forestales nacionalesHecho
  12. 1960RiochiquitoFicha
  13. 1961Alianza para el ProgresoFicha
  14. 1961Alianza para el Progreso, Ley 135 de Reforma Agraria e INCORA (1961–1962)Hecho
  15. 1961DesarrollismoFicha
  16. 1961INCORAFicha
  17. 1961John F. KennedyFicha
  18. 1961Recuperación de tierrasFicha
  19. 1961Reforma agraria del Frente Nacional y el Pacto de ChicoralPregunta
  20. 1961Reforma agraria fallidaFicha
  21. 1962Acción cívico-militarFicha
  22. 1962Doctrina de Seguridad Nacional y contrainsurgencia en Colombia (1962–1966)Hecho
  23. 1962Eduardo Umaña LunaFicha
  24. 1962El Instituto Lingüístico de Verano en territorios indígenas colombianos (1962-1980)Hecho
  25. 1962Germán Guzmán CamposFicha
  26. 1962La Violencia en Colombia (1962–1964)Hecho
  27. 1962Manuel Zapata Olivella y la afrocolombianidad (1962–1974)Hecho
  28. 1962Marta TrabaFicha
  29. 1962Plan Lazo y contrainsurgencia territorial diferenciadaHecho
  30. 1962Virginia Gutiérrez de PinedaFicha
  31. 1962William YarboroughFicha
  32. 1964Alberto Ruiz NovoaFicha
  33. 1964Álvaro Valencia TovarFicha
  34. 1964El Frente Nacional y el origen de las guerrillas colombianasPregunta
  35. 1964Guillermo León ValenciaFicha
  36. 1964La pluralidad guerrillera colombiana (1964-1990)Pregunta
  37. 1964Las guerrillas colombianas y el Frente NacionalPregunta
  38. 1964Migración rural-urbanaFicha
  39. 1964Operación Marquetalia y el nacimiento de las guerrillas (FARC, ELN, EPL)Hecho
  40. 1965Camilo Torres RestrepoFicha
  41. 1965Cristianismo radical y teología de la liberación en Colombia (1965–1968)Hecho
  42. 1965FoquismoFicha
  43. 1965Transición demográfica acelerada colombiana (1965-1978)Hecho
  44. 1966Camilo Torres RestrepoPregunta
  45. 1966Ciro Trujillo CastañoFicha
  46. 1966Delia Zapata OlivellaFicha
  47. 1966DependenciaFicha
  48. 1966Economía campesinaFicha
  49. 1966El reformismo de Lleras Restrepo y la creación de la ANUC (1966–1970)Hecho
  50. 1966InsurgenciaFicha
  51. 1967Decreto-Ley 444 de 1967Hecho
  52. 1967Realismo mágicoFicha
  53. 1968Alfonso López TrujilloFicha
  54. 1968Carlos Lleras RestrepoFicha
  55. 1968Gerardo Valencia CanoFicha
  56. 1969Domingo Laín SáenzFicha
  57. 1969Estatuto Minero de 1969 y subordinación del suelo al subsueloHecho
  58. 1970ANAPO (Alianza Nacional Popular)Ficha
  59. 1970Auge y radicalización de la ANUC: Mandato Campesino y recuperaciones de tierras (1970–1972)Hecho
  60. 1970Fraude electoralFicha
  61. 1970Las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970 y el supuesto fraudeHecho
  62. 1970Misael Pastrana BorreroFicha
  63. 1971Trino MoralesFicha
  64. 1972ChicoralFicha
  65. 1972Creación del sistema UPAC (1972) e indexación de la economía colombianaHecho
  66. 1972División de la ANUC en líneas Sincelejo y Armenia (1972)Hecho
  67. 1972El Pacto de ChicoralHecho
  68. 1972Pacto de ChicoralFicha
  69. 1974Cierre formal del Frente Nacional y elecciones presidenciales de 1974Hecho
  70. 1977Paro Cívico Nacional de 1977Hecho
04Crisis y narcotráfico1974–199023
  1. 1974Crisis y narcotráfico (1974–1990)Época
  2. 1974Jaime Bateman CayónFicha
  3. 1978Consolidación de la historiografía profesional en Colombia (1978–1984)Hecho
  4. 1978Estatuto de SeguridadFicha
  5. 1978Julio César Turbay AyalaFicha
  6. 1979Álvaro FayadFicha
  7. 1979El M-19Pregunta
  8. 1982Paz negociadaFicha
  9. 1984Apertura democráticaFicha
  10. 1984Fundación y exterminio de la Unión Patriótica (1985–1986)Hecho
  11. 1984Rodrigo Lara BonillaFicha
  12. 1985Andrés Almarales MangaFicha
  13. 1985Guerrilla urbanaFicha
  14. 1986Descentralización y elección popular de alcaldes (1986–1988)Hecho
  15. 1986Estado de excepciónFicha
  16. 1987Jaime Pardo LealFicha
  17. 1987ViolentologíaFicha
  18. 1988La elección popular de alcaldes y la descentralización (1986-1988)Pregunta
  19. 1988Virgilio Barco VargasFicha
  20. 1989Luis Carlos GalánFicha
  21. 1989Magnicidios y crisis del bipartidismo (1989–1990)Hecho
  22. 1990Bernardo Jaramillo OssaFicha
  23. 1991Apertura económicaFicha
05Constitución de 19911991–20025
  1. 1990Carlos Pizarro LeongómezFicha
  2. 1991Antonio Navarro WolffFicha
  3. 1991César GaviriaFicha
  4. 1991La Constitución de 1991Pregunta
  5. 1998Andrés Pastrana ArangoFicha
06Seguridad Democrática2002–20165
  1. 2002Control territorialFicha
  2. 2005Falsos positivos (2002-2008)Pregunta
  3. 2006Hugo ChávezFicha
  4. 2008Raúl ReyesFicha
  5. 2018Iván Duque MárquezFicha
07Posconflicto2016–presente3
  1. 2016Polarización política en ColombiaFicha
  2. 2016Reforma Rural IntegralFicha
  3. 2022Triunfo de Gustavo Petro y Francia Márquez (2022)Hecho
08Transversal43
  1. 1821AmnistíaFicha
  2. 1849BipartidismoFicha
  3. 1886Exclusión políticaFicha
  4. 1886Modernización conservadoraFicha
  5. 1886Pacto de élitesFicha
  6. 1887El Concordato de 1887Pregunta
  7. 1900GamonalismoFicha
  8. 1900ImpunidadFicha
  9. 1928SindicalismoFicha
  10. 1944Darío EchandíaFicha
  11. 1948Guerra FríaFicha
  12. 1948La excepcionalidad colombiana ante el ciclo populista latinoamericanoPregunta
  13. 1948PopulismoFicha
  14. 1949Estado de sitioFicha
  15. 1950Juan de la Cruz VarelaFicha
  16. 1950Laureano GómezFicha
  17. 1954Sufragio femeninoFicha
  18. 1955Sustitución de importacionesFicha
  19. 1957Álvaro Gómez HurtadoFicha
  20. 1957PlebiscitoFicha
  21. 1958Alberto Lleras CamargoFicha
  22. 1958Democracia restringidaFicha
  23. 1959Fidel CastroFicha
  24. 1959Orlando Fals BordaFicha
  25. 1961Combinación de formas de luchaFicha
  26. 1964Las FARC: ¿injerto cubano o sedimentación agraria?Pregunta
  27. 1967CesarFicha
  28. 1970María Eugenia RojasFicha
  29. 1971ANUC (Asociación Nacional de Usuarios Campesinos)Ficha
  30. 1972Contrarreforma agrariaFicha
  31. 1974Alfonso López MichelsenFicha
  32. 1975ClientelismoFicha
  33. 1975Democracia paramilitar vs. dictadura: la Doctrina de Seguridad Nacional en Colombia y el Cono SurPregunta
  34. 1975Larga duraciónFicha
  35. 1975Urbanización colombiana del siglo XXPregunta
  36. 1982Vera GrabeFicha
  37. 1987La violentología colombianaPregunta
  38. 1990El exterminio de la Unión Patriótica (1984–2005)Pregunta
  39. 1991Asamblea ConstituyenteFicha
  40. 1991DescentralizaciónFicha
  41. 1994ConvivirFicha
  42. 1995Clientelismo armadoFicha
  43. 2022Gustavo PetroFicha
05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

Relaciones editoriales

  1. 01Alberto Lleras Camargo — cofirmante de los pactos de Benidorm y Sitges; primer presidente del Frente Nacional (1958–1962)
  2. 02Laureano Gómez — cofirmante de los pactos de Benidorm y Sitges; artífice conservador del acuerdo desde su exilio en España
  3. 03Gustavo Rojas Pinilla — dictador cuya amenaza de consolidarse como tercer partido fue la motivación central del acuerdo bipartidista; su depuesto régimen y la elección de 1970 enmarcan el inicio y la crisis del sistema
  4. 04Guillermo León Valencia — segundo presidente del Frente Nacional (1962–1966); su gobierno lanzó la Operación Marquetalia que derivó en la fundación de las FARC
  5. 05Carlos Lleras Restrepo — tercer presidente del Frente Nacional (1966–1970); impulsó la reforma agraria y la reforma constitucional de 1968 que prorrogó la paridad hasta 1978
  6. 06Misael Pastrana Borrero — cuarto y último presidente del Frente Nacional (1970–1974); su controvertida victoria electoral sobre Rojas Pinilla originó el M-19
  7. 07Alfonso López Michelsen — liberal disidente que caracterizó el Frente Nacional como un régimen de partido único sin oposición real; lideró el Movimiento Revolucionario Liberal desde dentro del sistema
  8. 08FARC — guerrilla fundada en 1966 como consecuencia directa de la Operación Marquetalia y de la exclusión política estructural del Frente Nacional
  9. 09Sitges, España — localidad donde se firmó el pacto de 1957 que formalizó la alternancia y la paridad bipartidista
  10. 10Clientelismo — consecuencia no prevista pero decisiva del sistema: la paridad burocrática convirtió el puesto público en el mecanismo central de reproducción electoral, sustituyendo el sectarismo violento por la repartición milimétrica de cargos
06

Documentos y fragmentos citados

46 documentos · 63 fragmentos

01Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 601 cita
[1]

acuerdo político fue la reorganización del país luego del período presidencial del general Gustavo Rojas Pinilla, cuyo mandato se había convertido en un tercer partido capaz de desplazar a los dos tradicionales. Este hecho, unido al deseo de terminar con el periodo conflictivo de la Violencia, generada por la…

p. 60
02El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 1021 cita
[2]

la ingobernabilidad. Pero, por otro lado, Rojas siguió con el proyecto constituyente autoritario que había ya inicia do Gómez, y que en esencia excluía al Partido Liberal. A medida que las críticas contra su gobierno fueron arreciando se lanzó a una represión abierta, aunque no muy sistemática, que incluía cierres…

p. 102
03Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 1811 cita
[3]

decisión de Rojas de conformar y consolidar una alternativa a los partidos tradicionales lo acompañaría hasta la tumba. A tres años de iniciado su gobierno, el divorcio con las jerarquías liberal y conservadora era total. C AÍDA DE R OJAS, F RENTE N ACIONAL, VIOLENCIA Y BANDOLERISMO Al frente de la oposición al…

p. 181
04Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1841 cita
[4]

afectado por el precio decreciente del café, y su entusiasmo por la organización laboral asustó a los sectores más conservadores de la sociedad. Rojas Pinilla fue depuesto en 1957 con una huelga nacional, y una Junta Militar gobernó hasta las elecciones de 1958. Con todo, cabe anotar que en el siglo XX, el Ejército se…

p. 184
05Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 406, 4104 citas
[5]

alimentos adelantada por un nuevo instituto, el Sendas, cuya directora, María Eugenia Rojas de Moreno, ordenó repartir víve- res en los barrios tuguriales de Bogotá, Medellín, Cali y Barran- quilla. 12 Tal conducta despertó un gran apoyo para el régimen dentro de estas capas desclasadas de la población y explicaría en…

p. 406
[6]

alimentos adelantada por un nuevo instituto, el Sendas, cuya directora, María Eugenia Rojas de Moreno, ordenó repartir víve- res en los barrios tuguriales de Bogotá, Medellín, Cali y Barran- quilla. 12 Tal conducta despertó un gran apoyo para el régimen dentro de estas capas desclasadas de la población y explicaría en…

p. 406
[20]

de aquélla a despecho de la modificación "temporal" a la Constitución), con alternación en el mando y una estricta paridad en el gabinete, las asambleas departamentales y los concejos. Paralelamente se restablecieron las libertades públicas y las sindicales —aunque sin restaurar la unidad del sindicalismo —y se…

p. 410
[21]

de aquélla a despecho de la modificación "temporal" a la Constitución), con alternación en el mando y una estricta paridad en el gabinete, las asambleas departamentales y los concejos. Paralelamente se restablecieron las libertades públicas y las sindicales —aunque sin restaurar la unidad del sindicalismo —y se…

p. 410
06Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 70, 762 citas
[7]

dad institucional que, a su vez, permitié un notable desarrollo econémico y social. Al margen de las necesidades practicas de res- taurar la convivencia bipartidista y de librarse de la dictadura cada dia mas autocratica del general Gus- tavo Rojas Pinilla, habia, desde luego, algo mas: el reconocimiento filos6fico de…

p. 70
[34]

por el papado progresista de Juan XXiIll y la convocato- tia del Concilio Vaticano Il, y particularmente en América Latina por la reunién de la Conferen- cia Episcopal Latinoamericana de Medellin, en 1965. Camilo Torres, socidlogo y capellan de la Universidad Nacional, colgé los habitos para hacer politica…

p. 76
07Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2401 cita
[8]

salido de control en las regiones, y que luego le devolviera el poder a los sectores moderados de las élites políticas liberales y conservadoras. Sin embargo, el plan no salió como lo esperaban. El proceso de pacificación arrojaba resultados más bien pobres y, más grave aún, Rojas no daba señales de querer devolver el…

p. 240
08Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 2271 cita
[9]

con el exiliado dirigente conservador Laureano Gómez. Con él firma, el 24 de julio de 1956, aniversario del natalicio del Libertador, el Pacto de Benidorm que ase- guró la unión de los dos partidos en contra de la administración militar imperante, que sería el primer paso que cristalizaría la no muy larga lucha al…

p. 227
09Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · p. 2001 cita
[10]

representative and democratic” systems, countries such as Colombia.18 The National Front, 1958–1960 Colombia’s democratic revival coincided with the remaking of U.S. policy toward Latin America. During the early 1950s, former president Alfonso López proposed a bipartisan power-sharing arrangement as a solution to the…

p. 200
10Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 78, 3152 citas
[11]

to coalition government —Treaty of Sitges (Spain) establishes National Front procedure SENA (“National Learning Service”) established —Tenth Salón Nacional de Artistas: Fernando Botero wins prize —National school of journalists established —Bogot á establishes Luis Ángel Arango Library, backed by Banco de la…

p. 315
[26]

the government of one- party rule, which represented the apex of presidentialism for the country. The bipartisan agreement, by obliging each party to alternate its hold on the presidency, managed to solve one problem: it dramatically slowed political violence that not only bloodied the country 62 Chapter Three from…

p. 78
11Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 78, 892 citas
[12]

ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. 4 T erritorial Rule during the National Front and Its Aftermath, 1958–1978 The threat posed by Rojas Pinilla’s populist leanings and his increasingly inde- pendent actions proved to be the final outrage that drove Liberal and Conserva- tive leaders to…

p. 78
[32]

that in order to receive legal title, the cultivator of baldíos had to develop at least two-thirds of the land that he or she was claiming and that fifty hectares was the ideal size of such a claim. The aim was to help both those peasants whose EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:29:25 PM…

p. 89
12Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · p. 422 citas
[13]

planning a coalition government; the Catholic Church had lost interest in the Rojas experiment. Leaders of most of the economic interest groups, representing the upper levels of Colombian economic life, had supported the trade unions in general strikes. On May 10, 1957, the top military leaders asked Rojas to leave…

p. 42
[14]

planning a coalition government; the Catholic Church had lost interest in the Rojas experiment. Leaders of most of the economic interest groups, representing the upper levels of Colombian economic life, had supported the trade unions in general strikes. On May 10, 1957, the top military leaders asked Rojas to leave…

p. 42
13Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 119, 1472 citas
[15]

entre sus seguidores. Por eso, desde antes de derrocar al “dictador”, ya habían hallado una fórmula para poner fin a las arraigadas luchas bipartidistas: conservadores y liberales se repartirían milimétricamente el poder. Por una parte, alternarían la Presidencia durante dieciséis años, de manera que cada partido…

p. 119
[43]

de los setenta. A comienzos de ella apareció un nuevo movimiento guerrillero, el M-19, que rápidamente acaparó la atención nacional. Su surgimiento dejó al descubierto la fragilidad de la democracia frentenacionalista. En las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970, la Anapo logró sus mejores resultados,…

p. 147
14Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 1391 cita
[16]

(1957). Citado por Álvaro Delgado, “Anotaciones a la Política del Partido Comunista” Controversia, n.° 190 (2008). 94 En una decisión posterior, en 1958, se añadió la norma que obligaba a que los presidentes fueran alternativamente liberales y conservadores, y se amplió la duración del Frente Nacional con su…

p. 139
15Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 132, 1482 citas
[17]

haber participado en las conversaciones. En las elecciones de corporaciones públicas realizadas el 16 de marzo, antes de las presidenciales, se demostró cómo el liberalismo había sido complaciente con su socio de coalición al tratarlo en igualdad de condiciones: obtuvo el sesenta por ciento de mayoría, mientras que el…

p. 132
[44]

cincuenta de la madrugada hubo un nuevo boletín: Pastrana 1 368 981 y Rojas 1 366 364, que dio lugar a cambios en las siguientes ediciones. Y así siguió la tendencia que dio oficialmente el triunfo a Pastrana. En sus Memorias políticas 96, el expresidente López Michelsen hace un largo relato sobre cómo transcurrió en…

p. 148
16Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1411 cita
[18]

the rest. Altogether the urban population was now close to equaling that of the countryside. This shift meant that a greater percentage of Colom- bians would have access to education and social benefits and also that the pace of all sorts of change was likely to accelerate, with con- sequences difficult to foresee.…

p. 141
17Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 321 cita
[19]

bipartidista ue some- proba copular mediante plebiscito de 1 de die 1957, En adelante, v hasta elañ las curules en las corporaciones pabli- serian repartidas por mitades propa bete ministerial, las diferentes Instan- das de gobierno, la administración publica y lamina judicial. Este sis 3 v fue aplicado Be o la dos…

p. 32
18Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 cita
[22]

para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
19Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 cita
[23]

para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
20Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 234, 2442 citas
[24]

ir í a de 1958 a 1974. De este modo la alianza se volvi ó de hierro y el Frente Nacional se convirti ó, como lo se ñ al ó el liberal Alfonso L ó pez Michelsen, en una especie de r é gimen de partido ú nico, sin oposici ó n, que volv í a impensable cualquier pro puesta que no contara con el consenso general. REFORMISMO…

p. 234
[37]

de la industria que no hab í a querido hacer. Esta ret ó rica respond í a a condiciones reales: para 1970, en doce a ñ os de Frente Nacional no se hab í a cumplido ninguna promesa importante de reforma. Los cambios exitosos en la gesti ó n p ú blica, como la devaluaci ó n gradual que permiti ó desde 1967 encontrar una…

p. 244
21La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 1971 cita
[25]

de la «paridad») están comprometidos doctrinalmente a mantener el statu quo, o cuando más, a tolerar el des a rrollo limitado que sigue como rezago de la subversión, bu s cando que no afecte los intereses de.los grupos dominantes, nacio- nales y extranjeros. La homogeneidad económica y social de la clase dirigente…

p. 197
22Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2471 cita
[27]

doso, el de la paridad entre los dos partidos, y buscó afianzar el poder civil, restringiendo el que tenían las fuerzas militares. Contó con la oposición de sectores disidentes de ambos parti- dos: el Unionismo de Ospina Pérez y Alzate Avendaño y el Movimiento Revolucionario Li- beral (MRL) de Alfonso López Michelsen.…

p. 247
23El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 852 citas
[28]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
[29]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
24Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 207, 3962 citas
[30]

y por eso, muchas veces, no alcanzamos a percibir la permanencia de los aconte- cimientos en el transcurso del tiempo. Tal vez por ello, los colombianos no hemos reparado suficientemente en que el sistema del Frente Nacional es uno de los que más ha durado en nuestra vida republicana. Tuvo la duración aproximada de la…

p. 396
[40]

la época, situación que dificultará la reproducción histórica de las colec- tividades políticas como se verá más adelante. Para muchos de los liberales que han luchado por años contra la dictadura y la violencia conservadora, no parece legítimo que se conceda el gobierno a una reconocida minoría. Estas contradicciones…

p. 207
25Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. CaribeComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 601 cita
[31]

Lleras Camargo (1958- 1962) sugería que el Frente Nacional inaugurado con su juramento significó el regreso al poder de los gobiernos civiles, pero no la conquista de la paz. Tras una década de desgarradora crueldad y cinco años de dictadura militar, la violencia política persistía –aunque en menor escala– por lo cual…

p. 60
26Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 4101 cita
[33]

President John F. Kennedy in 1961. Kennedy and his wife were on hand in Bogotá the week Law 135 was signed. Before then the United States attempted to make Colombia the showpiece of the Alliance for Progress in Latin America. Over the life of the program the United States and international lending agencies lent…

p. 410
27Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · p. 2231 cita
[35]

tenidos en cuenta gracias a la creación de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (Anuc) y a que la reforma agraria recibió un gran impulso con el objetivo de entregar tierras a los campesinos. Otro asunto importante durante el gobierno de Lleras fue la reforma constitucional de 1968, pues, desde el inicio de…

p. 223
28Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2491 cita
[36]

Cali, Medellín, Bucaramanga, Pereira y Montería. Nace el Pacto Andino. Inau- guración del oleo- ducto Orito-Tumaco, 1970 Los ministros de Educación del Pacto Andino acuerdan el Convenio Andrés Be- llo para la integra- ción educativa, cien- tífica y cultural en la región. En unas reñi- das elecciones, el conservador…

p. 249
29No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 77, 1372 citas
[38]

de matrices ideológicas que abogaban por cambios radicales y violentos del sistema. El inicio del Frente Nacional estuvo marcado por la violencia que se sostuvo durante finales de los años cincuenta en el sur del Tolima, Cauca, Huila y Valle, y que provenían tanto de actores ilegales (cuadrillas de «bandoleros»,…

p. 77
[41]

cerveza, decía: “es que a nosotros en la escuela de guerra nos enseñan que el comunismo hay que atacarlo porque es una plaga”» 385. El Frente Nacional produjo una abulia política manifestada en la abstención. Los partidos se fueron homogeneizando a tal punto que coloquialmente se decía que la diferencia entre…

p. 137
30Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · p. 2881 cita
[39]

Comunista fue legalizado y actuó electoralmente bajo otras denominaciones. Para la elección intermedia funcionaron al menos cinco grandes maquinarias políticas: La Dirección Nacional Liberal, el Directorio Conservador Unionista, la Dirección Conservadora Independiente, la Alianza Nacional Popular y el MRL, el cual…

p. 288
31Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 2051 cita
[42]

escrutinios electorales dieron una ventaja inicial a Rojas Pinilla sobre su contendor, el candidato del Frente Nacional Misael Pastrana Borrero, pero tras una intervención televisada del ministro de Gobierno, que fue interpretada coma un anuncio público y oficial de fraude, el conteo final dio por triunfador, y con…

p. 205
32Counting the Dead: The Culture and Politics of Human Rights Activism in ColombiaWinifred Tate · 2007 · p. 591 cita
[45]

ANAPO). Rojas Pinilla’s dream of returning to power was denied, however. Many analysts con- tend that Rojas was the winner of the presidential elections of April 19, 1970, but the minister of the interior named Conservative Misael Pastrana Borrero the new president after a suspiciously timed massive power outage.…

p. 59
33¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 811 cita
[46]

bipartidismo y de los canales institucionales diseñados para ello, poniendo incluso en riesgo la fórmula de alternación en el poder en la reñida competencia electoral por la Presidencia de la República entre el candidato oficialista y el de la Alianza Nacional Popular, ANAPO, en 1970. Por su parte, la ampliación…

p. 81
34Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 36, 2324 citas
[47]

5 Los colombianos tienen la capacidad de dejar atrás rápidamente la violencia civil, y eso fue lo que hicieron con la Violencia. Con cada día que desaparecía de la memoria, las deficiencias del acuerdo de poder compartido resultaban más evidentes. El sistema político colombiano adolecía de muchos defectos, y el Frente…

p. 36
[48]

5 Los colombianos tienen la capacidad de dejar atrás rápidamente la violencia civil, y eso fue lo que hicieron con la Violencia. Con cada día que desaparecía de la memoria, las deficiencias del acuerdo de poder compartido resultaban más evidentes. El sistema político colombiano adolecía de muchos defectos, y el Frente…

p. 36
[58]

inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…

p. 232
[59]

inició en el año 1947. Cuando el presidente conservador Mariano Ospina Pérez intentó imponer la ley marcial, a fines de 1949, el Partido Comunista or- denó a sus miembros que se alzaran en armas para defenderse del Gobierno. El llamado de los comunistas a la autodefensa fue imitado por líderes del Partido Liberal y,…

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35Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 28, 302 citas
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de corto alcance, como la que se dio en el primer n1andato de López Pumarejo. Durante el Frente Nacional, el Estado inhibió toda expre- sión del conflicto social y excluyó de la política a las clases subordina- das. Otra consecuencia de la guerra civil fue que bloqueó el camino al populismo en Colombia con la…

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hecho de que esta región se encuentra de Santander y del inte- rior del país una cadena de 1nontaúas y llanuras y a la baja densi- dad de población aún más el de la guerra Los términos la distribución de tierra eran tan ambiguos que el Ministerio Agricultura tuvo la determinar tierras podían ser Se llegó a este…

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36Mayorías sin democracia. Desequilibrio de poderes y Estado de derecho en Colombia, 2002-2009Mauricio García Villegas, Javier Eduardo Revelo Rebolledo · 2009 · p. 411 cita
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del sentimiento de pertenencia al partido político, y la capacidad cohesionadora que ello implicaba, motivaron un cambio de estrategia en los partidos. La modorra de las ma- sas fue enfrentada con la proliferación de las viejas prácticas clientelistas. En estas nuevas circunstancias, la burocracia del Estado pasó a…

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37Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · p. 761 cita
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the distribution of bureaucratic and legislative posts, and alternation in the presidency. In this respect, the National Front was quite successful, in part be- cause of the conscious cultivation of a non-sectarian style by major party leaders.23 National Front presidents projected images of gov- ernmental rather than…

p. 76
38Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 2391 cita
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ríodo anterior. Aclimatar una cultura cívica y pac(fic a; pluralista y participatim, exigía ahandmulr los estilos de confrontación, y dedicarse a la restauración de las instituciones represetttati·vas y de una admi- nistraáán públi ca modema. Pc~ra acercar el Estado al ciudadano de- herían reconstruir el aparato…

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39Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. AmazoníaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 621 cita
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colonización cultural y territorial, que implicaron formas de violencia tanto físicas como simbólicas. 128 Becerra, «Las relaciones entre misioneros», 17. presentación 63 De la crisis de la economía campesina a la economía de la cocaína (1972—1980) 64 fiflćflThffan nexosfl. nThnflon P ara la década del 70, la promesa…

p. 62
40Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 931 cita
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Revolucionario (MOIR), hasta las guerrillas, que emergieron en ese contexto de democracia restringida. Las FARC, el Ejército Popular de Liberación (EPL) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tuvieron influencia en ese amplio y plural campo de la izquierda. Eran tiempos revolucionarios en los cuales la lucha…

p. 93
41Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 751 cita
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exclusivamente en los lugares donde hasta mediados de la década de los sesenta persistía la acción de los bandoleros, sobre todo durante las cosechas cafeteras, y en las zonas de colonización donde el campesinado comunista había establecido colonias agrícolas. En estos primeros años del pacto bipartidista también hubo…

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42La dimensión moral del conflicto armado en Colombia. Una lectura a partir de Theodor W. AdornoTulia Almanza Loaiza · 2022 · p. 3461 cita
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(2004) en: GMH, op. cit. (2013, 112) 565 Paul Oquist, Violencia y conflicto y política en Colombia, 322, en GMH, ¡Basta Ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad. Informe General, 115. 347 A N EX O por el Partido Comunista, y las autodefensas del Sumapaz se negaron a aceptar la amnistía, con lo cual se expusieron a…

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43La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 361 cita
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Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, como “repúblicas independientes” en las que el Estado no ejercía ningún control. Y se convirtieron en un objetivo militar. En mayo de 1964, bajo el gobierno del también conservador Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó una operación para acabar con el reducto…

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44¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 941 cita
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s ubver s iv os, entre l os que s e des tacó el Movimient o Obrero, E s tudiantil y Campe s ino (MOEC). C o n aquella lógica de la guerra fría, s umada al hech o de que el régimen había delegad o a la s fuerza s armada s el c o ntr o l ca s i ab so lut o de la s eguridad interna, el Gobiern o de Guillerm o León…

p. 94
45Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 601 cita
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Por eso, la elección de López Mi- chelsen en cierta forma retomaba el hilo perdido de la Revolución en Mar- cha. No sólo porque los liberales vol- vían a derrotar a los conservadores, ni tampoco por el hecho de que el pre- sidente elegido era el hijo del último mandatario de la República Liberal. Más que ello, López…

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46Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 441 cita
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Como sostiene Daniel Pécaut, “un Frente Nacional de hecho reemplaza al Frente Nacio nal de derecho”42. Es decir, la ausencia de unas mayorías políticas sólidas obligaron al nuevo presidente a conformar una coalición más burocrática que programática que, aunque partía de una norma constitucional aprobada en 1968 que…

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