Fidel Castro
Transversal
1926–2016
La biografía
Fidel Alejandro Castro Ruz (Birán, Holguín, 1926 – La Habana, 2016) fue el líder de la Revolución Cubana y jefe del Estado cubano durante casi medio siglo. Su nombre pertenece a la historia de Cuba, pero también, de manera insistente y a veces subterránea, a la de Colombia. Estuvo en Bogotá el día del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán; su triunfo en La Habana en 1959 encendió la mecha ideológica del ELN y de buena parte de la izquierda armada colombiana; su presencia en el hemisferio provocó rupturas diplomáticas, planes militares y giros estratégicos del Estado colombiano; y, al final de su vida, cedió su capital para albergar las negociaciones que pusieron fin —al menos formalmente— a más de medio siglo de guerra con las FARC. Pocas figuras extranjeras han atravesado con tanta continuidad, y desde tantos ángulos, el siglo político colombiano.
Línea de vida
- 1948
Presente en el Bogotazo
Leer contexto
Castro se encontraba en Bogotá para asistir a una reunión de las juventudes socialistas latinoamericanas, convocada en paralelo a la IX Conferencia Panamericana. El 9 de abril presenció el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y el estallido del Bogotazo; no pudo regresar a Cuba hasta el 12 de abril gracias a la intercesión de un embajador.
- 1959
Triunfo de la Revolución Cubana y onda expansiva sobre Colombia
Leer contexto
El 1 de enero de 1959 Castro entró en La Habana tras derrocar a Batista. Su triunfo actuó como catalizador ideológico inmediato en Colombia: ese mismo mes surgió el MOEC, primera organización de izquierda colombiana que discutió abiertamente la lucha armada como vía de transformación social.
- 1961
Ruptura diplomática de Colombia con Cuba
Leer contexto
El 9 de diciembre de 1961, el presidente Alberto Lleras Camargo rompió relaciones diplomáticas con La Habana, alegando que Castro intentaba subvertir el gobierno colombiano. La ruptura coincidió con la proclamación pública de Castro de su adhesión al marxismo-leninismo y con la inminente visita de Estado de Kennedy a Bogotá el 17 de diciembre.
- 1962
Entrenamiento guerrillero de colombianos en Cuba
Leer contexto
Cuba ofreció becas a militantes de izquierda latinoamericanos. De un grupo de sesenta jóvenes colombianos que viajaron a la isla, veintidós permanecieron pese al embargo y siete completaron cursos de lucha guerrillera, conformando la Brigada Proliberación José Antonio Galán bajo el mando de Fabio Vásquez Castaño, núcleo vinculado a los orígenes del ELN.
- 1965
Fundación del ELN con inspiración cubana
Leer contexto
El Ejército de Liberación Nacional fue fundado formalmente en San Vicente de Chucurí y Simacota (Santander) por campesinos y líderes estudiantiles con vínculos con Cuba. El ELN adoptó la teoría del foco guerrillero y se declaró movimiento de liberación nacional inspirado en la Revolución Cubana.
- 1980
Cuba acoge al M-19 tras la toma de la embajada dominicana
Leer contexto
El 27 de febrero de 1980 el M-19 tomó la embajada de la República Dominicana en Bogotá. Tras semanas de negociación, secuestradores y rehenes salieron rumbo a La Habana llevándose varios millones de dólares de rescate, agudizando la tensión bilateral entre Colombia y Cuba.
- 2008
Publicación de 'La paz en Colombia'
Leer contexto
Ya retirado del poder, Castro publicó el texto 'La paz en Colombia', en el que revisó su análisis sobre Manuel Marulanda Vélez y el Partido Comunista de Colombia, cerrando un largo diálogo crítico con la principal guerrilla del país.
- 2012
La Habana como sede de las negociaciones de paz con las FARC
Leer contexto
Castro ofreció La Habana como mesa neutral para las negociaciones entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, actuando como anfitrión decisivo en el proceso que culminaría en el acuerdo de paz que puso fin formalmente a más de medio siglo de conflicto armado.
La semblanza
Castro fue abogado, guerrillero, jefe de Estado y símbolo. Nació en 1926 en una finca de la antigua provincia de Oriente, en el noreste cubano, e ingresó muy joven a la política universitaria, ya con inclinación al radicalismo y a la acción directa. En enero de 1959, al frente del Movimiento 26 de Julio, entró en La Habana tras derrocar la dictadura de Fulgencio Batista, y en pocos años transformó a Cuba en el primer Estado marxista-leninista del hemisferio occidental. Dos semanas antes del 17 de diciembre de 1961 proclamó públicamente su adhesión al marxismo-leninismo, en un gesto que reordenó la Guerra Fría en América Latina.
Desde Colombia se lo miró siempre con una mezcla de fascinación y sobresalto. Para las juventudes de izquierda fue el ejemplo vivo de que la revolución era posible en un país agrario y sin gran industria. Para las élites gobernantes fue la amenaza que justificó la ruptura diplomática de 1961, el Plan Lazo, la expansión del estado de sitio y, dos décadas más tarde, el giro incondicional hacia Washington bajo el gobierno de Julio César Turbay Ayala. Para los intelectuales del boom —Gabriel García Márquez a la cabeza— fue el interlocutor privilegiado, el hombre a quien se llamaba cuando hacía falta destrabar una negociación o abrir un canal. Y para las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos fue, al final, el anfitrión que ofreció La Habana como mesa neutral. Castro no fue en Colombia solo una idea: fue un actor recurrente, con nombre, teléfono y agenda.
Los orígenes: Bogotá, abril de 1948
La primera aparición de Castro en la historia colombiana no fue como líder revolucionario sino como estudiante de veintiún años perdido en una ciudad que ardía. En abril de 1948 se encontraba en Bogotá para participar en una reunión de las juventudes socialistas latinoamericanas, convocada en paralelo a la IX Conferencia Internacional de Estados Americanos que sesionaba en la capital colombiana. Aquella conferencia, presidida en su capítulo estadounidense por el secretario de Estado George Marshall, redactaría la carta fundacional de la Organización de Estados Americanos: un cónclave diplomático rutinario del hemisferio bajo la égida de Washington.
El 9 de abril, hacia la una de la tarde, Jorge Eliécer Gaitán —jefe único del Partido Liberal y favorito indiscutible para las siguientes elecciones presidenciales— salía de su oficina en el centro de Bogotá cuando fue asesinado. El canciller conservador Laureano Gómez lo había excluido semanas antes de la delegación colombiana a la conferencia, un desaire que había irritado profundamente al liberalismo. La muerte de Gaitán desencadenó lo que se conocería como el Bogotazo: tres días de saqueos, incendios de iglesias, tranvías y edificios públicos, con miles de muertos. Sectores conservadores atribuyeron el estallido a los comunistas, y en esa atribución flotaría durante décadas, sin pruebas firmes, la sombra de la presencia cubana.
Castro presenció el estallido y no pudo salir de Colombia hasta el 12 de abril, cuando la intercesión de un embajador le permitió regresar a La Habana. El episodio quedaría instalado en su biografía como un momento formativo: había visto de cerca cómo la muerte de un líder popular podía volcar en horas el orden de una capital. Colombia, sin saberlo, había sido la primera experiencia latinoamericana del joven que treinta años después ofrecería asilo a los guerrilleros del M-19 tras la toma de la embajada dominicana.
La trayectoria cubana y su onda expansiva sobre Colombia
Entre 1948 y 1959, Castro pasó de estudiante inquieto a jefe guerrillero. Tras el asalto fallido al cuartel Moncada en 1953, su prisión en la Isla de la Juventud y el exilio mexicano, desembarcó con un grupo pequeño en la costa oriental cubana en 1956 y montó su base en la Sierra Maestra. La caída de Batista, el 1 de enero de 1959, no fue solo un triunfo local: inauguró una nueva fase del marxismo latinoamericano, una fase que enfatizaba la inevitabilidad de la revolución y la centralidad de la lucha armada, con Ernesto Che Guevara como inspirador y símbolo.
La onda expansiva golpeó Colombia casi de inmediato. En enero de 1959, en el mismo mes del triunfo cubano, Antonio Larrota organizó junto con trabajadores y estudiantes el MOEC, en el contexto de protestas contra el alza del transporte. El MOEC ha sido señalado como la primera organización de la izquierda colombiana que discutió abiertamente la posibilidad de conquistar transformaciones sociales por medio de la lucha armada. La coincidencia temporal con La Habana no fue casual: la experiencia cubana había dejado dos enseñanzas que sonaban a revelación en un país como Colombia. Primero, que la revolución socialista era posible en países de escaso desarrollo industrial. Segundo, que no era necesario un partido proletario previo para realizarla. Y a esas se sumó pronto la tesis del Che: no hay que esperar a que se den todas las condiciones; el foco insurreccional puede crearlas.
En 1962, el gobierno cubano ofreció becas a estudiantes y militantes de izquierda de toda la región. Un grupo de sesenta jóvenes colombianos viajó a la isla. De ellos, veintidós se quedaron pese al embargo estadounidense, y siete completaron cursos de lucha guerrillera. Ese pequeño núcleo, encabezado por Fabio Vásquez Castaño, conformó la Brigada Proliberación José Antonio Galán y regresó a Colombia a fundar, en 1965, el Ejército de Liberación Nacional en las estribaciones santandereanas de San Vicente de Chucurí y Simacota. El ELN se declaró desde el principio un movimiento de liberación nacional inspirado en la Revolución Cubana y adoptó explícitamente la teoría del foco. Su articulación con el Magdalena Medio se hizo, además, sobre las redes guerrilleras liberales anteriores: figuras como "La Mona Mariela", que había pertenecido a la red de Rafael Rangel, participaron en la fundación, cosiendo así el impulso cubano con la tradición guerrillera colombiana de los años cincuenta.
En octubre de 1965 se incorporó al ELN el sacerdote Camilo Torres Restrepo, que moriría en combate en febrero del año siguiente. Su vinculación —brevísima, apenas cuatro meses— convirtió al ELN en algo más que un grupo armado: le dio un aura moral y católica que ninguna otra guerrilla colombiana alcanzaría. Y en ese aura resonaba, aunque de manera oblicua, el ejemplo cubano: el de una revolución que había convencido no solo a marxistas sino a curas, poetas y estudiantes de derecho.
La ruptura de 1961 y el Estado colombiano en clave anticastrista
La respuesta del Estado colombiano al fenómeno cubano fue temprana, dura y sostenida. El 9 de diciembre de 1961, el presidente Alberto Lleras Camargo —primer mandatario del Frente Nacional— rompió las relaciones diplomáticas con La Habana. La justificación oficial fueron los intentos de Castro de subvertir el gobierno colombiano; el trasfondo era más denso. La ruptura ocurrió apenas una semana después de que Castro proclamara su adhesión al marxismo-leninismo, y ocho días antes de la visita de Estado de John F. Kennedy a Bogotá, prevista para el 17 de diciembre. La coincidencia de fechas no fue accidental: Lleras Camargo alineó a Colombia con Washington en un gesto perfectamente calculado.
Lleras Camargo era uno de los latinoamericanos más comprometidos con la política estratégica de Estados Unidos en el hemisferio. Su gobierno hizo de Colombia una vitrina de la Alianza para el Progreso, el programa de asistencia económica y militar que Kennedy había lanzado en 1961 precisamente para contener las demandas de cambio social radical inspiradas en Cuba. En 1960, Lleras había rechazado la "Operación Colombia" de Lauchlin Currie por considerarla incompatible con los compromisos adquiridos con la Alianza y con la reforma agraria en debate. La política interna se acomodaba a la nueva ortodoxia hemisférica.
Al mismo tiempo, y con impulso decisivo de la Guerra Fría y del deterioro de las relaciones con La Habana, se puso en marcha el Plan Lazo: una estrategia contrainsurgente que combinaba acción cívico-militar —ayuda a campesinos, espionaje, censo— con el bloqueo económico y militar de los territorios considerados subversivos, y contemplaba una fase adicional de acción directa contra los enclaves guerrilleros. La doctrina de seguridad nacional, cuyo eje era combatir al enemigo interno para contener la expansión del comunismo internacional sin cuestionar la proporcionalidad entre medios y fines, encontró en Colombia un terreno fértil. Oficiales colombianos fueron entrenados en la Escuela de las Américas —el mayor Alirio Urueña recibió allí instrucción en 1976—, y bajo el gobierno de Guillermo León Valencia, en 1965, se legalizaron los grupos de autodefensa y se introdujo una legislación de estado de sitio que autorizaba al ejército a arrestar y someter a consejo de guerra a civiles por delitos tan vagos como "alterar el desarrollo pacífico de la actividad social". El estado de sitio se prolongaría durante la mayor parte de los siguientes veinticinco años. El fantasma castrista había reordenado el aparato de seguridad colombiano.
La disputa por la línea revolucionaria: Castro, el PCC y las FARC
La influencia de Castro sobre la izquierda colombiana no fue lineal ni pacífica. La línea guerrillerista impulsada desde La Habana, con el foquismo como método y con la pretensión castrista de convertirse en centro de una nueva internacional revolucionaria, generó fricciones agudas con los partidos comunistas latinoamericanos. En 1966, esas tensiones desembocaron en ataques abiertos de Castro contra los comunistas chilenos y venezolanos. La ruptura fue irreparable. Y aunque no hubo confrontación directa equivalente con el Partido Comunista de Colombia, la lógica del enfrentamiento tenía efectos en Bogotá: el ELN, que no era comunista de partido, recibía la bendición cubana; las FARC, brazo armado más cercano al PCC, quedaban en un lugar más incómodo.
El PCC, sin embargo, no era el partido pacifista que la caricatura de la Guerra Fría solía presentar. En su Congreso de 1961 había afirmado que el camino a la revolución en Colombia podía ser una "combinación de todas las formas de lucha", fórmula que constituía una admisión explícita del papel de la lucha armada. El partido apoyaba a Manuel Marulanda Vélez y reconocía la necesidad de las acciones militares. La diferencia con el foquismo cubano era de método —esperar las condiciones frente a crearlas— más que de horizonte. Con el tiempo, la línea foquista cayó por sus propias inconsistencias, los partidos comunistas latinoamericanos optaron por lo que Castro llamaba despectivamente el reformismo, y la geometría revolucionaria del continente se descompuso.
En 2008, ya retirado del poder, Castro publicó La paz en Colombia, un texto en el que retomó y revisó su análisis previo sobre Marulanda y el Partido Comunista de Colombia. El gesto, casi póstumo, cerraba un largo diálogo crítico con la principal guerrilla del país: la que él no había fundado ni entrenado, pero cuya suerte final estaría, en la década siguiente, en gran medida en sus manos.
La segunda ola: sandinismo, Granada y el giro de Turbay
El triunfo del sandinismo el 19 de julio de 1979 revivió lo que se llamó el mito guerrillero en América Latina. Fue una segunda ola, menos extensa geográficamente que la desatada por Cuba en 1959, pero en muchos aspectos más álgida. Impactó a Guatemala, El Salvador, Honduras, Ecuador, Perú y, por supuesto, Colombia. Castro estuvo presente en el primer aniversario de la Revolución Sandinista, entre el 18 y el 25 de julio de 1980, junto a Daniel Ortega y a Maurice Bishop, el líder del Movimiento New Jewel que había tomado el poder en Granada el 13 de marzo de 1979. Los tres procesos revolucionarios caribeños —Cuba, Nicaragua, Granada— se articulaban personalmente en la figura de Castro, que sostenía con Bishop una relación política y personal estrecha, con encuentros entre 1979 y 1983 en Nueva York, Nicaragua, La Habana, Uzbekistán, Santiago de Cuba y Cienfuegos.
Colombia respondió a esa segunda ola con un viraje diplomático drástico. Bajo el gobierno de Julio César Turbay Ayala, y con Carlos Lemos Simmonds en la Cancillería, el país pasó de la colaboración pragmática que había caracterizado el período de Jimmy Carter a una alianza incondicional con la administración de Ronald Reagan. El propósito era homogeneizar los frentes interno y externo frente a los movimientos de izquierda de la región. Puertas adentro, el Estatuto de Seguridad de Turbay endureció las herramientas contrainsurgentes; puertas afuera, Bogotá se convirtió en aliada firme de Washington en el enfrentamiento con Managua y La Habana.
En ese mismo período se produjeron los episodios más agudos de la fricción bilateral. El 27 de febrero de 1980, el M-19 tomó la embajada de la República Dominicana en Bogotá; tras semanas de negociación, secuestradores y rehenes salieron rumbo a La Habana llevándose varios millones de dólares de rescate. En enero de 1981, el mismo M-19 lanzó su llamada "invasión del sur" hacia Putumayo y Nariño con armas que habrían sido enviadas a través de Cuba y posiblemente Panamá. Colombia volvió a distanciarse de La Habana. La lógica era ya conocida: Castro acogía, apoyaba o facilitaba, y el Estado colombiano reaccionaba cerrando canales.
Antes de eso, en enero de 1980, se había resuelto en Naciones Unidas otro capítulo de la disputa. Colombia había bloqueado sistemáticamente la candidatura cubana —apoyada personalmente por Castro— para presidir el Movimiento de los No Alineados, argumentando su principio tradicional de respaldar solo a candidatos avalados por la región latinoamericana. La votación se repitió ciento cincuenta y cuatro veces sin que Cuba alcanzara la mayoría de dos tercios requerida. México terminó siendo elegido como candidato de compromiso. El bloqueo colombiano fue un duro golpe para Castro en su aspiración a liderar el No Alineamiento. Rara vez la diplomacia colombiana había hecho tanto daño a una ambición personal del líder cubano.
La red intelectual: García Márquez, el boom y el puente cultural
Junto al hilo diplomático y el hilo insurgente corrió, durante toda la segunda mitad del siglo XX, un hilo cultural. Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Pablo Neruda y una constelación amplia de escritores y artistas latinoamericanos simpatizaron desde muy temprano con la Revolución Cubana. El intercambio fue mutuo: Castro les daba estatus revolucionario, y ellos le daban estatus civilizatorio. La isla se convirtió en el lugar donde la literatura latinoamericana en su momento de mayor prestigio internacional encontraba refugio, editorial, público y complicidad. Ese capital simbólico fue, quizá, la contribución más duradera de Castro a la cultura del continente.
García Márquez, en particular, se transformó en un puente estable entre La Habana y Colombia. Recibió el Nobel en 1982 y desde muy pronto asumió tareas de mediación. En diciembre de ese mismo año, junto a los premios Nobel Alfonso García Robles y Alva Myrdal y al primer ministro sueco Olof Palme, dirigió una carta al recién posesionado Belisario Betancur y a otros líderes centroamericanos pidiendo negociaciones de paz en la región. Betancur, que abría en Colombia el primer intento serio de diálogo con las guerrillas, encontraba así respaldo internacional desde el mismo círculo cercano a Castro.
Años después, García Márquez colaboró con Juan Manuel Santos —entonces todavía en tránsito hacia la Casa de Nariño— en la redacción de un comunicado sobre una fórmula constitucional para la paz en Colombia. En esas gestiones participaba también, como posible garante, el expresidente español Felipe González. El comunicado afirmaba que las gestiones no buscaban efectos políticos de corto plazo sino terminar el conflicto armado. Aquel diálogo discreto, entre el novelista, el futuro presidente y el estadista europeo, prefiguraba lo que unos años más tarde se materializaría en La Habana. El puente cultural había preparado, sin saberlo, el puente diplomático.
La Habana como sede de la paz
En febrero de 2012 comenzaron, en La Habana, las conversaciones exploratorias entre delegados del gobierno de Juan Manuel Santos y líderes de las FARC. Fueron contactos secretos, blindados, con Cuba y Noruega actuando desde el principio como garantes de la confidencialidad. El 26 de agosto de ese año se firmó en la capital cubana el Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, que estableció una agenda de seis puntos —cinco sustantivos y uno procedimental—. El 4 de septiembre, Santos anunció públicamente el inicio de los diálogos. El lanzamiento formal se hizo en Oslo en octubre, pero las negociaciones sustantivas se trasladaron enseguida a La Habana, donde se prolongarían durante casi cuatro años.
Que la mesa se sentara en Cuba no fue un detalle logístico. Era el reconocimiento de que Castro seguía siendo, incluso al final de su vida y con Raúl Castro ya al frente del Estado, un actor con capacidad para garantizar la seriedad de una negociación revolucionaria. Las FARC llegaron a la mesa debilitadas por derrotas convergentes: militares, tras años de ofensiva estatal que erosionaron su capacidad ofensiva; organizacionales, con la muerte de sus fundadores Jacobo Arenas y Manuel Marulanda y las bajas en combate de Raúl Reyes y del Mono Jojoy; y políticas, que fueron minando su cohesión. La Habana ofrecía el marco donde una guerrilla debilitada podía negociar sin sentirse humillada. Ofrecía también, para el gobierno colombiano, un anfitrión con autoridad simbólica sobre el interlocutor armado.
El proceso incluyó, además, un diseño deliberado de internacionalización: garantes, acompañantes, países observadores, visitas de líderes extranjeros. Fue, en muchos sentidos, el desenlace de un ciclo que Castro había abierto en 1959: la izquierda armada latinoamericana, inspirada en su ejemplo, terminaba deponiendo las armas en su propia capital. La ironía era pesada. El hombre que había proporcionado el manual del foquismo era ahora el garante de su liquidación negociada. Castro murió el 25 de noviembre de 2016, dos meses después del plebiscito en Colombia y semanas antes de la firma definitiva del acuerdo revisado en el Teatro Colón. Alcanzó a ver el final del proceso que había hospedado.
La huella
La huella de Castro en Colombia es difícil de aislar porque atraviesa demasiados planos. Es la huella del testigo casi accidental del Bogotazo, cuya presencia allí alimentó durante décadas teorías conspirativas nunca confirmadas. Es la huella del líder revolucionario cuyo ejemplo hizo pensable la lucha armada a una generación entera de colombianos, y cuyo entrenamiento en la isla dio cuadros al ELN en sus años fundacionales. Es la huella del adversario diplomático que llevó al Estado colombiano a romper relaciones en 1961, a diseñar el Plan Lazo, a hacer de sí mismo vitrina de la Alianza para el Progreso, a bloquearlo en el No Alineamiento y a alinearse con Reagan bajo Turbay y Lemos Simmonds. Es la huella del interlocutor intelectual que, a través de García Márquez, mantuvo abierto un canal cultural y político con las élites colombianas incluso en los peores momentos de la fricción bilateral. Y es, al final, la huella del anfitrión que permitió el fin negociado de la guerra con las FARC.
Lo notable —y lo que resiste tanto a la hagiografía como a la caricatura— es que en casi todos esos capítulos la iniciativa transformadora la tuvieron actores colombianos. Fueron los jóvenes de la Brigada José Antonio Galán quienes viajaron a Cuba y regresaron a fundar el ELN. Fue el PCC, no Castro, quien formuló la combinación de todas las formas de lucha. Fue Lleras Camargo quien decidió la ruptura de 1961, y fue Turbay quien alineó a Colombia con Reagan. Fue Santos quien eligió La Habana como sede. Castro proveyó el espejo, la plataforma, el argumento de autoridad, la sede física. Los actores colombianos —guerrilleros, presidentes, escritores, cancilleres, negociadores— lo convirtieron, según sus necesidades y coyunturas, en factor interno.
Esa condición ambigua —externo por origen, interno por uso— es la que hace que la biografía de Castro no pueda escribirse sin Colombia y que la historia política colombiana del siglo XX no pueda contarse sin Castro. Estuvo allí en abril de 1948, cuando la muerte de Gaitán abrió una era; estuvo allí en 2012, cuando el gobierno y las FARC se sentaron a cerrarla. Entre esos dos extremos, casi setenta años, Colombia recurrió a él como amenaza, como referente, como enemigo y como árbitro. Y él respondió, con cálculo y con vanidad, prestando su capital político a los distintos usos que los colombianos quisieron darle. Pocas veces un líder extranjero ha sido tan necesario, tan temido y tan aprovechado por un país que no era el suyo.
Conexiones del archivo
Red histórica
Ver las 8 restantes
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
45 documentos · 64 fragmentos01Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · Páginas 179, 1924 citas
[1]cual la presencia del Gobierno nunca había sido muy efectiva, ofrecía atractivo refugio a las fuerzas revolucionarias contraelitistas. Esta fue una de las razones fundamentales por las cuales el país experimentó sublevaciones armadas durante todo el siglo XIX, muchas de las cuales adoptaron el carácter de insurgencias…
p. 179
[2]cual la presencia del Gobierno nunca había sido muy efectiva, ofrecía atractivo refugio a las fuerzas revolucionarias contraelitistas. Esta fue una de las razones fundamentales por las cuales el país experimentó sublevaciones armadas durante todo el siglo XIX, muchas de las cuales adoptaron el carácter de insurgencias…
p. 179
[30]miembros de un frente de las FARC, que contaba con más de cien hombres, enfrentaron a una patrulla del Ejército de veintitrés soldados, consiguiendo matar a tres y capturar a los demás. Fue la primera vez que cualquier grupo guerrillero tenía ese nivel de éxito contra el ejército regular. 31 El incidente mol- deó…
p. 192
[31]miembros de un frente de las FARC, que contaba con más de cien hombres, enfrentaron a una patrulla del Ejército de veintitrés soldados, consiguiendo matar a tres y capturar a los demás. Fue la primera vez que cualquier grupo guerrillero tenía ese nivel de éxito contra el ejército regular. 31 El incidente mol- deó…
p. 192
02Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · Página 2181 cita
[3]Gaitán”—which translates (politely) in English as “that dark-skinned Gaitán”—a reference to his mixed-blood, mestizo features. On the day he was killed by an assassin’s bullet, Gaitán was working in his downtown office, preparing to compete in the 1950 presidential elections. His death touched off a wave of urban…
p. 218
03El río: exploraciones y descubrimientos en la selva amazónicaWade Davis · 2017 · Página 2361 cita
[4]ora- toria se inflamaba y crecía su fama, la estructura empezó a resquebrajarse. En los barrios del norte, las dueñas de casa empezaron a quejarse de la altanería de las sirvientas. Los hombres de negocios del centro tuvieron que soportar 237 Eí ndi el desdén de los muchachos emboladores. Los mendigos escupían en las…
p. 236
04Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · Página 1991 cita
[5]tras int e rmin ab les meses de racionamientos de agua y electricidad a raíz de una int ensa sequ ía en 1947 que se prolongó en 1948. Además, en un gesto qu e causó irritación en el libera li smo, el canc ill er La ur ea no Gómez lo h ab ía excl uid o de la delegación co l ombia na a la Confe ren cia, pese a que los…
p. 199
05Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · Página 1001 cita
[6]victoriosa en La Habana de las guerrillas de Fidel Castro, en diciembre de 1958 (el comienzo de un proceso revolucionario que pronto tomaria un rumbo socialista), favorecieron la aparicion, en América y en sectores urbanos y rurales tradicio- nalmente marginados, de unos movimientos socia- les que exigian mayor…
p. 100
06Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · Páginas 68, 893 citas
[7]rodeó el regreso de Rojas Pinilla al país y su juicio en el Congreso, los dirigentes del Frente Nacio- nal (FN) podían estar optimistas porque, en lo fundamental, el reparto biparti- dista estaba funcionando bien. La izquierda liberal era una minoría creciente y respetable. En 1962 la candidatura presidencial de López…
p. 68
[12]la ruptura sino-so viética, el ingreso de Cuba al bloque soviético terminó siendo un viacrucis para comunistas y anticomunistas latinoamericanos por igual. Castrismo: la “ teoría”del foco guerrillero Cuando triunfó el Ejército Rebelde de Fidel Castro, el f n recién daba sus pri meros pasos. Apenas se había aprobado la…
p. 68
[28]legitimación internacional de la acción y el discurso que recibió el grupo colombiano. Cuba, realmente, estaba em- brollada en el campo socialista; de ahí las peripecias de sus relaciones diplo- máticas y comerciales con la URSS o con China o la pretensión castrista de transformarse en el centro de una nueva…
p. 89
07Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · Página 4661 cita
[8]del gobierno de Rojas Pinilla, quien contó con el apoyo de la clase dominante, la violencia había amainado un poco, sobre todo en ciertas regiones como los Llanos Orientales, pero después vino a recrudecerse en el Tolima y el Huila, con la característica de que en muchos casos los campesinos tenían dirección…
p. 466
08Peacebuilding in Colombia: From the Lens of Community and PolicyJoan C. Lopez, Beth Fisher-Yoshida · 2024 · Página 421 cita
[9]Another war developed. The Cuban revolution officially started in January 1959, as Fidel Castro’s guerrilla group entered Havana triumphantly, after years of armed struggle that began in the Sierra Maestra. This galvanized the impetus of many guer - rilla groups in Latin America and sent the message to those who were…
p. 42
09Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · Páginas 35, 163, 1644 citas
[10]dos acepciones de revolución, regreso a la clasificación del profesor de Georgetown. Introduciré una tercera ola —entre la primera y la segunda— a partir de la experiencia de las guerrillas urbanas en Suramérica y me preguntaré si acaso un ejemplar casi único, como Sendero Luminoso, pudo tener algún émulo en el…
p. 35
[11]dos acepciones de revolución, regreso a la clasificación del profesor de Georgetown. Introduciré una tercera ola —entre la primera y la segunda— a partir de la experiencia de las guerrillas urbanas en Suramérica y me preguntaré si acaso un ejemplar casi único, como Sendero Luminoso, pudo tener algún émulo en el…
p. 35
[50]la aventura armada en todo el continente. Pero el ardor no les llegó solo a ellos. La simpatía hacia el triunfo del Movimiento 26 de Julio, primero, y por las ejecutorias del nuevo gobierno cubano fueron más extensas y plurales. El caso más notorio es el de los artistas y, entre ellos, las estrellas ascendentes de la…
p. 163
[51]la aventura armada en todo el continente. Pero el ardor no les llegó solo a ellos. La simpatía hacia el triunfo del Movimiento 26 de Julio, primero, y por las ejecutorias del nuevo gobierno cubano fueron más extensas y plurales. El caso más notorio es el de los artistas y, entre ellos, las estrellas ascendentes de la…
p. 164
10Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 641 cita
[13]Las guerrillas en Colombia: Una historia desde los orígenes hasta los confines. 142 Díaz Jaramillo, El movimiento obrero estudiantil campesino 7 de enero y los orígenes de la nueva izquierda en Colombia 1959-1969. urbanización, agitación social y asomo insurgente (1958-1973) 65 tras destacarse como líder en medio de…
p. 64
11Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · Página 2451 cita
[14]los atacaban y aislaban. Y dicho y hecho. Cuba entrenó, apoyó y colaboró con casi todos los movimientos guerrilleros que por entonces fueron apareciendo en el continente, con excepción de los grupos clandestinos de México, ya que este fue el único país que no cedió a las presiones de Washington” 256. Para romper ese…
p. 245
12Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · Página 681 cita
[15]pú- blicas. Gobernadores, miembros de consejos locales, alcaldes y hasta senadores se han visto sometidos a la justicia guerrillera, la cual puede llegar al asesinato (ejecución revolucionaria) de la persona implicada. La citación a empleados públicos por corrupción de parte de los mucha- chos, como se llama…
p. 68
13Nueva Historia de Colombia. Vol. VI: Literatura y Pensamiento, Artes, RecreaciónÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Andrés Holguín Holguín, Juan Gustavo Cobo Borda, Luis Antonio Restrepo Arango, Enrique Santos Calderón, Eduardo Serrano Rueda, Alberto Saldarriaga Roa, Lorenzo Fonseca Martínez, Carlos José Reyes Posada, Luis Alberto Álvarez Córdoba, Otto De Greiff Haeusler, Hernando Caro Mendoza, Gloria Triana Varón, Daniel Samper Pizano, Mike Forero Nougués, Boris De Greiff Bernal · Página 1041 cita
[16]mediados de la década se estaban organizando dos grupos de tipo ar- mado: el Ejército de Liberación Na- cional, de inspiración castrista y reclu- tado casi exclusivamente entre estu- diantes de la Universidad Nacional y la de Santander. Como consecuencia de una disidencia dentro del partido comunista, en parte…
p. 104
14Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombianoCentro Nacional de Memoria Histórica; Katherine López Rojas (coord.); Andrés Felipe Aponte; Carolina Lozano Rodríguez; Linda Lorena Sánchez Avendaño · 2017 · Página 761 cita
[17]y del Movimiento Revolucionario Liberal (MRL), que motivados por la Revolución Cubana se insertaron en las ten- siones del mundo rural. Así, instauraron un foco revolucionario en Magdalena Medio como lugar estratégico 45, a partir de las re- des guerrilleras liberales que tenían contacto con una población campesina…
p. 76
15¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · Página 941 cita
[18]s ubver s iv os, entre l os que s e des tacó el Movimient o Obrero, E s tudiantil y Campe s ino (MOEC). C o n aquella lógica de la guerra fría, s umada al hech o de que el régimen había delegad o a la s fuerza s armada s el c o ntr o l ca s i ab so lut o de la s eguridad interna, el Gobiern o de Guillerm o León…
p. 94
16No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 811 cita
[19]socialista. A renglón seguido se produjo la «crisis de los misiles» en octubre de 1962, lo que puso al planeta en vilo ante el riesgo inminente de que se produjera una guerra nuclear. Excepto por Cuba, para entonces América Latina no era un área de expansión para la URSS, cuyos intereses estaban centrados en Europa y…
p. 81
17Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · Página 1541 cita
[20]existencia, de más de medio siglo. L A INTERVENCIÓN DE LA INSURGENCIA El ELN (Ejército de Liberación Nacional) entró en escena en el departamento de Santander a comienzos de los años sesenta. La base del grupo fueron estudiantes universitarios insatisfechos, algunos de los cuales habían viajado a la Cuba de Fidel…
p. 154
18Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 631 cita
[21]liberales y la población civil 142. De acuerdo con el relato, la cercanía se explica en que «en un principio no se dedicaron a matar gente» 143. En últimas, ante la ausencia del Estado, «la guerrilla encontró un discurso social para asentarse» 144. En Arauca, el grupo guerrillero, inspirado en la Revolución cubana y…
p. 63
19El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · Páginas 85, 894 citas
[22]y Nikita Krushev decidió subir el tono de voz contra Estados Unidos, decla- rando que la Doctrina Monroe moría de “muerte natural”. 9 9 Maurice Lemoine: Les 100 portes de l’Amérique Latine, Ob. cit. 89 Capítulo IV Con la Revolución Cubana, la vida política y militar del hemis- ferio no volvieron a ser las mismas. La…
p. 89
[23]y Nikita Krushev decidió subir el tono de voz contra Estados Unidos, decla- rando que la Doctrina Monroe moría de “muerte natural”. 9 9 Maurice Lemoine: Les 100 portes de l’Amérique Latine, Ob. cit. 89 Capítulo IV Con la Revolución Cubana, la vida política y militar del hemis- ferio no volvieron a ser las mismas. La…
p. 89
[35]uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…
p. 85
[36]uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…
p. 85
20Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · Página 612 citas
[24]a quienes estaba dirigida la guerra, porque a través de ella se creaba una cortina de humo que impedía exigir las tierras y los derechos laborales que parcialmente se les concedió en la llamada Revolución en Marcha de López Pumarejo. 62 Alfonso Insuasty Rodríguez • J osé F e rnando V a l e ncia • J a neth Restrepo…
p. 61
[25]a quienes estaba dirigida la guerra, porque a través de ella se creaba una cortina de humo que impedía exigir las tierras y los derechos laborales que parcialmente se les concedió en la llamada Revolución en Marcha de López Pumarejo. 62 Alfonso Insuasty Rodríguez • J osé F e rnando V a l e ncia • J a neth Restrepo…
p. 61
21El modelo paramilitar de San Juan Bosco de La Verde y ChucuríÁlvaro Villarraga Sarmiento, Camilo Ernesto Villamizar Hernández · 2019 · Página 322 citas
[26]de San Vicente–, y fue exterminada por las Fuerzas Militares a comienzos de los años sesenta. Desprendido de la segunda, está el grupo de bandoleros comandado por Polo Millán y que operó como grupo de asaltantes o “matarifes a sueldo”, y que fue exterminado por el Ejército con la muerte de su jefe a fines de los años…
p. 32
[27]de San Vicente–, y fue exterminada por las Fuerzas Militares a comienzos de los años sesenta. Desprendido de la segunda, está el grupo de bandoleros comandado por Polo Millán y que operó como grupo de asaltantes o “matarifes a sueldo”, y que fue exterminado por el Ejército con la muerte de su jefe a fines de los años…
p. 32
22Magdalena. Historias de ColombiaWade Davis · 2021 · Página 2001 cita
[29]M -19 eran, de hecho, guerrillas urbanas comprometidas, no muy diferentes a los Tupamaros, de Uruguay o a los Montoneros, de Argentina. En Año Nuevo de 1979, habiendo construido un túnel secreto debajo de una base militar, se robaron más de cinco mil armas del Ejército colombiano. Un año después, se tomaron la…
p. 200
23Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · Página 4201 cita
[32]through Catholic charities and the international program known as CARE. 67 Plan Lazo received great motive force from the Cold War. Relations be- tween Colombia and Cuba had cooled rapidly as Fidel Castro moved leftward after 1959 and turned hostile in late 1961, as Alberto Lleras Camargo pre- pared to receive a state…
p. 420
24Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · Página 1561 cita
[33]declaró con humor que el presidente López se comprometió a convertir a Colombia en el Japón de Suramérica. “Y miren ustedes que lo cumplió: redujo el CAT y los exportadores quedaron amarillos” 102. En su política exterior, restableció relaciones con el gobierno de Fidel Castro, rotas desde el gobierno de Alberto…
p. 156
25Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · Páginas 74, 832 citas
[34]presidencia del movimiento a Fidel Castro, y Colombia le opuso la suya obligando a que se repitiera la votación durante 154 veces, todas con Capítulo 3 73 victoria cubana, pero sin la mayoría necesaria de las dos terceras partes de la Asamblea General. En enero de 1980, un tercer candidato con buenas relaciones con…
p. 74
[52]de hace dos generaciones y que se había cor- tado por la presencia de Franco y por la hegemonía norteamericana en América. En diciembre de 1982, tres premios Nobel, Alfonso García Robles, Alva Myrdal y Gabriel García Márquez, y el primer ministro del gobierno socia- lista sueco, Olof Palme, les dirigieron una carta a…
p. 83
26Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · Página 1201 cita
[37]Jurídico para la Paz, el Gobierno de Juan Manuel Santos ini- ció nuevamente un proceso de diálogos de paz con las FARC que se plasmó en el Acuerdo General para la Terminación del Conflic- to y la Construcción de una Paz Estable y Duradera 161. A partir de la suscripción de dicho acuerdo que contempla una agenda de…
p. 120
27Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · Página 651 cita
[38]mundo. El Consejo está integrado por cinco miembros permanentes: China, Francia, Federación Rusa, Reino Unido y Estados Unidos.Y por 10 no permanentes: Angola, Egipto, España, Japón, Malasia, Nueva Zelandia, Senegal, Ucrania, Uruguay, y Venezuela. El día 27, los 33 gobiernos de la Comunidad de Estados Latinoamericanos…
p. 65
28At the Margins of the Global Market: Making Commodities, Workers, and Crisis in Rural ColombiaPhillip A. Hough · 2022 · Página 3051 cita
[39]a backchannel contact with FARC leaders early on that resulted in ongoing secret preliminary talks with FARC leaders in Havana, Cuba in February 2012. By August, Santos and the FARC signed onto a formal document outlining the conditions of a formal peace process, the rules by which the negotiations would operate, and…
p. 305
29Colombia, así en la guerra como en la pazJorge Giraldo Ramírez · 2018 · Página 451 cita
[40]del bloque más numeroso de las F A R C (septiembre de 2010) y el máximo comandante (noviembre del 2011). Las gestiones continuaron y a principios de 2012 se inició una fase exploratoria que se prolongaría durante seis meses hasta que, el 26 de agosto, se dio a conocer el documento conjunto Acuerdo general para la…
p. 45
30Los retos de la Colombia contemporánea. Miradas disciplinares diversas en las ciencias socialesMauricio Nieto Olarte (edición académica y compilación), Luis Javier Orjuela, Alix Catalina Rojas, Carlos Felipe Cantor, Juan Carlos Rodríguez, Andrés Guhl, Sandra Borda G., Mateo Morales, Ángela Iranzo Dosdad, Alejandro Castillejo Cuéllar, Juan Ricardo Aparicio, Alhena Caicedo, Pablo Jaramillo, Carlos A. Manrique, Laura Quintana · 2017 · Página 1152 citas
[41]el contrario, ha contribuido a dilatar el proceso, lo que a la vez ha generado un precedente negativo para Colombia a nivel internacional. El Estado colombiano aún no ha comprendido del todo los verdaderos alcances del fallo y tampoco ha logrado crear una estrategia adecuada para frenar la pretensión de Nicaragua…
p. 115
[42]el contrario, ha contribuido a dilatar el proceso, lo que a la vez ha generado un precedente negativo para Colombia a nivel internacional. El Estado colombiano aún no ha comprendido del todo los verdaderos alcances del fallo y tampoco ha logrado crear una estrategia adecuada para frenar la pretensión de Nicaragua…
p. 115
31Post-conflict Colombia and the Global Circulation of Military ExpertiseManuela Trindade Viana · 2022 · Página 331 cita
[43]such an enthusiasm with a “post-conflict” Colombia was manifested even before a peace agreement had been reached in La Habana (Cuba) between the government and the FARC. 4 As an illus- tration, Fundación Ideas para La Paz (FIP, in Spanish), a think tank established in 1999 with resources from the Colombian private…
p. 33
32The Face of Peace: Government Pedagogy amid Disinformation in ColombiaGwen Burnyeat · 2022 · Página 641 cita
[44]Havana, accompanied by representatives from the Norwegian and Cuban governments, to discuss an agenda for formal negotiations. The FARC wanted to resume the twelve- point agenda from Caguán. The government wanted a more limited agenda, and Santos (2019, 320) insisted on various “red lines”: the political and economic…
p. 64
33La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · Páginas 69, 4662 citas
[45]de las Farc, que era la noticia del momento no solo en Colombia sino en el continente”. (Nueva York, 24 de septiembre de 2010) “Si hemos tenido víctimas, si aún siguen produciéndose víctimas, vamos a ubicarnos y a pararnos en la orilla que nos corresponde: al lado de ellas, de su parte, abrazando y comprendiendo su…
p. 466
[53]de Gabo, y González fue enfático en aconsejarme que debía regresar inmediatamente a Colombia para aclarar la situación. Allí mismo redactamos, con García Márquez, un comunicado que firmamos los dos, en el que dejamos constancia de que lo que estábamos cocinando era una fórmula constitucional para lograr la paz y que…
p. 69
34La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · Páginas 1, 4, 1863 citas
[46]Fidel Castro Ruz la paz en Colombia Edición: Sergio Ravelo, Iraida Aguirrechu y Norma Castillo Diseño: Eugenio Sagués Corrección: Libian García y Leydis Balbuena Composición: Ramón Caballero © Fidel Castro Ruz, 2008 © Sobre la presente edición: Editora Política, 2008 Todos los derechos reservados. Se prohíbe la…
p. 1
[47]Edición: Sergio Ravelo, Iraida Aguirrechu y Norma Castillo Diseño: Eugenio Sagués Corrección: Libian García y Leydis Balbuena Composición: Ramón Caballero © Fidel Castro Ruz, 2008 © Sobre la presente edición: Editora Política, 2008 Todos los derechos reservados. Se prohíbe la reproducción, total o parcial, de esta…
p. 4
[60]septiembre de 1979. Fidel Castro y Maurice Bishop en la misión cubana en Estados Unidos, en ocasión de la Asamblea General de la ONU. Nueva York, 11 de octubre de 1979. Fidel Castro, Daniel Ortega y Maurice Bishop durante el primer aniversario de la Revolución Sandinista. Nicaragua, 18 al 25 de julio de 1980. Maurice…
p. 186
35Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesSara Victoria Alvarado, Eduardo A. Rueda Barrera, Pablo Gentili (editores) · 2016 · Página 831 cita
[48]política y territorial. Una Asamblea Nacional Constituyente es y será su gran bandera para ampliar las alianzas, fundirse con otros sectores y aprovechar otros procesos y movilizaciones en curso. Las FARC llegan a La Habana bajo la presión de cuatro derrotas simultáneas. Primera, la militar. De los grandes triunfos de…
p. 83
36Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesMartha Nussbaum, Sara Victoria Alvarado (ed.), Eduardo A. Rueda Barrera (ed.), Pablo Gentili (ed.) · 2016 · Página 831 cita
[49]política y territorial. Una Asamblea Nacional Constituyente es y será su gran bandera para ampliar las alianzas, fundirse con otros sectores y aprovechar otros procesos y movilizaciones en curso. Las FARC llegan a La Habana bajo la presión de cuatro derrotas simultáneas. Primera, la militar. De los grandes triunfos de…
p. 83
37Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · Página 2241 cita
[54]Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…
p. 224
38Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Página 2521 cita
[55]Roberto Arenas Bonilla, llamó en 1971 al economista Lauchlin Bernard Currie para que ayudara a formular un plan de desarrollo para Colombia. Pocos años antes, en 1960, Currie ha- bía redactado un documento titulado Operación Colombia, por petición del Consejo Nacional de Planeación, en el que propuso la redistribución…
p. 252
39Trujillo: Una tragedia que no cesaGrupo de Memoria Histórica; Álvaro Camacho Guizado (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2008 · Página 1841 cita
[56]in- ternacional, mucho menos cuando las guerrillas comunistas aún continúan en guerra en Colombia y no se avizoraban perspectivas de paz en el corto plazo. La esencia de la doctrina de seguridad era combatir al enemigo interno para contener la expansión del comunismo internacional, sin que se cuestionara necesariamen-…
p. 184
40Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · Páginas 53, 572 citas
[57]respaldo. Un ejemplo ya olvidado tuvo lugar en la isla caribeña de Granada. El 13 de marzo de 1979 había triunfado en las elecciones el Movimiento New Jewel liderado por el líder de izquierda moderada, Maurice Bishop. El gobierno de Reagan intervino mediante una invasión militar (llamada la “Operación Furia Urgente”),…
p. 57
[59]Es imposible no hacer alusión al impacto del triunfo de los sandinistas en Nicaragua. Veinte años después de la revolución cubana, el derro camiento del Clan Somoza y la entrada triunfal del fsln a Managua el 19 de julio de 1979 nuevamente revivieron el “mito guerrillero” en el continente. Esta ola, aunque fue menos…
p. 53
41More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · Página 841 cita
[58]actions. President Guillermo Valencia legal- ized "self-defense" groups in 1965. He also introduced "state of siege" legislation that authorized troops to arrest and even court martial civil- ians deemed guilty of vague and generalized crimes, such as "altering the peaceful development of social activity." The wording…
p. 84
42Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · Página 131 cita
[61]https://www.ebsco.com/terms-of-use. 14 REVOLUTIONARY SOCIAL CHANGE IN COLOMBIA peaceful solution to the internal strife, even offering to surrender himself so as to protect civilians in the communities, Marulanda claimed that no other avenue but armed struggle was available (Braun, 2007: 29; Maullin, 1973: 131n.13).…
p. 13
43Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · Página 1161 cita
[62]el ambiente de fascinación por el establecimiento de una sociedad comunista en Cuba y en medio del conflicto entre China y la URSS, el PC fue ajustando lentamente su línea; en parte, al reconocer la importancia y la fuerza creciente de las organizaciones armadas guerrilleras, que en las zonas donde se habían visto…
p. 116
44El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · Página 1161 cita
[63]revoluci ó n y la necesidad de la lucha armada; corrientes cuyos inspirador y s í mbolo fu é, en gran medida, el Che Guevara ” 1. 1 Mlchael L ó wy: El Marxismo en Am é rica Latina (1909 a nuestros d í as) Antolog í a p á g. 11 Ed. Era M é xico 1982. Luis V í tale en su ensayo El Marxismo Latino Americano ante dos…
p. 116
45Estudios interdisciplinarios de las élites en ColombiaCatalina Acosta Oidor, Alexander Gamba Trimiño, Verónica Salazar Baena · 2023 · Página 1391 cita
[64]época, nombre despectivo para golpistas, “aventureros pequeñoburgueses”. 3 Similar a la anterior, nombre despectivo para quienes impulsaban alzamientos guerrilleros y derivado del nombre del revolucionario mexicano Pancho Villa. 139 Capítulo 5. Trayectorias de una fallida élite política de izquierda Ignacio Torres…
p. 139