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Idea · Frente Nacional

Foquismo

El foquismo fue la doctrina revolucionaria que, a partir del triunfo cubano de 1959, sostuvo que un pequeño núcleo armado instalado en zonas rurales podía detonar por sí mismo la revolución sin esperar condiciones objetivas ni dirección partidaria. En Colombia encontró terreno fértil en la exclusión política del Frente Nacional, la cuestión agraria irresuelta y la herencia de La Violencia, dando origen al ELN y otras organizaciones insurgentes.

3.603 palabras53 documentos77 fragmentos citados
Foquismo

Trayectoria de una idea

  1. 1959

    Triunfo cubano y difusión del modelo

  2. 1960

    Primeros ensayos foquistas en Colombia y sus fracasos

  3. 1964

    Fundación del ELN en el Magdalena Medio

  4. 1965

    Toma de Simacota: estreno público del foco

  5. 1966

    Muerte de Camilo Torres y consolidación del mito foquista

  6. 1967

    Muerte del Che Guevara en Bolivia

  7. 1973

    Operación Anorí: derrota militar del foco

  8. 1979

    Segunda ola foquista tras el triunfo sandinista

03

La lectura

El foquismo llegó a Colombia no como importación mecánica sino como doctrina que encontró un suelo ya labrado por una década de violencia rural, una reforma agraria frustrada y un sistema político que excluía a cualquier fuerza fuera del bipartidismo. Su promesa —que un núcleo armado en la montaña podía detonar la revolución sin esperar condiciones ni partido— sedujo a una generación de universitarios y radicales que veían cerradas todas las vías pacíficas, pero chocó desde el principio con la realidad de que los Andes colombianos no eran la Sierra Maestra. Los primeros ensayos fracasaron, el ELN sobrevivió pero nunca produjo el levantamiento popular que la teoría prometía, y la muerte de Camilo Torres en su primer combate fue, más que la coronación del modelo, su diagnóstico más elocuente: el foco no llamaba desde adentro, el sistema empujaba desde afuera. Lo que el foquismo colombiano sí logró fue construir mitos duraderos —Simacota, Torres, el Che— que mantuvieron viva la llama insurgente mucho más allá de sus derrotas militares, convirtiendo el fracaso táctico en combustible simbólico para décadas de conflicto. Su legado no fue la revolución que prometió sino la persistencia de una cultura política armada que marcó a Colombia durante el resto del siglo XX.

El foquismo en Colombia

El foquismo fue la doctrina revolucionaria que sostuvo, a partir del triunfo cubano de 1959, que un pequeño núcleo armado —el foco— instalado en zonas rurales podía detonar por sí mismo la revolución sin esperar a que maduraran las condiciones objetivas ni a que un partido proletario condujera al pueblo. Formulada al calor de la experiencia de Sierra Maestra y difundida en América Latina como manual de imitación, la teoría prometía que la lucha armada era, a la vez, motor político y método pedagógico: bastarían hombres decididos y montaña para que el descontento popular se convirtiera en insurrección. En Colombia, donde la violencia rural llevaba una década escrita en sangre, donde el Partido Comunista había politizado desde antes al campesinado, y donde el Frente Nacional acababa de cerrar la política a cualquier tercera fuerza, esa doctrina llegó como lengua común de una generación entera de radicales. Su encarnación más pura fue el Ejército de Liberación Nacional; su primer gesto público, la toma de Simacota el 7 de enero de 1965; su fracaso más nítido, la Operación Anorí de 1973. Entre esas dos fechas se juega buena parte del capítulo colombiano de una teoría que fue simultáneamente proyecto militar, mito universitario y epitafio de una generación.

El molde cubano y su viaje continental

Cuando Fidel Castro entró en La Habana el 1 de enero de 1959, la izquierda latinoamericana quedó frente a una evidencia que parecía cancelar décadas de debate estratégico. Un grupo pequeño, mal armado, sin partido de vanguardia, había derribado a un régimen apoyado por Washington. De esa constatación se extrajeron dos ideas que reordenaron el marxismo del continente: la revolución socialista era posible en países de escaso desarrollo industrial, y no era imprescindible un partido proletario para conducirla. Ernesto Guevara, elevado a intérprete teórico de la experiencia, sostenía que no había que esperar a que todas las condiciones estuvieran dadas; bastaba con hombres dispuestos a tomar las armas y a organizar el descontento en zonas agrarias. El foco era el detonador que precipitaba lo que la historia, dejada a su propio ritmo, tardaría décadas en producir.

La proyección internacional del guevarismo no era retórica. El propio Guevara pasó del Congo a Bolivia, donde fue asesinado en 1967 tras meses de operaciones guerrilleras en Ñancahuazú, y su tránsito trazó un mapa de intentos por replicar el foco fuera de Cuba. Régis Debray dio a esa práctica una formulación teórica que circuló como catecismo entre los cuadros latinoamericanos: la guerrilla no era el brazo armado del partido, era el partido mismo en gestación. Esa inversión —lo militar como matriz de lo político— sería la clave doctrinal del foquismo, y también su punto débil. Los partidos comunistas alineados con Moscú, atados a la coexistencia pacífica, la recibieron con desconfianza; la ruptura sino-soviética de comienzos de los sesenta abrió, además, un segundo canal de inspiración —el maoísmo y su guerra popular prolongada— que en Colombia daría origen a otras corrientes armadas.

La Revolución Cubana no llegó solo como estrategia militar: llegó como estética, como promesa generacional y como referente moral. El Che muerto en La Higuera fue, más que un derrotado, un ícono que ratificó el mandato de replicar la experiencia. Ese sedimento afectivo importa para entender por qué, incluso después de fracasos evidentes, jóvenes colombianos seguirían subiendo al monte durante veinte años.

Las condiciones colombianas: por qué el foco cayó donde cayó

Colombia recibió el foquismo con un suelo particular. La Violencia bipartidista, desatada tras 1948, había dejado zonas rurales enteras familiarizadas con la guerra irregular, con guerrilleros liberales que aún vivían del recuerdo o del rencor, y con un despojo agrario cuyas cicatrices seguían abiertas. El Frente Nacional, pactado en 1958 entre liberales y conservadores para alternarse la presidencia y repartirse los cargos hasta 1974, cerró la competencia política a cualquier fuerza fuera del bipartidismo y fue percibido, con razón, como un régimen de democracia restringida. La cuestión agraria, arrastrada desde las luchas por la tierra de los años veinte y treinta, no encontró en los gobiernos frentenacionalistas más que reformas timoratas; sectores influyentes de ambos partidos se aliaron para sabotear la que intentó Carlos Lleras Restrepo, y en 1972 el Pacto de Chicoral selló el retroceso.

Sobre ese fondo estructural, el foquismo aterrizó como una gramática que ofrecía nombre y método a una radicalización ya en marcha. No inventó la insurgencia: la vistió. Las guerrillas colombianas de los sesenta nacieron en la confluencia de problemas agrarios no resueltos, cabos sueltos del Frente Nacional y contexto internacional de Guerra Fría. La revolución cubana fue inspiración y referente, pero las condiciones autóctonas —violencia previa, exclusión política, cuestión agraria— fueron el terreno. Esa doble determinación explica por qué el foquismo colombiano nunca fue una copia limpia: se hibridó desde el origen con tradiciones locales que le eran anteriores.

Los primeros ensayos lo mostraron con crudeza. Antonio Larrota, Federico Arango y Tulio Bayer intentaron, cada uno a su modo, encender focos guerrilleros a comienzos de los sesenta; los tres fracasaron. El Movimiento Obrero Estudiantil Campesino (MOEC) surgió hacia 1959-1960 bajo el liderazgo de Larrota, que se había hecho un nombre encabezando las protestas contra el alza del transporte de enero de 1959; ese origen en la calle marcó al MOEC como la primera organización colombiana de izquierda que llevó al terreno armado la experiencia de la movilización urbana. Su desaparición como estructura, junto con la caída de aquellos pioneros, subrayó una lección temprana: los Andes colombianos no eran la Sierra Maestra, y subir al monte no producía por sí mismo el efecto detonador prometido por la teoría.

El ELN: nacimiento y estreno de un foco

La organización que llevó la doctrina foquista a su expresión más cabal en Colombia fue el Ejército de Liberación Nacional, fundado en 1964 en el Magdalena Medio santandereano. Su núcleo fundador venía de un viaje decisivo: en 1962, un grupo de jóvenes colombianos, entre ellos Fabio Vásquez Castaño y Víctor Medina Morón, viajó a Cuba y recibió allí entrenamiento guerrillero. A su regreso se instalaron en una zona selvática cercana a San Vicente de Chucurí, Bucaramanga y Barrancabermeja, escogida con criterios que replicaban el manual del foco: geografía apta para la ocultación, corredores naturales, proximidad de frontera y —factor decisivo— una tradición de guerrilla liberal que hacía a la población familiar con la presencia de hombres armados. Rafael Rangel, jefe liberal muerto el 23 de julio de 1960, no alcanzó a integrarse al ELN, pero varios de sus antiguos compañeros —entre ellos 'La Mona Mariela'— sí figuraron entre los fundadores, y de ellos los nuevos guerrilleros aprendieron tácticas y conocieron los corredores del territorio.

La composición social del ELN inicial fue, contra el mito de una guerrilla enteramente universitaria, más heterogénea de lo que solía decirse. Los estudiantes de la Universidad Nacional y la Universidad Industrial de Santander formaron la columna vertebral política e ideológica, y los cuadros dirigentes venían del movimiento estudiantil radicalizado, pero al lado de ellos se incorporaron campesinos, herederos de guerrilleros liberales e hijos de dirigentes campesinos de Santander. Esa mezcla —clase media radicalizada de origen urbano articulada con redes rurales heredadas de La Violencia— fue el sello del ELN desde el comienzo y matizó, en la práctica, la pureza del modelo foquista.

El estreno público llegó el 7 de enero de 1965. Veintidós guerrilleros tomaron el casco urbano de Simacota, en el sur de Santander. En la acción murieron un sargento, dos agentes de policía y dos militares; el grupo se retiró con armas robadas y con dinero incautado a la Caja Agraria. Militarmente, la operación fue modesta; simbólicamente, fundó una liturgia. Simacota fue el gesto que decía: el foco existe, la guerra empezó, la insurrección será replicada. Lo que la acción no fue —y es la observación que la teoría foquista tendía a ocultar— fue el detonador de un levantamiento popular. La toma no produjo alzamiento campesino, no destruyó ninguna unidad estatal, no cambió correlaciones. Fue una declaración de guerra a nombre de una vanguardia armada que se autoproclamaba portadora de una revolución todavía inexistente.

Camilo Torres: el sacerdote que dio alma al foco

Ninguna figura condensó tan plenamente la tensión entre el foquismo y el terreno colombiano como Camilo Torres Restrepo. Sacerdote formado en sociología en la Universidad de Lovaina, donde recibió la influencia del catolicismo renovador y de la Democracia Cristiana, Torres regresó a Colombia en 1959 y fue nombrado capellán de la Universidad Nacional; con Orlando Fals Borda cofundó allí los departamentos de sociología y trabajo social. Su trayectoria fue una radicalización pública, medida en sermones, en textos y en gestos. Un sermón de mediados de 1962 —en el que afirmó que los estudiantes revolucionarios muertos por sus convicciones iban al cielo— le costó la capellanía universitaria. El 9 de junio de 1965, el cardenal Concha le envió una carta prohibiéndole intervenir en actividades políticas, invocando las directivas pontificias que vedaban tal participación a los sacerdotes.

En marzo de 1965, Torres había creado el Frente Unido de los Pueblos, un "movimiento pluralista para la toma del poder" que buscaba articular fuerzas civiles diversas y que capturó la atención de amplios sectores populares urbanos. En ese mismo periodo circuló su fórmula más célebre: el deber de todo cristiano es ser revolucionario, y el deber de todo revolucionario es hacer la revolución. Dos tribunales especiales lo procesaron por subversión, atentado a la seguridad del país y asociación para delinquir. Celebró su última misa el 27 de julio de 1965. En octubre ingresó al ELN. El 15 de febrero de 1966, en su primer y único combate, murió en un enfrentamiento con el Ejército cerca de San Vicente de Chucurí.

La incorporación y muerte de Torres tuvieron consecuencias que desbordaban el balance militar. La organización ganó, con su figura, un aval moral y una conexión con la teología de la liberación que ninguna otra guerrilla latinoamericana tendría en esa magnitud. Su ejemplo atrajo al ELN a sacerdotes españoles —Manuel Pérez Martínez, Domingo Laín, José Antonio Jiménez— que morirían en combate o por enfermedad y que introdujeron en la dirigencia una impronta cristiana duradera. Las propuestas de Torres sobre poder popular, abstención electoral y democracia directa —formuladas como respuesta al bloqueo del Frente Nacional— se incorporaron al cuerpo doctrinario del ELN. Y su muerte, apropiada como martirio, dio a la organización un mito fundacional que a la larga sería más resistente que su capacidad militar.

En la lógica pura del foquismo, la figura de Torres no encajaba. Él no era el hombre del monte: era el intelectual, el sacerdote, el articulador político que había ensayado antes la vía civil. Que un revolucionario de ese perfil terminara subiendo al monte a los pocos meses de haber intentado un frente amplio es, más que la coronación del foquismo, el diagnóstico de su época: cuando el Frente Nacional cerraba la política y el estado de sitio hacía de la disidencia un delito, la lucha armada aparecía como la única salida imaginable. El foco no lo llamó desde adentro; el sistema lo empujó desde afuera.

El foquismo no fue la única gramática revolucionaria disponible. En los mismos años en que el ELN levantaba su primer campamento, otras dos vertientes definían sus caminos. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia nacieron de una trayectoria distinta: las milicias de autodefensa campesinas vinculadas al Partido Comunista Colombiano, tras la ofensiva militar de 1964, se transformaron en fuerza guerrillera móvil y se constituyeron formalmente como organización entre 1964 y 1966. Su matriz no era guevarista sino leninista clásica, mediada por la doctrina de "combinación de todas las formas de lucha" que el partido adoptó hacia 1961: legitimidad de la lucha armada como respuesta al cierre de las vías pacíficas, pero primacía de la acción política y de masas. Las FARC construyeron un mito fundacional sobre la resistencia a la agresión estatal en Marquetalia y no sobre la iniciativa foquista de una vanguardia iluminada.

El Ejército Popular de Liberación nació, por su parte, como brazo armado del Partido Comunista de Colombia-Marxista Leninista, fundado el 17 de julio de 1965 en la disidencia chino-soviética del PCC. El II Pleno de su Comité Central, en 1966, definió la tarea de crear bases de apoyo rurales; el EPL escogió el sur de Córdoba y el corredor del Bajo Cauca y Norte antioqueño, zonas también marcadas por la presencia previa de guerrilleros liberales. Su doctrina formal era la guerra popular prolongada maoísta: cerco del campo a la ciudad y construcción paciente de bases de apoyo. En la práctica, sin embargo, tanto el ELN como el EPL operaron como variantes del foco guerrillero: pequeños grupos armados en zonas de frontera, dirigencia estudiantil y de clase media radicalizada, subordinación de la construcción política a la acción militar. El debate entre foco y guerra popular prolongada fue en buena medida formal.

Las diferencias con las FARC sí fueron sustantivas. Las FARC operaron sistemáticamente la idea de ganar masas mediante formas de organización campesina —incluida la penetración de juntas de acción comunal— aunque con poca teorización, y crecieron más rápido porque combinaron organización campesina, oferta de seguridad y, cuando fue necesario, uso de la fuerza sobre poblaciones ajenas a su experiencia fundacional. El ELN, en cambio, tejió redes más lentas con los sindicatos petroleros de Barrancabermeja y con sectores de la Iglesia católica, y su crecimiento pausado fue el precio de esa pretensión. El contraste ilustra el límite del foquismo puro: en un país donde el campesinado ya venía siendo politizado por el PCC desde décadas atrás, la fórmula del foco autónomo tenía menos espacio del que suponía la teoría.

La respuesta del Estado: doctrina de seguridad nacional y estado de sitio

El foquismo colombiano se desplegó bajo un techo represivo que lo condicionó desde el primer día. La doctrina de seguridad nacional, adoptada como matriz operativa por gobiernos liberales y conservadores por igual desde la instauración del Frente Nacional en 1958, tradujo al lenguaje de la Guerra Fría la vieja preocupación por el orden interno: los problemas sociales se leyeron como fuente de subversión, y el enemigo dejó de ser exterior para volverse interno. Estados Unidos apoyó la contrainsurgencia con asesores, entrenamiento de oficiales en la Escuela de las Américas y transferencia doctrinal.

El instrumento jurídico decisivo llegó en 1965. El Decreto Legislativo 3398, expedido bajo el gobierno de Guillermo León Valencia, colocó al país en estado de sitio y estableció que todos los colombianos estaban obligados a participar activamente en la defensa nacional cuando las necesidades públicas lo exigieran. Esa misma legislación legalizó los grupos de autodefensa —germen jurídico de lo que décadas después sería el paramilitarismo— y autorizó al Ejército a arrestar e incluso someter a consejos de guerra a civiles acusados de conductas formuladas en términos vagos. Colombia vivió bajo estado de sitio la mayor parte de los veinticinco años siguientes; la definición de subversivo se amplió progresivamente.

La estrategia militar apuntó, en esos años, a quitarle el agua al pez: privar a la guerrilla del apoyo campesino mediante operaciones cívico-militares combinadas con presión armada. El Plan Lazo, diseñado en el contexto de la ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba en diciembre de 1961, mezcló acción militar y acción social para neutralizar los focos insurgentes en formación. La ofensiva no cesó durante el Frente Nacional; las estrategias de contención al comunismo continuaron orientadas por la doctrina de seguridad nacional durante toda la Guerra Fría.

El efecto de esa respuesta fue paradójico. Por un lado, contuvo militarmente a los focos, cercándolos y aislándolos. Por otro, generó resentimiento y más rebelión: para los jóvenes inconformes, la única vía de disidencia parecía ser tomar las armas, y el estado de sitio, al criminalizar la protesta legal, empujó al monte a militantes que en otro contexto se habrían quedado en la política civil. El foquismo, que pretendía ser detonador, terminó siendo también producto de una represión que lo alimentaba desde el otro lado.

Anorí y la crisis del foco puro

La crisis del foquismo elenista llegó en 1973, en Antioquia, durante el gobierno de Misael Pastrana Borrero. La Operación Anorí, desplegada por el Ejército, cercó y golpeó al núcleo del ELN con un saldo devastador: murieron los hermanos Manuel y Antonio Vásquez Castaño —dos de los cuatro Vásquez Castaño que militaron en la organización, junto con Fabio y Jairo—, y los remanentes debieron replegarse a las montañas de Santander. El ELN perdió más de la mitad de sus efectivos. Los santuarios de San Vicente y El Carmen de Chucurí sirvieron de refugio para la reorganización que siguió.

Anorí no fue solo una derrota militar; fue el desmentido en carne propia de la doctrina que había fundado a la organización. El foco no había detonado ninguna insurrección campesina; el Ejército, lejos de disolverse ante la presión guerrillera, había demostrado capacidad para cercar y aniquilar. La consigna de "vencer o morir" reveló su contenido literal: se moría, y no se vencía. El ELN de la primera etapa fue una organización fundamentalista y mesiánica, que subordinaba la política a la acción militar con una intensidad que ninguna otra guerrilla latinoamericana igualó.

Pero la crisis del foquismo elenista no vino solo del enemigo. Vino, con igual peso, de una dinámica interna autodestructiva que la propia lógica vanguardista producía. Desde los primeros años, el ELN practicó "juicios revolucionarios" que derivaron en fusilamientos de sus propios militantes. Entre los ejecutados figuraron nombres decisivos: Julio César Cortés, fundador de la Federación Universitaria Nacional, y Víctor Medina Morón, uno de los fundadores mismos de la organización. Las rivalidades intestinas y los "ajusticiamientos" crearon una paranoia colectiva que se agudizó tras la muerte de Camilo Torres en 1966 y que precedió y acompañó al golpe de Anorí. La doctrina del foco, que hacía de la vanguardia armada el sujeto único de la revolución, tendía a producir estructuras autoritarias, sospecha permanente y depuración interna: fue el ELN, más que ninguna otra guerrilla colombiana, el que pagó ese precio.

Tras Anorí, la organización sobrevivió porque supo transformarse. La reorganización posterior incorporó con más peso el trabajo comunitario, la relación con sectores del clero y la atención al espacio urbano; el triunfo sandinista del 19 de julio de 1979 en Nicaragua, que revivió el mito guerrillero en toda la región, aportó un nuevo paradigma que matizaba el foquismo puro y reconocía el potencial revolucionario de la lucha social. La teología de la liberación, ya instalada en la dirigencia por la impronta camilista y por los sacerdotes españoles, actuó como sustituto funcional del foco: dio a la organización una gramática de arraigo social que la doctrina cubana original no le había provisto.

Cantera universitaria, mito y balance

Un rasgo atraviesa toda la historia del foquismo colombiano: su carácter marcadamente universitario. El voluntarismo revolucionario de los sesenta tocó sobre todo a las universidades, en un país donde apenas estudiaba el 1,3 % de la población entre 18 y 25 años. El ELN reclutó cuadros principalmente en la Universidad Nacional y en la Universidad Industrial de Santander; el EPL tuvo predominio del elemento estudiantil en su composición inicial; el MOEC había articulado ya, desde 1959, a trabajadores y estudiantes. Camilo Torres fue el punto de articulación entre esa cantera y la lucha armada. La sociología de esos primeros focos fue, en buena medida, la de una clase media urbana radicalizada que subía al monte a hacer una revolución campesina.

Ese perfil explica dos cosas. Primero, la desconexión inicial entre las guerrillas foquistas y las masas rurales cuyo nombre pretendían representar: los cuadros llegaban a zonas rurales con un lenguaje —marxista, universitario, guevarista— que no era el del campesinado, y la política de arraigo tuvo que construirse después, no antes. Segundo, la fuerza del mito: la generación universitaria que no subió al monte encontró en el foquismo un horizonte de sentido, y muchos militantes de izquierda que sí lo hicieron no regresaron, ya por caer en combate contra el Ejército, ya por ser ejecutados en las purgas internas, como ocurrió con Cortés y Medina Morón. El foquismo produjo, más que una revolución, un cementerio simbólico para una parte de esa generación.

El balance histórico admite doble lectura. El foquismo fracasó como estrategia militar: ninguna de las organizaciones que lo adoptaron —el MOEC desaparecido, el ELN casi liquidado en Anorí, las Fuerzas Armadas de Liberación como episodio menor— produjo el efecto detonador prometido por la teoría. Las condiciones colombianas, con un campesinado ya politizado por el PCC, una violencia rural preexistente que sobredeterminaba cualquier nueva insurgencia y una respuesta estatal implacable bajo estado de sitio, impidieron que el foco actuara como vanguardia autónoma. La prueba comparativa está en las FARC: sin foquismo formal, con una matriz de autodefensa campesina y política agraria comunista, crecieron más y con mayor arraigo territorial que el ELN durante décadas.

Y sin embargo, el foquismo dejó una huella que sobrevivió a su fracaso operativo. Fijó un lenguaje —el de la vanguardia armada, el internacionalismo, la revolución continental— que dominó a la izquierda colombiana durante veinte años. Aportó una figura, Camilo Torres, cuya síntesis de cristianismo y marxismo alimentaría a generaciones posteriores. Y forzó al Estado colombiano a construir un aparato contrainsurgente cuya lógica —doctrina de seguridad nacional, estado de sitio permanente, legalización de autodefensas por el Decreto 3398— rebasó ampliamente la coyuntura del foco y moldeó la relación entre Estado, sociedad y disidencia durante el resto del siglo. La doctrina que prometía detonar la revolución mediante una vanguardia iluminada acabó produciendo una organización condenada a la larga duración, atada por su propia mitología a una forma de lucha cuyo horizonte político original —la insurrección continental— hacía mucho tiempo que había cerrado sus puertas.

04

En el archivo

1 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

Relaciones editoriales

  1. 01Ernesto 'Che' Guevara: teórico e ícono del foquismo; su formulación de que bastaba un núcleo armado para detonar la revolución fue el fundamento doctrinal del modelo y su muerte en Bolivia en 1967 lo convirtió en símbolo que prolongó la influencia del foquismo en América Latina.
  2. 02Régis Debray: intelectual francés que dio al foquismo su formulación teórica más sistemática, sosteniendo que la guerrilla no era el brazo armado del partido sino el partido mismo en gestación; su obra circuló como catecismo entre los cuadros latinoamericanos.
  3. 03Camilo Torres Restrepo: sacerdote y sociólogo colombiano cuya incorporación al ELN en 1965 y muerte en combate en 1966 encarnaron la tensión entre la vía política y la vía armada, y cuya figura dotó al foquismo colombiano de un aval moral y una conexión con la teología de la liberación.
  4. 04Ejército de Liberación Nacional (ELN): organización que llevó el foquismo a su expresión más cabal en Colombia, fundada en 1964 en el Magdalena Medio santandereano por jóvenes entrenados en Cuba, con la toma de Simacota el 7 de enero de 1965 como su primer gesto público.
  5. 05Frente Nacional: sistema bipartidista que cerró la competencia política entre 1958 y 1974, generando la exclusión que empujó a sectores radicales hacia la lucha armada y constituyó el principal factor estructural colombiano que hizo receptivo el mensaje foquista.
  6. 06Magdalena Medio: región estratégica elegida por el ELN para instalar su foco guerrillero por su geografía, corredores naturales, proximidad a Barrancabermeja y tradición de guerrilla liberal previa.
  7. 07Simacota (Santander): escenario de la toma del 7 de enero de 1965, primer acto público del foquismo colombiano y gesto fundacional del ELN como organización armada.
  8. 08Revolución Cubana: acontecimiento fundante del foquismo; el triunfo del 1 de enero de 1959 demostró, según sus intérpretes, que un pequeño grupo armado podía derribar un régimen sin condiciones objetivas maduras ni partido proletario.
06

Documentos y fragmentos citados

53 documentos · 77 fragmentos

01Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · p. 352 citas
[1]

dos acepciones de revolución, regreso a la clasificación del profesor de Georgetown. Introduciré una tercera ola —entre la primera y la segunda— a partir de la experiencia de las guerrillas urbanas en Suramérica y me preguntaré si acaso un ejemplar casi único, como Sendero Luminoso, pudo tener algún émulo en el…

p. 35
[2]

dos acepciones de revolución, regreso a la clasificación del profesor de Georgetown. Introduciré una tercera ola —entre la primera y la segunda— a partir de la experiencia de las guerrillas urbanas en Suramérica y me preguntaré si acaso un ejemplar casi único, como Sendero Luminoso, pudo tener algún émulo en el…

p. 35
02Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 68, 71, 80, 834 citas
[3]

la ruptura sino-so viética, el ingreso de Cuba al bloque soviético terminó siendo un viacrucis para comunistas y anticomunistas latinoamericanos por igual. Castrismo: la “ teoría”del foco guerrillero Cuando triunfó el Ejército Rebelde de Fidel Castro, el f n recién daba sus pri meros pasos. Apenas se había aprobado la…

p. 68
[16]

un intenso faccionalismo que llevó a la ruptura en su Congreso de 1965. 5 El grueso de la izquierda era un con- junto de organizaciones de las cuales la más venerable continuaba siendo el PCC que apenas podía lidiar con los efectos de la disputa sino-soviética que le creó una disidencia, aparte de que debió atender al…

p. 71
[28]

mal armados. El asunto de la línea política quedó pendiente hasta que en abril, con el prestigio fresco de las acciones de Sima- cota y Papayal, que tranquilizaron a los cubanos, ordenó absorber y reorgani- zar el aparato clandestino urbano y disolver las JMRL; su dirigencia se resignó. Según Vásquez, “estaba…

p. 83
[40]

de sus ceni zas. Valga apuntar que, por esas ironías de la historia, la caída de Camilo Torres había conmovido profunda aunque silenciosamente las conciencias de monjas y sacerdotes en Colombia y el mundo. Al emerger la teología de la liberación Camilo apareció como ejemplo de entrega cristiana; para muchos era un…

p. 80
03Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 72, 1002 citas
[4]

victoriosa en La Habana de las guerrillas de Fidel Castro, en diciembre de 1958 (el comienzo de un proceso revolucionario que pronto tomaria un rumbo socialista), favorecieron la aparicion, en América y en sectores urbanos y rurales tradicio- nalmente marginados, de unos movimientos socia- les que exigian mayor…

p. 100
[55]

tan 1747 importante papel habia tenido en la violencia bipar- tidista, en calidad de brazo armado del partido con- servador, fue despolitizada y militarizada. Pero las verdaderas causas de la violencia politica y social fueron tratadas de una manera totalmente superfi- cial, lo cual condujo a que algunos sectores de…

p. 72
04Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 351, 3592 citas
[5]

Mayorga, Noel Guerrero, and Tomás Borge founded, in July 1961, the Frente Sandinista de Liberación Nacional, which initiated military operations a year later; in Brazil, various political-military organizations were formed throughout the sixties, such as the Vanguardia Popular Revolucionaria (VPR), the Comando de…

p. 351
[12]

professor of the same generation as Larrota, died fighting at González Prieto's side.) The role of a person or a group born in the previous stage of the Violence was not, however, the Violence's only influence on the first attempts to form guerrilla enclaves. Even the location of the areas chosen to initiate guerrilla…

p. 359
05No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 81, 1122 citas
[6]

socialista. A renglón seguido se produjo la «crisis de los misiles» en octubre de 1962, lo que puso al planeta en vilo ante el riesgo inminente de que se produjera una guerra nuclear. Excepto por Cuba, para entonces América Latina no era un área de expansión para la URSS, cuyos intereses estaban centrados en Europa y…

p. 81
[37]

monte. El sacerdote Camilo Torres, ya despojado de la sotana, se integró a sus filas como combatiente raso y se había convertido en un líder político de izquierda con amplia influencia, que en contrapeso al Frente Nacional creó un movimiento llamado el Frente Unido. Torres pasó de rechazar la violencia a tomar las…

p. 112
06Counting the Dead: The Culture and Politics of Human Rights Activism in ColombiaWinifred Tate · 2007 · p. 1151 cita
[7]

the romance of revolution, inspired by the heroic figure of martyrs such as Che Guevarra (killed by CIA-trained Bolivian soldiers in 1967) or the Colombian guerrilla priest Camilo Torres (killed in his first combat oper- ation in 1966). Profoundly sectarian and deeply influenced by identifica- tion with international…

p. 115
07Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 531 cita
[8]

Es imposible no hacer alusión al impacto del triunfo de los sandinistas en Nicaragua. Veinte años después de la revolución cubana, el derro camiento del Clan Somoza y la entrada triunfal del fsln a Managua el 19 de julio de 1979 nuevamente revivieron el “mito guerrillero” en el continente. Esta ola, aunque fue menos…

p. 53
08El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · p. 1161 cita
[9]

revoluci ó n y la necesidad de la lucha armada; corrientes cuyos inspirador y s í mbolo fu é, en gran medida, el Che Guevara ” 1. 1 Mlchael L ó wy: El Marxismo en Am é rica Latina (1909 a nuestros d í as) Antolog í a p á g. 11 Ed. Era M é xico 1982. Luis V í tale en su ensayo El Marxismo Latino Americano ante dos…

p. 116
09Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 64, 712 citas
[10]

Las guerrillas en Colombia: Una historia desde los orígenes hasta los confines. 142 Díaz Jaramillo, El movimiento obrero estudiantil campesino 7 de enero y los orígenes de la nueva izquierda en Colombia 1959-1969. urbanización, agitación social y asomo insurgente (1958-1973) 65 tras destacarse como líder en medio de…

p. 64
[48]

1974, respectivamente 169. Pero la única causa de estos trágicos resultados no fueron los combates. Al interior de las propias filas guerrilleras no había un ambiente que propiciara la crítica política y, en algunos casos, se confundió la falta de resistencia física con falta de «compromiso ideológico». Estas…

p. 71
10Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 3151 cita
[11]

to coalition government —Treaty of Sitges (Spain) establishes National Front procedure SENA (“National Learning Service”) established —Tenth Salón Nacional de Artistas: Fernando Botero wins prize —National school of journalists established —Bogot á establishes Luis Ángel Arango Library, backed by Banco de la…

p. 315
11Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 61, 734 citas
[13]

a quienes estaba dirigida la guerra, porque a través de ella se creaba una cortina de humo que impedía exigir las tierras y los derechos laborales que parcialmente se les concedió en la llamada Revolución en Marcha de López Pumarejo. 62 Alfonso Insuasty Rodríguez • J osé F e rnando V a l e ncia • J a neth Restrepo…

p. 61
[14]

a quienes estaba dirigida la guerra, porque a través de ella se creaba una cortina de humo que impedía exigir las tierras y los derechos laborales que parcialmente se les concedió en la llamada Revolución en Marcha de López Pumarejo. 62 Alfonso Insuasty Rodríguez • J osé F e rnando V a l e ncia • J a neth Restrepo…

p. 61
[69]

2010). Este decreto colocaba nuevamente a Colombia en estado de sitio y de paso en el título I del artículo 1 definía que la “Defensa nacional es la organización y previsión del empleo de todos los habitantes y recursos del país, desde tiempo de paz, para garantizar la independencia nacional y la estabilidad de las…

p. 73
[70]

2010). Este decreto colocaba nuevamente a Colombia en estado de sitio y de paso en el título I del artículo 1 definía que la “Defensa nacional es la organización y previsión del empleo de todos los habitantes y recursos del país, desde tiempo de paz, para garantizar la independencia nacional y la estabilidad de las…

p. 73
12Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 2621 cita
[15]

rojo del presidente Mao•> y a un Che Guevara y a un Ho Chih M in transformados en íconos sicodélicos. Legitimidad elusi va En Co l ombia este \· oluntarismo tocó tan gencialme nte la s uni - versidades, d o nd e apenas es tudiaba un J '3ó de la población entre 1 R y 2 ~ aiios. D e estos ambient es qu edarían una…

p. 262
13Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Antioquia, sur de Córdoba y Bajo Atrato chocoanoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 61, 632 citas
[17]

y el Urabá. Se constituyó como el brazo armado del Partido Comunista de Colombia-Marxista Leninista (PCdeC-ML), un ala disidente del Partido Comunista de Colombia (PCC) fundada el 17 de julio de 1965 tras la división del comunismo internacional en dos grandes bloques: el soviético y el chino. El II Pleno del Comité…

p. 61
[43]

desconocido. (Fuente: Observatorio de Memoria y Conflicto -CNMH) 117 Velandia, Mi contribución a la Verdad del Conflicto. 118 Cuatro hijos de la familia Vásquez Castaño (Fabio, Jairo, Manuel y Antonio), nacidos todos en Calarcá (Quindío), pertenecieron al ELN. Manuel y Antonio murieron en la Operación Anorí (1973). 64…

p. 63
14Nueva Historia de Colombia. Vol. VI: Literatura y Pensamiento, Artes, RecreaciónÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Andrés Holguín Holguín, Juan Gustavo Cobo Borda, Luis Antonio Restrepo Arango, Enrique Santos Calderón, Eduardo Serrano Rueda, Alberto Saldarriaga Roa, Lorenzo Fonseca Martínez, Carlos José Reyes Posada, Luis Alberto Álvarez Córdoba, Otto De Greiff Haeusler, Hernando Caro Mendoza, Gloria Triana Varón, Daniel Samper Pizano, Mike Forero Nougués, Boris De Greiff Bernal · p. 1041 cita
[18]

mediados de la década se estaban organizando dos grupos de tipo ar- mado: el Ejército de Liberación Na- cional, de inspiración castrista y reclu- tado casi exclusivamente entre estu- diantes de la Universidad Nacional y la de Santander. Como consecuencia de una disidencia dentro del partido comunista, en parte…

p. 104
15Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Magdalena MedioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 561 cita
[19]

per- tenecientes a sectores radicales del movimiento estudiantil fueron fundamentales en el origen del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 1964. El grupo se asentó en la región de Simacota, Santa Helena del Opón y San Vicente de Chucurí, territorios cargados de cacao y cafetales en medio de bosques de robles.…

p. 56
16Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 54, 682 citas
[20]

pú- blicas. Gobernadores, miembros de consejos locales, alcaldes y hasta senadores se han visto sometidos a la justicia guerrillera, la cual puede llegar al asesinato (ejecución revolucionaria) de la persona implicada. La citación a empleados públicos por corrupción de parte de los mucha- chos, como se llama…

p. 68
[56]

El argumento principal de este capítulo es que la firma del pacto de Chicoral en 1972 y el establecimiento for- mal de las FARC (1964-1966) y del ELN (1965) no fueron coinciden- cias. El pacto de Chicoral y los movimientos guerrilleros representan dos respuestas diametrahnente opuestas a la misma crisis institucional…

p. 54
17Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombianoCentro Nacional de Memoria Histórica; Katherine López Rojas (coord.); Andrés Felipe Aponte; Carolina Lozano Rodríguez; Linda Lorena Sánchez Avendaño · 2017 · p. 35, 762 citas
[21]

y del Movimiento Revolucionario Liberal (MRL), que motivados por la Revolución Cubana se insertaron en las ten- siones del mundo rural. Así, instauraron un foco revolucionario en Magdalena Medio como lugar estratégico 45, a partir de las re- des guerrilleras liberales que tenían contacto con una población campesina…

p. 76
[63]

experiencias e instituciones desde las cua- les fundamentó su organización (Vásquez, 2015; Ramírez, 2001; Ferro y Uribe, 2002). De ahí su capacidad para construir órdenes bienestaristas en las zonas de influencia (CNMH, 2014; González, 2000) donde con- solidó su núcleo. Un núcleo con características importantes, los…

p. 35
18El modelo paramilitar de San Juan Bosco de La Verde y ChucuríÁlvaro Villarraga Sarmiento, Camilo Ernesto Villamizar Hernández · 2019 · p. 322 citas
[22]

de San Vicente–, y fue exterminada por las Fuerzas Militares a comienzos de los años sesenta. Desprendido de la segunda, está el grupo de bandoleros comandado por Polo Millán y que operó como grupo de asaltantes o “matarifes a sueldo”, y que fue exterminado por el Ejército con la muerte de su jefe a fines de los años…

p. 32
[23]

de San Vicente–, y fue exterminada por las Fuerzas Militares a comienzos de los años sesenta. Desprendido de la segunda, está el grupo de bandoleros comandado por Polo Millán y que operó como grupo de asaltantes o “matarifes a sueldo”, y que fue exterminado por el Ejército con la muerte de su jefe a fines de los años…

p. 32
19Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 154, 3212 citas
[24]

existencia, de más de medio siglo. L A INTERVENCIÓN DE LA INSURGENCIA El ELN (Ejército de Liberación Nacional) entró en escena en el departamento de Santander a comienzos de los años sesenta. La base del grupo fueron estudiantes universitarios insatisfechos, algunos de los cuales habían viajado a la Cuba de Fidel…

p. 154
[64]

conducente a la “toma del poder”. Ese grupo era el sobreviviente de las autodefensas campesinas que se habían organizado a comienzos de 1960, bajo un proyecto de economía campesina colectiva y como resultado de la división que había ocurrido en las filas de los antiguos y amnistiados guerrilleros liberales de los años…

p. 321
20Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 471 cita
[25]

students, who received train- ing in Cuba in 1962, returned to Colombia and officially began the ELN’s insurgency struggle in 1964. The FARC emerged under the leadership of the Communist Party and operated with the support of peasants who sought refuge from the repression of La Violencia. The FARC was largely made up…

p. 47
21Memoria de la infamia. Desaparición forzada en el Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Liz Yasmit Arévalo Naranjo, Andrés Prieto Ruiz · 2017 · p. 2481 cita
[26]

listos para regresar al país con el propósito de dar vida a un singular movimiento guerrillero. Entre ellos había impor- tantes líderes estudiantiles y campesinos como Víctor Medina Morón, Fabio Vásquez Castaño, Heriberto Espitia, Ricardo Lara Parada, Luis Rovira, Mario Hernández y José Merchán. El primer foco…

p. 248
22En medio del Magdalena MedioAlfredo Molano Bravo · 2009 · p. 331 cita
[27]

la toma de la población de Simacota en 1964. Dos años después de algunas acciones más espectaculares que militares, como el ataque a un tren, relatado por la revista Sucesos de México, se unió a sus fi- las el cura Camilo Torres Restrepo, que traía tras de sí una larga cola de sindicalistas, estudiantes y católicos de…

p. 33
23Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 420, 4292 citas
[29]

United States and Belgium, where he undertook graduate study in sociology at the University of Louvain. Returning home in 1959, he was named chaplain of the National University. A Time of Transition, 1957–1965 | 411 Almost immediately he became embroiled in controversy. During his first year he won student sympathies…

p. 429
[61]

through Catholic charities and the international program known as CARE. 67 Plan Lazo received great motive force from the Cold War. Relations be- tween Colombia and Cuba had cooled rapidly as Fidel Castro moved leftward after 1959 and turned hostile in late 1961, as Alberto Lleras Camargo pre- pared to receive a state…

p. 420
24Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2121 cita
[30]

Finalmente se ordenó sacerdote en agosto de 1954. Con posterioridad estudió sociología en la universidad belga de Lovaina y recibió la influencia de la Democracia Cristiana. Una tímida aproximación al marxismo le sirvió para abrazar la causa que nunca abandonaría: la de los oprimidos. En 1955 fundó el Equi- po…

p. 212
25El socialismo raizal y la Gran Colombia bolivarianaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 341 cita
[31]

Socialismo y participación, Nº 99. Lima, Perú, marzo 2005, Esp. 29 – 34. Orlando Fals Borda, “Prólogo a El Nariño de Jorge Zalamea”, Apuntes para una interpretación. Pasto, Gobernación de Nariño, 2006, Esp. 10 – 14. Camilo vive: vigencia de su ideario La plataforma de 1965 Cuando Camilo Torres creó el Frente Unido de…

p. 34
26De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 1411 cita
[32]

de junio a Camilo, el cardenal Concha le manifestó las principales obje- ciones que tenia frente a sus prioridades y su programa: «Desde el principio de mi CAMILO y GERARDO 144 sacerdocio he estado absolutamente persuadido de que las directivas pontificias ve- dan al sacerdote intervenir en actividades políticas y en…

p. 141
27De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 1411 cita
[33]

una carta del 9 de junio a Camilo, el cardenal Concha le manifestó las principales obje- ciones que tenia frente a sus prioridades y su programa: «Desde el principio de mi CAMILO y GERARDO 144 sacerdocio he estado absolutamente persuadido de que las directivas pontificias ve- dan al sacerdote intervenir en actividades…

p. 141
28El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 105, 1194 citas
[34]

texto se planteaban reivindicaciones sociales y económicas que se pueden catalogar de reformistas, con muy poco de “comunismo”. 1 El ELN se hizo más popular con el ingreso a sus filas de Camilo Torres Restrepo, sacerdote que rompía con la tradición conser- vadora y reaccionaria de la Iglesia. Torres Restrepo sacudió…

p. 105
[35]

texto se planteaban reivindicaciones sociales y económicas que se pueden catalogar de reformistas, con muy poco de “comunismo”. 1 El ELN se hizo más popular con el ingreso a sus filas de Camilo Torres Restrepo, sacerdote que rompía con la tradición conser- vadora y reaccionaria de la Iglesia. Torres Restrepo sacudió…

p. 105
[73]

resistiendo. Las riendas del poder las asume el general Augusto Pinochet, dándose inicio a la sangrienta dictadura. Ya en Uruguay, con el visto bueno de Washington, los militares habían dado golpe de Estado, el 27 de junio. El 24 de marzo de 1976, son las Fuerzas Armadas argentinas las que derrocan a la presi- denta…

p. 119
[74]

resistiendo. Las riendas del poder las asume el general Augusto Pinochet, dándose inicio a la sangrienta dictadura. Ya en Uruguay, con el visto bueno de Washington, los militares habían dado golpe de Estado, el 27 de junio. El 24 de marzo de 1976, son las Fuerzas Armadas argentinas las que derrocan a la presi- denta…

p. 119
29La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 2051 cita
[36]

reaccionaria total en el par - tido liberal, destacando la necesidad de renovar la lucha por los ideales originarios. Mientras tanto, el ala del partido que ingresó al «sistema» se erosionó ideológicamente, al anqui - losarse y petrificarse el Frente Nacional. Al momento crítico de la campaña presidencial de 1965, la…

p. 205
30Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · p. 2561 cita
[38]

some areas around them. In a very short time he earned the first positions. No one could prevent him from partici¬ pating in the action which cost him his life. He wanted to obtain his own arms from the enemy. To all the arguments they gave him, he responded, “Do you all think I came here to be treated as useless…

p. 256
31Sociology in ColombiaJanneth Aldana Cedeño · 2023 · p. 681 cita
[39]

him to join the Ejército de Liberación Nacional (National Liberation Army)— ELN, a guerrilla founded in 1965 with strong influence of the rebel move - ment that was victorious in the Cuban Revolution. He only lasted there four months, as he died in an ambush in February 1966 (Broderick, 2013). It is worth noting that…

p. 68
32Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · p. 13, 482 citas
[41]

hizo que en el imaginario popular —y aun académico— la teología de la liberación, y casi todas las acciones de cambio Presentación 13 social realizadas por iniciativa de agentes eclesiales (laicos, clérigos, religiosos y religiosas), se identificara con revolución, socialismo, izquierda y comunismo. Tales antecedentes…

p. 13
[42]

radicalizarse, generando un conflicto que fue aprovechado por terceros. Camilo Torres Restrepo es un triste ejemplo de cómo un clérigo brillante, sensible y comprometido por el cambio social termina cediendo —acorralado— ante la tentación de tomar las armas. De hecho, Camilo Torres Restrepo ingresa a la guerrilla del…

p. 48
33Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2501 cita
[44]

de dife- rentes tendencias de la izquierda y la política tra- dicional, y sobre todo captó la atención de gran- des multitudes y las convenció de que la vía electoral no era una solución a la injusticia social y que el abstencionismo era una posición revolu- cionaria, de enfrentamiento y de lucha toda vez que «el…

p. 250
34Medellín: memorias de una guerra urbanaMarta Inés Villa Martínez, Ana María Jaramillo Arbeláez, Jorge Giraldo Ramírez, Manuel Alberto Alonso Espinal, Sandra Arenas Grisales, Pablo Bedoya Molina, Luz María Londoño Fernández · 2017 · p. 1141 cita
[45]

pescaban (Daza, 2016, página 84). La ciudad adquirió cada vez mayor importancia para las guerrillas. En su XI Congreso, realizado en 1980, el PCML cambió el enfoque de guerra prolongada basado en una acumulación de fuerzas que iba del campo a la ciudad por el de un proceso insurreccional. La ciudad y no el campo se…

p. 114
35Mujeres e insurrección en Colombia: Reconfiguración de la identidad femenina en la guerrillaMaría Eugenia Ibarra Meló · 2009 · p. 87, 902 citas
[46]

de estas activida des y el trabajo agrícola serían la base de las prim eras form aciones guerrilleras conform adas por hom bres y m ujeres del cam po y la ciudad (Calvo, 1987). El segundo m odelo es el denom inado foquismo o vanguardia de activistas. Fue la estrategia propuesta por “El C h e ” G uevara y Regis D ebray…

p. 90
[62]

ente, se transform an en una guerrilla de orientación com unista. Para el sociólogo francés Pierre G uilhodes y para Jacobo Arenas, el fallecido ideólogo de las FARC, la cam paña m ilitar em prendida por el Ejército colom biano contra la región de M arquetalia constituyó el detonante para la reactiva ción de las…

p. 87
36Siembra vientos y recogerás tempestades. La historia del M-19, sus protagonistas y sus destinosPatricia Lara S. · 2002 · p. 1091 cita
[47]

re presente pueblo, esa estructura, ese aparato, tiene necesariamente que convertirse en un movimiento de masas y de masas armadas... Y ahí se llega a la clave de la guerra de guerrillas: si lo anterior no se logra, si el aparato militar es ineficaz en lo político, la fórmula de la guerra tiene que cambiarse, no…

p. 109
37Detrás de la guerra en ColombiaAriel Ávila · 2019 · p. 901 cita
[49]

Héroes y Mártires de Santa Rosa con presencia en el sur de Bolívar y el Manuel Fernández que actuaba en Córdoba. Así mismo, el frente nororiental creó tres nuevos «frentes»: Juan Fernando Porras, Resistencia Yariguies y Guillermo Vásquez (Bonilla, 2008). De otro lado, el frente suroccidental registró una fuerte…

p. 90
38Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 103, 1202 citas
[50]

sin que exista en muchas regiones una relación con los campesinos distinta a la fuerza o al ofrecimiento de seguridad, en el ELN su menor y pausado crecimiento es atribuible en buena medida a la pretensión de expandirse sobre la base de apoyos fundados en procesos de organización social. La diferencia es notoria, no…

p. 120
[66]

historiadores y analistas del fenómeno guerrillero en Colombia. Lo cierto es que, más allá de si el nacimiento de las FARC estaba o no inscrito en la lógica del desarrollo histórico. El PCC y el cerco militar contra Marquetalia le sirvió a la incipiente organización guerrillera para crear un poderoso mito fundacional.…

p. 103
39Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 120, 1392 citas
[51]

(1957). Citado por Álvaro Delgado, “Anotaciones a la Política del Partido Comunista” Controversia, n.° 190 (2008). 94 En una decisión posterior, en 1958, se añadió la norma que obligaba a que los presidentes fueran alternativamente liberales y conservadores, y se amplió la duración del Frente Nacional con su…

p. 139
[58]

la justificación de la lucha armada era, ante todo, la respuesta a la violencia oficial: “las luchas armadas, comenzando por las acciones campesinas guerrilleras se han hecho inevitables y necesarias en Colombia por la reanudación en gran escala de la violencia terrorista por parte del gobierno oligárquico…”. Y…

p. 120
40La dimensión moral del conflicto armado en Colombia. Una lectura a partir de Theodor W. AdornoTulia Almanza Loaiza · 2022 · p. 3461 cita
[52]

(2004) en: GMH, op. cit. (2013, 112) 565 Paul Oquist, Violencia y conflicto y política en Colombia, 322, en GMH, ¡Basta Ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad. Informe General, 115. 347 A N EX O por el Partido Comunista, y las autodefensas del Sumapaz se negaron a aceptar la amnistía, con lo cual se expusieron a…

p. 346
41Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 931 cita
[53]

Revolucionario (MOIR), hasta las guerrillas, que emergieron en ese contexto de democracia restringida. Las FARC, el Ejército Popular de Liberación (EPL) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tuvieron influencia en ese amplio y plural campo de la izquierda. Eran tiempos revolucionarios en los cuales la lucha…

p. 93
42The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 3891 cita
[54]

was that it completely finished off our democ- racy. To begin with, it turned the country into so much booty to be dis- tributed. Two-facedness and bossism existed before then, of course, but they were not a systematic, institutionalized form of government, nor did they happen nationwide, as was imposed.... after the…

p. 389
43Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · p. 4331 cita
[57]

pero insuficien - te. Sólo si se comprende el entramado de motivos, objetivos, lógicas y sobre todo las transfor - maciones de los actores y el contexto, es posible encontrar el camino para ponerle fin y decir: ¡Basta ya! Origen y dinámicas de las guerrillas. Las guerrillas colombianas nacieron en los años 60 como…

p. 433
44Marijuana Boom: The Rise and Fall of Colombia's First Drug ParadiseLina Britto · 2020 · p. 2741 cita
[59]

Liberals and Conservatives instituted the National Front in 1958 and made Colombia a wall of contention against Cuba’s influence in Latin America, the doctrine of national security had become foundational to the Colombian state. As in Argentina and Brazil, two pioneers of this doctrine, in Colombia, Liberal and…

p. 274
45Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 701 cita
[60]

las formas de lucha». La resolución política del congreso expresaba: La revolución puede avanzar un trecho por la vía pacífica. Pero si las clases domi- nantes obligan a ello, por medio de la violencia y la persecución sistemática contra el pueblo, éste puede verse obligado a tomar la vía de la lucha armada, como…

p. 70
46Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2441 cita
[65]

el propósito de convertir las autodefensas campesinas en la guerrilla del partido dentro de la estrategia de combinación de todas las formas de lucha (Pizarro, 1991). Uno de estos asentamientos campesinos, Marquetalia, se constituyó en la esencia del mito fundacional de las FARC. Se trataba de una comunidad campesina…

p. 244
47Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 651 cita
[67]

a esbozar que op- taba por esa salida como una responsabilidad histórica frente a los colombianos; y cada una se sintió llamada, también, por encima de las demás, a asumir el papel de ser la “vanguardia” de ese proceso revolucionario. El extinto Jacobo Arenas —de extracción obrera—, quien oficiaba de profesor de…

p. 65
48Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 681 cita
[68]

propias experiencias. El objetivo era realizar acciones civiles y operaciones militares para eliminar cuadrillas de bandoleros y prevenir nuevos focos de antisociales y mantener la paz y la tranquilidad en el territorio nacional 177. La filosofía era quitarle el «agua al pez», es decir quitarle el apoyo campesino a la…

p. 68
49More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · p. 841 cita
[71]

actions. President Guillermo Valencia legal- ized "self-defense" groups in 1965. He also introduced "state of siege" legislation that authorized troops to arrest and even court martial civil- ians deemed guilty of vague and generalized crimes, such as "altering the peaceful development of social activity." The wording…

p. 84
50Trujillo: Una tragedia que no cesaGrupo de Memoria Histórica; Álvaro Camacho Guizado (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2008 · p. 1841 cita
[72]

in- ternacional, mucho menos cuando las guerrillas comunistas aún continúan en guerra en Colombia y no se avizoraban perspectivas de paz en el corto plazo. La esencia de la doctrina de seguridad era combatir al enemigo interno para contener la expansión del comunismo internacional, sin que se cuestionara necesariamen-…

p. 184
51La violencia en Colombia. Estudio de un proceso social - Tomo IIGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 2019 · p. 3741 cita
[75]

ventajosamente a una guerra generalizada de guerrillas dentro de la topografía americana. En algunos países, como Colombia, se han realizado ensayos con resultados positivos. Algunos atribuyen este éxito, en parte, a la ayuda de Estados Unidos que han destacado en Latinoamérica cerca de 600 oficiales como asesores…

p. 374
52Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 2351 cita
[76]

1954, se realizó un paro nacional en el que participaron cerca de 20.000 alumnos de distintos centros educativos. El 6 y el 10 de junio hubo fuertes disturbios en el centro de Bogotá, en rechazo a la represión y a las políticas frente a la educación; el Gobierno cerró la Universidad Nacional y el rector Ramírez…

p. 235
53Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 1401 cita
[77]

mientos colombianos y por este medio algunos jóvenes de pocos recursos pu- dieron ingresar en universidades pres- tigiosas. En todo caso, el aumento de graduados y los problemas de las uni- versidades han llevado a una desva- lorización general de los títulos uni- versitarios. En consecuencia, las elites del país…

p. 140