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Ensayo · Frente Nacional · 1958–1974

El Frente Nacional y el origen de las guerrillas colombianas

Entre 1958 y 1974, el Frente Nacional monopolizó el poder entre liberales y conservadores mediante alternancia obligatoria y paridad burocrática. En ese mismo período nacieron las FARC, el ELN, el EPL y el M-19. La pregunta es si el diseño excluyente del pacto fue la causa estructural de la insurgencia o si las guerrillas fueron ante todo importación del foquismo cubano y la Guerra Fría.

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El Frente Nacional y el origen de las guerrillas colombianas
Actualizado 23 de julio de 2026
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Orientación para entrar

La respuesta en breve

La tesis

El Frente Nacional fue condición necesaria pero no suficiente del surgimiento guerrillero: al excluir al Partido Comunista del pacto bipartidista, bloquear toda reforma agraria real y criminalizar la protesta legal, el arreglo de 1957 fabricó el sustrato sin el cual el catalizador cubano no habría prendido. Sin embargo, las formas concretas que tomaron las cuatro organizaciones —su geografía, su timing y su doctrina— solo se explican en la intersección entre ese sustrato doméstico y la reacción contrainsurgente estadounidense: la Operación Soberanía contra Marquetalia (1964), diseñada con asesoría de la misión Yarborough y el Plan Lazo, convirtió comunidades campesinas preexistentes en guerrilla móvil. El M-19, el caso más elocuente contra la tesis externalista, nació directamente de la percepción de fraude en las elecciones de 1970, sin conexión orgánica con La Habana. Atribuir las guerrillas solo al foquismo cubano absuelve al diseño institucional de una responsabilidad que la evidencia no permite eludir.

La tensión

La historiografía se divide en tres lecturas en tensión. La lectura institucional —representada por la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas y por caracterizaciones como la de Alfonso López Michelsen, quien describió el FN como un régimen de partido único sin oposición real— sostiene que el monopolio bipartidista cerró toda válvula legal y convirtió la disidencia en alzamiento, haciendo del FN causa decisiva antes que escenario. La lectura geopolítica o externalista desplaza el peso hacia La Habana: el entrenamiento cubano de los fundadores del ELN en 1962 y la teoría del foco de Guevara y Debray serían los determinantes reales, con el FN como telón de fondo. La lectura agrarista de larga duración rechaza ambos marcos por cortoplacistas: las FARC serían continuación orgánica de las autodefensas comunistas forjadas desde 1949, cuando el Partido Comunista ordenó el alzamiento ante la ley marcial de Ospina Pérez, y Marulanda Vélez venía de ese ciclo previo, no de 1964 ni de 1959. El nudo más agudo del debate es el episodio de Marquetalia: para la lectura institucional-agrarista, la Operación Soberanía de 1964 fue una profecía autocumplida —el discurso de las 'repúblicas independientes' de Álvaro Gómez Hurtado construyó la categoría política antes de que existiera el hecho militar—; para la lectura externalista, fue respuesta legítima del Estado a enclaves subversivos ya articulados con el comunismo internacional. La disputa sobre Marquetalia es, en el fondo, la disputa sobre si el Estado colombiano fue víctima o productor primario del conflicto.

Temas
Frente NacionalViolencia bipartidista y autodefensas campesinasReforma agraria y conflicto ruralDoctrina contrainsurgente y misión YarboroughFoquismo cubano y Guerra Fría en América LatinaANAPO y elecciones de 1970
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Ensayo completo

La lectura

Entre el 1 de diciembre de 1957 —día del plebiscito que refrendó el pacto bipartidista— y el 7 de agosto de 1974 —cuando Alfonso López Michelsen recibió la banda presidencial fuera ya del régimen de alternancia—, Colombia ensayó un experimento de ingeniería política singular en América Latina: liberales y conservadores acordaron repartirse durante dieciséis años la presidencia y todos los cargos públicos, cerrando la puerta a cualquier tercera fuerza. En ese mismo intervalo nacieron las cuatro guerrillas que definirían medio siglo de conflicto armado: las FARC (1964-1966), el ELN (1964), el EPL (1967) y el M-19 (1970-1974). La coincidencia cronológica es tan estricta que impone la pregunta: ¿fue el diseño excluyente del Frente Nacional la causa estructural de la insurgencia, o las guerrillas fueron ante todo importación ideológica del foquismo cubano y del clima global de la Guerra Fría? La respuesta que sostiene mejor la evidencia es más ajustada que las posiciones dominantes: el pacto de 1957 fue condición necesaria pero no suficiente. Sin el sustrato de exclusión política, agraria y social que el Frente Nacional heredó y consolidó, el catalizador cubano no habría prendido; sin ese catalizador y la reacción contrainsurgente estadounidense, ese sustrato no habría cristalizado en las formas concretas —geografía, timing, doctrina— que tomaron las cuatro organizaciones.

Qué se juega al responder esta pregunta

La pregunta no es académica. De ella depende cómo se lea todo el ciclo largo del conflicto colombiano y, con él, la responsabilidad histórica del propio régimen democrático. Si las guerrillas fueron importación foránea —una franquicia cubana injertada en un país que no la necesitaba—, el Frente Nacional queda absuelto: fue un pacto sensato de pacificación al que le tocó lidiar con una amenaza externa. Si, en cambio, fueron producto del cierre institucional, el arreglo que puso fin a La Violencia bipartidista fabricó, en el mismo acto, el conflicto que la reemplazaría. La distinción tiene consecuencias concretas: define si Marquetalia fue defensa legítima del Estado contra un enclave subversivo o profecía autocumplida de un discurso que criminalizó comunidades campesinas antes de que se alzaran; determina si el M-19 fue vanguardia romántica influida por La Habana o respuesta racional al fraude del 19 de abril de 1970; sitúa las responsabilidades del diseño excluyente frente a las de la coyuntura internacional. Los términos del debate estructuraron las conversaciones de La Habana entre 2012 y 2016, cuando la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas debió pronunciarse justamente sobre los orígenes del conflicto. Nombrar mal el origen es nombrar mal la salida.

Los términos del debate

El campo interpretativo se organiza en torno a tres lecturas que rara vez aparecen en estado puro pero que conviene distinguir con nitidez.

La primera —la lectura institucional— sostiene que el Frente Nacional fue la causa decisiva. Al monopolizar liberales y conservadores toda la representación política mediante el Pacto de Sitges (1957), la alternancia obligatoria y la paridad burocrática, el sistema cerró la válvula legal por la que podían circular las demandas de las fuerzas excluidas. Alfonso López Michelsen, que participó desde dentro fundando el MRL en 1960, caracterizó el arreglo como un régimen de partido único sin oposición real. La consecuencia, según esta lectura, fue mecánica: donde no hay política legal, hay política armada.

La segunda lectura —la geopolítica o externalista— desplaza el peso hacia La Habana. Las guerrillas colombianas serían capítulos locales de un fenómeno continental: la exportación del modelo cubano tras 1959, la teoría del foco de Guevara y Debray, el entrenamiento de cuadros en la isla. El caso del ELN es el más nítido: en 1962, un grupo de jóvenes viajó a Cuba, recibió entrenamiento guerrillero y regresó a Colombia para conformar el núcleo fundador que actuaría por primera vez en Simacota el 7 de enero de 1965. Fabio Vásquez Castaño, Víctor Medina Morón y otros no habrían sido concebibles sin el laboratorio cubano. Desde esta óptica, el Frente Nacional es escenario, no causa.

La tercera lectura —la agrarista, de larga duración— rechaza ambos marcos por cortoplacistas. Las guerrillas colombianas, sobre todo las FARC, serían continuación orgánica de las autodefensas campesinas comunistas de los años cuarenta y cincuenta, forjadas en la violencia bipartidista que empujó al Partido Comunista, a finales de 1949, a ordenar el alzamiento en armas de sus militantes ante la ley marcial de Mariano Ospina Pérez. Pedro Antonio Marín —Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo— no era producto de 1964 ni de 1959: venía de las autodefensas de La Violencia, de un ciclo autodefensa-guerrilla móvil-autodefensa que el Partido Comunista sostuvo entre 1949 y 1964. En esta lectura, el Frente Nacional apenas modificó una dinámica cuyo motor era la cuestión agraria irresuelta: la expansión de haciendas ganaderas que expulsaba colonos y aparceros liberales, el desplazamiento masivo hacia la Amazonia occidental entre 1947 y 1962, la concentración de la tierra.

Las tres lecturas tienen argumentos serios. Ninguna, por sí sola, explica la simultaneidad, la geografía y la forma de las cuatro guerrillas.

Lo que pesa la evidencia

Empecemos por el diseño del pacto. El Frente Nacional se aprobó por plebiscito convocado mediante el decreto 0247 de 1957 de la Junta Militar; la Corte Suprema se declaró inhibida ante la demanda de inconstitucionalidad. El Pacto de Sitges había establecido, unos meses antes, que durante las cuatro elecciones siguientes el poder se repartiría por mitades entre los dos partidos y la presidencia alternaría cada cuatro años. La alternancia rigió de 1958 a 1974 —Alberto Lleras Camargo, Guillermo León Valencia, Carlos Lleras Restrepo, Misael Pastrana Borrero—, pero la reforma constitucional de 1968 extendió la paridad burocrática hasta 1978. Los diseñadores —Laureano Gómez y Alberto Lleras, reunidos primero en Benidorm el 26 de julio de 1956 y luego en Sitges— buscaban desactivar las animosidades partidistas que habían producido La Violencia. El pacto funcionó para ese objetivo específico: la mayoría de las guerrillas liberales se desmovilizaron en 1958.

Lo que no funcionó fue la incorporación de los sectores que habían quedado fuera del acuerdo. Los dirigentes comunistas fueron excluidos del poder compartido. Sus guerrillas, a diferencia de las liberales, permanecieron armadas. En regiones remotas —Marquetalia, Riochiquito, El Pato, Guayabero, Sumapaz— sobrevivieron comunas agrícolas comunistas que operaban al margen del control estatal. Fue Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano, quien desde el Senado popularizó el término "repúblicas independientes" para nombrarlas, y su discurso contribuyó a que fueran percibidas como desafío a la soberanía. La categoría política precedió al hecho militar.

Cuando en mayo de 1964, bajo el gobierno de Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó la Operación Soberanía contra Marquetalia —en el marco del Plan Lazo, con asesoría estadounidense derivada de la misión Yarborough enviada en 1962—, atacaba a comunidades campesinas que no eran todavía guerrilla móvil. Se volvieron guerrilla móvil por el ataque. Marulanda, Jacobo Arenas y Hernando González escaparon del cerco hacia el Huila, el Cauca y Caldas, proclamaron el Programa Agrario de los Guerrilleros el 20 de julio de 1964 y, tras las conferencias del Bloque Sur en Riochiquito (1965) y El Pato (1966), adoptaron formalmente el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Sin la agresión a Marquetalia, probablemente las FARC no habrían nacido.

El episodio condensa el argumento central: la insurgencia no se importó, se produjo. Pero se produjo en la intersección entre un sustrato preexistente —autodefensas comunistas de larga duración, exclusión del Partido Comunista del pacto— y una decisión de política contrainsurgente que sí era tributaria del clima internacional. La Alianza para el Progreso lanzada por Kennedy en 1961 incluyó desde el inicio una dimensión contrainsurgente orientada a impedir "una segunda Cuba". La misión Yarborough recomendó en un anexo secreto el desarrollo de una estructura civil y militar capaz de ejecutar actividades paramilitares, de sabotaje y terroristas contra comunistas conocidos, respaldada por Estados Unidos. El Plan Lazo articuló entre 1962 y 1966 acción cívico-militar, redes de inteligencia campesina, bloqueo económico y "agresión punitiva final" contra las repúblicas independientes. Las Fuerzas Armadas colombianas adoptaron la combinación de desarrollismo y anticomunismo, abandonaron la defensa exclusiva de fronteras y redefinieron su misión frente al "enemigo interno". La doctrina no era invención colombiana: en 1957 había ya 40 misiones militares estadounidenses en América Latina y unos 600 asesores; oficiales colombianos se formaban en Fort Knox, Fort Leavenworth, la Escuela de las Américas.

El ELN ilustra el otro polo del argumento. Aquí la conexión cubana es directa: entrenamiento en La Habana en 1962, dependencia parcial de la isla en los primeros años, interés cubano en las primeras acciones militares. Pero incluso el ELN se enraizó en un sustrato local. San Vicente de Chucurí, Simacota, Santa Helena del Opón —la geografía fundacional— eran zonas de la vieja guerrilla gaitanista de Rafael Rangel. Excombatientes como "La Mona Mariela" pasaron del gaitanismo al ELN. Y la incorporación del sacerdote Camilo Torres Restrepo en octubre de 1965 —tras haber liderado el Frente Unido del Pueblo, un movimiento urbano con audiencia real que fue leído como amenaza por el sistema— muestra que el ELN reclutó también en el descontento producido específicamente por el cierre político. Torres murió en combate en Patio Cemento en febrero de 1966, apenas tres o cuatro meses después de tomar las armas: su tránsito relámpago del púlpito y el aula universitaria a la guerrilla es incomprensible sin el bloqueo que la política institucional oponía a cualquier proyecto reformador de raíz.

El caso del M-19 es el más elocuente contra la tesis externalista. En 1970 el candidato del Frente Nacional, Misael Pastrana Borrero, fue declarado ganador frente al general Gustavo Rojas Pinilla y su ANAPO en unas elecciones marcadas por un apagón sospechosamente oportuno; los boletines parciales daban a Rojas alrededor de 1,37 millones de votos y ventaja inicial. El escrutinio final invirtió el resultado. Rojas llamó a la calma —no hubo levantamiento— pero la percepción de fraude fue extendida, especialmente en la izquierda. La primera conferencia constitutiva del M-19 se realizó en Cali en 1973 con unos veinticinco participantes —Jaime Bateman, Iván Ospina, Álvaro Fayad, Andrés Almarales, Carlos Toledo Plata, entre otros— y el movimiento apareció públicamente en enero de 1974 con una campaña publicitaria en periódicos. Tomó su nombre de la fecha del fraude para denunciar la clausura del sistema político. Bateman, con trayectoria previa en las FARC, buscó a militantes anapistas como Almarales para fundar el nuevo movimiento. El M-19 no fue franquicia cubana. Fue respuesta interna a un episodio interno: el momento en que el Frente Nacional se percibió incapaz siquiera de perder una elección limpia frente a una fuerza que había nacido, con la ANAPO, como polo de aglutinamiento popular dentro de las reglas del propio sistema.

A esto se suma el fracaso de la única gran política reformista intentada dentro del pacto. Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) impulsó la reforma agraria fortaleciendo el INCORA y creando la ANUC en 1967, con unos 845.000 usuarios inscritos hacia 1970. El propósito era convertir arrendatarios y aparceros en propietarios y canalizar institucionalmente al campesinado. Las élites terratenientes bloquearon la redistribución mediante su representación en el Congreso, la captura de funcionarios y el clientelismo, y el INCORA terminó orientando su actividad a la colonización dirigida fuera de la frontera agrícola —Amazonia, Orinoquia— antes que a redistribuir tierras aptas ya ocupadas. En agosto de 1971, la ANUC aprobó en Fúquene el Mandato Campesino, que rechazaba la colonización como sustituto de la reforma y exigía la extinción del dominio sobre tierras incultas y la expropiación del latifundio. Bajo Pastrana, sectores de ambos partidos se coaligaron para frenar el impulso reformista. El Frente Nacional no solo cerró la política; también, a través del bloqueo terrateniente, cerró la reforma. Y las regiones donde se orientó la colonización oficial fueron precisamente los escenarios donde las guerrillas consolidaron presencia.

Queda la represión de la protesta. La legislación de estado de sitio introducida por Valencia en 1965 autorizó a las tropas a arrestar y someter a consejo de guerra a civiles acusados de "alterar el desarrollo pacífico de la actividad social", y Colombia estuvo bajo ese régimen la mayor parte de los veinticinco años siguientes. En 1975 se alcanzó el pico de movilizaciones sociales del período —246 acciones registradas— con protagonismo de sectores a los que se prohibía la huelga: magisterio, salud pública, telecomunicaciones, banca. Treinta y seis líderes de la huelga de la Unión Sindical Obrera en Barrancabermeja fueron enjuiciados por consejo verbal de guerra tras la toma de la planta petrolera. La criminalización de la protesta legal fue la otra cara del cierre representativo. Donde se reprime la huelga con lógica militar, la frontera entre disidencia y subversión se difumina desde el propio Estado.

La respuesta

El Frente Nacional fue condición necesaria pero no suficiente del surgimiento simultáneo de las cuatro guerrillas. Su responsabilidad estructural es real, específica y mayor de lo que reconocen las narrativas externalistas: institucionalizó la exclusión política de terceras fuerzas, criminalizó la protesta social mediante el estado de sitio, permitió el bloqueo terrateniente de la reforma agraria y dejó irresuelto el conflicto de tierras que venía de La Violencia. Fabricó, en ese sentido preciso, el sustrato sobre el que la insurgencia pudo prender: comunidades campesinas armadas desde los cuarenta que nunca fueron desmovilizadas, un Partido Comunista excluido del pacto, un descontento urbano sin canales legales, un campesinado organizado —la ANUC— cuya principal demanda fue sistemáticamente desatendida. Sin ese sustrato, ni la inspiración cubana ni la doctrina de seguridad nacional habrían encontrado base social. La tesis institucionalista tiene razón en su núcleo: la disidencia se convirtió en alzamiento porque el sistema clausuró las alternativas.

Pero la forma concreta que tomaron las cuatro guerrillas —cuándo aparecieron, dónde, con qué doctrina, con qué armas, con qué modelo organizativo— no se deduce del cierre institucional. Depende de catalizadores internacionales o contingentes. El ELN no habría existido, en la forma en que existió, sin el entrenamiento cubano de 1962. Las FARC no habrían pasado de autodefensa cíclica a guerrilla móvil con proyecto político nacional sin la Operación Marquetalia de mayo de 1964, diseñada bajo la doctrina Yarborough. El M-19 no habría surgido sin el fraude específico del 19 de abril de 1970, que convirtió una crisis de legitimidad coyuntural en combustible armado. La lectura externalista acierta en algo importante: sin Guerra Fría, el momento y la doctrina habrían sido otros. La lectura agrarista acierta en otra cosa: sin el cargamento de La Violencia y el problema de la tierra, no habría habido base rural.

El desacuerdo interesante no es, entonces, si el Frente Nacional causó las guerrillas —lo hizo, en el sentido estructural específico—, sino en qué proporción explica su persistencia frente a los factores externos que explican su forma. La evidencia empuja hacia una conclusión que incomoda a ambos bandos: el peso doméstico-institucional es mayor en la explicación de la durabilidad de las FARC —la única que persistió y se consolidó, arraigada en Tolima, Meta y Caquetá, con base social campesina—, mientras que el peso internacional-ideológico es mayor en la explicación del ELN y su vertiente de teología de la liberación. El EPL, que hacia mediados de los setenta estaba al borde de la extinción militar, y el M-19, que nació del fraude, ocupan posiciones intermedias. Que hacia 1974 el ELN y el EPL estuvieran contra las cuerdas mientras las FARC apenas registraban estancamiento sugiere que las guerrillas más dependientes de repertorios importados fueron también las más vulnerables cuando la coyuntura internacional cambió.

El Frente Nacional no importó las guerrillas, pero las hizo posibles; la Guerra Fría no las creó, pero les dio la forma que tomaron. La responsabilidad del diseño excluyente es doméstica y cae sobre quienes concibieron el pacto sin prever qué hacer con los que quedaban fuera. La responsabilidad de la doctrina contrainsurgente —de convertir campesinos comunistas replegados en enclaves remotos en objetivo militar prioritario— es compartida: la formularon en Washington, la aplicaron en Bogotá, la ejecutaron en Marquetalia. El discurso de las "repúblicas independientes" que Álvaro Gómez llevó al Senado fue el puente entre ambas: nombró a las comunidades campesinas como guerrilla política antes de que existieran militarmente, y con ello autorizó la operación que las convertiría en lo que denunciaba. Profecía autocumplida, pero no por casualidad: por diseño.

Lo que queda abierto

Varios flancos resisten una resolución limpia. El primero: el peso relativo exacto de la doctrina Yarborough en el diseño operacional del Plan Lazo. Que las recomendaciones estadounidenses influyeron es claro; que fueron su fuente exclusiva no lo es. La reorganización institucional del Ejército colombiano en los sesenta absorbió elementos de la doctrina de seguridad nacional que circulaban por todo el continente, y separar lo específicamente Yarborough de lo genéricamente contrainsurgente exigirá archivos aún cerrados.

Queda también en discusión si el Frente Nacional redujo efectivamente la violencia bipartidista que se propuso desactivar. Los mecanismos —alternancia, paridad— desmovilizaron a las guerrillas liberales en 1958, pero la afirmación de que la violencia política interpartidista se redujo drásticamente como efecto probado del pacto es más frágil de lo que sugiere el relato oficial. Es plausible que la violencia se haya transmutado —de bipartidista a contrainsurgente— más que reducido.

Un tercer flanco es hasta qué punto la fragmentación intrapartidista compensó el cierre formal a terceras fuerzas. El MRL, la ANAPO en los bordes del sistema, las disidencias laureanistas y ospinistas, el ossismo: al menos cinco maquinarias operaron con lógicas propias. Si la competencia se trasladó al interior de los partidos mediante dinámicas clientelares, el sistema habría sido menos hermético de lo que la crítica sugiere, aunque a costa de sustituir plataformas ideológicas por reparto de cargos. Queda además el papel del Partido Comunista Colombiano como agente que sostuvo la continuidad entre autodefensas de los cuarenta y guerrilla móvil de los sesenta: cuánto de esa continuidad se debió a decisiones estratégicas del partido y cuánto a inercias regionales de comunidades armadas que el partido acompañó más que dirigió sigue siendo un flanco abierto.

Queda, finalmente, la pregunta contrafáctica: qué habría pasado si el pacto de 1957 hubiera incluido a las fuerzas de izquierda en algún esquema de participación gradual, o si la reforma agraria de Carlos Lleras Restrepo no hubiera sido bloqueada por las élites terratenientes durante el gobierno de Pastrana. La historia no responde a esa pregunta porque no la hace. Pero el hecho de que sea imaginable —de que hubiera márgenes reales de decisión distintos a los que se tomaron— es lo que sostiene la tesis de la responsabilidad institucional. El Frente Nacional no era el único arreglo posible en 1957, y con el que se eligió vino, sin proponérselo pero también sin evitarlo, el conflicto que vendría.

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the rest. Altogether the urban population was now close to equaling that of the countryside. This shift meant that a greater percentage of Colom- bians would have access to education and social benefits and also that the pace of all sorts of change was likely to accelerate, with con- sequences difficult to foresee.…

p. 141
15Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · p. 428, 4332 fragmentos
[17]

fortalecer el poder presidencial; incluir la emergencia económica como una situación de excepción, que el Presidente de la República pudiera de - cretar; prolongar por cuatro años el período de los representantes al Congreso; prolongar la paridad de liberales y conservadores cuatro años más después de acabado el…

p. 428
[78]

pero insuficien - te. Sólo si se comprende el entramado de motivos, objetivos, lógicas y sobre todo las transfor - maciones de los actores y el contexto, es posible encontrar el camino para ponerle fin y decir: ¡Basta ya! Origen y dinámicas de las guerrillas. Las guerrillas colombianas nacieron en los años 60 como…

p. 433
16El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 85, 994 fragmentos
[18]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
[19]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
[54]

como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…

p. 99
[55]

como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…

p. 99
17Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 fragmento
[20]

para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
18Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 fragmento
[21]

para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
19The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 3891 fragmento
[22]

was that it completely finished off our democ- racy. To begin with, it turned the country into so much booty to be dis- tributed. Two-facedness and bossism existed before then, of course, but they were not a systematic, institutionalized form of government, nor did they happen nationwide, as was imposed.... after the…

p. 389
20Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 234, 2412 fragmentos
[24]

ir í a de 1958 a 1974. De este modo la alianza se volvi ó de hierro y el Frente Nacional se convirti ó, como lo se ñ al ó el liberal Alfonso L ó pez Michelsen, en una especie de r é gimen de partido ú nico, sin oposici ó n, que volv í a impensable cualquier pro puesta que no contara con el consenso general. REFORMISMO…

p. 234
[25]

los electores conservadores se inclinaron m á s bien por los ospinistas. En el liberalismo la divisi ó n inicial fue entre el “ oficialismo ” y el mrl, que enfrent ó con hostilidad a Alberto I leras Camargo, principal asesor del presidente Alfonso L ó pez, y al hijo de é ste, Alfonso L ó pez Michelsen. Para Lleras, L…

p. 241
21Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2471 fragmento
[26]

doso, el de la paridad entre los dos partidos, y buscó afianzar el poder civil, restringiendo el que tenían las fuerzas militares. Contó con la oposición de sectores disidentes de ambos parti- dos: el Unionismo de Ospina Pérez y Alzate Avendaño y el Movimiento Revolucionario Li- beral (MRL) de Alfonso López Michelsen.…

p. 247
22Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 2591 fragmento
[27]

dar lugar a 16 años de monopolio autoritario. Aglutinó un grupo de modernizadores en el semanario La Calle, y luego creó la única disidencia li beral im - portante del FN, el MRL (196o-1967) que, según dijo en 1960, <•es- taba perdie nd o rápidame nte el carácter po li clasista del liberalismo clásico y eq ui va le,…

p. 259
23Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Valle y norte del CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1001 fragmento
[28]

frontal contra el secuestro, justamente cuando jugaban el América y el Atlético Nacional, propiedad de los capos de Cali y de Medellín respectivamente. Esos sectores tampoco veían con buenos ojos la existencia de partidos de izquierda en la región, pese a que estos nunca fueron electoralmente exitosos. Entre 1958 y…

p. 100
24Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 2441 fragmento
[29]

se dispone a presenciar el juicio que se le haría en el Senado, corporación que a la postre lo despoja de todos sus derechos políticos. Los mismos que recupera por senten- cia del Tribunal Superior de Bogotá el 20 de diciembre de 1966, confirmada por la Corte Su- prema de Justicia el 18 de octubre de 1967, con lo cual…

p. 244
25Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 166, 2582 fragmentos
[30]

tuvo a punto de caer en el vacío. Los escrutinios electorales dieron una ven- taja inicial a Rojas Pinilla sobre su contendor, el candidato del Frente Nacional Misael Pastrana Borrero. pero tras una intervención televisada del ministro de Gobierno, que fue in- terpretada como un anuncio público y oficial de fraude, el…

p. 166
[101]

namentales. Paralelamente con los programas económicos y de cambio social, el go- bierno desarrolló otra serie de inicia- tivas que buscaban neutralizar el al- cance de las propuestas revoluciona- rias y reformistas de la ANAPO. Den- tro de este amplio conjunto de inicia- tivas se destacan planes como el del «carro…

p. 258
26Counting the Dead: The Culture and Politics of Human Rights Activism in ColombiaWinifred Tate · 2007 · p. 591 fragmento
[31]

ANAPO). Rojas Pinilla’s dream of returning to power was denied, however. Many analysts con- tend that Rojas was the winner of the presidential elections of April 19, 1970, but the minister of the interior named Conservative Misael Pastrana Borrero the new president after a suspiciously timed massive power outage.…

p. 59
27Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 1481 fragmento
[32]

cincuenta de la madrugada hubo un nuevo boletín: Pastrana 1 368 981 y Rojas 1 366 364, que dio lugar a cambios en las siguientes ediciones. Y así siguió la tendencia que dio oficialmente el triunfo a Pastrana. En sus Memorias políticas 96, el expresidente López Michelsen hace un largo relato sobre cómo transcurrió en…

p. 148
28El Palacio de Justicia: una tragedia colombianaAna Carrigan · 2009 · p. 381 fragmento
[33]

Rojas y el presidente saliente, Carlos Lleras Res- trepo. Pero cuando se reanudó el contco, la ANAPO había perdido la elección por un estrecho margen y el general se había retirado de la contienda. Envió mensajes que llamaban a sus partidarios a mantener la calma; mientras él regresaba a la comodidad de sus…

p. 38
29Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 1311 fragmento
[34]

de que votaran mayoritariamente por grupos de oposición; pero el posible fraude demostraba lo que habían dicho siempre los amigos de la lucha armada: que el establecimiento político no aceptaría por las buenas una derrota, que los votos no tenían fuerza solos, pues podían ser manipulados, y que ni siquiera un general…

p. 131
30Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 2021 fragmento
[35]

el largo plazo el rojismo hizo una contribución indudable al descongelamiento político del país, pues a través de la Anapo creó por primera vez la posibilidad de desplazamientos constantes de sectores conservadores hacia la izquierda, y en las elecciones de 1978 distintas coaliciones de ésta tuvieron en sus listas a…

p. 202
31Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 61, 642 fragmentos
[36]

GINI para Bogotá y la Región», 11-12. 118 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 337. 119 Misas Arango, Regímenes de acumulación y modos de regulación: Colombia 1910-2010, 62. 120 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 90. 121 Helg, La educación en Colombia: 1918-1957. Una historia social, económica y…

p. 61
[75]

Las guerrillas en Colombia: Una historia desde los orígenes hasta los confines. 142 Díaz Jaramillo, El movimiento obrero estudiantil campesino 7 de enero y los orígenes de la nueva izquierda en Colombia 1959-1969. urbanización, agitación social y asomo insurgente (1958-1973) 65 tras destacarse como líder en medio de…

p. 64
32Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 65, 74, 833 fragmentos
[37]

el trasfondo de la guerrilla del e pl, pavimentaría el camino al paramilitarísmo (Romero, 2003, pp. 128-155). La cara antiliberal de la Alianza era la doctrina contrainsurgente elabor a da por diferentes agencias del gobierno estadounidense con el objetivo de for talecer la legitimidad política y la capacidad militar…

p. 65
[76]

de San Vicente de Chucurí (Santander), donde se guía viva la memoria nueveabrileña de Rafael Rangel y su guerrilla;1 6 los campesinos aportaron a la Brigada que también empezó a llamarse Frente, sus jóvenes y aún sus niños. Por entonces se enrarecieron las relaciones con las jm rl que mantenía el aparato urbano. 1…

p. 74
[77]

mal armados. El asunto de la línea política quedó pendiente hasta que en abril, con el prestigio fresco de las acciones de Sima- cota y Papayal, que tranquilizaron a los cubanos, ordenó absorber y reorgani- zar el aparato clandestino urbano y disolver las JMRL; su dirigencia se resignó. Según Vásquez, “estaba…

p. 83
33Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · p. 2241 fragmento
[38]

Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…

p. 224
34Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 641 fragmento
[39]

defender exclusivamente las fronteras nacionales para empezar a enfrentar a los armados en el país, lo que exigía el abandono del apoliticismo y la neutralidad de la institución castrense. En tanto que se planteaba combatir el comunismo no solo desde una clara estrategia militar, sino también que su freno debía…

p. 64
35Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 641 fragmento
[40]

la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…

p. 64
36Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · p. 461 fragmento
[41]

provided by the United States. 16 The light aircraft that Yarborough recommended for the Colombian Air Force were “Helio Couriers,” a lightweight plane used extensively by the cia in operations at that time in Africa and Indochina. The U.S. State Depart - ment had already recommended in 1960 that the Colombian…

p. 46
37America's Other War: Terrorizing ColombiaDoug Stokes · 2005 · p. 922 fragmentos
[42]

various armed groups in Colombia’s rural areas left over from the years of la violencia and was principally targeted at the peasant agriculturalists found in Colom- bia’s south. These areas were largely populated by peasants who had either fled the violence of the civil war or were dispossessed through        …

p. 92
[43]

various armed groups in Colombia’s rural areas left over from the years of la violencia and was principally targeted at the peasant agriculturalists found in Colom- bia’s south. These areas were largely populated by peasants who had either fled the violence of the civil war or were dispossessed through        …

p. 92
38Todo pasó frente a nuestros ojos. El genocidio de la Unión Patriótica 1984-2002Vladimir Melo Moreno (Relator); Andrés Fernando Suárez, Carmen Andrea Becerra (Correlatores); Centro Nacional de Memoria Histórica · 2018 · p. 1951 fragmento
[44]

militar alineada con la política militar nortea- mericana y iii) la reapropiación de la Doctrina de Seguridad Na- cional suramericana (Leal, 2006, páginas 55-61). De esta forma, se dio una reconfiguración de un modelo de fuerza para la Defensa Nacional a uno de Seguridad Nacional (Rueda, 1997), que derivó en la…

p. 195
39La dimensión moral del conflicto armado en Colombia. Una lectura a partir de Theodor W. AdornoTulia Almanza Loaiza · 2022 · p. 3461 fragmento
[45]

(2004) en: GMH, op. cit. (2013, 112) 565 Paul Oquist, Violencia y conflicto y política en Colombia, 322, en GMH, ¡Basta Ya! Colombia: Memorias de guerra y dignidad. Informe General, 115. 347 A N EX O por el Partido Comunista, y las autodefensas del Sumapaz se negaron a aceptar la amnistía, con lo cual se expusieron a…

p. 346
40Marijuana Boom: The Rise and Fall of Colombia's First Drug ParadiseLina Britto · 2020 · p. 2741 fragmento
[46]

Liberals and Conservatives instituted the National Front in 1958 and made Colombia a wall of contention against Cuba’s influence in Latin America, the doctrine of national security had become foundational to the Colombian state. As in Argentina and Brazil, two pioneers of this doctrine, in Colombia, Liberal and…

p. 274
41La violencia en Colombia. Estudio de un proceso social - Tomo IIGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 2019 · p. 3741 fragmento
[47]

ventajosamente a una guerra generalizada de guerrillas dentro de la topografía americana. En algunos países, como Colombia, se han realizado ensayos con resultados positivos. Algunos atribuyen este éxito, en parte, a la ayuda de Estados Unidos que han destacado en Latinoamérica cerca de 600 oficiales como asesores…

p. 374
42Normas y dimensiones de la desaparición forzada en Colombia. Tomo ICentro Nacional de Memoria Histórica; Germán Lozano Villegas; Luz Janeth Forero M. · 2014 · p. 571 fragmento
[48]

o en contra de la nación, nunca neutrales, dada la visión que se hacía a través del prisma de la lucha contrainsurgente. En ese sentido, las huelgas, la manifestación social y las campañas electorales de ciertas condiciones eran consideradas como focos de con fl ictos y, por ende, sujetos de control estatal 64. La in…

p. 57
43Trujillo: Una tragedia que no cesaGrupo de Memoria Histórica; Álvaro Camacho Guizado (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2008 · p. 1841 fragmento
[49]

in- ternacional, mucho menos cuando las guerrillas comunistas aún continúan en guerra en Colombia y no se avizoraban perspectivas de paz en el corto plazo. La esencia de la doctrina de seguridad era combatir al enemigo interno para contener la expansión del comunismo internacional, sin que se cuestionara necesariamen-…

p. 184
44La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 361 fragmento
[50]

Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, como “repúblicas independientes” en las que el Estado no ejercía ningún control. Y se convirtieron en un objetivo militar. En mayo de 1964, bajo el gobierno del también conservador Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó una operación para acabar con el reducto…

p. 36
45De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 611 fragmento
[51]

“en la que participaron casi 7.000 miembros 62 DE LOS GRUPOS PRECURSORES AL BLOQUE TOLIMA (AUC) INFORME No. 1 del Ejército, algunos con formación antiguerrillera. El operati- vo fue respondido con tácticas guerrilleras, pero fue levantado al poco tiempo, quizá porque se trataba de un ensayo para la operación militar…

p. 61
4630 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 2191 fragmento
[52]

de fundación fueron: ELN, 1962; Farc, 1964; EPL, 1967; M- 19, 1970. El M-19 se desmovilizó en 1990, el EPL en 1991 y las Farc-Ep en 2016. Todos fueron producto de la revolución cubana. Y, con alguna excepción, a partir de los años ochenta encontraron en el narcotráfico su fuente de financiamiento y expansión,…

p. 219
47Arrasamiento y control paramilitar en el sur de Bolívar y Santander. Tomo I. Bloque Central Bolívar: origen y consolidaciónCentro Nacional de Memoria Histórica, Alberto Santos Peñuela · 2021 · p. 591 fragmento
[53]

colombiano en el marco de la guerra fría. Las operaciones de mayo de 1964 conocidas como Operación Soberanía, ocasionaron la salida de campesinos que organizados en grupos de autodefen- sas, iniciaron una marcha hacia el sur del país en columnas, este proceso per- mitió la consolidación política y militar con la…

p. 59
48Hasta la guerra tiene límites. Violaciones de los derechos humanos, infracciones al derecho internacional humanitario y responsabilidades colectivasComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 6991 fragmento
[56]

pensamiento hizo que los militantes y partidarios de esta doctrina política se sintieran estigmatizados y excluidos, como le contó a la Comisión un militante en los primeros años del PCC: «Nosotros siempre hemos sido perseguidos [...]. Álvaro Gómez Hurtado se fue a hacer campaña al Tolima y al Huila y llegó con las…

p. 699
49A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · p. 372 fragmentos
[57]

f r e d o M o l a n o Perseguidas por tierra y aire por las ff. m m., lograron en seis meses escapar de la ofensiva e instalarse en las regiones altas del macizo de Sumapaz. Otras fueron evacuadas y fun daron colonizaciones en las vertientes del río Guayabero, del Ariari y de El Pato. Toda la vertiente del Orinoco.…

p. 37
[58]

f r e d o M o l a n o Perseguidas por tierra y aire por las ff. m m., lograron en seis meses escapar de la ofensiva e instalarse en las regiones altas del macizo de Sumapaz. Otras fueron evacuadas y fun daron colonizaciones en las vertientes del río Guayabero, del Ariari y de El Pato. Toda la vertiente del Orinoco.…

p. 37
50Pa que se acabe la vainaWilliam Ospina · 2013 · p. 1421 fragmento
[59]

de los llamados territorios nacionales, de la extensa Orinoquia, sino el fenómeno de una guerrilla que ya no se identificaba con los partidos tradicionales. Los primeros guerrilleros comunistas eran en realidad liberales traicionados, campesinos que le dijeron no a la orden de emigrar a la ciudad, las gentes del campo…

p. 142
51La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · p. 891 fragmento
[60]

“‘De Marquetalia se puede salir por varias trochas. Se sale para el Huila, se sale para el Cauca, se sale para Caldas. Nosotros teníamos muchas vías de escape. Y nadie lo sabía. Entonces nosotros escapamos por to- das esas trochas. Claro que había una trocha que se lla- maba la trocha central, quizá, es la trocha que…

p. 89
52Post-conflict Colombia and the Global Circulation of Military ExpertiseManuela Trindade Viana · 2022 · p. 2061 fragmento
[62]

former liberal guerrilleros, such as “Peligro”. We entered Marquetalia without the peasants having to be evac- uated. In December 1965, the last operation in El Pato and Guayabero was undertaken 22 (Ruiz N. 1992 Apud Leal B. 2002: 44) 21 In the original: “Como se ha mostrado cierta extrañeza porque el Ministro de…

p. 206
53Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 491 fragmento
[63]

Luna; y el sacerdote Camilo Torres, que ofreció una mediación entre los campesinos y las autoridades, por lo que fue tildado por la prensa conservadora como “crip- tocomunista”. El episodio desencadenó protestas por parte del Movimiento Revolucionario Liberal (mrl) y del Partido Comu- nista, y debates en la Cámara de…

p. 49
54Una guerra sin edad. Informe nacional de reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombianoCentro Nacional de Memoria Histórica; Katherine López Rojas (coord.); Andrés Felipe Aponte; Carolina Lozano Rodríguez; Linda Lorena Sánchez Avendaño · 2017 · p. 671 fragmento
[64]

joven de 15 años. (…) me dice: Este muchacho y yo hemos decidido que él se va con ustedes, (…). Recordé en seguida (…) que era hermano de un guerrillero muerto (…), -¿Por qué causa te vas con nosotros? –le pregunté–. La explicación, (…): Quiero ser hombre respetado y querido por todos como mi her- mano. Él sabía…

p. 67
55Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 471 fragmento
[65]

students, who received train- ing in Cuba in 1962, returned to Colombia and officially began the ELN’s insurgency struggle in 1964. The FARC emerged under the leadership of the Communist Party and operated with the support of peasants who sought refuge from the repression of La Violencia. The FARC was largely made up…

p. 47
56Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 311 fragmento
[66]

de Abril (M-19), el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) o la guerrilla indigenista Quintín Lame (QL). APARICIÓN E HISTORIA DE LAS FARC, 1964-1998 Como se explicaba, las FARC toman el ataque sobre la República de Marquetalia del 27 de mayo de 1964 como su mito fundacional, si bien esta denominación no aparece…

p. 31
57¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 941 fragmento
[67]

s ubver s iv os, entre l os que s e des tacó el Movimient o Obrero, E s tudiantil y Campe s ino (MOEC). C o n aquella lógica de la guerra fría, s umada al hech o de que el régimen había delegad o a la s fuerza s armada s el c o ntr o l ca s i ab so lut o de la s eguridad interna, el Gobiern o de Guillerm o León…

p. 94
58Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · p. 131 fragmento
[68]

https://www.ebsco.com/terms-of-use. 14 REVOLUTIONARY SOCIAL CHANGE IN COLOMBIA peaceful solution to the internal strife, even offering to surrender himself so as to protect civilians in the communities, Marulanda claimed that no other avenue but armed struggle was available (Braun, 2007: 29; Maullin, 1973: 131n.13).…

p. 13
59Mujeres e insurrección en Colombia: Reconfiguración de la identidad femenina en la guerrillaMaría Eugenia Ibarra Meló · 2009 · p. 871 fragmento
[69]

ente, se transform an en una guerrilla de orientación com unista. Para el sociólogo francés Pierre G uilhodes y para Jacobo Arenas, el fallecido ideólogo de las FARC, la cam paña m ilitar em prendida por el Ejército colom biano contra la región de M arquetalia constituyó el detonante para la reactiva ción de las…

p. 87
60Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 681 fragmento
[70]

pú- blicas. Gobernadores, miembros de consejos locales, alcaldes y hasta senadores se han visto sometidos a la justicia guerrillera, la cual puede llegar al asesinato (ejecución revolucionaria) de la persona implicada. La citación a empleados públicos por corrupción de parte de los mucha- chos, como se llama…

p. 68
61El modelo paramilitar de San Juan Bosco de La Verde y ChucuríÁlvaro Villarraga Sarmiento, Camilo Ernesto Villamizar Hernández · 2019 · p. 322 fragmentos
[71]

de San Vicente–, y fue exterminada por las Fuerzas Militares a comienzos de los años sesenta. Desprendido de la segunda, está el grupo de bandoleros comandado por Polo Millán y que operó como grupo de asaltantes o “matarifes a sueldo”, y que fue exterminado por el Ejército con la muerte de su jefe a fines de los años…

p. 32
[72]

de San Vicente–, y fue exterminada por las Fuerzas Militares a comienzos de los años sesenta. Desprendido de la segunda, está el grupo de bandoleros comandado por Polo Millán y que operó como grupo de asaltantes o “matarifes a sueldo”, y que fue exterminado por el Ejército con la muerte de su jefe a fines de los años…

p. 32
62Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Magdalena MedioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 561 fragmento
[73]

per- tenecientes a sectores radicales del movimiento estudiantil fueron fundamentales en el origen del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 1964. El grupo se asentó en la región de Simacota, Santa Helena del Opón y San Vicente de Chucurí, territorios cargados de cacao y cafetales en medio de bosques de robles.…

p. 56
63Memoria de la infamia. Desaparición forzada en el Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Liz Yasmit Arévalo Naranjo, Andrés Prieto Ruiz · 2017 · p. 2481 fragmento
[74]

listos para regresar al país con el propósito de dar vida a un singular movimiento guerrillero. Entre ellos había impor- tantes líderes estudiantiles y campesinos como Víctor Medina Morón, Fabio Vásquez Castaño, Heriberto Espitia, Ricardo Lara Parada, Luis Rovira, Mario Hernández y José Merchán. El primer foco…

p. 248
64Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 3511 fragmento
[79]

Mayorga, Noel Guerrero, and Tomás Borge founded, in July 1961, the Frente Sandinista de Liberación Nacional, which initiated military operations a year later; in Brazil, various political-military organizations were formed throughout the sixties, such as the Vanguardia Popular Revolucionaria (VPR), the Comando de…

p. 351
65The Kidnap Industry in Colombia: Our Business?M. Moor, L. Zumpolle · 2001 · p. 211 fragmento
[81]

in the dictatorship of General Gustavo Rojas Pinilla in 1953. The two major guerrilla groups that surfaced in Colombia in the 1960s were rooted firmly in these Liberal peasant self-defence groups. COLOMBIA: FROM POLITICAL KIDNAPPING TO THE MIRACULOUS CATCHES 22 The basic group of the FARC (Fuerzas Armadas…

p. 21
66Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 521 fragmento
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la capacidad reivindicativa y de lucha de los campesinos, que se fueron radicalizando hasta desprenderse de la tutela del Estado de forma tal que se convirtieron en un elemento políticamente desestabilizador al adelantar una reforma agraria por su cuenta, de hecho, mediante invasiones, recupera- ción y toma de…

p. 52
67Tierra y carbón en la vorágine del Gran Magdalena. Los casos de las parcelaciones de El Toco, El Platanal y Santa FeYamile Salinas Abdala, María Paula Hoyos, Ana María Cristancho · 2018 · p. 291 fragmento
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que se tradujo en la institucionaliza- ción del movimiento campesino bajo el lema “la tierra pa’l que la trabaja” (Archila, 2005, página 97). Con base en el Decreto 755 de 1967, el Ministerio de Agricultura realizó un “empadronamiento masivo de usuarios reales y potenciales de servicios agropecuarios estatales”…

p. 29
68La tierra en disputa. Memorias de despojo y resistencia campesina en la costa Caribe (1960-2010)Absalón Machado, Donny Meertens · 2010 · p. 2121 fragmento
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luz, […] entonces eso es una contradiccion, donde se dice que no pero donde las bases de una u otra forma empiezan a recibir los favores de los políticos tradicionales (Hombres/adultos/ ex dirigentes campesinos/ Sincelejo/ Sucre/ noviembre de 2009). Pero no se puede poner en duda que el gran gestor inicial de la Anuc…

p. 212
69Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. CaribeComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 691 fragmento
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pequeño paso para la organización campesina, pero un gran salto para reformar con equidad la estructura agraria del país. La dureza del discurso del presidente Lleras no era nueva. Tampoco gratuita. En 1968, durante la entrega de títulos de propiedad a antiguos terrajeros y aparceros del bajo Sinú, dejaba un vehemente…

p. 69
70Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 511 fragmento
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El proceso de colonización fue asumido por el Incora 66. Entre 1961 y 1973 se adjudicaron en la intendencia de Arauca 85.830 hectáreas 67, con el propósito de incor- porarlas a la producción agropecuaria nacional 68. Aparte de brindar asistencia técnica y créditos a los pequeños productores campesinos, la ley incluía…

p. 51
71La masacre de El Salado: esa guerra no era nuestraGrupo de Memoria Histórica, Gonzalo Sánchez G. (Coordinador), Andrés Fernando Suárez (Relator) · 2009 · p. 1021 fragmento
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el corazón de los Montes de María, ade- más de permitir el acceso y la disposición de agua en una región seca y caliente. Sin embargo, es importante aclarar que no se trata de una geografía como la que habitualmente se asocia con una 62 Ibíd. Grupo de Memoria Histórica 102 zona de retaguardia estratégica desde el…

p. 102
72Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. AmazoníaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 621 fragmento
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colonización cultural y territorial, que implicaron formas de violencia tanto físicas como simbólicas. 128 Becerra, «Las relaciones entre misioneros», 17. presentación 63 De la crisis de la economía campesina a la economía de la cocaína (1972—1980) 64 fiflćflThffan nexosfl. nThnflon P ara la década del 70, la promesa…

p. 62
73Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 93, 5012 fragmentos
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Revolucionario (MOIR), hasta las guerrillas, que emergieron en ese contexto de democracia restringida. Las FARC, el Ejército Popular de Liberación (EPL) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tuvieron influencia en ese amplio y plural campo de la izquierda. Eran tiempos revolucionarios en los cuales la lucha…

p. 93
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élites terrate - nientes bloquearon la redistribución de tierras, usando la representación directa que tenían en la legislatura, además de la captura de una parte de los funcionarios elegidos, jueces o burócratas, que respondían a la distribución paritaria entre los partidos, y al uso del clientelismo para socavar el…

p. 501
74Tierras y conflictos rurales: Historia, políticas agrarias y protagonistasRocío Londoño (coord.), Carolina Castro, Álvaro Delgado, Jaime Landinez · 2016 · p. 1761 fragmento
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terratenientes, empresarios y ganaderos a la reforma agraria; la radicalización de la ANUC, bajo la influencia de las distintas vertientes de la izquierda, y la invasión de grandes propiedades que esta promovió, especialmente en los años 1971 y 1974, cuando alcanzó el punto más álgido la movilización campe- sina por…

p. 176
75Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 461 fragmento
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Departamentos en los que la ANUC tenía una fuerza muy importante. En aplicación de la Ley 135 de 1961 el Incora dirigió durante los años sesenta la colonización del piedemonte oriental de la cordillera Oriental, el Magdalena Medio, la altillanura entre el oriente del Meta y Vichada, el sur de Córdoba y en varias…

p. 46
76Tierras. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoAlejandro Reyes Posada · 2018 · p. 401 fragmento
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la ANUC. En ellos la Asociación rechazaba la colonización como substituto de la reforma agraria, exigía la extinción del domi- nio de tierras privadas incultas y la expropiación del latifundio, ade- más de los apoyos estatales para elevar el nivel de vida campesino. El Mandato Campesino de la ANUC, aprobado por la…

p. 40
77Hasta encontrarlos. El drama de la desaparición forzada en ColombiaMartha Nubia Bello Albarracín, Andrés Fernando Suárez, Mónica Márquez Ramírez · 2016 · p. 1001 fragmento
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venían enfrentando un desafío insurgente desde mediados de los años sesenta, con la aparición de las guerrillas de las FARC, el ELN y el EPL, lo que haría suponer que habría un contexto parti- cularmente proclive para la radicalización de los medios en la lucha contrainsurgente, dentro de los preceptos de la Doctrina…

p. 100
78Tomas y ataques guerrilleros (1965-2013)Mario Aguilera Peña (coordinador); Alba Lucía Vargas Alfonso, Luisa Marulanda Gómez, Luis Fernando Sánchez (coautores) · 2016 · p. 831 fragmento
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cabeceras municipales y centros poblados 1965-2013”, CNMH-IEPRI, 2016 0 20 40 60 80 100 120 FARC ELN M-19 EPL 1965 1966 1967 1968 1969 1970 1971 1972 1973 1974 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006…

p. 83
79More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · p. 841 fragmento
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actions. President Guillermo Valencia legal- ized "self-defense" groups in 1965. He also introduced "state of siege" legislation that authorized troops to arrest and even court martial civil- ians deemed guilty of vague and generalized crimes, such as "altering the peaceful development of social activity." The wording…

p. 84
80No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 77, 1322 fragmentos
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Ejército dentro de las instalaciones de la refinería. Por estos hechos se enjuició y condenó a través de un consejo verbal de guerra a 36 líderes de la huelga, incluyendo a los integrantes de la Junta Directiva de la Unión Sindical Obrera (USO). (Vega Cantor et al., Petróleo y protesta obrera, 277-350). 300 200 100 0…

p. 132
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de matrices ideológicas que abogaban por cambios radicales y violentos del sistema. El inicio del Frente Nacional estuvo marcado por la violencia que se sostuvo durante finales de los años cincuenta en el sur del Tolima, Cauca, Huila y Valle, y que provenían tanto de actores ilegales (cuadrillas de «bandoleros»,…

p. 77
81El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 1271 fragmento
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López Michelsen,1 2 0 fueron mucho más activos en punto a represión que lo que cabría esperar para su nivel de democracia. En este momento se puede hacer exactamente la obje- 1 mu inversa de la que hice más arriba, cuando me referí a los ciclos t'Klerminadores: no es que las cosas estén demostradas, sino que no…

p. 127
82Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2491 fragmento
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Cali, Medellín, Bucaramanga, Pereira y Montería. Nace el Pacto Andino. Inau- guración del oleo- ducto Orito-Tumaco, 1970 Los ministros de Educación del Pacto Andino acuerdan el Convenio Andrés Be- llo para la integra- ción educativa, cien- tífica y cultural en la región. En unas reñi- das elecciones, el conservador…

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