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Institución · Frente Nacional

ANAPO

La Alianza Nacional Popular fue el partido fundado por Gustavo Rojas Pinilla hacia 1960 para disputarle el poder al Frente Nacional, convirtiéndose entre 1961 y 1974 en la mayor fuerza opositora al pacto bipartidista colombiano y estando a punto de ganar la presidencia el 19 de abril de 1970.

3.351 palabras46 documentos67 fragmentos citados
ANAPO

Trayectoria de una idea

  1. 1960

    Fundación de la ANAPO

  2. 1966

    Primera medición electoral significativa

  3. 1967

    Restitución judicial de derechos políticos de Rojas

  4. 1970

    Elecciones del 19 de abril: el fraude disputado

  5. 1971

    Relanzamiento formal en Villa de Leiva

  6. 1974

    Declive y disolución del anapismo

03

La lectura

La ANAPO fue la más exitosa impugnación electoral al Frente Nacional, construida sobre la paradoja de que la clientela asistencial de una dictadura se convirtiera en la base opositora de un movimiento democrático. Su fuerza residía en los inmigrantes rurales, desempleados y habitantes de tugurios que llenaban las ciudades colombianas en los años sesenta, y que encontraron en el nombre de Rojas la promesa de los víveres de SENDAS trasladada al lenguaje del voto. Operó dentro del sistema bipartidista mediante una ingeniería institucional pragmática —sus candidatos se declaraban liberales o conservadores al posesionarse— que convirtió la exclusión formal del Frente Nacional en una ventaja táctica. La noche del 19 de abril de 1970 fue su cenit y su fractura: la denuncia de fraude encendió las calles, pero la pasividad de Rojas ante sus propias bases dejó sin liderazgo una energía que no encontró cauce institucional. De ese vacío nació el M-19, y del cascarón vaciado de la Alianza brotaron, en las décadas siguientes, tanto corrientes de izquierda electoral como dinastías de política familiar que aún hoy llevan el apellido Moreno.

La Alianza Nacional Popular fue el partido que Gustavo Rojas Pinilla organizó al regresar del exilio para disputarle el poder al Frente Nacional, y que entre 1961 y 1974 se convirtió en la mayor fuerza opositora al pacto bipartidista colombiano. Nació como maquinaria personal del general derrocado en 1957, se consolidó como refugio de los excluidos del reparto liberal-conservador y estuvo a un pelo —según muchos, se le arrebató en la noche del conteo— de llevar de nuevo a Rojas al Palacio de San Carlos el 19 de abril de 1970. De aquella derrota disputada salió el mito que dio nombre al M-19; del cascarón vaciado de la ANAPO salieron, en las décadas siguientes, corrientes que alimentarían tanto a la izquierda electoral como a la política de familia colombiana. Ninguna otra formación del siglo XX puso al bipartidismo tan cerca de una derrota en las urnas.

Qué fue la ANAPO

La ANAPO fue, antes que un partido en sentido estricto, una alianza policlasista construida sobre la nostalgia del gobierno militar de 1953-1957 y sobre la promesa de que los excluidos del Frente Nacional —desempleados urbanos, inmigrantes rurales, habitantes de tugurios, pequeña burguesía barrial, sectores conservadores empobrecidos y liberales desencantados con Lleras— podían tener voz en la política nacional. César Ayala la caracterizó como un "Frente Nacional de los de abajo", fórmula que capta con exactitud su naturaleza: réplica popular al pacto de las élites, calcada en su lógica interpartidista y en su ambigüedad ideológica, dirigida por un caudillo que había gobernado bajo estado de sitio y ahora se presentaba como víctima de las oligarquías.

Su programa reunía consignas de asistencia social heredadas del rojismo —educación primaria y secundaria gratuita, servicios médicos económicos, medicamentos gratuitos, reforma urbana, vivienda asequible para clases baja y media— y guiños a la cogestión empresarial que, sin embargo, no cuestionaban la hegemonía capitalista. No propuso jamás un programa serio para las zonas devastadas por La Violencia, y cuando tocó el problema agrario lo hizo desde una perspectiva terrateniente. Fue populismo urbano en el sentido estricto: distribución compensatoria, retórica antioligárquica y liderazgo carismático, sin proyecto de transformación estructural. Esa mezcla explica a la vez su explosivo crecimiento electoral y su descomposición temprana una vez cerrada la ventana de 1970.

Los antecedentes: el rojismo antes del rojismo partidario

La ANAPO no se entiende sin la dictadura que la precede. El 13 de junio de 1953, Rojas derrocó a Laureano Gómez con el respaldo del ospinismo y la popularidad ganada dentro de las Fuerzas Armadas. Entre julio y septiembre, más de diez mil guerrilleros aceptaron la amnistía y entregaron las armas; entre ellos, Guadalupe Salcedo y sus principales lugartenientes se instalaron en localidades del Ariari. El gesto pacificador cimentó la primera capa de legitimidad popular del régimen.

La segunda vino por otra vía: SENDAS, el Secretariado Nacional de Asistencia Social, dirigido por María Eugenia Rojas de Moreno, hija del general. A través de SENDAS se repartieron víveres en los barrios marginales de Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla. La distribución tejió una red de reconocimiento entre las capas desclasadas urbanas que sería, años después, el sustrato electoral del anapismo. Que la clientela de una dictadura se convirtiera en la base de un movimiento de oposición electoral es una de las paradojas más productivas de la política colombiana del siglo XX.

El régimen se agrietó pronto. El 8 y 9 de junio de 1954, la represión de manifestaciones estudiantiles causó la muerte del estudiante Uriel Gutiérrez y de doce compañeros más, y el episodio movilizó el descontento de la dirigencia bipartidista. En agosto de 1955, el gobierno clausuró El Tiempo, El Espectador y El Siglo, y se enemistó con el último aliado que le quedaba en la sociedad civil formal. Desde 1954, los precios del café bajaban, las divisas escaseaban y el modelo asistencial se estrechaba junto con las finanzas. En 1956, el Pacto de Benidorm entre el liberalismo —reducido a su centro y su derecha— y Laureano Gómez organizó el frente unificado que expulsaría a Rojas el 10 de mayo de 1957. Una Junta Militar tomó el relevo hasta 1958.

El juicio y la resurrección política

Rojas debía haber sido borrado del mapa político. Bajo el primer gobierno del Frente Nacional, el de Alberto Lleras Camargo, el Senado abrió en enero de 1959 —los días en que Fidel Castro entraba en La Habana y Batista huía— el juicio político contra el general. El proceso tenía la forma de una imputación por delitos cometidos durante su gobierno, pero funcionaba a la vez como operación de desacreditación: sacarlo del juego, cerrar el capítulo dictatorial, dejar el campo libre al pacto bipartidista recién estrenado. El Senado lo despojó de todos sus derechos políticos.

La operación falló por donde nadie la esperaba: por la justicia ordinaria. El 20 de diciembre de 1966, el Tribunal Superior de Bogotá le devolvió los derechos políticos. El 18 de octubre de 1967, la Corte Suprema de Justicia confirmó la decisión. Rojas capitalizó el fallo con inteligencia populista: si los tribunales le devolvían lo que el Senado le había quitado, era prueba de que había sido víctima de "oscuros intereses". A partir de esas dos sentencias, y ya no como paria sino como perseguido restituido, reunió las multitudes que harían de la ANAPO una potencia electoral.

Fundación y arquitectura del anapismo

La ANAPO empezó a organizarse hacia 1960, en los años en que Rojas volvía del exilio y ensayaba su reinserción política. Tras varios intentos fallidos de golpe militar entre 1957 y 1958, los rojistas optaron por los canales democráticos, aunque el desprecio por el sistema al que se incorporaban nunca desapareció del todo del vocabulario del general. El movimiento tomó forma a lo largo de la década. El 13 de junio de 1971, en Villa de Leiva y aprovechando la conmemoración de los dieciocho años del ascenso al poder, Rojas relanzó formalmente la Alianza como estructura partidaria plena.

La base social del anapismo la dibujaron las encuestas electorales de la época con claridad: estratos bajos de la población urbana, desempleados, inmigrantes rurales, habitantes de tugurios en las grandes ciudades y sectores de la pequeña burguesía barrial. Era una base urbana en un país que se urbanizaba a marchas forzadas: los mismos flujos migratorios que llenaban Bogotá, Cali y Medellín en los años sesenta llenaban también las plazas de Rojas. A esa base se sumaban políticos regionales excluidos de las maquinarias del liberalismo y del conservatismo, y una franja de conservadores empobrecidos para quienes el nombre de Rojas evocaba menos el uniforme que los víveres de SENDAS.

La ANAPO resolvió el problema jurídico que le planteaba el Frente Nacional —la exclusión formal de terceros partidos del acceso a los cargos— mediante una ingeniería institucional pragmática: sus candidatos se declaraban formalmente adherentes al partido liberal o al conservador al tomar posesión de una curul, aunque siguieran obedeciendo a las directivas del general. Fue una participación por infiltración, replicada en asambleas, concejos y en el Congreso. La paridad rígida del Frente Nacional se convirtió, gracias a esa treta, en el marco donde una tercera fuerza operaba con dos disfraces alternativos.

La contienda electoral en la década del sesenta

El ascenso electoral de la ANAPO fue gradual y sostenido. En 1966, el candidato liberal de la Alianza, José Jaramillo Giraldo, obtuvo 742.133 votos frente a los 1.891.175 del candidato oficial liberal Carlos Lleras Restrepo. La cifra, aún minoritaria, señalaba lo que venía: un cuarto largo del electorado liberal se movía por fuera del canon oficialista. Durante el gobierno de Lleras Restrepo, entre 1966 y 1970, la ANAPO se consolidó como el principal bastión de la oposición organizada al Frente Nacional, si bien la crisis del pacto respondía tanto a la presión externa del anapismo como al agotamiento interno del propio arreglo bipartidista.

La ANAPO capitalizaba un descontento estructural. Para 1970, doce años de Frente Nacional no habían cumplido ninguna promesa sustantiva de reforma social o agraria. El clientelismo preexistente se había intensificado bajo la paridad: candidaturas y cargos públicos se repartían entre familias, subalternos políticos y cuadros partidistas, con mala calidad administrativa y corrupción creciente. Ante la pérdida del sentimiento de pertenencia partidista, la burocracia estatal pasó a ser la depositaria de la reproducción electoral del sistema. El estado de excepción se usó casi de forma permanente. Desde 1968, el Congreso había empezado a entregar voluntariamente facultades extraordinarias al Ejecutivo, y con ellas sus poderes presupuestales.

En ese vacío operó la ANAPO. También operaron otras disidencias —el MRL de Alfonso López Michelsen entre 1960 y 1967, que atrajo intelectuales marxistas, escritores de izquierda y políticos excluidos de las maquinarias oficiales del liberalismo—, pero ninguna alcanzó la profundidad social del anapismo urbano-popular. Mientras el MRL era la disidencia ilustrada de las élites liberales, la ANAPO era el clamor de los barrios.

El 19 de abril de 1970

Los cuatro candidatos que se presentaron a las presidenciales del 19 de abril de 1970 eran Misael Pastrana Borrero por el Frente Nacional, con respaldo ospinista y liberal; Gustavo Rojas Pinilla por la ANAPO; Evaristo Sourdís, disidencia conservadora costeña; y Belisario Betancur, del sector conservador antioqueño. La contienda real, se vio esa noche, era entre Pastrana y Rojas.

Los primeros datos parciales de la Registraduría, en la noche del domingo, mostraban al general adelante. Y entonces algo pasó. Las versiones no coinciden en el mecanismo exacto: se habla de la suspensión, por parte del presidente Lleras Restrepo, de la difusión de las informaciones parciales; de una intervención televisada del ministro de Gobierno leída de inmediato como anuncio de fraude; de un corte de energía sospechosamente oportuno. En esa alocución nocturna, Lleras leyó y calificó de "subversivo" un comunicado del Comando Nacional de la ANAPO que declaraba a Rojas presidente electo, desconocía cualquier fallo diferente y anunciaba medidas "para impedir que la oligarquía le robe el poder al pueblo". Al día siguiente se proclamó el triunfo de Pastrana por escaso margen: 1.625.025 votos contra 1.561.468. A nivel nacional, la ANAPO obtuvo el 39 por ciento del voto popular.

El fraude fue denunciado en el acto por el anapismo y, con el tiempo, admitido implícitamente en las memorias políticas de varios protagonistas del período —Alfonso López Michelsen relató años después cómo se recibieron los resultados en Palacio y el peso de las presiones que ejerció María Eugenia Rojas—. Existe hoy consenso amplio, no unánime, en que Rojas había ganado y que el gobierno organizó un ajuste de última hora para dar el triunfo a Pastrana.

Lo que Rojas hizo con esa denuncia es el segundo capítulo del drama. No llamó a sus seguidores a la resistencia activa. Envió mensajes pidiendo calma. Se retiró a sus propiedades, en detención domiciliaria o exilio interior. Pese a esa pasividad, sus bases salieron a las calles de las grandes ciudades, ocuparon plazas y parques, apedrearon el transporte público y saquearon comercios. La agitación se disolvió sin liderazgo. La lectura interna del anapismo joven fue devastadora: el general los había abandonado. Lo que en la superficie parecía prudencia era, para los militantes más radicales, cobardía o traición a la voluntad popular.

La geografía del voto: el caso de Tolima

El mapa electoral de 1970 revela una ANAPO con anclajes muy específicos. En Tolima, Rojas ganó la capital departamental, Ibagué, y los municipios portuarios de tradición liberal-izquierdista Ambalema y Honda: fortaleza urbana y obrera. Ganó o estuvo a punto de ganar en veintiún municipios del departamento, muchos de tradición conservadora que dividieron su voto entre él y Pastrana. Y, sin embargo, en el mismo Tolima el 55 por ciento de los votantes habilitados se abstuvo.

Ese dato señala el techo del anapismo: en las regiones devastadas por La Violencia, donde el partido no había construido un programa, la respuesta mayoritaria no fue votar por Rojas sino no votar. La ANAPO capturó al inmigrante rural en la periferia urbana; no capturó al campesino en el municipio de origen. El voto anapista fue, en lo esencial, el voto del que había llegado ayer a la ciudad y aún se acordaba de los víveres de SENDAS.

La red humana y territorial

Alrededor de Rojas se organizaba una constelación familiar y política. Su hija María Eugenia Rojas de Moreno —la misma que había dirigido SENDAS— fue pieza central del anapismo, con presencia orgánica y proyección electoral propia. Su yerno, Samuel Moreno Díaz, integró el círculo dirigente. Con ellos operaban dirigentes como Jorge Leyva, Hernando Echeverri Mejía y otros cuadros que hacían de bisagra entre las bases barriales y el aparato partidario. En el ala más joven y radical fueron surgiendo figuras como Carlos Toledo Plata y Andrés Almarales, ambos con cargos en el Congreso vinculados a la Alianza, y con un pie ya afuera de la ortodoxia rojista.

Territorialmente, el anapismo fue un fenómeno de las grandes concentraciones urbanas: Bogotá y sus barrios del sur, Tunjuelito y las periferias populares; Cali, Medellín, Bucaramanga; ciudades intermedias de Boyacá y Cundinamarca; enclaves de la Costa Caribe. Boyacá, con Tunja y Villa de Leiva como escenarios simbólicos, funcionó como territorio ritual: allí se conmemoraban los ascensos, allí se relanzaban las estructuras. En el Valle del Cauca la Alianza apareció al final de la década de los sesenta, junto al MOIR, aunque sin conseguir mayor incidencia electoral.

Del otro lado del tablero estaban los adversarios que definieron el marco: Carlos Lleras Restrepo, presidente entre 1966 y 1970, ordenancista y modernizador, que se convirtió en el enemigo institucional durante los años de crecimiento del anapismo; Misael Pastrana Borrero, cuarto y último presidente del Frente Nacional, que asumió en 1970 sobre el resultado disputado; Julio César Turbay Ayala y Álvaro Gómez Hurtado, protagonistas del sistema al que la ANAPO impugnaba desde afuera-adentro.

La escisión y el M-19

Del cascarón del anapismo derrotado en 1970 salió, por su costado radical, la escisión que fundaría el Movimiento 19 de Abril. La cronología del nacimiento del M-19 no es lineal: Jaime Bateman Cayón contactó a Andrés Almarales inmediatamente después del fiasco electoral para pensar en un nuevo movimiento político revolucionario; el grupo se fundó formalmente hacia 1972; su primera conferencia constitutiva se celebró en Cali en 1973, con unas veinticinco personas, y en ella se integró la primera dirección: Bateman, Iván Ospina, Álvaro Fayad, Hélmer Marín, Almarales, Toledo Plata. La aparición pública llegó en enero de 1974, precedida de una campaña publicitaria en periódicos —"Contra gusanos y parásitos… Espere: M-19"— y consumada con el robo de la espada de Simón Bolívar en la Quinta de Bolívar de Bogotá.

El movimiento se concibió como guerrilla urbana, diferenciada de las guerrillas rurales existentes, con estética de acciones espectaculares y lenguaje marxista-leninista. Cuatro militantes tupamaros participaron en sus primeros días, aportando la referencia uruguaya. Su grupo fundacional incluyó ex miembros de las FARC, militantes del Partido Comunista y anapistas radicales. Estratégicamente, el M-19 planeó desde el inicio vincularse tácticamente a las masas de la ANAPO para ganar base popular, manteniendo su independencia como organización político-militar.

La relación entre la ANAPO y el M-19 es más compleja que una transferencia directa. El grueso del anapismo no marchó a la lucha armada; se descompuso electoralmente. Fue un núcleo minoritario y voluntarista, salido del ala más radical, el que capitalizó el 19 de abril como fecha fundacional y mito. Pero ese núcleo instrumentalizó con eficacia el símbolo: convirtió el fraude percibido en argumento vivo para desacreditar la vía electoral. Entre 1970 y 1978, casi todos los grupos de izquierda distintos del Partido Comunista promovieron la abstención con consignas como "No vote" o "Abstención revolucionaria", y el voto a favor de la izquierda cayó inmediatamente después de 1970. El fraude reforzó, precisamente cuando el voto parecía tener fuerza, la convicción de que del fusil salía el poder.

La descomposición del anapismo

Después de 1970, la ANAPO se agrietó por múltiples costuras. Una corriente radical, la ANAPO Socialista, tomó cuerpo con figuras como Carlos Toledo Plata y avanzó hacia el M-19. Otra corriente, más numerosa aunque menos combativa, quedó atrapada entre la nostalgia del casi-triunfo y la falta de un proyecto sustitutivo. La pasividad de Rojas ante el fraude había desmoralizado a las bases y desacreditado a la comandancia. El partido, en tanto maquinaria electoral, entró en una fase de disolución que se prolongó durante el gobierno de Pastrana y que se aceleró tras la muerte del general.

En 1978, distintas coaliciones de izquierda incluyeron en sus listas a antiguos anapistas: Jaime Piedrahíta Cardona, uno de los fundadores de la ANAPO, fue candidato presidencial del Frente por la Unidad del Pueblo; Julio César Pernía, jefe regional de la Alianza, fue candidato presidencial de la Unión Nacional de Oposición. La izquierda electoral no reemplazó a la ANAPO, pero absorbió parte de sus cuadros. El Partido Comunista, a través de la UNO, obtuvo 120 concejales y 9 diputados en 1972, y 179 concejales y 12 diputados en 1976: cifras que muestran cómo la ampliación democrática dentro del Frente Nacional fue aprovechada, con retraso, por la izquierda organizada.

María Eugenia Rojas conservó activa la maquinaria familiar durante los años ochenta y proyectó el legado hacia una nueva generación, en la que Samuel Moreno Rojas heredaría el apellido y la vocación política, con destino y desenlace ajenos a este relato.

La huella: qué dejó la ANAPO

El rojismo, a través de la ANAPO, contribuyó a lo que puede llamarse el descongelamiento político colombiano: creó por primera vez, dentro del bipartidismo blindado del Frente Nacional, la posibilidad de desplazamientos constantes de sectores conservadores hacia posiciones populares y de electorados populares hacia opciones no oficiales. Rompió la ilusión —tan cara al pacto de 1957— de que la política colombiana podía reducirse indefinidamente al vaivén liberal-conservador. Al mostrar en 1970 que una tercera fuerza podía disputar la presidencia por escaso margen, obligó al sistema a exhibir su límite: allí donde el bipartidismo dejaba de tolerar la competencia real, ajustaba el conteo.

Su legado ideológico es más ambiguo. La ANAPO no dejó un cuerpo doctrinal propio ni una tradición programática robusta. Su populismo urbano-asistencial fue eficaz para movilizar, insuficiente para transformar. Muchas de las promesas —educación gratuita, servicios médicos económicos, reforma urbana— serían reasumidas por otras corrientes en las décadas siguientes, sin memoria explícita del anapismo. Algunos jóvenes y estudiantes de izquierda de los años setenta recuerdan haber sentido simpatías por el proyecto anapista, percibido junto al gaitanismo como parte de una tradición de lucha popular; ese linaje, siempre difuso, sobrevivió en un rincón de la memoria de la izquierda colombiana.

Su herencia más visible es paradójica. Del anapismo salió el M-19 —que en 1990 depuso las armas y fundó la Alianza Democrática M-19—, y la AD M-19 se constituyó, después de la ANAPO de los años sesenta y setenta, en el mayor desafío histórico al bipartidismo colombiano. Su fragmentación electoral en 1994, en doce listas para Senado y decenas para Cámara, evaporó su representación parlamentaria y cerró el ciclo. La ANAPO había abierto en 1970 la primera grieta seria en el sistema; la AD M-19 abrió la segunda en 1990-1991. Ninguna de las dos logró convertirse en tercera fuerza estable. La primera se descompuso por la derrota disputada y la pasividad de su caudillo; la segunda, por la dispersión organizativa. En ambos casos, la lección política es la misma: en Colombia, las alternativas al bipartidismo han sido capaces de conmover al sistema pero no de sustituirlo.

Queda, como sedimento, una intuición útil para entender la política colombiana del último medio siglo: la ANAPO fue el momento en que los excluidos del pacto de 1957 estuvieron más cerca de convertir su descontento en poder institucional, y también el momento en que ese descontento se reveló, a la vez, más masivo y más frágil de lo que su tamaño electoral hacía suponer. El 19 de abril de 1970, entre la ventaja del primer conteo y la proclamación del día siguiente, cabe todo lo que la política colombiana no supo procesar por vías democráticas. Lo que vino después —la abstención de la izquierda, la escisión armada, el clientelismo redoblado del pastranismo y del turbayismo, la larga sospecha sobre las autoridades electorales— fue, en gran medida, el precio de esa noche.

04

En el archivo

1 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

Relaciones editoriales

  1. 01Gustavo Rojas Pinilla: fundador y caudillo indiscutido de la ANAPO, cuya trayectoria personal —golpe de 1953, juicio político, restitución judicial— es inseparable del origen y auge del movimiento
  2. 02María Eugenia Rojas de Moreno: hija de Rojas, directora de SENDAS durante la dictadura y pieza central orgánica y electoral del anapismo, con proyección política propia
  3. 03Frente Nacional: sistema bipartidista de alternancia pactada contra el cual la ANAPO se definió como oposición, infiltrándolo mediante candidatos que se declaraban formalmente liberales o conservadores al tomar posesión de sus curules
  4. 04Misael Pastrana Borrero: candidato del Frente Nacional declarado ganador de las elecciones de 1970 sobre Rojas Pinilla por estrecho margen en medio de denuncias de fraude
  5. 05M-19: organización guerrillera surgida directamente del mito del fraude del 19 de abril de 1970, cuyo nombre evoca la fecha de la derrota disputada de la ANAPO
  6. 06Bogotá: principal bastión electoral urbano de la ANAPO, con base en los barrios del sur, Tunjuelito y las periferias populares de la capital
  7. 07SENDAS (Secretariado Nacional de Asistencia Social): programa asistencial de la dictadura de Rojas que tejió entre las capas desclasadas urbanas la red de reconocimiento que sería el sustrato electoral del anapismo
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Documentos y fragmentos citados

46 documentos · 67 fragmentos

01Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 4931 cita
[1]

la violencia contra el adversario. La confrontación durante estos años llegó a su climax, las estadísticas sobre muertes violentas, masacres políti- cas y éxodos, así lo permite observar. Ni siquiera el relevo en el mando presidencial de Roberto Urdaneta ante una enfermedad de Gómez, repercute en un cambio de am-…

p. 493
02Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · p. 391 cita
[2]

población civil que buscaba su seguridad al lado de quienes tenían las armas. Por ello, la columna per- dió movilidad y tuvo que afrontar problemas de protección a la gente que se había sumado a la marcha Ese tiempo se constituyó en una especie de escuela de entrenamiento que hizo posible la etapa propiamente…

p. 39
03Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 3041 cita
[3]

sitio, bajo el cual se restringía una gran cantidad de liber tades civiles, se mantuvo desde 1949 y luego durante toda la presidencia de Laureano Gómez, elegido ante la ausencia liberal en las elecciones. Con la 3 0 2 P o l ít ic a a g r a r ia y c o n f l ic t o s d u r a n t e l a V io l e n c ia posesión de…

p. 304
04Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 241, 2442 citas
[4]

y Sa- lamanca. Se doctoró en derecho y desempeñó las cátedras de mercantil y economía política. Desde muy joven comenzó la actividad parti- dista conservadora. Fue concejal, diputado y congresista en varios períodos. También actuó como embajador en Perú y Argentina, ministro de Relaciones Exteriores, Guerra y…

p. 241
[17]

se dispone a presenciar el juicio que se le haría en el Senado, corporación que a la postre lo despoja de todos sus derechos políticos. Los mismos que recupera por senten- cia del Tribunal Superior de Bogotá el 20 de diciembre de 1966, confirmada por la Corte Su- prema de Justicia el 18 de octubre de 1967, con lo cual…

p. 244
05Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 511 cita
[5]

de protesta social fue recibida con recelo, desconfianza, miedo y, como al final de la década de 1920, las respuestas primordiales volvieron a ser poli- civas, penales, militares. En un país cuyas clases dirigentes se precian de legalistas y civilistas, las situaciones extremas de la época de la Violencia pusieron en…

p. 51
06Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 244, 2472 citas
[6]

y 9 de junio de 1954 se cumplieron una serie de manifestaciones estudiantiles en contra del régimen —las primeras protestas urbanas que se presentaban desde el 9 de abril-, cuyo resultado fue la muerte del estu- diante Uriel Gutiérrez y doce compañeros más, lo que desató el descontento de ciertos sectores de la…

p. 244
[52]

doso, el de la paridad entre los dos partidos, y buscó afianzar el poder civil, restringiendo el que tenían las fuerzas militares. Contó con la oposición de sectores disidentes de ambos parti- dos: el Unionismo de Ospina Pérez y Alzate Avendaño y el Movimiento Revolucionario Li- beral (MRL) de Alfonso López Michelsen.…

p. 247
07Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 652 citas
[7]

despectivo respecto de los grupos armados, denominándolos “guerrillas rodadas”, mientras que utilizaba un vocabulario po- pulista en favor de la ciudadanía (Presidencia, 1954) entregando mercados, ofre- ciendo derechos a las mujeres e instando a la ciudadanía a apoyar al ejército con visión patriótica, de libertad y…

p. 65
[8]

despectivo respecto de los grupos armados, denominándolos “guerrillas rodadas”, mientras que utilizaba un vocabulario po- pulista en favor de la ciudadanía (Presidencia, 1954) entregando mercados, ofre- ciendo derechos a las mujeres e instando a la ciudadanía a apoyar al ejército con visión patriótica, de libertad y…

p. 65
08Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 66, 752 citas
[9]

licize this policy, he sent air force planes over guerrilla strongholds in the Llanos, Antioquia, and Tolima to drop leaflets signed by his minister of war, General Alfredo Duarte Blum, announcing that Gómez had fallen and that the new gov- ernment would extend guarantees to all who wished to lay down their weapons.…

p. 66
[12]

flocked to cities throughout Colombia by establishing SENDAS (Secre- tariado Nacional de Asistencia Social) with his daughter, María Eugenia Rojas Rojas Pinilla and the Pacification of the Llanos, 1953–1957 65 de Moreno, as head of the organization. Acting through SENDAS, the gov- ernment by January 1955 had granted…

p. 75
09Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 406, 4104 citas
[10]

alimentos adelantada por un nuevo instituto, el Sendas, cuya directora, María Eugenia Rojas de Moreno, ordenó repartir víve- res en los barrios tuguriales de Bogotá, Medellín, Cali y Barran- quilla. 12 Tal conducta despertó un gran apoyo para el régimen dentro de estas capas desclasadas de la población y explicaría en…

p. 406
[11]

alimentos adelantada por un nuevo instituto, el Sendas, cuya directora, María Eugenia Rojas de Moreno, ordenó repartir víve- res en los barrios tuguriales de Bogotá, Medellín, Cali y Barran- quilla. 12 Tal conducta despertó un gran apoyo para el régimen dentro de estas capas desclasadas de la población y explicaría en…

p. 406
[50]

de aquélla a despecho de la modificación "temporal" a la Constitución), con alternación en el mando y una estricta paridad en el gabinete, las asambleas departamentales y los concejos. Paralelamente se restablecieron las libertades públicas y las sindicales —aunque sin restaurar la unidad del sindicalismo —y se…

p. 410
[51]

de aquélla a despecho de la modificación "temporal" a la Constitución), con alternación en el mando y una estricta paridad en el gabinete, las asambleas departamentales y los concejos. Paralelamente se restablecieron las libertades públicas y las sindicales —aunque sin restaurar la unidad del sindicalismo —y se…

p. 410
10Presencia de las mujeres en la violencia del Tolima 1948 - 1964. Casos en los municipios de Chaparral, Planadas y RoviraMyriam Moreno Patiño · 2019 · p. 1471 cita
[13]

otras manos y sin ninguna garantía recibida pese a lo prometido por el gobierno (Uribe 1990 p. 62). Ante este descontento con los pactos incumplidos la delincuencia se vuelve a apoderar de los campos o zonas rurales y la crueldad reaparece. Los grupos armados vuelven a organizarse. Ante lo anterior el gobierno militar…

p. 147
11Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 4591 cita
[14]

los que formaban esa camarilla —procedentes de la baja clase media— les movía la ambición de hacerse hacendados; huelga decir que la ambición fue colmada con creces, y que en ningún caso como en el del propio Rojas Pinilla.⁴²¹ A partir de 1954 el café comenzó a bajar de precio y las divisas a disminuir. En 1956 se…

p. 459
12El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 852 citas
[15]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
[16]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
13Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 3151 cita
[18]

to coalition government —Treaty of Sitges (Spain) establishes National Front procedure SENA (“National Learning Service”) established —Tenth Salón Nacional de Artistas: Fernando Botero wins prize —National school of journalists established —Bogot á establishes Luis Ángel Arango Library, backed by Banco de la…

p. 315
14Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 413, 5042 citas
[19]

Fomento Algodonero, 334; investment capital, 246–47; mechanization of, 246, 389; modernization of, 333–34; Ospina Pérez and, 334; prices (1940s), 246; produc- tion (1940s), 246, 334; rice, 334; sesame, 334; smallholders, 389; SAC, 60, 245–46 (see also Interest associations); sorghum, 334; sugar, 59, 334 Agua de Dios…

p. 504
[20]

free primary and secondary educa- tion, economical medical service and free medicines, urban reform, and afford- able housing for the lower and middle classes. Stressing its coalition aspect, that of an “alliance” uniting the poor regardless of traditional party affiliation, ANAPO evolved into what historian César…

p. 413
15La tierra en ColombiaEstanislao Zuleta, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) · 1973 · p. 1481 cita
[21]

no cuenta con el apoyo de fracción alguna. Lá emergencia de ANAPO en la confrontación elec toral del 19 de abril de 1970 se ha constituido en un punto central de referencia para la apremiante campaña que ha emprendido el Llero-Lopismo a fin de retomar directamente el control del Estado. Las encuestas electorales (31)…

p. 148
16Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 202, 2052 citas
[22]

escrutinios electorales dieron una ventaja inicial a Rojas Pinilla sobre su contendor, el candidato del Frente Nacional Misael Pastrana Borrero, pero tras una intervención televisada del ministro de Gobierno, que fue interpretada coma un anuncio público y oficial de fraude, el conteo final dio por triunfador, y con…

p. 205
[62]

el largo plazo el rojismo hizo una contribución indudable al descongelamiento político del país, pues a través de la Anapo creó por primera vez la posibilidad de desplazamientos constantes de sectores conservadores hacia la izquierda, y en las elecciones de 1978 distintas coaliciones de ésta tuvieron en sus listas a…

p. 202
17El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 1071 cita
[23]

como la de la reforma agraria, impidió la alineación total de los intereses de las élites agrarias con el Estado. Así, por ejemplo, vemos cómo en la Costa Atlántica los terratenien tes empezaron a armar a “pájaros” (es decir, matones a sueldo) para disparar contra los campesinos (Escobar, 1998), pero sin usar (to…

p. 107
18Hacer la guerra y matar la política. Líderes políticos asesinados en Norte de SantanderCarlos Andrés Pallares Rincón · 2014 · p. 761 cita
[24]

1950, durante la rectoría de Emilio Arango S.J. El 20 de febrero de 1951 se iniciaron las labores académicas en la sede de la Antigua Academia Javeriana 49. 2.4.1. Gobernando entre su gente El escenario con el que inicia el tercer gobierno del Frente Nacional en cabeza del presidente liberal Carlos Lleras Restrepo…

p. 76
19The Agrarian Question and the Peasant Movement in Colombia: Struggles of the National Peasant Association, 1967-1981Leon Zamosc · 1986 · p. 2401 cita
[25]

the peasants. The best account of ANAPO's short-lived career is R.H. Dix, "Political oppositions," pp. 140-164. See also J.P. Martinez and M.I. Izquierdo, ANAPO; M. Palacios, El Populismo en Colombia, 1971; P. Gilhodes, La Question, pp. 463-490. 35. In the 1966 election, ANAPO's Liberal candidate, Jose Jaramillo…

p. 240
20Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 811 cita
[26]

contaba con el respaldo del sector ospinista del conservatis- mo. Pero habia tres candidatos més. Dos de frac- ciones conservadoras: Evaristo Sourdis, candidato de la Costa Atlantica, y Belisario Betancur, repre- sentante de un sector antioquefo. Y ademas, por la ANAPO, el general Gustavo Rojas Pinilla. Rojas,…

p. 81
21Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 249, 2582 citas
[27]

raíz del debate Vi- ves-Peñalosa, moviliza una fuerza de carácter típicamente regional. De otra, Belisario Betancur, que es un nombre que tiene importante acogida en el Viejo Caldas y en Antioquia, al igual que en ciertos grupos urbanos como los obreros sindicalizados. A Misael Pastrana le queda el apoyo del ospinismo…

p. 249
[64]

namentales. Paralelamente con los programas económicos y de cambio social, el go- bierno desarrolló otra serie de inicia- tivas que buscaban neutralizar el al- cance de las propuestas revoluciona- rias y reformistas de la ANAPO. Den- tro de este amplio conjunto de inicia- tivas se destacan planes como el del «carro…

p. 258
2230 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 2301 cita
[28]

están prohibidas, pero que, sin embargo, se están celebrando porque no hemos querido hasta ahora hacer uso de la fuerza en la escala en que podemos emplearla; si algo faltara, digo, para comprobar las informaciones sobre subversión ahí está el comunicado expedido por el Comando Nacional de la Alianza Nacional Popular,…

p. 230
23When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 248, 2916 citas
[29]

in Colombia, though the party polled a substantial 39 percent of the popular vote in 1970. Analysis of departmental voting in that election tells much about tolimense politics in the post-Violencia period. Indicative of ANAPO's urban, blue-collar strength, as well as widespread unhappiness over Frente perlonnance, was…

p. 248
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in Colombia, though the party polled a substantial 39 percent of the popular vote in 1970. Analysis of departmental voting in that election tells much about tolimense politics in the post-Violencia period. Indicative of ANAPO's urban, blue-collar strength, as well as widespread unhappiness over Frente perlonnance, was…

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in Colombia, though the party polled a substantial 39 percent of the popular vote in 1970. Analysis of departmental voting in that election tells much about tolimense politics in the post-Violencia period. Indicative of ANAPO's urban, blue-collar strength, as well as widespread unhappiness over Frente perlonnance, was…

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[32]

82.07 56.45 99.75 95.86 100.00 278 Opposi tion Candidate 16.41.41 66.80 21.79 17.37 18.08 96.18 8.70 5.91 73.32 41.60 17.92 25.45 54.05 43.54.21 14.11 Appendix D Tolimense Municipio Mariquita Melgar Natagaima Ortega Piedras Prado Purificaci~n Rioblanco Roncesvalles Rovira San Antonio San Luis Santa Isabel Su~ez Valle…

p. 291
[33]

82.07 56.45 99.75 95.86 100.00 278 Opposi tion Candidate 16.41.41 66.80 21.79 17.37 18.08 96.18 8.70 5.91 73.32 41.60 17.92 25.45 54.05 43.54.21 14.11 Appendix D Tolimense Municipio Mariquita Melgar Natagaima Ortega Piedras Prado Purificaci~n Rioblanco Roncesvalles Rovira San Antonio San Luis Santa Isabel Su~ez Valle…

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82.07 56.45 99.75 95.86 100.00 278 Opposi tion Candidate 16.41.41 66.80 21.79 17.37 18.08 96.18 8.70 5.91 73.32 41.60 17.92 25.45 54.05 43.54.21 14.11 Appendix D Tolimense Municipio Mariquita Melgar Natagaima Ortega Piedras Prado Purificaci~n Rioblanco Roncesvalles Rovira San Antonio San Luis Santa Isabel Su~ez Valle…

p. 291
24Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2491 cita
[35]

Cali, Medellín, Bucaramanga, Pereira y Montería. Nace el Pacto Andino. Inau- guración del oleo- ducto Orito-Tumaco, 1970 Los ministros de Educación del Pacto Andino acuerdan el Convenio Andrés Be- llo para la integra- ción educativa, cien- tífica y cultural en la región. En unas reñi- das elecciones, el conservador…

p. 249
25Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 362, 3852 citas
[36]

ese robo no respondió con violencia. Y si a usted le roban las elecciones, su respuesta tiene que ser violenta […] Con esa actitud débil de Rojas, el pueblo recibió una ofensa. Su cobardía, su vacilación, se debilidad, todo, constituyó una afrenta a la voluntad popular. Nosotros protestamos con la gente. Pero no…

p. 362
[58]

las consideraciones “tácticas” para vincularse a la ANAPO y la relación con las guerrillas rurales: “Un paso táctico consiste en ligarnos con las masas de la ANAPO, fortalecer la formación del frente legal, realizar acciones politicomilitares ligadas a las necesidades de las masas y a la lucha armada en general.…

p. 385
26Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 1471 cita
[37]

de los setenta. A comienzos de ella apareció un nuevo movimiento guerrillero, el M-19, que rápidamente acaparó la atención nacional. Su surgimiento dejó al descubierto la fragilidad de la democracia frentenacionalista. En las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970, la Anapo logró sus mejores resultados,…

p. 147
27Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 1481 cita
[38]

cincuenta de la madrugada hubo un nuevo boletín: Pastrana 1 368 981 y Rojas 1 366 364, que dio lugar a cambios en las siguientes ediciones. Y así siguió la tendencia que dio oficialmente el triunfo a Pastrana. En sus Memorias políticas 96, el expresidente López Michelsen hace un largo relato sobre cómo transcurrió en…

p. 148
28Counting the Dead: The Culture and Politics of Human Rights Activism in ColombiaWinifred Tate · 2007 · p. 591 cita
[39]

ANAPO). Rojas Pinilla’s dream of returning to power was denied, however. Many analysts con- tend that Rojas was the winner of the presidential elections of April 19, 1970, but the minister of the interior named Conservative Misael Pastrana Borrero the new president after a suspiciously timed massive power outage.…

p. 59
29El Palacio de Justicia: una tragedia colombianaAna Carrigan · 2009 · p. 381 cita
[40]

Rojas y el presidente saliente, Carlos Lleras Res- trepo. Pero cuando se reanudó el contco, la ANAPO había perdido la elección por un estrecho margen y el general se había retirado de la contienda. Envió mensajes que llamaban a sus partidarios a mantener la calma; mientras él regresaba a la comodidad de sus…

p. 38
30Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 1311 cita
[41]

de que votaran mayoritariamente por grupos de oposición; pero el posible fraude demostraba lo que habían dicho siempre los amigos de la lucha armada: que el establecimiento político no aceptaría por las buenas una derrota, que los votos no tenían fuerza solos, pues podían ser manipulados, y que ni siquiera un general…

p. 131
31Diez propuestas para el estudio de la historia reciente de Colombia con énfasis en el conflicto armadoFrancisco Acevedo, Mauricio Bello, Blanca Cepeda, Wencith Guzmán, Jacqueline Mendoza, Nixon Mora, Roque Moreno, William Peña, Jorge Ramírez, Maira Soto, María Cristina Téllez · 2022 · p. 4281 cita
[42]

fortalecer el poder presidencial; incluir la emergencia económica como una situación de excepción, que el Presidente de la República pudiera de - cretar; prolongar por cuatro años el período de los representantes al Congreso; prolongar la paridad de liberales y conservadores cuatro años más después de acabado el…

p. 428
32Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 501 cita
[43]

order to prevent the possible election of Rojas-Pinilla. The military was sent out to repress ANAPO rioters after the close election, which was fraudently won by the National Front candidate. The falure of ANAPO was the genesis for the development of the guerrilla group M-19. 23 The group was officially born in 1972…

p. 50
33Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 362 citas
[44]

5 Los colombianos tienen la capacidad de dejar atrás rápidamente la violencia civil, y eso fue lo que hicieron con la Violencia. Con cada día que desaparecía de la memoria, las deficiencias del acuerdo de poder compartido resultaban más evidentes. El sistema político colombiano adolecía de muchos defectos, y el Frente…

p. 36
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5 Los colombianos tienen la capacidad de dejar atrás rápidamente la violencia civil, y eso fue lo que hicieron con la Violencia. Con cada día que desaparecía de la memoria, las deficiencias del acuerdo de poder compartido resultaban más evidentes. El sistema político colombiano adolecía de muchos defectos, y el Frente…

p. 36
34Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 2441 cita
[46]

de la industria que no hab í a querido hacer. Esta ret ó rica respond í a a condiciones reales: para 1970, en doce a ñ os de Frente Nacional no se hab í a cumplido ninguna promesa importante de reforma. Los cambios exitosos en la gesti ó n p ú blica, como la devaluaci ó n gradual que permiti ó desde 1967 encontrar una…

p. 244
35El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · p. 2491 cita
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la siguiente manera: 256 a. El contenido de las transacciones pol í ticas en las sociedades divididas en clases, conduce a una instrumentalizaci ó n de quienes se hallan desprovistos del poder. b. El clientelismo es una forma de negociaci ó n, mediante la cual, las clases dominantes distribuyen los bienes y servicios…

p. 249
36Mayorías sin democracia. Desequilibrio de poderes y Estado de derecho en Colombia, 2002-2009Mauricio García Villegas, Javier Eduardo Revelo Rebolledo · 2009 · p. 411 cita
[48]

del sentimiento de pertenencia al partido político, y la capacidad cohesionadora que ello implicaba, motivaron un cambio de estrategia en los partidos. La modorra de las ma- sas fue enfrentada con la proliferación de las viejas prácticas clientelistas. En estas nuevas circunstancias, la burocracia del Estado pasó a…

p. 41
37Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1411 cita
[49]

the rest. Altogether the urban population was now close to equaling that of the countryside. This shift meant that a greater percentage of Colom- bians would have access to education and social benefits and also that the pace of all sorts of change was likely to accelerate, with con- sequences difficult to foresee.…

p. 141
38Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 255, 2592 citas
[53]

dar lugar a 16 años de monopolio autoritario. Aglutinó un grupo de modernizadores en el semanario La Calle, y luego creó la única disidencia li beral im - portante del FN, el MRL (196o-1967) que, según dijo en 1960, <•es- taba perdie nd o rápidame nte el carácter po li clasista del liberalismo clásico y eq ui va le,…

p. 259
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mé tod o aceptado para fijar la base de dicha renta. Bien recibida por la opi- nión pública, para los empresarios era el mal menor frente a la agi- 255 256 Mar co Palacios tación social a lr ed edor de la reform a agraria. Y log rar on desmon- tarla en la legislatura de 1979. La mecánica política del FN Bajo el FN la…

p. 255
39Leer es resistirMario Mendoza · 2022 · p. 531 cita
[55]

fue protagonista de una historia que da para un magnífico guion de un thriller cinematográfico. * En los años setenta surgió el grupo guerrillero M-19. El golpe con el cual se dio a conocer este movimiento fue el robo de la espada de Bolívar en enero de 1974. Hay que recordar que, a diferencia de las FARC, cuyo origen…

p. 53
40Pa que se acabe la vainaWilliam Ospina · 2013 · p. 1461 cita
[56]

dirigida por el exdictador Rojas Pinilla, un fraude del que ya nadie duda y que muchos justifican, exasperó a los jóvenes anapistas de la clase media, que decidieron fundar la primera guerrilla urbana de Colombia, el M19. La vieja Colombia murió el 9 de abril de 1948: la nueva no ha nacido todavía. Todos sabemos que…

p. 146
41¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 81, 832 citas
[57]

y 1975; la mayoría de ellas entre 1970 y 1973, cuando el movimiento 130 INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica el representante a la cámara Israel Santamaría, el senador Carlos Toledo Plata y un grupo de guerrilleros urbanos encabezados por Jaime Bateman Cayón, escindidos de las FARC, en 1974 conformaron…

p. 83
[63]

bipartidismo y de los canales institucionales diseñados para ello, poniendo incluso en riesgo la fórmula de alternación en el poder en la reñida competencia electoral por la Presidencia de la República entre el candidato oficialista y el de la Alianza Nacional Popular, ANAPO, en 1970. Por su parte, la ampliación…

p. 81
42Siembra vientos y recogerás tempestades. La historia del M-19, sus protagonistas y sus destinosPatricia Lara S. · 2002 · p. 411 cita
[59]

en Piedecuesta, otro en San Gil y tres en Bucaramanga. Entonces viajé a Cali. Todavía corría el año 1973. Allá se realizó la primera conferencia en la que yo participé. Asistimos unas veinti cinco personas. Constituimos la primera dirección del movimiento. La integraban Jaime Bateman, Iván Ospina, Alvaro Fayad, Hélmer…

p. 41
439 de marzo de 1990Rafael Pardo Rueda · 2020 · p. 1491 cita
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lo que le dio toda la fortaleza a Uribe desde el año 2000 hasta hoy. Cuando Uribe recibió el país en el año 2000 estaba muy complicada la situación de orden público y la mejoró muchísimo en sus ocho años y ha vivido de esos réditos a lo largo de los años. El momento político que nos tocó a nosotros no era así, razón…

p. 149
44Una vida, muchas vidasGustavo Petro Urrego · 2021 · p. 22, 272 citas
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Es importante tomar en cuenta la tendencia a levantarse en armas que ha tenido la resis- tencia popular en nuestra tierra desde hace siglos. Los comune- ros, en el siglo XVIII, no dejaron de armarse; los indígenas también estaban armados en su resistencia a la conquista. La idea guerri- llera propiamente dicha, de…

p. 27
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mientos estudiantiles como las grandes marchas de los santandereanos ese año. Todo eso, quizás de forma inconsciente, impactaba nuestra subjetividad de muchachos de colegio. Así fue que terminamos bloqueando la carretera en solida- ridad con un presidente socialista que había sido derrocado a través de la violencia.…

p. 22
45Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Valle y norte del CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 1001 cita
[65]

frontal contra el secuestro, justamente cuando jugaban el América y el Atlético Nacional, propiedad de los capos de Cali y de Medellín respectivamente. Esos sectores tampoco veían con buenos ojos la existencia de partidos de izquierda en la región, pese a que estos nunca fueron electoralmente exitosos. Entre 1958 y…

p. 100
46Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 2021 cita
[66]

buscaron probar sus fuerzas reales. Este fue el caso de Aníbal Palacios en representación del antiguo epl 237 y de Enrique Flórez a nombre del prt. El uno solamente alcanzó 13.555 votos y el otro, 11.468. Dos o tres décadas de lucha armada habían dejado una débil secuela en el plano político-electoral. ¿Qué ocurrió,…

p. 202