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Idea · Frente Nacional

Desarrollismo

El desarrollismo fue el sistema de ideas y prácticas estatales que, entre la Misión Currie de 1949 y el fin del Frente Nacional en 1974, convirtió al Estado colombiano en gestor consciente del crecimiento económico y del cambio social, articulando planeación técnica, industrialización y reforma selectiva bajo un pacto de élites bipartidistas.

3.790 palabras52 documentos67 fragmentos citados
Desarrollismo

Trayectoria de una idea

  1. 1936

    Reforma constitucional y Ley 200: raíces del intervencionismo

  2. 1949

    Misión Currie: el primer diagnóstico integral y la planeación como estrategia

  3. 1958

    El Frente Nacional adopta el desarrollismo como idioma de gobierno

  4. 1960

    Plan Decenal y compromisos de Punta del Este

  5. 1961

    Alianza para el Progreso: el desarrollismo en clave anticomunista

  6. 1961

    Ley 135: la reforma agraria como emblema y como límite

  7. 1967

    Carlos Lleras Restrepo: combinación cepalina y creación de la ANUC

  8. 1971

    Las Cuatro Estrategias de Currie: el giro urbano del desarrollismo

03

La lectura

El desarrollismo colombiano no fue una doctrina importada que se aplicó mecánicamente: fue la síntesis local de tensiones entre el intervencionismo lopista de los años treinta, el diagnóstico técnico de las misiones internacionales y la urgencia política de un régimen bipartidista que necesitaba gobernar sin reabrir las guerras de partido. Su rasgo más duradero fue la tecnocracia: una capa de economistas y planificadores que habló el idioma de las tasas de retorno y los planes cuatrienales, y que convirtió las decisiones distributivas en problemas de ingeniería. Esa operación fue simultáneamente su fuerza —permitió construir instituciones sólidas como el DNP, el INCORA y las corporaciones autónomas regionales— y su límite estructural: donde la planeación tocó la propiedad de la tierra, retrocedió ante la resistencia de los grandes propietarios que operaban dentro del mismo pacto de élites. La paradoja definitiva del desarrollismo colombiano es que prometió transformar la sociedad rural y terminó acelerando la urbanización sin haberla planeado: la migración campesina que llenó Bogotá, Medellín y Barranquilla en los años sesenta y setenta fue menos el resultado de una política que el efecto de su fracaso.

El desarrollismo en Colombia

El desarrollismo fue el sistema de ideas y prácticas estatales que, entre la Misión Currie de 1949 y el fin del Frente Nacional en 1974, convirtió al Estado colombiano en gestor consciente del crecimiento económico y del cambio social. Nacido en la intersección entre el pensamiento cepalino, las misiones del Banco Mundial y la tecnocracia joven que la Revolución en Marcha había puesto en circulación, se materializó en instituciones —Departamento Nacional de Planeación, INCORA, corporaciones autónomas regionales, corporaciones de ahorro y vivienda—, en planes cuatrienales y en un lenguaje común: crecimiento, planeación, industrialización, reforma. Bajo la superficie técnica se jugó algo más denso: un pacto entre las élites bipartidistas del Frente Nacional para administrar la modernización sin alterar el reparto de la propiedad, canalizando la presión rural hacia la ciudad y neutralizando la política mediante el cálculo económico. Cuando el neoliberalismo de los noventa desmontó su retórica proteccionista, encontró intacta la arquitectura institucional: la había heredado, no destruido.

La semblanza: qué es el desarrollismo colombiano

Llamar desarrollismo a lo ocurrido en Colombia entre mediados del siglo XX y los años setenta es reconocer que, por primera vez, el Estado se pensó a sí mismo como sujeto de una tarea distinta a la del orden público, la recaudación y la obra pública dispersa: la de producir desarrollo. No solo crecimiento —eso ya lo había—, sino una transformación deliberada, medible y planeada de la economía y de la sociedad, orientada a cerrar la brecha con los países industrializados. Esa idea llegó envuelta en dos vocabularios que a veces coincidieron y a veces se disputaron el terreno: el de la CEPAL, con su énfasis en la industrialización por sustitución de importaciones y en el papel activo del Estado, y el del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, más atento a la eficiencia, a las tasas de retorno y a la modernización agrícola.

Tres rasgos lo distinguieron. Fue tecnocrático antes que popular: sus protagonistas fueron economistas, planificadores y funcionarios internacionales, no movimientos sociales; sus documentos fundacionales llegaron en la maleta de misiones extranjeras. Fue bipartidista: el Frente Nacional (1958-1974) lo adoptó como lenguaje común precisamente porque permitía sustituir la política de partidos, exhausta tras La Violencia, por un consenso administrativo. Y fue selectivamente reformista: donde tocó la propiedad —la tierra, sobre todo— retrocedió; donde promovió el crecimiento urbano, industrial o financiero, avanzó. La pregunta que atraviesa el período es si esa asimetría fue una limitación o el diseño mismo.

Los orígenes: de la Revolución en Marcha a la Misión Currie

La intuición estatal-intervencionista es más antigua que el desarrollismo propiamente dicho. Su primera formulación colombiana está en la reforma constitucional de 1936, empujada por Alfonso López Pumarejo durante el primer tramo de su Revolución en Marcha (1934-1938). Aquella reforma elevó a canon constitucional el principio de la función social de la propiedad —la idea de que la propiedad implica obligaciones y puede ser limitada por necesidad social— y consagró la potestad estatal de intervenir en la economía. En el mismo año, la Ley 200 tradujo el principio a la cuestión agraria: quien hubiera explotado económicamente un predio durante cinco años, de buena fe, podía adquirir su dominio; los predios rurales no explotados revertirían al Estado al cabo de diez. El propósito era doble: aumentar la productividad ligando la propiedad a su destinación económica y clarificar los litigios sobre títulos.

López rodeó el proyecto de un gabinete extraordinariamente joven —Alberto Lleras Camargo tenía 28 años; Darío Echandía y varios más rondaban los treinta— que dominaría la política colombiana durante las tres décadas siguientes. Ese detalle biográfico importa: la tecnocracia desarrollista del Frente Nacional no cayó del cielo; fue la maduración institucional de una generación formada en el intervencionismo lopista. Entre 1938 y 1942, el gobierno de Eduardo Santos administró lo que se llamó la pausa: una moderación deliberada tras la intensidad reformista. La idea intervencionista quedó suspendida en el aire constitucional, esperando su segundo tiempo.

Ese segundo tiempo lo trajo, en 1949, la Misión del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento dirigida por el economista canadiense-estadounidense Lauchlin Currie. Auspiciada por el BIRF en colaboración con el gobierno colombiano y publicada por el Banco de la República bajo el título Bases de un programa de fomento para Colombia, produjo el primer diagnóstico integral, técnico y planeador de la economía y la sociedad del país. Currie y su equipo encontraron un país donde la vivienda, la educación y las condiciones de salubridad de los campesinos eran precarias, y donde la estadística misma —la materia prima de cualquier planeación— apenas existía o era de baja calidad. El informe se elaboró bajo esa restricción, común a las misiones internacionales del período, y sentó la plantilla de un género: el diagnóstico externo que fija la agenda interna.

La importancia de la Misión Currie no está solo en lo que dijo sino en lo que inauguró. Con ella, la planeación del desarrollo entró a Colombia como estrategia de conocimiento, parte del despliegue de posguerra en el que la Comisión Económica para América Latina, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Interamericana de Desarrollo comenzaron a definir qué era el desarrollo y cómo alcanzarlo en el llamado Tercer Mundo. Lo que empezó en 1949 fue el ciclo largo de las misiones: Lilienthal a comienzos de los cincuenta —cuya principal recomendación fue la creación de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC)—, una misión de la FAO a mediados de la década, una nueva misión del BIRF en 1956 que aportó los datos sobre la población económicamente activa agrícola que después usaría Carlos Lleras Restrepo para sustentar la reforma agraria, y en 1958 el Informe Lebret del padre Louis-Joseph Lebret, que introdujo la dimensión del desarrollo humano y territorial. Cada una dejó sedimentos institucionales; ninguna fue asumida en su integridad.

La trayectoria: el desarrollismo del Frente Nacional

Cuando el Frente Nacional se instaló en 1958 como pacto de alternancia entre liberales y conservadores para superar La Violencia, encontró en el desarrollismo un idioma providencial. La política de partidos había arrasado el país durante una década; despolitizarla —convertir las decisiones económicas y sociales en asuntos técnicos, gestionados por expertos y aislados de la contienda electoral— fue una operación de supervivencia del régimen tanto como una convicción intelectual. El desarrollismo permitía a las élites bipartidistas gobernar juntas sin renunciar a las diferencias formales, porque proponía un plano donde esas diferencias no importaban: el del cálculo.

El primer gobierno del Frente Nacional, el de Alberto Lleras Camargo (1958-1962), condensó todos los elementos del período. Impulsó los programas sociales del régimen —construcción de viviendas populares como Ciudad Kennedy, fortalecimiento de las juntas de acción comunal, discusión de una reforma agraria—; se benefició del mandato plebiscitario constitucional de destinar al menos el 10% del presupuesto público a educación; y alineó a Colombia con la política exterior estadounidense en el momento álgido de la Guerra Fría latinoamericana. Rompió relaciones diplomáticas con Cuba, convocó la reunión del Consejo Interamericano Económico y Social de la OEA en Punta del Este, y fue uno de los aliados regionales más cercanos de John F. Kennedy —junto con el expresidente brasileño Juscelino Kubitschek— en la formulación de la Alianza para el Progreso.

La Alianza fue constituida formalmente el 17 de agosto de 1961, cuando veintidós países miembros de la OEA —todos menos Cuba— firmaron la Carta de Punta del Este. Nacida como respuesta al triunfo de la Revolución Cubana, buscaba prevenir nuevos levantamientos mediante apoyo financiero, cooperación técnica y reformas sociales pactadas con gobiernos democráticos. Colombia fue laboratorio y vitrina: el Comité Interamericano de la Alianza para el Progreso lo presidió el colombiano Carlos Sanz de Santamaría; el país fue el primero de América Latina en recibir voluntarios del Cuerpo de Paz —61 en septiembre de 1961, cerca de 700 hacia finales de la década—; y desde abril de 1962, los préstamos de la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos tuvieron como objetivo primario la estabilidad política y el mantenimiento de las instituciones democráticas del Frente Nacional, más que el desarrollo económico en sentido estricto.

La meta oficial de crecimiento del PIB per cápita acordada en Punta del Este era del 2,5% anual. Colombia alcanzó apenas 1,2% de promedio entre 1961 y 1967, pasando de 276 a 295 dólares per cápita. La brecha entre la meta y el resultado no se leyó como fracaso: se leyó como argumento para más planeación, más misiones, más condicionalidades. El Plan Decenal de 1960, elaborado por el Departamento Administrativo de Planeación y Servicios Técnicos, fue consecuencia directa de los compromisos de Punta del Este e impuso su propia batería de contrapartidas: aumento de impuestos, reforma agraria, modernización administrativa. Cada préstamo externo trajo su condicional; cada condicional produjo una ley.

La reforma agraria como emblema y como límite

Ninguna pieza del desarrollismo del Frente Nacional revela mejor su lógica interna que la reforma agraria. La Ley 135 de 1961 fue el intento de aterrizar en Colombia las reformas sociales agrarias que la Alianza para el Progreso alentaba en toda la región. Sus defensores la concibieron como instrumento para elevar el nivel de vida del campesinado y ampliar el mercado interno; sus críticos, como una defensa del orden social existente. Ambas descripciones son ciertas, y esa doble verdad es precisamente el punto. La ley creó el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (INCORA), fijó procedimientos de expropiación y titulación, y prometió redistribuir tierras a los campesinos sin tierra o con parcelas insuficientes.

Los resultados fueron elocuentes. En 1971, menos del 1% de las tierras sujetas a expropiación bajo la Ley 135 había sido efectivamente distribuido, y la mayoría de ese porcentaje correspondía a baldíos, no a predios adquiridos a grandes propietarios. Entre 1960 y 1970, lejos de reducirse, la concentración de la propiedad aumentó: las explotaciones de más de 500 hectáreas pasaron de controlar el 40,4% al 40,9% de la superficie agrícola, mientras las de menos de 10 hectáreas cayeron del 8,8% al 7,2%. La expansión de la frontera agrícola fue absorbida desproporcionadamente por las grandes explotaciones. El INCORA orientó buena parte de sus compras hacia la construcción de distritos de riego con criterios técnicos antes que redistributivos, beneficiando a los grandes propietarios de las zonas irrigadas. Un exfuncionario de la institución lo resumió con crudeza: en los primeros años del gobierno de Carlos Lleras Restrepo (1966-1970), parte de las tierras adquiridas terminó en manos de quienes se pretendía limitar.

Lleras Restrepo, hombre de larga trayectoria política y sobrino del banquero Julio Lleras Acosta —el perfil arquetípico del empresario-político de la élite del período—, intentó relanzarla. Agilizó procedimientos administrativos, modificó las condiciones de indemnización y, sobre todo, creó en 1967 la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), que en 1970 contaba con 845.000 usuarios inscritos. La cifra debe leerse con cuidado: la ANUC nació como instrumento de gobierno para organizar la base campesina desde arriba, pero se convirtió en un actor que desbordó el cálculo de sus creadores, protagonista después de las tomas de tierras de los primeros años setenta. Fue una de las pocas ocasiones en que la ingeniería institucional del desarrollismo produjo un actor que no cabía en su propio libreto.

La resistencia de los grandes propietarios y ganaderos fue continua y eficaz. Actuaron en el Congreso, en la prensa, en la administración misma del INCORA. La reforma agraria del Frente Nacional terminó siendo una promesa desactivada por sus propios ejecutores: cada gobierno la aceleraba retóricamente y la frenaba operativamente. Cuando llegó Misael Pastrana Borrero en 1970, la promesa fue reemplazada por otra cosa.

Currie regresa: el Plan de las Cuatro Estrategias

Lauchlin Currie nunca se fue de Colombia. Naturalizado, casado con el país, se convirtió en su asesor económico permanente. En 1960 había propuesto la Operación Colombia, un plan audaz cuyo eje era la redistribución de recursos humanos: generar 500.000 nuevos empleos urbanos en dos años para absorber la mano de obra campesina y reordenar la economía en torno a las ciudades. El presidente Lleras Camargo lo rechazó: era incompatible con los compromisos de la Alianza para el Progreso, que apuntaban en dirección opuesta —fijar al campesino a la tierra mediante la reforma agraria—.

Currie tuvo su oportunidad diez años después, cuando el gobierno de Pastrana (1970-1974) le encargó diseñar un nuevo plan de desarrollo. Lo presentó en 1971 como Las Cuatro Estrategias, y su primera estrategia era también su corazón: la promoción de un sector líder de la economía, la construcción de vivienda urbana. La lógica era la misma de 1960, ahora vestida de plan cuatrienal: el desarrollo debía nacer en la ciudad, absorbiendo mano de obra rural no calificada, movilizando ahorro privado y encadenando industrias.

Para financiarlo se creó el instrumento técnico que definiría la vida financiera de la clase media colombiana durante casi tres décadas: en 1973, las corporaciones de ahorro y vivienda comenzaron a prestar en Unidad de Poder Adquisitivo Constante (UPAC), un sistema de indexación que protegía el ahorro de la inflación y volvía viable el crédito hipotecario de largo plazo. Currie y el UPAC definieron a la clase media urbana como sujeto económico normativo del modelo: sus demandas de vivienda propia, acumuladas desde la segunda mitad de los años sesenta, se convirtieron en el motor del sistema.

El plan fue leído por sus críticos como la otra cara de la contrarreforma agraria. Reforzó un ideal de modernización anclado en la urbanización, minimizó la importancia del desarrollo rural y orientó el engranaje institucional del Estado hacia los sectores inmobiliario, financiero y de la construcción. Si la reforma agraria del Frente Nacional no había redistribuido la tierra, la vivienda urbana ofrecía un consuelo modernizador: la propiedad no cambiaba de manos en el campo, pero la clase media podía comprar su apartamento en la ciudad. El UPAC funcionó durante veintiséis años; colapsó en 1999, cuando el 16% de los usuarios dejaron de pagar sus obligaciones ante el alza de las tasas de interés y entregaron más de seis mil inmuebles como dación en pago. Fue el largo final de una promesa que había empezado como diagnóstico de Currie.

Tecnocracia, comercio exterior y crecimiento

Mientras la reforma agraria se apagaba y la vivienda urbana ascendía, el desarrollismo del Frente Nacional produjo su versión más autónoma en el manejo del comercio exterior. La administración Lleras Restrepo promulgó el Decreto Ley 444 de 1967, que reguló el régimen cambiario y de comercio exterior y articuló un modelo que combinó protección industrial con promoción de exportaciones. El Decreto 444 se acompañó del impulso al Pacto Andino, la integración regional que buscaba ampliar el mercado interno de la industria colombiana más allá de sus fronteras. Esa combinación —proteger dentro, exportar fuera— fue lo más parecido a una estrategia productiva propia que el desarrollismo colombiano llegó a formular.

Los resultados macroeconómicos fueron notables. Entre 1966 y 1974, el PIB real creció a un promedio anual del 6,57%, cifra sostenida por condiciones internacionales favorables y por políticas fiscales y monetarias moderadas. Pero el equilibrio fue frágil. El déficit fiscal consolidado —gobierno central, institutos descentralizados, departamentos y municipios— pasó del 3,6% del PIB en 1967 al 7,8% en 1969 bajo Lleras Restrepo, y se mantuvo alto durante Pastrana: 7,7% en 1971, alrededor del 6,3% en 1973 y 1974. Los préstamos externos que sostenían la maquinaria estaban condicionados a compromisos de liberalización comercial que tensionaban permanentemente la balanza de pagos.

Cuando Alfonso López Michelsen llegó al poder en 1974, sus técnicos monetaristas usaron precisamente esas dos cifras —inflación elevada y déficit fiscal— como justificación para un giro: una política de ajuste y estabilización sostenida en una reforma tributaria y una reforma financiera. El desarrollismo empezaba a ser hablado, dentro del propio gobierno, en el idioma que después lo desmontaría.

Urbanización, educación y los resultados sociales

Si algo produjo el desarrollismo colombiano, más allá de sus retóricas y sus fracasos redistributivos, fue una transformación demográfica de escala civilizatoria. Entre 1951 y 1964, la población que habitaba en las cuatro grandes ciudades —Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla— pasó del 15,7% al 22,8% del total nacional. Hacia 1964, más de la mitad de los colombianos vivía en cabeceras municipales: Colombia se convirtió, en menos de dos décadas, en un país mayoritariamente urbano. Las cuatro principales ciudades, que en 1938 concentraban cerca del 8% de la población, agruparían el 27% en 1985.

Los factores del vuelco fueron dos, entrelazados: el desplazamiento forzado producido por La Violencia, que expulsó cientos de miles de campesinos de sus tierras, y las políticas industrializadoras y desarrollistas que atrajeron mano de obra a las ciudades. La tasa más alta de migración campo-ciudad alcanzó un 3% promedio anual en los períodos de mayor intensidad. Ninguna planeación urbana estaba preparada para absorber ese movimiento. Los nuevos residentes ocuparon inquilinatos, zonas centrales abandonadas por las élites que huían a barrios nuevos, laderas y periferias; nacieron los cinturones de miseria de las grandes ciudades, y con ellos una colonización popular urbana que las políticas de vivienda del Frente Nacional apenas alcanzaron a rozar.

Los indicadores sociales, sin embargo, mejoraron. Entre 1951 y 1964, el analfabetismo bajó del 43,1% al 37,7%; el número de habitantes por médico cayó de 6.919 a 3.789; los establecimientos educativos pasaron de 13.000 a 23.600. El gasto per cápita en educación casi se duplicó, de 19,2 a 38,4 pesos de 1970; el de salud aumentó de 13,7 a 16,9 pesos. Fueron mejoras reales, imposibles de reducir a propaganda. Pero hacia 1960, las condiciones de vida de la mayoría seguían siendo inaceptables, y las ciudades acumulaban una tensión social que el crecimiento agregado no disolvía. El proceso generó nuevos grupos sociales —trabajadores urbanos, proletariado rural, campesinos desplazados— que plantearon a la élite dirigente preguntas para las que la planeación no tenía respuesta, y corrientes políticas nuevas que aspiraban a representarlos.

La red: nombres, lugares e ideas

El desarrollismo colombiano no se entiende sin el elenco que lo encarnó. Currie ancló la continuidad técnica desde 1949 hasta los años setenta. Alberto Lleras Camargo aportó la legitimidad política y el vínculo con Washington. Carlos Lleras Restrepo, hombre de partido y de gabinete, tradujo la técnica en decreto: el 444, la ANUC, el Pacto Andino. Misael Pastrana Borrero puso el gobierno al servicio del plan de Currie. Jorge Méndez Munévar y Rodrigo Botero Montoya fueron piezas de la tecnocracia planificadora que creció alrededor del Departamento Nacional de Planeación. Hernando Agudelo Villa acompañó desde el Ministerio de Hacienda de Lleras Camargo. Raúl Prebisch, desde la CEPAL, alimentó de teoría el proyecto sustitutivo. Louis-Joseph Lebret aportó la dimensión humana y territorial del desarrollo con su informe de 1958. En el otro lado del espectro, la larga sombra de López Pumarejo señalaba la genealogía; Ospina Pérez y Urdaneta Arbeláez, la interrupción conservadora; López Michelsen, el giro hacia el ajuste.

Geográficamente, el desarrollismo tuvo capitales visibles y periferias que fueron su banco de pruebas. Bogotá concentró la tecnocracia y el DNP. El Valle del Cauca fue el primer laboratorio de las corporaciones autónomas con la CVC recomendada por Lilienthal. Medellín albergó el corazón industrial que la política de sustitución quería expandir. La zona cafetera aportó las divisas que financiaron buena parte del período. La Costa Atlántica y el Cauca fueron territorios donde la reforma agraria prometió más y entregó menos. Los cinturones de miseria de las grandes ciudades fueron el revés del cuadro: allí llegaron los que la planeación había desplazado.

Las ideas, por su parte, se movieron en dos ejes. En el eje productivo, la sustitución de importaciones cepalina convivió con la promoción de exportaciones y con el urbanismo currieano, sin que ninguna de las tres desplazara del todo a las otras. En el eje social, la función social de la propiedad heredada de 1936 chocó con la propiedad efectiva de la tierra, y el discurso del desarrollo humano de Lebret quedó subordinado al de la eficiencia y el crecimiento. La tensión entre esos ejes es el desarrollismo mismo.

La huella: continuidad institucional y desmonte parcial

El desarrollismo colombiano no terminó con el Frente Nacional. Terminó su versión inaugural, la que pretendía transformar la sociedad desde la planeación. Lo que sobrevivió fue la arquitectura: el DNP, las corporaciones autónomas regionales, el INCORA, las corporaciones de ahorro y vivienda, el sistema de planes cuatrienales, la cultura de las misiones y los créditos condicionados. Esa arquitectura se mostró notablemente flexible. Sirvió al proteccionismo cepalino de Lleras Restrepo, al urbanismo financiero de Currie y Pastrana, al ajuste monetarista de López Michelsen. Cuando llegó el neoliberalismo, la encontró disponible.

La transición empezó con la administración de Virgilio Barco, que en febrero de 1990 lanzó formalmente la discusión del nuevo modelo con el documento CONPES Programa de modernización de la economía colombiana, orientado hacia la competitividad cambiaria, la estabilidad macroeconómica y la liberalización de importaciones. César Gaviria profundizó y aceleró el proceso desde 1990: privatización de empresas estatales, reducción de tarifas arancelarias, competitividad como orientación central. El debate interno de su gabinete se resolvió a favor de la tesis liderada por Rudy Hommes y Armando Montenegro —dejar que las fuerzas del mercado escogieran los sectores a desarrollar— frente a la alternativa de selección estatal de sectores estratégicos al estilo asiático. Fue la muerte simbólica del desarrollismo: el Estado dejaba de ser el sujeto que elige.

Los resultados de la apertura confirmaron y desmintieron esa muerte a la vez. Entre 1990 y 1994, el PIB creció un 4,26% en promedio, pero el PIB agropecuario apenas un 2,52%, y en 1992 cayó al -2,0%. El crecimiento agregado se explicó por el consumo suntuario, la construcción y el sector financiero, no por una diversificación productiva ni por un salto industrial. Colombia siguió siendo dependiente de exportaciones de materias primas sin valor agregado. La Constitución de 1991, aprobada en pleno tránsito neoliberal, consagró un catálogo amplio de derechos sociales que la política económica de la década contradijo sistemáticamente, primando el equilibrio fiscal y el asistencialismo clientelista sobre la universalidad prometida.

En perspectiva larga, el desarrollismo colombiano se revela como un pacto tecnocrático de élites que produjo modernización sin democratizar la propiedad, urbanización sin planeación urbana, expansión educativa sin igualdad de oportunidades. Fue reformista en el vocabulario y conservador en la mecánica: cada instrumento redistributivo llevaba una válvula de escape. Al mismo tiempo, transformó irreversiblemente al país: hizo a Colombia urbana, escolarizó a millones, dotó al Estado de una capacidad técnica que antes no tenía, y creó actores —la ANUC, los profesionales del DNP, la clase media urbana del UPAC— que después disputaron el propio libreto que los había producido. Su ambigüedad esencial —modernizar sin redistribuir, planear sin transformar— no es una falla del sistema: es el sistema. Entenderlo es entender por qué la Colombia contemporánea, tan cambiada respecto a la de 1949, sigue arrastrando las mismas asimetrías que el desarrollismo se propuso resolver y decidió, en cambio, administrar.

04

En el archivo

3 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

Relaciones editoriales

  1. 01Alfonso López Pumarejo: precursor intelectual y político del intervencionismo estatal colombiano; su Revolución en Marcha y la reforma constitucional de 1936 sentaron las bases ideológicas del desarrollismo
  2. 02Lauchlin Currie: economista canadiense-estadounidense naturalizado colombiano; dirigió la Misión del BIRF de 1949 y diseñó el Plan de las Cuatro Estrategias de 1971, siendo el técnico más influyente del desarrollismo colombiano
  3. 03Frente Nacional: pacto bipartidista (1958-1974) que adoptó el desarrollismo como lenguaje de gobierno y lo convirtió en instrumento de despolitización y administración del cambio social
  4. 04Alianza para el Progreso: programa hemisférico impulsado por Kennedy desde 1961 que condicionó financieramente el desarrollismo colombiano y lo articuló con la estrategia anticomunista de la Guerra Fría
  5. 05Alberto Lleras Camargo: primer presidente del Frente Nacional, impulsor de la Alianza para el Progreso y ejecutor de los primeros programas sociales desarrollistas, incluyendo Ciudad Kennedy y la reforma agraria
  6. 06Carlos Lleras Restrepo: presidente (1966-1970) que combinó proteccionismo industrial con promoción de exportaciones y relanzó la reforma agraria, representando la versión más cepalina del desarrollismo en el Frente Nacional
  7. 07Raúl Prebisch y la CEPAL: fuente intelectual del desarrollismo latinoamericano; su énfasis en la industrialización por sustitución de importaciones y el papel activo del Estado nutrió el pensamiento económico del período
  8. 08Reforma agraria: pieza central y límite más revelador del desarrollismo colombiano; su fracaso redistributivo expuso la asimetría entre la retórica modernizadora y la preservación del orden de la propiedad
06

Documentos y fragmentos citados

52 documentos · 67 fragmentos

01Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 115, 2302 citas
[1]

estructuralista del pensamien- to de Antonio García, cuyos tintes so- cialistas no sólo trascienden en sus conclusiones sino que también pene- Capítulo 10 231 tran en los enfoques metodológicos que le sirven como punto de partida. Igualmente su trabajo Bases de eco- nomía contemporánea es fundamental en el análisis de…

p. 230
[16]

papel dirigente en la educación, no tenía los medios ni el personal docente necesarios para suplir las deficiencias del Estado. Lucio Pabón Núñez, ministro de Educación de Rafael Urdaneta Arbeláez, habla con el ex presidente Mariano Ospina Pérez. La purga de maestros y funcionarios de la educación fue total en el…

p. 115
02La biblioteca aldeana de Colombia y el ideario de la República Liberal, 1934-1947. Bibliotecas y cultura en AntioquiaHernán Alonso Muñoz Vélez · 2014 · p. 491 cita
[2]

pago de la deuda externa”. 90 A pesar de lo anterior y teniendo en cuenta las limitaciones del erario públi - co, el Gobierno propuso algunas alternativas para luchar contra el analfabetismo, lo cual estaba directamente vinculado con los aspectos culturales de la nación. La 88 Latorre Rueda, “1930-1934. Olaya Herrera:…

p. 49
03Historia del sindicalismo en Colombia, 1850-2013Miguel Urrutia Montoya · 2016 · p. 721 cita
[3]

crecimiento económico. Con este objeto trajo a su Gobierno un programa completo de reforma social y un nuevo grupo de intelectuales y administradores para que lo ejecutaran. Su primer gabinete no incluía ninguno de los grandes líderes del Partido Liberal. Estaba compuesto de jóvenes in- telectuales como Alberto…

p. 72
04Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 3581 cita
[4]

a ciudadanos Se inaugura tarjeta de identidad nacional Se crea la Orquesta Sinfónica Nacional Año Política Sociedad y economía Cultura y ciencia Reforma agraria (Ley 200) Se publica El Siglo (periódico) Propiedad privada puede ser limitada si hay necesidad social Se crea la Federación Médica 1938 Eduardo Santos,…

p. 358
05Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 3641 cita
[5]

I nómicamente explotados. Quien com- probara que por cinco años había ex- plotado económicamente un predio, tenía derecho a adquirir el dominio, si había obrado de buena fe. A su vez, y en desarrollo del principio de la fun- ción social de la propiedad y de que ésta implicaba obligaciones, si un pro- pietario no daba…

p. 364
06Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2461 cita
[6]

profunda. 1938 Eduardo Santos, presidente de la República; anuncia un gobierno de moderación y ecuanimi- dad («la pausa», después de las reformas sociales). Censo nacional: 8”701.816 habitantes; Bogotá, 340.000. Inauguración del edificio de la Bibliote- ca Nacional. 1939 Jorge Eliécer Gaitán, ministro de Educación.…

p. 246
07Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 8911 cita
[7]

for Colombia. Report of a Mis- sion headed by Lauchlin Currie (C-22). Traducción oficial —muy mala—: Bases de un programa de fomento para Colombia … (pri- mera edición, Bogotá, 1950; segunda, Bogotá, 1951). 892 Línd Odince Vrdsíta limitaciones prácticas. Se trata de hacer un estudio del inmenso problema que es la…

p. 891
08Descentralización en Colombia: estudios y propuestasJean-Michel Blanquer, Darío Fajardo · 1991 · p. 891 cita
[8]

esta política en el marco estructural definido por este modelo de desarrollo. (4) Como resultado del mismo, al comenzar la década de 1970 la situación de la población rural colombiana no se diferenciaba de la de otros paises de la región, según podía constatarse en los diagnósticos de entonces. (S) En estas…

p. 89
09La hegemonía conservadoraRubén Sierra Mejía (editor) · 2018 · p. 5121 cita
[9]

se consideran como una categoría ocupacional nueva y, de una manera más o menos consensuada, se definen como correspondientes a un grupo social con cierta habilidad especial, una habilidad generalmente sustentada en un conocimiento abstracto y racionalizado, que requiere un entrenamiento previo que asegure el…

p. 512
10Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 254, 2862 citas
[10]

articuladas a la Federación Nacional Campesina e Indígena. La respuesta de las autoridades y del Ministerio de Economía y de Trabajo fue generalmente pasiva, mientras que los funcionarios regionales terciaron a favor de los intereses terratenientes. Fue común encontrar en los desalojos la participación de los…

p. 254
[14]

la Caja Agra ria. También estuvo la Misión Lilienthal, que recomendó la creación de la CVC en el Valle del Cauca; una Misión de la FAO, de mediados de los cincuenta; otra del BIRF, en 1956 (Stewart, 1955), y la Misión del padre Lebret, que se ocupó de aspectos más humanos y de la calidad de vida, con una radiografía…

p. 286
11Estado crítico de la propiedad rural y de las políticas agrarias en ColombiaDelgado Castaño, P. · 2018 · p. 5, 74 citas
[11]

se encuentran dotados de autonomía y cuya validez se desprende, más que de la autoridad que la profiere, de su aceptación por los destinatarios y del consenso que esta proporciona. En esta medida, se hace necesario analizar cuál ha sido el enfoque abordado por los diversos gobiernos, mediante la planeación…

p. 5
[12]

se encuentran dotados de autonomía y cuya validez se desprende, más que de la autoridad que la profiere, de su aceptación por los destinatarios y del consenso que esta proporciona. En esta medida, se hace necesario analizar cuál ha sido el enfoque abordado por los diversos gobiernos, mediante la planeación…

p. 5
[17]

del personal dedicado a la industria y la agricultura que para el momento poseía, en criterio del estudio, un rendimiento inadecuado. Esta última recomendación, al igual que muchas otras encontradas en estudios promovidos por los organismos multilaterales, tenía por finalidad la institucionalización a nivel nacional…

p. 7
[18]

del personal dedicado a la industria y la agricultura que para el momento poseía, en criterio del estudio, un rendimiento inadecuado. Esta última recomendación, al igual que muchas otras encontradas en estudios promovidos por los organismos multilaterales, tenía por finalidad la institucionalización a nivel nacional…

p. 7
12A History of Colombian Economic Thought: The Economic Ideas that Built Modern ColombiaAndrés Álvarez, Jimena Hurtado · 2024 · p. 1991 cita
[13]

the Marshall Plan had been Europe’s way out of the destruction of World War II. 8 Currie’s ideas would have to wait a few more years. Carlos Lleras Restrepo (1966–1970) tried to implement some cepalino policy recommendations during his administration. A common market, similar to Central America’s, was formed through…

p. 199
13Tierras y conflictos rurales: Historia, políticas agrarias y protagonistasRocío Londoño (coord.), Carolina Castro, Álvaro Delgado, Jaime Landinez · 2016 · p. 1161 cita
[15]

algunos sectores del valle del Sinú y el norte del Tolima. Para lograr que estas extensiones de tierra sean cultivadas efectivamente, será necesario suministrar asistencia técnica y financiera y mejorar la salud, la educación y los servicios de transporte (informe del BIRF, en Lleras Restre- po, 1961, páginas 30-31).…

p. 116
14Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 1001 cita
[19]

excess population from the Departments of Santander, Norte de Santander, and Boyacá was the piedmont region on the eastern side of the Andes, or, in other words, the territories of Caquetá, Arauca, and the Depart- ment of Meta. Lleras Camargo accepted Lebret’s recommendations and began to implement them. 30 The first…

p. 100
15The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 5861 cita
[20]

1969: The gao Evaluates 563 indication that its purposes were more political than developmental. The only provision written into the loan agreement designed to deal with the potentially inflationary situation in Colombia was a requirement that the pesos generated by the loan were to be frozen and not open to use by…

p. 586
16Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 2311 cita
[21]

Latina la aprobación de la política de la Alianza para el Progreso. Kennedy se apoyó en el incondicional gobierno de Alberto Lleras Camargo que, con antelación, había recibido uno de los primeros préstamos para un programa de vivienda en los terrenos del viejo aeropuerto de Techo. El presidente colombiano impulsó la…

p. 231
17Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · p. 1101 cita
[22]

juego su propia seguridad. 221 Camilo Dangun, “La integración y el crecimiento económico en Amêrica Latina”, Revista Desarrollo Económico 4 (1964): 14-15. 222 Carlos Figueira y Andrés Peri, América Latina: Los rostros de la pobreza y sus causas determinantes (Santiago: CEPAL, 2004),…

p. 110
18Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 611 cita
[23]

GINI para Bogotá y la Región», 11-12. 118 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 337. 119 Misas Arango, Regímenes de acumulación y modos de regulación: Colombia 1910-2010, 62. 120 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 90. 121 Helg, La educación en Colombia: 1918-1957. Una historia social, económica y…

p. 61
19Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 2341 cita
[24]

ir í a de 1958 a 1974. De este modo la alianza se volvi ó de hierro y el Frente Nacional se convirti ó, como lo se ñ al ó el liberal Alfonso L ó pez Michelsen, en una especie de r é gimen de partido ú nico, sin oposici ó n, que volv í a impensable cualquier pro puesta que no contara con el consenso general. REFORMISMO…

p. 234
20Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 692 citas
[25]

g e nealogía del p a ramilitarismo e n C olombia Ilustración 2: El Colombiano 1960 El triunfo de la Revolución Cubana detonó acuerdos con los Estados Unidos enmarcados en la denomina “alianza para el progreso” (Lleras, 1963) que incluía acuerdos militares de cooperación durante el periodo de Alberto Lleras Camargo 70…

p. 69
[26]

g e nealogía del p a ramilitarismo e n C olombia Ilustración 2: El Colombiano 1960 El triunfo de la Revolución Cubana detonó acuerdos con los Estados Unidos enmarcados en la denomina “alianza para el progreso” (Lleras, 1963) que incluía acuerdos militares de cooperación durante el periodo de Alberto Lleras Camargo 70…

p. 69
21Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 491 cita
[27]

sugerencias del Comité de los 21 tuvieron eco en la Casa Blanca con la llegada a la presidencia de John F. Kennedy, quien solicitó a los ex pre- sidentes Lleras Camargo, de Colom- bia, y Kubitschek, del Brasil, que for- mularan propuestas en relación a los cambios que se debían llevar a cabo en las estructuras…

p. 49
22Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. CaribeComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 601 cita
[28]

Lleras Camargo (1958- 1962) sugería que el Frente Nacional inaugurado con su juramento significó el regreso al poder de los gobiernos civiles, pero no la conquista de la paz. Tras una década de desgarradora crueldad y cinco años de dictadura militar, la violencia política persistía –aunque en menor escala– por lo cual…

p. 60
23Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 2211 cita
[29]

in early 1962. In- terestingly, and certainly distinct from today’s reality, U.S. military spending in Colombia was far less significant than social and development spending. Only six million dollars was sent to Colombia in military assistance in 1962; that number grew to 8.4 million dollars in 1963. 14 Colombia was…

p. 221
24Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 247, 2522 citas
[30]

doso, el de la paridad entre los dos partidos, y buscó afianzar el poder civil, restringiendo el que tenían las fuerzas militares. Contó con la oposición de sectores disidentes de ambos parti- dos: el Unionismo de Ospina Pérez y Alzate Avendaño y el Movimiento Revolucionario Li- beral (MRL) de Alfonso López Michelsen.…

p. 247
[43]

Roberto Arenas Bonilla, llamó en 1971 al economista Lauchlin Bernard Currie para que ayudara a formular un plan de desarrollo para Colombia. Pocos años antes, en 1960, Currie ha- bía redactado un documento titulado Operación Colombia, por petición del Consejo Nacional de Planeación, en el que propuso la redistribución…

p. 252
25Tierras. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoAlejandro Reyes Posada · 2018 · p. 261 cita
[31]

nivel de bienestar y ampliaran la democracia y el mercado interno. Para los opositores (tanto entonces como ahora) se trataba de la defensa de la propiedad privada contra la expropiación o la extinción del dominio, por una parte, y la defensa de un orden social controlado desde arriba, que no fuera desafiado por mo-…

p. 26
26Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 167, 1862 citas
[32]

ferente es el efecto que se obtiene cuando aumentos en la productividad agrícola, acompañados de una alta movilidad de la mano de obra, logran una disminución permanente en el precio de los alimentos. En este caso no es el incremento en la demanda por alimentos lo que produce el impulso al desarrollo, sino más bien el…

p. 186
[59]

de 14.2 a 13.0, el analfabetismo del 43.1 % al 37.7 %, el número de habitantes por médico de 6.919 a 3.789, mientras que el número de establecimientos educa- tivos aumentó de 13.000 a 23.600 en- tre 1951 y 1964. El número de, abo- nados al acueducto pasó de 123.3 (por mil) a 132.5 entre 1953 y 1960 y la dis-…

p. 167
27Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 469, 4752 citas
[33]

del nivel de vida del campesino. La división de la tierra es apenas una de las herramientas a utilizar en la lucha por elevar el nivel de vida nacional. Los estudios del Instituto Nacional de Reforma Agraria (Incora) pueden haber sorprendido a más de un técnico de escritorio, al encontrar que la situación de México en…

p. 475
[37]

y al autorizar la expropiación sin indemnización. Decimaquinta: por no ser esta reforma un remedio contra el comunismo que amenaza al país y sí, muy al contrario, el camino que se le abre a esta secta devastadora para perturbar nuestro orden jurídico tradicional y dar al traste con el derecho natural de propiedad.…

p. 469
28Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 301 cita
[34]

hecho de que esta región se encuentra de Santander y del inte- rior del país una cadena de 1nontaúas y llanuras y a la baja densi- dad de población aún más el de la guerra Los términos la distribución de tierra eran tan ambiguos que el Ministerio Agricultura tuvo la determinar tierras podían ser Se llegó a este…

p. 30
29Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 46, 492 citas
[35]

Departamentos en los que la ANUC tenía una fuerza muy importante. En aplicación de la Ley 135 de 1961 el Incora dirigió durante los años sesenta la colonización del piedemonte oriental de la cordillera Oriental, el Magdalena Medio, la altillanura entre el oriente del Meta y Vichada, el sur de Córdoba y en varias…

p. 46
[57]

estuvo estrechamente vinculado a las dinámicas de la guerra. Al impacto de la industrialización se sumó el desplazamiento forzado como uno de los factores que definió los ritmos, tamaños y dinámicas específicas del crecimiento y transformación de las ciudades. Los primeros ciclos fundacionales 72 no garantizaron la…

p. 49
30La crisis agraria en Colombia, 1950-1980Santiago Perry · 1983 · p. 911 cita
[36]

la creciente presencia del capital monopólico internacional, usurero y comprador, configuran los rasgos característicos del semifeudalismo colombiano. 93 Cuadro No. 2. 1 CONCENTRACION DE LA TIERRA EN COLOMBIA 1960 - 1970 0-10 has + 500 has TOTAL 1960 SUPER (miles # EXPLOT. has) 2.403.7 1 1.052 27.337.8 925. 750 6.902…

p. 91
31No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 941 cita
[38]

la tierra: «Hicieron del Tolima el escenario de la reforma agraria del país, que se encontraba 230 Tomo Colombia adentro. Relatos territoriales del conflicto armado, del Informe Final, volumen Valle y Norte del Cauca. 231 Serje de la Ossa, El revés de la nación: territorios salvajes, 19. 232 Villamil Chaux, La reforma…

p. 94
32Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 511 cita
[39]

El proceso de colonización fue asumido por el Incora 66. Entre 1961 y 1973 se adjudicaron en la intendencia de Arauca 85.830 hectáreas 67, con el propósito de incor- porarlas a la producción agropecuaria nacional 68. Aparte de brindar asistencia técnica y créditos a los pequeños productores campesinos, la ley incluía…

p. 51
33La tierra en disputa. Memorias de despojo y resistencia campesina en la costa Caribe (1960-2010)Absalón Machado, Donny Meertens · 2010 · p. 4011 cita
[40]

que el Incora compró en esos primeros años en el gobier- no de Carlos Lleras se compró para construir distritos de riego con una mentalidad ingenieril, no social. Todas las tierras que el Incora había adquirido no se las había entregado a los campesinos porque ese no era [su interés, sino que] era quitarte la tierra a…

p. 401
34Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. AmazoníaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 621 cita
[41]

colonización cultural y territorial, que implicaron formas de violencia tanto físicas como simbólicas. 128 Becerra, «Las relaciones entre misioneros», 17. presentación 63 De la crisis de la economía campesina a la economía de la cocaína (1972—1980) 64 fiflćflThffan nexosfl. nThnflon P ara la década del 70, la promesa…

p. 62
35Tierra y carbón en la vorágine del Gran Magdalena. Los casos de las parcelaciones de El Toco, El Platanal y Santa FeYamile Salinas Abdala, María Paula Hoyos, Ana María Cristancho · 2018 · p. 291 cita
[42]

que se tradujo en la institucionaliza- ción del movimiento campesino bajo el lema “la tierra pa’l que la trabaja” (Archila, 2005, página 97). Con base en el Decreto 755 de 1967, el Ministerio de Agricultura realizó un “empadronamiento masivo de usuarios reales y potenciales de servicios agropecuarios estatales”…

p. 29
36Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 5031 cita
[44]

Bogotá: IEPRI-Debate, 2014, 278-279. 994 Esta ley revivió la aparcería que había sido implementada con la Ley 100 de 1944. 995 Entrevista 139-VI-00039. Exfuncionario Incora, abogado, víctima. 996 Entrevista 200-PR-00847. Hombre, exfuncionario, Puerto Asís. 504 fiflffffflhalz g osrlescmflrnlcsz protagonismo en los…

p. 503
37Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · p. 2582 citas
[45]

Constitución que dice: «Todos los colombianos tienen derecho a vivienda digna». En 1973, las corporaciones de ahorro y vivienda iniciaron el préstamo de dineros en Unidad de Poder Adquisi- tivo Constante (Upac), pero las altas tasas de in- terés vigentes durante los últimos años del siglo XX hicieron que el sistema…

p. 258
[46]

Constitución que dice: «Todos los colombianos tienen derecho a vivienda digna». En 1973, las corporaciones de ahorro y vivienda iniciaron el préstamo de dineros en Unidad de Poder Adquisi- tivo Constante (Upac), pero las altas tasas de in- terés vigentes durante los últimos años del siglo XX hicieron que el sistema…

p. 258
38Makers of Democracy: A Transnational History of the Middle Classes in ColombiaA. Ricardo López · 2019 · p. 2421 cita
[47]

- ment, with significant economic profits for bank owners. 47 As a policy, upac responded to middle- class demands made since the second half of the 1960s, but in so doing it further conscripted the middle class as the normative economic subject for a market- driven democracy. 48 Moreover, Currie remained convinced…

p. 242
39Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 419, 4494 citas
[48]

de capital que les permitieron a las compañías foráneas hacerse al control de varias empresas esta- tales o privadas previamente en manos de empresarios naciona- les o de inmigrados. A pesar de tan nefastos precedentes no se observó en Colom- bia una actitud nacionalista de parte del empresariado local y mucho menos…

p. 419
[49]

de capital que les permitieron a las compañías foráneas hacerse al control de varias empresas esta- tales o privadas previamente en manos de empresarios naciona- les o de inmigrados. A pesar de tan nefastos precedentes no se observó en Colom- bia una actitud nacionalista de parte del empresariado local y mucho menos…

p. 419
[50]

y 1974, respectivamente, en contraste con los niveles medios del 12% durante la década de los sesentas. El déficit fiscal de todas las instancias del gobier- no (central, institutos descentralizados, departamentos y munici- pios) había pasado del 3.6% del PIB en 1967 al 7.8% en 1969, todavía bajo la administración…

p. 449
[51]

y 1974, respectivamente, en contraste con los niveles medios del 12% durante la década de los sesentas. El déficit fiscal de todas las instancias del gobier- no (central, institutos descentralizados, departamentos y munici- pios) había pasado del 3.6% del PIB en 1967 al 7.8% en 1969, todavía bajo la administración…

p. 449
40Guns, Drugs, and Development in ColombiaJennifer S. Holmes, Sheila Amin Gutiérrez de Piñeres, Kevin M. Curtin · 2008 · p. 561 cita
[52]

reforms, a balanced bud- get, and an emphasis on export expansion and import substitution (World- mark 1984). Aided by favorable world economic conditions and moderate fiscal and monetary policies, the Colombian economy showed stable and consistent growth. From 1966 until 1974, annual growth rates of real G d P…

p. 56
41Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 2631 cita
[53]

of the Liberal Republic, Conservatives such as Mariano Ospina Pérez necessarily devoted most of their energies to nonpolitical affairs. That most Colombian public figures were both businessmen and politicians helps explain the easy osmotic way in which they passed back and forth be- tween the worlds of business and…

p. 263
42Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 2531 cita
[54]

"Ahora me doy cuenta de que la sabiduría es la carrera más larga para llevar al error". Este ilustre payanés, que hizo periodismo, brilló en la oratoria pronta y ágil, amante de la cacería y el buen vivir, y que fue rico en anéc- dotas, continuó vinculado a la actividad política hasta el final de su vida. Carlos…

p. 253
43Medellín: memorias de una guerra urbanaMarta Inés Villa Martínez, Ana María Jaramillo Arbeláez, Jorge Giraldo Ramírez, Manuel Alberto Alonso Espinal, Sandra Arenas Grisales, Pablo Bedoya Molina, Luz María Londoño Fernández · 2017 · p. 501 cita
[55]

1.1. El marchitamiento de la primavera de Medellín: 1965-1981 Aunque la urbanización de la población colombiana fue rápida y prema- tura respecto a indicadores mundiales, y a veces se le atribuyeron efectos perversos sobre la vida citadina, “Colombia vivió un proceso de urbaniza- ción típico, similar en su velocidad y…

p. 50
44Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 4371 cita
[56]

ciudades 12 ciudades” Urbano Rural Total población 1912 5.073 220 378 nd. nd. 1918 5.855 273 473 nd. n.d. 1938 8.702 708 1.021 2.692 6.010 1951 11.548 1.484 2.100 4.468 7.080 1964 17.485 3.491 4.767 9.093 8.391 1973 22915 5641 7.394 13.580 9.335 1985 27.867 7.614 9.937 18.735 9.132 Crecimiento intercensal (%) 1912-38…

p. 437
45Homofobia y agresiones verbales: La sanción por transgredir la masculinidad hegemónica. Colombia 1936-1980Walter Alonso Bustamante Tejada · 2008 · p. 461 cita
[58]

i s m i nuci6n 1 2 Coinciden diferentes historiadores en afirmar, unos con mayor �nfasis que otros, que en " las primeras d�cadas del siglo x x Colombia conoce por primera vez desde Ia lndependencia, cierto grade de estabilidad polltica y social ". M. Arrubla y otros, op. cit., p. 1 86. 4 6 HOM OFOBIA Y AGRESIONES…

p. 46
46Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 1811 cita
[60]

Sanz de Santamaría ante el presidente Ospina Pérez como ministro de Guerra, enero de 1947. En aplicación de la tesis de Lleras Camargo de repartición del poder político, hubo ministros liberales en el gabinete del presidente conservador. 184 Nueva Historia de Colombia, Vol. II Pero, simultáneamente, con el pro-…

p. 181
47Gran Enciclopedia de Colombia - Economía 2José Antonio Ocampo (Dirección Académica); Patricia Correa, Luis Nelson Beltrán, Roberto Steiner S. y otros (autores de capítulos) · 2007 · p. 351 cita
[61]

eran industriales, apenas tres puntos porcentuales mas que en el periodo 1980-1985. Fl valor agregado de la industria se habia estacionado en 22 por ciento del pts, en tanto que la tasa de cambio real estaba en menos de ochenta puntos. Tomando como referencia el estudio del Banco Mundial y los diagnésticos oficiales,…

p. 35
48Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 1141 cita
[62]

y Chile, por ejemplo. Una discusión importante que hubo en ese proceso fue la definición del modelo de desarrollo para optimizar la apertura: si íbamos a hacer como los asiáticos, que escogieron unos sectores para concentrar en ellos la acción del Estado, volverlos más competitivos y convertirlos en los motores del…

p. 114
49Víctima de la globalización: la historia de cómo el narcotráfico destruyó la paz en ColombiaJames D. Henderson · 2012 · p. 2102 citas
[63]

Con el final de la Guerra Fría, y al presenciar una importante reforma política, los colombianos comenzaron a pensar que la paz podría regresar pronto al país. La paz y la prosperidad parecían ser el camino que tomaba el mundo a comienzos de los años noventa, época en la que los líderes de todo el mundo predicaban el…

p. 210
[64]

Con el final de la Guerra Fría, y al presenciar una importante reforma política, los colombianos comenzaron a pensar que la paz podría regresar pronto al país. La paz y la prosperidad parecían ser el camino que tomaba el mundo a comienzos de los años noventa, época en la que los líderes de todo el mundo predicaban el…

p. 210
5025 años de luchas sociales en Colombia 1975-2000Mauricio Archila Neira, Álvaro Delgado G., Martha Cecilia García V., Esmeralda Prada M. · 2002 · p. 301 cita
[65]

importaciones. pero desatendió la infraestructura. sobre todo la rural. que atravesó la peor recesión en muchos años. Mientras el PIB general creció en pro- medio 4,26% entre 1990 y 1994. el agropecuario lo hizo en 2,52% con cambios dramáticos como pasar de 5.9% en 1990 a -2.0% en 1992"". El crecimiento del PIB…

p. 30
51Movimientos sociales, Estado y democracia en ColombiaMauricio Archila, Mauricio Pardo (Editores) · 2001 · p. 1051 cita
[66]

del Estado). Hernando Valencia Villa, "Constitución de 1991: la carta de derechos", en Análisis Político, N 2 13, mayo-agosto de 1991, pp. 73 y 74. Luchas y movimientos cívicos en Colombia [107 ] La política social de los noventa fue en contravía del enfo- que de derechos planteado en la nueva constitución y, más…

p. 105
52Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 271 cita
[67]

of ideology, they are also the ‘organizers of hegemony,’ that is they theorize the ways in which hegemony can be developed or maintained. Thus intellectuals are a steering force in the political rule of a dominant class frac- tion in a given historic bloc.” In an era in which changes in the international economy have…

p. 27