Idea transversal
Sustitución de importaciones
La sustitución de importaciones (ISI) fue a la vez una teoría económica estructuralista y la estrategia con la que Colombia transformó su estructura productiva entre 1930 y 1990, bajo protección arancelaria, control de cambios e intervención estatal, convirtiéndose en el motor de su industrialización y, al agotarse, en el modelo que dejó paso a la apertura económica de los años noventa.
Trayectoria de una idea
- 1929
Arranque involuntario: la Gran Depresión impulsa la producción interna
- 1931
Abandono del patrón oro y devaluación como palanca industrializadora
- 1940
Creación del Instituto de Fomento Industrial (IFI)
- 1950
Avance hacia bienes intermedios y de capital
- 1958
Institucionalización plena bajo el Frente Nacional
- 1967
Decreto Ley 444: el modelo mixto de Lleras Restrepo
- 1975
Agotamiento del modelo: la industria pierde el liderazgo
- 1990
Desmonte del modelo: apertura económica de César Gaviria
La lectura
La sustitución de importaciones colombiana es un caso singular en América Latina: comenzó como respuesta empresarial pragmática al colapso del comercio mundial en 1929, décadas antes de que la CEPAL le diera nombre y fundamento teórico, y convirtió al país en el de mayor crecimiento manufacturero de la región durante los años treinta. Su institucionalización bajo el Frente Nacional y su refinamiento técnico con el Decreto 444 de 1967 representaron el punto más alto de un modelo que combinó protección arancelaria, control cambiario y planeación estatal para escalar desde la fabricación de bienes de consumo hasta la producción de acero, químicos y bienes intermedios. Sin embargo, la misma arquitectura protectora que hizo posible la industrialización engendró estructuras oligopólicas que hacia 1988 controlaban cerca del 70% de la producción industrial, y la dependencia creciente de maquinaria e insumos importados convirtió al fondo de divisas cafetero en la restricción permanente del sistema. El modelo se agotó no por un fracaso súbito sino por la acumulación de sus propias contradicciones: la paradoja de una industrialización que, al sofisticarse, requería cada vez más del exterior que pretendía sustituir. Su desmonte en los años noventa cerró un ciclo de seis décadas sin que se construyera la reforma competitiva que hubiera hecho posible una transición ordenada.
La sustitución de importaciones nombra a la vez una teoría económica y una política pública: la doctrina según la cual los países periféricos deben producir internamente los bienes manufacturados que antes compraban en los centros industriales, y la estrategia con la que Colombia, entre 1930 y 1990, transformó su estructura productiva bajo protección arancelaria, control de cambios e intervención estatal. Como concepto, la formuló la CEPAL de Raúl Prebisch a mediados del siglo XX; como proceso, en Colombia se adelantó a la doctrina: comenzó con la respuesta empresarial improvisada al colapso del comercio mundial de 1929, se institucionalizó bajo los gobiernos del Frente Nacional y se desmontó a comienzos de los noventa con la apertura de César Gaviria. Fue el modelo que industrializó al país —convirtiéndolo, entre 1929 y 1939, en el de mayor crecimiento manufacturero de América Latina— y también el que, al agotarse, dejó una economía dominada por oligopolios y un sector agrario mal preparado para competir. Su historia es la de un pragmatismo elevado a doctrina, y luego abandonado sin la reforma competitiva que hubiera hecho posible su reemplazo ordenado.
Un concepto y su lugar en el pensamiento latinoamericano
La sustitución de importaciones —conocida por su sigla ISI, industrialización por sustitución de importaciones— pertenece a la familia del pensamiento estructuralista latinoamericano. Su formulador central fue Raúl Prebisch, el economista argentino que dirigió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) desde su fundación en 1948. Prebisch construyó una crítica frontal a la teoría de las ventajas comparativas heredada de David Ricardo: en su lectura, el mercado mundial no era un espacio de intercambios simétricos entre iguales, sino un sistema jerarquizado de centros industriales y periferias exportadoras de materias primas, vinculados por términos de intercambio desiguales y decrecientes. Los precios de los bienes primarios que la periferia vendía caían en el largo plazo respecto a los de los manufacturados que compraba; el economista alemán Hans Singer llegó por vías paralelas a una conclusión análoga, y la tesis Prebisch-Singer se convirtió en el basamento teórico de toda una generación de políticas latinoamericanas.
De ese diagnóstico se derivaba la prescripción. Si el comercio internacional empobrecía sistemáticamente a la periferia, la salida era romper la especialización primaria y construir un aparato industrial propio. Los estructuralistas cepalinos abogaron por un Estado proactivo, capaz de dirigir la asignación de recursos, proteger a las industrias nacientes mediante aranceles y control cambiario, y ordenar el proceso mediante planeación. El resultado fue un paradigma —que sus contemporáneos llamaron "desarrollo hacia adentro"— en el que la economía se colocaba bajo la guía del Estado y se abandonaba la fe en las señales del mercado como orientador único.
En la historia del pensamiento económico latinoamericano, este paradigma constituyó una segunda fase: sucedía a la ortodoxia liberal decimonónica y antecedía al neoliberalismo de los años ochenta y noventa. En Colombia, sus ideas circularon con fuerza desde mediados del siglo, pero la práctica había empezado antes: cuando Prebisch escribía su documento fundacional de 1949, en Medellín y Bogotá los empresarios ya llevaban casi dos décadas fabricando localmente lo que antes importaban.
El arranque involuntario: la crisis del 29 y los años treinta
La ISI colombiana no nació de un plan sino de una emergencia. La Gran Depresión cerró el mercado externo, hundió los precios del café, agotó las divisas y desplomó la capacidad de importar. El período 1930-1934 fue una sucesión de choques: reducción drástica de sueldos y salarios, suspensión de dividendos, moratoria de deudas, cierre de bancos y despido de cerca de 35.000 trabajadores por la interrupción de las obras públicas. En ese paisaje contraído, algunos importadores tomaron una decisión pragmática: en lugar de esperar la recuperación del comercio mundial, empezar a producir localmente los bienes que hasta entonces traían del exterior.
El movimiento fue posible porque las condiciones estaban dadas. El quinquenio anterior a la crisis, entre 1925 y 1929, había traído un notable crecimiento de la inversión en capital fijo: la maquinaria ya estaba instalada, y buena parte de ella podía usarse de forma más intensiva sin nuevas importaciones. Existía además experiencia empresarial acumulada —sobre todo en Antioquia, donde una burguesía industrial se venía consolidando desde finales del siglo XIX—, un mercado interno en expansión sostenido por la economía cafetera, mano de obra disponible y cierta infraestructura básica.
A esos fundamentos se sumaron dos decisiones de política decisivas. En 1931, Colombia abandonó el patrón oro. El Banco de la República pudo entonces devaluar la tasa de cambio, aumentar la emisión primaria para contrarrestar la contracción monetaria y financiar gasto público. La devaluación del peso encareció las importaciones y volvió competitiva a la industria nacional: su efecto fue mayor que el del proteccionismo arancelario propiamente dicho. Las políticas entre 1929 y 1932 habían sido procíclicas —agravaron la caída antes de amortiguarla—, pero el giro monetario permitió que la economía retomara fuertes crecimientos a partir de 1933.
Los resultados agregados fueron notables. Entre 1929 y 1939, la producción manufacturera colombiana creció a un promedio anual del 8,8%, la tasa más alta entre los grandes países de la región: Argentina crecía al 3,1%, Brasil al 5,0%, Chile al 3,3% y México al 4,3%. El sector industrial, que en 1929 representaba el 8,9% del PIB, ganó peso rápidamente. El cuadro, sin embargo, no es unívoco: la demanda interna también se contrajo en el período, y varios sectores dinámicos —cerveza, azúcar— crecían sobre todo por expansión del consumo doméstico y por la producción de bienes no sujetos a comercio internacional, no por desplazamiento directo de importaciones. La sustitución fue una entre varias fuerzas, no un mecanismo único.
Lo relevante, para el argumento de fondo, es que este primer tramo se produjo sin doctrina cepalina. No había Prebisch, no había CEPAL, no había planeación. Hubo empresarios que ajustaron su cartera, un Banco de la República que abandonó la ortodoxia monetaria y un mercado interno que absorbió lo que el externo dejó de proveer. La teoría llegó después a poner nombre a un hecho consumado.
La institucionalización: del IFI al Frente Nacional
La Segunda Guerra Mundial reforzó la lógica sustitutiva por el mismo mecanismo de la Depresión —el cierre del comercio mundial—, aunque las cifras del período son debatidas: algunas estimaciones sitúan el crecimiento industrial de 1939-1945 en apenas 3% anual, otras registran tasas más altas para el subperíodo 1940-1945. Lo decisivo del período bélico fue otro fenómeno: la acumulación forzada de divisas, imposibles de gastar en importaciones durante el conflicto. Cuando la guerra terminó, esas reservas financiaron un boom de reposición de equipos y ampliación de capacidad. Entre 1945 y 1950, la industria colombiana creció entre 10% y 11,5% anual según distintas estimaciones, uno de los picos más altos de toda su historia.
En paralelo, el Estado empezó a construir instrumentos deliberados de fomento. El Instituto de Fomento Industrial (IFI) fue creado en 1940, durante la presidencia liberal de Eduardo Santos, como brazo financiero para impulsar sectores considerados estratégicos. Fue la primera pieza formal de una arquitectura que en las décadas siguientes se ampliaría con generaciones sucesivas de agencias, decretos y regímenes especiales.
La consolidación institucional plena vino con el Frente Nacional, el pacto bipartidista que entre 1958 y 1974 alternó liberales y conservadores en la presidencia. Su estrategia económica fundamental fue profundizar la sustitución de importaciones. Las reformas administrativas de 1958 y 1968 crearon una red de agencias responsables ante el presidente, con poder decisorio sobre agricultura, industria, vivienda, banca y recursos naturales. El aparato tecnocrático que iba a operar el modelo se formó en esos años, muchas veces con formación en universidades norteamericanas e influencia doctrinaria de la CEPAL.
Los resultados sectoriales del período son elocuentes. Entre 1950 y 1958, los bienes de capital pasaron del 5% al 10% de la producción industrial total, y los bienes intermedios superaron el 25%. Con la apertura de Acerías Paz del Río en Sogamoso —la siderúrgica integrada que expresó como pocos proyectos la ambición desarrollista— y con la expansión de la química, la metalurgia y el papel, Colombia se movió desde una industria centrada en bienes de consumo hacia una capaz de producir insumos y equipos. La secuencia era la que la teoría prescribía: primero sustituir lo fácil —textiles, alimentos procesados, bebidas—, después escalar hacia lo complejo.
Lleras Restrepo y el modelo mixto: el Decreto 444
El tercer gobierno del Frente Nacional, encabezado por Carlos Lleras Restrepo entre 1966 y 1970, heredó una crisis de balanza de pagos, precios del café en caída, parálisis industrial y estancamiento agrícola. La respuesta que construyó fue el punto más alto de sofisticación técnica del modelo y, a la vez, la primera admisión práctica de sus límites.
El instrumento central fue el Decreto Ley 444 de 1967, un estatuto que reguló integralmente el comercio exterior y el régimen cambiario. Adoptó el sistema del crawling peg o devaluación gota a gota: micro-ajustes diarios del tipo de cambio que evitaban las devaluaciones traumáticas. Abolió el llamado "dólar cafetero" que regía desde 1951 y lo reemplazó por un impuesto especial a las exportaciones de café. Creó, además, un conjunto de instrumentos para impulsar al sector exportador. El diseño configuró un modelo mixto: siguió protegiendo a la industria nacional del mercado interno, pero por primera vez ofreció incentivos sistemáticos para exportar. Ya en septiembre de 1965, ante el deterioro cambiario, el gobierno había establecido un mercado preferencial de importación a 9 pesos por dólar para materias primas y equipos destinados a industrias de bienes de primera necesidad, además de un mercado intermedio. El 444 recogió esa lógica de mercados diferenciados y la sistematizó.
El contexto político del decreto es inseparable de su contenido. El Fondo Monetario Internacional presionaba por una devaluación masiva y una liberalización más profunda. Lleras Restrepo rechazó abiertamente esa recomendación. Optó por incrementar los controles cambiarios y la intervención estatal, sin romper los vínculos políticos con Washington. Fue una afirmación de soberanía técnica que definió una manera de hacer política económica en Colombia: negociar con los organismos multilaterales sin subordinarse a sus recetas.
El otro pilar de la estrategia fue regional: el Pacto Andino, formado durante esa administración como mercado común entre Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile —a los que se sumaría luego Venezuela—, con la lógica de ampliar el espacio protegido de sustitución más allá de las fronteras nacionales. Entre 1966 y 1974, bajo este modelo mixto, el PIB real creció en promedio 6,57% anual. Fue el mejor período de crecimiento sostenido del modelo sustitutivo y, en retrospectiva, también su cima.
Los límites: divisas, oligopolios y la trampa de la profundización
Desde mediados de los años sesenta, el modelo empezó a mostrar sus contradicciones estructurales. La secuencia sustitutiva —primero bienes de consumo, luego intermedios, después bienes de capital— tropezaba con una paradoja: a medida que la industria se sofisticaba, requería más maquinaria y tecnología importadas para funcionar. La sustitución no eliminaba la dependencia externa; la desplazaba hacia bienes más complejos y más difíciles de reemplazar. Las importaciones de materias primas pasaron del 24,3% al 45% del total en el período, reflejando esa presión creciente.
El fondo de divisas —determinado por las exportaciones, sobre todo de café— se convirtió así en la restricción permanente del sistema. Cuando el café bajaba, faltaban dólares para importar insumos, la producción industrial se contraía y el ajuste externo golpeaba la actividad interna. Las restricciones del sector externo dejaron de afectar solo las importaciones de consumo y empezaron a incidir sobre los insumos indispensables para la industria. Las nuevas ramas —metalurgia, papel, químicos, plásticos, equipos de transporte, industria eléctrica— no podían expandirse sin un creciente componente importado.
A este límite técnico se sumó otro más incómodo. La misma arquitectura protectora que había hecho posible la industrialización creó, con el paso del tiempo, condiciones inmejorables para la concentración oligopólica. Los industriales dependían de decisiones administrativas —fijación de paridades cambiarias, tasas de interés bancario, concesión de licencias de importación, clasificación de mercancías en el régimen de control de importaciones— y esas decisiones dependían, a su vez, de funcionarios nombrados por políticos. El circuito era cerrado: cabildeo, licencias, protección, rentas. La Asociación Nacional de Industriales (ANDI) nació especializada en el cabildeo y la creación de opinión, mientras la Federación Nacional de Comerciantes (FENALCO), con métodos parecidos pero objetivos opuestos, pedía en nombre del consumidor el desmonte de la reglamentación económica; ambas libraron una lucha frontal durante más de un decenio.
Los datos sobre concentración son contundentes. Hacia 1988, cerca del 70% de la producción industrial colombiana se generaba bajo estructuras oligopólicas. En las industrias de bienes intermedios, la concentración pasó del 49% al 78% entre 1968 y 1984; en bienes de capital, del 24% al 85% en el mismo período. La ISI había industrializado al país, sí, pero lo había hecho creando mercados cautivos para un número reducido de firmas con capacidad de negociar directamente con el Estado. El sistema regulatorio, al fomentar la baja competencia, se convirtió en terreno fértil para prácticas monopolísticas.
Aquí se juega uno de los debates más finos sobre el modelo. ¿Fue esa concentración un efecto no deseado, un subproducto lamentable de una política bien intencionada? ¿O fue el resultado lógico —incluso el propósito latente— de un arreglo diseñado por élites industriales antioqueñas y bogotanas que capturaron el Estado para garantizarse rentas de largo plazo? La respuesta honesta reconoce ambos elementos. La intención tecnocrática cepalina era genuina; la captura empresarial también. El Frente Nacional, al distribuir el poder entre dos partidos y bloquear la competencia política externa, replicó en la esfera económica la misma lógica de rentas repartidas entre pocos, sin mecanismos para forzar la modernización competitiva.
Los años setenta: el liderazgo perdido
A partir de 1975, el sector industrial empezó a perder el liderazgo en el crecimiento económico colombiano. La bonanza cafetera de 1976-1977, lejos de rescatar al modelo, ocultó sus problemas: permitió un crecimiento insostenible del gasto público y retrasó los ajustes necesarios. En paralelo, el desmonte silencioso de la estrategia sustitutiva ya estaba en marcha: baja de la inversión estatal, estancamiento de la integración regional, liberación paulatina de importaciones y reducción gradual de tarifas arancelarias.
La crisis de la industria textil entre 1979 y 1982 ilustró con claridad brutal el nuevo escenario. Coltejer, Fabricato, Tejicóndor y Celanese —el corazón industrial de Medellín— vieron caer sus ventas en más del 20% mientras el mercado nacional se reducía un 14% y la oferta de géneros extranjeros crecía al 87%. En 1980 ingresaron al país 150 millones de metros de telas, el equivalente a la cuarta parte de la producción nacional. El efecto se transmitió aguas arriba a la agricultura: Diagonal pasó de comprar 54.000 toneladas de algodón nacional en el primer semestre de 1979 a 39.000 en el mismo período de 1980, y anunció que no podría adquirir las 16.600 toneladas que el Ministerio de Agricultura le había asignado para el primer semestre de 1982. La cadena algodón-textil, columna vertebral de la industrialización colombiana desde los años treinta, empezaba a resquebrajarse.
En paralelo, un fenómeno inverso ganaba fuerza: el resurgimiento del sector minero-exportador. Petróleo, carbón y níquel volvieron a pesar en la estructura exportadora, en un movimiento que no era exactamente un "regreso" a la economía primaria pero que reordenaba las prioridades del crecimiento. La industria había dejado de ser el motor.
La apertura: del CONPES de 1990 a la reconfiguración de los noventa
El desmonte formal de la ISI llegó en dos tiempos, con dos gobiernos y dos tonos distintos. En febrero de 1990, la administración de Virgilio Barco presentó el documento CONPES titulado "Programa de modernización de la economía colombiana", que planteó formalmente el inicio de la apertura. La lógica era gradualista: reducir aranceles y controles de manera escalonada, permitir a la industria un tiempo razonable de adaptación, preservar los equilibrios macroeconómicos. Ese mismo año, otra decisión de la administración Barco —una modificación de las normas sobre reforma agraria— agilizó la adquisición, adjudicación de tierras y titulación de baldíos a personas naturales que no debían ser necesariamente ocupantes campesinos, lo que pudo favorecer la concentración de la propiedad rural.
El giro decisivo llegó con la administración de César Gaviria, iniciada en agosto de 1990. En el gabinete se libró un debate crucial: por un lado, quienes proponían un modelo selectivo al estilo asiático, con sectores priorizados por el Estado y protección diferenciada; por otro, quienes defendían la subordinación plena a las fuerzas del mercado. Ganó la segunda tesis, liderada por el ministro de Hacienda Rudolf Hommes y por Armando Montenegro desde el Departamento Nacional de Planeación. La apertura se convirtió en un programa integral: reducción arancelaria acelerada, eliminación de la mayor parte de las licencias previas de importación, liberación de la inversión extranjera, reforma laboral, reforma financiera. La internacionalización de la economía se planteó como el gran horizonte del proyecto.
Los resultados fueron ambivalentes y no coincidieron con lo prometido. Los modelos previos habían proyectado que, bajo un escenario optimista, la apertura llevaría a Colombia a un crecimiento superior al 8% anual hacia el año 2000, frente al 5,5% con la continuación de la ISI. Bajo un escenario pesimista, la ISI arrastraría al país a apenas 1,3% anual, con reducción del ingreso per cápita, mientras la apertura garantizaría al menos 4,1%. Los proyectivos eran generosos con el nuevo modelo y sombríos con el viejo.
Lo que ocurrió fue distinto. Entre 1990 y 1994, el PIB general creció en promedio 4,26% anual, pero el impulso vino sobre todo del consumo suntuario de importaciones —automóviles importados, bienes durables—, la construcción y el sector financiero, no de una expansión industrial o agrícola. El sector agropecuario creció apenas 2,52% en promedio, con caídas dramáticas como el -2,0% de 1992, y atravesó lo que se calificó como la peor recesión en muchos años. La estructura exportadora, lejos de diversificarse, siguió dependiendo de materias primas y productos básicos con escaso valor agregado, con una dependencia creciente del petróleo. El ideal de convertir la apertura en una plataforma de competitividad exportadora fue calificado, incluso por analistas próximos al proceso, como una falacia.
En parte, no fue el diseño gradualista lo que fracasó, sino los errores de política macroeconómica que se le superpusieron: se sacrificaron la gradualidad prevista y la política cambiaria que había inspirado las primeras fases, frenando la bonanza exportadora que Colombia venía experimentando desde 1985. La plétora de importaciones inicial contribuyó a neutralizar la inflación —un objetivo real de la política monetaria del momento—, pero al costo de tensiones acumulativas en la balanza comercial.
Herencias y disputas
La consecuencia social más profunda de la apertura no se midió en las estadísticas industriales sino en el campo. La crisis del sector agrícola en los años noventa, profundizada por la exposición súbita a la competencia externa, excluyó a una base campesina que carecía de recursos institucionales, financieros y tecnológicos para adaptarse. Esa exclusión —de los mercados legales, del crédito, de la asistencia técnica— redujo sustancialmente la capacidad de amplios sectores rurales para mantenerse dentro de los límites de la economía formal, y coincidió temporal y territorialmente con la expansión de economías ilegales y de los actores armados que se financiaban de ellas. La coincidencia estructural es demasiado nítida para ignorarla.
En la industria, el balance fue el desmantelamiento de buena parte del tejido tradicional —textiles, calzado, algunas ramas metalmecánicas— sin que emergiera con la fuerza esperada un nuevo sector exportador de alto valor agregado. El sector financiero y la construcción absorbieron capital y talento; la industria manufacturera perdió peso relativo.
La memoria del modelo sustitutivo sigue disputada. Para una tradición, la ISI colombiana fue el instrumento que convirtió a un país agrario en una economía moderna, con clases medias urbanas, universidades técnicas, cadenas industriales y una tecnocracia capaz de manejar instrumentos sofisticados como el 444. Sus tasas de crecimiento —el 8,8% manufacturero de los treinta, el 10-11,5% industrial de la posguerra, el 6,57% del PIB entre 1966 y 1974— hablan por sí mismas. Para otra lectura, la ISI fue el pacto entre una élite industrial regional y un Estado capturado, que produjo oligopolios protegidos, consumidores mal servidos y un sector externo crónicamente frágil; su desmonte era inevitable, y solo se demoró tanto porque el Frente Nacional bloqueó cualquier reforma competitiva que habría desmantelado las rentas del mismo pacto que lo sostenía.
Ambas lecturas iluminan. La ISI colombiana industrializó realmente al país, pero lo hizo de un modo que hacía casi imposible su propia reforma desde dentro: los sectores más beneficiados por la protección eran también los más capaces de bloquear cualquier cambio, y el arreglo político bipartidista carecía de mecanismos para procesar el conflicto redistributivo que una modernización competitiva hubiera exigido. Cuando la apertura llegó, lo hizo por fuera de esa lógica —con una nueva generación tecnocrática, formada en un paradigma distinto— y con la premura de quien ya no cree en la posibilidad de reformar gradualmente lo existente.
Queda, como herencia conceptual, la pregunta que la propia ISI se hizo y que la apertura eludió: cómo construye un país periférico capacidades productivas propias en un mercado mundial que no juega a la simetría. Prebisch la formuló hace más de setenta años. Colombia le dio una respuesta durante seis décadas de proteccionismo activo, y otra distinta durante las tres siguientes de liberalización. El problema que ambas heredaron sigue sin resolverse.
En el archivo
65 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
01Nueva Granada1831–18624
02Regeneración1886–19298
- 1886Mercado internoFicha
- 1900Rafael Uribe UribeFicha
- 1905Industrialización antioqueña y concesiones petroleras (1905–1919)Hecho
- 1910Alejandro López RestrepoFicha
- 1920Betsabé EspinosaFicha
- 1920Huelga de las obreras textiles de Bello (1920)Hecho
- 1922La dependencia económica de Colombia, 1903–1934Pregunta
- 1925Danza de los MillonesFicha
03República Liberal1930–194620
- 1930La Federación Nacional de Cafeteros como poder paraestatal (1930–1946)Hecho
- 1930Luis VidalesFicha
- 1930República Liberal (1930–1946)Época
- 1934Industrialización por sustitución de importaciones y modernización económica (1934–1945)Hecho
- 1934La Revolución en MarchaHecho
- 1935Infraestructura y fragmentación territorial en la República LiberalPregunta
- 1936Alfonso López PumarejoFicha
- 1936La Revolución en Marcha (1934-1938)Pregunta
- 1936La síntesis socialista que no cristalizó (1925-1948)Pregunta
- 1936Leopoldo RotherFicha
- 1936Modernización liberalFicha
- 1936Pedro Nel GómezFicha
- 1936Reforma Constitucional de 1936Hecho
- 1936Revolución en MarchaFicha
- 1938Antropología nacionalFicha
- 1938El Gobierno de Eduardo Santos y la 'Pausa' (1938–1942)Hecho
- 1938Industrialización en ColombiaFicha
- 1938José Antonio Osorio LizarazoFicha
- 1939Antonio García NossaFicha
- 1942Segundo gobierno de López Pumarejo y crisis del reformismo (1942–1945)Hecho
04La Violencia1946–19574
05Frente Nacional1958–19749
- 1958ModernizaciónFicha
- 1961Alianza para el ProgresoFicha
- 1961DesarrollismoFicha
- 1966DependenciaFicha
- 1966El reformismo de Lleras Restrepo y la creación de la ANUC (1966–1970)Hecho
- 1967Decreto-Ley 444 de 1967Hecho
- 1968Carlos Lleras RestrepoFicha
- 1969Estatuto Minero de 1969 y subordinación del suelo al subsueloHecho
- 1972Creación del sistema UPAC (1972) e indexación de la economía colombianaHecho
06Crisis y narcotráfico1974–19902
07Constitución de 19911991–20023
08Posconflicto2016–presente1
09Transversal—13
- 1675MedellínFicha
- 1820Capital extranjeroFicha
- 1902BelloFicha
- 1923TecnocraciaFicha
- 1928SindicalismoFicha
- 1938Lázaro Cárdenas del RíoFicha
- 1948La excepcionalidad colombiana ante el ciclo populista latinoamericanoPregunta
- 1948PopulismoFicha
- 1949Lauchlin CurrieFicha
- 1970Comuna Nororiental de MedellínFicha
- 1975Nueva HistoriaFicha
- 1975Urbanización colombiana del siglo XXPregunta
- 1985Salomón KalmanovitzFicha
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Raúl Prebisch: formulador central de la teoría estructuralista cepalina que sustentó doctrinalmente la ISI en América Latina, con su crítica a las ventajas comparativas y la tesis de los términos de intercambio desiguales entre centros y periferias.
- 02Carlos Lleras Restrepo: presidente colombiano que llevó el modelo a su mayor sofisticación técnica con el Decreto Ley 444 de 1967, combinando protección industrial con promoción de exportaciones y rechazando las recetas del FMI.
- 03Gran Depresión: coyuntura que desencadenó el proceso sustitutivo en Colombia antes de que existiera una doctrina formal, al cerrar el mercado externo y obligar a los empresarios a producir internamente lo que antes importaban.
- 04Apertura económica: política que sucedió y desmontó la ISI a comienzos de los años noventa, implicando reducción de la inversión estatal, liberación de importaciones y rebaja arancelaria.
- 05Frente Nacional: pacto bipartidista (1958-1974) que institucionalizó y profundizó la sustitución de importaciones como estrategia económica fundamental del Estado colombiano.
- 06Estructuralismo cepalino: corriente de pensamiento económico latinoamericano que proporcionó el marco teórico de la ISI, abogando por un Estado proactivo, protección arancelaria y planificación del desarrollo hacia adentro.
- 07Acerías Paz del Río: proyecto siderúrgico integrado en Sogamoso que simbolizó la ambición desarrollista y el avance de la ISI hacia la producción de bienes intermedios y de capital en los años cincuenta.
Personas
Lugares
Ideas
Documentos y fragmentos citados
34 documentos · 46 fragmentos
01Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 294, 3584 citas
[1]consideración —1930-1934— se registraron "drás- ticas reducciones de sueldos y salarios y de jornadas de trabajo extra", 8 suspensión de pagos de dividendos, moratoria de todas las deudas, cierre de bancos, desempleo masivo generado por la suspensión de prácticamente todas las obras públicas en marcha (unos 35.000…
p. 294
[2]consideración —1930-1934— se registraron "drás- ticas reducciones de sueldos y salarios y de jornadas de trabajo extra", 8 suspensión de pagos de dividendos, moratoria de todas las deudas, cierre de bancos, desempleo masivo generado por la suspensión de prácticamente todas las obras públicas en marcha (unos 35.000…
p. 294
[19]y, como se verá, la renuncia final de López Pumarejo en 1945 estuvo rela- cionada con el desgaste político sufrido al arrastrar una situa- ción económica bastante adversa. Desarrollo industrial A pesar del clima tan inestable en el campo del comercio internacional y en el nivel de precios, la industria tuvo un de-…
p. 358
[20]y, como se verá, la renuncia final de López Pumarejo en 1945 estuvo rela- cionada con el desgaste político sufrido al arrastrar una situa- ción económica bastante adversa. Desarrollo industrial A pesar del clima tan inestable en el campo del comercio internacional y en el nivel de precios, la industria tuvo un de-…
p. 358
02Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 43, 472 citas
[3]í a trasformado la mentalidad servil de los peones, y ello ser í a decisivo en el desarrollo de las luchas de aquellos a ñ os. S í las luchas agrarias de los a ñ os veinte se asimilaban en sus prop ó sitos inmediatos a las luchas obreras, las de los a ñ os treinta se concentrar í an en torno a la cuesti ó n de la…
p. 43
[15]materias primas pasaron de 24.3% a 45% durante el mismo lapso. Ya se ve que el curso que sigui ó la industrializaci ó n fue el de abastecer el mercado interno de bienes de consumo a tiempo que se elevaban los requerimientos de impor taci ó n de bienes intermedios y de capital. Si intent á semos una esquematizaci ó n…
p. 47
03Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 3331 cita
[4]producción doméstica- hubiesen llegado a manos de obreros y empresarios potenciales. La distribución del ingreso emanada de la expansión del culti- vo del café resultó ser mucho más favorable en lo que se refiere a sus efectos sobre el potencial de la generación de ingresos domésticos. Ya que el ingreso estaba…
p. 333
04Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 371, 3742 citas
[5]econ6mico en dos formas. Contribuyeron a unificar un mercado nacional para los pro ductos agrícolas, los materiales de construcción y las manufacturas na cionales. Y. ampliaron el mercado nacional creando decenas de miles de empleos relativamente bien pagados para trabajadores que antes hablan laborado en la…
p. 371
[7]país y ~porto.las dlv~sas necesarias para importar bienes de capital y materias pnmas mdustnales. El crecimiento de las exportaciones cafeteras de semp~ñó así un papel importante en el desarrollo de la producción in dustnal, que aumentó en los años treintas a una tasa más veloz que en las?tr~s grande~ n~ciones de…
p. 374
05Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 4291 cita
[6]las compras de bienes intermedios y de capital necesarios para llevar a cabo el proceso de industrialización, Sería inexacto, sin embargo, considerar el proceso de industrialización como una pura sustitución de importaciones, como se le ha caracterizado a menudo. Incluso antes de la crisis de los años treinta muchos…
p. 429
06Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 142, 2122 citas
[8]Fuente: Montenegro, S. (1984). Lo anterior influyó notablemente en los precios rela- tivos, haciendo que una buena parte de la inversión y los recursos fluyeran hacia la producción de bienes indus- triales que hasta entonces habían sido obtenidos, en gran medida, por la vía de las importaciones. Si bien el crecimiento…
p. 212
[10]más discreción en sus decisiones de permitir la devaluación del peso, de emitir para contrarrestar la contracción monetaria, de prestarle al Gobierno sin contraprestación o el declarar una moratoria general para los agentes endeudados que no pudieron honrar sus obligaciones, hasta que se logró salir de la depresión…
p. 142
07Coffee in Colombia, 1850-1970: An Economic, Social and Political HistoryMarco Palacios · 1980 · p. 2161 cita
[9]this industrial development, the most accelerated the country has experienced. There was the entrepreneurial experience that had been gained in the industries sporadically founded since the beginning of the twentieth century. There was devaluation, which made imports more expensive and native industry competitive.…
p. 216
08Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 7631 cita
[11]de 45, 44 en 1916 a 30, 53 en 1927 y a 26, 44 en 1928 —inclu- yendo sacos de empaque, etcétera; en esa forma el valor absoluto en el último año era de más de 39 millones— 948. En general las empresas textiles estaban prósperas, nor- malmente: el año de 1930 fue excepcional, y la crisis que en él se marcó dio lugar a…
p. 763
09At the Margins of the Global Market: Making Commodities, Workers, and Crisis in Rural ColombiaPhillip A. Hough · 2022 · p. 851 cita
[12]advanced capitalist world began to experiment with national hegemonic projects. As Silver and Slater (1999:197) note, while distinct in their political and economic policy measures, the US New Deal, Soviet Five-Year Plan, fascism, and Nazism were each “ different ways of jumping off the disintegrating world market…
p. 85
10A History of Colombian Economic Thought: The Economic Ideas that Built Modern ColombiaAndrés Álvarez, Jimena Hurtado · 2024 · p. 195, 1992 citas
[13]pp: 173–200. Villamizar, J. C. (2012). La influencia de la CEPAL en Colombia, 1948 – 1970. Doctoral Thesis, Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Ciencias Humanas. DOI: 10.4324/9781003289241-11 9.1 Introduction Economic ideas in Colombia and Latin America in the last hundred years have gone roughly through…
p. 195
[22]the Marshall Plan had been Europe’s way out of the destruction of World War II. 8 Currie’s ideas would have to wait a few more years. Carlos Lleras Restrepo (1966–1970) tried to implement some cepalino policy recommendations during his administration. A common market, similar to Central America’s, was formed through…
p. 199
11Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 177, 2422 citas
[14]no ratificó el acuerdo en 1988. La estrategia económica fundamental del FN consistió en pro- fundizar la industrialización por medio de la sustitución de im- portaciones. A pesar de que entre 1957 y 1963 los precios del café cayeron fuertemente, la economía, impulsada por la industria, mantuvo tasas relativamente…
p. 242
[29]pio, como la l ucha por el control de los mercados de telas librada entre Jos co merciant es cal eños y Jo s textileros m ede llinenscs. Los indu striales debían co ntar con el apoyo de los políticos que influían en el nombrami ento de los funcionarios que decidían asun- tos como la fijación de las paridades…
p. 177
12Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 4261 cita
[16]los inconvenientes para el flujo del comercio exterior se represó en manos de los capitalistas nacionales una fuerte cantidad de divisas, lo cual, unido a la necesidad de reponer los equipos que habían tenido una intensa utilización, motivó una gran inversión en la industria a partir de 1945, que caracterizó el…
p. 426
13Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 3521 cita
[17]selling most of its stock to the public. 31 Thanks in part to the opening of Paz del Río, Colombia experienced a satisfactory evolution in its manufacturing profile. Between 1950 and 1958 capital goods increased from 5 to 10 percent of the nation’s total industrial output, while intermediate manufacturing increased to…
p. 352
14Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 1761 cita
[18]iniciado el pro- ceso, las materias primas de origen ex- terno consumidas por la industria re- presentan cerca de la cuarta parte del consumo total de materias y materia- les, idéntica proporción a la vigente en 1958, aun cuando de mayor volumen monetario y de mucha más alta com- plejidad técnica. Volvamos un poco…
p. 176
15Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 701 cita
[21]bienes de consumo y el 6,8 % bienes de capital), para lo cual la demanda final interna no representa una li- mitación. También se observa un aumento en el ta- maño promedio de la fábrica y una acelerada tecni- ficación en la mayoría de las ramas industriales. En 1974 las exportaciones industriales representaban el 9,1…
p. 70
16Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 521 cita
[23]que se llevara a cabo una devalua- ción del peso, lo cual resultaba de un diagnóstico menos optimista sobre la situación cambiaría realizada por los expertos del FMI, la AID y el BID. Lleras, negándose a devaluar, adelan- tó la política que tenía planeada a tra- vés de una serie de decisiones de la Junta Monetaria y…
p. 52
17Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 2381 cita
[24]zas claves del conflicto entre el presi- dente Lleras y los funcionarios del or- ganismo de crédito. Implícitamente la posición del FMI llevaba un rechazo a los programas y propuestas del equipo económico de Lleras Restrepo. El presidente respondió al FMI con una propuesta que recogía algunos de los aspectos que eran…
p. 238
18Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 3921 cita
[25]siglo XIX parecieron ofrecer una manera moderna de conquistar el poderoso Magdalena, pero el dinero se desvió hacia tecnologías ferroviarias más modernas, después de la mitad del siglo, y con la aparición del automóvil en el siglo XX, los barcos a vapor desaparecieron del todo. Los pueblos sobre el río, sin embargo,…
p. 392
19Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 431 cita
[26]efficiently, displacing peasants from their properties (accelerat- CIVIL-MILITARY RELATIONS IN COLOMBIA 32 ing urbanization), and exacerbating land concentration. Foreign investment increased in manufacturing during the late 1940s and early 1950s, industrial production increased by 56 percent between 1948 and 1953,…
p. 43
20Guns, Drugs, and Development in ColombiaJennifer S. Holmes, Sheila Amin Gutiérrez de Piñeres, Kevin M. Curtin · 2008 · p. 561 cita
[27]reforms, a balanced bud- get, and an emphasis on export expansion and import substitution (World- mark 1984). Aided by favorable world economic conditions and moderate fiscal and monetary policies, the Colombian economy showed stable and consistent growth. From 1966 until 1974, annual growth rates of real G d P…
p. 56
21Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2461 cita
[28]profunda. 1938 Eduardo Santos, presidente de la República; anuncia un gobierno de moderación y ecuanimi- dad («la pausa», después de las reformas sociales). Censo nacional: 8”701.816 habitantes; Bogotá, 340.000. Inauguración del edificio de la Bibliote- ca Nacional. 1939 Jorge Eliécer Gaitán, ministro de Educación.…
p. 246
22Colombia: bosquejo de su geografía tropical vol. IIErnesto Guhl · 2018 · p. 4981 cita
[30]1965, la situación cambiaria y de balanza de pagos se ha ido empeorando. La cotización del cambio libre alcanzó cerca de 20 pesos por dólar. Sin embargo, a fin de año, se estabilizó aproximadamente en 18 pesos, en comparación con el tipo oficial para importación, de 9 pesos por dólar. Cabe advertir que la diferencia…
p. 498
23Hacer la guerra y matar la política. Líderes políticos asesinados en Norte de SantanderCarlos Andrés Pallares Rincón · 2014 · p. 761 cita
[31]1950, durante la rectoría de Emilio Arango S.J. El 20 de febrero de 1951 se iniciaron las labores académicas en la sede de la Antigua Academia Javeriana 49. 2.4.1. Gobernando entre su gente El escenario con el que inicia el tercer gobierno del Frente Nacional en cabeza del presidente liberal Carlos Lleras Restrepo…
p. 76
24El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 4181 cita
[32]U. S. (CONT.) Último cuarto Dólar Dólar otras Dólar oficial y Dólar libre del año cafetero exportaciones cenificado de cambio* 1954 2,38 2,50 2,51 3,50 1955 2,50 2,50 2,51 4,16 1956 3,18 2,50 2,51 6,86 1957 4,28 5,31 5,97 6,22 1958 4,84 5,98 7,22 8,23 1959 5,03 6,82 6,40 7,01 1960 5,38 7,09 6,70 7,23 1961 5,72 8,62…
p. 418
25Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · p. 205, 2332 citas
[33]employed workers lost their jobs every year. In addition, every year about 100,000 workers who were nearing ten years of seniority were fired by employers, thus evading the costly regulations supposedly established to protect workers. This regulatory system in which the state fostered low competition, was a fertile…
p. 233
[46]for the main commodities exported by Colombia would be relatively high, the rate of growth would have been high with either of the alterna- tive policies. However, the rate of growth would have been substantially higher with apertura: by the year 2000, economic growth would have been more than 8 per cent with…
p. 205
26La crisis agraria en Colombia, 1950-1980Santiago Perry · 1983 · p. 261 cita
[34]Celanese- e infinidad de empresas pequ�ñas; las ventas se redujeron en más del 20% en Coltej er, Fabricato, Tejicóndor y Celanese. Las tres primeras señalaban que mientras el mercado nacio nal se reducía en un 14 o/o, la oferta de géneros extranjeros crecía a un ritmo del 87 %. En 1980 entraron al país, legal mente y…
p. 26
27Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 1021 cita
[35]con el EPL en su versión armada y en su versión legal (apoyada por los paramilitares de los Castaño). En el Meta, grupos de antiguos esmeralderos y otros, reciclados so- bre la marcha, formaron grupos más compactos que se enfrentaron con las FARC y si bien no las derrotaron completamente, las despojaron de muchos ac-…
p. 102
28Gran Enciclopedia de Colombia - Economía 2José Antonio Ocampo (Dirección Académica); Patricia Correa, Luis Nelson Beltrán, Roberto Steiner S. y otros (autores de capítulos) · 2007 · p. 35, 93, 983 citas
[36]eran industriales, apenas tres puntos porcentuales mas que en el periodo 1980-1985. Fl valor agregado de la industria se habia estacionado en 22 por ciento del pts, en tanto que la tasa de cambio real estaba en menos de ochenta puntos. Tomando como referencia el estudio del Banco Mundial y los diagnésticos oficiales,…
p. 35
[37]derivados del petroleo minerales no metalicosy manufacturas diversas. [4] Papel e imprentas, quimicos y caucho, metales basicos y metalmecanica. [5] Petrdleo, fuel oil, carbon, niquel y oro. * Calculado con precios de 1994. Fuentes: Cuentas Nacionales, Cepal (1925 a 50), Banco de la Repiiblica (1950-1965) y DANE…
p. 93
[41]menores aleanzo un 6,9 por ciento en 1992, muy inferior al prome- dio de 1985-1990 (16,2 por ciento anual) y, especialmente, al gran pico de 1991 (40,7 por ciento). De esta manera, no fue el gradualismo, sino los errores de la politica macroeco- nomica los que condujeron, no solo a sacrificar la gradualidad de la…
p. 98
29Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 1141 cita
[38]y Chile, por ejemplo. Una discusión importante que hubo en ese proceso fue la definición del modelo de desarrollo para optimizar la apertura: si íbamos a hacer como los asiáticos, que escogieron unos sectores para concentrar en ellos la acción del Estado, volverlos más competitivos y convertirlos en los motores del…
p. 114
3025 años de luchas sociales en Colombia 1975-2000Mauricio Archila Neira, Álvaro Delgado G., Martha Cecilia García V., Esmeralda Prada M. · 2002 · p. 301 cita
[39]importaciones. pero desatendió la infraestructura. sobre todo la rural. que atravesó la peor recesión en muchos años. Mientras el PIB general creció en pro- medio 4,26% entre 1990 y 1994. el agropecuario lo hizo en 2,52% con cambios dramáticos como pasar de 5.9% en 1990 a -2.0% en 1992"". El crecimiento del PIB…
p. 30
31Álvaro Uribe: El Caballo de Troya del NeoliberalismoJuan Manuel López Caballero · 2009 · p. 301 cita
[40]el riesgo que, de no ser aprobado también ahí a pupitrazo, quede automáticamente acogida por decreto la versión inicial. País sin rumbo en el largo plazo y en el corto plazo navega errático. La gran consigna de modelo es desregularizar controles, liberar mercados y sobre todo el fi nanciero y el externo. Basta di-…
p. 30
32Pa que se acabe la vainaWilliam Ospina · 2013 · p. 1701 cita
[42]habría podido decir en su discurso: “Bienvenidos al pasado”. Cuando España se preparaba para ingresar en la Unión Europea, tuvo que discutir los intercambios renglón por renglón y tonelaje por tonelaje, para que esa oportunidad histórica no significara un colapso. Pero nosotros no estábamos ingresando en una alianza…
p. 170
33Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 621 cita
[43]no tenían los recursos institucionales, financieros ni tecnológicos para adaptarse a las nuevas condiciones de la competencia. Si se considera que la economía global había privilegiado un modelo de producción que se caracteriza por la extracción y adaptación tecnológica intensiva y el limitado uso de mano de obra,…
p. 62
34Estado crítico de la propiedad rural y de las políticas agrarias en ColombiaDelgado Castaño, P. · 2018 · p. 132 citas
[44]que tiene su origen en la libertad económica y que se sustenta en las políticas EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:25:35 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. 48 rentabilidad que deben obtener los campesinos. Este círculo vicioso que…
p. 13
[45]que tiene su origen en la libertad económica y que se sustenta en las políticas EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:25:35 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. 48 rentabilidad que deben obtener los campesinos. Este círculo vicioso que…
p. 13