Leopoldo Rother
República Liberal
1894–1978
La biografía
Leopold Siegfried Rother Cuhn (1894-1978), conocido en Colombia como Leopoldo Rother, fue un arquitecto, urbanista y profesor alemán nacionalizado colombiano. Viajó al país en mayo de 1936 y se incorporó ese año al Ministerio de Obras Públicas, después de haber sido separado del servicio estatal prusiano por la legislación racial nazi en diciembre de 1935. Su primer gran encargo colombiano fue la Ciudad Universitaria de Bogotá: el programa pedagógico se formuló con Fritz Karsen y el trazado urbanístico fue desarrollado por Rother dentro de un proceso colectivo en el que también participó Eric Lange. Rother trabajó en la Dirección de Edificios Nacionales hasta 1961 y enseñó arquitectura desde 1938 hasta el final de su vida. Su trayectoria, por tanto, desborda la República Liberal y no se reduce a trasladar un repertorio de la Bauhaus: combinó formación clásica, experiencias del movimiento moderno, investigación técnica y adaptación a materiales y climas colombianos.
Línea de vida
- 1894
Nacimiento en Breslau
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Leopold Siegfried Rother Cuhn nació el 27 de agosto de 1894 en Breslau, entonces parte del Imperio alemán y hoy Wrocław, Polonia.
- 1920
Graduación en arquitectura
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Se graduó en Berlín-Charlottenburg después de estudiar en Karlsruhe y Breslau y de interrumpir su formación por el servicio militar en la Primera Guerra Mundial.
- 1935
Separación del servicio estatal alemán
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Las autoridades nazis lo retiraron de la carrera de arquitecto del Estado prusiano en diciembre de 1935 bajo la legislación racial aplicada a su familia.
- 1936
Llegada a Colombia y Ciudad Universitaria
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Viajó por barco en mayo, se vinculó al Ministerio de Obras Públicas y, con el programa pedagógico de Fritz Karsen, formuló el planteamiento inicial de la Ciudad Universitaria de Bogotá.
- 1938
Arquitectura y docencia
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Diseñó el Estadio Alfonso López y se vinculó como profesor a la Universidad Nacional, inicio de una labor docente de cuatro décadas en varias universidades.
- 1946
Obras fuera de Bogotá
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Durante la segunda mitad de los años cuarenta proyectó obras como la Plaza de Mercado de Girardot y el Centro Cívico y Edificio Nacional de Barranquilla.
- 1961
Retiro del Ministerio
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Se retiró de la Dirección de Edificios Nacionales después de veinticinco años y continuó dedicado a la enseñanza.
- 1978
Muerte en Bogotá
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Murió en Bogotá el 3 de julio de 1978; ese año fue reconocido como profesor honorario de la Universidad Nacional.
Un alemán en un Estado en construcción
La trayectoria alemana de Rother comenzó antes de la Bauhaus. Inició arquitectura en Karlsruhe en 1913, interrumpió los estudios por el servicio militar durante la Primera Guerra Mundial y se graduó en Berlín-Charlottenburg en 1920 con una sólida formación clásica. En 1923 aprobó el examen que daba acceso a la carrera de arquitecto del Estado prusiano. Proyectó el juzgado y la prisión de Oldenburg, trabajó en la Academia de Minería de Clausthal-Zellerfeld y dirigió el reformatorio de Brandenburg an der Havel. Esas obras y concursos muestran un repertorio que ya combinaba tradición compositiva y recursos modernos. El giro biográfico decisivo no ocurrió con el cierre de la Bauhaus en 1933: las autoridades nazis lo expulsaron del servicio estatal en diciembre de 1935 por las reglas raciales aplicadas a su familia, y en mayo de 1936 partió por barco hacia Colombia.
Rother coincidió en Colombia con otros profesionales europeos, pero sus trayectorias y funciones no deben fundirse en una sola “ola”. Fritz Karsen llegó como asesor pedagógico del Ministerio de Educación; Karl Brunner trabajaba para el municipio de Bogotá y enseñaba urbanismo; Eric Lange y Ernst Blumenthal participaron en edificios tempranos del campus; Bruno Violi colaboró después con Rother en la Facultad de Ingeniería y la Facultad de Química. El Estado colombiano contrató técnicos extranjeros en un momento de expansión de las obras públicas, mientras las persecuciones y guerras europeas empujaban migraciones distintas. Esa coincidencia creó una red de intercambio, no un bloque homogéneo de exiliados ni una autoría común de todos los proyectos.
En el caso de Rother la conexión fue concreta. El gobierno de Alfonso López Pumarejo buscaba arquitectos para la Dirección de Edificios Nacionales y la Ley 68 de 1935 había ordenado adquirir terrenos y construir una Ciudad Universitaria. Rother conoció esa oportunidad después de quedar cesante en Alemania, viajó en mayo de 1936 y se vinculó al Ministerio durante los meses siguientes. No llegó como empresario ni su historia permite generalizar sobre el ascenso económico de toda la inmigración europea. Su carrera colombiana surgió del encuentro entre una política estatal de construcción, una vacante profesional y la experiencia que había acumulado como arquitecto público en Alemania.
La Revolución en Marcha y la búsqueda de una forma
El encargo universitario formó parte del programa reformista de Alfonso López Pumarejo. La Ley 68 del 7 de diciembre de 1935 reorganizó la Universidad Nacional, reunió facultades e institutos y ordenó al Gobierno adquirir terrenos para construir la Ciudad Universitaria con edificios, instalaciones y campos deportivos. La reforma académica y el campus buscaban articular docencia, investigación y vida universitaria que hasta entonces estaban dispersas en distintas sedes de Bogotá. La reforma constitucional de 1936 perteneció al mismo ciclo político, pero no fue la norma que creó el campus. Distinguir esas decisiones permite entender la arquitectura como una pieza de una transformación institucional más amplia, no como traducción automática de un único texto constitucional.
El campus también tenía una dimensión representativa: debía hacer visible una universidad pública reorganizada y un Estado que ampliaba su capacidad constructora. La arquitectura moderna ofrecía recursos adecuados para ordenar programas nuevos, circulaciones, laboratorios, vivienda y deporte, pero el cambio no consistió en reemplazar de una vez un lenguaje “viejo” por otro “nuevo”. En Bogotá coexistían historicismo, art déco, racionalismo, neocolonial y distintas versiones de la modernidad. El Plan Regulador de Brunner y la Ciudad Universitaria pertenecieron a instituciones, escalas y tradiciones diferentes. Ambos incidieron en la transformación urbana, sin constituir juntos un único plan extranjero ni un comienzo absoluto de la arquitectura moderna colombiana.
Rother llegó, así, en un momento excepcionalmente propicio para aplicar su experiencia de arquitecto estatal. La contratación ministerial fue decisiva, pero su obra colombiana también dependió de docentes, ingenieros, arquitectos locales, presupuestos, materiales disponibles y sucesivas decisiones universitarias.
El Plan General de la Ciudad Universitaria
El proyecto que ancla la trayectoria colombiana de Rother es la Ciudad Universitaria de Bogotá. Fritz Karsen formuló el programa pedagógico que proponía integrar áreas de conocimiento y Rother le dio concreción urbanística mediante una doble vía elíptica, zonas funcionales, una explanada central y áreas deportivas. Las fuentes institucionales describen a Karsen y Rother como gestores del planteamiento inicial de 1936; algunas láminas de 1937 acreditan a Rother y Eric Lange, quien además diseñó edificios tempranos del campus. La autoría debe leerse por capas: programa educativo, trazado general, planos sucesivos y edificios individuales no tuvieron siempre los mismos responsables. El resultado fue un campus-parque capaz de reunir dependencias antes dispersas y de crecer mediante construcciones de varios autores.
La Ley 68 autorizó la compra del terreno y la Nación lo adquirió formalmente en septiembre de 1937; un decreto de 1939 lo incorporó al patrimonio de la Universidad. La escala y la localización occidental del campus tuvieron efectos duraderos sobre el crecimiento de Bogotá. El proyecto encontró debates presupuestales, académicos y políticos, y su trazado fue modificado a medida que cambiaban los programas y se sumaban edificios. La oposición conservadora forma parte de esa historia, pero no toda crítica puede reducirse a un rechazo uniforme del laicismo, de los extranjeros o de la estética moderna.
El trazado y varios de los primeros edificios emplearon principios asociados al movimiento moderno: zonificación funcional, volúmenes aislados, circulación jerarquizada, superficies claras y reducción del ornamento. Sin embargo, la etiqueta Bauhaus no agota el proyecto. Rother se había formado en una tradición politécnica y clásica, conocía publicaciones de la Bauhaus y del Neues Bauen, y recurrió también a ciudades jardín, a Le Corbusier y, después, a la arquitectura brasileña. En el campus, cubiertas inclinadas de teja podían ocultarse tras áticos para producir una apariencia plana porque los materiales y técnicas locales imponían límites. Más que la aplicación literal de una escuela, hubo selección y adaptación de repertorios modernos.
La novedad del campus se entiende mejor dentro de una modernización acumulativa. En los años treinta convivieron en Colombia el art déco, variantes neocoloniales, clasicismos depurados y soluciones racionalistas. Incluso dentro de la Ciudad Universitaria hubo edificios con lenguajes distintos y autores diferentes. El aporte de Rother fue importante por la escala del trazado, la continuidad del trabajo y la articulación entre programa, técnica y paisaje; no porque hubiera una frontera única y fechable entre tradición y modernidad.
Rother tampoco trabajó con un registro único. Carlos Niño Murcia muestra que sus proyectos oscilaban entre clasicismo y modernidad: la simetría, la modulación y la composición axial podían convivir con plantas libres, rampas, estructuras ligeras y volúmenes abstractos. En el campus colaboró con Bruno Violi y coexistió con obras de Alberto Wills Ferro, Eric Lange, Ernst Blumenthal y otros autores. La diversidad no fue una concesión o una falla de coherencia, sino una característica de su propia práctica y del laboratorio arquitectónico universitario.
La condición de funcionario
Buena parte de la obra colombiana de Rother se produjo desde el Estado. Ingresó en 1936 a la Dirección de Edificios Nacionales del Ministerio de Obras Públicas y permaneció allí hasta 1961. La nómina oficial ya lo registra como arquitecto adjunto en enero de 1937. Esa posición le dio continuidad y acceso a programas públicos de varias regiones. No fue, sin embargo, una carrera exclusivamente ministerial: enseñó en varias universidades, participó antes en concursos alemanes y entre 1942 y 1943 trabajó durante un corto período con la firma de Arcadio Cuervo y Otto Marmorek.
La variedad tipológica sí está documentada, pero no en los términos publicados antes. Rother proyectó edificios universitarios, la ciudad escolar de Santa Marta, la Normal de Varones de Pamplona, el hospital de Concordia, el estadio de Santa Marta, el Edificio Nacional y el plan del Centro Cívico de Barranquilla, la Plaza de Mercado de Girardot y la Facultad de Agronomía de Palmira, entre otras obras. Los catálogos institucionales y estudios especializados revisados no atribuyen a Rother los aeropuertos de Techo o Soledad ni obras aeroportuarias en Girardot o Leticia. Por ello esas atribuciones se retiran: confundían ciudades donde sí trabajó con una tipología que no quedó sustentada.
La atención al programa y a la construcción fue constante, pero no excluyó representación ni expresividad. En el Edificio Nacional de Barranquilla, por ejemplo, rampas, quiebrasoles, bóvedas, vacíos y fachadas profundas responden al clima y al mismo tiempo producen una composición pública reconocible. La Plaza de Mercado de Girardot funciona como una gran cubierta abierta que favorece la ventilación; la Imprenta de la Universidad combina modulación clásica, cáscaras de concreto y recorridos dinámicos. Reducir estas decisiones a austeridad burocrática o a un “ethos Bauhaus” borra tanto su dimensión formal como la adaptación técnica al lugar.
La continuidad administrativa atravesó varios gobiernos, aunque no puede suponerse un flujo invariable de encargos. Rother permaneció en Edificios Nacionales desde 1936 hasta 1961 y varios proyectos iniciados bajo gobiernos liberales se diseñaron, construyeron o terminaron durante administraciones posteriores. La biografía de Banrepcultural señala que las funciones de la dependencia se redujeron después de 1950, mientras la docencia ganó peso en su trayectoria. La estabilidad del cargo importa, pero no demuestra por sí sola que los presupuestos o las decisiones políticas fueran irrelevantes.
El empleo público orientó buena parte de su catálogo hacia campus, escuelas, hospitales, mercados y sedes administrativas. Eso permite hablar de una huella institucional, pero no medir a partir de ella toda la recepción social de su arquitectura ni oponer sin evidencia un campus “moderno” a barrios supuestamente ajenos a la modernidad. Su influencia también circuló por la enseñanza: desde 1938 formó estudiantes en la Universidad Nacional y después en otras escuelas de Bogotá. Obra pública y docencia fueron canales distintos y complementarios de difusión.
Bauhaus como injerto
La relación de Rother con la Bauhaus existió, pero fue intelectual y metodológica, no la de un egresado de esa escuela. Carlos Niño documenta que llegó con publicaciones de la Bauhaus anotadas; Giaime Botti identifica en sus láminas docentes referencias a Gropius y a ejemplos alemanes. Al mismo tiempo, su formación académica fue clásica y politécnica, y sus obras incorporaron simetría, modulación, neoplasticismo, expresionismo, racionalismo y respuestas al clima. “Bauhaus” es una referencia útil si se presenta como una entre varias, no como una marca única que explique toda su producción.
La transferencia tampoco fue mecánica. En los primeros edificios del campus, los muros portantes de ladrillo y las cubiertas de teja respondían a materiales, mano de obra y presupuestos disponibles; áticos y cielos rasos permitían producir volúmenes de apariencia moderna sin fingir que existía una industria constructiva alemana. En obras posteriores, el concreto, las cáscaras, los quiebrasoles y los espacios abiertos se ajustaron a otros climas y programas. Rother tradujo y transformó recursos aprendidos en Europa al trabajar en condiciones colombianas.
La arquitectura moderna colombiana se formó mediante intercambios internacionales, debates locales y experimentación constructiva. Presentarla como copia sin ideas propias confunde procedencia con resultado. En Rother, la formación europea se encontró con materiales modestos, topografías, climas tropicales, ingenieros y arquitectos colombianos y programas estatales específicos. Estudios recientes describen precisamente esa fecundación entre tradición politécnica y trópico. Además, su docencia durante cuatro décadas contribuyó a un campo profesional que sí debatió modelos extranjeros y sus aplicaciones. Su legado fue de adaptación y enseñanza, no de simple trasplante.
El Estado liberal encontró en esas soluciones una imagen legible de renovación, pero los edificios no fueron signos puros. El Laboratorio de Resistencia de Materiales, las casas de profesores, la Facultad de Ingeniería y la Imprenta usan combinaciones distintas de simetría, materiales tradicionales, referencias modernas y exigencias funcionales. La eficacia pública del conjunto provino de esa capacidad de integrar programa y construcción, no de una fidelidad sin mezcla a un vocabulario importado.
La red
La red profesional de Rother tuvo funciones diferenciadas. Karsen aportó el programa pedagógico de la Ciudad Universitaria; Rother formuló el trazado y diseñó varios edificios; Lange intervino en planos de 1937 y en construcciones tempranas; Brunner trabajó principalmente desde el municipio y la enseñanza del urbanismo, no como miembro del equipo universitario. Su presencia simultánea muestra la circulación de expertos e ideas, pero no prueba una política única que reclutara a los cuatro como “núcleo” coordinado ni permite equiparar sus experiencias migratorias.
La construcción del campus reunió además a profesionales colombianos y a otros migrantes. Alberto Wills Ferro diseñó la Facultad de Derecho; Eric Lange y Ernst Blumenthal trabajaron en Veterinaria y Arquitectura; Rother y Bruno Violi colaboraron en la Facultad de Ingeniería y en la de Química; ingenieros como Guillermo González Zuleta participaron en soluciones estructurales de varias obras públicas. Las atribuciones cambian de edificio en edificio y, en algunos casos, entre proyecto y ejecución. Hablar de red es útil si conserva esas autorías específicas en lugar de convertir toda coincidencia institucional en colaboración directa.
El campus perteneció a una reforma cultural e institucional más amplia, pero no hace falta atribuir a Rother una participación inconsciente en una operación intelectual única. La documentación permite relacionar su trabajo con la Ley 68, el programa pedagógico de Karsen, la expansión de la investigación y la creación de la Facultad de Arquitectura. También muestra desacuerdos profesionales sobre urbanismo y modelos internacionales. Rother intervino en esa transformación como arquitecto y profesor; las intenciones de otros intelectuales o los efectos ideológicos generales deben estudiarse por separado.
Hans Rother, hijo del arquitecto, publicó en 1984 una monografía fundamental sobre su vida y obra. Por su cercanía familiar es una fuente valiosa y situada, que conviene contrastar con archivos y estudios posteriores. Hoy el Museo de Arquitectura Leopoldo Rother conserva una colección de 2.133 documentos inventariados en 56 proyectos, mientras investigaciones académicas han vuelto sobre planos, láminas docentes y edificios. La memoria familiar fue una vía importante de conservación, pero el conocimiento disponible no depende de un solo filtro ni convierte automáticamente la obra en canon.
Los años cuarenta y el segundo López
Durante los años cuarenta Rother combinó el trabajo ministerial, la docencia y una breve vinculación privada en 1942-1943. En la Ciudad Universitaria desarrolló, solo o en colaboración, el Laboratorio de Resistencia de Materiales, la Facultad de Ingeniería, la Facultad de Química, el Laboratorio Químico Nacional y la Imprenta. Fuera de Bogotá proyectó obras como la Facultad de Agronomía de Palmira, la Plaza de Mercado de Girardot y el Centro Cívico de Barranquilla. Esta secuencia concreta explica mejor su continuidad que una oposición abstracta entre ciclos políticos y maquinaria administrativa.
Entre 1936 y comienzos de los años cincuenta se proyectaron y construyeron varias de sus obras más estudiadas. Bogotá concentró el trazado y los edificios universitarios; Palmira recibió la Facultad de Agronomía; Girardot, su plaza de mercado; y Barranquilla, el Edificio Nacional dentro de un Centro Cívico del que solo se realizó una parte. También existen proyectos estatales en Santa Marta, Pamplona y Concordia. Leticia y la infraestructura aeroportuaria se excluyen de este recuento porque las fuentes revisadas no confirmaron esas atribuciones.
La distribución regional de esas obras muestra el alcance nacional de la Dirección de Edificios Nacionales. En cada caso conviene separar encargo, proyecto, cálculo estructural, dirección y construcción: Rother fue autor de varios diseños, colaboró con otros profesionales y no puede suponerse que supervisara personalmente todo lo que produjo la dependencia. El mercado, las escuelas, el hospital y las sedes administrativas muestran que la modernización estatal no fue solo capitalina, aunque un catálogo arquitectónico por sí solo no mida sus efectos económicos o sociales.
El cambio de gobierno en 1946 no terminó la carrera pública de Rother. La Plaza de Mercado de Girardot, la Imprenta y el Edificio Nacional de Barranquilla atravesaron calendarios de proyecto y construcción que excedieron un solo mandato. Rother permaneció en el Ministerio hasta 1961, aunque la actividad de la Dirección perdió impulso después de 1950 según una de sus biografías. La arquitectura moderna se difundió entre gobiernos y oficinas, pero no puede afirmarse que dejara de ser controvertida ni que los edificios posteriores carecieran de significado político o formal.
Una carrera larga y una lengua adoptada
Rother vivió en Colombia hasta su muerte en Bogotá el 3 de julio de 1978. Se vinculó como profesor a la Universidad Nacional en 1938 y enseñó durante cuatro décadas, también en la Javeriana, los Andes, la Universidad de América y la Gran Colombia. Tras retirarse del Ministerio en 1961 continuó esa labor docente. En 1977 recibió la Cruz de Boyacá en el grado de Oficial y en 1978 fue reconocido como profesor honorario de la Universidad Nacional; la Javeriana lo distinguió como profesor emérito. Su etapa final no fue solo la supervivencia de un “introductor”, sino una larga práctica pedagógica con instituciones y reconocimientos concretos.
La historiografía ha destacado tanto su papel en el campus como la complejidad de su lenguaje. Carlos Niño lo lee entre lo clásico y lo moderno; Mauricio Pinilla examina la tradición politécnica fecundada por el paisaje y el clima del trópico; estudios sobre urbanismo y bioclimática recuperan sus láminas docentes y el comportamiento ambiental de sus edificios. Estas interpretaciones no sostienen que Colombia fuera incapaz de producir modernidad por sí sola. Muestran, más bien, un proceso de circulación y reelaboración en el que Rother fue un participante central junto con instituciones y profesionales locales.
Huella
La obra de Rother combina autoría individual y producción colectiva. El trazado universitario dependió del programa de Karsen y de desarrollos en los que intervino Lange; varios edificios tuvieron coautores, ingenieros y equipos ministeriales. Al mismo tiempo, archivos y estudios permiten atribuirle decisiones precisas en el campus, la Imprenta, el Mercado de Girardot y el Edificio Nacional de Barranquilla. Reconocer la red no exige disolver al autor, así como reconocer su aporte no autoriza adjudicarle todo el conjunto.
La relación entre arquitectura y política fue histórica, no automática. La Ley 68 y el gobierno liberal hicieron posible el campus, pero cada edificio respondió además a programas académicos, tecnologías, presupuestos y equipos concretos. Varias construcciones sobrevivieron a los gobiernos que las iniciaron y hoy son bienes de interés cultural; otras partes del plan cambiaron o nunca se ejecutaron. Esa duración material permite estudiar el proyecto reformista, aunque no convierte a los edificios en medida suficiente del éxito o fracaso de la reforma social colombiana.
La traducción fue más rica que una transferencia de edificios sin conversación. Rother enseñó teoría de la arquitectura, preparó láminas sobre ciudades jardín y ejemplos alemanes, citó a Gropius y discutió mediante sus clases principios de composición, función, técnica y paisaje. En sus obras aparecieron formación clásica, vanguardias alemanas, referencias corbusianas, arquitectura brasileña y respuestas locales. Colombia no recibió un vocabulario puro ni quedó fuera del debate: las revistas, la Facultad de Arquitectura y las controversias gremiales fueron espacios activos de recepción. Tampoco se trató de oficinas de aeropuerto, una atribución retirada por falta de respaldo.
La Ciudad Universitaria de Bogotá sigue siendo el núcleo más visible de su legado. Su trazado conserva la idea de un campus integrado, aunque décadas de construcciones y reformas hayan modificado el esquema inicial. Allí pueden leerse a la vez el programa educativo de Karsen, el trabajo urbanístico de Rother, la participación de Lange y las obras de numerosos arquitectos e ingenieros. Rother llegó a Colombia expulsado del servicio estatal por el nazismo y encontró en el Ministerio de Obras Públicas una nueva carrera; lo que produjo no fue una copia alemana, sino una arquitectura pública elaborada entre formación europea, colaboración colombiana, docencia prolongada y atención al lugar.
Conexiones del archivo
Red histórica
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
26 documentos · 35 fragmentos01Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · Páginas 20, 1372 citas
[1]primero, el derrumbe conservador que lleva a la Presidencia de la República a un li bera l, después de más de me- dio sigl o, y, segundo, golpeó la depresión económi ca mundial des- pués de la "da nza de los millones" de los años 1920. Abre una época de fortalecimiento estatal y movilización social y política. Crecen…
p. 20
[11]para los se g undos el asunto fundamental era modemizm·/os me - dios, es decir, las instituciones del Estado de Der ec ho y la administra- ción pública. Podemos llamar repolitiz adores o r~(tmdadores a López, Gaitán, Gámez o Al za te y administradores a 0/aya, Santos u Ospir1a. El i,t- terés común de los <…
p. 137
02Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Página 2041 cita
[2]ó o no, pero el periodo siguiente fue el de mayor desarrollo de la gran propiedad y estas normas impulsaron la intensa colonizaci ó n, que convirti ó inmensos territorios bald í os y de selva, sobre todo en las zonas bajas, en los Llanos Orientales, el Caquet á, el Magdalena Medio o Urab á, en propiedades privadas…
p. 204
03La biblioteca aldeana de Colombia y el ideario de la República Liberal, 1934-1947. Bibliotecas y cultura en AntioquiaHernán Alonso Muñoz Vélez · 2014 · Página 491 cita
[3]pago de la deuda externa”. 90 A pesar de lo anterior y teniendo en cuenta las limitaciones del erario públi - co, el Gobierno propuso algunas alternativas para luchar contra el analfabetismo, lo cual estaba directamente vinculado con los aspectos culturales de la nación. La 88 Latorre Rueda, “1930-1934. Olaya Herrera:…
p. 49
04Colombia: Territorial Rule and the Llanos FrontierJane M. Rausch · 1999 · Página 441 cita
[4]ó, San Andr é s, and Guajira, a trip that initiated the extraordinary labors that he would continue during the L ó pez Pumarejo administration to promote and develop the territories. 61 Conclusion Overshadowed by the "Revolution on March" program of reforms embraced by L ó pez Pumarejo, the impact of Olaya Herrera's…
p. 44
05Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · Página 111 cita
[5]Herrera and his successor Alfonso López Pumarejo broke with the long tradition of neglect to demonstrate through their administrative reforms, financial subsidies, public works, health campaigns, and promotion of colonization a genuine commit- ment to extending effective national rule to the wilderness regions. Olaya…
p. 11
06Nueva Historia de Colombia. Vol. VI: Literatura y Pensamiento, Artes, RecreaciónÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Andrés Holguín Holguín, Juan Gustavo Cobo Borda, Luis Antonio Restrepo Arango, Enrique Santos Calderón, Eduardo Serrano Rueda, Alberto Saldarriaga Roa, Lorenzo Fonseca Martínez, Carlos José Reyes Posada, Luis Alberto Álvarez Córdoba, Otto De Greiff Haeusler, Hernando Caro Mendoza, Gloria Triana Varón, Daniel Samper Pizano, Mike Forero Nougués, Boris De Greiff Bernal · Páginas 195, 198, 2133 citas
[6]como portadora y representan- te no sólo de una nueva estética sino también de una nueva visión de los modos de vivir. La conjunción de una ideología po- lítica de progreso y del mensaje de la arquitectura moderna confluyó en la implantación de esas ideas en Colom- bia como parte de la «Revolución en Marcha» pregonada…
p. 195
[16]memoria colectiva de las ciudades. Los hechos violentos del 9 de abril de 1948 aceleraron estos procesos. Tres sectores del centro de Bogotá su- frieron destrucción parcial: La Can- delaria cerca a la Plaza de Bolívar, San Victorino cerca a la Plaza de Mercado y la carrera 7. a entre la avenida Ji- ménez de Quesada y…
p. 198
[35]quemas de participación profesional y en múltiples posibilidades de hacer ar- quitectura. Ahora, cuando se discuten a nivel internacional múltiples alternativas para hacer de la arquitectura un ins- trumento significativo en términos so- ciales y culturales, quizá sea posible convertir la arquitectura colombiana en un…
p. 213
07Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Página 2041 cita
[7]López Pumarejo ante el presidente del Congreso, Laureano Gó- mez. Desde ese momento, López dejó claro su pro- pósito de adelantar la Revolución en Marcha. Senado de la República y sancionada por el presi- dente el día 30 del mismo mes y año, y aparecer en el Diario Oficial del 21 de enero de 1937, sólo empezó a regir…
p. 204
08Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · Página 3541 cita
[8]mente las labores y con injerencia en los cuerpos de dirección de los dife- rentes estamentos universitarios: la Universidad abrió sus puertas a la mu- jer. Pero además, López dedicó todos sus esfuerzos a dotar a la Universidad de un campus, de una sede espaciosa que le permitiera futuros desarrollos. De allí la…
p. 354
09Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · Página 8551 cita
[9]hacerse sentir, muy marcadamente, los elementos políticos, y emocionales. La intervención se convierte en el eje de la política del liberalismo. La reforma constitucional de 1936 dio entrada al inter- vencionismo entre los cánones fundamentales, y le quiso imprimir un tipo: El Estado puede intervenir por medio de…
p. 855
10El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · Página 1941 cita
[10]ó logos y la imposibilidad de contrastar la interpretaci ó n marxista de la realidad con otros esquemas te ó ricos, debido al enclaustramiento cultural del pa í s en aquella é poca. B á stenos recordar que hasta 1930 tanto la educaci ó n media como universitaria casi en su totalidad dominada por el pensamiento…
p. 194
11Historia y nación. Tentativas de la escritura de la historia en ColombiaAlexander Betancourt Mendieta · 2020 · Página 131 cita
[12]se construyeron a partir de la dramaticidad que tienen los sucesos de los que se ocupa. Sin embargo, sus cuadros corresponden siempre a momentos 32 privilegiados por la historia tradicional sobre el pasado nacional. Los aportes interpretativos intentaron acentuar los aspectos populares de esos hechos, con lo cual la…
p. 13
12Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · Páginas 81, 872 citas
[13]Los principios del movimiento moderno se intro- dujeron paulatinamente desde los años treinta, bajo un estilo que se ha llamado «deco», pero que se podría denominar «deco criollo», caracterizado por unas fachadas blancas planas, con remates rectos, con decoraciones geométricas, y asentando la verticalidad como…
p. 87
[18]período que podemos llamar de los estilos La arquitectura civil y religiosa Edificio Pedro A. López que ocupó el Banco de la República, hoy Ministerio de Agri- cultura, sobre la Avenida Jiménez, Bogotá. Obra de Robert Farrington. (de 1908 a 1930) y tuvo dos hechos significativos: el primero, la aceleración extrema,…
p. 81
13Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · Páginas 359, 362, 3653 citas
[14]é tica clientela ya no estaba en las grandes obras confiadas a grupos o firmas ya muy veteranas, sino precisamente en las pro-., pias clases burguesas nuevas de donde proven í an. Por ú ltimo, la- gradual tecnificaci ó n y diversificaci ó n del oficio de arquitecto, trae r í a toda clase de problemas a los sistemas de…
p. 362
[15]á neos de la-Ciudad Blanca son ejemplo e indicio de caracter í sticas que habr á n de singularizar a a arquitectura colombiana contempor á nea. Dos realizaciones del arquitecto Alberto Wills, los edificios para la Bibliotec á Nacional (1937-1939) y el Instituto de Radium (1937-1938), se sit ú an en tendencias formales…
p. 365
[17]o cr í tica que AA]e opusieran de modo sistem á tico. No aparece, adem á s, como.pjoc í tlcto de ideas generales originadas en Colombia, sino como re citado de actitudes tomadas por colombianos respecto de concep tos surgidos en otros medios culturales, en otras latitudes geogr á ficas y en otras circunstancias hist ó…
p. 359
14Historia de Colombia. La República de Colombia IISalvat Editores (Juan Salvat, Roberto García Rojas, directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico); con colaboraciones de Arturo Alape, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Marco Palacios, Álvaro Tirado Mejía, entre otros · 1986 · Página 901 cita
[19]encerrados por su propio mundo académico en un sistema formal incapaz de superar las mezclas es- tilisticas de siglos pasados, mientras los ingenieros y constructores crearon las nuevas formas industriales y técnicas del periodo, libres de todo prejuicio estético. Armas, herramientas, maquinaria agricola, trenes, bar-…
p. 90
15Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · Páginas 202, 2152 citas
[20]rural violence and prior to family planning. The National University of Colombia at Bogot á was designed in 1936 as a large park, with space for experimentation with agronomy and agriculture, animal husbandry, and other sciences important to Colombia at that time. The modernist feel of the campus is attributed to a…
p. 215
[34]of a University City in Mexico, and the colonial Baroque splendor found in Lima, Havana, Mexico City, and Quito. Colombia and Colombians have rarely been mentioned as adding original or unique value to world architec- ture. Colombia’s impact on world music is important, but Colombia cannot claim anyone (when…
p. 202
16Historia abierta del arte colombianoMarta Traba · 2016 · Páginas 236, 2762 citas
[21]el Bauhaus, Buenos Aires, Ediciones Nueva Visión, 1961. — — —: Leonard Baskin, Bowdein College, Museum of Art, 1962. Damaz, Paul: Arte en la arquitectura Latinoamericana, Nueva York, 1963. García Ponce, Juan: Cuevas por Cuevas, México, Editorial era, 1965. Honig, Edwin: The Nazi Drawings of Mauricio Lasansky, New…
p. 276
[22]la Bauhaus; el enorme esfuerzo «relacional» del arte, los desvelos por parte de los artistas para conseguirle de nuevo una ubicación, más que en la sociedad constituida que tantas veces se revela falsa y despreciable, en el propio individuo receptor, en el hombre de la calle. Domina claramente la voluntad de…
p. 236
17Colombia: bosquejo de su geografía tropical vol. IIErnesto Guhl · 2018 · Página 6571 cita
[23]cio estudiado 127. Ernesto Guhl, más joven que Vila, estudió Humani- dades y Geografía en la Universidad de Berlín, entre 1931 y 1933, y en el Instituto Geográfico y Geopolítico de la Academia de Ciencias Políticas de Alemania, entre 1933 y 1937. Debido a sus ideas democráticas, ante la disyuntiva de servir al nazismo…
p. 657
18Colombia: bosquejo de su geografía tropical vol. IErnesto Guhl · 2016 · Página 131 cita
[24]cuestión agraria en el país, entre otras. Si queremos llegar a construir un país en paz, necesitamos empezar por conocer y comprender el territorio. Leer este libro es un primer paso para hacerlo. El segundo, siguiendo el legado de Guhl, es recorrerlo. Andrés Guhl 15 § Ernesto Guhl: geografía, paisaje y familia En…
p. 13
19Vawter y la Ulen & Co.; y R. L. Aeck: Arquitectos norteamericanos en ColombiaAlberto Escovar Wilson-White · Página 291 cita
[25]trabajo coor dinado en este proyecto entre profesionales norteamericanos y co lombianos. Otra de las personas que sabemos que estuvo vincu lada en este proyecto fue el arquitecto alemán Herbert Rauprich Jung (1906-2004), quien había llegado a Colombia en 1936°'. New Orleans, Louisiana, U.S. Passenger Lists, 1813-1963.…
p. 29
20Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · Página 3182 citas
[26]Bogotá, eran inmigrantes de la primera o segunda generación. La muestra de Gilbert dio los re- sultados consignados en el cuadro 5.8. Esto significa que el peso relativo de los inmigrantes en la conformación de la burguesía local es o ha sido considerable en el país, abrumador en Barranquilla y descollante en Bogotá,…
p. 318
[27]Bogotá, eran inmigrantes de la primera o segunda generación. La muestra de Gilbert dio los re- sultados consignados en el cuadro 5.8. Esto significa que el peso relativo de los inmigrantes en la conformación de la burguesía local es o ha sido considerable en el país, abrumador en Barranquilla y descollante en Bogotá,…
p. 318
21Empresas y empresarios en la historia de Colombia. Siglos XIX-XX. Una colección de estudios recientesCarlos Dávila Ladrón de Guevara (compilador) · 2003 · Página 5961 cita
[28]igual que en otros clubes de la ciudad, se organizaban bailes'2. Sin embargo, desde mediados de la década de 1930, se empezaron a realizar reuniones de los simpatizantes del Partido Nacional Socialista y el despliegue de los símbolos de esa organización se volvió coti diano en los eventos del Club Alemán, com o consta…
p. 596
22Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · Página 171 cita
[29]el gobierno. Al inicio de 1933, Adolfo Hitler, en Alemania, liqui- daba la repdblica de Weimar y anunciaba el adve- nimiento del tercer imperio (Drittes Reich). Al co- mienzo de 1936, el ‘general Francisco Franco se pronunci6.contra el sistema:y.el gobierno de la Re- publica espafiola: advino asf la era del…
p. 17
23Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · Página 2121 cita
[30]power under his lead- ership. Important too, the government posting replenished his personal cof- fers, sadly depleted by two years’ travel on the Continent. Finally, acceptance of the German ministry sent him not merely to a portion of Europe he had not previously visited, but to the continent’s most exciting…
p. 212
24Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · Página 821 cita
[31]de Wei- mar y el ascenso de Hitler y el nazis- mo. En 1932 regresó al país para ata- car con todo su vigor al partido liberal, a la administración de Olaya y a sus propios copartidarios que osaban co- laborar con el gobierno del cual hasta hacía poco tiempo él había sido su re- presentante diplomático. En 1935, con el…
p. 82
25Con nombre propioDaniel Samper Pizano · 2017 · Página 1991 cita
[32]y empieza la ii Guerra Mundial. El 16 de mayo de 1940 la amenaza lejana se convierte en realidad: los ejércitos nazis ocupan a Ámsterdam, y la política antisemita no tarda en dictar sus reglas. Ana la recuerda en su Diario: «Los judíos deben llevar una estrella de David; deben entregar sus bicicletas; no les está…
p. 199
26Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · Página 981 cita
[33]miento material de las escuelas. El sis- tema, además, propiciaba el control de las escuelas y el nombramiento de maestros por los políticos y gamonales locales. En el control nacional de to- dos los aspectos se veía la única forma de superar esos vicios y tener una po- lítica educativa coherente. El proyecto de…
p. 98