Idea transversal
Modernización conservadora
La modernización conservadora es el concepto con el que la historiografía y la sociología colombianas explican el tránsito del país al capitalismo sin revolución burguesa, reforma agraria plena ni secularización temprana, dirigido desde arriba por una coalición de terratenientes, jerarquía eclesiástica y élites bipartidistas entre 1886 y 1991.
Trayectoria de una idea
- 1886
Arquitectura fundacional: Constitución de 1886 y Concordato de 1887
- 1930
Fin de la hegemonía conservadora y apertura reformista frustrada
- 1948
La Violencia y el Bogotazo: la modernización conservadora en crisis
- 1958
Frente Nacional: el pacto de élites como cierre del sistema
- 1961
Reforma agraria bloqueada: Ley 135 de 1961 y el informe CIDA
- 1966
Origen teórico: Barrington Moore Jr. y las vías al mundo moderno
- 1991
Constitución de 1991: cierre formal del ciclo
La lectura
La modernización conservadora no describe un fracaso sino una forma específica de éxito: el capitalismo llegó a Colombia, las ciudades crecieron, la industria se instaló y el café conquistó mercados mundiales, pero todo ello sin que la coalición terrateniente-eclesiástica-bipartidista perdiera el control del proceso. A diferencia de México, donde una revolución agraria modificó de raíz la relación entre campo y Estado, en Colombia los excedentes industriales debieron sostener al sector agrario en lugar de nutrirse de él, invirtiendo la lógica clásica de la acumulación capitalista. El concepto revela una paradoja estructural: el mismo Estado que construyó ferrocarriles, bancos y universidades mantuvo la coerción laboral en el campo, el estado de sitio como instrumento de gobierno ordinario y la violencia como mecanismo de ajuste territorial. Kalmanovitz advirtió que el proceso de modernización del siglo XX destruyó los escasos controles sociales que la Iglesia y la familia ejercían sin reemplazarlos por instituciones laicas sólidas, facilitando así el surgimiento de economías ilegales. La Constitución de 1991 intentó cerrar formalmente el ciclo, pero la pregunta que el concepto deja abierta —si una modernización sin reforma agraria, sin secularización efectiva y sin integración política de las mayorías puede producir algo distinto a nuevas formas de violencia— sigue sin respuesta definitiva.
La modernización conservadora es la llave interpretativa con la que un sector influyente de la historiografía y la sociología colombianas ha explicado por qué el país pasó del siglo XIX agrario al siglo XXI urbano e industrializado sin que ninguna de las rupturas clásicas de la modernidad —revolución burguesa, reforma agraria, secularización temprana, integración política de las mayorías— llegara a producirse plenamente. El concepto, tomado de Barrington Moore Jr. y reelaborado en clave local por Salomón Kalmanovitz, Absalón Machado, Marco Palacios, Jesús Antonio Bejarano y Daniel Pécaut, describe un tránsito al capitalismo dirigido desde arriba por una coalición de terratenientes, jerarquía eclesiástica y élites bipartidistas que se sirvió del Estado —la Constitución de 1886, el Concordato de 1887, el Frente Nacional— para modernizar la economía sin tocar la estructura agraria ni ampliar el sistema político. El resultado fue una modernidad coja: bancos, ferrocarriles, industria textil, universidades y ciudades millonarias sobre una base rural donde el latifundio, la coerción laboral y la violencia siguieron funcionando como mecanismos de ajuste. Entre 1886 —año en que Rafael Núñez le dio forma constitucional al proyecto— y 1991 —cuando la Asamblea Nacional Constituyente intentó cerrarlo—, la modernización conservadora define un ciclo largo, con sus reformismos frustrados, sus pactos de élites y sus guerras.
La semblanza del concepto
La expresión proviene de Social Origins of Dictatorship and Democracy (1966) de Barrington Moore Jr., donde el sociólogo estadounidense propuso tres rutas históricas al mundo contemporáneo: la vía democrático-burguesa (Inglaterra, Francia, Estados Unidos), la vía comunista (Rusia, China) y la vía reaccionaria o "camino junker", nombre con el que designó al proceso alemán y japonés en que la aristocracia terrateniente, en lugar de ser desplazada por una burguesía revolucionaria, se alió con ella para modernizar la economía preservando su hegemonía social y política. Esa alianza, para Moore, explicaba tanto la industrialización acelerada como la persistencia autoritaria y la propensión al fascismo.
Cuando el concepto viaja a América Latina lo hace transformado. Los economistas estructurales de la CEPAL, precursores del análisis del sistema mundial que Charles Bergquist retomaría en su estudio sobre los trabajadores latinoamericanos, ya habían problematizado la idea de que las sociedades del sur global debían replicar la trayectoria del norte. El paradigma moderno del desarrollo, en esa lectura, presupone que las sociedades periféricas se transformen en una copia del modelo original, en un proceso reproductivo que tiende a subordinarlas. La modernización conservadora, entendida en Colombia, hereda esa sospecha: no se trata sólo de describir un camino distinto al inglés, sino de nombrar un tipo de modernización que reproduce jerarquías internas y externas al mismo tiempo.
Kalmanovitz y Machado son los autores que con mayor insistencia han sostenido que Colombia nunca tuvo una revolución burguesa y que sólo desde los años cincuenta del siglo XX el país comenzó a adoptar una vía junker de desarrollo agrario capitalista desde arriba. La formulación es exigente. Implica que las guerras civiles del XIX, la Regeneración, la República Liberal, La Violencia y el Frente Nacional no fueron episodios de un tránsito interrumpido hacia la democracia burguesa, sino etapas de un proceso distinto: uno en el que el capitalismo se instala sin desalojar al terrateniente, y en el que —invirtiendo la lógica clásica— fueron los excedentes industriales los que tuvieron que sostener al sector agrario, y no al revés. Kalmanovitz contrasta ese recorrido con el de México, donde una revolución agraria sí modificó de raíz la relación entre campo y Estado, y observa que en Colombia el viejo barbarismo, las disputas violentas por la tierra y la alianza entre terratenientes y poder público han seguido, en lo esencial, iguales pese a los cambios de fachada.
Los orígenes: 1886 y la arquitectura del orden
El proyecto que la historiografía posterior llamaría modernización conservadora nace con la Regeneración. En 1878, ante el Congreso, Rafael Núñez —cartagenero, expresidente radical devenido en reformador conservador— formuló el dilema fundacional: "regeneración administrativa fundamental o catástrofe". En ese momento no contemplaba aún un cambio constitucional profundo; el radicalismo liberal, con su federalismo, su anticlericalismo y su Constitución de Rionegro de 1863, aún parecía inamovible. La derrota militar de los liberales radicales en la guerra civil de 1885 le abrió el camino. Con el respaldo de la coalición entre liberales independientes —de la que él mismo procedía— y conservadores, Núñez impulsó una nueva constitución.
La Constitución de 1886 y el Concordato con la Santa Sede de 1887 son las dos piezas de un mismo dispositivo. La primera estableció un Estado centralista, con un ejecutivo fuerte, sufragio restringido por requisitos de alfabetismo y propiedad, elecciones convertidas de directas en indirectas, facultad gubernamental para regular la prensa y mantener el orden público, y abolición del derecho a portar armas. Fue una ruptura frontal con el modelo federal y liberal previo, y sobreviviría —con reformas parciales— hasta 1991: más de un siglo de vigencia. El Concordato restauró el catolicismo como religión oficial, devolvió propiedades eclesiásticas confiscadas por los gobiernos radicales, ató la educación pública a los preceptos de la Iglesia y abolió el divorcio civil. La cuestión religiosa, que había desencadenado guerras civiles en el XIX —la de 1876 estalló por el rechazo conservador y eclesiástico a las reformas educativas radicales de 1870, que habían impuesto instrucción laica y traído una misión pedagógica de protestantes alemanes para fundar escuelas normales—, quedaba resuelta a favor de la Iglesia por casi todo el siglo siguiente.
Al andamiaje jurídico-religioso se sumó uno económico. En 1881 Núñez creó el Banco Nacional; en febrero de 1886, el decreto 104 implantó el papel moneda de curso forzoso; en 1887, la ley 57 otorgó al gobierno el privilegio exclusivo de emisión. La emisión desbordada alimentó una inflación que afectó a sectores comerciales y bancarios, y esa desvalorización se sumó a la exclusión política del liberalismo —fusilamientos, destierros, clausura de periódicos, vetos parlamentarios, manipulación electoral— para incubar la Guerra de los Mil Días (1899-1903), una de las más largas y sangrientas del período. Al terminar, con el Partido Liberal desangrado y Panamá separada, el orden regenerador quedó consolidado.
Lo que se instaló en 1886 no fue simplemente un régimen conservador, sino una arquitectura de largo plazo con tres pilares: centralismo presidencial, catolicismo como cemento social y educativo, y una economía agroexportadora sostenida —esto es clave— por una coalición que compartía con los liberales derrotados el compromiso con el mercado mundial cafetero. La Regeneración disputó todo, salvo eso: liberales y conservadores diferían en la cuestión religiosa, en el diseño del Estado y en el reparto burocrático, pero coincidían en que el destino del país pasaba por exportar café.
La trayectoria: hegemonía, Violencia y pacto
La hegemonía conservadora se extendió entre 1886 y 1930: cuarenta y cuatro años en los que el Partido Conservador gobernó de manera prácticamente ininterrumpida, con episodios acotados de participación liberal. El quinquenio de Rafael Reyes (1904-1909) fue el más ambivalente: intento de reconciliación nacional con presencia liberal en el gabinete, pero acompañado de medidas autoritarias como la disolución del Congreso y la extensión del mandato, que le costaron oposición en líderes de ambos partidos. Después vino un tramo de mayor estabilidad institucional. El gobierno de José Vicente Concha (1914-1918), elegido con el apoyo del líder liberal Rafael Uribe Uribe, inauguró una era de calma política que llegaría hasta 1930.
Mientras la política se mantenía dentro del cauce bipartidista restringido, en el campo se libraba otra historia. La expansión cafetera, motor de la economía nacional desde las últimas décadas del XIX, se asentó primero sobre haciendas en Cundinamarca occidental, los Santanderes, Antioquia y, en menor medida, el Valle del Cauca. Hacia 1874 cerca del 90% de la producción provenía de Santander. Con el paso del tiempo, la colonización campesina del occidente —sur de Antioquia, viejo Caldas, norte del Valle, Tolima— desplazó el centro de gravedad hacia esas regiones y configuró un régimen de pequeñas y medianas unidades cafeteras que se volvería el rasgo característico del siglo XX. Pero las haciendas del oriente y del centro no desaparecieron sin lucha: sometían a sus trabajadores-arrendatarios a trabajo personal forzoso —construcción de caminos, policía rural—, prohibían comerciar café por cuenta propia o sembrarlo en las parcelas asignadas, y regulaban tanto la producción como la disponibilidad del propio trabajo del campesino. Eran relaciones coercitivas, no asalariadas. Cundinamarca y Tolima, con Sumapaz como epicentro simbólico, fueron el escenario principal de las luchas agrarias de los años veinte y treinta.
La caída conservadora en 1930 no fue el resultado de una fuerza social nueva que hubiera desbordado el sistema, sino de la combinación de una división conservadora en dos candidaturas, el comportamiento errático de una jerarquía eclesiástica que vaciló entre ellas, y la táctica liberal —hasta entonces también fragmentada desde la Guerra de los Mil Días— de combinar participación en la gestión estatal con oposición al régimen. Sectores sociales amplios presionaron desde abajo, pero la crisis fue ante todo una crisis de legitimidad de la coalición gobernante.
La llamada República Liberal (1930-1946) abrió una ventana reformista que la modernización conservadora se encargó de cerrar. El gobierno de Alfonso López Pumarejo (1934-1938) impulsó reformas sociales —agraria, laboral, educativa, tributaria— que generaron oposición no sólo entre los conservadores, sino en sectores del propio Partido Liberal que preferían mantener el statu quo. La reforma agraria fue vetada por las élites regionales; el gobierno siguiente, el de Eduardo Santos (1938-1942), anunció explícitamente "la pausa", un compás de "moderación y ecuanimidad" que frenó los alcances de lo emprendido. El latifundio ganadero encabezó la resistencia. El Estado, atrapado entre la promesa reformista y el poder de veto de las élites regionales, retrocedió.
El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 en Bogotá desencadenó el Bogotazo y aceleró el conflicto civil conocido como La Violencia, que causó más de doscientas mil muertes y transformó el sistema político colombiano. La Violencia combinó dos niveles: uno partidista, con matanzas concentradas en distritos con mayoría o empate liberal-conservador en el campo, y otro clasista, con represión de organizaciones campesinas y sindicales. Las clases dominantes no vieron con malos ojos, al menos durante un tiempo, ese proceso: la violencia sirvió también para contener las luchas sociales. Las zonas cafeteras del centro y norte del Tolima y del antiguo Caldas —donde antes se habían enfrentado hacendados y campesinos— fueron las más afectadas por desplazamientos masivos, ventas forzadas y despojo de parcelas, con un patrón que se intensificaba en épocas de cosecha. La violencia no fue sólo ideológica: hizo, en muchos lugares, el trabajo que la reforma agraria no había hecho, pero en sentido inverso, concentrando tierras.
El régimen militar de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957) intentó administrar la crisis; su deseo de perpetuarse en el poder aceleró el reencuentro de las élites. En julio de 1956, en Benidorm (España), Alberto Lleras Camargo por los liberales y Laureano Gómez por los conservadores firmaron el pacto que daría origen al Frente Nacional. El 10 de mayo de 1957 los jefes militares le pidieron a Rojas Pinilla que abandonara el país. En diciembre de 1957, un plebiscito aprobó el nuevo arreglo con un resultado abrumadoramente favorable e inauguró, de paso, el derecho al voto de la mujer en Colombia.
El Frente Nacional (1958-1974) fue un pacto consociacional entre liberales y conservadores para compartir el poder durante dieciséis años, alternando la presidencia cada cuatro y repartiendo milimétricamente todos los cargos públicos, legislativos y burocráticos. Alfonso López Michelsen lo caracterizó, con lucidez incómoda, como una especie de régimen de partido único, sin oposición, en el que era impensable cualquier propuesta que no contara con el consenso de los dos partidos tradicionales. El sistema quedaba cerrado a fuerzas externas al bipartidismo. El estado de sitio se volvió práctica casi permanente: entre 1958 y 1990, Colombia estuvo bajo alguna forma de excepción más del 80% del tiempo, sucedáneo civil del régimen militar que se acababa de dejar atrás.
Dentro de ese cauce, un presidente intentó lo que la República Liberal no había podido. Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) impulsó una reforma agraria de nuevo cuño y creó, en agosto de 1969, la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), que puso en jaque el orden elitista de la hacienda. La ANUC organizó tomas de tierras que en febrero de 1971 —ya bajo Misael Pastrana Borrero— fueron calificadas por el gobierno como un "intento coordinado de perturbación del orden público". La ANUC rechazó la caracterización y reivindicó el carácter social del movimiento. La reforma se hundió. La Ley 135 de 1961, marco jurídico de la política agraria del Frente Nacional, había operado ya en un contexto adverso: el informe del CIDA sobre la distribución del poder político en la legislatura de 1963 mostraba que los intereses de los sectores dominantes pesaban más que las demandas redistributivas. El bloqueo se repitió.
La red: personas, lugares e ideas
La modernización conservadora no fue obra de un hombre ni de un partido, sino de una red que se recompuso a lo largo de un siglo. Rafael Núñez la fundó; Miguel Antonio Caro, su ideólogo gramatical y jurídico, le dio forma escrita; Rafael Reyes intentó modernizarla con mano firme. Mariano Ospina Pérez y Laureano Gómez la condujeron en su fase más excluyente, entre 1946 y 1953. Alberto Lleras Camargo la refundó en clave bipartidista, y Carlos Lleras Restrepo trató —desde dentro— de darle un contenido reformista que se estrelló contra su propio marco. Misael Pastrana Borrero, sucesor de Lleras Restrepo tras la disputada elección de 1970, cerró la ventana agrarista.
Los intérpretes son el otro vértice de la red. Marco Palacios ha trazado la historia larga del café y las élites; Daniel Pécaut ha insistido en la debilidad estructural del Estado colombiano; Francisco Leal Buitrago ha estudiado el bipartidismo y el estado de excepción como forma de gobierno; Fernando Guillén Martínez leyó el país desde la sociología de la hacienda y el clientelismo; Salomón Kalmanovitz aportó el andamiaje económico y la tesis de la vía junker; Jesús Antonio Bejarano trabajó el problema agrario con precisión; Mauricio Archila ha desentrañado la historia de los movimientos sociales que el orden conservador se dedicó a contener. Absalón Machado ha sostenido, con Kalmanovitz, la tesis de la revolución burguesa fallida.
Los lugares son igual de precisos. Bogotá, capital centralista donde el 9 de abril de 1948 se rompió una época. Antioquia y el Eje Cafetero, motores de la colonización campesina y del capital industrial que financió —invirtiendo la lógica clásica— la persistencia agraria. El Valle del Cauca, donde la agroindustria azucarera consolidó una modernización empresarial sobre bases de concentración de la tierra. La Costa Atlántica, con Cartagena como puerto de Núñez y con un latifundio ganadero que encabezó la resistencia a las reformas de los treinta. Sumapaz y el Tolima, epicentros de la resistencia campesina y de La Violencia. Cada uno de esos lugares es, en la práctica, un modo distinto de la misma matriz.
Las ideas centrales del período fueron pocas y persistentes: catolicismo como fundamento del orden social, centralismo presidencial como forma del Estado, agroexportación como vocación económica, bipartidismo como cauce de la vida pública, estado de excepción como recurso ordinario. El manual de historia de Jesús María Henao y Gerardo Arrubla, texto de referencia escolar durante décadas, trazó una línea de continuidad con el proyecto regeneracionista, cohesionando el período colonial y republicano sin repudiar la herencia española, en consonancia con los intereses pedagógicos de la Academia Colombiana de Historia. La encíclica Rerum Novarum, que en otros países latinoamericanos alimentó movimientos socialcristianos, en Colombia coincidió con el establecimiento de la Regeneración y con el reinado de la intransigencia católica: la polémica política ocupó las fuerzas de los católicos y dejó de lado la dimensión social del catolicismo.
La tensión que atraviesa el proceso
Presentar la modernización conservadora como un proyecto deliberado y omnipotente de las élites terratenientes es sólo la mitad de la historia. La otra mitad es que el Estado colombiano fue, en el mismo período, un Estado débil. Pécaut y Palacios lo han caracterizado como "impotente"; Paul Oquist habló de un "derrumbe del Estado" a partir de las confrontaciones de 1930-1946. La debilidad no era sólo funcional —incapacidad para prestar servicios básicos comenzando por la seguridad en amplias regiones—, sino también operacional: algunas agencias fueron literalmente captadas por agentes privados. La debilidad fiscal se enraizaba en una inercia presupuestal propia de la tradición civilista, en la que las élites del poder no querían pagar los impuestos requeridos para el funcionamiento de un Estado moderno y democrático. Paradójicamente, incluso durante el régimen de Rojas Pinilla y la Junta Militar que le siguió (1957-1958) bajaron ligeramente las asignaciones presupuestales a las Fuerzas Armadas.
Esa doble condición —Estado represivo hacia el disenso, pero débil frente a las estructuras de poder regional y frente al territorio— explica que la modernización conservadora no fuera un dispositivo aceitado. Las élites usaron el orden institucional para bloquear la reforma agraria, pero ese mismo orden produjo un Estado tan precario que la violencia se convirtió en el mecanismo de ajuste de una modernidad que no podía resolver por vías políticas las tensiones que ella misma generaba. La Violencia bipartidista, la guerrilla surgida en los años sesenta —fenómeno también latinoamericano, pero que en Colombia se prolongó donde en otros países se cerró—, y el estado de sitio permanente son los tres síntomas de esa modernidad coja.
El control social, además, era más débil de lo que su fachada sugería. La influencia de la Iglesia católica y de la familia sobre el comportamiento individual en Colombia se interiorizó frágilmente; cuando la modernización del siglo XX destruyó esos escasos controles sin reemplazarlos, se abrió el espacio para el surgimiento de industrias ilegales. El régimen del Concordato había producido obediencia externa, no ciudadanía moderna.
El clientelismo terminó por sustituir al sectarismo partidista como mecanismo de reproducción electoral. Bajo el Frente Nacional, la burocracia estatal se convirtió en instrumento de reproducción de las clientelas de los partidos: la pérdida del sentimiento de pertenencia partidaria obligó a un cambio de estrategia. La competencia por el control de cargos burocráticos —motor histórico de las luchas políticas colombianas y factor mayor de La Violencia— quedó institucionalizada mediante cuotas iguales, desde los ministerios hasta las entidades locales. Fue una fórmula de pacificación intraélite, pero cerró el sistema a las fuerzas sociales externas. Los reductos campesinos de La Violencia recibieron tratamiento militar; las guerrillas —FARC, ELN, EPL, más tarde el M-19— aparecieron en ese hueco. El sociólogo brasileño L. A. Costa Pinto había captado la lógica: las élites liberal y conservadora funcionaban en la práctica como un "superpartido" que se coaligaba, a lo largo de la historia, para defender sus intereses cuando eran amenazados por alguna fuerza externa. Camilo Torres, desde una lectura marxista, había subrayado antes la dimensión de clase del conflicto.
Y, sin embargo, La Violencia no produjo la transformación estructural que muchos analistas esperaban. Tras el conflicto, las estructuras sociales rurales se recompusieron rápidamente: las comunidades organizadas en bases socialistas o comunales durante la guerra revirtieron al sistema de propiedad privada, los patrones de voto tradicionales se mantuvieron, y los lazos clientelistas recuperaron su vigor previo. La modernización conservadora, en ese sentido, no sólo bloqueó la reforma agraria: absorbió la propia insurgencia social y la devolvió al cauce del clientelismo.
La huella: 1991 y después
La Constitución Política de 1991 fue el intento más ambicioso de cerrar el ciclo. La Asamblea Nacional Constituyente fue convocada por el presidente César Gaviria mediante el uso de las facultades del estado de sitio —el artículo 121 de la Constitución de 1886, el decreto 1038 de 1984—, en una paradoja fundacional: la nueva constitución nació del instrumento jurídico del orden que venía a reemplazar. La Asamblea, integrada por setenta constituyentes elegidos popularmente, se instaló el 4 de febrero de 1991 en el salón Elíptico del Congreso y proclamó la nueva Constitución el 4 de julio de ese año. La presidencia fue compartida por Álvaro Gómez Hurtado (Movimiento de Salvación Nacional, vinculado al conservatismo), Horacio Serpa Uribe (Partido Liberal) y Antonio Navarro Wolff (AD M-19, exguerrillero desmovilizado): una tríada que, en sí misma, retrataba el arco del país.
La nueva constitución declaró a Colombia como una sociedad pluriétnica, marcó el tránsito hacia un Estado secular —cerrando el nexo formal Estado-Iglesia que la Constitución de 1886 y el Concordato de 1887 habían establecido— y buscó restringir los poderes presidenciales mediante fuertes limitaciones al uso de decretos legislativos y estados de sitio, junto con la creación de la Corte Constitucional. Consolidó, además, el proceso de descentralización político-administrativa iniciado en 1986 con la elección popular de alcaldes. Fue concebida también como instrumento de paz para integrar a grupos guerrilleros desmovilizados a la vida civil, aunque no todos participaron en el proceso constituyente.
Su balance, treinta años después, es ambivalente, y en esa ambivalencia se ve la sombra larga de la modernización conservadora. Las promesas de derechos fundamentales encontraron pronto un límite estructural: ante la ausencia de un Estado de bienestar capaz de aplicarlos administrativamente, los ciudadanos han debido recurrir al litigio judicial para exigir su cumplimiento, y la Corte Constitucional se ha convertido en el principal motor de su eficacia. El país es formalmente secular, pero la huella cultural, social y política del catolicismo persiste. El Estado es más descentralizado, pero la debilidad territorial —esa incapacidad de prestar seguridad en amplias regiones que describieron Pécaut y Palacios— no se ha cerrado, y en muchas zonas ha sido llenada por actores armados que reproducen, a otra escala, el viejo patrón: quien moviliza violencia negocia cuotas de poder.
La modernización conservadora dejó, entonces, una doble huella. En positivo, un país urbano, industrializado, alfabetizado, con instituciones que —al menos formalmente— se parecen a las de cualquier democracia contemporánea. En negativo, una estructura agraria nunca reformada, un Estado que sigue siendo débil donde debería ser fuerte y fuerte donde debería contenerse, y una cultura política en la que el clientelismo y la violencia han funcionado, alternada o simultáneamente, como sustitutos de la deliberación democrática. Si Kalmanovitz y Machado tienen razón en que Colombia sólo empezó a recorrer el camino junker en los años cincuenta, la pregunta abierta es si ese camino ha terminado o si simplemente ha mutado: si el Frente Nacional fue su forma clásica, el clientelismo burocrático su forma tardía y la actual negociación con actores armados su forma degradada.
El concepto de modernización conservadora sigue siendo útil precisamente porque no ofrece una explicación cómoda. No es una tesis del complot ni una historia de héroes traicionados. Es una descripción de cómo un país puede volverse moderno sin volverse democrático del todo, y de cómo las élites, cuando disponen de tiempo, disciplina y del instrumento adecuado —una constitución, un concordato, un pacto—, son capaces de transformarlo casi todo con tal de que lo esencial —la tierra, el mando, el reparto— siga en las mismas manos. La historia colombiana entre 1886 y 1991 es, entre otras cosas, la crónica de esa habilidad.
En el archivo
133 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
01Pre-independencia1780–18091
02Nueva Granada1831–18626
03Estados Unidos de Colombia1863–18857
- 1864Antioquia bajo Pedro Justo Berrío: laboratorio conservador dentro del federalismo radical (1864-1873)Hecho
- 1867Canonización nacional de María de Jorge Isaacs (1867–1880)Hecho
- 1867Miguel Samper AgudeloFicha
- 1868Pedro Justo BerríoFicha
- 1875El colapso del Olimpo RadicalPregunta
- 1880Primera presidencia de Rafael Núñez (1880-1882)Hecho
- 1882Cátedra de sociología spenceriana encargada a Salvador Camacho Roldán (1882)Hecho
04Regeneración1886–192962
- 1878La Regeneración y la Constitución de 1886Hecho
- 1885Los ferrocarriles colombianos y la modernización infraestructural (1885–1910)Hecho
- 1886BlanqueamientoFicha
- 1886Catolicismo socialFicha
- 1886HispanismoFicha
- 1886Imaginario nacionalFicha
- 1886José Asunción Silva y el modernismo literario (1886–1896)Hecho
- 1886La RegeneraciónÉpoca
- 1886La RegeneraciónFicha
- 1886La Regeneración y el hispanismo católicoPregunta
- 1886Mercado internoFicha
- 1886Miguel Antonio CaroFicha
- 1887El Concordato de 1887Hecho
- 1887León XIIIFicha
- 1890Carlos Holguín MallarinoFicha
- 1890Consolidación cafetera del centro-occidente colombiano (1890–1910)Hecho
- 1896Ezequiel Moreno DíazFicha
- 1896José Asunción SilvaFicha
- 1899Manuel Antonio SanclementeFicha
- 1899United Fruit CompanyFicha
- 1900Economía de enclaveFicha
- 1900Hegemonía conservadoraFicha
- 1902Benjamín HerreraFicha
- 1902José Manuel MarroquínFicha
- 1903ImperialismoFicha
- 1903PanamericanismoFicha
- 1904El Quinquenio de Rafael Reyes (1904–1909)Hecho
- 1905Fragmentación territorial en 34 departamentos bajo el Quinquenio de Reyes (1905-1908)Hecho
- 1905Industrialización antioqueña y concesiones petroleras (1905–1919)Hecho
- 1905La excepción colombiana: ¿por qué Colombia no fue tierra de inmigrantes entre 1880 y 1930?Pregunta
- 1906Rafael ReyesFicha
- 1909Caída de Rafael Reyes y jornadas cívicas contra los tratados con Estados Unidos (1909)Hecho
- 1909Jorge Holguín MallarinoFicha
- 1909Walter Ernest HardenburgFicha
- 1910Alejandro López RestrepoFicha
- 1910Alfredo Vásquez CoboFicha
- 1910Carlos E. RestrepoFicha
- 1910La Reforma Constitucional de 1910 y la Unión RepublicanaHecho
- 1913Expedición de Konrad Theodor Preuss a San Agustín (1913-1914)Hecho
- 1914Agustín Nieto CaballeroFicha
- 1914El respice polumPregunta
- 1916José Vicente ConchaFicha
- 1918Emergencia del movimiento obrero y socialista en Colombia (1918–1927)Hecho
- 1918Marco Fidel SuárezFicha
- 1918Respice PolumFicha
- 1920Betsabé EspinosaFicha
- 1920Huelga de las obreras textiles de Bello (1920)Hecho
- 1922Indemnización de Panamá, Misión Kemmerer y Danza de los MillonesHecho
- 1922La dependencia económica de Colombia, 1903–1934Pregunta
- 1923Edwin Walter KemmererFicha
- 1923Esteban JaramilloFicha
- 1923Misión KemmererFicha
- 1924Huelgas petroleras de la Tropical Oil en Barrancabermeja (1924-1927)Hecho
- 1924José Eustasio RiveraFicha
- 1924Pedro Nel OspinaFicha
- 1925Danza de los MillonesFicha
- 1928Carlos Cortés VargasFicha
- 1928La Ley Heroica (Ley 69 de 1928)Hecho
- 1928Miguel Abadía MéndezFicha
- 1929Fernando González OchoaFicha
- 1930Enrique Olaya HerreraFicha
- 1930Fin de la Hegemonía Conservadora y ascenso de Olaya Herrera (1930)Hecho
05República Liberal1930–194617
- 1933Sindicalismo confesional católico: UTRAN, FANAL y génesis de la UTC (1933–1946)Hecho
- 1934Industrialización por sustitución de importaciones y modernización económica (1934–1945)Hecho
- 1935Infraestructura y fragmentación territorial en la República LiberalPregunta
- 1935Karl BrunnerFicha
- 1935Luis López de MesaFicha
- 1936Alfonso López PumarejoFicha
- 1936Enrique Pérez ArbeláezFicha
- 1936La Iglesia colombiana entre la República Liberal y la Violencia (1930–1942)Pregunta
- 1936La Revolución en Marcha (1934-1938)Pregunta
- 1936Leopoldo RotherFicha
- 1936Modernización liberalFicha
- 1936Pedro Nel GómezFicha
- 1938Antropología nacionalFicha
- 1938CorporativismoFicha
- 1938Eduardo SantosFicha
- 1938Silvio VillegasFicha
- 1940Débora Arango PérezFicha
06La Violencia1946–195714
- 1948Huelga de la USO de 1948 y creación de Ecopetrol (1948–1951)Hecho
- 1948Jorge Eliécer Gaitán y el populismo colombiano truncadoPregunta
- 1948Mariano Ospina PérezFicha
- 1949Cierre del Congreso y elección de Laureano Gómez (1949–1950)Hecho
- 1949Misión Currie y Batallón Colombia en Corea (1949–1954)Hecho
- 1951Proyecto de reforma constitucional corporativista de Laureano Gómez (1952–1953)Hecho
- 1952Hernando TéllezFicha
- 1952Roberto Urdaneta ArbeláezFicha
- 1953Gustavo Rojas PinillaFicha
- 1953La dictadura de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957)Pregunta
- 1954El sufragio femenino en Colombia (1954)Hecho
- 1954El sufragio femenino en Colombia (1954)Pregunta
- 1954Josefina Valencia MuñozFicha
- 1954Lucio Pabón NúñezFicha
07Frente Nacional1958–19749
- 1958ModernizaciónFicha
- 1958Radio Sutatenza y Acción Cultural Popular (1958–1974)Hecho
- 1961Alianza para el ProgresoFicha
- 1962Virginia Gutiérrez de PinedaFicha
- 1966DependenciaFicha
- 1966El reformismo de Lleras Restrepo y la creación de la ANUC (1966–1970)Hecho
- 1968Alfonso López TrujilloFicha
- 1968Carlos Lleras RestrepoFicha
- 1970Misael Pastrana BorreroFicha
08Transversal—16
- 1675MedellínFicha
- 1872Rufino José CuervoFicha
- 1880Soledad Acosta de SamperFicha
- 1887Concordato de 1887Ficha
- 1887El Concordato de 1887Pregunta
- 1900BarranquillaFicha
- 1900BucaramangaFicha
- 1900Modernización agraria y científica en Colombia (1850–1953)Pregunta
- 1902BelloFicha
- 1902El Concordato de 1887 y el Convenio de Misiones de 1902Pregunta
- 1910Guillermo ValenciaFicha
- 1910HigienismoFicha
- 1949Lauchlin CurrieFicha
- 1975Nueva HistoriaFicha
- 1979Marco PalaciosFicha
- 1980EnvigadoFicha
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Rafael Núñez: arquitecto de la Regeneración (1886), cuya Constitución y Concordato dieron forma institucional al proyecto de modernización conservadora
- 02Salomón Kalmanovitz y Absalón Machado: principales teorizadores colombianos del concepto, quienes sostuvieron que Colombia nunca tuvo una revolución burguesa y que solo desde los años cincuenta adoptó la vía junker de desarrollo agrario capitalista desde arriba
- 03Frente Nacional: expresión política culminante de la modernización conservadora, que institucionalizó el pacto de élites bipartidistas y cerró el sistema político entre 1958 y 1974
- 04Latifundio: estructura agraria cuya persistencia es el indicador material central de la modernización conservadora, resistente a todas las reformas del siglo XX
- 05Barrington Moore Jr.: autor de Social Origins of Dictatorship and Democracy (1966), cuyo concepto de 'camino junker' fue la fuente teórica original reelaborada para el caso colombiano
- 06La Violencia: episodio histórico que la modernización conservadora ayuda a explicar como resultado de reformas frustradas y como mecanismo de concentración de tierras en sentido inverso a la redistribución
Personas
Lugares
Ideas
Documentos y fragmentos citados
70 documentos · 75 fragmentos
01El poder de la carne. Historias de ganaderías en la primera mitad del siglo XX en ColombiaAlberto G. Flórez-Malagón (ed.), Luis Guillermo Baptiste, Ingrid Johanna Bolívar, Stefania Gallini, Shawn Van Ausdal · 2008 · p. 341 cita
[1]en los años 20, Absalón Machado y otros afirman que Colombia nunca realmente ha tenido una revolución burguesa (únicamente en los años cincuenta, el país comenzó a adoptar el llamado camino junker del desarrollo agrario capitalista desde arriba)"'. En los años 30, apunra Gómez, el latifundio ganadero estaba al frente…
p. 34
02El Desarrollo de la Agricultura en ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1982 · p. 2861 cita
[2]hubieran proporcio- nado apreciables excedentes económicos y transferencias para la acumulación industrial y no al contrario como evidentemente sucedió, donde los excedentes tuvieron que venir de la acumula- ción industrial para soportar y apoyar el desarrollo capitalista por la vía terrateniente. En el plano político…
p. 286
03Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 4521 cita
[3]mM deta1ladamenteen Charlee Bergquist, "Latin American Historial Studies in the 1980's: ODe View", en Trends and Prioritiee ror Researeb on LatiD Ameriea in tbe 1980's, Documento de Trabajo No. 111, The Latín American Program The WilsonCenter, Washington, D.C., 1982. ' LIMITES DEL ESTUDIO Y PROMESA DE ENFOQUE 445 poco…
p. 452
04Orden y libertad. Economía política del castigo en Colombia y LatinoaméricaManuel Iturralde · 2022 · p. 2061 cita
[4]del norte global en su camino hacia el capitalismo moderno, que es lo que la idea de desarrollo les está vendiendo (e inclu- so imponiendo desde épocas coloniales) a las sociedades del sur global, que se deben transformar (“desarrollar”) en algo similar a sus contrapartes del norte. Por lo tanto, el desarrollo se…
p. 206
05Homofobia y agresiones verbales: La sanción por transgredir la masculinidad hegemónica. Colombia 1936-1980Walter Alonso Bustamante Tejada · 2008 · p. 441 cita
[5]util para hacer Ia lectura de Ia h istoria de Colombia hasta 1 980. El comienzo del siglo E l proyecto de construcci6n de un Estado colo m biano en el siglo x1x estuvo m a rcado por una alta i n esta b i l idad que se ex pres6, entre otras cosas, en Ia abunda ncia de constituciones politicas nuevas y reformadas 8, Ia…
p. 44
06De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 411 cita
[6]papel político se man- tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991,…
p. 41
07De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 411 cita
[7]tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991, fue notable por el nexo…
p. 41
08Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 1921 cita
[8]libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…
p. 192
09Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 351 cita
[9]for disturbance of the social order and public peace. A transitory clause that became especially odious to political dissidents in subsequent years authorized the government to regulate the press and punish abuses until Congress enacted a press law. The right to possess and traffic in arms was abolished. Suffrage in…
p. 35
10Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1701 cita
[10]1991, cuando la Asam- blea Nacional Constituyente aprobó una nueva Carta. Bases económicas y religiosas Para llevar a cabo el proyecto de la Regeneración, Núñez tuvo que sentar unas bases económicas acordes con la centralización. Con el fin de tener una emisión de dinero que cubriese la totalidad del país, durante su…
p. 170
11Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 101 cita
[11]el Senado de Plenipotenciarios, tom6 posesion de la jefatura del gobierno de la Union Colombiana el general Ju- lian Trujillo, el presidente de la corporacién, doctor Rafael Nunez, inaguro el periodo de la denominada «regeneracién», implicita en este enunciado suyo: hemos llegado a un punto en que estamos con-…
p. 10
12Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 3201 cita
[12]so that state coffers could expand along with public instruction. Radical Liberals understood how the precarious place of the public education network in each state reflected their own tenu- ous hold on political power through client networks. In the wake of the Civil War of 1876 to 1877, political rivalries and…
p. 320
13¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 681 cita
[13]la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…
p. 68
14El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 1261 cita
[14]perspectiva nacional, extraordinariamente matizada en las localidades, dos regímenes políticos dominaron el periodo. Como veremos en las páginas y capítulos siguientes, tuvieron implicaciones en el modelo económico. Desde 1850 hasta 1885 hay un predominio liberal con breves interregnos entre 1854 y 1861. El régimen…
p. 126
15Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 1281 cita
[15]amenazaran con abandonar la República. 129 Bfiíní dicerfiis ítraópits uí Crlrpois Gráfica 18 Fuente: Kalmanovitz, 2012. La República tuvo también una regla de sucesión clara pero sesgada del partido en el poder, con serios proble- mas en los derechos de la oposición, como los vetos a la participación liberal en el…
p. 128
16The Work of Recognition: Caribbean Colombia and the Postemancipation Struggle for CitizenshipJason McGraw · 2014 · p. 1821 cita
[16]much of the Caribbean coast remained morally and politically suspect and outside official control, which encouraged Catholic missions to its hinterlands. The largely Jesuit project to stamp out concubinage and Liberalism reinforced the divide between city and countryside, in the process overlaying new exclusions with…
p. 182
17Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 5681 cita
[17]varios ensayos periodísticos, el señor Núñez advir- tió que la Regeneración era un movimiento que tendía hacia la racionalización del Estado y la vida política: «Si mal no comprendemos y apreciamos la situación, es la ver- dad que estamos saliendo de la época de la imaginación para 569 Eíndnice r ístasóe ld te…
p. 568
18Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · p. 1151 cita
[18]no entiende de “intelectualidades”— y fue clausurada o cuando menos intervenida por el clero y su censura. La reacción de los liberales contra el “nuevo” gobierno de los conservadores provocó uno de los periodos de más intransigencia, represión y oscurantismo de la historia colombiana, el que va de 1886 a 1903; tres…
p. 115
19Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 921 cita
[19]this, however, there was no agree- ment among contenders who sought to control Colombian education. Like most disagreements in Colombia from the mid-nineteenth century to the late twentieth century, educational disputes merged with political party faction- 76 Chapter Four alism. The civil war of 1876 is an example of…
p. 92
20Historia y nación. Tentativas de la escritura de la historia en ColombiaAlexander Betancourt Mendieta · 2020 · p. 131 cita
[20]hija, á nuestra patria. 35 Los relatos escolares mantuvieron un criterio de linealidad allí donde los héroes eran la parte fundamental de la trama histórica y establecieron una diacronía cuyos cortes temporales se mantuvieron durante todo el siglo. XX 36 Las características de los manuales de historia patria y los…
p. 13
21Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · p. 991 cita
[21]la necesidad de ocuparse de la clase obrera, puesto que aún era embrionaria. Por otra parte, la difusión de la encíclica coincidió con el establecimiento de la Regeneración y el reinado de la intransigencia católica, lo cual hizo que la polémica política ocupara las fuerzas de los católicos, dejando a un lado la…
p. 99
22Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 2891 cita
[22]una caracte- rística estructural” (Yunis, 2003: 130). Los controles al comportamiento individual en Colombia nunca fueron muy fuertes. Estos eran impuestos principalmente por la Iglesia católica y la familia, pero fueron interiorizados muy débilmente (González, 1998). El proce- so de modernización (urbanización,…
p. 289
23Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 971 cita
[23]disruption in Colombia. By 1991, the global Catholic Church was itself in a state of crisis. In Colombia, the additional dynamics of a society that was growing increasingly urban and welfare oriented and more open to the values and conceptions of “materialism” prepared Colombians for a more secular society. These…
p. 97
24Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 81 cita
[24]que se han adoptado aquí para la subdivisión cronológica del tema. De hecho, en sus comienzos en las últimas décadas del siglo XIX, la expan- sión cafetera se asentó sobre un régimen de haciendas, principalmente en el occi- dente de Cundinamarca, los Santande- res, Antioquia y en menor medida el Valle del Cauca. Sin…
p. 8
25La dimensión moral del conflicto armado en Colombia. Una lectura a partir de Theodor W. AdornoTulia Almanza Loaiza · 2022 · p. 3421 cita
[25]manera de acceder a la propiedad, aunque significara una confrontación con los grandes propietarios y con el Estado. Pero fue a través de la fabricación de productos de exportación como se llevó a cabo la inserción de la economía al comercio internacional y a la modernización, primero, con la producción de tabaco y,…
p. 342
26Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 2811 cita
[26]ahora, el expendio de café era algo prácticamente desconocido en el país hacia 1850, donde el té y el chocolate eran bebidas más comunes. Los primeros cálculos de la producción cafetera colombiana da- tan de 1874. Para ese año, la cosecha total fue de unos 114 mil sacos, de los cuales el 90% provino de Santander. El…
p. 281
27Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 371 cita
[27]ó n 7. Adicionalmente a su trabajo en las labores del caf é, los trabajadores estaban sometidos a otras obligaciones, como las de trabajo personal subsidiario para la construcci ó n y man tenimiento de caminos, las de polic í a rural y toda una serie de multas por violar las estrictas disposiciones del hacendado. De…
p. 37
28The Agrarian Question and the Peasant Movement in Colombia: Struggles of the National Peasant Association, 1967-1981Leon Zamosc · 1986 · p. 2351 cita
[28]"Colombia," pp. 102—124. 22. The Colombian term gamonal is roughly equivalent to cacique in other Latin Amer- ican countries; it means a political boss at the local or regional level. On the pattern of bipartisan politics during the nineteenth century, see P. Oquist, Violence, pp. 59-62. 23. For a general discussion…
p. 235
29La tierra en ColombiaEstanislao Zuleta, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) · 1973 · p. 1171 cita
[29]al pro pio tiempo que la demanda para su producción se encontraba asegurada ya que, tratándose de un pro ceso de industrialización por sustitución de impor taciones, contaba con una demanda tradicional insa tisfecha, acrecentada por el ascendente volumeñ de población que se incorporaba a las actividades ur banas. De…
p. 117
30Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 421 cita
[30]regiones como el centro y norte del Tolima y el antiguo Caldas. Fueron las zonas cafeteras en regiones centrales del país –aquellas donde se habían concentrado los conflictos entre hacendados y campesinos colonos en las décadas del veinte y treinta– donde fue más cruda la violencia, y donde se produjeron con más…
p. 42
31El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 821 cita
[31]Julio Arboleda, Mariano Ospina Rodrí- guez y José Eusebio Caro, habían defendido con entusiasmo el librecambio 4. Esta dicotomía entre librecambio y democracia se acentuó más profundamente en el pensamiento de la élite conservadora con el advenimiento del romanticismo político radi- cal y plebeyo producto de las…
p. 82
32Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 781 cita
[32]elites sociales fre nte al ejército. D esde la atalaya de 1903, Jo s líder es conserv ador es parecieron co mprender cuán impracticable resultaba gobernar con excl usión absoluta de los liberales; y éstos, cuán imposible era d er rocar a sus adversarios mediante la sublevación armada. En 1903, cuando ya no había…
p. 78
33Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 1081 cita
[33]en ruinas. Quizá lograron una paz perfecta entre ellos, y por eso, la siguiente confrontación se aplazó por cerca de treinta años, pero el país no gozó de paz social, no se lograron desterrar los odios, ni los conflictos, ni las venganzas. Como señaló Fernán González, gran conocedor del tema, “La memoria de los…
p. 108
34Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1301 cita
[34]to guarantee the opposition a reasonable number of seats in Congress, department assemblies, and municipal councils. To do so, in 1905 he arbitrarily dissolved the overwhelmingly Con- servative Congress and convoked in its place a national assembly, which voted to extend his presidential term from six years to 10.…
p. 130
35Colombia and World War I and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 11 cita
[35]ONE Colombia in 1914 In 1914 the republic of Colombia, located in the northwest corner of the South American continent with an area of 461,606 square miles and a population of 5,476, 604, seemed poised to embrace the twentieth century with a period of rapid development. 1 Having put aside the unstable poli- tics and…
p. 1
36Colombia and World War I: The Experience of a Neutral Latin American Nation during the Great War and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 181 cita
[36]Panama’s declaration of independence sparked a protracted series of negotiations with the United States, for the latter at once signed a treaty with the infant republic that allowed it to begin construction of the long-delayed isthmian canal. The U.S. comple- tion of the canal in 1914 and its signing of the…
p. 18
37Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · p. 501 cita
[37]la sociedad (trabajadores asalariados principalmente, pero también campesinos e indígenas y sectores medios urbanos), el conservatismo perdió terreno político para las cruciales elecciones de 1930. La división en dos candidaturas y el errático comportamiento de la Iglesia --cuyos jerarcas vacilaron en apoyar a uno u…
p. 50
38Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 1191 cita
[38]entre sus seguidores. Por eso, desde antes de derrocar al “dictador”, ya habían hallado una fórmula para poner fin a las arraigadas luchas bipartidistas: conservadores y liberales se repartirían milimétricamente el poder. Por una parte, alternarían la Presidencia durante dieciséis años, de manera que cada partido…
p. 119
39Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2401 cita
[39]salido de control en las regiones, y que luego le devolviera el poder a los sectores moderados de las élites políticas liberales y conservadoras. Sin embargo, el plan no salió como lo esperaban. El proceso de pacificación arrojaba resultados más bien pobres y, más grave aún, Rojas no daba señales de querer devolver el…
p. 240
40Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 601 cita
[40]acuerdo político fue la reorganización del país luego del período presidencial del general Gustavo Rojas Pinilla, cuyo mandato se había convertido en un tercer partido capaz de desplazar a los dos tradicionales. Este hecho, unido al deseo de terminar con el periodo conflictivo de la Violencia, generada por la…
p. 60
41Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 781 cita
[41]ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. 4 T erritorial Rule during the National Front and Its Aftermath, 1958–1978 The threat posed by Rojas Pinilla’s populist leanings and his increasingly inde- pendent actions proved to be the final outrage that drove Liberal and Conserva- tive leaders to…
p. 78
42Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · p. 422 citas
[42]planning a coalition government; the Catholic Church had lost interest in the Rojas experiment. Leaders of most of the economic interest groups, representing the upper levels of Colombian economic life, had supported the trade unions in general strikes. On May 10, 1957, the top military leaders asked Rojas to leave…
p. 42
[43]planning a coalition government; the Catholic Church had lost interest in the Rojas experiment. Leaders of most of the economic interest groups, representing the upper levels of Colombian economic life, had supported the trade unions in general strikes. On May 10, 1957, the top military leaders asked Rojas to leave…
p. 42
43Gobernar en medio de la violencia. Estado y paramilitarismo en ColombiaJacobo Grajales · 2017 · p. 181 cita
[44]siglo XIX, la competencia por el control de cargos burocráticos —que permitían mantener las clientelas políticas— también se realizó por medio de la violencia. Las rivalidades por la repartición del aparato del Estado fue uno de los factores mayores de la guerra civil que llamamos la Violencia. 16 Este lazo entre la…
p. 18
44Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 701 cita
[45]dad institucional que, a su vez, permitié un notable desarrollo econémico y social. Al margen de las necesidades practicas de res- taurar la convivencia bipartidista y de librarse de la dictadura cada dia mas autocratica del general Gus- tavo Rojas Pinilla, habia, desde luego, algo mas: el reconocimiento filos6fico de…
p. 70
45Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 3532 citas
[46]México, Siglo Vein- tiuno Editores, 1980, pp. 216 y ss. 360 ECONOMÍA Y NACIÓN ción en la cúpula del poder, Laureano Gómez rechaza con más fuerza todavía la corrupción electoral, por la cual se explica la mayoría liberal en el país. Al confundir al liberalismo y al co- munismo, Laureano Gómez busca el camino para la…
p. 353
[47]México, Siglo Vein- tiuno Editores, 1980, pp. 216 y ss. 360 ECONOMÍA Y NACIÓN ción en la cúpula del poder, Laureano Gómez rechaza con más fuerza todavía la corrupción electoral, por la cual se explica la mayoría liberal en el país. Al confundir al liberalismo y al co- munismo, Laureano Gómez busca el camino para la…
p. 353
46Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 401 cita
[48]economic elites that dominated both polit- ical parties (Pearce 1990, 44). His candidacy expressed the frustration of mil- lions of Colombians disappointed with the failed reformist efforts of the López-Pumarejo government. In April 1948 Gaitan was assassinated in the streets of Bogotá. His death set off an incredible…
p. 40
47Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 2341 cita
[49]ir í a de 1958 a 1974. De este modo la alianza se volvi ó de hierro y el Frente Nacional se convirti ó, como lo se ñ al ó el liberal Alfonso L ó pez Michelsen, en una especie de r é gimen de partido ú nico, sin oposici ó n, que volv í a impensable cualquier pro puesta que no contara con el consenso general. REFORMISMO…
p. 234
48El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 852 citas
[50]uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…
p. 85
[51]uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…
p. 85
49Mayorías sin democracia. Desequilibrio de poderes y Estado de derecho en Colombia, 2002-2009Mauricio García Villegas, Javier Eduardo Revelo Rebolledo · 2009 · p. 411 cita
[52]del sentimiento de pertenencia al partido político, y la capacidad cohesionadora que ello implicaba, motivaron un cambio de estrategia en los partidos. La modorra de las ma- sas fue enfrentada con la proliferación de las viejas prácticas clientelistas. En estas nuevas circunstancias, la burocracia del Estado pasó a…
p. 41
50¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 811 cita
[53]bipartidismo y de los canales institucionales diseñados para ello, poniendo incluso en riesgo la fórmula de alternación en el poder en la reñida competencia electoral por la Presidencia de la República entre el candidato oficialista y el de la Alianza Nacional Popular, ANAPO, en 1970. Por su parte, la ampliación…
p. 81
51When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 203 citas
[54]control in the campo, or countryside) the Violencia was a major force for social change in rural Colombia. 22 \Vh.en peasants formed guenilla groups for their self-defense they began acquiring a sense oftigroup solidarity" leading to true class-con- sciousness. The sectarianism used so successfully by the dominant…
p. 20
[55]control in the campo, or countryside) the Violencia was a major force for social change in rural Colombia. 22 \Vh.en peasants formed guenilla groups for their self-defense they began acquiring a sense oftigroup solidarity" leading to true class-con- sciousness. The sectarianism used so successfully by the dominant…
p. 20
[56]control in the campo, or countryside) the Violencia was a major force for social change in rural Colombia. 22 \Vh.en peasants formed guenilla groups for their self-defense they began acquiring a sense oftigroup solidarity" leading to true class-con- sciousness. The sectarianism used so successfully by the dominant…
p. 20
52When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames David Henderson · 1985 · p. 81 cita
[57]In fact} events seemed to contradict the main thrust ofCamilo Torres's theory: that Violencia disrupted patterns of traditional social control in rural areas} which allowed campesinos to develop a sense of class solidarity and mechanisms for advancing their interests. On the contrary} evi- dence showed that old social…
p. 8
53No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 351 cita
[58]para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición se pone como ejemplo que la luz eléctrica llegó primero al ingenio La Manuelita que a Cali, y que este tuvo primero una red ferroviaria hacia Buenaventura que hacia la ciudad. 13 Tomo Colombia adentro. Relatos territoriales del conflicto armado,…
p. 35
54Making the Green Revolution: Agriculture and Conflict in ColombiaTimothy W. Lorek · 2023 · p. 971 cita
[59]the founding of the Palmira station. Valle del Cauca, Informe relativo. EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:30:17 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. 98 Developing Paradise Mexico and Roosevelt’s New Deal, the global agrarian 1930s…
p. 97
55Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2461 cita
[60]profunda. 1938 Eduardo Santos, presidente de la República; anuncia un gobierno de moderación y ecuanimi- dad («la pausa», después de las reformas sociales). Censo nacional: 8”701.816 habitantes; Bogotá, 340.000. Inauguración del edificio de la Bibliote- ca Nacional. 1939 Jorge Eliécer Gaitán, ministro de Educación.…
p. 246
56Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. CaribeComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 691 cita
[61]pequeño paso para la organización campesina, pero un gran salto para reformar con equidad la estructura agraria del país. La dureza del discurso del presidente Lleras no era nueva. Tampoco gratuita. En 1968, durante la entrega de títulos de propiedad a antiguos terrajeros y aparceros del bajo Sinú, dejaba un vehemente…
p. 69
57Hacer la guerra y matar la política. Líderes políticos asesinados en Norte de SantanderCarlos Andrés Pallares Rincón · 2014 · p. 761 cita
[62]1950, durante la rectoría de Emilio Arango S.J. El 20 de febrero de 1951 se iniciaron las labores académicas en la sede de la Antigua Academia Javeriana 49. 2.4.1. Gobernando entre su gente El escenario con el que inicia el tercer gobierno del Frente Nacional en cabeza del presidente liberal Carlos Lleras Restrepo…
p. 76
58Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 881 cita
[63][...] Era un movimiento de mucha fuerza en el suroeste, [de Antioquia] entoes había un ejercicio de solidaridad para recuperar esas tierras. Yo recuerdo que siendo muy niño yo iba y me trasnochaba en todo ese asunto porque nos metíamos a una finca en la noche, ¿cierto?; en una noche todo lo teníamos ya muy planeado,…
p. 88
59¡Adiós a las FARC! ¿Y ahora qué? Construir ciudadanía, Estado y mercado para unir las tres ColombiasClaudia López Hernández · 2016 · p. 981 cita
[64]estallido de violencia. Esta, a su vez, generó un "derrumbe parcial del Estado", tanto funcional como operacional. El Estado 69 Pécaut precedió a 1\Iigdal, pero no creo probable que este haya leído a a<¡uel. 98 Revisión de la literatura nacional e internacional dejó de prestar servicios clave (comenzando por la…
p. 98
60Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 181 cita
[65]y el Partido Conservador. La última de esas guerras, conocida como la guerra de los Mil Días, transcurrió entre 1899 y 1902 causando 100.000 muertes —sobre una población de menos de tres millones—, y suponiendo, además, la pérdida de Panamá. Es por esto que algunas voces, tomando como base lo anterior, entienden que…
p. 18
61Desafíos de la gobernabilidad democrática. Reformas político-institucionales y movimientos sociales en la región andinaMartín Tanaka, Francine Jácome · 2010 · p. 491 cita
[66]a los ciudadanos. La Constitución de 1991 consolidó el proceso de descentrali- zación política y administrativa que comenzó en el año de 1986 con la refor- ma que permitió la elección popular de alcaldes. Al igual, creó mecanismos de participación directa, como la iniciativa popular, y de comunicación directa con la…
p. 49
62Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 481 cita
[67]Armada y la Fuerza Aérea) mantuvieran una organización jerárquica y territorial y un tipo de equipamiento militar en función de la guerra regular. Con todo, do- minaba la inercia presupuestal que, si respondía a la larga tradición civilista, implicaba la debilidad fiscal puesto que las élites del poder no querían…
p. 48
63Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 2831 cita
[68]elegir a 70 miembros. El 4 de febrero de 1991, se instaló en el salón Elíptico del Congreso, la Asamblea. Tres constituyentes fueron elegidos como copresidentes: Alvaro Gómez Hurtado, Antonio Navarro Wolf y Horacio Serpa Uribe. El 4 de julio fue proclamada la nueva Constitución, que acentuó temáticamente los derechos…
p. 283
64Cambiar el futuro. Historia de los procesos de paz en Colombia (1981-2016)Eduardo Pizarro Leongómez · 2017 · p. 1931 cita
[69]el país. A pesar de lo corto del tiempo, su coordinador, Ricardo Santamaría, sostiene que hubo mucho interés, el cual se vio reflejado, por ejemplo, en el Una de las mayores paradojas de la Constitución de 1991 fue que esta nació con base en la controvertida figura del “estado de sitio”. En efecto, el presidente…
p. 193
65Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · p. 1461 cita
[70]la cuestión ecológica promovida por Misael Pastrana; la Fiscalía de gran tamaño impulsada por Gómez Hurtado, tema en el cual derrotó al Gobierno, y la configuración del Consejo Superior de la Judicatura como un cuerpo de corte jurídico, una alta magistratura, la más importante de todas, me dijo alguna vez Gómez…
p. 146
66Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 851 cita
[71]Era esperanzador ver a los tres copresidentes de la Asamblea, tan distintos, dándose la mano y liderando el proceso con convicción y convivencia. Nada menos que Álvaro Gómez, hijo del gran caudillo conservador Laureano Gómez, sentado al lado de Antonio Navarro, exguerrillero del M-19, la misma organización armada que…
p. 85
67Peacebuilding in Colombia: From the Lens of Community and PolicyJoan C. Lopez, Beth Fisher-Yoshida · 2024 · p. 451 cita
[72]The elected president, Cesar Gaviria, formed the Constitu - ent Assembly composed of 70 constituyentes, or constituents, representing the diverse political and cultural expressions of the country, who were in turn rep - resented by three political forces as presidents of the Constituent Assembly: the Salvacion…
p. 45
68Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesSara Victoria Alvarado, Eduardo A. Rueda Barrera, Pablo Gentili (editores) · 2016 · p. 701 cita
[73]Respecto al litigio incluyente, porque para lograr la eficacia de tales derechos y ante la ausencia de un Estado de bienestar que ad- ministrativamente los aplique, las personas tienen que hacer uso de acciones constitucionales como la tutela, acciones populares, recursos de petición, de grupo, entre muchas más que…
p. 70
69Paz en Colombia: perspectivas, desafíos, opcionesMartha Nussbaum, Sara Victoria Alvarado (ed.), Eduardo A. Rueda Barrera (ed.), Pablo Gentili (ed.) · 2016 · p. 701 cita
[74]Respecto al litigio incluyente, porque para lograr la eficacia de tales derechos y ante la ausencia de un Estado de bienestar que ad- ministrativamente los aplique, las personas tienen que hacer uso de acciones constitucionales como la tutela, acciones populares, recursos de petición, de grupo, entre muchas más que…
p. 70
70Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 211 cita
[75]última década, que por sí solas no cambiaron el rumbo del conflicto, pero que indudablemente sentaron las bases para afrontarlo con mayores posibilidades de éxito. Si la Constitución del 91 fue una apertura institucional para la insurgencia, la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras fue una incursión, incipiente…
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