Primera presidencia de Rafael Núñez (1880-1882)
Entre el 8 de abril de 1880 y el 1 de abril de 1882, Rafael Núñez gobernó Colombia como primer ensayo de la Regeneración: fundó el Banco Nacional, impuso aranceles proteccionistas y consolidó la alianza entre liberales independientes y conservadores, sentando las bases del giro centralista que culminaría en la Constitución de 1886.
Ficha del acontecimiento
Síntesis
- Cuándo
- 8 de abril de 1880 – 1 de abril de 1882
- Dónde
- Colombia, Bogotá, Cauca, Tolima, Cartagena, Panamá, Antioquia, Santander, Costa Caribe, Rionegro
- Protagonistas
- Rafael Núñez, Manuel Murillo Toro, Miguel Antonio Caro, Aquileo Parra, Julián Trujillo, José María Samper, Salvador Camacho Roldán, Partido Liberal, Partido Conservador, Banco Nacional
Lectura causal
Causas, hecho y consecuencias
Causas
- La guerra civil de 1876-1877, librada principalmente en el Cauca y el Tolima, fracturó el Partido Liberal entre radicales e independientes y dejó un costo fiscal equivalente al 118% del presupuesto nacional de 1878, agotando los recursos del Estado central.
- El colapso de las exportaciones de tabaco desde 1875 y la caída de precios de la quina minaron la base material del modelo librecambista radical, erosionando su credibilidad ideológica y fiscal.
- La muerte de Manuel Murillo Toro en 1880 privó al radicalismo de su líder histórico justo en el año electoral, facilitando el ascenso de Núñez.
- La crisis del sistema federal —aduanas internas que frenaban el comercio, inseguridad de la vida y la propiedad, ejércitos estatales y caudillismo— proporcionó a Núñez el argumento central para su programa de fortalecimiento del gobierno central.
- La alianza progresiva entre liberales independientes encabezados por Núñez y sectores conservadores moderados, construida desde la candidatura fallida de 1875 y consolidada tras la guerra de 1876-1877, le dio la base electoral y política para ganar la presidencia en 1880.
Consecuencias
- Se fundó el Banco Nacional (Ley 39 de 1880, inaugurado el 1º de enero de 1881), primer instrumento financiero propio del Estado central colombiano, que operó en la práctica como agente fiscal del gobierno financiando el déficit mediante emisión de papel moneda.
- Se estableció un giro proteccionista con recargos arancelarios para artículos como ropa y muebles, rompiendo el principio librecambista que había orientado la política comercial radical.
- La política de tierras baldías fue reformada: el Decreto 505 de 1881 suspendió adjudicaciones y la Ley 48 de 1882 estableció que la propiedad se adquiere por el cultivo y que los baldíos revierten al Estado si en diez años no hay cultivo.
- La alianza liberal-conservadora y el programa centralista ensayados en este período sentaron las condiciones institucionales e ideológicas que condujeron a la Constitución de 1886, al Concordato con la Iglesia y a la Hegemonía Conservadora que se extendería hasta 1930.
- El pensamiento conservador —autoritarismo, uso del sentimiento religioso como control social, rechazo a la movilización plebeya— comenzó a filtrarse en los escritos y la práctica de Núñez desde 1880, aunque su predominio pleno se consolidaría después de 1884.
La clave interpretativa
Por qué importa
La primera presidencia de Núñez es el laboratorio donde se ensamblaron las tres piezas de la Regeneración: la alianza liberal-conservadora, la centralización financiera y el proteccionismo arancelario, todo ello antes de que hubiera nueva constitución o guerra civil que lo forzara. Comprender este tramo permite distinguir entre el proyecto regeneracionista como respuesta racional a una crisis fiscal y federalista real, y su posterior deriva autoritaria y confesional; es decir, separa la necesidad histórica del uso político que se hizo de ella. Además, el giro de 1880-1882 clausuró definitivamente el ciclo liberal radical iniciado en 1850 y abrió el período conservador más largo de América Latina en el siglo XIX.
Desarrollo histórico
La historia completa
Primera presidencia de Rafael Núñez (1880-1882)
La primera administración de Rafael Núñez, entre el 8 de abril de 1880 y el 1 de abril de 1882, es el momento en que el edificio liberal levantado en Rionegro empieza a moverse desde adentro. No hubo todavía nueva constitución, ni concordato, ni guerra civil desencadenante: la Regeneración plena vendría después de 1884. Pero en estos veinticuatro meses se ensamblaron las tres piezas que la harían posible: una alianza inédita entre liberales independientes y conservadores moderados, una arquitectura financiera centralizada en torno al Banco Nacional recién fundado, y un giro arancelario que rompía con el librecambio ortodoxo del radicalismo. El tramo se comprende mejor como laboratorio: un ensayo donde la quiebra fiscal del federalismo y una reorientación ideológica todavía incompleta encontraron, por primera vez, un vehículo institucional común.
El país que Núñez recibe
El régimen liberal que gobernaba Colombia desde 1850, con breves interregnos entre 1854 y 1861, había entrado en crisis abierta a partir de 1876. La guerra civil de 1876-1877 —desatada por el rechazo del Partido Conservador y la Iglesia católica a las reformas educativas laicas que el liberalismo radical impulsaba desde 1870, incluida la contratación de una misión pedagógica alemana— duró once meses, se libró principalmente en el Cauca y el Tolima, y dejó al fisco maltrecho: su costo equivalió al 118% del presupuesto nacional aprobado para 1878. Ese solo dato basta para entender por qué la administración siguiente no podía gobernar como si nada hubiera pasado.
El daño no era únicamente financiero. La guerra fracturó al Partido Liberal. De un lado quedaron los radicales, herederos de la constitución federal de 1863 y del proyecto secularizador; del otro, un grupo de independientes encabezado por Rafael Núñez que empezó a tejer acuerdos con conservadores moderados. La muerte de Manuel Murillo Toro en 1880 —líder histórico e ideológico del radicalismo— selló el desenlace: sin su figura, la fracción radical perdió centro de gravedad justo en el año electoral. Varios liberales prominentes —José María Samper, Salvador Camacho Roldán, Camilo A. Echeverri, Ramón Santodomingo Vila, Nicolás Pereira Gamba— habían empezado ya a transar con el conservatismo o a incorporarse a él, en un movimiento que se leía como aburguesamiento del liberalismo y búsqueda de arreglos con los adversarios doctrinales.
A esa fractura política se sumaba un derrumbe económico. Las exportaciones de tabaco, columna del modelo librecambista radical, se hundieron a partir de 1875; la quina, otro pilar, siguió el mismo camino. Con ellas se erosionó la base material del optimismo aperturista: el país exportador que la generación de Murillo Toro había imaginado no estaba dando lo prometido, y las tesis del librecambio incondicional empezaron a sonar menos como sentido común y más como dogma vencido. El comercio exterior se contraía justo cuando el fisco necesitaba ampliar su base de recaudo aduanero, y esa contradicción alimentaba, año tras año, la insolvencia del Ejecutivo.
El diagnóstico institucional era, si cabe, más severo. El federalismo de 1863 había producido nueve estados soberanos con ejércitos propios, aduanas interestatales que frenaban el comercio interno, guardias nacionales usadas para inclinar elecciones y una proliferación de tropas paramilitares bajo mando de caudillos, terratenientes y curas, reclutadas a la fuerza. El gobierno central, desprovisto de ejército nacional efectivo, absorbía los costos de guerras civiles que los estados le trasladaban como si fuesen acreedores privados. El déficit federal acumulado entre 1868 y 1881 equivalía aproximadamente al gasto invertido en la administración de los territorios nacionales periféricos —territorios que, bajo un federalismo consecuente, habrían debido correr por cuenta de los estados—. A ese cuadro se sumaban al menos ocho grandes guerras civiles en el siglo, veintitrés contiendas regionales y hasta setenta conflictos menores, que fugaban capital, minaban el poder de compra y sembraban desconfianza en el gobierno.
Esa era la herencia. Cualquier presidente que llegara en 1880 tendría que administrar la insolvencia. Núñez, además, quería aprovecharla.
La candidatura larga: de 1875 a la banda presidencial
La aspiración de Núñez venía de lejos. Ya en 1875 había lanzado una candidatura presidencial contra Aquileo Parra, el candidato radical, defendida activamente por medios como El Federalista, redactado en San Gil por José María Baraya. Aquella primera tentativa fracasó, pero fijó el mapa: había un electorado descontento con el radicalismo dispuesto a apostar por un liberal atípico, cartagenero, que había hecho carrera en la diplomacia y el pensamiento más que en el caudillismo militar.
Tras la guerra civil de 1876-1877, la mecánica cambió. Los liberales independientes empezaron a pactar con sectores conservadores para respaldar a Núñez frente a los candidatos radicales. El primer beneficio de esa arquitectura fue Julián Trujillo, general payanés cuyo prestigio militar en la guerra recién terminada Núñez supo capitalizar, impulsándolo a la presidencia para el bienio 1878-1880. Trujillo —abogado y general, expresidente del Cauca y de Antioquia, exministro de Estado— gobernó con promesas de conciliación y contrarreforma frente a la política radical precedente. Bajo su mandato se levantó el exilio de los obispos de Popayán, Pasto, Antioquia y Medellín, expulsados por el gobierno de Parra; se derogó la ley aprobada por el Congreso de 1877 que sancionaba la intervención política de la Iglesia; y se libraron pulsos con los estados de Cauca, Magdalena y Antioquia, cuyos ejércitos fueron sometidos.
Fue en el discurso inaugural de ese gobierno, el 1 de abril de 1878, cuando Núñez —entonces presidente del Senado de Plenipotenciarios— pronunció la frase que quedaría como acta de nacimiento del programa: "hemos llegado a un punto en que estamos confrontando este preciso dilema: regeneración administrativa fundamental o catástrofe". El texto se publicó en el Diario Oficial número 4147. La palabra "administrativa" es decisiva: como el propio Núñez aclararía después en sus reminiscencias, aún no hablaba de refundación política. Todavía en 1884 no creía practicable ni necesario un cambio constitucional profundo. Lo que proponía en 1878 era una rectificación del funcionamiento del Estado dentro del marco de 1863, no su reemplazo.
Con Trujillo desgastado por sus propios choques y sin candidato radical de peso capaz de heredar el legado de Murillo Toro, Núñez se convirtió en 1880 en el nombre lógico. Su programa —retorno a la autoridad y fortalecimiento del gobierno central— encontró amplio eco. La alianza con el conservatismo se fue consolidando, aunque en esta primera fase todavía no dominaba su pensamiento; la ascendencia de Miguel Antonio Caro y la hegemonía doctrinaria conservadora en su entorno solo se afirmarían plenamente después de finales de 1884.
Toma de posesión y programa
El 8 de abril de 1880 Núñez tomó posesión de la presidencia de los Estados Unidos de Colombia. Su discurso-programa marcó los ejes de gobierno: continuidad de la rectificación religiosa iniciada por Trujillo, restablecimiento del orden y de la seguridad de la vida y la propiedad, estímulo al desarrollo económico, y —punto que concentraría después su energía institucional— fundación de un banco nacional.
El giro doctrinario ya estaba en marcha en los papeles. Núñez articulaba la Regeneración como paso "de la época de la imaginación a la del criterio", y "de la época de los combates a la paz científica". Reprochaba al radicalismo haber fundado su doctrina sobre "hechos materiales y tangibles" ignorando "las fuerzas y elementos invisibles" —crítica que equiparaba al error del positivismo y del agnosticismo— y le imputaba el "empleo inmoderado de la línea recta" en política, es decir, la pretensión de deducir instituciones abstractas sin atender a las condiciones concretas del país. La Constitución que Colombia necesitaba, argumentaba, debía ser reflejo de su topografía, su clima, su etnología, sus tradiciones e historia. En esa retórica ya asomaba lo que sería la Constitución de 1886: paso del federalismo al centralismo, de la supremacía del legislativo a la del ejecutivo, de la libertad amplia a la restricción, del laicismo al Concordato. Pero en 1880 esa arquitectura seguía siendo horizonte, no programa vigente.
El pensamiento conservador —autoritarismo, uso del sentimiento religioso como control social, rechazo a la política apoyada en movilizaciones plebeyas— comenzaba a filtrarse en los escritos de Núñez desde 1880, aunque su predominio pleno tardaría en cuajar. Entre los independientes prevalecía la convicción de que el orden era condición del progreso; el propio Núñez llegaría a formular la idea con crudeza al sugerir que "más policía" era lo que faltaba para tener más progreso.
El Banco Nacional: agente fiscal para un Estado insolvente
La pieza más duradera del primer gobierno fue el Banco Nacional. Autorizado por la Ley 39 de 1880 e inaugurado el 1º de enero de 1881, nació de una necesidad fiscal antes que de una teoría monetaria. El propio Núñez reconocería en su Mensaje al Congreso de 1882 que las guerras civiles y la inquietud política habían agotado los recursos fiscales del país. El Estado central, atrapado entre déficits recurrentes, costos trasladados por los estados y contracción exportadora, no podía sostenerse solo con aduanas.
Para financiar el capital del banco proyectado, en 1880 el gobierno negoció con la compañía del Ferrocarril de Panamá un anticipo de la participación estatal: recibió un préstamo de dos millones de pesos como avance por veintisiete anualidades futuras. La operación es reveladora: se hipotecaba renta futura de un activo colonial —el paso interoceánico— para levantar la institución financiera que sostendría al Estado presente.
El diseño institucional del banco pretendía cierta independencia, pero en la práctica funcionó desde el principio como agente fiscal del gobierno, financiando el déficit público mediante emisión de papel moneda. No fue antecedente de banca central en sentido moderno: no ejerció monopolio de emisión —privilegio que solo llegaría con la Ley 57 de 1887— ni actuó como prestamista de última instancia. Su tarea real era más elemental: proveer al Ejecutivo de un instrumento propio para emitir, prestar y sostener el gasto sin depender de los banqueros particulares de Bogotá, que habían tenido bajo el radicalismo un poder de veto de facto sobre las finanzas del gobierno.
Sectores contemporáneos leyeron el Banco Nacional como semilla de un proyecto de industrialización nacional autónomo. La interpretación exagera el alcance —la intervención económica de la Regeneración fue moderada si se compara con el porfiriato mexicano o con el balmacedismo chileno—, pero apunta a un cambio real: por primera vez desde 1863 el Estado central colombiano se dotaba de una palanca financiera propia, y ese solo hecho reordenaba el equilibrio entre gobierno nacional y bancos privados regionales. Los banqueros bogotanos que hasta entonces habían negociado los empréstitos internos en condiciones cercanas al monopolio pasaron a tener enfrente a un competidor institucional respaldado por el Ejecutivo. El desplazamiento no fue completo ni inmediato —los bancos privados siguieron operando, y varios de ellos mantuvieron privilegios de emisión hasta la reforma de 1887—, pero la aritmética del crédito público comenzó a inclinarse hacia el nuevo actor.
El giro proteccionista
El segundo instrumento fue el arancel. Núñez había sido librecambista militante antes de la presidencia; su viraje hacia el proteccionismo durante 1880-1882 requirió justificación pública y la ofreció en dos registros. Uno técnico: economistas liberales como John Stuart Mill —cita que le importaba, por su respetabilidad doctrinaria— no habían sido librecambistas incondicionales, sino que admitían protección temporal para industrias nacientes. Otro material: Colombia carecía de artefactos mecánicos, y sin fomento arancelario a su producción interna seguiría siendo un país sin base manufacturera.
En términos concretos, el primer gobierno estableció un recargo para artículos cuya producción interna se quería fomentar, en particular ropa y muebles. La medida era selectiva y modesta —no una reforma arancelaria integral—, pero rompía el principio librecambista que había orientado la política comercial radical. La justificación se apoyaba menos en Friedrich List o en teorías nacionalistas que en la constatación de que el modelo exportador se había hundido: sin tabaco ni quina que sostuvieran las divisas, importar todo lo manufacturado ya no era estrategia sino resignación.
Junto al arancel se movió la política de tierras. El Decreto 505 del 22 de julio de 1881 suspendió las adjudicaciones de baldíos en todo el país hasta que el Congreso legislara sobre la materia, exceptuando adjudicaciones a cultivadores y a empresarios de colonización. Al año siguiente, la Ley 48 del 28 de agosto de 1882 fijó el nuevo marco: defensa del cultivador, adquisición de propiedad por el cultivo cualquiera fuera la extensión, y reversión al Estado si en diez años no se había establecido cultivo. La ley intentaba corregir el desorden acumulado en la asignación de baldíos, favoreciendo la ocupación productiva frente a la especulación titular.
Iglesia, educación y el continuum con Trujillo
En materia religiosa, Núñez profundizó lo que Trujillo había empezado. La reintegración de los obispos exiliados y la derogación de las sanciones a la intervención política eclesiástica ya eran hechos consumados cuando Núñez tomó posesión; su primer gobierno mantuvo esa orientación rectificadora sin producir todavía un nuevo pacto Iglesia-Estado. El Concordato tendría que esperar a la Constitución de 1886 y sus desarrollos posteriores.
La política educativa siguió trayectoria paralela: sin desmontar formalmente el sistema instaurado por la reforma de 1870, el clima había cambiado. La colaboración estatal con la Iglesia en instrucción pública dejaría de ser tabú. El Artículo 41 de la Constitución de 1886 dispondría que la educación pública se organizaría en concordancia con la religión católica, entregándole a la Iglesia el control de la educación pública y la vigilancia de la privada, revirtiendo el principio de neutralidad instaurado por los radicales. Pero eso vendría después. En 1880-1882 lo que hubo fue distensión, no reversión formal: se dejó de perseguir la enseñanza confesional, se toleró el retorno silencioso del clero a las aulas, y el discurso oficial cambió de tono sin cambiar la letra de la ley.
El gobierno de Núñez modificó el horizonte simbólico de la disputa: dejó de defender el laicismo escolar como frontera intransigente. Esa suavización, pequeña en la letra, tuvo efectos duraderos en la retórica pública: reintrodujo la legitimidad de que el Estado colaborara con la Iglesia en la formación de los ciudadanos, terreno que el radicalismo había pretendido cerrar por decreto.
Prensa, opinión y desprestigio
El periodismo del período era militante, combativo, extremamente politizado; los diarios eran arma central de las luchas políticas. Núñez heredó esa cultura y la reforzó a su modo. Sus alianzas con conservadores fueron cultivadas en gran medida por la prensa, y sus adversarios encontraron en periódicos satíricos su munición más filuda.
El Fígaro, publicación satírica, dedicó al final del primer gobierno caricaturas que lo pintaban en franca decadencia: imágenes de Núñez cayendo por las escaleras del palacio presidencial, alusiones a la ruina del erario público. Los caricaturistas del periódico —Salvador Presas y su socio Bernardino Lombana— pagarían caro su oficio. Lombana moriría combatiendo; Presas debió salir de Colombia hacia 1883.
La escena revela el registro real del debate: no era una discusión académica entre doctrinas, sino un enfrentamiento donde el ridículo, la caricatura y la calle importaban tanto como el editorial. La pretensión regeneracionista de reemplazar "los combates" por "la paz científica" tropezaba, en el terreno de la opinión, con periódicos que insistían en el combate. Entre 1880 y 1882 el control seguía siendo imperfecto y la caricatura circulaba con relativa impunidad. La primera presidencia queda, en ese sentido, del lado indulgente: incómoda con sus críticos, pero todavía sin instrumentos jurídicos para silenciarlos.
La salida y el interregno Zaldúa
La Constitución de 1863 prohibía la reelección continua, y ese solo dato obligaba a Núñez a construir una presidencia interpuesta si quería preservar la maquinaria armada durante su bienio. La operación se preparó con tiempo. Núñez no buscó forzar la letra constitucional ni desafiarla frontalmente: prefirió una figura de transición que mantuviera el equilibrio interno de la coalición y no cerrara las puertas a su regreso. En abril de 1881, con casi un año todavía por delante en su mandato, se lanzó la candidatura de Francisco Javier Zaldúa —jurista de larga trayectoria, hombre respetado— bajo el signo de la "unión liberal", proclamada por el radical José María Rojas Garrido. El nombre de Zaldúa era una concesión aparente a los radicales, y en ese carácter fue aceptado; pero la aritmética del Congreso y la fuerza real de los independientes garantizaban que el interinato quedaría bajo tutela de Núñez.
La aparente reconciliación intrapartidista resultó frágil desde el primer día. Zaldúa tomó posesión el 1 de abril de 1882, cerrando el primer gobierno de Núñez, y encontró que la coalición que lo había elevado no estaba dispuesta a devolverle margen de maniobra. Era un gobernante de edad avanzada, y desde el principio enfrentó la enconada oposición de Núñez, que prácticamente le impidió ejercer la plenitud de sus facultades constitucionales. El Congreso, dividido entre radicales e independientes, vetó a Felipe Zapata como ministro de Relaciones Exteriores en represalia por sus ataques a Núñez —episodio pequeño en apariencia, revelador de fondo—. Durante la presidencia de Zaldúa se reanudaron las relaciones con la Santa Sede y llegó a Bogotá el primer legado pontificio, monseñor Juan Bautista Agnozzi, en otra estación del acercamiento a Roma que la Regeneración culminaría.
Zaldúa falleció el 21 o 22 de diciembre de 1882. El procurador Clímaco Calderón Reyes asumió interinamente la presidencia por horas, entre el 21 y el 22 de diciembre, hasta que José Eusebio Otálora tomó posesión el 22 de diciembre de 1882 para completar el período hasta el 1 de abril de 1884. Otálora pertenecía a la fracción independiente, no al radicalismo; algunas maniobras del radicalismo intentaron acercarlo, sin éxito duradero.
Con el terreno preparado, Núñez ganó las elecciones presidenciales del primer domingo de septiembre de 1883 contra Solón Wilches Calderón (1835-1893), candidato calificado como "ocasional" del radicalismo. El apoyo conservador fue decisivo, junto con los votos de los liberales independientes: Núñez obtuvo la mayoría de los estados. Su segunda posesión, el 7 de agosto de 1884, abriría el bienio 1884-1886, marcado por la guerra civil que pondría fin a la Constitución de 1863 y por la expedición de la Constitución de 1886. Pero eso pertenece a otro capítulo.
Balance de un laboratorio
El primer gobierno de Núñez no fue todavía la Regeneración. Sus instrumentos fueron limitados —un banco fiscal, un recargo arancelario selectivo, una ley de baldíos, la profundización de una distensión religiosa ya iniciada— y su horizonte doctrinario, aunque explícito desde 1878, seguía siendo cauteloso: "regeneración administrativa", no refundación constitucional. Fue en ese sentido un ensayo, no un desenlace.
Pero fue el ensayo decisivo. Probó, primero, que la alianza entre liberales independientes y conservadores moderados podía sostener un gobierno, no solo ganar una elección: sin esa prueba de laboratorio, el pacto pleno con el conservatismo de Caro que sostendría la Constitución de 1886 no habría tenido base política verificable. Probó, además, que era posible dotar al Estado central de una palanca financiera propia sin colapsar el sistema de crédito: el Banco Nacional funcionó, imperfectamente, y sobrevivió a las críticas de los banqueros bogotanos, allanando el camino al monopolio de emisión de 1887. Y probó, por último, que el proteccionismo selectivo podía instalarse como política de Estado sin generar la revuelta comercial que sus adversarios anunciaban.
Queda por resolver la vieja pregunta: ¿fue el giro pragmatismo forzado por la quiebra fiscal o convicción doctrinaria ya madurada? Las cifras del colapso —118% del presupuesto de 1878 consumido por la guerra, hundimiento de tabaco y quina, déficit federal acumulado 1868-1881, imposibilidad de sostener los territorios nacionales— hacen difícil negar el peso de la emergencia. Sin esa presión estructural, el viraje no habría tenido urgencia ni justificación pública creíble. Pero la cronología resiste la lectura puramente materialista. La frase de 1878 antecede al colapso fiscal más grave; la rectificación religiosa se puso en marcha antes de que Núñez llegara al poder; los elementos del pensamiento conservador empezaron a dominar sus escritos desde 1880, en un desplazamiento que la sola urgencia presupuestaria no explica. La crisis obligó a hacer lo que Núñez y su generación de independientes ya querían hacer, y le proporcionó la coartada legítima para hacerlo.
El primer gobierno es el punto donde esas dos fuerzas confluyeron sin fundirse todavía. La emergencia fiscal aportó el combustible; la reorientación ideológica en curso fijó la dirección. El Banco Nacional y el arancel proteccionista fueron a la vez instrumentos pragmáticos —resolvían un problema inmediato— y encarnaciones anticipadas de un proyecto doctrinario más amplio, cuya arquitectura plena solo se armaría después de la guerra civil de 1885 y la Constitución de 1886.
Que ese proyecto se llamara "regeneración administrativa" en 1878 y otra cosa en 1886 marca la distancia recorrida. En 1880-1882 Núñez todavía se pensaba dentro de la Constitución de 1863, corrigiéndola. En 1886 firmaría su antítesis. Entre ambas fechas está el laboratorio: dos años de gobierno donde se probaron, en pequeño, las piezas que servirían para el edificio grande.
La época alrededor
Este hecho no ocurrió solo
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
01¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 681 cita
[1]la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…p. 68
02Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 143, 1502 citas
[2]el fraude para garantizar ese voto era grande, tanto para los poderes locales como para el gobierno de la federaci ó n. Las divisio nes del Partido Liberal se convert í an en incentivos para golpes y re voluciones y, como dos estados fueron dominados por los conserva dores (Antioquia y Tolima), la disputa por los…p. 143
[8]social y pol í tico e ilusionaron a las masas urbanas con una “ ciudadan í a ” irresponsable, con el sue ñ o de la igualdad civil y pol í tica de todos, con la utop í a de un Estado que distribuyera beneficios a los pobres y de una sociedad sin ricos, y hab í an convertido a los esclavos y a sus descendientes…p. 150
03Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · p. 1511 cita
[3]period show a decline in enrolments, and the central governments neglected public education almost totally to the point that, in some years, it included no item for education in the na- tional budget. 8 The education reform of President Eustorgio Sal gar proposed compulsory elementary schooling, neutrality in…p. 151
04Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 320, 3242 citas
[4]republican entrepre- neurship and virtue within a large master plan of internal mar- kets and circulation. That was because some leaders of the Liberal Party came to see the Catholic Church as an institution that firmly backed the Conservative Party and so needed to be controlled by the Liberal Party dominated…p. 324
[7]so that state coffers could expand along with public instruction. Radical Liberals understood how the precarious place of the public education network in each state reflected their own tenu- ous hold on political power through client networks. In the wake of the Civil War of 1876 to 1877, political rivalries and…p. 320
05Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1241 cita
[5]ejemplo de lo que llegó a generar estos desacuerdos fue la guerra civil de 1876: se gestó, entre otras razones, por el desacuerdo manifiesto del Partido Conservador y la Iglesia católica con las reformas educativas introducidas desde 1870 por el liberalismo radical en el poder, que impuso la enseñanza laica, la…p. 124
06Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 53, 56, 593 citas
[6]ito disciplinado y, según se qu e jara el Secretario del Tesoro en 1 878, la operación costó el 1 18 % del presupuesto na- c i ona l apro bado para aquel año. El con fli cto duró 1 1 m eses y se libró principalmente en el Ca uca y cll o lima. Los clérigos de Palmira, Ca rta go y Tuluá abanderaron la causa…p. 53
[41]e el manifiesto proteccionismo de N úñe z y la c re ación del Ba nco Nac ional y del papel mone da plantaron la se- milla de la industrialización co mo un p royec to de d esarrollo na - cional autónomo. El grad o de inter vención eco n ómica de la Re ge n erac i ón fue moderado en compara ci ón co n otros modelo s co…p. 59
[62]as libe rt ades individuales y e nton ces decayó el núm ero y vitalidad iconoclasta de periódicos y publicaciones. Los pasquines y perió- dicos irresponsables que florecieron durante el federali smo fue- r on sustituidos por pub li caciones o btu sas y tan sectarias. N úñ cz y Ca ro, d os hombr es provenient es de la…p. 56
07Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 114, 1232 citas
[9]central de intervenir en la política de cada estado soberano en la década de los setenta, y la de unos estados intentando mani- pular la de los vecinos, trajo consigo un resquebrajamiento no sólo de la unidad política sino también del mercado interior, porque las rivalidades llevaron a implantar adua- nas que frenaban…p. 114
[34]los billetes. El Banco era independiente en su diseño institucional y al secreta- rio de Hacienda se le prohibía asistir a su junta directiva. Sin embargo, sus compromisos de emisión moderada no fueron creíbles, en especial el de no superar el límite de los 12 millones de pesos, que era en ese entonces el presu-…p. 123
08Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 31, 342 citas
[10]debate there was a “conversation among gentlemen,” as one writer phrased it. 18 The debate over liberal and conservative principles was an intra- elite affair in which traditional leaders of society fought to impose their ideals as they marched at the head of peasant armies whose cadres were clients first and…p. 31
[32]our export goods at a disadvantage with respect to similar goods from other countries.” He pointed out that Mexico, Argentina, and Chile had entered a new era thanks chiefly to railroads that had helped bring both prosperity and peace. “For Colombia,” he concluded, “the moment has come to enter the main- stream unless…p. 34
09Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 3511 cita
[11]El valor de las exporta ciones de tabaco, producidas en un' pequeño enclave del Magdalena Medio, aumentó rápidamente hasta promediar entre dos y tres millones de pesos oro entre 1850 y 1875. Pero el colapso de la economía exporta· dora de tabaco, a partir de la última fecha, simultáneamente con la calda de la demanda…p. 351
10El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 126, 1432 citas
[12]perspectiva nacional, extraordinariamente matizada en las localidades, dos regímenes políticos dominaron el periodo. Como veremos en las páginas y capítulos siguientes, tuvieron implicaciones en el modelo económico. Desde 1850 hasta 1885 hay un predominio liberal con breves interregnos entre 1854 y 1861. El régimen…p. 126
[33]en 1875, se insertaba en un me- dio político de por sí inestable y explosivo. Las guerras civiles nacionales y locales y la precariedad del "orden público" presionaban sobre un presu- puesto famélico que en el periodo federal y durante la República Unitaria debió cubrirse parcialmente por el Estado central. Pasados…p. 143
11La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 1461 cita
[13]decir que triunfen los principios subversores de la sociedad. Por el contrario, ya para enton - ces corría una fuerte tendencia dentro del liberalismo -espe - cialmente el aburguesado- para hacer arreglos con los opo - sitores ideológicos, siendo uno de los más visibles capitanes de este movimiento don José María…p. 146
12Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 41, 49, 603 citas
[14]algunos tenían fortunas independientes, más bien modestas, y cuidaban alguna ha- cienda o un negocio comercial, la ma- yoría de los dirigentes radicales se ha- bía dedicado ante todo al mundo de la política y de la ideología. Cuando no ocupaban un cargo público, un minis- terio o la presidencia, la enseñanza y el…p. 41
[18]era irrevocablemente liberal. Los acontecimientos de fines de ese año no sólo lo entregaron, ob- jetivamente, en manos de los conser- vadores, sino que lo convencieron de que el radicalismo no debía volver a levantar cabeza. Y los elementos del pensamiento conservador, el autori- tarismo, la utilización del…p. 60
[21]redil radical. Los in- dependientes se unían en la oposición, pero estar en el gobierno los dividía, y muchos empezaban a ver peligrosa la estrategia nuñista y a preferir buscar la unión liberal para hacer solos las re- formas. Las suspicacias aumentaron con el discurso de Núñez en la Uni- versidad Nacional, cuando…p. 49
13Historia del Periodismo ColombianoAntonio Cacua Prada · 1983 · p. 861 cita
[15]de 17 páginas, a tres columnas y con abundante y selecto material. En la edición No. 1467 registraron la desaparición de su editor don Dom ingo Gon zález Rubio del cual hicieron un merecido elogio. Publicaron los discursos pronunciados ante su tumba y el Acuerdo de la Sociedad Tipográfica, decretándole honores.…p. 86
14Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 518, 535, 5413 citas
[16]que llevó primero a la aceptación forzosa de sus billetes 641 Discurso de Núñez al inaugurarse el Banco Nacional, La Reforma, Bogotá, 1.º de enero de 1881. Rafael Núñez (N-5), tomo 3, pág. 78. 642 Su fundación fue autorizada por la Ley 39 de 1880; había sido uno de los puntos del discurso-programa de Núñez el 8 de…p. 518
[36]son síntomas que espantan. ¿Por qué remover aquí esas cuestiones? ¿Por qué querer volver a las escenas de 1853, ya completamente olvidadas?». Repertorio Colombiano, Bogotá, abril, 1880, Revista del mes. 678 «Para hacer posible la introducción [en el estado de Bolívar] de la industria de fabricar telas de algodón, la…p. 541
[37]El cambio de frente de Núñez se daba como resultado de una evolución hacia el proteccionismo: se citaba un 669 Núñez (N-5), tomo 4, pág. 108. 536 Línd Odince Vrdsíta informe consular suyo enviado de Liverpool en 1871: «Después de la educación agrícola necesitamos los arte- factos mecánicos» 670, y él mismo llegó a…p. 535
15El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 461, 4672 citas
[17]por el Ejército en tiempo de paz—, que hizo entrar a Colombia en la Unión Postal Universal, que estableció relaciones diplomáticas con España 249 y que —si cual podría fundamentar la opinión de Röthlisberger en cuanto a su «nada afortunada» candidatura a la Presidencia para enfrentar a Rafael Núñez en 1880. 249 El…p. 461
[49]el sentido de formarle causa por mala administración y malversación de fondos. Entre tanto, el primer domingo de septiembre de 1883 habían tenido lugar las nuevas elecciones a la Presidencia. En Bogotá fueron especialmente tumultuosas. Núñez, que contaba con la mayor parte de los estados, triunfó fácilmente sobre el…p. 467
16Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 137, 143, 1523 citas
[19]Núñez no aceptó los términos de la negociación firmada por el militar boyacense. Fue justamente por esos días de vuelta al país cuando se habló de su posible candidatura a la presidencia de la nación, que no prosperó por distintos motivos. Julián Trujillo 153 Julián Trujillo 1870 1878-1880 E l nombre de este abogado y…p. 137
[20]Núñez, lo sucede en el mando en abril de 1882, mandato en el cual el ex presi- dente daría muestras de un impresionante poder político al prácticamente impedirle al anciano gobernante ejercer la plenitud de sus escasas Rafael Núñez 159 facultades constitucionales, según se aprecia en su reseña. El cartagenero…p. 143
[50]nacido en la población cundinamar- quesa de Fómeque el 16 de diciembre de 1828, cuando en la capital colombiana todavía se tem- blaba con las medidas a que dio lugar el atentado contra el Libertador el 25 de septiembre. A los 23 años se gradúa como abogado y comienza su actividad política. Estuvo vinculado a la do-…p. 152
17Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 101 cita
[22]el Senado de Plenipotenciarios, tom6 posesion de la jefatura del gobierno de la Union Colombiana el general Ju- lian Trujillo, el presidente de la corporacién, doctor Rafael Nunez, inaguro el periodo de la denominada «regeneracién», implicita en este enunciado suyo: hemos llegado a un punto en que estamos con-…p. 10
18Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 563, 5682 citas
[23]varios ensayos periodísticos, el señor Núñez advir- tió que la Regeneración era un movimiento que tendía hacia la racionalización del Estado y la vida política: «Si mal no comprendemos y apreciamos la situación, es la ver- dad que estamos saliendo de la época de la imaginación para 569 Eíndnice r ístasóe ld te…p. 568
[24]y 1860 ». Conviene anotar, ante algunas afirmaciones que hace el señor Samper, que toda Constitución —decisión polí- tica— sólo puede ser adoptada por un partido político que imponga sus teorías en torno al Estado y al Derecho, y que en tal virtud reorganice la sociedad y la economía. Las deci- siones políticas que…p. 563
19Idola ForiCarlos Arturo Torres · 2016 · p. 2151 cita
[25]a los que aún viven y militan— pueden com- prenderse dentro de esta categoría por el tipo de civiliza- ción que los seduce y por la modalidad predominante de su actuación. Tanto Núñez como Balmaceda encabezan, desde el alto asiento adonde les exaltara el voto coparti- dario, una reacción a lo Marino Falier o contra…p. 215
20El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 443, 4682 citas
[26]a todos los problemas una solución legal y su tendencia a generalizar las soluciones, es decir, a ignorar lo que había de único, de concreto, de excepcional, en una situación o en la historia de un pueblo: «Ha tenido la costumbre de fundar su doctrina sobre hechos exteriores, materiales y tangibles —decía Núñez—,…p. 468
[27]tranquilidad que infunden la familia y los bienes de fortuna que más que la juventud posee la edad provecta. El viejo quiere conservar el orden existente, y con frecuencia algo más que esto: quisiera volver el mundo a esos tiempos antiguos, que mira, a través de su edad, esmaltados con los gratos recuerdos de esas…p. 443
21Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 162, 1702 citas
[28]1991, cuando la Asam- blea Nacional Constituyente aprobó una nueva Carta. Bases económicas y religiosas Para llevar a cabo el proyecto de la Regeneración, Núñez tuvo que sentar unas bases económicas acordes con la centralización. Con el fin de tener una emisión de dinero que cubriese la totalidad del país, durante su…p. 170
[48]Louis Herrera; Riascos ter- minó su campaña el 9 de diciembre de 1864, cuando desde el Valle de Upar envió al presidente provisional del Estado del Magdalena, Joaquín M. Vengoechea, su renuncia al mando de las fuerzas. La de 1869, en Boyacá, contra el presidente Feli- pe Pérez, derrocado del mando por un grupo re-…p. 162
22Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 281 cita
[29]la baja oferta agraria, los precios tendían a subir. Para la época se aducían como causas del atraso de la agricultura las siguientes: la concen- tración de la propiedad del suelo en pocas manos, el ausentismo, la inse- guridad en la vida campestre (por las guerras civiles, las expropiaciones y confiscaciones de…p. 28
23Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 921 cita
[30]fue bruscamente eliminado cuando en 1887 se decidió suspender el derecho a emisión de los bancos privados. La obligatorie- dad en la recepción de los billetes del Banco Na- cional creado en 1880, mediante la figura del cur- so forzoso de papel moneda, el gobierno de Rafael Núñez logró convertir al Banco Nacional en su…p. 92
24Coffee in Colombia, 1850-1970: An Economic, Social and Political HistoryMarco Palacios · 1980 · p. 1421 cita
[31]and the resulting inflation, still depended fundamentally on the market for bills of exchange. The central government had more or less direct control over money supply through the issues of the national bank. Founded in 1880, government control of this institution had been strengthened in 1886 with the introduction of…p. 142
25El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 911 cita
[35]6,80 7,00 9,10 10,10 9,75 9,50 9,50 10,05 12,20 12,90 11,95 11,90 12,60 15,85 32,50 54,60 235,00 Medellín pesos 5,05 5,10 5,04 5,12 5,19 5,32 5,05 5,36 5,32 5,50 5,66 5,75 6,24 6,43 6,40 6,72 7,42 9,20 9,85 9,60 9,40 9,50 10,00 12,30 13,20 11,85 12,00 13,50 15,80 30,00 53,50 172,60 Diciembre del año Bogotá pesos…p. 91
26Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 62, 2232 citas
[38]idea, marcada por un individualismo acen- drado, se pronunció Rafael Núñez, quien siempre propugnó por la con- sagración de la potestad de emisión como privilegio exclusivo del Estado. Entre los escritores que defendieron con vehemencia el privilegio de emi- sión a favor del Estado se recuerda a Felipe de Ángulo y a…p. 223
[43]se correspondió en ma- yor medida con el plano de las reali- zaciones prácticas. Frente a una po- blación que de manera reducida pero estable no dejó de crecer a lo largo del siglo, el sistema escolar se mostró siempre incapaz para ofrecer a los re- cién estrenados ciudadanos la dosis mínima de escolaridad que supone…p. 62
27Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 951 cita
[39]X IX Decreto 505 del 22 de julio de 1881. Derogado por Decreto 138 del 3 de marzo de 1882. Suspende las adjudicaciones en todo el país hasta tanto el Congreso legisle sobre la materia.Se excep túan las adjudicaciones a cultivadores, de acuerdo a la Ley 61 de 1874, y las hechas a empresarios de colonización,…p. 95
28Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 2651 cita
[40]temporal de la Compañía, a que el subsidio se redujera a $100.000, el Congreso no aprobó la negociación, y esta suma entró cumplidamente en las arcas públicas hasta 1880. En ese año, y con el objeto de conseguir capital para el Banco Nacional que proyectaba el Gobierno de Rafael Núñez, se negoció un anticipo de la…p. 265
29Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 342, 3452 citas
[42]nuevos estados carecían de una legitimidad plenamente aceptada, sus rentas fiscales eran exiguas, sus deudas externas grandes y su aparato administrativo bastante precario. En cambio, la Iglesia disfrutaba de una sólida situación financiera, de gran aceptación social especialmente entre las masas populares y de clero…p. 342
[52]acuerdo con la Santa Sede, pero hizo negar la aceptación a la Convención Nina-Camargo, pues deseaba promover él mismo su propio Concordato. 348 Nueva Historia de Colombia. Vol. // José María Quijano Wallis, encargado por Rafael Núñez pora negociar en el Vaticano con León XJtl los términos del Concordato, primer…p. 345
30Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 261, 2672 citas
[44]t é rmino a su ambicioso intento de reforma educativa. El gobierno del general Juli á n Trujillo (1878-1880), lleg ó al poder con pro mesas de conciliaci ó n y contrarreformas. En efecto, levant ó las sanciones contra los obispos de Popay á n, Pasto, Antioquia y Me- dell í n, que hab í an sido expulsados del pa í s…p. 267
[47]a la instituci ó n del patronato, aunque hubieran propiciado, como fue el caso de Ospina Rodr í guez, el mantenimien to pr á ctico de muy í ntimas relaciones con la Iglesia, y hubieran auspiciado medidas como el reingreso de los jesu í tas al pa í s para hacerse cargo de la direcci ó n de planteles p ú blicos y fundar…p. 261
31Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 1921 cita
[45]libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…p. 192
32Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · p. 381 cita
[46]y patronato estatal sobre la Iglesia lo que generó los primeros conflictos entre ambas potestades. El Estado pretendió seguir controlando a una institución eclesiástica cuya organización, peso social, político y económico, eran enormes, en comparación con la pobreza de sus arcas fiscales. En este escenario, el Estado…p. 38
33Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 1211 cita
[51]Radical José María Rojas Garrido, al prociamar la unión liberal y lanzar la candidatura presidencial de Francisco Javier Zaldúa, en abril de 1881: «El partido conservador es el cancer de la República y es preciso extirparlo Ll I-fingnmas unjurmmento solemne: antes que permitir el triunfo conser vador, que no quede…p. 121
34Con nombre propioDaniel Samper Pizano · 2017 · p. 2761 cita
[53]indudable que él mismo no estaba dis- puesto a luchar por una carrera política. Ni creía que valiera la pena, ni le producía entusiasmo conseguirla. Pero, ade- más, al mismo tiempo que reconocía su inteligencia, el país lo sometía a oprobiosas pruebas, como vetarlo en el Con- greso como ministro de Relaciones…p. 276
35Colombia: Territorial Rule and the Llanos FrontierJane M. Rausch · 1999 · p. 13, 392 citas
[54]The federal deficit, which was approximately equal to the sum spent on the territories between 1868 and 1881, would not have occurred if those regions had been administered by the states. 26 Adolfo Vargas added that it was a bad policy for the national government to waste its scant resources on "remote regions which…p. 13
[55]territorial development, now did not attempt to conceal his disillusionment. In his Memoria of 1878 he observed, "The situation of the territories is the same as it was before they were organized. The large sums that the national treasury has spent have not born Page 14 true fruits in the work of colonization. On the…p. 39
36El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 232 citas
[56]hasta expulsarlas, dando la independencia definitiva a Colombia el 19 de agosto de 1819. Una relativa calma se hizo presente hasta el 4 de septiembre de 1830, cuando tuvo lugar el primer golpe de Estado. Desde esa fecha no se volvió a conocer un día de paz a lo largo del siglo xix, aunque apenas otros dos golpes se…p. 23
[57]hasta expulsarlas, dando la independencia definitiva a Colombia el 19 de agosto de 1819. Una relativa calma se hizo presente hasta el 4 de septiembre de 1830, cuando tuvo lugar el primer golpe de Estado. Desde esa fecha no se volvió a conocer un día de paz a lo largo del siglo xix, aunque apenas otros dos golpes se…p. 23
37Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 1401 cita
[58]rebeldes y causaban también un empobre- cimiento general, debilitando enormemente el poder de compra de los consumidores. Por otra parte, los conflictos civiles minaban los acervos de capital disponible, por su fuga hacia Europa o a través de 35 James L. Payne, Patterns ofConflict in Colombia (New Haven: Yale…p. 140
38Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 1041 cita
[59]estoy clesto que slconocieran mí mala pa la; yw EA yb nose prog) wurasla sí gulera ¿que tenemos de E ge que es 1 holepropagar la lastruccion y fixsr laoplolan pública papeles y dos! Men o coros y menzando d rogarsobrelas mesa, amaia dl £45 a Y Mm América de lengua espa- ñola. Sólo aparecieron 38 números, junto con sus…p. 104
39Nueva Historia de Colombia. Vol. VI: Literatura y Pensamiento, Artes, RecreaciónÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Andrés Holguín Holguín, Juan Gustavo Cobo Borda, Luis Antonio Restrepo Arango, Enrique Santos Calderón, Eduardo Serrano Rueda, Alberto Saldarriaga Roa, Lorenzo Fonseca Martínez, Carlos José Reyes Posada, Luis Alberto Álvarez Córdoba, Otto De Greiff Haeusler, Hernando Caro Mendoza, Gloria Triana Varón, Daniel Samper Pizano, Mike Forero Nougués, Boris De Greiff Bernal · p. 1141 cita
[60]pro- liferaron en la época, se podría inten- tar una síntesis diciendo que el perio- dismo de este período se destacó por su militancia, combatividad y extrema politización. Todas esas publicaciones contribuyeron a radicalizar posiciones y a exacerbar los ánimos de unos par- tidos que buscaron los campos de ba- talla…p. 114
40Manual de arte del siglo XIX en ColombiaBeatriz González Aranda · 2017 · p. 3511 cita
[61]título de “Una donación para la República”[sic] 277 ». La mayoría de las caricaturas de El Fígaro se refieren al final del primer gobierno de Núñez y a la ruina en que dejó al erario público. La presencia de la opinión nacional y la caída de Núñez por las escaleras del palacio presidencial denotan su desprestigio. Un…p. 351