Idea · Regeneración
Regeneración
Proceso político colombiano iniciado en 1878 con la frase de Rafael Núñez que propuso sustituir el federalismo radical por un Estado unitario, centralista, presidencialista y confesional, cuya arquitectura institucional —la Constitución de 1886 y el Concordato de 1887— rigió a Colombia durante más de un siglo.
Trayectoria de una idea
- 1878
Enunciación del dilema fundacional
- 1880
Primer gobierno de Núñez y muerte del radicalismo
- 1884
Segunda elección y guerra civil de 1884-1885
- 1885
Instalación del Consejo Nacional de Delegatarios
- 1886
Promulgación de la Constitución de 1886
- 1887
Firma del Concordato con la Santa Sede
- 1894
Muerte de Núñez y consolidación de la Hegemonía Conservadora
- 1899
Guerra de los Mil Días y crisis terminal del régimen fundacional
La lectura
La Regeneración fue, ante todo, una paradoja institucional: concebida por un liberal positivista como reforma técnica del Estado, terminó siendo una restauración de tono colonial redactada por un ultramontano que nunca salió del altiplano. Su fuerza no residió en la coherencia de sus fundadores sino en la durabilidad de su arquitectura: una constitución que otorgó al Ejecutivo poderes de emergencia tan amplios que el estado de sitio estuvo vigente más del 80% del tiempo entre 1958 y 1990, y un concordato que subordinó la escuela pública al episcopado durante al menos cuatro décadas. Nacida de la crisis del federalismo radical —agravada por el derrumbe del tabaco y la quina, la guerra civil de 1876-1877 y la fractura del liberalismo— la Regeneración fue la respuesta colombiana a la pregunta latinoamericana del orden, pero una respuesta que pagó la estabilidad con la exclusión: bajo Caro, ser liberal equivalía en muchas parroquias a incurrir en pecado público. Su legado más duradero no fue ninguna obra concreta sino el molde: el presidencialismo fuerte, el confesionalismo de Estado y la centralización administrativa que configuraron la vida política colombiana hasta que la Constitución de 1991 intentó, con éxito parcial, desmantelarlos.
El 1 de abril de 1878, en las páginas del Diario Oficial, Rafael Núñez pronunció ante el general Julián Trujillo una frase que fijaría el nombre de una época: "hemos llegado a un punto en que estamos confrontando este preciso dilema: regeneración administrativa fundamental o catástrofe". La palabra, hasta entonces sin carga política precisa, se convirtió en programa. Con ella se designaría durante el siguiente siglo un proyecto de reingeniería nacional que fusionó centralismo autoritario, confesionalismo de Estado y capitalismo tutelado, y cuya arquitectura institucional —la Constitución de 1886 y el Concordato de 1887— sobrevivió a sus propios fracasos, a tres guerras civiles y a la pérdida de Panamá, para regir a Colombia hasta 1991. La Regeneración no fue un gobierno ni una constitución: fue el molde de un país.
Qué fue la Regeneración
En sentido estricto, la Regeneración designa el proceso político colombiano que va de 1878, con la posesión de Trujillo, hasta finales del siglo XIX, cuando el régimen que había fundado desemboca en la Guerra de los Mil Días. En sentido amplio, nombra también la arquitectura institucional que ese proceso legó y que se prolongó como Hegemonía Conservadora hasta 1930, y en algunos de sus rasgos —presidencialismo fuerte, estado de sitio, tutela católica sobre la educación— hasta la Constitución de 1991.
La Regeneración fue una reacción. Reacción al federalismo radical de la Constitución de Rionegro de 1863, que había dividido al país en nueve estados soberanos con códigos propios, reducido al Ejecutivo a la sombra de las asambleas regionales y proclamado libertades individuales entendidas como límites al Estado. Reacción también al modelo económico agroexportador liberal, sacudido desde 1875 por el derrumbe de los precios del tabaco y de la quina. Reacción, en fin, a la política eclesiástica anticlerical que había expulsado obispos, secularizado bienes de la Iglesia y proyectado una educación laica. Frente a todo eso, la Regeneración propuso un Estado unitario, un Ejecutivo robusto, una alianza estratégica con Roma y un capitalismo dirigido desde Bogotá.
Su singularidad histórica reside en la desproporción entre su fragilidad de origen y su duración. Nacida de una alianza inestable entre un liberal escéptico y un tradicionalista ultramontano, incapaz de conjurar la guerra que decía prevenir, cuestionada por las guerras civiles de 1885, 1895 y 1899-1902, sostenida sobre un banco central que hubo que liquidar por fraude, la Regeneración fue, con todo, el conservatismo más perdurable de la América Latina decimonónica.
El colapso del federalismo radical
Para entender por qué la palabra de Núñez encontró eco, hay que mirar el país que la escuchó. La Constitución de 1863, redactada en Rionegro, había construido el ensayo federal más audaz del continente. Nueve estados soberanos —Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena, Panamá, Santander y Tolima— legislaban en materias civiles, penales y de instrucción pública; el gobierno de la Unión apenas conducía las relaciones exteriores y una fracción de la fuerza pública. Las libertades del capítulo de derechos —imprenta, palabra, movimiento, comercio de armas— eran las más extensas del hemisferio.
Ese edificio comenzó a agrietarse cuando falló su base material. Desde 1875, el tabaco colombiano perdió sus mercados europeos frente a competidores más baratos, y la quina siguió una curva paralela. El liberalismo radical, cuyo poder político y prestigio ideológico descansaban sobre la burguesía comercial exportadora, vio erosionarse su fuerza al mismo tiempo que su clientela empobrecía. En 1876, cuando el gobierno de Aquileo Parra impulsó una reforma de instrucción pública laica, el clero de varias poblaciones caucanas convocó a la resistencia. La guerra civil de 1876-1877 estalló por educación, pero se libró como confrontación de clases y de razas: el saqueo de Cali en la Nochebuena de 1876 por tropas liberales negras y mulatas dejó una herida que el conservatismo agitaría durante décadas. La contienda duró once meses y consumió el equivalente al 118% del presupuesto nacional aprobado para 1878. Un país así no podía seguir federado sin quebrarse.
El liberalismo salió de la guerra fracturado. Los radicales, herederos de la línea de Manuel Murillo Toro, defendían la ortodoxia de 1863. Los independientes, encabezados por Rafael Núñez, buscaban una reforma administrativa que reconstruyera la autoridad central sin liquidar el sistema. Con el conservatismo semiderrotado pero indispensable, Núñez armó la coalición que llevaría a Trujillo a la presidencia en 1878 y a él mismo, dos años después, al Palacio de San Carlos.
El gobierno de Trujillo (1878-1880) fue la antesala. Levantó las sanciones contra los obispos de Popayán, Pasto, Antioquia y Medellín que Parra había desterrado, derogó la ley de 1877 sobre intervención política del clero y dio los primeros signos de reconciliación con la Iglesia. Cuando Manuel Murillo Toro murió en 1880 —el mismo año en que Núñez fue elegido presidente por primera vez—, el radicalismo perdió a su último gran conductor. La palabra pronunciada dos años antes empezaba a hacerse gobierno.
Núñez: el arquitecto ambiguo
Rafael Núñez Moledo había nacido en Cartagena en 1825 y a esa ciudad volvería a morir en 1894. Diplomático en Europa durante los años del auge radical, poeta de obra escasa y meditación metafísica, escéptico ilustrado, positivista de formación, era todo lo contrario del caudillo militar y del clerical de sacristía. Su Regeneración, tal como la enunció en 1878, era una operación técnica: racionalizar el Estado, unificar códigos, restablecer la autoridad, corregir los desórdenes del federalismo. En su cabeza, todavía en esa fecha, la reforma implicaba "la subsistencia de las instituciones constitucionales vigentes"; no la sustitución del sistema federal, no un cambio político profundo. Aún en 1884 no creía practicable un giro tan radical.
Ese Núñez fue derrotado por los hechos. Elegido en 1880 con apoyo de independientes y conservadores, gobernó dos años buscando una reforma monetaria y proteccionista dentro del marco de Rionegro. Volvió en 1884, tras derrotar al candidato radical Solón Wilches con el respaldo del conservatismo. Cuando los radicales se alzaron en armas ese mismo año contra su gobierno, Núñez tenía dos opciones: pactar o refundar. Eligió refundar. La derrota de la rebelión en 1885 le dio el pretexto y la fuerza para declarar difunta la Constitución de 1863 y convocar un Consejo Nacional de Delegatarios.
Fue elegido presidente en 1886 y en 1892, para un total de cuatro periodos —1880, 1884, 1886 y 1892—, aunque prefirió no residir en Bogotá durante el último ni ejercer directamente el mando, delegándolo en designados como José María Campo Serrano y, sobre todo, en su vicepresidente Miguel Antonio Caro. Vivió sus últimos años en El Cabrero, junto a Cartagena, con Soledad Román, en un retiro que era ya media leyenda. Murió allí en 1894 sin haber terminado su cuarto mandato.
Su famosa sentencia —"las repúblicas deben ser autoritarias, so pena de permanente desorden"— resumió el desplazamiento de un hombre que había empezado hablando de reforma administrativa y terminó firmando una constitución que suprimía las libertades del capítulo de derechos de 1863. Núñez creyó siempre estar corrigiendo el liberalismo desde dentro. Otros harían de esa corrección una restauración.
Caro y la refundación de 1886
El otro arquitecto de la Regeneración era todo lo que Núñez no era. Miguel Antonio Caro, católico ultramontano, hispanófilo, gramático de vocación y filósofo tomista, sostenía como cuestión de principio no viajar más allá de los confines de la Sabana de Bogotá. Nunca conoció la costa Caribe ni el sur andino ni la selva del país cuya constitución escribiría. William Ospina lo retrataría más tarde como un académico encerrado en el altiplano dando forma institucional a un país que ignoraba. Ese aislamiento no fue anecdótico: fue estructural. La constitución que Caro pensó para Colombia fue la de una nación hispánica, católica y central, invisible a los indios, a los negros y a las regiones periféricas que no cabían en su geografía mental.
El Consejo Nacional de Delegatarios se instaló en Bogotá el 10 de noviembre de 1885, con dieciocho miembros conservadores e independientes designados por Núñez tras la derrota de la rebelión radical. No había liberales radicales en la sala. El texto fue firmado por los delegatarios el 4 de agosto de 1886 y sancionado al día siguiente por el designado José María Campo Serrano, en ausencia de Núñez y del vicepresidente Eliseo Payán.
La Constitución de 1886 fue, en gran medida, obra intelectual de Caro. Sus principios centrales eran cuatro: unidad nacional, centralismo político y administrativo, presidencialismo reforzado y confesionalismo católico. Los nueve estados soberanos fueron reducidos a departamentos subordinados al gobierno central, con gobernadores nombrados desde Bogotá. El presidente sería elegido por voto directo por un periodo de seis años y quedaba dotado de poderes extraordinarios para declarar el estado de sitio y gobernar por decreto en casos de conmoción interior o guerra exterior. El artículo 41 establecía que "la educación pública será organizada y dirigida en concordancia con la Religión Católica".
Núñez planteó ante el Consejo la necesidad de unificar los códigos y la administración pública a escala nacional, argumentando contra el sistema federado como fuente de inestabilidad permanente. Caro tradujo esa consigna en un edificio jurídico que iba mucho más lejos. Donde Núñez veía una operación técnica de racionalización, Caro construyó una restauración de tono colonial. El liberal positivista firmaba lo que el ultramontano había escrito, y esa disonancia constituyó el ADN paradójico del régimen.
Los efectos de esa arquitectura serían duraderos. El estado de sitio, concebido como excepción, se convirtió en instrumento ordinario de gobierno: entre 1958 y 1990 estuvo vigente durante más del 80% del tiempo. La Constitución rigió, con reformas parciales, hasta 1991: más de un siglo, cifra sin equivalente en América Latina.
El pacto con Roma
Si la Constitución fue el esqueleto del nuevo orden, el Concordato firmado con la Santa Sede el 31 de diciembre de 1887 fue su músculo cultural. Con él, la Regeneración devolvió a la Iglesia católica un poder que ninguna república hispanoamericana le concedía ya con esa amplitud.
El Concordato no restituyó físicamente las propiedades desamortizadas a mediados de siglo por los gobiernos liberales; hacerlo hubiera sido política y económicamente inviable. En su lugar, la República se comprometió a indemnizar a la Iglesia mediante pagos anuales a perpetuidad —ab aeternitatem— y le concedió ventajas fiscales sustantivas. Además, le entregó el fuero eclesiástico, autonomía interna de gobierno y, sobre todo, el control del sistema educativo. El artículo 12 estableció que en todos los centros de enseñanza la educación pública se organizaría y dirigiría en conformidad con los dogmas y la moral de la Religión Católica. El divorcio civil, permitido en el interregno liberal, quedó abolido.
Las consecuencias fueron de larga duración. Durante al menos las cuatro décadas siguientes —hasta que los gobiernos liberales de los años treinta empezaron a recuperar prerrogativas del Estado en materia educativa—, la escuela colombiana fue, en la práctica, una extensión del episcopado. Se enseñaba lo que la Iglesia permitía enseñar; los textos pasaban por criterios de ortodoxia; el magisterio se formaba en instituciones confesionales. La Reforma Constitucional de 1936, impulsada por Alfonso López Pumarejo, logró revocar algunos artículos que reconocían prerrogativas eclesiásticas, pero no alteró el papel dominante que el Concordato le garantizaba.
La Iglesia, a cambio, se convirtió en aliada política del régimen. Orientaba a los fieles en los comicios, condenaba desde el púlpito al liberalismo como enemigo del orden natural, respaldaba a los candidatos conservadores y bendecía las medidas gubernamentales. Bajo la Regeneración, ser liberal era, en muchas parroquias del país, incurrir en pecado público. Esa fusión de partido y religión configuró una cultura política en la que la disidencia era herejía y la oposición, sedición.
Hubo, sin embargo, un costo que la propia Iglesia terminaría pagando. Al obtener el control del aparato educativo estatal, no desarrolló estructuras propias de evangelización ni una tradición intelectual autónoma de defensa doctrinaria. Cuando en el siglo XX el mundo se hizo plural y secular, la Iglesia colombiana llegó al desafío sin las herramientas que otras iglesias latinoamericanas habían forjado en la adversidad.
La economía tutelada: Banco Nacional y papel moneda
La Regeneración no fue solo una operación política y cultural: fue también un experimento económico. Núñez creía que el librecambismo radical había desangrado al país y que el Estado debía intervenir para proteger la industria naciente y proveer al comercio de un instrumento monetario nacional. En su primer gobierno (1880-1882) impulsó un recargo proteccionista para artículos que se quería fomentar internamente, entre ellos ropa y muebles. Y creó, por la Ley 39 de 1880, el Banco Nacional, inaugurado el 1º de enero de 1881.
El Banco Nacional tenía dos funciones declaradas: proveer una emisión monetaria de cobertura nacional y actuar como agente fiscal del gobierno. En la práctica, fue lo segundo: un mecanismo para financiar el déficit público mediante emisión de billetes. Tras el triunfo militar de 1885, el decreto 104 del 19 de febrero de 1886 estableció el papel moneda de curso forzoso, y la Ley 57 de 1887 le otorgó al Banco el privilegio exclusivo de emisión, retirándoselo a los bancos privados que hasta entonces habían competido en ese terreno.
El experimento chocó con dos límites. El primero fue de eficacia: pese al monopolio legal, el Banco Nacional nunca ejerció un control real sobre el sistema financiero, que siguió operando en gran medida al margen de su tutela. El segundo, de honestidad: una comisión investigadora comprobó que el Banco había realizado emisiones ilegales por más de nueve millones de pesos, es decir, había impreso billetes sin respaldo legal para cubrir gastos del gobierno. El escándalo llevó a la Ley 70 de 1894, que ordenó su liquidación, ejecutada por decreto en 1896.
La política monetaria dividió a los partidarios y unió a los enemigos del régimen. Los liberales denunciaron el papel moneda inconvertible como un préstamo forzoso, una forma disfrazada de expropiación: un billete sin respaldo era, en su lectura, un valor ficticio impuesto por la fuerza. Los conservadores antioqueños, encabezados por Marceliano Vélez, se separaron del Partido Nacionalista —la formación que agrupaba a nuñistas y conservadores— porque la inflación y la devaluación golpeaban a una región cuya economía descansaba en el comercio y la incipiente banca privada. Antioquia, cuna del capitalismo colombiano, se hizo así crítica del régimen desde su propia derecha.
Los efectos macroeconómicos fueron ambivalentes. La expansión monetaria aumentó el circulante y redujo las tasas de interés, lo que estimuló obras públicas y actividad urbana. Pero también desvalorizó la moneda, encareció importaciones y erosionó al comercio y a la banca privada, que había fundado su poder en el control del crédito. Tras la liquidación del Banco Nacional, la emisión continuó en manos del Tesoro para financiar el déficit de las guerras civiles finiseculares, con las conocidas consecuencias inflacionarias que acompañarían a la Guerra de los Mil Días.
La exclusión del liberalismo
Ninguna dimensión de la Regeneración fue tan sistemática como la exclusión política del liberalismo. Entre 1886 y 1904, los liberales colombianos vivieron una eliminación práctica de sus derechos ciudadanos más firme que la que los conservadores habían soportado bajo la Constitución de 1863. No se trataba de derrota electoral: se trataba de imposibilidad estructural de participar.
Caro, ejerciendo el ejecutivo en ausencia de Núñez, formuló la doctrina: las urnas eran "palenques" para partidos legales, y los liberales no calificaban como partido sino como facción sediciosa. La Constitución, en su lectura, era una carta de conquista antes que una norma para todos los colombianos. En consecuencia, el liberalismo fue apartado del Congreso mediante manipulación electoral, sus líderes fueron encarcelados o desterrados, sus periódicos clausurados con regularidad. El Relator, dirigido por el expresidente Santiago Pérez, fue cerrado en 1893. La prensa satírica de oposición corrió peor suerte: El Zancudo, dirigido por Alfredo Greñas, fue suspendido en agosto de 1890, reabrió el 22 de febrero de 1891 y fue clausurado definitivamente el 4 de octubre de ese año. Greñas continuó su combate con El Mago (1891-1892), editado por José Ignacio Galves, y El Barbero (1892), hasta que la persecución lo empujó al exilio.
Esa exclusión no fue solo represiva; fue productiva. Al cerrarle al liberalismo toda vía institucional, la Regeneración empujó a sus adversarios a la única salida que les quedaba: las armas. Tres guerras civiles marcaron el régimen. La primera, en 1885, precipitó la caída de la Constitución de 1863 y sirvió a Núñez de pretexto para refundar el Estado. La segunda, en 1895, fue rápidamente sofocada. La tercera, la Guerra de los Mil Días, iniciada el 17 de octubre de 1899, se prolongó hasta 1902 y fue la contienda más devastadora que Colombia había conocido hasta entonces.
En la batalla de Palonegro, entre el 11 y el 26 de mayo de 1900 —dieciséis días de combate en las lomas cercanas a Bucaramanga—, murieron aproximadamente cinco mil liberales y tres mil conservadores, con casi siete mil heridos. La guerra involucró unos setenta y cinco mil soldados por bando, se libró en más de doscientos veinte combates y dejó al país exhausto. Su consecuencia geopolítica más grave llegó el 3 de noviembre de 1903, cuando Panamá, agotada y agraviada por décadas de descuido, se separó de Colombia con respaldo de los Estados Unidos. La Regeneración, que había nacido para conjurar la catástrofe, terminó administrándola.
La red: hombres, lugares, ideas
La Regeneración no fue obra de dos hombres, aunque Núñez y Caro le hayan dado nombre y forma. Fue el trabajo de una coalición amplia y desigual, cuyos protagonistas encarnaron intereses y regiones distintos.
Junto a Núñez estuvieron los liberales independientes que rompieron con el radicalismo. José María Samper, publicista y jurista, dio al proyecto parte de su lenguaje intelectual. Manuel María Mallarino, expresidente conservador de la Confederación Granadina, y Carlos Holguín Mallarino, quien ejercería la presidencia entre 1888 y 1892 en reemplazo de Núñez, aportaron la continuidad conservadora. El general Sergio Camargo representó, en su momento, el ala militar del régimen. Y Rafael Reyes, futuro presidente entre 1904 y 1909, encarnaría el intento de reajustar el modelo tras la catástrofe.
Enfrente estuvieron los que hicieron la resistencia. Aquileo Parra, el último presidente radical, cuyo derrocamiento moral tras la guerra del 76 abrió el camino a la Regeneración. Manuel Murillo Toro, cuya muerte en 1880 dejó al liberalismo sin timonel. Santiago Pérez Manosalbas, expresidente y director del Relator, desterrado por sus escritos. Rafael Uribe Uribe, general liberal antioqueño, líder militar en la Guerra de los Mil Días y editor de El Autonomista, portavoz de los que ya no veían otra salida que la rebelión. Ezequiel Rojas, viejo teórico del liberalismo, cuya doctrina utilitarista quedaba proscrita del nuevo orden. Y una figura íntima, Soledad Román de Núñez, segunda esposa del presidente, con quien vivió en El Cabrero los años finales.
Los lugares tejieron su propia geografía política. Bogotá, capital centralizadora, cabeza del nuevo orden. Cartagena, ciudad natal de Núñez y sede de su retiro, símbolo de una Costa Caribe que el régimen no supo integrar. Rionegro, en Antioquia, ciudad emblemática de la Constitución que la Regeneración vino a derogar. Popayán, foco del conservatismo caucano y del pensamiento católico. El Cabrero, casona a orillas de la Ciénaga de las Quintas, donde el presidente escribía su poesía metafísica mientras Caro gobernaba en Bogotá. Panamá, provincia sacrificada.
Las ideas circularon en un mismo horizonte. Positivismo racionalizador en Núñez. Tradicionalismo católico e hispanófilo en Caro. Narrativa histórica conservadora en José Manuel Groot, que reescribió el pasado colombiano contrastando la estabilidad colonial con el desorden republicano y legitimando el retorno al orden. Todo ello se articulaba en una visión: Colombia como nación una, hispánica, católica y jerárquica. Los indios, los negros, las regiones periféricas —el 40% largo del país real— quedaban fuera del cuadro.
La huella
Cuando en 1902 se firmaron los tratados que pusieron fin a la Guerra de los Mil Días —el de Neerlandia, el del Wisconsin—, la Regeneración como proyecto militante había caducado. Sus arquitectos habían muerto: Núñez en 1894, Caro en 1909. El país estaba en ruinas y había perdido Panamá. Y sin embargo, el edificio institucional que habían levantado se mantuvo en pie.
Rafael Reyes gobernó entre 1904 y 1909 como una suerte de bonapartismo modernizador —dictadura civil, incorporación de liberales al gabinete, promoción de obras públicas—, hasta ser derrocado. La reforma constitucional de 1910, apoyada por sectores liberales y conservadores moderados, contribuyó a atraer al Partido Liberal al camino de la legalidad, aunque líderes como Uribe Uribe ya habían proclamado su "adiós a las armas" tras la catástrofe. Se abrió así un periodo de veinte años, entre 1910 y 1930, en que la Hegemonía Conservadora prolongó el legado regeneracionista con mayor moderación: se mantuvo el orden público, se respetaron en general las libertades civiles de las élites, se sostuvo el proteccionismo comercial dentro de una vinculación agroexportadora al mercado mundial.
La ruptura llegaría en 1930 con la elección de Enrique Olaya Herrera y, sobre todo, con la Revolución en Marcha de Alfonso López Pumarejo. La reforma constitucional de 1936 tocó algunos artículos referidos a la Iglesia, introdujo la función social de la propiedad y amplió los derechos laborales. Pero no derogó la Constitución de 1886 ni el Concordato de 1887: los reformó por dentro. El edificio de Caro seguía siendo la casa de todos los colombianos.
Habría que esperar hasta 1991 —ciento cinco años después de la sanción original, en un país cambiado por la violencia partidista, el Frente Nacional, el narcotráfico y la crisis de legitimidad del establecimiento— para que una nueva Asamblea Constituyente reemplazara aquel marco. La Constitución de 1991 estableció el pluralismo religioso, la descentralización, un catálogo amplio de derechos fundamentales, la acción de tutela y una Corte Constitucional autónoma. Fue, en muchos aspectos, la contra-Regeneración.
Pero la huella no se borra tan fácil. El presidencialismo colombiano, incluso reformado, sigue siendo uno de los más fuertes del continente. El estado de excepción, aunque acotado por controles, mantiene su lógica. El peso cultural de la Iglesia en la educación y en la vida pública, aunque disminuido, es aún visible. La memoria de la exclusión política del adversario, transmitida de la Regeneración a la Violencia de mediados del siglo XX, dejó cicatrices que ninguna reforma ha cerrado del todo.
La Regeneración fue una paradoja perdurable. Prometió orden y produjo tres guerras civiles y la pérdida de una provincia. Prometió racionalizar el Estado y quebró su banco central por emisiones ilegales. Prometió unidad nacional y consolidó la exclusión sistemática de la mitad del país. Y sin embargo, ganó. Ganó porque articuló una coalición —Iglesia, Partido Conservador, Estado central, capitalismo protegido, élites regionales conservadoras— lo bastante sólida para sobrevivir a sus propios fracasos y a la resistencia armada que suscitaba. Ganó porque el liberalismo, militarmente derrotado en 1885, 1895 y 1902, no tuvo la fuerza para desmontarla. Y ganó porque su arquitectura institucional —el presidencialismo de estado de sitio, el confesionalismo educativo, la centralización departamental— resolvía intereses estructurales que sobrevivían a la ideología de sus fundadores.
Cuando Rafael Núñez pronunció en 1878 la palabra "regeneración", creía estar convocando una reforma administrativa. Convocó, sin saberlo, un siglo.
En el archivo
216 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
01Conquista1499–15992
02Colonia1600–17801
03Nueva Granada1831–186213
- 1835Reconocimiento diplomático de la Nueva Granada por la Santa Sede (1835)Hecho
- 1847ProteccionismoFicha
- 1848José Eusebio CaroFicha
- 1848UtilitarismoFicha
- 1849ArtesanadoFicha
- 1850Geografía políticaFicha
- 1850LibrecambioFicha
- 1850Manuel AncízarFicha
- 1850Sociedades DemocráticasFicha
- 1855Sergio Arboleda PomboFicha
- 1856AnticlericalismoFicha
- 1863Liberalismo radicalFicha
- 1869José Manuel GrootFicha
04Estados Unidos de Colombia1863–188556
- 1861Desamortización de bienes de manos muertasFicha
- 1861Desamortización de manos muertas y tuición de cultosHecho
- 1861Tuición de cultosFicha
- 1863Artículo 78 de Rionegro y el régimen de territorios nacionales (1863)Hecho
- 1863Constitución de Rionegro y fundación de los Estados Unidos de ColombiaHecho
- 1863Estados SoberanosFicha
- 1863Estados Unidos de ColombiaÉpoca
- 1863Federalismo radicalFicha
- 1863Guerras civilesFicha
- 1863Justo ArosemenaFicha
- 1863La Hegemonía del Olimpo Radical (1863–1885)Hecho
- 1863Soberanía estatalFicha
- 1864Antioquia bajo Pedro Justo Berrío: laboratorio conservador dentro del federalismo radical (1864-1873)Hecho
- 1864Manuel Murillo ToroFicha
- 1867Caída de Mosquera y consolidación civilista (1867)Hecho
- 1867José María Vergara y VergaraFicha
- 1867MasoneríaFicha
- 1867Miguel Samper AgudeloFicha
- 1867Orden públicoFicha
- 1867Santos AcostaFicha
- 1868Pedro Justo BerríoFicha
- 1869SyllabusFicha
- 1870Agripina Montes del ValleFicha
- 1870Auge exportador y dependencia agraria bajo el radicalismo (1870–1882)Hecho
- 1870Campo literarioFicha
- 1870Capital culturalFicha
- 1870Civilización-barbarieFicha
- 1870Educación femeninaFicha
- 1870Educación laicaFicha
- 1870El Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870Pregunta
- 1870El Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870Hecho
- 1870El Ferrocarril en los Estados Unidos de ColombiaFicha
- 1870Eustorgio SalgarFicha
- 1870Olimpo RadicalFicha
- 1870Salvador Camacho RoldánFicha
- 1870Vicente ArbeláezFicha
- 1872Aníbal GalindoFicha
- 1872Dámaso ZapataFicha
- 1873Memoria fundacionalFicha
- 1874Ley 66 de 1874 y delegación misional del gobierno de indígenasHecho
- 1875Culto bolivarianoFicha
- 1875El colapso del Olimpo RadicalPregunta
- 1875Luis A. RoblesFicha
- 1875Santiago Pérez de ManosalbasFicha
- 1875Solón WilchesFicha
- 1876Aquileo ParraFicha
- 1876La Guerra de las Escuelas (1876-1877)Hecho
- 1877Candelario ObesoFicha
- 1878Julián Trujillo LargachaFicha
- 1880Concesiones masivas de baldíos en la Orinoquia (1880-1900)Hecho
- 1880Primera presidencia de Rafael Núñez (1880-1882)Hecho
- 1882Cátedra de sociología spenceriana encargada a Salvador Camacho Roldán (1882)Hecho
- 1884Guerra civil de 1884-1885 y fin del federalismo radicalHecho
- 1885El federalismo radical y la RegeneraciónPregunta
- 1885Las guerras civiles colombianas de 1863–1903Pregunta
- 1886Eliseo PayánFicha
05Regeneración1886–192966
- 1878La Regeneración y la Constitución de 1886Hecho
- 1885Los ferrocarriles colombianos y la modernización infraestructural (1885–1910)Hecho
- 1886BlanqueamientoFicha
- 1886Canal interoceánico por el Istmo de PanamáFicha
- 1886Catolicismo socialFicha
- 1886HispanismoFicha
- 1886Identidad regionalFicha
- 1886Imaginario nacionalFicha
- 1886José Asunción Silva y el modernismo literario (1886–1896)Hecho
- 1886La RegeneraciónÉpoca
- 1886La Regeneración y el hispanismo católicoPregunta
- 1886Mercado internoFicha
- 1886Miguel Antonio CaroFicha
- 1886Rafael NúñezFicha
- 1887El Concordato de 1887Hecho
- 1887El Concordato de 1887Hecho
- 1887Fidel CanoFicha
- 1887León XIIIFicha
- 1890Carlos Holguín MallarinoFicha
- 1890Ley 89 de 1890Ficha
- 1896Ezequiel Moreno DíazFicha
- 1896José Asunción SilvaFicha
- 1899Guerra civilFicha
- 1899Guerra de los Mil Días (1899–1902)Hecho
- 1899Manuel Antonio SanclementeFicha
- 1899United Fruit CompanyFicha
- 1900Economía de enclaveFicha
- 1900Golpe palaciego de Marroquín contra Sanclemente (1900)Hecho
- 1900Hegemonía conservadoraFicha
- 1900Rafael Uribe UribeFicha
- 1900Sindicalismo agrarioFicha
- 1902Benjamín HerreraFicha
- 1902El Convenio de Misiones de 1902Hecho
- 1902José Manuel MarroquínFicha
- 1903ImperialismoFicha
- 1903PanamericanismoFicha
- 1904El Quinquenio de Rafael Reyes (1904–1909)Hecho
- 1905Fragmentación territorial en 34 departamentos bajo el Quinquenio de Reyes (1905-1908)Hecho
- 1905La excepción colombiana: ¿por qué Colombia no fue tierra de inmigrantes entre 1880 y 1930?Pregunta
- 1905Ley 55 de 1905 y la disolución de los resguardos indígenas del CaribeHecho
- 1906Rafael ReyesFicha
- 1909Caída de Rafael Reyes y jornadas cívicas contra los tratados con Estados Unidos (1909)Hecho
- 1909Jorge Holguín MallarinoFicha
- 1909Walter Ernest HardenburgFicha
- 1910Alejandro López RestrepoFicha
- 1910Alfredo Vásquez CoboFicha
- 1910Carlos E. RestrepoFicha
- 1910La quintinada: insurgencia indígena por los resguardos (1910–1922)Hecho
- 1910La Reforma Constitucional de 1910 y la Unión RepublicanaHecho
- 1910Manual de Historia de Colombia de Henao y Arrubla como canon pedagógico oficialHecho
- 1914Agustín Nieto CaballeroFicha
- 1916José Vicente ConchaFicha
- 1918Marco Fidel SuárezFicha
- 1918Respice PolumFicha
- 1923Esteban JaramilloFicha
- 1923Misión KemmererFicha
- 1924José Eustasio RiveraFicha
- 1924José Gonzalo SánchezFicha
- 1925Danza de los MillonesFicha
- 1928Carlos Cortés VargasFicha
- 1928La Ley Heroica (Ley 69 de 1928)Hecho
- 1928La masacre de las bananeras (1928)Pregunta
- 1928Miguel Abadía MéndezFicha
- 1929Fernando González OchoaFicha
- 1930Enrique Olaya HerreraFicha
- 1930Fin de la Hegemonía Conservadora y ascenso de Olaya Herrera (1930)Hecho
06República Liberal1930–194617
- 1930Laboratorios regionales tempranos de violencia bipartidista en Boyacá (1930–1934)Hecho
- 1930Ofelia Uribe de AcostaFicha
- 1932Georgina FletcherFicha
- 1934Campaña de Cultura Aldeana (1934–1936)Hecho
- 1934Quema de bibliotecas aldeanas por resistencia clericalHecho
- 1935Congreso Eucarístico de Medellín de 1935Hecho
- 1935Luis López de MesaFicha
- 1936Alfonso López PumarejoFicha
- 1936Diplomacia culturalFicha
- 1936Enrique Pérez ArbeláezFicha
- 1936Ismael Perdomo BorreroFicha
- 1936La Iglesia colombiana entre la República Liberal y la Violencia (1930–1942)Pregunta
- 1936Reforma Constitucional de 1936Hecho
- 1936Reforma constitucional en ColombiaFicha
- 1936Revolución en MarchaFicha
- 1938CooptaciónFicha
- 1938CorporativismoFicha
07La Violencia1946–19577
- 1946La Iglesia y la Violencia: Monseñor Builes y la legitimación clerical del conflicto bipartidistaHecho
- 1947Persecución sistemática de protestantes durante La ViolenciaHecho
- 1948María Currea de AyaFicha
- 1950Violencia bipartidistaFicha
- 1951Proyecto de reforma constitucional corporativista de Laureano Gómez (1952–1953)Hecho
- 1952CiudadaníaFicha
- 1953Crisanto Luque SánchezFicha
08Frente Nacional1958–19742
09Crisis y narcotráfico1974–19902
10Constitución de 19911991–20023
11Posconflicto2016–presente1
12Transversal—45
- 1533Cartagena de IndiasFicha
- 1538BogotáFicha
- 1538Nueva GranadaFicha
- 1549PamplonaFicha
- 1574Patronato regioFicha
- 1791Opinión públicaFicha
- 1805La larga duración colonial en ColombiaPregunta
- 1810SoberaníaFicha
- 1819BoyacáFicha
- 1830BolivarianismoFicha
- 1845Tomás Cipriano de MosqueraFicha
- 1849BipartidismoFicha
- 1850CaudillismoFicha
- 1861José María SamperFicha
- 1862AmbalemaFicha
- 1867Jorge IsaacsFicha
- 1872Rufino José CuervoFicha
- 1880Soledad Acosta de SamperFicha
- 1886CentralismoFicha
- 1886ColombiaFicha
- 1886El panteón heroico colombianoPregunta
- 1886Exclusión políticaFicha
- 1886Fragmentación territorial de Colombia: ¿destino geográfico o decisión de élite?Pregunta
- 1886Identidad nacionalFicha
- 1886La Regeneración como matriz penal-excepcional de larga duraciónPregunta
- 1886Modernización conservadoraFicha
- 1886Pacto de élitesFicha
- 1887Concordato de 1887Ficha
- 1887El Concordato de 1887Pregunta
- 1887PatronatoFicha
- 1887Roma en la historia de ColombiaFicha
- 1887SecularizaciónFicha
- 1902El Concordato de 1887 y el Convenio de Misiones de 1902Pregunta
- 1903Panamá en la historia de ColombiaFicha
- 1910Guillermo ValenciaFicha
- 1910HigienismoFicha
- 1940IndigenismoFicha
- 1949Estado de sitioFicha
- 1950AnticomunismoFicha
- 1950Laureano GómezFicha
- 1954Sufragio femeninoFicha
- 1958Democracia restringidaFicha
- 1991Asamblea ConstituyenteFicha
- 1991DescentralizaciónFicha
- 1998La Iglesia católica en las zonas de conflicto colombiano, 1980-2016Pregunta
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Rafael Núñez — arquitecto político de la Regeneración, enunció su programa en 1878 y presidió el proceso de refundación constitucional
- 02Miguel Antonio Caro — principal inspirador intelectual de la Constitución de 1886, vicepresidente de Núñez y ejecutor de la exclusión liberal durante la Hegemonía Conservadora
- 03Constitución de Rionegro (1863) — régimen federal que la Regeneración reemplazó, cuyo colapso material y político fue la condición de posibilidad del nuevo orden
- 04Concordato de 1887 — pacto con la Santa Sede que completó la arquitectura institucional de la Regeneración entregando a la Iglesia el control educativo y reconociéndola como pilar del orden nacional
- 05Liberalismo radical — fuerza política desplazada por la Regeneración, derrotada militarmente en 1885 y excluida sistemáticamente del poder entre 1886 y 1904
- 06Hegemonía Conservadora — prolongación del orden regenerador que se extendió desde 1886 hasta 1930, manteniendo los rasgos centrales de la Constitución de 1886 y el Concordato
Personas
Lugares
Ideas
Documentos y fragmentos citados
52 documentos · 70 fragmentos
01Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 10, 952 citas
[1]el Senado de Plenipotenciarios, tom6 posesion de la jefatura del gobierno de la Union Colombiana el general Ju- lian Trujillo, el presidente de la corporacién, doctor Rafael Nunez, inaguro el periodo de la denominada «regeneracién», implicita en este enunciado suyo: hemos llegado a un punto en que estamos con-…
p. 10
[12]la Union y constituirse en republi- cas independientes o anexarse a otro pais, como lo intentaron Antioquia y Panama. Pero por algo la Constitucién de 1858 les prohibié usar bandera o escudo de otra nacién. Aquella conducta no era nueva, pues recordemos cémo en 1831 algunas provincias proclamaron su anexi6n a…
p. 95
02Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 568, 5862 citas
[2]varios ensayos periodísticos, el señor Núñez advir- tió que la Regeneración era un movimiento que tendía hacia la racionalización del Estado y la vida política: «Si mal no comprendemos y apreciamos la situación, es la ver- dad que estamos saliendo de la época de la imaginación para 569 Eíndnice r ístasóe ld te…
p. 568
[62]todo el poder político de la obstinada y terca fracción radical, representa, indudable- mente, la realización de la unidad del pueblo colombiano. Ahora bien, la democracia afirma la unidad del pueblo con- sigo mismo, considerado el pueblo como unidad política. La Regeneración es, pues, un movimiento democrático.…
p. 586
03Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 98, 1142 citas
[3]caso de que ninguno tenga ducha mayoría, el Congreso eje irá entre los que reúnan mayor má mero de votos= (articulo 75) Las fa- cultades del presidente se velan redu- cidas por el federalismo y la acción del Congresoy, básicamente, ye enca- minaban a las relaciones exteriones Constitución de 1886 El de noviembre de…
p. 98
[27]el restablecimiento de la pena de muerte, el fortalecimiento del Ejecuti- vo, el confesionaliemo, la eduración organizada conforme alos dogmas de la religión católica. La Constitución de 1886 y el Concordato de 1887 con frguraron el neevo arden, El liberalismo empezó a padecer los rigores de la discriminación; desespe…
p. 114
04De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 41, 442 citas
[4]sociedad religiosas". El documen- to también señala cómo la Iglesia Católica es «[una] parte esencial del orden nacio- MICHAEL J. LAROSA La Constitución de J 886 fue, en gran medida, obra de Miguel Antonio Caro. el principal pensador conservador de la época. Firme defensor de la Iglesia y la fe católica, publicó un…
p. 44
[31]tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991, fue notable por el nexo…
p. 41
05De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 41, 442 citas
[5]civil [...] y la sociedad religiosas". El documen- to también señala cómo la Iglesia Católica es «[una] parte esencial del orden nacio- MICHAEL J. LAROSA La Constitución de J 886 fue, en gran medida, obra de Miguel Antonio Caro. el principal pensador conservador de la época. Firme defensor de la Iglesia y la fe…
p. 44
[32]papel político se man- tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991,…
p. 41
06Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 1431 cita
[6]Núñez, lo sucede en el mando en abril de 1882, mandato en el cual el ex presi- dente daría muestras de un impresionante poder político al prácticamente impedirle al anciano gobernante ejercer la plenitud de sus escasas Rafael Núñez 159 facultades constitucionales, según se aprecia en su reseña. El cartagenero…
p. 143
07El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 4671 cita
[7]el sentido de formarle causa por mala administración y malversación de fondos. Entre tanto, el primer domingo de septiembre de 1883 habían tenido lugar las nuevas elecciones a la Presidencia. En Bogotá fueron especialmente tumultuosas. Núñez, que contaba con la mayor parte de los estados, triunfó fácilmente sobre el…
p. 467
08Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · p. 1101 cita
[8]en Cartagena en 1825 y donde también murié en 1894. Legislador y refor- mador social, su obra poética es escasa y cons- cientemente limitada. Se hace intensa no tanto por las emociones como por los temas que incorpora y trata, predominando en ellos la meditacién de ca- racter metafisico. Al contrario de Arboleda, es…
p. 110
09Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 192, 1972 citas
[9]y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…
p. 197
[20]libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…
p. 192
10¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 65, 682 citas
[10]la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…
p. 68
[11]garantizaría a los ciudadanos la libertad religiosa y de expresión, incluyendo la de imprenta, al tiempo que se mantenía la eliminación de la pena de muerte. Prolongando el conflicto con la Iglesia, se mantendrían las leyes sancionadas en 1 861 por Mosqueta, bajo las cuales se expropiaron las tierras, las casas y los…
p. 65
11Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 53, 592 citas
[13]ito disciplinado y, según se qu e jara el Secretario del Tesoro en 1 878, la operación costó el 1 18 % del presupuesto na- c i ona l apro bado para aquel año. El con fli cto duró 1 1 m eses y se libró principalmente en el Ca uca y cll o lima. Los clérigos de Palmira, Ca rta go y Tuluá abanderaron la causa…
p. 53
[46]e el manifiesto proteccionismo de N úñe z y la c re ación del Ba nco Nac ional y del papel mone da plantaron la se- milla de la industrialización co mo un p royec to de d esarrollo na - cional autónomo. El grad o de inter vención eco n ómica de la Re ge n erac i ón fue moderado en compara ci ón co n otros modelo s co…
p. 59
12Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 3201 cita
[14]so that state coffers could expand along with public instruction. Radical Liberals understood how the precarious place of the public education network in each state reflected their own tenu- ous hold on political power through client networks. In the wake of the Civil War of 1876 to 1877, political rivalries and…
p. 320
13Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 3511 cita
[15]El valor de las exporta ciones de tabaco, producidas en un' pequeño enclave del Magdalena Medio, aumentó rápidamente hasta promediar entre dos y tres millones de pesos oro entre 1850 y 1875. Pero el colapso de la economía exporta· dora de tabaco, a partir de la última fecha, simultáneamente con la calda de la demanda…
p. 351
14La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 146, 1502 citas
[16]decir que triunfen los principios subversores de la sociedad. Por el contrario, ya para enton - ces corría una fuerte tendencia dentro del liberalismo -espe - cialmente el aburguesado- para hacer arreglos con los opo - sitores ideológicos, siendo uno de los más visibles capitanes de este movimiento don José María…
p. 146
[33]- cordato con la Santa Sede es aprobado en 1888, que concede a la Iglesia pleno control sobre la educación nacional, total autonomía de gobierno, el fuero eclesiástico antes disputado y ventajas fiscales. Dispone también que se indemnice a la Iglesia del perjuicio por la desamortización de sus bienes, mediante pagos…
p. 150
15Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 267, 2702 citas
[17]t é rmino a su ambicioso intento de reforma educativa. El gobierno del general Juli á n Trujillo (1878-1880), lleg ó al poder con pro mesas de conciliaci ó n y contrarreformas. En efecto, levant ó las sanciones contra los obispos de Popay á n, Pasto, Antioquia y Me- dell í n, que hab í an sido expulsados del pa í s…
p. 267
[34]la Santa Sede en 1887, dar í an a la Iglesia Cat ó lica el control completo de la educaci ó n por lo menos hasta 1930, é poca en que los gobiernos liberales iniciaron una recupera ci ó n de las prerrogativas del Estado en materias educativas a. MANUAL DE HISTORIA III 279 5 ¡ 1 art í culo 41 de la Constituci ó n de…
p. 270
16Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 63, 682 citas
[18]junto con una clientela esencialmente pro- fesional y urbana, y una base mulata y plebeya. En Antioquia la mayoría de la población era conservadora, pero existía un fuerte núcleo comercial li- beral en Medellín. donde la actividad de la importación y la banca se divi- dían entre ambos partidos: todos re- sultaron poco…
p. 63
[30]Si durante la vigencia de la Constitución del 63 los conservadores fueron víctimas frecuentes del fraude electoral y de la coacción, y en alguna ocasión de restricciones a su prensa, y si sólo lograron una representación minoritaria en el Congreso y las Asambleas de los estados que no con- trolaban, entre 1886 y 1904…
p. 68
17Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · p. 123, 1892 citas
[19]de otro lugar 46. La percepción de los vencedores de la Guerra Civil de 1884 a 1885 era que la constante inestabilidad política era la culpa - ble de todos los males que aquejaban el país. Y en especial, consideraban que la causa de esta inestabilidad era el sistema de gobierno federado. Entonces, una vez finalizada…
p. 123
[26]que el surgimiento de una clase obrera, que solo viene a darse a principios del siglo XX, sin negar que el proletariado asalariado ya surgía en las postrimerías del si - glo XIX pero vinculado al comercio y a la explotación agrícola extensiva. 4. La regeneración hasta 1930 E n un artículo Melo 28 hace referencia a los…
p. 189
18El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 126, 1302 citas
[21]perspectiva nacional, extraordinariamente matizada en las localidades, dos regímenes políticos dominaron el periodo. Como veremos en las páginas y capítulos siguientes, tuvieron implicaciones en el modelo económico. Desde 1850 hasta 1885 hay un predominio liberal con breves interregnos entre 1854 y 1861. El régimen…
p. 126
[51]fino político liberal, escéptico, positivista, hombre de mundo para los hábitos pacatos de la sociedad colombiana, y Miguel Antonio Caro, católico ultramontano, hispanófilo tradicionalista, arrogante y huraño fuera de su círculo de íntimos, y de quien se dijo que, como cuestión de principio, no solía viajar más allá…
p. 130
19Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2411 cita
[22]de la Academia Nacional de Música por Jorge Price. 1883 Fundación del Banco de Crédito Hipotecario en Bogotá. Muere el pintor José María Espinosa en Bogo- tá. Similia similibus, de Teresa Tanco de Herrera, zarzuela colombiana. -1884 Rafael Núñez, presidente de la República. Ezequiel Hurtado, pri- mer designado, ejerce…
p. 241
2030 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 1411 cita
[23]que éste tome el carácter de Cuerpo Legislativo, se llenarán por designaciones hechas por los Gobernadores de los Departamentos. Artículo *. Esta Constitución empezará a regir, para los Altos Poderes nacionales, desde el día en que sea sancionada; y para la Nación, treinta días después de su publicación en el Diario…
p. 141
21Pa que se acabe la vainaWilliam Ospina · 2013 · p. 391 cita
[24]el que tuvo efectos más duraderos fue Miguel Antonio Caro, limitado poeta aunque notable traductor de Virgilio, un hombre que sólo hablaba en latín bajo los sietecueros de la sabana y que nunca salió del altiplano, ni siquiera para saber qué clase de país era éste al que él le estaba dando forma en las instituciones.…
p. 39
22Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 28, 2752 citas
[25]de fuerte autoridad, sería elegido por un período de seis años. Núñez no quiso firmar la constitución, considerando que defraudaba justas aspiraciones nacionales y que en sus folios quedaban envueltas futuras guerras civiles. Según Miguel Samper “así concluía una época tormentosa que había comprendido la estabilidad…
p. 275
[57]cuyo balance fue aterrador: en 220 combates se enfrentaron 75.000 soldados del Gobierno conservador y otro tanto de liberales, la mayoría constituidos en guerrillas. Estos sufrieron varias derrotas, pero la mayor e irreversible, fue la de la batalla de Palonegro, la más larga y mortífera, que duró 16 días (entre el 11…
p. 28
23Desafíos de la gobernabilidad democrática. Reformas político-institucionales y movimientos sociales en la región andinaMartín Tanaka, Francine Jácome · 2010 · p. 491 cita
[28]a los ciudadanos. La Constitución de 1991 consolidó el proceso de descentrali- zación política y administrativa que comenzó en el año de 1986 con la refor- ma que permitió la elección popular de alcaldes. Al igual, creó mecanismos de participación directa, como la iniciativa popular, y de comunicación directa con la…
p. 49
24Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 1681 cita
[29]p í tulo sobre derechos del hombre y el ciudadano — desaparecieron las libertades de expresi ó n, imprenta, pensamiento y movimiento,, ¡ aunque se mantuvo la libertad de prensa “ en tiempo de paz ” y se concedi ó a los no cat ó licos el derecho a “ no ser molestados ” por ’ sus creencias — y lo reemplaz ó con f ó…
p. 168
25Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 295, 3522 citas
[35]aumentando equi- tativamente cuando mejore la situa- ción fiscal. Esta renta se destinará al auxilio de diócesis, cabildos, semina- rios, misiones y otras obras eclesiásti- cas. En resumen, la Iglesia hace conce- siones sobre sus derechos económicos a cambio del monopolio en el aparato educativo; esto significó un…
p. 352
[52]y desorganizado de muchedumbres solía caracterizar la «batalla», diferen- ciada por uniformes heterogéneos del lado gubernamental y vestimenta cam- pesina por el de la revolución, cual- quiera que fuese el color político de uno y otro. El valor, el arrojo suicida, la fiebre del combate, la vocación he- roica, el…
p. 295
26Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 441 cita
[36]dación de un régimen confesional. Las disposiciones constitucionales y concordatarias hicieron del catolicismo una pieza fundamental del andamiaje del Estado colombiano, lo que se vio reflejado de inme- diato en los planos educativo, moral, social y cultural. Además de su influencia en la sociedad y en el individuo,…
p. 44
27Colombia: Territorial Rule and the Llanos FrontierJane M. Rausch · 1999 · p. 521 cita
[37]a, the places where they are created, and the functions that the respective employees perform." 21 Such glaring ambiguities would continue to inhibit effective government in the territories for the next fifty years. Church State Relations Despite efforts by radical Liberals, the Constitutional Reform of 1936 did not…
p. 52
28Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1701 cita
[38]1991, cuando la Asam- blea Nacional Constituyente aprobó una nueva Carta. Bases económicas y religiosas Para llevar a cabo el proyecto de la Regeneración, Núñez tuvo que sentar unas bases económicas acordes con la centralización. Con el fin de tener una emisión de dinero que cubriese la totalidad del país, durante su…
p. 170
29Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 2651 cita
[39]temporal de la Compañía, a que el subsidio se redujera a $100.000, el Congreso no aprobó la negociación, y esta suma entró cumplidamente en las arcas públicas hasta 1880. En ese año, y con el objeto de conseguir capital para el Banco Nacional que proyectaba el Gobierno de Rafael Núñez, se negoció un anticipo de la…
p. 265
30Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 28, 312 citas
[40]la baja oferta agraria, los precios tendían a subir. Para la época se aducían como causas del atraso de la agricultura las siguientes: la concen- tración de la propiedad del suelo en pocas manos, el ausentismo, la inse- guridad en la vida campestre (por las guerras civiles, las expropiaciones y confiscaciones de…
p. 28
[47]públicas a partir de 1886." Capítulo 1 31 Vista panorámica de Bogotá en 1895. con las fábricas de Tívoli y Fenicia (envases de vidrio) en primer plano. El primer decenio de la Regeneración comportó una reactivación económica. bio y de la decadencia económica ge- neral que se había iniciado a mediados de los años…
p. 31
31Coffee in Colombia, 1850-1970: An Economic, Social and Political HistoryMarco Palacios · 1980 · p. 1421 cita
[41]and the resulting inflation, still depended fundamentally on the market for bills of exchange. The central government had more or less direct control over money supply through the issues of the national bank. Founded in 1880, government control of this institution had been strengthened in 1886 with the introduction of…
p. 142
32Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 921 cita
[42]fue bruscamente eliminado cuando en 1887 se decidió suspender el derecho a emisión de los bancos privados. La obligatorie- dad en la recepción de los billetes del Banco Na- cional creado en 1880, mediante la figura del cur- so forzoso de papel moneda, el gobierno de Rafael Núñez logró convertir al Banco Nacional en su…
p. 92
33Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 5181 cita
[43]que llevó primero a la aceptación forzosa de sus billetes 641 Discurso de Núñez al inaugurarse el Banco Nacional, La Reforma, Bogotá, 1.º de enero de 1881. Rafael Núñez (N-5), tomo 3, pág. 78. 642 Su fundación fue autorizada por la Ley 39 de 1880; había sido uno de los puntos del discurso-programa de Núñez el 8 de…
p. 518
34Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 123, 1282 citas
[44]los billetes. El Banco era independiente en su diseño institucional y al secreta- rio de Hacienda se le prohibía asistir a su junta directiva. Sin embargo, sus compromisos de emisión moderada no fueron creíbles, en especial el de no superar el límite de los 12 millones de pesos, que era en ese entonces el presu-…
p. 123
[50]amenazaran con abandonar la República. 129 Bfiíní dicerfiis ítraópits uí Crlrpois Gráfica 18 Fuente: Kalmanovitz, 2012. La República tuvo también una regla de sucesión clara pero sesgada del partido en el poder, con serios proble- mas en los derechos de la oposición, como los vetos a la participación liberal en el…
p. 128
35Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 4111 cita
[45]a esa suma las emisiones del Banco Nacional. Al comprobar una comisión investigadora que se había emitido moneda en forma ilegal, por más de 9 millones de pesos, fue dictada la Ley 70 de 1894, la cual ordenó la liquidación del Banco Nacional. En 1883 se fundó el Banco de Crédito Territorial Hipotecario, mas a pesar…
p. 411
36Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 601 cita
[48]paper money was intrinsically worthless and therefore violated the cardinal principle of all media of exchange. Moreover paper money constituted a forced loan extracted from individuals in an arbitrary, tyrannical manner by government. Unredeemable paper had caused much capital to flee the country, destroyed the habit…
p. 60
37Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 2231 cita
[49]idea, marcada por un individualismo acen- drado, se pronunció Rafael Núñez, quien siempre propugnó por la con- sagración de la potestad de emisión como privilegio exclusivo del Estado. Entre los escritores que defendieron con vehemencia el privilegio de emi- sión a favor del Estado se recuerda a Felipe de Ángulo y a…
p. 223
38Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 521 cita
[53]dictatorship of Rafael Urdaneta that resulted from it was overthrown in its turn by a counterrebellion the very next year, so that the two "successful" uprisings in effect canceled out each other. The next three uprisingsthe War of the Supremes, the Conservative revolution of 1851, and the Melo coupall ended in…
p. 52
39Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · p. 1151 cita
[54]no entiende de “intelectualidades”— y fue clausurada o cuando menos intervenida por el clero y su censura. La reacción de los liberales contra el “nuevo” gobierno de los conservadores provocó uno de los periodos de más intransigencia, represión y oscurantismo de la historia colombiana, el que va de 1886 a 1903; tres…
p. 115
40The Ideal of the Practical: Colombia's Struggle to Form a Technical EliteFrank Safford · 1976 · p. 1921 cita
[55]war in 1885. 7 The years 1883 through 1885 were also characterized by a rapid drop in the volume, though not in the price, of Colombian coffee exports. Between 1893 and 1902 the average price of Colombian coffee exported to the United States dropped steadily from eighteen cents per pound to five cents. These years…
p. 192
41When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames David Henderson · 1985 · p. 511 cita
[56]his farm) locked his wife and children in their thatched-roof hut) and then burned it to the ground. \Vhen he learned what had happened) Reyes joined the guerrilla force of uEI Negro Marin" and said simply uI've come to kill godos." And that is what he did) earning fame throughout Tolima for the maniacal way he…
p. 51
42Nueva Historia de Colombia. Vol. VI: Literatura y Pensamiento, Artes, RecreaciónÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Andrés Holguín Holguín, Juan Gustavo Cobo Borda, Luis Antonio Restrepo Arango, Enrique Santos Calderón, Eduardo Serrano Rueda, Alberto Saldarriaga Roa, Lorenzo Fonseca Martínez, Carlos José Reyes Posada, Luis Alberto Álvarez Córdoba, Otto De Greiff Haeusler, Hernando Caro Mendoza, Gloria Triana Varón, Daniel Samper Pizano, Mike Forero Nougués, Boris De Greiff Bernal · p. 1141 cita
[58]pro- liferaron en la época, se podría inten- tar una síntesis diciendo que el perio- dismo de este período se destacó por su militancia, combatividad y extrema politización. Todas esas publicaciones contribuyeron a radicalizar posiciones y a exacerbar los ánimos de unos par- tidos que buscaron los campos de ba- talla…
p. 114
43El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 851 cita
[59]del Estado colombia- no se desenvolvió la lucha política de la segunda mitad del siglo XIX. El equilibrio de las fuerzas hacía inevitables las guerras. Como éstas nunca se llevaban hasta sus últimas conse- cuencias --el aniquilamiento del vencido, debido, entre otras cosas, al alto grado de partici- pación directa de…
p. 85
44El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 4431 cita
[60]tranquilidad que infunden la familia y los bienes de fortuna que más que la juventud posee la edad provecta. El viejo quiere conservar el orden existente, y con frecuencia algo más que esto: quisiera volver el mundo a esos tiempos antiguos, que mira, a través de su edad, esmaltados con los gratos recuerdos de esas…
p. 443
45Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 631 cita
[61]a los superiores, a los padres, a los bien nacidos, a los cultos, se abandonaba. La idea de Bolívar de que el pueblo era ingobernable entró a hacer parte de esta visión de la comunidad, y por eso se fortaleció la convicción de que solo mediante un ejecutivo muy fuerte se podía mantener el orden, con ayuda de la…
p. 63
46Homofobia y agresiones verbales: La sanción por transgredir la masculinidad hegemónica. Colombia 1936-1980Walter Alonso Bustamante Tejada · 2008 · p. 441 cita
[63]util para hacer Ia lectura de Ia h istoria de Colombia hasta 1 980. El comienzo del siglo E l proyecto de construcci6n de un Estado colo m biano en el siglo x1x estuvo m a rcado por una alta i n esta b i l idad que se ex pres6, entre otras cosas, en Ia abunda ncia de constituciones politicas nuevas y reformadas 8, Ia…
p. 44
47Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 221 cita
[64]Depresión que, al aumentar los precios de los productos importados, los había puesto por fuera del alcance de la 1nayoría de los consu1nidores y estünuló así la demanda de productos locales, disponibles a precios mucho más b~jos. Es de anotar que el Par- tido Conservador ejercía un proteccionisn1o con1ercial que rigió…
p. 22
48Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. CaribeComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 491 cita
[65]gamonal regional, que articulaba «sus intereses con los de letrados, comerciantes y burócratas pueblerinos, y conformaron poderes locales con los que el Estado [central] se vio obligado a negociar» 71. De esta manera, el control del poder político y del Estado territorial se originaba en estas redes de base hacendil,…
p. 49
49Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · p. 331 cita
[66]del centenario de la Independencia en 1910. Como lo señala Miguel Ángel Urrego, “la coyuntura que representó la Guerra de los Mil Días había desestructurado parcialmente la relación de fuerzas entre los partidos, sin que ello hubiese significado un cambio en los fundamentos del orden político dominante. La guerra…
p. 33
50Colombia and World War I and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 11 cita
[67]ONE Colombia in 1914 In 1914 the republic of Colombia, located in the northwest corner of the South American continent with an area of 461,606 square miles and a population of 5,476, 604, seemed poised to embrace the twentieth century with a period of rapid development. 1 Having put aside the unstable poli- tics and…
p. 1
51El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 931 cita
[68]protestado abiertamente contra las ilegalidades de la Hegemonía y su intento de excluir al adversario; en esto no estuvo solo). Y en efecto los nuevos diseños tuvieron al menos dos consecuencias positivas e importantes. Primero, atrajeron al Parti do l iberal al camino de la legalidad. Aquí es necesario ser un poco…
p. 93
52Manual de arte del siglo XIX en ColombiaBeatriz González Aranda · 2017 · p. 364, 3762 citas
[69]de agosto de 1890 El Zancudo fue clausurado por seis meses. Cuando reapareció, el 22 de febrero de 1891, publicó un saludo y un texto irónico: «Y resucitó entre los muertos», relativo a la Regenera- ción. Fue cerrado definitivamente por el Gobierno el 4 de octubre de 1891. 290 Ibidem, pág. 126. 291 Ibidem, pág. 100.…
p. 364
[70]entre sus ministros y se mostraba condescendiente con los liberales, reasumió el poder. Al fracasar en su intento, Caro se preocupó por elegir unos candidatos débiles. Tampoco es un secreto que una de sus grandes ambiciones fue fortalecer el ejército; por eso las bayonetas sostienen la urna. El 27 de marzo de 1898 se…
p. 376