Idea · Posconflicto
Historia oficial
La historia oficial colombiana es un dispositivo articulado de instituciones, textos, fechas conmemorativas y silencios que durante más de un siglo decidió qué se enseñaba, qué se recordaba y qué quedaba fuera del relato de la nación. Nació con la Academia Colombiana de Historia en 1902, se consolidó en el Centenario de 1910 y fue erosionada, primero por la Nueva Historia y luego por los organismos estatales de memoria del posconflicto.
Trayectoria de una idea
- 1886
Constitución de 1886 y Concordato de 1887: bases jurídicas del relato oficial
- 1902
Fundación de la Academia Colombiana de Historia: institución matriz del relato nacional
- 1910
Centenario de 1910: liturgia fundacional del relato oficial
- 1973
Nueva historiografía: Colmenares, Tirado Mejía y el revisionismo marxista
- 1989
Nueva Historia de Colombia: la historia oficial deja de ser la única historia legible
- 2008
Primer informe del Grupo de Memoria Histórica: el Estado produce un contra-relato
- 2011
Ley de Víctimas y creación del Centro Nacional de Memoria Histórica
La lectura
La historia oficial colombiana no nació de un decreto único sino de la convergencia de tres poderes: una institución académica creada en plena crisis nacional (la Academia Colombiana de Historia, 1902), un marco jurídico confesional que entregó las aulas a la Iglesia (la Constitución de 1886 y el Concordato de 1887) y una liturgia cívica que fijó el 20 de julio bogotano como origen simbólico de toda la nación. Durante la hegemonía conservadora, ese dispositivo operó por saturación: era, sencillamente, la única historia que se enseñaba, se celebraba y se citaba, y por eso mismo su carácter construido resultaba invisible para quienes la habitaban. La renovación historiográfica de los años sesenta y ochenta —con Colmenares, Tirado Mejía y la Nueva Historia de Colombia— demostró que se podía escribir la historia del país sin la venia de la Academia y sin el marco moral del Concordato, pero fue el posconflicto el que obligó al propio Estado a desdoblarse: a producir, junto al relato fundacional de próceres y gestas, informes oficiales sobre masacres, exilios y pueblos étnicos que ese relato había ignorado durante más de un siglo. La historia oficial colombiana es así, en última instancia, el espejo invertido de las violencias y los silencios que el país tardó más de cien años en reconocer como propios.
La historia oficial en Colombia
La historia oficial colombiana no es un libro ni un decreto: es un dispositivo. Una maquinaria de instituciones, textos, fechas conmemorativas y silencios que durante más de un siglo decidió qué se enseñaba en las escuelas, qué se recordaba en las plazas y qué quedaba fuera del relato de la nación. Nació con la Academia Colombiana de Historia en 1902, se consolidó en el Centenario de 1910, se enseñó desde los manuales autorizados por la Iglesia bajo el amparo del Concordato de 1887 y sobrevivió intacta durante la hegemonía conservadora. Su erosión, lenta y desigual, comenzó con la historiografía marxista y la Nueva Historia de Colombia entre los años sesenta y ochenta, pero solo en el posconflicto —con el Grupo de Memoria Histórica, el Centro Nacional de Memoria Histórica y la Comisión de la Verdad— el propio Estado se vio obligado a producir contra-relatos oficiales que convivieran con el suyo. Entender la historia oficial colombiana es entender cómo un país que se pensó a sí mismo bajo una sola narrativa republicana, católica y centralista terminó, un siglo después, publicando en 2022 un informe estatal en veinticuatro volúmenes que dedica tomos enteros al exilio, a los pueblos étnicos y a las regiones que el relato fundacional había ignorado.
Un dispositivo, no un libro
Cuando en Colombia se habla de "historia oficial" no se alude a un texto único ni a una versión canónica escrita por un autor consagrado, sino a un conjunto articulado de prácticas: una institución encargada de custodiar el relato (la Academia), un marco jurídico que subordina la enseñanza a una confesión religiosa (la Constitución de 1886 y el Concordato de 1887), unos manuales escolares autorizados, unas fechas convertidas en liturgia cívica (el 20 de julio) y una nómina de héroes fundadores. Ese dispositivo no operaba por imposición explícita sino por saturación: era, sencillamente, la historia que se enseñaba, se celebraba y se citaba, y por eso mismo su carácter construido resultaba invisible para quienes la habitaban.
Su peso no fue simbólico. Definió durante generaciones qué provincias figuraban en el mapa mental del país y cuáles no, qué guerras eran gestas heroicas y cuáles episodios lamentables, qué figuras merecían monumento y qué muertos no merecían siquiera nombre. La pregunta sobre cuál es la historia "correcta" de Colombia —una pregunta que los propios historiadores contemporáneos consideran imposible y peligrosa— nació precisamente del reconocimiento de que durante décadas hubo una respuesta única, y de que esa respuesta se produjo desde arriba.
La fundación: la Academia y su misión
El 9 de mayo de 1902, mediante la Resolución 115 del Ministerio de Instrucción Pública, se creó la que sería la institución matriz del relato nacional. Nació con un nombre provisional, Comisión de Historia y Antigüedades Patrias, y solo en diciembre de ese mismo año adoptó el que la haría reconocible: Academia Colombiana de Historia. En 1909, la Ley 24 del 28 de septiembre le reconoció carácter oficial, convirtiéndola en interlocutora obligada del Estado en asuntos de memoria pública, toponimia, símbolos y patrimonio.
El momento no fue casual. En 1902 Colombia agonizaba en la Guerra de los Mil Días, el país estaba a punto de perder a Panamá y la Regeneración de Rafael Núñez, consolidada en 1886, buscaba producir con urgencia una narrativa unificadora que apuntalara al Estado centralista y católico salido de la Constitución de aquel año. La Academia se pensó como el órgano encargado de estudiar las antigüedades americanas y la historia patria: dos vertientes que en la práctica se traducían en una arqueología prehispánica leída en clave de curiosidad anticuaria y una historia republicana centrada en próceres, batallas y actas fundacionales.
La institución cumplió su papel con eficacia. Encargó obras historiográficas a sus miembros, como el trabajo sobre la enseñanza de la historia en Colombia publicado en 1951; emitió pronunciamientos sobre símbolos nacionales; estableció una autoridad que durante décadas nadie disputó seriamente. Roberto Velandia, uno de sus miembros, dejó consignada esa trayectoria en Un siglo de historiografía colombiana: Cien años de la Academia Colombiana de Historia, publicado en 2001, donde el propio cuerpo se narró a sí mismo como custodio de la memoria nacional.
Iglesia, Concordato y aulas: quién enseñaba la historia
La Academia produjo el canon; la Iglesia lo enseñó. Ese fue el otro pilar del dispositivo. La Constitución de 1886, en su artículo 41, dispuso que la educación pública se organizaría y dirigiría en concordancia con la religión católica. El Concordato firmado con la Santa Sede en 1887 lo formalizó con más detalle: el artículo 12 ordenó que en universidades, colegios, escuelas y demás centros de enseñanza la instrucción pública se organizara en conformidad con los dogmas y la moral de la religión católica.
Las consecuencias fueron duraderas. Durante toda la hegemonía conservadora, de 1886 a 1930, la Iglesia mantuvo el control efectivo de la educación pública, y solo con la llegada de los gobiernos liberales en los años treinta el Estado comenzó a recuperar prerrogativas educativas. En ese periodo, los textos escolares oficiales que formaron a varias generaciones colombianas fueron los manuales de los sacerdotes jesuitas José Félix de Restrepo, Faustino Segura y José María Ruano. Este último, autor de uno de los manuales más difundidos, llegó al extremo de prohibir la lectura de tres de los poetas mayores de la modernidad colombiana: José Asunción Silva, Guillermo Valencia y Luis Carlos López. La historia patria enseñada en el aula no era, pues, un relato secular producido por el Estado; era una versión confesional escrita por sacerdotes, autorizada por el Concordato y difundida como verdad única.
La Regeneración fue un régimen autoritario, teocrático y centralista sostenido sobre esos dos pilares, y esa condición explica por qué la historia oficial colombiana tuvo desde su origen un componente religioso que la diferenció de otras historiografías nacionales latinoamericanas. No fue solo una historia de próceres; fue una historia moral, con jerarquías teológicas superpuestas a las jerarquías políticas.
El Centenario de 1910: la liturgia del relato
Toda historia oficial necesita su escena fundacional, su día de máxima intensidad simbólica. En Colombia esa escena fue el 20 de julio de 1910, primer centenario de la independencia, celebrado en Bogotá y en las demás capitales provinciales con actos públicos, monumentos a héroes y escritores, y una gran exposición nacional que exhibía los logros artísticos, científicos y económicos de la República con representantes de todas las tendencias políticas.
La fecha misma tenía historia. El 20 de julio había sido declarado día festivo nacional como aniversario de la independencia mediante la Ley 60 de 1873. José María Quijano, secretario entonces de la Cámara de Representantes, defendió esa fecha públicamente y contribuyó al trámite del proyecto de ley que la consagró. La elección no era neutral: al fijar el aniversario en el episodio bogotano de 1810, se instalaba a la capital como cuna simbólica de la nación y se subordinaban las independencias regionales, cartagenera, mompoxina, socorrana, a un relato centralizado.
La conmemoración de 1910 fue mucho más que una fiesta cívica. Fue la puesta en escena del proyecto de nación que la Regeneración había terminado de definir en la primera década del siglo XX: un Estado triunfante, democrático y centralista salido de la Constitución de 1886, capaz de convertir la historia de la independencia en una historia común a todas las provincias. Los próceres del movimiento independentista, Francisco de Paula Santander, Francisco José de Caldas, Francisco Antonio Zea, fueron consagrados como padres fundadores, y sus figuras se multiplicaron en bronce por las plazas del país.
De aquella conmemoración salió una etiqueta duradera: el "centenarismo", ese talante de optimismo, conciliación, concordia e integración que un grupo relativamente pequeño de intelectuales, la llamada generación del Centenario, convirtió en tono dominante de la cultura política colombiana. Su historia era la de un país en marcha ascendente, unificado bajo la Constitución de 1886, sin fracturas irresolubles ni deudas graves con nadie. Era, exactamente, la historia oficial en su forma más elaborada.
Las grietas: la Nueva Historia y el revisionismo marxista
El dispositivo empezó a agrietarse desde dentro de la academia mucho antes de que las víctimas del conflicto armado se convirtieran en sujetos de memoria oficial. La primera fractura vino en los años sesenta, cuando la historiografía de inspiración marxista comenzó a cuestionar los dogmas de la historia patria latinoamericana.
Álvaro Tirado Mejía publicó su Introducción a la Historia Económica de Colombia, un texto que combinó el método marxista con la historia social, los Annales franceses y la teoría de la dependencia, buscando además una forma accesible al público general. Germán Colmenares dedicó su obra a la historia económica y social del periodo colonial: su Historia Económica y Social de Colombia I (1537-1719) apareció en primera edición en 1973 y alcanzó cinco ediciones hasta 1997, convirtiéndose en referencia obligada. Alrededor de ellos trabajaron Jesús Antonio Bejarano, Medófilo Medina, Gonzalo Sánchez Gómez y Salomón Kalmanovitz, cada uno desde una parcela distinta: la historia agraria, la historia política del siglo XX, la violencia, la economía. El cambio de perspectiva era profundo: donde la Academia veía próceres, la nueva historiografía veía estructuras económicas, clases sociales, sistemas de trabajo forzado, dinámicas regionales, procesos de larga duración.
El punto de llegada de esa renovación fue la Nueva Historia de Colombia, publicada en 1989 en ocho volúmenes bajo la dirección general de Tirado Mejía. No era una historia contra la Academia, exactamente, pero era una historia sin la Academia: producida por universidades, orientada por preocupaciones sociales y económicas, y organizada por temas antes que por reinados o presidencias. Con la Nueva Historia, la historia oficial dejó de ser la única historia legible del país.
Los propios protagonistas de esa renovación reconocieron después algunos de sus excesos: dogmatismo, interpretación mecánica de las clases sociales, uso excesivo del término "burguesía", descuido de mediaciones y complejidades. El desplazamiento, sin embargo, era irreversible. La generación que hizo posible la Nueva Historia había demostrado que se podía escribir la historia de Colombia sin la venia de la Academia y sin el marco moral del Concordato.
Violencia, silencio y eufemismo
Mientras la academia se renovaba, otro proceso corría en paralelo y volvía cada vez más insostenible la historia oficial: el país acumulaba capas de violencia que el relato fundacional no sabía nombrar. El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 marcó un punto de quiebre e inauguró un ciclo que se prolongaría durante décadas. La denominación misma que se le dio, "La Violencia", con mayúscula y sin apellido político, condensa la dificultad: donde la Guerra de los Mil Días había sido reconocida como guerra entre iguales con legitimidad recíproca, los conflictos posteriores no recibieron ese reconocimiento y fueron englobados en una categoría casi meteorológica.
Décadas después, el M-19 irrumpiría como la primera guerrilla urbana del país. Su denominación aludía al 19 de abril de 1970, fecha en la que el bloqueo del retorno político de Gustavo Rojas Pinilla —leído por sus fundadores como fraude electoral— se convirtió en referencia fundacional, sin que esa lectura agote las causas que explican su surgimiento. Y por décadas, la guerra y la democracia coexistieron en Colombia mientras grupos armados interferían en el marco institucional asesinando líderes, simpatizantes y activistas políticos de distintas filiaciones. Gonzalo Sánchez lo formuló con precisión: el sistema político colombiano mantuvo una apariencia de estabilidad democrática mientras encubría atrocidades del conflicto armado interno, en una operación permanente de ocultar las peores atrocidades tras las rutinarias prácticas de la democracia.
La historia oficial no tenía casillero para eso. Podía celebrar el Centenario, pero no podía integrar Trujillo. Podía consagrar a Santander, pero no podía nombrar las masacres del Urabá o del Magdalena Medio. El divorcio entre la historia oficial y la experiencia real del país se hizo, con las décadas, escandaloso.
El Estado se desdobla: el Grupo de Memoria Histórica
La fractura definitiva no vino, sin embargo, de la academia sino del propio Estado. En el marco de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, creada en la segunda mitad de la década de 2000, se conformó el Grupo de Memoria Histórica bajo la coordinación de Gonzalo Sánchez Gómez, uno de los historiadores formados en la corriente renovadora de los años setenta. El GMH publicó en 2008 su primer informe, Trujillo: una tragedia que no cesa, dedicado a la larga masacre ocurrida en ese municipio del Valle del Cauca entre finales de los ochenta y los noventa. Que el primer informe oficial de memoria del Estado colombiano fuera sobre una masacre, y no sobre una gesta, constituye por sí solo un giro copernicano respecto a la tradición fundada en 1902.
La Ley 1448 del 10 de junio de 2011, conocida como Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, transformó el escenario. En su marco, el GMH devino Centro Nacional de Memoria Histórica, con Sánchez Gómez como director general entre 2011 y 2018. El nuevo organismo se propuso dignificar la palabra de las víctimas de la violencia y darles espacio público de reconocimiento. Su composición era significativa: un Consejo Directivo con representantes de organizaciones de víctimas junto a ministros y directores de entidades estatales, combinando por primera vez, en un organismo oficial de memoria, actores gubernamentales y sociedad civil afectada.
El CNMH construyó en los años siguientes una obra monumental. Estableció un registro de masacres ocurridas entre 1982 y 2007, produjo estudios sobre despojo de tierras, violencia de género, pueblos étnicos, guerrilla, paramilitarismo y secuestro, y publicó en 2013 su informe emblemático: ¡Basta Ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad, presentado como la investigación más completa realizada hasta entonces sobre el conflicto armado y sus víctimas. Trabajó mediante convenios interadministrativos con universidades, en particular con el Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional, garantizando cierto anclaje académico. Sus informes se declararon producidos con autonomía académica y bajo responsabilidad exclusiva de la entidad.
Esa autonomía tenía un límite decisivo: los informes del CNMH abordaron el daño causado a múltiples sujetos victimizados desde una perspectiva descriptiva y de síntesis, sin vincular los daños a actores armados específicos, un enfoque orientado a la comprensión histórica más que a la imputación jurídica. Producían verdad pública, memoria institucionalmente respaldada, cifras oficiales sobre masacres y desplazamientos; no producían, en cambio, responsabilidad penal, y ese hiato entre lo narrado y lo procesable atravesó toda la etapa transicional.
La Comisión de la Verdad y el relato ampliado
El siguiente eslabón vino del Acuerdo de La Habana, firmado en 2016 entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP tras las largas negociaciones adelantadas en la capital cubana. De ese acuerdo salió la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, cuyo Informe Final fue publicado en 2022 bajo el título Hay futuro si hay verdad: once tomos distribuidos en veinticuatro volúmenes, con ilustraciones, diagramas, fotografías, mapas a color y aparato bibliográfico, cuya reproducción libre autoriza la propia Comisión siempre que se contextualice y se le reconozca como autor corporativo.
La CEV calificó las verdades contenidas en su informe como históricas, extrajudiciales, complejas y centradas en las víctimas: una fórmula que las distinguía de la verdad judicial producida por la Jurisdicción Especial para la Paz y las inscribía en el registro de la memoria pública. Se pensó a sí misma como obra acumulativa: recogió lo producido por el CNMH, la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, la justicia transicional, las ONG de derechos humanos, las organizaciones de víctimas y la academia. No pretendía sustituir, sino sumar. El propio CNMH aparece referenciado en su aparato bibliográfico, al menos a través de su Observatorio de Memoria y Conflicto.
La estructura del informe amplió la geografía y los sujetos del relato nacional de manera inédita. El Tomo 9, Resistir no es aguantar, se dedicó a los pueblos étnicos. El Tomo 10, La Colombia fuera de Colombia, al exilio, con testimonios de víctimas desplazadas hacia más de veinticuatro países y una reconstrucción de rutas migratorias forzadas que la historia patria nunca había cartografiado. El Tomo 11, Colombia Adentro, se organizó por regiones —Magdalena Medio, Eje Cafetero, Frontera Nororiental, Antioquia, Orinoquía, Valle y Norte del Cauca— y dedicó volúmenes al campesinado y la guerra. Por primera vez un informe oficial situaba en el centro a Chocó, Putumayo, Montes de María y las demás regiones que la historia patria había tratado como márgenes, y lo hacía con un aparato de testimonios, cartografías y análisis regional que rompía la simetría bogotana del relato de 1910.
La tensión que persiste
Sería tentador contar esta historia como una liberación progresiva: del monopolio de la Academia al pluralismo de la Comisión de la Verdad. El material, sin embargo, no se deja leer así con tanta facilidad.
El CNMH y la CEV son instituciones estatales. Fueron financiadas, diseñadas y mandatadas por el Estado colombiano, y sus informes constituyen, en un sentido preciso, una nueva historia oficial, no la desaparición de la categoría. Que esa nueva historia oficial incluya voces de víctimas, pueblos étnicos y exiliados no la vuelve menos oficial; la vuelve más ancha. Cuál memoria se convierte en documento estatal y cuál queda fuera sigue siendo una decisión política, tomada en última instancia desde arriba, con criterios que ninguna comisión hace enteramente transparentes. La sustitución de un canon por otro más plural no cancela la operación misma de canonización.
El conocimiento acumulado que la CEV integra —el CNMH, la Comisión Histórica del Conflicto, la academia— provenía en buena medida de la generación que renovó la historiografía colombiana desde los años sesenta. Gonzalo Sánchez, coordinador del GMH y director del CNMH, era uno de los historiadores identificados con la corriente marxista y social que había cuestionado la historia patria décadas antes. La institucionalidad transicional no cayó del cielo; fue construida por intelectuales formados en la tradición crítica que primero fisuró el relato regeneracionista desde la universidad y luego lo reescribió desde el Estado. La ruptura fue doble: primero académica, después transicional, y la segunda fue posible porque la primera había desplazado los marcos conceptuales durante medio siglo de trabajo universitario.
Queda un tercer nivel, más difícil: no todos los registros hablan de lo mismo ni valen igual. La memoria de las víctimas no es historia académica, aunque a menudo se apoye en investigación histórica; la verdad extrajudicial de la CEV no es verdad judicial; el conocimiento producido por informes institucionales no es lo mismo que el producido por historiadores independientes en universidades. Tratar estos registros como intercambiables empobrece a todos y alimenta los estereotipos que se pretende disolver. La historia económica del café no se sustituye con un informe sobre desplazamiento forzado, ni al revés; buena parte de la producción historiográfica reciente ha privilegiado enfoques temáticos —política, economía, sociedad, cultura— que no compiten con el registro de víctimas y memoria propio de los informes institucionales, sino que ocupan otro lugar en el mapa del conocimiento sobre el país.
Contra-relatos y arte
Fuera de la academia y de los organismos estatales, la fisura del monopolio narrativo se hizo visible también en la cultura. La muestra Arte y Violencia en Colombia Desde 1948, presentada en 1999 en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, cristalizó un fenómeno más amplio: artistas y académicos de diversas disciplinas cuestionando la narrativa histórica oficial y desafiando las fuerzas de jerarquía, elitismo y estratificación social que esa narrativa había legitimado. El arte, que la historia oficial había preferido en clave monumental, cívica y prócera, empezó a nombrar lo innombrable: las masacres, los desplazamientos, los desaparecidos. Obras que hacían visibles cuerpos ausentes, mapas de fosas, listas de nombres, funcionaron como una contramemoria estética que la museografía institucional terminaría absorbiendo.
Ese trabajo cultural fue el correlato simbólico del trabajo intelectual que hacían los historiadores y del trabajo institucional que después harían el CNMH y la CEV. La identidad nacional se construye mediante la apropiación semántica de acontecimientos del pasado con los que un grupo representa lo que cree ser; el territorio nacional emerge de un conjunto de enunciados que delimitan fronteras a través de la apropiación de una historia. Ampliar el catálogo de acontecimientos apropiables —incluir en él a Trujillo, a las víctimas del exilio, a los pueblos étnicos, a las mujeres campesinas de los Montes de María— es, en sentido estricto, ampliar la nación, y también redistribuir el derecho a nombrarla.
Herencia y disputa
Ciento veinte años después de la Resolución 115 de 1902, la Academia Colombiana de Historia sigue existiendo. No ha desaparecido; ha sido flanqueada. A su lado operan hoy universidades con departamentos de historia, un Centro Nacional de Memoria Histórica con archivos digitalizados y publicaciones abiertas, una Comisión de la Verdad cuyo informe puede reproducirse libremente y una comunidad académica internacional que estudia el conflicto colombiano desde múltiples ángulos. El monopolio se acabó; la categoría de historia oficial, no.
Toda nación produce, inevitablemente, versiones oficiales de su pasado: fechas conmemorativas, monumentos, textos escolares, discursos presidenciales del 20 de julio. La pregunta que dejan los últimos veinte años de historiografía y memoria en Colombia no es si habrá historia oficial —la habrá, siempre— sino cuán plural será, qué tanto integrará las voces que durante un siglo estuvieron fuera del relato, cuánto espacio dejará al disenso legítimo y con qué mecanismos permitirá que la próxima generación de historiadores la someta, a su vez, a revisión.
El estudio crítico del pasado colombiano es condición para construir una imagen más exacta del carácter de la nacionalidad y sus carencias, y para corregir errores pretéritos que orienten respuestas a los problemas actuales: la tenencia de la tierra, la relación entre centro y periferia, el estatuto de los pueblos étnicos, la impunidad estructural. Esa función crítica no la cumple ninguna institución por sí sola: no la cumplió la Academia en su primer siglo, no la cumple el CNMH, no la cumplirá la CEV. La cumple, si acaso, la coexistencia tensa de todas ellas con la historiografía universitaria, con el arte, con los archivos comunitarios, con las memorias locales que ninguna comisión terminará de recoger y con la libertad de contradecirse mutuamente sin que el Estado decida qué versión prevalece.
De la historia oficial fundada en 1902 al informe Hay futuro si hay verdad de 2022, Colombia ha pasado de un relato único a una polifonía institucionalmente reconocida. No es el fin de la historia oficial ni tenía por qué serlo. Es la constatación de que un país que ha vivido en guerra durante más de medio siglo no puede seguir contándose a sí mismo como si aún estuviera en el Centenario de 1910.
En el archivo
1 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Academia Colombiana de Historia
- 02Rafael Núñez
- 03Concordato de 1887
- 04Constitución de 1886
- 05Regeneración
- 06Centenario de 1910
- 07Francisco de Paula Santander
- 08Germán Colmenares
- 09Álvaro Tirado Mejía
- 10Gonzalo Sánchez Gómez
- 11Nueva Historia de Colombia
- 12Grupo de Memoria Histórica
Personas
Lugares
Ideas
Documentos y fragmentos citados
61 documentos · 67 fragmentos
01Historia y nación. Tentativas de la escritura de la historia en ColombiaAlexander Betancourt Mendieta · 2020 · p. 1, 302 citas
[1]enseñanza de la historia en Colombia, Historia, 1951, p. 91. El autor era miembro de la Academia Colombiana de Historia y la obra fue encargada al autor por la institución.., pp. 20-21. Ibid Roberto Velandia, Un siglo de historiografía colombiana: Cien años de la Academia Colombiana de Historia, Santafé de Bogotá,…
p. 30
[8]27 Capítulo I Instaurar una tradición: las porfías de la historia nacional En el siglo aparecieron las primeras obras que utilizaron la noción de pasado para consagrar los XIX orígenes de la República. Las condiciones posteriores a la Independencia permitieron que los hombres de letras que elaboraron ejercicios de…
p. 1
02Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 681 cita
[2]convertían en — netrado de su sentido, pr a capital em frie- rttura solicitada, Sindici acostunt-: al pueblo a la n osmistical y jaha en la casa de la esquin. nororiental de la plaza. Un bue nseñó a los niños afas de su hi lla escpu jo El instalado, día del cumpleaños del positor y protes an pulimento do traje nario…
p. 68
03Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 1001 cita
[3]nation. Something similar happened with historiography. The construction of the state and its consolidation required the writing of its history from its origins, inheritances, and great patriotic deeds. This task had already been clearly realized when the celebration of the first centennial of independence took place.…
p. 100
04Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 3121 cita
[4]de julio el carácter de aniversario de la independencia. Pese a su prestigio como historiador, don José María Quijano sostuvo en las páginas de La América que el 20 de julio era el aniversario de la independencia nacional, anteponiendo a la verdad histórica su empeño de nacionalización de la fecha del 20 de julio. Fue…
p. 312
05Colombia complejaJulio Carrizosa Umaña · 2014 · p. 322 citas
[5]que el país tomará nuevos rumbos (Posa- da, E. citado por Esquivel, F. en Rincón et al. 2010: 274), en un momento en el que Colombia ha querido, al celebrar la primera centuria de vida independiente, dar una muestra de cultura y progreso” (Marroquín, J. M. citado por Gómez, L. en Rincón et al. 2010: 322). El primer…
p. 32
[6]país tomará nuevos rumbos (Posa- da, E. citado por Esquivel, F. en Rincón et al. 2010: 274), en un momento en el que Colombia ha querido, al celebrar la primera centuria de vida independiente, dar una muestra de cultura y progreso” (Marroquín, J. M. citado por Gómez, L. en Rincón et al. 2010: 322). El primer…
p. 32
06Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · p. 331 cita
[7]del centenario de la Independencia en 1910. Como lo señala Miguel Ángel Urrego, “la coyuntura que representó la Guerra de los Mil Días había desestructurado parcialmente la relación de fuerzas entre los partidos, sin que ello hubiese significado un cambio en los fundamentos del orden político dominante. La guerra…
p. 33
07Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 2701 cita
[9]la Santa Sede en 1887, dar í an a la Iglesia Cat ó lica el control completo de la educaci ó n por lo menos hasta 1930, é poca en que los gobiernos liberales iniciaron una recupera ci ó n de las prerrogativas del Estado en materias educativas a. MANUAL DE HISTORIA III 279 5 ¡ 1 art í culo 41 de la Constituci ó n de…
p. 270
08Homofobia y agresiones verbales: La sanción por transgredir la masculinidad hegemónica. Colombia 1936-1980Walter Alonso Bustamante Tejada · 2008 · p. 441 cita
[10]util para hacer Ia lectura de Ia h istoria de Colombia hasta 1 980. El comienzo del siglo E l proyecto de construcci6n de un Estado colo m biano en el siglo x1x estuvo m a rcado por una alta i n esta b i l idad que se ex pres6, entre otras cosas, en Ia abunda ncia de constituciones politicas nuevas y reformadas 8, Ia…
p. 44
09Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1701 cita
[11]1991, cuando la Asam- blea Nacional Constituyente aprobó una nueva Carta. Bases económicas y religiosas Para llevar a cabo el proyecto de la Regeneración, Núñez tuvo que sentar unas bases económicas acordes con la centralización. Con el fin de tener una emisión de dinero que cubriese la totalidad del país, durante su…
p. 170
10Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · p. 1621 cita
[12]cordato de 1887: “En las universidades y en los colegios, en las escuelas y en los demás centros de enseñanza, la educación e instrucción pública se organizará y dirigirá en conformidad con los dogmas y la moral de la Religión Católica” (tomado de José David Cortés Guerrero, “Regeneración, intransigencia y régimen de…
p. 162
11Repúblicas en armas: Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · p. 191 cita
[13]Borbones. Al emanciparse, el pueblo destruyó el orden antiguo de la sociedad de castas para adoptar un régimen liberal. La independencia nacional se dio al mismo tiempo que la conquista de la libertad política y la adopción de la modernidad. 17 10 Las dudas en torno a este modelo empezaron a manifestarse en la década…
p. 19
12Repúblicas en armas. Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · p. 191 cita
[14]Borbones. Al emanciparse, el pueblo destruyó el orden antiguo de la sociedad de castas para adoptar un régimen liberal. La independencia nacional se dio al mismo tiempo que la conquista de la libertad política y la adopción de la modernidad. 17 10 Las dudas en torno a este modelo empezaron a manifestarse en la década…
p. 19
13Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 331 cita
[15]al que aspirábamos trascendía la academia, tenía como objetivo primario la población y por ello buscábamos una forma sencilla que, en ocasiones, se codeaba con lo elemental. Por ese camino, en ciertos planteamientos nos encontramos con el dogmatismo y con la interpretación mecánica del devenir de las clases sociales,…
p. 33
14El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · p. 2021 cita
[16]realizado probablemente el estudio m á s concienzudo sobre la influencia del imperialismo norteamericano en el desarrollo de la historia Contempor á nea de Colombia. Alvaro Tirado Mej í a con “ Introducci ó n a la Historia Econ ó mica de Colombia ”; Jes ú s Antonio Bejarano con “ El fin de la econom í a exportadora y…
p. 202
15Historia Económica y Social de Colombia I 1537-1719Germán Colmenares · 1997 · p. 11 cita
[17]HISTORIA ECONÓMICA Y SOCIAL DE COLOMBIA I 1537-1719 por G e r m á n C o l m e n a r e s 0 Universidad del Valle BANCODE LA REPÚBLICA P - 1 O y COLCI€NCIAS E D I T O R E S 1 E D I T O R E S •TERCER M UNDO S A SANTAFÉ DE BOGOTÁ TRANSV 2a. A. No. 67-27. TELS. 2550737 - 255! 539, A A 4817. FAX 2 125976 EDICIÓN A CARGO DE…
p. 1
16Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · p. 101 cita
[18]President ofthe Asociaci6n Nacional de Exportadores, Analdex. He is the editor of Una aproximacion al futuro: Colombia, siglo XXI (1991). Alvaro Tirado Mejia is Professor at the Instituto de Estudios Internacionales in the Universidad Nacional, Bogota. He has been Ambassador to Switzerland and Presidential Peace…
p. 10
17Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 92 citas
[19]cuando, en ocasiones con ferocidad, se le- vanta y protesta. No podemos entonces resignarnos a ser consi- derados como agentes pasivos de una historia del imperialismo y de las clases dominantes locales, sino como un pueblo que di- PRÓLOGO 13 fícilmente va ganando progreso y autodeterminación, dentro de un marco de…
p. 9
[20]cuando, en ocasiones con ferocidad, se le- vanta y protesta. No podemos entonces resignarnos a ser consi- derados como agentes pasivos de una historia del imperialismo y de las clases dominantes locales, sino como un pueblo que di- PRÓLOGO 13 fícilmente va ganando progreso y autodeterminación, dentro de un marco de…
p. 9
18Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 2661 cita
[21]of theater, and scholars from diverse disciplines have been animated by “the crisis” (an example of which is represented by the critically acclaimed 1999 gallery show at the Museo de Arte Moderno de Bogotá, “Arte y Violencia en Colombia Desde 1948”), 2 and at the same time, they have worked to challenge the official,…
p. 266
19Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 221 cita
[22]sus puntos de partida. Los nuevos trabajos de historia han de ser valientes, enérgicos e innovadores, conectados con el pasado, mas no atrapados en él. “Si las personas están controladas por fantasmas”, escribió Galindo, “es imposible enfrentar el futuro”. 2 Confrontar el futuro parecería evocar los métodos de los…
p. 22
20Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · p. 132 citas
[23]elaboración de un discurso interpretativo, o al menos de una pluralidad de discursos interpretativos más sólidos. La insistencia del autor en el papel de las “ideas” abre muchos campos. Permite insertar las dinámicas del conflicto armado en las dinámicas de las representaciones sociales. Se trata de una invitación a…
p. 13
[24]elaboración de un discurso interpretativo, o al menos de una pluralidad de discursos interpretativos más sólidos. La insistencia del autor en el papel de las “ideas” abre muchos campos. Permite insertar las dinámicas del conflicto armado en las dinámicas de las representaciones sociales. Se trata de una invitación a…
p. 13
21Muiscas: representaciones, cartografías y etnopolíticas de la memoriaAna María Gómez Londoño (editora), Carl Henrik Langebaek Rueda, Jorge Augusto Gamboa Mendoza, Michael J. Francis, Marta Clemencia Herrera Ángel, François Correa Rubio, Óscar Guarín Martínez, Hermann Trimborn, Luis Fernando Restrepo, Mercedes López Rodríguez, Carlos Andrés Durán · 2005 · p. 1831 cita
[25]territorio”, de Walter Mignolo, nos confirma que esta relación es sincrónica: el discurso delimita las fronteras geográficas y cronológicas con las que se puede representar y construir una identidad, la cual, por su lado, está siempre situada en relación con un territorio que, a su vez, no es un espacio geográfico,…
p. 183
22La hegemonía conservadoraRubén Sierra Mejía (editor) · 2018 · p. 111 cita
[26]—no es idea original mía; es por el contrario muy reiterada— nos ofrecen conocimientos útiles acerca de lo que somos en el momento actual. Desconocer nuestro pasado puede conducir a acciones desacertadas sobre problemas de ahora; no porque las soluciones anteriores sean aplicables al presente —pues todo Rubén Sierra…
p. 11
23La tierra en disputa. Memorias de despojo y resistencia campesina en la costa Caribe (1960-2010)Absalón Machado, Donny Meertens · 2010 · p. 21 cita
[27]Gonzalo Sánchez G. Coordinador del Grupo de Memoria Histórica Absalón Machado y Donny Meertens Relatores de la Investigación sobre Tierras y Conflicto Jeannette L. Castro Hernández Pablo Andrés Nieto Ortiz Eliana Pinto Velásquez John Jairo Rincón García Javier Soto Equipo de investigación Alejandrina Pacheco José…
p. 2
24La Rochela: Memorias de un crimen contra la justiciaGrupo de Memoria Histórica, Iván Orozco Abad (Relator), Gonzalo Sánchez G. (Coordinador) · 2010 · p. 21 cita
[28]3 Gonzalo Sánchez G. Coordinador del Grupo de Memoria Histórica Iván Orozco Abad Relator de la investigación sobre la masacre de La Rochela Gina Cabarcas Maciá Laura Porras Santanilla Óscar Acevedo Arango Guido Bonilla Pardo Mauricio Barón Villa Equipo de investigación Diana Marcela Gil Asistente administrativa Jesús…
p. 2
25La masacre de El Tigre. Un silencio que encontró su vozGonzalo Sánchez G., Martha Nubia Bello Albarracín, Andrés Cancimance López · 2011 · p. 11 cita
[29]LA MASACRE DE EL TIGRE UN SILENCIO QUE ENCONTRÓ SU VOZ Informe del Centro Nacional de Memoria Histórica La masacre de El Tigre, Putumayo Un silencio que encontró su voz Miembros del Grupo de Memoria Histórica Gonzalo Sánchez G. Coordinador del Grupo de Memoria Histórica Andrés Fernando Suárez Relator de la…
p. 1
26Paramilitarismo. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoTeófilo Vásquez Delgado, Víctor Barrera · 2018 · p. 2191 cita
[30]CNRR-GMH. (2011a), San Carlos: memorias del éxodo en la guerra, Bogotá, CN- RR-GMH. (2011), Mujeres y guerra. Víctimas y resistentes en el Caribe Colombia- no, Bogotá, CNRR-GMH. (2011), Mujeres que hacen historia. Tierra, cuerpo y política en el Ca- ribe colombiano, Bogotá, CNRR-GMH. (2010d), La tierra en disputa.…
p. 219
27Regiones y conflicto armado. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoClara Inés García · 2018 · p. 1521 cita
[31]y tan variados territorios a través de 50 años. 153 Bibliografía Centro Nacional de Memoria Histórica - CNMH (2012). El Placer. Mujeres, coca y guerra en el Bajo Putumayo. Bogotá: CNMH. Centro Nacional de Memoria Histórica – CNMH (2014). Silenciar la democracia. Las masacres de Remedios y Segovia, 1982 - 1997. Segunda…
p. 152
28Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 11 cita
[32]Director General Gonzalo Sánchez G. Coordinador del informe Otros títulos de Memoria Histórica Trujillo. Una tragedia que no cesa (2008) El Salado. Esa guerra no era nuestra (2009) Recordar y narrar el conflicto. Herramientas para reconstruir memoria histórica (2009) El despojo de tierras y territorios. Aproximación…
p. 1
29Una sociedad secuestradaCentro Nacional de Memoria Histórica; César Caballero Reinoso (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2013 · p. 11 cita
[33]una sociedad secuestrada una sociedad secuestrada El secuestro es tal vez una de las modalidades criminales que ha tenido mayor resonancia en el país, particu- larmente en la etapa contemporánea del conflicto. Tiene una proyección pública asociada al cruce de múltiples factores, a sus transformaciones en el tiempo y a…
p. 1
30Forgotten Peace: Reform, Violence, and the Making of Contemporary ColombiaRobert A. Karl · 2017 · p. 4751 cita
[34](from the National Center for Historical Memory), including Grupo de Memoria Histórica, Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, “Recordar y narrar el con fl icto: Herramientas para reconstruir memoria histórica” pamphlet (2009), 19 (“a unifying”); Sánchez G., “Prólogo,” in ¡Basta ya!, 16 (“Far”). 57. Ley…
p. 475
31Análisis cuantitativo del paramilitarismo en Colombia. Hallazgos del Mecanismo no Judicial de Contribución a la VerdadÁlvaro Villarraga Sarmiento, Alberto Santos Peñuela, Lukas Rodríguez Lizcano, Bruce David Ochoa Ochoa, Gustavo Adolfo Narváez Rodríguez, Jonathan Peter Stucky Rodríguez, Anascas del Río Moncada · 2019 · p. 11 cita
[35]ANÁLISIS CUANTITATIVO DEL PARAMILITARISMO EN COLOMBIA Hallazgos del Mecanismo no Judicial de Contribución a la Verdad ANÁLISIS CUANTITATIVO DEL PARAMILITARISMO EN COLOMBIA Hallazgos del Mecanismo no Judicial de Contribución a la Verdad Centro Nacional de Memoria Histórica ANÁLISIS CUANTITATIVO DEL PARAMILITARISMO EN…
p. 1
32Silenciar la democracia. Las masacres de Remedios y Segovia 1982-1997Centro Nacional de Memoria Histórica; Ronald Edward Villamil Carvajal, Vladimir Melo Moreno (relatores); Tatiana Rincón Covelli, Andrés Fernando Suárez (correlatores) · 2014 · p. 231 cita
[36]Martha Rendón, Jesús Balbín, Lucía Carva- jal, Luz María Franco y Rosa Ramírez su colaboración en el desarro- llo de la investigación. Asimismo, a Isabelita Mercado y Laura Ángel por el apoyo brindado desde su pasantía de investigación con la Uni- versidad del Rosario. También expresa su gratitud e incondicional apoyo…
p. 23
33Justicia y Paz ¿Verdad judicial o verdad histórica?Iván Orozco Abad, María Victoria Uribe, Gina Cabarcas, Luis Carlos Sánchez Díaz · 2012 · p. 81 cita
[37]para las Migraciones, OIM; a la Unidad de Fiscalías para la Justicia y la Paz y en especial a los fi scales Luis González, Elba Beatriz Silva, Deicy Jaramillo, Leonardo Augusto Cabana, José Joaquín Arias y Carlos Alberto Gordillo; a las áreas de Reconciliación, Jurídica y de Prensa y Comunicación de la Co- misión…
p. 8
34Trujillo: Una tragedia que no cesaGrupo de Memoria Histórica; Álvaro Camacho Guizado (relator); Gonzalo Sánchez G. (coordinador) · 2008 · p. 131 cita
[38]el Sistema de Derechos Humanos de Naciones Unidas..........................................................................328 4.5. La CISVT: concertación frente a la impunidad, en medio del conflicto y la debilidad institucional....................................330 Índice onomástico 13 Pág. 4.6. Contradicciones,…
p. 13
35La dimensión moral del conflicto armado en Colombia. Una lectura a partir de Theodor W. AdornoTulia Almanza Loaiza · 2022 · p. 2691 cita
[39]grandes masacres, perpetradas con métodos crueles, que dejaron un alto número de víctimas. El 75 % de las masacres documentadas por el Grupo de memoria Histórica con un número reducido lograron ser sacadas a la luz. A continuación, me permito describir una de las primeras masacres do - cumentadas por el Centro de…
p. 269
36Histories of Perplexity: Colombia, 1970s–2010sLina Britto, A. Ricardo López-Pedreros · 2024 · p. 431 cita
[40]Gaviria, La búsqueda de la democracia, 1960–2010 (Madrid: Taurus, 2015). 25 LaRosa and Mej í a Pavony, Colombia, 218. 26 Antonio García, “Las clases medias y la frustración del Estado representativo en América Latina,” Cuadernos Americanos 1 (January–February 1967): 37–38. See also Palacios, Between Legitimacy and…
p. 43
37Granada: Memorias de guerra, resistencia y reconstrucciónMarta Inés Villa Martínez, Laura Cartagena Benítez, Fernando Valencia Rivera · 2016 · p. 3511 cita
[41]Medellín, Colombia. Centro de Memoria Histórica – CNRR, (2009), Recordar y narrar el con fl icto: Herramientas para reconstruir su memoria histórica, Bogotá, CNRR. Grupo de Memoria Histórica, (2013), ¡Basta Ya! Colombia: Memo- ria de Guerra y Dignidad, Bogotá, Pro-Off Set. Centro Nacional de Memoria Histórica, (2014),…
p. 351
38Guerras RecicladasMaría Teresa Ronderos · 2014 · p. 261 cita
[42]que se ha realizado sobre el conflicto armado y el horror que vivieron sus víctimas en las últimas tres décadas. Fue publicada en 2013 por el Centro de Memoria Histórica dirigido por Gonzalo Sánchez. 2 Según datos de Codhes (Consultoria para los Derechos Humanos y el Desplazamiento Forzado). Según la agencia…
p. 26
39Tomas y ataques guerrilleros (1965-2013)Mario Aguilera Peña (coordinador); Alba Lucía Vargas Alfonso, Luisa Marulanda Gómez, Luis Fernando Sánchez (coautores) · 2016 · p. 11 cita
[43]INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Tomas y ataques guerrilleros (1965 - 2013) Tomas y ataques guerrilleros (1965 - 2013) TOMAS Y ATAQUES GUERRILLEROS (1965 - 2013) Mario Aguilera Peña Coordinador del informe Mario Aguilera Peña Alba Lucía Vargas Alfonso Luisa Marulanda Gómez Luis Fernando Sánchez…
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40Guerra propia, guerra ajena. Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos. El Movimiento Armado Quintín LameDaniel Ricardo Peñaranda Supelano · 2015 · p. 11 cita
[44]INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Guerra propia, guerra ajena Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos El Movimiento Armado Quintín Lame Guerra propia, guerra ajena Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos El Movimiento Armado Quintín Lame…
p. 1
41No es un mal menor. Niñas, niños y adolescentes en el conflicto armadoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 191 cita
[45]en el país hizo de esta etapa un desafío mayúsculo. Con el tiempo seguramente todo lo visto, escuchado, experimentado y reflexionado se sedimentará para darnos nuevas y más ricas perspectivas a todos los colombianos y colombianas. Las verdades que los comisionados entregamos al país al finalizar el mandato son un…
p. 19
42Sujetos victimizados y daños causados: Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoLina Rondón Daza, Liliana Cortés Gamba · 2018 · p. 141 cita
[46]han permitido alcanzar conclusiones sobre las consecuencias lesivas a estos sujetos. Para la construcción de este documento, se han revisado diferentes textos elaborados desde 2008, por el Grupo de Memoria Histórica y por el actual Centro Nacional de Memoria Histórica, agrupando en 14 Sujetos victimizados y daños…
p. 14
43Caquetá: conflicto y memoriaHarley Enrique Gutiérrez Ñustez, Rubén Darío Polo Sierra, Cristian E Paredes González · 2013 · p. 11 cita
[47]ALCALDÍA DE FLORENCIA Caquetá: conflicto y memoria Caquetá: conflicto y memoria CAQUETÁ: CONFLICTO Y MEMORIA Director General Centro Nacional de Memoria Histórica Gonzalo Sánchez Director Museo Caquetá ® William Wilches Sánchez Investigadores Museo Caquetá Harley Enrique Gutiérrez Ñustez Rubén Darío Polo Sierra…
p. 1
44Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[48]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado ENSAYO INTRODUCTORIO COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL ENSAYO…
p. 1
45Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Magdalena MedioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[49]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado MAGDALENA MEDIO COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO MAGDALENA MEDIO Colombia. Comisión de la Verdad, autor…
p. 1
46Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 31 cita
[50]COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO EJE CAFETERO Colombia. Comisión de la Verdad, autor Hay futuro si hay verdad: Informe Final de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición. -- Primera edición. -- Bogotá: Comisión de la Verdad, 2022. 11 tomos en 24…
p. 3
47Convocatoria a la paz grande. Declaración de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No RepeticiónComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[51]CONVOCATORIA A LA PAZ GRANDE Declaración de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición CONVOCATORIA A LA PAZ GRANDE DECLARACIÓN DE LA COMISIÓN PARA EL…
p. 1
48Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Frontera nororientalComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[52]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado FRONTERA NORORIENTAL COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO FRONTERA NORORIENTAL Colombia. Comisión de la…
p. 1
49Resistir no es aguantar. Violencias y daños contra los pueblos étnicos de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[53]RESISTIR NO ES AGUANTAR Violencias y daños contra los pueblos étnicos de Colombia HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición RESISTIR NO ES AGUANTAR VIOLENCIAS Y DAÑOS CONTRA LOS PUEBLOS ÉTNICOS DE COLOMBIA HAY FUTURO si hay verdad INFORME…
p. 1
50Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[54]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado EL CAMPESINADO Y LA GUERRA COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO EL CAMPESINADO Y LA GUERRA Colombia.…
p. 1
51Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Antioquia, sur de Córdoba y Bajo Atrato chocoanoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[55]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado ANTIOQUIA COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL ANTIOQUIA, SUR DE…
p. 1
52Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[56]HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado ORINOQUÍA COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL ORINOQUÍA Colombia.…
p. 1
53Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Valle y norte del CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[57]COLOMBIA ADENTRO Relatos territoriales sobre el conflicto armado VALLE Y NORTE DEL CAUCA HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición COLOMBIA ADENTRO RELATOS TERRITORIALES SOBRE EL CONFLICTO ARMADO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL VALLE Y…
p. 1
54La Colombia fuera de Colombia. Las verdades del exilioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 11 cita
[58]LA COLOMBIA FUERA DE COLOMBIA Las verdades del exilio HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Comisión para el Esclarecimieto de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición LA COLOMBIA FUERA DE COLOMBIA LAS VERDADES DEL EXILIO HAY FUTURO si hay verdad INFORME FINAL Colombia. Comisión de la Verdad, autor Hay futuro si…
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55Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 91 cita
[59]colectiva de las víctimas del conflicto armado en Colombia, y por tanto debe ser objeto de la máxima divulgación. En ese sentido, se autoriza a cualquier persona natural o jurídica, pública o privada, a reproducir, comunicar y distribuir la Declaración y los tomos del Informe Final, siempre y cuando se haga un uso…
p. 9
56Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 7361 cita
[60]Base de datos Violencia contra movimiento A Luchar. Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV), 2020, con corte del 15 de diciembre de 2021. Catálogo de microdatos de la Comisión de la Verdad 002-MD-afec3b0c-79b0-455f- a613-0aa71f8a3c44. Base de datos de casos y víctimas del…
p. 736
57Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 41 cita
[61]GONZALO SÁNCHEZ GÓMEZ CAMINOS DE GUERRA, UTOPÍAS DE PAZ (Colombia: 1948-2020) © Gonzalo Sánchez Gómez, 2021 © Editorial Planeta Colombiana S.A., 2021 Calle 73 n.º 7-60, Bogotá www.planetadelibros.com.co Diseño de cubierta: Gabriel Henao / Departamento de Diseño Grupo Planeta Primera edición: septiembre de 2021 ISBN…
p. 4
58Pa que se acabe la vainaWilliam Ospina · 2013 · p. 1461 cita
[62]dirigida por el exdictador Rojas Pinilla, un fraude del que ya nadie duda y que muchos justifican, exasperó a los jóvenes anapistas de la clase media, que decidieron fundar la primera guerrilla urbana de Colombia, el M19. La vieja Colombia murió el 9 de abril de 1948: la nueva no ha nacido todavía. Todos sabemos que…
p. 146
59Hacer la guerra y matar la política. Líderes políticos asesinados en Norte de SantanderCarlos Andrés Pallares Rincón · 2014 · p. 201 cita
[63]al sistema político colombiano y a sus instituciones un estatus de ex- cepcional estabilidad en el contexto regional, bajo cuya égida se desenvuelve a su vez un conflicto armado interno, que atiza los antagonismos desde hace más de 50 años. Es así como guerra y democracia se entrecruzan, se suceden pa- ralelamente…
p. 20
60No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 241 cita
[64]guerra de los Mil Días, la amnistía de Gustavo Rojas Pinilla, los acuerdos de los que surgió el Frente Nacional y las negociaciones con las gue- rrillas a finales de la década de los ochenta. Este acumulado de experiencias revela que la guerra se ha dado en una constante disputa por el poder, la representación y el…
p. 24
61When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 3423 citas
[65]en Colombia": Analisis de un libro. Bogota: Centro de Estudios Colombianos, 1962. Gatt, Richard. Guerrilla Movements in Latin America. New York: Doubleday, 1972. Groot, Jose Manuel. Histo ria eclesiastica y civil de Nueva Granada. Vol. II. Bogota: Editorial ABC, 1953. GueITa, Jose Joaquin. Estudios hist6ricos. 4 vols.…
p. 342
[66]en Colombia": Analisis de un libro. Bogota: Centro de Estudios Colombianos, 1962. Gatt, Richard. Guerrilla Movements in Latin America. New York: Doubleday, 1972. Groot, Jose Manuel. Histo ria eclesiastica y civil de Nueva Granada. Vol. II. Bogota: Editorial ABC, 1953. GueITa, Jose Joaquin. Estudios hist6ricos. 4 vols.…
p. 342
[67]en Colombia": Analisis de un libro. Bogota: Centro de Estudios Colombianos, 1962. Gatt, Richard. Guerrilla Movements in Latin America. New York: Doubleday, 1972. Groot, Jose Manuel. Histo ria eclesiastica y civil de Nueva Granada. Vol. II. Bogota: Editorial ABC, 1953. GueITa, Jose Joaquin. Estudios hist6ricos. 4 vols.…
p. 342