La Hegemonía del Olimpo Radical (1863–1885)
Entre 1863 y 1885, el ala doctrinaria del Partido Liberal —conocida como el Olimpo Radical— gobernó Colombia bajo la Constitución de Rionegro, impulsando el federalismo extremo, la desamortización eclesiástica y la reforma educativa más ambiciosa del siglo XIX, hasta que la implosión de su propia coalición y el ascenso de Rafael Núñez pusieron fin al régimen.
Ficha del acontecimiento
Síntesis
- Cuándo
- 4 de febrero de 1863 – 1885
- Dónde
- Rionegro, Bogotá, Antioquia, Cauca, Santander, Tolima, Boyacá, Cundinamarca, Magdalena, Panamá, Nueva Granada
- Protagonistas
- Manuel Murillo Toro, Rafael Núñez, Tomás Cipriano de Mosquera, Aquileo Parra, Salvador Camacho Roldán, José María Samper, Miguel Antonio Caro, Mariano Ospina Rodríguez, Manuel Ancízar, Francisco de Paula Santander, Partido Liberal, Partido Conservador
Lectura causal
Causas, hecho y consecuencias
Causas
- El triunfo militar de Mosquera sobre el gobierno conservador (1860–1862) permitió a los liberales radicales redactar sin oposición la Constitución de Rionegro, instalando la Convención el 4 de febrero de 1863 con exclusión total de los conservadores.
- La formación intelectual de la élite radical en el benthamismo —institucionalizado por decreto de Santander el 8 de noviembre de 1825— y en el liberalismo económico de Bastiat y Say dotó al grupo de un programa coherente de reformas jurídicas, económicas y educativas.
- La influencia de la revolución francesa de 1848 y del pensamiento radical europeo radicalizó a la juventud universitaria y a la clase artesanal de Bogotá entre 1850 y 1870, consolidando una identidad partidista liberal opuesta al clericalismo conservador.
- El poderío económico de la Iglesia —mayor terrateniente del país, con propiedades avaluadas en diez millones de pesos frente a un presupuesto nacional de dos millones— y su presencia territorial convirtieron el control eclesiástico en condición de posibilidad del proyecto modernizador liberal.
- El auge agroexportador del tabaco y otros productos proporcionó recursos fiscales que financiaron temporalmente el proyecto federal y educativo radical.
Consecuencias
- La Constitución de 1863 fragmentó el país en nueve estados soberanos con legislaciones propias, milicias autónomas y capacidad de restringir el sufragio, generando una multiplicación de códigos locales y una debilidad crónica del gobierno central que favoreció la violencia política recurrente.
- La desamortización de 1861 transfirió el mayor patrimonio inmobiliario del país —bienes eclesiásticos avaluados en diez millones de pesos— a manos privadas, pero al rematarse en forma indivisa benefició principalmente a comerciantes liberales acaudalados, sin democratizar la propiedad de la tierra.
- La reforma educativa de 1870 elevó la matrícula escolar de unas 22.000–29.000 a más de 79.000 alumnos en 1876 y organizó escuelas normales en todos los estados para 1872, sentando las bases de un sistema de instrucción pública laica y universal.
- La contratación de maestros protestantes alemanes para las escuelas normales y la imposición de la neutralidad religiosa en la escuela pública tensaron gravemente el consenso político y contribuyeron a desencadenar la guerra civil de 1876–1877.
- Los valores de soberanía popular e igualdad ciudadana consagrados en Rionegro se difundieron como parte de la ideología política nacional, trascendiendo la élite letrada que los formuló y convirtiéndose en referentes del debate político colombiano.
- La implosión de la coalición radical —agravada por el colapso del ciclo tabacalero y la imposibilidad de reformar la Constitución sin unanimidad— permitió a Rafael Núñez aliarse con los conservadores, liquidar el régimen en 1885 e impulsar la Regeneración, que culminó en la Constitución centralista de 1886 y el Concordato de 1887.
La clave interpretativa
Por qué importa
El Olimpo Radical definió los términos del debate político colombiano durante el siglo XIX: sus reformas —federalismo, desamortización, educación laica— fijaron las líneas de fractura entre liberales y conservadores que estructuraron el bipartidismo durante más de un siglo. Su fracaso no fue solo el de un programa, sino el de un modelo de Estado que intentó modernizar el país sin transformar las relaciones agrarias que lo sostenían, revelando la brecha entre la ambición constitucional y la capacidad institucional real. La tensión entre sus logros —difusión de valores democráticos, expansión educativa— y sus límites —concentración de la tierra, violencia endémica, exclusión conservadora— sigue siendo un nudo interpretativo central de la historia política de Colombia.
Desarrollo histórico
La historia completa
El Olimpo Radical
Entre 1863 y 1885, un grupo reducido de hombres letrados dirigió Colombia bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia y bajo una Constitución —la de Rionegro— que consagró el federalismo más extremo que haya conocido el país. La historiografía los bautizó Olimpo Radical: pertenecían al ala doctrinaria del Partido Liberal, ejercían la política como sacerdocio, alternaban la presidencia con la cátedra y el periodismo, y creyeron que Colombia podía refundarse a golpe de código, escuela y librecambio. Su hegemonía duró veintidós años y produjo la reforma educativa más ambiciosa del siglo XIX, la desamortización de los bienes eclesiásticos, la separación tajante entre Iglesia y Estado y la incorporación plena del país al ciclo agroexportador. Se disolvió en 1885 no por un golpe conservador, sino por la implosión de su propia coalición: cuando el auge del tabaco que había financiado el proyecto se derrumbó y las rigideces de la Constitución de Rionegro impidieron reformarlas, un sector del propio liberalismo —los independientes de Rafael Núñez— se alió con los conservadores y liquidó al régimen que había ayudado a levantar.
El liberalismo antes de Rionegro
El Olimpo no nació en 1863. Sus dirigentes se habían formado en las escuelas de derecho de Bogotá durante las décadas anteriores, cuando el benthamismo era la filosofía política oficial de la enseñanza universitaria. Un decreto del general Francisco de Paula Santander, expedido el 8 de noviembre de 1825, había instituido el Tratado de legislación de Jeremy Bentham como obra de estudio obligatorio en las facultades de jurisprudencia; fue la primera filosofía política sistemática enseñada con carácter oficial en las universidades de la Nueva Granada, y su presencia se prolongó a lo largo del siglo XIX. Antes de 1848, la defensa o el ataque a Bentham había cristalizado en identidad partidista: los liberales asumieron la causa del inglés; los conservadores se convirtieron en sus opositores más firmes.
Sobre esa base se depositaron otras capas. Los dirigentes leyeron a Frédéric Bastiat y a Jean-Baptiste Say para su economía política, y absorbieron el pensamiento radical francés que llegó a la juventud universitaria y a la clase artesanal de Bogotá tras la revolución de 1848. Entre 1850 y 1870, la cultura política neogranadina estuvo marcada por una ascendente influencia francesa que permeó todos los matices de la política nacional. Los liberales compraron libros, viajaron para observar de primera mano las organizaciones económicas y políticas del mundo liberal, y volvieron con la convicción de que la sociedad era la suma de individuos racionales y jurídicamente iguales, y que los hombres libres para perseguir sus intereses intelectuales y materiales contribuirían al progreso de la civilización.
Ese perfil sociológico define al Olimpo con más precisión que cualquier programa: eran políticos e ideólogos ante todo, y cuando no ocupaban cargos públicos se dedicaban a la enseñanza y al periodismo. Manuel Murillo Toro, oriundo de Chaparral, pudo cursar el bachillerato gracias a la caridad de su madrina Ana Toro —cuyo apellido añadió al suyo en agradecimiento— y obtuvo su título en la Escuela de Derecho de Bogotá; en septiembre de 1847 fundó en Santa Marta el semanario La Gaceta Mercantil, uno de los primeros del país en suministrar noticias internacionales frescas, y desde sus páginas se pronunció por la libertad absoluta de imprenta. El caso de Isidoro Parra, fundador liberal de la villa del Líbano en el Tolima, ilustra la sociabilidad letrada de la generación: mandaba a buscar libros de todo el mundo, los leía y los discutía con sus amigos, y expresaba ideas heterodoxas sobre la necesidad de una doctrina más acorde con la razón humana y el progreso científico.
El brillo intelectual no equivalía a hegemonía social. El debate entre liberales y conservadores era un asunto intraélite: los dirigentes marchaban al frente de ejércitos campesinos cuyos integrantes eran clientes antes que co-ideólogos. El liberalismo radical representaba los intereses de una burguesía comercial no productiva, intermediaria entre polos con distintas relaciones sociales, sin voluntad de transformar revolucionariamente el campo. Esa fue su fuerza —la modernidad jurídica y económica— y también su debilidad estructural: nunca tocó la propiedad de la tierra en un país agrario.
La Constitución de Rionegro
El pacto fundacional se firmó tras el triunfo militar de Tomás Cipriano de Mosquera sobre el gobierno conservador. La Convención de Rionegro se instaló el 4 de febrero de 1863 y excluyó a los conservadores del diseño del nuevo orden constitucional. El texto que salió de ella dividió al país en nueve estados soberanos —Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena, Panamá, Santander y Tolima— que se unieron y confederaron a perpetuidad bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia. La palabra clave era soberanía: cada estado podía ejercer todas las funciones no expresamente reservadas al gobierno central, levantar sus propias milicias, emitir sus propios sellos postales y determinar quiénes tenían derecho al voto. Más de la mitad de los estados usó esta última facultad para retroceder del sufragio masculino universal que se había ensayado en la década anterior.
La Constitución de 1863 fue la primera en la historia colombiana que no comienza En nombre de Dios, sino con una fórmula secular que invocaba el mandato y la autorización del pueblo. Garantizó la libertad religiosa, la libertad de expresión e imprenta y mantuvo la abolición de la pena de muerte. Sobre el papel, era la carta más avanzada del hemisferio; sobre el terreno, contenía tres decisiones que sellarían su destino.
La primera fue el requisito de unanimidad para su reforma: cualquier modificación del texto exigía el consentimiento de todos los estados, lo que en la práctica lo blindó contra los ajustes que la realidad iría reclamando. La segunda fue la multiplicación legislativa: cada estado podía adoptar sus propios códigos —civil, electoral, minero, de tierras— y el país se fragmentó en un mosaico de legislaciones locales. La tercera fue la militarización del federalismo: al reconocer milicias estatales sin contrapeso, el gobierno central quedó privado de árbitro efectivo en las disputas entre facciones, y las guerras locales se convirtieron en el mecanismo ordinario de resolución política.
La Constitución, con todo, cumplió una función que sus artífices reivindicaron: difundió como valores de amplia aceptación nacional el origen popular del poder político y la igualdad de derechos de los ciudadanos con independencia de su condición económica, social y étnica. Esos principios dejaron de ser propiedad de una estrecha élite educada y pasaron a formar parte de la ideología política del país. Fue, quizá, el legado más duradero del Olimpo.
La desamortización y el pulso con la Iglesia
Antes incluso de Rionegro, Mosquera había preparado el terreno con dos golpes contra la Iglesia. En 1861 expidió el decreto de desamortización de bienes de manos muertas, por el cual se adjudicaron a la nación las propiedades y censos pertenecientes a corporaciones civiles o eclesiásticas; su administración quedó en manos de la Junta Suprema del Crédito Público. Ese mismo año ordenó el cierre de conventos que desacataran las disposiciones oficiales. La escala del asunto se aprecia en el dato: la Iglesia católica era entonces el mayor terrateniente del país, con propiedades avaluadas en diez millones de pesos, mientras que el presupuesto nacional apenas alcanzaba los dos millones. Los bienes eclesiásticos quintuplicaban el erario que Mosquera aspiraba a alimentar con su remate.
Mosquera justificó la medida no solo como acto anticlerical sino como arbitrio fiscal para aliviar un erario agobiado por deudas y guerras civiles, e invocó los precedentes de Luis XIV, España en 1837 y México. La Constitución de 1863 mantuvo la desamortización y garantizó la libertad religiosa; durante el segundo gobierno de Mosquera se adoptaron además medidas que sometían a los prelados a jurisdicción civil y contemplaban penas de extrañamiento contra quienes desacataran la autoridad del Estado.
El resultado social contradijo cualquier retórica popular. Los bienes se sacaron a remate en forma indivisa, y los principales beneficiarios fueron los acaudalados: comerciantes liberales que se apoderaron legalmente de las propiedades eclesiásticas. La operación exigía capital líquido, redes de información y disposición a asumir el estigma clerical, tres recursos escasos y desigualmente distribuidos que actuaron como filtro implícito sobre la puja. En Antioquia, donde predominaba el gobierno conservador y donde la Iglesia había acumulado menos riqueza que en otras zonas, los rendimientos fueron sorprendentemente bajos, en parte porque los compradores potenciales temían la desaprobación eclesiástica. En los estados con gobierno liberal, la operación fluyó y consolidó fortunas mercantiles. La desamortización no democratizó la tierra: concentró su propiedad en manos distintas.
El pulso con la Iglesia tenía una racionalidad que iba más allá del principio. El Estado liberal era débil fiscal y administrativamente, mientras la Iglesia poseía una situación financiera sólida, gran aceptación entre las masas populares y presencia en los rincones más apartados del país. Controlar a la Iglesia era, para los radicales, condición de posibilidad del proyecto modernizador: se trataba de arrancarle la infraestructura material —tierras, censos, capellanías— que le permitía funcionar como una segunda administración paralela al Estado. Pero la operación tuvo un costo político que se cobraría más tarde: el clero, especialmente en Antioquia y en el suroccidente, convirtió la retórica antiliberal en obligación pastoral. El arzobispo definió la participación política del clero como deber para combatir a los liberales, presentados como enemigos del orden, del Estado y de la Iglesia.
La reforma educativa y la misión alemana
Si la desamortización fue el golpe contra la Iglesia como institución económica, la reforma educativa de 1870 fue el intento de disputarle su hegemonía cultural. El Decreto Orgánico de Instrucción Pública de ese año consagró en Colombia principios de educación primaria universal, con elementos de gratuidad y neutralidad religiosa en la escuela pública. Fue la empresa educativa más ambiciosa del siglo XIX, aunque probablemente desproporcionada para los recursos económicos y humanos del país.
Para dar cuerpo al proyecto, el gobierno contrató una misión pedagógica alemana que introdujo métodos de raíz prusiana y pestalozziana, basados en la actividad de los alumnos por inducción y en la disciplina del amor reflexivo. Para fines de 1872, la misión había organizado escuelas normales masculinas y femeninas en todos los estados. La revista semanal La Escuela Normal, creada como soporte doctrinario y práctico de la reforma, se publicó durante ocho años y se convirtió en el eje de la cultura pedagógica colombiana de la segunda mitad del siglo.
Los resultados en matrícula fueron notables. El número de escolares en escuelas elementales pasó de cifras en torno a 22.000–29.000 a mediados del siglo, a unos 60.000 en 1870, y a más de 79.000 en 1876, con 1.464 escuelas funcionando ese último año. Antioquia, paradójicamente, fue el estado de mayor crecimiento educativo bajo el régimen radical, impulsado por el esfuerzo de sus propias autoridades conservadoras, que aceptaron el marco general pero lo llenaron con contenidos afines a su horizonte cultural.
El punto de fractura fue la contratación de maestros protestantes alemanes para dirigir las escuelas normales. Los conservadores vieron en ellos no pedagogos sino agentes doctrinarios; los obispos denunciaron desde el púlpito la corrupción de la juventud; el clero de Palmira, Cartago y Tuluá encabezó una movilización que ligaba escuela laica y descristianización. En un país donde la Iglesia era la principal red institucional presente en el territorio, imponer una escuela neutra desde Bogotá con maestros extranjeros de otra confesión era una apuesta que exigía más Estado del que había. La reforma de 1870 tensó gravemente el consenso político nacional y preparó el escenario de la guerra civil de 1876.
Federalismo en la práctica: las guerras y el fraude
La arquitectura de Rionegro nunca produjo la paz que sus artífices anunciaron. José María Samper, uno de los propios letrados del período, estimó que durante los veinticinco años de vigencia del sistema federal se produjeron alrededor de cuarenta y dos constituciones o revueltas armadas de carácter local o estatal. La cifra, más allá de la precisión, describe un régimen en el que la violencia era el modo ordinario de decidir cargos, alianzas y códigos.
El fraude electoral era estructural. Tanto los poderes locales como el gobierno de la federación lo practicaban, y a falta de mecanismos legales de garantía, el gobierno central apoyaba ilegalmente —a veces con la guardia nacional— a las facciones estatales de su preferencia. La geografía política agravaba el problema: de los nueve estados, dos estaban dominados por los conservadores —Antioquia y Tolima—, lo que convertía la disputa por los otros siete en una guerra permanente y hacía que cualquier división del liberalismo se tradujera en incentivo inmediato para golpes y revoluciones. A esto se sumó una fragmentación económica dañina: la rivalidad entre estados llevó a la imposición de aduanas internas que frenaban el comercio interior en un país que ya sufría de altos costos de transporte.
El momento bisagra fue la guerra civil de 1876-1877. Los conservadores se alzaron contra el gobierno liberal de Aquileo Parra en oposición, entre otros motivos, a su proyecto de educación laica; el clero encabezó la movilización en el suroccidente. La guerra duró once meses y se libró principalmente en el Cauca y el Tolima. Su costo equivalió al 118% del presupuesto nacional aprobado para 1878. Las tropas liberales, predominantemente negras y mulatas, destruyeron propiedades de conservadores conocidos: la ocupación y saqueo de Cali en la Nochebuena de 1876 quedó grabada en la memoria regional como cifra del terror. En Antioquia, el gobierno del radical caucano Tomás Rengifo fue descrito como azote de comerciantes y banqueros de Medellín, sometidos a expropiaciones y humillaciones a las que no estaban acostumbrados.
Los liberales ganaron la guerra, pero perdieron la posguerra. La victoria militar radical no consolidó su poder: profundizó una fractura interna que ya se manifestaba durante el conflicto, la escisión entre parristas —radicales— y nuñistas —independientes—. Los conservadores comprendieron que esa división era, para su regreso al poder, una oportunidad enorme.
La economía del proyecto
El Olimpo dispuso durante buena parte de su hegemonía de una base material tangible. Las reformas liberales iniciadas hacia 1850 habían suprimido el monopolio estatal del tabaco y adoptado formalmente el librecambio, vinculando la economía colombiana al mercado mundial. Las exportaciones de tabaco, producidas en un pequeño enclave del Magdalena Medio, promediaron entre dos y tres millones de pesos oro anuales entre 1850 y 1875. Ese ingreso —al que se sumaron los auges sucesivos del añil, el algodón y la quina— sostuvo al Estado, financió a los comerciantes que constituían la base social del radicalismo y dio verosimilitud al credo librecambista. El circuito era virtuoso mientras duró: los mismos comerciantes que exportaban tabaco importaban manufacturas europeas, financiaban campañas electorales, editaban periódicos doctrinarios y ocupaban escaños en los congresos estatales.
El consenso económico entre liberales y conservadores era, en el fondo, más amplio de lo que los debates políticos sugerían. Ambos partidos coincidían en impulsar las exportaciones, atraer capitales extranjeros y construir obras públicas orientadas al mercado externo, sin prestar interés significativo al desarrollo del mercado interior. La modalidad agroexportadora era, para las dos élites, cuestión de principio y de supervivencia. Las diferencias se libraban sobre la Iglesia, la escuela y el federalismo; sobre la estructura productiva, había una convergencia silenciosa.
El problema fue que el ciclo se agotó. Los productos de exportación del período —tabaco, añil, algodón, quina— experimentaron auges breves y sucesivos, pero perdieron rentabilidad en los mercados europeos por escasez de capitales locales, técnicas rudimentarias y altos costos de transporte. El tabaco colombiano, cultivado sin selección varietal ni control de calidad, cedió ante la producción holandesa de Sumatra; la quina, extraída por recolección silvestre, fue desplazada por las plantaciones asiáticas; el añil sucumbió a los primeros colorantes sintéticos alemanes. Desde 1875, el tabaco se derrumbó, y con él la quina; los otros productos no alcanzaron a tomar el relevo. Para 1885, el secretario de Fomento Napoleón Borrero describía una grave anemia industrial y ligaba la crisis económica a la inestabilidad política.
La descentralización fiscal profundizó el efecto. La Constitución de 1863 había otorgado a los estados amplia autonomía tributaria porque el gobierno nacional tenía funciones muy limitadas en campos como educación y vías de comunicación. Cuando la renta exportadora empezó a secarse, el Estado central se encontró sin herramientas para responder: ni podía aumentar sustancialmente sus ingresos, ni podía redistribuir los que había, ni podía reformar el pacto fiscal sin la unanimidad imposible de Rionegro. La misma arquitectura que había protegido la libertad de los estados los volvía inmanejables en crisis.
Los conflictos civiles agravaron todo. Cada guerra provocaba fuga de capitales hacia Europa, empobrecía a los consumidores y minaba los acervos de capital. La base material del Olimpo se erosionaba mientras el régimen entraba en su fase de división interna. Y fue precisamente en ese punto —cuando el credo librecambista dejó de tener detrás una renta que lo sostuviera y cuando la ortodoxia federal impidió cualquier corrección desde el centro— donde la cohesión ideológica del liberalismo empezó a resquebrajarse. La escisión que estallaría después de 1876 no fue un accidente de temperamentos, sino la traducción política de un agotamiento económico.
La escisión: radicales contra independientes
El liberalismo colombiano nunca fue monolítico, pero hasta mediados de la década de 1870 sus tensiones internas se procesaban dentro del partido. Después de la guerra de 1876-1877, la ruptura se hizo estructural. Los Radicales —herederos del Olimpo clásico, agrupados en torno a Aquileo Parra— defendían la ortodoxia de Rionegro: federalismo estricto, librecambio dogmático, laicismo militante. Los Independientes, encabezados por Rafael Núñez, sostenían que el país requería un Estado más fuerte, alguna forma de proteccionismo y una reconciliación con la Iglesia.
Núñez formuló originalmente su programa en 1878 como regeneración administrativa fundamental, sin contemplar en un principio la sustitución del sistema federal ni un cambio político profundo; aún en 1884 no juzgaba practicable esa transformación. Pero el deterioro de la seguridad y de la propiedad bajo el federalismo, la crisis exportadora y la propia intransigencia radical fueron desplazando su proyecto hacia posiciones cada vez más rupturistas. Miguel Antonio Caro, ideólogo del conservatismo nacionalista y católico, se convirtió en aliado estrecho y en arquitecto doctrinario del giro. La alianza entre un liberal costeño desengañado del federalismo y un gramático bogotano ultramontano habría sido impensable una década antes; en 1884 era el eje del nuevo mapa político.
El gobierno del general Julián Trujillo, entre 1878 y 1880, prefiguró el nuevo rumbo. Trujillo levantó el exilio de los obispos expatriados en 1872 y derogó la ley que limitaba las actividades políticas de la Iglesia. Era el inicio del desmantelamiento del proyecto radical, ejecutado no por los conservadores sino por un general liberal de transición.
La muerte de Manuel Murillo Toro en 1880 selló la suerte del régimen. Murillo había sido la figura moral y política más influyente del radicalismo, el hombre en cuya biografía convergían la escuela de derecho de Bogotá, el periodismo militante de La Gaceta Mercantil, la doctrina del librecambio y la lealtad al pacto federal. Su desaparición dejó al Olimpo sin centro. Ese mismo año, Rafael Núñez fue elegido presidente por primera vez, con el apoyo de los independientes y de sectores conservadores.
La facción radical se opuso a las reformas económicas de Núñez: los ajustes arancelarios y la creación del Banco Nacional con poder exclusivo de emisión afectaban directamente los intereses de los comerciantes y banqueros que constituían su base social. El monopolio de emisión era, en particular, una declaración de guerra contra las casas mercantiles que hasta entonces habían operado como emisoras privadas y como prestamistas del Estado. Pero los radicales ya no tenían fuerza para bloquear el proceso. Para 1885, el Partido Liberal, dividido y desacreditado, ofreció apenas resistencia simbólica a la restauración conservadora que se aproximaba.
Antioquia: el contrapoder territorial
Durante buena parte del siglo XIX, Antioquia fue un islote conservador dentro del sistema federal, y su comportamiento durante el período radical demuestra que la hegemonía del Olimpo nunca fue territorial en sentido pleno. El aislamiento físico de Medellín —que persistiría hasta la era de la aviación— alimentó una mentalidad proteccionista y una identidad regional donde el catolicismo era componente central de la cultura política, no ornamento.
Bajo la Constitución de Rionegro, Antioquia hizo un uso peculiar de la soberanía estatal. Sus autoridades conservadoras impulsaron la expansión educativa hasta convertir al estado en el de mayor crecimiento escolar del país bajo el régimen radical, pero llenaron ese crecimiento con contenidos afines a su horizonte cultural. La desamortización tuvo allí efectos limitados, tanto por la menor acumulación eclesiástica previa como por el temor social a desafiar la reprobación de la Iglesia. Y desde el púlpito antioqueño se irradió al resto del país buena parte de la retórica antiliberal que preparó el terreno de la Regeneración.
La guerra de 1876 tuvo en Antioquia consecuencias particulares. El gobierno del caucano Tomás Rengifo, impuesto tras la derrota conservadora local, humilló a las élites mercantiles medellinenses y abrió un paréntesis de degradación política que se prolongaría al período siguiente. Cuando Núñez ofreció una alternativa que combinaba autoridad central, proteccionismo y reconciliación con la Iglesia, Antioquia estaba lista para respaldarla. El estado que la Constitución de 1863 había blindado como soberano fue, en la práctica, el gran contrapoder territorial que esperó su momento para ayudar a liquidar el régimen.
Herencias
La caída del Olimpo Radical se explica por la convergencia de dos procesos que ninguno de sus protagonistas controlaba enteramente. Por un lado, el diseño institucional de Rionegro —unanimidad para reformar, milicias estatales, códigos múltiples, fragmentación fiscal— produjo un régimen incapaz de arbitrar sus propios conflictos y de adaptarse a las crisis; el anticlericalismo militante alienó bases populares que la escuela laica no alcanzó a reconquistar, y el librecambio dogmático quedó sin defensa cuando el ciclo exportador se derrumbó. Por otro lado, el colapso de los precios internacionales del tabaco, el añil y la quina desde 1875 erosionó la base material del proyecto antes de que cualquier corrección política interna pudiera surtir efecto. Ni el agotamiento endógeno ni el shock exógeno bastaron por sí solos; juntos hicieron de la escisión nuñista no un golpe desde afuera, sino la implosión de una coalición que ya no podía reproducirse.
La Constitución de 1886 y el Concordato de 1887, impulsados por Núñez y Caro, centralizaron el poder político en el Estado nacional y restablecieron la alianza entre el Estado y la Iglesia católica, desmontando pieza por pieza el modelo federal. Los Estados Unidos de Colombia dejaron de existir; los nueve estados soberanos se convirtieron en departamentos administrativos; la fórmula constitucional volvió a invocar a Dios. En dos décadas, el país había pasado del laicismo más rotundo de América Latina al régimen católico más denso de la región.
Y sin embargo, buena parte del legado del Olimpo sobrevivió. Los valores que Rionegro contribuyó a difundir —el origen popular del poder político, la igualdad de derechos con independencia de la condición económica, social o étnica— quedaron incorporados al vocabulario político nacional. La reforma educativa de 1870, aunque desmantelada, dejó una tradición pedagógica y una red de escuelas normales que ninguna Regeneración pudo suprimir del todo. La libertad de prensa y de palabra, ensayadas durante veinte años en condiciones de conflicto casi permanente, se convirtieron en referencia contra la cual medir todo restablecimiento posterior de la autoridad. Los conservadores hallaron en la ideología de los propios radicales los principios que después usarían para denunciar las violaciones del nuevo orden.
El Olimpo Radical no fue un experimento aislado ni una desviación en la historia colombiana. Fue el primer intento sistemático de construir un Estado liberal, laico y federal en un país agrario, católico y regionalmente fragmentado. Su fracaso mostró que la modernidad institucional no se decreta desde un texto constitucional si carece de bases sociales que la sostengan y de un Estado capaz de arbitrarla; que el librecambio no produce por sí solo la prosperidad que sus apóstoles anuncian; que ninguna reforma educativa se impone contra la red cultural más densa del territorio sin pagar el precio de la guerra; y que las coaliciones políticas se rompen desde dentro cuando dejan de repartir beneficios, porque los proyectos hegemónicos duran lo que dura su base material. En 1885, cuando el tabaco ya no financiaba nada y Murillo Toro había muerto, la Regeneración no tuvo que derribar al Olimpo. Solo tuvo que recoger sus escombros.
La época alrededor
Este hecho no ocurrió solo
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
01Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1221 cita
[1]Liberals changed the name of the country from Granadine Confederation (as in the 1858 constitution) to United States of New Granada (Estados Unidos de Nueva Granada, 1861-63). This action was followed by the adop- tion, in 1863, of another constitution that restored the name Colombia (more specifically Estados Unidos…p. 122
02Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 157, 1602 citas
[2]magistrados de la Corte Suprema de Justicia y pro- curador general de la Nación, pero cada uno de ellos debía escogerse en elecciones distintas, por lo que el país vivía en permanente debate electo- ral. Acogiéndose a lo estipulado en la Constitu- ción, las provincias de Bogotá, Cauca, Córdoba, Cundinamarca, Chocó,…p. 157
[35]la segunda mitad del siglo XIX rigieron una escuela normal y una elemental mo- delo, anexa a la normal; introdujeron la enseñanza prusiana y en especial los métodos de enseñanza pestalozziana, que se basaban en la actividad de los alumnos por medio de la inducción y con la disciplina del amor reflexivo. Como sustento…p. 160
03¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 62, 65, 683 citas
[3]país a colaborar en la gu erra de independencia. Ahora, en tiempo de paz, Codazzi recorría el país acompañado de jóvenes neogranadinos para el levantamiento de mapas y la redacción de tratados de botánica, geografía, mineralogía y descripción de grupos humanos. Bajo esta empresa se desa rrollaron los primeros mapas…p. 62
[8]garantizaría a los ciudadanos la libertad religiosa y de expresión, incluyendo la de imprenta, al tiempo que se mantenía la eliminación de la pena de muerte. Prolongando el conflicto con la Iglesia, se mantendrían las leyes sancionadas en 1 861 por Mosqueta, bajo las cuales se expropiaron las tierras, las casas y los…p. 65
[41]la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…p. 68
04Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 192, 1972 citas
[4]y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…p. 197
[31]libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…p. 192
05Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 107, 1142 citas
[5]texto: «[estas] se unen y confederan a perpetui- dad consultando su seguridad exterior y recíproco auxilio y forman una Nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia». En los poco más de cincuenta años que transcurrieron entre la conformación de la junta de Gobierno de 1810 y la…p. 107
[45]central de intervenir en la política de cada estado soberano en la década de los setenta, y la de unos estados intentando mani- pular la de los vecinos, trajo consigo un resquebrajamiento no sólo de la unidad política sino también del mercado interior, porque las rivalidades llevaron a implantar adua- nas que frenaban…p. 114
06La Religión en ColombiaCarlos Arboleda Mora · 2010 · p. 1391 cita
[6]auxilio, [para formar] una nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de ‘Estados Unidos de Colombia” 184. Es la primera Constitución del país que no comienza “En nombre de Dios” 185 sino “En nombre y por autorización del 183 Véase para toda la historia de la laicidad en Francia, Assemblée générale du…p. 139
07Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 10, 932 citas
[7]Solamente les prohibié enajenar su terri- torio a gobiernos extranjeros, aprobar la esclavitud, 1528 Fotografia de los hermanos Mosquera, tomada en la ciudad de Nueva York en 1853. En el centro se encuentra el arzobispo, don Manuel José, y a la derecha el general Tomas Cipriano, gran impulsor del federalismo.…p. 93
[68]el Senado de Plenipotenciarios, tom6 posesion de la jefatura del gobierno de la Union Colombiana el general Ju- lian Trujillo, el presidente de la corporacién, doctor Rafael Nunez, inaguro el periodo de la denominada «regeneracién», implicita en este enunciado suyo: hemos llegado a un punto en que estamos con-…p. 10
08Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 38, 412 citas
[9]lución colombiana con la de otros paí- ses latinoamericanos, o si se advierte que la inestabilidad política no fue in- ferior bajo el imperio de constitucio- nes centralistas y autoritarias, el re- sultado no fue tan negativo, y bajo la vigencia de estas constituciones se fue- ron consolidando mecanismos de po- der…p. 38
[10]algunos tenían fortunas independientes, más bien modestas, y cuidaban alguna ha- cienda o un negocio comercial, la ma- yoría de los dirigentes radicales se ha- bía dedicado ante todo al mundo de la política y de la ideología. Cuando no ocupaban un cargo público, un minis- terio o la presidencia, la enseñanza y el…p. 41
09A History of Colombian Economic Thought: The Economic Ideas that Built Modern ColombiaAndrés Álvarez, Jimena Hurtado · 2024 · p. 68, 822 citas
[11]view reflects the emer - gence of an alignment among interest groups that led to a cultural change and the confrontation between liberal and anti-liberal positions, the former taking inspiration from England and the United States and the latter from France and Prussia. However, the story is not that simple. This…p. 68
[53]financing restrictions for agriculture. Livestock development was also supposed to benefit from improved forms of cooperation in new agricultural systems, the introduction of “artificial” grass—which would support a more significant number of livestock— and the arrival of better breeding techniques. They showed…p. 82
10El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 240, 2782 citas
[12]y radical de ascendencia francesa, con un neoliberalismo de origen inglés, tarea que constituyó el esfuerzo de pensamiento y acción de Rafael Núñez, de Miguel Samper y de Manuel Ancízar, o con las del libera- lismo constitucionalista, tal como las sostenían Benjamin Constant, Rover Collard y otros escritores franceses…p. 240
[15]vencedor» 184. Los años comprendidos entre 1850 y 1870, que verán surgir en la Nueva Granada una frondosa literatura política de carácter radical romántico y utópico, están marcados por 184 En Ángel y Rufino J. Cuervo, Vida de Rufino Cuervo y noticias de su época, ed. cit., vol. i, pág. 54. 279 Eí ndicersdita…p. 278
11Civilization and Violence: Regimes of Representation in Nineteenth-Century ColombiaCristina Rojas · 2002 · p. 25, 1292 citas
[13]authors of Santander’s plan, reconsid- ered the benevolence of Bentham’s doctrine in the following terms: An examination of the philosophy of educational reform brings me to the conclusion that the origin of the wrong behavior lies in the politi- cal science taught to students by professors without enough judgment to…p. 129
[40]to sanction its accidental, casual character and hence to place a shadow over the more permanent, subtle forms of violence. C I V I L I Z AT I O N A N D V I O L E N C E I N N I N E T E E N T H - C E N T U R Y C O L O M B I A The unfolding of events in nineteenth-century Colombia suggests that history is not always…p. 25
12Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 32, 572 citas
[14]bought their books on political and economic philosophy, studied, and observed first hand the suc- cess of liberal economic and political organization.P" Colombian Lib- erals, like their counterparts in other areas of the West, viewed society as the sum of individual, rational, juridically equal men. They be- lieved…p. 32
[69]many of the Conservatives backing Nunez must have felt they were entitled to take any steps necessary to secure their continued exclu- sive enjoyment of the honors and perquisites of public office. Moreover, many leading Nationalists sincerely believed theirs was a sacred mission to rescue Colombia from the dangers…p. 57
13Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 110, 2154 citas
[16]de trabajo forzoso que se consolidan por medio de las deudas, el poder político local de los terratenientes y la influencia ideológica del clero. Como el liberalismo de esta época representa los intereses bá- sicos de una burguesía comercial, no productiva, que intermedia polos con distintas relaciones sociales, polos…p. 110
[17]de trabajo forzoso que se consolidan por medio de las deudas, el poder político local de los terratenientes y la influencia ideológica del clero. Como el liberalismo de esta época representa los intereses bá- sicos de una burguesía comercial, no productiva, que intermedia polos con distintas relaciones sociales, polos…p. 110
[48]ambiguo carácter del régimen político que las instituciones nacionales simplemente se copiaron de las extranjeras, volviendo la espalda a las condicio- nes reales en las cuales se desenvolvía la política nacional. Esto tiene algo de cierto en relación con los aspectos formales del ré- gimen (el tipo de constitución,…p. 215
[49]ambiguo carácter del régimen político que las instituciones nacionales simplemente se copiaron de las extranjeras, volviendo la espalda a las condicio- nes reales en las cuales se desenvolvía la política nacional. Esto tiene algo de cierto en relación con los aspectos formales del ré- gimen (el tipo de constitución,…p. 215
14Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 311 cita
[18]debate there was a “conversation among gentlemen,” as one writer phrased it. 18 The debate over liberal and conservative principles was an intra- elite affair in which traditional leaders of society fought to impose their ideals as they marched at the head of peasant armies whose cadres were clients first and…p. 31
15When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames David Henderson · 1985 · p. 421 cita
[19]its laws."38 The younger Galindo went on to become a convinced Liberal and implacable enemy of those who executed his father. He could no more have become a ConseIVative than he could have viewed his father as other than a martyred ul over of liberty" and patriot shot for the upolitical crime" of upholding the laws of…p. 42
1630 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 981 cita
[20]Crédito nacional. Parágrafo. Esta disposicion no comprende a los censos o capitales puestos a interes de propiedad individual i que no tengan el carácter de fundacion en favor de los establecimientos de que trata este decreto. Art. 15. La Junta Suprema del Crédito público es la encargada especialmente de la…p. 98
17Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 137, 1402 citas
[21]encontraran oneroso el procedimiento. Además, cuando las condiciones económicas no eran buenas, se hacía imposible (o, al menos, inconveniente) pagar siquiera el modesto 6% que, se suponía, debían producir los activos legados. En consecuencia, tampoco es sorprendente que se hubieran pedido reformas al sistema. No…p. 137
[54]rebeldes y causaban también un empobre- cimiento general, debilitando enormemente el poder de compra de los consumidores. Por otra parte, los conflictos civiles minaban los acervos de capital disponible, por su fuga hacia Europa o a través de 35 James L. Payne, Patterns ofConflict in Colombia (New Haven: Yale…p. 140
18Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 881 cita
[22]la desamortización no fue una medida de persecución religiosa, sino más bien un arbitrio fiscal para aliviar las penurias económicas del fisco, agobiado por las cargas de la deuda pública y los gastos de las continuas guerras civiles (Díaz; Mendoza; Jaramillo y Meisel). Como la medida fue tomada en medio de una guerra…p. 88
19Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 239, 2692 citas
[23]en la región de Santander, abogaban por la supresión del estanco del tabaco que les impedía la expansión de la producción, y secundaban también las reformas fiscales, en especial la abolición del diezmo eclesiástico que pesaba duramente sobre ellos. Los terratenientes, por el contrario, eran los partidarios del statu…p. 239
[24]el período colonial en Antioquia, por ejemplo, como la Iglesia “era dependiente de las diócesis de Popayán y Cartagena, a donde fluían hasta el fin del período colonial los diezmos percibidos en la Provincia se dificultó el florecimiento de los latifundios eclesiásticos”.²²⁷ Desde el momento en que los bienes…p. 269
20Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 3421 cita
[25]nuevos estados carecían de una legitimidad plenamente aceptada, sus rentas fiscales eran exiguas, sus deudas externas grandes y su aparato administrativo bastante precario. En cambio, la Iglesia disfrutaba de una sólida situación financiera, de gran aceptación social especialmente entre las masas populares y de clero…p. 342
21Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · p. 381 cita
[26]y patronato estatal sobre la Iglesia lo que generó los primeros conflictos entre ambas potestades. El Estado pretendió seguir controlando a una institución eclesiástica cuya organización, peso social, político y económico, eran enormes, en comparación con la pobreza de sus arcas fiscales. En este escenario, el Estado…p. 38
22Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850–1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 511 cita
[27]somewhat surprising, given the religiosity of Antioqueños, that the proceeds of Church property sold off locally seem to have been surprisingly low. No doubt this was partially due to the fact that the local Church had not inherited or accumulated wealth on the same scale as in other parts of the country. To cite an…p. 51
23Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850-1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 511 cita
[28]somewhat surprising, given the religiosity of Antioqueños, that the proceeds of Church property sold off locally seem to have been surprisingly low. No doubt this was partially due to the fact that the local Church had not inherited or accumulated wealth on the same scale as in other parts of the country. To cite an…p. 51
24Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · p. 2652 citas
[29]par- ticipara en el movimiento de emancipación. Sin embargo, en Roma el papa Pío VII publicó una encíclica (1814) exhortando a los hispanoameri- canos a la obediencia y sumisión al gobierno espa- ñol; diez años más tarde, el papa León XII tuvo una actitud semejante. De todas maneras, estos documentos fueron poco…p. 265
[30]par- ticipara en el movimiento de emancipación. Sin embargo, en Roma el papa Pío VII publicó una encíclica (1814) exhortando a los hispanoameri- canos a la obediencia y sumisión al gobierno espa- ñol; diez años más tarde, el papa León XII tuvo una actitud semejante. De todas maneras, estos documentos fueron poco…p. 265
25Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 641 cita
[32]sus padres, re- ciban dicha instrucción de los párrocos o ministros», aunque no resultó esto en garantía suficiente para los sectores más tradicionalistas. Esta enérgica política instruccionis- ta que planteaba la reforma se reflejó no sólo en un amplio debate educativo sino, también, en un rápido y soste- nido…p. 64
26The Work of Recognition: Caribbean Colombia and the Postemancipation Struggle for CitizenshipJason McGraw · 2014 · p. 1171 cita
[33]significant reforms over public instruction, from the freedom of learning during emancipation to the major reform of 1870 known as the Organic Decree over universal primary education. Each sys- temic change in schooling embodied particular features of liberal civiliza- tion, and while letrados understood basic…p. 117
27Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 308, 3202 citas
[34]tenuous con- sensus agreements struck by national government authorities and state officials were strained to the breaking point. Ultimately, the success of a secular national education system would prove to be partly responsible for its unraveling. Conser- vative Party members began to fear how the new cadre of…p. 308
[67]so that state coffers could expand along with public instruction. Radical Liberals understood how the precarious place of the public education network in each state reflected their own tenu- ous hold on political power through client networks. In the wake of the Civil War of 1876 to 1877, political rivalries and…p. 320
28Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 264, 2672 citas
[36]quejaba de no poder iniciar labores por falta de libras y de estudiantes. Pero Hotschic ’ í tuvo gran é xito en Cundinamarca; se residenci ó definitivamente en Colombia, edit ó libros y lleg ó a ser director de Educaci ó n pfl. blica en Santander. Para fines de 1872 la misi ó n hab í a organizado escuelas normales en…p. 264
[38]t é rmino a su ambicioso intento de reforma educativa. El gobierno del general Juli á n Trujillo (1878-1880), lleg ó al poder con pro mesas de conciliaci ó n y contrarreformas. En efecto, levant ó las sanciones contra los obispos de Popay á n, Pasto, Antioquia y Me- dell í n, que hab í an sido expulsados del pa í s…p. 267
29Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 213, 2652 citas
[37]la Regeneración. CuADRO 1v.6. Estudiantes en las escuelas elementales durante la segunda mitad del siglo x1x 1847 29.118 1852 21.937 1870 60.155 1873-74 83.626 1881 71.070" 1890 99.215 1893 104.463 1897 137.482 1905 165.062 @ Excluye a Santander, donde había unos 14.000 alumnos. FUENTE: Felipe Pérez, Geografía general…p. 213
[55]temporal de la Compañía, a que el subsidio se redujera a $100.000, el Congreso no aprobó la negociación, y esta suma entró cumplidamente en las arcas públicas hasta 1880. En ese año, y con el objeto de conseguir capital para el Banco Nacional que proyectaba el Gobierno de Rafael Núñez, se negoció un anticipo de la…p. 265
30Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 1431 cita
[39]el fraude para garantizar ese voto era grande, tanto para los poderes locales como para el gobierno de la federaci ó n. Las divisio nes del Partido Liberal se convert í an en incentivos para golpes y re voluciones y, como dos estados fueron dominados por los conserva dores (Antioquia y Tolima), la disputa por los…p. 143
31Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 1331 cita
[42]servicio público; al escéptico au- tor del 'Que sais je', el iniciador vidente del ferrocarril del norte; al don Juan irresistible, robador de mujeres, el jefe austero de un hogar cristiano". Parra se posesionó el lo. de abril de 1876 y a los tres meses le tocaría hacer frente a una sangrienta guerra civil concebida…p. 133
32Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 531 cita
[43]ito disciplinado y, según se qu e jara el Secretario del Tesoro en 1 878, la operación costó el 1 18 % del presupuesto na- c i ona l apro bado para aquel año. El con fli cto duró 1 1 m eses y se libró principalmente en el Ca uca y cll o lima. Los clérigos de Palmira, Ca rta go y Tuluá abanderaron la causa…p. 53
33Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 538, 5452 citas
[44]a saber: «La del 27 de octubre de 1857, motivada por la crea- ción del Estado; «La del 12 de noviembre de 1863, motivada por la nacional del mismo año; «La del 25 - 26 de noviembre de 1864, fruto de una insurrección local, y «La del 15 de septiembre de 1877, resultado también de otra conmoción armada que derrocó al…p. 545
[50]nuestros pro - ductos de exportación. En la Memoria de 1885, el secretario de Fomento, don Napoleór Borrero, ha escrito: «La crisis económica que atraviesa hoy el país y los malos elementos que tien- den a destruir el orden social, no tienen a mi modo de 539 Eíndnice r ístasóe ld te ogpanóge ml Cntniuge ver, remedio…p. 538
34Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 461 cita
[46]obvious than one would assume. And should onecould onecount all the outbreaks whose immediate aim was to overthrow only regional authorities? For purposes of discussion it nevertheless may be useful to present a l of rebellions directed against the national authorities, rebellions whose seriousnes varied widely but…p. 46
35Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 3511 cita
[47]El valor de las exporta ciones de tabaco, producidas en un' pequeño enclave del Magdalena Medio, aumentó rápidamente hasta promediar entre dos y tres millones de pesos oro entre 1850 y 1875. Pero el colapso de la economía exporta· dora de tabaco, a partir de la última fecha, simultáneamente con la calda de la demanda…p. 351
36Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · p. 471 cita
[51]de Independencia, influida por la ideología utilitarista, presionaba un ambicioso programa de reformas tendiente a vincular la economía colombiana al mercado mundial. Entre las reformas propuestas descollaban la supresión de algunos monopolios estatales --siendo el del tabaco el más importante--, la adopción formal…p. 47
37The Ideal of the Practical: Colombia's Struggle to Form a Technical EliteFrank Safford · 1976 · p. 189, 1922 citas
[52]efforts of this period were negated to some degree by the drag of traditional social values. But even more substantial obstacles stood in the way. With little industrial activity or transportation develop- ment, few jobs existed for the technically trained. After 1863 this situation improved. Some of the factors that…p. 189
[56]war in 1885. 7 The years 1883 through 1885 were also characterized by a rapid drop in the volume, though not in the price, of Colombian coffee exports. Between 1893 and 1902 the average price of Colombian coffee exported to the United States dropped steadily from eighteen cents per pound to five cents. These years…p. 192
38El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 126, 1712 citas
[57]perspectiva nacional, extraordinariamente matizada en las localidades, dos regímenes políticos dominaron el periodo. Como veremos en las páginas y capítulos siguientes, tuvieron implicaciones en el modelo económico. Desde 1850 hasta 1885 hay un predominio liberal con breves interregnos entre 1854 y 1861. El régimen…p. 126
[73]autorizó al banco suspender el cambio de sus billetes con gran detri- mento del público e impidió a los acreedores que emprendieran acción contra el banco en tanto que permitió a éste perseguir a sus deudores o aumentar la tasa de interés por mora en el pago, en medio de la guerra. [Cursivas en el original.]1 4 No…p. 171
39Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · p. 111 cita
[58]La inflacién encarecié las importacio- nes y estimulé la especulacién, la cual favorecié a los comerciantes, quienes la aprovecharon para amasar nuevos capitales. En las ultimas décadas del siglo xix el pais pre- sencié el auge del café, el producto agricola que se convirtié desde entonces en el principal monocul-…p. 11
40Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · p. 521 cita
[59]estaba conformada por publicistas de la élite bogotana, afines a los nacientes partidos liberal y conservador, y tuvo como uno de sus objetivos prin- cipales las discusiones literarias y la conformación de una biblioteca nacional en la que se publicaran tanto las obras de los autores contemporáneos como las que habían…p. 52
41Pensar el siglo XIX. Cultura, biopolítica y modernidad en ColombiaSantiago Castro-Gómez (ed.) · 2004 · p. 2111 cita
[60]y Pintura (1847), la Academia de Santo Tomás de Aquino (1857), que fue fomentada por los religiosos dominicos, u n a Sociedad Protectora del Teatro y u n a Sociedad de Lectura que tuvieron u n a existencia efímera. Pero si no se cuenta con trabajos acerca de este tipo de asociaciones constituidas de u n a manera…p. 211
42Historia del Periodismo ColombianoAntonio Cacua Prada · 1983 · p. 571 cita
[61]un quincenario de la capital de la república. El 10 de septiembre imprimieron en Medell fn: "EL BOBO." "L A GACETA M ERCANTIL" En Santa Marta, el 22 de septiembre de 1847 se dió al público "LA GACETA MERCAN TIL " dirigida por el doctor Manuel Murillo Toro, para preconizar las ideas liberales. Este semanario se destacó…p. 57
43Of Beasts and Beauty: Gender, Race, and Identity in ColombiaMichael Edward Stanfield · 2013 · p. 751 cita
[62]“God Help Us” for the sin that was sure to increase during nocturnal parties and dances.7 Dances provided the opportunity for young dandies and ladies to shine in their European fashions, latest hairstyles, and elegant shoes and accessories. In a room decorated with fragrant flowers and filled with a flowing waltz, a…p. 75
44When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 573 citas
[63]a tenacity that made him the spiritual as well as physical patron of Libano. Under his leadership, the first methodical cultivation of coffee began in the early 1870s, and he inspired those around him to make the town something more than a mountainous backwater. Among his many admirable traits, PaITa had a deep, if…p. 57
[64]a tenacity that made him the spiritual as well as physical patron of Libano. Under his leadership, the first methodical cultivation of coffee began in the early 1870s, and he inspired those around him to make the town something more than a mountainous backwater. Among his many admirable traits, PaITa had a deep, if…p. 57
[65]a tenacity that made him the spiritual as well as physical patron of Libano. Under his leadership, the first methodical cultivation of coffee began in the early 1870s, and he inspired those around him to make the town something more than a mountainous backwater. Among his many admirable traits, PaITa had a deep, if…p. 57
45Notas de viaje sobre Venezuela y ColombiaMiguel Cané · 2016 · p. 1151 cita
[66]hacer rato que yo tenía diez años! 117 § Una ojeada sobre Colombia El país — Su configuración — Ríos y montañas — Clima — División política — Plano intelectual — El Cauca — Porvenir de Colombia — Organización política — La capital — La Constitución — Libertades absolutas — La prensa — La palabra — En el Senado — El…p. 115
46Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 4671 cita
[70]t aeócouurpí oí Cólóvxrs 1810-1930 Antioquia fue durante mucha parte del periodo un islote conservador. Las ideas y las acciones de los hom- bres políticos —liberales y conservadores— de Antioquia estaban condicionadas y limitadas por esa circunstancia. La consecuencia desastrosa de la guerra del 76 abrió un…p. 467
47De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 691 cita
[71]se le permite al clero que participe en esta cia. e de política, sino que es de su estricta obli- gación el hacerlo/? Aquí, pues. vemos el argumento no ólo contra el liberalismo (nada nuevo se ofrece realmente en este año), sino también el argumento para involucrarse en la políti- ca: el arzobispo definió la política…p. 69
48De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 691 cita
[72]buenas costumbres. no sólo se le permite al clero que participe en esta cia. e de política, sino que es de su estricta obli- gación el hacerlo/? Aquí, pues. vemos el argumento no ólo contra el liberalismo (nada nuevo se ofrece realmente en este año), sino también el argumento para involucrarse en la políti- ca: el…p. 69