Privacidad y medición

¿Nos permite medir el uso del archivo?

Usamos Google Analytics para conocer, de forma agregada, qué páginas se leen y mejorar la navegación. Google Tag Manager no se carga hasta que usted lo acepte. Puede rechazarlo o cambiar su decisión después. Más información sobre privacidad y analítica.

Idea · Estados Unidos de Colombia

Educación laica

La educación laica en Colombia es la idea —y por momentos la política de Estado— de que la enseñanza pública debe organizarse al margen del control eclesiástico, con neutralidad religiosa en las aulas, obligatoriedad para los niños y dirección estatal de sus contenidos. Alcanzó su formulación más ambiciosa bajo el Radicalismo Liberal con el Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870 y fue derrotada constitucionalmente por la Regeneración en 1886.

3.320 palabras42 documentos70 fragmentos citados
Educación laica

Trayectoria de una idea

  1. 1821

    Primeras leyes generales de educación

  2. 1826

    Decreto de plan general de estudios y benthamismo

  3. 1850

    Adopción del principio de separación Iglesia-Estado

  4. 1861

    Desamortización de bienes eclesiásticos

  5. 1863

    Constitución de Rionegro y orientación secular

  6. 1870

    Decreto Orgánico de Instrucción Pública

  7. 1871

    Publicación del Decreto Orgánico y La Escuela Normal

  8. 1876

    Guerra civil de las escuelas

  9. 1886

    Constitución de 1886 y reversión del laicismo

  10. 1887

    Concordato con la Santa Sede

03

La lectura

La educación laica en Colombia no fue nunca una discusión meramente pedagógica: bajo el nombre de 'instrucción pública' se libraba una guerra sobre quién formaba al ciudadano, con qué autoridad moral y bajo cuál cosmovisión. Su historia describe una parábola de ascenso y derrota: nació como pretensión ilustrada en Cúcuta en 1821, maduró con el benthamismo de Santander, encontró su formulación más ambiciosa en el Decreto Orgánico de 1870 y fue sepultada por la Constitución de 1886 y el Concordato de 1887. La adscripción pedagógica era también una declaración de identidad política: quien defendía a Bentham en las aulas se declaraba liberal; quien defendía a Balmes, conservador. La reforma de 1870 fracasó, entre otras cosas, porque nunca dejó de ser bandera partidaria antes que proyecto nacional, y porque operó sobre una estructura federal que hacía del centro el eslabón más débil precisamente cuando se necesitaba un Estado fuerte para imponerla. La derrota de 1886 no fue solo ideológica: fue el reconocimiento pragmático de que la Iglesia católica era la única institución del país con capacidad real de llegar a cada aldea, y que sin ella no había escuela posible en la Colombia del siglo XIX.

La educación laica en Colombia

La educación laica en Colombia es la idea —y por momentos la política de Estado— de que la enseñanza pública debe organizarse al margen del control eclesiástico, con neutralidad religiosa en las aulas, obligatoriedad para los niños y dirección estatal de sus contenidos. Nació como pretensión ilustrada en las primeras décadas republicanas, alcanzó su formulación más ambiciosa bajo el Radicalismo Liberal en los Estados Unidos de Colombia con el Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870, fue derrotada por la Regeneración y sepultada como principio constitucional en 1886, y solo recobró terreno desde la República Liberal hasta la Constitución de 1991. En esa curva larga, la escuela fue el campo de batalla más denso entre dos proyectos de nación. Uno quería fabricar ciudadanos republicanos a partir de la razón, la ciencia y el Estado. El otro confiaba esa tarea a la moral católica y a la Iglesia como institución articuladora. La disputa dejó marcas que sobrevivieron a los combatientes: una escuela colombiana atada por más de cincuenta años a la vigilancia confesional, y una tensión Iglesia-Estado que estructuró la política educativa hasta bien entrado el siglo XX.

Qué se disputaba cuando se disputaba la escuela

La educación laica no fue nunca una discusión meramente pedagógica en Colombia. Bajo el nombre de "instrucción pública" se libraba una guerra sobre quién formaba al ciudadano, con qué autoridad moral y bajo cuál cosmovisión. Liberales y conservadores coincidían, curiosamente, en el diagnóstico de fondo: la educación era el medio para transformar a las masas en ciudadanos civilizados y productivos, y sin escuela no habría república moderna. Discrepaban en todo lo demás. Para los liberales radicales, la escuela pública debía ser laica, obligatoria, dirigida por el Estado central y capaz de introducir a los alumnos en la ciencia moderna y en las doctrinas del liberalismo político y económico. Para los conservadores y para la jerarquía eclesiástica, una escuela sin Dios era una escuela sin moral, un experimento importado que arrancaría las raíces católicas del cuerpo social.

Esa oposición se identificaba, además, con la línea que separaba a los dos partidos. La adscripción pedagógica era una declaración de identidad política: quien defendía a Bentham en las aulas se declaraba liberal; quien defendía a Jaime Balmes, conservador. La frase con la que Aníbal Galindo despachó cualquier eclecticismo —"Balmes y Bentham no pueden darse la mano en las aulas universitarias"— sintetiza el clima. La educación laica fracasó, entre otras cosas, porque nunca dejó de ser bandera partidaria antes que proyecto nacional.

Los antecedentes: la Ilustración republicana y el Bentham de Santander

La preocupación estatal por la escuela es tan vieja como la República. El Congreso de Cúcuta promulgó el 6 de agosto de 1821 las primeras leyes generales de educación de Colombia, y lo hizo con una fórmula reveladora: las escuelas primarias públicas se justificaban en la necesidad de enseñar las obligaciones religiosas, la moral cristiana y los derechos y deberes del ciudadano. La República se pensaba a sí misma católica y no veía contradicción entre inculcar dogma y forjar ciudadanía. La educación tenía por objeto ambas cosas al mismo tiempo.

El vicepresidente Francisco de Paula Santander dio un paso más el 3 de octubre de 1826, cuando expidió el decreto que estableció el plan general de estudios para todas las escuelas, colegios y universidades de la República. La Dirección General de Instrucción Pública que lo elaboró —integrada por Félix Restrepo, Vicente Azuero y Estanislao Vergara— introdujo la teoría de la legislación de Jeremy Bentham en la formación jurídica y económica de las nuevas generaciones colombianas. Fue, en rigor, la primera filosofía política sistemática enseñada en el país. Y fue también el primer escándalo educativo. Miguel Antonio Caro y el liberal Ezequiel Rojas se enzarzarían décadas más tarde en un debate sobre el utilitarismo que llegaría a la Académie des Sciences Morales et Politiques de París: Rojas intentaba demostrar que Bentham era compatible con la religión natural; Caro sostenía que arrancaba las raíces católicas sobre las que debía fundarse la república. La "polémica de los libros" —así la bautizó Jaime Jaramillo Uribe— nacía ya en los años veinte del siglo XIX y no se apagaría en cien años.

Santander volvió sobre el asunto siendo presidente y presentó ante la Legislatura de 1833 un nuevo plan de enseñanza e instrucción pública. La escuela colombiana, sin embargo, seguía siendo entonces lo que había sido en la Colonia: un sistema dominado en sus contenidos y orientación por la Iglesia y las comunidades religiosas, con presencia estatal débil, cobertura ínfima y sin capacidad real de imponer una doctrina alternativa. Los liberales heredaron un problema doble. De un lado, una Iglesia con estructura corporativa y hegemonía ideológica que se resistía a ceder la formación de las almas. Del otro, un Estado sin burocracia, sin recursos y sin escuelas suficientes para hacerse cargo por sí mismo de la tarea.

Mosquera, López y la ruptura del vínculo

La primera brecha institucional se abrió a mediados de siglo. En 1850, bajo la presidencia de José Hilario López, el Partido Liberal adoptó como principio programático la separación de la Iglesia y el Estado, invocando la fórmula de Cavour: "Iglesia libre en el Estado libre". Once años después, en 1861, Tomás Cipriano de Mosquera decretó la desamortización de los bienes inmuebles de la Iglesia, un golpe material devastador que socavó las bases patrimoniales sobre las que se sostenían conventos, colegios y comunidades religiosas.

La desamortización tuvo un componente pedagógico evidente: al despojar a las comunidades de sus tierras y edificios, se debilitaba también su capacidad de sostener escuelas, seminarios y colegios en toda la geografía nacional. La Iglesia perdió el suelo bajo los pies antes de perder el aula.

Rionegro y la promesa federal (1863)

La Constitución de Rionegro, promulgada en 1863, dio forma jurídica a la nueva ambición secular. Organizó al país bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia, uniendo y confederando a perpetuidad a los nueve estados soberanos que lo componían, y rompió con un gesto que hoy parece menor pero que en su momento fue mayúsculo: fue la primera constitución colombiana que no comenzó con la fórmula "En nombre de Dios", sustituyéndola por una invocación al pueblo y a los estados. Garantizó la libertad religiosa a los ciudadanos y mantuvo las leyes de expropiación de tierras y edificios de comunidades religiosas. Los diputados de Rionegro, además, buscaron explícitamente eliminar la influencia de la religión católica en la educación.

El federalismo, sin embargo, era un arma de doble filo. La Constitución debilitó el poder central al otorgar a los estados autonomía para adoptar sus propios códigos —minero, de tierras, electoral, civil—, redujo el poder del Ejecutivo y fijó el período presidencial en apenas dos años sin reelección inmediata. En materia educativa, esa dispersión significaba que cualquier reforma nacional debería aplicarse a través de nueve administraciones autónomas, con recursos propios y con capacidad de resistirla. El proyecto laico nació, así, con una contradicción constitutiva: quería un sistema nacional dirigido desde el centro, pero estaba escrito sobre una carta que hacía del centro el eslabón más débil.

La reforma de 1870: el intento mayor

El Decreto Orgánico de Instrucción Pública, expedido en 1870 bajo la presidencia de Eustorgio Salgar, es el documento más ambicioso del laicismo educativo colombiano en el siglo XIX. Estableció tres principios que, tomados en conjunto, constituían una refundación: enseñanza primaria obligatoria, neutralidad religiosa en la escuela pública y un sistema nacional de educación organizado, dirigido y supervisado por el gobierno central. Cada uno de esos principios chocaba frontalmente con el orden heredado. La obligatoriedad ponía al Estado por encima del padre de familia. La neutralidad religiosa expulsaba al catecismo del aula pública. La dirección central intentaba correr al federalismo del terreno educativo.

Para hacer viable la reforma, el gobierno de Salgar contrató una misión pedagógica de profesores alemanes, encargada de organizar escuelas normales masculinas y femeninas en cada uno de los estados de la federación. Para finales de 1872, esas normales estaban en funcionamiento en todo el país. Los pedagogos alemanes trajeron consigo la enseñanza prusiana y, en particular, los métodos pestalozzianos, basados en la actividad de los alumnos por medio de la inducción y la disciplina del amor reflexivo. Era una pedagogía moderna, centrada en el niño y en la observación, muy distinta de la memorización rutinaria que dominaba las escuelas colombianas. Entre ellos figuraba Ernst Röthlisberger, cuyo testimonio posterior conservaría la memoria de aquella experiencia.

Había un detalle que precipitaría la tormenta: los profesores alemanes eran protestantes. Desde el punto de vista pedagógico, era irrelevante. Desde el punto de vista político, era munición. La sola presencia de maestros no católicos en las normales del país fue leída por el Partido Conservador y por la jerarquía eclesiástica como una agresión deliberada, como si el Estado radical se hubiera propuesto no ya secularizar la escuela sino protestantizarla. La misión operó bajo hostilidad creciente.

La reforma se apoyó también en una revista, La Escuela Normal, creada como sustento cultural del proyecto. Publicó el Decreto Orgánico el 14 de enero de 1871 y se sostuvo durante ocho años, convirtiéndose en el eje de la cultura pedagógica colombiana de su tiempo. Y las cifras acompañaron. El número de escolares, que a mediados del siglo XIX apenas rozaba los 22.000, había subido a 60.000 en 1870, a 70.000 en 1874 y a 79.123 en 1876, cuando funcionaban en el país 1.464 escuelas. Un incremento de más de 327 escuelas y 27.177 escolares respecto a 1872 daba la medida del esfuerzo. Comparado con las cifras de hoy, era una miseria. Comparado consigo mismo, un salto.

La guerra de las escuelas (1876-1877)

La reforma de 1870 no cayó por sí sola: la derribaron a tiros. La reforma educativa fue una de las causas de la guerra civil de 1876-1877, desencadenada por la oposición del Partido Conservador y de la Iglesia católica a la enseñanza laica, a la intervención estatal en materia educativa y a la contratación de los pedagogos alemanes protestantes. Los clérigos de Palmira, Cartago y Tuluá abanderaron públicamente la causa antirreformista, entremezclada con la tensión sociorracial que ya existía en el Cauca. Guerrillas conservadoras se organizaron en casi todos los estados. La chispa, en última instancia, fue la escuela.

La contienda duró once meses y se libró principalmente en el Cauca y el Tolima. El secretario del Tesoro se quejaría en 1878 de que la guerra había costado el 118% del presupuesto nacional aprobado para ese año. Las fuerzas conservadoras de Antioquia intentaron penetrar en el territorio liberal del Cauca por la región de Los Chancos para marchar sobre Bogotá y fueron derrotadas en la batalla de Garrapata. El gobierno liberal ganó militarmente. Registró, además, el mayor número de actos anticlericales y sacrilegos de todas las guerras del siglo XIX colombiano.

Pero la victoria militar fue el desastre pedagógico. Se suspendieron las clases. Se destruyeron libros de texto. Las aulas se usaron como cuarteles. El gobierno tuvo que cerrar la Universidad Nacional el 21 de agosto de 1876; solo pudo reabrirla el 22 de febrero del año siguiente, y sus escuelas de Medicina y Ciencias Naturales tuvieron que ser trasladadas al antiguo Convento de Santa Inés. El sistema que la reforma quería construir se derrumbó justo cuando la reforma triunfaba en el campo de batalla.

Caro, Núñez y la reversión

El liberalismo radical salió militarmente vencedor de 1877 pero políticamente exhausto. La economía llevaba tiempo estancada, las guerras civiles se sucedían y el proyecto federal mostraba grietas por todos los frentes. Rafael Núñez llegó a la presidencia en 1880 y volvió a ella en 1884 con un programa distinto: centralizar el poder, restablecer el vínculo con la Iglesia y refundar el orden constitucional. Su principal artífice intelectual fue Miguel Antonio Caro, el más agudo pensador conservador de la época, que actuó como vicepresidente y asumiría el control total del gobierno tras la muerte de Núñez en 1894.

La Constitución de 1886 fue el vehículo. Su artículo 38 estableció que "La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la de la Nación; los Poderes públicos la protegerán y harán que sea respetada como esencial elemento del orden social", aclarando —con una prudencia formal— que la Iglesia no sería oficial y conservaría su independencia. El artículo 41 disponía que la educación pública sería organizada y dirigida en concordancia con la religión católica. Entregaba, así, el control de la educación pública y la vigilancia de la educación privada a la autoridad eclesiástica.

Un año después, el Concordato firmado en 1887 con la Santa Sede completó el edificio. Su texto estableció que "en las universidades y en los colegios, en las escuelas y en los demás centros de enseñanza, la educación e instrucción pública se organizará y dirigirá en conformidad con los dogmas y la moral de la Religión Católica". Ató la educación pública a los preceptos de la Iglesia, abolió el divorcio civil, otorgó efectos civiles al matrimonio católico y estableció una compensación por la desamortización de bienes eclesiásticos ejecutada por Mosquera un cuarto de siglo antes. La partida se cerraba, y se cerraba con creces.

La Regeneración no fue solo reacción ideológica. Los regeneradores actuaban también sobre un diagnóstico pragmático: la Iglesia católica era la única institución del país con un aparato burocrático centralizado y con la ascendencia moral necesaria para articular una tarea educativa a lo largo de un territorio extenso, montañoso y desarticulado. El Estado no tenía burocracia. No tenía recursos. No tenía maestros suficientes. La Iglesia sí. Encomendarle la escuela era, para los regeneradores, una decisión de gobernabilidad tanto como de fe.

El resultado fue una anomalía continental. Mientras el resto de América Latina caminaba durante el siglo XIX hacia la separación entre Iglesia y Estado, Colombia siguió el rumbo inverso: la supeditación explícita del poder civil al poder eclesiástico en la esfera de la educación, del estado civil y de la moral pública. Ese régimen se mantendría durante aproximadamente cincuenta años.

Las cifras, los límites, la escuela real

Detrás de la disputa doctrinal, la escuela colombiana del siglo XIX era una realidad muy pobre. La proporción de escolares sobre el total de la población pasó del 1,2% en 1835 al 3,0% en 1873. Aun en los mejores momentos de la reforma radical, más de nueve de cada diez colombianos en edad escolar quedaban fuera del sistema. Hacia 1912 —ya bajo la Hegemonía Conservadora— más del 80% de la población colombiana continuaba siendo analfabeta. Las asignaciones presupuestales para educación fueron siempre limitadas a lo largo del siglo XIX, y hubo años en que el gobierno central simplemente no incluyó ninguna partida para educación en el presupuesto nacional.

La deserción escolar era más generalizada en las zonas rurales que en las cabeceras municipales y ciudades, debido a las distancias, al trabajo infantil en faenas agrícolas y a la pobreza estructural del campesinado. La mayoría de las escuelas rurales solo impartían los grados 1 y 2, de modo que la instrucción rural se reducía a lectura elemental, escritura básica y aritmética rudimentaria. La calidad de la enseñanza primaria era, además, deficiente: se basaba en la memorización rutinaria sin comprensión real, y muchos egresados olvidaban rápidamente lo aprendido.

Ese es el sustrato material sobre el cual conviene juzgar tanto la reforma de 1870 como la reversión de 1886. La educación laica radical fue derrotada, sí, por la Iglesia y por el Partido Conservador; pero también operaba sobre una economía estancada, un federalismo que fragmentaba la aplicación de la reforma, una infraestructura escolar raquítica y una pedagogía que apenas alcanzaba a las zonas rurales donde vivía la mayoría del país. La Iglesia no venció al laicismo tanto como el laicismo no pudo sostenerse por sus propios medios.

La sombra larga: de 1886 a 1991

El control eclesiástico establecido por la Constitución de 1886 y el Concordato de 1887 se mantuvo durante medio siglo. La escuela quedó organizada alrededor del catecismo, la moral católica y la vigilancia del párroco, y la Hegemonía Conservadora (1885-1930) consolidó ese modelo confesional, excluyó ideas liberales y extranjeras del aula y volvió inviable el desarrollo de una cultura y una ética laicas. En los territorios nacionales —Amazonía, Orinoquía, Chocó, Guajira—, la Convención de Misiones firmada en 1902 y renovada sin cambios en 1928 entregó a la Iglesia el papel dominante en la educación y en la administración civil.

La República Liberal (1930-1946) intentó revertir parcialmente ese orden. La Ley 12 de 1934 reorganizó el Ministerio de Educación Nacional y creó la Campaña de Cultura Aldeana y Rural. Entre 1932 y 1935 se unificaron los programas nacionales de primaria, secundaria y educación normalista. En 1938 comenzó la nacionalización de los colegios municipales y departamentales. La Ley 30 de 1944 consolidó el incremento de la financiación estatal central. Y la reforma constitucional de 1936 garantizó la libertad de conciencia y de cultos, aunque mantuvo la restricción de que dichas libertades no podían ser contrarias a la moral cristiana ni a las leyes, cláusula que sobreviviría hasta 1991.

La ofensiva liberal enfrentó una reacción eclesiástica inmediata. Durante el Congreso Eucarístico Nacional de Medellín, en agosto de 1935, representantes de la jerarquía colombiana rechazaron públicamente el matrimonio civil, la educación laica y la reforma del Concordato. La colisión entre el programa liberal y la defensa eclesiástica de las prerrogativas heredadas de 1886 fue uno de los antagonismos estructurales del período. La laicización efectiva del país avanzaría luego —de manera menos ruidosa pero más eficaz— durante el Frente Nacional, cuando los gobernantes liberales abandonaron la táctica del enfrentamiento y ganaron terreno educativo sin encontrar mayor oposición conservadora.

El cierre del ciclo llegó en 1991. La nueva Constitución formuló el Estado Social de Derecho, eliminó la confesionalidad explícita del ordenamiento anterior y consagró una laicidad que había tomado más de un siglo en imponerse, aunque conservó en el preámbulo una invocación a Dios como concesión al peso simbólico de la tradición. La urbanización creciente, la orientación del Estado hacia el bienestar social y la apertura a valores materialistas habían preparado a la sociedad colombiana para aceptar un régimen laico. La escuela pública colombiana volvió a ser, al menos en su marco normativo, lo que los radicales habían intentado hacer de ella en 1870.

Qué queda, qué pesa

La educación laica en Colombia no es una historia de progreso lineal ni de retroceso definitivo. Es una historia de intentos, derrotas, sedimentaciones y retornos. La reforma de 1870 fue el momento más coherente y ambicioso de ese arco: la primera vez que un gobierno colombiano intentó, con instrumentos jurídicos, presupuestales y pedagógicos, sustraer la escuela pública del control eclesiástico e insertarla en un proyecto nacional dirigido por el Estado. Fracasó por muchas razones y todas importan. La resistencia eclesiástica y conservadora fue real y llegó al combate armado. El federalismo dispersó la aplicación de la reforma. Los recursos económicos y humanos no alcanzaban. La contratación de pedagogos protestantes ofreció a los adversarios una bandera irresistible. Y el proyecto se convirtió, casi de inmediato, en distintivo partidario antes que en política de Estado.

La Regeneración no solo registró esa derrota: la perpetuó al inscribir el control confesional en la propia arquitectura constitucional. Al hacerlo, resolvió a favor de la Iglesia un problema de gobernabilidad que el Estado liberal no había podido resolver por sí mismo, y por eso su modelo duró tanto tiempo. La tensión Iglesia-Estado dejó de ser una disputa entre proyectos rivales para convertirse en la estructura misma del sistema educativo colombiano durante cinco décadas.

Miradas desde 1991, aquellas escuelas normales alemanas de 1872 y aquella revista La Escuela Normal que publicó el Decreto Orgánico un 14 de enero de 1871 se parecen menos a un episodio derrotado que a una anticipación tardíamente cumplida. El ciudadano republicano laico que soñaron los radicales no llegó a existir en el siglo XIX. Llegó más de un siglo después, en un país cuya sociedad, economía y cultura ya poco tenían que ver con la que había librado la guerra de las escuelas.

04

En el archivo

2 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

06

Documentos y fragmentos citados

42 documentos · 70 fragmentos

01Gente negra en Colombia. Dinámicas sociopolíticas en Cali y el PacíficoOlivier Barbary, Fernando Urrea · 2004 · p. 2991 cita
[1]

que el régimen colonial preveía el establecimiento de escuelas para los indígenas que formaban parte de las "encomiendas" con el objetivo de enseñar- les el español, la religión y algunas actividades manuales, para los esclavos no existía ninguna obligación de parte de los amos en este sentido, salvo la evange-…

p. 299
02Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 601 cita
[2]

religiones, e incluso con sangre vinculada a árabes o judíos, muestra esta obsesión por la pureza religiosa. Esto se refleja, por supuesto, en el sistema educativo, que en la escuela básica forma a las personas en verdades indiscutibles, y a los pocos adultos que van a la universidad les inculca los principios de la…

p. 60
03The Ideal of the Practical: Colombia's Struggle to Form a Technical EliteFrank Safford · 1976 · p. 641 cita
[3]

this cause during his adminis- trations of 1819-1827 and 1832-1837. During these years the cause also interested a number of prominent members of the political elite. 3 In general the elite saw public primary instruction as an instrument for the inculcation of religion, morality, and social order; for propagating…

p. 64
04Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 360, 365, 4063 citas
[4]

hombre en sociedad”, y dado que la Constitución de Venezuela había dispuesto que desde 1830 serían privados del voto los ciudadanos que para entonces no supieran leer y escribir, una “privación vergonzosa” porque el voto activo constituía “el ejercicio de ciudadano en un gobierno representativo”, era “de absoluta…

p. 360
[5]

1993), Salamanca, San Esteban, 1995), 275-295 (Monumenta Historica Iberoamericana de la Orden de Predicadores, volumen VI). 150 “Acta del claustro de la Universidad de Caracas reunido el 7 de febrero de 1823” (El Venezolano, 42, sábado 7 de junio de 1823). También en Ildefonso Leal, La Universidad de Caracas en los…

p. 365
[9]

para la conversión de los edificios de los conventos menores en sedes de los nuevos colegios provinciales, la República de Colombia legó a sus tres Estados derivados la tradición estatal de destinar fondos públicos para el funcionamiento de colegios provinciales o escuelas de primeras letras en las parroquias, donde…

p. 406
05Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · p. 441 cita
[6]

sido mejorado en forma sustancial. Por otro lado, durante el régimen colonial tan sdlo se habian fundado universidades en Bogota, Caracas y Quito. Por lo que Santander decreté, el 14 de abril de 1827, la fundacion de la Universidad de Popayan, la cual estaria llamada a ejercer notable influencia en el sur del pais.…

p. 44
06El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 2401 cita
[7]

y radical de ascendencia francesa, con un neoliberalismo de origen inglés, tarea que constituyó el esfuerzo de pensamiento y acción de Rafael Núñez, de Miguel Samper y de Manuel Ancízar, o con las del libera- lismo constitucionalista, tal como las sostenían Benjamin Constant, Rover Collard y otros escritores franceses…

p. 240
07Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · p. 401 cita
[8]

penetré en el pais el liberalismo utilitarista o radi- calismo inglés, que se difundid en esa época de 1347 transicion entre la dependencia colonial espanola y, desde el punto de vista econdémico, la influencia neocolonial inglesa. Con el triunfo de la democracia republicana so- bre el régimen colonial espanol, el…

p. 40
08Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 91, 1104 citas
[10]

las pe- queñas manufacturas de lana, que antes se alimentaban de los vellones de ovejas que desaparecieron, su población diezmada, multitud de fusilados, mujeres vio- ladas y ranchos quemados". (Restrepo, vol. V, p. 138). En el Llano, cuando las tropas fueron licenciadas en 1824, los hombres "se encontraron sin hogar…

p. 91
[11]

las pe- queñas manufacturas de lana, que antes se alimentaban de los vellones de ovejas que desaparecieron, su población diezmada, multitud de fusilados, mujeres vio- ladas y ranchos quemados". (Restrepo, vol. V, p. 138). En el Llano, cuando las tropas fueron licenciadas en 1824, los hombres "se encontraron sin hogar…

p. 91
[15]

de trabajo forzoso que se consolidan por medio de las deudas, el poder político local de los terratenientes y la influencia ideológica del clero. Como el liberalismo de esta época representa los intereses bá- sicos de una burguesía comercial, no productiva, que intermedia polos con distintas relaciones sociales, polos…

p. 110
[16]

de trabajo forzoso que se consolidan por medio de las deudas, el poder político local de los terratenientes y la influencia ideológica del clero. Como el liberalismo de esta época representa los intereses bá- sicos de una burguesía comercial, no productiva, que intermedia polos con distintas relaciones sociales, polos…

p. 110
09La Religión en ColombiaCarlos Arboleda Mora · 2010 · p. 136, 139, 1503 citas
[12]

auxilio, [para formar] una nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de ‘Estados Unidos de Colombia” 184. Es la primera Constitución del país que no comienza “En nombre de Dios” 185 sino “En nombre y por autorización del 183 Véase para toda la historia de la laicidad en Francia, Assemblée générale du…

p. 139
[41]

Se hace importante recalcar que el pluralismo constructivo debe reconocer la dife- rencia para promover armonía e interacción entre personas, grupos y culturas 175. Este pluralismo no puede ser restrictivo, agresivo o excluyente sino una búsqueda de la unidad en la diversidad. Pero la laicidad llevó en algunas partes…

p. 136
[66]

y catolicismo integral en Colombia. La reforma religiosa de López Pumarejo” en Historia crítica. N. 19, enero-junio 2000. pp- 68-106. http://www.lablaa.org/blaa- virtual/letra-r/rhcritica/arias2.htm#_ftn14 235 Conferencias Episcopales de Colombia, t. I (1908-1953), Bogotá, Secretariado Permanente del Epis- copado,…

p. 150
10Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 107, 1282 citas
[13]

texto: «[estas] se unen y confederan a perpetui- dad consultando su seguridad exterior y recíproco auxilio y forman una Nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia». En los poco más de cincuenta años que transcurrieron entre la conformación de la junta de Gobierno de 1810 y la…

p. 107
[53]

amenazaran con abandonar la República. 129 Bfiíní dicerfiis ítraópits uí Crlrpois Gráfica 18 Fuente: Kalmanovitz, 2012. La República tuvo también una regla de sucesión clara pero sesgada del partido en el poder, con serios proble- mas en los derechos de la oposición, como los vetos a la participación liberal en el…

p. 128
11Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 197, 4782 citas
[14]

y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…

p. 197
[34]

El artista, Serie 1, N° 1, Bogotá, julio 25 de 1901. 26. Llanos y Alcarz, op. cit. [451] CECILIA MUÑOZ V. Y XIMENA PACHÓN ser una buena creyente. El Ángel de la Guarda la acompa- ñaba siempre y la virgen María, en sus múltiples advoca- ciones, era quien la protegía de las malas acciones y de los malos pensamientos.…

p. 478
12Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 89, 922 citas
[17]

carry out the constitution and will of the people expressed in this act, concerning the form of provisional government that has been installed; and to defend our sacred Roman Catholic Apostolic Religion until the last drop of blood has been sacrificed.’” 4 Subsequent constitutions, including that of 1991, but with the…

p. 89
[31]

this, however, there was no agree- ment among contenders who sought to control Colombian education. Like most disagreements in Colombia from the mid-nineteenth century to the late twentieth century, educational disputes merged with political party faction- 76 Chapter Four alism. The civil war of 1876 is an example of…

p. 92
13¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 65, 682 citas
[18]

garantizaría a los ciudadanos la libertad religiosa y de expresión, incluyendo la de imprenta, al tiempo que se mantenía la eliminación de la pena de muerte. Prolongando el conflicto con la Iglesia, se mantendrían las leyes sancionadas en 1 861 por Mosqueta, bajo las cuales se expropiaron las tierras, las casas y los…

p. 65
[35]

la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…

p. 68
14Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 120, 124, 1393 citas
[19]

práctico y espíritu de trabajo”. 28 El gobierno de Ospina estaba desgarrado por las disidencias regionales y demostraba dificultad para gobernar con eficiencia a todo un país desde la remota Bogotá. La comunicación era lenta, las leyes de la capital se ignoraban, y era en las regiones lejanas donde las élites…

p. 139
[29]

ejemplo de lo que llegó a generar estos desacuerdos fue la guerra civil de 1876: se gestó, entre otras razones, por el desacuerdo manifiesto del Partido Conservador y la Iglesia católica con las reformas educativas introducidas desde 1870 por el liberalismo radical en el poder, que impuso la enseñanza laica, la…

p. 124
[46]

los limitó a solo aquellos que no fueran contrarios a la moral cristiana y a las leyes (Artículo 40), y en su Artículo 38 estableció con claridad lo que será dominante durante los siguientes cincuenta años: “La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la de la Nación; los Poderes públicos la protegerán y harán que…

p. 120
15Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 261, 264, 2803 citas
[20]

a la instituci ó n del patronato, aunque hubieran propiciado, como fue el caso de Ospina Rodr í guez, el mantenimien to pr á ctico de muy í ntimas relaciones con la Iglesia, y hubieran auspiciado medidas como el reingreso de los jesu í tas al pa í s para hacerse cargo de la direcci ó n de planteles p ú blicos y fundar…

p. 261
[28]

quejaba de no poder iniciar labores por falta de libras y de estudiantes. Pero Hotschic ’ í tuvo gran é xito en Cundinamarca; se residenci ó definitivamente en Colombia, edit ó libros y lleg ó a ser director de Educaci ó n pfl. blica en Santander. Para fines de 1872 la misi ó n hab í a organizado escuelas normales en…

p. 264
[65]

como resultado del plebiscito de 1958 los gobiernos del Frente Nacional aplicaron a educaci ó n e) 10% de los ingresos,' porcentaje que fue aumentado eri los posteriores presupuestos nacionales. La reforma adelantada en la d é cada de 1930-1940 fue cohe rente con el esp í ritu reformista de los gobiernos liberales.…

p. 280
16Civilization and Violence: Regimes of Representation in Nineteenth-Century ColombiaCristina Rojas · 2002 · p. 25, 902 citas
[21]

uprisings, which raise even to the highest posts ignorant and uncivil people, can vulgarize (aplebeyar) the language, bringing into general use antigrammatical terms and low words. 43 Grammar was not the sole quality deployed as power; education served this objective as well. The passage of Colombia from a barbar- ian…

p. 90
[37]

to sanction its accidental, casual character and hence to place a shadow over the more permanent, subtle forms of violence. C I V I L I Z AT I O N A N D V I O L E N C E I N N I N E T E E N T H - C E N T U R Y C O L O M B I A The unfolding of events in nineteenth-century Colombia suggests that history is not always…

p. 25
17A History of Colombian Economic Thought: The Economic Ideas that Built Modern ColombiaAndrés Álvarez, Jimena Hurtado · 2024 · p. 261 cita
[22]

faith. As the educational process aims to educate rational individuals, it should be free from the influence of religion, and in no way should it impose or weaken the private individual’s faith. The debate con - ltinued throughout the 19th century, alternating between the official endorse - ment of the books and their…

p. 26
18Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · p. 1511 cita
[23]

period show a decline in enrolments, and the central governments neglected public education almost totally to the point that, in some years, it included no item for education in the na- tional budget. 8 The education reform of President Eustorgio Sal gar proposed compulsory elementary schooling, neutrality in…

p. 151
19Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 62, 64, 703 citas
[24]

sus padres, re- ciban dicha instrucción de los párrocos o ministros», aunque no resultó esto en garantía suficiente para los sectores más tradicionalistas. Esta enérgica política instruccionis- ta que planteaba la reforma se reflejó no sólo en un amplio debate educativo sino, también, en un rápido y soste- nido…

p. 64
[55]

miem- bros de la clase dirigente, aunque el liberalismo tardara más en reconocer- lo, como la única institución capaz de establecer una ligadura ético-religiosa eficaz dentro de un país extenso y de- sarticulado, con extremadas desigual- dades sociales, raciales y regionales con una peligrosa tradición de secta- rismo…

p. 70
[56]

se correspondió en ma- yor medida con el plano de las reali- zaciones prácticas. Frente a una po- blación que de manera reducida pero estable no dejó de crecer a lo largo del siglo, el sistema escolar se mostró siempre incapaz para ofrecer a los re- cién estrenados ciudadanos la dosis mínima de escolaridad que supone…

p. 62
20Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 308, 3202 citas
[25]

tenuous con- sensus agreements struck by national government authorities and state officials were strained to the breaking point. Ultimately, the success of a secular national education system would prove to be partly responsible for its unraveling. Conser- vative Party members began to fear how the new cadre of…

p. 308
[42]

so that state coffers could expand along with public instruction. Radical Liberals understood how the precarious place of the public education network in each state reflected their own tenu- ous hold on political power through client networks. In the wake of the Civil War of 1876 to 1877, political rivalries and…

p. 320
21The Work of Recognition: Caribbean Colombia and the Postemancipation Struggle for CitizenshipJason McGraw · 2014 · p. 117, 2712 citas
[26]

significant reforms over public instruction, from the freedom of learning during emancipation to the major reform of 1870 known as the Organic Decree over universal primary education. Each sys- temic change in schooling embodied particular features of liberal civiliza- tion, and while letrados understood basic…

p. 117
[27]

7 January 1871. Notes to Pages 107–11 255 24. Obeso, Proyecto de lei sobre orden público, 5; Caraballo, El negro Obeso, 21– 22; Torres Almeida, Manuel Murillo Toro, 2–3, 5, 294, 300; Rodríguez Piñeres, El Olimpo radical, 201, 205–7; quoted from Marroquín, Obras escogidas en prosa y en verso, 51. 25. Wilson, A Ramble…

p. 271
22Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 125, 1332 citas
[30]

los colombianos consideraron los nombres de Salgar, propuesto por el liberalismo radical, y de Mosquera, apoyado por gran parte del conser- vatismo, curiosamente, y parte de los liberales enemistados con los radicales. Ganó el primero y se posesionó el lo. de abril de 1870. En realidad, el nuevo mandatario llegaba al…

p. 125
[39]

servicio público; al escéptico au- tor del 'Que sais je', el iniciador vidente del ferrocarril del norte; al don Juan irresistible, robador de mujeres, el jefe austero de un hogar cristiano". Parra se posesionó el lo. de abril de 1876 y a los tres meses le tocaría hacer frente a una sangrienta guerra civil concebida…

p. 133
23Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 160, 1702 citas
[32]

la segunda mitad del siglo XIX rigieron una escuela normal y una elemental mo- delo, anexa a la normal; introdujeron la enseñanza prusiana y en especial los métodos de enseñanza pestalozziana, que se basaban en la actividad de los alumnos por medio de la inducción y con la disciplina del amor reflexivo. Como sustento…

p. 160
[68]

1991, cuando la Asam- blea Nacional Constituyente aprobó una nueva Carta. Bases económicas y religiosas Para llevar a cabo el proyecto de la Regeneración, Núñez tuvo que sentar unas bases económicas acordes con la centralización. Con el fin de tener una emisión de dinero que cubriese la totalidad del país, durante su…

p. 170
24Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 531 cita
[33]

Jaramillo Uribe has called “the polemic of the textbooks.” 27 Conservatives like Miguel Antonio Caro, writing in the party newspaper El Tradicionalista, complained that the state was confusing its obligation to educate with the Church’s right to indoc- trinate. It was clear to Caro and his copartisans that the state,…

p. 53
25El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 4551 cita
[36]

los créditos de la deuda exterior y en la reducción del tipo de interés de los bancos. La escuela primaria su- frió también en esta revolución profundas heridas, todavía no curadas por entero. Frente a las guerrillas conservado- ras surgidas en casi todos los estados, el Gobierno de la Unión juntó un ejército de 25.…

p. 455
26Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 53, 1142 citas
[38]

ito disciplinado y, según se qu e jara el Secretario del Tesoro en 1 878, la operación costó el 1 18 % del presupuesto na- c i ona l apro bado para aquel año. El con fli cto duró 1 1 m eses y se libró principalmente en el Ca uca y cll o lima. Los clérigos de Palmira, Ca rta go y Tuluá abanderaron la causa…

p. 53
[58]

altas en las capitales departamentales que en el resto de los municipios. En las veredas la deserción escolar estaba más generalizada que en las cabeceras municipales y en las ciudades, debido al papel reservado a los niños en las faenas agrícolas, a las distancias, a veces enormes, entre las casas y las pocas…

p. 114
27Memorias para la historia de la medicina en Santafé de BogotáPedro María Ibáñez · 2017 · p. 2221 cita
[40]

última guerra civil (1876), la Universidad, cuyo estado era lisonjero, como todos los es- tablecimientos de utilidad pública, sufrió golpes mortales, y el Gobierno, compelido por las imperiosas necesidades de la guerra, se vio obligado a cerrarla el día 21 de agosto. Felizmente el 22 de febrero del año siguiente se…

p. 222
28De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 41, 44, 473 citas
[43]

papel político se man- tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991,…

p. 41
[50]

civil [...] y la sociedad religiosas". El documen- to también señala cómo la Iglesia Católica es «[una] parte esencial del orden nacio- MICHAEL J. LAROSA La Constitución de J 886 fue, en gran medida, obra de Miguel Antonio Caro. el principal pensador conservador de la época. Firme defensor de la Iglesia y la fe…

p. 44
[70]

los casos de México o Argentina- fueron reforzadas por el concordato y por un ULTRAINTOLERANClA 48 régimen conservador, rabiosamente antiliberal, que gobernaría al país desde 1885 hasta 1930. y los conservadores gobernaron de manera muy parecida a como lo habían hecho anteriormente los liberales, llevando a cabo una…

p. 47
29De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 41, 442 citas
[44]

tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991, fue notable por el nexo…

p. 41
[51]

sociedad religiosas". El documen- to también señala cómo la Iglesia Católica es «[una] parte esencial del orden nacio- MICHAEL J. LAROSA La Constitución de J 886 fue, en gran medida, obra de Miguel Antonio Caro. el principal pensador conservador de la época. Firme defensor de la Iglesia y la fe católica, publicó un…

p. 44
30Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 351 cita
[45]

for disturbance of the social order and public peace. A transitory clause that became especially odious to political dissidents in subsequent years authorized the government to regulate the press and punish abuses until Congress enacted a press law. The right to possess and traffic in arms was abolished. Suffrage in…

p. 35
31Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · p. 1971 cita
[47]

organización política federalista a uno centralista. El catolicismo fue declarado como la reli- gión de la nación y la libertad de cultos se mantuvo mientras no fueran contra- rios a la moral cristiana ni a las leyes, además, se dictaminó que la educación pública sería organizada y dirigida en concordancia con la…

p. 197
32La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 1501 cita
[48]

- cordato con la Santa Sede es aprobado en 1888, que concede a la Iglesia pleno control sobre la educación nacional, total autonomía de gobierno, el fuero eclesiástico antes disputado y ventajas fiscales. Dispone también que se indemnice a la Iglesia del perjuicio por la desamortización de sus bienes, mediante pagos…

p. 150
33Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · p. 1621 cita
[49]

cordato de 1887: “En las universidades y en los colegios, en las escuelas y en los demás centros de enseñanza, la educación e instrucción pública se organizará y dirigirá en conformidad con los dogmas y la moral de la Religión Católica” (tomado de José David Cortés Guerrero, “Regeneración, intransigencia y régimen de…

p. 162
34Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 261 cita
[52]

Constitución de 1886 El liberalismo radical fue exciirido del gobrerao y duramente per ido, Proviamento a la elaboración de Ea Constitación.el Consejo Nacional de Delegatariós expidió un “acuendo so- bre reforma constitucional”, quese sometió a La aprobación de Los conve jos municipales, cuyos miembros provedean —…

p. 26
35Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 333, 3352 citas
[54]

V que pertenecían a la derecha del par- tido de la derecha. Es decir, que esa división expresaba la antigua pugna conservadora entre históricos y nacio- nalistas, los problemas generacionales del partido y, por supuesto, las diver- gencias ideológicas. Los enfrentamientos con la Iglesia En las relaciones entre la…

p. 333
[64]

Bogotá, que en respuesta a una pro- posición de la minoría conservadora para asociarse al certamen, contestó que lo haría siempre y cuando los pre- lados colombianos se pronunciaran fa- vorablemente sobre la reforma del Concordato, el establecimiento de la educación laica, la supresión de las mi- siones…

p. 335
36Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 2131 cita
[57]

la Regeneración. CuADRO 1v.6. Estudiantes en las escuelas elementales durante la segunda mitad del siglo x1x 1847 29.118 1852 21.937 1870 60.155 1873-74 83.626 1881 71.070" 1890 99.215 1893 104.463 1897 137.482 1905 165.062 @ Excluye a Santander, donde había unos 14.000 alumnos. FUENTE: Felipe Pérez, Geografía general…

p. 213
37Peregrinación de AlphaManuel Ancízar · 2016 · p. 1411 cita
[59]

cuenta con una mayoría de 98 individuos sobre cada 100, y aun hay que añadir muchos de los que han concu - rrido a las escuelas, por cuanto salen muy mal enseñados, y en breve olvidan la indigesta instrucción que recibieron sin método y sin hacerles conocer cómo habrían de apli - carla a los negocios. Generalmente,…

p. 141
38Colombia: bosquejo de su geografía tropical vol. IIErnesto Guhl · 2018 · p. 1451 cita
[60]

rt uaíuhelge fhípcjen Víntday cc. Gaíuhelge mtdeye La pregunta censal ¿sabe usted leer?, debería, en el 40 % de los casos, reemplazarse por esta: ¿Recuerda us- ted haber sabido leer alguna vez? Las comisiones que recorrieron el departamento rea- lizaron tests sobre este aspecto del «alfabetismo», con resultados que…

p. 145
39La biblioteca aldeana de Colombia y el ideario de la República Liberal, 1934-1947. Bibliotecas y cultura en AntioquiaHernán Alonso Muñoz Vélez · 2014 · p. 66, 702 citas
[61]

Nacional de Educación Primaria y Nor - malista -1931-; b) el relevo gradual de los inspectores provinciales y locales por los directores departamentales de educación y los rectores de las normales, ligados al Estado central; c) la progresiva intervención de la inspección estatal sobre la educación privada; d) la…

p. 70
[62]

anterior, crea dentro de su normativa la Campaña de Cultura Aldeana y Rural. Ley 12 de 1934, Diario Oficial No. 22765 del 20 de diciembre de 1934. 24 Tirado Mejía, “López Pumarejo: la Revolución en Marcha”, p. 305. 56 La biblioteca aldeana de Colombia y el ideario de la República Liberal, 1934-1947 Olaya Herrera se…

p. 66
40Colombia: Territorial Rule and the Llanos FrontierJane M. Rausch · 1999 · p. 521 cita
[63]

a, the places where they are created, and the functions that the respective employees perform." 21 Such glaring ambiguities would continue to inhibit effective government in the territories for the next fifty years. Church State Relations Despite efforts by radical Liberals, the Constitutional Reform of 1936 did not…

p. 52
41Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 4011 cita
[67]

casi continua de gobiernos conservadores en nuestra historia, que no alcanzó a ser contrarrestada por las dos efímeras repúblicas liberales, y la protección monopólica que la Constitu- ción de 1886 y el Concordato del año siguiente le dieron a la Iglesia católica, impidieron entre nosotros la presencia de una cultura…

p. 401
42Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 971 cita
[69]

disruption in Colombia. By 1991, the global Catholic Church was itself in a state of crisis. In Colombia, the additional dynamics of a society that was growing increasingly urban and welfare oriented and more open to the values and conceptions of “materialism” prepared Colombians for a more secular society. These…

p. 97