Idea · Estados Unidos de Colombia
Federalismo radical
El federalismo radical fue el orden político y proyecto civilizatorio que rigió a Colombia entre 1863 y 1886 bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia, articulado en torno a la Constitución de Rionegro: nueve estados soberanos, separación Iglesia-Estado, abolición de la pena de muerte y las libertades individuales más amplias del siglo XIX americano.
Trayectoria de una idea
- 1853
Constitución de 1853: antesala del federalismo
- 1855
Primera excepción federal: estatuto de Panamá
- 1857
Creación escalonada de los estados federales
- 1858
Constitución de la Confederación Granadina
- 1861
Desamortización de Mosquera
- 1863
Constitución de Rionegro: apogeo del federalismo radical
- 1870
Decreto orgánico de instrucción pública y reforma educativa laica
- 1876
Guerra civil de 1876 y crisis del régimen
- 1886
Liquidación del federalismo radical: la Regeneración
La lectura
El federalismo radical no fue simplemente una forma de organización territorial: fue el intento más ambicioso del siglo XIX colombiano de fundar una república laica, librecambista y descentralizada sobre las ruinas del orden colonial y eclesiástico. Su genealogía arranca en la tensión irresuelta entre centro y regiones heredada del imperio español, atraviesa la Patria Boba y la Confederación Granadina, y alcanza su expresión más radical en la Constitución de Rionegro de 1863, cuya paradoja mayor fue blindarse contra la reacción mediante la exigencia de unanimidad para cualquier reforma, condenándose así a la parálisis institucional. La empresa reunió a una élite letrada —el Olimpo Radical— que gobernó con genuina vocación reformadora pero con recursos fiscales y militares insuficientes para sostener un proyecto que abarcaba desde la desamortización de los bienes eclesiásticos hasta la educación laica obligatoria y la multiplicación de códigos estaduales. Cuando el ciclo exportador tabacalero colapsó después de 1875 y la guerra civil de 1876 reveló que el Estado central había perdido el monopolio de la fuerza legítima, el régimen quedó sin base material ni capacidad de corrección; la Regeneración de Núñez y Caro no fue un golpe externo sino el desenlace de contradicciones inscritas en el propio diseño de Rionegro. Su legado es ambivalente: dejó una tradición de libertades civiles y un proyecto educativo de largo aliento, pero también un archivo de guerras civiles y la demostración de que la soberanía plena de los estados puede destruir la cohesión del Estado que pretende organizar.
El federalismo radical fue el orden político que rigió a Colombia entre 1863 y 1886 bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia, y también el proyecto civilizatorio que sostuvo ese orden: nueve estados soberanos con milicias propias, aduanas interiores, códigos divergentes y sellos postales autónomos, coronados por una constitución —la de Rionegro— que separaba la Iglesia del Estado, abolía la pena de muerte, consagraba las libertades individuales más amplias del siglo XIX americano y se declaraba irreformable sin la unanimidad de sus miembros. No fue solo una arquitectura jurídica: fue el vehículo con que una élite letrada y comercial —los gólgotas del Olimpo Radical— intentó fundar una república laica, librecambista y descentralizada sobre las ruinas del Estado colonial. La empresa duró veintitrés años. Su liquidación en la Regeneración de Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro no fue el fracaso de un accidente institucional, sino el desenlace de contradicciones inscritas en su propio diseño: al constitucionalizar la soberanía plena de los estados, el régimen se privó de los instrumentos fiscales y militares que su ambicioso proyecto reformador exigía, y cuando el ciclo exportador tabacalero colapsó después de 1875, la base material del liberalismo cedió sin resistencia frente a la reconquista conservadora.
Una fractura de larga duración
La tensión entre centro y regiones no nació con Rionegro. Estaba inscrita en la geografía del país y en la práctica administrativa del imperio español, donde la heterogeneidad del territorio americano había obligado a la Corona a tolerar una autonomía local que se resumía en la máxima "se obedece pero no se cumple". La independencia heredó ese realismo político sin resolverlo. Entre 1810 y 1815, la Patria Boba enfrentó a los centralistas de Cundinamarca, encabezados por Antonio Nariño y partidarios de un gobierno fuerte capaz de organizar la defensa contra España, con las Provincias Unidas de Nueva Granada, confederación federalista firmada en noviembre de 1811 que reunió a Antioquia, Cartagena, Neiva, Pamplona y Tunja bajo un modelo inspirado en la Constitución de Estados Unidos. La incapacidad de esa confederación para deslindar competencias entre estados y gobierno central generó conflictos en todas las escalas —entre ciudades subalternas y capitales provinciales, entre estados, entre estados y el centro— y facilitó la reconquista española de 1815.
Disuelta la Gran Colombia en 1830, la República de la Nueva Granada adoptó en 1832 un régimen unitario y presidencialista que se prolongó dos décadas. Pero la lealtad regional seguía pesando más que la nacional: la gente sentía mayor apego a la provincia donde conducía sus negocios que a la entidad abstracta del país. Tras la guerra de los caudillos supremos provinciales entre 1840 y 1841, Mariano Ospina Rodríguez concibió una estrategia inversa a la federalista: debilitar las provincias mediante su subdivisión extrema, con el argumento de que mientras subsistieran esas grandes unidades rivales entre sí y con la nación, esta nunca formaría un todo estrechamente unido. La política llevó el número de provincias hasta treinta y seis antes de la Constitución de 1853.
Esa Constitución, promulgada durante el auge reformista del liberalismo de mediados de siglo, marcó el punto de inflexión. Sin abandonar formalmente el esquema unitario, debilitó las atribuciones del presidente, deslindó las facultades del Estado central de las provinciales y abrió el espacio para que las provincias expidieran sus propias constituciones. Lo hicieron numerosas: Bogotá, Cauca, Córdoba, Chocó, García Rovira, Neiva, Pamplona, Popayán, Sabanilla, Santander, Vélez, Medellín, Zipaquirá, Socorro, Túquerres, Tundama, Casanare y Cartagena, entre otras. En 1855, el Congreso reformó ese texto para dotar a Panamá de estatuto federal, primera excepción explícita al esquema unitario. Entre 1856 y 1857, aprovechando el mecanismo abierto, se crearon por ley los estados de Antioquia, Cauca, Cundinamarca, Bogotá, Bolívar, Magdalena y Santander, que se sumaron a Boyacá y Panamá para conformar los ocho de la Confederación Granadina.
La paradoja mayor del proceso está en su autoría: fue una Constituyente de estirpe conservadora, bajo el gobierno del propio Ospina Rodríguez, la que sancionó en 1858 la Constitución de la Confederación Granadina, primer texto explícitamente federal del país. Ese régimen suprimió la vicepresidencia y la reemplazó por tres designaturas, reservó al gobierno general el crédito nacional, el ejército y la marina, las relaciones exteriores y la legislación marítima y de comercio exterior, y dejó lo demás a los estados. La asociación mecánica entre centralismo-conservatismo y federalismo-liberalismo, que la historiografía escolar suele dar por sentada, se descompone ante este dato: el federalismo colombiano nació de manos conservadoras.
La guerra que produjo Rionegro
La Confederación duró poco. En 1859, el Congreso aprobó bajo Ospina Rodríguez tres leyes que restringieron la autonomía estadual: una en materia electoral y dos que crearon intendentes e inspectores designados por el poder central. El gobierno auxilió además revoluciones contra los gobiernos liberales de Santander y Cauca, y transfirió al centro el control de los escrutinios para el Congreso y la Presidencia. La lectura liberal fue inmediata: se estaba vaciando el federalismo desde adentro. La rebelión estalló en el Cauca, donde el general Tomás Cipriano de Mosquera era la principal fuerza política y militar de una región que las leyes de Bogotá apenas rozaban. La guerra civil que se abrió entonces terminó con la victoria federalista y la promulgación, en Rionegro, del pacto constitucional más audaz que ensayaría el siglo XIX colombiano.
Antes de la constitución vino la desamortización. El 9 de septiembre de 1861, Mosquera, como Presidente Provisorio, firmó el decreto que adjudicaba a la nación las propiedades raíces y bienes de corporaciones civiles y eclesiásticas. La cifra revela la desproporción del poder que se enfrentaba: la Iglesia poseía bienes avaluados en diez millones de pesos, mientras el presupuesto nacional apenas llegaba a dos millones. La medida se inscribía en una tradición atlántica —la Revolución francesa había inaugurado la desamortización en países católicos, y España y México la habían continuado en el siglo XIX—, pero su radicalidad colombiana fue particular: no era solo una operación fiscal, sino un acto fundacional del Estado laico contra el poder temporal de la Iglesia. Ese acto precedió a Rionegro y quedó incorporado a su espíritu.
La arquitectura de Rionegro
La Constitución de 1863 renombró al país Estados Unidos de Colombia, restaurando el nombre Colombia después del breve interludio en que los liberales lo habían cambiado por Estados Unidos de Nueva Granada. Dividió el territorio en nueve estados soberanos —Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena, Panamá, Santander y Tolima— y les concedió cualquier función no reservada expresamente al gobierno central. Podían adoptar sus propios códigos mineros, de tierras, electorales y civiles; podían levantar milicias propias; podían emitir sus sellos postales; podían determinar quiénes tenían derecho al voto, y más de la mitad retrocedió respecto al sufragio masculino universal recientemente establecido.
En materia de libertades, el texto fue un manifiesto del liberalismo doctrinario. Garantizó las libertades de pensamiento, imprenta, domicilio, trabajo y enseñanza, y el derecho de propiedad; abolió por completo la pena de muerte, lo que le valió el elogio público de Víctor Hugo desde París; consagró la libertad religiosa y mantuvo las leyes de desamortización de 1861. Fue la primera constitución colombiana que no comenzó con la invocación "En nombre de Dios" sino "En nombre y por autorización del pueblo y de los Estados Unidos Colombianos". El giro no era retórico: era la declaración de que la soberanía había cambiado de fundamento.
El mecanismo de reforma cerró el sistema sobre sí mismo. Cualquier enmienda exigía el consentimiento unánime de los nueve estados. En la práctica, la constitución era irreformable. Sus redactores creyeron blindarla contra la reacción; en realidad la condenaron a la parálisis. Cuando el diseño empezó a mostrar sus disfunciones, no hubo válvulas de ajuste: toda corrección tendría que pasar por la guerra.
El Olimpo y sus hombres
El período de gobiernos liberales que se extendió entre 1863 y finales de los años setenta recibió el nombre de Olimpo Radical, sobrenombre que fue a la vez homenaje y burla: aludía a una élite que gobernaba desde alturas letradas mientras el país profundo apenas los conocía. La lista de sus figuras es breve pero densa. Manuel Murillo Toro, nacido en Chaparral (Tolima) en 1816, ejerció la presidencia en dos períodos —1864-1866 y 1872-1874— y fue quizás el más lúcido de sus doctrinarios. Eustorgio Salgar gobernó entre 1870 y 1872; Aquileo Parra le siguió y afrontó la guerra civil más violenta del ciclo. Alrededor giraban Salvador Camacho Roldán, nacido en 1827; Aníbal Galindo, nacido en 1834; Miguel Samper; José María Rojas Garrido, tribuno huilense nacido en 1824; y los ideólogos económicos como Florentino González, que ya en 1847 había impulsado desde el Ministerio de Hacienda las tarifas arancelarias liberales que abrieron el país al mercado mundial.
Varios de estos hombres venían de la Escuela Republicana de comienzos de los años cincuenta y habían coqueteado con posiciones más avanzadas —incluso simpatías con el artesanado— hasta que el golpe del general José María Melo en 1854, apoyado por los draconianos y los artesanos proteccionistas de Bogotá, los devolvió al redil de la élite. Desde entonces la línea divisoria del liberalismo quedó trazada: los gólgotas o radicales, identificados con los comerciantes exportadores y el librecambio; los draconianos, apoyados por sectores artesanales que resistían la avalancha de manufacturas europeas.
La geografía del poder radical fue disputada. Antioquia y Tolima constituyeron focos conservadores durante todo el ciclo federal, mientras los demás estados eran territorios en litigio permanente. Ningún estado era propiedad segura de una facción: el fraude electoral, los levantamientos armados y la intervención del gobierno central en las contiendas locales convirtieron cada elección en un pulso donde toda promesa institucional resultaba precaria. Esa era la contradicción de fondo del régimen: había prometido que la soberanía estadual protegería la libertad, y produjo estados donde la libertad electoral era la primera víctima.
La cuestión religiosa como eje
El federalismo radical no puede entenderse sin la disputa con la Iglesia Católica. Las reformas anticlericales sistemáticas habían comenzado bajo el general José Hilario López, entre 1849 y 1853, con la expulsión de los jesuitas, la abolición de los diezmos y la separación de la Iglesia y el Estado. La desamortización de 1861 subió la apuesta. Rionegro la selló constitucionalmente. Y en la década de 1870, los radicales dieron el paso final: instituyeron la educación pública laica y obligatoria, lo que convirtió al aula en el nuevo frente de choque.
El decreto orgánico de instrucción pública de 1870 —impulsado por hombres como Enrique Cortés, Felipe Zapata, Manuel María Mallarino, Eustacio Santamaría y Dámaso Zapata— fue la empresa educativa más ambiciosa del siglo XIX colombiano. El gobierno contrató una misión pedagógica alemana que introdujo métodos prusianos y pestalozzianos, basados en la actividad inductiva del alumno y la disciplina del amor reflexivo. Para finales de 1872, la misión había organizado escuelas normales masculinas y femeninas en todos los estados. La revista La Escuela Normal, creada como soporte de la reforma, se sostuvo ocho años y se convirtió en el eje de la cultura pedagógica colombiana durante la segunda mitad del siglo.
Los resultados numéricos fueron reales. La matrícula escolar pasó de unos veintidós mil niños a mediados de siglo a sesenta mil en 1870, setenta mil en 1874 y setenta y nueve mil ciento veintitrés en 1876, con mil cuatrocientas sesenta y cuatro escuelas funcionando ese año. Antioquia, paradójicamente, fue el estado de mayor crecimiento educativo, aunque sus autoridades conservadoras rechazaron el decreto orgánico por lo que consideraban su centralismo excesivo y condujeron la expansión bajo un contenido propio, católico y regional.
Los límites del proyecto también fueron reales, y quedaron a la vista décadas después: hacia 1912, más del ochenta por ciento de la población colombiana seguía siendo analfabeta. El proyecto había sido, quizás, desproporcionado para los recursos económicos y humanos de un país agrario, montañoso y disperso. Y el conflicto con la Iglesia lo transformó pronto en una guerra cultural. Miguel Antonio Caro, desde las páginas de El Tradicionista, se convirtió en el crítico más acérrimo del utilitarismo educativo liberal: acusaba a los radicales de arrancar las raíces católicas que, para él, debían ser el fundamento del proyecto social republicano. La disputa por la escuela dejó de ser pedagógica y se volvió teológica y política; alimentó el clima que llevaría a la guerra civil de 1876.
Guerras civiles y el problema del monopolio armado
Colombia registró oficialmente durante el siglo XIX ocho grandes guerras civiles, veintitrés contiendas y refriegas regionales, y hasta setenta conflictos armados según los cálculos más amplios. Buena parte de ese archivo bélico corresponde al ciclo federal. El diseño de Rionegro había desmontado gradualmente el ejército libertador centralizado, y en su lugar florecieron milicias regionales bajo el mando de caudillos, terratenientes y curas armados. Los generales se hacían por padrinazgo político, vínculo familiar o relación con el potentado local. El Estado central perdió el monopolio de la fuerza legítima porque el pacto constitucional se lo había arrebatado.
La soberanía irrestricta produjo tentaciones separatistas: tanto Antioquia como Panamá intentaron en distintos momentos escindirse o anexarse a otra jurisdicción. La conducta no era nueva —en 1831, algunas provincias habían proclamado su anexión a Venezuela o Ecuador antes que enfrentar la crisis del centro—, pero Rionegro la volvió jurídicamente posible. Las rivalidades entre estados se tradujeron además en aduanas interiores que frenaron el comercio interno y resquebrajaron el mercado nacional: la unidad económica se fragmentó al ritmo de la unidad política.
El fraude electoral fue estructural. Tanto los poderes locales como el gobierno federal manipulaban los escrutinios, y el centro daba con frecuencia apoyo ilegal —abierto, encubierto o armado— a las facciones estatales de su preferencia. Nadie confiaba en la imparcialidad del gobierno nacional para arbitrar los conflictos entre estados, pero toda propuesta de mecanismo electoral imparcial era vista como violatoria del pacto constitucional. La irreformabilidad de Rionegro cerraba la salida institucional al problema que Rionegro había creado.
La guerra civil de 1876 fue el ensayo general del colapso. El gobierno liberal de Aquileo Parra reunió un ejército de veinticinco mil hombres para enfrentar las guerrillas conservadoras surgidas en casi todos los estados; las fuerzas antioqueñas fueron derrotadas en la batalla de Los Chancos, también llamada Garrapata. El detonante había sido la reforma educativa laica. La victoria fue militar pero costosa, y no resolvió nada: mostró que el régimen podía todavía imponerse por las armas, pero también que su base social se estaba erosionando.
Las guerras civiles del ciclo, vistas en conjunto, funcionaron menos como fundamento de un orden nuevo que como mecanismo de reproducción de las élites y sus partidos. Fueron empresas colectivas de destrucción más que proyectos transformadores. La mayoría de los alzamientos contra el gobierno central fracasaron: la única revolución exitosa por vía de guerra abierta fue la que llevó a Mosquera al poder entre 1859 y 1862. El resto fueron derrotas o golpes de palacio.
La economía política del régimen
La base material del federalismo radical fue el ciclo exportador de tabaco y otros productos primarios entre 1850 y 1875. Las tarifas liberales de 1847, impulsadas por Florentino González, habían abierto el país al mercado mundial. La abolición del estanco del tabaco eliminó la principal traba para el cultivo comercial y produjo un pequeño boom: entre dos y tres millones de pesos oro anuales en exportaciones, provenientes en gran parte de un enclave del Magdalena Medio. El auge fue modesto en términos absolutos pero decisivo para las finanzas del centro: el gobierno general se benefició del incremento de los ingresos aduaneros y recuperó para la década de 1860 los niveles fiscales de los años cuarenta.
El sistema tributario surgido de las reformas de 1850-1851 fue la base fiscal sobre la que se construyó todo el edificio federal, incluida la Constitución de 1863. Al gobierno central se le reservaron las aduanas y las salinas, mientras los estados quedaban con la potestad de buscar fuentes propias de ingreso. Esa arquitectura funcionó mientras el comercio exterior creció. Cuando dejó de crecer, empezó el desmoronamiento.
El colapso vino después de 1875. Las exportaciones de tabaco se derrumbaron; la quina y otros productos siguieron el mismo camino con caídas de demanda y precios en los mercados internacionales. El liberalismo perdió su base económica al mismo tiempo que perdía su base política. Para 1885, en el punto más bajo de la depresión exportadora, el partido liberal ofrecería escasa resistencia a la restauración conservadora. Los dineros ya no estaban.
Conviene notar lo que no cambió. Tanto el régimen radical como el conservador que le siguió mantuvieron como principio el vínculo agroexportador con el mercado mundial. La diferencia entre uno y otro no fue el rechazo al comercio internacional sino la forma política del Estado y el papel del fisco en la economía. Núñez, en su primer gobierno entre 1880 y 1882, daría los primeros pasos hacia un proteccionismo moderado —recargos a la ropa, los muebles, los cerillos— y crearía el Banco Nacional. El giro fue de grado, no de dirección.
Núñez y el fin del pacto
Rafael Núñez, cartagenero, ex radical convertido en liberal independiente, fue el hombre que leyó la crisis del régimen antes que nadie. Desde julio de 1882 al menos, expresaba en público su escepticismo sobre la viabilidad de las instituciones de Rionegro. Advertía que si esas instituciones fracasaban, la reacción política subsiguiente podría ser irreversible. Fue elegido presidente en 1880, 1884, 1886 y 1892; solo en el último período no llegaría a ejercer el cargo. Murió en 1894.
Su desafío político se construyó en alianza con el Partido Conservador y su ideólogo Miguel Antonio Caro, sobre un diagnóstico compartido: el federalismo había vuelto insegura la vida y la propiedad. La coalición reunió a los conservadores íntegros con la fracción de liberales que rompió con el radicalismo. El programa era claro: centralización política, administrativa y económica; formación de un ejército nacional; restablecimiento de relaciones armónicas con la Iglesia Católica.
La guerra civil de 1885 selló el destino de Rionegro. Los radicales fueron derrotados en La Humareda; con esa derrota militar quedó despejado el camino para el nuevo orden. Núñez pronunció entonces la frase que se convertiría en epitafio del régimen anterior: la Constitución de 1863 había dejado de existir. El 5 de agosto de 1886, el designado José María Campo Serrano sancionó la nueva Constitución, obra intelectual en buena medida de Caro. Estableció un gobierno centralista, con presidente elegido por voto directo para un período de seis años, y dividió el país en departamentos con gobernadores nombrados por el Ejecutivo. Restringió el sufragio mediante requisitos de alfabetismo y propiedad, abolió el derecho a portar y traficar armas, limitó por cláusula transitoria la libertad de prensa, y convirtió muchas elecciones directas en indirectas. Al año siguiente, el Concordato con la Santa Sede restauró vínculos formales entre el Estado y la Iglesia. Se abría una hegemonía conservadora que se prolongaría hasta 1930.
Herencia y disputa
El centralismo de 1886 no eliminó los resentimientos regionales: entre 1887 y 1900 se expidieron dieciocho leyes reglamentarias de la división político-administrativa, señal de que el problema territorial seguía sin solución. La muerte de Núñez en 1894 dejó el poder en manos de Caro, cuyas políticas conservadoras excluyentes profundizaron las tensiones y contribuyeron al clima que desembocaría en la Guerra de los Mil Días entre 1899 y 1903, y en la separación de Panamá en 1903. El proyecto centralista había vencido al federalista, pero no había resuelto lo que este trataba de resolver.
El federalismo radical dejó tres herencias que la historia colombiana no ha terminado de digerir. La primera es institucional: la sospecha de que el centralismo estricto no logra representar la diversidad territorial del país, pero que el federalismo pleno tampoco logra sostener un Estado nacional viable. La Constitución de 1991, con su restablecimiento de la autonomía territorial dentro de un marco unitario, es una tentativa tardía de encontrar el equilibrio que Rionegro no alcanzó y que 1886 tampoco alcanzó por el otro extremo.
La segunda es cultural. Rionegro representó el momento más laico y libertario de la historia constitucional colombiana. La abolición de la pena de muerte, la libertad religiosa plena, las libertades de imprenta, pensamiento y enseñanza, la educación pública laica: todo eso fue barrido por la Regeneración y tardaría décadas —en algunos casos, más de un siglo— en volver a inscribirse en el ordenamiento colombiano. Los radicales creyeron construir el edificio civilizatorio de un país nuevo; construyeron, en realidad, un archipiélago de libertades que la mayoría del país no reclamaba y una parte activa quería suprimir.
La tercera herencia es política. Las guerras civiles del ciclo federal legaron una cultura de facción en la que la lealtad partidista se sobreponía a la institucional, y en la que las diferencias ideológicas se resolvían con las armas antes que con los votos. Esa cultura sobrevivió a Rionegro, a la Regeneración y a la Guerra de los Mil Días, y siguió operando durante buena parte del siglo XX bajo formas nuevas.
Queda, al final, una pregunta que la historiografía colombiana no ha cerrado. ¿Fue el federalismo radical un accidente doctrinario impuesto por una élite letrada sobre un país que no lo pedía, o fue una respuesta lógica a la fragmentación territorial de larga duración que ninguna constitución centralista había logrado resolver? Las dos lecturas contienen verdad. Los radicales del Olimpo eran, en efecto, una élite ilustrada minoritaria; su programa laico y librecambista chocaba con la sensibilidad católica y proteccionista de sectores amplios del país. Pero también es cierto que el problema que trataban de resolver —cómo dar forma política a un territorio quebrado por la geografía y las lealtades regionales— era real, y que el centralismo posterior lo pospuso más que resolverlo. El federalismo radical fue, en ese sentido, síntoma tanto como causa: síntoma de una fractura estructural que precedía a Rionegro y le sobreviviría; causa, en cuanto radicalizó esa fractura al constitucionalizarla, privando al Estado de los instrumentos que su propio proyecto reformador exigía. Cuando la base económica cedió, no quedó nada que sostuviera al régimen sino un texto que su propia rigidez había vuelto indefendible.
En el archivo
141 apariciones públicas, ordenadas por período y año.
01Conquista1499–15991
02Independencia1810–18311
03Nueva Granada1831–186218
- 1847Florentino GonzálezFicha
- 1848UtilitarismoFicha
- 1849ArtesanadoFicha
- 1849El Alacrán (1849): sátira, socialismo utópico y libertad de prensa en la Nueva GranadaHecho
- 1849José Hilario LópezFicha
- 1849Mariano Ospina RodríguezFicha
- 1850Geografía políticaFicha
- 1850LibrecambioFicha
- 1850Manuel AncízarFicha
- 1853La Constitución de 1853Hecho
- 1853Voto femenino en la provincia de Vélez y su clausura (1853–1863)Hecho
- 1855CostumbrismoFicha
- 1856AnticlericalismoFicha
- 1856Juan José Nieto GilFicha
- 1858Eugenio Díaz CastroFicha
- 1860La guerra civil de 1860-1862 y el triunfo de MosqueraHecho
- 1863Liberalismo radicalFicha
- 1869José Manuel GrootFicha
04Estados Unidos de Colombia1863–188565
- 1861Desamortización de bienes de manos muertasFicha
- 1861Desamortización de manos muertas y tuición de cultosHecho
- 1861Tuición de cultosFicha
- 1863Artículo 78 de Rionegro y el régimen de territorios nacionales (1863)Hecho
- 1863Constitución de Rionegro y fundación de los Estados Unidos de ColombiaHecho
- 1863Estados SoberanosFicha
- 1863Estados Unidos de ColombiaÉpoca
- 1863Federalismo istmeño y la cuestión de Panamá (Arosemena)Hecho
- 1863Guerras civilesFicha
- 1863Justo ArosemenaFicha
- 1863La Hegemonía del Olimpo Radical (1863–1885)Hecho
- 1863Soberanía estatalFicha
- 1864Antioquia bajo Pedro Justo Berrío: laboratorio conservador dentro del federalismo radical (1864-1873)Hecho
- 1864Manuel Murillo ToroFicha
- 1867Caída de Mosquera y consolidación civilista (1867)Hecho
- 1867Canonización nacional de María de Jorge Isaacs (1867–1880)Hecho
- 1867José María Vergara y VergaraFicha
- 1867MasoneríaFicha
- 1867Miguel Samper AgudeloFicha
- 1867Orden públicoFicha
- 1867Santos AcostaFicha
- 1868Pedro Justo BerríoFicha
- 1869Invención cultural de la nación y república letrada (1869–1875)Hecho
- 1869SyllabusFicha
- 1870Abolición sistemática de resguardos indígenas bajo el Olimpo Radical (1870-1875)Hecho
- 1870Agripina Montes del ValleFicha
- 1870Auge exportador y dependencia agraria bajo el radicalismo (1870–1882)Hecho
- 1870Campo literarioFicha
- 1870Capital culturalFicha
- 1870Civilización-barbarieFicha
- 1870Educación femeninaFicha
- 1870Educación laicaFicha
- 1870El Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870Pregunta
- 1870El Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870Hecho
- 1870El Ferrocarril en los Estados Unidos de ColombiaFicha
- 1870Eustorgio SalgarFicha
- 1870Olimpo RadicalFicha
- 1870Salvador Camacho RoldánFicha
- 1870Trabajo asalariadoFicha
- 1870Vapor en el Magdalena y reorganización racial del trabajo fluvial (1870-1885)Hecho
- 1870Vicente ArbeláezFicha
- 1871Discursos raciales y civilizatorios en Colombia (1871–1875)Hecho
- 1871Ezequiel UricoecheaFicha
- 1872Aníbal GalindoFicha
- 1872Dámaso ZapataFicha
- 1873Memoria fundacionalFicha
- 1874Ley 66 de 1874 y delegación misional del gobierno de indígenasHecho
- 1875Culto bolivarianoFicha
- 1875El colapso del Olimpo RadicalPregunta
- 1875Luis A. RoblesFicha
- 1875Santiago Pérez de ManosalbasFicha
- 1875Solón WilchesFicha
- 1876Aquileo ParraFicha
- 1876La Guerra de las Escuelas (1876-1877)Hecho
- 1877Candelario ObesoFicha
- 1877Cantos populares de mi tierra (1877)Hecho
- 1878Julián Trujillo LargachaFicha
- 1880Concesiones masivas de baldíos en la Orinoquia (1880-1900)Hecho
- 1880Primera presidencia de Rafael Núñez (1880-1882)Hecho
- 1882Cátedra de sociología spenceriana encargada a Salvador Camacho Roldán (1882)Hecho
- 1882Extinción del resguardo de El Rosal por ocupación de hecho (1882)Hecho
- 1884Guerra civil de 1884-1885 y fin del federalismo radicalHecho
- 1885El federalismo radical y la RegeneraciónPregunta
- 1885Las guerras civiles colombianas de 1863–1903Pregunta
- 1886Eliseo PayánFicha
05Regeneración1886–192925
- 1878La Regeneración y la Constitución de 1886Hecho
- 1886Catolicismo socialFicha
- 1886HispanismoFicha
- 1886Identidad regionalFicha
- 1886Imaginario nacionalFicha
- 1886La RegeneraciónÉpoca
- 1886La RegeneraciónFicha
- 1886La Regeneración y el hispanismo católicoPregunta
- 1886Mercado internoFicha
- 1886Miguel Antonio CaroFicha
- 1886Rafael NúñezFicha
- 1887El Concordato de 1887Hecho
- 1887Fidel CanoFicha
- 1890Carlos Holguín MallarinoFicha
- 1896José Asunción SilvaFicha
- 1899Manuel Antonio SanclementeFicha
- 1899United Fruit CompanyFicha
- 1900Hegemonía conservadoraFicha
- 1900Rafael Uribe UribeFicha
- 1900Sindicalismo agrarioFicha
- 1902Benjamín HerreraFicha
- 1905Fragmentación territorial en 34 departamentos bajo el Quinquenio de Reyes (1905-1908)Hecho
- 1909Jorge Holguín MallarinoFicha
- 1910Alfredo Vásquez CoboFicha
- 1916José Vicente ConchaFicha
06República Liberal1930–19462
07La Violencia1946–19571
08Frente Nacional1958–19741
09Constitución de 19911991–20024
10Transversal—22
- 1781SantanderFicha
- 1800El resguardo y la política indígena tardocolonial en la Nueva GranadaPregunta
- 1810SoberaníaFicha
- 1845Tomás Cipriano de MosqueraFicha
- 1850Los cuatro relatos del siglo XIX colombianoPregunta
- 1861José María SamperFicha
- 1862AmbalemaFicha
- 1863PereiraFicha
- 1863RionegroFicha
- 1867Jorge IsaacsFicha
- 1886CentralismoFicha
- 1886Fragmentación territorial de Colombia: ¿destino geográfico o decisión de élite?Pregunta
- 1886La Regeneración como matriz penal-excepcional de larga duraciónPregunta
- 1886Modernización conservadoraFicha
- 1886Pacto de élitesFicha
- 1887Concordato de 1887Ficha
- 1887El Concordato de 1887Pregunta
- 1887SecularizaciónFicha
- 1949Estado de sitioFicha
- 1954Sufragio femeninoFicha
- 1991Asamblea ConstituyenteFicha
- 1991DescentralizaciónFicha
Relaciones
Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.
Relaciones editoriales
- 01Constitución de Rionegro (1863): texto fundacional que consagró el federalismo radical en su forma más extrema
- 02Olimpo Radical: élite letrada y comercial que gobernó bajo el régimen federal, integrada por Manuel Murillo Toro, Salvador Camacho Roldán, Aníbal Galindo, Miguel Samper y José María Rojas Garrido, entre otros
- 03Tomás Cipriano de Mosquera: caudillo del Cauca cuya victoria militar sobre el gobierno conservador hizo posible la Constitución de Rionegro y cuya desamortización de 1861 sentó las bases del Estado laico
- 04Regeneración: proceso político liderado por Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro que liquidó el federalismo radical en 1886 y estableció un régimen centralista
- 05Iglesia Católica: principal adversario institucional del federalismo radical, enfrentada al Estado liberal desde las reformas de José Hilario López (1849-1853), la desamortización de 1861 y la reforma educativa laica de 1870
- 06Desamortización: operación fiscal y acto fundacional del Estado laico que precedió y alimentó el espíritu de la Constitución de Rionegro
- 07Estados Unidos de Colombia: nombre oficial del país bajo el régimen federal entre 1863 y 1886
- 08Mariano Ospina Rodríguez: presidente conservador que paradójicamente sancionó la Constitución de la Confederación Granadina (1858), primer texto explícitamente federal de Colombia
Personas
Lugares
Ideas
Documentos y fragmentos citados
63 documentos · 83 fragmentos
01Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 1131 cita
[1]de la cual se había llegado al número de 36 provincias para el momento de ex- pedición de la nueva Constitución, dio paso a partir de este año a un proceso inverso, de agru- pación de las provincias en entidades de mayores dimensiones y capacidades, que fueron la antesala del federalismo. El vigoroso impulso federal…
p. 113
02Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 157, 1602 citas
[2]magistrados de la Corte Suprema de Justicia y pro- curador general de la Nación, pero cada uno de ellos debía escogerse en elecciones distintas, por lo que el país vivía en permanente debate electo- ral. Acogiéndose a lo estipulado en la Constitu- ción, las provincias de Bogotá, Cauca, Córdoba, Cundinamarca, Chocó,…
p. 157
[60]la segunda mitad del siglo XIX rigieron una escuela normal y una elemental mo- delo, anexa a la normal; introdujeron la enseñanza prusiana y en especial los métodos de enseñanza pestalozziana, que se basaban en la actividad de los alumnos por medio de la inducción y con la disciplina del amor reflexivo. Como sustento…
p. 160
03Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 96, 1392 citas
[3]primera Colombia fue precisamente el rechazo de venezolanos y quiteños a un gobierno centralizado en la Nueva Granada. Luego de la disolución, el régimen a que dio lugar la República de la Nueva Granada en 1832 fue, además de unitario –esto es, centralista–, favorecedor del poder ejecutivo: en otras palabras,…
p. 96
[42]práctico y espíritu de trabajo”. 28 El gobierno de Ospina estaba desgarrado por las disidencias regionales y demostraba dificultad para gobernar con eficiencia a todo un país desde la remota Bogotá. La comunicación era lenta, las leyes de la capital se ignoraban, y era en las regiones lejanas donde las élites…
p. 139
04Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 31, 342 citas
[4]gobernaciones y la mayoría de las alcaldías en su contra. Su corto gobierno se caracterizó por su intento de mantener la paz entre los partidos y la aprobación de una nueva constitución. El 21 de mayo de 1853 Obando proclamó la nueva constitución del país, que puso fin a la constitución ministerial de Márquez de 1843.…
p. 34
[74]las Indias 21, que garantizaba la dominación con intuiciones de control y vigilancia, la uniformidad pretendida seguía siendo trastocada por la realidad heterogénea del terri- torio. A este respecto Jaramillo Uribe anota: Diversas culturas, diversas densidades de población, diferentes territorios geográficos,…
p. 31
05Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 238, 2412 citas
[5]Codazzi: Geografía física y política de la o o con ra en C: a Nueva Granada. José Jerónimo Triana: Flora co- a liderada nuel Ibáñez y Are -——lombiana. El Congre- da y ontra la 1as li- so crea por ley el es- tado de Antioquia. + 1857 Se crean los esta- dos de Cauca, Cun- dinamarca, Bogotá, Bolívar, Magdalena y -…
p. 238
[67]de la Academia Nacional de Música por Jorge Price. 1883 Fundación del Banco de Crédito Hipotecario en Bogotá. Muere el pintor José María Espinosa en Bogo- tá. Similia similibus, de Teresa Tanco de Herrera, zarzuela colombiana. -1884 Rafael Núñez, presidente de la República. Ezequiel Hurtado, pri- mer designado, ejerce…
p. 241
06Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 102, 2842 citas
[6]que en buena parte la dedicó a defender la estabilidad de su mandato en vista de las arremetidas libe- rales. Pero pueden registrarse, entre otros, los siguientes hechos: Los jesuítas regresaron al país; se crearon los Estados de Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Bolívar y Magdalena; se redujo la deuda exter- na; se negó a…
p. 102
[22]Convención de Rionegro Miembro del Ejecutivo Plural Encargado por dicha Convención Elegido Derrocado por Santos Acosta Cronología de gobernantes estudiados en este libro 309 Rufino Cuervo 1847 José Hilario López 1849-1853 José María Obando 1832 1853-1857 1854 José María Melo 1854 Tomás Herrera 1854 José de Obaldía…
p. 284
07Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · p. 17, 212 citas
[7]del Beebe ¢ Ae tee batndoe Ue mstrs Critvrtrrmoe gus tfervetla, Ka rensde en dectetuas 4 ta “goin ai fillicd c @. Bfilitle a4 eZ a Wtieele te.S oe Go elarter Lobes aped dé Poliagata Blaine, Lb nen! See Fon dintaciesen, Mag datiun, Pannva: Doerlar dor ¢ Blhiorra, ried doe peyperlen a sereele fers tor aelee Ae ape…
p. 17
[18]tidos conservador y liberal, y unos afos de agitadas controversias politicas, econdémicas y religiosas, pues se consideraba necesario luchar con denuedo para acabar de manera definitiva con el orden co- lonial. Pero también favorecié la cultura, con la or- ganizacion de la Comisién Corografica, dirigida por el coronel…
p. 21
08Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 241 cita
[8]de vías de comunicación. Como varia- ción a la estructura de la rama ejecutiva federal se sustituyó la figur Debe resaflarse de esta Constitu- ción la introducción de un mecanismo de control de constitucionalidad y Je- Evento Federa en virmud del cual la Corte Federal podía suspender los e Me aturas de los estados…
p. 24
09Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · p. 1101 cita
[9]la Constitución de la Confederación Granadina dice: “Art. 15. Son de la competencia esclusiva del Gobierno jeneral los objetos siguientes…][… “[t] odo lo concerniente a la legislación marítima i a la del comercio esterior i costane - ro…][… “El mantenimiento de la libertad del comercio entre los Estados…” 109 El…
p. 110
10Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 259, 2652 citas
[10]1895 son de presupuestos aprobados; en los demás casos se trata de ingresos reales. FUENTE: Memorias de Hacienda, 1871-74; Pérez, op. cit.; DANE, Boletín Mensual de Estadística, Nos. 257-58, Bogotá, diciembre 1972 y enero 1973. La era de los radicales En general el sistema tributario surgido de las leyes de 1850 y…
p. 259
[56]temporal de la Compañía, a que el subsidio se redujera a $100.000, el Congreso no aprobó la negociación, y esta suma entró cumplidamente en las arcas públicas hasta 1880. En ese año, y con el objeto de conseguir capital para el Banco Nacional que proyectaba el Gobierno de Rafael Núñez, se negoció un anticipo de la…
p. 265
11Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1221 cita
[11]Liberals changed the name of the country from Granadine Confederation (as in the 1858 constitution) to United States of New Granada (Estados Unidos de Nueva Granada, 1861-63). This action was followed by the adop- tion, in 1863, of another constitution that restored the name Colombia (more specifically Estados Unidos…
p. 122
12¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 62, 65, 683 citas
[12]país a colaborar en la gu erra de independencia. Ahora, en tiempo de paz, Codazzi recorría el país acompañado de jóvenes neogranadinos para el levantamiento de mapas y la redacción de tratados de botánica, geografía, mineralogía y descripción de grupos humanos. Bajo esta empresa se desa rrollaron los primeros mapas…
p. 62
[34]garantizaría a los ciudadanos la libertad religiosa y de expresión, incluyendo la de imprenta, al tiempo que se mantenía la eliminación de la pena de muerte. Prolongando el conflicto con la Iglesia, se mantendrían las leyes sancionadas en 1 861 por Mosqueta, bajo las cuales se expropiaron las tierras, las casas y los…
p. 65
[48]la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…
p. 68
13Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 192, 1972 citas
[13]y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…
p. 197
[36]libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…
p. 192
14Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 351 cita
[14]convirtió en la única posible. El segundo rasgo dominante de la Constitución era el amplio reconoci- miento de los derechos y garantías in- dividuales. Abolía por completo la pena de muerte —esto fue lo que mo- tivó los elogios de Victor Hugo— y garantizaba los derechos a la propie- dad, las libertades de pensamiento,…
p. 35
15Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 93, 952 citas
[15]Solamente les prohibié enajenar su terri- torio a gobiernos extranjeros, aprobar la esclavitud, 1528 Fotografia de los hermanos Mosquera, tomada en la ciudad de Nueva York en 1853. En el centro se encuentra el arzobispo, don Manuel José, y a la derecha el general Tomas Cipriano, gran impulsor del federalismo.…
p. 93
[40]la Union y constituirse en republi- cas independientes o anexarse a otro pais, como lo intentaron Antioquia y Panama. Pero por algo la Constitucién de 1858 les prohibié usar bandera o escudo de otra nacién. Aquella conducta no era nueva, pues recordemos cémo en 1831 algunas provincias proclamaron su anexi6n a…
p. 95
16La Religión en ColombiaCarlos Arboleda Mora · 2010 · p. 1391 cita
[16]auxilio, [para formar] una nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de ‘Estados Unidos de Colombia” 184. Es la primera Constitución del país que no comienza “En nombre de Dios” 185 sino “En nombre y por autorización del 183 Véase para toda la historia de la laicidad en Francia, Assemblée générale du…
p. 139
17Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 107, 1142 citas
[17]texto: «[estas] se unen y confederan a perpetui- dad consultando su seguridad exterior y recíproco auxilio y forman una Nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia». En los poco más de cincuenta años que transcurrieron entre la conformación de la junta de Gobierno de 1810 y la…
p. 107
[41]central de intervenir en la política de cada estado soberano en la década de los setenta, y la de unos estados intentando mani- pular la de los vecinos, trajo consigo un resquebrajamiento no sólo de la unidad política sino también del mercado interior, porque las rivalidades llevaron a implantar adua- nas que frenaban…
p. 114
18El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 821 cita
[19]Julio Arboleda, Mariano Ospina Rodrí- guez y José Eusebio Caro, habían defendido con entusiasmo el librecambio 4. Esta dicotomía entre librecambio y democracia se acentuó más profundamente en el pensamiento de la élite conservadora con el advenimiento del romanticismo político radi- cal y plebeyo producto de las…
p. 82
19Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 130, 1432 citas
[20]el fraude para garantizar ese voto era grande, tanto para los poderes locales como para el gobierno de la federaci ó n. Las divisio nes del Partido Liberal se convert í an en incentivos para golpes y re voluciones y, como dos estados fueron dominados por los conserva dores (Antioquia y Tolima), la disputa por los…
p. 143
[51]í a llevado al poder, pero pon í an el acento en el cambio y' el progreso m á s que en el mantenimiento del orden y la tradici ó n. El cambio m á s brusco de este gobierno fue la adopci ó n ines perada del liberalismo econ ó mico internacional. Aunque é ste hab í a sido un deseo de casi todos los dirigentes, rebajar…
p. 130
20When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames David Henderson · 1985 · p. 421 cita
[21]its laws."38 The younger Galindo went on to become a convinced Liberal and implacable enemy of those who executed his father. He could no more have become a ConseIVative than he could have viewed his father as other than a martyred ul over of liberty" and patriot shot for the upolitical crime" of upholding the laws of…
p. 42
21Civilization and Violence: Regimes of Representation in Nineteenth-Century ColombiaCristina Rojas · 2002 · p. 2071 cita
[23]– 99), his brother José María Samper (1828 – 88), José Hilario López (1789 – 1869), Manuel Ancízar (1812 – 82), Florentino González (1805 – 74), Salvador Camacho Roldán (1827 – 1900), Aníbal Galindo (1834 – 1901), Manuel Murillo Toro (1816 – 80), and José María Rojas Garrido (1824 – 83). This generation is also known…
p. 207
22La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 1221 cita
[24]tra - dicionalista. Evidentemente, a la percepción del peligro revolucionario de subversión de clases, salta todo el grupo dominante, uni- do contra el nuevo «tirano» y «la hez de la sociedad». Con la excusa de restaurar «la democracia y la legalidad» (en lo que se incluía la defensa del derecho de propiedad que vino…
p. 122
23Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850–1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 471 cita
[25]n.p.n.; J. A. Restrepo, Retrato de un patriarca antioqueño. Pedro Antonio Restrepo Escovar, – (Medellín, ), – . immoral and dangerous... [the Jesuits] always leave tears, discord and anarchy behind wherever their ill-fated destiny takes them’. 4 When the Jesuits were again expelled in , El Espía,…
p. 47
24Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 261, 2642 citas
[26]a la instituci ó n del patronato, aunque hubieran propiciado, como fue el caso de Ospina Rodr í guez, el mantenimien to pr á ctico de muy í ntimas relaciones con la Iglesia, y hubieran auspiciado medidas como el reingreso de los jesu í tas al pa í s para hacerse cargo de la direcci ó n de planteles p ú blicos y fundar…
p. 261
[59]quejaba de no poder iniciar labores por falta de libras y de estudiantes. Pero Hotschic ’ í tuvo gran é xito en Cundinamarca; se residenci ó definitivamente en Colombia, edit ó libros y lleg ó a ser director de Educaci ó n pfl. blica en Santander. Para fines de 1872 la misi ó n hab í a organizado escuelas normales en…
p. 264
25Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850-1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 471 cita
[27]n.p.n.; J. A. Restrepo, Retrato de un patriarca antioqueño. Pedro Antonio Restrepo Escovar, – (Medellín, ), – . immoral and dangerous... [the Jesuits] always leave tears, discord and anarchy behind wherever their ill-fated destiny takes them’. 4 When the Jesuits were again expelled in , El Espía,…
p. 47
26Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 3421 cita
[28]nuevos estados carecían de una legitimidad plenamente aceptada, sus rentas fiscales eran exiguas, sus deudas externas grandes y su aparato administrativo bastante precario. En cambio, la Iglesia disfrutaba de una sólida situación financiera, de gran aceptación social especialmente entre las masas populares y de clero…
p. 342
27Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 1371 cita
[29]encontraran oneroso el procedimiento. Además, cuando las condiciones económicas no eran buenas, se hacía imposible (o, al menos, inconveniente) pagar siquiera el modesto 6% que, se suponía, debían producir los activos legados. En consecuencia, tampoco es sorprendente que se hubieran pedido reformas al sistema. No…
p. 137
2830 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 94, 982 citas
[30]Crédito nacional. Parágrafo. Esta disposicion no comprende a los censos o capitales puestos a interes de propiedad individual i que no tengan el carácter de fundacion en favor de los establecimientos de que trata este decreto. Art. 15. La Junta Suprema del Crédito público es la encargada especialmente de la…
p. 98
[31]desde 1863 hasta la expedición de la Constitución de 1886. Fue elegido para el primer periodo, que terminó en abril de 1864. De acuerdo con la Constitución, la presidencia debía durar dos años. Fue elegido por cuarta vez para el periodo 1866 al 1868. Murió en su Hacienda Coconuco. Este es el texto de la ley de manos…
p. 94
29Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 851 cita
[32]poco flexibles. Es decir, los beneficios fueron mayores que los costos en el contexto de la principal motivación económica, que fue de orden fiscal. Desde el punto de vista político y religioso, la desamortiza ción, de alguna manera, pretendía también ponerle coto al origen de los ma yores conflictos en el siglo XIX,…
p. 85
30Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 239, 2452 citas
[33]en la región de Santander, abogaban por la supresión del estanco del tabaco que les impedía la expansión de la producción, y secundaban también las reformas fiscales, en especial la abolición del diezmo eclesiástico que pesaba duramente sobre ellos. Los terratenientes, por el contrario, eran los partidarios del statu…
p. 239
[53]suprimidos muchos gravámenes que entrababan el desarrollo de las fuerzas productivas. En el capítulo referente a los impuestos en la Colonia, vimos cómo estos eran grandes en número, no tenían una finalidad concreta y solo frenaban el desarrollo del comercio. Como expresión franca del sistema colonial, fueron atacados…
p. 245
31Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · p. 2651 cita
[35]par- ticipara en el movimiento de emancipación. Sin embargo, en Roma el papa Pío VII publicó una encíclica (1814) exhortando a los hispanoameri- canos a la obediencia y sumisión al gobierno espa- ñol; diez años más tarde, el papa León XII tuvo una actitud semejante. De todas maneras, estos documentos fueron poco…
p. 265
32The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 1371 cita
[37]metropolitan Church, several virtuous priests have held Catholic Worship in their churches, and the faithful take pride in attending these religious functions; they address God, in Colombia’s capital, giving thanks for the aid they receive, while those of the likes of Bishop Arbeláez order disobedience of public…
p. 137
33El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 232 citas
[38]hasta expulsarlas, dando la independencia definitiva a Colombia el 19 de agosto de 1819. Una relativa calma se hizo presente hasta el 4 de septiembre de 1830, cuando tuvo lugar el primer golpe de Estado. Desde esa fecha no se volvió a conocer un día de paz a lo largo del siglo xix, aunque apenas otros dos golpes se…
p. 23
[39]hasta expulsarlas, dando la independencia definitiva a Colombia el 19 de agosto de 1819. Una relativa calma se hizo presente hasta el 4 de septiembre de 1830, cuando tuvo lugar el primer golpe de Estado. Desde esa fecha no se volvió a conocer un día de paz a lo largo del siglo xix, aunque apenas otros dos golpes se…
p. 23
34El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 449, 4552 citas
[43]conservador. Esta ley transfería a los poderes nacionales, retirándosela a los estados la in- tervención en los escrutinios de las elecciones para miem- bros del Congreso y para la Presidencia de la República. Contra esta y parecidas medidas elevó violenta protesta el Partido Liberal, amenazado en su propia…
p. 449
[47]los créditos de la deuda exterior y en la reducción del tipo de interés de los bancos. La escuela primaria su- frió también en esta revolución profundas heridas, todavía no curadas por entero. Frente a las guerrillas conservado- ras surgidas en casi todos los estados, el Gobierno de la Unión juntó un ejército de 25.…
p. 455
35Breve historia de BogotáMarco Forero · 2016 · p. 841 cita
[44]sal, y señala la implementación de la desamortización de bienes, que hace perder dinero a la ciudad de Bogotá, debido a que sus ciudadanos deben pagar al Estado los bienes que les fueron expropiados; los bienes desamortizados se concentran en un 40% dentro de la ciudad de Bogotá. La crítica a las reformas de 1863 y al…
p. 84
36Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 941 cita
[45]el trato respetuoso que se debía dar a los prisioneros de guerra, asistencia a los heridos y enfermos y respeto a la población civil. El 26 de noviembre de 1820 se suscribió entre Simón Bolívar, como presidente de la recién creada República de la Gran Colombia, y Pablo Morillo, comandante español del Ejército de…
p. 94
37Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 521 cita
[46]dictatorship of Rafael Urdaneta that resulted from it was overthrown in its turn by a counterrebellion the very next year, so that the two "successful" uprisings in effect canceled out each other. The next three uprisingsthe War of the Supremes, the Conservative revolution of 1851, and the Melo coupall ended in…
p. 52
38¿Por qué fracasa Colombia?Enrique Serrano López · 2016 · p. 901 cita
[49]continuar, estallaron guerras intestinas que han marcado la pauta de la vida nacional hasta el presente. No eran propiamente guerras regionales, sino intrarregionales, entre las élites y los grupos campesinos, entre una mayoría conservadora y una minoría liberal que pretendía, al menos en el papel, a punta de leyes,…
p. 90
39Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 2951 cita
[50]vida social. 8 Lejos de ello, las guerras civiles colombianas del siglo XIX eran, con excepciones notables (la de los artesanos en 1854), formas privilegiadas de reproducción de las élites, de sus partidos, de sus anacronismos religiosos y de las jerarquías sociales. En el límite eran más empresas colectivas y…
p. 295
40Historia del sindicalismo en Colombia, 1850-2013Miguel Urrutia Montoya · 2016 · p. 181 cita
[52]dudar cuál es, al ver la pro- fusión con que la Providencia ha dotado esta tierra de ricos productos nacionales. Debemos ofrecer a la Europa las primeras materias y abrir la puerta a sus manufacturas, para facilitar los cambios y el lucro que traen consigo, y para proporcionar al consumidor, a precio cómodo, los…
p. 18
41Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · p. 471 cita
[54]de Independencia, influida por la ideología utilitarista, presionaba un ambicioso programa de reformas tendiente a vincular la economía colombiana al mercado mundial. Entre las reformas propuestas descollaban la supresión de algunos monopolios estatales --siendo el del tabaco el más importante--, la adopción formal…
p. 47
42Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 3511 cita
[55]El valor de las exporta ciones de tabaco, producidas en un' pequeño enclave del Magdalena Medio, aumentó rápidamente hasta promediar entre dos y tres millones de pesos oro entre 1850 y 1875. Pero el colapso de la economía exporta· dora de tabaco, a partir de la última fecha, simultáneamente con la calda de la demanda…
p. 351
43Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 281 cita
[57]la baja oferta agraria, los precios tendían a subir. Para la época se aducían como causas del atraso de la agricultura las siguientes: la concen- tración de la propiedad del suelo en pocas manos, el ausentismo, la inse- guridad en la vida campestre (por las guerras civiles, las expropiaciones y confiscaciones de…
p. 28
44El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 126, 1302 citas
[58]perspectiva nacional, extraordinariamente matizada en las localidades, dos regímenes políticos dominaron el periodo. Como veremos en las páginas y capítulos siguientes, tuvieron implicaciones en el modelo económico. Desde 1850 hasta 1885 hay un predominio liberal con breves interregnos entre 1854 y 1861. El régimen…
p. 126
[68]fino político liberal, escéptico, positivista, hombre de mundo para los hábitos pacatos de la sociedad colombiana, y Miguel Antonio Caro, católico ultramontano, hispanófilo tradicionalista, arrogante y huraño fuera de su círculo de íntimos, y de quien se dijo que, como cuestión de principio, no solía viajar más allá…
p. 130
45Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 62, 642 citas
[61]sus padres, re- ciban dicha instrucción de los párrocos o ministros», aunque no resultó esto en garantía suficiente para los sectores más tradicionalistas. Esta enérgica política instruccionis- ta que planteaba la reforma se reflejó no sólo en un amplio debate educativo sino, también, en un rápido y soste- nido…
p. 64
[62]se correspondió en ma- yor medida con el plano de las reali- zaciones prácticas. Frente a una po- blación que de manera reducida pero estable no dejó de crecer a lo largo del siglo, el sistema escolar se mostró siempre incapaz para ofrecer a los re- cién estrenados ciudadanos la dosis mínima de escolaridad que supone…
p. 62
46A History of Colombian Economic Thought: The Economic Ideas that Built Modern ColombiaAndrés Álvarez, Jimena Hurtado · 2024 · p. 261 cita
[63]faith. As the educational process aims to educate rational individuals, it should be free from the influence of religion, and in no way should it impose or weaken the private individual’s faith. The debate con - ltinued throughout the 19th century, alternating between the official endorse - ment of the books and their…
p. 26
47Pensar el siglo XIX. Cultura, biopolítica y modernidad en ColombiaSantiago Castro-Gómez (ed.) · 2004 · p. 1111 cita
[64]del mismo año, el maestro Rojas, en el momento senador y profesor de filosofía del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, volvió a proponer en el Parlamento la adopción oficial de los Elementos de Ideologíadél conde Destutt de Tracy. En medio de acalorados debates logró hacer aprobar por las mayorías radicales…
p. 111
48De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 441 cita
[65]civil [...] y la sociedad religiosas". El documen- to también señala cómo la Iglesia Católica es «[una] parte esencial del orden nacio- MICHAEL J. LAROSA La Constitución de J 886 fue, en gran medida, obra de Miguel Antonio Caro. el principal pensador conservador de la época. Firme defensor de la Iglesia y la fe…
p. 44
49De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 441 cita
[66]sociedad religiosas". El documen- to también señala cómo la Iglesia Católica es «[una] parte esencial del orden nacio- MICHAEL J. LAROSA La Constitución de J 886 fue, en gran medida, obra de Miguel Antonio Caro. el principal pensador conservador de la época. Firme defensor de la Iglesia y la fe católica, publicó un…
p. 44
50Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 351 cita
[69]for disturbance of the social order and public peace. A transitory clause that became especially odious to political dissidents in subsequent years authorized the government to regulate the press and punish abuses until Congress enacted a press law. The right to possess and traffic in arms was abolished. Suffrage in…
p. 35
51Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 2751 cita
[70]de fuerte autoridad, sería elegido por un período de seis años. Núñez no quiso firmar la constitución, considerando que defraudaba justas aspiraciones nacionales y que en sus folios quedaban envueltas futuras guerras civiles. Según Miguel Samper “así concluía una época tormentosa que había comprendido la estabilidad…
p. 275
52Homofobia y agresiones verbales: La sanción por transgredir la masculinidad hegemónica. Colombia 1936-1980Walter Alonso Bustamante Tejada · 2008 · p. 441 cita
[71]util para hacer Ia lectura de Ia h istoria de Colombia hasta 1 980. El comienzo del siglo E l proyecto de construcci6n de un Estado colo m biano en el siglo x1x estuvo m a rcado por una alta i n esta b i l idad que se ex pres6, entre otras cosas, en Ia abunda ncia de constituciones politicas nuevas y reformadas 8, Ia…
p. 44
53Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 5631 cita
[72]y 1860 ». Conviene anotar, ante algunas afirmaciones que hace el señor Samper, que toda Constitución —decisión polí- tica— sólo puede ser adoptada por un partido político que imponga sus teorías en torno al Estado y al Derecho, y que en tal virtud reorganice la sociedad y la economía. Las deci- siones políticas que…
p. 563
54Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 651 cita
[73]de la nu eva soc iedad industri a l. Pero Co- lombia distaba de ser una sociedad industrial. Las ten siones socia- les, especia lm ente en las regione s rura les, seguían mediadas por el ga monali smo, el paternali s mo, el secta rismo partidista. De la paz ci mtífi ca a los desast,·es de la guerra La Reg en er ación…
p. 65
55Recentralisation in ColombiaJulián D. López-Murcia · 2022 · p. 731 cita
[75]it requires the majority of the members of each chamber (not merely the majority of participants in the debate). This, of course, increases the veto power of the opposition. a b rief H istory of C olombia ’ s s ubnational i ssues Since the independence from Spain in 1810, the (re) design of subnational institutions…
p. 73
56Guns, Drugs, and Development in ColombiaJennifer S. Holmes, Sheila Amin Gutiérrez de Piñeres, Kevin M. Curtin · 2008 · p. 331 cita
[76]Terri- torial Division Law” of June 25, 1824 (Ireland 1938). There were nine origi- nal departments (then called sovereign states) in what is today the north of Colombia and Panama (Antioquia, Bolívar, Cauca, Cundinamarca, Magda- lena, Panama, Santander, and Tolima; see Figure 2.4). When Simón Bolívar died, in 1830,…
p. 33
57Repúblicas en armas: Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · p. 1821 cita
[77]a la influencia norteamericana como a la fragmentación de la soberanía en el curso de los primeros meses de transformación política. Cada estado participante es soberano; posee una representación elegida y un ejecutivo. Las provincias se reconocen «libres, independientes y soberanas, [y tienen] una forma de gobierno…
p. 182
58Repúblicas en armas. Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · p. 1821 cita
[78]a la influencia norteamericana como a la fragmentación de la soberanía en el curso de los primeros meses de transformación política. Cada estado participante es soberano; posee una representación elegida y un ejecutivo. Las provincias se reconocen «libres, independientes y soberanas, [y tienen] una forma de gobierno…
p. 182
59Historia de Colombia. La Independencia II. Tomo 8Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); Ricardo Martín (dir. de la obra); German Arciniegas y otros colaboradores · 1988 · p. 341 cita
[79]compuesto por representantes de las provincias de Antioquia, Cartagena, Casanare, Chocéd, Cundinamarca, Neiva, Pamplona, Socorro y Tunja, adopté el sistema fe- deral y comisioné a su presidente, el doctor Camilo Torres, para redactar una constitucién basada en la de los Estados Unidos de América. El acta o pac- to de…
p. 34
60La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 321 cita
[80]el Tolima, operaban guerrillas liberales, varias de ellas convertidas en simples grupos de bandoleros, comandadas por hombres recios y crueles cuyos alias —Sangrenegra, Chispas, Desquite, Tarzán— formaban parte de la leyenda popular. Así supe, desde cuando tuve conciencia, que no vivía en un país normal. Que la guerra…
p. 32
61Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 1811 cita
[81]Santa Marta de tropas españolas y en el número que dicen, me parece que ya esto es asunto concluido. Nada siento más que no estar en mi país y al lado de mi familia”. 114 La sobrevivencia de las provincias en el régimen republicano, pese a todas las subdivisio - nes y reagrupaciones político-administrativas que se…
p. 181
62Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 211 cita
[82]así como, por muchos años, se consideró que el centralismo era conservador y el federalismo era liberal, pero no hay que olvidar que fue una Constituyente de estirpe conservadora, en 1858, la que promovió por primera vez el federalismo en Colombia. Y, tratándose del tema económico, la apertura, tan condenada hoy día…
p. 21
63Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 831 cita
[83]pronounced in the dispute among the different Colombian federalisms that were obliterated by the triumph of centralism in the late 1800s. Once this inclination toward dispersion was thus resolved, the twentieth century saw the excesses of regional autonomy solved through an extremely centralist and presidentialist…
p. 83