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Idea · Nueva Granada

Geografía política

Práctica de Estado en la Nueva Granada y Colombia del siglo XIX que articuló cartografía, etnografía, economía política y derecho administrativo para inventariar, clasificar y hacer gobernable un territorio cuyas fronteras internas cambiaban al ritmo de cada reforma constitucional.

4.356 palabras49 documentos60 fragmentos citados
Geografía política

Trayectoria de una idea

  1. 1761

    Llegada de Mutis y nueva imagen del territorio

  2. 1808

    Semanario del Nuevo Reino de Granada y la tesis de Caldas

  3. 1820

    Reinvención republicana de Caldas

  4. 1847

    Mapa de Acosta y esfuerzo enciclopédico

  5. 1849

    Ley n.º 29 y creación de la Comisión Corográfica

  6. 1850

    Inicio de labores de la Comisión y Peregrinación de Alpha

  7. 1853

    36 provincias y la Constitución de 1853

  8. 1855

    Reforma constitucional y estados federales

  9. 1858

    Confederación Granadina

  10. 1859

    Muerte de Codazzi y continuación de la obra

  11. 1863

    Estados Unidos de Colombia y federalismo radical

03

La lectura

La geografía política en Colombia nació como práctica ilustrada de conocer para gobernar y se consolidó como tecnología de Estado en el ciclo de las Reformas Liberales del siglo XIX. No fue un saber ornamental ni puramente académico: cada mapa levantado, cada provincia descrita y cada tipo regional construido respondía a una necesidad concreta de cobrar impuestos, adjudicar baldíos, trazar límites o legitimar constituciones. Su singularidad en el contexto hispanoamericano reside en la sincronía casi perfecta entre las etapas del pensamiento cartográfico y las de la vida constitucional: sin geografía no había república legible. Los textos de la Comisión Corográfica no solo describieron el territorio sino que lo produjeron discursivamente, articulando paisajes, poblaciones y economías en jerarquías que naturalizaban diferencias regionales y raciales. Sus categorías sobrevivieron a los regímenes que las financiaron, pasando de la Confederación Granadina a la Regeneración centralista y de allí a las instituciones geográficas del siglo XX.

La geografía política en Colombia no fue nunca un saber ornamental. Entre las últimas décadas del siglo XVIII y las primeras del XX, fue el instrumento con que un Estado que apenas conocía su propio suelo intentó inventariarlo, clasificarlo y hacerlo gobernable. Los mapas se levantaron para cobrar impuestos, adjudicar baldíos, trazar estados soberanos y decidir quiénes eran los habitantes de una república cuyas fronteras internas cambiaban, según los críticos, cada diez meses. Bajo el ciclo de las Reformas Liberales de mediados del siglo XIX —cuando la Comisión Corográfica recorrió el territorio y Felipe Pérez lo tradujo en manuales—, la geografía se convirtió en tecnología de gobierno: describía provincias, tipificaba razas y climas, y a la vez legitimaba el federalismo radical que reordenaba el país. Sus categorías sobrevivieron a sus autores y a los regímenes que las financiaron: pasaron intactas de la Confederación Granadina a la Regeneración centralista, y de allí al Instituto Geográfico Agustín Codazzi del siglo XX. Este artículo reconstruye esa historia con eje en la Nueva Granada de las reformas, sin perder de vista los antecedentes borbónicos ni los ecos que llegan hasta hoy.

Ficha básica

  • Objeto: descripción sistemática del territorio en sus condiciones físicas, demográficas y administrativas, y su representación en mapas, textos y estadísticas.
  • Ámbito temporal principal: Nueva Granada y Estados Unidos de Colombia, ca. 1780–1910; prolongaciones institucionales hasta el siglo XX.
  • Actores centrales: José Celestino Mutis, Francisco José de Caldas, Joaquín Acosta, Agustín Codazzi, Manuel Ancízar, José Jerónimo Triana, Manuel María Paz, Felipe Pérez, Ezequiel Uricoechea, Darío Rozo Martínez, Ernesto Guhl Nimtz.
  • Instituciones clave: Expedición Botánica; Comisión Corográfica (1850–1859); Instituto de Ciencias Naturales, Físicas y Matemáticas; Sociedad de Naturalistas Neogranadinos (1859); Sociedad Colombiana de Ingenieros (1887); Sociedad Geográfica de Colombia (1903); Instituto Geográfico Agustín Codazzi.
  • Marcos constitucionales asociados: 1853, 1855, 1858, 1863, 1886.
  • Funciones administrativas: trazado de límites, censos, adjudicación de baldíos, reclutamiento militar, instrucción pública, política fiscal.
  • Qué se entiende por geografía política

    En el vocabulario del siglo XIX neogranadino, "geografía política" no designaba un subcampo académico sino una práctica de Estado: la descripción sistemática del territorio en sus condiciones físicas, morales y políticas, y su representación en mapas, textos y estadísticas. Comprendía el trazado de límites internos y externos, la contabilidad de habitantes por raza y oficio, el inventario de recursos y la clasificación de tipos humanos vinculados a paisajes específicos. Era, en un mismo movimiento, cartografía, etnografía, economía política y derecho administrativo.

    Esta amplitud explica por qué el saber geográfico pesó tanto en el diseño de la República. Cada constitución del siglo XIX —1853, 1858, 1863, 1886— hubo de definir cuántas entidades componían el país, qué facultades les tocaban y dónde corrían sus linderos. Y cada una de esas decisiones exigía un mapa. La geografía política fue el idioma en que se pensó el pacto territorial: en ella se cruzaron el proyecto ilustrado de conocer para explotar, el liberal de refundar dividiendo, y el regeneracionista de reunificar clasificando. Detrás de la palabra "provincia" o "estado soberano" hubo siempre una operación de saber.

    Conviene subrayar la peculiaridad del caso colombiano en el concierto hispanoamericano. Otras repúblicas del subcontinente encomendaron su primer conocimiento territorial a viajeros extranjeros, comisiones militares o expediciones puntuales. En la Nueva Granada, en cambio, el saber geográfico se acopló temprano al ritmo de la política interna, hasta el punto de que las etapas del pensamiento cartográfico se dejan escandir con las mismas fechas que las de la vida constitucional. La sincronía no fue casualidad: la fragilidad de las hacencias públicas, la porosidad de las fronteras y el peso demográfico de una población dispersa entre cordilleras hicieron del mapa una condición de posibilidad del cobro fiscal, del reclutamiento militar y de la representación parlamentaria. Sin geografía no había república legible.

    Antecedentes borbónicos e ilustrados

    La matriz del saber geográfico republicano se fraguó en el último tercio del siglo XVIII, bajo el impulso de las reformas borbónicas y la ilustración de Carlos III. Cuando José Celestino Mutis llegó a la Nueva Granada en 1761, trajo consigo la convicción —compartida por la intelligentsia criolla que se formaría a su alrededor entre 1760 y 1800— de que la ciencia moderna debía reemplazar a la filosofía escolástica y servir de remedio contra los males sociales. En torno a Mutis se fue armando una nueva imagen del territorio: la Nueva Granada dejaba de ser un archivo de curiosidades para convertirse en un espacio rico en recursos naturales aprovechables mediante el conocimiento sistemático.

    Las reformas borbónicas empujaban en la misma dirección desde el ángulo del poder. La Corona consideraba que las audiencias y cabildos heredados de los Austrias eran demasiado autónomos, y buscaba un control más estrecho de sus dominios americanos. Conocer el territorio era, para ese proyecto, condición del gobierno: la ciencia útil y la administración imperial hablaban el mismo idioma. Los ingenieros militares que recorrían la costa, los oidores que redactaban informes de visita, los astrónomos que fijaban meridianos y los botánicos que catalogaban especies convergían todos en una misma operación de reducción del territorio a la escritura administrativa.

    La herencia la recogió y radicalizó Francisco José de Caldas. Entre 1808 y 1810, en el Semanario del Nuevo Reino de Granada, el sabio popayanejo publicó memorias de historia natural elaboradas por colaboradores criollos —entre ellos Jorge Tadeo Lozano, cuya contribución sobre la fauna quedó registrada— y desarrolló una tesis que sería fundacional: el conocimiento geográfico detallado del territorio era indispensable para fomentar la industria, la navegación, la educación, el transporte y la extracción de recursos naturales. La ignorancia geográfica, escribió Caldas, produce humillación, letargo y pobreza. Su propuesta era ambiciosa: una expedición "geográfica o económica" con la cooperación simultánea de astrónomos, botánicos, mineralogistas, zoólogos, economistas y diseñadores, lo que equivalía, en la práctica, a poner al equipo de la Expedición Botánica al servicio del estudio sistemático de la colonia. Llamó a ese mapa por venir una "pintura mágica" capaz de atraer las mejores mentes al problema del país.

    Caldas fue fusilado en 1816. Pero en la década de 1820 sus textos fueron descontextualizados, editados y reimpresos. La república joven necesitaba padres fundadores, y el geógrafo colonial fue transformado en símbolo del patriotismo republicano y en el "genio solitario" que habría propugnado la libre circulación de mercancías y conocimiento técnico. Ese Caldas reinventado —más liberal de lo que había sido, más profético— quedó disponible como referencia para las generaciones siguientes.

    Del vacío republicano a la Comisión Corográfica

    Las primeras décadas de la república fueron, en materia geográfica, un tiempo de esfuerzos individuales antes que institucionales. La figura más notable fue la del general Joaquín Acosta (1800-1852), quien realizó el intento más esforzado por dar a conocer a Colombia en la primera mitad del siglo XIX. En 1847 publicó en París un nuevo Mapa de la República de Nueva Granada dedicado al barón de Humboldt —a cuya autoridad se acogía todavía cualquier descripción seria del territorio— y en 1848 el Compendio histórico del Descubrimiento y Colonización de la Nueva Granada. Acosta reeditó también el Semanario de Caldas, cerrando el círculo entre la ilustración tardía y el proyecto de dar a conocer el país al exterior.

    Este trabajo, sin embargo, se sostenía en iniciativas privadas y en la generosidad de viajeros extranjeros: los relatos de Mollien, Le Moyne, Hamilton, Holton y otros circulaban como fuente casi obligada, describiendo la navegación del Magdalena, los bogas, la geografía humana del río. La misma dependencia se advertía en la manera en que Humboldt seguía funcionando como referencia insustituible para la provincia de Antioquia o el camino del Quindío. El Estado neogranadino no producía todavía saber propio sobre sí mismo.

    Ese vacío lo llenó la Ley n.º 29 de 1849. Expedida bajo la administración de José Hilario López, la ley estableció la Comisión Corográfica, que iniciaría labores en 1850 y operaría hasta 1859. Fue el primer intento científico-institucional de alcance global en el país: la primera vez que el Estado colombiano asumió la responsabilidad de financiar y garantizar la permanencia de una empresa científica de esa envergadura. El momento no era casual. Las Reformas Liberales estaban en curso; López y su ministro Manuel Murillo Toro impulsaban la supresión del monopolio estatal del tabaco y cambios en las estructuras fiscal y agraria; el país se disponía a reordenarse. Antes de refundar el territorio, había que verlo.

    Codazzi, Ancízar y el trabajo de la Comisión

    La dirección de la Comisión recayó en Agustín Codazzi, coronel-ingeniero italiano que llegaba avalado por sus trabajos cartográficos previos en Venezuela. Codazzi encarnó la Comisión durante casi una década: dirigió las expediciones, levantó los mapas, negoció con las autoridades locales. Su contrato, sin embargo, revelaba las modestas fronteras de la ambición estatal: excluía de exploración intensiva la vasta zona del Caquetá —descrita como "casi equivalente al resto de la República" y correspondiente aproximadamente a las actuales Amazonas, Vaupés, Guainía, Vichada, Putumayo, Arauca y parte del Caquetá—, aunque Codazzi se comprometió, mediante anexo contractual, a penetrar hasta los puntos donde hubiera autoridad o misiones granadinas. La república quería conocer su núcleo poblado; los márgenes selváticos podían esperar.

    El equipo era pequeño y multidisciplinario. Manuel Ancízar actuó como primer secretario y redactor. José Jerónimo Triana aportó la mirada botánica. Manuel María Paz asumió la documentación visual mediante la acuarela, medio elegido pese a que algunos miembros del equipo estaban familiarizados con la naciente fotografía: la acuarela permitía sintetizar información, componer paisajes tipo, resaltar detalles geológicos o etnográficos que el daguerrotipo no podía priorizar.

    La producción textual más influyente fue la Peregrinación de Alpha por las provincias del Norte de la Nueva Granada. Publicada por entregas en el periódico El Neogranadino a partir del 11 de enero de 1850 y reunida en libro en Bogotá en 1853, la obra recogía las crónicas de Ancízar sobre los viajes de 1850 y 1851 por Vélez, Socorro, Pamplona y otras provincias del norte. Su interés no fue solo documental. En pasajes memorables, Ancízar superpuso al inventario prosaico de maderas, resinas y aromas del cantón una dimensión estética y sensorial del paisaje: el catálogo de recursos explotables convivía con la mirada literaria. La Comisión no producía apenas mapas; producía país.

    Codazzi murió en 1859 durante una expedición, víctima de fiebre amarilla, en la localidad de Espíritu Santo, hoy Codazzi en su memoria. La obra cartográfica siguió sin él. Colaboradores como Manuel María Paz y Manuel Ponce de León continuaron el trabajo de gabinete, convirtiendo los materiales de campo en atlas y textos que servirían de base a la geografía colombiana durante décadas.

    Federalismo, provincias y el territorio como laboratorio

    El trabajo de la Comisión se desplegó en paralelo a una transformación política sin precedentes de la organización territorial. Las Reformas Liberales alimentaron un ciclo de fragmentación administrativa: para el momento de la Constitución de 1853, el país contaba con 36 provincias. La lógica de multiplicación se agotó pronto en su contraria. Dos años después, la Constitución de 1855 reformó la de 1853 para otorgar estatuto federal a Panamá y para permitir que mediante ley simple se crearan otros estados federales. Antioquia, Santander, Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Bolívar y Magdalena obtuvieron pronto esa categoría. En 1858 el país se llamó Confederación Granadina; en 1863, con la nueva constitución liberal radical, pasó a denominarse Estados Unidos de Colombia y quedó dividido en nueve estados soberanos.

    La Constitución de 1863 llevó el federalismo a extremos raros en el continente. Los estados podían ejercer cualquier función no reservada expresamente al gobierno central, mantener sus propias milicias, determinar quién tenía derecho al voto —de modo que más de la mitad retrocedieron respecto al sufragio universal masculino recientemente establecido— e incluso emitir sus propios sellos postales. La constitución solo podía enmendarse con el consentimiento unánime de los nueve estados. Se trataba, en la práctica, de una confederación con corteza de república.

    La Comisión Corográfica fue redesplegada para encajar en esa transformación. Sus mapas y descripciones se diseminaron en clave estatal: cada nuevo estado soberano requería la representación de sus límites, la contabilidad de sus habitantes, la clasificación de sus recursos. La geografía dejó de ser proyecto ilustrado de conocimiento útil para convertirse, sin dejar de serlo, en insumo directo del pacto federal. Cuando el crítico Julio Londoño observó, años después, que en Colombia la división territorial interna cambiaba aproximadamente cada diez meses respondiendo a conveniencias tributarias o electorales antes que a criterios geográficos, describía el resultado de esa alianza entre saber corográfico e ingeniería constitucional. El mapa era plástico porque servía a la política.

    Felipe Pérez y la geografía como manual del país

    Si Codazzi y Ancízar produjeron el corpus, Felipe Pérez lo tradujo en libro de consulta. En 1863, el mismo año de la Constitución de Rionegro, Pérez publicó dos obras clave: la Jeografía física i política del Estado de Santander, aparecida en Bogotá en dos volúmenes en su tercera edición, y una Geografía física y política de los Estados Unidos de Colombia. La coincidencia era programática: el ordenamiento federal necesitaba manuales, y Pérez los proveyó al mismo ritmo con que se reconfiguraba la nación.

    Veinte años más tarde, en 1883 —en la antesala del giro regeneracionista que cristalizaría en la Constitución de 1886—, Pérez volvió a publicar, ahora en la Imprenta de Echeverría Hermanos de Bogotá, la Geografía general, física y política de los Estados Unidos de Colombia. La obra registraba, entre muchos otros datos, cifras educativas que ilustraban el desgaste del proyecto radical: donde a comienzos de los años setenta se contaban más de ochenta mil estudiantes en las escuelas elementales, una década después la matrícula había retrocedido de manera visible. Aquella caída, discreta en apariencia, era la radiografía involuntaria del cansancio institucional que precedería a la Regeneración.

    La importancia de Pérez está en el uso posterior de sus libros. Historiadores del siglo XX los citaron como fuente estadística para la desamortización de bienes de manos muertas, para las series de escolaridad, para la economía del noreste. Sus geografías coexistieron temporalmente con la obra de la Comisión Corográfica y se leyeron durante décadas junto a las Memorias del Tesoro y los documentos de la Academia Colombiana de Historia. Fueron, más que descripción neutra, la traducción del saber corográfico en herramienta cotidiana de administradores, comerciantes y maestros. Con Pérez, la geografía política dejó de ser expedición y se hizo escuela.

    Tipos regionales, razas y climas

    Los textos de la Comisión y los manuales que los sucedieron no describieron un territorio inerte. Construyeron tipos: figuras humanas vinculadas a actividades productivas o extractivas específicas y a un medio físico determinado. El montañero antioqueño, el boga del Magdalena, el negro libre del litoral, el indígena de los llanos: cada uno quedó articulado a un clima, a un paisaje y a una economía. Estas categorías —lo mismo que las razas o tipos humanos de la antropología decimonónica— fueron construcciones discursivas e históricas, no descripciones inocentes. Al articular territorio, población y economía, jerarquizaban.

    Un ejemplo suficiente lo dan los Apuntes de Viaje que Santiago Pérez Manosalva publicó en 1853. Describiendo la situación de los negros libres tras la abolición, Pérez registró pobreza, carencia de educación y abandono, y añadió comentarios de tono discriminatorio que hoy resultan más elocuentes sobre el observador que sobre el observado. La operación era característica: la Comisión y sus continuadores producían un saber que naturalizaba diferencias, situando climas cálidos con razas presuntamente indolentes, tierras altas con laboriosidad, selvas con barbarie. La ciencia geográfica se acoplaba así al proyecto liberal de una nación letrada y blanca, dejando a las poblaciones negras, indígenas y mestizas en los márgenes de la ciudadanía plena.

    La geografía neogranadina operó, en consecuencia, como saber útil y como dispositivo de jerarquización. Las categorías podían ser movilizadas para adjudicar baldíos, reclutar milicias, diseñar la instrucción pública, decidir qué regiones merecían inversión y cuáles quedaban relegadas. El mapa no era solo representación: era prescripción.

    Baldíos, colonización y frontera agraria

    Ninguna dimensión revela mejor el uso instrumental de la geografía política que la administración de los baldíos. Durante el siglo XIX la república los utilizó para pagar bonos de deuda pública, compensar servicios militares, financiar colonización empresarial, sufragar la construcción de vías de penetración y para la ocupación directa por colonos. Cada uno de esos usos exigía un plano, una descripción, un lindero, y por tanto convocaba al saber geográfico.

    Entre 1821 y mediados del siglo, el Estado adjudicó baldíos por cuatro rutas: pago a los militares de la independencia, atracción de inmigrantes europeos y norteamericanos, dotación a las provincias para que estimularan el poblamiento, y adjudicación a colonos pobres. Ya en la década de los veinte, el gobierno de la Gran Colombia había comprometido con contratistas privados la gran mayoría de los millones de fanegadas ofrecidos para colonización, de modo que apenas empezada la vida republicana la reserva pública estaba casi enteramente hipotecada al capital privado. La legislación republicana exigía habitación y labranza como condiciones para consolidar el derecho de propiedad, rasgo heredado de la tradición colonial que, en la práctica, favorecía a quien podía costear agrimensores y pleitos.

    El resultado, medido en el largo plazo, fue desigual. A lo largo del siglo se adjudicaron baldíos en más de un millar de títulos; los predios de mayor extensión, aunque representaban una fracción menor del número de adjudicaciones, concentraron una porción mayoritaria del área total. Gran parte de la tierra quedó en manos de unos pocos terratenientes en detrimento de los pequeños cultivadores. La Correspondencia de Baldíos de Colombia entre 1830 y 1930, hoy conservada en el Archivo del INCORA y el Archivo Histórico Nacional, registra en solicitudes de concesiones, informes de agrimensores y peticiones de colonos, la expansión de la frontera agraria y sus conflictos con terratenientes y especuladores. El saber geográfico servía tanto al colono que dibujaba su parcela como al hacendado que la absorbía.

    La dinámica, prolongada durante un siglo, contribuyó decisivamente a la conflictividad rural que estallaría en La Violencia de los años cincuenta —guerra civil que costó unas 200.000 vidas— y a la aparición de los movimientos guerrilleros en zonas fronterizas. La geografía política del siglo XIX, con su inventario minucioso y su distribución desigual del suelo, había dejado en el territorio los surcos por donde correría, mucho después, la sangre.

    Instituciones y sociedades: la geografía se organiza

    Junto a la Comisión Corográfica, la segunda mitad del siglo XIX vio consolidarse un tejido institucional donde el saber geográfico convivía con las demás ciencias. Una reforma universitaria de mediados de siglo estableció un Instituto de Ciencias Naturales, Físicas y Matemáticas bajo cuyo cuidado quedaron el Observatorio Astronómico, el Jardín Botánico, el Laboratorio Químico Nacional y el Museo de Historia Natural de Bogotá.

    En 1859, el mismo año de la muerte de Codazzi, Ezequiel Uricoechea, profesor de química y mineralogía del Colegio del Rosario, fundó la Sociedad de Naturalistas Neogranadinos, con el objetivo de propagar y adelantar las ciencias naturales en la Confederación Granadina. La sociedad sería después reemplazada por la Sociedad de Medicina y Ciencias Naturales, embrión de la Academia Nacional de Medicina.

    El siglo continuó institucionalizándose a ritmo pausado. La Sociedad Colombiana de Ingenieros, fundada en 1887 —un año después de la Constitución regeneracionista—, otorgaría desde entonces el Premio Lorenzo Codazzi cada dos años a la mayor contribución al conocimiento geográfico del país; el apellido del coronel italiano quedaba así fijado como emblema. En 1903 se fundó la Sociedad Geográfica de Colombia. Y en 1971 la Asociación Colombiana de Ingenieros Geógrafos, patrocinada por el Instituto Agustín Codazzi, cerraría el arco institucional. Del observatorio decimonónico al gremio de finales del siglo XX, la geografía dejó de ser expedición para volverse profesión.

    La Regeneración y la reunificación del mapa

    La Constitución de 1886, producto de la Regeneración liderada por Rafael Núñez, representó un giro hacia la república unitaria en contraposición al federalismo extremo de 1863. La geografía política del país cambió de idioma: los estados soberanos se hicieron departamentos, la soberanía se replegó hacia la Nación, el Ejecutivo central recuperó el mando administrativo. Cabía esperar que el giro fracturara también el saber geográfico. No ocurrió.

    El corpus corográfico acumulado durante el ciclo liberal —los mapas de Codazzi, las descripciones de Ancízar, los manuales de Pérez, los atlas continuados por Ponce y Paz— pasó sin ruptura a servir al nuevo régimen. La geografía había codificado problemas reales del territorio —distancias, poblaciones, climas, recursos— que no cambiaban con la constitución. Los conservadores regeneracionistas heredaron una infraestructura de saber levantada por liberales radicales, y la usaron sin dificultad para gobernar un país que ahora se llamaba de otro modo pero seguía teniendo los mismos ríos.

    La continuidad puede leerse como confirmación de la lógica autónoma de la geografía institucional: una vez producido, el saber cartográfico se desprendió de su matriz ideológica y quedó disponible como gramática territorial para cualquier régimen que necesitara administrar. Al comenzar el siglo XX, el intelectual colombiano Santiago Pérez Triana retomó las metáforas orgánicas del territorio nacional para reclamar la integración y colonización de regiones fronterizas como el Putumayo y el Caquetá, figurándolas como miembros vitales de la nación que debían vincularse mediante corrientes comerciales e industriales. El vocabulario había cambiado de tono; la estructura del argumento seguía siendo la de Caldas.

    Ecos del siglo XX

    Si algo distingue a la geografía política colombiana de otros saberes nacionales es la longevidad de sus linajes. El apellido Codazzi, entrado el siglo XX, seguía nombrando premios, cátedras e instituciones, y con él viajaba una determinada manera de imaginar el país: la del inventario minucioso, la del mapa como acto de gobierno, la del territorio como problema técnico antes que retórico. Cuando en 1910 las celebraciones del Centenario de la Independencia premiaron a Ricardo Lleras Codazzi como científico, la genealogía se hacía visible no solo en los apellidos sino en la persistencia de un modo de hacer ciencia útil al Estado. La Regeneración había cambiado el signo político del régimen sin desalojar del todo a los herederos técnicos del ciclo anterior.

    Aquel linaje encontró su expresión institucional más duradera en el Instituto Geográfico Agustín Codazzi. Consolidado como productor oficial de mapas, catastros y datos, el IGAC prolongó bien entrado el siglo XX la ambición decimonónica de someter el territorio a una escritura sistemática. Su Diccionario Geográfico de Colombia, editado en CD-ROM en 1996, fue fuente rutinaria de estudios académicos, incluidos análisis de la violencia y del conflicto armado que utilizaron sus registros para dibujar geografías de la guerra que ni Codazzi ni Ancízar habrían podido prever. Del coronel italiano muerto de fiebre amarilla en 1859 a la base de datos electrónica de finales del siglo XX corre una línea institucional inusualmente firme para un país conocido por sus rupturas.

    Otras figuras completaron el legado desde la reflexión académica y desplazaron sus acentos. Darío Rozo Martínez, discípulo del matemático Julio Garavito y profesor de la Universidad Nacional, escribió una Historia de la cartografía de Colombia que fijó por primera vez la memoria disciplinar como objeto autónomo de estudio: la geografía se miraba a sí misma en el espejo de su pasado. El geógrafo alemán Ernesto Guhl Nimtz impulsó, por su parte, la geografía moderna colombiana con obras como Colombia: bosquejo de su geografía tropical, adoptando un enfoque relacional e integrador que entretejía aspectos sociales, económicos, biofísicos y demográficos en contraste con las corrientes más analíticas de su tiempo. Guhl reactivaba, en clave del siglo XX, la aspiración de Caldas: entender el país como un todo, y no como una colección de compartimentos administrativos. Que un centroeuropeo llegado al trópico volviera a formular en los años sesenta y setenta la pregunta que un criollo popayanejo se había hecho a comienzos del XIX dice mucho sobre la persistencia del problema y sobre la extraña continuidad del saber que intenta responderlo.

    Cronología

  • 1761. Llegada de José Celestino Mutis a la Nueva Granada.
  • 1783. Inicio formal de la Real Expedición Botánica.
  • 1808–1810. Semanario del Nuevo Reino de Granada dirigido por Caldas.
  • 1816. Fusilamiento de Francisco José de Caldas.
  • 1820s. Reedición y canonización póstuma de los textos de Caldas.
  • 1847. Joaquín Acosta publica en París el Mapa de la República de Nueva Granada.
  • 1848. Acosta publica el Compendio histórico del Descubrimiento y Colonización de la Nueva Granada.
  • 1849. Ley n.º 29 crea la Comisión Corográfica bajo José Hilario López.
  • 1850–1859. Trabajos de campo de la Comisión bajo Agustín Codazzi.
  • 1853. Constitución con 36 provincias; edición en libro de la Peregrinación de Alpha.
  • 1855. Reforma constitucional que habilita la creación de estados federales.
  • 1858. Confederación Granadina.
  • 1859. Muerte de Codazzi en Espíritu Santo; fundación de la Sociedad de Naturalistas Neogranadinos por Uricoechea.
  • 1863. Constitución de Rionegro; nueve estados soberanos; publicaciones de Felipe Pérez.
  • 1883. Geografía general, física y política de los Estados Unidos de Colombia de Pérez.
  • 1886. Constitución regeneracionista; retorno a la república unitaria.
  • 1887. Fundación de la Sociedad Colombiana de Ingenieros.
  • 1903. Fundación de la Sociedad Geográfica de Colombia.
  • 1910. Premio a Ricardo Lleras Codazzi en el Centenario.
  • 1971. Asociación Colombiana de Ingenieros Geógrafos.
  • 1996. Diccionario Geográfico de Colombia del IGAC en CD-ROM.
  • Balance

    La geografía política colombiana fue, ante todo, una respuesta a un problema práctico: gobernar un territorio inabarcable con un Estado débil. Nació ilustrada bajo Mutis y Caldas, se hizo institución bajo López y Codazzi, se difundió como manual con Pérez, sirvió al federalismo radical y al centralismo regeneracionista con la misma eficacia, y desembocó en el IGAC del siglo XX. En cada etapa combinó ciencia y política sin disimulo: contó habitantes para gravarlos, midió tierras para adjudicarlas, clasificó razas para jerarquizarlas, trazó estados para configurarlos.

    Los mismos mapas que hicieron pensable el país fueron los que naturalizaron sus desigualdades regionales y raciales; el mismo saber que permitió organizar la escuela pública o abrir caminos justificó la concentración de baldíos y la marginación de las fronteras selváticas. La geografía política no fue proyecto de un partido ni de una generación: fue el idioma común de un Estado que, entre reforma y regeneración, entre federación y república unitaria, no dejó nunca de tratar de averiguar qué era exactamente lo que gobernaba. Más de dos siglos después de la "pintura mágica" de Caldas, sigue en ello.

    04

    En el archivo

    2 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

    05

    Relaciones

    Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

    Relaciones editoriales

    1. 01Agustín Codazzi — dirigió la Comisión Corográfica y levantó la cartografía sistemática del territorio neogranadino entre 1850 y 1859
    2. 02Francisco José de Caldas — formuló en el Semanario del Nuevo Reino de Granada (1808-1810) la tesis fundacional de que el conocimiento geográfico detallado era condición del desarrollo económico y la soberanía
    3. 03Comisión Corográfica — institución que materializó la geografía política como empresa estatal entre 1850 y 1859
    4. 04Federalismo radical — la geografía política fue el insumo técnico y discursivo del reordenamiento territorial liberal que culminó en los Estados Unidos de Colombia de 1863
    5. 05José Celestino Mutis — su llegada en 1761 y la red ilustrada formada a su alrededor inauguraron la imagen científica del territorio neogranadino como espacio de recursos aprovechables
    6. 06Manuel Ancízar — como primer secretario de la Comisión Corográfica, produjo la Peregrinación de Alpha, obra que articuló inventario de recursos, descripción estética y construcción de tipos regionales
    7. 07Reformas Liberales — el ciclo de reformas bajo José Hilario López (1849-1853) fue el contexto político que financió y orientó la Comisión Corográfica como tecnología de gobierno territorial
    8. 08Nueva Granada — espacio territorial sobre el que se ejerció la geografía política como práctica de Estado desde los antecedentes borbónicos hasta la Regeneración
    06

    Documentos y fragmentos citados

    49 documentos · 60 fragmentos

    01Colombia complejaJulio Carrizosa Umaña · 2014 · p. 282 citas
    [1]

    de los principales ilustrados españoles fue José Celestino Mutis, sacerdote y botánico autodidacta que se había instalado en 1761 en la Nueva Granada. A su alrededor se inició la formación de una nueva imagen de nuestro territorio, la de un espacio enormemente rico en recursos naturales que podrían ser utilizados…

    p. 28
    [2]

    que uno de los principales ilustrados españoles fue José Celestino Mutis, sacerdote y botánico autodidacta que se había instalado en 1761 en la Nueva Granada. A su alrededor se inició la formación de una nueva imagen de nuestro territorio, la de un espacio enormemente rico en recursos naturales que podrían ser…

    p. 28
    02Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · p. 5491 cita
    [3]

    franc é s cuyas obras, que penetran lentamente y a menudo de contrabando, influir á n de manera decisiva s ó lo en la generaci ó n siguiente, la que har á la Independencia. En la etapa comprendida entre 1760 y 1800 la intelligentsia criolla se encuentra preocupada por los mismos temas, los mismos problemas y…

    p. 549
    03El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 5381 cita
    [4]

    su pensamiento. Sarrailh revalúa el «españolismo» de Jovellanos y otros contempo- ráneos suyos, su amor a España, su sincero catolicismo, y analiza el conflicto intelectual que en ellos se produjo al querer ser fieles a la tradición nacional y al propio tiempo renovar la cultura española en todos sus aspectos desde la…

    p. 538
    04Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 48, 3952 citas
    [5]

    coastlines, and territories. At the time of his writing, Caldas lamented that geographic knowledge about his place of birth was in its infancy. He argued no expense should be spared to ensure the production of a stately, dignified, detailed map, a “magic painting” that would attract the brightest minds and foment…

    p. 48
    [28]

    objects to Liberal creation of new provinces, 202–5; and Regener- ation government, 302–3; response to Peregrinación de Alpha, 189–90; role in federalism-centralism question, 5, 220, 251; in Soatá, 186; view of Church disen- tailment, 263, 266, 269, 272–73, 274, 276, 279–80, 281; view of constitutionalism, 216; view…

    p. 395
    05Historia de Colombia. La Gran Colombia II. Tomo 10Juan Salvat, Roberto García Rojas (directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico) · p. 104, 1102 citas
    [6]

    de las plantas, una perspec- tiva que ciertamente adquirié durante sus viajes por el Cauca y el Ecuador y, sobre todo, cuando insistid en la urgencia de realizar una expedicion «geogra- fica 0 econdémica», con la cooperacién simultanea de astronomos, botanicos, mineralogistas, zodlo- gos, economistas y unos cuantos…

    p. 110
    [11]

    econdémico, lo social y lo cultural, y ante un Estado en formacion, no bastaba con pregonar tales posibilidades, reno- vando solamente un discurso ideolégico acerca del valor que podrian llegar a tener la ciencia y la téc- nica modernas para el engrandecimiento nacional. Codazzi, Ancizar, Triana, Pérez y Paz…

    p. 104
    06Pensar el siglo XIX. Cultura, biopolítica y modernidad en ColombiaSantiago Castro-Gómez (ed.) · 2004 · p. 541 cita
    [7]

    (1942) "Relación territorial de la provincia de Pamplona". En: Semanario del Nuevo Reino de Granada. 3 volúmenes. Bogotá: Editorial Kelly, 2.. (1810) (Memoria 2) Sobre las causas, y curación de los cotos. Bogotá: Colección Biblioteca Nacional. Fernández Madrid, José. (1810) (Memoria 6) Sobre la naturaleza, causas y…

    p. 54
    07La botánica en Colombia, hechos notables en su desarrolloSantiago Díaz Piedrahita · 2016 · p. 1261 cita
    [8]

    mitad del siglo xix se produce una reforma universitaria, y como resultado de la misma se establece un Instituto de Ciencias Naturales, Físi - cas y Matemáticas a cuyo cuidado quedan el Observatorio Astronómico, el Jardín Botánico —de poco desarrollo—, el Laboratorio Químico Nacional y el Museo de Historia Natural de…

    p. 126
    08Gran Enciclopedia de Colombia: Geografía 1Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Eufrasio Bernal Duffo, Melania Kowalewska (Textos complementarios) · 2007 · p. 16, 242 citas
    [9]

    Roberto Dudley (1573-1649), quien en 1595 viajé a las Indias Occidentales y exploré las bocas del rio Orinoco. En 1605 se radicd en Florencia, donde edité y publicé mapas y trabajos geograficos. Esta l4mina del Nuevo Reino de Granada pertenece a la famosa obra Del arcano del Mare, gravada por el florentino Francesco…

    p. 16
    [40]

    asociaciones cientificas o gremiales que fomentan y defienden el desarrollo profesional de la geografia en Colombia. Entre ellas, las mas impor- tantes son - La Sociedad Colombiana de Ingenieros, fund da en 1887, la cual otorga cada dos anos el Premio Lorenzo Codazzi a la mayor contribucion al conoci- miento…

    p. 24
    09Gran Enciclopedia de Colombia - Cultura 1Varios autores; Dirección académica: Darío Jaramillo Agudelo · 2007 · p. 1271 cita
    [10]

    se ampliaron las colecciones reunidas por los franceses, A mediados del siglo se impartieron instrucciones a los gobernadores seccionales para que enviaran muestras de maderas y rocas, recurso Pero los alcaldes no exotico en la Nueva Granada acataron una orden tan absurda como esa de man- dar piedras comunes a Bogota…

    p. 127
    10La colonización antioqueña: una empresa de caminosEduardo Santa · 2016 · p. 75, 1862 citas
    [12]

    llevarlos a cuestas. 85 Manuel Pombo, op. cit., págs. 76-77. 187 Lí ndidceaínelc ícbedrsptí Por supuesto, no fue este el caso del coronel Codazzi, tan esforzado y valeroso como ningún otro explorador y científico, que siempre daba ejemplo a sus acompañantes, aun a los más baquianos, de templanza de ánimo y de resis-…

    p. 186
    [47]

    poner a funcionar la Nueva República. 3. Adjudicación de tierras baldías a los inmigrantes eu- ropeos y norteamericanos que quisieran venir a la Nueva República, en su condición de agricultores o artesanos, y con el fin de estimular el poblamiento de una nación diez- mada por la guerra. 4. Adjudicación de baldíos a…

    p. 75
    11Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 927, 9352 citas
    [13]

    para usos industriales 72,183 100 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 73.3 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 26.7 0.0 TOTAL 641,081,498 100 24.0 9.8 3.3 2.1 11.4 1.4 21.8 0.7 0.8 0.8 1.3 5.2 4.0 13.0 0.4 Primer Censo Industrial de Colombia, 1945. Comentarios, pág. 128* - 129*. 929 § Bibliografía 1036 (A-1) «Alpha» [Manuel Ancízar].…

    p. 927
    [33]

    Antioqueño Colonization in Western Colombia. Berkeley and Los Angeles, 1949. 936 Línd Odince Vrdsíta (P-4) Pérez Ayala, José Manuel. Antonio Caballero y Góngora, virrey y arzobispo de Santa Fe, 1723-1796. Bogotá, 1951. (P-5) Pérez, Felipe. Geografía física y política de los Estados Unidos de Colombia. Bogotá, 1863.…

    p. 935
    12Historias del arte en Colombia. Identidades, materialidades, migraciones y geografíasOlga Isabel Acosta Luna, Natalia Lozada Mendieta, Juanita Solano Roa · p. 3581 cita
    [14]

    aproximadamente nueve meses, hasta que Bennet regresó a Colombia y asumió nuevamente su papel como dueño del gabinete fotográfico⁸. A finales de 1851, justo después de entregar el estudio fotográfico, Codazzi invitó a Price a unirse a la Comisión Corográfica. Aunque resulta comprensible que la acuarela haya sido el…

    p. 358
    13Manual de arte del siglo XIX en ColombiaBeatriz González Aranda · 2017 · p. 2521 cita
    [15]

    Se estableció por algún tiempo en Venezuela (1840 - 1846) donde ejerció la docencia y formó parte del Liceo Venezolano, fundado para propagar las luces y fomentar el cultivo de la literatura y las bellas artes. Allí se relacionó con la élite intelectual de Caracas. A su regreso a la Nueva Gra- nada, en 1846, era…

    p. 252
    14Peregrinación de AlphaManuel Ancízar · 2016 · p. 1, 122 citas
    [16]

    peregrinación de alpha M an U el anc ÍZ ar viajes M an U el anc ÍZ ar peregrinación de alpha viajes Ancízar, Manuel, 1812-1882, autor Peregrinación de Alpha [recurso electrónico] / Manuel Ancízar; [presentación, Verónica Uribe Hanabergh]. – Bogotá: Ministerio de Cultura: Biblioteca Nacional de Colombia, 2016. 1…

    p. 1
    [17]

    cantón en los distritos de temperatura cálida. Maderas preciosas, resinas aromáticas, bálsamos y plan - tas medicinales de sorprendente eficacia se encuentran 2 González, Beatriz, Manual de arte del siglo xix en Colombia, Bogotá: Ediciones Uniandes, 2013, pág. 170. 13 Píndnicersti 13 a cada paso, y a menudo al…

    p. 12
    15Antropología hecha en Colombia. Tomo IIEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · p. 10, 132 citas
    [18]

    y determinar grandes principios homogeneizadores desde la distancia. Ello es evidente en el acápite “ Aspecto del país” de la Comisión,4 donde además está presente la idea de Von Humboldt sobre la unidad dentro de la multiplicidad en paisajes interrelacionados (Sánchez 1999: 6).5 La visión paisajística incidía en la…

    p. 13
    [19]

    una visión amplia que supera la perspectiva de lugar, desde la óptica de ser parte de un algo mayor. Así, las regiones no introducen cualquier tipo de división: una clasificación regional teórica e ideal no plantea la existencia de un número infinito de espacios regionales que se sobreponen sin sentido. Las regiones…

    p. 10
    16Antropología hecha en Colombia. Tomo IEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · p. 4181 cita
    [20]

    adoro la libertad, dice el poeta que seguidamente se esfuerza por librarse de su sentimiento de culpa añadiendo /n o basta a mi conciencia no ser yo quien te niega ese tesoro. En los escritos de la Comisión Corográfica lo que quedó inscrito (Restrepo, 1984) fue una visión de la situación social del negro poco después…

    p. 418
    17Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · p. 1361 cita
    [21]

    sentim iento incipiente de id en tid a d n eo g ran ad in a antes de finalizar el periodo colonial. El m u ch as veces citado Imagined Com m unities, de Benedict A nderson, sostiene q u e los periódicos del p eriodo colonial tardío, publicados en la N u e Digitalizado por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de…

    p. 136
    18Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · p. 711 cita
    [22]

    apenas se escucha- ba mentar en el exterior y nadie sabía a qué territorio se refería en concreto, si incluía también a Venezuela y a Ecuador o si era el mismo que antes se conocía como Nueva Granada. Los primeros diplomáticos colombianos se pusieron en marcha para precisar informaciones geográficas y animar a fu-…

    p. 71
    19Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 133, 1622 citas
    [23]

    indios y esclavos, fueron pasivos. A mediados de siglo Joaqu í n Acosta public ó unas Consideraciones sobre la historia del descubrimiento de la Nueva Granada (1846), que describ í an las culturas precolombinas. En la segunda mitad del siglo conserva dores como Jos é Manuel Groot hicieron una historia favorable de la…

    p. 162
    [30]

    N DEL MEDIO SIGLO Para 1849 los candidatos presidenciales eran, en el conservatismo gobernante, el vicepresidente Rufino Cuervo, un maestro boya- cense, civilista y antiguo secretario de Hacienda, que representaba el esp í ritu de transacci ó n con el liberalismo que ahora encarna 1 38 HISTORIA M Í NIMA DE COLOMBIA ba…

    p. 133
    20Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 1131 cita
    [24]

    de la cual se había llegado al número de 36 provincias para el momento de ex- pedición de la nueva Constitución, dio paso a partir de este año a un proceso inverso, de agru- pación de las provincias en entidades de mayores dimensiones y capacidades, que fueron la antesala del federalismo. El vigoroso impulso federal…

    p. 113
    21Colombia: Territorial Rule and the Llanos FrontierJane M. Rausch · 1999 · p. 101 cita
    [25]

    Jos é Ignacio de M á rquez, revived it again in 1845, the legislators proved more amenable. They established Caquet á, San Mart í n, Guajira, Darien, Guanacas, San Andr é s, and Raposo as "special territories," which were to be ruled by officials called prefects, who were empowered to regulate commerce, develop new…

    p. 10
    22Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1221 cita
    [26]

    Liberals changed the name of the country from Granadine Confederation (as in the 1858 constitution) to United States of New Granada (Estados Unidos de Nueva Granada, 1861-63). This action was followed by the adop- tion, in 1863, of another constitution that restored the name Colombia (more specifically Estados Unidos…

    p. 122
    23Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 1971 cita
    [27]

    y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…

    p. 197
    24Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1471 cita
    [29]

    ] general José Hilario López (1798-1869) fue elegido presidente de la Nueva Gra- nada, tras una tormentosa sesión del Congreso el 7 de marzo de 1849, para el período 1848- 1853. Durante su mandato, y bajo la coordinación del secretario de Hacienda, Manuel Murillo Toro (1816-1880), se concretaron bue- na parte de las…

    p. 147
    25Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 1791 cita
    [31]

    que po megular los asuntos atribuidos petencia, año de los o ameglo de su organizar ersidad de regir amiento territorial, i, La gran ría de | estados estableciero municipios som general y uniforme. La única excep- Són a tal modalidad fue de las aldeas, entes te en m ende, especial ales con grado de desarrollo y pa del…

    p. 179
    26Nueva Geopolítica de ColombiaJulio Londoño Londoño · 1965 · p. 361 cita
    [32]

    a esta norma que nos ha trazado la naturaleza, la fa- cilidad para la vida del país sería enorme; todo sería sencillo y lógico. Pero la naturaleza anda por un lado y el hombre por otro. Viene así un desorden del cual se cree salir variando la anterior división y haciendo otra que se acomode a las nuevas ideas po-…

    p. 36
    27Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 2751 cita
    [34]

    lasts until 1898 Colombian Chronology, 1810–1991 259 Year Politics Society and Economy Culture and Science — Modern mail system created 1860 Various states separate — Steam engines used to clean cotton — Exportation of quinine and indigo — Ezequiel Uricoechea publishes Elementos de Mineralogía — José María Vergara y…

    p. 275
    28Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 2131 cita
    [35]

    la Regeneración. CuADRO 1v.6. Estudiantes en las escuelas elementales durante la segunda mitad del siglo x1x 1847 29.118 1852 21.937 1870 60.155 1873-74 83.626 1881 71.070" 1890 99.215 1893 104.463 1897 137.482 1905 165.062 @ Excluye a Santander, donde había unos 14.000 alumnos. FUENTE: Felipe Pérez, Geografía general…

    p. 213
    29Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 1221 cita
    [36]

    nuaron ventilándose en tomo de la Iglesia, pero que no es necesario considerar aquí. Estos eran, entonces, los problemas que dividían las opiniones en el país entre 1845 y 1885, y que, en la medida en que sus solucio- nes fueron halladas o pospuestas, incidieron sobre las posibilidades de progreso o decadencia. Solo…

    p. 122
    30Coffee in Colombia, 1850-1970: An Economic, Social and Political HistoryMarco Palacios · 1980 · p. 2901 cita
    [37]

    Granada (Bogota, 1954), pp. 129, 177, 215 — 16; L. Febres Cordero, Del antiguo Cucuta, 2nd edn (Bogota, 1975), pp. 203-29. 40 Felipe Perez, Jeografia fisica i politica del Estado de Santander, 3rd edn (2 vols., Bogota, 1863), vol. 2, p. 82; M. Ancizar, Peregrinacion del Alpha, 2nd edn (2 vols., Bogota, 1970), vol. 2,…

    p. 290
    31Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2381 cita
    [38]

    Codazzi: Geografía física y política de la o o con ra en C: a Nueva Granada. José Jerónimo Triana: Flora co- a liderada nuel Ibáñez y Are -——lombiana. El Congre- da y ontra la 1as li- so crea por ley el es- tado de Antioquia. + 1857 Se crean los esta- dos de Cauca, Cun- dinamarca, Bogotá, Bolívar, Magdalena y -…

    p. 238
    32Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · p. 2571 cita
    [39]

    de Naturalistas Neo - granadinos, luego fue reemplazada por la Sociedad de Medicina y Ciencias Natu - rales, la cual se convirtió posteriormente en la Academia Nacional de Medicina. Cfr. Restrepo Forero, Olga. “Sociedades de Naturalistas. La Ciencia Decimonónica en Colombia” En: Revista de la Academia Colombiana de…

    p. 257
    33Colombia: bosquejo de su geografía tropical vol. IErnesto Guhl · 2016 · p. 25, 422 citas
    [41]

    23 6 23. Valle del Cauca 21.245 105,6 42 387 83 11 ii. Intendencias 139.289 1,3 13 69 13 4 1. Arauca 23.490 1 2 25 2 - 2. Caquetá 90.185 1,2 7 25 6 1 3. Putumayo 25.570 2,2 3 17 5 3 4. San Andrés y Providencia 44 380,3 2 2 - - iii. Comisarías 388.900 0,2 4 8 24 1 1. Amazonas 121.240 0,1 1 - 7 1 2. Guainía 78.065 0,1 -…

    p. 42
    [60]

    Han pa- sado casi quince años desde que él me dio a entender esto, y sólo hasta hace poco lo comprendo. Para quienes tenemos un entrenamiento en el queha- cer geográfico contemporáneo, al leer este libro uno queda con la impresión de que hay grandes diferencias entre cómo se hacía la investigación hace algunas décadas…

    p. 25
    34Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 1291 cita
    [42]

    construcción, inestable, al menos desde un punto de vista estatal moderno, como se sugirió en la sección geográfica del capítulo 1; es una zona colombiana literalmente marginal, como se aprecia, por ejem- T ABLA III.1 La zona de despeje para el diálogo con las FARC Municipios Año de creación Superficie en km 2…

    p. 129
    35Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950)Catherine LeGrand · 2016 · p. 631 cita
    [43]

    distintas en años recientes y en nuevas regiones fronterizas. Contribuyó, por ejemplo, a La Violencia, esa guerra civil anárquica que costó 200 000 vidas en los años cincuenta, y dio pábulo a los movimientos guerrilleros que actúan hoy en las zonas fronterizas de Colombia. La interpretación del desarrollo de la…

    p. 63
    36Tierras. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento históricoAlejandro Reyes Posada · 2018 · p. 171 cita
    [44]

    CNMH, 2016, página 47), pues ya se apreciaba entre 1590 y 1620, como resul- tado de la política de composiciones de tierras al mejor postor, que la Corona española empleó para titular las tierras llamadas realengas, o del rey de España, y que originó el régimen de las haciendas, concebidas como un sistema social,…

    p. 17
    37El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 2261 cita
    [45]

    de ese argumento es que subestima la resistencia cotidiana, invisible, de las sociedades rurales y se enclava en una visión racionalista, urbana y esen- cialmente política de la historia: las "medidas" que vienen de arriba y de rudo golpe cambian, desordenan y transforman estructuras vernáculas. La tercera pata de la…

    p. 226
    38Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 3571 cita
    [46]

    departamento del Magdalena Juan Antonio Barbosa y socios Mayo de 1826 50 000 Provincias del Socorro y Pamplona Woodbine Mayo de 1826 25 000 Río Magdalena, arriba de San Pablo, provincia de Antioquia Coronel Federico Adlercreutz Mayo de 1826 30 000 Provincias de Riohacha, Santa Marta o Antioquia Eduard Hall Campbell y…

    p. 357
    39Tierras y conflictos rurales: Historia, políticas agrarias y protagonistasRocío Londoño (coord.), Carolina Castro, Álvaro Delgado, Jaime Landinez · 2016 · p. 481 cita
    [48]

    uno por cien- to al 7 por ciento. 49 Asignación de tierras y evolución de la propiedad agraria en Colombia En resumen: el reconocimiento de los derechos de propiedad a los cultivadores de tierras baldías se expresó en el crecimiento de las adjudicaciones de menos de 500 hectáreas y el decreci- miento relativo de las…

    p. 48
    40Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · p. 471 cita
    [49]

    mestizos), mestizo and native peasants (the latter from individual communities or property-owners), and slaves from the mines, plantations and great estates, and rural and urban do- mestic service. Social order was also conditioned by territory. Up until the end of the nineteenth century, and in some areas until well…

    p. 47
    41El Orinoco ilustradoJoseph Gumilla · 2016 · p. 11 cita
    [50]

    el orinoco ilustrado J ose PH G u M illa viajes J ose PH G u M illa el orinoco ilustrado viajes Gumilla, Joseph, 1686-1750, autor El Orinoco ilustrado [recurso electrónico] / Joseph Gumilla; presentación, Ramón Cote Baraibar. – Bogotá: Ministerio de Cultura: Biblioteca Nacional de Colombia, 2016. 1 recurso en línea:…

    p. 1
    42La colonización antioqueña en el occidente de ColombiaJames J. Parsons · 1997 · p. 1171 cita
    [51]

    en una ocasión, él había sido detenido once días al cruzar un río, y períodos más cortos en otras aguas, en las cuales se ahogaban las mulas. Antioquia ha sido siempre famosa por la pésima calidad de sus vías de comunicación. El relato de Alejandro de Humboldt, quien subió por el Magdalena hasta Honda y después cruzó…

    p. 117
    43El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 131 cita
    [52]

    años después de su regreso a Suiza con- trajo matrimonio con la colombiana Inés Ancízar Samper, hija de Agripina Samper Agudelo, una avanzada mujer y escritora de gran fuerza poética que firmó bajo el seudó- nimo de Pía Rigán, y de Manuel Ancízar, primer secre- tario de la Comisión Corográfica en 1851, autor de otro…

    p. 13
    44The Work of Recognition: Caribbean Colombia and the Postemancipation Struggle for CitizenshipJason McGraw · 2014 · p. 2651 cita
    [53]

    The Colombian Caribbean, 20. For the colonial bogas, see Friede, Fuentes docu- mentales para la historia del Nuevo Reino de Granada, 8:155–57. 8. José María Samper, Viajes de un colombiano en Europa, 11; Poveda Ramos, Va- pores fluviales en Colombia, 10–13; Rafael Gómez Picón, Magdalena, río de Colombia, 345. 9. Le…

    p. 265
    45Historia de la vida cotidiana en ColombiaBeatriz Castro Carvajal (editora) · 2016 · p. 374, 3892 citas
    [54]

    de ruta inevitable hacia y desde el exterior y, en forma concordante, aumentó progresivamente la navegación. Pero, no obstante su importancia histórica y el creciente tráfico en ambas direcciones, durante el largo periodo transcurrido desde la fundación por los españoles de los principales puertos ribereños y la…

    p. 374
    [56]

    encima y a veces una mujer o un mu- chacho por añadidura… De regreso del mercado, el buey sin carga se convierte en cabalgadura del amo, y con- tra todas sus costumbres trota o galopa de una manera grotesca que hace reír al que por primera vez presen- cia el inusitado andar de aquellos caballos con cuernos, obedientes…

    p. 389
    46Notas de viaje: Colombia y Estados Unidos de AméricaSalvador Camacho Roldán · 2017 · p. 1671 cita
    [55]

    ce rsdte Cíaíóosd p Eindcíi Ulscíi ce Aóbusmd defendido de los vientos del Atlántico por las islas de Barú y Tierrabomba. El delta, comprendido entre el mar de las Antillas y los caños primero y tercero, abarca una superficie de 280 a 320 leguas cuadradas. De estas tres salidas, la primera —caño de San Anto- nio—, que…

    p. 167
    47Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 1661 cita
    [57]

    teorías eléctricas moder- nas, Elementos de meteorología tropi- cal, Electricidad para el obrero indus- trial, La radiación solar en la sabana de Bogotá, y muchas más. Igualmente importante fue su labor de recopilar y publicar muchos trabajos inéditos de Garavito, sobre quien publicó una completa biografía. Víctor E.…

    p. 166
    48Colombia's Forgotten Frontier: A Literary Geography of the PutumayoLesley Wylie · 2013 · p. 621 cita
    [58]

    to Miguel), bewails the incursions of Peruvians into the region, and calls upon Colombians to explore and colonize their national territory, figuring the Putumayo as a vital limb of the nation: Nuestras regiones del Caquetá y del Putumayo […] serán nuéstras únicamente en el nombre, y no en el hecho, en tanto que…

    p. 62
    49Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 2301 cita
    [59]

    1983). Capítulo 8 215 De Carlos E. Restrepo a Marco Fidel Suárez. Republicanismo y gobiernos conservadores Jorge Orlando Melo Se inauguraron monumentos y esta- tuas, así como el acueducto de Cha- pinero y el Parque de la Independen- cia, con varios pabellones en los que se hicieron exposiciones industriales,…

    p. 230