Ensayo · Transversal · —
Fragmentación territorial de Colombia: ¿destino geográfico o decisión de élite?
Durante más de un siglo, la fragmentación colombiana se explicó por la topografía andina y la dispersión demográfica. Pero el examen de los circuitos regionales del siglo XIX, el monopolio monetario de la Regeneración y el fracaso ferroviario sugiere que el determinismo geográfico funcionó como coartada para no examinar decisiones concretas de élite.
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La respuesta en breve
La geografía colombiana impuso costos reales —fletes mulares de 22 a 60 centavos por tonelada-kilómetro frente a 1,25 centavos en canales estadounidenses, dispersión demográfica extrema, topografía andina fragmentada—, pero no determinó las decisiones que clausuraron los circuitos regionales que ya funcionaban. La Regeneración de Núñez y Caro, al monopolizar la emisión monetaria mediante el Banco Nacional (ley 57 de 1887 y decreto 104 de 1886), redirigir las rentas aduaneras hacia Bogotá y suprimir la autonomía estatal, desarticuló redes como el eje Cúcuta-Maracaibo y la primacía cafetera santandereana sin construir a cambio un mercado interior articulado. La red ferroviaria resultante —992 de 1.481 kilómetros en zonas cafeteras hacia 1922, solo 76 kilómetros conectando regiones no exportadoras— revela que Colombia no construyó integración territorial sino ramales de exportación. El determinismo geográfico llegó después, como legitimación retrospectiva de alternativas ya clausuradas.
La tensión central enfrenta tres posiciones incompatibles. La primera, estructuralista y favorable al centralismo, sostiene que la fragmentación era prepolítica: ningún régimen podía revertir con los recursos del siglo XIX una topografía que hacía inviable el mercado interior, y el federalismo radical de 1863 lo demostró al generar aduanas internas entre estados soberanos, guerras civiles regionales sin mando unitario e intentos de secesión de Antioquia y Panamá. La segunda, de responsabilidad de élite, invierte la relación: la Regeneración no corrigió una fragmentación natural sino que clausuró circuitos que habían empezado a funcionar —el ferrocarril Barranquilla-Sabanilla transformó en tres años la participación aduanera de Sabanilla del 10% al 80% del total caribeño; Santander concentraba el 90% del café nacional en 1874 gracias al eje fluvial con Maracaibo—, y el determinismo geográfico fue invocado post hoc para legitimar esas decisiones. La tercera, formulada por Fals Borda, disuelve la dicotomía ideológica: el conflicto federalismo-centralismo encubrió una disputa entre fracciones de la clase dominante por el control del intercambio comercial regional, de modo que la Regeneración fue victoria de una fracción bogotana-costeña sobre élites de Antioquia y los Santanderes, lo que explica mejor que cualquier ideología la desinversión posterior en sus rutas. A esto se añade la tensión epistemológica: la Comisión Corográfica de Codazzi (1850-1859) documentó la diversidad regional como rasgo constitutivo del territorio, pero ese acervo fue marginado por el proyecto regenerador de Caro, que construyó una nación imaginada desde Bogotá, católica, hispánica y unitaria, convirtiendo la diferencia regional en problema a corregir en lugar de fundamento a administrar. El debate reaparece en el presente: la Constitución de 1991 avanzó en descentralización sin alcanzar la federalización propuesta, y la Comisión de la Verdad de 2022 volvió a plantear un 'país de regiones' con presencia integral del Estado, señal de que la pregunta del siglo XIX permanece abierta.
Ensayo completo
La lectura
¿Fue el aislamiento colombiano un destino geográfico?
Durante más de un siglo, la respuesta a la fragmentación colombiana se dio por descontada: una república quebrada por tres cordilleras, con selvas impenetrables al sur y llanuras vacías al oriente, no podía sino producir pueblos incomunicados, guerras regionales y un mercado interior imposible. La geografía explicaba el atraso; el atraso explicaba la centralización; y la centralización se presentaba como el único antídoto disponible contra un territorio hostil.
La pregunta, sin embargo, admite otra vida. Interrogar si ese aislamiento fue destino topográfico o resultado de decisiones políticas concretas no es un juego contrafactual: pone en cuestión el estatus mismo del determinismo geográfico como categoría y examina en qué medida sirvió, sobre todo tras 1886, para naturalizar opciones de élite. Monopolios de emisión monetaria, reorientación fiscal hacia Bogotá, sabotaje de circuitos regionales que ya funcionaban —incluidos los transnacionales, como el eje Cúcuta-Maracaibo— y una jerarquía de inversiones ferroviarias que subordinó el mercado interno a la exportación cafetera. Ninguna respuesta es simple, y el propio material histórico complica las intuiciones más cómodas de cualquier bando.
Detrás del enigma de la fragmentación colombiana hay una operación intelectual con consecuencias políticas. Si el aislamiento fue destino, la Regeneración de Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro, con su Constitución de 1886, aparece como corrección racional ante una geografía indomable. Si fue producto de decisiones, esas mismas decisiones —y las élites que las tomaron— cargan con la responsabilidad de haber clausurado alternativas que estaban en marcha. La disyuntiva importa hoy porque el debate no cerró. La Constitución de 1991 incorporó avances en descentralización sin alcanzar la federalización que el propio gobierno constituyente llegó a proponer, y la Comisión de la Verdad de 2022 volvió a plantear la necesidad de un "país de regiones" con presencia integral del Estado, como si la pregunta del siglo XIX siguiera abierta bajo otros nombres. Detrás del vocabulario técnico —competencias, transferencias, autonomías— sigue latente lo que Orlando Fals Borda dijo con claridad brusca: se ha desobedecido la Constitución en materia de descentralización, y las categorías mismas de departamento y municipio, herederas del diseño regenerador, tal vez ya no sirvan para pensar el territorio.
Qué significa "región" en Colombia, quién define sus contornos, y por qué durante buena parte del siglo XX la palabra estuvo marcada por sospecha, asociada a caudillismo, atraso y fragmentación, cuando durante buena parte del siglo XIX había sido el marco natural de la política, la economía y hasta de las guerras civiles: allí opera algo más profundo que un debate administrativo.
Tres posiciones organizan el pleito. La primera, la más antigua y la más cómoda para el centro, sostiene que la fragmentación fue estructural y prepolítica. La dispersión demográfica lo confirmaría: a mediados del siglo XIX solo Bogotá superaba los 30.000 habitantes, mientras el país se organizaba en unos treinta municipios entre 8.000 y 15.000 habitantes y casi ciento cincuenta entre 4.000 y 8.000. Ningún régimen constitucional podía revertir con los recursos del siglo XIX una topografía andina donde el flete por mula rondaba entre 22 y 34 centavos por tonelada-kilómetro en verano —y se duplicaba en invierno o cuando las guerras civiles agotaban las bestias— contra 1,25 centavos en los canales estadounidenses. Contra ese muro, tanto el federalismo radical de 1863 como la Regeneración habrían sido igualmente impotentes.
La segunda posición, más incisiva, invierte la relación. La geografía existe, pero no explica por sí sola las decisiones tomadas por élites concretas en momentos concretos. La Regeneración no corrigió una fragmentación natural: clausuró circuitos que habían empezado a funcionar. El monopolio de emisión otorgado al Banco Nacional por la ley 57 de 1887, el decreto 104 de febrero de 1886 que impuso el papel moneda de curso forzoso, la redirección de las rentas aduaneras hacia un fisco central y la desactivación de la autonomía estatal fueron actos deliberados que subordinaron los mercados regionales a una lógica bogotana. El determinismo geográfico habría llegado después, como legitimación retrospectiva: una vez desmontadas las alternativas, la topografía se invocó para explicar que no había habido alternativa.
La tercera posición, la más matizada, la ofrece Fals Borda al leer el conflicto federalismo-centralismo no como choque de ideas sino como disputa entre fracciones de la clase dominante por el control del intercambio comercial. En esa lectura, la Regeneración no fue victoria del centralismo sobre el federalismo, sino de una fracción específica —bogotana-costeña, articulada por Núñez y Caro— sobre élites regionales de Antioquia y los Santanderes cuya derrota explicaría, mejor que cualquier ideología, la desinversión posterior en infraestructura y la asfixia de sus rutas comerciales.
El expediente del federalismo radical entre 1863 y 1886 es peor de lo que sus admiradores tardíos admiten y mejor de lo que sus enemigos denunciaron. Peor, porque el propio sistema generó aduanas internas entre estados soberanos, rivalidades que frenaban el comercio interregional, guerras civiles regionales sin mando unitario que destruían caminos y bestias de carga, e intentos de secesión —Antioquia y Panamá lo ensayaron— que la Constitución de 1858 ya había tenido que prohibir vetando el uso de banderas ajenas. La debilidad fiscal de los estados y la carencia de capitales, diagnosticadas por Salvador Camacho Roldán, hicieron que la construcción ferroviaria fuera lenta y errática: en 1885, el Ferrocarril de Antioquia, iniciado en 1874 por Francisco Javier Cisneros, apenas contaba con 45 kilómetros de vía.
Y sin embargo, en esos mismos años ocurrió algo que la narrativa determinista tiende a olvidar. El Ferrocarril de Barranquilla-Sabanilla, concluido en 1870 con apenas 27 kilómetros, transformó la geografía económica del Caribe: antes de su apertura, Sabanilla recaudaba cerca del 10% del total aduanero de los tres puertos caribeños; tres años después, superaba el 80%. Barranquilla desplazó a Cartagena y Santa Marta no por vocación geográfica sino por una obra de ingeniería específica.
En Santander, hacia 1874, se cultivaba —según cálculo de Robert Carlyle Beyer— el 90% del café colombiano, y las exportaciones nacionales del grano habían pasado de unas 150 toneladas en 1834 a cerca de 10.000 en 1873. El eje comercial que unía Cúcuta con Maracaibo, bajando por el Zulia, operaba con más agilidad que cualquier ruta hacia Bogotá: los santandereanos exportaban café por el lago venezolano porque era la ruta natural, y las redes empresariales alemanas asentadas en la región —Geo von Lengerke es cifra de esa penetración— apuntaban hacia el Caribe por Maracaibo, no hacia el interior andino.
El bloque agroexportador tabacalero y luego cafetero, impulsado por comerciantes liberales como los hermanos Samper que buscaron nuevas fuentes de divisas ante el declive del oro colombiano tras los descubrimientos de California y Australia, había construido en tres décadas un país policéntrico y transnacional. Cúcuta miraba a Maracaibo; Barranquilla, a Europa por el Caribe; Medellín construía su propio ferrocarril hacia Puerto Berrío; Bogotá era una capital administrativa, no un centro económico integrador. La fragmentación existía, pero no era inmovilidad: era una geometría de circuitos regionales que empezaban a densificarse.
En 1878 Núñez, en alianza con el conservatismo y con Caro como articulador ideológico, planteó un programa de retorno a la autoridad que en 1880 lo llevó a la presidencia y en 1886 a una constitución nueva. El diagnóstico regenerador era, en parte, correcto: aduanas internas, ingobernabilidad, guerras federales y la incapacidad del gobierno central de intervenir en los asuntos de los estados soberanos habían resquebrajado tanto la unidad política como el mercado interior. La consigna "Regeneración o catástrofe" capturaba un hartazgo real.
Pero la Regeneración no se limitó a corregir disfunciones. Al centralizar la emisión monetaria en el Banco Nacional, creado en 1881, y al concederle luego el privilegio exclusivo de emitir moneda, el régimen convirtió al banco en agente fiscal del gobierno más que en institución monetaria: su función principal fue financiar el creciente déficit mediante papel moneda de curso forzoso. Los efectos económicos fueron severos. Sectores comerciales y bancarios que habían prosperado sobre el crédito privado perdieron su predominio; el número de bancos se redujo; críticos como Carlos Martínez Silva denunciaron que el papel moneda constituía un préstamo forzoso arbitrario que había provocado fuga de capitales y destrucción del hábito del ahorro. Hacia 1894, el deterioro de la tasa de cambio y la inflación evidenciaban que las emisiones habían desbordado sistemáticamente cualquier compromiso de moderación.
Las respuestas regionales fueron inmediatas. En Antioquia, conservadores disidentes liderados por Marceliano Vélez se separaron del partido Nacionalista hacia 1891, en una ruptura que combinaba motivaciones económicas y regionales frente al proyecto regenerador. La primacía de la Cordillera Oriental en la caficultura, tan marcada en 1874, se erosionó en las décadas siguientes, no porque Santander perdiera vocación sino porque el occidente antioqueño construyó su propia base cafetera con capital y ferrocarril propios. La fragmentación no desapareció con la Regeneración: se reconfiguró bajo una lógica fiscal que drenaba rentas hacia Bogotá sin construir a cambio un mercado interior articulado.
Hacia 1904, tras casi dos décadas de centralismo, operaban en Colombia apenas 565 kilómetros de vías férreas. En la década siguiente esa cifra casi se duplicó, gracias sobre todo al impulso del gobierno de Rafael Reyes (1904-1909), que amplió las líneas de Antioquia, Girardot-Sabana, Honda-Dorada-Ambalema y Santa Marta-Fundación. Pero la estructura de esa red revela lo que la Regeneración había hecho —o dejado de hacer— con el mercado interno. En 1922, de 1.481 kilómetros de vía existentes, 992 estaban en zonas cafeteras y 313 orientados a puertos de embarque; solo 76 kilómetros conectaban regiones no vinculadas al comercio exterior. Colombia no construyó una red: construyó ramales de exportación cafetera hacia el Magdalena y el Caribe.
Ninguna región ilumina mejor la ficción del destino geográfico que los Santanderes. La primacía de Bucaramanga a fines del siglo XIX no se explica por virtud intrínseca ni por posición privilegiada, sino por una transición agroexportadora específica: primero el tabaco, después el café. Los datos de escolaridad de 1873 —Antioquia 5,4%, Cundinamarca 4,6%, Santander 3,1%, frente a Bolívar y Boyacá con 2,9%— muestran un país donde las jerarquías regionales estaban lejos de ser fijas o derivables de la topografía. Nada en la geografía predecía que Santander concentrara el 90% del café nacional: fue el resultado de decisiones empresariales, migraciones, redes comerciales alemanas y un vínculo fluvial y arriero con Maracaibo que hacía más económica la exportación por el Zulia que por el Magdalena.
Ese eje transnacional es la clave. La frontera oriental colombiana fue durante décadas más afín a Maracaibo que a Bogotá, no por deslealtad nacional sino por lógica económica elemental: los fletes, los tiempos, los enlaces mercantiles y los mercados de consumo articulaban a Cúcuta con el Caribe venezolano antes que con la capital andina. La Regeneración suprimió administrativamente esa vocación —fronteras, aduanas nacionales unificadas, fisco centralizado— pero no la resolvió económicamente. Cada vez que las relaciones colombo-venezolanas entran en crisis, esa geografía subyacente reaparece: la ruta natural del oriente colombiano no fue nunca solamente colombiana. El determinismo geográfico, invocado desde Bogotá para explicar por qué el país debía centralizarse, funcionó paradójicamente como negación de la geografía real de los Santanderes, que apuntaba hacia otro lado.
Conviene detenerse en un antecedente que la Regeneración enterró. La Comisión Corográfica, creada por la ley 29 de 1849 bajo la administración de José Hilario López y dirigida por el ingeniero italiano Agustín Codazzi, recorrió el territorio entre 1850 y 1859 con Manuel Ancízar como secretario y Manuel María Paz, José Jerónimo Triana y Felipe Pérez entre sus integrantes. Retomando la climatología humboldtiana de "unidad dentro de la multiplicidad", caracterizó al país como una diversidad estructural, no como una unidad postergada: la diferencia regional era rasgo constitutivo, no defecto a corregir. Ese acervo —prolongado en la obra de Francisco Javier Vergara y Velasco en 1892— quedó marginado en el marco intelectual de la Regeneración. Caro y el proyecto regenerador construyeron una nación imaginada desde Bogotá, católica, hispánica, unitaria; la diversidad regional documentada por la Comisión pasó a ser problema, no fundamento. La marginación epistemológica de la región como categoría acompañó su marginación política.
El federalismo radical tuvo disfunciones reales que justificaban una corrección: aduanas internas, ingobernabilidad, guerras civiles regionales, incapacidad de coordinación entre estados soberanos y erosión del mercado interior. Pretender que la Regeneración se enfrentó a un federalismo idílico sería falsear la evidencia. Los propios ciclos del café —bonanzas de 1862-1875 y 1888-1895, presión de 1898-1909— muestran una hacienda pública dependiente de precios internacionales y estructuralmente frágil, con o sin centralización.
Pero la Regeneración convirtió una corrección legítima en un proyecto de captura. Monopolizó la emisión monetaria para financiar déficits fiscales, redirigió las rentas aduaneras hacia el fisco central, desactivó la autonomía regional bajo una constitución de departamentos administrados desde arriba y se alió con el Partido Conservador y la Iglesia para consolidar un bloque de poder atípicamente duradero: el dominio conservador se prolongó hasta 1930, rareza en América Latina. El proyecto de Núñez y Caro no integró el territorio: subordinó sus circuitos productivos a una lógica fiscal y política bogotana. Y luego, mediante el discurso determinista, presentó ese resultado como consecuencia natural de la geografía.
La lectura de Fals Borda completa el cuadro. El conflicto no fue solo entre ideas sino entre fracciones de la clase dominante por el control del intercambio comercial. La Regeneración fue la victoria de una fracción sobre otras, no la imposición de un principio racional sobre el caos. Que en 1922 solo 76 kilómetros de vía férrea conectaran regiones no vinculadas al comercio exterior no fue accidente topográfico: fue reflejo de qué grupos ganaron la disputa por el excedente y hacia dónde decidieron orientarlo. Se construyó lo que servía a la exportación cafetera y al fisco central; no se construyó lo que hubiera articulado un mercado interior policéntrico.
Cargarle a la Regeneración toda la responsabilidad sería excesivo. La lógica agroexportadora la compartieron liberales y conservadores; el vínculo con el mercado mundial fue principio común. Pero fue bajo el régimen regenerador cuando esa lógica se consolidó como estructura fiscal, monetaria y política que subordinó cualquier alternativa. Cuando en el período federal se generalizó la idea de priorizar ferrocarriles sobre carreteras, se postergó por décadas la construcción de una red vial densa que hubiera integrado el país por otros medios. Esa decisión resultó de un consenso técnico-económico que la Regeneración institucionalizó: primero exportar, después integrar. La integración nunca llegó.
Quedan flancos abiertos. El más importante: cuánto de la fragmentación fue efectivamente irreversible por razones estructurales —dispersión demográfica extrema, con solo el 2,8% de la población en Llanos y Amazonia hacia fines del siglo XX, ausencia de capitales suficientes, topografía andina— y cuánto fue producto de decisiones tomadas por élites concretas. Ambas dimensiones son reales y su peso relativo varía por región y período. La Costa Caribe, articulada por el ferrocarril de Sabanilla y la navegación por el Magdalena, muestra que la geografía cedía ante la inversión adecuada. El Chocó y la Amazonia, ignorados por los colombianos hispanohablantes hasta bien entrado el siglo XX, muestran que hubo territorios donde el desinterés estatal fue tan estructural como la topografía.
El regionalismo colombiano, largamente visto como obstáculo al Estado nacional, admite hoy una relectura desde el posconflicto. La descentralización iniciada en los años ochenta y consagrada en 1991 fue capturada en muchos municipios por grupos guerrilleros y paramilitares que aprovecharon la debilidad institucional —especialmente en justicia y cumplimiento de la ley— para controlar gobiernos locales mediante amenazas, asesinatos de candidatos e intimidación a votantes. Ese fracaso parcial se ha leído como argumento contra la descentralización misma. Pero puede leerse de otra manera: como demostración de que la descentralización sin presencia estatal integral —justicia, seguridad, infraestructura, servicios— reproduce el vacío que la Regeneración había pretendido llenar con centralización. La alternativa no es volver al centralismo, sino completar el proyecto descentralizador con Estado.
La propuesta de Fals Borda de reorganizar el territorio en regiones y provincias, apoyada en trabajos con colegas de la ESAP, apunta en esa dirección. El llamado de la Comisión de la Verdad en 2022 a democratizar las decisiones sobre territorios históricamente excluidos, planteando un "país de regiones", también. Y las tensiones registradas en Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela entre gobiernos locales y poderes centrales muestran que la pregunta no es exclusivamente colombiana: es una pregunta de la región andina sobre sí misma.
La Colombia fragmentada no es un accidente de las cordilleras. Es el resultado sedimentado de decisiones tomadas entre 1863 y 1910, decisiones que tuvieron nombres, sedes bancarias, alianzas partidistas e itinerarios de ferrocarril, y cuya herencia sigue moldeando el mapa del país. El determinismo geográfico, que durante más de un siglo sirvió para no examinar quién había decidido qué en 1886, empieza a ceder ante una pregunta más útil: no si el aislamiento fue destino, sino qué se hizo con la geografía disponible, qué circuitos se cerraron, qué rentas se redirigieron y qué regiones fueron declaradas problema cuando podían haber sido reconocidas como fundamento. Esa pregunta, más incómoda que la anterior, apenas empieza a formularse.
Archivo documental
Documentos usados en esta lectura
62 documentos · 80 fragmentos de referencia01Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · p. 16, 202 fragmentos
[1]om unidades pequeñas y dispersas tam bién caracterizaron zonas de ecología m uy diferente, com o las selvas chocoanas y am azónicas. Estas últim as perm anecieron prácticam ente ignoradas por los colom bianos hispanohablantes hasta el siglo xx e incluso hoy día tales regiones están apenas parcialm ente inte g ra d as…
p. 20
[32]tales que los propietarios de recuas no aceptaban carga en las épocas de crudo invierno debido al gran riesgo para los anim ales. A un d u ran te el verano, los fletes de m uía fueron relativam ente altos: de 22 a 34 centavos por tonelada-kilóm etro a m ediados del siglo xix. En estaciones de lluvia o cuando la guerra…
p. 16
02Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · p. 471 fragmento
[2]mestizos), mestizo and native peasants (the latter from individual communities or property-owners), and slaves from the mines, plantations and great estates, and rural and urban do- mestic service. Social order was also conditioned by territory. Up until the end of the nineteenth century, and in some areas until well…
p. 47
03Colombia: Territorial Rule and the Llanos FrontierJane M. Rausch · 1999 · p. 51 fragmento
[3]these percentages had changed little: of a total of EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 7:55:30 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. Page 7 Map 1. Colombia: intendancies and comisar í as, 1931 – 1946 Source: Vila, Nueva Geograf í a de…
p. 5
04Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 311 fragmento
[4]las Indias 21, que garantizaba la dominación con intuiciones de control y vigilancia, la uniformidad pretendida seguía siendo trastocada por la realidad heterogénea del terri- torio. A este respecto Jaramillo Uribe anota: Diversas culturas, diversas densidades de población, diferentes territorios geográficos,…
p. 31
05Nueva Geopolítica de ColombiaJulio Londoño Londoño · 1965 · p. 1801 fragmento
[5]nuestra historia se compone de incidentes aislados, de hechos funda- mentales que se suceden en un lugar sin tener en cuenta los demás. Acontecimientos definitivos para un área parece que se efectúan en un reducto amurallado. Los episodios heroicos de la independencia en la Costa y en los Llanos, en la Saba- na y en…
p. 180
06Guns, Drugs, and Development in ColombiaJennifer S. Holmes, Sheila Amin Gutiérrez de Piñeres, Kevin M. Curtin · 2008 · p. 291 fragmento
[6]v e l o P m e n t i n C o l o m B i a how this pattern of population density has persisted into the modern era (Safford and Palacios 2002). The regions with greater concentrations of popu- lation are those with either a more temperate climate or with greater access to lands outside Colombia. Therefore, the Andean…
p. 29
07Historia de Colombia. La Gran Colombia I. Tomo 9Salvat Editores (Dirección: Juan Salvat, Roberto García Rojas; Director científico: Gonzalo Hernández de Alba) · 1988 · p. 631 fragmento
[7]organizado el Congreso se Mapa de Colombia, trazado en 1828 por H. S, Tanner y que se conserva en el Archivo Nacional. Todas las provincias que constituéan la Republica enviaron, en 1821, sus delegados al Congreso de Cticuta. procedié a elegir al presidente y al vicepresidente del mismo; la eleccién recay6 en José…
p. 63
08Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de ColombiaRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); con colaboración de Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Fernán González, Margarita González, Alfredo Iriarte, entre otros · 1988 · p. 991 fragmento
[8]de integracion politica de la Gran Colombia, con la unién de Venezuela, Nueva Granada y Quito. Los centralistas defendieron la integracion en una republica unitaria e indivisible, con un gobierno fuerte, adaptable a la realidad americana, de carac- ter discolo y anarquico, y con una administracion centralista para el…
p. 99
09Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · p. 1761 fragmento
[9]dirección de la guerra requiere concentración”. 97 Los diputados de Barinas, Ramón Ignacio Méndez y Antonio María Briceño recalca - ron que la forma federal era muy bella pero no practicable entre unos pueblos rodeados de peligros y enemigos, y recordaron que esta había sido la opinión de Francisco Antonio Zea, “un…
p. 176
10Historia doble de la Costa. Tomo 2: El Presidente NietoOrlando Fals Borda · 2002 · p. 1241 fragmento
[10]mismos objeti- vos a nivel nacional. Eran, p u e s, como dos facciones de la misma clase social que luchaban dentro de un mismo marco económico, aunque diferenciadas por regiones. No había muchas divergencias entre estas facciones, en cuanto a la política económica general del país. Ambas estaban de acuerdo en…
p. 124
11Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 18, 1132 fragmentos
[11]de la cual se había llegado al número de 36 provincias para el momento de ex- pedición de la nueva Constitución, dio paso a partir de este año a un proceso inverso, de agru- pación de las provincias en entidades de mayores dimensiones y capacidades, que fueron la antesala del federalismo. El vigoroso impulso federal…
p. 113
[49]paso al capitalismo se inició, en- tonces, con la reconstrucción de las relaciones mercantiles en función del comercio internacio- nal; la lenta integración de las elites regionales; el aislamiento relativo de los mercados; la difícil consolidación de un Estado Nación capaz de ofre- cer una legislación aduanera…
p. 18
12Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 238, 2412 fragmentos
[12]Codazzi: Geografía física y política de la o o con ra en C: a Nueva Granada. José Jerónimo Triana: Flora co- a liderada nuel Ibáñez y Are -——lombiana. El Congre- da y ontra la 1as li- so crea por ley el es- tado de Antioquia. + 1857 Se crean los esta- dos de Cauca, Cun- dinamarca, Bogotá, Bolívar, Magdalena y -…
p. 238
[21]de la Academia Nacional de Música por Jorge Price. 1883 Fundación del Banco de Crédito Hipotecario en Bogotá. Muere el pintor José María Espinosa en Bogo- tá. Similia similibus, de Teresa Tanco de Herrera, zarzuela colombiana. -1884 Rafael Núñez, presidente de la República. Ezequiel Hurtado, pri- mer designado, ejerce…
p. 241
13Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 211 fragmento
[13]así como, por muchos años, se consideró que el centralismo era conservador y el federalismo era liberal, pero no hay que olvidar que fue una Constituyente de estirpe conservadora, en 1858, la que promovió por primera vez el federalismo en Colombia. Y, tratándose del tema económico, la apertura, tan condenada hoy día…
p. 21
14Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 1971 fragmento
[14]y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…
p. 197
15Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1391 fragmento
[15]práctico y espíritu de trabajo”. 28 El gobierno de Ospina estaba desgarrado por las disidencias regionales y demostraba dificultad para gobernar con eficiencia a todo un país desde la remota Bogotá. La comunicación era lenta, las leyes de la capital se ignoraban, y era en las regiones lejanas donde las élites…
p. 139
16Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 951 fragmento
[16]la Union y constituirse en republi- cas independientes o anexarse a otro pais, como lo intentaron Antioquia y Panama. Pero por algo la Constitucién de 1858 les prohibié usar bandera o escudo de otra nacién. Aquella conducta no era nueva, pues recordemos cémo en 1831 algunas provincias proclamaron su anexi6n a…
p. 95
17Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 224, 3952 fragmentos
[17]and republicanism of Antioqueño Conserva- tive rebels. Their opposition to a simple territorial change in gov- ernment administration could have easily been resolved through formal political channels; war was unnecessary and uncalled for. López’s words were followed by military force. National armies in Antioquia led…
p. 224
[59]objects to Liberal creation of new provinces, 202–5; and Regener- ation government, 302–3; response to Peregrinación de Alpha, 189–90; role in federalism-centralism question, 5, 220, 251; in Soatá, 186; view of Church disen- tailment, 263, 266, 269, 272–73, 274, 276, 279–80, 281; view of constitutionalism, 216; view…
p. 395
18Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 114, 1232 fragmentos
[18]central de intervenir en la política de cada estado soberano en la década de los setenta, y la de unos estados intentando mani- pular la de los vecinos, trajo consigo un resquebrajamiento no sólo de la unidad política sino también del mercado interior, porque las rivalidades llevaron a implantar adua- nas que frenaban…
p. 114
[23]los billetes. El Banco era independiente en su diseño institucional y al secreta- rio de Hacienda se le prohibía asistir a su junta directiva. Sin embargo, sus compromisos de emisión moderada no fueron creíbles, en especial el de no superar el límite de los 12 millones de pesos, que era en ese entonces el presu-…
p. 123
19¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 681 fragmento
[19]la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…
p. 68
2030 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 981 fragmento
[20]Crédito nacional. Parágrafo. Esta disposicion no comprende a los censos o capitales puestos a interes de propiedad individual i que no tengan el carácter de fundacion en favor de los establecimientos de que trata este decreto. Art. 15. La Junta Suprema del Crédito público es la encargada especialmente de la…
p. 98
21Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1701 fragmento
[22]1991, cuando la Asam- blea Nacional Constituyente aprobó una nueva Carta. Bases económicas y religiosas Para llevar a cabo el proyecto de la Regeneración, Núñez tuvo que sentar unas bases económicas acordes con la centralización. Con el fin de tener una emisión de dinero que cubriese la totalidad del país, durante su…
p. 170
22Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 631 fragmento
[24]junto con una clientela esencialmente pro- fesional y urbana, y una base mulata y plebeya. En Antioquia la mayoría de la población era conservadora, pero existía un fuerte núcleo comercial li- beral en Medellín. donde la actividad de la importación y la banca se divi- dían entre ambos partidos: todos re- sultaron poco…
p. 63
23Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 601 fragmento
[25]paper money was intrinsically worthless and therefore violated the cardinal principle of all media of exchange. Moreover paper money constituted a forced loan extracted from individuals in an arbitrary, tyrannical manner by government. Unredeemable paper had caused much capital to flee the country, destroyed the habit…
p. 60
24El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 100, 1262 fragmentos
[26]perspectiva nacional, extraordinariamente matizada en las localidades, dos regímenes políticos dominaron el periodo. Como veremos en las páginas y capítulos siguientes, tuvieron implicaciones en el modelo económico. Desde 1850 hasta 1885 hay un predominio liberal con breves interregnos entre 1854 y 1861. El régimen…
p. 126
[30]de Santander, 1850, pp. 29-50; Comtitución municipal i ordenanzas expedidas por la Legislatura Provincial de Santander en sus sesiones de 1853, p. 24; Ordenanzas de la Cdmara Provincial del Socorro expedidas en 1850, pp. 21-22; Ordenanzas de la Cdmara Provincial del Socorro, 1852, p. 5. Sobre caminos en Cundinamarca…
p. 100
25Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 31, 582 fragmentos
[27]públicas a partir de 1886." Capítulo 1 31 Vista panorámica de Bogotá en 1895. con las fábricas de Tívoli y Fenicia (envases de vidrio) en primer plano. El primer decenio de la Regeneración comportó una reactivación económica. bio y de la decadencia económica ge- neral que se había iniciado a mediados de los años…
p. 31
[40]los ferro- carriles, sólo el 17.5 % correspon- día a comercio interno y el resto es- taba representado por productos pa- ra la exportación. En efecto, de los 1.481 kilómetros de vías férreas exis- tentes en 1922, 992 kilómetros esta- ban localizados en las regiones típica- mente cafeteras, 313 kilómetros se orientaban…
p. 58
26El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 601 fragmento
[28]elevados teniendo en cuenta la dispersión de la población, las condiciones topográficas, la debilidad fiscal de los Estados para garantizar deudas o administrar eficientemente el sistema y la carencia de capitales nacionales o extranjeros. Menciona ocho proyectos de los cuales cua- tro fracasaron, lo que considera…
p. 60
27Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 79, 3592 fragmentos
[29]de Sabanilla (Barranquilla), Cartagena y Santa Marta. En el año anterior a la apertura del Ferrocarril de Bolívar, Saba- nilla recaudaba apenas ellO% del total para los tres puertos; tres años más tarde, su participación había aumentado a más del80%. El nuevo ferrocarril acaparó casi todo el tráfico de los puertos…
p. 359
[31]1850. Un comerciante de la época relata que el viaje de ida y regreso del valle de Antioquia a la ciudad de Popayán tomaba dos meses. La situación no había cambia- do de manera perceptible desde el siglo XVIII, cuando "la mayoría de las familias antioqueñas, aun aquellas con algunos medios de fortuna, comían en platos…
p. 79
28Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 26, 432 fragmentos
[33]intereses de las empresas. Los beneficios del sector exportador-importador fueron evidentes, y, entre los indirecto s, debe mencionar se la valorización y concen- tración de las tierras beneficiadas. La era del ferrocarril resaltó la importancia del río Magdalena 43 4 Mar co Palacios qu e, una vez más, fue la arter ia…
p. 43
[47]ion es y par - tid os. Algunos trazos de este cuadro cambiaron pau sada mente co n la ca - fi cultura. C once ntrada prime ro en la, Cordill era Oriental, se desplaz ó al occide nte del país, e impul só el capital ism o c omercial y / as co loni- zaciones. Las oscila c iones de precios internacionales traje ron ciclos…
p. 26
29Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 213, 2202 fragmentos
[34]y financiación de los estados, se definieron los trazos más o menos inconexos de los ferrocarriles propuestos como parte de hipotéticas líneas interoceánicas. Además del ferrocarril de Panamá, terminado en 1856 por una compañía de capital norteamericano, se iniciaron las siguientes líneas: 1. Barranquilla-Sabanilla:…
p. 220
[76]la Regeneración. CuADRO 1v.6. Estudiantes en las escuelas elementales durante la segunda mitad del siglo x1x 1847 29.118 1852 21.937 1870 60.155 1873-74 83.626 1881 71.070" 1890 99.215 1893 104.463 1897 137.482 1905 165.062 @ Excluye a Santander, donde había unos 14.000 alumnos. FUENTE: Felipe Pérez, Geografía general…
p. 213
30Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 4491 fragmento
[35]Magdalena, decretada por el estado de Cundinamarca, subvencionada por la nación, se inició —o reinició— en 1869; lo efecti- vamente logrado fue muy poco; pero sí se estableció, en los primeros años del 60, la comunicación por carretera entre Bogotá y Zipaquirá. En Boyacá también se construyeron algunos tramos de…
p. 449
31La colonización antioqueña en el occidente de ColombiaJames J. Parsons · 1997 · p. 1211 fragmento
[36]27. García, op. cit., págs. 417 y sgts. 28. Cisneros, op. cit. 246 La colonización antioqueña CUADRO 15 CARGA MOVILIZADA POR EL CABLE AÉREO DE MARIQUITA (EN AMBAS DIRECCIONES) 1923 1925 1935 1945 TONELADAS 28.765 36.944 35.132 50.921 Era cosa reconocida que se debía desarrollar algún género de agricultura exportable…
p. 121
32Notas de viaje: Colombia y Estados Unidos de AméricaSalvador Camacho Roldán · 2017 · p. 2501 fragmento
[37]de míster Modica, ciudadano americano, tomó a su cargo la empresa, en relación con una casa americana, y otro in- geniero, míster Wheeler, rectificó el trazado, acopió dur- mientes, pidió rieles, y hubiera empezado la construcción, a no haber quebrado la firma de quien los empresarios es- peraban los primeros…
p. 250
33Empresas y empresarios en la historia de Colombia. Siglos XIX-XX. Una colección de estudios recientesCarlos Dávila Ladrón de Guevara (compilador) · 2003 · p. 2231 fragmento
[38]cerca de un 25% y el de las importaciones en más de un 35% (véase el Cuadro 6.1 y la Figura 6.1). En términos de volumen, el comportamiento fue favorable a las exportaciones durante todo el periodo, a pesar de la caída que se registró en el segundo ciclo. Esta caída puede ser explicada por el descenso de los precios…
p. 223
34Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · p. 301 fragmento
[39]por Pepe Sierra, consuegro y amigo personal de Reyes, y aunque no tuvo los resultados esperados, durante el periodo se ocupó de la política monetaria, administró las finanzas guber- namentales, corrigió los déficits presupuestales e hizo posible el pago de la deuda externa. En cuanto al Ministerio, adelantó lo…
p. 30
35Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 301 fragmento
[41]due ñ a de la Naviera Colombiana, de una bien montada red de almacenes de dep ó sito, secadoras y trilladoras de caf é en diversas regiones del pa í s. MANUAL DE HISTORIA III 35 III Los transportes. Los ferrocarriles As í, pues, la aspiraci ó n por parte de la burgues í a para montar un ent á ble industrial era…
p. 30
36Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 318, 3242 fragmentos
[42]mercados del mundo”. Francisco Javier Cisneros, Memoria sobre la construcción de un ferrocarril de Puerto Berrío a Barbosa (Estado de Antioquia) (Nueva York, Imprenta y Librería de N. Ponce de León, 1880), p. 41. 282 Ver sobre esto último Luis Eduardo Nieto Arteta, El café en la sociedad colombiana (Breviarios de…
p. 318
[48]y regiones aledañas, en el Carmen de Bolívar y en Palmira, fueron habilitadas para su cultivo. El desarrollo de la producción de tabaco con destino a la exportación debe explicarse en condiciones históricas muy concretas. Precisamente en la década del cincuenta, la rica y gran producción de oro de California y…
p. 324
37Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 1921 fragmento
[43]the coast and the exterior. Thus, steamship transportation along the Magdalena River is now a mere memory. The Magdalena River was not the only waterway that served to facilitate steamship navigation. The Atrato River on the west coast was a key trans- portation route. The Esmeralda arrived in Quibdó in 1852 and was…
p. 192
38Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 110, 1744 fragmentos
[44]sobre las estribaciones de la Cordillera Oriental. La producción evolucionó con cierta rapidez, porque en los años setentas se exportaron hasta 10.000 toneladas (en 1873), cuando en 1834 prácticamente no figuran más de 150 toneladas. 8 "En 1874, se cultivaba en Santander el 90% del café colombiano". 9 El deterioro…
p. 174
[45]sobre las estribaciones de la Cordillera Oriental. La producción evolucionó con cierta rapidez, porque en los años setentas se exportaron hasta 10.000 toneladas (en 1873), cuando en 1834 prácticamente no figuran más de 150 toneladas. 8 "En 1874, se cultivaba en Santander el 90% del café colombiano". 9 El deterioro…
p. 174
[50]de trabajo forzoso que se consolidan por medio de las deudas, el poder político local de los terratenientes y la influencia ideológica del clero. Como el liberalismo de esta época representa los intereses bá- sicos de una burguesía comercial, no productiva, que intermedia polos con distintas relaciones sociales, polos…
p. 110
[51]de trabajo forzoso que se consolidan por medio de las deudas, el poder político local de los terratenientes y la influencia ideológica del clero. Como el liberalismo de esta época representa los intereses bá- sicos de una burguesía comercial, no productiva, que intermedia polos con distintas relaciones sociales, polos…
p. 110
39Coffee in Colombia, 1850-1970: An Economic, Social and Political HistoryMarco Palacios · 1980 · p. 351 fragmento
[46]firms began to appear, generally confined to the family business model, with meticulous though rudimentary book-keeping methods, and their appearance marks the undeniable advance of commercial capitalism. The few representatives of foreign firms followed this development closely, and were particularly sensitive to any…
p. 35
40La botánica en Colombia, hechos notables en su desarrolloSantiago Díaz Piedrahita · 2016 · p. 1261 fragmento
[52]mitad del siglo xix se produce una reforma universitaria, y como resultado de la misma se establece un Instituto de Ciencias Naturales, Físi - cas y Matemáticas a cuyo cuidado quedan el Observatorio Astronómico, el Jardín Botánico —de poco desarrollo—, el Laboratorio Químico Nacional y el Museo de Historia Natural de…
p. 126
41Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 1621 fragmento
[53]indios y esclavos, fueron pasivos. A mediados de siglo Joaqu í n Acosta public ó unas Consideraciones sobre la historia del descubrimiento de la Nueva Granada (1846), que describ í an las culturas precolombinas. En la segunda mitad del siglo conserva dores como Jos é Manuel Groot hicieron una historia favorable de la…
p. 162
42Manual de arte del siglo XIX en ColombiaBeatriz González Aranda · 2017 · p. 244, 2522 fragmentos
[54]Albert Museum, Londres) de Millet, cada uno de los oficios representados muestra a sus actores en posición de trabajo, en la sencillez y humildad de sus atuen- dos, y en la necesidad de ser rescatados y dignificados por la mano del artista. Verónica Uribe Hanabergh 245 § vii. La Comisión Corográfica Hay un acuerdo con…
p. 244
[58]Se estableció por algún tiempo en Venezuela (1840 - 1846) donde ejerció la docencia y formó parte del Liceo Venezolano, fundado para propagar las luces y fomentar el cultivo de la literatura y las bellas artes. Allí se relacionó con la élite intelectual de Caracas. A su regreso a la Nueva Gra- nada, en 1846, era…
p. 252
43Gran Enciclopedia de Colombia: Geografía 1Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Eufrasio Bernal Duffo, Melania Kowalewska (Textos complementarios) · 2007 · p. 161 fragmento
[55]Roberto Dudley (1573-1649), quien en 1595 viajé a las Indias Occidentales y exploré las bocas del rio Orinoco. En 1605 se radicd en Florencia, donde edité y publicé mapas y trabajos geograficos. Esta l4mina del Nuevo Reino de Granada pertenece a la famosa obra Del arcano del Mare, gravada por el florentino Francesco…
p. 16
44Historia de Colombia. La Gran Colombia II. Tomo 10Juan Salvat, Roberto García Rojas (directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico) · p. 1041 fragmento
[56]econdémico, lo social y lo cultural, y ante un Estado en formacion, no bastaba con pregonar tales posibilidades, reno- vando solamente un discurso ideolégico acerca del valor que podrian llegar a tener la ciencia y la téc- nica modernas para el engrandecimiento nacional. Codazzi, Ancizar, Triana, Pérez y Paz…
p. 104
45La colonización antioqueña: una empresa de caminosEduardo Santa · 2016 · p. 1861 fragmento
[57]llevarlos a cuestas. 85 Manuel Pombo, op. cit., págs. 76-77. 187 Lí ndidceaínelc ícbedrsptí Por supuesto, no fue este el caso del coronel Codazzi, tan esforzado y valeroso como ningún otro explorador y científico, que siempre daba ejemplo a sus acompañantes, aun a los más baquianos, de templanza de ánimo y de resis-…
p. 186
46Antropología hecha en Colombia. Tomo IIEduardo Restrepo, Axel Rojas, Marta Saade (Editores); Carlos Uribe, Roberto Pineda, Andrea Pérez, et al. · 2017 · p. 131 fragmento
[60]y determinar grandes principios homogeneizadores desde la distancia. Ello es evidente en el acápite “ Aspecto del país” de la Comisión,4 donde además está presente la idea de Von Humboldt sobre la unidad dentro de la multiplicidad en paisajes interrelacionados (Sánchez 1999: 6).5 La visión paisajística incidía en la…
p. 13
47Historias del arte en Colombia. Identidades, materialidades, migraciones y geografíasOlga Isabel Acosta Luna, Natalia Lozada Mendieta, Juanita Solano Roa · p. 3581 fragmento
[61]aproximadamente nueve meses, hasta que Bennet regresó a Colombia y asumió nuevamente su papel como dueño del gabinete fotográfico⁸. A finales de 1851, justo después de entregar el estudio fotográfico, Codazzi invitó a Price a unirse a la Comisión Corográfica. Aunque resulta comprensible que la acuarela haya sido el…
p. 358
48Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 1081 fragmento
[62]ninguna de las dos posiciones es satistactoria; ademas, independientemente de las exciavo- nes internas, es factible identificar a lo largo de la historia dos tendencias o talantes que conviven, precipitando o demorando el curse de los aconteci mientos ORIGEN DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS COLOMBIANOS Absolutismo e…
p. 108
49When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 623 fragmentos
[63]the Threshold of a New Age Two men sat together in the chill of a cloudy Bogota afternoon chatting of Colombia and the world. One of them was Anibal Galindo, now in his sixties, urbane and widely traveled, translator of Milton's Paradise Lost, wise in the ways of his country after a lifetime of seIVice lito party and…
p. 62
[64]the Threshold of a New Age Two men sat together in the chill of a cloudy Bogota afternoon chatting of Colombia and the world. One of them was Anibal Galindo, now in his sixties, urbane and widely traveled, translator of Milton's Paradise Lost, wise in the ways of his country after a lifetime of seIVice lito party and…
p. 62
[65]the Threshold of a New Age Two men sat together in the chill of a cloudy Bogota afternoon chatting of Colombia and the world. One of them was Anibal Galindo, now in his sixties, urbane and widely traveled, translator of Milton's Paradise Lost, wise in the ways of his country after a lifetime of seIVice lito party and…
p. 62
50Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 3571 fragmento
[66]liberales que han guiado desde enton ces el desarrollo de la sociedad colombiana. Finalmente, luego de casi un siglo de guerra civil y de frustrado de sarrollo exportador, la sociedad colombiana se estabilizó politicamente f' inició la fase dinÁmica del desarrollo exportador que por tanto tiempo habia sido escamoteado…
p. 357
51Colombia and World War I and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 11 fragmento
[67]ONE Colombia in 1914 In 1914 the republic of Colombia, located in the northwest corner of the South American continent with an area of 461,606 square miles and a population of 5,476, 604, seemed poised to embrace the twentieth century with a period of rapid development. 1 Having put aside the unstable poli- tics and…
p. 1
52Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · p. 661 fragmento
[68]el Congreso ha mostrado abulia, y a veces cobardía. Algunas cuestiones —aborto, eutanasia, formas diversas de familia— han sido sistemáticamente excluidas de la agenda legislativa, auspiciando, de esa manera, los ataques a supuestas extralimitaciones de la Corte. F EDERALIZACIÓN Con ese término describimos el…
p. 66
53El socialismo raizal y la Gran Colombia bolivarianaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 621 fragmento
[69]de las trabas que se han venido haciendo a la descentralización administrativa y fiscal. Se ha desobedecido a la Constitución, que buscó un progreso nacional y regional equilibrado. Una meta ha sido la conformación de la Repú- blica Regional Unitaria de Colombia que refleje mejor nuestras ricas diversidades…
p. 62
54Guerra y violencias en Colombia: herramientas e interpretacionesJorge A. Restrepo, David Aponte (Editores) · 2009 · p. 3471 fragmento
[70]conflicto redefinieron su influencia sobre la pobla - ción y fortalecieron su control territorial. Los grupos ilegales influenciaron o capturaron la política local de diferentes maneras, entre las cuales figuran: protección de los candidatos favoritos, amenaza y asesinato de los candidatos y amenaza a los votantes.…
p. 347
55Guerra y violencias en Colombia: herramientas e interpretacionesJorge A. Restrepo, David Aponte · 2009 · p. 3431 fragmento
[71]se ha expandido en municipios más urbanizados, ricos en recursos naturales y con altos niveles de actividad económica (Bottía, 2003). Además, evidencia reciente muestra que el conflicto interno se ha expandido e intensificado, precisamente, a partir de que la Constitución de 1991 ha exigido más gasto social, más…
p. 343
56Desafíos de la gobernabilidad democrática. Reformas político-institucionales y movimientos sociales en la región andinaMartín Tanaka, Francine Jácome · 2010 · p. 3831 fragmento
[72]señalado que es preciso tomar en consideración la manipulación que se puede hacer de ella, espe- cialmente cuando un caudillo se erige y autodenomina como el repre- sentante del pueblo. La “territorialización” de las diferencias políticas •: sobre todo en Bolivia, Ecuador y Perú existe un enfrentamiento en términos…
p. 383
57Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 4921 fragmento
[73]y las prácticas son afectados, y con ello fracturan el entramado vital y la dignidad 956. Frente a todas estas realidades, la Comisión hace un llamado a democratizar y hacer realmente participativa la toma de decisiones sobre los territorios históricamente excluidos. Necesitamos un país de regiones, en el que los…
p. 492
58Descentralización en Colombia: estudios y propuestasJean-Michel Blanquer, Darío Fajardo · 1991 · p. 641 fragmento
[74]para imponer sus ideas y, al contrario. por la fuerza del Gobierno Barco frente al Congreso en los primeros meses de su mandato (fuerza de lo cual no supo aprovechar lo sufiente para adelantar la descentralización). Sin embargo, vimos la oportunidad que tuvo el Congreso de impedir lo que no le gustaba en la…
p. 64
59Cuatro ensayos sobre historia social y política de Colombia en el siglo XXMaría del Pilar Zuluaga, Rodrigo Hernán Torrejano, Susana Inés Ojeda, Franz Flórez · 2007 · p. 101 fragmento
[75]tiempo libre la clase dominante en un período determinado, nos permite conocer sus gustos, sus intereses, su conducta, la creación de identidad, el nivel de satisfac - ción y de integración social. Es posible lograr este conocimiento acercándonos a las distintas formas que utilizaron aquellos grupos “selectos” de la…
p. 10
60Notas de viaje sobre Venezuela y ColombiaMiguel Cané · 2016 · p. 1151 fragmento
[77]hacer rato que yo tenía diez años! 117 § Una ojeada sobre Colombia El país — Su configuración — Ríos y montañas — Clima — División política — Plano intelectual — El Cauca — Porvenir de Colombia — Organización política — La capital — La Constitución — Libertades absolutas — La prensa — La palabra — En el Senado — El…
p. 115
61Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · p. 30, 492 fragmentos
[78]el que cada nuevo objeto hace necesario un ajuste en la relación imaginada pasado-presente-futuro de los pobladores de la nación y en su ubicación con respecto a un ideal de ciudadano, en los impresos tal representación se adecúa a un orden discursivo o visual que tiene una disposición material concreta dada por las…
p. 30
[79]se configura una intimidad con el lector y se adoptan en la escritura una sucesión de plurales están inspiradas en la propuesta de Anderson, la aproximación que aquí se hace tiene que ver también con la crítica que Bhabha elabora a la perspectiva de Anderson, al analizar las estrategias complejas de identificación…
p. 49
62La hegemonía conservadoraRubén Sierra Mejía (editor) · 2018 · p. 2791 fragmento
[80]López de Mesa en Cultura, publicación mensual lanzada en 1915, en cuyas páginas colaboraron también Agustín Nieto Caballero, Alberto Coradine, Melitón Escobar, Raimundo Rivas, Tomás Rueda Vargas, entre otros. En sus propias contribuciones, centradas en temas filosóficos, López simula diferentes diálogos entablados…
p. 279