La Regeneración y la Constitución de 1886
Entre 1878 y 1886, la coalición encabezada por Rafael Núñez desmontó el orden federal radical colombiano y erigió un Estado centralista, presidencialista y confesional cuyo instrumento jurídico fue la Constitución de 1886, carta que rigió más de cien años y condicionó toda la vida política del país.
Ficha del acontecimiento
Síntesis
- Cuándo
- 4 de agosto de 1886
- Protagonistas
- Rafael Núñez, Miguel Antonio Caro, Aquileo Parra, Manuel Murillo Toro, José María Samper, Tomás Cipriano de Mosquera, Rafael Reyes, José María Campo Serrano, Partido Conservador, Partido Liberal, Consejo Nacional de Delegatarios, Iglesia Católica
Lectura causal
Causas, hecho y consecuencias
Causas
- El colapso exportador a partir de 1875 —tabaco, quina y otras materias primas— erosionó la base material y política del liberalismo radical que sostenía el orden federal.
- La Constitución de Rionegro de 1863 generó nueve estados soberanos con aduanas internas propias que fragmentaron el mercado nacional e impidieron la formación de un Estado fiscal y militarmente viable.
- La guerra civil de 1876, desencadenada por conservadores contra el proyecto de educación laica de Aquileo Parra, demostró la ruina fiscal del federalismo: el gasto militar equivalió al 118% del presupuesto nacional aprobado para 1878.
- La escisión del Partido Liberal tras la guerra de 1876-1877 entre radicales e independientes permitió a Núñez aliarse con los conservadores, desplazar a los radicales del poder desde 1880 y acumular la fuerza política necesaria para reformar el régimen.
- La derrota militar de los radicales en la guerra de 1885 —cuya victoria táctica en La Humareda no pudo ser explotada— dejó sin representación a los opositores en el Consejo de Delegatarios y despejó el camino para una constitución sin contrapesos liberales.
- La percepción generalizada entre los vencedores de que la inestabilidad política crónica tenía como causa principal el sistema federal impulsó la convocatoria de un cuerpo constituyente con mandato explícito de centralizar el poder.
Consecuencias
- La Constitución de 1886 extinguió la forma federal: los nueve estados soberanos se convirtieron en departamentos con gobernadores nombrados desde el centro, unificando códigos, ejército y política aduanera bajo la República de Colombia.
- El artículo 121 instituyó el estado de sitio como mecanismo de poderes extraordinarios del Ejecutivo, instrumento que fue utilizado recurrentemente durante más de cien años para gobernar por decreto y suspender garantías.
- Se restringieron las libertades individuales: se eliminó el capítulo de derechos del hombre, se limitó la libertad de prensa, se abolió el derecho a portar armas y se restringió el sufragio mediante requisitos de alfabetismo y propiedad.
- El Concordato de 1887 ató la educación pública a la dirección de la Iglesia Católica, otorgó efectos civiles al matrimonio católico, abolió el divorcio civil e indemnizó a la Iglesia por la desamortización de 1861, convirtiendo a la jerarquía eclesiástica en actor político de primer orden.
- Los conservadores controlaron el gobierno colombiano durante la Hegemonía Conservadora (1886-1930), mientras el Partido Liberal quedó en posición de exclusión política con restricciones a sus libertades civiles y a la prensa disidente.
- La Constitución de 1886 rigió más de cien años —con reformas parciales en 1910, 1936, 1945 y 1968— hasta ser reemplazada por la Asamblea Constituyente de 1991, siendo la carta de mayor longevidad en la historia colombiana.
La clave interpretativa
Por qué importa
La Regeneración no fue un episodio del siglo XIX sino el molde institucional con el que Colombia entró al siglo XX: su centralismo, su presidencialismo de excepción y su confesionalismo definieron las reglas del juego político durante más de un siglo. La paradoja de que su principal arquitecto político, Núñez, se negara a firmar la Constitución por considerarla semilla de guerras civiles —y que efectivamente la Guerra de los Mil Días estallara trece años después— revela la tensión irresuelta entre modernización y autoritarismo que atravesó todo el período. Entender la Regeneración es entender por qué Colombia tardó tanto en construir un Estado capaz de garantizar derechos y por qué la Constitución de 1991 tuvo que romper con ese legado de manera tan radical.
Desarrollo histórico
La historia completa
La Regeneración y la Constitución de 1886
La Regeneración fue el proyecto político con el que, entre 1878 y 1886, una coalición encabezada por Rafael Núñez desmontó el orden federal radical y erigió en su lugar un Estado centralista, presidencialista y confesional, cuyo instrumento jurídico fue la Constitución sancionada el 4 de agosto de 1886. No fue un simple retorno al pasado hispánico ni una restauración conservadora en sentido estricto: fue un dispositivo de modernización política que fusionó centralización administrativa, monopolio fiscal y monetario, alianza con la Iglesia católica y poderes de excepción del Ejecutivo en una arquitectura institucional lo bastante robusta como para sobrevivir ciento cinco años. Cuando la Asamblea Constituyente de 1991 la reemplazó, había regido más tiempo que cualquier otra carta colombiana y había condicionado —para bien o para mal— a todos los actores que intentaron reformarla. La Regeneración no es, por tanto, un episodio del siglo XIX: es el molde del orden político con el que Colombia entró al siglo XX y del que aún no ha terminado de salir.
El agotamiento del federalismo radical
El sujeto contra el que se define la Regeneración es la Constitución de Rionegro de 1863, que había dividido el país en nueve estados soberanos con códigos propios —minero, de tierras, electoral, civil—, había reducido al Ejecutivo nacional a un cascarón y había consagrado un catálogo generoso de libertades individuales. El diseño radical apostaba por una república federal de ciudadanos armados y librepensadores; lo que produjo, hacia la década de 1870, fue algo bastante distinto.
El primer problema fue material. La prosperidad exportadora sobre la que se sostenía el liberalismo se desfondó a partir de 1875: el tabaco colapsó en los mercados internacionales, la quina siguió el mismo camino y las demás exportaciones se contrajeron en volumen y en precio. La base fiscal y política del proyecto radical se erosionaba a la vez que sus enemigos ganaban confianza. El segundo problema fue institucional. Los estados soberanos, con capacidad de legislar sobre casi todo, implantaron aduanas internas que fragmentaron el mercado nacional; el país operaba, en la práctica, como una confederación de economías provinciales que rivalizaban entre sí. El tercero fue la violencia. La guerra civil de 1876, desencadenada por conservadores que se alzaron contra el gobierno de Aquileo Parra para frenar el proyecto de educación laica, resultó fiscalmente ruinosa: el gasto militar de ese conflicto equivalió al 118% del presupuesto nacional aprobado para 1878. Un Estado que gasta más de un año entero de ingresos en sofocar una insurrección tiene un problema estructural, no un accidente.
De esa crisis emergió la escisión del propio liberalismo. Tras la guerra de 1876-1877, el partido se partió en dos: los radicales —encabezados por Aquileo Parra y Manuel Murillo Toro— y los independientes agrupados en torno a Rafael Núñez, dispuestos a pactar con los conservadores para desalojar a los radicales del poder y reformar el régimen. Ese pacto llevó a Núñez a la presidencia en 1880. Fue el comienzo silencioso de la Regeneración, aunque nadie la llamara aún así.
Núñez antes de Núñez: el discurso de 1878
La palabra apareció antes que el proyecto. El 1 de abril de 1878, Rafael Núñez, presidiendo el Senado de Plenipotenciarios, pronunció un discurso inaugural en el que planteó el dilema en una frase que la posteridad no soltaría: "regeneración administrativa fundamental o catástrofe". En ese momento, Núñez no proponía derribar la Constitución de Rionegro. Hablaba de una reforma administrativa dentro del marco vigente, de una racionalización del gasto, de una corrección de las peores disfuncionalidades del federalismo. Pero la frase se le adelantó al hombre. Con el tiempo, "regeneración" dejaría de nombrar un ajuste técnico para designar un cambio de régimen.
Núñez, cartagenero, había hecho carrera en el liberalismo radical, había sido cónsul en Europa durante años y regresaba con la convicción —forjada tanto por la lectura de Comte y de Spencer como por la observación práctica de la Tercera República francesa y del Segundo Imperio— de que la modernización requería autoridad. No era ya el liberal doctrinario formado en los años cuarenta: era un pragmático que consideraba que las instituciones colombianas debían adaptarse a la realidad social del país y no la sociedad forzarse a un modelo ideal. Esa convicción encontró su horma intelectual, hacia comienzos de los años ochenta, en la obra de Miguel Antonio Caro.
Caro y la arquitectura ideológica
Si Núñez fue el político que hizo posible la Regeneración, Miguel Antonio Caro fue el pensador que le dio forma doctrinal. Filólogo, lingüista, hispanófilo militante, católico ultramontano, Caro era el intelectual más destacado del ala reaccionaria del conservatismo. Su periódico El Tradicionista, publicado entre 1871 y 1872, había sido el vehículo mediante el cual articuló una crítica sistemática al liberalismo radical desde el humanismo católico hispánico. Para Caro, el federalismo no era solo un error administrativo: era la expresión política de un individualismo materialista que había roto la unidad moral de la nación colombiana, cuya identidad estaba anclada en la lengua castellana, la tradición hispánica y la fe católica.
La colaboración entre Núñez y Caro fue una alianza entre un liberal reformista que había perdido la fe en el liberalismo y un conservador que veía en el poder ejecutivo el único dique posible contra la disgregación. Núñez aportaba la maquinaria política y el discurso público; Caro, el andamiaje doctrinal y las cláusulas concretas del texto constitucional. La combinación era eficaz precisamente porque no era homogénea: la Constitución de 1886 sería, por eso, un documento con dos capas —una modernizadora y una restauradora— que a menudo tensionaban entre sí.
El detonante: la guerra de 1885 y La Humareda
La Regeneración pasó de programa a régimen por la vía de las armas. En 1884, Núñez fue elegido de nuevo presidente para el bienio 1884-1886, derrotando al candidato radical, el general Solón Wilches, con el apoyo decisivo del Partido Conservador y de los liberales independientes. Los radicales, desplazados de la presidencia desde 1880 y viendo cómo el nuevo gobierno recortaba sistemáticamente su influencia, se levantaron en armas en 1885.
La guerra fue corta y decisiva. La batalla de La Humareda, librada a orillas del río Magdalena en junio de 1885, terminó siendo un pírrico triunfo de los radicales: aunque técnicamente vencieron en el combate, perdieron a sus principales oficiales y quedaron incapacitados para explotar la victoria. Los ejércitos leales al gobierno, con el general Rafael Reyes y el general Sergio Camargo entre sus figuras militares, consolidaron el control del país. En septiembre de 1885, Núñez pronunció desde una ventana del palacio la frase que sellaría el fin del régimen anterior: la Constitución de Rionegro había dejado de existir. La afirmación no era jurídica sino política: nadie la había derogado formalmente, pero el poder había cambiado de manos y con él el marco constitucional dejaba de ser operativo.
El Consejo de Delegatarios
El 1 de noviembre de 1885 se instaló en Bogotá el Consejo Nacional de Delegatarios, integrado por dieciocho miembros —tres por cada uno de los nueve antiguos estados—, todos conservadores o liberales independientes. La composición ya anunciaba el resultado: los radicales, vencidos militarmente, no tuvieron representación en el cuerpo que redactaría la nueva carta. Núñez inauguró la asamblea con un discurso que sirvió de marco doctrinal: el país necesitaba una estructura política y administrativa enteramente distinta de la que había producido, en un cuarto de siglo, guerra y discordia. De aquella intervención quedaría flotando la fórmula que la Constitución adoptaría como principio implícito: "las repúblicas deben ser autoritarias, so pena de permanente desorden".
El trabajo del Consejo se extendió por nueve meses. Caro fue la figura intelectual dominante y la mayoría de sus propuestas quedaron incorporadas al texto. Otros nombres —José María Samper, Manuel Briceño, Carlos Holguín Mallarino— aportaron matices, redactaron capítulos, negociaron cláusulas. Núñez, ausente de Bogotá durante buena parte de las deliberaciones por razones de salud, siguió el proceso desde Cartagena. Cuando la Constitución fue sancionada, en torno al 4 y 5 de agosto de 1886, quien la firmó no fue él sino el designado José María Campo Serrano, que ejercía la presidencia. Núñez no firmó la carta: consideraba que defraudaba justas aspiraciones nacionales y que en ella "quedaban envueltas futuras guerras civiles". El juicio, viniendo del propio arquitecto político del régimen, resulta significativo: el hombre que había pedido la Regeneración veía en el producto final un exceso de rigor que anticipaba el conflicto.
La arquitectura de la Carta
La Constitución de 1886 hizo cinco cosas simultáneas y las hizo con precisión.
Primero, extinguió la forma federal. Los nueve estados soberanos se convirtieron en departamentos, unidades administrativas sin soberanía y con gobernadores nombrados desde el centro. La República de Colombia —así se llamó desde entonces, sustituyendo el nombre de Estados Unidos de Colombia— se organizaba como república unitaria, con un solo código civil, un solo ejército y una sola política aduanera.
Segundo, fortaleció al Ejecutivo. La figura presidencial, casi decorativa bajo Rionegro, se convirtió en el eje del sistema. El artículo 121 instituyó el estado de sitio como mecanismo de poderes extraordinarios: bastaba con que el presidente declarara turbado el orden público para gobernar por decreto, suspender garantías, cerrar periódicos y detener opositores. La cláusula parecía razonable para tiempos de guerra; se convertiría en el instrumento ordinario de gobierno durante más de un siglo.
Tercero, restringió las libertades individuales. La Carta eliminó el capítulo de derechos del hombre y del ciudadano de la carta anterior. La libertad de prensa se mantuvo "en tiempo de paz", pero una cláusula transitoria autorizó al gobierno a regularla y castigar sus abusos hasta que el Congreso expidiera una ley específica —una transitoriedad que se prolongó durante años. Se abolió el derecho a poseer y traficar armas, marca característica del liberalismo radical. El sufragio se restringió mediante requisitos de alfabetismo y propiedad para las elecciones nacionales, y muchas elecciones directas pasaron a ser indirectas. A los no católicos se les reconoció el derecho a no ser molestados por sus creencias, pero la fórmula era una concesión mínima frente al reconocimiento constitucional del catolicismo como religión de la nación.
Cuarto, estableció el nexo institucional con la Iglesia. La Carta declaró que la religión católica era la de la nación y que los poderes públicos la protegerían. Esta declaración se complementaría un año después con el Concordato de 1887.
Quinto, creó el marco para la centralización fiscal y monetaria que ya venía en marcha desde 1880 con la fundación del Banco Nacional.
El Concordato de 1887
El complemento de la Constitución fue el Concordato firmado con la Santa Sede en 1887, bajo el pontificado de León XIII. El texto no fue un simple tratado religioso: fue una redefinición del lugar de la Iglesia en el Estado colombiano. Cinco disposiciones lo articulaban.
Primera, ató la educación pública a los preceptos y a la dirección de la Iglesia. Los planes de estudio, los textos, los maestros mismos quedaron bajo supervisión eclesiástica. La escuela laica que los radicales habían intentado construir desde los años setenta —y por cuya defensa había estallado la guerra de 1876— fue desmontada.
Segunda, otorgó efectos civiles al matrimonio católico. En el marco más amplio del régimen regenerador se abolió el divorcio civil, con lo que la familia colombiana quedó regida por el derecho canónico en su sacramento fundacional.
Tercera, estableció el fuero eclesiástico, ventajas fiscales para las propiedades de la Iglesia y una amplia autonomía de gobierno interno.
Cuarta, dispuso compensaciones anuales del Estado a la Iglesia, a perpetuidad, por la desamortización de bienes de manos muertas decretada por Tomás Cipriano de Mosquera el 9 de septiembre de 1861. Aquella desamortización, culminación de las reformas liberales, había transferido al Estado un patrimonio eclesiástico considerable; el Concordato no lo devolvió íntegramente, pero sí lo indemnizó con una renta permanente.
Quinta, en la práctica cotidiana, convirtió a la jerarquía católica en un actor político de primer orden. Desde 1886, la sede del arzobispado de Bogotá se transformó en un espacio de negociación electoral: en tiempos de elecciones, los aspirantes conservadores acudían allí a buscar la bendición del primado, y el candidato así designado era considerado virtualmente presidente electo. Las elecciones se convertían, entonces, en un formalismo que ratificaba una decisión tomada en las sacristías.
El período que se abrió con esta arquitectura clerical-conservadora —entre 1885 y 1930— ha sido descrito como un tiempo de ultraintolerancia, y la expresión no es hiperbólica: las libertades civiles y religiosas quedaron subordinadas a un molde católico que definió no solo la política sino la educación, la vida familiar y las prácticas culturales del país.
El Banco Nacional y la centralización monetaria
Un componente menos visible pero igualmente decisivo de la Regeneración fue la centralización fiscal y monetaria. El Banco Nacional había sido autorizado por la Ley 39 de 1880 y creado en 1881, durante la primera administración de Núñez, como parte del programa que él mismo anunció al tomar posesión el 8 de abril de aquel año. Su función declarada era proveer una emisión de dinero que cubriera el territorio nacional; su función real fue servir de agente fiscal del gobierno, financiando el déficit mediante emisión de papel moneda.
El giro decisivo ocurrió tras el triunfo militar de 1885. El decreto 104 del 19 de febrero de 1886 implantó el papel moneda de curso forzoso, y la ley 57 de 1887 otorgó al Banco Nacional el privilegio exclusivo de emisión. Los bancos privados, que hasta entonces habían emitido sus propios billetes con respaldo metálico, perdieron esa facultad. El Estado se apropió del monopolio de la emisión y, con él, de un instrumento silencioso pero poderoso para financiarse sin recurrir a impuestos impopulares.
El compromiso oficial era que la emisión no superaría los doce millones de pesos, equivalente al presupuesto público de la época. El compromiso no fue creíble ni fue respetado. Hacia 1894, el deterioro de la tasa de cambio y la inflación creciente evidenciaban que el Banco Nacional había sobrepasado sistemáticamente sus planes públicos de emisión. La institución sería liquidada poco después, pero los efectos ya estaban sembrados: desvalorización de la moneda, descontento de comerciantes y banqueros que habían perdido su predominio económico, y una fractura particularmente aguda con Antioquia, cuya economía dependía de la circulación bancaria privada y cuyos sectores conservadores —encabezados por figuras como Marcelino Vélez— comenzaron a distanciarse del régimen.
La política monetaria de la Regeneración no fue, sin embargo, únicamente destructiva. Aumentó el circulante y bajó las tasas de interés, y el primer decenio del régimen coincidió con una reactivación económica, la expansión de las obras públicas y el crecimiento de la actividad cafetera. Fue, en su ambigüedad, una política moderna: fusionó centralización política, necesidades fiscales, fomento económico y exigencias de orden público en un mismo dispositivo. Ninguna de sus dimensiones era autónoma; todas se sostenían mutuamente.
Núñez, ¿vencido o vencedor?
Existe una discusión antigua sobre si la Constitución de 1886 expresó fielmente el pensamiento de Núñez o si, más bien, Caro y el ala más reaccionaria del conservatismo desbordaron al presidente y produjeron un texto más rígido del que él había querido. La negativa de Núñez a firmar la Carta y su temor a las guerras civiles futuras alimentaron esta lectura. Pero conviene no exagerar la distancia. Núñez había pedido, desde 1878, una regeneración; había pactado con los conservadores desde 1880; había respaldado la extinción del federalismo, el fortalecimiento del Ejecutivo y la reconciliación con la Iglesia. La Constitución de 1886 no lo traicionó: lo excedió en algunos matices y, quizá, lo dejó atrás en otros. Pero fue, en lo esencial, el texto que su proyecto político hacía inevitable.
Lo que sí ocurrió después de 1886 fue un desplazamiento gradual del ala independiente y liberal-reformista dentro de la coalición gobernante. Los conservadores de línea dura, con Caro como referente intelectual y con Carlos Holguín Mallarino ocupando la presidencia en el interregno tras la muerte de Núñez en 1894, imprimieron al régimen un carácter más rígido, más clerical y menos dialogante. La Regeneración, en su primera década, se convirtió en hegemonía conservadora.
La exclusión liberal y la Guerra de los Mil Días
El régimen regenerador no fue solo un pacto entre vencedores: fue un dispositivo activo de exclusión. Los liberales, especialmente los radicales, quedaron marginados del poder central. La burguesía comercial liberal siguió acumulando riqueza pero perdió acceso a las decisiones públicas. La prensa disidente fue perseguida: el periódico Relator, dirigido por el expresidente Santiago Pérez Manosalbas, fue clausurado por el gobierno en 1893. Otros órganos liberales corrieron la misma suerte. La cláusula transitoria sobre la prensa, invocando la "responsabilidad" de los periodistas, servía para cerrar publicaciones críticas sin necesidad de juicio.
A esta exclusión se sumó, hacia mediados de los años noventa, la división del propio conservatismo. En 1896 apareció el llamado Manifiesto de los 21, seguido de un texto conocido como Las bases: eran los conservadores "históricos", que criticaban a los "nacionalistas" adheridos al régimen regenerador y pedían la reforma de la Constitución de 1886. La disidencia era ante todo política —contra el autoritarismo, contra el monopolio del poder por un sector del partido— pero también económica, con particular fuerza en Antioquia, donde el descontento con la política monetaria era intenso.
En noviembre de 1898 fracasó en el Congreso un intento de aprobar una reforma electoral que habría abierto algún espacio a la oposición. Ese fracaso fue el detonante final. Los liberales guerreristas, en la expresión de la época, "desplegaron sus velas y se hicieron a la mar": abandonaron la vía institucional. En octubre de 1899 estalló la Guerra de los Mil Días, que se prolongaría hasta 1902 y dejaría el país arruinado y territorialmente amputado: Panamá se separaría en 1903 en un contexto en el que la debilidad del Estado central, paradójicamente producto y víctima de la Regeneración, jugó un papel decisivo.
Núñez había tenido razón, aunque no en el sentido en que él lo dijo: la Constitución de 1886 llevaba envueltas guerras civiles. Su propia arquitectura excluyente las hacía casi inevitables.
La longue durée: de 1886 a 1991
Lo que hace singular a la Constitución de 1886 no es solo su origen sino su duración. Rigió más de cien años, hasta 1991, con reformas parciales en 1910, 1936, 1945 y 1968. Cada una modificó aspectos importantes —la de 1910 abolió la pena de muerte, prohibió las emisiones de papel moneda de curso forzoso, fijó el período presidencial en cuatro años y prohibió la reelección inmediata; la de 1936 introdujo la función social de la propiedad; la de 1968 racionalizó la administración— pero ninguna alteró la estructura básica del edificio: centralismo, presidencialismo fuerte, estado de sitio, alianza con la Iglesia.
La perdurabilidad de la Carta no es prueba de su éxito. Es, más bien, evidencia de la dificultad de desmontar un dispositivo institucional que distribuía el poder de manera profundamente asimétrica. La reforma de 1910 fue quizá la más significativa: atrajo al Partido Liberal al camino de la legalidad y abrió espacios de participación, pero lo hizo dentro del marco de 1886. La hegemonía conservadora, sostenida por el nexo iglesia-partido-Estado, se prolongó hasta 1930, cuando la división del conservatismo y el errático comportamiento eclesiástico permitieron el triunfo liberal de Enrique Olaya Herrera. Pero aun entonces la estructura constitucional se mantuvo.
El uso del artículo 121 es la evidencia más concentrada de la persistencia del dispositivo. Entre 1958 y 1990 —durante el Frente Nacional y la década siguiente— alguna forma de estado de sitio estuvo vigente más del 80% del tiempo. Colombia gobernaba, literalmente, bajo poderes de excepción como régimen normal. Ese hábito no era una perversión reciente: era el uso exacto que la Constitución de 1886 preveía para su presidente. La Carta había institucionalizado la excepcionalidad.
Cuando la Asamblea Constituyente de 1991, instalada el 4 de febrero en el salón Elíptico del Congreso con setenta miembros elegidos popularmente y presidida colegiadamente por Álvaro Gómez Hurtado, Antonio Navarro Wolf y Horacio Serpa Uribe, proclamó la nueva Constitución el 4 de julio, uno de sus objetivos explícitos fue precisamente restringir esos poderes de excepción. La nueva Carta introdujo una extensa declaración de derechos, mecanismos de participación directa como la tutela y la acción popular, y consolidó la descentralización que había comenzado en 1986 con la elección popular de alcaldes. Fue, en muchos sentidos, la anti-1886. Pero incluso ese esfuerzo por desmontarla revelaba hasta qué punto la arquitectura regeneradora había definido el marco: la Constitución de 1991 se construyó, en buena medida, como negación punto por punto de la de Núñez y Caro.
Por qué sigue importando
La Regeneración se lee habitualmente como una reacción antifederalista, y lo fue. Pero reducirla a eso es empobrecerla. Fue también un proyecto de modernización política que respondió a un problema real: el federalismo radical había producido, hacia 1885, un Estado incapaz de sostenerse fiscalmente, un mercado interior fragmentado por aduanas, guerras civiles recurrentes y una crisis exportadora que arrastraba consigo la base material del liberalismo. Cualquier coalición gobernante, en esas condiciones, habría tenido que centralizar. Lo que Núñez y Caro aportaron fue la forma específica —clerical, autoritaria, presidencialista— de esa centralización.
Esa forma tuvo una eficacia notable. Produjo un Estado unitario, una moneda nacional, un ejército único, un código civil compartido, una infraestructura estatal capaz de sostenerse a lo largo de crisis y guerras. Pero fue una eficacia indisociable de la exclusión: la misma arquitectura que produjo orden generó ciclos recurrentes de conflicto armado, marginación de sectores enteros —liberales, no católicos, regiones periféricas— y una tradición de gobierno mediante excepción que dejó huella profunda en la cultura política colombiana.
La Constitución de 1886 no fue, entonces, ni un accidente reaccionario ni un logro modernizador puro. Fue un dispositivo complejo, con dos capas —una restauradora, una modernizadora— que se sostenían mutuamente y que resolvieron un problema real produciendo, en el mismo movimiento, los problemas del siglo siguiente. Su longevidad prueba menos su acierto que la dificultad estructural de reformar instituciones diseñadas, con precisión de ingeniero político, para resistir la reforma. Cuando en 1991 se convocó una Constituyente para reemplazarla, se hizo en nombre de la paz y de la participación. Fue una tentativa lúcida. Pero incluso ella se movió dentro de las categorías —centralismo o descentralización, poderes de excepción o garantías, Estado confesional o laicidad— que la Regeneración había fijado más de un siglo antes. Ese es el sentido más profundo de su perdurabilidad: la Constitución de 1886 no solo gobernó a Colombia hasta 1991, sino que definió los términos en que Colombia podía discutir cómo dejar de ser gobernada por ella.
La época alrededor
Este hecho no ocurrió solo
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
01Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 192, 1972 citas
[1]y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…p. 197
[15]libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…p. 192
02¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 65, 682 citas
[2]garantizaría a los ciudadanos la libertad religiosa y de expresión, incluyendo la de imprenta, al tiempo que se mantenía la eliminación de la pena de muerte. Prolongando el conflicto con la Iglesia, se mantendrían las leyes sancionadas en 1 861 por Mosqueta, bajo las cuales se expropiaron las tierras, las casas y los…p. 65
[8]la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…p. 68
03The Work of Recognition: Caribbean Colombia and the Postemancipation Struggle for CitizenshipJason McGraw · 2014 · p. 1781 cita
[3]used in Septem- ber 1885 to declare the Rionegro Constitution void. 137 The final blow to the war Liberals came in a series of deadly combats and postcampaign persecutions that decimated their camp. By the re- turn of peace in November 1885, scores of field commanders were gone, and Ricardo Gaitán Obeso had been a…p. 178
04Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 114, 1232 citas
[4]central de intervenir en la política de cada estado soberano en la década de los setenta, y la de unos estados intentando mani- pular la de los vecinos, trajo consigo un resquebrajamiento no sólo de la unidad política sino también del mercado interior, porque las rivalidades llevaron a implantar adua- nas que frenaban…p. 114
[49]los billetes. El Banco era independiente en su diseño institucional y al secreta- rio de Hacienda se le prohibía asistir a su junta directiva. Sin embargo, sus compromisos de emisión moderada no fueron creíbles, en especial el de no superar el límite de los 12 millones de pesos, que era en ese entonces el presu-…p. 123
05Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 351, 3572 citas
[5]El valor de las exporta ciones de tabaco, producidas en un' pequeño enclave del Magdalena Medio, aumentó rápidamente hasta promediar entre dos y tres millones de pesos oro entre 1850 y 1875. Pero el colapso de la economía exporta· dora de tabaco, a partir de la última fecha, simultáneamente con la calda de la demanda…p. 351
[63]liberales que han guiado desde enton ces el desarrollo de la sociedad colombiana. Finalmente, luego de casi un siglo de guerra civil y de frustrado de sarrollo exportador, la sociedad colombiana se estabilizó politicamente f' inició la fase dinÁmica del desarrollo exportador que por tanto tiempo habia sido escamoteado…p. 357
06Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 311 cita
[6]debate there was a “conversation among gentlemen,” as one writer phrased it. 18 The debate over liberal and conservative principles was an intra- elite affair in which traditional leaders of society fought to impose their ideals as they marched at the head of peasant armies whose cadres were clients first and…p. 31
07El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 455, 4672 citas
[7]los créditos de la deuda exterior y en la reducción del tipo de interés de los bancos. La escuela primaria su- frió también en esta revolución profundas heridas, todavía no curadas por entero. Frente a las guerrillas conservado- ras surgidas en casi todos los estados, el Gobierno de la Unión juntó un ejército de 25.…p. 455
[18]el sentido de formarle causa por mala administración y malversación de fondos. Entre tanto, el primer domingo de septiembre de 1883 habían tenido lugar las nuevas elecciones a la Presidencia. En Bogotá fueron especialmente tumultuosas. Núñez, que contaba con la mayor parte de los estados, triunfó fácilmente sobre el…p. 467
08Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 53, 562 citas
[9]ito disciplinado y, según se qu e jara el Secretario del Tesoro en 1 878, la operación costó el 1 18 % del presupuesto na- c i ona l apro bado para aquel año. El con fli cto duró 1 1 m eses y se libró principalmente en el Ca uca y cll o lima. Los clérigos de Palmira, Ca rta go y Tuluá abanderaron la causa…p. 53
[26]as libe rt ades individuales y e nton ces decayó el núm ero y vitalidad iconoclasta de periódicos y publicaciones. Los pasquines y perió- dicos irresponsables que florecieron durante el federali smo fue- r on sustituidos por pub li caciones o btu sas y tan sectarias. N úñ cz y Ca ro, d os hombr es provenient es de la…p. 56
09Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 3201 cita
[10]so that state coffers could expand along with public instruction. Radical Liberals understood how the precarious place of the public education network in each state reflected their own tenu- ous hold on political power through client networks. In the wake of the Civil War of 1876 to 1877, political rivalries and…p. 320
10Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 1401 cita
[11]rebeldes y causaban también un empobre- cimiento general, debilitando enormemente el poder de compra de los consumidores. Por otra parte, los conflictos civiles minaban los acervos de capital disponible, por su fuga hacia Europa o a través de 35 James L. Payne, Patterns ofConflict in Colombia (New Haven: Yale…p. 140
11Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 521 cita
[12]dictatorship of Rafael Urdaneta that resulted from it was overthrown in its turn by a counterrebellion the very next year, so that the two "successful" uprisings in effect canceled out each other. The next three uprisingsthe War of the Supremes, the Conservative revolution of 1851, and the Melo coupall ended in…p. 52
12Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 563, 5802 citas
[13]y 1860 ». Conviene anotar, ante algunas afirmaciones que hace el señor Samper, que toda Constitución —decisión polí- tica— sólo puede ser adoptada por un partido político que imponga sus teorías en torno al Estado y al Derecho, y que en tal virtud reorganice la sociedad y la economía. Las deci- siones políticas que…p. 563
[20]de princi- pios que tanto participan de la índole del liberalismo que impulsa y duda, como del conservatismo que reflexiona y cree. La reforma puede ser, aun, la ocasión de un cambio fecundo en la biología de los partidos; cambio encaminado a consultar la verdad intrínseca de las cosas, cuya realidad ha quedado, en…p. 580
13Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · p. 123, 1892 citas
[14]de otro lugar 46. La percepción de los vencedores de la Guerra Civil de 1884 a 1885 era que la constante inestabilidad política era la culpa - ble de todos los males que aquejaban el país. Y en especial, consideraban que la causa de esta inestabilidad era el sistema de gobierno federado. Entonces, una vez finalizada…p. 123
[58]que el surgimiento de una clase obrera, que solo viene a darse a principios del siglo XX, sin negar que el proletariado asalariado ya surgía en las postrimerías del si - glo XIX pero vinculado al comercio y a la explotación agrícola extensiva. 4. La regeneración hasta 1930 E n un artículo Melo 28 hace referencia a los…p. 189
14Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 10, 262 citas
[16]el Senado de Plenipotenciarios, tom6 posesion de la jefatura del gobierno de la Union Colombiana el general Ju- lian Trujillo, el presidente de la corporacién, doctor Rafael Nunez, inaguro el periodo de la denominada «regeneracién», implicita en este enunciado suyo: hemos llegado a un punto en que estamos con-…p. 10
[34]de mayor de- sarrollo y mas completa exposici6n. Por lo mismo, ya al final de estas breves anotaciones sobre el curso histérico del ordenamiento juridico superior del estado colombiano a partir de 1886, apenas si es posible sentar la afirmacién de que hay en él avances positivos (identificables en normas de las…p. 26
15Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 1431 cita
[17]Núñez, lo sucede en el mando en abril de 1882, mandato en el cual el ex presi- dente daría muestras de un impresionante poder político al prácticamente impedirle al anciano gobernante ejercer la plenitud de sus escasas Rafael Núñez 159 facultades constitucionales, según se aprecia en su reseña. El cartagenero…p. 143
16Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 26, 982 citas
[19]caso de que ninguno tenga ducha mayoría, el Congreso eje irá entre los que reúnan mayor má mero de votos= (articulo 75) Las fa- cultades del presidente se velan redu- cidas por el federalismo y la acción del Congresoy, básicamente, ye enca- minaban a las relaciones exteriones Constitución de 1886 El de noviembre de…p. 98
[21]Constitución de 1886 El liberalismo radical fue exciirido del gobrerao y duramente per ido, Proviamento a la elaboración de Ea Constitación.el Consejo Nacional de Delegatariós expidió un “acuendo so- bre reforma constitucional”, quese sometió a La aprobación de Los conve jos municipales, cuyos miembros provedean —…p. 26
17De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 41, 442 citas
[22]sociedad religiosas". El documen- to también señala cómo la Iglesia Católica es «[una] parte esencial del orden nacio- MICHAEL J. LAROSA La Constitución de J 886 fue, en gran medida, obra de Miguel Antonio Caro. el principal pensador conservador de la época. Firme defensor de la Iglesia y la fe católica, publicó un…p. 44
[35]tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991, fue notable por el nexo…p. 41
18De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 41, 442 citas
[23]civil [...] y la sociedad religiosas". El documen- to también señala cómo la Iglesia Católica es «[una] parte esencial del orden nacio- MICHAEL J. LAROSA La Constitución de J 886 fue, en gran medida, obra de Miguel Antonio Caro. el principal pensador conservador de la época. Firme defensor de la Iglesia y la fe…p. 44
[36]papel político se man- tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991,…p. 41
19El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 1301 cita
[24]fino político liberal, escéptico, positivista, hombre de mundo para los hábitos pacatos de la sociedad colombiana, y Miguel Antonio Caro, católico ultramontano, hispanófilo tradicionalista, arrogante y huraño fuera de su círculo de íntimos, y de quien se dijo que, como cuestión de principio, no solía viajar más allá…p. 130
20El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 141 cita
[25]Nariño con La Bagatela (1811), pasando por Sergio Arboleda y su periódico La Voz Nacional (1884 - 1885), Rafael Núñez y su periódico La Luz (1881 - 1882), Miguel Antonio Caro con El Tradicionista (1871 - 1872), o José María Samper desde El Tiempo (1855 - 1872), cada uno de ellos, por nom- brar algunas de las figuras…p. 14
21Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 35, 602 citas
[27]for disturbance of the social order and public peace. A transitory clause that became especially odious to political dissidents in subsequent years authorized the government to regulate the press and punish abuses until Congress enacted a press law. The right to possess and traffic in arms was abolished. Suffrage in…p. 35
[50]paper money was intrinsically worthless and therefore violated the cardinal principle of all media of exchange. Moreover paper money constituted a forced loan extracted from individuals in an arbitrary, tyrannical manner by government. Unredeemable paper had caused much capital to flee the country, destroyed the habit…p. 60
22La hegemonía conservadoraRubén Sierra Mejía (editor) · 2018 · p. 211 cita
[28]durante la campaña de 1930 en «Realidad republicana» y el capítulo final (xv) del segundo tomo de Orientación republicana. El trabajo de Catalina Brugman (2001), valioso desde el punto de vista documental y útil como síntesis histórica del periodo republicano de gobierno, pasa por alto este hecho y considera que el…p. 21
23Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 1681 cita
[29]p í tulo sobre derechos del hombre y el ciudadano — desaparecieron las libertades de expresi ó n, imprenta, pensamiento y movimiento,, ¡ aunque se mantuvo la libertad de prensa “ en tiempo de paz ” y se concedi ó a los no cat ó licos el derecho a “ no ser molestados ” por ’ sus creencias — y lo reemplaz ó con f ó…p. 168
24Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 241, 2432 citas
[30]de la Academia Nacional de Música por Jorge Price. 1883 Fundación del Banco de Crédito Hipotecario en Bogotá. Muere el pintor José María Espinosa en Bogo- tá. Similia similibus, de Teresa Tanco de Herrera, zarzuela colombiana. -1884 Rafael Núñez, presidente de la República. Ezequiel Hurtado, pri- mer designado, ejerce…p. 241
[61]el designado Jorge Holguín retira los tratados del debate del Congreso y Reyes reasume el mando. Reyes se embarca hacia Santa Marta y abandona el país. El Congreso elige a Ramón González Valencia para terminar el sexenio, y restablece la división del país en departamentos. 1910 Reforma Constitucional: abolición de la…p. 243
25Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 275, 2832 citas
[31]de fuerte autoridad, sería elegido por un período de seis años. Núñez no quiso firmar la constitución, considerando que defraudaba justas aspiraciones nacionales y que en sus folios quedaban envueltas futuras guerras civiles. Según Miguel Samper “así concluía una época tormentosa que había comprendido la estabilidad…p. 275
[64]elegir a 70 miembros. El 4 de febrero de 1991, se instaló en el salón Elíptico del Congreso, la Asamblea. Tres constituyentes fueron elegidos como copresidentes: Alvaro Gómez Hurtado, Antonio Navarro Wolf y Horacio Serpa Uribe. El 4 de julio fue proclamada la nueva Constitución, que acentuó temáticamente los derechos…p. 283
2630 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 1411 cita
[32]que éste tome el carácter de Cuerpo Legislativo, se llenarán por designaciones hechas por los Gobernadores de los Departamentos. Artículo *. Esta Constitución empezará a regir, para los Altos Poderes nacionales, desde el día en que sea sancionada; y para la Nación, treinta días después de su publicación en el Diario…p. 141
27Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 691 cita
[33]right to grant more political rights than the rest of the nation. The federal constitution of 1858 maintained universal male suffrage for those over twenty-one years and married, as did the federal constitution of 1863. But the latter ensured that the constitutions of the states within the union should all guarantee…p. 69
28Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · p. 1971 cita
[37]organización política federalista a uno centralista. El catolicismo fue declarado como la reli- gión de la nación y la libertad de cultos se mantuvo mientras no fueran contra- rios a la moral cristiana ni a las leyes, además, se dictaminó que la educación pública sería organizada y dirigida en concordancia con la…p. 197
29Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · p. 2652 citas
[38]par- ticipara en el movimiento de emancipación. Sin embargo, en Roma el papa Pío VII publicó una encíclica (1814) exhortando a los hispanoameri- canos a la obediencia y sumisión al gobierno espa- ñol; diez años más tarde, el papa León XII tuvo una actitud semejante. De todas maneras, estos documentos fueron poco…p. 265
[39]par- ticipara en el movimiento de emancipación. Sin embargo, en Roma el papa Pío VII publicó una encíclica (1814) exhortando a los hispanoameri- canos a la obediencia y sumisión al gobierno espa- ñol; diez años más tarde, el papa León XII tuvo una actitud semejante. De todas maneras, estos documentos fueron poco…p. 265
30Colombia: Territorial Rule and the Llanos FrontierJane M. Rausch · 1999 · p. 5721 cita
[40]14; transportation in, 88, 112, 199200; violence increased in, 212; water system in, 199 Casanare River, 88, 143, 191 Casare railroad, 190 Casas, Gen. José Joaquín, 190 Casement, Roger, 19 Castellanos, Carlos, 145, 15051 Castellanos, Manuel, 176, 182, 184, 185, 186 Castillo Mariño, Rafael, 18 Castro, Cipriano, 88…p. 572
31La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 1501 cita
[41]- cordato con la Santa Sede es aprobado en 1888, que concede a la Iglesia pleno control sobre la educación nacional, total autonomía de gobierno, el fuero eclesiástico antes disputado y ventajas fiscales. Dispone también que se indemnice a la Iglesia del perjuicio por la desamortización de sus bienes, mediante pagos…p. 150
32Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850-1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 611 cita
[42]curate to suspect the orthodoxy of the protagonist Father Casafús, an intellectually curious man who tried not to get involved in the preparations for the war. On the eve of the departure of the local volunteers to join the Conservative army Father Casafús had not preached against the Liberals. In the reigning milieu…p. 61
33Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850–1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 611 cita
[43]curate to suspect the orthodoxy of the protagonist Father Casafús, an intellectually curious man who tried not to get involved in the preparations for the war. On the eve of the departure of the local volunteers to join the Conservative army Father Casafús had not preached against the Liberals. In the reigning milieu…p. 61
34Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 851 cita
[44]poco flexibles. Es decir, los beneficios fueron mayores que los costos en el contexto de la principal motivación económica, que fue de orden fiscal. Desde el punto de vista político y religioso, la desamortiza ción, de alguna manera, pretendía también ponerle coto al origen de los ma yores conflictos en el siglo XIX,…p. 85
35El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 442 citas
[45]de las bananeras: al ministro de Guerra y al general Cortés Vargas, quien ya había sido ascendido a director de la policía de Bogotá. Este contexto puso al bordo del abismo el reinado del Partido Conservador, que duraba desde 1886. El empujón final lo recibió en las elecciones de 1930 a manos de su principal aliado:…p. 44
[46]de las bananeras: al ministro de Guerra y al general Cortés Vargas, quien ya había sido ascendido a director de la policía de Bogotá. Este contexto puso al bordo del abismo el reinado del Partido Conservador, que duraba desde 1886. El empujón final lo recibió en las elecciones de 1930 a manos de su principal aliado:…p. 44
36Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1701 cita
[47]1991, cuando la Asam- blea Nacional Constituyente aprobó una nueva Carta. Bases económicas y religiosas Para llevar a cabo el proyecto de la Regeneración, Núñez tuvo que sentar unas bases económicas acordes con la centralización. Con el fin de tener una emisión de dinero que cubriese la totalidad del país, durante su…p. 170
37Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 5181 cita
[48]que llevó primero a la aceptación forzosa de sus billetes 641 Discurso de Núñez al inaugurarse el Banco Nacional, La Reforma, Bogotá, 1.º de enero de 1881. Rafael Núñez (N-5), tomo 3, pág. 78. 642 Su fundación fue autorizada por la Ley 39 de 1880; había sido uno de los puntos del discurso-programa de Núñez el 8 de…p. 518
38Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 311 cita
[51]públicas a partir de 1886." Capítulo 1 31 Vista panorámica de Bogotá en 1895. con las fábricas de Tívoli y Fenicia (envases de vidrio) en primer plano. El primer decenio de la Regeneración comportó una reactivación económica. bio y de la decadencia económica ge- neral que se había iniciado a mediados de los años…p. 31
39Homofobia y agresiones verbales: La sanción por transgredir la masculinidad hegemónica. Colombia 1936-1980Walter Alonso Bustamante Tejada · 2008 · p. 441 cita
[52]util para hacer Ia lectura de Ia h istoria de Colombia hasta 1 980. El comienzo del siglo E l proyecto de construcci6n de un Estado colo m biano en el siglo x1x estuvo m a rcado por una alta i n esta b i l idad que se ex pres6, entre otras cosas, en Ia abunda ncia de constituciones politicas nuevas y reformadas 8, Ia…p. 44
40Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · p. 1151 cita
[53]no entiende de “intelectualidades”— y fue clausurada o cuando menos intervenida por el clero y su censura. La reacción de los liberales contra el “nuevo” gobierno de los conservadores provocó uno de los periodos de más intransigencia, represión y oscurantismo de la historia colombiana, el que va de 1886 a 1903; tres…p. 115
41Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 801 cita
[54]fueron a pique y, en su forma original, resultó tan inadecuada a la realidad nacional (a pesar de reconocer mejor que la Cons- titución del 63 algunos aspectos bási- cos de esta realidad) como las anterio- res. Mientras no fue modificada, lo que ocurrió a consecuencia del gran fracaso representado por la guerra de los…p. 80
42Nueva Historia de Colombia. Vol. VI: Literatura y Pensamiento, Artes, RecreaciónÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Andrés Holguín Holguín, Juan Gustavo Cobo Borda, Luis Antonio Restrepo Arango, Enrique Santos Calderón, Eduardo Serrano Rueda, Alberto Saldarriaga Roa, Lorenzo Fonseca Martínez, Carlos José Reyes Posada, Luis Alberto Álvarez Córdoba, Otto De Greiff Haeusler, Hernando Caro Mendoza, Gloria Triana Varón, Daniel Samper Pizano, Mike Forero Nougués, Boris De Greiff Bernal · p. 1141 cita
[55]pro- liferaron en la época, se podría inten- tar una síntesis diciendo que el perio- dismo de este período se destacó por su militancia, combatividad y extrema politización. Todas esas publicaciones contribuyeron a radicalizar posiciones y a exacerbar los ánimos de unos par- tidos que buscaron los campos de ba- talla…p. 114
43Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · p. 201 cita
[56]requisitos para ser elector, permitió una alianza fugaz entre históricos conser- vadores y liberales. Cuando en noviembre de 1898 fracasó el intento de hacer aprobar una reforma electoral en el Congreso, los guerreristas liberales desple- garon sus velas y se hicieron a la mar. Entre tanto, en el conservatismo la…p. 20
44Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · p. 511 cita
[57]presos y denuncias permanentes que todavía resuenan. El poder allí implícito era mucho mayor que el tamaño de la humilde redacción de su estatuto constitucional. Pues bien, este acervo de frustraciones fue generando la dinámica necesaria para que corrientes importantes de opinión se manifestaran en favor de abrir, de…p. 51
45Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. CaribeComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 491 cita
[59]gamonal regional, que articulaba «sus intereses con los de letrados, comerciantes y burócratas pueblerinos, y conformaron poderes locales con los que el Estado [central] se vio obligado a negociar» 71. De esta manera, el control del poder político y del Estado territorial se originaba en estas redes de base hacendil,…p. 49
46Desafíos de la gobernabilidad democrática. Reformas político-institucionales y movimientos sociales en la región andinaMartín Tanaka, Francine Jácome · 2010 · p. 491 cita
[60]a los ciudadanos. La Constitución de 1991 consolidó el proceso de descentrali- zación política y administrativa que comenzó en el año de 1986 con la refor- ma que permitió la elección popular de alcaldes. Al igual, creó mecanismos de participación directa, como la iniciativa popular, y de comunicación directa con la…p. 49
47El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 931 cita
[62]protestado abiertamente contra las ilegalidades de la Hegemonía y su intento de excluir al adversario; en esto no estuvo solo). Y en efecto los nuevos diseños tuvieron al menos dos consecuencias positivas e importantes. Primero, atrajeron al Parti do l iberal al camino de la legalidad. Aquí es necesario ser un poco…p. 93
48Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 851 cita
[65]Era esperanzador ver a los tres copresidentes de la Asamblea, tan distintos, dándose la mano y liderando el proceso con convicción y convivencia. Nada menos que Álvaro Gómez, hijo del gran caudillo conservador Laureano Gómez, sentado al lado de Antonio Navarro, exguerrillero del M-19, la misma organización armada que…p. 85
49Movimientos sociales, Estado y democracia en ColombiaMauricio Archila, Mauricio Pardo (Editores) · 2001 · p. 457, 4622 citas
[66]del interés general, artículo I o. • Servir a la comunidad, garantizar derechos y deberes, fa- cilitar participación, asegurar la vigencia de un orden justo, debe- res sociales del Estado y de los particulares. Artículo 2 o. • Condiciones para la igualdad real y efectiva, medidas a fa- vor de grupos discriminados o…p. 457
[69]iniciativas con- juntas de los grupos en el poder, o son iniciativas de personajes políticos en particular o de grupos políticos que no representan a intereses de la mayoría 27, por lo que, en la práctica, los gobier- tuita (arts. 13 y 14) la asistencia pública como función del Estado (art. 16); la protec- ción del…p. 462
50¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 1541 cita
[67]través del cual se pretendía controlar la desviación que ellos mismos y sus cómplices representaban. 57. Según Mauricio Rubio, en 1999, en juicio sin sumario, la probabilidad de que un 218 INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica La Constitución de 1991, sin embargo, de cuyo nacimiento hablaremos a…p. 154
51Una vida, muchas vidasGustavo Petro Urrego · 2021 · p. 1801 cita
[68]medias, jóvenes y algunos asala- riados. Mejor dicho, la modernidad colombiana. No salió, ·en cambio, el electorado rural, el de provincia, el popular; Y ese hecho marcó la historia de Colombia, porque lo que debió haber sido un tratado de paz, como el jurista italiano Norberto Bobbio lla.111aba a las constituciones,…p. 180
52Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · p. 501 cita
[70]la sociedad (trabajadores asalariados principalmente, pero también campesinos e indígenas y sectores medios urbanos), el conservatismo perdió terreno político para las cruciales elecciones de 1930. La división en dos candidaturas y el errático comportamiento de la Iglesia --cuyos jerarcas vacilaron en apoyar a uno u…p. 50
53Colombia and World War I and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 11 cita
[71]ONE Colombia in 1914 In 1914 the republic of Colombia, located in the northwest corner of the South American continent with an area of 461,606 square miles and a population of 5,476, 604, seemed poised to embrace the twentieth century with a period of rapid development. 1 Having put aside the unstable poli- tics and…p. 1
54Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 2152 citas
[72]ambiguo carácter del régimen político que las instituciones nacionales simplemente se copiaron de las extranjeras, volviendo la espalda a las condicio- nes reales en las cuales se desenvolvía la política nacional. Esto tiene algo de cierto en relación con los aspectos formales del ré- gimen (el tipo de constitución,…p. 215
[73]ambiguo carácter del régimen político que las instituciones nacionales simplemente se copiaron de las extranjeras, volviendo la espalda a las condicio- nes reales en las cuales se desenvolvía la política nacional. Esto tiene algo de cierto en relación con los aspectos formales del ré- gimen (el tipo de constitución,…p. 215