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Biografía

León XIII

Regeneración

1810–1903

16 min de lectura36 documentos
Nacimiento2 de marzo de 1810
Fallecimiento20 de julio de 1903
RolesPapa de la Iglesia católica (1878-1903) · Obispo de Perugia (1846-1878)
Lugar principalColombia
Período históricoRegeneración1886–1929
03

La biografía

Vincenzo Gioacchino Pecci —León XIII para la historia— gobernó la Iglesia católica entre 1878 y 1903. Su pontificado proporcionó el marco diplomático y doctrinal en el que la Santa Sede y Colombia concluyeron el Concordato de 1887 y el Convenio de Misiones de 1902; ambos fueron negociados y suscritos por representantes, no personalmente por el papa. Rerum Novarum, promulgada en 1891, ofreció además un vocabulario duradero para la cuestión social católica. La Regeneración, sin embargo, respondió ante todo a conflictos y decisiones políticas colombianas: León XIII fue un interlocutor decisivo para formalizar acuerdos con la Santa Sede, pero no el árbitro único del régimen ni la causa necesaria de la Constitución de 1886.

02

Línea de vida

  1. 1810

    Nacimiento en Carpineto Romano

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    Vincenzo Gioacchino Pecci nació el 2 de marzo de 1810 en Carpineto Romano, en el Lacio.

  2. 1837

    Ordenación sacerdotal

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    Fue ordenado sacerdote el 31 de diciembre de 1837 después de su formación eclesiástica y jurídica en Roma.

  3. 1843

    Nunciatura en Bélgica

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    Ejerció como nuncio apostólico en Bélgica durante la década de 1840, una experiencia central en su formación diplomática.

  4. 1846

    Obispo de Perugia

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    Comenzó su largo gobierno como obispo de Perugia; fue creado cardenal en 1853.

  5. 1878

    Elección como papa

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    El 20 de febrero de 1878 fue elegido papa y tomó el nombre de León XIII.

  6. 1879

    Aeterni Patris

    Leer contexto

    Promulgó Aeterni Patris, programa de restauración de la filosofía cristiana con especial referencia a santo Tomás de Aquino.

  7. 1881

    Apertura del Archivo Vaticano

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    Dispuso la apertura del Archivo Vaticano a investigadores, aplicada desde 1881.

  8. 1887

    Concordato con Colombia

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    Sus plenipotenciarios y los de Colombia concluyeron el Concordato el 31 de diciembre de 1887; fue ratificado en febrero de 1888.

  9. 1891

    Rerum Novarum

    Leer contexto

    El 15 de mayo de 1891 promulgó Rerum Novarum sobre la cuestión obrera, la propiedad, la asociación y las obligaciones sociales.

  10. 1902

    Convenio de Misiones

    Leer contexto

    Representantes de la Santa Sede y del gobierno colombiano concluyeron el Convenio de Misiones del 27 de diciembre de 1902.

  11. 1903

    Muerte en el Vaticano

    Leer contexto

    Murió el 20 de julio de 1903, después de veinticinco años de pontificado.

La semblanza: un papa entre dos mundos

Pecci nació el 2 de marzo de 1810 en Carpineto Romano, un pueblo del Lacio entonces incorporado al efímero imperio napoleónico. Murió el 20 de julio de 1903 en el Vaticano, tras un pontificado de veinticinco años que solo el de Pío IX, su antecesor inmediato, había superado en longitud dentro de la memoria moderna. La cifra no es anecdótica: la duración de ambos pontificados —treinta y dos años el uno, veinticinco el otro— explica en buena medida por qué la impronta del siglo XIX romano sobre la Iglesia latinoamericana fue tan honda y persistente.

León XIII heredó de Pío IX una Iglesia acorralada. La Revolución Francesa había clausurado, apenas dos décadas antes de su nacimiento, la era milenaria del pacto entre altar y trono: templos y conventos habían sido saqueados, sacerdotes y religiosos asesinados o desterrados, y en el terreno de las ideas se habían instalado con fuerza el ateísmo, el agnosticismo y una crítica racionalista de la religión que la Iglesia sintió como amenaza existencial. Pío IX había respondido con la encíclica Quanta Cura y su Syllabus de 1864, síntesis de las posiciones teológico-políticas del catolicismo contra el liberalismo: allí se condenaba la idea de que el Papa y los ministros de la Iglesia debieran excluirse de la administración de las cosas temporales y se rechazaban los principios del Estado moderno que buscaban limitar la autoridad eclesiástica.

León XIII heredó el clima defensivo del pontificado de Pío IX, pero no fue autor del Syllabus de 1864. Conservó posiciones doctrinales antiliberales y, al mismo tiempo, practicó una diplomacia más flexible: buscó acuerdos jurídicos, restableció relaciones y ensayó aproximaciones a gobiernos modernos. Esa combinación de conservadurismo doctrinal y pragmatismo diplomático ayuda a explicar su entendimiento con la Regeneración colombiana, sin reducir a Pío IX al anatema ni atribuir a Pecci una ruptura completa con su antecesor.

Los orígenes: formación romana y aprendizaje diplomático

Pecci se formó en el ambiente que había reconstruido la Iglesia después del terremoto revolucionario. Estudió en el Colegio Romano y en la Academia de Nobles Eclesiásticos, la cantera diplomática del papado, y allí adquirió las herramientas que definirían su carrera: el derecho canónico, la teología tomista y el conocimiento minucioso de los engranajes de la Curia. En 1837 fue ordenado sacerdote, y su ascenso dentro del gobierno pontificio fue rápido.

Su verdadero aprendizaje como estadista de la Iglesia ocurrió lejos de Roma. En 1843 fue enviado como nuncio a Bruselas, capital de un joven Reino de Bélgica que era, en la Europa de entonces, un laboratorio singular: un Estado católico dotado de una constitución liberal que garantizaba libertades de culto, prensa y enseñanza. En ese cargo trató directamente con un régimen que había encontrado un modo de coexistencia entre catolicismo y liberalismo constitucional, y estableció además contactos con las cortes de Londres y París. Fue una escuela que muchos de sus predecesores no habían tenido, y su huella se advertirá después en la disposición del papa a firmar concordatos allí donde el enfrentamiento frontal parecía estéril.

De regreso en Italia, Pecci fue destinado a Perugia y gobernó esa diócesis durante más de tres décadas. Fue obispo de Perugia —no arzobispo— desde 1846 hasta su elección pontificia; allí publicó cartas pastorales, impulsó iniciativas diocesanas y fue creado cardenal en 1853. En 1877, Pío IX lo nombró camarlengo, oficio que desempeñó antes del cónclave de 1878.

El 20 de febrero de 1878, apenas dos semanas después de la muerte de Pío IX, el cónclave lo eligió papa. Tenía 68 años, una edad avanzada para la época que hizo pensar a muchos electores en un pontificado de transición. Se equivocaron: reinaría un cuarto de siglo.

La trayectoria: un pontificado de veinticinco años

El pontificado de León XIII comenzó bajo la sombra de una derrota reciente e irreversible. En 1870, apenas ocho años antes de su elección, el joven Reino de Italia había ocupado Roma y anexado los Estados Pontificios, poniendo fin a más de mil años de soberanía temporal del papado. Pío IX se había declarado entonces "prisionero del Vaticano", y León XIII heredó esa condición sin resolverla: durante todo su reinado se negó a reconocer al Estado italiano y a la vez rehusó las opciones más radicales que algunos católicos intransigentes reclamaban. La llamada "cuestión romana" quedaría abierta hasta los Pactos de Letrán de 1929, ya bajo Pío XI.

Frente a los Estados, León XIII desplegó una diplomacia de reconstrucción: promovió acuerdos, restableció jerarquías y actuó como mediador en conflictos como el hispano-alemán por las islas Carolinas. En el gobierno intelectual de la Iglesia, Aeterni Patris (1879) impulsó la restauración de la filosofía cristiana siguiendo especialmente a santo Tomás de Aquino, pero el propio texto excluyó de la imitación aquello que no concordara con verdades posteriores o resultara inverosímil. También dispuso en 1881 la apertura del Archivo Vaticano a investigadores. Fue un programa fuerte de renovación tomista, no una obligación filosófica sin matices.

Su gran secretario de Estado fue el cardenal Mariano Rampolla del Tindaro, figura decisiva de la diplomacia vaticana durante buena parte del pontificado y hombre de confianza para las negociaciones más delicadas. En torno a Rampolla se organizó el aparato que trató con Colombia, con Alemania —donde el Kulturkampf de Bismarck fue negociado hasta su desactivación gradual— y con Francia, a la que León XIII pidió, en la política del ralliement, aceptar la República y trabajar dentro de ella.

El 15 de mayo de 1891 León XIII promulgó Rerum Novarum, una de las encíclicas fundacionales de la doctrina social católica moderna. El texto trató la cuestión obrera, defendió la propiedad privada frente al socialismo, reconoció la asociación de trabajadores, el descanso y la obligación de un salario suficiente, y asignó responsabilidades a patronos, trabajadores, Estado e Iglesia. No sostuvo que la caridad hubiera dejado de ser necesaria: la mantuvo como deber cristiano junto con exigencias de justicia y protección. Su recepción posterior fue plural y no debe confundirse con el nacimiento instantáneo de una tradición enteramente nueva.

Colombia entra en escena: el largo camino al Concordato

Las relaciones entre las repúblicas hispanoamericanas y la Santa Sede atravesaron tensiones desde la independencia. El breve Etsi longissimo de Pío VII fue expedido el 30 de enero de 1816 —no en 1814 ni como encíclica— y exhortó a los prelados americanos a la obediencia a la monarquía española. Después, los gobiernos republicanos buscaron reconocimiento y capacidad de presentar candidatos para las sedes episcopales. En Colombia ese proceso fue gradual y disputado; no equivale a la creación instantánea de un episcopado nacional autónomo ni puede atribuirse a una sola concesión pontificia.

Con todo, el Vaticano se mostró siempre reacio a aceptar la pretensión republicana de heredar el patronato regio: el derecho, ejercido por la Corona española desde la conquista, de nombrar obispos, intervenir en tribunales eclesiásticos, recibir diezmos y controlar el clero regular y secular. Los gobiernos colombianos del siglo XIX sostuvieron que ese derecho pasaba automáticamente al nuevo Estado; Roma se negó sistemáticamente a admitirlo.

El conflicto entre Iglesia y liberalismo se agudizó a mediados del siglo XIX con la desamortización, la tuición de cultos y las reformas educativas. Las relaciones diplomáticas se rompieron en 1861. Colombia y la Santa Sede las habían establecido en 1835 y las reanudaron en 1881, antes de la llegada de Giovanni Battista Agnozzi como delegado apostólico en 1882. Agnozzi tampoco fue el primer representante pontificio en el país: Gaetano Baluffi había ejercido desde 1836. La cronología muestra una recomposición previa al Concordato, no una apertura diplomática enteramente nueva en 1882.

La normalización fue más compleja que una negociación directa entre Agnozzi y Rafael Núñez. Hubo gestiones sucesivas de representantes colombianos y pontificios, y el desenlace correspondió a otra etapa diplomática. La situación matrimonial de Núñez aparece en correspondencia y estudios como una dificultad personal y política, pero la evidencia revisada no permite afirmar que condicionara formalmente la firma del Concordato a la anulación de su primer matrimonio. El acuerdo definitivo fue concluido por el cardenal Mariano Rampolla, en nombre de la Santa Sede, y Joaquín F. Vélez, plenipotenciario de Colombia.

La derrota del federalismo radical en la guerra civil de 1885 y la convocatoria del Consejo de Delegatarios, que elaboró la Constitución de 1886, cambiaron el escenario. El nuevo texto, redactado por representantes de los antiguos Estados en Bogotá, reemplazó el orden federal de Rionegro por un centralismo estricto y estableció un vínculo estrecho entre el Estado y la Iglesia. Su artículo 38 declaró que "la Religión Católica, Apostólica, Romana, es la de la Nación", y que los poderes públicos la protegerían y harían respetar "como esencial elemento del orden social", con la aclaración de que la Iglesia no sería formalmente oficial y conservaría su independencia. El artículo 40 permitió la libertad de cultos solo para aquellos que no fueran contrarios a la moral cristiana ni a las leyes, y el artículo 41 dispuso que la educación pública sería organizada y dirigida en concordancia con la religión católica.

El Concordato fue concluido el 31 de diciembre de 1887 y ratificado el 24 de febrero de 1888 por medio de los plenipotenciarios Mariano Rampolla y Joaquín F. Vélez. Sus artículos 12 y 13 sometieron la enseñanza pública a la religión y moral católicas y otorgaron autoridad de vigilancia a los ordinarios; otros artículos regularon los efectos civiles del matrimonio canónico y la competencia eclesiástica sobre sus causas. En materia patrimonial no devolvió simplemente los bienes desamortizados: reconoció obligaciones, compensaciones y deuda consolidada. El acuerdo amplió las prerrogativas eclesiásticas durante la Regeneración, pero su aplicación varió por institución y territorio y fue discutida y reformada en las décadas siguientes.

El Concordato de 1887 cerró formalmente una etapa del litigio entre la Iglesia y el Estado colombiano y creó un nuevo régimen de cooperación y privilegios. No recompuso “todo lo demás” ni llevó la firma personal de León XIII: lo suscribieron representantes con plenos poderes y lo ratificaron las partes. El papa respaldó la política concordataria de su pontificado, pero las cláusulas concretas fueron producto de una negociación bilateral y de la política interna de la Regeneración.

La Rerum Novarum y su travesía hacia Colombia

Cuatro años después del Concordato, León XIII promulgó la Rerum Novarum. La encíclica fue leída en Europa como respuesta al desafío del movimiento obrero organizado y como intento de sustraer a los trabajadores católicos de la órbita socialista. En Colombia, donde el proletariado industrial era aún incipiente, su recepción fue más lenta y más mediada.

La recepción colombiana de Rerum Novarum fue gradual y desigual. La Conferencia Episcopal de 1913 fue un hito nacional para la Acción Social Católica y el mutualismo, pero no el primer contacto del país con la encíclica: círculos de obreros, cajas de ahorro e iniciativas católicas habían comenzado a organizarse antes. Más que un silencio de veintidós años seguido por una difusión súbita, las fuentes muestran apropiaciones locales que adquirieron mayor coordinación institucional en la década de 1910.

Cuando la encíclica se difundió, encontró un terreno peculiar. El pensamiento social católico convergió con ciertas corrientes del pensamiento político colombiano: el propio Rafael Núñez, en sus últimos años, hallaba en las enseñanzas de León XIII una confirmación de sus críticas al liberalismo económico individualista y a la desprotección de los trabajadores. La Iglesia veía con buenos ojos las sociedades de ayuda mutua y prestó apoyo activo a su difusión.

Pero la relación entre los primeros núcleos obreros y el catolicismo institucional fue ambivalente. La clase obrera colombiana en formación integró una síntesis particular de tres tradiciones —cristianismo, racionalismo liberal y socialismo— y recogió la primera de forma crítica respecto a la Iglesia oficial: era una tradición cristiana, sí, pero no exactamente católica ni obediente. En regiones como la Costa Atlántica, donde la presencia clerical en la vida cotidiana laboral era menor que en el interior andino, la influencia eclesiástica sobre los trabajadores fue más débil, y Barranquilla mostró desde temprano una vida obrera menos permeada por el catolicismo.

La enseñanza social católica siguió influyendo en Colombia durante el siglo XX. En la formación y los escritos de Camilo Torres aparecen la tradición cristiana, la doctrina social de varios papas y una crítica a una caridad separada de transformaciones estructurales. Eso permite situarlo dentro de una historia católica más amplia, pero no establecer una línea causal directa y exclusiva desde Rerum Novarum hasta su opción armada. Entre ambos momentos mediaron otras encíclicas, movimientos sociales, debates teológicos y la experiencia política colombiana.

El Convenio de Misiones: la última consecuencia del sistema

En los últimos meses del pontificado de León XIII, el gobierno de José Manuel Marroquín y representantes de la Santa Sede concluyeron el Convenio de Misiones del 27 de diciembre de 1902, dentro del marco del Concordato de 1887. El acuerdo llegó después del Tratado de Wisconsin del 21 de noviembre, uno de los pactos que cerraron la Guerra de los Mil Días. No fue una firma personal de Marroquín con el Vaticano, sino un instrumento bilateral tramitado por sus delegados.

El Convenio reorganizó y financió territorios de misión, elevó el subsidio anual de veinticinco mil a setenta y cinco mil pesos y dispuso recursos adicionales para el Caquetá; también dio a vicarios y prefectos una influencia explícita sobre nombramientos civiles y enseñanza. La delegación posible de facultades civiles, penales y judiciales a los misioneros provenía ya del artículo 2 de la Ley 72 de 1892, mientras el artículo 3 de esa ley había autorizado un auxilio anual de cincuenta mil pesos. Distinguir norma y convenio evita atribuir a un solo documento todo el régimen misional.

En territorios como La Guajira, los Llanos, Caquetá y Putumayo, distintas órdenes religiosas asumieron tareas educativas, de reducción y mediación con autoridades. El peso de capuchinos, franciscanos y otras congregaciones cambió según región y fecha; no todas ejercieron simultáneamente justicia, policía, educación y gobierno económico, y mencionar a los consolatos para 1902 resulta anacrónico en este contexto colombiano. Más que sustituir de manera uniforme a un Estado ausente, las misiones formaron parte de modalidades estatales de incorporación territorial apoyadas por leyes, subsidios y funcionarios.

Para muchos pueblos indígenas, el régimen misional implicó internados, disciplina laboral, transformación lingüística y religiosa y controles sobre la movilidad; también operó junto a policías, colonos y autoridades. En la Amazonía, estas prácticas coincidieron temporalmente con la expansión cauchera y, en años posteriores, con atrocidades que no habían quedado atrás en 1902. Son procesos conectados por la ocupación territorial y la coerción, pero no una secuencia simple en la que las misiones reemplazaron una “era del caucho” ya terminada.

Que el pontificado de León XIII se cerrara en Colombia con este acuerdo —firmado el año anterior a su muerte— dice mucho sobre el alcance del sistema concordatario que había ayudado a construir. No se trataba solo de proteger a la Iglesia frente a un Estado potencialmente hostil, como en los concordatos europeos de su tiempo; se trataba, en la periferia colombiana, de que la Iglesia sustituyera al Estado allí donde este no llegaba o no quería llegar.

Su red: los actores del sistema concordatario

El régimen concordatario no fue obra de un solo hombre. En Roma, Mariano Rampolla encabezó la Secretaría de Estado; en Colombia actuó una sucesión verificable de representantes pontificios: Giovanni Battista Agnozzi, Luigi Matera, Antonio Sabatucci y Antonio Vico durante el pontificado de León XIII. Del lado colombiano, Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro impulsaron la Regeneración, mientras Joaquín F. Vélez representó al país en la firma del Concordato. Esta red diplomática y política es más precisa que atribuir los acuerdos a la voluntad y firma personal del papa.

En la jerarquía eclesiástica colombiana, la figura de Bernardo Herrera Restrepo —arzobispo de Bogotá durante décadas a partir de 1891— fue central para articular la política de la Iglesia con el Partido Conservador. Herrera Restrepo encarnó la aplicación práctica del sistema concordatario en el terreno pastoral y político.

Otros obispos llevaron la doctrina antiliberal a extremos que la propia jerarquía a veces prefería moderar. Ezequiel Moreno Díaz, obispo de Pasto, declaró en 1903 —el año mismo de la muerte del pontífice— que "el liberalismo es el gran enemigo de la Iglesia y de la sociedad", e impartió a su clero instrucciones sobre la absoluta incompatibilidad entre liberalismo y catolicismo. Un año antes, en julio de 1902, se había redactado un juramento para los liberales arrepentidos que quisieran reconciliarse con la Iglesia, en el que estos debían condenar "sin reserva alguna y de corazón todo tipo de liberalismo religioso o político y todas aquellas falsas libertades que amenazan y perjudican nuestra fe católica". Los sacerdotes se guiaban por textos como Las enseñanzas de la Iglesia sobre el liberalismo, que muchos obispos glosaron en sus "cuestiones de púlpito y confesionario".

Toda esta arquitectura descansaba doctrinalmente en la herencia del Syllabus de Pío IX, en las enseñanzas del Concilio Vaticano I y en el Concilio Plenario de Obispos Latinoamericanos, corpus que rechazaba los conceptos básicos de liberalismo, naturalismo, socialismo y racionalismo. León XIII no derogó nada de ese acervo: lo administró.

La huella: qué dejó, cómo se la disputa

La incidencia de León XIII en Colombia puede medirse en dos escalas. Durante su pontificado se consolidó un régimen concordatario que reforzó la presencia católica en educación, matrimonio, misiones y vida pública. En las décadas siguientes ese arreglo continuó influyendo, pero fue reinterpretado por conflictos políticos, reformas constitucionales, un nuevo Concordato y decisiones judiciales. Hablar de una marca uniforme durante todo el siglo XX ocultaría esas rupturas.

Durante varias etapas, sectores de la Iglesia católica intervinieron en la vida política, la educación y la movilización electoral, y el conflicto religioso fue una línea divisoria importante entre liberales y conservadores. La intensidad y orientación de esa intervención variaron entre diócesis, obispos y coyunturas; no toda la Iglesia actuó como un bloque ni cada conducta posterior puede deducirse del Concordato de 1887. Los estudios sobre las relaciones Iglesia-Estado permiten describir una influencia prolongada, no adjudicar al pontificado de León XIII decisiones concretas de la jerarquía colombiana medio siglo después.

La Constitución de 1886 permaneció vigente hasta 1991, pero su régimen religioso cambió antes. La reforma constitucional de 1936 reemplazó disposiciones anteriores y autorizó convenios con la Santa Sede sobre bases de recíproco respeto, más que limitarse a suprimir una sola frase. El nuevo Concordato fue suscrito en 1973 y aprobado por la Ley 20 de 1974. La Constitución de 1991 garantizó libertad e igualdad religiosa; después, la sentencia C-027 de 1993 declaró inexequibles varias normas concordatarias y decisiones posteriores han reiterado el carácter laico y pluralista del Estado. Fue una transformación por etapas, no un cambio iniciado únicamente en 1991.

Rerum Novarum fue uno de los textos usados por el catolicismo social colombiano, junto con encíclicas posteriores, pastorales locales y experiencias organizativas. Ayudó a legitimar mutualismo, asociaciones obreras y debates sobre asistencia y justicia social, pero esas corrientes fueron heterogéneas y no todas derivaron directamente del documento de 1891. En el caso de Camilo Torres, la enseñanza social de varios papas fue una de múltiples tradiciones formativas; convertirla en punto común demostrable de todo el arco hasta la teología de la liberación excedería la evidencia revisada.

La Regeneración colombiana fue contraria a la tendencia secularizadora que predominó en buena parte de la región, aunque la comparación no autoriza una excepcionalidad absoluta: Ecuador y otros países también celebraron concordatos y siguieron cronologías propias de conflicto y cooperación eclesiástica. León XIII no fue el motor interno de la Regeneración. Su gobierno fue una contraparte necesaria para celebrar un concordato con la Santa Sede, pero no una condición suficiente —ni demostrablemente indispensable— para toda la arquitectura política de 1886. El resultado surgió de la convergencia entre diplomacia pontificia, proyecto regenerador y negociadores concretos.

León XIII murió en el Vaticano el 20 de julio de 1903, a los 93 años, y fue sucedido por Pío X. En Colombia había terminado la Guerra de los Mil Días; Panamá se separaría meses después, en noviembre. El Concordato y el Convenio de Misiones siguieron influyendo durante varias generaciones, aunque modificados por nuevas leyes, acuerdos y constituciones. Su huella en la historia religiosa y diplomática colombiana fue profunda, pero no puede medirse con el superlativo indemostrable de que ningún otro papa o actor extranjero haya pesado tanto.

04

Conexiones del archivo

Red histórica

05

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

36 documentos · 47 fragmentos
01Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · Página 411 cita
[1]

brisa misteriosa restauraba el barco eclesial y hacía encallar a los barcos enemigos 62. Este nuevo modelo de relación Iglesia y sociedad no fue fortuito. La iglesia europea venía de experimentar una época muy crítica, cuando, tras la Revolución Francesa, a finales del siglo XVIII, sobrevino una ola de confrontaciones…

p. 41
02La Religión en ColombiaCarlos Arboleda Mora · 2010 · Páginas 143, 1502 citas
[2]

síntesis de las posiciones teológico políticas sostenidas por la Iglesia católica contra las ideas liberales y modernas sobre el Estado que se habían desarrollado durante el siglo XIX. Eran principios políticos irreconcilia- bles. De acuerdo con los principios liberales, el Papa y los ministros de la Iglesia se debían…

p. 143
[43]

y catolicismo integral en Colombia. La reforma religiosa de López Pumarejo” en Historia crítica. N. 19, enero-junio 2000. pp- 68-106. http://www.lablaa.org/blaa- virtual/letra-r/rhcritica/arias2.htm#_ftn14 235 Conferencias Episcopales de Colombia, t. I (1908-1953), Bogotá, Secretariado Permanente del Epis- copado,…

p. 150
03Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · Página 591 cita
[3]

u otro punto programático y doctrinario, aunque siempre buscaban mantener a su colectividad al comando del Estado. Tal era el caso de aquella que se expresaba en el periódico El Nuevo Tiempo y en la revista El Gráfico y que se hizo conocer con el nombre de los Leopardos. Conformada por jóvenes que comenzaban a dar sus…

p. 59
04The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · Página 1331 cita
[4]

the deep-rooted political and re- ligious conflict that shaped the institutional relations between Church and state in Colombia—from the Independence period through the late nineteenth century. Since the “discovery” of América, altar and throne had governed jointly, as the pa- pacy conceded to the Spanish Crown…

p. 133
05Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · Páginas 30, 482 citas
[5]

las parro- quias; la dotacién de los templos, monasterios y hospitales; la revisi6n de las sentencias de los tri- bunales eclesiésticos; la autorizacién para la circu- laci6én y aplicacién de todas las disposiciones pa- pales y el recibo de los diezmos que la Iglesia re- caudaba para sus atenciones. Por su parte, la…

p. 30
[24]

Papel Periddico Illustrado». Durante su mandato se firmé el concordato con el Vaticano, que ponia fin al largo litigio entre la Iglesia y el Estado, A la izquierda, entrada en Bogoté del arzobispo monsenor José Telesforo Patil. El arzobispo desempené un destacado papel en los anos iniciales del Movimiento de la…

p. 48
06Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Páginas 167, 1702 citas
[6]

la inspección o la tuición de cultos, con lo cual la Iglesia quedó sometida, no sólo a la vigilancia sino AAA SS EE El país en la segunda mitad del siglo XIX El arzobispo Manuel Iglesia y el Estado, el ar- José Mosquera y sacer- zobispo defendió los de- dotes jesuitas. En la pri- rechos eclesiásticos, por mera gran…

p. 167
[19]

1991, cuando la Asam- blea Nacional Constituyente aprobó una nueva Carta. Bases económicas y religiosas Para llevar a cabo el proyecto de la Regeneración, Núñez tuvo que sentar unas bases económicas acordes con la centralización. Con el fin de tener una emisión de dinero que cubriese la totalidad del país, durante su…

p. 170
07Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · Página 851 cita
[7]

poco flexibles. Es decir, los beneficios fueron mayores que los costos en el contexto de la principal motivación económica, que fue de orden fiscal. Desde el punto de vista político y religioso, la desamortiza ción, de alguna manera, pretendía también ponerle coto al origen de los ma yores conflictos en el siglo XIX,…

p. 85
08Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · Páginas 219, 2242 citas
[8]

Ho: Fras, que en su concepto obstaculiza- ban la prosperidad de la mación La ley de junio 15 de 1853, llamada Ley deSeparación Absoluta de la Igle- el Estado, introdujo algunas dis- posiciones sobre los bienes de las en- tidades religiosas. Por ejemplo, esta- bleció que los templos católicos, así como sus bienes y…

p. 224
[47]

y empe- zaron a dar resultados concretos, Si- multineamente el nuncio es Madrid informó que había obtenido el bene- plácito español para que el Vaticano pudiese recibir a los diplomáticos americanos en calidad de agentes pri- vados con ines eclesiásticos, aunque el gobierno español insistió en que la Santa Sede no…

p. 219
09Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · Página 1921 cita
[9]

libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…

p. 192
10De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · Páginas 41, 512 citas
[10]

tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991, fue notable por el nexo…

p. 41
[41]

y el socialismo, el obispo de Pasto". Ezequiel Moreno Díaz. impartió instrucciones muy claras a su clero sobre la ab 01uta incompatibilidad del liberalismo (ni qué hablar del sociali.mo) con el catolicismo. En 1903, Moreno dijo: «El liberalismo es el gran enemigo de la Iglesia y de la sociedad, y tenemos que atacarlo…

p. 51
11De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · Páginas 41, 512 citas
[11]

papel político se man- tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991,…

p. 41
[42]

ensayo sobre el cristianismo y el socialismo, el obispo de Pasto". Ezequiel Moreno Díaz. impartió instrucciones muy claras a su clero sobre la ab 01uta incompatibilidad del liberalismo (ni qué hablar del sociali.mo) con el catolicismo. En 1903, Moreno dijo: «El liberalismo es el gran enemigo de la Iglesia y de la…

p. 51
12¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · Página 681 cita
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la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…

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13Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · Página 101 cita
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el Senado de Plenipotenciarios, tom6 posesion de la jefatura del gobierno de la Union Colombiana el general Ju- lian Trujillo, el presidente de la corporacién, doctor Rafael Nunez, inaguro el periodo de la denominada «regeneracién», implicita en este enunciado suyo: hemos llegado a un punto en que estamos con-…

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14Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · Página 1231 cita
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de otro lugar 46. La percepción de los vencedores de la Guerra Civil de 1884 a 1885 era que la constante inestabilidad política era la culpa - ble de todos los males que aquejaban el país. Y en especial, consideraban que la causa de esta inestabilidad era el sistema de gobierno federado. Entonces, una vez finalizada…

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15Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · Página 1201 cita
[15]

los limitó a solo aquellos que no fueran contrarios a la moral cristiana y a las leyes (Artículo 40), y en su Artículo 38 estableció con claridad lo que será dominante durante los siguientes cincuenta años: “La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la de la Nación; los Poderes públicos la protegerán y harán que…

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16Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · Página 891 cita
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carry out the constitution and will of the people expressed in this act, concerning the form of provisional government that has been installed; and to defend our sacred Roman Catholic Apostolic Religion until the last drop of blood has been sacrificed.’” 4 Subsequent constitutions, including that of 1991, but with the…

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1730 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · Página 1081 cita
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años más, mediante las formalidades que prescriba la ley. Ofrécese la misma garantía a los propietarios de obras publicadas en países de lengua española, siempre que la Nación respectiva consigne en su legislación el principio de reciprocidad y sin que haya necesidad de celebrar al efecto convenios internacionales.…

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18Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · Páginas 197, 2102 citas
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organización política federalista a uno centralista. El catolicismo fue declarado como la reli- gión de la nación y la libertad de cultos se mantuvo mientras no fueran contra- rios a la moral cristiana ni a las leyes, además, se dictaminó que la educación pública sería organizada y dirigida en concordancia con la…

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recursos generales, la misión del Casanare había dejado de ser la que más recursos recibía, en tanto que la del Caquetá (manejada por los capuchinos) y la de la Intendencia Oriental eran ahora las más beneficiadas por el Estado. Las de La Guajira, el Chocó y el Darién seguían recibiendo importantes rubros, mien- tras…

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19Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · Página 3331 cita
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V que pertenecían a la derecha del par- tido de la derecha. Es decir, que esa división expresaba la antigua pugna conservadora entre históricos y nacio- nalistas, los problemas generacionales del partido y, por supuesto, las diver- gencias ideológicas. Los enfrentamientos con la Iglesia En las relaciones entre la…

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20Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · Páginas 114, 1282 citas
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central de intervenir en la política de cada estado soberano en la década de los setenta, y la de unos estados intentando mani- pular la de los vecinos, trajo consigo un resquebrajamiento no sólo de la unidad política sino también del mercado interior, porque las rivalidades llevaron a implantar adua- nas que frenaban…

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amenazaran con abandonar la República. 129 Bfiíní dicerfiis ítraópits uí Crlrpois Gráfica 18 Fuente: Kalmanovitz, 2012. La República tuvo también una regla de sucesión clara pero sesgada del partido en el poder, con serios proble- mas en los derechos de la oposición, como los vetos a la participación liberal en el…

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21El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · Página 1261 cita
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perspectiva nacional, extraordinariamente matizada en las localidades, dos regímenes políticos dominaron el periodo. Como veremos en las páginas y capítulos siguientes, tuvieron implicaciones en el modelo económico. Desde 1850 hasta 1885 hay un predominio liberal con breves interregnos entre 1854 y 1861. El régimen…

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22Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · Página 2701 cita
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la Santa Sede en 1887, dar í an a la Iglesia Cat ó lica el control completo de la educaci ó n por lo menos hasta 1930, é poca en que los gobiernos liberales iniciaron una recupera ci ó n de las prerrogativas del Estado en materias educativas a. MANUAL DE HISTORIA III 279 5 ¡ 1 art í culo 41 de la Constituci ó n de…

p. 270
23Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · Página 3451 cita
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acuerdo con la Santa Sede, pero hizo negar la aceptación a la Convención Nina-Camargo, pues deseaba promover él mismo su propio Concordato. 348 Nueva Historia de Colombia. Vol. // José María Quijano Wallis, encargado por Rafael Núñez pora negociar en el Vaticano con León XJtl los términos del Concordato, primer…

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24Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · Página 441 cita
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dación de un régimen confesional. Las disposiciones constitucionales y concordatarias hicieron del catolicismo una pieza fundamental del andamiaje del Estado colombiano, lo que se vio reflejado de inme- diato en los planos educativo, moral, social y cultural. Además de su influencia en la sociedad y en el individuo,…

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25Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · Página 671 cita
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fun- cionar más que como complemento. El Estado estimula, protege y ayuda, pero ahí debe concluir el campo de su intervención. Ahora, más allá del complejo tejido interno de las justificaciones ideoló- gicas en que este precepto se apoya, hay que decir que su realización sig- nificó en el plano práctico la renuncia…

p. 67
26Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · Página 1511 cita
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period show a decline in enrolments, and the central governments neglected public education almost totally to the point that, in some years, it included no item for education in the na- tional budget. 8 The education reform of President Eustorgio Sal gar proposed compulsory elementary schooling, neutrality in…

p. 151
27Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · Páginas 7, 17, 1643 citas
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Thousand Days, but soon after the fighting ceased, President José Manuel Marroquín and the Vatican signed the Convention on Missions of 1902. This agreement granted to the religious orders absolute authority to govern, police, and educate the natives in their mission territories. It also gave them control over the…

p. 7
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Boyacá the Llanos of San Martín and Casanare re- spectively and ordered the national government to administer those regions as it judged convenient. Four months later, Decree 392 of January 17, 1893, declared each a “national intendancy” in which the chief administrative officer, or intendant, was appointed by the…

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vicar is a bishop or priest with jurisdiction over an unorganized territory that is not yet ready to be a full diocese. An apostolic prefect is a priest who heads a missionary area even less developed than that of a vicariate. If a prefecture grows and flourishes, it is elevated to an apostolic vicariate. The usual…

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28La tierra no basta. Colonización, baldíos, conflicto y organizaciones sociales en el CaquetáCentro Nacional de Memoria Histórica, Erika Andrea Ramírez Jiménez · 2017 · Página 141 cita
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la memoria de los habitantes de la región y es fundamental para entender sus identidades y la fortaleza de sus organizaciones sociales. En la zona sur se dieron, por su parte, procesos de colonización eclesiástica llevados a cabo por misiones capuchinas, franciscanas y consolatas, a las que se les delegó la…

p. 14
29Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. AmazoníaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 451 cita
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entre 1932 y 1933. Al final de la guerra la Casa Arana se retiró al Perú. Sin embargo, la retirada de la Casa Arana –e incluso de otras caucheras que años más tarde cesarían actividades debido al auge del caucho producido en el Sudeste Asiático–, no significó el fin del suplicio para los pueblos indígenas, pues ya se…

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30Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · Página 2071 cita
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el carácter de sociedades de ayuda mutua, los primeros sectores empresariales no sólo permitían su existencia, sino que muchas veces se afiliaban a ellas también. La Iglesia Católica, por su parte, las veía con buenos ojos, por lo que les había prestado todo su apoyo para difundirlas. En 1913 la Conferencia Episcopal…

p. 207
31El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · Página 4571 cita
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paso. Se podría llegar aun a la justificación del infanticidio. El monopolio de la riqueza ha tomado otra forma, pero continúa; y si el desamparo y la prostitución de la generalidad no son mayores, débese a la misericor- dia de la proscrita intervención de la autoridad pública en muchos asuntos de industria. El mismo…

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32Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · Página 2261 cita
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occidentales. A las tra- diciones católicas e hispánicas, se les unen en el siglo pasado el utilitarismo y el racionalismo positivista, encarna- dos éstos en el radicalismo neograna- dino de mitad de siglo. Por otro lado, la preocupación por las clases menos favorecidas (plasmada tanto en el pen- samiento del papa…

p. 226
33Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · Página 291 cita
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should be, above all else, “a pro¬ fession of love at all times.” It must be a love that has as its chosen, though not exclusive, object the poor. The priesthood is either directed to the poor or it is not an authentic priesthood. In this orientation to the poor a severe lack of social justice is dis¬ covered when one…

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34Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · Página 1101 cita
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Vaticano Primero, del Concilio Plenario de Obispos 1.a tinoa- mericanos, y las enseñanzas del Syl/alms, rechazaban los conceptos básicos de libera li smo, naturalismo, socialismo y racionalismo. En julio de 1902 se emitió otro juramento para los li berales que qui- sieran renegar; el arrepentido condenaba < < sin…

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35Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader · 2002 · Página 2652 citas
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par- ticipara en el movimiento de emancipación. Sin embargo, en Roma el papa Pío VII publicó una encíclica (1814) exhortando a los hispanoameri- canos a la obediencia y sumisión al gobierno espa- ñol; diez años más tarde, el papa León XII tuvo una actitud semejante. De todas maneras, estos documentos fueron poco…

p. 265
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par- ticipara en el movimiento de emancipación. Sin embargo, en Roma el papa Pío VII publicó una encíclica (1814) exhortando a los hispanoameri- canos a la obediencia y sumisión al gobierno espa- ñol; diez años más tarde, el papa León XII tuvo una actitud semejante. De todas maneras, estos documentos fueron poco…

p. 265
36Historia de la primera República de Colombia, 1819-1831. "Decid Colombia sea, y Colombia será"Armando Martínez Garnica · 2019 · Página 7831 cita
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Centenario, Ministerio de la Presidencia de la República, 2004, volumen II, 63-76. Laurent, Muriel. Contrabando, poder y color en los albores de la República. Nueva Granada, 1822- 1824. Bogotá: Ediciones Uniandes, 2014. Lemos Guzmán, Antonio José. Obando. De Cruzverde a Cruzverde. Popayán: Instituto del Li - bro,…

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