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Idea · Estados Unidos de Colombia

Olimpo Radical

El Olimpo Radical designa a la generación de dirigentes liberales que hegemonizó el poder en Colombia entre 1863 y 1886, bajo la Constitución de Rionegro, impulsando el federalismo extremo, el librecambio, la educación laica y la separación entre Iglesia y Estado en los Estados Unidos de Colombia.

3.919 palabras51 documentos76 fragmentos citados
Olimpo Radical

Trayectoria de una idea

  1. 1847

    Giro librecambista de Florentino González

  2. 1849

    Cristalización del liberalismo radical

  3. 1853

    Constitución liberal de 1853

  4. 1854

    Derrota de la coalición militar-artesanal

  5. 1858

    Confederación Granadina

  6. 1861

    Desamortización de bienes de manos muertas

  7. 1863

    Constitución de Rionegro y fundación de los Estados Unidos de Colombia

  8. 1867

    Deposición de Mosquera y Ley 20 de neutralidad

  9. 1870

    Reforma educativa radical

  10. 1876

    Guerra civil de 1876

  11. 1880

    Ascenso de Núñez y fin de la hegemonía radical

  12. 1886

    La Regeneración liquida el Olimpo Radical

03

La lectura

El Olimpo Radical no fue una aristocracia ni una plutocracia, sino una minoría ilustrada de políticos, periodistas y maestros que se pensó a sí misma como educadora de un país que aún no la comprendía, nutrida en el utilitarismo de Bentham y la economía de Bastiat y Say. Su obra más perdurable y más frágil fue la Constitución de Rionegro de 1863, que llevó el federalismo a extremos sin parangón en América Latina: estados casi soberanos con milicias propias, un gobierno central sin ejército permanente y una ley que le ordenaba cruzarse de brazos ante las guerras civiles internas. La hegemonía territorial del grupo fue siempre menor que su hegemonía ideológica: Antioquia y Tolima permanecieron bajo control conservador, y la federación que gobernaban desde Bogotá fragmentó el mercado interior con aduanas que erosionaron su propia base material. La división entre radicales y la facción independiente de Núñez, sumada a la incapacidad de los dirigentes para mantenerse unidos en momentos cruciales, entregó el poder a sus adversarios sin que mediara una derrota militar definitiva, y la Regeneración de 1886 construyó su propio proyecto precisamente sobre las ruinas —y contra los excesos— del experimento radical.

El Olimpo Radical

Entre 1863 y 1878, un grupo de abogados, periodistas y hacendados de fortuna modesta gobernó Colombia bajo el nombre grandilocuente de Estados Unidos de Colombia y con la convicción de que un país podía organizarse desde el librecambio, la separación entre Iglesia y Estado, la educación laica y una federación de estados casi soberanos. Los llamaron el Olimpo Radical, con una mezcla de admiración por su brillo intelectual y de sorna por la distancia entre sus aulas benthamitas y el país que gobernaban. El experimento produjo la Constitución más audazmente liberal de la historia colombiana, la de Rionegro de 1863; también produjo guerras civiles endémicas, un Estado sin monopolio de la violencia, un mercado interior fragmentado por aduanas y una economía exportadora que fue perdiendo, uno a uno, sus productos-boom en los mercados europeos. La Regeneración de Rafael Núñez lo liquidó en 1886 con una constitución centralista y un concordato con la Santa Sede que definirían, por reacción, la Colombia del siglo siguiente. Entender el Olimpo Radical es entender por qué el Estado colombiano moderno es como es —y no solo por lo que hizo, sino por lo que se hizo contra él.

Qué fue el Olimpo Radical

La expresión designa a la generación de dirigentes liberales que hegemonizó el poder en Colombia durante la vigencia de la Constitución de Rionegro, entre 1863 y 1886, con su núcleo más denso entre 1867 y 1878. Los nombres se repiten en el mando presidencial y en los ministerios: Manuel Murillo Toro, Santos Acosta, Santos Gutiérrez, Eustorgio Salgar, Santiago Pérez Manosalva, Aquileo Parra. A su lado, sin siempre pasar por la primera magistratura, operaron los intelectuales-políticos que dieron forma doctrinaria al proyecto: Salvador Camacho Roldán, Miguel Samper, Manuel Ancízar, Florentino González, entre otros publicistas que sostuvieron el andamiaje del régimen.

No eran una aristocracia terrateniente ni una plutocracia comercial. El perfil dominante era el del hombre público dedicado a la política, la enseñanza y el periodismo, de fortuna modesta o independiente, con alguna hacienda o negocio comercial en el trasfondo. Habían estudiado en las escuelas de derecho donde durante años se enseñó el utilitarismo político de Jeremías Bentham, y su economía política mezclaba a Frédéric Bastiat, Jean-Baptiste Say y una fe firme en el librecambio. Se sabían minoría ilustrada en un país mayoritariamente rural, católico y analfabeto, y esa conciencia atraviesa toda la retórica del período: el radicalismo se pensó como maestro de un país que aún no lo comprendía.

El apodo mismo —Olimpo— es póstumo y ambivalente. Alude a la altura ateniense de sus discursos y a la distancia olímpica respecto de las mayorías cuyos derechos, sobre el papel, ampliaban. Restituirlo históricamente pide no confundir el brillo con la solidez: el edificio institucional que estos hombres levantaron era, a la vez, el más ambicioso y el más frágil que Colombia había ensayado.

Antes del Olimpo: gólgotas, draconianos y la fractura de mediados de siglo

Los partidos Liberal y Conservador cristalizaron como organizaciones formales hacia finales de la década de 1840; los antiguos "ministeriales" pasaron a llamarse conservadores después de 1849, y del otro lado el liberalismo empezó a diferenciarse en corrientes. La revolución francesa de 1848 llegó como sacudida al mundo neogranadino: los jóvenes liberales, que serían llamados gólgotas, encontraron en las jornadas europeas la evidencia de que su programa era el signo del siglo. Militares y artesanos formaron una coalición con parte del liberalismo, y en 1849 el Congreso eligió presidente al general José Hilario López, abriendo el ciclo reformista.

El gobierno de López y luego el de José María Obando —presidente entre el 1 de abril de 1853 y el 21 de abril de 1854— desmontaron piezas centrales del orden colonial: fue abolida la esclavitud, se suprimió el monopolio estatal del tabaco, se permitió la venta de tierras indígenas, se adoptó formalmente el librecambio. Ese giro tarifario venía de atrás: en 1847, siendo ministro de Hacienda de Tomás Cipriano de Mosquera, Florentino González había impulsado nuevas tarifas aduaneras a contramano de la prudencia fiscal de los gobiernos anteriores de Francisco de Paula Santander y José Ignacio de Márquez, que habían temido tocar los ingresos aduaneros por ser la principal fuente del fisco. En 1853 se promulgó una constitución de orientación liberal que introdujo la libertad religiosa, debilitó las atribuciones del presidente y comenzó a distribuir facultades entre el gobierno central y las provincias.

Pero el liberalismo se partió. Los gólgotas, jóvenes radicales activos sobre todo entre 1850 y 1854, se identificaban con el comercio, el librecambio y una modernización acelerada. Los draconianos —el ala que apoyó a Obando— estaban más cerca de los artesanos urbanos y los militares del ejército de la independencia; el arancel fue uno de los ejes de la ruptura, junto con tensiones religiosas y político-sociales. El desenlace fue el golpe de abril de 1854 y la coalición militar-artesanal que lo respaldó, derrotada militarmente ese mismo año. El aplastamiento consolidó la doctrina librecambista, aunque la hegemonía radical dentro del liberalismo tardaría todavía años en cuajar.

Conviene una advertencia contra las lecturas fáciles: las líneas económicas no coincidían con las líneas partidistas. Fundadores del conservatismo como Julio Arboleda, Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro habían defendido el librecambio antes de la ruptura. La disunidad interna que exhibió el liberalismo en 1854 facilitaría el retorno conservador con Ospina Rodríguez a finales de la década, y de ese retorno saldría la siguiente guerra civil, la que abriría paso al Olimpo.

La arquitectura federal: de 1855 a Rionegro

El federalismo colombiano no nació de golpe. La Constitución de 1853 lo insinuó al repartir facultades entre centro y provincias. En 1855, el Congreso reformó ese texto para otorgar estatuto federal a Panamá y habilitó, mediante ley simple, la creación de otros estados: pronto siguieron Antioquia, Santander, Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Bolívar y Magdalena. La Constitución de 1858 formalizó el esquema bajo el nombre de Confederación Granadina, con ocho estados federales cuyo sometimiento al gobierno central quedaba acotado a materias como crédito nacional, ejército y marina, y relaciones exteriores.

Esa arquitectura no aguantó. Cuando el presidente Mariano Ospina Rodríguez intentó, a finales de la década, medidas que los estados liberales percibieron como centralistas, Mosquera —principal fuerza política y militar del Cauca— se levantó en armas. La guerra civil de 1860-1862 terminó con la victoria liberal, la toma de Bogotá y la convocatoria de una convención constituyente. Mosquera aprovechó su gobierno provisional para tomar decisiones decisivas: por el decreto del 9 de septiembre de 1861 ordenó la desamortización de los bienes de manos muertas, adjudicando a la nación los bienes y rentas de corporaciones civiles y eclesiásticas —con excepción de los de propiedad individual sin carácter de fundación— y expropió tierras, casas y edificios de comunidades religiosas, cerrando conventos que desacataran las órdenes. La motivación principal fue fiscal —el fisco estaba agobiado por la deuda y por los costos de las guerras—, pero el efecto político fue mucho más largo: la Iglesia católica quedó enfrentada al nuevo régimen en términos irreconciliables.

La Convención de Rionegro se instaló el 4 de febrero de 1863 en el pueblo antioqueño del mismo nombre. La dominaron los liberales victoriosos, pero por dentro pulsaba una tensión: los seguidores de Mosquera —caudillo indispensable pero ideológicamente errático, cuyo autoritarismo personalista incomodaba tanto a amigos como a enemigos— chocaban con el radicalismo doctrinario. De ese choque salió el texto más singular de la historia constitucional colombiana.

La Constitución de Rionegro unió a perpetuidad a nueve estados soberanos bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia. Rompió con toda la tradición: fue la primera carta que no comenzó con la invocación En nombre de Dios, sino con la fórmula En nombre y por autorización del pueblo y de los Estados Unidos Colombianos. Los estados podían ejercer cualquier función no reservada expresamente al poder central, mantener milicias propias, determinar quién tenía derecho al voto, e incluso emitir sus propias estampillas postales. La Constitución solo podía enmendarse por consentimiento unánime de todos los estados —una cláusula que hacía casi imposible su reforma. El período presidencial se fijó en dos años sin reelección inmediata, en parte para conjurar el caudillismo mosquerista. Se garantizaron derechos individuales de amplio alcance: inviolabilidad de la vida humana con abolición de la pena de muerte, libertad religiosa pública y privada, libertad de expresión e imprenta.

El precio del radicalismo fue paradójico. El sufragio universal masculino que la Constitución de 1853 había consagrado quedó, de facto, revertido: al remitir a cada estado la definición del electorado, más de la mitad retrocedió del sufragio universal, que no había funcionado del todo a satisfacción de los propios liberales. El texto más avanzado en derechos individuales del siglo XIX colombiano restringió la base electoral que otro texto, una década antes, había ampliado.

El Estado sin monopolio de la violencia

La pieza más reveladora de la arquitectura de Rionegro no está en la Constitución sino en una ley posterior: la Ley 20 de 1867. Obligaba al gobierno de la Unión a observar la más estricta neutralidad cuando en algún estado se levantara una porción de ciudadanos contra el gobierno existente. Difícil imaginar una renuncia más explícita al monopolio estatal de la violencia. El Estado nacional no tenía ejército permanente propio, no podía formalmente intervenir en los asuntos de los estados que lo constituían, y por ley debía cruzarse de brazos ante las guerras civiles internas.

En la práctica, el gobierno central hizo trampas: recurrió a apoyos ilegales y armados a través de la guardia nacional para inclinar los conflictos internos hacia sus aliados. La "neutralidad" escondía favoritismo y corrupción. Los banqueros antioqueños conservadores sufrieron expropiaciones y humillaciones bajo el gobierno radical caucano de Tomás Rengifo; en otros contextos, el poder central adoptó medidas que favorecían a ciertos bancos en detrimento del público durante los conflictos. La cultura política se ajustó al vacío institucional: la disputa electoral entre facciones liberales y conservadoras se volvió estructuralmente violenta, porque no había mecanismos legítimos de arbitraje. Se conservaba, eso sí, una norma tácita de moderación hacia los civiles: se saqueaba a los ricos y se aplicaba el zurriago a los propietarios hostiles, pero no se los mataba; había un orgullo compartido por las formas de respeto al enemigo desarmado.

La Ley 20 fue derogada en 1880, pero su espíritu —la renuncia estatal a un monopolio efectivo sobre la violencia— probó ser más duradero que su letra. Décadas más tarde, en los años cincuenta del siglo XX, algún eco de esa renuncia reaparecería en el comportamiento parcial del Ejército y la Policía durante La Violencia.

Los hombres del Olimpo

El más alto entre pares fue Manuel Murillo Toro (1816-1880). Oriundo de Chaparral, en el Tolima, periodista, jurista y político de larga trayectoria, llegó a la presidencia de la república por primera vez en 1864 y encarnó el ideal radical de gobernante ilustrado, laico, moderado en las formas y firme en los principios. Su muerte en 1880 —el año en que Rafael Núñez fue elegido presidente por primera vez— fue leída, con razón, como un cierre generacional.

Alrededor de Murillo Toro se ordenó una constelación. Santos Acosta ejerció la presidencia después de un episodio decisivo en 1867: la deposición del propio Mosquera, cuyo autoritarismo se había vuelto insoportable incluso para sus antiguos aliados liberales. Santos Gutiérrez y Eustorgio Salgar siguieron en la primera magistratura entre finales de los sesenta y comienzos de los setenta, en la ventana más estable del régimen. Santiago Pérez Manosalva, hombre de letras y periodista, presidió entre 1874 y 1876. Aquileo Parra, comerciante santandereano, llegó al poder en 1876 en medio de la crisis que desataría la guerra civil de ese año.

En el terreno de las ideas —y del periodismo, que en esa generación era la misma cosa— Salvador Camacho Roldán y Miguel Samper fueron los grandes teóricos económicos del librecambio radical, mientras José María Samper transitaba de posiciones radicales a la crítica de sus excesos y José María Rojas Garrido asombraba desde la tribuna con fama de orador excepcional. Manuel Ancízar y Florentino González —este último, artífice del giro librecambista de 1847— eran ya figuras de la generación anterior cuando el Olimpo cristalizó, pero su huella intelectual atravesó toda la etapa.

La hegemonía territorial de estos hombres fue, sin embargo, mucho menor que la ideológica. Entre 1867 y 1877, los comerciantes bogotanos lograron a través del Partido Liberal algo cercano a una hegemonía política, pero confinada principalmente al Estado Soberano de Cundinamarca. Dos estados —Antioquia y Tolima— fueron dominados por los conservadores durante buena parte del período. El "Olimpo" gobernaba desde Bogotá una federación en la que sus adversarios controlaban regiones enteras y las utilizaban como bases de operaciones políticas y, cuando hacía falta, militares.

Educación, Iglesia y el detonante de 1876

La pieza más ambiciosa del programa radical, junto con el federalismo mismo, fue la reforma educativa de 1870. Contempló la creación de un sistema de instrucción pública dirigido desde el Estado, con escuelas normales de formación docente en todos los estados de la federación. Para llevar la reforma a la práctica, el gobierno contrató una misión pedagógica de maestros alemanes protestantes —un gesto de audacia política considerable en un país mayoritariamente católico. Los párrocos podrían impartir instrucción religiosa fuera del horario escolar; era el mínimo compromiso que los reformadores creyeron necesario, y para los sectores más tradicionalistas fue de entrada intolerable.

Los resultados, sobre el papel, fueron notables. Se pasó de unos 22.000 niños escolarizados a mediados de siglo a aproximadamente 60.000 en 1870, y para 1876 se contabilizaban 1.464 escuelas con 79.123 escolares. Cifras modestas para un país entero, pero un cambio de escala en la relación del Estado con la niñez, que tocaba de lleno la esfera hasta entonces reservada a la Iglesia.

La reacción no se hizo esperar. La guerra civil de 1876-1877 estalló en el gobierno de Aquileo Parra, en un contexto en que el liberalismo estaba dividido entre parristas (radicales) y nuñistas (independientes). Las causas se entrelazaban —tensiones sociorraciales viejas, rivalidades regionales—, pero el detonante fue la reacción conservadora y clerical contra el proyecto de educación laica. Clérigos de Palmira, Cartago y Tuluá abanderaron la causa antirreformista. La guerra se libró principalmente en el Cauca y el Tolima durante once meses, con un marcado componente sociorracial: las tropas liberales, predominantemente negras y mulatas, destruyeron propiedades y atacaron a propietarios conservadores; el saqueo de Cali en la Nochebuena de 1876 pasó a la memoria de los vencidos como emblema del terror radical.

El costo fiscal fue devastador: la guerra costó el 118% del presupuesto nacional aprobado para 1878. Un Estado ya débil en recursos quedó todavía más frágil, precisamente en el momento en que necesitaba consolidarse. La victoria liberal permitió a los santandereanos promulgar legislación anticlerical adicional, con destierro del obispo de Pamplona y arresto de clérigos. Pero la victoria militar escondía una derrota política de fondo: el conservatismo había demostrado capacidad de movilización armada masiva, la Iglesia había recuperado protagonismo político como bandera de oposición, y las rivalidades internas del Partido Liberal —parristas contra nuñistas— habían quedado expuestas como fisura irreparable.

La economía del librecambio y sus límites

El proyecto radical descansaba sobre un supuesto económico: que el librecambio y la exportación de productos agrícolas insertarían a Colombia en el mercado mundial y generarían la prosperidad que sostendría el Estado liberal. Los sucesivos booms —tabaco, añil, algodón, quina— fueron acompañando la ilusión. El núcleo del auge tabacalero estuvo en la región de Ambalema, con una gran factoría para la exportación, y duró aproximadamente hasta 1870, cuando se cerraron las compras de tabaco colombiano en Bremen. El Banco de Londres, México y Suramérica, establecido en 1846, se liquidó en 1869 arrastrado por la crisis tabacalera.

Cada boom perdió rentabilidad en los mercados europeos por razones estructurales: escasez de capitales, técnicas de producción rudimentarias, altos costos de transporte, organización servil o familiar del trabajo. Entre 1850 y 1863, los dirigentes se concentraron casi exclusivamente en el desarrollo de la economía exportadora mediante la empresa privada y con mínima intervención estatal; el desarrollo de la infraestructura de transporte no fue una prioridad de política gubernamental. El fracaso sucesivo de los productos-boom fue enseñando una lección amarga: incluso una economía exportadora eficaz requería transporte terrestre —caminos, ferrocarriles— que el Estado tenía que impulsar. Después de 1863, la élite empezó a reconocerlo, y en las décadas siguientes se iniciaron proyectos de construcción de líneas férreas.

Bajo el régimen federal, además, la descentralización fiscal se profundizó: la Constitución de 1863 otorgó a los estados mayor autonomía tributaria, y las funciones del gobierno nacional en educación y vías de comunicación quedaron muy limitadas. Peor aún, la disputa entre el gobierno federal y los estados soberanos, y entre estados vecinos, llevó a la implantación de aduanas internas que frenaron el comercio interior. El país que sus dirigentes querían abrir al mundo se cerró sobre sí mismo. La base material del régimen radical se erosionaba justo en el momento en que sus adversarios recuperaban aliento.

Núñez, la independencia y el desenlace

Rafael Núñez había sido liberal, ministro, miembro del propio establecimiento radical. Su distanciamiento fue gradual. Como presidente del Senado de Plenipotenciarios, pronunció el 1 de abril de 1878 la frase que quedaría asociada al inicio de la Regeneración: regeneración administrativa fundamental o catástrofe. En ese momento, según él mismo aclararía después, no tenía en mente sustituir el sistema federal ni cambiar los fundamentos de la Constitución de 1863; su concepto inicial de regeneración implicaba subsistencia de las instituciones constitucionales. La distinción importa: la liquidación del Olimpo no era un guion escrito de antemano.

La escisión entre parristas radicales y nuñistas independientes se consolidó como fractura del liberalismo. Los independientes acabaron aliándose con los conservadores para respaldar a Núñez frente al candidato radical Aquileo Parra. En 1880, Núñez llegó por primera vez a la presidencia. El destino del régimen quedó sellado ese mismo año con la muerte de Manuel Murillo Toro. Los radicales quedaron sin caudillo comparable, y sus dirigentes —dedicados a la política, la enseñanza y el periodismo, sin fortunas grandes ni maquinaria armada— no supieron o no pudieron usar su preeminencia intelectual para retener el poder. Se colocaron a la defensiva en los momentos cruciales, y sus adversarios —antioqueños, Miguel Antonio Caro, Carlos Holguín— se articularon para imponer sus propias metas.

El desenlace vino con el turbamiento del orden público de 1884-1885. En ese contexto, Núñez impulsó la convocatoria de un Consejo Nacional de Delegatarios que redactó una nueva constitución. Reunió a delegados de los distintos estados, con participación de liberales nuñistas y conservadores; entre estos últimos, Miguel Antonio Caro fue el gran arquitecto doctrinario. La Constitución de 1886 fue dada el 4 de agosto y sancionada el 5 de agosto por el designado José María Campo Serrano. Estableció un gobierno centralista, presidente elegido por voto directo con período de seis años, y división del país en departamentos. Núñez y Eliseo Payán fueron designados presidente y vicepresidente por seis años. El propio Núñez no quiso firmar personalmente el texto: dijo que defraudaba justas aspiraciones nacionales y que en sus artículos quedaban envueltas futuras guerras civiles. El pronóstico se cumpliría.

El Concordato de 1887 con la Santa Sede completó la operación al otorgar a la Iglesia católica el control sobre el sistema de educación pública, a cambio de concesiones sobre sus derechos económicos. Era, en materia educativa, un retorno a la posición eclesiástica de la Colonia. El ciclo radical estaba cerrado.

Los ecos: 1886-1930 y más allá

La Regeneración inauguró una hegemonía conservadora que gobernaría Colombia hasta 1930. El período 1886-1903 fue de censura y olvido: la obra de intelectuales liberales y librepensadores fue arrinconada, la Universidad Nacional fue cerrada, la represión cultural borró institucionalmente la huella del radicalismo. Hasta 1930, la educación media y universitaria estuvo dominada por el pensamiento conservador de tendencia clerical.

La liquidación del federalismo, sin embargo, no resolvió las tensiones que había querido conjurar. Entre 1887 y 1900 fueron expedidas 18 leyes reglamentarias de la división político-administrativa dentro de los departamentos: testimonio de que las fuerzas locales eran más difíciles de acomodar de lo que el centralismo imaginaba. El resentimiento provincial contra Bogotá no había nacido con Rionegro y no murió con la Regeneración.

La Guerra de los Mil Días (1899-1902) fue la respuesta armada del liberalismo a la exclusión regeneracionista, una de las contiendas más largas y sangrientas de la historia colombiana. Antes de estallar, conservadores históricos y liberales habían formado una alianza fugaz, motivada en parte por la crítica compartida a la Regeneración y la demanda de reforma electoral; los históricos expresaron sus posiciones en documentos como el Manifiesto de los 21 y Las bases. La guerra terminó con la derrota liberal y agudizó las hostilidades entre Bogotá y el departamento de Panamá, esencialmente liberal —contexto de tensión que enmarcó las negociaciones del tratado canalero con Estados Unidos y precedió a la separación del istmo en 1903.

El fin de la hegemonía conservadora llegó en 1930, con la modernización capitalista iniciada esa década y, cinco años después, la Reforma universitaria de Alfonso López Pumarejo, que abrió los claustros a corrientes de pensamiento distintas al conservadurismo clerical. Solo entonces empezó a recuperarse el período radical desde una mirada menos partidista. La Constitución de Rionegro había difundido valores —origen popular del poder, igualdad de derechos independientemente de la situación económica, social y étnica— que se incorporaron a la ideología política nacional aceptada por amplios grupos de la población, no solo por una élite educada. Comparado con el desempeño de constituciones centralistas y autoritarias en otros países latinoamericanos, el balance del período radical no resulta tan negativo como durante décadas se afirmó.

Balance de un experimento

El Olimpo Radical portaba contradicciones estructurales que lo hacían insostenible en su forma extrema: un Estado que había renunciado por ley al monopolio de la violencia, una economía exportadora frágil que colapsaba producto por producto sin generar la base fiscal necesaria, un mercado interior balcanizado por aduanas interestatales, una hegemonía política de sus dirigentes confinada en la práctica a Cundinamarca. La educación laica y el conflicto con la Iglesia añadieron una guerra civil catastrófica en 1876-1877 que consumió más de un presupuesto anual.

Pero la Constitución de 1886 no fue la respuesta inevitable a ese fracaso estructural. Fue una respuesta política sobredeterminada. El propio Núñez, en 1878, no imaginaba sustituir el sistema federal; fue la alianza táctica entre liberales disidentes y conservadores, la muerte oportuna de Murillo Toro y la incapacidad radical para arbitrar su fractura interna lo que convirtió la crisis administrativa en liquidación constitucional. La coalición Núñez-Caro aprovechó las debilidades del federalismo para imponer un centralismo confesional que excedía con mucho lo que la crisis estructural exigía. Definió así, negativamente, por reacción, el Estado colombiano del siglo XX: centralista, confesional, hostil a la autonomía regional, incubador de nuevos ciclos de violencia bipartidista.

La grandeza del Olimpo Radical estuvo en haber intentado —en un país pobre, mayoritariamente rural, dividido por regiones y por razas— la construcción de un Estado laico, federal y garante de derechos individuales amplios. Su fracaso estuvo en haber creído que el brillo de sus discursos y la solidez de sus doctrinas podían suplir la ausencia de un ejército propio, de una hacienda pública robusta y de una base social organizada más allá de los comerciantes bogotanos. Sus adversarios entendieron mejor el país; los derrotaron, y con la derrota se llevaron por delante, junto con los excesos, también las conquistas. Lo que la Constitución de 1991 recuperaría un siglo después —la libertad religiosa, los derechos individuales amplios, cierta descentralización administrativa— llevaba, sin confesarlo siempre, el aire de Rionegro.

04

En el archivo

4 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

06

Documentos y fragmentos citados

51 documentos · 76 fragmentos

01Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 130, 1432 citas
[1]

í a llevado al poder, pero pon í an el acento en el cambio y' el progreso m á s que en el mantenimiento del orden y la tradici ó n. El cambio m á s brusco de este gobierno fue la adopci ó n ines perada del liberalismo econ ó mico internacional. Aunque é ste hab í a sido un deseo de casi todos los dirigentes, rebajar…

p. 130
[33]

el fraude para garantizar ese voto era grande, tanto para los poderes locales como para el gobierno de la federaci ó n. Las divisio nes del Partido Liberal se convert í an en incentivos para golpes y re voluciones y, como dos estados fueron dominados por los conserva dores (Antioquia y Tolima), la disputa por los…

p. 143
02The Ideal of the Practical: Colombia's Struggle to Form a Technical EliteFrank Safford · 1976 · p. 189, 3312 citas
[2]

meant specifically "natural philosophy," or physics and allied natural sciences. Gólgotas: young radical Liberals in Colombia of the years 1850-1854. Guanentá: a mountainous region in southern Santander characterized by many small communities nestling in pockets in the broken terrain; the largest communities in the…

p. 331
[54]

efforts of this period were negated to some degree by the drag of traditional social values. But even more substantial obstacles stood in the way. With little industrial activity or transportation develop- ment, few jobs existed for the technically trained. After 1863 this situation improved. Some of the factors that…

p. 189
03Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 239, 2692 citas
[3]

en la región de Santander, abogaban por la supresión del estanco del tabaco que les impedía la expansión de la producción, y secundaban también las reformas fiscales, en especial la abolición del diezmo eclesiástico que pesaba duramente sobre ellos. Los terratenientes, por el contrario, eran los partidarios del statu…

p. 239
[41]

el período colonial en Antioquia, por ejemplo, como la Iglesia “era dependiente de las diócesis de Popayán y Cartagena, a donde fluían hasta el fin del período colonial los diezmos percibidos en la Provincia se dificultó el florecimiento de los latifundios eclesiásticos”.²²⁷ Desde el momento en que los bienes…

p. 269
04El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 82, 1132 citas
[4]

Julio Arboleda, Mariano Ospina Rodrí- guez y José Eusebio Caro, habían defendido con entusiasmo el librecambio 4. Esta dicotomía entre librecambio y democracia se acentuó más profundamente en el pensamiento de la élite conservadora con el advenimiento del romanticismo político radi- cal y plebeyo producto de las…

p. 82
[32]

57. 11 Entre las muchas descripciones contemporáneas, véase especialmente A. Cuervo, Cómo se evapora un ejército, París, 1900, que ofrece la versión de la guerra del 60-61 desde el campo gubernamental y S. Camacho Roldán, Memorias, pp. 151-231, que describe las actitudes de la juventud liberal hacia Mosquera desde su…

p. 113
05Historia doble de la Costa. Tomo 2: El Presidente NietoOrlando Fals Borda · 2002 · p. 140, 1732 citas
[5]

eran igualmente portentosos para los 4. HACIA LA FORMACIÓN SOCIAL NACIONAL: LA SUPERESTRUCTURA DEPENDIENTE J u a n José Nieto y Adolfo Mier vivieron un perido de siete años entre 1848 y 1854 que los más autorizados historiadores colombianos y extranjeros coinciden en señalar como de cambio revolucionario, el primero…

p. 173
[31]

del poder urbano hasta saturar poco a poco la campiña, la sabana y el playón. De manera muchas veces irracional, los facciosos quisieron abrir aún más la distancia entre el país político y el país nacional, y hacer pagar a justos por pecadores —el campesinado inerme— en la refriega bipartidista. Esto lo veremos…

p. 140
06Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 245, 5632 citas
[6]

escrito esta frase: «Aprovechemos, pues, esta época de esperanzas y de decisión…». Eso es la época de 1850: una jornada decisionista en la historia de la cultura y de la economía nacionales: la decisión de destruir la eco- nomía colonial. La decisión de realizar una revolución social y plantear una revolución…

p. 245
[36]

y 1860 ». Conviene anotar, ante algunas afirmaciones que hace el señor Samper, que toda Constitución —decisión polí- tica— sólo puede ser adoptada por un partido político que imponga sus teorías en torno al Estado y al Derecho, y que en tal virtud reorganice la sociedad y la economía. Las deci- siones políticas que…

p. 563
07Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · p. 17, 212 citas
[7]

tidos conservador y liberal, y unos afos de agitadas controversias politicas, econdémicas y religiosas, pues se consideraba necesario luchar con denuedo para acabar de manera definitiva con el orden co- lonial. Pero también favorecié la cultura, con la or- ganizacion de la Comisién Corografica, dirigida por el coronel…

p. 21
[15]

del Beebe ¢ Ae tee batndoe Ue mstrs Critvrtrrmoe gus tfervetla, Ka rensde en dectetuas 4 ta “goin ai fillicd c @. Bfilitle a4 eZ a Wtieele te.S oe Go elarter Lobes aped dé Poliagata Blaine, Lb nen! See Fon dintaciesen, Mag datiun, Pannva: Doerlar dor ¢ Blhiorra, ried doe peyperlen a sereele fers tor aelee Ae ape…

p. 17
08Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 110, 1372 citas
[8]

la Indepen- dencia. Este cambio, sin embargo, era más rápido cuando la situación de demanda (doméstica y externa) hacía irresistible para la clase dirigente la posibilidad de enormes ganancias. Durante el período 1845-1885las riendas del gobierno estuvieron en manos de los liberales radicales (o "gólgotas", como se…

p. 110
[39]

encontraran oneroso el procedimiento. Además, cuando las condiciones económicas no eran buenas, se hacía imposible (o, al menos, inconveniente) pagar siquiera el modesto 6% que, se suponía, debían producir los activos legados. En consecuencia, tampoco es sorprendente que se hubieran pedido reformas al sistema. No…

p. 137
09Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · p. 471 cita
[9]

de Independencia, influida por la ideología utilitarista, presionaba un ambicioso programa de reformas tendiente a vincular la economía colombiana al mercado mundial. Entre las reformas propuestas descollaban la supresión de algunos monopolios estatales --siendo el del tabaco el más importante--, la adopción formal…

p. 47
10Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 39, 3202 citas
[10]

enjoyed. A coalition that included the leader of the Chorographic Commission, Agustín Codazzi, repressed the popular uprising mil- itarily on the ground. When back in control, Liberal and Conserva- tive party leaders deployed the technology of constitutionalism to create Estados Soberanos, or sovereign states,…

p. 39
[49]

so that state coffers could expand along with public instruction. Radical Liberals understood how the precarious place of the public education network in each state reflected their own tenu- ous hold on political power through client networks. In the wake of the Civil War of 1876 to 1877, political rivalries and…

p. 320
11Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 1091 cita
[11]

and worried about lax morality and Protestant education. The Church generally adhered to a Conservative sociopolitical agenda. The Liber- als who ascended to power at midcentury would make it a point to harass the Church, but the Church would fight back energetically. General José Hilario López ascended to the…

p. 109
12Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1571 cita
[12]

magistrados de la Corte Suprema de Justicia y pro- curador general de la Nación, pero cada uno de ellos debía escogerse en elecciones distintas, por lo que el país vivía en permanente debate electo- ral. Acogiéndose a lo estipulado en la Constitu- ción, las provincias de Bogotá, Cauca, Córdoba, Cundinamarca, Chocó,…

p. 157
13Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 341 cita
[13]

gobernaciones y la mayoría de las alcaldías en su contra. Su corto gobierno se caracterizó por su intento de mantener la paz entre los partidos y la aprobación de una nueva constitución. El 21 de mayo de 1853 Obando proclamó la nueva constitución del país, que puso fin a la constitución ministerial de Márquez de 1843.…

p. 34
14Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 1131 cita
[14]

de la cual se había llegado al número de 36 provincias para el momento de ex- pedición de la nueva Constitución, dio paso a partir de este año a un proceso inverso, de agru- pación de las provincias en entidades de mayores dimensiones y capacidades, que fueron la antesala del federalismo. El vigoroso impulso federal…

p. 113
15Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1391 cita
[16]

práctico y espíritu de trabajo”. 28 El gobierno de Ospina estaba desgarrado por las disidencias regionales y demostraba dificultad para gobernar con eficiencia a todo un país desde la remota Bogotá. La comunicación era lenta, las leyes de la capital se ignoraban, y era en las regiones lejanas donde las élites…

p. 139
16El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · p. 437, 4492 citas
[17]

conservador. Esta ley transfería a los poderes nacionales, retirándosela a los estados la in- tervención en los escrutinios de las elecciones para miem- bros del Congreso y para la Presidencia de la República. Contra esta y parecidas medidas elevó violenta protesta el Partido Liberal, amenazado en su propia…

p. 449
[27]

x Colombia. Años de aprendizaje División de Colombia por la separación de Venezuela y Ecuador / La República de la Nueva Granada / Presidencias de Santander, Márquez, Herrán y Mosquera / El gobierno liberal de López; la Confederación Granadina / La guerra de los tres años de los federalistas / La Constitución de los…

p. 437
17Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 73, 1332 citas
[18]

acto vengativo que fue condenado hasta por su familia. Con el poder en las manos, Mosquera con- voca la famosa Convención de Rionegro, que abre sesiones en febrero de 1863. Había esco- gido tal población antioqueña porque le repre- sentaba seguridad, en vista de que estaba po- blada por gentes que lo apreciaban. A…

p. 73
[30]

servicio público; al escéptico au- tor del 'Que sais je', el iniciador vidente del ferrocarril del norte; al don Juan irresistible, robador de mujeres, el jefe austero de un hogar cristiano". Parra se posesionó el lo. de abril de 1876 y a los tres meses le tocaría hacer frente a una sangrienta guerra civil concebida…

p. 133
18Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 1971 cita
[19]

y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…

p. 197
19Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1221 cita
[20]

Liberals changed the name of the country from Granadine Confederation (as in the 1858 constitution) to United States of New Granada (Estados Unidos de Nueva Granada, 1861-63). This action was followed by the adop- tion, in 1863, of another constitution that restored the name Colombia (more specifically Estados Unidos…

p. 122
20La miseria en ColombiaJames A. Robinson · 2016 · p. 371 cita
[21]

de que sería bueno tener este monopolio. Esto no siempre ha sido así. Después de la Constitución de Rionegro de 1863, no había un ejército nacional y el Estado nacional no tenía el derecho de intervenir en las cuestiones de los departa- mentos que lo constituían. De hecho, la Ley 20 de 1867 declaraba: Artículo 1.…

p. 37
21Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 107, 1142 citas
[22]

texto: «[estas] se unen y confederan a perpetui- dad consultando su seguridad exterior y recíproco auxilio y forman una Nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia». En los poco más de cincuenta años que transcurrieron entre la conformación de la junta de Gobierno de 1810 y la…

p. 107
[34]

central de intervenir en la política de cada estado soberano en la década de los setenta, y la de unos estados intentando mani- pular la de los vecinos, trajo consigo un resquebrajamiento no sólo de la unidad política sino también del mercado interior, porque las rivalidades llevaron a implantar adua- nas que frenaban…

p. 114
22¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 65, 682 citas
[23]

garantizaría a los ciudadanos la libertad religiosa y de expresión, incluyendo la de imprenta, al tiempo que se mantenía la eliminación de la pena de muerte. Prolongando el conflicto con la Iglesia, se mantendrían las leyes sancionadas en 1 861 por Mosqueta, bajo las cuales se expropiaron las tierras, las casas y los…

p. 65
[47]

la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…

p. 68
23La Religión en ColombiaCarlos Arboleda Mora · 2010 · p. 139, 1472 citas
[24]

auxilio, [para formar] una nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de ‘Estados Unidos de Colombia” 184. Es la primera Constitución del país que no comienza “En nombre de Dios” 185 sino “En nombre y por autorización del 183 Véase para toda la historia de la laicidad en Francia, Assemblée générale du…

p. 139
[48]

busca imponer la teocracia. Otro periódico, El 5 de Abril, decía en noviembre de 1877: Colombia deplorará los sacrificios perdidos y tanta sangre generosa derramada inútilmente en los campos de batalla; y cuando el clero levante la cabeza y avasalle a los pueblos y los gobierne con el Syllabus por constitución,…

p. 147
24Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 10, 952 citas
[25]

la Union y constituirse en republi- cas independientes o anexarse a otro pais, como lo intentaron Antioquia y Panama. Pero por algo la Constitucién de 1858 les prohibié usar bandera o escudo de otra nacién. Aquella conducta no era nueva, pues recordemos cémo en 1831 algunas provincias proclamaron su anexi6n a…

p. 95
[56]

el Senado de Plenipotenciarios, tom6 posesion de la jefatura del gobierno de la Union Colombiana el general Ju- lian Trujillo, el presidente de la corporacién, doctor Rafael Nunez, inaguro el periodo de la denominada «regeneracién», implicita en este enunciado suyo: hemos llegado a un punto en que estamos con-…

p. 10
25Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 38, 412 citas
[26]

algunos tenían fortunas independientes, más bien modestas, y cuidaban alguna ha- cienda o un negocio comercial, la ma- yoría de los dirigentes radicales se ha- bía dedicado ante todo al mundo de la política y de la ideología. Cuando no ocupaban un cargo público, un minis- terio o la presidencia, la enseñanza y el…

p. 41
[72]

lución colombiana con la de otros paí- ses latinoamericanos, o si se advierte que la inestabilidad política no fue in- ferior bajo el imperio de constitucio- nes centralistas y autoritarias, el re- sultado no fue tan negativo, y bajo la vigencia de estas constituciones se fue- ron consolidando mecanismos de po- der…

p. 38
26When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames David Henderson · 1985 · p. 421 cita
[28]

its laws."38 The younger Galindo went on to become a convinced Liberal and implacable enemy of those who executed his father. He could no more have become a ConseIVative than he could have viewed his father as other than a martyred ul over of liberty" and patriot shot for the upolitical crime" of upholding the laws of…

p. 42
27Civilization and Violence: Regimes of Representation in Nineteenth-Century ColombiaCristina Rojas · 2002 · p. 2071 cita
[29]

– 99), his brother José María Samper (1828 – 88), José Hilario López (1789 – 1869), Manuel Ancízar (1812 – 82), Florentino González (1805 – 74), Salvador Camacho Roldán (1827 – 1900), Aníbal Galindo (1834 – 1901), Manuel Murillo Toro (1816 – 80), and José María Rojas Garrido (1824 – 83). This generation is also known…

p. 207
28La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 135, 1532 citas
[35]

general del movimiento, tanto como también la oscurece y confunde el imprudente empleo de la violencia en momentos o lugares en que ella es contra- 5 l a s ubversión en c olombia producente. En el período de ajustes post-subversores que cubre dos generaciones entre 1867 y 1925, es fácil ver que los dirige n tes del…

p. 153
[51]

m po a los colinos del tabaco. Fundan también en el cercano puerto de Ambalema una gran factoría, en la que se prepara el producto para la exportación (Díaz, 1889, II, cap. XX). Ya por el río corrían los primeros vapores de rueda traídos desde los Estados Unidos de América por Juan B. Elbers. Pero todo esto, en…

p. 135
2930 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 98, 1412 citas
[37]

Crédito nacional. Parágrafo. Esta disposicion no comprende a los censos o capitales puestos a interes de propiedad individual i que no tengan el carácter de fundacion en favor de los establecimientos de que trata este decreto. Art. 15. La Junta Suprema del Crédito público es la encargada especialmente de la…

p. 98
[58]

que éste tome el carácter de Cuerpo Legislativo, se llenarán por designaciones hechas por los Gobernadores de los Departamentos. Artículo *. Esta Constitución empezará a regir, para los Altos Poderes nacionales, desde el día en que sea sancionada; y para la Nación, treinta días después de su publicación en el Diario…

p. 141
30Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 85, 882 citas
[38]

poco flexibles. Es decir, los beneficios fueron mayores que los costos en el contexto de la principal motivación económica, que fue de orden fiscal. Desde el punto de vista político y religioso, la desamortiza ción, de alguna manera, pretendía también ponerle coto al origen de los ma yores conflictos en el siglo XIX,…

p. 85
[40]

la desamortización no fue una medida de persecución religiosa, sino más bien un arbitrio fiscal para aliviar las penurias económicas del fisco, agobiado por las cargas de la deuda pública y los gastos de las continuas guerras civiles (Díaz; Mendoza; Jaramillo y Meisel). Como la medida fue tomada en medio de una guerra…

p. 88
31Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 2611 cita
[42]

a la instituci ó n del patronato, aunque hubieran propiciado, como fue el caso de Ospina Rodr í guez, el mantenimien to pr á ctico de muy í ntimas relaciones con la Iglesia, y hubieran auspiciado medidas como el reingreso de los jesu í tas al pa í s para hacerse cargo de la direcci ó n de planteles p ú blicos y fundar…

p. 261
32Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 64, 2092 citas
[43]

sus padres, re- ciban dicha instrucción de los párrocos o ministros», aunque no resultó esto en garantía suficiente para los sectores más tradicionalistas. Esta enérgica política instruccionis- ta que planteaba la reforma se reflejó no sólo en un amplio debate educativo sino, también, en un rápido y soste- nido…

p. 64
[70]

civiles están los trabajos de Álvaro Tirado Mejía (aspectos socia- les), Jorge Villegas (guerra de los Mil Días) y Gonzalo España (guerra de 1885). El tema de los artesanos lo han comenzado a tratar Miguel Urrutia y Jaime Jaramillo; el período de la Re- generación, en sus aspectos económi- cos, es estudiado por Darío…

p. 209
33Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 921 cita
[44]

this, however, there was no agree- ment among contenders who sought to control Colombian education. Like most disagreements in Colombia from the mid-nineteenth century to the late twentieth century, educational disputes merged with political party faction- 76 Chapter Four alism. The civil war of 1876 is an example of…

p. 92
34Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 213, 2652 citas
[45]

la Regeneración. CuADRO 1v.6. Estudiantes en las escuelas elementales durante la segunda mitad del siglo x1x 1847 29.118 1852 21.937 1870 60.155 1873-74 83.626 1881 71.070" 1890 99.215 1893 104.463 1897 137.482 1905 165.062 @ Excluye a Santander, donde había unos 14.000 alumnos. FUENTE: Felipe Pérez, Geografía general…

p. 213
[55]

temporal de la Compañía, a que el subsidio se redujera a $100.000, el Congreso no aprobó la negociación, y esta suma entró cumplidamente en las arcas públicas hasta 1880. En ese año, y con el objeto de conseguir capital para el Banco Nacional que proyectaba el Gobierno de Rafael Núñez, se negoció un anticipo de la…

p. 265
35Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 53, 652 citas
[46]

ito disciplinado y, según se qu e jara el Secretario del Tesoro en 1 878, la operación costó el 1 18 % del presupuesto na- c i ona l apro bado para aquel año. El con fli cto duró 1 1 m eses y se libró principalmente en el Ca uca y cll o lima. Los clérigos de Palmira, Ca rta go y Tuluá abanderaron la causa…

p. 53
[62]

de la nu eva soc iedad industri a l. Pero Co- lombia distaba de ser una sociedad industrial. Las ten siones socia- les, especia lm ente en las regione s rura les, seguían mediadas por el ga monali smo, el paternali s mo, el secta rismo partidista. De la paz ci mtífi ca a los desast,·es de la guerra La Reg en er ación…

p. 65
36Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 3521 cita
[50]

aumentando equi- tativamente cuando mejore la situa- ción fiscal. Esta renta se destinará al auxilio de diócesis, cabildos, semina- rios, misiones y otras obras eclesiásti- cas. En resumen, la Iglesia hace conce- siones sobre sus derechos económicos a cambio del monopolio en el aparato educativo; esto significó un…

p. 352
37Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 1262 citas
[52]

época tam- bién dieron al traste, ya fuera la casa de cambios de Landínez o el Banco de Londres, México y Surámerica. La Casa Landínez quebró en 1841 y dejó arruinada a una parte considerable de los rentistas santafereños, desvalorizando con especulaciones un pe- queño capital, si puede llamarse así a las rentas y…

p. 126
[53]

época tam- bién dieron al traste, ya fuera la casa de cambios de Landínez o el Banco de Londres, México y Surámerica. La Casa Landínez quebró en 1841 y dejó arruinada a una parte considerable de los rentistas santafereños, desvalorizando con especulaciones un pe- queño capital, si puede llamarse así a las rentas y…

p. 126
38Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2411 cita
[57]

de la Academia Nacional de Música por Jorge Price. 1883 Fundación del Banco de Crédito Hipotecario en Bogotá. Muere el pintor José María Espinosa en Bogo- tá. Similia similibus, de Teresa Tanco de Herrera, zarzuela colombiana. -1884 Rafael Núñez, presidente de la República. Ezequiel Hurtado, pri- mer designado, ejerce…

p. 241
39Homofobia y agresiones verbales: La sanción por transgredir la masculinidad hegemónica. Colombia 1936-1980Walter Alonso Bustamante Tejada · 2008 · p. 441 cita
[59]

util para hacer Ia lectura de Ia h istoria de Colombia hasta 1 980. El comienzo del siglo E l proyecto de construcci6n de un Estado colo m biano en el siglo x1x estuvo m a rcado por una alta i n esta b i l idad que se ex pres6, entre otras cosas, en Ia abunda ncia de constituciones politicas nuevas y reformadas 8, Ia…

p. 44
40De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 471 cita
[60]

o Argentina- fueron reforzadas por el concordato y por un ULTRAINTOLERANClA 48 régimen conservador, rabiosamente antiliberal, que gobernaría al país desde 1885 hasta 1930. y los conservadores gobernaron de manera muy parecida a como lo habían hecho anteriormente los liberales, llevando a cabo una completa exclusión de…

p. 47
41De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 471 cita
[61]

los casos de México o Argentina- fueron reforzadas por el concordato y por un ULTRAINTOLERANClA 48 régimen conservador, rabiosamente antiliberal, que gobernaría al país desde 1885 hasta 1930. y los conservadores gobernaron de manera muy parecida a como lo habían hecho anteriormente los liberales, llevando a cabo una…

p. 47
42Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 2751 cita
[63]

de fuerte autoridad, sería elegido por un período de seis años. Núñez no quiso firmar la constitución, considerando que defraudaba justas aspiraciones nacionales y que en sus folios quedaban envueltas futuras guerras civiles. Según Miguel Samper “así concluía una época tormentosa que había comprendido la estabilidad…

p. 275
43Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · p. 201 cita
[64]

requisitos para ser elector, permitió una alianza fugaz entre históricos conser- vadores y liberales. Cuando en noviembre de 1898 fracasó el intento de hacer aprobar una reforma electoral en el Congreso, los guerreristas liberales desple- garon sus velas y se hicieron a la mar. Entre tanto, en el conservatismo la…

p. 20
44Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 67, 702 citas
[65]

que provocó la revuelta conservadora. Como ya se señaló, en ambos partidos había grupos que rechazaban la violencia, por considerarla un método inadecuado. Por ejemplo, la revuelta de 1839 tuvo la oposición de Santander y contó con la “abstención” visible de José Hilario López, quien trató de ser un mediador. Los…

p. 67
[67]

nivel social de los combatientes y la fuerza de su identificación con su propio bando. Incluso durante la guerra de 1899, cuando se formaron guerrillas liberales más o menos independientes del mando general, estas cometieron actos de “perfidia”, como atacar en silencio y degollar a los soldados dormidos, pero en pocos…

p. 70
45El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 1711 cita
[66]

autorizó al banco suspender el cambio de sus billetes con gran detri- mento del público e impidió a los acreedores que emprendieran acción contra el banco en tanto que permitió a éste perseguir a sus deudores o aumentar la tasa de interés por mora en el pago, en medio de la guerra. [Cursivas en el original.]1 4 No…

p. 171
46Breve historia de BogotáMarco Forero · 2016 · p. 941 cita
[68]

ordenado por el presidente Tomás Cipriano de Mosquera, a partir de 1848, y que tuvo la participación del arquitecto europeo Thomas Reed. Durante ese mismo periodo presidencial, se levantó el 20 de julio de 1846 la estatua del Libertador Simón Bolívar en la plaza Central. Uno de los historiadores más importantes del…

p. 94
47Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 53, 662 citas
[69]

Jaramillo Uribe has called “the polemic of the textbooks.” 27 Conservatives like Miguel Antonio Caro, writing in the party newspaper El Tradicionalista, complained that the state was confusing its obligation to educate with the Church’s right to indoc- trinate. It was clear to Caro and his copartisans that the state,…

p. 53
[76]

ringleader of both the successful and illegal coup of July 31, 1900, and of the unsuccessful and also illegal coup attempt of August 31, 1901. In spite of all that, Marroquín had the forbearance and good sense to make Martínez Silva head of the diplomatic mission charged with negotiating a Panama canal treaty with the…

p. 66
48El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · p. 1941 cita
[71]

ó logos y la imposibilidad de contrastar la interpretaci ó n marxista de la realidad con otros esquemas te ó ricos, debido al enclaustramiento cultural del pa í s en aquella é poca. B á stenos recordar que hasta 1930 tanto la educaci ó n media como universitaria casi en su totalidad dominada por el pensamiento…

p. 194
49Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 801 cita
[73]

chosen. Critics immediately emphasized the immoderate age of the Nationalist candidates and one pundit described their choice as an example of "political paleontol- ogy."22 Sanclemente, a native of Buga, Cauca, was eighty-three years old in 1897. Given his age and poor health (critics said he was senile), it was…

p. 80
50Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · p. 1151 cita
[74]

no entiende de “intelectualidades”— y fue clausurada o cuando menos intervenida por el clero y su censura. La reacción de los liberales contra el “nuevo” gobierno de los conservadores provocó uno de los periodos de más intransigencia, represión y oscurantismo de la historia colombiana, el que va de 1886 a 1903; tres…

p. 115
51Colombia and World War I and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 11 cita
[75]

ONE Colombia in 1914 In 1914 the republic of Colombia, located in the northwest corner of the South American continent with an area of 461,606 square miles and a population of 5,476, 604, seemed poised to embrace the twentieth century with a period of rapid development. 1 Having put aside the unstable poli- tics and…

p. 1