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Biografía

José Vicente Concha

Regeneración

1867–1929

19 min de lectura24 documentos
Nacimiento21 de abril de 1867 · Bogotá, Colombia
Fallecimiento8 de diciembre de 1929 · Roma, Italia
RolesJurista · Parlamentario
Lugar principalBogotá, Colombia
Período históricoRegeneración1886–1929
03

La biografía

En la galería de presidentes colombianos del primer tercio del siglo XX, José Vicente Concha Ferreira ocupa un lugar peculiar: fue el jurista conservador que gobernó a Colombia del 7 de agosto de 1914 al 7 de agosto de 1918. Su mandato coincidió con casi toda la Primera Guerra Mundial, iniciada el 28 de julio de 1914 y terminada con el armisticio del 11 de noviembre de 1918, pero no con sus “cuatro años exactos”. Bogotano de nacimiento, dirigente del conservatismo histórico, diplomático y hombre de gabinete antes que caudillo, presidió una república que aún procesaba la pérdida de Panamá y la reintegración política del liberalismo tras la Guerra de los Mil Días. Su presidencia se define menos por grandes obras que por decisiones de contención: neutralidad frente al conflicto europeo, austeridad fiscal y defensa del tratado que buscaba normalizar las relaciones con Estados Unidos. Ese tratado había sido firmado el 6 de abril de 1914, cuatro meses antes de su posesión, por seis plenipotenciarios colombianos y el ministro estadounidense Thaddeus Thomson; Concha no fue uno de sus firmantes.

Concha pertenece a esa estirpe de políticos colombianos formados en el derecho y la oratoria parlamentaria, más cómodos redactando alegatos que arengando plazas. Nació en Bogotá el 21 de abril de 1867, en plena vigencia del federalismo radical, y llegó a la mayoría de edad cuando Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro consolidaban el orden centralista y católico de la Constitución de 1886. Hizo su carrera dentro de ese marco, pero no lo aceptó sin disputa: fue dirigente del sector conservador histórico y en 1897 codirigió El Día, periódico que criticó de manera constante al gobierno de Caro y se opuso al sector nacionalista.

De ahí que su figura resulte a la vez central y opaca. Fue elegido presidente con una mayoría abrumadora y gobernó durante la mayor conmoción internacional de su época. La política exterior de esos años quedó asociada al nombre de Marco Fidel Suárez, su canciller hasta octubre de 1917 y luego su sucesor; la reorganización monetaria llegaría con la creación del Banco de la República en 1923. La fórmula del Réspice polum, además, no nació después del cuatrienio: Suárez la introdujo durante las negociaciones del tratado en 1914, la explicó públicamente en febrero de 1916 y la defendió ante el Congreso en julio de ese año. Concha sostuvo la neutralidad y pidió a Washington que aprobara el Urrutia-Thomson, pero no firmó el acuerdo ni puede atribuírsele en solitario la política ejecutada por su cancillería.

Hay algo más que dificulta fijar su perfil: su recuerdo político quedó eclipsado por figuras como Caro o Suárez, pero no por ausencia de obra jurídica. Concha fue catedrático de derecho penal y publicó, entre otros trabajos, el Tratado de derecho penal y comentarios al Código penal colombiano, que en 1896 ya circulaba en sexta edición con 399 páginas. Sus discursos podían ser sobrios y técnicos y su vida privada fue menos publicitada que la de otros dirigentes. Hablar de una memoria discreta es razonable; afirmar que no dejó prosa doctrinaria de envergadura contradice el registro bibliográfico de su producción jurídica.

02

Línea de vida

  1. 1902

    Misión diplomática en Washington

    Leer contexto

    Reemplazó a Carlos Martínez Silva como ministro plenipotenciario en Washington. El 31 de marzo y el 18 de abril presentó a John Hay unas bases para autorizar la transferencia de los derechos de la compañía francesa y regular el canal. La Ley Spooner del 28 de junio prefirió Panamá y autorizó pagar hasta 40 millones de dólares por esos derechos, pero conservó Nicaragua como alternativa si no se obtenía un acuerdo satisfactorio con Colombia. Concha renunció el 28 de noviembre de 1902.

  2. 1914

    Elección presidencial con mayoría aplastante

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    Dirigente del conservatismo histórico respaldado por la maquinaria oficial del Partido Conservador, la Iglesia católica y Rafael Uribe Uribe. Las cifras recogidas por la historiografía dan 300.735 votos a Concha y 36.763 al republicano Nicolás Esguerra. El apoyo de Uribe buscaba un trato justo para los liberales, pero no puede presentarse como causa única de la victoria.

  3. 1914

    Inicio del gobierno y asesinato de Uribe Uribe

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    Asumió la presidencia el 7 de agosto de 1914, diez días después del inicio convencional de la Primera Guerra Mundial. Rafael Uribe Uribe fue atacado con hachuelas el 15 de octubre y murió el 16, más de dos meses después de la posesión. Leovigildo Galarza y Jesús Carvajal fueron condenados como autores materiales; se discutieron posibles instigadores, pero ninguna sentencia atribuyó el crimen a Concha o a su gobierno.

  4. 1914

    Declaración del programa de austeridad

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    Desde el inicio de su gobierno declaró que la obra administrativa debía reducirse a 'modestas proporciones', limitándose al metódico recaudo e inversión de rentas sin emprender grandes empresas. Reconoció la necesidad de capitales extranjeros pero advirtió que recurrir a ellos podría imponer una carga excesiva a las generaciones futuras.

  5. 1917

    Terremoto y restricciones económicas

    Leer contexto

    El terremoto del 31 de agosto de 1917 afectó a Bogotá y otras poblaciones. La escasez de circulante, la caída de ingresos aduaneros y las dislocaciones comerciales de la guerra limitaron la economía. La gripe apareció en Bogotá a finales de septiembre de 1918, después de que Concha entregó el poder, por lo que no corresponde a su balance presidencial.

  6. 1918

    Fin del mandato y continuidad diplomática

    Leer contexto

    Entregó la presidencia a Marco Fidel Suárez el 7 de agosto de 1918, noventa y seis días antes del armisticio. Durante el cuatrienio continuaron obras ferroviarias, puentes y telégrafos, y el canciller Suárez suscribió en 1916 acuerdos sobre las fronteras con Ecuador y Venezuela. Concha defendió el Urrutia-Thomson firmado antes de su posesión, pero Estados Unidos sólo completó su ratificación en 1922.

Los orígenes de un jurista conservador

La biografía política de Concha se forja en el último cuarto del siglo XIX, cuando el orden regenerador aún estaba consolidándose. La Constitución de 1886 inauguró un régimen centralista y confesional cuya hegemonía política se prolongó hasta 1930. El Concordato de 1887, aprobado por la Ley 35 de 1888, sometió la educación pública organizada por el Gobierno a la doctrina y moral católicas, reconoció efectos civiles al matrimonio canónico y reservó a la autoridad eclesiástica las causas sobre el vínculo matrimonial. En materia de bienes desamortizados, confirmó la propiedad de los compradores y ordenó devolver sólo los bienes religiosos sin destino, además de reconocer obligaciones estatales: no dispuso una devolución general de todas las propiedades confiscadas.

La Iglesia católica fue un actor político decisivo durante la Hegemonía Conservadora: intervino en debates públicos, orientó a sus fieles y respaldó candidaturas. Michael LaRosa ha caracterizado este orden como uno de “ultraintolerancia”, por la exclusión prolongada de ideas liberales bajo el régimen conservador y el Concordato. Esa interpretación ayuda a describir el marco general, pero no convierte cada decisión nacional en una orden conjunta del Partido Conservador y la jerarquía ni elimina las disputas internas entre históricos y nacionalistas.

Concha se movió con naturalidad en ese mundo, aunque dentro de una facción definida. Miembro destacado de los conservadores históricos, se distinguió como abogado penalista, catedrático, parlamentario, ministro, periodista y diplomático. Su ascenso siguió el patrón de las élites letradas: escritura jurídica, Congreso, gabinete y misión exterior. La Guerra de los Mil Días (1899–1902) terminó con la derrota militar liberal y agravó las divisiones del conservatismo, pero las fuentes consultadas no permiten reducir la actuación de Concha a la de un integrante de la “retaguardia vencedora”. Su identidad histórica y sus críticas a Caro lo separaban de los nacionalistas, aunque siguiera perteneciendo al partido que conservó el poder.

La misión de Washington: el drama del canal

El primer episodio verdaderamente central de la trayectoria de Concha fue diplomático, y ocurrió en el momento más grave de la historia externa colombiana del siglo: las negociaciones con Estados Unidos por el canal interoceánico. Bajo la presidencia de José Manuel Marroquín, Colombia había enviado a Washington a Carlos Martínez Silva como jefe de la misión encargada de negociar el tratado con el Secretario de Estado John Hay. Martínez Silva fue relevado en un momento crítico —al parecer por haber sobrepasado su autoridad al contactar en Nueva York al general Rafael Uribe Uribe, jefe liberal en armas o recién salido de ellas— y su reemplazo fue Concha.

Concha presentó al secretario de Estado John Hay, el 31 de marzo y el 18 de abril de 1902, unas bases de tratado para autorizar la transferencia de los derechos de la Nueva Compañía del Canal de Panamá y regular el canal. Esa correspondencia primaria muestra que conocía y trabajaba el expediente; no respalda la escena de un enviado sin antecedentes ni permite afirmar que no hablara inglés. La Ley Spooner del 28 de junio autorizó adquirir por hasta cuarenta millones de dólares los derechos de la compañía y negociar con Colombia el control de una franja para el canal. Dio preferencia a Panamá, pero conservó la ruta de Nicaragua como alternativa si Estados Unidos no obtenía de Colombia condiciones satisfactorias: no cerró definitivamente ese capítulo.

El desenlace de la negociación no lo firmaría Concha. Presentó sus bases en marzo y abril de 1902 y renunció a la legación el 28 de noviembre de ese año. El tratado Hay-Herrán fue suscrito después, el 22 de enero de 1903, y rechazado por el Senado colombiano; siguieron la separación de Panamá en noviembre y el tratado Hay-Bunau-Varilla del 18 de ese mes. Concha, por tanto, participó en una fase importante del expediente canalero, pero no negoció su desenlace final ni regresó después de la separación del istmo. La experiencia sí lo vinculó de manera duradera al problema de las relaciones con Estados Unidos.

El paso por Washington dio a Concha experiencia directa en la cuestión del canal y en la negociación con Estados Unidos. Sin embargo, el arreglo de 1914 no le fue encomendado como protagonista principal. Se negoció bajo Carlos E. Restrepo y fue firmado antes de la posesión de Concha por el canciller Francisco José Urrutia, Marco Fidel Suárez, Nicolás Esguerra, José María González Valencia, Rafael Uribe Uribe y Antonio José Uribe, junto con Thaddeus Thomson. Ya como presidente, Concha defendió el pacto y urgió su aprobación en Washington; esa fue su intervención mejor documentada.

La elección de 1914

Una década después, Concha era el candidato natural del Partido Conservador para suceder a Carlos E. Restrepo. Restrepo había gobernado entre 1910 y 1914 como cabeza de la Unión Republicana, la coalición transversal que intentó superar el bipartidismo tras el Quinquenio autoritario de Rafael Reyes. El republicanismo, inspirado por el propio Restrepo, reunió en 1910 a sectores liberales orientados por Benjamín Herrera, Eduardo Santos y Luis Cano, y a conservadores históricos entre los que figuraba Pedro Nel Ospina. Fue una apuesta seria por una política menos sectaria. Pero la coalición nació frágil: desde el principio los conservadores dominaron el nuevo tercer partido, y los más intransigentes rechazaban cualquier cooperación con los liberales.

En 1914 esa fragilidad se convirtió en derrota. Concha, dirigente del conservatismo histórico pero respaldado por la maquinaria oficial del Partido Conservador y por la Iglesia, recibió también el apoyo —sorprendente para muchos— del líder liberal Rafael Uribe Uribe. Según la reconstrucción de Jane Rausch, Uribe esperaba influir en el nuevo presidente para asegurar un trato justo a su partido. Contra ese frente heterogéneo compitió Nicolás Esguerra por la Unión Republicana. El respaldo liberal está documentado; presentarlo como causa única o indispensable del triunfo excede las fuentes.

El resultado fue devastador para el republicanismo. Concha obtuvo 300.735 votos; Esguerra, 36.763. Ocho a uno. La Unión Republicana se desintegró tras la derrota, y Restrepo se retiró del primer plano por casi quince años —reaparecería recién en 1930 como ministro de gobierno del liberal Enrique Olaya Herrera—. La elección de 1914 fue, en rigor, la reafirmación del bipartidismo tradicional sobre las cenizas del ensayo republicano: no una victoria personal de Concha, sino la constatación de que la coalición transversal no tenía electorado propio.

La sombra del magnicidio

Concha asumió la presidencia el 7 de agosto de 1914, diez días después de la declaración de guerra austrohúngara a Serbia y cuando el conflicto europeo ya se ampliaba. El asesinato de Rafael Uribe Uribe no ocurrió “casi al mismo tiempo” que la posesión: fue atacado con hachuelas junto al Capitolio el 15 de octubre y murió en la madrugada del 16, algo más de dos meses después del inicio del gobierno. El crimen sí abrió una crisis política y judicial temprana en el cuatrienio.

El crimen eliminó a un dirigente liberal que había respaldado a Concha con la expectativa de obtener un trato más equitativo para su partido. Su muerte redujo una vía importante de interlocución, pero las fuentes no prueban que Uribe hubiera sido el único arquitecto posible de una conciliación ni que su apoyo hubiera “hecho posible” por sí solo la victoria conservadora. El gobierno conservó otros canales políticos y el liberalismo no quedó representado por una sola persona; conviene hablar de una pérdida significativa, no de un equilibrio institucional enteramente dependiente de Uribe.

Leovigildo Galarza y Jesús Carvajal fueron capturados como autores materiales, procesados y condenados en junio de 1918. El expediente y la discusión pública no cerraron todas las sospechas: el abogado Marco Tulio Anzola Samper sostuvo desde 1917 que existían instigadores y maniobras de encubrimiento, mientras el proceso condenó a los dos ejecutores con base en testimonios, confesiones y su captura inmediata. Esa controversia historiográfica y judicial debe presentarse como tal. No hay una sentencia que atribuya el crimen a Concha o a su gobierno, de modo que describir al aparato presidencial como cómplice por acción u omisión convierte una sospecha política en hecho probado.

A esa herida se sumó el terremoto del 31 de agosto de 1917, que afectó a Bogotá y otras poblaciones. La gran crisis sanitaria de la gripe en la capital no pertenece, en cambio, al balance del gobierno de Concha: los primeros casos documentados en Bogotá aparecieron a finales de septiembre de 1918 y la mayor mortalidad ocurrió en octubre y noviembre, después de que Marco Fidel Suárez asumiera la presidencia el 7 de agosto. Uribe fue atacado el 15 de octubre de 1914 y murió al día siguiente. La persistencia de preguntas sobre posibles instigadores marcó la memoria del crimen, pero no demuestra que Concha se negara a esclarecerlo.

Un programa de contención

El programa que Concha anunció desde el comienzo fue explícito en su modestia. En su mensaje de gobierno señaló que la obra administrativa debía reducirse a “modestas proporciones” y concentrarse en el recaudo e inversión ordenada de las rentas. También advirtió que la República no podía costear todo su desarrollo material sólo con los tributos disponibles y que recurrir a capital extranjero podía cargar a las generaciones futuras. Las frases documentan una preferencia por la austeridad en medio de restricciones fiscales; calificarlas de proféticas es una valoración posterior, no parte del programa.

La austeridad tuvo efectos administrativos concretos, aunque no equivale a que el Estado se limitara siempre a guardar el orden. Durante el cuatrienio continuaron obras ferroviarias, puentes y líneas telegráficas, a escala contenida por la crisis fiscal. En política limítrofe, el tratado con Ecuador del 15 de julio de 1916 fue suscrito por el canciller Marco Fidel Suárez, Alberto Muñoz Vernaza y miembros de la Comisión de Relaciones Exteriores; entró en vigor mediante el canje del 26 de enero de 1917. Suárez y Demetrio Lozada Díaz suscribieron el 3 de noviembre de 1916 el acuerdo que remitió el diferendo con Venezuela al Consejo Federal suizo. Fueron actos del gobierno de Concha, pero él no fue su firmante personal.

El problema monetario siguió sin solución integral. Jane Rausch, con apoyo en estudios de la época, estima que en 1914 circulaban sólo diez millones de pesos oro, insuficientes para la economía nacional, y vincula la guerra con escasez de circulante y crisis fiscal. Marco Palacios calcula para 1918 un circulante de veinticuatro millones de pesos oro: 42 % correspondía todavía a papel moneda de la Regeneración y otro 40 % a monedas de plata y divisas extranjeras. Son estimaciones historiográficas sobre un sistema heterogéneo, no un conteo oficial único. La creación del Banco de la República en 1923 perteneció al gobierno de Pedro Nel Ospina y respondió a un proceso más amplio que no puede describirse sólo como la corrección de un “caos” dejado por Concha.

Neutralidad en la Gran Guerra

La decisión de política exterior más importante del cuatrienio fue la neutralidad. Todos los países latinoamericanos la declararon al comienzo de la guerra y Colombia la mantuvo cuando varios cambiaron de posición tras la entrada de Estados Unidos en abril de 1917. El mandato de Concha comenzó el 7 de agosto de 1914, diez días después del inicio convencional del conflicto, y terminó el 7 de agosto de 1918, noventa y seis días antes del armisticio. Casi toda su gestión transcurrió bajo la guerra, pero no sus “cuatro años exactos” ni hasta nueve meses antes de la paz.

Durante los dos primeros años y medio del conflicto, las veinte repúblicas latinoamericanas permanecieron neutrales. Después de la entrada de Estados Unidos, Brasil y Cuba participaron en la guerra; Costa Rica, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua y Panamá también la declararon; Perú, Bolivia, Uruguay, Ecuador y República Dominicana rompieron relaciones con Alemania. Colombia mantuvo la neutralidad junto con Argentina, Chile, México, El Salvador, Venezuela y Paraguay. Esa decisión evitó una participación militar y preservó margen diplomático frente a Washington, aunque dentro de Colombia coexistieron simpatías aliadas y germanófilas: neutralidad estatal no significó equidistancia uniforme de la sociedad.

La guerra sí aceleró el giro del comercio colombiano hacia Estados Unidos, pero sus efectos fueron desiguales. Rausch documenta la pérdida de mercados y suministros europeos, las restricciones estadounidenses al transporte y las gestiones de la legación para preservar importaciones y exportaciones. El café continuó llegando al mercado norteamericano, el platino del Chocó ganó importancia estratégica y los embarques de banano cayeron cuando Estados Unidos requisó buques de la United Fruit Company. Las series comerciales recopiladas por José Antonio Ocampo muestran el aumento de la participación estadounidense en las importaciones. Es más preciso hablar de una reorientación económica bajo neutralidad que de una “equidistancia” política derrotada automáticamente por el comercio.

El tratado Urrutia-Thomson

El tratado Urrutia-Thomson fue firmado en Bogotá el 6 de abril de 1914, bajo el gobierno de Carlos E. Restrepo y cuatro meses antes de que Concha asumiera la presidencia. Por Estados Unidos lo suscribió Thaddeus Austin Thomson; por Colombia, Francisco José Urrutia, Marco Fidel Suárez, Nicolás Esguerra, José María González Valencia, Rafael Uribe Uribe y Antonio José Uribe. El acuerdo buscaba resolver las diferencias por los sucesos de Panamá de 1903: incluía privilegios de tránsito por el canal, una expresión de “sincero pesar” de Estados Unidos —suprimida después por una enmienda—, el pago de veinticinco millones de dólares y el reconocimiento colombiano de Panamá. Durante su mandato, Concha defendió el instrumento y urgió su aprobación estadounidense; no participó en su firma.

La tramitación fue larga y cambió el texto. El Congreso colombiano aprobó el tratado en 1914. El Senado de Estados Unidos dio su consentimiento con enmiendas el 20 de abril de 1921, entre ellas la eliminación de la cláusula de “sincero pesar”; el presidente estadounidense lo ratificó el 11 de enero de 1922 y Colombia ratificó la versión modificada el 1 de marzo. Ese mismo día Hoffman Philip y el canciller Antonio José Uribe canjearon las ratificaciones en Bogotá, bajo la presidencia de Jorge Holguín; el tratado fue proclamado el 30 de marzo. El 22 de diciembre de 1921 corresponde a la ley colombiana que aceptó las modificaciones, no a la ratificación del Senado estadounidense.

Concha no firmó el tratado, pero su gobierno pidió de manera reiterada que el Senado estadounidense lo aprobara. Marco Fidel Suárez había participado como plenipotenciario en 1914, fue canciller de Concha hasta octubre de 1917 y siguió defendiendo el acuerdo durante su propia presidencia. Su crisis y renuncia de 1921 tuvieron varias dimensiones políticas; el tratado fue una de ellas, pero no basta para afirmar que dejó el cargo como simple precio de su aprobación. Jorge Holguín presidía el país cuando se produjo el canje final en 1922. La continuidad entre gobiernos existe en la defensa del instrumento, no en una autoría personal de Concha sobre su firma.

El retraso del tratado atravesó contextos distintos. En 1914, Woodrow Wilson buscaba normalizar las relaciones con Colombia, vecina del canal y posible fuente de petróleo; en los años siguientes, empresarios de ambos países y los presidentes Concha, Suárez y Wilson instaron al Senado estadounidense a actuar. La guerra y la resistencia a la cláusula de pesar demoraron la aprobación, mientras el peso del café, el petróleo y la inversión norteamericana aumentaba. Es válido analizar esos intereses económicos, pero afirmar que los veinticinco millones “no fueron justicia” y constituyeron una contraprestación empresarial directa excede la evidencia aquí reunida.

La red: Suárez canciller, la Iglesia, Uribe Uribe

Ningún presidente gobierna solo, y en el caso de Concha la red importa más que la biografía personal. La figura central de esa red fue Marco Fidel Suárez, cuya trayectoria se cruza con la de Concha en dos momentos sucesivos que conviene distinguir.

El primer momento va del 7 de agosto de 1914 al 29 de octubre de 1917, no durante todo el cuatrienio: ese día Suárez renunció al Ministerio de Relaciones Exteriores para concentrarse en la campaña presidencial. Hasta entonces dirigió la aplicación de la neutralidad, participó en la defensa diplomática del Urrutia-Thomson y suscribió los acuerdos limítrofes de 1916. El gobierno de Concha definía la política general, mientras el canciller aportaba experiencia en derecho internacional y formulaba posiciones que después seguiría defendiendo.

El segundo momento comienza el 7 de agosto de 1918, cuando Suárez sucede a Concha en la presidencia. La fórmula del Réspice polum no nació entonces: según la reconstrucción de Jane Rausch, Suárez la había introducido en las negociaciones del Urrutia-Thomson en 1914, la desarrolló ante periodistas en febrero de 1916 y la defendió ante el Congreso en julio. Su presidencia convirtió esa orientación en una referencia duradera mientras Estados Unidos ganaba peso comercial y financiero. La continuidad con Concha fue importante, pero no absoluta: Suárez había dejado la cancillería en 1917 y su programa presidencial enfrentó una coalición distinta, incluida la candidatura de Guillermo Valencia apoyada por liberales, republicanos y conservadores históricos.

El otro nombre esencial de la red es Rafael Uribe Uribe. Su respaldo dio a la candidatura conservadora una señal de conciliación y estuvo acompañado por la expectativa de un trato justo para los liberales. No puede medirse con seguridad cuántos votos aportó ni afirmarse que sin él el margen de 1914 hubiera sido imposible. Su asesinato, ocurrido dos meses después de la posesión, eliminó a un interlocutor de gran peso y dejó una controversia duradera sobre los móviles y posibles instigadores del crimen.

La Iglesia católica fue el marco institucional más amplio de esa red. Respaldó la candidatura de Concha en 1914 y su alianza histórica con el Partido Conservador influyó en la escuela y en la movilización electoral. Las fuentes permiten documentar ese apoyo estructural; no demuestran, en cambio, que la jerarquía “blindara” cada decisión del Ejecutivo ni que garantizara por sí sola toda la disciplina electoral. Concha gobernó dentro del orden confesional del Concordato y de la Constitución de 1886, pero también dentro de un conservatismo dividido entre históricos y nacionalistas. La alianza Iglesia-partido continuó bajo Suárez sin borrar esas fracturas políticas.

Balance y posteridad

Concha entregó el poder el 7 de agosto de 1918 a Marco Fidel Suárez. Nombrado después ministro plenipotenciario en Italia, murió en Roma el 8 de diciembre de 1929, pocos meses antes del fin de la Hegemonía Conservadora. Su gobierno sostuvo la neutralidad, administró una severa restricción fiscal, mantuvo algunas obras y promovió acuerdos limítrofes, pero convivió con escasez monetaria, huelgas obreras y conflictos políticos. Defendió el tratado Urrutia-Thomson ya firmado; no lo suscribió. La evidencia disponible tampoco permite resumir el cuatrienio como una garantía general de libertades civiles para las élites ni como una administración que simplemente conservó un orden sin producir tensiones.

El sistema del que fue custodio se prolongaría otros doce años más allá de su presidencia. Miguel Abadía Méndez, quien asumió en 1926, sería el último presidente conservador de la Hegemonía, y afrontaría su decaimiento previsible bajo el peso de la masacre de las bananeras, la crisis de 1929 y las divisiones internas del propio conservatismo. En 1930, los conservadores divididos perdieron las elecciones y entregaron el poder a los liberales en una transición pacífica —hecho excepcional en la América Latina de la crisis mundial—. Los liberales organizaron entonces un gobierno de "concentración nacional" con una minoría de ministros conservadores encabezados por Carlos E. Restrepo, aquel mismo republicano al que Concha había desalojado del centro político dieciséis años antes.

Situado en ese arco largo, Concha resulta menos protagonista que engranaje. Fue el presidente que aseguró la continuidad del régimen regenerador en su fase tardía, sostuvo la neutralidad cuando parte de América Latina cambió de posición y defendió un tratado firmado antes de su posesión que sólo entraría en vigor bajo sus sucesores. Su administración privilegió la contención mientras la guerra aceleraba la reorientación económica hacia Estados Unidos.

Concha fue un jurista puesto en la presidencia y ejerció el cargo con énfasis en la contención fiscal y la continuidad institucional. En circunstancias de guerra mundial, tensiones laborales, escasez monetaria y resentimiento por Panamá, el gobierno evitó entrar en el conflicto y mantuvo el relevo constitucional de 1918. Esa continuidad no debe confundirse con ausencia de conflicto: el asesinato de Uribe Uribe generó sospechas enfrentadas, hubo huelgas portuarias en 1918 y la neutralidad se administró mediante medidas concretas sobre puertos, radiotelegrafía, armas y suministros.

La neutralidad durante el mandato, la defensa del Urrutia-Thomson y el tránsito constitucional del poder a Suárez son legados concretos. El tratado había sido firmado antes de que Concha llegara a la Casa de Nariño y fue aprobado en Colombia en 1914; durante su cuatrienio, el presidente urgió sin éxito su aprobación en Estados Unidos. El canje sólo se produjo en 1922. Su papel fue, por tanto, el de defensor de una política diplomática compartida y no el de autor o firmante exclusivo. Esa distinción permite reconocer su lugar en la normalización con Washington sin atribuirle actos realizados por Restrepo, Urrutia, Suárez, Holguín y las comisiones de relaciones exteriores.

04

Conexiones del archivo

Red histórica

05

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

24 documentos · 37 fragmentos
01Colombia and World War I and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · Páginas 1, 8, 383 citas
[1]

new third party, and the more intransigent resented any kind of cooperation with Liberals. As a result, in the presidential election of 1914, the Republican candidate, Nicolás Esguerra was overwhelmingly defeated by Conservative José Vicente Concha gaining just 36,763 votes to Concha’s 300,735. 22 Concha won with the…

p. 8
[2]

ONE Colombia in 1914 In 1914 the republic of Colombia, located in the northwest corner of the South American continent with an area of 461,606 square miles and a population of 5,476, 604, seemed poised to embrace the twentieth century with a period of rapid development. 1 Having put aside the unstable poli- tics and…

p. 1
[16]

ster- ling (more or less its traditional value of parity with the dollar.) 49 In 1909 the Junta de Conversión was created with specific funds to retire the paper money by burning it. As a result in 1914, only ten million pesos oro were circulating within Colombia, which was insufficient for the national economy. The…

p. 38
02Colombia and World War I: The Experience of a Neutral Latin American Nation during the Great War and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · Páginas 22, 123, 1433 citas
[3]

clause.) 20 Before leaving office in 1914 Restrepo delivered a speech listing the accomplishments of his administration that included the establishment of peace between public and private interests, undisturbed public order, and an increase in revenue that was creating national economic stabil- ity. 21 Despite these…

p. 22
[21]

Chabaneau, Pierre Francois, 14 Barrett, John, 93–94, 95, 111 Chapman, Frank M., 19 Bergquist, Charles, 5 Chocó Pacífico, 15, 54, 72, 99 Betancourt, Julio, 66–67, 67, 68 Ciénaga, Magdalena, 14 129 130 Index coffee, 12, 13, 16, 99–100; depression, 4; Conservative Party, 4, 39 expansion, 73; exports, 6, 72, 97;…

p. 143
[22]

the object here is to sum up the impact that the four-year conflict had on the overall development of this non-belligerent nation. COLOMBIA’S POLICY OF NEUTRALITY The hostilities that began in Europe in August 1914 were a shock to the nations of the Western Hemisphere, but the universal reaction was an assumption that…

p. 123
03Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · Páginas 26, 422 citas
[4]

del liberalismo del general Rafael Uribe y aquel de los núcleos duros del conservatismo, mientras pregonaba la inutilidad de los radicalismos extremos –guerras y exclusiones– y la obligatoriedad del entendimiento político. Carlos E. Restrepo fue el inspirador del republicanismo. Su denodada lucha política y el apoyo…

p. 42
[20]

Su pasado. Su presente. Su Porvenir: Deseaba evitar toda participación de soberanía en la zona del canal […] Esa partici- pación era la debilidad del Tratado Herrán-Hay. Hice entonces una innovación en el derecho internacional. Decidí conceder a los Estados Unidos, en el interior de la zona, todos los derechos,…

p. 26
04Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · Páginas 120, 2702 citas
[5]

el inicio de una guerra civil, en 1899. La “regeneración” política de Colombia inauguró un periodo de hegemonía conservadora durante la presidencia de Rafael Núñez y de Miguel Antonio Caro, quien como vicepresidente estuvo al mando durante las ausencias frecuentes de Núñez, y hubo de reemplazarlo cuando enfermó, en…

p. 270
[9]

los limitó a solo aquellos que no fueran contrarios a la moral cristiana y a las leyes (Artículo 40), y en su Artículo 38 estableció con claridad lo que será dominante durante los siguientes cincuenta años: “La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la de la Nación; los Poderes públicos la protegerán y harán que…

p. 120
05De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · Páginas 41, 472 citas
[6]

tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991, fue notable por el nexo…

p. 41
[13]

o Argentina- fueron reforzadas por el concordato y por un ULTRAINTOLERANClA 48 régimen conservador, rabiosamente antiliberal, que gobernaría al país desde 1885 hasta 1930. y los conservadores gobernaron de manera muy parecida a como lo habían hecho anteriormente los liberales, llevando a cabo una completa exclusión de…

p. 47
06De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · Páginas 41, 472 citas
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papel político se man- tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991,…

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los casos de México o Argentina- fueron reforzadas por el concordato y por un ULTRAINTOLERANClA 48 régimen conservador, rabiosamente antiliberal, que gobernaría al país desde 1885 hasta 1930. y los conservadores gobernaron de manera muy parecida a como lo habían hecho anteriormente los liberales, llevando a cabo una…

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07Homofobia y agresiones verbales: La sanción por transgredir la masculinidad hegemónica. Colombia 1936-1980Walter Alonso Bustamante Tejada · 2008 · Página 441 cita
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util para hacer Ia lectura de Ia h istoria de Colombia hasta 1 980. El comienzo del siglo E l proyecto de construcci6n de un Estado colo m biano en el siglo x1x estuvo m a rcado por una alta i n esta b i l idad que se ex pres6, entre otras cosas, en Ia abunda ncia de constituciones politicas nuevas y reformadas 8, Ia…

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08Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · Página 441 cita
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dación de un régimen confesional. Las disposiciones constitucionales y concordatarias hicieron del catolicismo una pieza fundamental del andamiaje del Estado colombiano, lo que se vio reflejado de inme- diato en los planos educativo, moral, social y cultural. Además de su influencia en la sociedad y en el individuo,…

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09Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · Páginas 78, 1042 citas
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elites sociales fre nte al ejército. D esde la atalaya de 1903, Jo s líder es conserv ador es parecieron co mprender cuán impracticable resultaba gobernar con excl usión absoluta de los liberales; y éstos, cuán imposible era d er rocar a sus adversarios mediante la sublevación armada. En 1903, cuando ya no había…

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terrestres internos, en el arancel aduanero y en la tasa de interés bancaria. A la rigidez de la oferta de dinero se añadía la falta de unidad monetaria: de un circulante de 24 millones de pesos oro, en 1918, el42 % todavía co nsistía del papel moneda regenerador -que cier- tamente se había cambiado por billetes…

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10Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · Página 1411 cita
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ó n de equipos. Pero el se ñ or Concha advirti ó desde el comienzo: “ No se ha de pretender que la Rep ú blica con los solos recursos tributarios del presente, lleve a cabo cuanto exige su desarrollo material ”. Para é l resultaba obvio que era menester “ buscar el auxilio de capitales extranjeros, ya que el pa í s no…

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11Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · Páginas 72, 1082 citas
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Academia de la Lengua y de la Facultad de Medicina. También se fueron construyendo va- trios kilmetros de vias férreas, puentes y lineas te- legraficas. Eran necesidades urgentes de las que el pais no podia prescindir. Durante el gobierno del presidente Concha se Monserior Carlos Cortés Lee, nombrado ministro de…

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se acepto la renuncia. Entre otras cosas porque con la propuesta de nuestro representante diplomatico co- menzaba a abrirse paso la idea de aceptar la ruta de Panamay se disipaban también las posibilida- des de aprobar la ley Herburn. A ello se agregaban los movimientos sismicos que se registraban en Centroamérica,…

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12Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · Página 661 cita
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ringleader of both the successful and illegal coup of July 31, 1900, and of the unsuccessful and also illegal coup attempt of August 31, 1901. In spite of all that, Marroquín had the forbearance and good sense to make Martínez Silva head of the diplomatic mission charged with negotiating a Panama canal treaty with the…

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13Historia de Colombia. La República de Colombia IISalvat Editores (Juan Salvat, Roberto García Rojas, directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico); con colaboraciones de Arturo Alape, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Marco Palacios, Álvaro Tirado Mejía, entre otros · 1986 · Páginas 33, 682 citas
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bien estuvieron en un atento compas de espera y preocupados por defender so- bre todo sus intereses econdmicos y sus problemas politicos internos. No fue, pues, hasta el aflo 1917, cuando, tras haberse ido complicando la situacién bélica y haber declarado los Estados Unidos la guerra a Alemania desde el 2 de abril,…

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ademas de los beneficios de mercado. En el plano de las consideraciones la cuestién parecia presentarse como una especie de alternativa entre la negativa a la negociacion o la aceptacién de ésta con el riesgo de caer en la politica de protectorado. Pero frente a estas alternativas se crefa posible llegar a un acuerdo…

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14Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · Página 471 cita
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82.4 72.8 77.8 Otros (1) 26.0 18.6 14.1 21.4 24.7 9.1 15.9 8.6 9.1 10.4 12.2 14.9 20.5 12.6 (1) Incluye principalmente España, Ecuador, Perú, Venezuela, Antillas, Italia y otros países de Europa y América. Fuente: 1885-1910, José Antonio Ocampo (1984). 1913-1922, Anuario de comercio exterior. Capítulo 1 47 Cuadro 10…

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15Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · Página 2522 citas
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el cambio extranjero, los precios de la propiedad suben y los negocios en 38 Villegas, Yunis, op. cit., p. 260-261. 258 ECONOMÍA Y NACIÓN general se animan. 39 Según Oscar Rodríguez, la importación de textiles decreció considerablemente durante los años de la con- flagración, pasando su índice de 108 en 1913 (1912,…

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el cambio extranjero, los precios de la propiedad suben y los negocios en 38 Villegas, Yunis, op. cit., p. 260-261. 258 ECONOMÍA Y NACIÓN general se animan. 39 Según Oscar Rodríguez, la importación de textiles decreció considerablemente durante los años de la con- flagración, pasando su índice de 108 en 1913 (1912,…

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16Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · Página 1751 cita
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norteamericanas. Lo que vino lue- go, la pérdida de Panamá, tuvo suficiente elo- cuencia para hablar por sí mismo. Dicho sector del territorio patrio había hecho parte desde los tiempos del virreinato de la Nueva Granada y se había integrado voluntariamente a Colombia desde la tercera década del siglo XIX. Tras la…

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17Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Página 1771 cita
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esta elecci ó n (un candidato disidente tuvo unos pocos votos), aun que muchos, como los liberales Benjam í n Herrera y Alfonso L ó pez l ’ umarejo y los republicanos Eduardo Santos y Luis Eduardo Nieto t Caballero, apoyaron a un conservador disidente, el poeta Guillermo Valencia. Al terminar la Primera Guerra…

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18Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · Página 1131 cita
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vez y por todas y para siempre, a ser un revolucionario con las armas, pero no he renunciado a ser un revolucionario y un agitador en el campo de las ideas”, dijo en uno de sus enérgicos discursos en el Congreso 113. Uribe Uribe fue un general insurgente, se desmovilizó y dejó las armas después de la Guerra de los Mil…

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1930 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · Página 1611 cita
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de veintidós de diciembre de mil novecientos veintiuno, por las presentes ratifico y confirmo dicho Tratado ya modificado, en todos y cada uno de sus artículos. En fe de lo cual, he dispuesto que se fije en las presentes el sello de la República. Firmado y sellado de mi mano, en la ciudad de Bogotá, hoy primero de…

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20Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · Página 2151 cita
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was written and signed by both parties. Philippe Buneau-Varilla, the French promoter of the Panama Canal project, was credentialed as the official minister in Panama, and the Panama- U.S. Canal Treaty was ratified in early 1904. Work on the project ensued immediately thereafter, and the canal was opened to traffic in…

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21Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · Páginas 184, 2642 citas
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llevar adelante semejante sacrificio, a true- que de la aprobación del tratado del 6 de abril, y reservándose el derecho de reasumir en cualquier tiempo, dentro del período constitucional para el cual había sido elegido, la jefatura del Es- tado. Sucedió al señor Suárez en el go- bierno, como primer designado, don…

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candidatos a la presidencia e incluso la financiación de periódicos durante las campañas presidenciales. La caída del presidente paria Don Marco Fidel Suárez había sido electo para el período presidencial de 1918-1922. Su oponente, el poeta pa- yanés Guillermo Valencia, había re- cibido el apoyo de los liberales, de…

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22El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · Página 931 cita
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protestado abiertamente contra las ilegalidades de la Hegemonía y su intento de excluir al adversario; en esto no estuvo solo). Y en efecto los nuevos diseños tuvieron al menos dos consecuencias positivas e importantes. Primero, atrajeron al Parti do l iberal al camino de la legalidad. Aquí es necesario ser un poco…

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23Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · Página 1531 cita
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múltiples proyectos de infraestructura para abaratar costos de exportación e integrar las regiones. Abrió un programa de obras públicas que tendría fuertes incidencias en la hasta entonces inmóvil mano de obra rural, en los índices de inflación y en movilizaciones sociales y conflictos obreros. Los departamentos y…

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24Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · Página 821 cita
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problema parecía agravarse. Los conservadores, divididos, perdieron las elecciones y entregaron el poder a los liberales: fue el único país de América Latina donde, en medio de la crisis mundial, el partido perdedor permitió una transición pacífica a la oposición. Los liberales, por su parte, apoyándose en los…

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