Federalismo istmeño y la cuestión de Panamá (Arosemena)
Entre 1863 y 1878, el istmo de Panamá vivió su versión más plena de autonomía institucional bajo la Constitución de Rionegro: cuatro constituciones propias, un período de independencia de facto y una economía volcada al tránsito interoceánico. Este proceso, impulsado desde 1852 por Justo Arosemena, cristalizó las condiciones estructurales que harían inevitable la separación de 1903.
Ficha del acontecimiento
Síntesis
- Cuándo
- 1863–1878
- Dónde
- Panamá, Bogotá, Rionegro, Nueva Granada, Washington, Honda, Río Magdalena
- Protagonistas
- Justo Arosemena, Tomás Cipriano de Mosquera, Manuel Murillo Toro, Aquileo Parra, Rafael Núñez, Pablo Arosemena, William Henry Seward, Charles Biddle, Compañía del Ferrocarril de Panamá
Lectura causal
Causas, hecho y consecuencias
Causas
- Desvinculación estructural entre la economía de tránsito del istmo y la economía agraria y minera del interior andino colombiano, que hacía incompatibles los intereses de Panamá y Bogotá desde antes de la independencia.
- Abandono fiscal y administrativo de Panamá por parte del gobierno central: los panameños pagaban impuestos pero no recibían de vuelta servicios, infraestructura ni presencia estatal efectiva.
- El proyecto constitucional de Justo Arosemena de 1852, que buscó dotar al istmo de autogobierno pleno en asuntos internos, desencadenó una dinámica federalizante que se extendió a todo el país y desembocó en la Constitución de Rionegro de 1863.
- El Tratado Mallarino-Bidlack de 1846, que hipotecó la soberanía colombiana sobre el istmo al garantizar a Estados Unidos el derecho de tránsito y comprometer la neutralidad del territorio, consolidando un protectorado de facto estadounidense.
- La construcción del Ferrocarril de Panamá, cuya compañía concesionaria ejercía soberanía efectiva sobre la fachada atlántica del istmo, desplazando a la autoridad granadina a un papel meramente tolerado.
Consecuencias
- El Estado de Panamá adoptó al menos cuatro constituciones propias entre 1857 y 1877, ejerciendo una autonomía institucional que convirtió la desvinculación de Colombia en experiencia política vivida y no solo en amenaza retórica.
- Entre 1860 y 1862 Panamá gozó de plena independencia de facto, constituyendo la más prolongada etapa de separación efectiva antes de 1903 y demostrando que el istmo podía funcionar sin Colombia.
- La dinámica federalista desencadenada por la creación del Estado de Panamá en 1855 obligó a federalizar todo el país, produciendo la Confederación Granadina de 1858 y luego los Estados Unidos de Colombia de 1863.
- La Constitución de Rionegro pulverizó el monopolio de la violencia legítima del Estado federal, generando alrededor de 42 constituciones o revueltas armadas locales en 25 años, según el cómputo de José María Samper.
- La contradicción fiscal —Bogotá extrayendo la renta del ferrocarril sin devolver servicios al istmo— se agudizó hasta que Rafael Núñez empeñó las anualidades futuras del ferrocarril en 1880, dejando sin resolver el vínculo económico que sostenía la ficción de soberanía colombiana sobre Panamá.
- Las condiciones estructurales de la separación de 1903 quedaron jurídica y políticamente cristalizadas: un Estado istmeño con vocación soberana propia, un corredor bajo tutela estadounidense y una relación con Bogotá reducida al trámite fiscal y al olvido.
La clave interpretativa
Por qué importa
La cuestión panameña de 1863-1878 demuestra que la separación de 1903 no fue una pérdida súbita ni un accidente diplomático, sino el desenlace de un proceso de desvinculación estructural que se hizo jurídicamente legible desde 1855 y políticamente irreversible bajo el federalismo radical de Rionegro. El federalismo colombiano del siglo XIX se construyó, en parte, para contener la singularidad istmeña, y al hacerlo le dio las herramientas institucionales para consumar su autonomía. Entender este período es condición para entender por qué Colombia no pudo —ni supo— retener el istmo cuando llegó la presión exterior decisiva.
Desarrollo histórico
La historia completa
Federalismo istmeño y la cuestión de Panamá
Entre 1863 y 1878, mientras la Constitución de Rionegro convertía a Colombia en una confederación de nueve soberanías, el istmo de Panamá vivió su versión más plena de autonomía institucional: cuatro constituciones propias, un período de independencia de facto entre 1860 y 1862, una economía volcada al tránsito interoceánico y una relación con Bogotá que oscilaba entre el trámite fiscal y el olvido. Justo Arosemena, arquitecto intelectual de ese estatuto, había pensado desde 1852 un federalismo acotado que reconociera la singularidad istmeña sin romper con Nueva Granada; la dinámica desatada por su proyecto produjo algo distinto y más radical. La cuestión panameña de esos quince años no es un preludio pintoresco de la separación de 1903: es el marco donde se cristalizaron —y se hicieron irreversibles— las condiciones estructurales de esa ruptura. Un Estado con vocación soberana propia, atado a un corredor bajo tutela estadounidense desde el Tratado Mallarino-Bidlack de 1846, cuyo diseño constitucional expresó fielmente una desvinculación previa y la hizo, por primera vez, jurídicamente legible.
El istmo antes del federalismo: una unión considerada temporal
La incorporación de Panamá a Colombia nunca fue vivida por los panameños como un destino compartido. Desde temprano se la entendió como una necesidad transitoria, mientras el istmo maduraba para el manejo autónomo de sus intereses. La distancia con Bogotá no era una metáfora: el viaje desde la capital hasta Ciudad de Panamá implicaba salir al mar Caribe, remontar el río Magdalena y coronar los caminos de montaña que subían desde Honda, un mes de trayecto para una capital que la mayoría de panameños no conocería nunca. Antes de que se terminara el Ferrocarril de Panamá en 1855, prácticamente no existía intercambio comercial entre ambas ciudades. El istmo miraba hacia el Caribe, hacia los buques que hacían escala rumbo a California tras el descubrimiento del oro en 1848, hacia los agentes comerciales de Nueva York y Liverpool; Bogotá era una abstracción administrativa que cobraba impuestos y no devolvía casi nada.
Los conatos separatistas se sucedieron a lo largo del siglo XIX. Uno de los más serios ocurrió en 1840 y duró aproximadamente un año. La desafección tenía raíces estructurales: una economía basada en la prestación de servicios de tránsito no se parecía en nada a la economía agraria, minera y artesanal del interior andino; el ethos comercial y cosmopolita del istmo, con su población afrodescendiente numerosa, sus comerciantes extranjeros y su horizonte marítimo, no compartía casi nada con las jerarquías letradas de las mesetas. Los panameños pagaban al gobierno central y no recibían de vuelta hospitales, escuelas, caminos ni infraestructura elemental. Un testimonio de mediados de siglo describía una Ciudad de Panamá sin agua potable suficiente, dependiente de la lluvia y de fuentes escasas y mal conservadas: la capital del istmo, principal punto de tránsito entre dos océanos, vivía en un estado general de abandono urbano.
Sobre esa base preexistente aterrizó, en 1846, un actor que reconfiguró todo. El 12 de diciembre de ese año, Nueva Granada y Estados Unidos firmaron el Tratado Mallarino-Bidlack. A cambio del compromiso norteamericano de garantizar la neutralidad del istmo y el libre tránsito, así como la soberanía granadina sobre él, Washington obtenía el derecho de tránsito sin gravámenes por cualquier vía de comunicación existente o futura, junto con la exención de derechos de importación para las mercancías en tránsito. La historiografía posterior lo leería como el primer protectorado estadounidense sobre Panamá, y como modelo de los que vendrían en Centroamérica, República Dominicana, Haití y Cuba. La soberanía colombiana sobre el istmo quedó formalmente reafirmada y prácticamente hipotecada en el mismo documento.
La construcción del ferrocarril transístmico consolidó esa hipoteca. La concesión, tras las negociaciones fallidas de mediados de la década de 1840 —el contrato De Francisco-Klein firmado el 10 de mayo de 1847 y luego declarado caduco por incumplimiento—, quedó en manos de capitales estadounidenses. La obra se completó en 1855. Desde entonces, la compañía del ferrocarril ejercía una soberanía efectiva sobre la fachada atlántica del istmo: sus decisiones tenían fuerza de ley, y la autoridad granadina en Colón —bautizada Aspinwall por sus dueños norteamericanos— era apenas tolerada, no gobernaba realmente. El incidente conocido como la Tajada de Sandía, el 15 de abril de 1856, cuando una riña entre pobladores locales y viajeros estadounidenses derivó en violencia y en una reclamación formal de Washington a Bogotá, mostró la aritmética del arreglo: la vida cotidiana del istmo se disputaba en un lenguaje que Colombia ya no dictaba.
Justo Arosemena y la invención jurídica del Estado istmeño
En medio de esa realidad de desvinculación económica y tutela geopolítica, un jurista panameño intentó traducir la especificidad istmeña en arquitectura constitucional. Justo Arosemena presentó en 1852, ante el Congreso de Nueva Granada, un proyecto para reunir las cuatro provincias del istmo —Chiriquí, Veraguas, Panamá y Azuero— en un único Estado "federal, soberano, pero no independiente de Nueva Granada". La fórmula, cuidadosamente calibrada, buscaba dotar al istmo de autogobierno pleno en asuntos internos manteniendo su vínculo con la nación en materias como las relaciones exteriores, la organización del ejército y la marina, el correo nacional y la deuda pública. Federalismo acotado: reconocimiento de la singularidad sin ruptura.
El proyecto se paralizó con el golpe militar del 17 de abril de 1854, junto con otras reformas legislativas en curso. Sobrevivió, sin embargo, la idea; y cuando el Congreso reformó la Constitución el 27 de febrero de 1855 mediante un acto adicional, el Estado de Panamá quedó creado como excepción al esquema unitario. La reforma incluyó la cesión de 150.000 hectáreas de tierras baldías dentro de sus límites y, punto crucial, estableció que en el futuro otros estados federales podrían crearse mediante simple ley. Ese detalle técnico abrió las compuertas: Antioquia, Santander, Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Bolívar y Magdalena obtuvieron sucesivamente el mismo estatuto, y en 1858 una nueva Constitución consagró el país como Confederación Granadina. Colombia se federalizó, en buena medida, arrastrada por la necesidad de darle un estatuto especial a Panamá.
La paradoja es densa. Arosemena había diseñado un instrumento para su istmo; la lógica interna del instrumento se derramó sobre el resto del país. Y lo que en 1855 era un federalismo dependiente en siete materias clave se transformó, en menos de una década, en el federalismo radical de Rionegro. Arosemena mismo participó en el proceso: coautor de la Constitución de 1853 y luego tratadista de las constituciones colombianas del siglo XIX, fue una de las voces jurídicas más finas del liberalismo del período. Pero la dinámica que desencadenó fue más allá de su diseño original.
Rionegro y la soberanía istmeña llevada al extremo
La Constitución promulgada en Rionegro el 8 de mayo de 1863 organizó el país como una unión a perpetuidad de nueve estados soberanos bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia. Fue la primera constitución colombiana que no comenzó "En nombre de Dios", sino "En nombre y por autorización del pueblo y de los Estados Unidos Colombianos": una declaración laica que ya marcaba el tono de la ruptura con el orden hispánico. Su arquitectura llevó el federalismo a extremos que ninguna otra constitución latinoamericana del siglo alcanzó. Los estados soberanos podían ejercer cualquier función no expresamente reservada al gobierno central: levantar sus propias milicias, emitir sus propios sellos postales, determinar quién tenía derecho al voto, adoptar sus propios códigos mineros, de tierras, electorales y civiles. La Constitución solo podía enmendarse por consentimiento unánime de los nueve estados, cláusula que la hizo prácticamente inmodificable. El poder ejecutivo federal quedó reducido a una figura tenue, sin herramientas efectivas para arbitrar los conflictos regionales ni para imponer una autoridad unificada.
Para Panamá, ese diseño fue la consagración jurídica de lo que ya vivía en los hechos. El Estado Soberano de Panamá había sido creado formalmente en 1857, con su primera constitución propia del 27 de octubre de ese año. Entre 1857 y 1877 adoptaría al menos cuatro constituciones: la de 1857, motivada por la creación del Estado; la del 12 de noviembre de 1863, que ajustó el marco istmeño a la nueva constitución nacional; la del 25-26 de noviembre de 1864, fruto de una insurrección local; y la del 15 de septiembre de 1877, resultado de otra conmoción armada que derrocó al gobierno constitucional existente. Cuatro constituciones en veinte años: la cifra dice bastante sobre la volatilidad institucional del régimen, pero también sobre la vitalidad con que los panameños tomaron en serio su condición de soberanos.
El período entre 1860 y 1862 fue el más elocuente. Mientras el resto del país se desangraba en la guerra que llevó a Tomás Cipriano de Mosquera al poder y desembocó en la constitución radical, Panamá permaneció ajena a las contiendas y gozó de plena independencia de facto. Fue la última y más prolongada etapa de separación efectiva antes de 1903. No se declaró la independencia formal, pero durante dos años el istmo funcionó como si Colombia no existiera. La observación es capital: la desvinculación no era una amenaza futura, era una experiencia ya vivida, un músculo político que los panameños sabían usar cuando el contexto lo permitía.
Bajo el marco de Rionegro, hombres como Buenaventura Correoso —figura central del liberalismo panameño y varias veces presidente del Estado— y Pablo Arosemena, sobrino de Justo, ejercieron el gobierno istmeño con considerable independencia. La política interna panameña tenía sus propias facciones, sus caudillos de barrio y de provincia, sus alianzas cambiantes entre liberales y conservadores locales. Las insurrecciones de 1864 y 1877 no fueron ecos apagados de las guerras del interior: fueron conmociones autóctonas, resueltas con constituciones autóctonas.
La renta del ferrocarril y la contradicción fiscal
Entretanto, el vínculo económico entre Panamá y el gobierno central se reducía cada vez más a una cifra: la renta del ferrocarril. Los ingresos del gobierno federal dependían principalmente de las aduanas y las salinas; el tercer rubro, tras esos dos, eran los valores pagados por los cesionarios del Ferrocarril de Panamá. Bogotá extraía del istmo una renta significativa mientras devolvía muy poco en servicios, infraestructura o presencia estatal. La contradicción era transparente: la ficción de la soberanía colombiana sobre Panamá se sostenía, en parte, sobre la utilidad fiscal de esa ficción.
En 1880, el gobierno de Rafael Núñez profundizó la lógica. Negoció un anticipo de la participación estatal en el ferrocarril, recibió un préstamo de dos millones de pesos como avance por veintisiete anualidades futuras y usó los fondos para capitalizar el Banco Nacional. Cuando Panamá se separó en 1903, los pagos aún no se habían reanudado. La operación resumía la relación en un gesto: Colombia empeñaba la renta del istmo para financiar la centralización que terminaría de romper con el istmo.
El sistema tributario que sustentaba la era federal provenía de las leyes de 1850 y 1851, y su lógica librecambista y descentralizada continuó vigente hasta la década de 1880. Pero el federalismo radical añadió una dimensión disolvente: las rivalidades entre estados llevaron a la implantación de aduanas interiores que frenaban el comercio interno. El mercado nacional, ya débil, se resquebrajó. Para Panamá, cuya economía miraba al comercio internacional y al tránsito, esas aduanas interiores importaban poco; para el resto del país, eran una sangría cotidiana. La asimetría económica se traducía en una asimetría política: al istmo el federalismo radical le sentaba bien; al interior, cada vez peor.
Actores y tensiones dentro del régimen federal
Los presidentes de la Unión durante estos años —Mosquera, Manuel Murillo Toro, Santiago Pérez, Aquileo Parra— ejercieron un poder ejecutivo constitucionalmente débil sobre una geografía política volátil. José María Samper contabilizaría después alrededor de cuarenta y dos constituciones o revueltas armadas de carácter local durante los veinticinco años de vigencia del sistema. Uno de los efectos más corrosivos fue el desmonte gradual del ejército libertador. En las regiones, caudillos, terratenientes y curas armaban sus propias tropas paramilitares bajo el mando de "generales", grado al que se llegaba por padrinazgo político, vínculos familiares o cercanía al potentado regional. El monopolio de la violencia legítima —piedra angular de cualquier Estado moderno— quedó pulverizado. El gobierno federal, además, no era un árbitro imparcial: apoyó ilegalmente, a veces con la guardia nacional, a facciones estatales de su preferencia para derribar gobiernos incómodos. Las divisiones internas del Partido Liberal se convirtieron en incentivos estructurales para golpes y revoluciones.
Los conservadores, expulsados del poder nacional, retuvieron dos estados con firmeza —Antioquia y Tolima— y disputaron los otros siete con creciente belicosidad. La política nacional se convirtió en una suma de aritméticas estatales.
En Washington, la mirada era menos convulsa y más constante. Figuras como William Henry Seward, secretario de Estado bajo Lincoln y Johnson, y la larga tradición diplomática que había empezado con negociadores como Charles Biddle en la década de 1830, mantenían el istmo como pieza estratégica del hemisferio. La compañía del ferrocarril hacía la política cotidiana; el Departamento de Estado hacía la política de largo plazo. La Guerra Civil estadounidense entre 1861 y 1865, coincidente con los primeros años del régimen de Rionegro, ralentizó por un tiempo la presión activa; pero la infraestructura de tutela —tratado, ferrocarril, presencia consular, capacidad de intervención— quedó intacta.
Causas estructurales, detonantes coyunturales
Conviene distinguir. La cuestión panameña tenía causas estructurales que ningún arreglo constitucional podía suturar. La primera era la geografía económica: una economía de tránsito interoceánico no compartía intereses con una economía agraria andina. La segunda era la geografía física: el aislamiento del istmo respecto del mundo andino era objetivo, no ideológico. La tercera era la ausencia de Estado colombiano en el istmo: sin escuelas, sin infraestructura, sin presencia policial ni administrativa efectiva, Bogotá era para el panameño medio una entidad recaudadora, no una comunidad política compartida. La cuarta, sobre todas, era la presencia estadounidense: desde 1846 el istmo había dejado de ser plenamente colombiano en términos de soberanía efectiva. Cualquier régimen —federal o centralista, liberal o conservador— habría enfrentado esa realidad.
A esas causas de fondo se sumaron los detonantes coyunturales del período. La Constitución de Rionegro elevó a rango soberano lo que ya era una desvinculación de hecho. Las cuatro constituciones istmeñas entre 1857 y 1877 institucionalizaron una cultura política autónoma, con sus propios liderazgos, sus propias facciones, sus propios códigos. La renta del ferrocarril hizo del istmo una fuente fiscal para Bogotá sin construir contraparte estatal en el terreno. La debilidad del ejecutivo federal impidió al gobierno central desarrollar cualquier proyecto de integración material del istmo con el resto del país. Cada uno de esos elementos, por separado, agravó el problema; combinados, lo hicieron estructural.
La crisis del radicalismo y el horizonte de la Regeneración
Hacia mediados de la década de 1870, el régimen radical entró en crisis. La guerra civil de 1876-1877 la desataron los conservadores contra el gobierno de Aquileo Parra, motivados principalmente por su proyecto de educación laica y obligatoria. Fue el inicio del declive. La consecuencia desastrosa de esa guerra abrió en Antioquia un paréntesis de degradación política que se extendería al periodo siguiente, y en varias regiones el desgaste institucional se hizo irreversible. El mercado interno resquebrajado por las aduanas interestatales, la seguridad de la vida y la propiedad erosionada por los pequeños ejércitos regionales, la incapacidad del ejecutivo federal para imponer orden: todo confluía hacia un cambio de régimen.
Rafael Núñez, cartagenero de origen liberal, articuló ese cambio en alianza estrecha con el Partido Conservador y con Miguel Antonio Caro como ideólogo. Su crítica no atacaba el vínculo con el mercado internacional —ni él ni sus adversarios cuestionaban el modelo agroexportador ni el librecambio como principio— sino la arquitectura política del radicalismo: el racionalismo extremo, el positivismo que pretendía reducir la vida política a razonamientos científicos, la debilidad del Estado central, el laicismo militante, la pulverización de la autoridad. En las elecciones de 1880, Núñez llegó al poder con un programa de retorno a la autoridad y fortalecimiento del gobierno central.
En julio de 1882 formuló una advertencia que se leería después como pronóstico: si el pueblo de Colombia se persuadía de que las instituciones del partido liberal no aseguraban los beneficios prometidos, se abriría camino a una poderosa reacción que ningún esfuerzo podría contrarrestar. La Regeneración —centralización política, administrativa y económica; formación de un ejército nacional; restablecimiento de relaciones armónicas con la Iglesia— sería esa reacción.
Para Panamá, sin embargo, la promesa regeneradora era exactamente el problema. El único marco institucional que hacía tolerable la unión con Colombia era precisamente la soberanía federal que Núñez se proponía revertir. Volver al centralismo significaba, para el istmo, perder la única forma de vínculo con Bogotá compatible con su identidad económica y cultural.
El canal francés y la reactivación de la tutela
Mientras tanto, la geopolítica del istmo se aceleraba. En 1879 se constituyó en París, bajo el liderazgo de Ferdinand de Lesseps, la compañía de inversores franceses que obtuvo de Colombia el derecho exclusivo y condicional por noventa y nueve años para construir un canal a través de Panamá. La concesión incluía un depósito en efectivo y el pago a Colombia del 5% de los ingresos brutos durante los primeros veinticinco años, el 6% en los siguientes veinticinco y el 8% en los cuarenta y nueve restantes, junto con la obligación de llegar a un acuerdo con la Panama Railroad Company y completar la obra en doce años. Colombia retuvo en el papel plena soberanía sobre el istmo.
La construcción arrancó en 1881. En ese momento el gobierno de Estados Unidos reactivó su misión diplomática en Bogotá para monitorear los trabajos: la sola posibilidad de que el canal —bien público hemisférico por excelencia según la doctrina naciente en Washington— quedara en manos francesas puso a la geopolítica estadounidense en alerta permanente. Las dificultades técnicas llevaron a Lesseps a optar por un canal de esclusas cuya construcción fue encargada al ingeniero Gustavo Eiffel, pero los fondos no llegaron y la obra quedó paralizada durante un año y medio. El proyecto se hundió hacia finales de la década de 1880 ante la combinación de terreno difícil, enfermedades devastadoras, inestabilidad política colombiana y problemas financieros. Los inversores franceses constituyeron después la Nueva Compañía del Canal de Panamá, cuyo objetivo real ya no era terminar la obra sino ganar tiempo para traspasar la concesión a Estados Unidos. La compañía original fue disuelta en 1899. En 1901, Colombia inició las negociaciones con Washington que desembocarían en el tratado firmado por Tomás Herrán el 13 de enero de 1903, y de ahí en la separación.
Los acontecimientos posteriores a 1878 exceden el marco de esta pieza. Lo relevante es que las condiciones geopolíticas que harían inevitable el desenlace ya estaban plenamente formadas durante los años del federalismo istmeño: el ferrocarril, el Tratado Mallarino-Bidlack, la presencia consular y comercial estadounidense, la debilidad estatal colombiana en el terreno, la vocación autonómica panameña juridificada en cuatro constituciones sucesivas.
Por qué esta genealogía importa
La narrativa dominante durante décadas presentó la separación de Panamá como una amputación súbita, un despojo perpetrado por Theodore Roosevelt en el marco de la crisis política de comienzos del siglo XX. Esa narrativa ha servido para propósitos identitarios legítimos, pero oscurece la textura real del proceso. La cuestión panameña no fue una sorpresa de 1903 ni una traición aislada de la potencia del norte: fue el desenlace previsible de una desvinculación estructural anterior, articulada institucionalmente durante los años del federalismo radical.
Justo Arosemena había pensado un federalismo que reconociera la singularidad del istmo sin romper con Colombia. La lógica de su diseño se desbordó y produjo Rionegro, un marco donde el Estado Soberano de Panamá ejerció durante quince años una autonomía que confirmaba, más que corregía, su desvinculación previa. Cuando la Regeneración llegó con la promesa de revertir esa soberanía, el istmo perdió el único arreglo institucional que hacía llevadera la unión. Y cuando el canal francés fracasó y Estados Unidos se dispuso a asumir la obra, la tutela geopolítica preexistente encontró por fin la ocasión histórica para convertirse en soberanía formal.
Leer aquellos quince años como génesis y no como preludio permite ver algo que la crónica bogotana suele perder de vista: Panamá fue sujeto, no objeto, de su propia trayectoria. Sus élites intelectuales pensaron su estatuto, sus políticos ejercieron su gobierno, sus poblaciones toleraron o rechazaron a Bogotá con la memoria de una unión considerada, desde el comienzo, temporal. El federalismo istmeño no causó la separación; la hizo legible. Y al hacerla legible, la volvió irreversible cuando el marco que la contenía fue desmontado desde el interior. La historia de Colombia en el siglo XIX no puede narrarse sin ese episodio, y el episodio no puede narrarse honestamente como pérdida súbita: fue un divorcio anunciado durante cincuenta años, formalizado en 1903, prefigurado en cada uno de los quince años que van de Rionegro al ocaso del radicalismo.
La época alrededor
Este hecho no ocurrió solo
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
01Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 2641 cita
[1]“Among the maladies caused by the perni- cious uprising of April 17 [1854], we must include the paralyzing of several important legislative projects that were working their way through Congress. One of those projects was the constitu- tional reform establishing the State of Panama.” 75 Justo Arosemena had joined…p. 264
02Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · p. 1131 cita
[2]de la cual se había llegado al número de 36 provincias para el momento de ex- pedición de la nueva Constitución, dio paso a partir de este año a un proceso inverso, de agru- pación de las provincias en entidades de mayores dimensiones y capacidades, que fueron la antesala del federalismo. El vigoroso impulso federal…p. 113
03Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 811 cita
[3]el gobernador. 7 9 E n s a y o s p a r a l a h is t o r ia d e l a po l ít ic a d e t ie r r a s e n C o l o m b ia Año 1855. Acto adicional a la Constitución del 27 de febrero, que creó el Estado de Panamá. Se ceden al Estado de Panamá 150.000 hectáreas de tierras baldías de las que existieran dentro de sus límites.…p. 81
04Civilization and Violence: Regimes of Representation in Nineteenth-Century ColombiaCristina Rojas · 2002 · p. 2201 cita
[4]the notes for chapter 2 · 189 law” as a main characteristic of the thinking of mid-nineteenth-century Liberals. He attributes to this belief one of the main failures of liberalism: “Its adherence to the principle that written texts had a magical power, made Liberals believe that a perfect Constitution will ensure…p. 220
05Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · p. 171 cita
[5]del Beebe ¢ Ae tee batndoe Ue mstrs Critvrtrrmoe gus tfervetla, Ka rensde en dectetuas 4 ta “goin ai fillicd c @. Bfilitle a4 eZ a Wtieele te.S oe Go elarter Lobes aped dé Poliagata Blaine, Lb nen! See Fon dintaciesen, Mag datiun, Pannva: Doerlar dor ¢ Blhiorra, ried doe peyperlen a sereele fers tor aelee Ae ape…p. 17
06Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 157, 1812 citas
[6]magistrados de la Corte Suprema de Justicia y pro- curador general de la Nación, pero cada uno de ellos debía escogerse en elecciones distintas, por lo que el país vivía en permanente debate electo- ral. Acogiéndose a lo estipulado en la Constitu- ción, las provincias de Bogotá, Cauca, Córdoba, Cundinamarca, Chocó,…p. 157
[43]a nivel, que uno con esclusas, pero tal alternativa era más costosa y de difícil ejecu- ción. Tales dificultades se reflejaron no sólo en la demora en la construcción, sino en el flujo de ca- pitales que al comienzo fue abundante, pero que poco a poco comenzó a disminuir, lo que obligó a 425 E Junta Revolucionaria de…p. 181
07Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 192, 1972 citas
[7]y ganados. Así, la política se alimentó de formas múltiples de so- cialización, que se expresaron desde los inicios del siglo xix mediante sociedades masónicas, populares, religiosas, democráticas y de artesanos; algunas de ellas sirvieron de apoyo a dirigentes liberales, dentro de una visión más po- pulista del…p. 197
[38]libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…p. 192
08Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1221 cita
[8]Liberals changed the name of the country from Granadine Confederation (as in the 1858 constitution) to United States of New Granada (Estados Unidos de Nueva Granada, 1861-63). This action was followed by the adop- tion, in 1863, of another constitution that restored the name Colombia (more specifically Estados Unidos…p. 122
09Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 107, 1142 citas
[9]texto: «[estas] se unen y confederan a perpetui- dad consultando su seguridad exterior y recíproco auxilio y forman una Nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de Estados Unidos de Colombia». En los poco más de cincuenta años que transcurrieron entre la conformación de la junta de Gobierno de 1810 y la…p. 107
[31]central de intervenir en la política de cada estado soberano en la década de los setenta, y la de unos estados intentando mani- pular la de los vecinos, trajo consigo un resquebrajamiento no sólo de la unidad política sino también del mercado interior, porque las rivalidades llevaron a implantar adua- nas que frenaban…p. 114
10A History of Colombian Economic Thought: The Economic Ideas that Built Modern ColombiaAndrés Álvarez, Jimena Hurtado · 2024 · p. 951 cita
[10]owners of their actions; second, Bentham’s principles distort the idea of governing. Bentham would advance that to govern is to edu - cate, to perfect the individual and society; therefore, it is inconsistent with hav - ing laws that cause harm to an individual – applying a penalty – for the benefit of the common…p. 95
11La Religión en ColombiaCarlos Arboleda Mora · 2010 · p. 1391 cita
[11]auxilio, [para formar] una nación libre, soberana e independiente, bajo el nombre de ‘Estados Unidos de Colombia” 184. Es la primera Constitución del país que no comienza “En nombre de Dios” 185 sino “En nombre y por autorización del 183 Véase para toda la historia de la laicidad en Francia, Assemblée générale du…p. 139
12Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 545, 5632 citas
[12]y 1860 ». Conviene anotar, ante algunas afirmaciones que hace el señor Samper, que toda Constitución —decisión polí- tica— sólo puede ser adoptada por un partido político que imponga sus teorías en torno al Estado y al Derecho, y que en tal virtud reorganice la sociedad y la economía. Las deci- siones políticas que…p. 563
[13]a saber: «La del 27 de octubre de 1857, motivada por la crea- ción del Estado; «La del 12 de noviembre de 1863, motivada por la nacional del mismo año; «La del 25 - 26 de noviembre de 1864, fruto de una insurrección local, y «La del 15 de septiembre de 1877, resultado también de otra conmoción armada que derrocó al…p. 545
13Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 531 cita
[14]que se conserva en la Universidad Nacional y en el que figura Panama como un estado mas de nuestro pais. La separaci6n definitiva se produciria en 1903. la Constitucién» (1853) y la propia carta federal de 1858. Su presidente era don José de Obaldia, perteneciente a una familia de terratenientes esta- blecida en la…p. 53
14Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 130, 1612 citas
[15]fueron; pues, como la mariposa hacia la luz, «libres por su propia virtud» como el mismo Libertador lo dijo en su carta de res- puesta al oficio en el que el coronel Fábrega le comunicó la decisión tan trascendental. Pero no debe perderse de vista que esa incorporación fue siempre consi- derada por los panameños como…p. 130
[16]Panamá se integró a Colombia, de igual manera como as- piró la actual República Dominicana a formar parte de la Gran Colombia, en los albores del siglo pasado. Con ra- zón se habla de la separación de Pa- namá como de la extinción de una an- terior unión. Muchos fueron los co- natos de rompimiento en la vincula- ción…p. 161
15Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 1121 cita
[17]Conservative elite who looked derisively on the culture, traditions, and political affiliations of the coastal residents, who gravitated toward Liberal Party principles and priorities. Panamanians had never felt fully integrated into the Colombian national ethos. The capital city of Colombia was distant and foreign to…p. 112
16Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1441 cita
[18]casi nada de Bogotá en servicios sociales que mejoraran la vida de la gente (hospitales, escuelas, vías e infraestructura básica). Por lo tanto, en agosto de 1903, cuando el Senado colombiano rechazó unánimemente el Tratado Herrán-Hay y los planes para la construcción del canal se derrumbaron, algunos panameños se…p. 144
17Notas de viaje: Colombia y Estados Unidos de AméricaSalvador Camacho Roldán · 2017 · p. 3501 cita
[19]por tres siglos de esclavitud, debía hacerse sentir fuertemente 351 Níndi ce rsdte Cíaíóosd p Eindcíi Ulscíi ce Aóbusmd en los momentos en que esta institución acababa de ser abolida (1850): la acción del clima, desfavorable para la blanca, había enervado la actividad de la clase gobernante y permitido que la raza…p. 350
18Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · p. 231 cita
[20]y comercio, en septiembre de 1849, y además obtuvieron la cesión provi- sional de la isla. Previamente el país del norte había logrado firmar con Colombia el Tratado Mallarino-Bidlack, de amistad, comercio y navegación, el 12 de diciembre de 1846, mediante el cual se aseguraban ventajas en la eventual cons- trucción y…p. 23
19Of Beasts and Beauty: Gender, Race, and Identity in ColombiaMichael Edward Stanfield · 2013 · p. 471 cita
[21]the context of Manifest Destiny, the U.S. expansionist war with Mexico (1846–1848), and the incorporation of the Southwest into U.S. territory, this first U.S. pro- tectorate with Colombia over Panama not only signaled a sea change in U.S. foreign policy—an entangling alliance—but also served as a model for…p. 47
20Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de ColombiaRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); con colaboración de Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Fernán González, Margarita González, Alfredo Iriarte, entre otros · 1988 · p. 651 cita
[22]hombres, de- muestra el animo de concordia que quiere estable- cer, a la vez que revela una plena seguridad en su gestion como gobernante. Al afo siguiente Obando es acusado ante el Congreso, en el cual es justo decir tenian asiento algunos espiritus en los cuales primaba una mente acalorada, y se decide someterle a…p. 65
21Biografía del CaribeGermán Arciniegas · 2016 · p. 6751 cita
[23]dos panameños quedan muertos en el campo. Además, hay 13 panameños y 17 americanos heridos. El comisionado americano que investiga el caso llega a la conclusión de que Jack Oliver sacó su pistola contra el negro, pero que otro americano se la arrebató y dio el primer 676 Gíndic Anercrísta disparo. El gobernador de…p. 675
22Viaje a la Sierra Nevada de Santa MartaÉlisée Reclus · 2016 · p. 33, 382 citas
[24]si Sntan Mnean en el polvo y en el barro; cerdos, perros y hasta corderos devoran innumerables inmundicias que los buitres contem - plan con ojos ávidos desde los tejados; monos amarrados aúllan, papagayos y cotorras lanzan gritos estridentes: es una extraña batahola, en la cual se mezcla uno con cierto pavor. Los…p. 33
[26]temible, la de los vapores del lago de Nicara - gua, y aun, gracias a las piraterías de Walker, gracias tam - bién a las intrigas de los plenipotenciarios americanos, que exigían para los Estados Unidos una cuasi soberanía sobre el camino del tránsito, esta competencia ha desaparecido completamente durante algunos…p. 38
23Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 2381 cita
[25]el ac- ceso de las tierras bajas al mar sin afectar los costos de transporte entre éstas y las zonas templadas. La distancia económica entre una y otra zonas aumentó de manera especial con el advenimiento de la navega- ción regular a vapor en el Magdalena. Es claro, entonces, que aun sin los importadores de bienes…p. 238
24Empresas y empresarios en la historia de Colombia. Siglos XIX-XX. Una colección de estudios recientesCarlos Dávila Ladrón de Guevara (compilador) · 2003 · p. 4221 cita
[27]Auguste Salomon y apoyada por banqueros f r a n c e s e sei n g l e s e s,envióun emisarioaBogotá,e lseñorMateo K l e i n,con e lf i nde que g e s t i o n a r aante e lgobierno l aconcesión d e lp r i v i l e g i opara l aconstruc ción de un f e r r o c a r r i l transoceánico v í aPanamá. A mediados de 1846, e lP r e…p. 422
25Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 259, 2652 citas
[28]1895 son de presupuestos aprobados; en los demás casos se trata de ingresos reales. FUENTE: Memorias de Hacienda, 1871-74; Pérez, op. cit.; DANE, Boletín Mensual de Estadística, Nos. 257-58, Bogotá, diciembre 1972 y enero 1973. La era de los radicales En general el sistema tributario surgido de las leyes de 1850 y…p. 259
[29]temporal de la Compañía, a que el subsidio se redujera a $100.000, el Congreso no aprobó la negociación, y esta suma entró cumplidamente en las arcas públicas hasta 1880. En ese año, y con el objeto de conseguir capital para el Banco Nacional que proyectaba el Gobierno de Rafael Núñez, se negoció un anticipo de la…p. 265
26Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 471 cita
[30]1 823 habían sido exped idas 170 leyes sob re el impuesto de la sal y que en ese mo- m e nto regían 89. Por un tiempo la renta del Ferrocarril de Panamá fue el t ercer ingreso. No obstante, se convirtió en fu ente de los agravios como pudo comprobarse en los ep isodios de la separac i ón en 1903. La d escentra li…p. 47
27Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 311 cita
[32]debate there was a “conversation among gentlemen,” as one writer phrased it. 18 The debate over liberal and conservative principles was an intra- elite affair in which traditional leaders of society fought to impose their ideals as they marched at the head of peasant armies whose cadres were clients first and…p. 31
28¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 681 cita
[33]la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…p. 68
29El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 232 citas
[34]hasta expulsarlas, dando la independencia definitiva a Colombia el 19 de agosto de 1819. Una relativa calma se hizo presente hasta el 4 de septiembre de 1830, cuando tuvo lugar el primer golpe de Estado. Desde esa fecha no se volvió a conocer un día de paz a lo largo del siglo xix, aunque apenas otros dos golpes se…p. 23
[35]hasta expulsarlas, dando la independencia definitiva a Colombia el 19 de agosto de 1819. Una relativa calma se hizo presente hasta el 4 de septiembre de 1830, cuando tuvo lugar el primer golpe de Estado. Desde esa fecha no se volvió a conocer un día de paz a lo largo del siglo xix, aunque apenas otros dos golpes se…p. 23
30Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 1431 cita
[36]el fraude para garantizar ese voto era grande, tanto para los poderes locales como para el gobierno de la federaci ó n. Las divisio nes del Partido Liberal se convert í an en incentivos para golpes y re voluciones y, como dos estados fueron dominados por los conserva dores (Antioquia y Tolima), la disputa por los…p. 143
31El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 1261 cita
[37]perspectiva nacional, extraordinariamente matizada en las localidades, dos regímenes políticos dominaron el periodo. Como veremos en las páginas y capítulos siguientes, tuvieron implicaciones en el modelo económico. Desde 1850 hasta 1885 hay un predominio liberal con breves interregnos entre 1854 y 1861. El régimen…p. 126
32El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · p. 4681 cita
[39]a todos los problemas una solución legal y su tendencia a generalizar las soluciones, es decir, a ignorar lo que había de único, de concreto, de excepcional, en una situación o en la historia de un pueblo: «Ha tenido la costumbre de fundar su doctrina sobre hechos exteriores, materiales y tangibles —decía Núñez—,…p. 468
33Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 4671 cita
[40]t aeócouurpí oí Cólóvxrs 1810-1930 Antioquia fue durante mucha parte del periodo un islote conservador. Las ideas y las acciones de los hom- bres políticos —liberales y conservadores— de Antioquia estaban condicionadas y limitadas por esa circunstancia. La consecuencia desastrosa de la guerra del 76 abrió un…p. 467
34War in Colombia: Made in U.S.A.Teresa Gutierrez, Sara Flounders, Rebeca Toledo, Andy McInerney (eds.) · 2003 · p. 391 cita
[41]Railroad Company was a steady supplier of such merchandise, and the proceeds were enough to pay for the company's own small hospital at Colon." In 1879, under the leadership of Ferdinand de Lesseps, the driving spirit in the successful construction of the Suez Canal which was completed in 1 869, a company of French…p. 39
35Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · p. 271 cita
[42]of sovereignty in the department, rejected a treaty that would have allowed the United States to build the passageway. The following year, a second agreement faltered in the U.S. Senate, which was busy investigating allegations of corruption surrounding the Ulysses S. Grant administration. When Americans turned their…p. 27
36Notas de viaje sobre Venezuela y ColombiaMiguel Cané · 2016 · p. 2751 cita
[44]busquéis en las estadísticas oficiales, que ocultan esas cosas, sin duda para no turbar la diges- tión de los accionistas europeos. Buscadlo en las cruces de los cementerios, en las fosas comunes repletas, y formaos una idea de la cantidad de bajas en ese pequeño ejército de trabajadores, recordando que muchos…p. 275
37Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 811 cita
[45]de Suez, fracasó en su intento ¥ tras sucesivas prórrogas del gobierno colombiano para la entrega de la obra, fue disuelta en 1899. Los franceses, que trataben de proteger su inver sión, constituyeron la Nueva Compa- si de Canal de Paraea: que. permiso esten los traba- hasta e pytera dé cinco mi- Hors de francos. En…p. 81
38Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 911 cita
[46]encargan del triunfo contra el gobierno de Melo, José de Obaldía 103 lo que tiene lugar propiamente el 4 de diciembre del año en cuestión, cuando Obaldía, los ex presidentes Herrán, Mosquera, López y Már- quez, parlamentarios, magistrados y tropas en- tran triunfalmente a la capital. En relación con la suerte que le…p. 91
39Recentralisation in ColombiaJulián D. López-Murcia · 2022 · p. 731 cita
[47]it requires the majority of the members of each chamber (not merely the majority of participants in the debate). This, of course, increases the veto power of the opposition. a b rief H istory of C olombia ’ s s ubnational i ssues Since the independence from Spain in 1810, the (re) design of subnational institutions…p. 73