Cátedra de sociología spenceriana encargada a Salvador Camacho Roldán (1882)
En 1882, durante su primer gobierno, Rafael Núñez pronunció en la Universidad Nacional un discurso proponiendo la sociología como ciencia fundamental del Estado, tras el cual Salvador Camacho Roldán comenzó a enseñarla bajo el evolucionismo de Herbert Spencer. Ese doble gesto inauguró la enseñanza pública de la sociología en Colombia y fijó el patrón de su nacimiento: un saber social concebido como lenguaje técnico del orden, no como crítica de él.
Ficha del acontecimiento
Síntesis
- Cuándo
- 1882
- Dónde
- Bogotá, Universidad Nacional, Estados Unidos de Colombia
- Protagonistas
- Rafael Núñez, Salvador Camacho Roldán, Manuel Ancízar, José María Samper, Miguel Antonio Caro, Herbert Spencer
Lectura causal
Causas, hecho y consecuencias
Causas
- Tres décadas de ensayismo sociológico incipiente —desde la Comisión Corográfica y Manuel Ancízar hasta José María Samper y el propio Camacho Roldán— habían acumulado una demanda de explicación científica del desorden político y el atraso colombiano, sobre la que Núñez pudo apoyarse.
- La polarización filosófico-política entre el evolucionismo spenceriano, identificado con el liberalismo, y la escolástica conservadora convertía la adopción pública de Spencer en un gesto de posicionamiento doctrinal en la disputa por el control ideológico de la formación nacional.
- Núñez necesitaba un lenguaje que presentara sus rupturas con el radicalismo —proteccionismo económico, creación del Banco Nacional, conciliación con la Iglesia— no como traición ideológica sino como evolución natural; el spencerismo, con su fisiología de las sociedades y su rechazo a los saltos revolucionarios, ofrecía ese armazón conceptual.
- La fractura del Partido Liberal tras la guerra civil de 1876-1877, la muerte de Manuel Murillo Toro en 1880 y el ascenso de los independientes nuñistas crearon el vacío político en que la Regeneración pudo proponer un nuevo marco doctrinal de Estado sin resistencia orgánica radical.
Consecuencias
- Salvador Camacho Roldán comenzó a enseñar sociología de forma inmediata tras el discurso de Núñez, inaugurando la primera cátedra sociológica del país y estableciendo el vínculo institucional entre saber experto y proyecto de Estado.
- El discurso en la Universidad Nacional aumentó las suspicacias de los independientes y las tensiones con los radicales, contribuyendo al proceso de aislamiento político de Núñez que culminaría en la alianza plena con los conservadores y en la Constitución de 1886.
- Se fijó el patrón fundacional de las ciencias sociales colombianas: un campo que nació no como crítica del orden sino como su lenguaje técnico, injertado desde el poder sobre una tradición ensayística preexistente, patrón que definiría el vínculo entre saber experto y Estado durante décadas.
- La propuesta generó inquietud en los sectores conservadores, que veían en la sociología una ciencia materialista incompatible con la libertad del alma humana, revelando desde el origen las tensiones internas de la propia coalición regeneradora entre positivismo evolucionista y catolicismo político.
La clave interpretativa
Por qué importa
Este acto marca el origen institucional de las ciencias sociales colombianas y muestra, desde su mismo nacimiento, la hibridación entre positivismo evolucionista y proyecto regenerador: la sociología no llegó al país como herramienta crítica sino como instrumento de estabilización política, encargada por un presidente en tránsito hacia el autoritarismo y ejecutada por un liberal modernizador que ya traía las categorías en la maleta. Esa coincidencia entre demanda de poder y disposición intelectual preexistente fijó un patrón —el saber social como lenguaje técnico del Estado— que persistiría en Colombia bien entrado el siglo XX.
Desarrollo histórico
La historia completa
La cátedra de sociología encargada a Salvador Camacho Roldán (1882)
En algún momento de 1882, durante su primer gobierno, Rafael Núñez pronunció en la Universidad Nacional un discurso en que propuso a Colombia adoptar la sociología como ciencia fundamental del Estado. Casi de inmediato, Salvador Camacho Roldán comenzó a enseñarla. Ese doble gesto —el discurso presidencial y la cátedra que lo siguió— inauguró en el país la enseñanza pública de la sociología, y lo hizo bajo un signo preciso: el evolucionismo de Herbert Spencer, esa doctrina que enseñaba a las naciones a no hacer revoluciones sino a seguir una evolución lenta y gradual, a semejanza de los seres naturales. La escena parece menor entre las tempestades del periodo —el fin del federalismo radical, la Regeneración en gestación, la Constitución de 1886 en el horizonte—, pero fija el punto de origen institucional de las ciencias sociales colombianas y, a la vez, el patrón de su nacimiento: un saber social que no aparece como crítica del orden sino como su lenguaje técnico, injertado desde el poder sobre una tradición ensayística que ya venía observando el país con voluntad de gobernarlo.
El mundo del que brota el hecho
Colombia era en 1882 un país llamado Estados Unidos de Colombia y regido por la Constitución de Rionegro de 1863: una federación radical de nueve estados soberanos, con anticlericalismo militante, ultraindividualismo liberal y una arquitectura política que sus adversarios describían como diseñada para desatar el desorden. La guerra civil de 1876-1877, once meses de combates concentrados en el Cauca y el Tolima, había dejado un boquete fiscal equivalente al 118% del presupuesto nacional aprobado para 1878 y, sobre todo, había dejado un partido conservador derrotado en las armas pero cargado de razón cultural: se había levantado contra las reformas educativas laicas impulsadas por los radicales desde 1870, y de esa derrota militar sacaría, en la década siguiente, la victoria política.
La reforma educativa que había encendido la guerra —escolaridad elemental obligatoria, neutralidad religiosa, sistema nacional dirigido por el gobierno central, una misión pedagógica alemana traída para levantar escuelas primarias y normales en cada estado— había puesto en el centro de la política una disputa que ya no era solo sobre gramática o pedagogía: era la lucha por el control ideológico de la formación de los colombianos. Las cifras de matrícula elemental muestran un crecimiento —de 60.155 alumnos en 1870 a 83.626 en 1873-74—, y luego los golpes del conflicto: 71.070 en 1881, sin contar los cerca de 14.000 de Santander. La educación era el frente principal y, a la vez, el síntoma de una polarización mayor.
Esa polarización tenía traducción filosófica. En el clima intelectual de la época, el evolucionismo spenceriano era identificado como la corriente propia del liberalismo, y la escolástica como la del Partido Conservador y el clero. No era un mero pluralismo académico: eran, según se decía entonces con toda seriedad, dos concepciones opuestas de la política y de la vida, con un criterio absolutista y una intolerancia dogmática que evocaba las viejas divisiones de la Convención francesa entre la Montaña y la Gironda. La recepción de Spencer, como la de Comte antes que él, se produjo con un desfase característico: rara vez por contacto directo con los grandes autores, casi siempre a través de epígonos, textos introductorios y traducciones que llegaban con años o décadas de retraso. En los catálogos de la Librería Colombiana Camacho Roldán y Tamayo hacia finales de la década de 1880 aparecen los liberales franceses, los tratados de economía política de Say y Destutt de Tracy, y ya asomaba lo que un funcionario consular británico describiría en 1906 con inconfundible tono colonial: unas élites bogotanas capaces de discutir a Darwin y a Spencer, "superficialmente leídas" pero "bastante cultivadas dado su entorno".
El liberalismo, mientras tanto, se rompía en dos. Tras la guerra de 1876, el partido se fracturó entre la corriente radical —fiel a Rionegro, al federalismo y al laicismo— y un grupo creciente de independientes que buscaban una transacción con los conservadores. La presidencia de conciliación de Julián Trujillo entre 1878 y 1880 marcó el viraje: se levantaron las sanciones y el exilio contra los obispos de Popayán, Pasto, Antioquia y Medellín, y se derogó la ley de 1877 que había limitado la intervención política de la Iglesia. En 1880 murió Manuel Murillo Toro, la principal figura dirigente del radicalismo, con lo que la corriente que había gobernado el país durante veinte años se quedó sin timonel justo cuando Rafael Núñez llegaba a la presidencia por primera vez.
Núñez llevaba en la cabeza una fórmula acuñada el 1º de abril de 1878, al inaugurar como presidente electo del Senado el nuevo período presidencial: "hemos llegado a un punto en que estamos confrontando este preciso dilema: regeneración administrativa fundamental o catástrofe". La palabra prendió. En aquel momento, sin embargo, entendía por regeneración algo bastante más modesto que el orden autoritario y confesional que terminaría fundando: hablaba de una reforma administrativa dentro del marco constitucional vigente. El diagnóstico ya estaba esbozado: el federalismo radical había producido desorden administrativo, debilitamiento del Estado, crisis económica, fragmentación del mercado interior. Faltaba el lenguaje para nombrarlo con autoridad científica.
El acto de 1882
El discurso de Núñez en la Universidad Nacional se inscribió en ese vacío. En él propuso adoptar la sociología como ciencia fundamental del Estado, y elogió —gesto premeditadamente incendiario— el plan académico de 1843, aquel que los radicales identificaban con el autoritarismo y el conservatismo, con la vieja República granadina previa a las reformas de mediados de siglo. El elogio del plan de 1843 en el corazón de la Universidad Nacional, institución que era casi el santuario del liberalismo educativo, sonó como una provocación calculada. Y sin embargo, la propuesta de adoptar la sociología como ciencia fundamental "no provocó tanto terror": el sobresalto quedó del lado del gesto arqueológico hacia 1843. El terror mayor quedó pospuesto: los efectos plenos del viraje solo se leerían con claridad hacia 1886.
La sociología que Núñez recomendaba era, en su núcleo, spenceriana. Enseñaba a las naciones a evolucionar como los organismos —lenta, gradualmente, sin sobresaltos revolucionarios— y ofrecía, por tanto, un armazón conceptual perfecto para deslegitimar la memoria insurreccional del propio liberalismo del que Núñez venía y para justificar, con lenguaje de ciencia natural, la contención del cambio. El horizonte de esa operación aparecía formulado en los ensayos periodísticos de Núñez con expresiones que se harían célebres: la "paz científica", el tránsito de la "época de la imaginación" a la "época del criterio". La afinidad entre el evolucionismo spenceriano y esa retórica de estabilización gradual es demasiado nítida como para pasarla por alto, aunque no exista una declaración explícita del propio Núñez que anude ambas cosas en un mismo texto.
Los conservadores, previsiblemente, se inquietaron: la sociología les resultaba una ciencia materialista, sospechosa de desconocer la libertad del alma humana, y sus voceros no se privaron de decirlo. Los independientes —aliados naturales de Núñez dentro del liberalismo escindido— reaccionaron con suspicacia, no tanto por Spencer como por el horizonte político que empezaba a intuirse detrás de aquellas piezas oratorias. Muchos ya consideraban peligrosa la estrategia nuñista, y el discurso en la Universidad Nacional contribuyó a esa deriva. El desprendimiento de los independientes respecto del proyecto del presidente no puede atribuirse solo a este acto, pero éste engrosó el rumor de una traición en marcha.
El encargo a Salvador Camacho Roldán fue el segundo movimiento del acto. La crónica es escueta y no ha sido corroborada por un segundo testimonio independiente: Camacho Roldán comenzó a enseñar sociología de forma inmediata tras el discurso, sin que se precise la institución o el aula. Esa parquedad importa. La cátedra de 1882 existe históricamente sobre la base de un solo hilo narrativo, un fragmento delgado sosteniendo un momento fundacional. La lógica del gesto, sin embargo, encaja con demasiada precisión con el resto del cuadro como para desestimarla: Núñez propone la ciencia, Camacho Roldán la enseña; el presidente dicta el marco doctrinal, el ensayista lo pone en circulación.
El hombre que aceptó la tarea
La figura de Camacho Roldán es la clave que impide leer el episodio como una simple maniobra desde arriba. No era un intelectual servil que esperara indicaciones presidenciales, sino uno de los liberales con trayectoria política y económica más sólida de su generación. Había sido secretario de Hacienda y Fomento durante el gobierno de Eustorgio Salgar, y en ese cargo había organizado la Exposición Industrial que se inauguró el 20 de julio de 1871, con productos manufacturados, mineros y agrícolas de los estados, y con expresiones artísticas del país entero. Desde el Congreso había dirigido la aprobación de la Ley 61 del 24 de junio de 1874, un instrumento que intentaba corregir los efectos restrictivos del Código Fiscal de 1873 sobre la adquisición de tierras baldías, reconociendo derechos de propiedad a quienes hubieran explotado más de treinta hectáreas durante al menos cinco años. Era, en suma, un legislador de la modernización agraria, un administrador del fomento económico, un liberal aburguesado con vocación de constructor.
Y era, además, un ensayista. En sus Notas de viaje: Colombia y Estados Unidos de América —obra decimonónica reeditada en 2017 por el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional— recorrió el trayecto entre Bogotá y Barranquilla describiendo con detalle los hechos económicos y sociales que hallaba en el camino, y viajó también por los Estados Unidos. Publicaba en la revista El Agricultor —al menos en el número 5 de octubre de 1884— y su firma aparecía asociada, en Bogotá, a la Librería Colombiana Camacho Roldán y Tamayo, que en 1887 vendía obras de economía política y los volúmenes de Say en francés. Sus propuestas económicas insistían en la mejora de los medios de transporte para integrar los recursos naturales con los mercados: era un pensador de infraestructuras, de circulación, de conexión.
Camacho Roldán pertenecía, en fin, a esa tendencia dentro del liberalismo aburguesado que en los años posteriores al radicalismo derivaría hacia arreglos con el conservatismo, una corriente cuyo capitán más visible fue José María Samper. La suya no era una conversión política brusca ni oportunista, sino la desembocadura natural de una trayectoria construida sobre el fomento, el orden administrativo y la creencia en el progreso material. Que aceptara enseñar a Spencer al día siguiente del discurso de Núñez no fue, entonces, un acto de subordinación: fue el encuentro entre un presidente que buscaba lenguaje y un intelectual que ya traía en la maleta las categorías indicadas.
Ese detalle importa para entender la naturaleza del acto fundacional. La cátedra de 1882 no fue impuesta desde el poder sobre un campo intelectual reticente. Fue el punto de encuentro entre una operación política —la del nuñismo en su viraje— y una disposición ya presente en un sector del liberalismo modernizador que veía en el evolucionismo un antídoto tanto contra el desorden radical como contra la reacción escolástica. La instrumentalización, si la hubo, fue una instrumentalización de coincidencias.
Las causas de fondo y el detonante
En el sustrato de largo plazo se acumulaban varias décadas de observación del país como problema. La Comisión Corográfica, establecida por la Ley 29 de 1849 durante la administración de José Hilario López y dirigida por el ingeniero italiano Agustín Codazzi entre 1850 y 1859, había sido el primer intento científico institucional de alcance global en Colombia. Manuel Ancízar, su secretario durante tres años, publicó en el periódico El Neogranadino desde el 11 de enero de 1850 las entregas de la Peregrinación de Alpha, ese diario de viaje que fue, además de descripción geográfica, tentativa de comprensión social del territorio neogranadino. La Comisión fue el epicentro de una observación sistemática de la población con preocupaciones de carácter sociológico incipiente, aunque nadie usara aún ese nombre.
Detrás de Ancízar vinieron los ensayistas del orden. José María Samper publicó su Ensayo sobre las revoluciones políticas y la condición social de las repúblicas colombianas, obra que se cuenta entre los antecedentes más claros del pensamiento sociológico colombiano. Miguel Samper, su hermano, prolongó esa vocación de análisis. El propio Camacho Roldán, con sus Notas de viaje, participaba de esa tradición. Todos ellos trataban de analizar los problemas de la sociedad y la cultura, el progreso, el atraso y el desorden en la Colombia de la segunda mitad del siglo XIX. Su horizonte común era la explicación de la inestabilidad política y la fundamentación de un orden posible. Cuando Núñez pidió en 1882 una ciencia para gobernar el desorden, no estaba inventando una demanda: estaba nombrando algo que la República de las letras venía cultivando desde hacía tres décadas.
La causa coyuntural fue otra. Núñez necesitaba, en 1882, un lenguaje. Había ganado la presidencia en 1880 con el apoyo de una alianza entre liberales independientes y sectores conservadores; había impulsado medidas económicas proteccionistas y la creación del Banco Nacional; había roto la ortodoxia federal y anticlerical del radicalismo. Le hacía falta articular ese conjunto de rupturas dentro de un marco doctrinal que las presentara no como traición ideológica sino como evolución natural. El spencerismo, con su fisiología de las sociedades y su rechazo a los saltos revolucionarios, ofrecía exactamente eso: una teoría según la cual el radicalismo constitucional de Rionegro sería, en clave orgánica, una imposición prematura sobre un cuerpo social todavía inmaduro, y la Regeneración sería, en cambio, la adecuación del régimen al estado real del organismo nacional. El detonante del acto de 1882 fue, en esa lectura, la necesidad de una teoría del retroceso disfrazado de evolución.
Hay una paradoja constitutiva que conviene no perder de vista. Núñez promovía el spencerismo justo cuando estaba tejiendo la alianza con los conservadores que veían en esa doctrina un materialismo peligroso. El evolucionismo funcionaba, por tanto, como un puente retórico transitorio: sirvió para arrastrar a los liberales independientes hacia la nueva síntesis, pero no podía ser el fundamento estable del régimen que se estaba construyendo. Ese fundamento estable lo aportaría, unos años después, otro hombre y otra tradición: Miguel Antonio Caro y el catolicismo ultramontano hispanista.
Consecuencias inmediatas
En el corto plazo, el acto de 1882 tuvo efectos más políticos que académicos. Aumentó las suspicacias de los independientes hacia el proyecto nuñista y contribuyó a la erosión de la coalición original que había llevado al presidente al poder. Reforzó, entre los conservadores, la percepción de que el liberalismo —incluso el independiente— seguía anclado al materialismo, y con ello alimentó las condiciones para que el propio Núñez terminara buscando su nueva base de apoyo en el catolicismo político de Caro. Consolidó, en la escena intelectual, la identificación entre spencerismo y liberalismo, que un diálogo filosófico de Luis López de Mesa publicado en 1915 seguiría presentando como una de las dos únicas escuelas filosóficas que habían prosperado en el país, junto a la escolástica.
De la vida académica de la cátedra propiamente dicha —cuántos estudiantes tuvo, qué textos leyó, qué debate generó dentro de la Universidad— la crónica dice poco. Es un silencio que forma parte del episodio: la cátedra pesa más por lo que inauguró simbólicamente que por lo que produjo doctrinalmente en sus primeros años. Camacho Roldán enseñó a Spencer, y con ese gesto quedó fijado un patrón que la historia posterior confirmaría.
Consecuencias de largo plazo
La deriva del régimen puso en marcha, muy pronto, las condiciones para reevaluar el sentido histórico del acto de 1882. La victoria de Núñez sobre los radicales en el bienio 1884-1886 clausuró la Constitución de Rionegro. En noviembre de 1885 se instaló en Bogotá el Consejo Nacional de Delegatarios, dieciocho miembros, tres por cada estado, mitad conservadores mitad independientes. El propio Núñez, en su discurso inaugural, fijó el marco: sustitución del sistema federal por una estructura política y administrativa enteramente distinta, unificación de códigos, unificación de la administración pública. La Constitución fue sancionada el 5 de agosto de 1886 por el designado José María Campo Serrano.
La Carta de 1886 dividió al país en departamentos en vez de estados soberanos, estableció presidencia de seis años por voto directo y concentró el poder en el gobierno central. Restringió el sufragio con requisitos de alfabetismo y propiedad para las elecciones nacionales, abolió el derecho a portar armas, y en su artículo transitorio K autorizó al gobierno a regular la prensa y castigar sus "abusos" hasta que el Congreso expidiera una ley de prensa. Como esa ley nunca se expidió, la cláusula se aplicó de manera indefinida y con fines persecutorios contra los liberales. El decreto 1227 del 14 de agosto de 1893, firmado por el propio Caro ya presidente, desterró al jefe del partido liberal, Santiago Pérez, en aplicación de esa lógica.
El Concordato firmado con la Santa Sede en 1887 completó el edificio: catolicismo como religión oficial, devolución a la Iglesia de las propiedades confiscadas por los gobiernos anticlericales de mediados de siglo, dirección eclesiástica de la educación pública, abolición del divorcio civil. La Constitución había resuelto en favor de la Iglesia la disputa por el control ideológico de la educación —una situación que se prolongaría cerca de cincuenta años— y el Concordato lo selló en instrumento diplomático.
Visto desde este desenlace, ¿qué queda del spencerismo importado en 1882? Queda su función: haber servido de rampa. La sociología evolucionista aportó la coartada científica para pensar el paso del ultraindividualismo radical a una arquitectura autoritaria, presentándolo como progreso orgánico y no como restauración. Cuando la nueva arquitectura estuvo montada, la coartada dejó de ser necesaria: el pensamiento católico e hispano, el ideario ultramontano de Caro, ocupó su lugar como fundamento doctrinal estable. Los conservadores en el poder después de 1886 encontraron su sustento intelectual en esa tradición, y no en Spencer. El evolucionismo había sido, retrospectivamente, un lenguaje de tránsito.
Sobre la vida intelectual del país, los efectos fueron opresivos. El período 1886-1903 sería recordado como uno de los de mayor intransigencia, represión y oscurantismo de la historia colombiana. Tres guerras civiles —1885, 1895 y la de los Mil Días—, la clausura frecuente de periódicos, el destierro de líderes liberales, el cierre de la Universidad Nacional, la censura u olvido de la obra de ilustrados y librepensadores al margen del poder. La prensa vital y satírica del federalismo fue sustituida por publicaciones que la memoria posterior describiría como obtusas y sectarias. Núñez y Caro, ambos provenientes de la República de las letras, intentaron con éxito variable —bajo el principio de la "responsabilidad de la prensa"— cerrar los espacios a quienes disentían. El clientelismo del nuevo régimen fue, además, más voraz y excluyente que el del período liberal anterior, porque aumentaron los recursos fiscales disponibles para el gobierno central.
En ese paisaje, la sociología encargada a Camacho Roldán apenas tres años antes de la Carta de 1886 aparece bajo una luz particular. El acto que inauguró las ciencias sociales colombianas fue el mismo que ayudó a fundar el régimen que iba a asfixiar la vida intelectual del país durante casi dos décadas. La educación pública quedó bajo dirección eclesiástica; la salud pública, gestionada como caridad; el Estado, pequeño, poco intervencionista, poco recaudador para lo social. El saber social nacía en Colombia y, casi al mismo tiempo, se cerraban las condiciones institucionales para su despliegue autónomo.
Por qué este acto sigue importando
La cátedra de 1882 no fue una fiesta académica: fue un umbral. Fijó el patrón por el cual el saber social en Colombia nace articulado a la razón de Estado y no como su crítica. La disposición ya estaba: los ensayistas de mediados de siglo, desde Ancízar hasta los Samper y el propio Camacho Roldán, venían escribiendo el país como un problema de orden, como un desafío de gobernabilidad frente a la inestabilidad crónica de las repúblicas latinoamericanas. Lo que Núñez hizo en 1882 fue formalizar esa disposición, darle nombre disciplinar y sede universitaria, y hacerlo justo cuando necesitaba un lenguaje científico para su viraje político. La confluencia fue tan afinada que la instrumentalización no requirió imposición: bastó con nombrar lo que otros ya estaban pensando.
Ese patrón —saber social como técnica de gobierno del desorden más que como interrogación de sus causas— definiría durante buena parte del siglo XX el vínculo entre expertos y Estado en Colombia. La ironía del acto es doble. Primero, que su ejecutor, Camacho Roldán, encarnaba precisamente el tipo de liberal aburguesado cuya conversión al orden nuñista hacía innecesario coaccionar la ciencia: la trajo consigo. Segundo, que la doctrina importada —el evolucionismo spenceriano, materialista y sospechoso para los conservadores— sirvió como puente retórico hacia un régimen que la abandonaría por el catolicismo político apenas obtuviera su Constitución. Spencer fue el andamio; Caro, la piedra.
Queda, sobre todo, la delgadez documental. La cátedra de 1882 descansa sobre un solo hilo, sin fecha precisa del discurso ni corroboración independiente del encargo. Esa fragilidad contrasta con el peso simbólico del episodio, y en ese contraste hay una lección sobre cómo se construyen los orígenes de las disciplinas: por un gesto que, en el momento en que ocurre, no parece más grande que otros, y que solo la historia posterior convierte en punto de partida. La sociología colombiana empezó así, en un aula que la crónica no nombra, con un catedrático que llegaba desde el fomento agrario y desde la observación viajera del país, bajo la sombra de un presidente que estaba a punto de dejar de ser liberal para inaugurar la Regeneración. Todo lo que vino después de ese aula —el saber experto como brazo del Estado, la crítica intelectual como excepción y no como norma— tuvo allí su primera inscripción.
La época alrededor
Este hecho no ocurrió solo
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
01Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 49, 602 citas
[1]redil radical. Los in- dependientes se unían en la oposición, pero estar en el gobierno los dividía, y muchos empezaban a ver peligrosa la estrategia nuñista y a preferir buscar la unión liberal para hacer solos las re- formas. Las suspicacias aumentaron con el discurso de Núñez en la Uni- versidad Nacional, cuando…p. 49
[24]era irrevocablemente liberal. Los acontecimientos de fines de ese año no sólo lo entregaron, ob- jetivamente, en manos de los conser- vadores, sino que lo convencieron de que el radicalismo no debía volver a levantar cabeza. Y los elementos del pensamiento conservador, el autori- tarismo, la utilización del…p. 60
02El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 130, 1432 citas
[2]en 1875, se insertaba en un me- dio político de por sí inestable y explosivo. Las guerras civiles nacionales y locales y la precariedad del "orden público" presionaban sobre un presu- puesto famélico que en el periodo federal y durante la República Unitaria debió cubrirse parcialmente por el Estado central. Pasados…p. 143
[37]fino político liberal, escéptico, positivista, hombre de mundo para los hábitos pacatos de la sociedad colombiana, y Miguel Antonio Caro, católico ultramontano, hispanófilo tradicionalista, arrogante y huraño fuera de su círculo de íntimos, y de quien se dijo que, como cuestión de principio, no solía viajar más allá…p. 130
03Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · p. 5681 cita
[3]varios ensayos periodísticos, el señor Núñez advir- tió que la Regeneración era un movimiento que tendía hacia la racionalización del Estado y la vida política: «Si mal no comprendemos y apreciamos la situación, es la ver- dad que estamos saliendo de la época de la imaginación para 569 Eíndnice r ístasóe ld te…p. 568
04La subversión en Colombia. El cambio social en la HistoriaOrlando Fals Borda · 2008 · p. 146, 2912 citas
[4]decir que triunfen los principios subversores de la sociedad. Por el contrario, ya para enton - ces corría una fuerte tendencia dentro del liberalismo -espe - cialmente el aburguesado- para hacer arreglos con los opo - sitores ideológicos, siendo uno de los más visibles capitanes de este movimiento don José María…p. 146
[47]revoluciones políticas y la con 292 l a s ubversión en c olombia dición social de las Repúblicas colombianas. París: E. Thunot y Cía. Samper, José María, 1873. Los partidos en Colombia. Bogotá: Imprenta de Echeverría Hermanos. Samper, José María, 1886. Derecho público interno de Colombia. Bogo - tá: Imprenta de La…p. 291
05Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 143, 1622 citas
[5]indios y esclavos, fueron pasivos. A mediados de siglo Joaqu í n Acosta public ó unas Consideraciones sobre la historia del descubrimiento de la Nueva Granada (1846), que describ í an las culturas precolombinas. En la segunda mitad del siglo conserva dores como Jos é Manuel Groot hicieron una historia favorable de la…p. 162
[17]el fraude para garantizar ese voto era grande, tanto para los poderes locales como para el gobierno de la federaci ó n. Las divisio nes del Partido Liberal se convert í an en incentivos para golpes y re voluciones y, como dos estados fueron dominados por los conserva dores (Antioquia y Tolima), la disputa por los…p. 143
06Notas de viaje: Colombia y Estados Unidos de AméricaSalvador Camacho Roldán · 2017 · p. 1, 122 citas
[6]notas de viaje: colombia y estados unidos salvado R camac H o R old Á n viajes salvado R camac H o R old Á n notas de viaje: colombia y estados unidos viajes Catalogación en la publicación – Biblioteca Nacional de Colombia Camacho Roldán, Salvador, 1827-1900, autor Notas de viaje: Colombia y Estados Unidos de América…p. 1
[8]es la natu- raleza salvaje y primitiva —dice—, pero más bello es aún el contraste que delante de ella forma la tierra ya cultivada y adecuada a las necesidades del hombre». Su descripción de los parajes que recorre entre Bogotá y Barranquilla destaca lo yermo y salvaje de tierras no ex- plotadas y lo que él denomina…p. 12
07Coffee in Colombia, 1850-1970: An Economic, Social and Political HistoryMarco Palacios · 1980 · p. 2871 cita
[7]ANC Archivo Nacional de Colombia DANE Departamento Administravo Nacional de Estadi'stica D.O. Diario Oficial ECLA Economic Commission for Latin America FAO Food and Agriculture Organization FNCC Federacion Nacional de Cafeteros de Colombia P.P. Parliamentary Papers PRO, FO Public Record Office, Foreign Office R.N.A.…p. 287
08Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 1981 cita
[9]haciendo legalmente difícil la adquisición de tierras. La política agraria, por lo tanto, estuvo en- caminada a desincentivar la fuga de la barata mano de obra rural. La adquisición de baldíos por parte de individuos de escasos medios fue obstaculizada por una ley de 1868 que establecía como requisito de compra una…p. 198
09Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 160, 1702 citas
[10]la segunda mitad del siglo XIX rigieron una escuela normal y una elemental mo- delo, anexa a la normal; introdujeron la enseñanza prusiana y en especial los métodos de enseñanza pestalozziana, que se basaban en la actividad de los alumnos por medio de la inducción y con la disciplina del amor reflexivo. Como sustento…p. 160
[33]1991, cuando la Asam- blea Nacional Constituyente aprobó una nueva Carta. Bases económicas y religiosas Para llevar a cabo el proyecto de la Regeneración, Núñez tuvo que sentar unas bases económicas acordes con la centralización. Con el fin de tener una emisión de dinero que cubriese la totalidad del país, durante su…p. 170
10A History of Colombian Economic Thought: The Economic Ideas that Built Modern ColombiaAndrés Álvarez, Jimena Hurtado · 2024 · p. 29, 402 citas
[11]Some authors dedicated theirs to “young people” but found little to no room in classes. Most professors used foreign books, especially Destutt de Tracy’s and Say’s. Other foreign texts were popular in the national debate, and Colombian authors translated books like Frédéric Bastiat’s Economic Harmonies (1850) to…p. 29
[49]were omitted or replaced by original contributions more suited to the conditions and problems of the target country. Paratextual appara - tuses like introductions, footnotes, and appendixes guided readers to apply what they read to their national situations. They warned them about the dangers of imitating ideological…p. 40
11La hegemonía conservadoraRubén Sierra Mejía (editor) · 2018 · p. 2791 cita
[12]López de Mesa en Cultura, publicación mensual lanzada en 1915, en cuyas páginas colaboraron también Agustín Nieto Caballero, Alberto Coradine, Melitón Escobar, Raimundo Rivas, Tomás Rueda Vargas, entre otros. En sus propias contribuciones, centradas en temas filosóficos, López simula diferentes diálogos entablados…p. 279
12Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 2371 cita
[13]y otras menos feliz, con este proceso general de desarro- llo. En ocasiones presenta una con- temporaneidad con los adelantos in- ternacionales y en otras un manifiesto atraso respecto de los avances de la disciplina en Europa y en los Estados Unidos. El grado de asimilación de es- tas corrientes es muy diverso y muy…p. 237
13Idola ForiCarlos Arturo Torres · 2016 · p. 1811 cita
[14]la escuela de la violencia en el pensamiento, cuya proyección necesaria en la polí- tica es la escuela de la violencia en los hechos, bautizada entonces con el nombre de draconianismo. Draconianos y gólgotas, más que dos fracciones políticas del liberalismo, son dos formas antagónicas del pensamiento, dos concep-…p. 181
14Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 53, 562 citas
[15]ito disciplinado y, según se qu e jara el Secretario del Tesoro en 1 878, la operación costó el 1 18 % del presupuesto na- c i ona l apro bado para aquel año. El con fli cto duró 1 1 m eses y se libró principalmente en el Ca uca y cll o lima. Los clérigos de Palmira, Ca rta go y Tuluá abanderaron la causa…p. 53
[30]as libe rt ades individuales y e nton ces decayó el núm ero y vitalidad iconoclasta de periódicos y publicaciones. Los pasquines y perió- dicos irresponsables que florecieron durante el federali smo fue- r on sustituidos por pub li caciones o btu sas y tan sectarias. N úñ cz y Ca ro, d os hombr es provenient es de la…p. 56
15¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 681 cita
[16]la aparición de ferrerías e industrias anexas en Pacho, Amagá y Samacá, como también los avances mucho más estables en la producción de alimentos y bebidas, cuyo ejemplo más notable fueron las fábricas de cerveza aparecidas a fmales de siglo. COLOMBIA EN 1886, BAJO LA ILUSIÓN DEL ORDEN Una dura consecuencia del ciclo…p. 68
16Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · p. 1241 cita
[18]ejemplo de lo que llegó a generar estos desacuerdos fue la guerra civil de 1876: se gestó, entre otras razones, por el desacuerdo manifiesto del Partido Conservador y la Iglesia católica con las reformas educativas introducidas desde 1870 por el liberalismo radical en el poder, que impuso la enseñanza laica, la…p. 124
17Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 3201 cita
[19]so that state coffers could expand along with public instruction. Radical Liberals understood how the precarious place of the public education network in each state reflected their own tenu- ous hold on political power through client networks. In the wake of the Civil War of 1876 to 1877, political rivalries and…p. 320
18Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 1921 cita
[20]libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…p. 192
19Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 2671 cita
[21]t é rmino a su ambicioso intento de reforma educativa. El gobierno del general Juli á n Trujillo (1878-1880), lleg ó al poder con pro mesas de conciliaci ó n y contrarreformas. En efecto, levant ó las sanciones contra los obispos de Popay á n, Pasto, Antioquia y Me- dell í n, que hab í an sido expulsados del pa í s…p. 267
20Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 281 cita
[22]la baja oferta agraria, los precios tendían a subir. Para la época se aducían como causas del atraso de la agricultura las siguientes: la concen- tración de la propiedad del suelo en pocas manos, el ausentismo, la inse- guridad en la vida campestre (por las guerras civiles, las expropiaciones y confiscaciones de…p. 28
21Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 114, 1282 citas
[23]central de intervenir en la política de cada estado soberano en la década de los setenta, y la de unos estados intentando mani- pular la de los vecinos, trajo consigo un resquebrajamiento no sólo de la unidad política sino también del mercado interior, porque las rivalidades llevaron a implantar adua- nas que frenaban…p. 114
[36]amenazaran con abandonar la República. 129 Bfiíní dicerfiis ítraópits uí Crlrpois Gráfica 18 Fuente: Kalmanovitz, 2012. La República tuvo también una regla de sucesión clara pero sesgada del partido en el poder, con serios proble- mas en los derechos de la oposición, como los vetos a la participación liberal en el…p. 128
22Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 10, 1002 citas
[25]el Senado de Plenipotenciarios, tom6 posesion de la jefatura del gobierno de la Union Colombiana el general Ju- lian Trujillo, el presidente de la corporacién, doctor Rafael Nunez, inaguro el periodo de la denominada «regeneracién», implicita en este enunciado suyo: hemos llegado a un punto en que estamos con-…p. 10
[32]aplicaba a los liberales por motivos politicos. Con funda- mento en la autorizacién dada por el articulo «K» del Capitulo de Disposiciones Transitorias, el Go- bierno dictaba a su arbitrio decretos para «reprimir los abusos de la prensa», también con fines per- secutorios. Por decreto numero 1227 del 14 de agosto de…p. 100
23Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 981 cita
[26]caso de que ninguno tenga ducha mayoría, el Congreso eje irá entre los que reúnan mayor má mero de votos= (articulo 75) Las fa- cultades del presidente se velan redu- cidas por el federalismo y la acción del Congresoy, básicamente, ye enca- minaban a las relaciones exteriones Constitución de 1886 El de noviembre de…p. 98
24Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 2411 cita
[27]de la Academia Nacional de Música por Jorge Price. 1883 Fundación del Banco de Crédito Hipotecario en Bogotá. Muere el pintor José María Espinosa en Bogo- tá. Similia similibus, de Teresa Tanco de Herrera, zarzuela colombiana. -1884 Rafael Núñez, presidente de la República. Ezequiel Hurtado, pri- mer designado, ejerce…p. 241
25Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · p. 123, 1892 citas
[28]de otro lugar 46. La percepción de los vencedores de la Guerra Civil de 1884 a 1885 era que la constante inestabilidad política era la culpa - ble de todos los males que aquejaban el país. Y en especial, consideraban que la causa de esta inestabilidad era el sistema de gobierno federado. Entonces, una vez finalizada…p. 123
[29]que el surgimiento de una clase obrera, que solo viene a darse a principios del siglo XX, sin negar que el proletariado asalariado ya surgía en las postrimerías del si - glo XIX pero vinculado al comercio y a la explotación agrícola extensiva. 4. La regeneración hasta 1930 E n un artículo Melo 28 hace referencia a los…p. 189
26Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 351 cita
[31]for disturbance of the social order and public peace. A transitory clause that became especially odious to political dissidents in subsequent years authorized the government to regulate the press and punish abuses until Congress enacted a press law. The right to possess and traffic in arms was abolished. Suffrage in…p. 35
27De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 411 cita
[34]tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991, fue notable por el nexo…p. 41
28De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 411 cita
[35]papel político se man- tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991,…p. 41
29Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 1431 cita
[38]Núñez, lo sucede en el mando en abril de 1882, mandato en el cual el ex presi- dente daría muestras de un impresionante poder político al prácticamente impedirle al anciano gobernante ejercer la plenitud de sus escasas Rafael Núñez 159 facultades constitucionales, según se aprecia en su reseña. El cartagenero…p. 143
30Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · p. 1511 cita
[39]period show a decline in enrolments, and the central governments neglected public education almost totally to the point that, in some years, it included no item for education in the na- tional budget. 8 The education reform of President Eustorgio Sal gar proposed compulsory elementary schooling, neutrality in…p. 151
31Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 3421 cita
[40]nuevos estados carecían de una legitimidad plenamente aceptada, sus rentas fiscales eran exiguas, sus deudas externas grandes y su aparato administrativo bastante precario. En cambio, la Iglesia disfrutaba de una sólida situación financiera, de gran aceptación social especialmente entre las masas populares y de clero…p. 342
32Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 2131 cita
[41]la Regeneración. CuADRO 1v.6. Estudiantes en las escuelas elementales durante la segunda mitad del siglo x1x 1847 29.118 1852 21.937 1870 60.155 1873-74 83.626 1881 71.070" 1890 99.215 1893 104.463 1897 137.482 1905 165.062 @ Excluye a Santander, donde había unos 14.000 alumnos. FUENTE: Felipe Pérez, Geografía general…p. 213
33Sociology in ColombiaJanneth Aldana Cedeño · 2023 · p. 161 cita
[42]the desired course for the new ruling elites. Without yet calling it by this name, the inquiries that were oriented after the attempt to organize institutionally what was left of the Gran Colombia, related clear sociological concerns through other areas of knowledge moderately consolidated by then. Examples of this…p. 16
34La botánica en Colombia, hechos notables en su desarrolloSantiago Díaz Piedrahita · 2016 · p. 1261 cita
[43]mitad del siglo xix se produce una reforma universitaria, y como resultado de la misma se establece un Instituto de Ciencias Naturales, Físi - cas y Matemáticas a cuyo cuidado quedan el Observatorio Astronómico, el Jardín Botánico —de poco desarrollo—, el Laboratorio Químico Nacional y el Museo de Historia Natural de…p. 126
35Gran Enciclopedia de Colombia: Geografía 1Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Eufrasio Bernal Duffo, Melania Kowalewska (Textos complementarios) · 2007 · p. 161 cita
[44]Roberto Dudley (1573-1649), quien en 1595 viajé a las Indias Occidentales y exploré las bocas del rio Orinoco. En 1605 se radicd en Florencia, donde edité y publicé mapas y trabajos geograficos. Esta l4mina del Nuevo Reino de Granada pertenece a la famosa obra Del arcano del Mare, gravada por el florentino Francesco…p. 16
36Manual de arte del siglo XIX en ColombiaBeatriz González Aranda · 2017 · p. 2521 cita
[45]Se estableció por algún tiempo en Venezuela (1840 - 1846) donde ejerció la docencia y formó parte del Liceo Venezolano, fundado para propagar las luces y fomentar el cultivo de la literatura y las bellas artes. Allí se relacionó con la élite intelectual de Caracas. A su regreso a la Nueva Gra- nada, en 1846, era…p. 252
37Peregrinación de AlphaManuel Ancízar · 2016 · p. 11 cita
[46]peregrinación de alpha M an U el anc ÍZ ar viajes M an U el anc ÍZ ar peregrinación de alpha viajes Ancízar, Manuel, 1812-1882, autor Peregrinación de Alpha [recurso electrónico] / Manuel Ancízar; [presentación, Verónica Uribe Hanabergh]. – Bogotá: Ministerio de Cultura: Biblioteca Nacional de Colombia, 2016. 1…p. 1
38Civilization and Violence: Regimes of Representation in Nineteenth-Century ColombiaCristina Rojas · 2002 · p. 831 cita
[48]the Fatherland.” 13 By seeing everything from one position, the literati were able to exclude other fields of vision. Their position, however, was a weak and fragmentary one. To understand why, we should map the positions from where literati spoke. B o g o t á, a L e t t e re d C i t y As Michael Shapiro has pointed…p. 83
39Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 471 cita
[50]national taxes. “Hasn’t Egypt gained immensely under the wise and honorable administration of the English?” he asked. 7 Europeans living in Colombia reinforced their hosts’ perception that if not personally inferior to foreigners, they and their country occupied a distinctly peripheral place in the concert of nations.…p. 47
40Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · p. 1151 cita
[51]no entiende de “intelectualidades”— y fue clausurada o cuando menos intervenida por el clero y su censura. La reacción de los liberales contra el “nuevo” gobierno de los conservadores provocó uno de los periodos de más intransigencia, represión y oscurantismo de la historia colombiana, el que va de 1886 a 1903; tres…p. 115