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Hecho histórico · Regeneración · 1886–1929

La Reforma Constitucional de 1910 y la Unión Republicana

El 31 de octubre de 1910, la Asamblea Nacional promulgó el Acto Legislativo N.° 3, la reforma más profunda a la Constitución de 1886 desde su expedición: abolió la pena de muerte, prohibió el papel moneda de curso forzoso, redujo el período presidencial a cuatro años, instituyó la acción pública de inconstitucionalidad y eligió presidente a Carlos E. Restrepo al frente de una coalición bipartidista conocida como Unión Republicana. El doble gesto cerró el ciclo autoritario del Quinquenio de Reyes y ensayó, por primera vez desde la Guerra de los Mil Días, una convivencia pactada entre liberales y conservadores.

La Reforma Constitucional de 1910 y la Unión Republicana
31 de octubre de 1910
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
31 de octubre de 1910
Protagonistas
Carlos E. Restrepo, Rafael Reyes, Rafael Uribe Uribe, Benjamín Herrera, Pedro Nel Ospina, Jorge Holguín, Eduardo Santos, Guillermo Quintero Calderón, Ramón González Valencia, Asamblea Nacional Constituyente de 1910, Unión Republicana, Corte Suprema de Justicia
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Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. La Guerra de los Mil Días (1899-1902) dejó al Partido Liberal sin capacidad militar ni electoral para disputar el poder, y generó en ambos partidos la convicción de que la exclusión absoluta del adversario era impracticable.
  2. La pérdida de Panamá en 1903, consumada bajo padrinazgo estadounidense, fue vivida por liberales y conservadores como un desamparo nacional compartido que impulsó un consenso oligárquico mínimo sobre organización estatal y desarrollo económico.
  3. El autoritarismo del Quinquenio de Rafael Reyes (1904-1909) —disolución del Congreso, extensión unilateral del período presidencial, centralización fiscal que despojó a los departamentos de sus rentas y fracaso del experimento monetario— generó oposición creciente en ambos partidos y en las regiones.
  4. Las manifestaciones populares de marzo de 1909 en Bogotá contra los tratados tripartitos con Estados Unidos y Panamá precipitaron la renuncia definitiva de Reyes y su salida semiclandestina del país, abriendo el espacio para la reforma.
  5. El ascenso del café antioqueño como primer producto de exportación y la consolidación del empresariado de Medellín en minería, textiles y banca crearon una clase con intereses estabilizadores y un candidato propio —Restrepo— dispuesto a traducir esos intereses en programa político.
31 de octubre de 1910La Reforma Constitucional de 1910 y la Unión Republicana

Consecuencias

  1. El Acto Legislativo N.° 3 del 31 de octubre de 1910 redujo el período presidencial a cuatro años, prohibió la reelección inmediata y abolió la pena de muerte, recortando estructuralmente el hiperpresidencialismo regenerador.
  2. La institución de la acción pública de inconstitucionalidad (artículo 41) y la atribución del control de constitucionalidad a la Corte Suprema de Justicia fijaron el diseño del control jurídico del poder que rigió Colombia durante la mayor parte del siglo XX.
  3. La prohibición constitucional de emitir papel moneda de curso forzoso clausuró el mecanismo de financiación inflacionaria que el Banco Nacional había abusado desde 1894 y apoyó la estabilización monetaria emprendida por la Junta de Conversión.
  4. La Asamblea creó los departamentos de Atlántico, Norte de Santander y Valle del Cauca, recomponiendo el mapa territorial del país.
  5. La reforma atrajo al Partido Liberal hacia la legalidad constitucional, aunque el liberalismo mantuvo de forma cada vez más teórica una última instancia armada como reserva estratégica.
  6. En las elecciones de 1914 el conservador José Vicente Concha derrotó de forma aplastante al candidato republicano Nicolás Esguerra (300.735 votos frente a 36.763), lo que evidenció los límites sociales de la coalición y condujo a la desintegración de la Unión Republicana como fuerza política relevante, proceso que no se completó hasta 1921.
  7. La elección de Restrepo marcó la entrada del empresariado antioqueño en la primera magistratura nacional, coincidiendo con el desplazamiento del café santandereano y cundinamarqués por el café antioqueño como eje de la economía exportadora.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

La reforma de 1910 es el momento en que Colombia intentó salir institucionalmente del siglo XIX: fijó reglas —control de constitucionalidad, prohibición de reelección inmediata, veto al papel moneda forzoso— que estructuraron el régimen político durante décadas. Su legitimidad fue inédita en la historia constitucional colombiana porque, por primera vez, la reforma llevaba en su origen la firma de los derrotados, con representación garantizada de las minorías. Que el experimento republicano durara solo un cuatrienio revela que la reconciliación de élites tenía anclajes sociales estrechos y que el conservatismo hegemónico no estaba dispuesto a ceder el poder por la vía de la coalición; pero las normas que dejó —especialmente la acción pública de inconstitucionalidad— sobrevivieron largamente a la coalición que las produjo.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

La Reforma Constitucional de 1910 y la Unión Republicana

En octubre de 1910, una Asamblea Nacional reunida en Bogotá promulgó el Acto Legislativo N.° 3, la reforma más profunda que había recibido la Constitución de 1886 desde su expedición. Ese texto abolió la pena de muerte, prohibió las emisiones de papel moneda de curso forzoso, redujo el período presidencial a cuatro años, proscribió la reelección inmediata, entregó a la Corte Suprema el control de constitucionalidad mediante la acción pública y ordenó restablecer la jurisdicción de lo Contencioso Administrativo. En la misma sesión, la Asamblea eligió presidente de la República a Carlos E. Restrepo, un empresario antioqueño ajeno al escalafón tradicional de los dos partidos, sostenido por una coalición bautizada Unión Republicana. Aquel doble gesto —una reforma constitucional y un gobierno de coalición— cerró el ciclo autoritario de Rafael Reyes, desmontó los rasgos más duros del hiperpresidencialismo regenerador y ensayó, por primera vez desde la Guerra de los Mil Días, una convivencia pactada entre liberales y conservadores. Que el ensayo durara apenas un cuatrienio, y que en 1914 el conservatismo recuperara el poder por goleada, no borra su significado: fijó las reglas institucionales con las que el país saldría del siglo XIX y expuso los límites de una reconciliación de élites cuyos anclajes sociales eran mucho más estrechos de lo que la memoria republicana quiso admitir.

El mundo del que brota la reforma

La reforma de 1910 no cae del cielo de las buenas ideas. Sale de dos derrotas y de una transformación económica.

La primera derrota fue la Guerra de los Mil Días (1899-1902). La contienda dejó al Partido Liberal quebrado, sin capacidad militar ni base electoral suficiente para disputarle el poder al conservatismo, y estampó en la memoria pública un recuerdo indeleble de destrucción. Los líderes liberales que la sobrevivieron —Rafael Uribe Uribe y Benjamín Herrera entre ellos— salieron con lo que la época llamó su adiós a las armas: la convicción de que derrocar al adversario por sublevación era imposible. Del lado conservador, los vencedores comprendieron que gobernar con exclusión absoluta de los liberales resultaba impracticable. La segunda derrota, apenas un año más tarde, fue la pérdida de Panamá en noviembre de 1903. La separación —consumada bajo padrinazgo estadounidense— fue vivida por ambos partidos como un desamparo nacional compartido. De esa doble catástrofe salió un consenso oligárquico: la clase dominante colombiana, dividida durante todo el siglo XIX, coincidió por primera vez en un modelo mínimo de organización estatal y de desarrollo económico.

Sobre ese consenso incipiente se montó el Quinquenio de Rafael Reyes (1904-1909). Reyes gobernó con un programa de concordia nacional que incorporó a liberales derrotados —Uribe Uribe entre ellos, como ministro— y desplegó una obra material considerable: subsidios a la exportación, respaldo a industrias nacientes como la Compañía Colombiana de Tejidos (luego Coltejer) y Cementos Samper, creación de la Escuela Militar en 1907, división del país en treinta y cuatro departamentos en 1908, con Bogotá erigido como Distrito Especial. Pero Reyes eligió consolidar la concordia con los métodos del autoritarismo. En 1905 disolvió el Congreso y lo sustituyó por una Asamblea Nacional que él mismo integró: dos conservadores y un liberal por departamento, según la fórmula de representación de minorías que la propia asamblea consagró como regla general de un tercio. Esa Asamblea le extendió el período presidencial hasta 1914. Al positivismo latinoamericano de la época, encarnado en Porfirio Díaz y en toda una generación de ejecutivos fuertes con respaldo intelectual, Reyes le añadió una centralización fiscal severa que despojó a los departamentos de sus principales rentas y un experimento monetario fallido. El banco central que creó, dirigido por un allegado personal, no logró estabilizar la circulación bajo patrón oro. El oro amonedado no circulaba; el papel moneda seguía siendo el medio de pago habitual. Las irregularidades en la adjudicación de rentas mineras destinadas a amortizar el papel completaron un cuadro que combinaba modernización con desgaste institucional.

Entre bambalinas económicas ocurría, paralelamente, el desplazamiento decisivo. Hasta 1874, Santander y Cundinamarca originaban prácticamente todo el café que Colombia exportaba: diez mil toneladas anuales, con Santander aportando por sí solo el grueso de una cosecha de 114 mil sacos. Cuatro décadas después, la geografía del grano había cambiado de eje. En 1913, esa participación oriental había caído por debajo de la mitad, mientras la región de colonización antioqueñaAntioquia y Caldas— se acercaba ya al 40% del total, y el volumen absoluto trepaba a sesenta y dos mil toneladas. En Antioquia, el efecto pleno del precio del café se sintió sólo después de 1890, cuando el Ferrocarril de Antioquia ya estaba muy avanzado. Ese café antioqueño, cultivado en fincas pequeñas y medianas, creó por primera vez en el occidente colombiano una masa de propietarios con capacidad de compra —un mercado interno para bienes manufacturados nacionalmente— que hasta entonces no existía. Entre 1890 y 1915 se fundaron en el país las compañías que hacia mediados del siglo concentrarían casi un tercio del patrimonio empresarial total: la base material del empresariado industrial colombiano se estaba echando en esas décadas, con Medellín como epicentro comercial, bancario y textil. Al desmoronarse el Quinquenio, esa clase empresarial tenía por primera vez recursos, intereses estabilizadores y —cosa nueva en la historia republicana— un candidato propio.

La caída de Reyes y el desmonte del Quinquenio

El detonante inmediato de la reforma fue una crisis política de calle. En el marco de las gestiones para normalizar las relaciones con Estados Unidos tras la pérdida de Panamá, el gobierno de Reyes negoció tratados tripartitos entre Colombia, Estados Unidos y Panamá. La opinión pública bogotana los rechazó con virulencia: no toleraba lo que percibía como un reconocimiento de la separación. En marzo de 1909 estallaron manifestaciones masivas en la capital. El día 14, Reyes reasumió el poder que había esbozado renunciar horas antes, declaró estado de sitio y sacó tropas armadas a la plaza central. Fue un gesto de fuerza que no le alcanzó: pocos meses después presentó una renuncia definitiva y abandonó el país semiclandestinamente, embarcado en un buque de la United Fruit Company. La escena —el presidente omnipotente saliendo por un puerto en un barco bananero— condensó el descrédito del proyecto autoritario.

El designado Jorge Holguín ejerció el poder de manera interina. El Congreso eligió luego al general Ramón González Valencia para completar el período que Reyes había abandonado y restableció, entre otras medidas, la vieja división departamental. El 25 de febrero de 1910, el gobierno de González Valencia decretó la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente con poder para introducir las reformas que la opinión pública venía reclamando. La Asamblea fue elegida por los concejos municipales en abril, en un mecanismo de segundo grado que garantizaba representación tanto a las mayorías como a las minorías: dos diputados por la mayoría y uno por la minoría en cada una de las quince circunscripciones. Se reunió en Bogotá el 25 de mayo de 1910.

Entretanto, en 1909 se había creado la Junta de Conversión para amortizar el papel moneda. Era una tarea que Reyes había intentado sin éxito con sucesivos manotazos fiscales: primero comprometió una cuarta parte de las rentas del erario, luego la mitad de todas las rentas nuevas y, ya en 1909, echó mano de las minas de esmeraldas de Muzo y Coscuez, del arrendamiento de Marmato y Supía y de un pequeño porcentaje de los impuestos de importación. Nada de eso bastó. El Banco Central del Quinquenio fue desmantelado. El Congreso de 1909 devolvió a departamentos y municipios la autonomía fiscal que Reyes les había cercenado. Sobre esos rieles administrativos llegó la Asamblea a sus deliberaciones.

La Asamblea de 1910 y el Acto Legislativo N.° 3

La composición del cuerpo constituyente reunió, en un mismo recinto, a nombres que la Guerra de los Mil Días había puesto en trincheras opuestas: Guillermo Quintero Calderón, Rafael Uribe Uribe, Pedro Nel Ospina, Benjamín Herrera. Que el general liberal Uribe Uribe y el general conservador Ospina —hijo del expresidente Mariano Ospina Rodríguez, empresario antioqueño y futuro presidente él mismo— compartieran escaños encarnaba en carne y hueso el pacto que la reforma pretendía institucionalizar.

El Acto Legislativo N.° 3, promulgado el 31 de octubre de 1910, hizo tres cosas simultáneas: recortó al Ejecutivo, blindó a las minorías y sacó de la política ordinaria las decisiones sobre moneda y sobre vida. Redujo el período presidencial de seis a cuatro años y prohibió la reelección para el período inmediatamente siguiente: la figura del caudillo prolongado, tan característica del régimen regenerador y del Quinquenio, quedaba jurídicamente cerrada. Abolió la pena de muerte, elevó a rango constitucional la prohibición de emitir papel moneda de curso forzoso —clausurando por vía de norma superior el mecanismo con que el Banco Nacional había abusado desde 1894, superando sistemáticamente sus límites de emisión— y estableció la representación de las minorías en los cuerpos colegiados, generalizando la fórmula que la Asamblea de Reyes en 1905 había ensayado como concesión pragmática.

Los dos artículos que más marcarían el diseño institucional colombiano del siglo XX fueron probablemente los referidos al control jurídico del poder. El artículo 41 instituyó la acción pública de inconstitucionalidad y atribuyó a la Corte Suprema de Justicia la guarda de la integridad de la Constitución: cualquier ciudadano podía, desde entonces, pedir la anulación de una ley por vicios de fondo. El artículo 42 ordenó restablecer la jurisdicción de lo Contencioso Administrativo, aunque la ley que lo desarrolló la configuró de forma más modesta que la ambición del texto —cuerpo asesor y competencia jurisdiccional para jueces ordinarios a nivel regional—. La Asamblea creó, además, los departamentos de Atlántico, Norte de Santander y Valle del Cauca, recomponiendo el mapa territorial. Y eligió presidente de la República a Carlos E. Restrepo para el cuatrienio 1910-1914.

La legitimidad del acto residió en algo que la historia constitucional colombiana no había conocido: la Asamblea fue elegida por las municipalidades con representación garantizada de las minorías, a diferencia de las convenciones de 1863 y 1886, ambas surgidas de asambleas de vencedores. Por primera vez, la constitución vigente —o, más exactamente, su reforma sustancial— llevaba en su origen la firma de los derrotados.

Un empresario antioqueño en el Palacio de la Carrera

Carlos E. Restrepo era un antioqueño de cincuenta y tres años vinculado por lazos profesionales estrechos al mundo empresarial de Medellín: minería, comercio, industria textil, banca. Había sido el inspirador de la Unión Republicana y convocó a los líderes conservadores antioqueños —Pedro Nel Ospina, Tulio Ospina, Miguel y Eduardo Vásquez, Alejandro Botero, Abraham Moreno, Carlos Vásquez Latorre, Rafael Navarro y Eusse— a formar un movimiento que participó en las elecciones congresionales inmediatamente anteriores a la caída de Reyes. En la Asamblea Constituyente obtuvo la mayoría necesaria y ascendió a la presidencia por elección parlamentaria, no popular.

Su programa era el republicanismo: un gobierno de equilibrio ideológico entre partidos, con garantías constitucionales para la oposición, políticas de estabilización monetaria y fomento industrial, y meritocracia en los cargos públicos en lugar del sistema regenerador de prebendas. Frente a la administración sectaria conservadora que había dominado desde 1886, la Unión Republicana proponía imparcialidad institucional. Su base parlamentaria unía a conservadores históricos —el sector del partido que se había distanciado del nacionalismo autoritario— con sectores del liberalismo orientados por Benjamín Herrera, Eduardo Santos y Luis Cano.

En el terreno económico, el gobierno de Restrepo aprovechó la reanimación del comercio exterior para completar la devolución de rentas a los departamentos que el Congreso de 1909 había ordenado, y en 1912 se expidió un nuevo código fiscal con normas sobre preparación, expedición, fuerza restrictiva, liquidación y ejecución del presupuesto. La estabilización monetaria, apoyada en la prohibición constitucional de emitir papel de curso forzoso y en la Junta de Conversión, avanzaba lentamente. La bonanza cafetera hacía el resto: entre 1905 y 1914 la producción exportable creció con rapidez, y los ingresos fiscales asociados —directa o indirectamente— al café permitieron al Estado colombiano superar la penuria crónica que lo había acompañado desde la Independencia.

La coincidencia entre el ascenso de Antioquia al poder político nacional y la consolidación del café como primer producto de exportación del país no fue casual. Durante todo el siglo XIX los políticos antioqueños habían estado notablemente ausentes de la presidencia y de los gabinetes ministeriales: la primera magistratura era territorio de bogotanos, caucanos, cartageneros. La elección de Restrepo en 1910 rompió esa ausencia. Que lo hiciera precisamente cuando el café antioqueño desplazaba al santandereano y cundinamarqués del centro de la economía nacional, cuando el empresariado de Medellín estaba fundando las compañías que reorganizarían la producción manufacturera y cuando ese mismo grupo social se dotaba de un lenguaje político propio —el republicanismo—, indica que las bases materiales del nuevo orden institucional estaban en el occidente cafetero-industrial. La reforma de 1910 fue, entre otras cosas, el momento en que Medellín entró a la escena presidencial.

Las fisuras del pacto

La convivencia republicana empezó a agrietarse casi de inmediato. Apenas mes y medio después de posesionado Restrepo, Felipe Angulo y otros jefes conservadores, en compañía de miembros del clero, organizaron un mitin católico para exigirle que apoyara una revisión restrictiva de la ley de prensa, bajo pretexto de proteger las creencias religiosas de la mayoría. Los periódicos católicos —La Sociedad y La Unidad entre los más ácidos, este último dirigido por Laureano Gómez— atacaron con dureza al gobierno republicano. El propio hermano jesuita del presidente le reclamó por incluir liberales en su gabinete. Restrepo, hombre católico personal pero riguroso en el deslinde entre convicción y cargo, resistió: distinguía con disciplina entre sus creencias íntimas y sus deberes como jefe de Estado.

La ofensiva contra el republicanismo tenía su lógica. La Iglesia Católica —cuya alianza con el Partido Conservador venía de la Regeneración— intervenía sistemáticamente en la política colombiana: condenaba al liberalismo, orientaba el voto de sus fieles, promovía candidatos conservadores para cargos públicos. Un gobierno de equilibrio bipartidista, con liberales en el gabinete y con proyectos como la reforma electoral que Restrepo intentó impulsar —proyecto que quitaba el derecho al sufragio a sacerdotes, policías y soldados—, amenazaba el andamiaje mismo del poder eclesiástico local. La reforma electoral fracasó: las jerarquías afectadas, abiertamente conservadoras, se pasaron a la oposición, y los principales políticos de ambos partidos, los gamonales conservadores locales y la propia Iglesia le dieron la espalda.

Los gamonales, en efecto, resultaron ser aún menos tolerantes que los dirigentes nacionales con la participación liberal en el gobierno. Desde finales de 1910 —el mismo año de la promulgación del Acto Legislativo N.° 3— figuras como Pedro Nel Ospina, Miguel Abadía Méndez y, poco después, José Vicente Concha comenzaron a articular la llamada Concentración Conservadora, una recomposición del partido dirigida explícitamente a recuperar el poder por vías electorales convencionales. Que el mismo Ospina que había firmado la reforma constitucional participara de esa recomposición delata el carácter táctico del pacto: la Unión Republicana fue, para buena parte del conservatismo histórico, una plataforma para desmontar a Reyes y estabilizar el orden institucional, no un compromiso de largo plazo con la convivencia.

En el frente liberal, el bloque reorganizado por Rafael Uribe Uribe mostró mayor fidelidad al gobierno de Restrepo que los conservadores, pero por razones que no auguraban solidez. La adhesión liberal al republicanismo se explicaba menos por convergencia programática que por la ausencia de alternativas y por el temor a una nueva hegemonía conservadora. El liberalismo conservó, de forma cada vez más teórica, la posibilidad remota de una última instancia armada, y su gran capacidad de rearme político se despertaría —irónicamente— años después.

La derrota de 1914 y el fin del ensayo

La elección presidencial de 1914 mostró lo que la crónica cotidiana ya insinuaba. El candidato republicano fue Nicolás Esguerra. El candidato conservador, José Vicente Concha. El resultado fue una derrota aplastante del republicanismo: Concha obtuvo 300.735 votos, Esguerra apenas 36.763. La coalición que había producido la reforma de 1910 recibió menos del 11% del voto.

La asimetría se explica por tres frentes que operaron en simultáneo. La Concentración Conservadora que Concha, Ospina y Abadía Méndez venían tejiendo desde 1910 había reorganizado eficientemente la base electoral conservadora, canalizando el descontento clerical y gamonal contra el gobierno de Restrepo. La Iglesia Católica —cuya influencia sobre el voto rural era enorme— respaldó abiertamente a Concha. Y, más sorprendente aún, Rafael Uribe Uribe, el general liberal, apoyó a Concha. Los motivos íntimos del gesto pertenecen a la anécdota, pero su significado estructural es transparente: el republicanismo, incluso para uno de sus posibles beneficiarios liberales, no había cuajado como identidad política durable.

Uribe Uribe sería asesinado meses después, el 15 de octubre de 1914, en las escalinatas del Capitolio. La Unión Republicana, tras la derrota electoral, se desintegró como fuerza política relevante, aunque no desapareció por completo hasta 1921, cuando Eduardo Santos, director de El Tiempo, regresó formalmente al Partido Liberal.

Estructura y contingencia: por qué se hizo y por qué no duró

La reforma de 1910 y el republicanismo admiten dos lecturas en tensión. Una los presenta como el sello institucional del ascenso cafetero y de un empresariado antioqueño con intereses en la estabilidad: una nueva base económica —el café de pequeña propiedad del occidente, la industria manufacturera de Medellín, el mercado interno de bienes de consumo que aquel café estaba creando— habría producido nuevos intereses políticos y una nueva forma de gobierno. La otra los presenta como una respuesta contingente a la crisis del Quinquenio: sin la revuelta de marzo de 1909, sin la salida de Reyes en un barco bananero, sin la interinidad de Holguín y González Valencia, el mismo empresariado antioqueño y los mismos líderes bipartidistas habrían seguido operando dentro del marco regenerador.

Ambas explicaciones son parcialmente ciertas y ninguna es suficiente. El ascenso cafetero es indispensable para entender por qué apareció una alternativa antioqueña al orden regenerador, por qué el candidato de la reforma fue un empresario de Medellín y no un jurista bogotano, y por qué el programa republicano insistió tanto en estabilización monetaria, fomento industrial y meritocracia administrativa: eran, literalmente, las demandas de una clase productiva en formación. Pero la coyuntura de 1909 —el desprestigio del autoritarismo, el trauma compartido de los Mil Días y de Panamá, la fatiga institucional del Quinquenio— fue la que abrió la ventana por la cual esa clase entró.

La verdadera pregunta es por qué el pacto no duró. Y la respuesta apunta a los límites del republicanismo: fue un acuerdo entre franjas específicas de las élites bipartidistas, no un realineamiento social ni una transformación cultural del país. Las lealtades partidistas heredadas del siglo XIX, ancladas en la Iglesia, en los gamonales locales, en las redes clientelares departamentales, sobrevivieron intactas al Acto Legislativo N.° 3. El café estabilizó la macroeconomía y proveyó recursos fiscales al Estado, pero no disolvió las identidades políticas heredadas de las guerras civiles. Cuando el conservatismo se reorganizó —desde finales de 1910, apenas semanas después de la reforma—, esas lealtades reaparecieron intactas. El republicanismo pudo cambiar el diseño constitucional, pero no la sociología del voto.

Consecuencias inmediatas y de largo plazo

En el corto plazo, la reforma de 1910 abrió una paz interna general, con interrupciones esporádicas de violencia, que se prolongó hasta 1930: el período más largo sin guerra civil que había conocido la Colombia independiente. El café siguió creciendo. En 1932, sobre un total exportado de 191.000 toneladas, la zona de pequeña producción antioqueña generaba el 60,4%, mientras Cundinamarca y Santander habían caído al 24,6%. El desplazamiento del centro económico del oriente al occidente se completó en dos décadas, y con él la consolidación de Medellín como capital industrial.

En el terreno institucional, los pilares del Acto Legislativo N.° 3 sobrevivieron mucho más allá del gobierno que los promulgó. El período presidencial de cuatro años sin reelección inmediata se convirtió en regla estructural del sistema político colombiano y sobrevivió incluso a la Constitución de 1991 —hasta la reforma que autorizó la reelección un siglo después—. La prohibición constitucional de emitir papel moneda de curso forzoso ancló la disciplina monetaria del país y sentó las bases sobre las que en 1923 se levantaría el Banco de la República. La acción pública de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema fue el germen del sistema de control constitucional que Colombia perfeccionaría a lo largo del siglo XX. La representación de las minorías en los cuerpos colegiados se convirtió en principio permanente. La abolición de la pena de muerte se mantuvo. Un legado desproporcionado para un gobierno que duró un cuatrienio y que fue electoralmente derrotado.

En el terreno partidista, la fórmula del gobierno de coalición reaparecería una y otra vez: en 1930, con Enrique Olaya Herrera y su gabinete de Concentración Nacional; en 1945, con la fórmula de transición de Alberto Lleras y las conversaciones de López Pumarejo; y sobre todo en 1958, con el Frente Nacional. La Unión Republicana de 1910 fue el primer eslabón de esa serie de tentativas prácticas de gobierno compartido que respondieron al reconocimiento progresivo de que las diferencias ideológicas entre liberales y conservadores se habían reducido más de lo que sus discursos admitían. Que el ensayo se repitiera cuatro veces en cincuenta años dice algo sobre la persistencia del problema que 1910 quiso resolver, y algo sobre la dificultad de resolverlo por vía puramente institucional.

Queda, al final, una imagen doble. Restrepo perdió en 1914 por goleada, y sin embargo el Acto Legislativo que firmó siguió estructurando el derecho público colombiano un siglo largo después. Los pactos de élites, la reforma lo prueba, son frágiles; las instituciones que dejan pueden ser duraderas. Entre esas dos verdades, aparentemente contradictorias, transcurre buena parte de la historia política de la Colombia moderna.

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La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

38 documentos · 63 fragmentos
01Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 1081 cita
[1]en ruinas. Quizá lograron una paz perfecta entre ellos, y por eso, la siguiente confrontación se aplazó por cerca de treinta años, pero el país no gozó de paz social, no se lograron desterrar los odios, ni los conflictos, ni las venganzas. Como señaló Fernán González, gran conocedor del tema, “La memoria de los…p. 108
02Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 1741 cita
[2]modificaci ó n del sistema electoral, ordenando que en toda elecci ó n donde hubiera tres o m á s curules (las de concejos y Congreso) el partido minoritario deb í a obtener parte de é stas. El presidente, admirador del mexicano Porfirio D í az, promovi ó el desarrollo econ ó mico, impulsando obras para el comercio…p. 174
03Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 78, 97, 1003 citas
[3]cario de la Regeneración. Puesto que el Congreso rechazó éstas y otras iniciativas, el presidente decidió convocar una Asamblea Nacional, cuyos prestigiosos miembros escogió él mismo. En el frente político el gobierno estuvo atento a dar a los liberales repre- sentación. Y la Asamblea de 1905 aprobó una disposición…p. 97
[56]presentada y recibida como un ataque frontal a los políti- cos. Según Restre po el sistema electoral estaba podrido y era fuente de violencia. Si e l poder judicial no corregía sus de smanes, debe- ría establecerse una jurisdicción electoral autónoma. El proyecto quitaba el derecho del sufragio a sacerdotes, policías…p. 100
[58]elites sociales fre nte al ejército. D esde la atalaya de 1903, Jo s líder es conserv ador es parecieron co mprender cuán impracticable resultaba gobernar con excl usión absoluta de los liberales; y éstos, cuán imposible era d er rocar a sus adversarios mediante la sublevación armada. En 1903, cuando ya no había…p. 78
04Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 263, 2702 citas
[4]to proceed with the treaty ratification despite signs that the terms of the treaty were generally unacceptable in Colombia is best understood in the context of his firm belief that the future economic development of Colombia depended on the normali- zation of relations with the United States. In the postwar period the…p. 263
[23]changes made by the new law involved reduction of sanctions stipu- lated for infractions of the 18981aw. 11 In order to deal with the issue of constitutional reform, on February 25, 1910, Gonzalez Valencia de- creed the convocation of a new National Assembly invested with the power "to introduce into the present…p. 270
05Arrogant Diplomacy: U.S. Policy Toward Colombia, 1903-1922Richard L. Lael · 1987 · p. 1641 cita
[5]government leaders, chanted "down with the tyrant" and "death to the traitors" in the streets, and harassed assembly members. The frustration and repressed anger of five years had been freely expressed. As the jubilant crowds drifted away, the Reyes rule seemed at an end. But the former president reconsidered his…p. 164
06Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 234, 237, 2433 citas
[6]Sin embargo, en 1909, la protesta contra el tratado con los Estados Unidos y Panamá había quedado enmarcada en un esfuerzo bipartidista de resistencia al régimen reyista. Los liberales po- dían volver a la paz de la conciencia, a la coherencia política, sin temor de caer en manos de los regeneradores, de los…p. 234
[24]triunfo amplio a los republicanos, abrió el camino para la convocatoria. Entre los opositores fi- guraron Rafael Uribe Uribe y Jorge Holguín, ambos reyistas hasta último momento, quienes rechazaban tam- bién cualquier mecanismo de renova- ción apresurada del Senado. La pre- sión republicana se hizo mayor, a tra- vés…p. 237
[37]que nunca apoyó al movimiento republicano, reorganizó el Partido Liberal, con el nombre de «bloque liberal». Esta mayor fidelidad liberal al republicanismo se explica en buena parte por la ausencia de alter- nativas políticas, y por el reconoci- miento al esfuerzo que el presidente hacía por mantener un régimen de co-…p. 243
07Coffee in Colombia, 1850-1970: An Economic, Social and Political HistoryMarco Palacios · 1980 · p. 3111 cita
[7]panorama led to Reyes's final resignation in 1909 and his semi-clandestine flight on board a United Fruit Co. boat; see P.R.O., F.O. 371/234; F.O. 231/235; F.O. 371/437; F.O. 371/644. For the economic and fiscal situation see EINuevo Tiempo, 12 March 1908; Gaceta Republicana, 31 July \909\LaJoven Colombia, 1 August…p. 311
08Colombia and World War I and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 5, 82 citas
[8]had tried to put down the Panama revolt without success, was able to gain the presidency in 1904 by calling for a program of na- tional restoration. Once installed, he quickly adopted authoritarian meas- ures to create a dictatorship known as the Quinquenio that endured until 1909. 10 Historians find the Quinquenio a…p. 5
[39]new third party, and the more intransigent resented any kind of cooperation with Liberals. As a result, in the presidential election of 1914, the Republican candidate, Nicolás Esguerra was overwhelmingly defeated by Conservative José Vicente Concha gaining just 36,763 votes to Concha’s 300,735. 22 Concha won with the…p. 8
09Colombia and World War I: The Experience of a Neutral Latin American Nation during the Great War and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 18, 22, 343 citas
[9]Panama’s declaration of independence sparked a protracted series of negotiations with the United States, for the latter at once signed a treaty with the infant republic that allowed it to begin construction of the long-delayed isthmian canal. The U.S. comple- tion of the canal in 1914 and its signing of the…p. 18
[33]clause.) 20 Before leaving office in 1914 Restrepo delivered a speech listing the accomplishments of his administration that included the establishment of peace between public and private interests, undisturbed public order, and an increase in revenue that was creating national economic stabil- ity. 21 Despite these…p. 22
[40]Palacios, Between Legitimacy, 65. 17. Colombia a su alcance, 725. 18. Abel, Política, 62. 19. Henderson, Modernization in Colombia, 102–3. 20. Palacios, Between Legitimacy, 66-67; Colombia a su alcance, 725. 21. Restrepo cited by Ocampo López, História básica de Colombia, 272–3. 22. Colombia a la alcance, 725. 23.…p. 34
10Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 207, 2432 citas
[10]el designado Jorge Holguín retira los tratados del debate del Congreso y Reyes reasume el mando. Reyes se embarca hacia Santa Marta y abandona el país. El Congreso elige a Ramón González Valencia para terminar el sexenio, y restablece la división del país en departamentos. 1910 Reforma Constitucional: abolición de la…p. 243
[17]de grandes dificultades. municación en la Amazonia, la Ori- noquia y el Magdalena y, para esa época, contrajo matrimonio con Sofía Angulo Lemus. Cuando quebró su empresa comercial, en 1885, se hizo militar y participó del intento de re- conquista de Panamá; poco después comenzó su vida pública como sena- dor; el…p. 207
11Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 1151 cita
[11]en la resistencia por casi todos los gobernadores. En esos d í as finales de julio se apres- 122 LA VIDA EOL Í TICA DESPU É S DE PANAMA taban tambi é n a respaldar a su candidato los partidarios cundina-1 marqueses, santandereanos y boyacenses del general Gonz á lez. Era, f otra vez, el clima de la guerra civil. Los…p. 115
12¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · p. 71, 742 citas
[12]les Benjamín Herrera y Rafael Uribe Uribe- y al priorizar la recuperación económica del país por encima de las viejas disputas partidistas, bajo el lema de "menos política y más administración". El propósito de Reyes se logró impulsando una serie de reformas económicas para desarrollar la industria, las comunicaciones…p. 74
[59]la presión militar estadounidense sobre el istmo, cuyo comercio no po día detenerse, también los hizo retroceder. Los conservadores históricos, por su parte, hacían su propia lucha al deponer al presidente Manuel Sanclemente en favor del vicepresidente José Manuel Marroquín en julio de 1 900, logrando así recuperar el…p. 71
13Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1861 cita
[13]del Estado en la econo- mía y en los antiguos estados soberanos, los cuales en 1904 fueron completamente subyugados para evitar que se formaran, en Antioquia, Santander y Cauca, fuertes centros de presión regionalista que alimentaran brotes separatistas, como el que con- cluyó con la separación de Panamá. Más…p. 186
14Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 123, 1362 citas
[14]Partido Conservador se dividía, como en efecto lo haría en 1929, tendría la oportunidad de ganar la presidencia y tornarse mayoritario. La gestión de Reyes fue bastante controversial pero progresiva en fin de cuentas, concentrada en la recons- trucción del país, la eliminación de buena parte del exceso de medios de…p. 136
[57]los billetes. El Banco era independiente en su diseño institucional y al secreta- rio de Hacienda se le prohibía asistir a su junta directiva. Sin embargo, sus compromisos de emisión moderada no fueron creíbles, en especial el de no superar el límite de los 12 millones de pesos, que era en ese entonces el presu-…p. 123
15Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 1141 cita
[15]el restablecimiento de la pena de muerte, el fortalecimiento del Ejecuti- vo, el confesionaliemo, la eduración organizada conforme alos dogmas de la religión católica. La Constitución de 1886 y el Concordato de 1887 con frguraron el neevo arden, El liberalismo empezó a padecer los rigores de la discriminación; desespe…p. 114
16Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1301 cita
[16]to guarantee the opposition a reasonable number of seats in Congress, department assemblies, and municipal councils. To do so, in 1905 he arbitrarily dissolved the overwhelmingly Con- servative Congress and convoked in its place a national assembly, which voted to extend his presidential term from six years to 10.…p. 130
17Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 76, 792 citas
[18]held up for the hero worship of mankind!” And in the United States Theodore Roosevelt captured the imagination of his own people through his exploits in Cuba, his creation of a first-rate navy for the country, and of course, for his taking of Panama from Colombia. Reyes, Peixoto, Díaz, and other Latin American leaders…p. 76
[22]his Liberal treasury minister, Lucas Caballero, called together fifty businessmen and charged them with initiating a national-level Chamber of Commerce. The president himself orga- nized a Society of Coffee Producers, which later became the semiofficial Soci- ety of Colombian Agriculturalists. Hardly one to sit in a…p. 79
18Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 179, 1842 citas
[19]sidente y designado (el vicepresidente González Valencia había renunciado el 9 de marzo de 1905 por "falta de armonía entre el primer man- datario y el destinado a reemplazarlo", como dijo en su mensaje de retiro). También suprimió el Consejo de Estado y reformó la Constitución al disponer que el período presidencial…p. 179
[27]universal del primer mandatario; responsabilidad presidencial por actos u omisio- nes que violaran la Carta y las leyes. Las anteriores y otras decisiones se conver- tían en algo así como una forma de celebrar el primer centenario del grito de independencia, para lo cual también se dispuso que fueran fes- tivos los…p. 184
19Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · p. 30, 422 citas
[20]por Pepe Sierra, consuegro y amigo personal de Reyes, y aunque no tuvo los resultados esperados, durante el periodo se ocupó de la política monetaria, administró las finanzas guber- namentales, corrigió los déficits presupuestales e hizo posible el pago de la deuda externa. En cuanto al Ministerio, adelantó lo…p. 30
[28]del liberalismo del general Rafael Uribe y aquel de los núcleos duros del conservatismo, mientras pregonaba la inutilidad de los radicalismos extremos –guerras y exclusiones– y la obligatoriedad del entendimiento político. Carlos E. Restrepo fue el inspirador del republicanismo. Su denodada lucha política y el apoyo…p. 42
20El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 85, 2482 citas
[21]remplazó a la moneda metálica es una deuda de la nación». Para implantar este principio se tuvieron que crear nuevas fuentes de ingreso fiscal. En 1906, el 25% de éstas fue absorbido por la amor- tización y, como esto no bastó, en 1907 fue necesario destinar el 50% de las nuevas rentas para tal fin. El Gobierno…p. 248
[60]del Estado colombia- no se desenvolvió la lucha política de la segunda mitad del siglo XIX. El equilibrio de las fuerzas hacía inevitables las guerras. Como éstas nunca se llevaban hasta sus últimas conse- cuencias --el aniquilamiento del vencido, debido, entre otras cosas, al alto grado de partici- pación directa de…p. 85
21Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · p. 521 cita
[25]jurídica que se logra con la reforma constitucional de 1910 (Acto Legislativo No. 03 del 31 de octubre de 1910) que restablece el Estado de Derecho, luego de la dictadura del general Rafael Reyes. En dicho acto reformatorio, además de constitucionalizar la acción pública en defensa de la Carta Política, en cabeza de…p. 52
22Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 13, 412 citas
[26]y a la corrupción. Caído el ré- gimen de Reyes en 1909, se procedió a ejecutar algunas medidas correctivas de lo que había dejado el Quinquenio. Después, y hasta 1914, se introduje- ron importantes reformas, siendo las más notables las siguientes: en 1909 se creó la Junta de Conversión encargada de la amortización del…p. 41
[53]pro- fesiones, captaron un flujo poblacio- nal, se constituyeron en centros de mercados de bienes y fuerza de tra- bajo y de este modo coadyuvaron a la complejidad de la vida económica y social, e) La economía cafetera per- mitió la formación de nuevos grupos sociales que tuvieron incidencia nota- ble en los…p. 13
23Empresas y empresarios en la historia de Colombia. Siglos XIX-XX. Una colección de estudios recientesCarlos Dávila Ladrón de Guevara (compilador) · 2003 · p. 523, 538, 5543 citas
[29]e r i e m, e n e r o - m a r z o, p. 6 0 0. 5 6 a c e r,c e, c a j a 2, d o c u m e n t o 5 8, f. 5 8. 57 N o t a r í a P r i m e r a d e B a r r a n q u i l l a (1 9 0 4), e s c r i t u r a 4 8 8, n o v i e m b r e 1 9. 58 V é a s e l a s s i g u i e n t e s e s c r i t u r a s d e l a N o t a r í a P r i m e r a d e…p. 538
[30]o.No o b s t a n t e,s u s do t e s como administrador, demostradas desde su g e r e n c i a en l aCom pañíaAntioqueñadeT e j i d o s,l epermitieronocupara l t o sc a r g o sd i r e c t i v o sen empresas como l aCompañía de I n s t a l a c i o n e sE l é c t r i c a sy en l aNaviera Colombiana, p r e s i d i r e…p. 554
[42]i m e C o r r e a, a s í c o m o a l o s c o m p a ñ e r o s d e l g r u p o d e H i s t o r i a S o c i a l p o r s u s c o m e n t a r i o s y s u g e r e n c i a s, e n e s p e c i a l a B e a t r i z P a t i ñ o M i l l á n, A m p a r o M u r i l l o P o s a d a, L u z E. P i m i e n t a, A n d r é s L ó p e z B e…p. 523
24Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850-1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 3161 cita
[31]Antioqueño Liberal Carlos E. Restrepo summoned the Unión Republicana, backed by local Conservative leaders, among them Pedro Nel and Tulio Ospina, Miguel and Eduardo Vásquez, Alejandro Botero, Abraham Moreno, Carlos Vásquez Latorre, and Rafael Navarro y Eusse. With the aid of Juntas Republicanas set up in various…p. 316
25Religion, Culture, and Society in Colombia: Medellín and Antioquia, 1850–1930Patricia Londoño-Vega · 2002 · p. 3161 cita
[32]Antioqueño Liberal Carlos E. Restrepo summoned the Unión Republicana, backed by local Conservative leaders, among them Pedro Nel and Tulio Ospina, Miguel and Eduardo Vásquez, Alejandro Botero, Abraham Moreno, Carlos Vásquez Latorre, and Rafael Navarro y Eusse. With the aid of Juntas Republicanas set up in various…p. 316
26La hegemonía conservadoraRubén Sierra Mejía (editor) · 2018 · p. 17, 252 citas
[34]Mesa (1984) sostiene con argumentos muy dignos de consideración que el movimiento republicano y la presidencia de Carlos Eugenio Restrepo pueden interpretarse como la segunda etapa de un proceso de modernización que había comenzado con el Quinquenio. A la maniobra partidista y sectaria de los gobiernos conservadores…p. 17
[36]contribuir a la labor repu- blicana de Gobierno, como órganos necesarios de la opinión pública. Aspiro a que el Gobierno se sobreponga a las pasiones exageradas de esa misma opinión, y respetándola, sea juez imparcial donde toda aspiración legítima tenga amparo. Tal vez así se consagre a los deberes de la…p. 25
27Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 3601 cita
[35]E. Restre- po es la fuente de esta versión en su Orientación Republicana: allí también cuenta Restrepo que Felipe Angulo, antiguo ministro de Núñez, se puso de acuerdo con otros jefes del conserva- tismo y con algunos miembros del cle- ro para organizar un mitin católico, apenas mes y medio después de ha- berse…p. 360
28El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 931 cita
[38]protestado abiertamente contra las ilegalidades de la Hegemonía y su intento de excluir al adversario; en esto no estuvo solo). Y en efecto los nuevos diseños tuvieron al menos dos consecuencias positivas e importantes. Primero, atrajeron al Parti do l iberal al camino de la legalidad. Aquí es necesario ser un poco…p. 93
29Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 701 cita
[41]dad institucional que, a su vez, permitié un notable desarrollo econémico y social. Al margen de las necesidades practicas de res- taurar la convivencia bipartidista y de librarse de la dictadura cada dia mas autocratica del general Gus- tavo Rojas Pinilla, habia, desde luego, algo mas: el reconocimiento filos6fico de…p. 70
30Historia del sindicalismo en Colombia, 1850-2013Miguel Urrutia Montoya · 2016 · p. 331 cita
[43]más heterogéneos, los partidos se moderaron. No es s?rpr:ndente, entonces, el surgimiento del republicanismo en Ant10qwa unos años después del establecimiento definitivo del café como~el prime~ pro~ucto de la región. Se puede decir, entonces, que el ca fe fomento el:h~a de estabilidad política que era necesario para…p. 33
31Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 186, 2444 citas
[44]nuevas formas de organización del trabajo y división del mismo en los niveles regional y nacional; en la acumulación de capitales comer- ciales y el paso de algunos de ellos a la industria y, por último, en la misma configuración de una situación política de estabili- dad sobre la que iban fundándose las instituciones…p. 244
[45]nuevas formas de organización del trabajo y división del mismo en los niveles regional y nacional; en la acumulación de capitales comer- ciales y el paso de algunos de ellos a la industria y, por último, en la misma configuración de una situación política de estabili- dad sobre la que iban fundándose las instituciones…p. 244
[46]productiva del hombre consiguió domeñar tan inhóspito territorio y sentar las verdaderas bases del desarro- llo capitalista del país. Tan alta productividad y esa capacidad expansiva de la econo- mía parcelaria surgida de la colonización hicieron que ésta domi- nara la producción de café en un período relativamente…p. 186
[47]productiva del hombre consiguió domeñar tan inhóspito territorio y sentar las verdaderas bases del desarro- llo capitalista del país. Tan alta productividad y esa capacidad expansiva de la econo- mía parcelaria surgida de la colonización hicieron que ésta domi- nara la producción de café en un período relativamente…p. 186
32Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 281, 3252 citas
[48]ahora, el expendio de café era algo prácticamente desconocido en el país hacia 1850, donde el té y el chocolate eran bebidas más comunes. Los primeros cálculos de la producción cafetera colombiana da- tan de 1874. Para ese año, la cosecha total fue de unos 114 mil sacos, de los cuales el 90% provino de Santander. El…p. 281
[50]pocos comerciantes. Los pequeños cultivadores del tabaco colombiano tenían pocas oportunidades o incentivos para integrarse verticalmente y, en consecuencia, diversificar su actividad económica. El tabacalero cubano, por el contrario, tendía a intervenir en actividades procesadoras ligadas al cultivo del tabaco. La…p. 325
33La colonización antioqueña en el occidente de ColombiaJames J. Parsons · 1997 · p. 102, 1042 citas
[49]suelos pedregosos de la región de Fredonia, rápidamente se convirtieron en el centro de la industria cafetera de Antioquia. En 1888 la producción de café en el municipio de Fredonia era de 13.000 arrobas. Ningún otro municipio producía más de 2.000 arrobas. En contraste con los otros distritos antioqueños, el cultivo…p. 104
[52]de nuestras provincias carecen de productos de exportación. En ciertas regiones altas de nuestras cordilleras, donde el clima es templado, no hay frutos de valor cultivados. El café podrá llenar este vacío, porque él produce excelentes cosechas y se vende a buenos precios. 3 Es curioso que la primera plantación de…p. 102
34El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 1331 cita
[51]propone que el ciclo de precios internacionales, la dispo- nibilidad de mano de obra para los requerimientos iniciales de la expansión, las condiciones ecológicas del país y la existencia de una infraestructura de transportes mínima que se había consolidado en la era precafetera, ex- plican mucho más el ascenso y…p. 133
35Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 15, 442 citas
[54]Valle y parte de Cundinamarca, lo que permitió a esas zonas conocer un desarrollo muy significativo; el transporte ferroviario mejoró las comunicaciones, al menos entre los puntos de producción y los puertos desde donde era embarcado el grano hacia el exterior. No menos importante, los dividendos generados por el café…p. 15
[63]dación de un régimen confesional. Las disposiciones constitucionales y concordatarias hicieron del catolicismo una pieza fundamental del andamiaje del Estado colombiano, lo que se vio reflejado de inme- diato en los planos educativo, moral, social y cultural. Además de su influencia en la sociedad y en el individuo,…p. 44
36Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 3171 cita
[55]después de diez años o más de haberse efectuado los primitivos desmontes y cuando los suelos ricos en humus habían dado en abundancia las primeras cosechas de maíz, fríjoles o tabaco. Aun en la hoya del Quindío, donde la colonización ha sido relativamente reciente y donde hoy, más que en cualquier otra parte de…p. 317
37Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 3571 cita
[61]liberales que han guiado desde enton ces el desarrollo de la sociedad colombiana. Finalmente, luego de casi un siglo de guerra civil y de frustrado de sarrollo exportador, la sociedad colombiana se estabilizó politicamente f' inició la fase dinÁmica del desarrollo exportador que por tanto tiempo habia sido escamoteado…p. 357
38Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · p. 331 cita
[62]del centenario de la Independencia en 1910. Como lo señala Miguel Ángel Urrego, “la coyuntura que representó la Guerra de los Mil Días había desestructurado parcialmente la relación de fuerzas entre los partidos, sin que ello hubiese significado un cambio en los fundamentos del orden político dominante. La guerra…p. 33