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Hecho histórico · La Violencia · 1946–1957

Cierre del Congreso y elección de Laureano Gómez (1949–1950)

Entre el 9 de noviembre de 1949, cuando Ospina Pérez decretó el estado de sitio y clausuró el Congreso, y el 7 de agosto de 1950, cuando Laureano Gómez se posesionó ante un Capitolio sin parlamentarios, Colombia atravesó un quiebre institucional que convirtió la excepción constitucional en régimen ordinario y el proyecto conservador en un intento explícito de refundar el Estado sobre bases corporativas y católicas.

Cierre del Congreso y elección de Laureano Gómez (1949–1950)
9 de noviembre de 1949 – 7 de agosto de 1950
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
9 de noviembre de 1949 – 7 de agosto de 1950
Protagonistas
Laureano Gómez, Mariano Ospina Pérez, Darío Echandía, León María Lozano, Alfonso López Pumarejo, Eduardo Santos, Gilberto Alzate Avendaño, Gustavo Jiménez Jiménez, Jorge Soto del Corral, Carlos del Castillo, Amadeo Rodríguez, Domingo Sarasty
02

Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. La conservatización sistemática de la policía y la burocracia territorial desde 1947, con el reclutamiento de agentes en veredas boyacenses como Chulavita, que hizo imposible sostener la ficción de la Unión Nacional y privó al liberalismo de garantías electorales reales.
  2. La ruptura de la Unión Nacional en mayo de 1949, resultado de la remoción de gobernadores liberales, la politización del ejército y la policía, y la creciente influencia laureanista que radicalizó el proyecto conservador.
  3. El tiroteo en el hemiciclo de la Cámara el 8 de septiembre de 1949, en el que murió el representante liberal Gustavo Jiménez Jiménez y resultó herido Jorge Soto del Corral, que evidenció la descomposición del pacto republicano y la imposibilidad de dirimir la disputa por vías institucionales.
  4. La aprobación de la reforma electoral liberal —que adelantaba las elecciones a noviembre de 1949 y aplazaba la revisión del registro de cédulas—, que Ospina objetó sin éxito ante la Corte Suprema y que eliminó su margen de maniobra para controlar el proceso electoral.
  5. El ataque del 25 de noviembre de 1949 contra Darío Echandía en la carrera 13 de Bogotá, en el que murió su hermano Vicente, que cerró simbólicamente cualquier posibilidad de participación liberal en las elecciones.
  6. El contexto de Guerra Fría recién inaugurada, que dotó al laureanismo de un marco ideológico internacional —anticomunismo, alineamiento con Washington— para legitimar la represión doméstica y la exclusión del liberalismo como amenaza asimilable al comunismo.
9 de noviembre de 1949 – 7 de agosto de 1950Cierre del Congreso y elección de Laureano Gómez (1949–1950)

Consecuencias

  1. El estado de sitio decretado el 9 de noviembre de 1949 dejó de ser una medida excepcional y se convirtió en instrumento ordinario de gobierno durante toda la presidencia de Gómez, normalizando la suspensión de garantías constitucionales.
  2. Laureano Gómez fue elegido presidente el 27 de noviembre de 1949 con 1.140.619 votos como candidato único, y se posesionó el 7 de agosto de 1950 ante el presidente de la Corte Suprema en lugar del Congreso, inaugurando un régimen sin contrapeso parlamentario ni oposición electoral real.
  3. La Violencia bipartidista se acopló al nuevo régimen como instrumento de ingeniería social conservadora: los chulavitas y los pájaros intensificaron su acción en Boyacá, los Llanos, el Valle del Cauca y Caldas, mientras en el sur del Tolima, el Sumapaz y los llanos orientales las autodefensas campesinas liberales y comunistas se transformaban en guerrillas organizadas bajo figuras como Guadalupe Salcedo y Juan de la Cruz Varela.
  4. El proyecto de refundación corporativa del Estado —con una cámara alta integrada por cuerpos intermedios de inspiración falangista, respaldo institucional de la Iglesia y uso del Concordato de 1887 como red de control social— marcó el giro más doctrinario del conservatismo colombiano del siglo XX.
  5. Colombia envió tropas a la Guerra de Corea —el Batallón Colombia dejó 163 muertos, 448 heridos, 28 prisioneros y 47 desaparecidos— y firmó en 1952 un acuerdo bilateral con Estados Unidos bajo el Military Assistance Program, iniciando la americanización del ejército colombiano y consolidando el anticomunismo como eje de la política exterior.
  6. El quiebre institucional de 1949–1950 sentó las condiciones para el golpe de Gustavo Rojas Pinilla en 1953, que depuso a Gómez con respaldo de sectores del ejército, y para el posterior pacto del Frente Nacional como fórmula de salida negociada a una crisis que el laureanismo había hecho irreversible.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

El cierre del Congreso y la elección de Laureano Gómez representan el momento en que el bipartidismo colombiano dejó de ser un sistema de alternancia para convertirse en un régimen de exclusión: la excepción constitucional se volvió norma, la violencia estatal se institucionalizó como política y el proyecto corporativo-católico intentó refundar el Estado por fuera de los cauces republicanos. Ese quiebre no fue un episodio aislado sino la bisagra entre la Violencia como conflicto bipartidista y la Violencia como guerra de exterminio, y entre el Estado liberal de la República Liberal y el Estado de emergencia permanente que Colombia heredó durante décadas.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

Cierre del Congreso y elección de Laureano Gómez (1949-1950)

Entre el 9 de noviembre de 1949, cuando Mariano Ospina Pérez decretó el estado de sitio y clausuró el Congreso, y el 7 de agosto de 1950, cuando Laureano Gómez se posesionó de la presidencia en un Capitolio sin parlamentarios, Colombia atravesó un quiebre institucional del que tardaría décadas en salir. En esos nueve meses, la excepción constitucional se volvió régimen ordinario, la contienda electoral se redujo a una candidatura única y el proyecto conservador dejó de ser un turno partidista para convertirse en un intento explícito de refundar el Estado sobre bases corporativas y católicas. La Violencia, hasta entonces conflicto bipartidista y descarga acumulada del asesinato de Gaitán, se acopló al nuevo régimen como instrumento de una ingeniería social conservadora, mientras en los Llanos, el sur del Tolima y el Sumapaz las primeras autodefensas liberales y comunistas se transformaban en guerrillas organizadas. Todo bajo el paraguas de una Guerra Fría recién estrenada, con Colombia enviando tropas a Corea como cuota inicial de un anticomunismo que servía tanto a Washington como a la legitimación doméstica del laureanismo.

El país que se rompe: de la Unión Nacional a la crisis de mayo de 1949

La coalición de Unión Nacional que Ospina Pérez había reconstituido tras el 9 de abril de 1948 duró apenas algo más de un año. Fue un armazón frágil desde el inicio: los liberales entraron al gabinete para contener la deriva conservadora tras el Bogotazo, pero sin capacidad real de frenar los procesos ya en marcha. Desde 1947, Ospina había impulsado la conservatización sistemática de la policía, los organismos de control del orden público y la burocracia territorial. El sistema institucional heredado de la Constitución de 1886 funcionaba con una homogeneidad partidista implacable: el presidente nombraba gobernadores, los gobernadores nombraban alcaldes y los alcaldes nombraban a todos los empleados operativos, desde la policía hasta el magisterio. Una derrota electoral era, en la práctica, una barrida completa del aparato estatal.

Sobre ese esqueleto se montó, desde 1947, la sustitución progresiva de la policía liberal por campesinos reclutados en veredas conservadoras de Boyacá, particularmente en Chulavita, del municipio de Boavita, cuyos habitantes habían profesado adhesión incondicional al Partido Conservador desde 1837. La policía chulavita nació allí, como cuerpo específicamente partidario, y su despliegue en zonas de disputa electoral fue uno de los mecanismos que hicieron imposible sostener la ficción de la Unión Nacional. La remoción de gobernadores liberales, la politización del ejército, la división interna del liberalismo entre las tendencias de Alfonso López Pumarejo, Eduardo Santos y las bases gaitanistas huérfanas, y el hostigamiento sistemático a los electores liberales en las regiones fueron cerrando el espacio.

En mayo de 1949, los liberales abandonaron el gobierno alegando falta de garantías. La ruptura no fue un evento sino la consumación de un proceso. Laureano Gómez, refugiado en la España franquista desde el 9 de abril del año anterior, regresó al país en junio de 1949 para reclamar su turno en la sucesión presidencial. Su presencia radicalizó la lucha faccional dentro del conservatismo: el ala ospinista, más pragmática y ligada al gremio cafetero, convivía con dificultad con el laureanismo doctrinario, hispanista, católico integral. Gilberto Álzate Avendaño encarnaba una tercera vía nacionalista que tampoco cabía en la coalición.

Con mayoría parlamentaria, el liberalismo intentó jugar la carta institucional. Presentó un proyecto de reforma electoral que los conservadores bautizaron contrarreforma: adelantaba las elecciones presidenciales de mediados de 1950 a noviembre de 1949, y aplazaba la revisión del registro de cédulas hasta la posesión del nuevo presidente. El cálculo era transparente: impedir que el gobierno de Ospina completara la depuración del censo electoral —que los liberales consideraban un mecanismo de exclusión y los conservadores un saneamiento contra cédulas fraudulentas— y forzar unas elecciones antes de que la conservatización del aparato estatal terminara de asfixiar cualquier oposición.

El tiroteo en el hemiciclo

La reforma se debatió en un clima de agresividad extrema. En la madrugada del 8 al 9 de septiembre de 1949, en una sesión de la Cámara de Representantes que se había reanudado desde la noche anterior para tramitar el proyecto, el representante conservador boyacense Carlos del Castillo insultó al liberal Gustavo Jiménez Jiménez —presidente del directorio liberal de Boyacá y vocero del electorado llanero de Casanare y Arauca— llamándolo hijo natural y, empuñando su revólver, le gritó "¡Reaccione, reaccione!". Se desató un tiroteo generalizado en pleno hemiciclo. Los testigos hablarían después de cuarenta disparos, o de cuarenta y ocho armas, según el recuento. Antes de la sesión se había dispuesto que los representantes ingresaran desarmados; los conservadores, en su mayoría, entraron armados. Del lado liberal, solo Jiménez y otro representante llevaban armas: ese segundo hombre respondió al fuego y, según los testimonios, salvó la vida del resto de sus copartidarios.

Gustavo Jiménez cayó muerto en el recinto. Jorge Soto del Corral, exministro liberal que había defendido el proyecto de reforma electoral, resultó herido y murió pocos meses después. Entre los conservadores, el exgeneral Amadeo Rodríguez disparaba con la pistola apoyada sobre la muñeca de la mano izquierda; el representante Ricardo Silva quedó herido.

El proyecto, pese al baño de sangre —o quizá por él—, se aprobó. Ospina lo objetó por inconveniencia e inconstitucionalidad, pero la Corte Suprema de Justicia declaró la exequibilidad de la ley y el presidente se vio obligado a sancionarla contra su voluntad. Las elecciones quedaron adelantadas. La imagen del hemiciclo con un cadáver en el suelo se instaló en el país como signo: si el Congreso, sede simbólica del pacto republicano, era ya un campo de tiro, la contienda por venir difícilmente podría llamarse elección.

El decreto del 9 de noviembre

Con las elecciones convocadas para el 27 de noviembre de 1949 y sin posibilidad legal de detenerlas, Ospina optó por la vía más radical. El 9 de noviembre decretó turbado el orden público, declaró el estado de sitio en todo el territorio nacional y cerró el Congreso. En el mismo movimiento, modificó el régimen de votación de la Corte Suprema de Justicia —cuya reciente exequibilidad de la reforma electoral había resultado tan costosa—, impuso censura sobre la prensa, el correo, los telegramas y las llamadas telefónicas, y comenzó a gobernar por decretos-leyes hasta el fin de su mandato.

La decisión tenía dos caras. Formalmente era una medida de excepción, prevista por la Constitución para situaciones extraordinarias de orden público. Materialmente era un golpe: suprimía al poder legislativo justo cuando el liberalismo tenía mayoría en él, sometía al judicial a un régimen procesal alterado por decreto y silenciaba a la opinión pública. La notificación que los presidentes liberales del Congreso habrían recibido sobre una posible acusación constitucional contra el presidente aparece en el fondo del episodio como uno de los detonantes inmediatos, aunque el acto en sí quedó sellado por el propio decreto que cerró la puerta.

El estado de sitio, medida constitucionalmente excepcional, se volvió a partir de ese día un instrumento ordinario de gobierno. Lo que se decretó en noviembre de 1949 no se levantó al terminar la crisis: se mantuvo durante toda la presidencia de Gómez y se convirtió en la forma normal de administrar el país. La excepción devino régimen. Ese fue el cambio más duradero del período: Colombia no volvería a gobernarse plenamente sin herramientas de emergencia hasta muy entrada la segunda mitad del siglo.

La elección sin oposición

En las tres semanas que mediaron entre el cierre del Congreso y la fecha electoral, cualquier esperanza liberal de participar se desvaneció. Sin prensa, sin garantías regionales, con la policía chulavita desplegada en zonas de disputa y los pájaros —la red paramilitar civil que operaba desde el Valle del Cauca bajo el liderazgo de León María Lozano, el Cóndor— actuando como fuerza itinerante de intimidación, la campaña era imposible. Darío Echandía, jurista respetado y figura moderada del liberalismo, había sido señalado como el candidato del partido.

El 25 de noviembre, dos días antes de las elecciones, Echandía caminaba por la carrera 13 de Bogotá acompañado de su hermano Vicente y un grupo de amigos, estudiantes y simpatizantes cuando el grupo fue atacado a tiros. Vicente Echandía murió en el ataque. El episodio, en el corazón mismo de la capital y contra el candidato presidencial de uno de los dos partidos históricos, cerró simbólicamente la campaña. El liberalismo se retiró de la contienda antes de la votación.

El 27 de noviembre de 1949, bajo estado de sitio, con censura de prensa y con el liberalismo abstenido, Laureano Gómez Castro fue elegido presidente de la República con 1.140.619 votos. Era el único candidato. La cifra, en sí misma, no medía respaldo: medía la disciplina de un aparato conservador que se había hecho con todos los resortes del Estado en dos años y medio.

La posesión en el Capitolio vacío

Entre diciembre de 1949 y agosto de 1950, Colombia vivió una suerte de interregno. El Congreso seguía cerrado. Ospina gobernaba por decreto. La violencia rural se intensificaba: los chulavitas actuaban en Boyacá y en los Llanos —donde ya operaban en municipios como Nunchía y Támara desde abril de 1948—, los pájaros extendían su acción por el Valle, el norte de Caldas y Risaralda, y las primeras autodefensas campesinas liberales tomaban forma en el sur del Tolima, el Sumapaz y los llanos de Casanare, Meta y Arauca.

El 7 de agosto de 1950, Laureano Gómez tomó posesión de la presidencia. No pudo hacerlo, como manda la tradición, ante el Congreso pleno, porque el Congreso seguía disuelto por el decreto de estado de sitio firmado por su antecesor. La ceremonia se realizó en el salón elíptico del Capitolio Nacional ante el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Domingo Sarasty. El nuevo presidente asumía sin contrapeso parlamentario y sin oposición electoral real, con todos los poderes extraordinarios del estado de sitio, incluidas la suspensión del habeas corpus y la posibilidad de sustraer conductas políticas de la jurisdicción ordinaria.

La escena era simbólicamente exacta: un hombre que había pasado buena parte del año anterior en la España de Franco asumía la presidencia de Colombia en un Capitolio sin Congreso, jurando ante un magistrado en lugar de ante los representantes elegidos por el pueblo. Todo lo que vendría después estaba condensado en esa imagen.

El proyecto de refundación: corporativismo, Iglesia y anticomunismo

Gómez no llegaba a administrar la crisis: llegaba a refundar el país. Su proyecto, decantado durante décadas de polémica hispanista y católica, tenía una arquitectura reconocible: transformar el Congreso en un cuerpo parcialmente corporativo, con una cámara alta integrada por asociaciones patronales y profesionales, organizaciones laborales, la Iglesia y otros cuerpos intermedios, en lugar de por representantes elegidos por sufragio individual. La inspiración era falangista, no fascista en sentido estricto, y bebía del corporativismo hispánico de Franco más que de la experiencia italiana o alemana.

Ese proyecto suponía, en la lectura de Gómez, que la democracia liberal —individualista, sufragista, secularizante— era el vehículo por el que Colombia estaba a punto de caer bajo la Cortina de Hierro. En su retórica, liberalismo y comunismo eran variantes del mismo mal moderno: el ataque contra el orden tradicional cristiano. Entre sus enemigos incluía no solo al Partido Liberal sino a los movimientos campesinos, sindicales y populares surgidos en los años treinta bajo la República Liberal de López Pumarejo. La reforma agraria del 36, las federaciones sindicales, las ligas campesinas del Sumapaz y el Tequendama: todo eso formaba, en la lectura laureanista, una misma amenaza continua.

La Iglesia católica actuó, con notables excepciones individuales, como pilar institucional del régimen. Puso su peso del lado del poder, anatematizó a la oposición desde los púlpitos y colaboró en la ejecución de planes oficiales a través de organizaciones como FANAL. Monseñor Ismael Perdomo, arzobispo de Bogotá durante los años decisivos, encarnó esa alianza. El Concordato de 1887 seguía vigente y otorgaba a la Iglesia atribuciones sobre educación, matrimonio y ordenamiento moral. Esas atribuciones sirvieron ahora como red institucional del proyecto laureanista.

El anticomunismo no era un accesorio retórico sino un principio articulador. El gobierno colombiano llegó a afirmar que había setenta mil comunistas en el país —cifra que los propios diplomáticos estadounidenses consideraban groseramente inflada— y esa magnificación cumplía dos funciones: legitimar la represión doméstica y ganar posiciones ante Washington. En 1950 Colombia envió tropas terrestres a la Guerra de Corea, uno de los pocos países latinoamericanos que puso soldados en combate en el conflicto, y aportó la fragata Almirante Padilla, única de la armada nacional. El Batallón Colombia dejaría en la península coreana 163 muertos, 448 heridos, 28 prisioneros canjeados y 47 desaparecidos.

La participación en Corea fue, como se dijo entonces, una cuota inicial para ganar el favor de Washington. En 1952 Colombia firmó con Estados Unidos un acuerdo bilateral bajo el Military Assistance Program para provisión de armas, equipos y entrenamiento. El ejército colombiano, que durante el siglo XIX y buena parte del XX había seguido la doctrina prusiana de guerra convencional, comenzó su americanización: oficiales como Alberto Ruiz Novoa y Álvaro Valencia Tovar, formados en la experiencia coreana, se convertirían más adelante en figuras clave de la doctrina contrainsurgente y llegarían a ministros de Guerra. En 1953, tras el retorno del batallón, se creó el Servicio de Inteligencia Colombiano (SIC), con foco en el espionaje anticomunista y las campañas de propaganda: un macartismo criollo.

La respuesta armada: llanos, Tolima, Sumapaz

Mientras Gómez articulaba en Bogotá y ante Washington su proyecto de refundación, en las regiones se organizaba la respuesta. La conservatización de la policía y de la burocracia local, la actuación de chulavitas y pájaros, y las matanzas en distritos de mayoría o empate liberal —que en algunos casos alcanzaron decenas o centenares de víctimas por acción, con pueblos arrasados— forzaron a los campesinos liberales a armarse. En noviembre de 1949, el Partido Comunista Colombiano llamó a la autodefensa de las masas. En muchas regiones, esa consigna coincidió con resistencias que ya emergían entre los liberales gaitanistas huérfanos.

En los Llanos Orientales —Casanare, Vichada, Meta, Arauca— se formó el movimiento guerrillero más numeroso y mejor armado del país, con capacidad para tomarse bases militares como Palanquero y poblaciones enteras como Orocué. Guadalupe Salcedo emergió como uno de sus comandantes centrales, junto con Eduardo Franco Isaza, Dumar Aljure y otros jefes. Salcedo y Aljure, con apoyo de hacendados liberales, frenaron el intento chulavita de conservatizar San Martín. Los hacendados apoyaron inicialmente esa resistencia, pero la alianza se resquebrajó cuando las guerrillas asumieron banderas propias de defensa de la tierra y los peones.

En el sur del Tolima, la geografía fue distinta. Allí operaron guerrillas liberales bajo el liderazgo de Gerardo Loaiza, y guerrillas comunistas organizadas en torno al campamento de El Davis, en Rioblanco, bajo el mando de Isauro Yosa —el Mayor Lister—, Jacobo Prías AlapeCharro Negro— y Raúl Valbuena, alias Baltasar. Durante un tiempo hubo un mando unificado, pero la unidad fue temporal: hacia finales de 1951 el conjunto se dividió en dos sectores, los Comunes (comunistas) y los Limpios (liberales), con ruptura definitiva en 1952. La diferencia iba más allá de la táctica: los Limpios defendían la propiedad privada y la filiación al Partido Liberal; los Comunes actuaban orientados por el Partido Comunista, con un programa que reivindicaba derechos sobre tierras baldías y garantías políticas.

En agosto de 1952, la Conferencia del Movimiento Popular de Liberación Nacional —conocida como Conferencia de Boyacá— reunió a delegados de guerrillas del Llano, Santander, Antioquia y Sumapaz. Fue el intento más ambicioso de coordinación nacional del movimiento armado liberal-comunista. Para entonces, un sector importante de las guerrillas llaneras había declarado su lucha como revolución con miras a derrocar al gobierno.

La geografía de La Violencia se cristalizó en ese período. Al terminar el ciclo, el despojo alcanzaría unas 393.648 parcelas, concentradas en Valle del Cauca, Cundinamarca, Tolima, Antiguo Caldas y Norte de Santander. Las estimaciones de víctimas mortales del conjunto de La Violencia bipartidista han oscilado entre 200.000 y 300.000, aunque análisis demográficos más recientes reducen las víctimas directas del período 1949-1959 a entre 39.142 y 57.737. Cualquiera de esas cifras, en un país de once millones de habitantes, constituía una hemorragia demográfica.

Las raíces del quiebre

El quiebre de 1949-1950 tuvo raíces estructurales que venían de lejos y detonantes puntuales que se apilaron en pocos meses.

El sistema burocrático heredado de la Regeneración funcionaba como una máquina de suma cero: quien perdía la presidencia perdía todo el aparato estatal, hasta la policía y el magisterio del último municipio. Ese diseño convertía cada transición partidaria en una amenaza existencial para el partido saliente y estimulaba el fraude, la violencia electoral y la instrumentalización de la fuerza pública. La República Liberal (1930-1946) había ejercido esa lógica en su turno; el retorno conservador con Ospina en 1946 la ejerció con intensidad creciente. La homogeneidad partidista del Estado era una bomba de tiempo institucional.

A esa estructura se sumaba una fractura de clase encubierta bajo ropaje bipartidista. Las organizaciones campesinas y sindicales surgidas en los años treinta, las ligas del Sumapaz y del Tequendama, las federaciones obreras, la reforma agraria del 36, habían generado un tejido popular que amenazaba las estructuras de propiedad y poder rural. La conservatización de la policía y la acción de los pájaros —apoyados por terratenientes— apuntaban también contra ese tejido. La Violencia tuvo desde el inicio dos niveles: uno partidista, expresado en el campo con matanzas en distritos de empate o mayoría liberal; y uno clasista, expresado en la represión sistemática de organizaciones populares y sindicales. Ambos se retroalimentaron.

El tercer plano estructural era la fractura intraconservadora. El ospinismo cafetero y el laureanismo doctrinario no coincidían ni en programa ni en estilo. La lucha entre ambas facciones se agudizó desde las elecciones legislativas de septiembre de 1951, cuando la abstención liberal redujo la contienda a una disputa intraconservadora. Esa fractura resultaría decisiva para la salida de la crisis.

Los detonantes coyunturales fueron tres. El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948, destruyó la contención mutua entre partidos y liquidó al liberalismo popular. La reforma electoral liberal de 1949, que buscó frenar la conservatización adelantando las elecciones, provocó el tiroteo del hemiciclo. Y el retorno de Laureano Gómez desde España en junio de 1949 radicalizó la posición conservadora y aportó el proyecto ideológico que la crisis institucional convirtió en oportunidad refundacional.

Consecuencias inmediatas: el régimen que no supo terminar

Gómez gobernó bajo estado de sitio permanente durante toda su presidencia. Su proyecto de reforma constitucional corporativista avanzó formalmente pero nunca se concretó del todo. La combinación de autoritarismo doctrinario, sectarismo antiliberal y ambición refundacional le enajenó incluso a buena parte de su propio partido. El ospinismo cafetero se distanció progresivamente. Los sectores empresariales moderados, la prensa que sobrevivía a la censura y facciones liberales que oscilaban entre la resistencia armada y la negociación fueron confluyendo en una oposición amplia.

El 13 de junio de 1953, el teniente general Gustavo Rojas Pinilla —con fuertes lazos con el ospinismo y popularidad interna en las Fuerzas Armadas— derrocó a Gómez. El golpe fue organizado por el ospinismo cafetero con apoyo del liberalismo. No fue una iniciativa autónoma de las Fuerzas Armadas al estilo de otras dictaduras latinoamericanas del período: fue una salida negociada entre facciones de las clases dominantes que ya no soportaban al laureanismo. El plan original era que Rojas pacificara el país y devolviera el poder a los sectores moderados de los dos partidos.

Rojas decretó una amnistía hacia julio de 1953 y logró que entre agosto y octubre de ese año el grueso de las guerrillas llaneras entregara las armas. El Decreto 1814 del 13 de junio de 1953 trasladó la policía al Ministerio de Defensa y la convirtió en fuerza nacional, primer paso para desmantelar sus expresiones subnacionales politizadas. El Partido Comunista, sin embargo, optó por no aceptar la oferta y reencuadró su resistencia como autodefensa campesina, sin desmovilizarse. Rojas ilegalizaría más tarde al partido y con esa medida terminaría fortaleciendo, paradójicamente, los grupos armados del Sumapaz, el Tequendama, el sur del Tolima y el norte del Cauca.

Cuando Rojas quiso perpetuarse en el poder con un proyecto populista propio, la coalición que lo había llevado al gobierno lo derribó en mayo de 1957. Liberales y conservadores formalizaron entonces el Frente Nacional: dieciséis años de reparto milimétrico del poder, alternancia presidencial y paridad burocrática. El sistema que había convertido cada elección en amenaza existencial fue reemplazado por otro que sencillamente suprimió la competencia entre los dos partidos. Fue la respuesta pragmática al problema estructural que había estallado en 1949.

Consecuencias de largo plazo

De aquel quiebre quedaron cuatro herencias duraderas.

La primera fue institucional: el estado de sitio como técnica ordinaria de gobierno. Colombia se acostumbró a administrar sus conflictos con herramientas de emergencia, y esa normalización sobrevivió al Frente Nacional, atravesó los años setenta y ochenta y solo comenzó a desmontarse con la Constitución de 1991.

La segunda fue militar: la americanización del ejército y la instalación de la doctrina contrainsurgente como marco operativo. La experiencia de Corea, el acuerdo bilateral de 1952, la creación del SIC en 1953 y las carreras de oficiales como Ruiz Novoa y Valencia Tovar prepararon el terreno para que la respuesta estatal a los conflictos rurales de las décadas siguientes se pensara en términos de guerra irregular anticomunista, no de conflicto social.

La tercera fue política: el bloqueo del sistema. El Frente Nacional resolvió la guerra entre partidos suprimiendo la competencia, pero al hacerlo cerró el sistema a cualquier fuerza que no fuera liberal o conservadora. Las autodefensas comunistas del Sumapaz y el sur del Tolima, que habían sobrevivido al ciclo de Rojas, dieron origen —al terminar el proceso de autodefensa-guerrilla móvil-autodefensa que el PCC desarrolló entre 1949 y 1964— a las FARC. La insurgencia armada de la segunda mitad del siglo XX se nutrió del cierre político que empezó a construirse en noviembre de 1949.

La cuarta fue social: el despojo. Las cerca de 400.000 parcelas cambiadas de mano durante La Violencia reconfiguraron la propiedad agraria en amplias regiones del país, consolidando estructuras latifundistas y expulsando a poblaciones campesinas hacia zonas de colonización —el Ariari, el Duda, el Guayabero, el Alto Sumapaz— donde emergerían los núcleos armados que definirían la geografía del conflicto durante medio siglo.

Por qué sigue importando

El período que va del 9 de noviembre de 1949 al 7 de agosto de 1950 no fue una anomalía dentro de una historia por lo demás institucional: fue el momento en que Colombia aprendió que el orden constitucional podía suspenderse indefinidamente sin que se rompiera del todo la ficción republicana. Ospina no dio un golpe clásico; Gómez no fundó una dictadura al estilo europeo. Cerraron el Congreso por decreto, ganaron una elección sin oposición, gobernaron bajo estado de sitio permanente, y todo ello dentro de las formas de una república que seguía llamándose democrática.

Esa capacidad de vaciar las instituciones sin destruirlas se instaló como posibilidad permanente en la política colombiana. El Frente Nacional la usaría de otra manera —pactando el poder en lugar de disputarlo—, y las décadas siguientes la reproducirían bajo distintas configuraciones. La pregunta que dejó abierta 1949 no era si Colombia sería una democracia o una dictadura, sino cuánta democracia sustantiva podía sobrevivir dentro de formas democráticas conservadas.

La otra herencia, más silenciosa, es la de las regiones. En los llanos de Casanare y Meta, en el cañón del Cambrín, en el Alto Sumapaz, en los ríos del piedemonte amazónico, las autodefensas que se organizaron entre 1949 y 1953 dejaron nombres, mapas y memorias decisivos para las décadas siguientes. Guadalupe Salcedo, el Mayor Lister, Charro Negro, Gerardo Loaiza no son solo figuras del pasado bipartidista: son eslabones de un ciclo que las FARC prolongarían hasta el siglo XXI. El acuerdo de paz de 2016, en ese sentido, cerró un arco que empezó a trazarse cuando Ospina firmó el decreto del 9 de noviembre y Gómez juró la presidencia ante un Capitolio sin Congreso.

En esos nueve meses se fundió el molde de la segunda mitad del siglo XX colombiano: un país que aprendió a gobernarse por excepción, a resolver sus conflictos suprimiendo la competencia política y a tratar sus insurgencias como enemigos internos en clave de Guerra Fría. Todo eso empezó, con nombre y fecha, cuando el Congreso cerró sus puertas y un solo candidato caminó hacia la urna.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

52 documentos · 84 fragmentos
01Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 228, 3042 citas
[1]el ambiente de la república” (Henderson, 2006: 392), Ospina reaccionó tratando de convertir a la policía en un cuerpo uniformemente conservador y declaran do el estado de sitio en varias regiones del país. i A partir de 1947 se conservatizaron no solo los organismos de control del orden público, sino también las…p. 228
[31]sitio, bajo el cual se restringía una gran cantidad de liber tades civiles, se mantuvo desde 1949 y luego durante toda la presidencia de Laureano Gómez, elegido ante la ausencia liberal en las elecciones. Con la 3 0 2 P o l ít ic a a g r a r ia y c o n f l ic t o s d u r a n t e l a V io l e n c ia posesión de…p. 304
02Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · p. 86, 892 citas
[2]al gobierno. De todos modos, los dirigentes liberales intentaron convencer a Ospina Pérez de que cediera el poder, mientras que algunos militares sugirieron que se organizara una junta de gobierno provisional, con militares y dirigentes conservadores, para recuperar el orden. El presidente, acosado por multitudes…p. 89
[27]partido opuesto al de gobierno; sin embargo, desde 1886 un rasgo dominante del sistema político colombiano fue la homogeneidad de la burocracia: apoyados en el centralismo extremo, los presidentes conservadores nombraban gobernadores, que, a su vez, nombraban alcaldes, que nombraban todos los empleados operativos del…p. 86
03Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 119, 1272 citas
[3]en lo escuela del lica- nismo, contrael parecer de López Fu= mareo, declimo la idea de una cartdi- detura liberal, prefiriendo llegar al sobre los hombros de una Con- centración Patriótica Nacional; la ad- hesión del conservafismo republi- cano concretoel proposito Sobre esta base, la administración Cayo fue una…p. 119
[5]de las elecciones presidenciales eue se llevarían a cabo on junio de 1959; las parlamentarias se postergaron de marzo a juro de 1949 Terminada la Unión Nacional, en mayo de 1949, los liberales decidieron aprovechar su mayoría parlamentaria para contrarrestar La acción del presi- dente Presentaron un proyecto de re-…p. 127
04Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 25, 502 citas
[4]pueblos, el gobierno garantiz6 su sobrevivencia. En esta situa- cién de emergencia nacional, algunos sectores del partido liberal, que lo antepusieron todo por la de- fensa de las instituciones, entraron a formar parte de una coalicién de gobierno, llamada de «Unién Nacional», en tanto que los gaitanistas conspiraban…p. 50
[21]que Gaitan habia recibido dinero de los soviéticos para organizar la revuelta. Y, en con- secuencia, desde el estallido del 9 de abril en ade- lante, la politica del partido conservador, y la del go- bierno, estuvo inspirada por el temor de Ja revolu- cién social y por la necesidad de evitarla a toda costa. Entre las…p. 25
05Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2381 cita
[6]departa- mentales y de los concejos municipales y se confi- rió a los gobernadores poderes amplios para el control del orden público; se modificó el régimen de votación de la Corte Suprema de Justicia; se impuso una rígida censura de prensa y el correo, los telegramas y aun las llamadas telefónicas estu- vieron…p. 238
06Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 79, 1372 citas
[7]salón elíptico del Capitolio nacional, el 7 de agosto de 1950, ante el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Domingo Sarasty. 82 Nueva Historia de Colombia. Vol. // Laureano Gómez: v Mariano Ospina Pérez en la víspera del cambio de mando; el primero no estuvo de acuerdo con la política de Unión Nacional del…p. 79
[34]terno como en lo externo. En lo interno, la Iglesia. Desde el 9 de abril, sobre todo, la Iglesia respi- raba ira santa. Había sido herida en su autoridad, golpeada en sus bienes y ul- trajada en su personal, como tal vez nunca lo había sido en la historia de esta nación que se preciaba de ser la más católica del…p. 137
07Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 38, 45, 483 citas
[8]su proclividad sectaria, parecían funcionar como si fuesen identidades étnicas. No en vano el mote "chulativa”, con que los grupos libérales desig naban las fuerzas de policía durante la primera ola de la Violencia', ese era el nombre de una vereda conservadora del municipio boyacense de Boavita que desde 1837 había…p. 38
[9]gadas de protegerlos. Las identidades partidistas estaban tan enraizadas que, con su proclividad sectaria, parecían funcionar como si fuesen identidades étnicas. No en vano el mote “chulativa”, con que los grupos liberales desig- naban las fuerzas de policía durante la primera ola de la Violencia; ese era el nombre de…p. 45
[80]Armada y la Fuerza Aérea) mantuvieran una organización jerárquica y territorial y un tipo de equipamiento militar en función de la guerra regular. Con todo, do- minaba la inercia presupuestal que, si respondía a la larga tradición civilista, implicaba la debilidad fiscal puesto que las élites del poder no querían…p. 48
08Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 49, 53, 853 citas
[10]April 29. On May 4, an ominous report pub- lished in El Liberal stated that the Chulavitas had arrived in Nunchía and Tá- mara six days previously and were now sowing terror and ruin. “The Llaneros,” wrote Juan Salagero Bravo, “are visibly alarmed by this action by the governor of Boyacá, who is surely following the…p. 49
[64]turned in their arms, the initiative passed to the Communists, who chose not to accept the government’s offer and regarded their resistance as “self-defense.” Juan de la Cruz Varela in the Sumapaz coffee-growing region of Cundinamarca pioneered this strategy. While pledging support for pacification, Varela…p. 85
[77]differences between those commanders who identified themselves as Communists and those who were fundamentally Liberals. As a result he withdrew from the meeting, leaving Guadalupe, who supported the law, as jefe supremo de los guerrillas liberales del Llano. Where this new compact might have led can never be known,…p. 53
09Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 911 cita
[11]creyendo que se dirigían a él, le respondió: “Ahora no puedo, doctor Forero, espere hasta que se restablezca la normalidad”. Según testigos, hubo cuarenta disparos, treinta de revólver y diez de pistola. Jiménez falleció al instante y Soto del Corral (exministro liberal y quien había hecho la defensa del proyecto)…p. 91
10When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 3163 citas
[12]against the coalition government. On March 10 the laureanista newspapers El Siglo and Eco Nacional opened a violent attack upon Dario Echandia, whom they characterized as a ItLiberal Trojan horse," for they reasoned he would be the Liberal presidential candidate for the 1950-54 tenn. Enrique Cuellar} 13 anos, p.88.…p. 316
[13]against the coalition government. On March 10 the laureanista newspapers El Siglo and Eco Nacional opened a violent attack upon Dario Echandia, whom they characterized as a ItLiberal Trojan horse," for they reasoned he would be the Liberal presidential candidate for the 1950-54 tenn. Enrique Cuellar} 13 anos, p.88.…p. 316
[14]against the coalition government. On March 10 the laureanista newspapers El Siglo and Eco Nacional opened a violent attack upon Dario Echandia, whom they characterized as a ItLiberal Trojan horse," for they reasoned he would be the Liberal presidential candidate for the 1950-54 tenn. Enrique Cuellar} 13 anos, p.88.…p. 316
11Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · p. 90, 2582 citas
[15]respect for the constitution”; the Colombian military was “resolved to de- fend and support” that document.120 Following the address, Colombian soldiers began patrolling some of the republic’s most contested regions. Colombian ser- vicemen, as a result, exposed themselves to hit-and-run guerrilla attacks. Despite the…p. 90
[29]sum, the rigid hierarchy of the Catholic Church supported the political and social stratification of the state. For treatment of the Church in Colombia, see Levine, Reli- gion and Politics in Latin America. notes to pages 64–67 235 118. “Persecution in Colombia,” 29 Nov. 1949, 821.00/11–2049, Box 5243, Department of…p. 258
12Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 338, 3722 citas
[16]thanks to Gómez’s offensive, were being tarred as communist fellow travelers. From the moment Laureano Gómez set foot on Colombian soil in June 1949, fear gripped Liberal hearts. It was clear to them that their old adversary intended to take control of the nation by winning the upcoming presidential contest. Moderate…p. 338
[32]Laureano Gómez outlined his plan of constitutional reform in a message to Congress on October 30, 1951. That document, sent from his sick bed, called for the transformation of the national Congress into a partially corporative body whose upper chamber would be drawn from employer and professional associations, labor…p. 372
13Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 222, 2322 citas
[17]testigo, y víctima, de un lamentable episodio de la intolerancia colombia- na, y de nuevo emergería su espíritu realista. El viernes 25 de noviembre de 1949, luego del mediodía, Echandía deja su residencia en com- pañía de Vicente, su hermano, y de varios ami- gos liberales. Se encaminan por la calle 39 hacia la…p. 222
[20]no soy hijo natural como su señoría". Forero Benavides, que narra lo anterior como testigo presencial, añade que Castillo em- puña su revólver y le grita a Jiménez: "Reaccio- ne, reaccione". Ahí se desataba la tragedia: Un disparo, otro y muchos más, durante cinco mi- nutos, de cuarenta y ocho armas que salieron de…p. 232
14Colombia bizarraPirry · 2022 · p. 1881 cita
[18]podían ir armados al Capitolio, y en el edificio funcionaban dos bares que atendían las necesidades etílicas de estos HP, es decir, honorables parlamentarios. Esa mezcla de polarización política, trago y armas no auguraba nada bueno. El 8 de septiembre de 1949, en la madrugada, se reanudó la sesión y siguió la…p. 188
15La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · p. 2441 cita
[19]este año (1949)". El proyecto es aprobado a pupitrazos. La intemperancia polémica desatada en forma incoercible pro- duce su efecto con los acontecimientos del 8 de septiembre de 1949, al ser ultimado a balazos en pleno hemiciclo el doctor Gustavo Jiménez Jiménez, presidente del directorio liberal de Boyacá y vocero…p. 244
16Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · p. 161, 1692 citas
[22]presidencial tenía una mira precisa: la organización de la retaliación; y desde allí habría de apuntalarse una de las medidas más directamente asociadas a la generalización de “La Violencia”: la renovación de la policía liberal y su sustitución por campesinos reclutados en las veredas boyacenses, especialmente en…p. 161
[37]otro más, y los pies de una criatura deforme, formando el conjunto un ser tan espantoso y horroroso que sólo mirarlo causaba la muerte. Nuestro basilisco se mueve con pies de confusión y estupidez, sobre piernas de brutalidad y violencia que arrastran su inmensa barriga oligárquica; con pecho de ira, brazos masónicos…p. 169
17Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 3911 cita
[23]caracterizaron por estar fundamentadas en la consideración de que las protestas y manifestaciones de traba - jadores, estudiantes, indígenas y campesinos eran alteraciones del orden público que requerían medidas de excepción 739. La respuesta a estas reivindicaciones fueron las medidas autoritarias dirigidas,…p. 391
18Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Eje CafeteroComisión de la Verdad · 2022 · p. 521 cita
[24]civiles conservadores contra los liberales. Esas aplanchadas eran hechas por los futuros Pájaros» 68. Si bien existen varias tipologías del denominado «bandolerismo», se asocia el bandolerismo político 69 con las agrupaciones violentas que reivindicaron una filiación política y usaron las armas en la aniquilación del…p. 52
19El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 65, 69, 744 citas
[25]una reunión en su despacho a los gremios, a los ganaderos y hacen- dados para proponerles la creación de un cuerpo de policía privado, con unas trescientas unidades dotadas y pagadas con fondos de los propietarios [...]” 23 Así grupos de conservadores armados empezaron a ejercer labo- res de “guardia cívica”. Policías…p. 74
[42]en Colombia /// Hernando Calvo Ospina 64 de seguridad nacional. 6 Son muchos los investigadores que no han excluido la participación de la CIA que, recién creada, hubiera tenido en ese asesinato político su gran bautizo. Washington, como lo dictara la directriz de Seguridad Nacional de Truman, en la mentira plausible,…p. 65
[43]en Colombia /// Hernando Calvo Ospina 64 de seguridad nacional. 6 Son muchos los investigadores que no han excluido la participación de la CIA que, recién creada, hubiera tenido en ese asesinato político su gran bautizo. Washington, como lo dictara la directriz de Seguridad Nacional de Truman, en la mentira plausible,…p. 65
[48]parida necesariamente en el campo. Cuando en Colombia el Partido Comunista llamó a la autode- fensa de las masas, noviembre de 1949, en algunas regiones ya reto- ñaba entre liberales gaitanistas. Porque la alternativa era resistir o perecer. El presidente Gómez Castro, al darse cuenta que había nacido una resistencia…p. 69
20Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 481 cita
[26]que llegaban hasta en pencas de mata de fique y daban plazos para abandonar los territorios. Estas acciones fueron resultado de una combinación de miedo, ánimo de venganza y fanatismo religioso, que fueron instrumentalizados desde la dirección del Partido Conservador. Bajo esta lógica de violencia, varios lugares en…p. 48
21Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 691 cita
[28]una perspectiva de más largo aliento, como parte de un proyecto político y de vida, bien fuese por por una decisión libre y racional, o presos de las circunstancias. Así lo constató ante la Comisión este testimoniante: «Esos eran Pájaros, apoyados por los terratenientes. Ellos no estaban en contra del Estado, ellos…p. 69
22Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 205, 2082 citas
[30]baj(m, zarandeados en la misiva liberal. La revolució11 del ordm Gómez tomó posesión de la pres id encia bajo estado de sitio. Conforme al prototipo francés en que se inspira, el estado de sit io no es ni estado de paz ni estado de guerra. El presidente y toda la rama ejecutiva adquier en poderes extraordinarios y…p. 205
[33]conservadora. Ante la abstención liberal en las eleccio- nes de Congreso, en septiembre de 1951, el asunto se redujo a la lucha facciosa conservadora. Acudió a estas jornadas una nueva generación de políticos sectarios, cuyo epítome era el alzatismo, tildado de <(gaitanismo conservado~"!>. Esta lucha, de claro…p. 208
23Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 353, 3964 citas
[35]México, Siglo Vein- tiuno Editores, 1980, pp. 216 y ss. 360 ECONOMÍA Y NACIÓN ción en la cúpula del poder, Laureano Gómez rechaza con más fuerza todavía la corrupción electoral, por la cual se explica la mayoría liberal en el país. Al confundir al liberalismo y al co- munismo, Laureano Gómez busca el camino para la…p. 353
[36]México, Siglo Vein- tiuno Editores, 1980, pp. 216 y ss. 360 ECONOMÍA Y NACIÓN ción en la cúpula del poder, Laureano Gómez rechaza con más fuerza todavía la corrupción electoral, por la cual se explica la mayoría liberal en el país. Al confundir al liberalismo y al co- munismo, Laureano Gómez busca el camino para la…p. 353
[78]dominantes. En verdad, el golpe militar de junio de 1953 fue organizado por el ospinis- mo cafetero y apoyado por el liberalismo. La autonomía del ré- gimen militar fue relativa en sus comienzos, cuando las decisio- nes económicas y sociales estuvieron en manos de los políticos y ejecutivos de la burguesía…p. 396
[79]dominantes. En verdad, el golpe militar de junio de 1953 fue organizado por el ospinis- mo cafetero y apoyado por el liberalismo. La autonomía del ré- gimen militar fue relativa en sus comienzos, cuando las decisio- nes económicas y sociales estuvieron en manos de los políticos y ejecutivos de la burguesía…p. 396
24Historia y nación. Tentativas de la escritura de la historia en ColombiaAlexander Betancourt Mendieta · 2020 · p. 151 cita
[38]cultural”. 43 Los presupuestos teóricos y este tipo de conclusiones del eximio representante liberal coincidían con las del líder conservador Laureano Gómez. Más allá del ámbito electoral y de las disputas por el poder local y nacional, los grupos dirigentes colombianos tienen claras coincidencias. Imbuido por la…p. 15
25Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · p. 3191 cita
[39]Molina, Las Ideas Socialistas, pp. 303 y ss.; e Ignacio Torres G., Los Inconformes, Vol IV, pp. 284-286. Los diplomáticos norteamericanos reseñaron el origen de grupos fascistas pero sin considerarlos como una seria amenaza (NAW 821.00/1122 y 1215). Denunciaron también conspiraciones conservadoras (821.00/ 1099).…p. 319
26Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 4931 cita
[40]la violencia contra el adversario. La confrontación durante estos años llegó a su climax, las estadísticas sobre muertes violentas, masacres políti- cas y éxodos, así lo permite observar. Ni siquiera el relevo en el mando presidencial de Roberto Urdaneta ante una enfermedad de Gómez, repercute en un cambio de am-…p. 493
27Colombia: The Politics of Reforming the StateEduardo Posada-Carbó (editor) · 1998 · p. 651 cita
[41]could be explained, to a great extent, by their colonial roots: that is, by the position which the urban centres had come to occupy by the end of the colonial period. This is one of the seminal contributions which this author makes to the debate. Colmenares (1989) appears to share this view. 33. Possibly the only…p. 65
28Siembra vientos y recogerás tempestades. La historia del M-19, sus protagonistas y sus destinosPatricia Lara S. · 2002 · p. 291 cita
[44]llegó también la re vuelta. Mientras tanto, varios jefes liberales fueron a Palacio para hablar con el presidente sobre la difícil situa ción. Ospina continuó en el mando. Los liberales aceptaron colabo rar con él. Varios días permaneció la multitud ebria, sin que nadie la dirigiera. Se diluyó la revuelta en las…p. 29
29Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 40, 482 citas
[45]cuello.» El segundo «en una profunda herida sobre la garganta, muy cerca del tronco [...] corriendo con fuerza un machete afilado sobre la parte anterior del cuello.». Espejo y Rozo, «El léxico de la Violencia en Colombia en algunas obras de la literatura de violencia», 10. 66 Centro Nacional de Memoria Histórica,…p. 48
[52]entre 1930 y 1950, huían de la persecución conservadora. Algunos de estos liberales conformaron las guerrillas de Guadalupe Salcedo en la década de los cuarenta y los cincuenta 39. Por último, está el piedemonte norte. Villavicencio y Yopal se erigen como las ciu- dades referentes de los llanos orientales, y…p. 40
30Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Antioquia, sur de Córdoba y Bajo Atrato chocoanoComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 471 cita
[46]veces asumió la violencia, justificada en «la necesidad de moralidad y control» 67. Uno de los epicentros de la Violencia bipartidista en Antioquia fue el municipio de Urrao, ubicado entre el Suroeste y el Occidente antioqueños y en límites con el Chocó. Allí se conformaron las guerrillas de Pabón, comandadas por el…p. 47
31"Falsos positivos" en Colombia y el papel de la asistencia militar de Estados Unidos, 2000-2010Movimiento de Reconciliación (FOR), Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos (CCEEU) · 2014 · p. 231 cita
[47]en Colombia a. e jecuciones como expresión de “L a v io L encia ” y L a d octrina de s eguridad n aciona L, 1946-1988 El año de 1946 ha sido definido por parte de los historiadores modernos como el año en que se origina en Colombia un conflicto violento ininterrumpido hasta el día de hoy, en el que la violencia contra…p. 23
32No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 60, 632 citas
[49]eran importantes, el movimiento gue- rrillero más numeroso y mejor armado estaba en Casanare, Vichada, Meta y Arauca 108. Su capacidad militar les dio para tomarse bases militares como las de Palanquero, en Cundinamarca, y pueblos como Orocué, en Casanare. Al comienzo, los hacendados apoyaron a las guerrillas, pero…p. 60
[75]el retorno al país del Batallón Colombia, después de la guerra de Corea y con las posteriores reformas en aspectos como la inteligencia civil. Para finales de 1953 se creó el Servicio de Inteligencia Colombiano (SIC), cuyo foco era el espionaje anticomunista y las cam- pañas de propaganda negra 121; ecos locales del…p. 63
33Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 1981 cita
[50]As Darío Fajardo and Medófilo Medina have shown, the uncertainty of land titles in these areas was such that the "agrarian question" remained very much alive. These were also regions with considerable preexisting peasant politicization, through the Communist party, the Partido Socialista Revolucionario, and Gaitán's…p. 198
34Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 47, 512 citas
[51]batallones del Ejército. Aunque la operación fue un fracaso militar, desen- cadenó la “rebelión llanera” que se prolongó hasta mediados de 1952 (Molano, 1986). Durante esta rebelión, numerosas victorias en contra de la Poli- cía y el Ejército consagraron a Guadalupe Salcedo, Eduardo Fran- 20 Todas las entrevistas…p. 47
[65]comu- Barrancabermeja (Santander), Franco en Urrao (Antioquia), Juan de la Cruz Varela en la región del Sumapaz y en el Tolima José María Oviedo Arboleda y Leopoldo García. Todos ellos pactaron la paz y regresaron a la actividad agrícola (Colombia Nunca Más, 2011). 51 Procesos de colonización y semillas del…p. 51
35Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 411 cita
[53]contra el Secretariado de las farc en Casa Verde y de agresión militarista contra el movimiento popular en todo el país” 32. Resulta necesario preguntarse entonces, ¿a qué guerras se están refiriendo las farc, con antelación a su momento de creación? Las “cuatro guerras” que han marcado los orígenes de las farc se…p. 41
36Una nación desplazada: Informe nacional del desplazamiento forzado en ColombiaCentro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Mónica Johanna Rueda, Yamile Salinas Abdala, Juan Manuel Zarama Santacruz · 2015 · p. 441 cita
[54]años treinta denunciada por parte de los conservadores (Guzmán, Fals Borda y Umaña, 1962). Como consecuencia de lo anterior, la arremetida latifundista tuvo, entre otros efectos, un despojo de tie- rras que el analista Paul Oquist calculó en 393.648 parcelas, princi- palmente en departamentos como Valle del Cauca,…p. 44
37Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 612 citas
[55]a quienes estaba dirigida la guerra, porque a través de ella se creaba una cortina de humo que impedía exigir las tierras y los derechos laborales que parcialmente se les concedió en la llamada Revolución en Marcha de López Pumarejo. 62 Alfonso Insuasty Rodríguez • J osé F e rnando V a l e ncia • J a neth Restrepo…p. 61
[56]a quienes estaba dirigida la guerra, porque a través de ella se creaba una cortina de humo que impedía exigir las tierras y los derechos laborales que parcialmente se les concedió en la llamada Revolución en Marcha de López Pumarejo. 62 Alfonso Insuasty Rodríguez • J osé F e rnando V a l e ncia • J a neth Restrepo…p. 61
38Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 2171 cita
[57]de los esp í ritus ”. Alfonso L ó pez, con autorizaci ó n del gobierno, que busc ó en varias ocasiones un acuerdo con la guerrilla que llevara a su desarme, se entrevist ó con algunos jefes guerrilleros sin ning ú n resultado. Sin embargo, las guerrillas segu í an aumentando: en los Llanos Orientales, dirigidas por…p. 217
39De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 46, 542 citas
[58]los Ariza, los Guerrero, los Loaiza, nosotros los Rubiano y muchos otros (…) al prin- cipio fuimos solo como 40 hombres, comandados por noso- tros los Rubiano y don Gerardo Loaiza, con sus cinco hijos y dos hermanos (…) y recuerdo que todo iba muy bien hasta que el Ejército nos derrotó en Herrera, que estaba en manos…p. 46
[63]de fondo, había posturas políticas e ideológicas en lo que cada uno defendía. Por ejemplo, se puede resaltar la defensa, por parte de Los Limpios, de la propiedad privada y la pertenencia al Partido Liberal: “Señores Santarritunos: Están muy gloriosos porque es- tán con los hijueputas limpios. Les avisamos que tienen…p. 54
40A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · p. 21, 264 citas
[59]contra los conservadores y la policía chulavita. Los comunistas, orientados p o r el Partido, tenían u n program a social que reivindicaba los derechos a las tierras baldías y las garantías políticas a la oposición. Hacia finales de 1951 El Davis se dividió en dos sectores: El Davis propiam en te dicho, mandado por…p. 21
[60]contra los conservadores y la policía chulavita. Los comunistas, orientados p o r el Partido, tenían u n program a social que reivindicaba los derechos a las tierras baldías y las garantías políticas a la oposición. Hacia finales de 1951 El Davis se dividió en dos sectores: El Davis propiam en te dicho, mandado por…p. 21
[66]la mayoría de los com batientes liberales, los comunistas subjetivam ente no podían continuar p o r su cuenta y riesgo” el m o vim iento. E ntonces optó p o r constituir, en com pañía de C harro N egro, u n com ando clandestino, “ abso lutam ente m óvil”, que se conoció com o el de “Los T reinta”, con 26 hom bres y…p. 26
[67]la mayoría de los com batientes liberales, los comunistas subjetivam ente no podían continuar p o r su cuenta y riesgo” el m o vim iento. E ntonces optó p o r constituir, en com pañía de C harro N egro, u n com ando clandestino, “ abso lutam ente m óvil”, que se conoció com o el de “Los T reinta”, con 26 hom bres y…p. 26
41Nuestra guerra sin nombre. Transformaciones del conflicto en ColombiaFrancisco Gutiérrez Sanín, María Emma Wills, Gonzalo Sánchez Gómez · 2006 · p. 1001 cita
[61]destacamentos embrionarios y los grupos guerrilleros liberales, comandados por Gerardo Loaiza; se creó el Comando del Davis en lo alto del cañón del Cambrín, y se conformó un estado mayor unificado. Entre 1949 y 1964, el PCC, en consonancia con los cambios de la situación política nacional, va a desarrollar una…p. 100
42Breve historia del conflicto armado en ColombiaJerónimo Ríos Sierra · 2017 · p. 221 cita
[62]el comunismo —aún alejado de la toma del poder político y más focalizado en la noción maoísta de guerra popular prolongada —, se va a afianzar sobre dos escenarios que, con posterioridad, serán claves en la emergencia guerrillera de las FARC, ya en la década de los sesenta: Tequendama y Sumapaz en Cundinamarca y el…p. 22
43Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · p. 431 cita
[68]facilitated subsequent interventions. The United States initiated its military interventions in Colombia in the 1850s, in support of the U.S. owners and users of the Panama Railroad, lo - cated in what was then still part of Colombia. After the United States “took Panama” from Colombia, in the words of Theodore Roo se…p. 43
44Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 341 cita
[69]con un Estado Mayor en el que participaban el teniente general Alberto Ruiz Novoa y el capitán Álvaro Valencia Tovar, posteriormente oficiales destacados en la lucha contraguerrillera y ministros de Guerra en gobiernos siguientes; los militares se asomaban como una rama del poder público, con participación ya no solo…p. 34
45Grandes momentos de ColombiaGustavo Castro Caycedo · 2016 · p. 41, 452 citas
[70]junio de 1950 las fuerzas militares de Corea del Norte iniciaron una arrolladora ofensiva a través del paralelo 38 convenido para la separación provisional de la península, lo cual, había sido acordado en los finales de la guerra mundial para lograr la rendición de las fuerzas japonesas. Las potencias occidentales y…p. 45
[72]grupos que se relevaron, entre 1951 y 1954. El trágico balance de la guerra fue de 163 colombianos muertos en combate; 448 heridos; 28 prisioneros que fueron canjeados; y 47 desaparecidos. Hubo 1.420.000 bajas en las filas comunistas y 995.601 en la fuerza de las Naciones Unidas; es decir 2.415.601 en total. La…p. 41
46Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 371 cita
[71]y una fragata. Corea se constituía en el primer escenario en el cual la guerra fría pasaba al enfrenta- miento armado, y por esa razón Co- lombia participaba en la fuerza mul- tilateral de pacificación que viajó al sureste asiático con el fin de repeler la invasión de Corea del Norte. Esta úl- tima había sido…p. 37
47Post-conflict Colombia and the Global Circulation of Military ExpertiseManuela Trindade Viana · 2022 · p. 199, 2022 citas
[73]dominio internacional soviético”. 5 “ALL THEY UNDERSTAND IS FORCE”: THE MILITARY … 191 through the Colombian government provided the U.S. Army with such an example, as well as with a justified need for their cooperation. In 1952, one year after the “Colombia Battalion No. 1” was sent to Korea, a bilateral agreement…p. 202
[74]was displaced by the U.S. as the main reference for the professionalization of the Colombian military. 5.2 (The Imperative of) Winning Hearts, Minds, and Populations in the Never-Ending Colombian War Discussions about the professionalization of the Colombian military often evoke its close ties with the U.S. in the…p. 199
48Memorias de una guerra por los Llanos. Tomo I. De la violencia a las resistencias ante el Bloque Centauros de las AUCCentro Nacional de Memoria Histórica · 2021 · p. 391 cita
[76]población civil que buscaba su seguridad al lado de quienes tenían las armas. Por ello, la columna per- dió movilidad y tuvo que afrontar problemas de protección a la gente que se había sumado a la marcha Ese tiempo se constituyó en una especie de escuela de entrenamiento que hizo posible la etapa propiamente…p. 39
49Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2401 cita
[81]salido de control en las regiones, y que luego le devolviera el poder a los sectores moderados de las élites políticas liberales y conservadoras. Sin embargo, el plan no salió como lo esperaban. El proceso de pacificación arrojaba resultados más bien pobres y, más grave aún, Rojas no daba señales de querer devolver el…p. 240
50Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1411 cita
[82]the rest. Altogether the urban population was now close to equaling that of the countryside. This shift meant that a greater percentage of Colom- bians would have access to education and social benefits and also that the pace of all sorts of change was likely to accelerate, with con- sequences difficult to foresee.…p. 141
51El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 1021 cita
[83]la ingobernabilidad. Pero, por otro lado, Rojas siguió con el proyecto constituyente autoritario que había ya inicia do Gómez, y que en esencia excluía al Partido Liberal. A medida que las críticas contra su gobierno fueron arreciando se lanzó a una represión abierta, aunque no muy sistemática, que incluía cierres…p. 102
52Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 521 cita
[84]de control directo de las élites políticas locales y regionales. El general Rojas Pinilla dio el primer paso para desestimular a los grupos armados civiles y despolitizar a la Policía y acabar con sus expresiones subnacionales (el Decreto 1814 del 13 de junio de 1953 la trasladó al Ministerio de Defensa y la convirtió…p. 52