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Hecho histórico · Regeneración · 1886–1929

Indemnización de Panamá, Misión Kemmerer y Danza de los Millones

Entre 1922 y 1925, Colombia recibió los 25 millones de dólares de la indemnización estadounidense por Panamá, contrató la Misión Kemmerer que fundó el Banco de la República y reorganizó las finanzas públicas, y abrió las puertas a una avalancha de préstamos externos conocida como la 'danza de los millones'. Fue el arranque del moderno Estado fiscal colombiano y del sistema monetario unificado, pero también el momento en que la solvencia del país quedó atada al precio del café en Nueva York y al humor de Wall Street.

Indemnización de Panamá, Misión Kemmerer y Danza de los Millones
1922–1925 (canje de ratificaciones del Tratado Urrutia-Thomson: 1 de marzo de 1922; creación del Banco de la República: julio de 1923)
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Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
1922–1925 (canje de ratificaciones del Tratado Urrutia-Thomson: 1 de marzo de 1922; creación del Banco de la República: julio de 1923)
Protagonistas
Marco Fidel Suárez (presidente de Colombia 1918–1922; autor de la doctrina Réspice polum), Jorge Holguín (presidente encargado de Colombia; presidió el canje de ratificaciones del tratado en marzo de 1922), Pedro Nel Ospina (presidente de Colombia 1922–1926; impulsó la Misión Kemmerer y el programa de obras públicas), Edwin Walter Kemmerer (profesor de Princeton; jefe de la Misión Kemmerer; fundador del Banco de la República), Francisco José Urrutia (canciller colombiano; firmante del Tratado Urrutia-Thomson en 1914), Antonio José Uribe (ministro de Relaciones Exteriores; firmó el canje de ratificaciones en 1922), Benjamín Herrera (candidato liberal derrotado en las elecciones de 1922), Alfonso López Pumarejo (congresista; acuñó la expresión 'prosperidad a debe' para criticar el endeudamiento externo), Henry Cabot Lodge (senador estadounidense; negoció modificaciones al tratado para asegurar su aprobación), Rafael Reyes (expresidente colombiano; intentó normalizar relaciones con Estados Unidos y fue forzado a abandonar el poder), Mariano Ospina Pérez (intervino en la liquidación del Banco López), Banco de la República (institución creada por la Ley 5 de julio de 1923 como banco central emisor)
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Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. La separación de Panamá en noviembre de 1903, apoyada por la marina estadounidense, dejó un agravio diplomático y territorial que envenenó las relaciones entre Colombia y Estados Unidos durante casi dos décadas, haciendo necesaria una compensación negociada.
  2. La doctrina Réspice polum de Marco Fidel Suárez orientó la política exterior colombiana hacia Estados Unidos como potencia dominante tras la Primera Guerra Mundial, en busca de capitales, mercado cafetero y socios para las concesiones petroleras.
  3. La disputa entre empresarios ingleses y norteamericanos por las concesiones petroleras colombianas aceleró la ratificación del Tratado Urrutia-Thomson en el Senado estadounidense.
  4. El caos monetario heredado de la Regeneración y de la Guerra de los Mil Días —con múltiples emisiones, ausencia de banco central y circulación simultánea de papel moneda, plata, dólares y libras esterlinas— hacía urgente una reforma del sistema financiero.
  5. La crisis cafetera de 1920, que derrumbó los precios en un 45% entre junio y octubre y provocó la quiebra de la casa Pedro A. López y Compañía, evidenció la fragilidad del sistema crediticio colombiano y la necesidad de instituciones monetarias sólidas.
  6. El gobierno de Pedro Nel Ospina necesitaba un marco institucional creíble ante los mercados de Nueva York para acceder a los empréstitos externos que financiarían su programa de modernización.
1922–1925 (canje de ratificaciones del Tratado Urrutia-Thomson: 1 de marzo de 1922; creación del Banco de la República: julio de 1923)Indemnización de Panamá, Misión Kemmerer y Danza de los Millones

Consecuencias

  1. Creación del Banco de la República mediante la Ley 5 de julio de 1923, que estableció moneda única, billete convertible y patrón oro, poniendo fin al desorden monetario de la posguerra.
  2. Las rentas nacionales ordinarias crecieron de más de 33 millones de pesos en 1923 a más de 75 millones hacia 1929, y en 1925 se registró por primera vez en la historia fiscal colombiana un superávit presupuestal.
  3. Entre 1923 y 1928 entraron al país aproximadamente 200 millones de dólares en préstamos externos e indemnización panameña; la inversión estadounidense en Colombia pasó de 30 millones de dólares en 1920 a 280 millones hacia finales de la década.
  4. El dinero en circulación aumentó un 114% entre 1923 y 1928, disparando la capacidad de compra pero también los precios de los bienes de subsistencia en las principales ciudades.
  5. El Congreso de 1923 distribuyó los 25 millones de la indemnización entre catorce proyectos; varios resultaron fracasos y el manejo general se hizo sin planes previos, con casos documentados de despilfarro.
  6. La propuesta de reforma del impuesto sobre la renta presentada por la Misión Kemmerer —con tarifa progresiva y renta global— fue rechazada por el Congreso, consolidando la dependencia fiscal del Estado colombiano respecto a los ingresos de aduanas y, por tanto, del ciclo exportador cafetero.
  7. La solvencia del Estado quedó estructuralmente atada al precio internacional del café y a la disposición de Wall Street a seguir prestando, vulnerabilidad que se hizo visible cuando el crédito externo se interrumpió en 1928, antes del crack de 1929.
  8. La derrota liberal en las elecciones de 1922 —denunciada como fraude con más de 150.000 votos falsificados— sumió al Partido Liberal en una crisis que solo superaría a fines de la década.
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La clave interpretativa

Por qué importa

Este trienio fundó simultáneamente la institucionalidad monetaria colombiana y la trampa estructural que la sostuvo: el Banco de la República y el patrón oro ordenaron las finanzas, pero la negativa del Congreso a reformar el impuesto sobre la renta dejó al Estado dependiente de las aduanas y del crédito externo. La 'danza de los millones' no fue solo una bonanza sino la primera gran demostración de que la modernización colombiana se financiaba en dólares y se pagaba en vulnerabilidad: cuando Wall Street cerró el grifo en 1928, el edificio construido entre 1922 y 1925 mostró sus cimientos de arena, anticipando la crisis que desembocaría en el fin de la Hegemonía Conservadora.
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Desarrollo histórico

La historia completa

Indemnización de Panamá, Misión Kemmerer y Danza de los Millones

Entre 1922 y 1925 Colombia rehizo su relación con el dinero, con Estados Unidos y consigo misma. En apenas tres años concurrieron tres hechos que, mirados de cerca, forman un solo movimiento: el pago de veinticinco millones de dólares en oro que Washington entregó como reparación por Panamá, la contratación de la misión encabezada por Edwin Walter Kemmerer que fundó el Banco de la República y reorganizó las finanzas públicas, y la avalancha de préstamos neoyorquinos que la prensa y el Congreso bautizarían como la danza de los millones. Fue el arranque del moderno Estado fiscal colombiano, del sistema monetario unificado y de la primera modernización material de gran escala —ferrocarriles, carreteras, puertos, cables aéreos— financiada en dólares. Fue también el momento en que la solvencia del país quedó atada al precio del café en Nueva York y al humor de Wall Street, una dependencia que se haría visible con crudeza cuando el crédito externo se interrumpió en 1928, incluso antes del crack. Aquellos años instalaron simultáneamente la institucionalidad monetaria colombiana y la trampa estructural que la sostuvo.

El agravio de 1903 y la larga negociación

El punto de partida es un rencor. En noviembre de 1903, con el apoyo abierto de la marina estadounidense, Panamá se separó de Colombia, y con la separación se fueron el proyecto del canal interoceánico y cualquier posibilidad de digerir la humillación diplomática. Durante casi dos décadas, cualquier intento de normalizar las relaciones con Washington fue leído en Bogotá como traición al honor nacional. Rafael Reyes, uno de al menos dos presidentes que ensayaron la reconciliación, terminó forzado a dejar el poder por el costo político de intentarlo. La cuestión panameña envenenó la política exterior colombiana durante toda la primera generación del siglo.

El 6 de abril de 1914 se firmó en Bogotá el tratado que llevaría los nombres del canciller Francisco José Urrutia y del plenipotenciario estadounidense Thomson. El texto contemplaba el pago de veinticinco millones de dólares en oro por parte de Estados Unidos —el propio tratado evitaba llamarlos indemnización, pero así los llamaría todo el mundo— y obligaba a Colombia a reconocer a Panamá como nación independiente, fijando los límites entre ambos países. Pero el tratado quedó siete años dormido: el Senado estadounidense, celoso del legado de Theodore Roosevelt, se negó a ratificarlo hasta que la muerte del expresidente y una nueva coyuntura petrolera cambiaron el cálculo.

Esa coyuntura tuvo nombre. Marco Fidel Suárez, presidente entre 1918 y 1922, acuñó la doctrina del Réspice polum —mirar al Norte— para orientar la política exterior colombiana hacia Estados Unidos, ya potencia dominante tras la Primera Guerra Mundial. La fórmula sintetizaba una lectura estratégica: el país necesitaba capitales, mercado exportador para el café y un socio para las concesiones petroleras que despertaban ya el interés de las grandes compañías norteamericanas. En la negociación final, el senador Henry Cabot Lodge pidió al subsecretario Phillips modificaciones que aseguraran la aprobación; la disputa por las concesiones petroleras entre empresarios ingleses y norteamericanos empujó también la ratificación, aunque no fue determinante única.

El tratado modificado se ratificó en Colombia por ley del 22 de diciembre de 1921, y el canje se hizo en Bogotá el 1 de marzo de 1922. Suárez, sin embargo, ya no estaba en el palacio: no había completado su período y lo había reemplazado Jorge Holguín, que fue quien presidió el canje bajo la firma del canciller Antonio José Uribe. La crisis fiscal se había agudizado desde 1917-1918, obligando a recortar el gasto, despedir empleados y atrasar el pago de sueldos, incluidos los del ejército. Sobre ese trasfondo de pobreza estatal y humillación por fin resuelta, se abrió la puerta al ciclo de los años veinte.

El desorden monetario y el general Ospina

Antes de que llegaran los dólares, Colombia era, en materia monetaria, un país sin sistema. En 1918, del circulante de veinticuatro millones de pesos oro, el 42% consistía en papel moneda regenerador —la emisión inflacionaria de la Regeneración— y otro 40% en monedas de plata, dólares y libras esterlinas circulando simultáneamente. La Guerra de los Mil Días había provocado emisiones masivas por parte del gobierno nacional, de los departamentos y hasta de generales en campaña, y la hiperinflación resultante nunca se corrigió del todo. No existía un banco central, no había moneda única, y el crédito era manejado por una constelación de bancos privados sin coordinación.

La crisis de 1920 lo hizo intolerable. El precio del café subió 21% entre abril y agosto de 1919 y luego, entre junio y octubre de 1920, se desplomó 45%. La casa exportadora Pedro A. López y Compañía quebró arrastrada por la caída de precios en Nueva York, y el Banco López no pudo cumplir sus obligaciones por falta de liquidez. El juicio de quiebra comenzó en Medellín en 1923 y solo terminó en 1927, con Pedro Nel Ospina y Mariano Ospina Pérez interviniendo en la liquidación —parentescos y roles que suscitarían debates periodísticos furibundos por su tono partidista. Varios bancos colombianos quedaron entonces bajo control de capitales norteamericanos, y el negocio cafetero pasó en gran medida a manos de monopolios estadounidenses financiados por bancos americanos, con capitales alemanes y británicos operando a través de firmas locales de fachada.

En este escenario se disputó la elección presidencial de 1922, entre el general liberal Benjamín Herrera —apoyado también por el naciente Partido Socialista Colombiano— y el general conservador Pedro Nel Ospina. El resultado favoreció a Ospina, pero los liberales denunciaron un fraude monumental: se habrían falsificado registros por más de 150.000 votos. El doctor Alfonso Villegas Restrepo sorprendió a líderes conservadores en la maniobra y lo denunció públicamente, y años después Alfonso López Michelsen calificaría el episodio como un "fraude monstruoso". La derrota sumió al liberalismo en una crisis que solo superaría a fines de la década.

Ospina era empresario antioqueño, hijo del expresidente Mariano Ospina Rodríguez, veterano de la Guerra de los Mil Días, donde había organizado la llamada "División Ospina" del bando conservador. En 1901 el presidente Marroquín lo había nombrado ministro de Guerra para luego destituirlo, encarcelarlo y desterrarlo el mismo año, un antecedente que hablaba tanto de su carácter como del faccionalismo interno del propio conservatismo. Al asumir en 1922 ofreció al Partido Liberal tres ministerios —incluido el del Tesoro para Benjamín Herrera—, pero el liberalismo rechazó la oferta. Ospina gobernaría con conservadores, aunque con un programa que rompía con la austeridad regeneradora: quería un Estado moderno, y para eso hacía falta dinero.

Kemmerer y la fábrica del Banco de la República

El dinero llegó por dos vías. La primera fue la indemnización panameña, cuyos primeros desembolsos comenzaron a entrar hacia 1922-1923. La segunda fueron los empréstitos externos, que un gobierno decidido a modernizar el país estaba dispuesto a contratar en Nueva York. Pero antes de gastarlos había que ordenar la casa monetaria, y para eso Ospina contrató en 1923 a la misión encabezada por Edwin Walter Kemmerer, profesor de Princeton, especialista en administración financiera y ya conocido en América Latina como el "money doctor" que reorganizaba sistemas monetarios de países periféricos.

La misión trabajó con notable velocidad. En julio de 1923 se expidió la Ley 5, que creó el Banco de la República como banco central emisor. Fue el tránsito de un sistema monetario caótico —donde múltiples documentos hacían las funciones de medios de pago— a una organización estable, con moneda única y billete convertible. El nuevo marco adoptó el patrón oro, decisión notable porque la mayoría de los países capitalistas ya lo había abandonado tras los desequilibrios de la Primera Guerra Mundial. Colombia entraba tarde a un régimen que el mundo empezaba a dejar, pero lo hacía por una razón lógica dentro del Réspice polum: el patrón oro era el lenguaje de Nueva York, y era en Nueva York donde estaba el crédito.

La filosofía de Kemmerer y de la corriente cuantitativista que representaba era coherente con esa elección. Bajo el patrón oro y en una economía abierta, sostenían, la oferta monetaria se regulaba prácticamente por sí misma, sin necesidad de intervención activa del banco central. La política monetaria no era, en ese esquema, una herramienta sino un mecanismo automático de ajuste. Al banco emisor le quedaba, eso sí, un arma: la tasa de descuento, que Kemmerer definió como "el arma más poderosa" para proteger el mercado monetario, prevenir el éxodo de oro, contener especulaciones peligrosas y conservar las reservas metálicas.

La composición de la Junta Directiva reveló los equilibrios reales de poder. Sus miembros fueron designados por el gobierno, por los bancos nacionales y por los bancos extranjeros, en algunos casos de manera conjunta. El 55% tenía experiencia previa como funcionarios o accionistas de bancos privados. La autonomía del banco frente al gobierno, celebrada como conquista técnica, era también una entrega de la política monetaria al sector financiero, y esa tensión entre autonomía institucional y presiones cruzadas del gobierno y de los banqueros marcaría la historia del Banco de la República durante décadas, hasta que la Constitución de 1991 volviera a intentar zanjarla.

No todo lo que la misión propuso fue aceptado. El proyecto de reforma del impuesto sobre la renta —con tarifa progresiva, renta global y mecanismos de control para evitar la evasión— no tuvo acogida en el Congreso. Se aceptaba la ortodoxia monetaria, no la fiscal; se creaba un banco central pero no se tocaba la estructura tributaria. La consecuencia sería duradera: los ingresos del Estado seguirían dependiendo del comercio exterior. El 56% de los ingresos estatales colombianos provenía de impuestos de aduanas durante el período de auge, que subieron de 22 millones de pesos en 1922 a 75 millones en 1927. Un Estado financiado por importaciones era, por definición, un Estado atado al ciclo exportador y al crédito externo que sostenía la capacidad de importar.

Aun con esos límites, el efecto contable de la reforma fue innegable. Las rentas nacionales ordinarias crecieron de más de 33 millones de pesos en 1923 a más de 75 millones hacia 1929, y en 1925 se registró lo que en su momento se calificó como "quizás por primera vez" en la historia fiscal del país un superávit presupuestal. El desorden monetario de la Regeneración y de la posguerra había quedado atrás.

La danza de los millones

Con el sistema monetario reorganizado y la indemnización panameña entrando, Colombia se convirtió en destino atractivo para el capital norteamericano. Entre 1923 y 1928 entraron al país aproximadamente 200 millones de dólares en forma de préstamos externos y pago de la indemnización. Las inversiones estadounidenses en Colombia, que en 1920 sumaban 30 millones de dólares, alcanzaron 280 millones hacia finales de la década, dirigidos sobre todo a petróleo, servicios públicos e infraestructura. El propio gobierno Ospina recibiría durante su período inversiones extranjeras por 235 millones. Fue una transformación cuantitativa sin precedentes.

El uso de esos recursos generó desde el principio una controversia que atravesaría toda la década. El Congreso de 1923 distribuyó los veinticinco millones de la indemnización entre catorce proyectos diferentes; varios resultarían fracasos y el manejo general se hizo, en buena parte, sin planes previos y con casos documentados de despilfarro. Se emprendió, eso sí, un programa ambicioso de obras públicas: ferrocarriles, carreteras, cables aéreos, puertos. La red ferroviaria vivió un salto constructivo especialmente notable entre 1922 y 1926, pero su función fue predominantemente cafetera: sacar el grano hacia los puertos y engancharlo con los circuitos de Nueva York. Su vinculación con las producciones no cafeteras fue limitada, aunque redujo costos de movilización de productos voluminosos y eliminó transbordos que habían encarecido durante décadas el comercio interno.

El dinero en circulación aumentó 114% entre 1923 y 1928, la capacidad de compra se disparó y con ella los precios. Los costos de los bienes de subsistencia en las principales ciudades subieron notablemente, atribuidos a la incapacidad de la agricultura para responder al aumento de la demanda generado por el crecimiento y la expansión del crédito. Se instalaba así un patrón que reaparecería: booms de exportación traducidos en presión inflacionaria interna, porque la estructura productiva colombiana no podía absorber su propia bonanza.

En el Congreso, Alfonso López Pumarejo, joven y en ascenso, acuñó una fórmula que hizo carrera: prosperidad a debe. La crítica apuntaba a que la modernización se financiaba con endeudamiento externo cuya sostenibilidad dependía de dos variables ajenas al control colombiano: el precio internacional del café y la disposición de Wall Street a seguir prestando. Los defensores del programa —incluido el ministro Esteban Jaramillo, uno de los arquitectos de la política financiera— sostenían que el país necesitaba esas inversiones para salir del atraso y que los réditos futuros justificaban el costo. Ambos tenían razón, y ambos se equivocaban en lo que ignoraban del otro.

Porque detrás de la controversia doméstica había una lógica más profunda que rara vez se hacía explícita. La política de inversión pública colombiana no era autónoma sino funcional a las necesidades de exportación de capital de los centros financieros de Nueva York. Los banqueros neoyorquinos presionaban activamente para que los préstamos se destinaran a infraestructura de transportes, porque esa infraestructura era la que garantizaba la salida fluida del café hacia los mercados norteamericanos y, por tanto, la solvencia del deudor. Los gobiernos colombianos —el nacional, los departamentales, los municipales— eran intermediarios de esa lógica más que arquitectos soberanos de un plan propio. El Réspice polum de Suárez no había sido una preferencia diplomática abstracta; se había convertido en la arquitectura material del Estado colombiano.

Café, dependencia y una economía sin base propia

El motor de todo era el café. El precio internacional del grano subió de 15,4 centavos de dólar por libra en 1922 a 26,3 centavos en 1928. El valor de las exportaciones colombianas pasó de un promedio anual de 63,9 millones de dólares entre 1922 y 1924 a 112,2 millones entre 1925 y 1929. En apenas media década, el país casi duplicó el valor de lo que vendía al exterior, y lo hizo casi enteramente por un solo producto colocado casi enteramente en un solo mercado.

La contracara de ese dinamismo era la debilidad del resto. Ya en 1917, Antonio José Restrepo advertía que la industria textil incipiente, los ferrocarriles y el sector terciario eran insuficientes para estimular transformaciones económicas autónomas. Una década después, en 1927-1928, las importaciones satisfacían proporciones espectaculares de la demanda interna: 81% en textiles, 81% en papel, 99% en caucho, 75% en minerales no metálicos, 97% en metales básicos, 82% en productos de metal, 88% en maquinaria no eléctrica y prácticamente el 100% en maquinaria eléctrica y equipo de transporte. El auge cafetero generaba capacidad de compra, y esa capacidad de compra se traducía en importaciones. La industria sustitutiva era mínima, y las divisas del café volvían al circuito norteamericano por la vía de las compras externas.

Los propios excedentes cafeteros, sin embargo, comenzaban a irrigar otros sectores. El período de Ospina es considerado punto de partida del moderno proceso de industrialización colombiano y de notables cambios sociales y políticos. Las ciudades crecieron, aparecieron fábricas, se consolidaron burguesías regionales —singularmente la antioqueña— y se formó una clase obrera urbana. Pero el ritmo era muy inferior al del ingreso de capital extranjero, y la dependencia estructural del café y del crédito neoyorquino se profundizaba en lugar de aliviarse.

La especulación acompañó el auge. Laureano Gómez denunció en la época que el país presenciaba "un extraordinario fenómeno de valorización" de propiedades inmuebles y valores en el curso de pocos años o incluso meses. La bonanza no repartía sus frutos por igual: se concentraba en los enclaves cafeteros —Caldas, Antioquia, Tolima—, en las ciudades vinculadas al comercio exterior y en los sectores que podían apalancarse con crédito. Los departamentos excluidos, como Boyacá con su importante peso electoral, empezaron a resentir la desigualdad territorial de la modernización.

El conflicto obrero en el corazón de la bonanza

Uno de los fenómenos más reveladores de la década es que las tres grandes huelgas de los años veinte no ocurrieron en los momentos de crisis sino en el pico mismo de la expansión, y en las zonas de mayor dinamismo, precisamente donde operaban las firmas multinacionales que la política del Réspice polum había traído al país. Las petroleras de Barrancabermeja en 1924 y 1927 y la zona bananera del Magdalena en 1928 fueron los escenarios; los tres movimientos fueron dirigidos por Raúl Eduardo Mahecha, vicepresidente del Congreso Socialista de 1924.

Los pliegos de peticiones eran concretos: pago de salarios atrasados, mejoras en vivienda, servicios médicos, abolición de los pagos en vales redimibles solo en almacenes de las compañías. En el caso bananero, se sumaba la abolición de los contratos indirectos que permitían a la United Fruit Company evadir el seguro colectivo. Eran demandas modernas por condiciones de trabajo modernas, formuladas por una clase obrera colombiana joven pero ya consciente de sí misma.

El movimiento obrero de los años veinte se distinguía del argentino o brasileño en que se conformaba principalmente con trabajadores nacionales —de ferrocarriles, puertos, transporte fluvial y enclaves extranjeros— y no con inmigrantes europeos. Entre 1918 y 1923 se habían formado los primeros sindicatos y se habían dado las primeras huelgas. La escasez de mano de obra generada por las obras públicas y el desarrollo urbano e industrial presionó sobre los trabajadores sujetos a las haciendas, resquebrajó las instituciones rurales que los fijaban y creó condiciones para conflictos entre arrendatarios y propietarios. La danza de los millones producía, junto con puentes y ferrocarriles, un nuevo mapa social lleno de tensiones que la política tradicional apenas comenzaba a leer.

Petróleo, geopolítica y el corte del crédito

En paralelo a la infraestructura, el petróleo se convirtió en el otro gran teatro de la penetración norteamericana. Las concesiones De Mares en Barrancabermeja y Barco en el Catatumbo, que habían sido declaradas caducas por razones de política internacional —entre ellas facilitar la firma del tratado con Estados Unidos—, se reactivaron a favor de intereses norteamericanos. El presidente Concha había aceptado el traspaso de la concesión De Mares a la Tropical Oil Company y validado el traspaso de la Barco a la Compañía Colombiana de Petróleos, cuyos principales accionistas eran norteamericanos; esta compañía cedió después sus derechos a la Colombian Petroleum Company de Delaware.

La disputa entre intereses ingleses y norteamericanos por las concesiones se vivía como cuestión de Estado. La legación británica en Bogotá clasificaba activamente las inclinaciones de los políticos colombianos: figuras como Esteban Jaramillo y el grupo financiero Leviatán eran vistas como peligrosamente pro-norteamericanas, y del propio Pedro Nel Ospina se anotaba su inclinación por Estados Unidos. El país entero se había convertido en tablero de una competencia entre potencias, y la política interna de concesiones era leída por Londres y Washington como movimiento en esa partida.

Fue en ese frente donde se produjo, en 1928, la fractura decisiva. Desde mediados de ese año, el crédito externo a Colombia se redujo drásticamente. La causa no fue una crisis del café ni un incidente financiero: fue el recelo de los círculos financieros de Wall Street frente a la política del gobierno de Miguel Abadía Méndez —sucesor de Ospina desde 1926— en materia de concesiones petroleras. Los intereses norteamericanos cortaron los créditos internacionales al país como instrumento de presión política.

Ese corte ocurrió antes del crack de Wall Street de octubre de 1929. Colombia ya padecía los efectos de una crisis económica de vastas proporciones cuando la depresión mundial estalló. Luego, entre septiembre y noviembre de 1929, el precio del café cayó de 23 a 16 centavos de dólar por libra, y la crisis local se fundió con la global. Pero la secuencia importa: la fragilidad estructural del modelo se había revelado por razones políticas antes de que se revelara por razones económicas. La dependencia del crédito neoyorquino no era solo financiera; era también, y quizá sobre todo, geopolítica. Cuando Wall Street quiso, cerró la llave.

Abadía Méndez enfrentó el decaimiento de la república conservadora con reticencia al programa de obras públicas de sus predecesores, pero las obras en marcha eran ya un compromiso político ineludible. Cuando el flujo externo cesó y el gobierno central intentó controlar la situación, salió a la luz el conflicto entre los conservadores de los departamentos excluidos de la bonanza y los intermediarios políticos de los que más se habían beneficiado. La bonanza había producido su propia fractura interna en el partido dominante.

Balance: la modernización con hipoteca

El período 1922-1925 dejó a Colombia una arquitectura institucional que sobreviviría. El Banco de la República, aunque atravesado por las tensiones entre autonomía y presión política que la Constitución de 1991 volvería a debatir, unificó por primera vez el sistema monetario del país y le dio a la moneda colombiana una estabilidad de la que carecía desde la Regeneración. La contabilidad pública se ordenó, las rentas ordinarias se multiplicaron, se registró un superávit presupuestal en 1925 y se construyó infraestructura que integró materialmente al país como no lo había estado nunca. La reforma resolvió un desorden monetario real que ningún gobierno responsable habría podido ignorar.

Pero lo hizo pagando un precio doble. El primero fue técnico: el patrón oro y la ortodoxia cuantitativista redujeron la política monetaria a un mecanismo automático de ajuste, entregando la conducción macroeconómica a la lógica del mercado internacional en el peor momento posible, cuando el propio mundo abandonaba ese esquema. El segundo fue estructural: la solvencia del Estado quedó atada al ciclo cafetero y al crédito neoyorquino, y las finanzas públicas dependieron en 56% de las aduanas, es decir, de importaciones sostenidas por ese mismo ciclo. Cuando Wall Street cortó el crédito por razones petroleras en 1928, quedó al descubierto que la institucionalidad monetaria construida entre 1922 y 1925 había sido, también, la infraestructura de una dependencia.

La prosperidad a debe que denunciaba López Pumarejo no era la crítica de una minoría lúcida frente a una euforia colectiva: era el diagnóstico correcto de un modelo que funcionaba a condición de que el café siguiera subiendo y Nueva York siguiera prestando. Ninguna de las dos condiciones dependía de Colombia, y ninguna resultó permanente. La modernización de los años veinte fue genuina y también hipotecada: construyó las bases materiales del país moderno y, simultáneamente, la estructura de vulnerabilidad que estallaría en 1929 y forzaría, apenas un año después, el fin de la hegemonía conservadora que la había impulsado. En el paso del Tratado Urrutia-Thomson al Banco de la República, y de la indemnización panameña a la danza de los millones, Colombia hizo su ingreso definitivo al siglo XX y a la órbita norteamericana. Ambos ingresos se harían inseparables.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

45 documentos · 79 fragmentos
01Colombia and World War I: The Experience of a Neutral Latin American Nation during the Great War and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 126, 1362 citas
[1]the ordinary freight charges levied upon similar prod- ucts of the United States passing over the Railway and in transit from one port to another of the United States. Article II The Government of the United States of America agrees to pay at the City of Washington to the Republic of Colombia the sum of twenty-five…p. 136
[69]the Vatican further drained the budget. 4 The fiscal deficit was addressed by cost- cutting: firing some employees and delaying salary payments to others, even in the armed forces. 5 The lack of funds forced abandonment of construction of infrastruc- ture projects designed to facilitate trade. Improvement of port…p. 126
0230 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 1611 cita
[2]de veintidós de diciembre de mil novecientos veintiuno, por las presentes ratifico y confirmo dicho Tratado ya modificado, en todos y cada uno de sus artículos. En fe de lo cual, he dispuesto que se fije en las presentes el sello de la República. Firmado y sellado de mi mano, en la ciudad de Bogotá, hoy primero de…p. 161
03Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 41, 50, 543 citas
[3]principales instituciones financieras del país y que negociaban en la época con Pedro A. López y compañía. Laureano Gómez se casó con María Hurtado, la sexta de once hijos de Simón Hurtado, un humilde nativo de Popayán quien mediante trabajo y suerte se convirtió en un rico hombre de negocios. Don Simón se vino a…p. 50
[19]lo obligó a quitarse la careta atropellándolo todo. Se cerró el telégrafo por tres días; y, bajo la dirección personal de los respectivos jefes, se falsificaron los registros electorales, aumentando fraudulentamente en más de ciento cincuenta mil votos los que favorecieron al general Ospina. El doctor Alfonso Villegas…p. 54
[63]de las exportaciones colombianas de grano, lo manejaba su hermano Pedro N. López Pumarejo. Mi papá era gerente de otro banco aparte, el Banco Mercantil Americano, el cual había incorporado a Luis Samper Sordo, su socio de toda la vida, a Laureano Gómez y a Pacho Pérez (Francisco de Paula Pérez). El Banco Mercantil…p. 41
04Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 175, 2042 citas
[4]norteamericanas. Lo que vino lue- go, la pérdida de Panamá, tuvo suficiente elo- cuencia para hablar por sí mismo. Dicho sector del territorio patrio había hecho parte desde los tiempos del virreinato de la Nueva Granada y se había integrado voluntariamente a Colombia desde la tercera década del siglo XIX. Tras la…p. 175
[23]forma hacer por el nom- bre de su familia lo que su progenitor no había podido realizar frente a los destinos patrios. Se podría decir, en resumen, que el triunfa- dor tomaba en sus manos un país con un pere- zoso ánimo progresista, y abierto a las posibili- dades que ofrecía el dinero que recibiría de los Estados…p. 204
05Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 15, 1772 citas
[5]entre 1918 y 1922, buscó la normalización en las relaciones con Washington y la consi- guiente apertura de créditos y de in- versión norteamericana para Colom- bia. La eventual explotación de petró- leos se encontraba en un momento de- cisorio a la cual aspiraban varias em- presas norteamericanas e inglesas, teniendo…p. 15
[58]rio, trataban de persuadir al gobierno sobre las ventajas de tener los servi- cios de un banco inglés de primera ca- tegoría como agente fiscal y coordi- nador de préstamos, pero ya nunca podrían enfrentar la competencia fi- nanciera de los Estados Unidos. Los diplomáticos de la legación inglesa empezaron a clasificar…p. 177
06Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 1891 cita
[6]transporte aéreo en América Latina. El gobierno de Suárez definió una política exterior colombiana abiertamente pronorteamericana (su lema: respice polum, mirar al norte), lo que correspondió en par- te a la nueva situación creada por la posguerra, cuando se acentuó la hegemonía económica de los Estados Unidos, y en…p. 189
07Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 177, 1802 citas
[7]esta elecci ó n (un candidato disidente tuvo unos pocos votos), aun que muchos, como los liberales Benjam í n Herrera y Alfonso L ó pez l ’ umarejo y los republicanos Eduardo Santos y Luis Eduardo Nieto t Caballero, apoyaron a un conservador disidente, el poeta Guillermo Valencia. Al terminar la Primera Guerra…p. 177
[51]1920 los cafeteros reunieron su primer congreso y formaron una federaci ó n en 1927, en un mo mento de altos precios y optimismo por una industria a la que ve í an gran futuro, aunque algunos riesgos, sobre todo por la agitaci ó n rural. Un a ñ o despu é s, la Federaci ó n de Cafeteros firm ó con el go bierno un…p. 180
08El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 352 citas
[8]Taft, se sentía con derecho a expresar en 1912: “Todo el hemisferio será nuestro de hecho, como en virtud de nuestra superioridad de raza, ya es nuestro moralmente”. Taft supo entender que la política del “Gran Garrote”, que había adelantado Roosevelt, no era tan necesaria, que iguales resultados daba la del dollar…p. 35
[9]Taft, se sentía con derecho a expresar en 1912: “Todo el hemisferio será nuestro de hecho, como en virtud de nuestra superioridad de raza, ya es nuestro moralmente”. Taft supo entender que la política del “Gran Garrote”, que había adelantado Roosevelt, no era tan necesaria, que iguales resultados daba la del dollar…p. 35
09Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · p. 26, 512 citas
[10]Su pasado. Su presente. Su Porvenir: Deseaba evitar toda participación de soberanía en la zona del canal […] Esa partici- pación era la debilidad del Tratado Herrán-Hay. Hice entonces una innovación en el derecho internacional. Decidí conceder a los Estados Unidos, en el interior de la zona, todos los derechos,…p. 26
[14]bajo la dirección del coronel Efraín Rojas Acevedo. Las concesiones petroleras Aunque las concesiones petroleras De Mares, en Barrancabermeja, y Barco, en el Catatumbo, habían sido declaradas caducas por las autoridades por razones de política internacional –entre las cuales estaba lograr la firma del Tratado con…p. 51
10Colombia and World War I and Its Aftermath, 1914–1921Jane M. Rausch · 2014 · p. 38, 412 citas
[11]SUCESOS, 195. 53. Ibid., 46–47. EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:29:01 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:29:01 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to…p. 41
[30]ster- ling (more or less its traditional value of parity with the dollar.) 49 In 1909 the Junta de Conversión was created with specific funds to retire the paper money by burning it. As a result in 1914, only ten million pesos oro were circulating within Colombia, which was insufficient for the national economy. The…p. 38
11Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 2151 cita
[12]was written and signed by both parties. Philippe Buneau-Varilla, the French promoter of the Panama Canal project, was credentialed as the official minister in Panama, and the Panama- U.S. Canal Treaty was ratified in early 1904. Work on the project ensued immediately thereafter, and the canal was opened to traffic in…p. 215
12Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 2421 cita
[13]though technologically com- plex, was already 40 percent completed thanks to the prior efforts of Lesseps. The Hay- Herr á n Treaty was ratified in early 1903 by the United States Sen- ate but was rejected by the Colombian Senate. Colombians worried about the loss of sovereignty over Panama, as their nation was…p. 242
13Arrogant Diplomacy: U.S. Policy Toward Colombia, 1903-1922Richard L. Lael · 1987 · p. 2601 cita
[15]they would at least be under some restraint." 37 On 19 March, Lansing and the president approved Stone's proposed alteration. 38 While Democratic leaders considered this modification, Lodge requested a meeting with Assistant Secretary of State William Phillips. 39 The senator hoped that the administration, facing…p. 260
14Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 368, 372, 3763 citas
[16]así una de las presidencias más letradas, pero más erráticas que haya tenido el país. "La danza, de los millones", pero al debe... En las elecciones de 1922 el país se debatió entre dos figuras que encarnaban los ideales políticos del momento: el general Benjamín Herrera, adalid radical, y el también - general Pedro…p. 368
[72]con una sólida estructura organizativa -consistente en congresos bianua- les, innumerables clubs y asociaciones, y confederación nacional-, su dinámica estaba todavía inscrita en la con- tradicción bipartidista. Así hubo, durante los años 20, una serie de "huelgas" estudiantiles exigiendo transformacio- nes…p. 376
[77]Con el agravan- ~ te de que en Colombia comenzó antes, pues los intereses 1 norteamericanos, preocupados por los intentos oficiales ' de control de las explotaciones petroleras, decidieron cor- tar los créditos internacionales. El New York Times atribu- yó esa política oficial al "deseo de la administración del…p. 372
15Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 116, 1192 citas
[17]mas de su fabulosa e in- creible actividad, se dedicé a la siembra y cultivo de café y a ganar terreno a la selva. Entre 1890 y 1894 hace sus primeras aparicio- nes en politica, siendo diputado en la Asamblea de Antioquia y en la Camara de Representantes, pero sin dejar por ello de atender a sus numerosas em- presas…p. 116
[25]Su entierro fue una verda- dera apoteosis. Dos anos después, el 28 de abril de 1929, el pais le tribut6 un homenaje nacional y en el mausoleo del cementerio de San Pedro, en la capital antio- quena, le recordaron con palabras emocionadas Guillermo Valencia y el poeta bumangués Aurelio Martinez Mutis, quien recit6 su…p. 119
16Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 1181 cita
[18]entre ellos: La Lucha, El Obrero Moderno, La Ola Roja, El Sol 123 y El Luchador; de ellos, el principal y de mayor difusión fue El Socialista del Partido Socialista Colombiano, fundado en febrero de 1920 y que informaba de manera permanente sobre las huelgas en el país y publicaba textos de Lenin y de los avances de…p. 118
17Coffee and Conflict in Colombia, 1886-1910Charles W. Bergquist · 1986 · p. 1921 cita
[20]August, 1901, moderate Conservatives once again began to conspire to topple the government as the only means of achieving the political reforms they believed necessary to bring the fighting to an end. Chosen to lead the coup against Marroquin was the antioqueiio Historical Conservative Pedro Nel Ospina, who had…p. 192
18Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · p. 681 cita
[21]cuencia ldgica, una inflacién que encarecié las im- portaciones y estimuld la especulacion, factores que complicaron todavia mas el mal estado del pais. En estas circunstancias, el grupo liberal llamado «autonomista», encabezado por el general Rafael Uribe Uribe, promovid la guerra contra los conser- vadores, la cual…p. 68
19Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 1331 cita
[22]presiden- tial chair at the precise instant when his entrepreneurial skills could be of Money Comes to Colombia | 115 greatest benefit to the country. Ospina belonged to that generation of Colom- bians imbued with the certainty that progress was inevitable and that they knew exactly how to achieve it. And as a man of…p. 133
20Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 274, 3202 citas
[24]p á g. 148. H.. HWM/W'O DE LA ESCUELA NUEVA El per í odo de gobierno del general Pedro Nel Ospina (1922. 1926) ha sido considerado como punto de partida del moderno proceso de industrializaci ó n de Colombia y como una etapa da notables cambios en la vida social y pol í tica del pa í s. É ste recibe la indemnizaci ó n…p. 274
[28]unidad acad é mica. Cada una de las escuelas fue colocada baj ó la ' direcci ó n del ministerio correspondiente. En esa forma funcionaron sus diferentes facultades hasta que se produjo la reforma de 1935, J. LA REFORMA DE 1935 Pasada la Primera Guerra Mundial, el pa í s entr ó en una nueva? etapa de desarrollo econ ó…p. 320
21Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 15, 36, 523 citas
[26]dirección de un joven profesor de Princeton, Edwin Walter Kemmerer, experto en 60. Kalmanovitz, Salomón, López Enciso, Enrique, La agricultura colombiana en el siglo XX, Bogotá, Fondo de Cultura Económica, Banco de la República, 2006, p. 73. historia de colombia contemporánea (1920-2010) 52 cuestiones económicas y en…p. 52
[52]Valle y parte de Cundinamarca, lo que permitió a esas zonas conocer un desarrollo muy significativo; el transporte ferroviario mejoró las comunicaciones, al menos entre los puntos de producción y los puertos desde donde era embarcado el grano hacia el exterior. No menos importante, los dividendos generados por el café…p. 15
[70]petróleo en Barrancabermeja (1924 y 1927) y en la zona bananera del Magdalena (1928) permiten hacerse una idea acerca de la situación del proleta- riado, de sus reivindicaciones, del papel desempeñado por los intelec- tuales y de la actitud de las élites. Esas grandes manifestaciones obreras, mucho más ambiciosas que…p. 36
22Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 336, 3502 citas
[27]se encargara de reorganizar las finanzas públicas en franco deterioro, del sistema monetario y bancario y, sobre todo, de la promoción del desarrollo económico desde el Estado. En julio de 1923 se expidió la Ley 5, que creaba el Banco de la República, el cual se encargó inicialmente del reordenamiento del caótico…p. 350
[50]vimos, agobiada por bajos niveles de productividad y por casi nulos niveles de incorporación de tecnología, a lo que se añadía un incipiente entable industrial centrado básicamente en el sector textil de Antioquia y en algunos bienes de consumo corriente, un no menos incipiente desarrollo ferrocarrilero que servía…p. 336
23A History of Colombian Economic Thought: The Economic Ideas that Built Modern ColombiaAndrés Álvarez, Jimena Hurtado · 2024 · p. 2531 cita
[29]Esteban Jaramillo and Jesús M. Marulanda for different periods. Domestic and foreign banks appointed Sam Koppel, Luis Williamson, and Manuel Escobar. Government and foreign banks appointed Simón Araujo. Manuel V. Ortíz was appointed by the govern - ment and the domestic banks, and Otto Gerding twice by the foreign…p. 253
24Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 272, 2764 citas
[31]en equilibrio con la de otros países de patrón monetario de oro y dicho patrón se conserva". 77 75 Leyes presentadas al gobierno de Colombia por la misión de expertos financieros y exposición de motivos de estas, Bogotá, 1923. 76 Palacios, op. cit., p. 293. 77 Leyes presentadas... p. 55. 278 ECONOMÍA Y NACIÓN A pesar…p. 272
[32]en equilibrio con la de otros países de patrón monetario de oro y dicho patrón se conserva". 77 75 Leyes presentadas al gobierno de Colombia por la misión de expertos financieros y exposición de motivos de estas, Bogotá, 1923. 76 Palacios, op. cit., p. 293. 77 Leyes presentadas... p. 55. 278 ECONOMÍA Y NACIÓN A pesar…p. 272
[33]garantía de solvencia y pago, sobre todo si se lo compara con la legislación bancaria del pasado que exigía tan sólo un encaje del 2 5 %. La tasa de descuento impuesta por el banco emisor a los ban- cos socios por sus fondos sería, según Kemmerer, "el arma más poderosa que el Banco pueda tener para proteger el mercado…p. 276
[34]garantía de solvencia y pago, sobre todo si se lo compara con la legislación bancaria del pasado que exigía tan sólo un encaje del 2 5 %. La tasa de descuento impuesta por el banco emisor a los ban- cos socios por sus fondos sería, según Kemmerer, "el arma más poderosa que el Banco pueda tener para proteger el mercado…p. 276
25Historia de Colombia. La República de Colombia IISalvat Editores (Juan Salvat, Roberto García Rojas, directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico); con colaboraciones de Arturo Alape, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Marco Palacios, Álvaro Tirado Mejía, entre otros · 1986 · p. 411 cita
[35]riqueza escapaba facilmente al pago del mismo, que el principio de la progresién no se contenia en la ley vigente y que no existian mecanismos efec- tivos de informacién y de control sobre los contri- buyentes. El proyecto de reforma elaborado por la misi6n introducia cambios sustanciales, tales como los siguientes:…p. 41
26Mayorías sin democracia. Desequilibrio de poderes y Estado de derecho en Colombia, 2002-2009Mauricio García Villegas, Javier Eduardo Revelo Rebolledo · 2009 · p. 209, 2132 citas
[36]que éstos no cedan ante esas presiones. Si al tomar decisiones los bancos centrales cedieran ante el gobierno o el sector privado, se estarían validando ex- 2 Este concepto fue introducido por los premios Nobel de Econo- mía Kydland y Prescott (1977). Acá empleo simplemente una aplica - ción del mismo a las políticas…p. 209
[66]Perú (1993), México (1993), Costa Rica (1995), Bolivia (1995), Uruguay (1995) y Paraguay (1995). La única excepción ha sido Brasil (Carstens y Jácome 2005: 43). 213 La independencia del Banco de la República y la reelección presidencial emisión, y el gobierno tenía la facultad de ejercer inspección y vigilancia sobre…p. 213
27Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 245, 2702 citas
[37]los acree- dores extranjeros. Todo conspiraba en la práctica, sin embargo, contra la racionalidad del proyecto único. La región oriental, en la que predominaban los sistemas agrí- colas tradicionales, podía prever que su desventaja se acentuaría en favor de aquellas regiones dedicadas a una agricultura más moderna.…p. 270
[59]elimi- nación de las «industrias exóticas», aunque en forma no muy doctrinaria. La situación económica, apoyada en un auge cafetero de magnitudes insó- litas, fue elevando rápidamente los in- gresos fiscales, de manera que el go- bierno no debió enfrentar déficits rea- les serios, aunque los presupuestos ex- pedidos…p. 245
28Colombia complejaJulio Carrizosa Umaña · 2014 · p. 602 citas
[38]los llamados “barrios residenciales” en donde algunos cambiaron sus casas coloniales por imitaciones de los palacetes de la “ Belle Époque ”. En esa década, como lo sintetiza Jorge Orlando Melo (2003): “ solo el 12 % vivía en las ciudades de más de 10.000 habitantes. El analfabetismo superaba el 75 % y solo uno de…p. 60
[39]ricos urbanos, los llamados “barrios residenciales” en donde algunos cambiaron sus casas coloniales por imitaciones de los palacetes de la “ Belle Époque ”. En esa década, como lo sintetiza Jorge Orlando Melo (2003): “ solo el 12 % vivía en las ciudades de más de 10.000 habitantes. El analfabetismo superaba el 75 % y…p. 60
29Historia del sindicalismo en Colombia, 1850-2013Miguel Urrutia Montoya · 2016 · p. 551 cita
[40]tres décadas bajo el control de los comunistas, y las tres grandes huelgas de los años veinte fueron dirigidas por el comunista Raúl Eduardo Mahecha, vicepresidente del Congreso Socialista de 1924. PROSPERIDAD ECONÓMICA Pero antes de analizar las grandes huelgas comunistas es necesario discutir el estado de la…p. 55
30Empresas y empresarios en la historia de Colombia. Siglos XIX-XX. Una colección de estudios recientesCarlos Dávila Ladrón de Guevara (compilador) · 2003 · p. 304, 306, 3073 citas
[41]í spresentó una etapa económica e s pecialmente f a v o r a b l epues hubo crecimiento notorio en e lp r e c i oexterno d e lc a f éy aumentaron l a se x p o r t a c i o n e s.E lc a f é,que en 1922 s ec o t i z a b aa 15,4 centavosl al i b r a, pasó a 26,3 en 1928 y l a se x p o r t a c i o n e s, que e n t r e 1922…p. 307
[67]a s, e n t r e quienes s e contaban o t r o s empresarios del aciudadcomo F é l i xdeBedouteHijosyNicanorRestrepo 8 cC í a.Peroaquícomen [226 ] zaron l a sd i f i c u l t a d e s.En mayo de 1920, e lg e r e n t e informó al ajuntad i r e c t i v aque l a s v e n t a s “ han seguido muy p a r a l i z a d a s pero no e…p. 304
[68]i c a len l acomposición de l ajunta d i r e c t i v a.Paraocupar a s i e n t ocomo p r i n c i p a l e sfuerone l e g i d o sPedroVásquez Uribey S i l v e s t r e Samper de Bogotá. Como e lseñor Samper v i v í a en Bogotá s e aclamó a s u r e p r e s e n t a n t e, Carlos E. R e s t r e p o. Las s u p l e n c i a s…p. 306
31Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950)Catherine LeGrand · 2016 · p. 192, 2102 citas
[42]El crecimiento económico extremadamente rápido de los años veinte provenía de dos fuentes principales: el influjo de capital extranjero y el aumento de las exportaciones cafeteras. Si previamente la inversión extranjera había des- empeñado un papel relativamente insignificante en la economía colombiana, enormes…p. 192
[71]en los trabajadores tanto urbanos como rurales. Antes de la Primera Guerra Mundial, los artesanos c9nstituían el volumen principal de la llamada «clase trabajadora» en Colombia. Su organización se limitaba asocie- dades de ayuda mutua, constituidas generalmente bajo los auspicios paternales de la Iglesia católica. El…p. 210
32Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 3331 cita
[43]«danza de los millones» tiene va- rios contrapuntos que frenan la eufo- ria de las gentes. Un prolongado ve- rano entre 1925 y 1926 paraliza las obras públicas ante la suspensión del tráfico fluvial que impide la llegada de los materiales; las siembras se pier- den, el agua escasea, la carne y los ví- veres suben…p. 333
33Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 55, 65, 793 citas
[44]gasto público, sino de los comienzos de un orden institucio- nal en el campo económico mediante el cual el Estado asumía nuevas fun- ciones en el proceso de modernización del país. La inestabilidad y las transformaciones sociales Pero quizás el proceso más importante de estos años sea el impacto del propio crecimiento…p. 65
[49]total representaba el 12.9 % del Producto Interno Bruto, el 99.4 % de las ex- portaciones, el 226.1 % de las reser- vas internacionales y el 244.2 % de los ingresos fiscales del país, y para el pe- ríodo 1929-1933 las proporciones con respecto a estas mismas variables eran en su orden el 36.8 %, el 277 %, el 1.264 % y…p. 55
[76]tre 1925 y 1928 el país recibió un poco más de ciento sesenta millones de dó- lares en préstamos de largo plazo, y con ellos financió diversos programas de obras públicas en los órdenes na- cional, departamental y municipal, respaldó el otorgamiento de crédito bancario doméstico y logró hacer im- 78 Capítulo 3 79…p. 79
34El Desarrollo de la Agricultura en ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1982 · p. 291 cita
[45]los inicios del siglo; la fiebre de las exportaciones y los créditos de 1925 en ade- lante añadieron demanda efectiva a la industria y ésta acometió importantes ampliaciones, obteniendo cambios cualitativos y fo- mentando la urbanización y el desarrollo de un mercado inte- rior. Esto acarreó a su vez condiciones para…p. 29
35Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · p. 6431 cita
[46]de 1918 a 28 de febrero de 1919 — el recaudo efectivo fue de poco más de doce millones. En 1920 hubo un aumento extraordinario —a veintinueve millones y medio—. Se trataba de la corta bonanza que siguió a la 845 Memoria de Hacienda de 1911, pág. xxv. 846 Memoria de Hacienda de 1912, pág. iii. 847 Memoria de Hacienda…p. 643
36El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 405, 408, 4113 citas
[47]había subido moderadamente en Bogotá a una tasa del 10% anual 35. Los impulsos de la actividad económica y financiera tuvieron efectos inmediatos so- bre los recursos fiscales. En aquel período el 56% de los ingresos estatales provenían de los impuestos de aduanas y éstos suben de $22 millones en 1922 a $75 millones…p. 411
[53]después de la primera gue- rra21, el incremento de la demanda agregada como consecuencia de la extraordinaria expan- sión de las exportaciones cafeteras se pudo satisfacer básicamente con importaciones. Según un estudio reciente, en 1927-1928 las importaciones como porcentaje de la demanda interna fueron: textiles,…p. 405
[57]15% de las obligaciones. El juicio de quiebra comenzó en Medellín en 1923 y terminó en 1927; los víncul~s familiares entre los socios de la empresa y dos políticos pro- minentes de la familia Ospina suscitaron críticas y debates periodísticos de fuerte tono par- tidista30. Después de la debacle de los comisionistas…p. 408
37Breve historia económica de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 2017 · p. 123, 2922 citas
[48]nivel de endeudamiento externo del país era de los más bajos de la región en 1909, tal como se muestra en la Gráfica 65, lo que revela su enorme aislamiento internacional. Gráfica 65 Deuda externa de América Latina en 1909. (Libras esterlinas). Fuente: Junguito (1995). El inicio del siglo también se vio marcado por la…p. 292
[64]los billetes. El Banco era independiente en su diseño institucional y al secreta- rio de Hacienda se le prohibía asistir a su junta directiva. Sin embargo, sus compromisos de emisión moderada no fueron creíbles, en especial el de no superar el límite de los 12 millones de pesos, que era en ese entonces el presu-…p. 123
38Coffee in Colombia, 1850-1970: An Economic, Social and Political HistoryMarco Palacios · 1980 · p. 2201 cita
[54]a recent study, imports as a percentage of domestic demand were in 1927—8 as follows: textiles, 81; paper, 81; rubber, 99; chemicals, 52; non-metallic minerals, 75; basic metals, 97; metal products, 82; non-electrical machinery, 88; electrical machinery and transport equipment, 100. 22 The Kemmerer Mission of 1923,…p. 220
39Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 3991 cita
[55]The Manizales Rope Way Ltd. 200.000 _______ Fuente: Francisco Posada Díaz, Colombia: violencia y subdesarrollo (Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, 1969), p. 76 y Luis Ospina Vásquez, Industria y protección en Colombia (Medellín, Santa Fe, 1955), p. 352. El siglo xix fue escenario de la inversión inglesa en los…p. 399
40Historia económica de Colombia, 1845-1930William Paul McGreevey · 2015 · p. 3851 cita
[56]72 • En síntesis, el ferrocarril continuó desempeñando su más importante función: reducir los costos de movilización de productos voluminosos. Las inversiones de la década de 1920 acabaron con los transbordos de mercancías y, en consecuencia, con el costoso proceso de carga y descarga. Para los ferrocarriles…p. 385
41El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y políticaMarco Palacios · 2009 · p. 412, 415, 4203 citas
[60]par la gerencia en los años críticos de 1918-1920. El City Bank compraba para otra de las grandes casas norteamericanas, la Amsinck de Nueva York. Funciones similares desempeñaban la mayoría de los bancos colombianos muchos de los cuales quedaron controlados por los americanos a raíz de 29 En el proceso de liquidación…p. 415
[61]el primer trimestre de 1919 el precio se mantuvo alto: en el semestre que va de abril del mismo año a agosto vuelve a subir 21 % y empieza allí una baja gradual y sostenida: en junio de 1920 está casi de nuevo en el mismo nivel de abril de 1919, pero en los cuatro meses siguientes baja en un 45%: para esta emergencia…p. 412
[75]de una ignominia. La United Fruit Company en Colombia; y D. Pécaut, Política y sindicalismo en Colombia, pp. 89-99. 34 H. López, "La inflación en Colombia en la década de los veintes'', tabla 9, p. 89; tabla 10, p. 92; tabla 12, p. 99; rabia 16, p. 121; tabla 17, p. 123; rabia 18, p. 124. EL MODELO LIB E RAL CAFET ERO…p. 420
42Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 104, 117, 1273 citas
[62]terrestres internos, en el arancel aduanero y en la tasa de interés bancaria. A la rigidez de la oferta de dinero se añadía la falta de unidad monetaria: de un circulante de 24 millones de pesos oro, en 1918, el42 % todavía co nsistía del papel moneda regenerador -que cier- tamente se había cambiado por billetes…p. 104
[73]las perif erias geográ fi cas La co nfiguración de la s capas populares co lo mbi anas difirió de la de Argentina, Uruguay o el s ur del Brasi l, dond e los inmigran- tes e urop eos pesaron tanto. Pero, co mo en aquellas latitudes, la movilización y protesta de l os trabajadores tu vi eron gran auge e ntre 1918 y…p. 117
[78]Me- dellín. En 1928 el gobierno central, presionado por instituciones gubernamentales norteamericanas, trató de controlar la situación. Cas i simultáneamente cesó el flujo de fondos externos. Entonces salió a luz el conflicto entre los conservadores de los departamen- tos excluidos de la bonanza, que representaban…p. 127
43The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · p. 4831 cita
[65]granted the right to issue $4,000,000 in bills, without any obligation to so redeem them. This was the beginning of fiat money in Colombia. By a law of 1881 private banks were bound to accept the National Bank bills at their face value, under pen- alty of losing their own right to issue notes. Worst of all, it was…p. 483
44Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 1531 cita
[74]múltiples proyectos de infraestructura para abaratar costos de exportación e integrar las regiones. Abrió un programa de obras públicas que tendría fuertes incidencias en la hasta entonces inmóvil mano de obra rural, en los índices de inflación y en movilizaciones sociales y conflictos obreros. Los departamentos y…p. 153
45Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 1231 cita
[79]no se iniciase tna investigación respecto de Los erí- menes cometidos y mientras nose ex pidiera una ler electoral. El afán de colaboración enarbolado poros “civi listas”, según Gerardo Molina, escon- día el deseo de codirigir el desarrollo económico al que asistía el país, forta- tecido por capitales extranjeros; no…p. 123