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Hecho histórico · República Liberal · 1930–1946

El Gobierno de Eduardo Santos y la 'Pausa' (1938–1942)

Entre 1938 y 1942, Eduardo Santos gobernó Colombia bajo la llamada 'pausa': un cuatrienio en que el reformismo agrario de la Revolución en Marcha de López Pumarejo se congeló, el Estado construyó instituciones de fomento económico y el país se alineó estratégicamente con Estados Unidos ante la Segunda Guerra Mundial.

El Gobierno de Eduardo Santos y la 'Pausa' (1938–1942)
7 de agosto de 1938 – 7 de agosto de 1942
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
7 de agosto de 1938 – 7 de agosto de 1942
Dónde
Bogotá, Barranquilla, Buenaventura, Caldas, Antioquia, Tolima, Washington, La Habana, Panamá, Isla de Providencia, Río de Janeiro
Protagonistas
Eduardo Santos, Alfonso López Pumarejo, Laureano Gómez, Jorge Eliécer Gaitán, Carlos Lleras Restrepo, Alberto Lleras Camargo, Gabriel Turbay, Mariano Ospina Pérez, Franklin D. Roosevelt, Federación Nacional de Cafeteros, Instituto de Fomento Industrial, Instituto de Crédito Territorial
02

Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. La propia Revolución en Marcha de López Pumarejo había comenzado a frenarse desde diciembre de 1936, cuando López declaró la 'pausa' ante la presión de gremios terratenientes, la oposición conservadora y sectores del liberalismo que consideraban peligrosas las reformas agrarias, laborales y educativas.
  2. La Ley 200 de 1936 era estructuralmente débil: su cláusula de extinción de dominio nunca se aplicó, sus ambigüedades favorecieron a los terratenientes y la debilidad institucional del Estado permitió que alcaldes, policía y jueces locales la burlaran o reinterpretaran a favor de los grandes propietarios.
  3. El estallido de la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939 contrajo el comercio exterior, desplomó los precios del café y obligó al gobierno a reorientar prioridades hacia la estabilización económica, la sustitución de importaciones y el alineamiento estratégico con Estados Unidos.
  4. Eduardo Santos llegó al poder con un perfil civilista y conciliador, ajeno al lenguaje reformista de López, y con una base electoral que incluía liberales y comunistas pero excluía a los conservadores abstencionistas, lo que lo incentivaba a buscar la concordia nacional antes que profundizar fracturas sociales.
  5. La política del Buen Vecino de Franklin D. Roosevelt ofrecía créditos, estabilización cafetera y cooperación militar a cambio de alineamiento hemisférico, creando incentivos concretos para que Colombia priorizara la relación con Washington sobre la agenda redistributiva interna.
7 de agosto de 1938 – 7 de agosto de 1942El Gobierno de Eduardo Santos y la 'Pausa' (1938–1942)

Consecuencias

  1. Santos creó instituciones de fomento duraderas —Instituto de Fomento Industrial (1940), Instituto de Crédito Territorial (1939), Fondo Nacional del Café (1940), Instituto de Fomento Municipal y Radiodifusora Nacional— que ampliaron la presencia del Estado en la economía sin redistribuir la propiedad.
  2. La reforma agraria lopista quedó congelada durante el cuatrienio: la política oficial privilegió la adjudicación de baldíos y la colonización de nuevos territorios como sustituto de la redistribución de tierras ya apropiadas, perpetuando el modelo latifundista.
  3. El freno definitivo a la reforma agraria no lo puso Santos sino el propio López en su segundo gobierno, con la Ley 100 de 1944, que amplió de diez a quince años el plazo para explotar tierras ociosas, negó a arrendatarios y aparceros el derecho a convertirse en propietarios y protegió los contratos de los grandes hacendados.
  4. Colombia se alineó sin fisuras con los Aliados: se canceló la licencia de SCADTA y se reorganizó como Avianca bajo control estadounidense (ca. 1940), se firmaron dos acuerdos militares con Estados Unidos en 1942 —incluyendo 16,2 millones de dólares en equipos bajo lend-lease—, se autorizó una base de reabastecimiento aéreo en la isla de Providencia y se participó en las conferencias de La Habana (1940) y Río de Janeiro (1942).
  5. La Federación Nacional de Cafeteros amplió notablemente su poder durante el período, centralizando estadísticas, administrando crédito cafetero y negociando acuerdos bilaterales, sentando las bases de su influencia cuasi oligopólica en las décadas siguientes.
  6. La oposición conservadora, liderada por Laureano Gómez desde El Siglo, intensificó su campaña de denuncias contra el liberalismo gobernante y sus simpatías hacia las potencias del Eje, profundizando la polarización bipartidista que desembocaría en la violencia de los años siguientes.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

El gobierno Santos revela los límites estructurales del reformismo liberal colombiano: la 'pausa' no fue una anomalía sino la consolidación de un repliegue que el propio liberalismo había decidido desde 1936, mostrando cómo las resistencias oligárquicas y la debilidad institucional del Estado podían neutralizar una agenda redistributiva sin necesidad de contrarreforma explícita. Al mismo tiempo, el cuatrienio fijó el patrón del realineamiento colombiano con Estados Unidos —café, aviación, bases militares, crédito— que definiría la inserción internacional del país durante la Guerra Fría. La ironía mayor es que el candado final a la reforma agraria lopista lo puso el propio López con la Ley 100 de 1944, no su sucesor moderado, lo que obliga a releer la 'pausa' como síntoma de una contradicción interna del liberalismo más que como desvío de un proyecto coherente.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

El Gobierno de Eduardo Santos y la 'Pausa' (1938–1942)

Entre el 7 de agosto de 1938 y el 7 de agosto de 1942, Colombia vivió lo que sus contemporáneos llamaron la pausa: un cuatrienio en el que el reformismo de la Revolución en Marcha de Alfonso López Pumarejo se detuvo mientras el país se realineaba con Estados Unidos ante la guerra que se avecinaba. Eduardo Santos Montejo, director de El Tiempo, gobernó desde una promesa de moderación que congeló la agenda redistributiva sin romperla, sustituyéndola por una arquitectura de fomento —el Instituto de Fomento Industrial, el Fondo Nacional del Café, el Instituto de Crédito Territorial— y por un intercambio estratégico con Washington en el que el café, las bases militares y la aviación comercial pesaron más que la tierra. Aquella pausa no fue un simple compás de espera. En ella, el liberalismo encontró cómo gobernar sin fracturarse: cedió a las resistencias de haciendas y gremios sin declararle la derrota al programa lopista, y aprovechó la coyuntura bélica para redefinir las prioridades del Estado.

Antes de la pausa: el retroceso comenzó con López

La palabra pausa no la inventó Santos. La pronunció López Pumarejo en diciembre de 1936, acosado por la oposición de derecha, por los gremios terratenientes y por una parte del propio liberalismo que consideraba peligrosas las reformas laborales, agrarias y educativas de su primer gobierno. Aquella declaración marcó un giro moderado antes incluso de que terminara su mandato: hacia 1937, la ofensiva contra la Revolución en Marcha había ganado terreno suficiente para que el presidente mismo aceptara enfriar sus banderas. Cuando Santos asumió el poder en agosto de 1938, la desaceleración ya estaba en marcha.

El símbolo mayor de esa desaceleración era la Ley 200 de 1936, presentada como pilar agrario del lopismo pero que nunca fue una reforma redistributiva. La ley buscaba estimular la productividad rural y modernizar el derecho de propiedad, no repartir tierras. Su disposición más audaz —la extinción de dominio para predios sin destinación económica durante diez años continuos— jamás se aplicó. En cambio, resolvió un problema que angustiaba a los terratenientes desde el siglo XIX: el de los títulos de propiedad. Al sustituir la exigencia de títulos remontados a la Corona o a la República —la llamada 'prueba diabólica'— por el criterio de destinación económica, la Ley 200 legitimó de un plumazo el estatus de miles de haciendas cuyos papeles eran dudosos.

Sus efectos no previstos también favorecieron a los grandes propietarios. Para evitar que arrendatarios y aparceros alegaran prescripción adquisitiva, muchos hacendados los expulsaron y los convirtieron en jornaleros asalariados. Otros, ante la amenaza de reversión al Estado, transformaron sus tierras en potreros ganaderos extensivos, pues el decreto reglamentario permitía acreditar 'explotación económica' con una cabeza de ganado por hectárea en tierras de buena calidad. La ley expresaba, ambiguamente, dos vías para el desarrollo capitalista en el campo: la distribución de las tierras ociosas y la transformación de la hacienda mediante trabajo asalariado. En la práctica se impuso la segunda. Y las ambigüedades del texto, sumadas a la debilidad institucional del Estado colombiano —donde alcaldes, policía y jueces de distrito respondían con frecuencia a los notables locales—, permitieron que los terratenientes burlaran o reinterpretaran la ley a su favor en incontables casos.

Este era el marco que heredó Santos: una reforma agraria estructuralmente débil, ya en repliegue por decisión del propio López, y una coalición liberal atravesada por el pánico de las haciendas ante lo que había parecido, entre 1934 y 1936, un giro radical del régimen.

Un civilista sin rupturas: la llegada de Santos

Las elecciones presidenciales de mayo de 1938 fueron, en cierto modo, un plebiscito por defecto. Fueron las primeras por sufragio universal y directo desde 1856, pero el Partido Conservador optó por la abstención, práctica que ya había ensayado ante López Pumarejo en 1934 y que sus dirigentes presentaban como garantía de supervivencia frente a un liberalismo que consideraban ilegítimo. Santos ganó con apoyo del liberalismo y del Partido Comunista, sin voto conservador. Su perfil era el opuesto al de López: no era el reformista de espada en alto sino el editorialista mesurado, el civilista que hablaba de concordia nacional y que llegaba al poder con vocación de conciliar más que de transformar.

Su primer gabinete y su primer discurso confirmaron la orientación. Santos no repudió la Revolución en Marcha —hacerlo habría partido al liberalismo—, pero anunció que su gobierno sería de moderación y ecuanimidad. Los temas más conflictivos del lopismo, empezando por la cuestión agraria, entraban en cuarentena. Los aspectos menos disruptivos —protección industrial, política cafetera, cierta legislación laboral, educación— continuarían. Fórmula deliberadamente ambigua, y esa ambigüedad fue el secreto de su éxito político.

La coyuntura bélica y el giro hacia Washington

El 1.º de septiembre de 1939, apenas trece meses después de que Santos asumiera, Alemania invadió Polonia. La Segunda Guerra Mundial reordenó las prioridades del gobierno colombiano con una rapidez que ninguna agenda interna habría podido igualar. El comercio exterior se contrajo, los precios del café se desplomaron, el Atlántico se convirtió en zona de submarinos alemanes y Estados Unidos —bajo la política del Buen Vecino de Franklin D. Roosevelt— comenzó a articular al hemisferio en torno a su propia seguridad estratégica.

Colombia se alineó sin ambigüedades. Hacia 1940, el gobierno canceló la licencia de operación a la SCADTA, la aerolínea de capital y personal alemán que volaba sobre el territorio nacional desde 1919, expulsó a su personal alemán y la reorganizó bajo el nombre de Avianca, ahora con participación de Pan American y control estadounidense. La decisión no fue menor: la aviación era, en tiempos de guerra submarina, un asunto de seguridad continental, y una aerolínea con pilotos alemanes sobrevolando el Canal de Panamá era inaceptable para Washington. Santos entendió el mensaje antes de que fuera necesario formularlo como exigencia.

En 1940 Colombia firmó el Pacto Internacional Americano de Cuotas, mecanismo diseñado para estabilizar los precios del café en un mercado desarticulado por la guerra: los productores europeos habían desaparecido como compradores, y solo el mercado estadounidense podía absorber la oferta latinoamericana. Aquel mismo año se creó el Fondo Nacional del Café, instrumento que serviría durante décadas para amortiguar las oscilaciones del grano. La cifra que enmarca la operación es elocuente: el valor de las exportaciones cafeteras había caído de 88 millones de pesos en 1938 a 74 millones en 1940. En una economía cuya principal fuente de divisas era el café, esa contracción amenazaba la estabilidad fiscal y social de la República entera.

Al menos un banco de capital alemán en Colombia fue incluido en la lista negra angloestadounidense y vio reducidas drásticamente sus operaciones. En 1942, ya con Estados Unidos en guerra, Santos firmó dos acuerdos militares con Washington: uno para asistencia técnica continua al ejército y a la fuerza aérea colombianos, y otro que autorizaba a Colombia a recibir hasta 16,2 millones de dólares en equipos militares bajo el programa de préstamo y arriendo. Misiones militares estadounidenses —una naval y una aérea— llegaron a asesorar a las fuerzas armadas, aunque en la práctica Colombia sería uno de los países latinoamericanos más pasivos en el uso efectivo de ese material. Santos autorizó también el establecimiento de una base estadounidense de reabastecimiento de aeronaves militares en la isla de Providencia, punto útil para las operaciones antisubmarinas en el Caribe.

La conferencia de La Habana de 1940 había adoptado la Resolución XV para reforzar la asistencia recíproca ante agresiones externas; la de Río de Janeiro, en enero de 1942, empujó a la mayor parte del continente a romper relaciones con las potencias del Eje y creó la Junta Interamericana de Defensa. Colombia participó del alineamiento sin fisuras.

El intercambio tuvo su compensación. El Export-Import Bank extendió créditos y asistencia económica directa, y el respaldo estadounidense a los precios cafeteros —vía el Pacto de Cuotas— alivió una economía que dependía del grano para su equilibrio externo. Fue un canje típico del Buen Vecino: cooperación estratégica a cambio de financiamiento y estabilización. Y fue, en los hechos, el gran eje ordenador del cuatrienio Santos, más determinante que cualquier debate sobre reforma agraria o políticas sociales pendientes.

El Estado empresario: fomento e institucionalidad económica

La contracción del comercio internacional obligó a producir dentro lo que ya no podía importarse. Esa lógica, más que un proyecto ideológico, empujó al gobierno Santos a intervenir económicamente con instrumentos que resultarían duraderos. En 1939 se creó el Instituto de Crédito Territorial, orientado a la vivienda; en 1940, el Instituto de Fomento Industrial, destinado a financiar y promover ramas manufactureras que la coyuntura bélica hacía imprescindibles; y también en 1940, el Instituto de Fomento Municipal y la Radiodifusora Nacional, esta última inaugurada como pieza de un proyecto cultural del Estado.

El contexto ayudaba. Entre 1929 y 1939, la producción manufacturera colombiana había crecido a un promedio anual del 8,8 %, el más alto entre los principales países latinoamericanos, muy por encima de Argentina (3,1 %), Brasil (5,0 %), Chile (3,3 %) y México (4,3 %). La guerra profundizó ese proceso de industrialización por sustitución de importaciones. Colombia debió conceder subsidios, fijar aranceles, otorgar cupos y permisos de exportación, y crear empresas donde el mercado no bastaba. El resultado fue un Estado más presente en la economía, no por convicción socializante —ese lenguaje era ajeno al santismo— sino por necesidad práctica.

En el café, además del Pacto de Cuotas y del Fondo Nacional, la Federación Nacional de Cafeteros amplió notablemente su poder durante estos años. Centralizó estadísticas, administró parte del crédito cafetero a través de la Caja Agraria, negoció acuerdos bilaterales con gobiernos europeos y participó masivamente en las compras internas, acumulando así poderes financieros y cuasi oligopólicos que la convertirían, en las décadas siguientes, en uno de los actores más poderosos del país. Después de la caída inicial, el desempeño del café colombiano durante la guerra fue favorable, alimentado por la creciente demanda estadounidense.

Todo este andamiaje —bancos de fomento, institutos de crédito, fondos cafeteros, radiodifusora oficial— configuró un Estado más grande y más presente que el que había recibido López Pumarejo en 1934. Pero era un Estado orientado a fomentar la producción, no a redistribuir la propiedad. Ese desplazamiento —del reparto al fomento— es la sustancia real de la pausa.

La cuestión agraria congelada

Mientras el Instituto de Fomento Industrial nacía y el Fondo Nacional del Café se consolidaba, la reforma agraria quedaba en suspenso. Santos no derogó la Ley 200 —no había necesidad, pues su cláusula de reversión era letra muerta— y evitó cualquier gesto que pareciera abrir un frente contra los grandes propietarios. La política del período consistió, más bien, en privilegiar la adjudicación de baldíos y la colonización de nuevos territorios como sustituto de la redistribución de tierras ya apropiadas. La frontera agrícola sirvió, como tantas veces en la historia colombiana, para eludir el conflicto por la tierra vieja.

La debilidad del Estado en el campo hacía innecesaria una contrarreforma explícita. Terratenientes con influencia sobre alcaldes, policía y jueces locales podían aplicar, ignorar o retorcer la Ley 200 según su conveniencia. Los aparceros y arrendatarios expulsados no tenían a quién recurrir. Y los movimientos campesinos, que durante el primer López habían experimentado un espacio inusitado —fue la primera y única vez que la policía y el ejército no intervinieron sistemáticamente contra las organizaciones populares en conflictos rurales—, encontraron ahora un gobierno menos hostil que indiferente.

El desenlace vendría después de Santos, y llevaría la firma del propio López. En su segundo gobierno, presionado por la Acción Patriótica Económica Nacional, la Sociedad de Agricultores de Colombia y la Federación Nacional de Cafeteros —los tres gremios de la gran propiedad rural—, y debilitado por escándalos y por la crisis política que culminaría en el golpe de Pasto, López sancionó en 1944 la Ley 100. Aquella norma amplió de diez a quince años el plazo para la explotación de tierras ociosas, negó a arrendatarios y aparceros el derecho a convertirse en propietarios y ofreció un marco legal orientado a proteger los contratos y las propiedades de los grandes hacendados. Fue la contrarreforma explícita que la pausa de Santos no había necesitado formular.

La ironía histórica es clara: no fue Santos, el moderador, quien puso el candado final a la reforma agraria lopista, sino el propio López. Y ello sugiere que la pausa santista fue menos una ruptura activa con la Revolución en Marcha que la consolidación institucional de un repliegue que el liberalismo, en su conjunto, había decidido asumir desde diciembre de 1936.

Laureano Gómez y la oposición conservadora

Aunque el conservatismo se había abstenido en 1938, no por eso desapareció como fuerza. Su vocero mayor era Laureano Gómez, quien desde el 1.º de febrero de 1936 dirigía El Siglo, fundado —según él mismo declararía— porque el país atravesaba un período de violencia y era indispensable un diario para defender la vida y los bienes de los copartidarios conservadores. Desde sus páginas, Gómez lanzó una corriente constante de denuncias contra el gobierno liberal en todos los frentes imaginables, desde los derechos electorales conservadores hasta las finanzas personales del presidente López.

Contra Santos, la ofensiva se mantuvo, aunque el tono más civilista del nuevo gobierno le restaba filo. El Siglo atacó, por ejemplo, el nombramiento de Darío Echandía como embajador ante el Vaticano, calificando su presunta pertenencia a la masonería como incapacidad moral para representar a un pueblo católico ante el Sumo Pontífice. El ataque tenía sustancia política: Echandía, uno de los intelectuales lopistas de primera hora, negociaba nada menos que la reforma del Concordato de 1887.

El conservatismo también miraba con recelo el creciente alineamiento con Estados Unidos. Buena parte de sus cuadros simpatizaba con la Falange española y con el catolicismo hispanista de Franco, y algunos sectores mostraban afinidad con las potencias del Eje. Gómez mismo, aunque no encajaba estrictamente en la categoría de fascista, era políticamente cercano al falangismo. Diplomáticos norteamericanos reseñaron en sus informes el surgimiento de grupos fascistas en Colombia y denunciaron conspiraciones conservadoras, aunque no las consideraban una amenaza seria.

Ese fascismo criollo tuvo su expresión callejera. En Bogotá y otras ciudades desfilaron organizaciones con camisas negras y pardas de inspiración fascista e italofascista, entre ellas 'Haz de Fuego', que llegó a enfrentarse con grupos de izquierda en incidentes urbanos. Nunca alcanzaron el tamaño ni la disciplina de sus modelos europeos, y el conservatismo mayoritario mantuvo con ellos una distancia calculada: aprovechaba el clima antiliberal que ayudaban a caldear sin comprometerse con sus uniformes ni con sus arengas. Los cables diplomáticos estadounidenses los registraron como curiosidad más que como riesgo, y con la entrada de Estados Unidos en la guerra en diciembre de 1941 esas simpatías se volvieron impresentables incluso para quienes las habían coqueteado. La ruta del conservatismo hacia el poder pasaría por el Senado y por la prensa, no por la camisa negra.

Pese a su abstención presidencial, el conservatismo obtuvo buenos resultados en las asambleas departamentales durante el gobierno Santos, lo que garantizó una sólida representación en el Senado. Gómez retornó a la cámara alta y desde allí, sumado a la trinchera de El Siglo, mantuvo una oposición combativa que preparaba las condiciones para el retorno del conservatismo al poder. Ese retorno llegaría en 1946, cuatro años después del fin de la pausa.

La cuestión religiosa: el Concordato inconcluso

Uno de los flancos donde la Revolución en Marcha había abierto conflicto era el de la Iglesia católica. La reforma constitucional de 1936 había establecido que el Estado podía inspeccionar y vigilar la educación pública y privada para garantizar los fines sociales de la cultura y la formación intelectual, moral y física de los educandos. Esa disposición chocaba con el poder eclesiástico sobre la enseñanza, protegido por el Concordato de 1887 firmado con la Santa Sede durante la Regeneración.

Santos, hombre cuidadoso con la Iglesia, evitó los choques. Su gobierno negoció en Roma, a través del embajador Darío Echandía, una reforma del Concordato que se suscribió el 22 de abril de 1942 con el cardenal Luigi Maglione, secretario de Estado del Vaticano. Sin embargo, el conservatismo impidió el canje de notas de ratificación en el Congreso colombiano, con lo que la reforma nunca entró en vigor. Aun así, el gobierno Santos terminó en paz con la Iglesia: señal de que el civilismo santista había logrado su propósito conciliador donde el lopismo había avanzado con roce.

Educación y cultura: la 'pausa' como continuidad selectiva

La política educativa fue uno de los ámbitos donde la pausa se comportó de manera más continuista respecto al lopismo. El edificio de la Biblioteca Nacional se inauguró en 1938, obra recibida del gobierno anterior. La Radiodifusora Nacional fue fundada e inaugurada en 1940, en desarrollo de una ley previa a Santos. En febrero de 1940 —o desde 1939, según distintas versiones—, Jorge Eliécer Gaitán fue nombrado ministro de Educación. Aún estaba lejos de su caudillismo posterior, pero ya era una figura política de primera línea, y su paso por la cartera educativa dejó proyectos ambiciosos: un plan de centralización del sistema de escuelas primarias y una campaña contra el analfabetismo adulto con apoyo de la industria privada —Bavaria, Chocó Pacífico, Tropical Oil— cuyos resultados fueron mixtos.

La 'democratización de la educación' había sido una de las tres banderas simbólicas de la Revolución en Marcha, junto con la reforma tributaria y la reforma agraria. Bajo Santos, esa bandera sobrevivió atenuada: se conservaron los programas menos conflictivos y se buscó ampliar la cobertura sin librar las batallas ideológicas que habían enfrentado a López con la Iglesia y los sectores más tradicionales. Fue, también aquí, una pausa selectiva: no ruptura, no aceleración.

Gaitán, la CTC y las tensiones sociales

El paso de Gaitán por el Ministerio de Educación tuvo importancia menos por sus resultados administrativos que por lo que revelaba de las tensiones internas del liberalismo. Gaitán no era hombre de la élite oficial. Había fundado en años previos la UNIR, un intento de romper el bipartidismo, y aunque había regresado al Partido Liberal, ya durante el gobierno Santos comenzaban a dibujarse las fricciones que lo separarían de la oficialidad: criticaba a la Confederación de Trabajadores de Colombia y al Partido Socialista Democrático como apéndices del oficialismo liberal, y los comunistas respondían tildándolo de fascista y aliado del conservatismo.

Solo más tarde, desde 1944, Gaitán lanzaría una campaña propia por encima de la dirección liberal, apelando a sectores medios, artesanos, trabajadores urbanos y campesinos excluidos de las negociaciones de cúpula. Adoptaría entonces la táctica que sus analistas describieron como 'Caballo de Troya': trabajar desde dentro para disputar el control del partido. Su consigna mayor —'la restauración moral de la república'— apuntaba menos a un programa redistributivo concreto que a una crítica ética de la política de cúpulas, combinada con una defensa constante de la soberanía nacional frente a la intervención imperialista.

El mundo sindical vivía sus propias tensiones ya en tiempos de Santos. En el Tercer Congreso Sindical, celebrado en Cali en enero de 1938 —al final del primer gobierno de López, en vísperas de la elección presidencial—, se produjo una división entre moderados e izquierdistas cuando la izquierda y el grupo socialista vetaron una proposición de saludo a Santos como candidato liberal, mientras los choferes liberales amenazaban con retirarse. Era el anuncio de fricciones que atravesarían al movimiento obrero durante todo el cuatrienio y más allá.

El retorno de López y el golpe de Pasto

Santos entregó el poder el 7 de agosto de 1942 a Alfonso López Pumarejo, quien regresaba a la presidencia tras vencer al conservador Carlos Arango Vélez en unas elecciones cerradas. El país que López encontró era distinto al que había dejado en 1938: Estados Unidos había entrado en la guerra, la economía se movía con lógicas de sustitución de importaciones y la coalición reformista de la Revolución en Marcha estaba desgastada. Pero el propio López también era otro: más cansado, más cauto, y sin el margen político que había tenido en su primer mandato.

Su segundo gobierno se hundió en una crisis que se aceleró desde 1943. El Congreso, pese a tener mayoría liberal, bloqueó sistemáticamente los programas domésticos. Se magnificaron escándalos: el asesinato del boxeador Francisco 'Mamatoco' Pérez, quien editaba un pasquín antigobiernista, y el involucramiento del hijo del presidente, Alfonso López Michelsen, en un caso de tráfico de influencias relacionado con la empresa Handel y la Trilladora del Tolima. Laureano Gómez, desde El Siglo, arreció los ataques en términos tan inflamatorios que fue arrestado y encarcelado en 1944. López se ausentó de la presidencia entre el 16 de noviembre de 1943 y el 16 de mayo de 1944 para llevar a su esposa enferma a tratamiento médico en Estados Unidos, siendo reemplazado por el designado Darío Echandía.

En julio de 1944, mientras López se encontraba en Pasto, el coronel Diógenes Gil dirigió un movimiento militar que apresó al presidente. El golpe fracasó rápidamente: en Bogotá, Echandía asumió el control con la colaboración estrecha del ministro de Gobierno Alberto Lleras Camargo, la adhesión pronta de los altos mandos militares y un respaldo popular considerable. El 12 de julio, tras aproximadamente dos días de crisis, López retornó a la capital y Echandía le entregó el cargo.

El golpe fallido tuvo un efecto paradójico: envalentonado por el respaldo popular de trabajadores y comunistas, López giró a la izquierda y, aprovechando el estado de sitio, decretó una serie de reformas laborales relevantes —salario mínimo, auxilio de cesantía, fuero sindical y prohibición del paralelismo sindical—. Fue el último aliento reformista del lopismo. Pero también en 1944, presionado por los gremios terratenientes, sancionó la Ley 100, contrarreforma agraria explícita que consolidó el poder de la gran propiedad rural.

López renunció a comienzos de 1945. Alberto Lleras Camargo, su ministro, lo sucedió para terminar el período. El reformismo lopista había llegado a su fin.

Por qué la pausa sigue importando

La pausa de Santos suele leerse como un interregno menor entre los dos gobiernos de López, útil solo para explicar por qué la Revolución en Marcha se apagó. Es una lectura corta. El cuatrienio 1938–1942 fue el momento en que Colombia decidió, por acción y por omisión, qué tipo de Estado moderno quería construir: uno de fomento económico e industrialización dirigida, alineado geopolíticamente con Estados Unidos, cuidadoso con la Iglesia, respetuoso de la gran propiedad rural y de sus gremios, capaz de crecer sin redistribuir.

Ese modelo tuvo virtudes indudables. Colombia atravesó la crisis mundial y la guerra sin colapso institucional, con una economía cafetera protegida por acuerdos internacionales, con una industria naciente empujada por la sustitución de importaciones y con un Estado técnicamente más sofisticado del que tenía en 1934. El Instituto de Fomento Industrial, el Fondo Nacional del Café, el Instituto de Crédito Territorial, la Radiodifusora Nacional, el Instituto de Fomento Municipal: piezas de una arquitectura institucional que sobreviviría mucho más allá del cuatrienio Santos.

Pero la pausa también fijó los límites del reformismo liberal colombiano. La reforma agraria quedó no solo frenada sino desactivada como horizonte político viable. La Ley 100 de 1944 —firmada por el propio López— cerró el ciclo. Los grandes propietarios rurales conservaron su poder sobre la tierra, sobre los aparceros expulsados y sobre las instituciones locales que les servían. Las tensiones no resueltas del campo se desplazaron, con los años, hacia las violencias regionales que estallarían tras 1946. Y el bipartidismo de cúpulas, que Santos administró con maestría conciliadora, incubó también las fuerzas que Gaitán encarnaría contra él pocos años después.

La pausa mostró que el liberalismo colombiano prefería la moderación al conflicto, el fomento a la redistribución y la alianza con Washington a la disputa por la soberanía económica. Esas preferencias no eran inevitables ni obvias. Fueron decisiones políticas concretas, tomadas por hombres concretos en un cuatrienio concreto. Comprenderlas es comprender cómo Colombia entró al siglo XX moderno sin haber saldado las cuentas del siglo XIX rural, y por qué las décadas siguientes gastarían tanta sangre discutiendo lo que la pausa dejó sin resolver.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

47 documentos · 72 fragmentos
01Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · p. 196, 2462 citas
[1]profunda. 1938 Eduardo Santos, presidente de la República; anuncia un gobierno de moderación y ecuanimi- dad («la pausa», después de las reformas sociales). Censo nacional: 8”701.816 habitantes; Bogotá, 340.000. Inauguración del edificio de la Bibliote- ca Nacional. 1939 Jorge Eliécer Gaitán, ministro de Educación.…p. 246
[60]calificación Magna cum laude. Gaitán regresó al país en 1928, fue elegido representante a la Cámara y desde allí investigó los suce- sos de la masacre de trabajadores de la United Fruit; sus denuncias se convir- tieron en abierto debate contra el go- bierno de Abadía Méndez y fueron el fundamento para su figura de…p. 196
02Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 2041 cita
[2]ó o no, pero el periodo siguiente fue el de mayor desarrollo de la gran propiedad y estas normas impulsaron la intensa colonizaci ó n, que convirti ó inmensos territorios bald í os y de selva, sobre todo en las zonas bajas, en los Llanos Orientales, el Caquet á, el Magdalena Medio o Urab á, en propiedades privadas…p. 204
03Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 4971 cita
[3]conflicto y sus víctimas, Contribución al entendimiento del conflicto armado en Colombia, desde abajo, Bogotá: Desde abajo, 2017 (tercera reimpresión), 366. 971 Múnera, Alfonso. Fronteras imaginadas. La construcción de las razas y de la geografía en el siglo XIX colombiano. Bogotá: Planeta, 2005, p. 103. 498…p. 497
04Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 209, 2122 citas
[4]planeados y apenas iniciados por la ante- rior administración se consolidaran. Al iniciarse la Segunda Guerra Mundial las exportaciones e im- portaciones colombianas se vieron afectadas; el gobierno concedió grandes subsidios, fijó arance- les y gravámenes, y dio cupos y permisos de ex- portación. El precio del café…p. 209
[49]dad de su esposa, María Michelsen, por lo que tuvo que ausentarse de la presidencia, entre el 16 de no- viembre de 1943 al 16 de mayo de 1944, para llevarla a los Estados Unidos a un tratamiento médico, siendo reemplazado por el desig- nado Darío Echandía. Para com- pletar, en 1943 estalló un escánda- lo que…p. 212
05Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · p. 971 cita
[5]Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:21:44 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. COLOMBIA SIGLO XX 98 mayoría en el Senado, actuaban con conocimiento de causa: expulsados de las alcaldías municipales durante el gobierno de Olaya Herrera y enfrentados a un…p. 97
06Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 79, 842 citas
[6]Conservador. De manera que los principales enemigos de López venían no de una izquierda radical, sino de la derecha, lo cual refleja bien el sentir político de las clases dirigentes, en las que su conservatismo y apego a la tradición reflejaba posiciones fuertemente clasistas. Acosado por la oposición, López declaró…p. 84
[39]que se identificaba. Cada partido, más aún, cada tendencia partidista, poseía su propio periódico. López contaba con El Liberal, 86. Citado en Tirado, Álvaro, Velásquez, Magdala, La reforma constitucional de 1936, Bogotá, Fundación Friedrich Naumann, Oveja Negra, 1982, pp. 223-224. 87. Anales de la Cámara de…p. 79
07El Desarrollo de la Agricultura en ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1982 · p. 361 cita
[7]la conformación de una amplia capa media campesina que pro- dujera grandes excedentes agrícolas que sirvieran para obtener un bajo nivel de precios para las subsistencias (salarios) y ma- terias primas de la industria, para dar lugar a un alto nivel de exportaciones agrícolas diferentes al café y para constituirse, en…p. 36
08Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 131 cita
[8]un recto nervio dinamico que no solamente asegur6 la obra anterior y la perfeccioné, sino que ademas abrié otros cauces de progreso en el derecho social, en la cultura, en la tranquilidad religiosa, en los in- dices de la economia. La administracién Santos puede ufanarse de ha- ber instaurado en el pais la moderna…p. 13
09Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · p. 364, 3872 citas
[9]por ser el lugar donde se atentó contra la vida del ge- neral Reyes y donde se fusiló a sus au- tores: Barro Colorado. Abel Cruz Santos dio desarrollo a la ley aprobada antes del gobierno de Santos que or- denó la demolición del convento de Santo Domingo para construir el Pa- lacio de Comunicaciones. De la des-…p. 387
[19]I nómicamente explotados. Quien com- probara que por cinco años había ex- plotado económicamente un predio, tenía derecho a adquirir el dominio, si había obrado de buena fe. A su vez, y en desarrollo del principio de la fun- ción social de la propiedad y de que ésta implicaba obligaciones, si un pro- pietario no daba…p. 364
10No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 35, 452 citas
[10]para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición se pone como ejemplo que la luz eléctrica llegó primero al ingenio La Manuelita que a Cali, y que este tuvo primero una red ferroviaria hacia Buenaventura que hacia la ciudad. 13 Tomo Colombia adentro. Relatos territoriales del conflicto armado,…p. 35
[12]las tierras improductivas, sus alcances estaban diri- gidos a estimular la productividad y la modernización rural, pero no a «adelantar una reforma agraria redistributiva» 50, lo que permitió con el tiempo perpetuar el modelo de acumulación de tierra. La aplicación de esta Ley 200, como ocurrió a lo largo del siglo…p. 45
11La biblioteca aldeana de Colombia y el ideario de la República Liberal, 1934-1947. Bibliotecas y cultura en AntioquiaHernán Alonso Muñoz Vélez · 2014 · p. 531 cita
[11]Resuelto a colocarse por encima de quienes habían ensangrentado el territorio nacional con una violencia de que estaba harto el país”. 99 Ejercía una enorme influencia a través de su periódico El Tiempo, el cual utilizó para controvertir con el Partido Conservador e impulsar la campaña y posterior victoria de Enrique…p. 53
12El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · p. 386, 4342 citas
[13]de la Ley de Tierras 14• Los fundamentos teóricos, las bases ideológicas y los efectos prácticos de la Ley 200 han sido muy divulgados y analizados por diferentes especialistas, especialmente en el campo del derecho agrario. Esto nos permite tocarla sólo de pasada. En cuanto a modernizar el derecho dándole uniformidad…p. 386
[56]guerra mundial para los próximos años. Por otra parte, los merca- dos europeos reaccionaban muy lentamente y era indispensable lograr acuerdos especiales con los gobiernos, toda vez que los fondos del Plan Marshall estaban casi totalmente com- prometidos en programas de reinversión productiva y no en importaciones de…p. 434
13Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · p. 4451 cita
[14]situación de los últimos en la medida en que la Corte Suprema de Justicia por sentencia de 1926, reiterada en 1934, había establecido que en caso de litigio, quien pretendiera ser propietario de un predio debía exhibir títulos que se remontaran a concesión de la Corona o de la República, y muchísimos terratenientes…p. 445
14Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 337, 3454 citas
[15]y cómo se indemnizaba a los propietarios por la pér- dida de sus rentas. Nunca se pretendió eliminar a los terratenien- tes como clase, lo cual desentraña a cabalidad el alcance de la reforma vislumbrada por la "Revolución en Marcha". Se dirimía, además, la vía para el desarrollo del capitalismo en el campo; con base…p. 337
[16]y cómo se indemnizaba a los propietarios por la pér- dida de sus rentas. Nunca se pretendió eliminar a los terratenien- tes como clase, lo cual desentraña a cabalidad el alcance de la reforma vislumbrada por la "Revolución en Marcha". Se dirimía, además, la vía para el desarrollo del capitalismo en el campo; con base…p. 337
[69]momentos por la intervención del Estado para sentar a las partes en la mesa de negociaciones. Aunque lo anterior debe ser la regla y no la excepción en el Estado ideal democrático-burgués, aquí fue por primera y única vez que la policía y el ejército no inter- vinieron contra las organizaciones populares cuando…p. 345
[70]momentos por la intervención del Estado para sentar a las partes en la mesa de negociaciones. Aunque lo anterior debe ser la regla y no la excepción en el Estado ideal democrático-burgués, aquí fue por primera y única vez que la policía y el ejército no inter- vinieron contra las organizaciones populares cuando…p. 345
15Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 215, 2252 citas
[17]aumento de la producción, ni se mejoró el están dar de vida del campesino pobre; 4. N o se realizó la reversión a favor del Estado de los predios no explo tados económicamente” (1962: 67). Como efectos contrarios a su finalidad establece: • Convertir a los hombres vinculados al campo como arrendatarios o aparceros en…p. 215
[24]del grado de polarización política del país y del descontento creciente de un sector de las Fuerzas Armadas contra López (Archila, 1991). López dimitió finalmente a comienzos de 1945 y lo sucedió en el cargo Alberto Lleras Camargo. La llegada de Lleras, que hasta el momento se des empeñaba como Ministro de Hacienda de…p. 225
16Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. El campesinado y la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 50, 562 citas
[18]jueces agrarios y estableció mecanismos para evitar la acumulación ociosa de baldíos, lo que a la larga les permitió a muchos campesinos hacerse con la propiedad de la tierra que ocupaban. Así se inició una tradición en el modelo de garantía del derecho a la tierra del campesinado que privilegió la entrega de baldíos…p. 50
[67]a López Pumarejo en su segunda administración 103 Murad y Fondo de Población de las Naciones Unidas, Estudio sobre la distribución espacial de la población en Colombia. 104 Archivo Gaitán. Gloria Gaitán abrió las puertas del archivo a la Comisión para hacer una búsqueda de documentos relacionados con este asunto en…p. 56
17Historia económica de ColombiaJosé Antonio Ocampo Gaviria (compilador), Germán Colmenares, Jaime Jaramillo Uribe, Hermes Tovar Pinzón, Jorge Orlando Melo González, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Joaquín Bernal Ramírez, Mauricio Avella Gómez, María Errázuriz Cox, Carmen Astrid Romero Baquero · 2017 · p. 363, 4032 citas
[20]nacional. Esta obligación se denominó “prueba diabólica”, puesto que para muchos propietarios era practicamente imposible cumplirla. “Estas sentencias —indica Albert Hirschman— hicieron temblar los cimientos del orden establecido. Acuciados por sus necesidades, los arrendatarios no fueron nada remisos para aprovechar…p. 363
[54]colombianos en el conflicto con el Perú. Con la llegada a la presidencia de la República de López Pumarejo, el balance de fuerzas se inclinó temporalmente a favor de un acuerdo. En el vit Congreso Nacional de Cafeteros, reunido a fines de 1935, López logró imponer un cambio en la composición del Comité Nacional de…p. 403
18Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 24, 262 citas
[21]lograron permanecer en las tierras que habían trabajado, pero bajo condiciones que no son del todo claras 22. En algunos lugares, los terratenientes sencillamente no expulsaron a los colonos de tierras cuyo estatus legal seguía sin definirse. Los terrate- nientes también consiguieron arrebatar tierras a los colonos,…p. 24
[25]los arrendatarios, de manera que quedara asegurado el control de los terratenientes sobre la tierra. ¿Qué condiciones y actores condt~eron a la pr01nulgación ~el~ Ley 100 y a sus resultados (es decir, proveer un rnarco legal inst1tuo~nal adecuado para n1ediar, arbitrar o decidir el conflicto rural aprop1aclo Fracaso…p. 26
19Colonización y protesta campesina en Colombia (1850-1950)Catherine LeGrand · 2016 · p. 2911 cita
[22]a coincidir con los grandes propietarios en su interpretación de la ley. Seguían vigentes muchos de los problemas que en el pasado habían hecho difícil para los colonos la obtención de un juicio imparcial. En algunas regiones los terratenientes con influencias las usaron para que se nombraran jueces acomodaticios, a…p. 291
20Manual de Historia de Colombia, Tomo IIIJaime Jaramillo Uribe (director científico), Jesús Antonio Bejarano, Darío Mesa, Miguel Urrutia Montoya, Germán Téllez Castañeda, Germán Rubiano, Rafael Gutiérrez Girardot · 1980 · p. 641 cita
[23]í a distributiva. Juzgada por estos prop ó sitos, la ley 200 efectivamente fue eficaz, casi.totalment é en cuanto al segundo de los prop ó sitos y un poco menos en cuanto al primero. El primer efecto fue propi ciar, a costa de las tierras agr í colas, la expansi ó n de la ganader í a como forma de “ ocupaci ó n econ ó…p. 64
21Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 1641 cita
[26]santanderistas, comenzaron a correr ríos de tinta y saliva. El ataque conservador habría de transfigurarse en el binomio <<Cristo y Bolívar>>, característico de la década del estado de sitio, 19489-58. La Segunda Guerra Mundial interrumpió el proceso de recu- peración económica, prolongó la austeridad y estrechó la…p. 164
22Colombia: Territorial Rule and the Llanos FrontierJane M. Rausch · 1999 · p. 81, 91, 189, 2104 citas
[27]the splendor of the Valle del Cauca, broke into applause for the pilot who had brought them through safely, LENC exulted, "What pleasure, what pride, in the proof that we have pilots of that serenity and that ability for the good fortune of the country, and there are others." 58 Page 92 Economic Development Colombia's…p. 189
[29]with the United States: the first called for continued American technical assistance to the Colombian army and air force; the second was a pact authorizing Colombia to receive up to $16.2 million in lend lease military equipment. 59 In addition, Santos gave the United States permission to establish a fueling base for…p. 91
[45]growth of passionate party politics, was a very different country than it had been in 1934, and for reasons that have yet to be properly explained, López himself abandoned his call for radical change and swung toward the center. A strong supporter of the Allies, he embraced Santos's foreign policies by declaring war…p. 210
[58]82 tional Education during his administration, Jorge Eli é cer Gait á n, who was appointed in February of 1940, made the most vigorous effort for a centralized system of elementary schools. His plan called for the nation, departments, and municipios to assign a certain percentage of their budgets to education,…p. 81
23Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · p. 2461 cita
[28]organized with Colombia, and Colombian military person- nel received training in the United States. Colombia was encouraged to freeze German assets, purge German pilots from its airline (which would be renamed “Avianca” during this time), and cooperate economically with Allied powers. The United States sought to…p. 246
24Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 262, 265, 3373 citas
[30]a través del envío de una misión naval al país, la dota- ción de equipo militar americano y el establecimiento de un pacto aéreo de defensa interamericana. En contra- prestación, los Estados Unidos, bajo la política del «buen vecino» enarbo- lada por el presidente Franklin D. Roosevelt, otorgó créditos al país, lo…p. 262
[46]los con- flictos en las organizaciones sindicales controladas tanto por los comunistas (FEDENAL y Mineros de Segovia, Antioquia, en septiembre y octubre del 42), como por los liberales (Ferro- vías, diciembre del 42 y enero del 43). La patronal respondió exigiendo una reorganización de la situación social a través de…p. 265
[50]esfuerzos El 18 de julio de 1944 se produce la tentativa de golpe militar contra Ló- pez, conocido como el golpe de Pasto. El presidente recibió un respaldo po- pular considerable, que lo llevó a ope- rar con un giro a la izquierda en su go- bierno. No olvidemos, además de los hechos internos, el avance de los alia-…p. 337
25Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · p. 621 cita
[31]Santos administration agreed to ship to the United States all Colombian rubber, again minus the sum required for domestic consumption.156 Wartime demand led to a modest increase in Colombian oil production, although the shortage of drilling equipment, geographic inaccessibility of Colombia’s best reserves, and legal…p. 62
26Nueva Historia de Colombia, Vol. V: Economía, Café, IndustriaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jesús Antonio Bejarano Ávila, Jorge Orlando Melo, Bernardo Tovar Zambrano, José Antonio Ocampo Gaviria, Juan Manuel Santos Calderón, Charles Bergquist, Alberto Mayor Mora, José Olinto Rueda Plata, Carlos Esteban Posada Posada, Juan José Echavarría Soto, Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, Guillermo Eduardo Perry Rubio · p. 2581 cita
[32]en junio de di- cho año. La entrada de los Estados Unidos a la guerra el 7 de diciembre de 1941 ge- neró nuevos problemas. Para evitar que este evento produjera una nueva ola alcista, el 11 de diciembre el go- bierno norteamericano fijó unos pre- cios máximos tentativos para las com- pras de café. El 29 de diciembre…p. 258
27Empresas y empresarios en la historia de Colombia. Siglos XIX-XX. Una colección de estudios recientesCarlos Dávila Ladrón de Guevara (compilador) · 2003 · p. 6141 cita
[33]inclusión del banco en la “lista negra” norteamericana, originó en esta insti tución una drástica reducción de sus transacciones financieras durante el período de la guerra66. 6 5 M e is e l (1990), p. 159. 6 6 E c h a v a r r í a (1946), p p. 365 - 366; E c h a v a r r í a, J u a n F e r n a n d o (1991). [5 3 6 ] La…p. 614
28Análisis histórico del narcotráfico en ColombiaMaría Clemencia Ramírez, César Torres del Río, Andrés López Restrepo, Amada Carolina Pérez Benavides, Ángela Margoth Bacca Mejía · 2014 · p. 4401 cita
[34]los asistentes crearon la llamada “Zona de Seguridad”, desde Alaska hasta la Patagonia; en La Habana, en 1940, adoptaron la “Resolución xv ”, la cual fortaleció la llamada asistencia recíproca en caso de agresión; y en Río, en 1942, la mayoría de países rompió relaciones económicas y políticas con el Eje y varios de…p. 440
29Historia del Periodismo ColombianoAntonio Cacua Prada · 1983 · p. 3321 cita
[35]páginas, dedicada a la industria turística, que circulará mensualmente, bajo la coordinación editorial de Carolina Páez. Su título: 'T U R I S M O “. Colaboran: Juan Jorge Jaeckel y Lisbeth Fog de Pombo. Dirección comercial, Elizabeth de Vergara. Publicidad, Graciela Vergel. Los lunes está entregando un suplemento…p. 332
30When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 1033 citas
[36]president's messenger) Alberto Ueras) found G6mez so stricken he could barely speak) though he did manage to tell the young Liberal of his feelings. uAlfonso didn't want to trick me/' he told Ueras) Ubut there is something behind him that won't let him do what he wants-perhaps the Masons."44 G6mez identified L6pez and…p. 103
[37]president's messenger) Alberto Ueras) found G6mez so stricken he could barely speak) though he did manage to tell the young Liberal of his feelings. uAlfonso didn't want to trick me/' he told Ueras) Ubut there is something behind him that won't let him do what he wants-perhaps the Masons."44 G6mez identified L6pez and…p. 103
[38]president's messenger) Alberto Ueras) found G6mez so stricken he could barely speak) though he did manage to tell the young Liberal of his feelings. uAlfonso didn't want to trick me/' he told Ueras) Ubut there is something behind him that won't let him do what he wants-perhaps the Masons."44 G6mez identified L6pez and…p. 103
31Forgotten Peace: Reform, Violence, and the Making of Contemporary ColombiaRobert A. Karl · 2017 · p. 551 cita
[40]rst political speech a public defense of Gómez. 27 The 1930s brought out a very di ff erent Gómez. Known for his fi ery style and a personality su ffi ciently forceful to grant him fi rst-name recognition, Laureano gained a new moniker early in the Liberal Republic: “The Monster.” The reforms of López’s Revolution on…p. 55
32Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · p. 319, 332, 3443 citas
[41]Molina, Las Ideas Socialistas, pp. 303 y ss.; e Ignacio Torres G., Los Inconformes, Vol IV, pp. 284-286. Los diplomáticos norteamericanos reseñaron el origen de grupos fascistas pero sin considerarlos como una seria amenaza (NAW 821.00/1122 y 1215). Denunciaron también conspiraciones conservadoras (821.00/ 1099).…p. 319
[61]diferentes apoyos a los candidatos enfrentados en 1942. A partir de 1944 Gaitán iniciaba su campaña, por encima de la oficialidad liberal, apelando directamente al pueblo. Tanto por su concepción del proceso de cambio --en el ESTRELLA ROJA khalil.rojo.col@gmail.com 344 que era el conjunto del pueblo, incluidas sus…p. 344
[72]mediados de los años treinta. Las condiciones internacionales e internas eran nuevamente propicias para hablar de Frentes Populares, como efectivamente lo hicieron los comunistas secundados por la CTC. El Secretario del PC exigía, en enero de 1942, un gobierno de 'Unidad Nacional' en el que efectivamente estuvieran…p. 332
33Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 2891 cita
[42]return to peaceful coexistence [with Liberalism].” 104 Another implication of the March 19 elec- tion was that Laureano Gómez would return to the Senate. Senators continued to be elected by departmental assemblies, and the Conservatives’ strong show- ing in departmental contests meant that they would be well…p. 289
34Los López en la historia de ColombiaÓscar Alarcón Núñez · 2022 · p. 661 cita
[43]docentes públicos y privados, en orden a procurar el cumplimiento de los fines sociales de la cultura y la mejor formación intelectual, moral y física de los educandos” (art. 14). Las anteriores disposiciones, que tenían que ver con la Iglesia Católica, se desarrollaron luego con la firma del Concordato que negoció en…p. 66
35Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · p. 171 cita
[44]el gobierno. Al inicio de 1933, Adolfo Hitler, en Alemania, liqui- daba la repdblica de Weimar y anunciaba el adve- nimiento del tercer imperio (Drittes Reich). Al co- mienzo de 1936, el ‘general Francisco Franco se pronunci6.contra el sistema:y.el gobierno de la Re- publica espafiola: advino asf la era del…p. 17
36Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 582 citas
[47]el conflicto entre facciones políticas (Pécaut, 1987) Luego de 1942, regresa nuevamente al poder Alfonso López Pumarejo, in- tentando reafirmar las anteriores reformas impuestas en su primer gobierno, sin embargo en esta ocasión va a recibir una mayor oposición, la cual se va a ver reflejada en la inestabilidad de la…p. 58
[48]el conflicto entre facciones políticas (Pécaut, 1987) Luego de 1942, regresa nuevamente al poder Alfonso López Pumarejo, in- tentando reafirmar las anteriores reformas impuestas en su primer gobierno, sin embargo en esta ocasión va a recibir una mayor oposición, la cual se va a ver reflejada en la inestabilidad de la…p. 58
37Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · p. 132, 1372 citas
[51]administración, los trabajadores y los comunistas se la jugaron por apoyarlo y defenderlo políticamente, en especial después del intento de golpe de Estado del 10 de julio de 1944, cuando el presidente fue apresado por un movimiento militar en Pasto. Los militares demostraban así que no estaban al margen de los…p. 137
[68]concepto del convivialismo como un estilo político y de determinados códigos, valores y comportamientos de las élites bipartidistas que ejercieron el liderazgo en las décadas del treinta y del cuarenta, a las que Gaitán fustigaba en sus discursos sin importar que fueran conservadores o de su propio partido. Sin…p. 132
38Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 2151 cita
[52]el cargo ejecutivo Darío Echandía, quien con la estrecha colabora- ción del ministro de Gobierno, Alberto Lleras, el respaldo unánime de los diversos sectores de la sociedad y la adhesión pronta y decidida de los altos mandos militares del país, sorteó efi- cazmente la situación y entregó el cargo al pre- sidente…p. 215
39Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · p. 3741 cita
[53]país y ~porto.las dlv~sas necesarias para importar bienes de capital y materias pnmas mdustnales. El crecimiento de las exportaciones cafeteras de semp~ñó así un papel importante en el desarrollo de la producción in dustnal, que aumentó en los años treintas a una tasa más veloz que en las?tr~s grande~ n~ciones de…p. 374
40Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 1321 cita
[55]period marked by the Great Depression and the Second World War, the Colombian economy continued to export coffee, and by the late 1940s, coffee represented about 72 percent of all exports. Careful, prudent management under the umbrella organization of the Coffee Growers Federation created the conditions for Colombian…p. 132
41Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 951 cita
[57]radicalismo que el movi- miento llegó a tener en algunos mo- mentos, y también la oposición que la política educativa despertaba en sec- tores de la oposición conservadora y de la Iglesia. La escuela primaria urbana y rural Dentro del vasto plan educativo de la administración de Alfonso López Pu- marejo, la difusión y…p. 95
42Historia del sindicalismo en Colombia, 1850-2013Miguel Urrutia Montoya · 2016 · p. 72, 972 citas
[59]crecimiento económico. Con este objeto trajo a su Gobierno un programa completo de reforma social y un nuevo grupo de intelectuales y administradores para que lo ejecutaran. Su primer gabinete no incluía ninguno de los grandes líderes del Partido Liberal. Estaba compuesto de jóvenes in- telectuales como Alberto…p. 72
[71]socialistas; Armando Solano y Plinio Mendoza, de la izquierda liberal, y José U maña Berna!, el único liberal santista del comité. Las conclusiones del congreso reflejaron también la división polí~ca entre moderados e izquierdistas, así como los intereses pre- dommantemente políticos de los delegados. Uno de los…p. 97
43War in Colombia: Made in U.S.A.Teresa Gutierrez, Sara Flounders, Rebeca Toledo, Andy McInerney (eds.) · 2003 · p. 1111 cita
[62]and trembling knees on the ground before yankee gold! His position in the face of the U.S. government and its intervention in Colombian affairs was his constant and permanent political position. It is enough to read a few phrases: Neither now nor ever will our nationalist spirit waver. We will defend it today and…p. 111
44More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · p. 451 cita
[63]most doctores. Gaitan was the son of a poor Liberal fam- ily whose allegiance to the party had been the keystone of his upbring- ing. Yet he had also managed to leave Colombia as a young man for studies in Italy. While there, he traveled widely in Europe, immersing himself in the wider forces reshaping the postwar…p. 45
45Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 1701 cita
[64]a scale that made cities the decisive centers of power and capital, as well as of electoral results, and Gaitán was directing his appeal to the middle sectorsto shopkeepers, artisans, and industrial and service workersto that whole stratum that the Bogotá aristocracy called "the lower depths of society." These middle…p. 170
46Pa que se acabe la vainaWilliam Ospina · 2013 · p. 911 cita
[65]Unidos, construir una economía en diálogo con esta naturaleza y estos climas, convertir en una prioridad el bienestar del pueblo, afirmar unas tradiciones culturales, dejar que el país expresara su diversidad y su originalidad, y oponer con firmeza un criterio de dignidad al diálogo con los grandes poderes…p. 91
47Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 121 cita
[66]de votos conservadores 651.223 y votos comunistas 11.577. Los liberales ob- tuvieron 150.000 votos de ventaja so- bre los conservadores. Pero el gran triunfador fue Gaitán, quien superó en casi 100.000 votos al sector santista de su partido. En Cundinamarca, don- de Gaitán encabezó la lista para el Se- nado, derrotó a…p. 12