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Biografía

John F. Kennedy

Frente Nacional

1917–1963

16 min de lectura36 documentos
Nacimiento29 de mayo de 1917, Brookline, Massachusetts
Fallecimiento22 de noviembre de 1963, Dallas, Texas
RolesPresidente de los Estados Unidos (1961-1963) · Senador por Massachusetts (1953-1960)
Lugar principalColombia
Período históricoFrente Nacional1958–1974
03

La biografía

Presidente número 35 de los Estados Unidos entre enero de 1961 y noviembre de 1963, John Fitzgerald Kennedy ocupa en la memoria colombiana un lugar desproporcionado a las horas que efectivamente pasó en el país. Su visita a Bogotá en diciembre de 1961 —junto a su esposa Jacqueline y en compañía del presidente Alberto Lleras Camargo— y el lanzamiento de la Alianza para el Progreso, que hizo de Colombia la vitrina hemisférica del programa, sedimentaron una imagen luminosa que sobrevivió a su asesinato en Dallas y bautizó barrios, escuelas y avenidas. Bajo esa capa mítica del "gringo bueno" corre, sin embargo, una historia menos amable: la de un gobierno que en el mismo movimiento prometía reforma agraria y financiaba la reorientación contrainsurgente de las Fuerzas Armadas colombianas, sembrando las condiciones institucionales del conflicto armado que definiría al país durante medio siglo.

02

Línea de vida

  1. 1940

    Graduación en Harvard

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    Se graduó de la Universidad de Harvard en 1940, completando su formación en instituciones de élite antes de ingresar a la Marina durante la Segunda Guerra Mundial.

  2. 1943

    Hundimiento del PT-109

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    Como teniente de la Marina en el Pacífico, su conducta tras el hundimiento del torpedero PT-109 —salvando a parte de su tripulación— fue construida como núcleo de una mitología heroica administrada por su padre Joseph P. Kennedy Sr.

  3. 1947

    Inicio de la carrera política en el Congreso

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    Elegido congresista por Massachusetts en 1947; pasó al Senado en 1953, escalando hacia la nominación presidencial demócrata con la maquinaria familiar y el carisma televisivo como principales activos.

  4. 1960

    Elección presidencial

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    Derrotó al vicepresidente Richard Nixon por un margen estrecho en noviembre de 1960, en una elección donde los primeros debates televisados de la historia estadounidense consagraron una nueva gramática de la política. Se convirtió en el presidente electo más joven del país, a los cuarenta y tres años.

  5. 1961

    Lanzamiento de la Alianza para el Progreso

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    El 17 de agosto de 1961, en Punta del Este, Uruguay, se firmó el Acta de Punta del Este por representantes de veintidós países, constituyendo formalmente la Alianza para el Progreso. El programa comprometió cerca de veinte mil millones de dólares en ayuda al desarrollo para América Latina durante la década de 1960, con el objetivo declarado de demostrar que el capitalismo progresista era más eficaz que el comunismo para mejorar las condiciones de vida en el continente.

  6. 1961

    Visita a Bogotá y fundación de Ciudad Techo

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    Kennedy y su esposa Jacqueline visitaron Bogotá junto al presidente Alberto Lleras Camargo en diciembre de 1961. Durante la visita se fundó el proyecto masivo de vivienda popular Ciudad Techo —planeado para alojar ochenta mil personas en su primera fase—, en los terrenos del viejo aeropuerto de Techo. La visita coincidió con la semana en que el Congreso colombiano tramitaba la Ley 135 de reforma agraria. Tras el asesinato de Kennedy, el barrio sería renombrado Ciudad Kennedy.

  7. 1962

    Misión Yarborough y Plan LASO

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    En febrero de 1962, la misión militar estadounidense encabezada por el general William Yarborough visitó Colombia y recomendó, en un anexo secreto, desarrollar estructuras civiles y militares capaces de ejecutar actividades paramilitares, de sabotaje y terroristas contra comunistas conocidos. De esa matriz emergió el Plan LASO (Latin American Security Operation), desplegado en Colombia entre 1962 y 1966, que combinó desarrollismo y acción cívico-militar contrainsurgente.

  8. 1962

    Crisis de los misiles

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    En octubre de 1962, la crisis de los misiles llevó la tensión entre Estados Unidos y la Unión Soviética al borde de la guerra nuclear. La retirada de los cohetes soviéticos, negociada con Nikita Jrushchov, consolidó dentro del sistema interamericano una postura anticastrista dominante, aunque artistas e intelectuales latinoamericanos como García Márquez, Cortázar y Neruda sostenían públicamente su admiración por el proceso cubano.

  9. 1963

    Asesinato en Dallas

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    El 22 de noviembre de 1963, Kennedy fue asesinado en Dallas, Texas, por Lee Harvey Oswald. Su muerte no interrumpió los ciclos políticos que su presidencia había abierto en América Latina: la Alianza para el Progreso continuó bajo Lyndon B. Johnson y la arquitectura contrainsurgente desplegada en Colombia siguió su curso, desembocando en la Operación Soberanía contra Marquetalia en mayo de 1964.

Un heredero de la aristocracia católica de Boston

Kennedy nació el 29 de mayo de 1917 en Brookline, un suburbio acomodado de Boston, en el seno de una de las familias más ricas y ambiciosas de la costa este estadounidense. Su padre, Joseph P. Kennedy Sr., financiero de origen irlandés, embajador ante el Reino Unido durante la administración Roosevelt y patriarca de un clan proyectado hacia el poder político, dispuso las piezas de la vida de sus hijos con precisión dinástica. La familia pertenecía a la aristocracia católica del noreste, condición que en el paisaje protestante de la política estadounidense era a la vez estigma y capital identitario.

Educado en instituciones de élite y graduado en Harvard en 1940, Kennedy sirvió en la Marina durante la Segunda Guerra Mundial. El hundimiento del PT-109 en el Pacífico y la conducta del joven teniente que salvó a parte de su tripulación fueron construidos, después de la guerra, como núcleo de una mitología heroica que su padre supo administrar. Congresista por Massachusetts desde 1947 y senador desde 1953, escaló hacia la nominación presidencial demócrata en 1960 con la maquinaria familiar detrás y el carisma televisivo delante. En noviembre de ese año derrotó por un margen estrecho al vicepresidente Richard Nixon, en una elección donde los debates televisados —los primeros de la historia estadounidense— consagraron una nueva gramática de la política.

Su llegada a la Casa Blanca en enero de 1961, a los cuarenta y tres años, coincidió con un giro generacional: el más joven presidente electo en la historia del país sustituía al general Dwight Eisenhower, veterano de la Segunda Guerra, en el momento más denso de la Guerra Fría. El discurso inaugural —con su llamado a "pagar cualquier precio" por la libertad— era también un aviso al hemisferio.

Una presidencia bajo la sombra de La Habana

La Revolución Cubana de 1959 reorganizó la política latinoamericana de Washington antes incluso de que Kennedy llegara al Despacho Oval. La constatación de que una insurrección podía triunfar en el Caribe sin auxilio soviético directo funcionó, para las cancillerías del hemisferio y los estados mayores locales, como un campanazo de alerta. Hasta entonces, la política estadounidense hacia América Latina había privilegiado el trato con las élites económicas, políticas y militares; a partir de 1959 se hizo evidente que la sociedad latinoamericana en su conjunto —campesinos sin tierra, poblaciones urbanas empobrecidas, clases medias frustradas— era el nuevo tablero donde se libraría la Guerra Fría continental.

La administración Kennedy heredó de Eisenhower el plan de invasión a Cuba que se materializó en abril de 1961 en el desastre de Bahía de Cochinos. La derrota humillante de la brigada de exiliados frente a las fuerzas de Fidel Castro obligó a rediseñar la estrategia hemisférica en dos direcciones simultáneas: aislar diplomáticamente al régimen de La Habana y ofrecer a los pueblos latinoamericanos una alternativa reformista al modelo revolucionario. Esa segunda dirección tomó el nombre de Alianza para el Progreso.

En octubre de 1962, la crisis de los misiles llevó el pulso al borde de la guerra nuclear. La retirada de los cohetes soviéticos, negociada con Nikita Jrushchov, consolidó dentro del sistema interamericano una postura anticastrista que, en apariencia, dominaba la escena política, mientras artistas e intelectuales de la región —Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Pablo Neruda— sostenían públicamente su admiración por el proceso cubano. Entre esos dos polos se movió la política latinoamericana del gobierno estadounidense hasta el disparo de Lee Harvey Oswald en Dallas, el 22 de noviembre de 1963.

El lanzamiento de la Alianza para el Progreso

La Alianza para el Progreso quedó constituida formalmente el 17 de agosto de 1961 en el balneario uruguayo de Punta del Este, mediante la firma del Acta —o Carta— de Punta del Este por representantes de veintidós países en el marco del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) de la Organización de Estados Americanos. El delegado cubano, Ernesto Che Guevara, no estampó su firma y denunció desde el primer momento la reunión como una maniobra destinada a aislar a Cuba del resto de América.

El programa comprometió cerca de veinte mil millones de dólares en ayuda —principalmente al desarrollo— para América Latina durante la década de 1960. Su objetivo declarado era demostrar que el capitalismo progresista, y no el comunismo, era el medio más efectivo para mejorar las condiciones materiales de vida en el continente. En términos de estrategia interna, buscaba consolidar clases medias que disciplinaran a las oligarquías y pacificaran al campesinado y a la clase trabajadora; en términos hemisféricos, ofrecer una alternativa democrático-capitalista al modelo cubano.

Su arquitectura intelectual descansaba en buena medida sobre el modelo del economista Walt W. Rostow, cuyas etapas del crecimiento económico proponían un tránsito lineal del subdesarrollo a la modernidad y establecían un nexo explícito entre modernización y contrainsurgencia. Kennedy solicitó a dos expresidentes latinoamericanos —Alberto Lleras Camargo, de Colombia, y Juscelino Kubitschek, de Brasil— que formularan propuestas sobre los cambios estructurales necesarios para hacer funcionar el programa. El colombiano Carlos Sanz de Santamaría terminaría presidiendo el Comité Interamericano de la Alianza para el Progreso (CIAP), el organismo creado para coordinar la iniciativa.

Puerto Rico aportó a Teodoro Moscoso como coordinador operativo. La administración Kennedy también desplegó, en paralelo, el Cuerpo de Paz: durante la década de 1960, más de mil voluntarios estadounidenses serían enviados a Colombia para trabajar en proyectos de desarrollo comunitario, sobre todo rural.

Colombia, vitrina del hemisferio

Kennedy identificó a Colombia como pieza clave —un "vital link"— de la Alianza para el Progreso y la convirtió en su vitrina, el "showcase" del programa en América Latina. La elección no fue casual ni generosa: recogía una alianza estratégica que venía consolidándose desde la Guerra de Corea, cuando el gobierno de Laureano Gómez había enviado un batallón de infantería y una fragata como parte de la fuerza multilateral de la ONU. Aquella participación había alineado firmemente a Bogotá con Washington y había traído consigo millones de dólares en ayuda militar y entrenamiento de tropas y oficiales.

En 1960, ya bajo la presidencia de Lleras Camargo y en el marco del Frente Nacional, Eisenhower había autorizado el 5 de mayo el uso de fondos del Programa de Asistencia Militar (MAP) para entrenar a militares colombianos en misiones de seguridad interna. Kennedy no inauguró la relación: heredó un vínculo maduro y lo elevó a categoría de emblema.

Lleras Camargo, primer presidente del Frente Nacional entre 1958 y 1962, fue el interlocutor privilegiado. Caracterizado como el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemisferio durante la primera mitad del siglo XX, impulsó la convocatoria a la reunión del CIES en Punta del Este donde nació la Alianza y suscribió acuerdos de cooperación en el marco del programa y frente a la amenaza que se leía en La Habana. Durante su gobierno, Colombia rompió relaciones diplomáticas con Cuba, sumándose al aislamiento continental que Washington promovía.

A lo largo de la Alianza, Estados Unidos y las agencias internacionales de crédito prestaron a Colombia más de mil millones de dólares —cerca del 11% del financiamiento total del programa—, una proporción extraordinaria para un solo país que confirma la centralidad simbólica y estratégica que Bogotá tenía en el diseño hemisférico.

Diciembre de 1961: el paso por Bogotá

La visita de John y Jacqueline Kennedy a Bogotá se produjo en el marco del despliegue inicial de la Alianza. Fue breve —menos de veinticuatro horas—, pero tuvo un efecto simbólico duradero. La pareja llegó al Aeropuerto El Dorado y fue recibida por Lleras Camargo; hubo actos protocolarios en el Palacio de San Carlos y un encuentro con multitudes que las crónicas registrarían como uno de los momentos de mayor entusiasmo popular hacia una figura estadounidense en el siglo XX colombiano. Jacqueline —hija de familia católica, hispanohablante, con formación en historia del arte— cumplió un papel en la seducción diplomática que las cancillerías supieron aprovechar.

Durante la visita se realizó la fundación del proyecto masivo de vivienda popular Ciudad Techo, en los terrenos del viejo aeropuerto de Techo, planeado para alojar en su primera fase a ochenta mil personas. Tras el asesinato del presidente en Dallas, el barrio sería renombrado Ciudad Kennedy, y con los años se transformaría en una de las localidades más pobladas de Bogotá. Retrospectivamente, algunos críticos lo describirían como un desatino urbanístico y arquitectónico que, por fuerza de las circunstancias, terminó cambiando el curso del desarrollo urbano de la capital.

El detalle importa: los Kennedy estuvieron en Bogotá precisamente la semana en que el Congreso colombiano tramitaba la Ley 135 de reforma agraria, promulgada ese mismo mes. La coincidencia era, por supuesto, deliberada. La Alianza para el Progreso quería mostrar al mundo que en Colombia se estaban produciendo, al mismo tiempo, una intervención estadounidense amistosa y una reforma redistributiva doméstica.

La Ley 135, el INCORA y el Tolima

La Ley 135 de 1961 creó el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria, el INCORA, con el mandato de redistribuir tierras a campesinos sin tierra o con tierra insuficiente. La legislación estableció mecanismos para intervenir la propiedad rural y reguló la titulación de baldíos, exigiendo al cultivador desarrollar al menos dos tercios de la tierra reclamada para obtener título legal, con parcelas ideales de cincuenta hectáreas.

La reforma fue alentada desde la Alianza para el Progreso: encajaba con la lectura de Rostow y con el diagnóstico político según el cual la ausencia de una redistribución mínima de la tierra alimentaba la simpatía campesina hacia la revolución. El escenario central fue el Tolima, donde se buscó ubicar a seiscientas familias campesinas en más de diez mil hectáreas propiedad de treinta y un hacendados. Buena parte de los más de mil millones de dólares de crédito externo asociados a la Alianza respaldó iniciativas del INCORA.

El resultado se estrelló contra la resistencia de los grandes propietarios, aliados naturales del Frente Nacional. Las clases dominantes latinoamericanas aprovecharon su control político para limitar el alcance del programa; los préstamos externos venían, además, condicionados a compromisos de liberalismo comercial que producían ciclos recurrentes de apertura importadora, agotamiento de reservas y posterior reimposición de restricciones. La Alianza no fue diseñada para redistribuir poder estructural sino para pacificar mediante una modernización acotada; el capitalismo progresista que Kennedy prometió nunca amenazó seriamente el orden de propiedad en Colombia.

El otro rostro: contrainsurgencia y misión Yarborough

Mientras la Alianza mostraba su cara desarrollista, en paralelo se desplegaba una arquitectura contrainsurgente que quedaría, durante décadas, en la penumbra. En febrero de 1962, la misión militar estadounidense encabezada por el general William Yarborough visitó Colombia y formuló recomendaciones sobre el desarrollo de estructuras civiles y militares contrainsurgentes. En un anexo secreto de su informe, Yarborough recomendó desarrollar una estructura civil y militar capaz de ejecutar actividades paramilitares, de sabotaje y —textualmente— terroristas contra comunistas conocidos, con respaldo de Estados Unidos.

De esa matriz emergió el Plan LASO (Latin American Security Operation), desplegado en Colombia entre 1962 y 1966. Junto con la Alianza para el Progreso, el LASO buscó influir en las Fuerzas Armadas colombianas mediante una combinación de desarrollismo y acción cívico-militar contrainsurgente. La táctica central era ganar la simpatía de los campesinos mediante obras, crear redes de espionaje, censar a los habitantes y preparar la logística antes de lanzar operativos punitivos. La lógica era la de Rostow puesta al servicio de la guerra: modernizar era también pacificar por las armas.

El propio Lleras Camargo, antes de la llegada de Kennedy, había impulsado un cambio en la misión básica de las Fuerzas Armadas colombianas al reconocer que la principal amenaza al país era interna. La administración Kennedy encontró un terreno preparado y aceleró su reorientación. Bajo el gobierno de Guillermo León Valencia, sucesor de Lleras entre 1962 y 1966, esa reorientación se consumó.

Marquetalia y el nacimiento de las FARC

En mayo de 1964 —seis meses después del asesinato de Kennedy, pero dentro del ciclo abierto por su presidencia—, el Ejército colombiano lanzó la Operación Soberanía contra el enclave campesino de Marquetalia, en el sur del Tolima. La operación se ejecutó en el marco del Plan LASO y con asesoría directa del gobierno norteamericano. Los conservadores del Congreso habían llamado "repúblicas independientes" a esos territorios dominados por grupos armados de izquierda, mayoritariamente autodefensas comunistas herederas de la Violencia bipartidista.

El operativo movilizó recursos enormes —más de diecisiete millones de dólares y cerca de un tercio del ejército colombiano— y no logró eliminar a Manuel Marulanda Vélez ni desarticular al núcleo guerrillero. Un primer operativo, con cerca de siete mil soldados, había sido respondido con tácticas guerrilleras y levantado al poco tiempo, en lo que quizá fue un ensayo de la operación mayor. El ataque a Marquetalia terminó siendo el hito fundacional de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), cuyo mando guerrillero se unificó ese mismo año.

La secuencia es reveladora del desfase entre las dos caras de la política de Kennedy hacia Colombia. En 1961, el Partido Comunista había convocado en El Támaro —desde entonces llamado Marquetalia— una conferencia de autodefensas con delegados de El Pato, Natagaima y Guayabero, y su Congreso había adoptado la línea de la "combinación de todas las formas de lucha". A esa deriva insurgente respondió el Plan LASO con la Operación Soberanía. La reforma agraria que la Alianza había alentado no logró desactivar la cuestión campesina; la contrainsurgencia que la Alianza había financiado sí produjo, al chocar contra las autodefensas, el nacimiento de la guerrilla más longeva del hemisferio.

El sistema interamericano y el aislamiento de Cuba

La política de Kennedy en la OEA se articuló en torno a un objetivo doble: legitimar la Alianza para el Progreso e institucionalizar el aislamiento de Cuba. En la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, celebrada en Punta del Este, la OEA declaró que el gobierno cubano se había colocado voluntariamente fuera del Sistema Interamericano por sus actos reiterados, y que la unidad hemisférica debía reconstituirse sobre la base del respeto a los derechos humanos y a los principios democráticos de la Carta.

La ruptura de relaciones diplomáticas de casi todos los miembros de la OEA con Cuba —Colombia entre ellos, durante el gobierno de Lleras Camargo— dio la impresión de que una postura anticastrista dominaba los ámbitos políticos del hemisferio. Esa impresión era, en buena medida, un producto de gabinete. En las sociedades latinoamericanas, la Revolución Cubana seguía inspirando la convicción de que era posible una revolución socialista sin partido proletario y sin esperar condiciones previas de desarrollo industrial: bastaba, según la tesis del Che Guevara, con hombres dispuestos a tomar las armas y a organizar el descontento popular en zonas agrarias. Esa convicción alimentó a las guerrillas colombianas —FARC, ELN, EPL— en la segunda mitad de la década.

Vínculos con Rómulo Betancourt y el reformismo democrático

Kennedy encontró en Rómulo Betancourt, presidente de Venezuela entre 1959 y 1964, un segundo aliado clave para el proyecto reformista continental. Junto con Lleras Camargo, Betancourt representaba el modelo político que la Alianza aspiraba a consolidar: gobiernos civiles, anticomunistas, comprometidos con reformas moderadas y opuestos tanto a las dictaduras militares tradicionales como a la revolución socialista. Los tres —Kennedy, Lleras y Betancourt— formaron una suerte de eje reformista democrático que Washington promovió como contramodelo al eje La Habana-Praga-Moscú.

Esa apuesta democrático-burguesa tuvo, sin embargo, límites estrechos. En los años posteriores a la muerte de Kennedy, la sucesión de golpes militares en Brasil (1964), Argentina (1966), Perú (1968) y el Cono Sur en los setenta iría desmontando la ilusión de un continente pacificado por la modernización. La misma doctrina de seguridad interna que Kennedy había financiado terminaría siendo utilizada por los militares latinoamericanos para tomar el poder contra los reformistas civiles que Washington había querido apuntalar.

Dallas, noviembre de 1963

Kennedy fue asesinado el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, Texas, mientras recorría la ciudad en una caravana descubierta. El disparo de Lee Harvey Oswald —cuya autoría única sería después disputada por generaciones de investigadores— truncó su presidencia a menos de tres años de iniciada. El vicepresidente Lyndon B. Johnson asumió esa misma tarde en Air Force One. La conmoción fue mundial y particularmente intensa en América Latina, donde la figura del presidente joven, católico y aparentemente atento al continente había ganado un capital afectivo excepcional.

En Colombia, la reacción fue inmediata y desmesurada. El proyecto Ciudad Techo fue renombrado Ciudad Kennedy; colegios, avenidas, hospitales y estadios adoptaron el nombre del presidente asesinado en Bogotá y en decenas de municipios; retratos suyos entraron en las casas de sectores populares como si se tratara de un santo laico. La Alianza para el Progreso, que ya en 1963 mostraba señales de agotamiento, perdió con la muerte de su patrocinador la energía política que la sostenía. Johnson mantuvo formalmente el programa, pero desplazó el interés estadounidense hacia Vietnam y hacia una política latinoamericana más pragmática y menos reformista.

La huella colombiana: mito, ciudad, contrainsurgencia

La huella de Kennedy en Colombia se lee en tres capas superpuestas. La primera, visible en el paisaje urbano, es Ciudad Kennedy: hoy una de las localidades más pobladas de Bogotá, con más de un millón de habitantes, cuyo nombre es un recordatorio cotidiano del entusiasmo popular que suscitó la visita de 1961. La segunda es la Ley 135 y el INCORA: una reforma agraria que, pese a su modestia y a la resistencia de los propietarios, dejó instalado en el país un aparato institucional para la cuestión de la tierra y un discurso público sobre la necesidad de redistribuirla, discurso que atravesaría todas las políticas rurales subsiguientes.

La tercera capa es la más oscura y la más duradera: la reorientación contrainsurgente de las Fuerzas Armadas colombianas, la doctrina de seguridad interna, las recomendaciones Yarborough sobre estructuras paramilitares con respaldo estadounidense y el Plan LASO. Esa arquitectura, ensamblada bajo el paraguas retórico de la Alianza para el Progreso, definió la relación entre el Estado colombiano y sus guerrillas durante medio siglo. Marquetalia en 1964 fue su primer producto visible; el ciclo posterior de guerrilla, paramilitarismo y guerra sucia se apoyó en el terreno institucional que Kennedy —o más bien, la política estadounidense de la que Kennedy fue rostro— contribuyó a preparar.

La memoria colombiana ha privilegiado, con abrumadora claridad, la primera y la segunda capa. El mito del "gringo bueno" que trajo casas, escuelas y esperanza ha sobrevivido a la evidencia de que el mismo gobierno estaba, al mismo tiempo, financiando la contrainsurgencia. Esa asimetría dice tanto sobre las expectativas modernizadoras que el Frente Nacional supo canalizar como sobre la eficacia de la maquinaria simbólica de la Alianza para el Progreso.

Balance de una presidencia inconclusa

Juzgar a Kennedy en clave latinoamericana exige sostener dos afirmaciones simultáneas. La primera: la Alianza para el Progreso movilizó expectativas populares genuinas de modernización, produjo intervenciones materiales concretas —viviendas, créditos, voluntarios, reformas legales— y quedó incrustada en las biografías de cientos de miles de familias colombianas que asociaron el nombre del presidente asesinado con mejoras tangibles en su vida cotidiana. Reducirla a mera instrumentalización geopolítica ignora la densidad de sus efectos urbanos y agrarios y la agencia de los actores locales que la apropiaron para fines propios.

La segunda: la Alianza fracasó estructuralmente porque las élites colombianas —las mismas que el Frente Nacional protegía— bloquearon las reformas redistributivas de fondo, y porque el gobierno de Kennedy nunca estuvo dispuesto a forzar ese conflicto interno. El capitalismo progresista prometido en Punta del Este nunca amenazó el orden de propiedad. Su legado más duradero no fue el desarrollo sino la contrainsurgencia: la doctrina Rostow, las recomendaciones Yarborough y el Plan LASO reorientaron a las Fuerzas Armadas colombianas hacia una guerra interna que definiría al país por décadas.

Kennedy fue, en esa medida, menos un giro generoso hacia América Latina que la culminación de una alianza estratégica preexistente entre Washington y las élites bipartidistas colombianas. Lo que lo distingue —y lo que explica la resistencia de su mito— es que supo darle a esa alianza un rostro joven, una retórica reformista y una visita bien administrada. En Bogotá, en diciembre de 1961, los Kennedy fueron aclamados por multitudes que no distinguían todavía entre la Ciudad Techo prometida y la Marquetalia por venir. Esa indistinción, en buena medida, sigue vigente.

04

Conexiones del archivo

Red histórica

05

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

36 documentos · 51 fragmentos
01Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · Página 2801 cita
[1]

virulentamente anticomunista del presidente Laureano Gómez, un político de ultraderecha conocido por sus detractores como “el Monstruo”. Gómez, que saldría del Gobierno en 1953 por un golpe militar, una rareza en la Colombia del siglo XX, 77 esperaba recibir asistencia militar de los Estados Unidos como pago por los…

p. 280
02Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · Página 2491 cita
[2]

States to pay closer attention to Latin American society as a whole, rather than only the eco- nomic, political, and military elites. John F. Kennedy’s election to the presidency in 1960 represented a new era of youthful, creative leadership, and he was admired in Latin America for his charisma, vitality, and Roman…

p. 249
03El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · Páginas 85, 894 citas
[3]

y Nikita Krushev decidió subir el tono de voz contra Estados Unidos, decla- rando que la Doctrina Monroe moría de “muerte natural”. 9 9 Maurice Lemoine: Les 100 portes de l’Amérique Latine, Ob. cit. 89 Capítulo IV Con la Revolución Cubana, la vida política y militar del hemis- ferio no volvieron a ser las mismas. La…

p. 89
[4]

y Nikita Krushev decidió subir el tono de voz contra Estados Unidos, decla- rando que la Doctrina Monroe moría de “muerte natural”. 9 9 Maurice Lemoine: Les 100 portes de l’Amérique Latine, Ob. cit. 89 Capítulo IV Con la Revolución Cubana, la vida política y militar del hemis- ferio no volvieron a ser las mismas. La…

p. 89
[21]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
[22]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
04Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · Página 1001 cita
[5]

victoriosa en La Habana de las guerrillas de Fidel Castro, en diciembre de 1958 (el comienzo de un proceso revolucionario que pronto tomaria un rumbo socialista), favorecieron la aparicion, en América y en sectores urbanos y rurales tradicio- nalmente marginados, de unos movimientos socia- les que exigian mayor…

p. 100
05Introducción a la historia económica de ColombiaÁlvaro Tirado Mejía · 2019 · Página 4661 cita
[6]

del gobierno de Rojas Pinilla, quien contó con el apoyo de la clase dominante, la violencia había amainado un poco, sobre todo en ciertas regiones como los Llanos Orientales, pero después vino a recrudecerse en el Tolima y el Huila, con la característica de que en muchos casos los campesinos tenían dirección…

p. 466
06Las ideas en la guerra. Justificación y crítica en la Colombia contemporáneaJorge Giraldo Ramírez · 2015 · Páginas 163, 1642 citas
[7]

la aventura armada en todo el continente. Pero el ardor no les llegó solo a ellos. La simpatía hacia el triunfo del Movimiento 26 de Julio, primero, y por las ejecutorias del nuevo gobierno cubano fueron más extensas y plurales. El caso más notorio es el de los artistas y, entre ellos, las estrellas ascendentes de la…

p. 164
[8]

la aventura armada en todo el continente. Pero el ardor no les llegó solo a ellos. La simpatía hacia el triunfo del Movimiento 26 de Julio, primero, y por las ejecutorias del nuevo gobierno cubano fueron más extensas y plurales. El caso más notorio es el de los artistas y, entre ellos, las estrellas ascendentes de la…

p. 163
07No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Páginas 81, 942 citas
[9]

socialista. A renglón seguido se produjo la «crisis de los misiles» en octubre de 1962, lo que puso al planeta en vilo ante el riesgo inminente de que se produjera una guerra nuclear. Excepto por Cuba, para entonces América Latina no era un área de expansión para la URSS, cuyos intereses estaban centrados en Europa y…

p. 81
[28]

la tierra: «Hicieron del Tolima el escenario de la reforma agraria del país, que se encontraba 230 Tomo Colombia adentro. Relatos territoriales del conflicto armado, del Informe Final, volumen Valle y Norte del Cauca. 231 Serje de la Ossa, El revés de la nación: territorios salvajes, 19. 232 Villamil Chaux, La reforma…

p. 94
08Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · Página 2311 cita
[10]

Latina la aprobación de la política de la Alianza para el Progreso. Kennedy se apoyó en el incondicional gobierno de Alberto Lleras Camargo que, con antelación, había recibido uno de los primeros préstamos para un programa de vivienda en los terrenos del viejo aeropuerto de Techo. El presidente colombiano impulsó la…

p. 231
09Catolicismo, cambio social y búsqueda de paz en Colombia. Historia y MemoriaWilliam Elvis Plata Quezada (Editor), Ana María Bidegain Greising, Angélica Villamizar Beltrán, Antonio José Echeverry Pérez, Eduardo Díaz Ardila, Eliécer Soto Ardila, Héctor Alfonso Torres Rojas, Hernando Pinilla Rey, Isabel Corpas De Posada, Javier Alejandro Acevedo Guerrero, Joselín Aranda Cano, Lizeth Torres Rodríguez, Miguel Arturo Fajardo Rojas, Natalia Alejandra Mora Navarro, Osmir Ramírez Trillos, Sofía Brizuela Molina, Sor María Sampayo Flórez · 2022 · Página 1101 cita
[11]

juego su propia seguridad. 221 Camilo Dangun, “La integración y el crecimiento económico en Amêrica Latina”, Revista Desarrollo Económico 4 (1964): 14-15. 222 Carlos Figueira y Andrés Peri, América Latina: Los rostros de la pobreza y sus causas determinantes (Santiago: CEPAL, 2004),…

p. 110
10Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · Página 4101 cita
[12]

President John F. Kennedy in 1961. Kennedy and his wife were on hand in Bogotá the week Law 135 was signed. Before then the United States attempted to make Colombia the showpiece of the Alliance for Progress in Latin America. Over the life of the program the United States and international lending agencies lent…

p. 410
11Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · Páginas 414, 4194 citas
[13]

población, por el desem- pleo y la insatisfacción de sus necesidades apremiantes, parecía encontrar en las audaces experiencias de Cuba una solución a sus conflictos vitales". 22 Los norteamericanos, por conducto de la Alianza para el Progreso, y promoviendo políticas de inter- vención económica y de mayor…

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población, por el desem- pleo y la insatisfacción de sus necesidades apremiantes, parecía encontrar en las audaces experiencias de Cuba una solución a sus conflictos vitales". 22 Los norteamericanos, por conducto de la Alianza para el Progreso, y promoviendo políticas de inter- vención económica y de mayor…

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de capital que les permitieron a las compañías foráneas hacerse al control de varias empresas esta- tales o privadas previamente en manos de empresarios naciona- les o de inmigrados. A pesar de tan nefastos precedentes no se observó en Colom- bia una actitud nacionalista de parte del empresariado local y mucho menos…

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de capital que les permitieron a las compañías foráneas hacerse al control de varias empresas esta- tales o privadas previamente en manos de empresarios naciona- les o de inmigrados. A pesar de tan nefastos precedentes no se observó en Colom- bia una actitud nacionalista de parte del empresariado local y mucho menos…

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12Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · Páginas 37, 492 citas
[15]

sugerencias del Comité de los 21 tuvieron eco en la Casa Blanca con la llegada a la presidencia de John F. Kennedy, quien solicitó a los ex pre- sidentes Lleras Camargo, de Colom- bia, y Kubitschek, del Brasil, que for- mularan propuestas en relación a los cambios que se debían llevar a cabo en las estructuras…

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y una fragata. Corea se constituía en el primer escenario en el cual la guerra fría pasaba al enfrenta- miento armado, y por esa razón Co- lombia participaba en la fuerza mul- tilateral de pacificación que viajó al sureste asiático con el fin de repeler la invasión de Corea del Norte. Esta úl- tima había sido…

p. 37
13Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · Página 692 citas
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g e nealogía del p a ramilitarismo e n C olombia Ilustración 2: El Colombiano 1960 El triunfo de la Revolución Cubana detonó acuerdos con los Estados Unidos enmarcados en la denomina “alianza para el progreso” (Lleras, 1963) que incluía acuerdos militares de cooperación durante el periodo de Alberto Lleras Camargo 70…

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g e nealogía del p a ramilitarismo e n C olombia Ilustración 2: El Colombiano 1960 El triunfo de la Revolución Cubana detonó acuerdos con los Estados Unidos enmarcados en la denomina “alianza para el progreso” (Lleras, 1963) que incluía acuerdos militares de cooperación durante el periodo de Alberto Lleras Camargo 70…

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14Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Página 2471 cita
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doso, el de la paridad entre los dos partidos, y buscó afianzar el poder civil, restringiendo el que tenían las fuerzas militares. Contó con la oposición de sectores disidentes de ambos parti- dos: el Unionismo de Ospina Pérez y Alzate Avendaño y el Movimiento Revolucionario Li- beral (MRL) de Alfonso López Michelsen.…

p. 247
15Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · Páginas 78, 89, 1003 citas
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ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. 4 T erritorial Rule during the National Front and Its Aftermath, 1958–1978 The threat posed by Rojas Pinilla’s populist leanings and his increasingly inde- pendent actions proved to be the final outrage that drove Liberal and Conserva- tive leaders to…

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excess population from the Departments of Santander, Norte de Santander, and Boyacá was the piedmont region on the eastern side of the Andes, or, in other words, the territories of Caquetá, Arauca, and the Depart- ment of Meta. Lleras Camargo accepted Lebret’s recommendations and began to implement them. 30 The first…

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that in order to receive legal title, the cultivator of baldíos had to develop at least two-thirds of the land that he or she was claiming and that fifty hectares was the ideal size of such a claim. The aim was to help both those peasants whose EBSCOhost: eBook Collection (EBSCOhost) printed on 4/29/2025 8:29:25 PM…

p. 89
16Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Página 2341 cita
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ir í a de 1958 a 1974. De este modo la alianza se volvi ó de hierro y el Frente Nacional se convirti ó, como lo se ñ al ó el liberal Alfonso L ó pez Michelsen, en una especie de r é gimen de partido ú nico, sin oposici ó n, que volv í a impensable cualquier pro puesta que no contara con el consenso general. REFORMISMO…

p. 234
17Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. CaribeComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 601 cita
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Lleras Camargo (1958- 1962) sugería que el Frente Nacional inaugurado con su juramento significó el regreso al poder de los gobiernos civiles, pero no la conquista de la paz. Tras una década de desgarradora crueldad y cinco años de dictadura militar, la violencia política persistía –aunque en menor escala– por lo cual…

p. 60
18Forgotten Peace: Reform, Violence, and the Making of Contemporary ColombiaRobert A. Karl · 2017 · Página 4941 cita
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INDEX Italic page numbers indicate illustrations. absolution, 57 Acción Cultural Popular (ACPO). See Popular Cultural Action Advanced School of Public Administration, 136, 146 Afro-Colombians, 145 aggression, biological bases of, 172 Agrarian, Industrial, and Mining Bank: default rates at, 112, 264n95; in desplazado…

p. 494
19Nueva Historia de Colombia. Vol. VI: Literatura y Pensamiento, Artes, RecreaciónÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Andrés Holguín Holguín, Juan Gustavo Cobo Borda, Luis Antonio Restrepo Arango, Enrique Santos Calderón, Eduardo Serrano Rueda, Alberto Saldarriaga Roa, Lorenzo Fonseca Martínez, Carlos José Reyes Posada, Luis Alberto Álvarez Córdoba, Otto De Greiff Haeusler, Hernando Caro Mendoza, Gloria Triana Varón, Daniel Samper Pizano, Mike Forero Nougués, Boris De Greiff Bernal · Página 2031 cita
[27]

avances de la in- fluencia urbana. En las ciudades la nueva arquitectura popular se desa- rrolló en condiciones muy distintas a las de la arquitectura tradicional, con premura y bajo presiones muy fuertes de índole social, económica e institu- cional. Los barrios y las viviendas ina- cabadas se establecieron como los…

p. 203
20Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 611 cita
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GINI para Bogotá y la Región», 11-12. 118 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 337. 119 Misas Arango, Regímenes de acumulación y modos de regulación: Colombia 1910-2010, 62. 120 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 90. 121 Helg, La educación en Colombia: 1918-1957. Una historia social, económica y…

p. 61
21Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · Página 461 cita
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provided by the United States. 16 The light aircraft that Yarborough recommended for the Colombian Air Force were “Helio Couriers,” a lightweight plane used extensively by the cia in operations at that time in Africa and Indochina. The U.S. State Depart - ment had already recommended in 1960 that the Colombian…

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22Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · Página 2241 cita
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Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…

p. 224
23Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · Página 641 cita
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la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…

p. 64
24Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · Página 641 cita
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defender exclusivamente las fronteras nacionales para empezar a enfrentar a los armados en el país, lo que exigía el abandono del apoliticismo y la neutralidad de la institución castrense. En tanto que se planteaba combatir el comunismo no solo desde una clara estrategia militar, sino también que su freno debía…

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25Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · Página 651 cita
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el trasfondo de la guerrilla del e pl, pavimentaría el camino al paramilitarísmo (Romero, 2003, pp. 128-155). La cara antiliberal de la Alianza era la doctrina contrainsurgente elabor a da por diferentes agencias del gobierno estadounidense con el objetivo de for talecer la legitimidad política y la capacidad militar…

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26De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · Página 611 cita
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“en la que participaron casi 7.000 miembros 62 DE LOS GRUPOS PRECURSORES AL BLOQUE TOLIMA (AUC) INFORME No. 1 del Ejército, algunos con formación antiguerrillera. El operati- vo fue respondido con tácticas guerrilleras, pero fue levantado al poco tiempo, quizá porque se trataba de un ensayo para la operación militar…

p. 61
27Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · Página 291 cita
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the Colombian state had devoted over US$17 million alongside one-third of its entire army to defeat Marulanda and the network of self-defense communities (Alejandro and Billon, 1999; de la Peña, 1989: 354; Gott, 1970: 249; Lartéguy, 1970: 148). Using general infla- tion rates, the operation would today total almost…

p. 29
28La paz en ColombiaFidel Castro Ruz · 2008 · Páginas 34, 502 citas
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y ”Que ningún Estado miembro del Sistema Interamerica- no puede reclamar los derechos y privilegios del mismo si niega o desconoce las obligaciones correlativas, ”DECLARA: ”1. Que el actual Gobierno de Cuba, como consecuen- cia de sus actos reiterados, se ha colocado volunta- riamente fuera del Sistema Interamericano.…

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de América, suelen pre- guntarse qué país, quiénes, han enfocado con corrección la situación de los indigentes, de los pobres, de los indios, de los negros, de la infancia desvalida, esa inmensa in- fancia de 30 millones en 1950 (que será de 50 millones dentro de ocho años más), sí, ¿quiénes, qué país?” [...] “¿Qué…

p. 50
29A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · Página 422 citas
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Regular, que, según testimonio de Guaracas, fue creada “con la misión de estar patrullan do, previendo cualquier peligro para poder trabajar más tranquilos”. N o obstante, Marulanda montó emboscadas contra el Ejército en las carreteras El Carmen y el Alto, donde les quitó varios fusiles a las tropas del Gobierno. La…

p. 42
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Regular, que, según testimonio de Guaracas, fue creada “con la misión de estar patrullan do, previendo cualquier peligro para poder trabajar más tranquilos”. N o obstante, Marulanda montó emboscadas contra el Ejército en las carreteras El Carmen y el Alto, donde les quitó varios fusiles a las tropas del Gobierno. La…

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30Colombia: las razones de la guerraJorge Orlando Melo González · 2021 · Página 1161 cita
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el ambiente de fascinación por el establecimiento de una sociedad comunista en Cuba y en medio del conflicto entre China y la URSS, el PC fue ajustando lentamente su línea; en parte, al reconocer la importancia y la fuerza creciente de las organizaciones armadas guerrilleras, que en las zonas donde se habían visto…

p. 116
31Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 651 cita
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Los habitantes del Pato recuerdan el éxodo masivo como una «marcha de la muerte», pues la gente murió de hambre escondida en la selva, envenenada por aguas y alimen- tos nocivos, por los tiros, por las bombas 159. Los pobladores huyeron y la zona quedó 153 Como afirman organizaciones del territorio, después de las…

p. 65
32¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · Página 721 cita
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Ejército contra las denomi- nadas “repúblicas independientes” (1964 y 1966). Según otras versiones, el regreso de los grupos comunistas a la lucha armada tuvo inicio, por un lado, en el asesinato de uno de sus jefes principales, Jacobo Prías Alape, alias Charro Negro, por parte de las guerrillas liberales; y, por otro…

p. 72
33La crisis agraria en Colombia, 1950-1980Santiago Perry · 1983 · Página 981 cita
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estratégicos, de los países atrasados; el temor al comu · nismo, las luchas por la independencia nacional dentro del vetusto sistema colonial y la necesidad de salvaguardar los nuevos dominios, lo llevaron al papel de gendarme internacio nal, papel para el cual hubo de extender una complicada red militar por todo el…

p. 98
34Makers of Democracy: A Transnational History of the Middle Classes in ColombiaA. Ricardo López · 2019 · Página 471 cita
[44]

1961, mobilizing a transnational field of knowledge, the adviser once again told the US president that “the pressing need in Latin Amer i ca is to promote the middle class revolution as speedily as pos si ble. 38 Chapter One The corollary is that, if the possessing classes of Latin Amer i ca make the middle class…

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35La tierra en ColombiaEstanislao Zuleta, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) · 1973 · Página 1171 cita
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al pro pio tiempo que la demanda para su producción se encontraba asegurada ya que, tratándose de un pro ceso de industrialización por sustitución de impor taciones, contaba con una demanda tradicional insa tisfecha, acrecentada por el ascendente volumeñ de población que se incorporaba a las actividades ur banas. De…

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36Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · Páginas 203, 2202 citas
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idle when, after Rojas returned to Colombia, the Sen- ate launched a trial of their former commander, a public display that found the deposed dictator guilty of corruption, abuse of power, and other “unworthy acts.”31 The Lleras administration, with few exceptions, refused to pursue allegations of military misconduct…

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U.S. military, the president, likely without knowledge of the Special Survey Team’s debate concerning overt and covert channels, established the Department of Defense as the lead agency for U.S. counterinsurgency assis- tance to Colombia. On 5 May 1960, one month after the Lleras visit, President Eisenhower authorized…

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