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Hecho histórico · Frente Nacional · 1958–1974

Plan Lazo y contrainsurgencia territorial diferenciada

Entre 1962 y 1965, bajo la dirección del general Alberto Ruiz Novoa, Colombia implementó su primera doctrina contrainsurgente sistemática: el Plan Lazo, una arquitectura estratégica que diferenciaba el trato del territorio según su grado de recuperabilidad, combinando acción cívico-militar, obra pública y control poblacional en unas zonas, y cerco militar y aniquilamiento en otras. Su aplicación culminante fue la Operación Marquetalia de mayo de 1964, que en lugar de clausurar la resistencia comunista dio origen al Bloque Sur y, en 1966, a las FARC.

Plan Lazo y contrainsurgencia territorial diferenciada
1962–1965
01

Ficha del acontecimiento

Síntesis

Cuándo
1962–1965
Dónde
Sumapaz, Tolima, Cauca, Caquetá, Meta, Bogotá, Marquetalia (Tolima), Riochiquito (Cauca), El Pato (Caquetá), Guayabero (Meta), Viejo Caldas (Riosucio y Génova), Páez (Cauca)
Protagonistas
Alberto Ruiz Novoa (general, ministro de Guerra, arquitecto doctrinal del Plan Lazo), Guillermo León Valencia (presidente de Colombia 1962–1966, impulsor político del plan), William P. Yarborough (general estadounidense, misión militar en Colombia cuyo informe secreto recomendó estructuras paramilitares), Álvaro Gómez Hurtado (senador que acuñó el término 'repúblicas independientes' en 1961), Manuel Marulanda Vélez (líder de la autodefensa campesina en Marquetalia), Jacobo Arenas (dirigente político-militar en Marquetalia), Ciro Trujillo Castaño (comandante guerrillero en Marquetalia), Alberto Lleras Camargo (presidente 1958–1962, alineó a Colombia con la Alianza para el Progreso), John F. Kennedy (presidente de Estados Unidos, impulsó la política de contrainsurgencia y la Alianza para el Progreso), Comité Nacional de Acción Cívico-Militar (creado en 1963, integrado por Ministerio de Defensa y ministerios sociales y de gobierno), Escuela de Lanceros (centro de profesionalización militar contrainsurgente), Fuerzas Armadas de Colombia
02

Lectura causal

Causas, hecho y consecuencias

Causas

  1. El Frente Nacional cerró el sistema político a fuerzas ajenas a los dos partidos históricos y prorrogó indefinidamente la reforma de las Fuerzas Armadas, dejando en manos castrenses la definición doctrinal de la seguridad interna y ampliando el margen de politización militar.
  2. La mentalidad del 'enemigo interno' —forjada en la represión obrera de los años veinte, el 9 de abril de 1948 y la guerra de Corea— coexistía con una organización, despliegue y equipamiento militares orientados a la guerra regular, creando un desfase que Ruiz Novoa se propuso corregir.
  3. El contexto de la Guerra Fría y la política de contrainsurgencia de la administración Kennedy —Alianza para el Progreso, expansión de Fuerzas Especiales, misión Yarborough— proporcionaron doctrina, recursos (helicópteros, vehículos, comunicaciones, armamento) y presión para que Colombia adoptara una estrategia sistemática contra la insurgencia.
  4. El discurso de Álvaro Gómez Hurtado en el Senado (25 de octubre de 1961), que denominó 'repúblicas independientes' a Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, convirtió a comunidades campesinas con autodefensas históricas en un agravio a la soberanía nacional, legitimando políticamente la intervención militar.
  5. La ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba (9 de diciembre de 1961) y la proclamación marxista-leninista de Castro reforzaron la lectura de los conflictos rurales colombianos como avanzadas del comunismo internacional, encuadrando el problema agrario en la confrontación Este-Oeste.
1962–1965Plan Lazo y contrainsurgencia territorial diferenciada

Consecuencias

  1. La Operación Marquetalia de mayo de 1964 —aplicación culminante de la lógica de aniquilamiento del Plan Lazo— no clausuró la resistencia: Marulanda y la mayoría de sus hombres escaparon al cerco, redactaron su Programa Agrario y constituyeron el Bloque Sur, origen de las FARC formalmente fundadas en 1966.
  2. Los Comités de Coordinación Cívico-Militar sembraron la matriz institucional del armamento de civiles: la selección, organización y adoctrinamiento de unidades de autodefensa legal fue formalizada por el Decreto 3398 de 1965 y la Ley 48 de 1968, base legal que décadas después sustentaría el paramilitarismo.
  3. La reforma doctrinal impulsada por Ruiz Novoa abandonó el apoliticismo castrense y comprometió a las Fuerzas Armadas en la resolución de problemas políticos, económicos y sociales, ampliando estructuralmente su rol en la vida nacional más allá de la función estrictamente militar.
  4. La Acción Comunal, los equipos polivalentes y las redes de inteligencia campesina desplegadas por el Plan Lazo crearon una infraestructura de control territorial y social que para 1970 contaba con más de 15.000 juntas en el país, consolidando un modelo de presencia estatal subordinado a objetivos contrainsurgentes.
  5. El Plan Lazo estableció la doctrina territorial diferenciada como paradigma de la guerra interna colombiana: la distinción entre zonas 'recuperables' (acción cívico-militar) e 'irrecuperables' (cerco y aniquilamiento) fijó una lógica operativa que perduró en las décadas siguientes.
03

La clave interpretativa

Por qué importa

El Plan Lazo documenta que la contrainsurgencia colombiana fue una operación sistemática con doctrina territorial propia —no una reacción coyuntural—, diseñada en el cruce entre la política de seguridad de la Guerra Fría y la reforma institucional del Ejército bajo Ruiz Novoa. Su importancia histórica es doble: por un lado, la Operación Marquetalia de 1964 produjo el efecto inverso al buscado y dio origen a las FARC; por el otro, los Comités de Coordinación Cívico-Militar y el andamiaje legal que los formalizó (Decreto 3398 de 1965, Ley 48 de 1968) sentaron la doctrina que legitimaría el armamento de civiles y, décadas más tarde, el paramilitarismo, convirtiendo al Plan Lazo en el primer eslabón de una cadena de violencia estatal delegada que marcaría la historia colombiana del siglo XX.
04

Desarrollo histórico

La historia completa

Plan Lazo

Entre 1962 y 1965, bajo la presidencia de Guillermo León Valencia y la dirección del general Alberto Ruiz Novoa como ministro de Guerra, Colombia ensayó su primera doctrina contrainsurgente sistemática. El Plan Lazo no fue una operación militar puntual sino una arquitectura estratégica que diferenciaba el trato del territorio según su grado de recuperabilidad: en unas zonas, obra pública, censo poblacional y acción cívico-militar para restarle apoyo campesino a la guerrilla; en otras, cerco, bombardeo y aniquilamiento. La distinción operativa —heredada del pensamiento contrainsurgente estadounidense y adaptada por Ruiz Novoa a las circunstancias colombianas— produjo dos consecuencias que rebasarían con mucho el bienio de su aplicación. La primera, inmediata: la Operación Marquetalia de mayo de 1964, cuyo cerco esperaba clausurar un núcleo de resistencia comunista y en cambio dio origen, al año siguiente, al Bloque Sur y luego a las FARC. La segunda, de largo aliento: los Comités de Coordinación Cívico-Militar sembraron la matriz institucional que el Decreto 3398 de 1965 y la Ley 48 de 1968 convertirían en base legal para el armamento de civiles y, más tarde, para el paramilitarismo. Fue el primer diseño doctrinal donde el Estado colombiano teorizó territorialmente su guerra interna.

El terreno que hizo posible la doctrina

El Plan Lazo brotó de un cruce muy específico de tensiones: el Frente Nacional, la Guerra Fría y una institución armada rezagada respecto de las guerras que ya libraba.

Al pactar la alternancia presidencial y la distribución paritaria de cargos entre liberales y conservadores por veinte años, el Frente Nacional cerró el sistema político a cualquier fuerza ajena a los dos partidos históricos. Su corolario menos visible fue una decisión de prudencia: sus fundadores prorrogaron indefinidamente —sin fecha— la reforma de las Fuerzas Armadas, la policía y los aparatos de inteligencia. El temor a un nuevo golpe militar no era abstracto: hubo un intento serio el 2 de mayo de 1958. La consecuencia fue una relación singular entre el poder civil y el castrense: el régimen dejaba en manos militares no solo la seguridad interna sino, cada vez más, la definición doctrinal de en qué consistía esa seguridad. Ese margen fue el que Ruiz Novoa ocupó.

En paralelo, la política exterior colombiana se alineó con firmeza en el bloque occidental. Alberto Lleras Camargo (1958-1962) incorporó al país a la Alianza para el Progreso lanzada por John F. Kennedy en 1961 y rompió relaciones diplomáticas con Cuba el 9 de diciembre de 1961, en un contexto marcado por la proclamación marxista-leninista de Fidel Castro y las acusaciones de subversión. Cuando Valencia asumió la presidencia en 1962, la política oficial ya encuadraba los conflictos internos en la confrontación Este-Oeste. Inspirado en las tesis de Álvaro Gómez Hurtado y en los planteamientos de Ruiz Novoa, Valencia adoptó la versión criolla de la "ideología de la seguridad nacional": los conflictos rurales dejaban de ser problemas agrarios para leerse como avanzadas del comunismo internacional.

A ese cuadro se sumaba una paradoja interna de las Fuerzas Armadas: en su mentalidad, la noción del "enemigo interno" venía forjándose desde la represión obrera de los años veinte, el 9 de abril de 1948 y la reciente experiencia en Corea; pero su organización jerárquica, su despliegue territorial y su equipamiento seguían orientados a la guerra regular. Corregir ese desfase fue la tarea que Ruiz Novoa se impuso.

Álvaro Gómez Hurtado le dio al problema su nombre político. El 25 de octubre de 1961, desde su curul en el Senado, denunció la existencia de "repúblicas independientes": regiones de la vertiente de la cordillera Central —Marquetalia, Riochiquito, El Pato, Guayabero— donde, según afirmó, no se reconocía la soberanía del Estado ni de la fuerza pública. El diagnóstico omitía dos hechos: que esas zonas habían padecido una ausencia estatal histórica y que la denuncia reproducía quejas concretas de latifundistas y sectores del clero interesados en tierras y en el control social del campesinado. Pero el rótulo cuajó. Convirtió a esas comunidades campesinas —muchas nacidas de la autodefensa liberal y comunista frente a la violencia bipartidista de los años cincuenta— en un agravio a la soberanía nacional. Lo que faltaba era una doctrina que dijera cómo actuar sobre ellas.

Ruiz Novoa y la reforma doctrinal del Ejército

Alberto Ruiz Novoa había mandado en Corea el Batallón Colombia con el grado de teniente coronel. Aquel escenario —el primer enfrentamiento armado de la Guerra Fría en el que Colombia participó— marcó su lectura del oficio militar. Cuando ascendió a las jefaturas doctrinales del Ejército y luego al Ministerio de Guerra, emprendió una transformación que apuntaba a superar el desfase entre mentalidad y equipamiento castrenses.

La reforma se movió en varios planos simultáneamente. Se reorganizó la Escuela Militar de Cadetes con el objetivo de elevar la enseñanza al nivel universitario. Se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, cuya misión declarada era explicar a los cuadros el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer a la sociedad el papel de la institución. Se hizo un esfuerzo deliberado por acercar a los oficiales a la comprensión de los problemas políticos, sociales y económicos del país, en el supuesto de que la institución armada debía contribuir a resolverlos. Se aumentó el servicio militar obligatorio a dos años. Y, sobre todo, se abandonó la doctrina del apoliticismo y la neutralidad que hasta entonces las Fuerzas Armadas habían reivindicado, al menos nominalmente: combatir el comunismo, según la nueva concepción, exigía intervenir en lo político, lo económico y lo social.

En el plano táctico, el cambio fue igualmente profundo. Se abandonaron los puestos fijos y las unidades tácticas regulares en favor de bases de patrullaje móvil y equipos de combate ágiles, con planeación centralizada y ejecución descentralizada. La Escuela de Lanceros, centro de gravedad de la profesionalización militar colombiana desde finales de los años cincuenta, reorientó los programas hacia el entrenamiento táctico contrainsurgente. En 1959 graduó unos 200 oficiales de bajo rango destinados a zonas de conflicto, formando el núcleo humano que después ejecutaría el Plan Lazo. La consigna doctrinal, atribuida a Ruiz Novoa, condensaba la filosofía en una imagen: "El guerrillero es como pez en el agua; hay que quitarle el agua". El agua era el campesinado.

Que esta politización institucional tenía costos ya lo advertían voces intelectuales de la época. Una, vinculada a la Universidad Libre, señaló que el contacto excesivo del ejército con las circunstancias políticas, ante la debilidad del poder civil, podía derivar en que la institución armada terminara sometiendo a la nación en vez de integrarse a ella. La advertencia se hacía en un país cuyo régimen civil había prorrogado indefinidamente la reforma castrense y cuyo presidente encuadraba los conflictos rurales en la confrontación mundial. El margen de politización era enorme, y Ruiz Novoa lo llenó.

Origen y filosofía del Plan Lazo

El Plan Lazo fue, en rigor, una síntesis híbrida: nutrido de manera decisiva por recursos y recetas estadounidenses, fue también genuinamente moldeado por Ruiz Novoa y su círculo doctrinal. Desde 1959, Estados Unidos envió a Colombia el primero de varios equipos de asesores para evaluar la guerra irregular en el país; su informe, en tres volúmenes, recomendaba una red extensa de asesoría y la participación directa en acciones contrainsurgentes.

La misión más relevante para el Plan Lazo fue la encabezada por el general William P. Yarborough. Su informe —con un suplemento secreto— recomendó desarrollar en Colombia estructuras civiles y militares para la contrainsurgencia: seleccionar personal civil y militar para entrenamiento clandestino y conformar una estructura civil-militar capaz de ejecutar "actividades paramilitares, de sabotaje y/o terroristas contra conocidos proponentes comunistas", respaldadas por Estados Unidos. En la misma línea, el suplemento planteaba un programa intensivo de registro civil con huellas digitales y fotografías, e incorporaba al arsenal del interrogatorio el pentotal sódico y el polígrafo. Para la Fuerza Aérea, Yarborough recomendó los aviones ligeros Helio Courier, empleados por la CIA en África e Indochina —una compra que el Departamento de Estado ya había sugerido a Colombia desde 1960—. Desde 1961, el equipamiento militar estadounidense destinado a operar contra las "repúblicas independientes" incluía helicópteros, vehículos, equipos de comunicaciones y armamento ligero.

El marco global era la política de contrainsurgencia impulsada por la administración Kennedy: creación del Grupo Especial (Contrainsurgencia), expansión del Centro de Fuerzas Especiales de Fort Bragg y diseño de un programa de Acción Cívico-Militar concebido en el Pentágono a partir de la experiencia británica en Kenia y Malasia, coordinado con la Alianza para el Progreso y proyectado sobre América Latina.

Sobre esta plataforma, Ruiz Novoa articuló su síntesis. Su formulación consideraba la acción cívico-militar más importante que las novedades tácticas: se trataba, ante todo, de restarle base social a la guerrilla. El objetivo formal del Plan Lazo era eliminar las cuadrillas de bandoleros —lenguaje que criminalizaba con un mismo término a rezagos de la violencia liberal-conservadora y a los núcleos comunistas—, prevenir la formación de nuevos focos de "antisociales" y obtener y mantener un estado de paz y tranquilidad en todo el territorio nacional. Bajo ese objetivo cabía todo: obra pública, censo poblacional, redes de inteligencia, patrullaje móvil, cerco militar y bombardeo. Lo específico del Plan Lazo era que ese repertorio se aplicaba de manera territorialmente diferenciada.

La arquitectura territorial: recuperables e irrecuperables

El diseño doctrinal distinguía dos tipos de espacio. En las zonas consideradas recuperables —donde el vínculo campesino con la guerrilla se leía como circunstancial y reversible—, se aplicaba una secuencia de fases combinando guerra psicológica y acción cívico-militar. En las zonas consideradas irrecuperables —los enclaves donde la organización política comunista estaba consolidada—, la respuesta era el cerco militar y el aniquilamiento. Las mismas Fuerzas Armadas, el mismo ministro, la misma doctrina; el trato dependía de una evaluación previa del terreno.

La acción cívico-militar en zonas recuperables se estructuraba en al menos dos fases documentadas. La primera combinaba guerra psicológica y presencia social: programas de ayuda a campesinos, obtención de simpatía, creación de redes de espionaje e inteligencia, censo de habitantes. La segunda consistía en el bloqueo económico y militar del territorio para estrangular la economía local y debilitar la cohesión de las organizaciones campesinas; una tercera fase, de acción militar directa, cerraba el ciclo cuando resultaba necesario.

Institucionalmente, la estrategia se apoyó en un andamiaje amplio. En 1963 se creó el Comité Nacional de Acción Cívico-Militar, integrado por los ministerios de Defensa, sociales y de gobierno. Lo respaldaba el gobierno de Estados Unidos y le correspondía liderar la implementación de las campañas del Plan Lazo. La ejecución en terreno recayó en equipos polivalentes —un médico, una enfermera, una economista del hogar, un ingeniero y un experto agrícola—, desplegados en catorce localidades de departamentos bajo estado de sitio; entre ellas, Riosucio y Génova en el Viejo Caldas, y Páez en el Cauca. La Acción Comunal organizó juntas locales de campesinos con promotores pagados por el gobierno —para 1970 se contaban más de 400 en Tolima y 15.000 en el país— con el objetivo explícito de despolitizar a la población mediante el trabajo comunal. La red se extendía a los Cuerpos de Paz y a organizaciones norteamericanas como CARE y Cáritas, que aportaban recursos y presencia territorial.

El componente propiamente militar-civil eran los Comités de Coordinación Cívico-Militar. Su función era seleccionar, organizar y adoctrinar unidades de autodefensa legal, privilegiando la incorporación de militares y policías retirados y de "personas sobresalientes" de la sociedad consideradas confiables, a quienes se entregaban armas. Aquí anidaba la innovación institucional decisiva: el Estado no solo empleaba a sus soldados y policías; delegaba la coacción legítima en civiles seleccionados, entrenados y armados por la fuerza pública. La acción cívico-militar tenía así dos caras entrelazadas. Por un lado, las Fuerzas Armadas desarrollaban obras y actividades propias de instituciones civiles en zonas de precaria presencia estatal —caminos, dispensarios, escuelas, campañas sanitarias—. Por el otro, se comprometía a la población civil en labores de inteligencia y en actividades orientadas al restablecimiento de la normalidad. Ganar simpatía y obtener información eran caras de la misma operación.

Las propias fuentes doctrinales admitían que estas campañas adolecían de transitoriedad. Servían como recurso momentáneo, no como remedio definitivo: que los campesinos recibieran los beneficios no significaba que se les hubiera ganado el ánimo. La acción social no se orientaba principalmente a garantizar derechos sino a producir efectos de contrainsurgencia. Cuando estos no llegaban, o cuando el diagnóstico previo clasificaba al territorio como irrecuperable, se pasaba al otro lado de la arquitectura.

Marquetalia: la aplicación culminante

Marquetalia, en el sur del Tolima, encarnaba lo que la doctrina definía como zona irrecuperable. Núcleo de autodefensa campesina de origen comunista, con liderazgo consolidado —Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas, Ciro Trujillo Castaño—, era, junto con Riochiquito en el Cauca y las regiones de El Pato en Caquetá y Guayabero en Meta, una de las "repúblicas independientes" denunciadas por Álvaro Gómez Hurtado.

La Operación Marquetalia, también llamada Operación Soberanía, se ejecutó en el marco del Plan Lazo con asesoría del gobierno estadounidense. El 13 de mayo de 1964 comenzaron los bombardeos y ametrallamientos aéreos sobre posiciones guerrilleras, acompañados de artillería pesada y del cerco de unidades de infantería y policía. El ejército empleó exguerrilleros liberales como informantes y apoyo —entre ellos el conocido como alias 'Peligro'—. La operación combinaba, según el relato oficial del propio Ruiz Novoa, entrada militar y operaciones psicológicas, sin necesidad —afirmaría después— de evacuar a los campesinos. Los testimonios recogidos entre pobladores describen otra cosa: bombardeos intensivos con múltiples aviones y batallones, señalamientos, torturas y fusilamientos que hicieron de la época un tiempo muy duro para las familias.

La cifra de efectivos empleada en la operación es objeto de disputa: la versión guerrillera y algunos recuentos posteriores hablan de más de 16.000 hombres; los cálculos militares reducen sensiblemente el contingente. El costo económico también generó controversia: una estimación académica sitúa la inversión estatal en más de 17 millones de dólares, mientras otras cifras en pesos colombianos circularon en el debate parlamentario, sin que exista una cuantificación consensuada.

El resultado militar fue ambiguo y políticamente devastador. Marulanda y la mayoría de sus hombres lograron escapar al cerco. Pocas semanas después redactaron su Programa Agrario y constituyeron el Bloque Sur, que en 1966 se transformaría formalmente en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. La I Conferencia del Bloque Sur, reunida en Riochiquito en 1965, unificó los destacamentos de Riochiquito, Natagaima, El Pato, Guayabero y Marquetalia, concentrando alrededor de 100 combatientes. El operativo que buscaba clausurar una república independiente había producido, en cambio, la unificación estratégica de todas ellas.

Políticamente, la operación desató una reacción amplia. En octubre de 1964 hubo debates en la Cámara de Representantes; el Movimiento Revolucionario Liberal y el Partido Comunista protestaron; hubo marchas estudiantiles, comunicados obreros y campesinos, y cerca de cincuenta atentados con bombas, sin víctimas. La ofensiva se extendió más allá de Marquetalia: en marzo de 1965 se produjo la toma de Inzá; en diciembre de ese año, la última operación del Plan Lazo cayó sobre El Pato y Guayabero. La clasificación de territorios como irrecuperables no admitía correcciones: aplicada en Marquetalia con resultados que la propia realidad desmentía, se replicó sobre los demás enclaves señalados por el discurso de las "repúblicas independientes".

La caída de Ruiz Novoa y la clausura del plan

El Plan Lazo terminó junto con su artífice. Ruiz Novoa, cuya reforma doctrinal había politizado a las Fuerzas Armadas más de lo que el poder civil podía asimilar, intentó proyectar su capital político sobre una rama disidente del Movimiento Democrático Nacional. La operación le costó el prestigio y el cargo. Tras la toma de Inzá en marzo de 1965, participó como exministro en debates políticos sobre la intervención militar en Riochiquito. Su salida del gobierno dejó al Plan Lazo sin conducción unificada, y la última operación del ciclo —contra El Pato y Guayabero en diciembre de 1965— clausuró la fase inicial de la doctrina.

El balance interno era ambiguo. Militarmente, ningún operativo había logrado destruir al núcleo guerrillero clasificado como irrecuperable; políticamente, los adversarios comunistas se habían unificado en una organización nacional. Las campañas cívico-militares, admitidas como transitorias por sus propios promotores, habían llevado obras y servicios a zonas donde nunca los hubo, pero sin ganar de modo estable el ánimo campesino a favor de las Fuerzas Armadas. La pretensión de secar el agua produjo, sobre todo, más peces mejor organizados.

Pero el fracaso operativo no anuló el legado institucional. Fue precisamente en ese momento —diciembre de 1965— cuando el gobierno de Valencia expidió el Decreto Legislativo 3398, que definiría la defensa nacional como "la organización y previsión del empleo de todos los habitantes y recursos del país, desde tiempo de paz, para garantizar la independencia nacional y la estabilidad de las instituciones". El artículo 25 abrió la puerta al empleo por el gobierno de colombianos no comprendidos en el llamamiento al servicio militar en actividades orientadas al restablecimiento de la normalidad. El Decreto 1667 de 1966 completó el paquete. La Ley 48 de 1968 los convertiría en legislación permanente. Lo que Ruiz Novoa había ensayado como práctica en los Comités de Coordinación Cívico-Militar quedaba fundido en marco jurídico.

La consecuencia más duradera del Plan Lazo no está en su balance militar sino en la lógica institucional que legó. Los Comités de Coordinación Cívico-Militar no fueron un episodio aislado: fueron el primer ensayo operativo de una premisa según la cual el Estado colombiano podía y debía delegar en civiles seleccionados el uso de la violencia legítima. Esa premisa, elevada a norma por el Decreto 3398 de 1965 y la Ley 48 de 1968, mantuvo la legalidad de las unidades civiles de autodefensa durante décadas: entre 1965 y 1989, el paramilitarismo fue legal en Colombia.

Entre 1969 y los años ochenta, la fuerza pública emitió manuales contrainsurgentes sucesivos que actualizaron y complementaron la política de conformación de grupos civiles armados. En los años ochenta, con la eclosión del narcotráfico y la expansión guerrillera, las normas del Decreto 3398 terminaron amparando la creación de grupos armados abiertamente paramilitares, ya no bajo control militar directo sino en coaliciones regionales con élites terratenientes, narcotraficantes y sectores locales. El paramilitarismo fue una estrategia del Estado colombiano que delegó en coaliciones regionales el monopolio de la violencia; su marco legal se estabilizó entre 1965 y 1968, pero su matriz operativa se ensayó en el Plan Lazo.

La línea no fue lineal ni la trazó una sola mano. El Ejército venía estimulando la conformación de grupos civiles articulados con fuerzas militares desde el gobierno de Rojas Pinilla y el inicio del Frente Nacional, particularmente en el sur del Tolima. Las policías subnacionales controladas por élites políticas locales, desmontadas entre 1953 y 1959, dejaron un vacío que las normas posteriores permitieron llenar con autodefensas civiles legales. La privatización de la seguridad en Colombia tenía raíces anteriores; lo que el Plan Lazo y su marco normativo hicieron fue institucionalizar esa práctica bajo doctrina contrainsurgente y darle una cobertura jurídica estable.

Hubo además una segunda consecuencia estructural: la consolidación del adversario que el plan pretendía eliminar. Marquetalia se convirtió en el mito fundacional operativo de las FARC. La imagen de los 48 campesinos resistiendo el cerco de miles de soldados, la escritura del Programa Agrario en la retirada, la unificación posterior en Riochiquito y la formalización en 1966: toda esa secuencia biográfica de la organización guerrillera más duradera de América Latina fue el subproducto imprevisto de la Operación Soberanía. La distinción entre zonas recuperables e irrecuperables, ejecutada con lógica de aniquilamiento sobre las segundas, no eliminó los focos de resistencia: los nacionalizó.

Por qué sigue importando

Lo decisivo del Plan Lazo no fue su eficacia militar —escasa— ni su originalidad doctrinal —híbrida, tejida con hilos de Fort Bragg y del pensamiento propio de Ruiz Novoa—, sino que introdujo tres desplazamientos que quedarían incorporados al repertorio institucional colombiano y que ninguna operación anterior había fijado con esa nitidez.

El primero fue cartográfico. La clasificación previa del territorio en recuperable e irrecuperable convirtió a la inteligencia militar en instancia decisoria sobre qué campesinos recibirían dispensario y escuela y cuáles recibirían bombardeo. Esa lógica —una relación del Estado con sus habitantes graduada según criterios contrainsurgentes— sobrevivió a Ruiz Novoa, a Valencia y al propio Plan Lazo, y reapareció en cada uno de los ciclos posteriores de guerra interna con variaciones de nombre y aparataje. No era improvisación táctica: era diseño.

El segundo desplazamiento fue jurídico-institucional. Antes de 1965, el armamento de civiles por la fuerza pública era práctica de facto, tolerada o estimulada según el momento; después del Decreto 3398 y de la Ley 48, fue norma. Los Comités de Coordinación Cívico-Militar suministraron el modelo operativo que la legislación abstrajo y estabilizó, y sobre ese armazón se construyeron durante veinticuatro años las autodefensas legales que en los ochenta se emanciparon del control castrense sin renunciar a la cobertura normativa heredada. Los actores cambiaron —terratenientes, narcotraficantes, coaliciones regionales—; el andamiaje jurídico no.

El tercero fue biográfico, en el sentido que las organizaciones tienen biografía. Marquetalia no fue un traspié táctico corregible: fue el acto de nacimiento de las FARC. El Programa Agrario se escribió en la retirada del cerco; la I Conferencia del Bloque Sur se celebró al año siguiente; la formalización llegó en 1966. Sin Operación Soberanía no habría habido esa secuencia, y sin esa secuencia la insurgencia comunista colombiana habría tenido otra historia —quizá más corta, quizá más fragmentada, en todo caso distinta—. La guerra que durante medio siglo desangró al país no comenzó a pesar del Plan Lazo: comenzó, en un sentido preciso, gracias a él.

Los tres desplazamientos operaron juntos y se retroalimentaron. Una contrainsurgencia que, al mismo tiempo que multiplicaba y consolidaba al adversario, institucionalizaba la violencia delegada como método permanente del Estado.

05

La época alrededor

Este hecho no ocurrió solo

07

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

37 documentos · 55 fragmentos
01No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 102, 1052 citas
[1]corto, mediano y largo plazo 262. El objetivo era: [...] emprender y realizar la acción civil y las operaciones militares necesarias para eliminar las cuadrillas de bandoleros y prevenir la formación de nuevos focos o núcleos de antisociales a fin de obtener y mantener un estado de paz y de tranqui- lidad en todo el…p. 102
[39]militarmente. 274 Los argumentos para que se diera un desenlace militar fueron esgrimidos por la naciente guerrilla cuando se tomó el municipio de Inzá, Cauca, el 17 de marzo de 1965, con el fin de conseguir armas, dinero y víveres. Para esta acción la guerrilla movilizó a 145 hombres, de los cuales, 80 eran…p. 105
02More Terrible Than Death: Drugs, Violence, and America's War in ColombiaRobin Kirk · 2003 · p. 761 cita
[2]the doctores in charge were so impressed that they promoted him again, to the position of army commander and later war minister. Although General Ruiz downplays the link, it is clear that Plan Lazo also drew heavily on American ideas that emerged from a seis- mic shift in the way war was waged across the globe, most…p. 76
03Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Dinámicas urbanas de la guerraComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 611 cita
[3]GINI para Bogotá y la Región», 11-12. 118 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 337. 119 Misas Arango, Regímenes de acumulación y modos de regulación: Colombia 1910-2010, 62. 120 Archila, Idas y venidas, vueltas y revueltas, 90. 121 Helg, La educación en Colombia: 1918-1957. Una historia social, económica y…p. 61
04El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 94, 994 citas
[4]L’Empire Americain, Ob. cit. 20 Noam Chomsky: Las intenciones del Tío Sam, Ob. cit. El terrorismo de Estado en Colombia /// Hernando Calvo Ospina 94 A muy poco de nacida la Alianza, el Departamento de Comercio de Estados Unidos reconocía su buen funcionamiento: creó nuevos negocios y fuentes de trabajo para empresas…p. 94
[5]L’Empire Americain, Ob. cit. 20 Noam Chomsky: Las intenciones del Tío Sam, Ob. cit. El terrorismo de Estado en Colombia /// Hernando Calvo Ospina 94 A muy poco de nacida la Alianza, el Departamento de Comercio de Estados Unidos reconocía su buen funcionamiento: creó nuevos negocios y fuentes de trabajo para empresas…p. 94
[26]como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…p. 99
[27]como su padre Laureano, durante un discurso en el Senado habló de la existencia de unas regiones conocidas como Marquetalia, Riochiquito, El Pato y Guayabero, situadas en la vertiente de la cordillera Central, al sur del departamento del Tolima. Las trataba de “repúblicas independientes”, al asegurar que quienes…p. 99
05Plan Colombia: U.S. Ally Atrocities and Community ActivismJohn Lindsay-Poland · 2018 · p. 461 cita
[6]provided by the United States. 16 The light aircraft that Yarborough recommended for the Colombian Air Force were “Helio Couriers,” a lightweight plane used extensively by the cia in operations at that time in Africa and Indochina. The U.S. State Depart - ment had already recommended in 1960 that the Colombian…p. 46
06Modernization in Colombia: The Laureano Gómez Years, 1889–1965James D. Henderson · 2001 · p. 4201 cita
[7]through Catholic charities and the international program known as CARE. 67 Plan Lazo received great motive force from the Cold War. Relations be- tween Colombia and Cuba had cooled rapidly as Fidel Castro moved leftward after 1959 and turned hostile in late 1961, as Alberto Lleras Camargo pre- pared to receive a state…p. 420
07Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 41, 742 citas
[8]la invasión a Cuba en 1960. Reelaborar la doctrina fue todavía más apremiante después de aquel fiasco. La doctrina de la contrainsurgencia quitaba todo énfasis a la guerra re- gular interestatal poniéndolo en la guerra irregular interna. En esta direc- ción, había que fortalecer unidades operativas orientadas por una…p. 74
[12]D E U N C O N F L IC T O A R M A D O IN C O N C L U S O 47 1903). La mentalidad castrense se coció a fuego lento en la represión a los trabajadores petroleros de Barrancabermeja y de la zona bananera de Santa Marta en la década de 1920; en la represión de los masivos motines del 9 de abril de 1948, achacados nacional…p. 41
08Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 2231 cita
[9]bien había intentado ponderar el com- ponente del diálogo y la reinserción sobre el de la represión militar. Ins- pirado en las tesis de Álvaro Gómez Hurtado y los planteamientos del ge- neral Alberto Ruiz Novoa, el presi- dente Valencia encuadró los conflictos domésticos en el contexto de la con- frontación…p. 223
09Pueblos arrasados: Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH); Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión (relatores) · 2015 · p. 641 cita
[10]la Escuela Militar de Cadetes a fin de elevar la enseñanza en el ámbito universitario y se fundó la Cátedra de Filosofía Militar, con el fin de explicar el sentido y la misión de las Fuerzas Armadas y dar a conocer el papel de esta institución. También se hizo un esfuerzo por llevar a los cuadros de las Fuerzas…p. 64
10Pueblos arrasados. Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta)Myriam Hernández Sabogal, Catalina Riveros Gómez, Francisco Hernando Vanegas Toro, Julián Augusto Vivas García, Pablo Andrés Convers Hilarión · 2015 · p. 641 cita
[11]defender exclusivamente las fronteras nacionales para empezar a enfrentar a los armados en el país, lo que exigía el abandono del apoliticismo y la neutralidad de la institución castrense. En tanto que se planteaba combatir el comunismo no solo desde una clara estrategia militar, sino también que su freno debía…p. 64
11Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · p. 371 cita
[13]y una fragata. Corea se constituía en el primer escenario en el cual la guerra fría pasaba al enfrenta- miento armado, y por esa razón Co- lombia participaba en la fuerza mul- tilateral de pacificación que viajó al sureste asiático con el fin de repeler la invasión de Corea del Norte. Esta úl- tima había sido…p. 37
12Post-conflict Colombia and the Global Circulation of Military ExpertiseManuela Trindade Viana · 2022 · p. 206, 2102 citas
[14]2 weeks corresponding to the third stage, the soldiers patrolled on mountainous terrains, participated in technical and tactical exercises on how to prepare and protect from an ambush, and engaged in combat simulations. In the final week of the Lancers’ Course, the soldiers went through several tests on command,…p. 210
[36]former liberal guerrilleros, such as “Peligro”. We entered Marquetalia without the peasants having to be evac- uated. In December 1965, the last operation in El Pato and Guayabero was undertaken 22 (Ruiz N. 1992 Apud Leal B. 2002: 44) 21 In the original: “Como se ha mostrado cierta extrañeza porque el Ministro de…p. 206
13La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · p. 3791 cita
[15]Universidad Libre: "Si la democracia postula, como lo creemos, la necesidad de convertir súbdito en ciudadano responsable, aparece contraria a la esencia de ese sistema la pretensión de reducir a miles de ciudada- nos, por el hecho de habitar en los cuarteles, a una obediencia total basada en la ignorancia de las…p. 379
14Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 252, 4002 citas
[16]el conflicto armado». 765 El Congreso de Colombia, Ley 1861 de 2017. modelo de seguridad 401 el Plan Lazo en los años sesenta, que evolucionaron en los mecanismos de coordina - ción de la acción integral en los años 2000 y que hoy se mantienen en parte como la «doctrina de la acción integral». En el marco del Plan…p. 400
[47]desarrollo de organizaciones que brindaban protección a quien pudiese pagarla 326 Una suerte de delegación hacia arriba que se ha manifestado en la adopción de recomendaciones y políticas de seguridad y defensa internacionales, especialmente estadounidenses, para definir y afrontar las responsabilidades estatales en…p. 252
15Camilo TorresGerman Guzman · 1969 · p. 224, 2432 citas
[17]Chiquita, El Pato and Guayabero. As a governmental plan for controlling them, the Lazo Plan was put into action. The development of this plan includes several tactical steps. The first is the psychological war which embraces the “civic-military action” consisting of programs of aid to the peasants through army…p. 224
[50](Lopez and Anapo). I did not try to neutralize the clergy, which is now important, but I had a very long chat with Rojas, with the result that at present their opposi¬ tion is not so deep. We must, naturally, test it.... knows them all personally, which will also be very important afterwards. The brutal repression…p. 243
16Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. OrinoquíaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 681 cita
[18]propias experiencias. El objetivo era realizar acciones civiles y operaciones militares para eliminar cuadrillas de bandoleros y prevenir nuevos focos de antisociales y mantener la paz y la tranquilidad en el territorio nacional 177. La filosofía era quitarle el «agua al pez», es decir quitarle el apoyo campesino a la…p. 68
17Isaza, el clan paramilitar. Las Autodefensas Campesinas del Magdalena MedioCentro Nacional de Memoria Histórica, Camilo Ernesto Villamizar Hernández, Juan Alberto Gómez Duque, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · p. 281 cita
[19]amparo de armas y propiciaba el apoyo a líderes de las comunidades a los que investía de atribuciones o funciones pro- pias de la fuerza pública, como vigilancia y captura de los que denominaban co- múnmente como “antisociales”. Era la continuidad de la orientación doctrinal 28 ISAZA, EL CLAN PARAMILITAR LAS…p. 28
18Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · p. 2461 cita
[20]preventing the return of the inhabitants." It was in order to restore the confidence in the state of just these peasant inhabitants, as well as to decentralize the functions of the Special Rehabilitation Commission, that the so-called equipos polivalentes (multifaceted teams) were set up. They were advertised as "a…p. 246
19When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · p. 235, 2446 citas
[21]program called Acci6n Comunal. Campesinos were to fonn local juntas} or committees} which would be aided by government-paid organizers knO\\lIl as ((promoters/' that would work to improve their veredas through communal labor. Once the juntas achieved legal recognition) or personeriajuridica, they were eligible to…p. 244
[22]program called Acci6n Comunal. Campesinos were to fonn local juntas} or committees} which would be aided by government-paid organizers knO\\lIl as ((promoters/' that would work to improve their veredas through communal labor. Once the juntas achieved legal recognition) or personeriajuridica, they were eligible to…p. 244
[23]program called Acci6n Comunal. Campesinos were to fonn local juntas} or committees} which would be aided by government-paid organizers knO\\lIl as ((promoters/' that would work to improve their veredas through communal labor. Once the juntas achieved legal recognition) or personeriajuridica, they were eligible to…p. 244
[30]suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…p. 235
[31]suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…p. 235
[32]suggested darkly, "we're going to see which forces are capable of opposing the military strategy plotted against Colombia by the North American government."44 Father Guzman, by then a political activist, did his best to stop the militaI)' phase of Plan Lazo. Along with his colleague Father Camilo Torres Restrepo,…p. 235
20La violencia en Colombia. Estudio de un proceso social - Tomo IIGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 2019 · p. 5541 cita
[24]técnico, logrando el éxito patriótico de sacarla de la postración a que la condujeron los políticos cuando la convirtieron en instrumento de sectarismo partidista en épocas, al parecer, afortunadamente superadas. Las campañas cívico-militares se orientan a ganar para las Fuerzas Armadas la confianza de las gentes, y…p. 554
21Gobernar en medio de la violencia. Estado y paramilitarismo en ColombiaJacobo Grajales · 2017 · p. 1521 cita
[25]con la tropa, para obligarlos a que se descubran; atemorizarlos haciéndoles creer que están comprometidos y que deben abandonar la región” (Colombia, Ejército Nacional, Ayudantía General del Comando del Ejército, 1979, p. 188). Como los habitantes se encuentran en el centro del con fl icto, es necesario incluirlos en…p. 152
22Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Región CentroComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 70, 772 citas
[28]las formas de lucha». La resolución política del congreso expresaba: La revolución puede avanzar un trecho por la vía pacífica. Pero si las clases domi- nantes obligan a ello, por medio de la violencia y la persecución sistemática contra el pueblo, éste puede verse obligado a tomar la vía de la lucha armada, como…p. 70
[37]la operación Marquetalia, eso fue muy miedoso y en un invierno, ¡dios mío!, que no escampaba de día y de noche. Metieron siete batallones más los aviones. Y le voy a decir, a mí no me da pena, yo no conocía los aviones de guerra y ya me daba miedo ver esos aparatos por aquí, porque eran seis a cuatro aviones,…p. 77
23La batalla por la pazJuan Manuel Santos · 2019 · p. 361 cita
[29]Álvaro Gómez Hurtado, hijo de Laureano Gómez, como “repúblicas independientes” en las que el Estado no ejercía ningún control. Y se convirtieron en un objetivo militar. En mayo de 1964, bajo el gobierno del también conservador Guillermo León Valencia, el Ejército lanzó una operación para acabar con el reducto…p. 36
24De los grupos precursores al Bloque Tolima (AUC). Informe No. 1Centro Nacional de Memoria Histórica, Álvaro Villarraga Sarmiento, Anascas Del Río Moncada, Mauricio Barón Villa, Andrea García Hernández, José Alirio Duque Orrego, Edith Garzón Quintero · 2017 · p. 61, 652 citas
[33]“en la que participaron casi 7.000 miembros 62 DE LOS GRUPOS PRECURSORES AL BLOQUE TOLIMA (AUC) INFORME No. 1 del Ejército, algunos con formación antiguerrillera. El operati- vo fue respondido con tácticas guerrilleras, pero fue levantado al poco tiempo, quizá porque se trataba de un ensayo para la operación militar…p. 61
[49]la estructura del Bloque Tolima de las AUC. 66 DE LOS GRUPOS PRECURSORES AL BLOQUE TOLIMA (AUC) INFORME No. 1 indígenas quedan al margen derecho del río y el campesino a la margen izquierda del río. Entonces, ahí nos dividieron y cuando entra la operación de Marquetalia es cuando el Ejército aprovecha a través de mi…p. 65
25Guerrilla y Población Civil. Trayectoria de las FARC 1949-2013Mario Aguilera Peña · 2013 · p. 491 cita
[34]Luna; y el sacerdote Camilo Torres, que ofreció una mediación entre los campesinos y las autoridades, por lo que fue tildado por la prensa conservadora como “crip- tocomunista”. El episodio desencadenó protestas por parte del Movimiento Revolucionario Liberal (mrl) y del Partido Comu- nista, y debates en la Cámara de…p. 49
26Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · p. 291 cita
[35]the Colombian state had devoted over US$17 million alongside one-third of its entire army to defeat Marulanda and the network of self-defense communities (Alejandro and Billon, 1999; de la Peña, 1989: 354; Gott, 1970: 249; Lartéguy, 1970: 148). Using general infla- tion rates, the operation would today total almost…p. 29
27¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 771 cita
[38]34 31. Véanse: Pizarro Leongómez, Las F ARC (1949-1966), 188-189; y Pizarro Leongómez, Una democracia asediada, 168. 32. Manuel Bonnet Locarno, “Operación Marquetalia. Surgen las FARC ”, en Hablan los generales. Las grandes batallas del conflicto colombiano contadas por sus protagonistas, comp. Glenda Martínez…p. 77
28War in Colombia: Made in U.S.A.Teresa Gutierrez, Sara Flounders, Rebeca Toledo, Andy McInerney (eds.) · 2003 · p. 741 cita
[40]Jr., who was staff director of the National Security Council's special group for counterinsurgency during the Kennedy and Johnson administrations. He was also a staff member for the Joint Chiefs of Staff and a naval attache in Latin America. Here is how he describes the original formulation of this policy, which is…p. 74
29Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 29, 472 citas
[41]la población, y se mejorara la inteligencia. En particular sugería: «Un programa intenso de registro de los civiles... de modo que todos sean registrados en archivos del gobierno incluyendo huellas digitales y fotografías»... También recomendaba este esmerado militar, el procedimiento de técnicas de interrogatorio que…p. 47
[51]para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…p. 29
30Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 29, 472 citas
[42]la población, y se mejorara la inteligencia. En particular sugería: «Un programa intenso de registro de los civiles... de modo que todos sean registrados en archivos del gobierno incluyendo huellas digitales y fotografías»... También recomendaba este esmerado militar, el procedimiento de técnicas de interrogatorio que…p. 47
[52]para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…p. 29
31El Bloque Mineros de las AUC. Violencia contrainsurgente, economías criminales y depredación sexualJuan Esteban Jaramillo Giraldo, José Manuel Hernández, Dairo Correa Gutiérrez · 2022 · p. 651 cita
[43]serie de normas que autorizaron al Ministerio de Guerra para la conformación de grupos de civiles armados para el desarrollo de actividades de con- trainsurgencia, vigilancia y protección, tanto rural como barrial. Así fue como se expidió el Decreto Legislativo No. 3398 de 1965, mediante el cual se reglamentó la…p. 65
32Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Ensayo introductorioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 521 cita
[44]de control directo de las élites políticas locales y regionales. El general Rojas Pinilla dio el primer paso para desestimular a los grupos armados civiles y despolitizar a la Policía y acabar con sus expresiones subnacionales (el Decreto 1814 del 13 de junio de 1953 la trasladó al Ministerio de Defensa y la convirtió…p. 52
33Elementos para una genealogía del paramilitarismo en Colombia. Historia y contexto de la ruptura y continuidad del fenómeno (I)Alfonso Insuasty Rodríguez, José Fernando Valencia Grajales, Janeth Restrepo Marín · 2016 · p. 732 citas
[45]2010). Este decreto colocaba nuevamente a Colombia en estado de sitio y de paso en el título I del artículo 1 definía que la “Defensa nacional es la organización y previsión del empleo de todos los habitantes y recursos del país, desde tiempo de paz, para garantizar la independencia nacional y la estabilidad de las…p. 73
[46]2010). Este decreto colocaba nuevamente a Colombia en estado de sitio y de paso en el título I del artículo 1 definía que la “Defensa nacional es la organización y previsión del empleo de todos los habitantes y recursos del país, desde tiempo de paz, para garantizar la independencia nacional y la estabilidad de las…p. 73
34Autodefensas de Cundinamarca. Olvido estatal y violencia paramilitar en las provincias de Rionegro y Bajo MagdalenaCamilo Ernesto Villamizar Hernández, Rodrigo Arturo Triana Sarmiento, León Felipe Rodríguez Hernández, César Nicolás Peña Aragón · 2020 · p. 461 cita
[48]Seguridad Nacional de 1978. Por tanto, entre 1965 y 1989 el paramilitarismo fue legal aunque no lo eran los crímenes cometidos por estos grupos. Según Francisco Gutiérrez, este contexto histórico e institucional fue la cuna de las autodefensas colombianas. Estas surgieron directamente de la decisión y el patrocinio…p. 46
35Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2471 cita
[53]doso, el de la paridad entre los dos partidos, y buscó afianzar el poder civil, restringiendo el que tenían las fuerzas militares. Contó con la oposición de sectores disidentes de ambos parti- dos: el Unionismo de Ospina Pérez y Alzate Avendaño y el Movimiento Revolucionario Li- beral (MRL) de Alfonso López Michelsen.…p. 247
36Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. CaribeComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 601 cita
[54]Lleras Camargo (1958- 1962) sugería que el Frente Nacional inaugurado con su juramento significó el regreso al poder de los gobiernos civiles, pero no la conquista de la paz. Tras una década de desgarradora crueldad y cinco años de dictadura militar, la violencia política persistía –aunque en menor escala– por lo cual…p. 60
37Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 2181 cita
[55]en manos de un conservador. El presidente electo se comprometió a extender el perdón y olvido a todos los militares, individual e institucionalmente. El realismo político y el fantasma de otro cuartelazo (hubo un intento serio el2 de mayo de 1958) llevaron a los fundadores del FN a pro- rrogar sin fecha la reforma del…p. 218